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Políticas de Salud y Sistema Público Nacional de Salud (SPNS).Ley de Salud.

Las políticas públicas en el sector de la salud, junto con las de otros sectores, tienen un enorme
potencial en lo que se refiere a garantizar la salud de las comunidades. Representan un
complemento importante de las reformas de la cobertura universal y de la prestación de servicios,
pero, lamentablemente, en la mayoría de las sociedades dicho potencial está en gran medida
desaprovechado y es muy común que no se llegue a implicar eficazmente a otros sectores. Si
miramos al futuro, a los diversos desafíos que plantea la creciente importancia del envejecimiento,
el desarrollo urbano y los determinantes sociales de la salud, resulta evidente que hacen falta
mayores capacidades para aprovechar este potencial. Ello explica que la promoción de unas
políticas públicas mejores sea el tercer pilar de los progresos hacia la APS, junto con la cobertura
universal y la atención primaria.

Importancia de las políticas de salud pública

Un primer grupo de políticas públicas fundamentales es el constituido por las políticas de los
sistemas sanitarios (relacionadas con los medicamentos esenciales, la tecnología, el control de la
calidad, los recursos humanos, la acreditación, etc.) de las que dependen la atención primaria y las
reformas en pro de la cobertura universal. Por ejemplo, sin unos sistemas de suministro y logística
en buen estado de funcionamiento, una red de atención primaria no puede operar
adecuadamente: cabe citar el caso de Kenya, donde los niños están ahora muchos mejor
protegidos contra la malaria gracias a que los servicios locales les han proporcionado mosquiteros
tratados con insecticida. Esto ha sido posible únicamente porque las actividades de atención
primaria recibieron el apoyo de una iniciativa nacional que contaba con un firme compromiso
político, mercadotecnia social y respaldo nacional para el suministro y la logística. Unas políticas
de salud pública eficaces que aborden problemas de salud prioritarios constituyen un segundo
grupo sin el cual la atención primaria y las reformas en pro de la cobertura universal se verán
dificultadas. Comprenden las políticas y los programas técnicos que ofrecen a los equipos de
atención primaria orientaciones para hacer frente a problemas de salud prioritarios. Abarcan,
asimismo, las intervenciones de salud pública clásicas, desde la higiene pública y la prevención de
enfermedades a la promoción de la salud. Algunas de estas intervenciones, como la yodación de la
sal, sólo son viables a nivel regional, nacional o, cada vez más, supranacional. Esto puede deberse
a que sólo en esos niveles existe la autoridad necesaria para decidir sobre tales políticas, o a que
es más eficiente elaborar y aplicar éstas en una escala que trascienda el ámbito local de la acción
de atención primaria. Por último, las políticas públicas contemplan también la capacidad de
respuesta rápida, en régimen de mando y control, para hacer frente a las amenazas graves para la
salud pública, en particular epidemias y catástrofes. Esto último es de suma importancia política
porque cualquier fallo en ese sentido menoscaba profundamente la confianza de la población en
las autoridades sanitarias. La falta de preparación y las respuestas descoordinadas de los sistemas
sanitarios canadiense y chino ante el brote de SRAS en 2003 levantaron enérgicas protestas
públicas y terminaron conduciendo a la creación de un organismo nacional de salud pública en el
Canadá.

Sistema Público Nacional de Salud

En Venezuela, el Sistema Público Nacional de Salud (SPNS) es un organismo dependiente del


gobierno nacional que establece las directrices de la organización y financiamiento del sistema de
salud público del país y asesora el Ministerio del Poder Popular para la Salud de Venezuela. El
SPNS fue ideado en la constitución de 19991 y finalmente diseñado como parte de la reforma de
ley de salud e integra en un solo ente la salud pública correspondiente a la Sanidad Militar, el
Ministerio de Salud (orientado fundamentalmente hacia Barrio Adentro I, II, III y IV), el Instituto
Venezolano de los Seguros Sociales, el IPASME adscrito al Ministerio del Poder Popular para la
Educación y los organismos de salud dependiente de alcaldías y gobernaciones.

Principios

El diseño del SPNS proviene del Sistema Metropolitano de Salud y agrupará a todos los hospitales,
ambulatorios y centros asistenciales bajo un esquema descentralizado administrados por cada
estado.2 La empresa privada tiene participación en el Sistema Público Nacional de Salud
proveyendo bienes e insumos que complementen los servicios de salud y la hagan más económica.
La Ley Orgánica de Salud de Venezuela establece que el SPNS se rige por los principios de
Universalidad, Equidad, Gratuidad, Solidaridad, Integración Social, Unicidad, Integridad y
Transectorialidad, Pertinencia Cultural y Lingüística, Participación y Corresponsabilidad Social y
Efectividad Social: los mismos que definieron inicialmente a Barrio Adentro.

La atención del paciente dentro del Sistema Público Nacional de Salud comienza en Barrio
Adentro. De necesitar especialistas o atención de urgencia que no provee Barrio Adentro, el
paciente es referido a hospitales especializados que forman parte de la instancia pública del
estado.

Atención primaria en Salud en el contexto nacional e internacional.

La atención primaria es un enfoque para la salud y el bienestar centrado en las necesidades y


circunstancias de las personas, las familias y las comunidades. Aborda la salud y el bienestar
físicos, mentales y sociales de una forma global e interrelacionada.

Proporciona una atención integral de la persona para satisfacer las necesidades sanitarias a lo
largo de su vida, no solo para una serie de enfermedades específicas. La atención primaria vela por
que las personas reciban un tratamiento integral, desde la promoción y la prevención hasta el
tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos, de una forma lo más ajustada posible a su
entorno cotidiano.

La atención primaria se basa en un compromiso con la justicia social y la equidad y en el


reconocimiento del derecho fundamental al goce del grado máximo de salud que se pueda lograr,
tal como dispone el artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: «Toda persona
tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el
bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios
sociales necesarios […]».

El concepto de atención primaria de salud se ha reinterpretado y redefinido en varias ocasiones.


En algunos contextos se ha referido a la prestación de servicios de asistencia sanitaria personal
ambulatoria o de primer nivel. En otros, se ha entendido como un conjunto de intervenciones
sanitarias prioritarias para las poblaciones de ingresos bajos (también denominada atención
primaria selectiva). En otros casos se ha considerado un componente esencial del desarrollo
humano, con especial hincapié en los aspectos económicos, sociales y políticos.
La OMS ha formulado una definición uniforme basada en tres componentes:

 tratar los problemas de salud de las personas mediante una asistencia integral de
promoción, protección, prevención, cura, rehabilitación y cuidados paliativos en el curso
de la vida, priorizando estratégicamente los servicios de salud cruciales del sistema
destinados a las personas y las familias a través de la asistencia primaria, así como a la
población, mediante funciones de salud pública como elementos centrales de servicios
integrados de salud;
 abordar sistemáticamente los determinantes más amplios de la salud (entre ellos las
características y comportamientos sociales, económicos y ambientales, así como los de las
personas) a través de políticas y medidas públicas basadas en pruebas científicas en todos
los sectores; y
 fomentar la autonomía de las personas, las familias y las comunidades para optimizar su
salud, como promotores de las políticas que fomentan y protegen la salud y el bienestar,
como copartícipes en los servicios de salud y sociales, y como cuidadores de sí mismos y
de otras personas.

¿Por qué es importante la atención primaria?

Reformar la atención primaria y situarla en el epicentro de los esfuerzos para mejorar la salud y el
bienestar son acciones cruciales por tres motivos:

La atención primaria reúne las condiciones idóneas para responder a los rápidos cambios
producidos en la economía, la tecnología y la demografía, todos los cuales repercuten en la salud y
el bienestar. En un reciente análisis se concluyó que aproximadamente la mitad de los avances
logrados de 1990 a 2010 en la reducción de la mortalidad infantil se debieron a factores ajenos al
sector de la salud (entre otros, agua y saneamiento, educación, crecimiento económico). El
enfoque de atención primaria permite reunir a un amplio espectro de partes interesadas para
examinar y modificar las políticas con el fin de abordar los determinantes sociales, económicos,
ambientales y comerciales de la salud y el bienestar. Tratar a las personas y las comunidades como
agentes clave en la producción de su propia salud y bienestar es fundamental para entender y dar
respuesta a las complejidades de nuestro mundo en constante evolución.

Se ha demostrado que la atención primaria es una forma muy eficaz y eficiente de abordar las
principales causas y riesgos de la mala salud y bienestar de hoy en día, así como de afrontar los
nuevos problemas que amenazan la salud y el bienestar del futuro. También se ha observado que
constituye una inversión rentable, puesto que hay pruebas de que una atención primaria de
calidad hace bajar los costos totales en sanidad y mejora la eficiencia al reducir el número de
hospitalizaciones. Para dar respuesta a unas necesidades en materia de salud cada vez más
complejas se requiere un enfoque multisectorial que integre políticas de promoción de la salud y
preventivas, soluciones que respondan a las necesidades de las comunidades y servicios de salud
centrados en la persona. La atención primaria también incluye los elementos fundamentales que
se necesitan para mejorar la seguridad sanitaria y prevenir las amenazas para la salud, como las
epidemias y la resistencia a los antimicrobianos, a través de medidas como la participación y
educación comunitarias, la prescripción racional y un conjunto básico de funciones esenciales de
salud pública, incluida la vigilancia. El refuerzo de los sistemas al nivel de los centros de salud de la
comunidad y periféricos contribuye a generar resiliencia, que es crucial para resistir los embates
que soporta el sistema de salud.

Para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la salud y la cobertura sanitaria
universal, es fundamental contar con una atención primaria más sólida, lo cual puede permitir
cumplir otros objetivos que trascienden el objetivo relativo a la salud (ODS 3), como los que
atañen a la pobreza, el hambre, la educación, la igualdad de género, el agua limpia y el
saneamiento, el trabajo y el crecimiento económico, la reducción de la desigualdad y la acción por
el clima.

Respuesta de la OMS

La OMS reconoce el papel central que ejerce la atención primaria en el logro de la salud y el
bienestar de todos a todas las edades. La OMS colabora con los países para:

 Identificar áreas prioritarias para mejorar la salud y enfoques específicos para cada
contexto basados en los conocimientos técnicos de toda la OMS.
 Ayudarlos a formular políticas integrales, crear liderazgo a nivel nacional y sistemas de
salud basados en la atención primaria que promuevan la equidad sanitaria, y trabajar en
aras de lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la cobertura sanitaria universal.
 Abordar los determinantes más amplios de la salud en la esfera social y de la inequidad
mediante medidas multisectoriales.

La Conferencia de Alma Ata definió la APS como: “la asistencia esencial, basada en métodos y
tecnologías prácticos, científicamente fundados y socialmente aceptables, puesta al alcance de
todos los individuos y familias de la comunidad mediante su plena participación, y a un costo que
la comunidad y el país puedan soportar, en todas y cada una de las etapas de su desarrollo, con
espíritu de auto responsabilidad y autodeterminación.

Barrio Adentro: como eje articulador de las políticas sociales a través de los Comités de Salud y
Consejos Comunales

Barrio adentro como política de Estado para la salud es el eje articulador de las políticas públicas
desarrolladas a nivel local en el país. En Barrio Adentro se realizan los análisis de situación de salud
a nivel comunitario y junto al poder popular determina las necesidades y elabora planes de acción
para la protección social y salud, articulando con el Sistema de Misiones Sociales. A nivel
comunitario los consultorios populares con los puntos de partida (punto y circulo) de un área
específica (área de salud integral comunitaria, desde donde se planifican y ejecutan con las
comunidades el territorio de las ASIC.

Barrio Adentro I, está integrado por un conjunto de componentes, donde cada uno
persigue el fomento de las actividades propias de la Estrategia de Atención Primaria, y
por ende el cumplimiento de manera formal de los principios establecidos en la
Declaración de Alma Ata.
Los Comités de Salud En Barrio Adentro I, estas agrupaciones surgen a partir de los
consultorios populares, por cada consultorio popular hay un Comité de Salud. Ellos
representan "una organización de base comunitaria que facilita la participación de la
población en la planificación, ejecución y evaluación de las actividades de salud y
calidad de vida" (Mpps, 2008). Esta definición refleja que los mismos son espacios de
participación en el cual se da la transferencia de poder al reconocer que tienen el deber
y el derecho de la toma de decisión, en las comunidades, sobre la planificación,
ejecución y control de la salud de la población. Mediante los comités se logra el
proceso de corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad en general "porque
desarrollan, a partir de una necesidad primaria, un ejercicio en las comunidades del
cómo ser corresponsable en la solución de la problemática de la salud pública" (Alayán,
2005: 221). Se establece la corresponsabilidad con los diferentes niveles de gobierno y
los diversos sectores organizados de la sociedad civil, mediante la creación de alianzas
estratégicas que buscan la solución de los problemas de salud y calidad de vida de la
población.

Los principales criterios para la configuración de un comité de salud son: priorizar la


comunidad en función de los niveles de exclusión social; situación epidemiológica
desfavorable de las comunidades; Realizar asamblea de ciudadanos; servicios de salud
con baja cobertura elegidos por los propios vecinos; un número no menor de diez
personas.

Están integrados por los médicos cubanos y/o venezolanos, y personas de la


comunidad. Las personas duran dos años en el ejercicio de sus funciones con
posibilidad de reelección inmediata para un mismo periodo de tiempo. Ejercen sus
funciones ad honores. La conformación de los comités de salud responde a criterios de
Territorialidad: Los mismos deben estar conformados por personas que vivan en la
misma comunidad donde se forma el comité de salud respectivo. Coordinaciones: se
conformaran tantas coordinaciones sean necesarias en función de las necesidades de la
comunidad. Asambleas de Ciudadanos: es la instancia primaria de decisión del comité
de salud (Contraloría Social de Barrio Adentro del Zulia y Sahumé, 2004: 6; OPS,
2006: 53-54).

Niveles de Atención del SPNS: Análisis de la Red de Consultorios Populares

Se define niveles de atención como una forma ordenada y estratificada de organizar


los recursos para satisfacer las necesidades de la población. Esto va a depender de los
problemas de salud que se resuelven.

Clásicamente se distinguen tres niveles de atención.

El primer nivel es el más cercano a la población, o sea, el nivel del primer contacto.
Está dado, en consecuencia, como la organización de los recursos que permite resolver
las necesidades de atención básica y más frecuente, que pueden ser resueltas por
actividades de promoción de salud, prevención de la enfermedad y por procedimientos
de recuperación y rehabilitación. Es la puerta de entrada al sistema de salud. Se
caracteriza por contar con establecimientos de baja complejidad, como consultorios,
policlínicas, centros de salud, etc. Se resuelven aproximadamente 85% de los
problemas prevalentes. Este nivel permite una adecuada accesibilidad a la población,
pudiendo realizar una atención oportuna y eficaz.
En el segundo nivel de atención se ubican los hospitales y establecimientos donde se
prestan servicios relacionados a la atención en medicina interna, pediatría,
ginecoobstetricia, cirugía general y psiquiatría. Se estima que entre el primer y el
segundo nivel se pueden resolver hasta 95% de problemas de salud de la población.

El tercer nivel de atención se reserva para la atención de problemas poco prevalentes,


se refiere a la atención de patologías complejas que requieren procedimientos
especializados y de alta tecnología. Su ámbito de cobertura debe ser la totalidad de un
país, o gran parte de él. En este nivel se resuelven aproximadamente 5% de los
problemas de salud que se planteen.

Sin embargo, en el sistema de salud venezolano se realiza una mayor inversión en el


tercer nivel de atención, lo cual supone mayores gastos debido a su complejidad. Esto
como consecuencia de que nuestro sistema de salud se basa en la medicina curativa y
no en la preventiva.

Red de Clínicas Populares I y II, y Centro Diagnósticos: misión, visión, características, funciones.

Objetivos

General.

 Contribuir al mejoramiento del estado de salud, para alcanzar la felicidad suprema en la


población, mediante acciones integrales dirigidas al individuo, la familia, la comunidad y el
medio ambiente, teniendo en cuenta los componentes, instrumentos y ejes conductores
de la Atención Primaria de Salud.

Específicos.

1. Realizar la despenalización de la población mediante la integración y aplicación de los métodos


clínico, epidemiológico con enfoque social.

2. Promover acciones de salud que contribuyan a mejorar los conocimientos, actitudes y prácticas
saludables en la población, con la participación activa de la comunidad organizada.

3. Prevenir la aparición de riesgos, enfermedades y otros daños a la salud de la población.

4. Realizar acciones integrales de salud en ambientes especiales, dirigidas a grupos poblacionales


específicos.

5. Desarrollar la rehabilitación con base comunitaria, dirigida a las personas con discapacidad y
factores de riesgo de padecerla.

CONSULTORIO POPULAR TIPO 1 (CPT1)

Cubre una población de hasta un mil (1.000) habitantes o doscientas (200) familias.

 Ofrece servicios de promoción para la salud, prevención de enfermedades y otras


actuaciones de Salud debidamente protocolizadas por el ente rector en salud.
 Disponen de un promotor(a) de salud debidamente certificado por el ente rector en
salud, tales como: Agente Comunitario(a) de Atención Primaria en Salud (ACAPS),
Defensor(a) o de la Salud Auxiliares de Medicina Simplificada u otro miembro de la
comunidad integrado a un comité de salud, bajo la supervisión y control periódico del
médico o médica responsable del Consultorio Popular Tipo 2 más cercano.

El responsable de la atención directa de estos establecimientos debe tener su residencia


permanente en la comunidad en la que trabaja, conocer su cultura y su idioma y debe participar al
menos una vez al año en cursos de capacitación y actualización de conocimientos.

 Están adscritos administrativamente al Colectivo de Coordinación de ASIC que depende de


la Dirección Estadal de Salud y, funciona en red con el resto de los establecimientos de la
ASIC de su área de influencia y la red ambulatoria especializada y hospitalaria del estado.
Siguiendo las normativas del MPPS.
 Poseen un Comité de Salud, como una de las instancias de participación comunitaria de
salud, reconocida a nivel local.

CONSULTORIO POPULAR TIPO 2 (CPT2)

Tienen un área de responsabilidad poblacional de entre 1.000 y 2.500 personas o entre de 200 y
500 familias, preferiblemente 1250 personas o 250 familias por Grupo Básico de Salud (GBS).

 Ofrece Servicios a la población de promoción para la salud, inmunizaciones y otras


actividades preventivas, atención médica general integral al individuo(a), familia y
comunidad, cuidados básicos de enfermería, atención al medio escolar, laboral y
ambiental. Todas las actuaciones de salud deben estar debidamente protocolizadas por el
ente rector en salud.
 Cuentan con un Grupo Básico de Salud conformado por un médico(a), una enfermera(o),
un promotor (a) de salud. En caso que falte uno de ellos, sus actuaciones deberán ser
asumidas por los demás miembros del GBS de acuerdo a su perfil formativo. Dependiendo
de las necesidades de salud locales y las facilidades de acceso, puede incorporarse otro
personal de salud al CPT2, de forma permanente o itinerante.

La infraestructura de los CPT2 debe incluir la posibilidad de pernocta del Grupo Básico de Salud y
del personal itinerante que presta servicios en el establecimiento o en su defecto la residencia
debe estar garantizada localmente.

 Están adscritos administrativamente al Colectivo de Coordinación de ASIC que depende de


la Dirección Estadal de Salud y, funciona en red con el resto de los establecimientos de la
ASIC de su área de influencia y la red ambulatoria especializada y hospitalaria del estado.
siguiendo las normativas del MPPS.
 Poseen un Comité de Salud, como una de las instancias de participación comunitaria de
salud, reconocida a nivel local.

CENTRO DE DIAGNÓSTICO INTEGRAL (CDI)

 Cuentan con un Grupo Multidisciplinario de Salud (GMS); compuesto por: Médicos(as)


especialistas, enfermeras, técnico en imageneologia, farmacéutico, personal de apoyo
gerencial, personal de apoyo de mantenimiento. Dependiendo de las necesidades de salud
locales y de los servicios y dimensiones de los establecimientos, puede incorporarse otro
personal de salud.
 Ofrecen los servicios de apoyo vital (emergencias), observación hasta por tres días, Rayos
X, ecosonografia, endoscopia, oftalmología, terapia intermedia y enfermería.
 Dentro de su organización pueden coexistir, de forma eventual o permanente, otros
servicios de atención a la salud comunal dependiendo de las necesidades y características
de la comunidad.
 Están adscritos administrativamente al Colectivo de Coordinación de ASIC que depende de
la Dirección Estadal de Salud y funciona en red con el resto de los establecimientos de la
ASIC de su área de influencia y la red ambulatoria especializada y hospitalaria del estado,
siguiendo las normativas del MPPS.

Sistemas de Información existentes. Dato básico y Flujograma de procesos. Enfermedades de


Denuncia Obligatoria, Morbilidad Mensual y Registros de Hechos Vitales.

Sistemas de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedades Transmisibles y No Transmisibles.

 Enfermedades no transmisibles (ENT)

La vigilancia proporciona información sanitaria de forma oportuna, gracias a lo cual los países
pueden acceder a la información que necesitan para luchar contra una epidemia en el presente o
planificar la lucha futura. La vigilancia es una herramienta fundamental de la salud pública.

Estrategia de la OMS para la vigilancia de las ENT

La OMS aborda la vigilancia en el marco de una estrategia mundial para prevenir y controlar las
ENT y los principales factores de riesgo que las provocan. El método progresivo de la OMS para la
vigilancia de los factores de riesgo relativos a las ENT se basa en un instrumento de encuesta
normalizado, así como en una metodología que puede adaptarse a la disponibilidad de recursos de
cada país y contribuye a desarrollar la capacidad nacional.

Acceso a la Estrategia de la OMS para la vigilancia de las ENT

Método progresivo de vigilancia (STEPS) de los factores de riesgo. El método progresivo de


vigilancia de los factores de riesgo de ENT (STEPS) fue desarrollado por el equipo de Vigilancia
inter-Grupos Orgánicos de la OMS como parte de una estrategia mundial de vigilancia orientada a
responder a los países, que requieren cada vez más orientación en materia de enfermedades no
transmisibles. Recurriendo a las mismas preguntas y protocolos normalizados, todos los países
podrán utilizar la información STEPS no sólo para vigilar las tendencias nacionales, sino también
para realizar comparaciones entre los diferentes países. El enfoque alienta el acopio regular y
constante de un número reducido de datos útiles. Además, se centra en un número mínimo de
factores de riesgo que permiten anticipar la vigilancia de las principales ENT. A su vez, esta
información se puede utilizar para planificar actividades de prevención de enfermedades mediante
la reducción de los factores de riesgo en la población.

 Enfermedades transmisibles
Enfermedades de transmisión respiratoria

En 2006 se han notificado 10.136 casos de gripe, cifra que supone una tasa de 16,84 casos por
1000 habitantes. El número de casos es un 54% menor a la mediana del último quinquenio (IE:
0,46). El pico epidémico de gripe de la temporada 2005-2006 fue de dimensiones bajas y de
aparición tardía, a mediados de marzo de 2006 (Fig. 3). La temporada gripal fue precedida por una
alarma intensa en los medios de comunicación sobre la amenaza de una pandemia de gripe, que
llevó a que se alcanzase una mayor cobertura de vacunación antigripal que en años anteriores, lo
cual pudo contribuir a la escasa incidencia de gripe en esta temporada.

La varicela, con 3.558 casos notificados (5,91 casos por 1.000 habitantes) se mantiene en cifras
similares a las de años anteriores (IE: 0,83). Por el momento no se observa un impacto apreciable
de la vacunación en la incidencia de esta enfermedad, dado que la vacuna no se ha introducido de
forma sistemática en el calendario infantil hasta 2007. La máxima declaración de casos se produjo
durante la primavera, con más de 100 casos semanales. Entre los meses de marzo a junio se
notificaron 2.497 casos, que suponen el 70% de todos los del año.

Durante 2006 se notificaron al sistema 19 casos de enfermedad meningocócica, lo que supone una
tasa de 3,16 casos por 100.000 habitantes. Los 19 casos se presentaron de forma esporádica. En
16 ocasiones se identificó Neisseria meningitis serogrupo B, en 1 el serogrupo C y 2 casos no se
consiguieron aislar el meningococo, aunque se habían visualizado diplococos gran negativos en
líquido cefalorraquídeo. Estos 2 casos habían tenido tratamiento antibiótico previo a la obtención
de la muestra, lo que probablemente influyó en el resultado negativo del cultivo. Cuatro casos
(23%) se produjeron en niños menores de 2 años, 8 casos (42%) entre 3 y 15 años, y 6 casos (32%)
entre 16 y 25 años. El caso restante (5%) ocurrió en una persona mayor de 80 años. Todos los
niños y jóvenes menores de 22 años afectados estaban vacunados frente al meningococo C. Se
produjo un aislamiento de Neisseria meningitis serogrupo C en una persona vacunada con 3 dosis
de la vacuna conjugada Meningitis®. Este es el primer fallo de la vacuna meningocócica conjugada
que se detecta en Navarra, si bien otras comunidades autónomas han venido notificando fallos
vacúnales esporádicos. La forma clínica de presentación más frecuente fue la meningitis (68,4%),
seguida por la sepsis (57,9%), si bien en cinco casos coincidieron ambas formas clínicas. En dos
casos se produjo el fallecimiento, lo que supone una letalidad del 10,5%.

Enfermedades de transmisión alimentaria

Las toxinfecciones alimentarias, con 178 casos en 2006, han disminuido respecto a años
anteriores. El índice epidémico fue de 0,48. Por otra parte, se declararon 17 brotes de
toxiinfecciones alimentarias en los que se vieron afectadas 147 personas, incluyendo tanto los
casos confirmados microbiológicamente como los casos probables. Una parte de estos casos
pueden no estar incluidos en la declaración individual por no haber acudido al médico.

En 10 de los 17 brotes (58,8%) de toxiinfección alimentaria el agente causal fue Salmonella


enteritis. El 58,8% de los brotes de toxiinfección alimentaria se produjeron en ámbito familiar o
doméstico.

El número de brotes de toxiinfecciones alimentarias en 2006 ha sido algo menor que el de los años
precedentes (Tabla 3), a pesar de que se mantuvo la detección activa de los mismos, tratando de
buscar la posible conexión entre casos aparentemente aislados, y descartando la existencia de
otros casos no declarados en el entorno de los casos de toxiinfecciones alimentarias. Todo ello
parece indicar que progresivamente se están controlando mejor este tipo de riesgos.

En el otoño de 2006 se declararon tres brotes familiares de intoxicación por ingesta de setas, que
afectaron a un total de 7 personas.

Por otra parte, se notificaron 7 casos confirmados de disentería bacilar (1,16 por 100.000
habitantes). En tres de ellos se detectó Shigella flexneri en el coprocultivo, en otros dos S. Sonnei,
en uno S. boydii y en otro no se obtuvo la especie (Shigella sp.). La incidencia de shigelosis fue
similar a la de años anteriores (IE: 1,0). En 5 casos de disentería había antecedentes de estancia
reciente en países de África o Latinoamérica. Un caso acababa de llegar de Andalucía cuando
debutó con los síntomas y en otro la infección se relacionó con la ingesta de cangrejos.

Se notificaron 2 casos de fiebre tifoidea, ambos importados y en la misma familia.

Por último, se notificaron también otros cuatro brotes que cursaron con síntomas
gastrointestinales leves que afectaron a colectividades. En uno se aisló Norovirus y en los otros 3,
que presentaron un patrón de propagación aérea, no se logró aislar el agente causal.

No se declararon casos de botulismo, triquinosis ni de cólera.

Enfermedades prevenibles por inmunización

Por séptimo año consecutivo, no se ha notificado ningún caso de sarampión en Navarra. Esta
enfermedad está sometida a un plan para su eliminación promovido por la Organización Mundial
de la Salud. Este plan implica la declaración urgente de todo caso sospechoso, considerando como
tal a todo cuadro de rash generalizado de 3 o más días de duración con fiebre mayor de 38,3ºC,
que curse con tos, coriza o conjuntivitis. Todos los casos sospechosos han de ser estudiados para
poder constatar con garantías la eliminación del sarampión.

La rubéola también sigue un curso hacia la desaparición. En 2006 se notificaron dos casos.

Se han notificado 8 casos de tos ferina (IE: 0,80), 3 fueron casos confirmados y otros 5 fueron
diagnósticos de sospecha clínica. El 50% de los casos ocurrieron en niños de 1 a 4 meses de edad,
dos de ellos antes de recibir la primera dosis de vacuna.

La parotiditis alcanzó en 2006 una incidencia de 955 casos (158,67 casos por 100.000 habitantes,
IE: 21,22), alcanzando tasas que no se observaban desde 1989, pero todavía quedan lejos de la
incidencia que se registraba antes de la introducción de la vacuna triple vírica (Fig. 6). Este
aumento se debió principalmente a un brote que produjo 911 casos durante 2006, y que ha
continuado activo durante 2007. Este brote ha de considerarse en un contexto más amplio, en el
que ha habido brotes y aumentos importantes de incidencia de parotiditis en otras comunidades
autónomas, así como en otros países.

Este brote se detectó por primera vez el 10 de agosto en Viana6 en forma de agregación de casos
de parotiditis que, en los meses siguientes, se fue extendiendo por toda la comunidad. De los 911
casos registrados durante 2006 el 61,6% eran hombres y el 38,4% mujeres. La edad media fue de
23,6 años, con el 75% de los casos en menores de 25 años. El 19% de los casos fueron confirmados
por estudio virológico, serológico o por asociación epidemiológica con otro caso confirmado. Los
restantes son casos clínicamente compatibles.

Entre las causas que pueden explicar el brote de parotiditis se encuentran7:

– La eficacia de la vacuna frente a la parotiditis, que se estima entre el 75 y el 91%.

– La cobertura vacunal incompleta en los nacidos en los primeros años tras la introducción de la
vacuna (nacidos entre 1980 y 1985).

– La menor protección en personas que sólo tienen una dosis de vacuna triple vírica, cuando esta
dosis contenía la cepa Rubini (Triviraten®). Estas personas suponen un pequeño porcentaje de los
jóvenes nacidos en Navarra en los años 1986-1988.

– La disminución de la inmunidad natural por la escasa circulación del virus de la parotiditis en los
últimos años. No se ha notificado ningún caso de polio, sarampión, tétanos, ni difteria

Zoonosis

A través del sistema EDO se han notificado 12 casos de hidatidosis (1,99 por 100.000 habitantes),
si bien, este número puede verse incrementado ya que está pendiente de la revisión de las altas
hospitalarias, dado que se trata de una enfermedad de diagnóstico eminentemente hospitalario.

En 2006 se notificó un caso de brucelosis (0,17 por 100.000 habitantes; IE: 0,25), lo que supone
una disminución de la incidencia de un 86% respecto al promedio del quinquenio anterior. Dicho
caso pudo estar relacionado con exposición profesional.

Enfermedades de transmisión sexual

En 2006 se ha producido un ascenso en el número de casos de infección gonocócica y de sífilis. Se


notificaron 27 casos de infección gonocócica (4,49 por 100.000 habitantes) y 18 casos de sífilis
(2,99 por 100.000 habitantes). Estas cifras suponen un aumento del 35% y 29%, respectivamente,
en relación con el promedio del último quinquenio. El 87% de los casos de gonococia y el 64% de
los casos de sífilis se diagnosticaron en hombres.

Hepatitis víricas

Durante el año 2006 se han declarado 11 casos de hepatitis A (1,83 por 100.000 habitantes), lo
que supone un descenso del 50% en comparación con la mediana del pasado quinquenio. Se
declararon 2 brotes; el primero entre familiares o convivientes del mismo domicilio y el segundo
se trató de una agrupación de 3 casos en un mismo centro escolar. Entre los 2 brotes enfermaron
un total de 5 personas (45,5%). Los restantes casos aparecieron de forma aislada.

Se declararon 7 casos de hepatitis B aguda, con presencia de anticuerpos anti-HBc de tipo IgM.
Estos suponen un 75% más que la mediana del quinquenio anterior (IE: 0,58). Todos los casos se
han producido en personas mayores de 28 años, esto es, pertenecientes a cohortes no vacunadas
en la infancia o adolescencia.

Los 9 diagnósticos clasificados en la rúbrica de “otras hepatitis” correspondieron todos ellos a


pacientes con serología positiva para el virus de la hepatitis C. El grupo de “otras hepatitis” ha
presentado una incidencia un 36% menor que la mediana de los últimos cinco años. Los casos de
infección por el virus de la hepatitis C, aunque son nuevos diagnósticos, pueden corresponderse a
infecciones recientes, pero también a infecciones crónicas.

SIDA

En 2006 se han notificado 15 casos de sida en residentes en Navarra (2,49 por 100.000
habitantes). Con este dato se consolida un descenso respecto a los 5 años anteriores (IE: 0,75),
que demuestra que tras el descenso inicial en la incidencia de sida que consiguió la terapia
antirretroviral de alta eficacia, se ha seguido avanzando en el control de esta enfermedad. El
porcentaje de casos en personas originarias de países distintos de España fue del 27%, similar al de
años anteriores. Con todo ello se descarta que se esté produciendo un nuevo aumento de la
incidencia de sida debido a casos importados.

Vigilancia epidemiológica especial: Parálisis Fláccida, Síndromes Icterohemorrágicos (Dengue,


Leptospirosis, Malaria, Fiebre Amarilla y Hepatitis), Neumonías < de 5 años, Enfermedades
Eruptivas, Mordeduras sospechosa a Rabia e Intoxicación Alimentaria.

 La parálisis flácida: es un tipo de parálisis en la cual el músculo se torna laxo y blando, no


resistiendo a un estiramiento pasivo, lo que da lugar a una debilidad extrema y la pérdida
completa de los reflejos tendinosos y cutáneos.

Causas

El término 'parálisis flácida aguda' (‘AFP’) se utiliza a menudo para describir un inicio repentino,
como podría ser el caso de la polio.

La AFP es el signo más común de la poliomielitis aguda (suele darse durante los brotes de polio). La
AFP también se asocia con un número de otros agentes patógenos incluyendo entre otros: los
enterovirus, hecho virus, adenovirus y el virus del Nilo Occidental.1

Orígenes

Su origen tiene lugar cuando se producen alteraciones del nervio periférico dando como resultado
una lesión de los grupos de neuronas motoras inferiores (NMI), localizadas en el asta ventral de la
médula espinal o bien desde las fibras que van hacia la periferia desde las neuronas motoras
inferiores hacia los músculos que inervan

Sistema extrapiramidal-NMI

El sistema extrapiramidal lleva a cabo dos actividades fundamentales, actúa sobre el tono
muscular y sobre la movilidad Involuntaria. Está formado por regiones extrapiramidales de la
corteza cerebral además de una serie de núcleos subcorticales como el núcleo rojo, los globos
pálidos, núcleo subtalamico, núcleo vestibular, etc. Una gran parte de estos núcleos ejercen una
influencia sobre la formación reticular, la cual a su vez posee influencias excitatorias o inhiben
sobre las motoneuronas del asta anterior medular (NMI). Las neuronas motoras inferiores (NMI)
se localizan en el asta ventral de la médula espinal, estas realizan una sinapsis entre fibras
musculares, denominándose unión neuromuscular o placa neuromuscular. Una NMI es capaz de
inervar entre 10 y 2000 células musculares, siendo controladas por las neuronas motoras
superiores (NMS) del sistema piramidal.
Cuando se desarrolla un potencial de acción en una MNI, está a su vez ejerce un potencial de
acción en las fibras musculares, dando lugar a la contracción del músculo.

Características

Las lesiones de las neuronas motoras inferiores conducen a la interrupción de los reflejos de la
médula espinal y los músculos, dando lugar a la eliminación de la actividad refleja y a una
disminución del tono muscular (hipotonía o atonía).

La lesión en el soma o axón de una NMI conlleva a un estado de mayor excitabilidad


(hiperexcitabilidad) acompañado de sacudidas y movimientos espasmódicos en las unidades
musculares, concretamente se manifiestan en la superficie muscular, este trastorno se denomina
fascicularizaciones. Estas fascicularizaciones normalmente provocan la muerte de la neurona
motora inferior, debido a esto la desnervación del músculo lleva consigo la atrofia extrema,
reduciendo su tamaño original en un período de tres a cuatro meses, tras esto la reacción del
músculo al estiramiento no se da.

En presencia de lesiones en determinadas partes de la vía extrapiramidal se da lugar a una


parálisis parcial con una disminución de la rapidez de la contracción, en estos casos el reflejo
tendinoso se reduce pero este no se pierde, además la atrofia muscular es menor. La lesión de una
NMI, asociada con una lesión en la médula espinal, se denomina lesión del nervio periférico, el
cual puede tener lugar a cualquier nivel de la médula espinal. Ejemplos de esto son los siguientes:

La lesión del nervio periférico C7 conduce a una debilidad solo en la mano, a nivel T12 o por
debajo produce parálisis fláccida en todas las zonas que se localizan por debajo del nivel del que se
ha producido la lesión. Los músculos más perjudicados son el deltoides, trapecio, cuádriceps,
glúteos, intercostales y tibial.

Tratamientos

No existe un tratamiento único para este tipo de parálisis, puesto que esta es normalmente
causada por la presencia de otro tipo de enfermedades.

Para ello han de emplearse los diversos métodos para combatir las enfermedades que causan
estas lesiones en la NMI. En la actualidad para comprobar si una determinada enfermedad causa
parálisis fláccida, se lleva a cabo un estudio del líquido cefalorraquídeo, estudios electrofisiológicos
e incorporación de estudios serológicos con anticuerpos.

Se considera zoonosis a cualquier enfermedad y/o infección que es naturalmente “transmisible


desde animales vertebrados al hombre”, es clasificada como una zoonosis de acuerdo a la
publicación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) “Zoonosis y enfermedades
transmisibles comunes al hombre y los animales”. Más de 200 zoonosis han sido descriptas y son
conocidas desde siglos atrás. Ellas involucran todo tipo de agentes: bacteria, parásitos, virus y
agentes no convencionales.

 El dengue: es una enfermedad producida por un virus de la familia de los flavivirus. El


hombre es el hospedador y un mosquito del género Aedes es el vector que con su
picadura produce la transmisión. Los síntomas son muy similares a los de la gripe y puede
afectar a individuos de cualquier edad.
Incidencia

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que en las últimas décadas ha aumentado
enormemente la incidencia de dengue en el mundo. Según las estimaciones, se producen 390
millones de infecciones cada año, de los cuales se manifiestan clínicamente (el resto son
asintomáticos) 96 millones.

Las regiones del mundo en las que se registran más casos son Centroamérica, Caribe, norte del
cono sur, sudeste asiático y subcontinente indio.

En Europa la situación es muy diferente, pero la posibilidad de que se produzcan epidemias de


dengue es cada vez más factible. La transmisión local del virus se notificó por vez primera en
Francia y Croacia en 2010 y se detectaron casos importados en otros tres países europeos. En
2012, un brote de dengue en el archipiélago de Madeira (Portugal) ocasionó más de 2.000 casos y
se registraron casos importados en otros 10 países europeos, además de Portugal continental.

En España se detectaron en octubre de 2018 los dos primeros casos de dengue autóctono y en
septiembre de 2019 la cifra ascendía ya a 7. Por otro lado, en noviembre de ese mismo año se
detectó el primer caso de transmisión por vía sexual de Europa.

Causas

El virus del dengue (DENV) se propaga por la picadura de mosquitos hembra, principalmente de la
especie Aedes aegypti y, en menor medida, A. albopictus. Además, estos mosquitos también
transmiten la fiebre chikungunya, la fiebre amarilla y la infección por el virus de Zika.

Se ha descrito algún caso de transmisión sexual, pero es muy poco frecuente. La forma de
contagio mayoritaria es a través de la picadura de mosquitos.

Síntomas

Fernando de la Calle, facultativo especialista en Medicina Tropical y del Viajero del Hospital La Paz-
Carlos III (Madrid), describe de la siguiente forma las principales manifestaciones del dengue: "Es
un cuadro febril con erupción cutánea y dolores musculares, entre otras". Los síntomas del dengue
se inician después de un período de incubación que puede variar de cinco a ocho días tras la
picadura y las personas suelen presentar:

 Fiebre alta.
 Náuseas y vómitos.
 Erupción en la piel.
 Sangre en las encías y en la nariz.
 Debilidad general.
 Dolor muscular y articular.
 Tos.
 Dolor de garganta.

Prevención

Desde la OMS afirman que la única manera para controlar o prevenir la transmisión del virus del
dengue consiste en luchar contra los mosquitos vectores:
Es fundamental mantener el ordenamiento del medio ambiente para evitar que los mosquitos
encuentren lugares donde depositar sus huevos.

 Eliminar correctamente los desechos sólidos y los posibles hábitats artificiales.


 Limpiar y vaciar cada semana los recipientes en los que se almacena agua para el uso
doméstico. Además, aplicar insecticidas adecuados a los depósitos en los que se guarda
agua a la intemperie.

Por otro lado, en las zonas más afectadas por los mosquitos transmisores se deben utilizar
mosquiteras en las ventanas y usar ropa de manga larga.

 Fumigaciones biológicas de zonas estancables y de los productos susceptibles de traer


mosquitos (maderas y neumáticos, por ejemplo).

Tipos

Existen dos tipos de dengue:

 El dengue clásico, que no suele presentar muchas complicaciones, ya que el organismo


tiende a recuperarse por completo con los cuidados adecuados.
 El dengue grave (conocido anteriormente como dengue hemorrágico), cuyo período de
incubación es de entre cinco y ocho días. Es una manifestación grave y puede causar la
muerte del paciente porque pueden aparecer taquicardias, dolor en los huesos,
hemorragias, alteración de la presión arterial, insuficiencia circulatoria o deshidratación.

Se distinguen cuatro serotipos inmunológicos del virus del dengue: DENV 1, DENV2, DENV3 y
DENV4. Se ha hablado de un quinto serotipo, DENF5, pero su existencia es controvertida.

La infección por un serotipo produce inmunidad permanente contra la reinfección por ese
serotipo. No obstante, la infección sucesiva con dos serotipos diferentes constituye un factor de
riesgo La leptospirosis, también conocida como enfermedad de Weil o ictericia de Weil, 1 es una
enfermedad Zoonóticas bacteriana. Corresponde a una enfermedad febril producida por la
Leptospira interrogans, una bacteria del orden Spirochaetales, de la familia Leptospiraceae, que
afecta a humanos y una amplia gama de animales, incluyendo a mamíferos, aves, anfibios, y
reptiles. Los principales síntomas en la mayoría de los casos son fiebre, cefalea, dolores
musculares, articulares y óseos, ictericia, insuficiencia renal, hemorragias y afectación de las
meninges. Es una enfermedad zoonótica, manifestándose principalmente en épocas de lluvias e
inundaciones y de amplia distribución mundial.2 La leptospira fue observada por primera vez en
1907 en una laminilla de una autopsia de tejido renal.

 La leptospirosis: es una zoonosis que padecen varios animales domésticos y silvestres;


varía desde una afección inaparente hasta una enfermedad mortal. Las infecciones
humanas aparecen por contacto directo con orina o tejidos de animales infectados, o bien
de forma indirecta, por contacto con agua o tierra contaminadas. Las puertas de entrada
habituales en el hombre son la piel erosionada y las mucosas expuestas (conjuntiva, nasal
y oral). La infección aparece a cualquier edad. La leptospirosis puede ser una enfermedad
profesional (granjeros, trabajadores de cloacas), pero la mayoría de los pacientes se
exponen de manera accidental durante actividades recreativas (por ejemplo nadar en
agua contaminada). Otras fuentes son los perros y las ratas y los lugares contaminados con
su orina (cloacas, sótanos...). Los casos declarados en EE.UU aparecen sobre todo al final
del verano o al comienzo del otoño.3

La leptospirosis: es una de las zoonosis más comunes y un importante problema de salud pública,
aunque se desconoce la prevalencia real de esta enfermedad.4 La infección es comúnmente
transmitida a humanos cuando el agua que ha sido contaminada por orina animal se pone en
contacto directo con lesiones en la piel, ojos o por las mucosas. En zonas no tropicales, los casos
de leptospirosis son estacionales, donde la mayoría ocurren entre agosto y septiembre o entre
febrero y marzo.

Epidemiología

El perro constituye el único reservorio conocido de Leptospira interrogans serovar Canicola;


además puede actuar como reservorio de los otros serovares.

La rata común (Rattus norvegicus) es principal reservorio de Leptospira interrogans serovar


Icterohaemorrhagiae.

Los patrones característicos de la transmisión de la leptospirosis son de tipo epidémico, endémico


y esporádico. Los factores más importantes para la aparición de leptospirosis epidémica, son las
lluvias estacionales y con ellas las inundaciones. Factores importantes para la transmisión
endémica lo constituyen el entorno húmedo tropical y las deficiencias higiénicas que ocasionan
infección por roedores y poblaciones no controladas de perros. La leptospirosis esporádica, se
acompaña de contacto del ser humano con entornos contaminados en diversos sitios: en el
trabajo (veterinarios, limpiadores de albañales, y trabajadores de rastro), en callejones y barriadas
pobres y desagües, durante viajes de aventura, y otras actividades sin relación laboral, al aire libre,
y durante ejercicios de entrenamiento militar en regiones endémicas. La infección por leptospira
no se produce por inhalación, y la leptospirosis es una causa inusual, de infección adquirida en el
laboratorio. Los varones son afectados más a menudo clínicamente que las mujeres.5

La bacteria sobrevive largo tiempo en el agua o en ambientes húmedos y templados,


produciéndose más casos en verano y a comienzos del otoño. Bacteria ocasionada por orine de
ratón en el agua, se encuentra en inundaciones, lluvias después de huracanes contaminadas que
pueden ocasionar la muerte. La infección es transmitida también por animales contagiados a
personas, no se transmite de persona a persona.

Patogenia

El microorganismo entra en el hospedero por las lesiones en la piel o por las mucosas, después de
una multiplicación transitoria en partes del cuerpo acaba estableciéndose en el riñón e hígado,
transmitiéndose a otros huéspedes mediante el contacto con la orina del individuo infectado.

La infección se produce por contacto directo con la orina o los tejidos del animal infectado o por
medio del agua o el suelo contaminado. Se observa ictericia, hemorragia cutánea, fiebre,
escalofrío y dolor muscular. Tiene una mortalidad muy elevada.
En el ser humano se manifiesta mediante un ciclo similar al que ocurre en otros huéspedes, la
bacteria entra al organismo huésped por la piel o mucosas, se disemina por la sangre atacando
diversos órganos y se elimina por la orina, siendo el contacto con ella, un medio de transmisión.

Cuadro clínico

El período de incubación es de 7-12 días (máximo de 2 a 20 días).7En esta primera fase la


enfermedad se muestra con síntomas similares a los del resfriado común, una presentación clínica
que es muy similar al dengue, fiebre amarilla, malaria, influenza y muchas otras enfermedades
tropicales, caracterizada por fiebre, dolor de cabeza y dolor muscular, haciendo que ese período
inicial sea difícil de diagnosticar y orientar un tratamiento oportuno.8

Luego de esta fase y de un periodo sin molestias, puede seguir una fase de mayor gravedad de la
enfermedad, dependiendo del grupo serológico bacteriano, presentándose otros síntomas como:
irritación conjuntival, irritación meníngea, rigidez de nuca, insuficiencia renal, ictericia,
hemorragias intestinales o pulmonares, arritmia o insuficiencia cardíaca o dificultad para respirar.

La enfermedad dura desde unos pocos días hasta tres o más semanas, dependiendo de su
gravedad. La mayor parte de los infectados presentan solo una primera fase, presentando
molestias leves o no presentado ningún tipo de molestias. La segunda fase puede ser grave y, si no
es tratada debidamente puede provocar una recuperación lenta (meses), más raramente daños
renales e incluso en casos extremos la muerte.

Los animales que se tratan o que desarrollan una respuesta inmune adecuada,9 suelen sobrevivir,
pero si no se tratan suelen desarrollar enfermedad renal y hepática crónicas. Puede darse en
animales de cualquier edad, sexo o raza, y no siempre produce síntomas.

La infección puede ser más o menos aguda y en general algunos de los síntomas que pueden
aparecer son falta de apetito (no comen ni beben), depresión, fiebre, vómitos y hemorragias, lo
que puede conducir a la muerte. En casos menos agudos, puede llegar a producir alteración
hepática y renal, junto con conjuntivitis y signos respiratorios (tos, dificultad respiratoria, etc.). Si
superan esta infección, pueden desarrollar alteraciones hepática y renal crónicas.

Puede tornarse la tez de color amarillo, esta enfermedad causa una fuerte ictericia, dolor de
cabeza, escalofríos, anemia y a veces erupción; el periodo de incubación de la enfermedad es de
15 días, pudiendo ser de 8 a 32 días.

Diagnóstico

El diagnóstico de la leptospirosis comprende el diagnóstico clínico, bacteriológico, molecular y


serológico. El aspecto clínico presenta variadas manifestaciones según especie y edad. El
diagnóstico bacteriológico intenta detectar al agente etiológico. El diagnóstico molecular detecta
el ADN del microorganismo, y el serológico investiga la presencia de anticuerpos.

Los estudios bacteriológicos identifican al microorganismo por métodos directos, mediante la


observación en microscopio de campo oscuro, coloraciones argénticas, aislamiento del agente en
cultivos especiales, inoculación en animales de laboratorio, inmunofluorescencia directa e
inmunohistoquímica.
El aislamiento es el diagnóstico confirmatorio y para su intento se cultivan fluidos y órganos en los
medios especiales para leptospira (Fletcher, EMJH) Los medios sembrados son llevados a estufa de
29°C y observados bajo microscopia de campo oscuro. El diagnóstico molecular es útil para
detectar leptospiras, sobre todo en materiales contaminados o de difícil aislamiento, o cuando las
leptospiras no están viables. La PCR (polimerasa chain reaction) identifica el ADN de manera
específica con elevada sensibilidad y en corto período a cualquier material clínico. La PCR tiene
como ventajas la confirmación rápida del diagnóstico en la fase inicial de la enfermedad y la
detección del ADN del microorganismo, no dependiendo de la viabilidad del agente. Esta es una
técnica muy sensible, pero la combinación de dos métodos directos de diagnóstico es mejor y
debe ser asociado a la microaglutinación (MAT). El punto crítico de la técnica PCR es la etapa de
extracción del ADN, debiéndose ajustar a los diferentes tejidos y fluidos.

El diagnóstico serológico es el diagnóstico más solicitado en caso de sospecha de leptospirosis. Los


métodos utilizados son indirectos; hay diferentes técnicas de tamizaje y una técnica de
confirmación. Los métodos de screening son prácticos, económicos y detectan anticuerpos en fase
temprana. Pero tiene como desventaja, que no permiten determinar ser variedad, no miden la
cinética de los anticuerpos y son menos específicos. La técnica ELISA es útil para el diagnóstico
temprano ante cuadros inespecíficos como leptospirosis, detecta infecciones recientes, es sensible
y tiene buena concordancia con MAT.

La MAT es la prueba de referencia (gold standard), pero se necesita personal entrenado, mantener
el cepario y un chequeo del antígeno. Si bien se puede realizar MAT en diferentes tipos de
muestra, suero sanguíneo, lácteo, orina, líquido cefalorraquídeo, humor acuoso; la muestra de
elección es el suero sanguíneo. La titulación inicial en la MAT es 1/50 en humanos,1/100 en
equinos, ovinos, porcinos, caprinos, caninos y 1/200 en bovinos. Realizándose en los sueros que
dan positivo diluciones en progresión geométrica 2 para llegar a titulación final.

Se puede dar un diagnóstico diferencial entre leptospirosis y la fiebre de Zika.

Tratamiento

Los antibióticos de elección son penicilina 1,5 MUI c/6 horas i/v o tetraciclinas, preferentemente
doxiciclina 100 mg c/12 h por vía oral, durante 7 días. Además de la quimioterapia específica son
necesarias las medidas sintomáticas, la corrección de las alteraciones hemodinámicas, del
equilibrio hidroelectrolítico, la asistencia renal y otras medidas de soporte vital.

El tratamiento es controvertido, pero predomina la tendencia a aplicarlo lo más precozmente, en


los primeros 4 días, individualizado y el de elección sigue siendo la penicilina, a pesar de la
reacción de Jarisch-Herxheimer, predomina la utilización de dosis no muy altas de penicilina, de 10
millones de unidades diarias de penicilina cristalina en las formas graves. La Tetraciclina y
penicilina G suelen utilizarse clínicamente, aunque los estudios de laboratorio sugieren que la
actividad bactericida de la penicilina G puede ser inadecuada, recomendándose la doxiciclina. Con
un cuadro clínico de leptospirosis sin evidencia epidemiológica se debe instaurar tratamiento,
pues puede haberse infectado el paciente por el consumo de agua no tratada y por alimentos
contaminados, fundamentalmente frutas y vegetales. La doxiciclina es la droga de elección en
alérgicos a la penicilina y en las formas leves o moderadas de la enfermedad y se utiliza en la
quimioprofilaxis de la enfermedad.
Algunos programas nacionales, norma la instauración del tratamiento con penicilina e ingreso
domiciliario en los pacientes con formas leves de la enfermedad exceptuando niños, mujeres
embarazadas y ancianos que recibirán el tratamiento en el hospital y contempla su aplicación
según el estado del paciente en el momento del ingreso.

En los casos graves administrar en las primeras 72 horas 10 millones de UI de penicilina cristalina
por vía EV, en dosis fraccionadas cada 4 o 6 horas y posteriormente continuar con penicilina
cristalina 1 millón de UI por vía IM cada 6 horas durante 7 días. También norma para casos
benignos: 1 millón de UI de penicilina cristalina cada 6 horas durante las primeras 72 horas y
continuar con 1 millón de UI de penicilina rapilenta cada 12 horas durante 7 días. En adultos
alérgicos a la penicilina se administrará 500 mg de tetraciclina por vía oral cada 6 horas
eritromicina 500 mg ev c/6 horas, doxiciclina 100 mg oral dos veces al día, cefalosporinas de
tercera generación como el ceftriaxona 1-2 g ev día. Se han realizados estudios en las leptospirosis
severa, comparándose el ceftriaxona con la penicilina G sódica y ambos medicamentos son
igualmente efectivos en la leptospirosis severa. También se utiliza la tetraciclina 500 mg ev c/6
horas (si no hay daño hepático ni renal), cloranfenicol y la estreptomicina. Ha sido reportado
también, la utilización de azitromicina.

El tratamiento preventivo, de los grupos de riesgos ocupacionales, debe realizarse mediante la


aplicación de la vacunación y el cumplimiento de las normas sanitarias y la utilización de los
medios de protección al trabajador. Para desarrollar las formas graves de la enfermedad

 La malaria: (del italiano medieval malaria) o paludismo (del latín paludis, genitivo del
nombre palus, ‘ciénaga, pantano’ y de -ismo, en este caso acción o proceso patológico) es
una enfermedad producida por parásitos del género Plasmodium, y transmitida por
mosquitos. Algunos estudios científicos sugieren que pudo haberse transmitido al ser
humano a través de los gorilas occidentales.1 Es la primera enfermedad de importancia
entre las enfermedades debilitantes. Más de 400 000 personas mueren al año por causa
de la malaria, de los cuales unos 240 000 son niños.2

En mayo de 2007, la Asamblea Mundial de la Salud decidió conmemorar el 25 de abril el Día


Mundial del Paludismo.

La enfermedad puede ser causada por una o por varias de las diferentes especies de Plasmodium:
Plasmodium falciparum, Plasmodium vivax, Plasmodium malariae, Plasmodium ovale o
Plasmodium knowlesi, las tres primeras han sido reportadas en el continente americano. Los
vectores de esta enfermedad son diversas especies del mosquito del género Anopheles. Solo las
hembras de los mosquitos se alimentan de sangre para poder madurar los huevos; los machos no
pican y no pueden transmitir enfermedades, ya que únicamente se alimentan de néctares y jugos
vegetales.

Las formas de contagio directo entre humanos son que una mujer embarazada lo transmita por vía
placentaria al feto o por transfusiones sanguíneas de donantes que han padecido la enfermedad.
En regiones donde la malaria es altamente endémica, las personas se infectan tan a menudo que
desarrollan la inmunidad adquirida, es decir, son portadores más o menos asintomáticos del
parásito.

El primer intento de una vacuna sintética contra la malaria fue realizado en 1997 por el equipo de
Manuel Elkin Patarroyo; los resultados fueron negativos en África y modestos en Suramérica por lo
cual no se justificaron pruebas adicionales. En 2010, la vacuna aparecía catalogada como
«inactiva» por la Organización Mundial de la Salud.

Alrededor del 40 % de la población mundial vive en zonas afectadas por malaria, principalmente
en los países más pobres. Los mosquiteros tratados con insecticida (MTI) previenen esta
enfermedad de manera efectiva.2 Sin embargo, se han identificado ciertos obstáculos en cuanto al
aumento de su uso.

Una revisión sistemática de diez estudios, nueve realizados en África y uno en la India, concluyó
que la entrega gratuita de MTI aumenta ligeramente el número de propietarios, comparado con su
provisión a precio de mercado o subvencionado. Asimismo, educar sobre el uso adecuado de MTI
aumenta el número de personas que duermen bajo un mosquitero, comparado con un grupo de
control que no recibió dicha educación. No se midieron efectos secundarios adversos. Por último,
existe evidencia de una mejoría de la morbilidad por malaria como resultado del aumento de
tenencia y uso de MTI, aunque estos hallazgos siguen siendo inciertos.”

Diagnóstico de la malaria

La OMS recomienda que antes de administrar el tratamiento se confirme el diagnóstico con


métodos parasitológicos. Se utilizan la microscopía y las pruebas rápidas de detección de Ag en
sangre para obtener los resultados en menos de una hora.

Microscopía

Se realiza mediante:

 La gota gruesa: es una técnica de referencia que requiere microscopistas expertos. Es la


técnica más difundida.

Permite el examen de una mayor cantidad de sangre en menos tiempo. Se pone una gota en el
centro de la lámina y se hacen movimientos envolventes para romper los hematíes y que permita
observar los parásitos.

 Extensión sangre periférica: es más lento que la gota gruesa, no se rompen los hematíes,
por lo que los parásitos no cambian la morfología y es más fácil identificarlos.

Puede utilizarse sangre venosa anticoagulada recogida en tubos con EDTA.

Serología

La inmunofluorescencia indirecta (IFI) y el inmunoensayo enzimático (ELISA) se emplean sobre


todo en estudios epidemiológicos.
Malaria complicada

Paciente con parasitemia positiva y con uno de los siguientes síntomas o signos que indican riesgo
de una complicación: Poliartralgia severa, alteraciones neurológicas hemoglobina por debajo de 7
g/dl, hiperparasitemia (definida como conteo de trofozoitos superior a 50 000 o la presencia de
esquizontes (en el caso de P. falciparum)), ictericia, disnea o taquipnea, disminución de la diuresis,
coluria, vómitos a repetición o cualquier tipo de sangrado. La mortalidad de la malaria complicada
sin tratamiento es cercana al 100 %.

Prevención

Los métodos utilizados para prevenir el paludismo incluyen los medicamentos, la eliminación de
los mosquitos y la prevención de las picaduras. A partir de 2020, existe una vacuna contra el
paludismo (conocida como RTS, S) cuyo uso está autorizado.24 La presencia del paludismo en una
zona requiere una combinación de alta densidad de población humana, alta densidad de población
de mosquitos anofeles y altas tasas de transmisión de humanos a mosquitos y de mosquitos a
humanos. Si cualquiera de estos factores se reduce lo suficiente, el parásito termina por
desaparecer de esa zona, como ocurrió en América del Norte, Europa y partes del Oriente Medio.
Sin embargo, a menos que el parásito sea eliminado de todo el mundo, podría restablecerse si las
condiciones vuelven a una combinación que favorezca la reproducción del parásito.

 La fiebre amarilla o vómito negro (también llamada plaga americana) es una enfermedad
infecciosa zoonótica viral aguda causada por el virus de la fiebre amarilla transmitida por
mosquitos de los géneros Aedes y Haemagogus. Es endémica en áreas subtropicales y
tropicales de Sudamérica y África. Su presentación clínica es variada, fluctuando desde una
enfermedad febril leve y autolimitada (lo más frecuente) hasta una enfermedad
hemorrágica y hepática grave (con un 50 % de letalidad). La palabra amarillo del nombre
se refiere a los signos de ictericia que afecta a los pacientes enfermos severamente.34567

Existe una vacuna efectiva, pero no se conoce cura por lo que cuando personas no vacunadas la
contraen solo se les puede proporcionar tratamiento sintomático.

La fiebre amarilla es transmitida al ser humano por la picadura del mosquito Aedes aegypti y otros
mosquitos de los géneros Aedes, Haemagogus y Sabethes, que se encuentran generalmente a
menos de 1300 metros sobre el nivel del mar, pero Aedes han sido hallados ocasionalmente hasta
los 2200 msnm, en las zonas tropicales de América y África.

El rango de huéspedes del virus es estrecho y se mantiene en la naturaleza entre primates y


mosquitos hematófagos de los géneros Aedes y Haemagogus en África y Sudamérica
respectivamente, con transmisión transovárica entre estos vectores. Esto es lo que se llama el
«ciclo selvático de la fiebre amarilla». Los seres humanos son infectados ocasionalmente por
mosquitos de la selva que previamente se han alimentado de un primate infectado, y luego
pueden convertirse en huésped para la transmisión interhumana urbana, principalmente a través
del Aedes aegypti, una especie que se desarrolla en recipientes que contienen agua dentro de
moradas o en las cercanías a ellas. Este es el «ciclo urbano de la fiebre amarilla».17418

La gran mayoría de los casos de enfermos y muertos por la fiebre amarilla ocurre en el África
subsahariana donde es un problema grave de salud pública que se presenta con un patrón
epidémico. 610 millones de personas distribuidas en 32 países de África están en riesgo de
contraerla. La enfermedad es endémica en varios países de América Central, Sudamérica y el
Caribe. Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela son los países con mayor riesgo.

La enfermedad puede permanecer localmente desconocida en humanos por extensos períodos y


súbitamente brotar en un modo epidémico. En Centroamérica, Venezuela y Trinidad, tales
epidemias se han debido a la forma de la enfermedad (fiebre amarilla selvática), que permanece
viva en la población de monos aulladores y es transmitida por el mosquito Haemagogus, el cual
vive precisamente en el dosel forestal de las selvas lluviosas. El virus pasa a los humanos cuando
las selvas altas son taladas. Los obreros forestales pueden entonces transmitir la enfermedad a
otros, iniciando así una epidemia.

Epidemia de 2016

A principios de 2016 se desató una epidemia de fiebre amarilla en Angola. Entre enero y agosto se
han contabilizado 4000 casos sospechosos, de los cuales se han confirmado 879. De Angola el
brote pasó a la vecina República Democrática del Congo, donde se han confirmado 68 casos y hay
más de 2200 casos sospechosos. Se cuentan ya 400 muertes confirmadas entre ambos países, la
mayoría en Angola.

Cuadro clínico

El período de incubación se sitúa entre los 3 y los 7 días.21 La duración de la enfermedad en caso
de curación es de una a dos semanas. Tras el período de incubación cabe distinguir dos formas
clínicas: la leve y la grave o clásica.

 Forma leve. Es poco característica y sólo se sospecha en zonas endémicas y especialmente


durante las epidemias. Comienza bruscamente con fiebre elevada, escalofríos y cefalea.
Pueden existir, además, mialgias, náuseas, vómitos y albuminuria.22 Suele durar de 1 a 3
días y curar sin complicaciones.
 Forma grave o clásica. Tras un período inicial similar al anterior, en el que pueden existir
además epistaxis y gingivorragia, se produce un descenso febril (remisión). A continuación
reaparece la fiebre, se instaura ictericia (100 % de los casos) y puede aparecer insuficiencia
hepática o renal con proteinuria (90 %) y agravamiento de la diátesis hemorrágica, con
epistaxis abundantes, gingivorragia, punteado hemorrágico en el paladar blando y
hematemesis de sangre negra y coagulada (vómito negro) (20 % de casos). Un signo clínico
clásico es la existencia de bradicardia relativa a pesar de la fiebre elevada (signo de Faget).
Al inicio existe leucopenia con neutropenia. Los restantes parámetros bioquímicos
traducen sólo la existencia de fallo orgánico único o múltiple (generalmente hepático o
renal) y deshidratación (alteraciones iónicas y del equilibrio acido básico).

 La hepatitis: es la inflamación del hígado. Inflamación es la hinchazón de órganos que


ocurren cuando se lesionan o infectan, y puede dañar su hígado. La hinchazón y daño
puede afectar el buen funcionamiento de este órgano.
La hepatitis puede ser una infección aguda (a corto plazo) o una infección crónica (a largo plazo).
Algunos tipos de hepatitis solo causan infecciones agudas. Otros pueden causar infecciones tanto
agudas como crónicas

¿Qué causa la hepatitis?

Existen diferentes tipos de hepatitis, con diferentes causas:

La hepatitis viral es el tipo más común. Es causada por uno de varios tipos, los virus de la hepatitis
A, B, C, D y E. En los Estados Unidos, A, B y C son los más comunes

La hepatitis alcohólica es causada por el consumo excesivo de alcohol

La hepatitis tóxica puede ser causada por ciertos venenos, productos químicos, medicamentos o
suplementos

La hepatitis autoinmune es un tipo crónico en el que su sistema inmunitario ataca su hígado. Se


desconoce la causa, pero la genética y el entorno pueden influir

¿Cómo se transmite la hepatitis viral?

En general, la hepatitis A y la hepatitis E se transmiten a través del contacto con alimentos o agua
contaminados con las heces de una persona infectada. También puede contraer hepatitis E al
comer carne de cerdo, ciervo o mariscos poco cocidos.

La hepatitis B, C y D se transmiten a través del contacto con la sangre de una persona con la
enfermedad. La hepatitis B y D también se pueden propagar a través del contacto con otros fluidos
corporales. Esto puede suceder de muchas maneras, como compartir agujas de drogas o tener
relaciones sexuales sin protección.

¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis?

Algunas personas con hepatitis no presentan síntomas y no saben que están infectadas. Si se
presentan síntomas, pueden incluir:

 Fiebre
 Fatiga
 Pérdida de apetito
 Náusea y/o vómitos
 Dolor abdominal
 Orina oscura
 Heces de color arcilla
 Dolor en las articulaciones
 Ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos)

Si tiene una infección aguda, sus síntomas pueden comenzar entre 2 semanas y 6 meses después
de haberse infectado. Si tiene una infección crónica, es posible que no tenga síntomas hasta
muchos años después.

¿Cuáles son los tratamientos para la hepatitis?


El tratamiento para la hepatitis depende del tipo que tenga y si es aguda o crónica. La hepatitis
viral aguda a menudo desaparece por sí sola. Para sentirse mejor, es posible que solo necesite
descansar y tomar suficientes líquidos. Pero en algunos casos puede ser más serio. Incluso podría
necesitar tratamiento en un hospital.

Hay diferentes medicamentos para tratar los distintos tipos crónicos de hepatitis. Otros posibles
tratamientos pueden incluir cirugía y otros procedimientos médicos. Las personas con hepatitis
alcohólica deben dejar el alcohol. Si su hepatitis crónica provoca insuficiencia hepática o cáncer de
hígado, es posible que necesite un trasplante de hígado.

 La Neumonía: es una infección que provoca inflamación del parénquima pulmonar de


variada etiología (bacteriana, viral, parasitaria, mitótica, química, etc.) Perturbando el
intercambio de gases entre el espacio aéreo y el capilar sanguíneo, con descenso de Pa02,
cursando con dificultad respiratoria.

Epidemiología

Las Infecciones Respiratorias Agudas (I.R.A.) contiendan ocupando en la actualidad una de las
principales causas de morbimortalidad en los niños menores de 5 años en los países en desarrollo
(1). Las Neumonías representan entre el 80 % A 90 % de las muertes por I.R.A. Se encuentran
entre las primeras 5 causas de mortalidad en menores de 5 años, sólo por debajo de las afecciones
perinatales y de las anomalías congénitas. Una de las causas principales de esta alta mortalidad es
la "falta de atención médica oportuna". En el Perú la educación, las distancias a los centros
médicos en lugares apartados de la República, aunados a lo accidentado de nuestra geografía,
aumenta el porcentaje de los que mueren en sus hogares

Las I.R.A. en el mundo son la causa de 4,3 millones de muertes anualmente en niños menores de 5
años, representando el 30% del total de defunciones anuales de niños de este grupo etario.

EI 80 % A 90 % de este total representan los neuromas bacterianos y virales.

En las I.R.A. Baja la neumonía por su morbimortalidad sigue siendo en los países en vías en
desarrollo y en el caso específico del Perú, un problema cuya solución no es exclusivamente
médico, sino socioeconómico y de políticas de salud.

En los países desarrollados la mobilidad es de 0,02 - 0,03 episodios por niño, por año. (4-5) En el
Perú es 10 veces mayor: 0,33 episodios por niño, por año.

Pero la realidad es mayor. El subregistro de la morbilidad y mortalidad en los niños menores de 5


años, sumados a los problemas que se originan de la certificación y codificación, hacen que
muchas neumonías en niños de este grupo etario, no están incluidas en las cifras disponibles. El
Perú tiene una población aproximada de 25 millones de habitantes, en una superficie territorial de
1´285.216 Kmts2, con una densidad demogrdfica de 20 habitantes por kilómetro cuadrado.
Presenta tres marcadas zonas geográficas: Costa, Sierra y Selva, siendo la primera los más
poblados y con mejores recursos socioeconómicos. La población urbana es mayor que la rural y los
niveles de extrema pobreza y desnutrición son todavía altos (Tabla No. 1).
Durante el año 1998 el Ministerio de Salud, Subprograma CIRA, registró 1´901,943 casos de I.R.A.,
de los cuales 149,066 (7.84%) casos fueron Neumonías (Tabla No. 2) (7)

Del total de casos de Neumonía, 39,295 (26.36 %) se consideraron graves y muy graves (captados
tardíamente); No graves se estimaron 109,771 (73.64 %) (Tablas No 3-4) De los 39,295 niños
graves o muy graves fueron hospitalizados 20,553 (52.30%) (Tabla No. 5), falleciendo 1,115
(5.62%) (Tabla No.6). Recibieron tratamiento ambulatorio 109,771 niños (73.46%).

 Etiopatogenia

La superficie pulmonar expuesta a los agentes ambientales tiene un promedio de 200 mts2, siendo
la mayor del cuerpo humano.

Cada día una persona inspira entre 10,000 5 20,000 litros de aire. Esto trae como consecuencia
una colonización de bacterias que gracias a los mecanismos de defensa del pulmón, garantizan la
esterilidad de las vías aéreas impidiendo la invasión bacteriana.

Las acciones mecánicas están representadas por el reflejo tusígeno y el aparato mucociliar, que
mediante el mecanismo de barrido expulsan el moco.

Las acciones inmunológicas se manifiestan por la fagocitosis de las bacterias y los virus por los
macrófagos alveolares, complementada por la actividad de los granulocitos y polimorfo nucleares,
el sistema de complemento y la inmunidad específica humoral y celular.

Estos mecanismos naturales de defensa pueden ser alterados sobre todo en los niños menores de
5 años, por los virus respiratorios que destruyen las cilias y alteran el código genético,
disminuyendo su movilidad y la efectividad de la limpieza. Como consuencia de esto, se
incrementa la cantidad de bacterias que superan la capacidad de los macrófagos alveolares
favoreciendo la invasión.

Aquí se da el aforismo: los virus le tienden la cama a las bacterias

También hay condiciones que favorecen a una respuesta inmune escasa y esta es la desnutrición.

De los gérmenes patógenos causantes de la Neumonía, las Bacterias (TABLA No.7) y los Virus
(TABLA No. 8) son las que prevalecen en el ambiente comunitario. En los países en desarrollo las
Bacterias (15-16-17) son las que priman y el Streptococus pneumoniae sigue siendo la causa
principal de neumonía adquirida en la comunidad. La segunda causa es de responsabilidad del
Haemophilus Influenzae. En los países desarrollados la primera causa de neumonía son los Virus.
(18 - 19)

La puerta de entrada de los gérmenes es preferentemente aerógena y menos frecuente la


hematógena o linfática. En la lesión primaria se produce la colonización de los patógenos que al
invadir la mucosa lo hacen liberando tóxinas. Así se inicia el proceso inflamatorio. La mucosa
dañada permite que queden expuestos receptores específicos favoreciendo la adherencia de los
patógenos y con ello la invasión y diseminación.

Factores de riesgo en Neumonía


Ambientales:

Los factores de riesgos ambientales más frecuentes son:

 Por exposición al humo: que puede ser por contaminación atmosférica (Dióxido de
sulfuro); por la contaminación doméstica (combustibles orgánicos: maderas-desperdicios
humanos y agrícolas); por tabaco; etc.

 Por hacinamiento: el mayor contacto interhumano contribuye a la transmisión de


infecciones mediante gotas de secreciones. La presencia de 3 o más niños menores de 5
años en la vivienda o la concurrencia a guarderías se asocia a un incremento de 2,5 veces
en la mortalidad por neumonía.
 Exposición al frío y la humedad: las muertes por neumonía aumentan considerablemente
durante los meses de invierno. Probablemente más que el frío y la humedad, sean los
contaminantes domésticos por hacinamiento ligados al clima frío, los responsables de la
morbimortalidad.

Nutricionales:

 Bajo peso al nacer: aproximadamente el 16% de los niños nacidos en el mundo tienen
bajo peso al nacer. Esto representa 20 millones de niños cada año, de los cuales el 90%
nace en países en desarrollo. (22) Este bajo peso condiciona una reducida
inmunocompetencia y función pulmonar restringida. Los infantes pret6rmino se
encuentran en mayor riesgo de muerte que los infantes pequeños para edad gestacional;
los infantes severamente prematuros raramente sobreviven.
 Desnutrición: La prevalencia de desnutrición es más alta en países en desarrollo. (23)
Niños de 1 año de edad provenientes de varios países mostraron que la prevalencia media
de retardo CPW (debajo de -2 puntajes Z), fue de 34 % en América Latina y 47% en Asia. El
déficit de peso para edad varió de 23 a 53 %, mientras que el desgaste fue menos común,
fluctuando de 3 a 19 % respectivamente. Los niños severamente desnutridos presentan
una respuesta inmunológica deficiente de preferencia a nivel celular y por consiguiente
las infecciones son más graves que en los niños con un estado nutricional adecuado.
 Lactancia Materna: La frecuencia de la lactancia materna varía entre los diferentes países
e incluso entre los estratos económicos. Entre ricos y algunas áreas urbanas pobres, la
duración media de la lactancia es de 3 meses. En otras áreas urbanas pobres y rurales
pobres, los bebés son alimentados a pecho hasta los 12 5 18 meses (25). La lactancia
materna protege contra las I.R.A. mediante cierto número de mecanismos incluyendo
sustancias antivirales, antibacterianas, células inmunológicamente activas y los
estimulantes del sistema inmune de los infantes. En los países en desarrollo los bebés
alimentados a pecho presentan un mejor estado nutricional en los primeros meses de la
vida. Después del 6to. Mes cuando deben introducirse los alimentos sólidos, comienzan
los problemas económicos y como resultado la desnutrición.

Cuadro clínico
La importancia de un interrogatorio completo y un examen físico exhaustivo, son elementos
suficientes para un diagnóstico de neumonía, cuando la radiografía no está al alcance del paciente.

Los niños menores de 5 años con tos y dificultad respiratoria deben ser tratados por posible
neumonía si tienen respiración rápida o retracción subcostal.

Identificar el agente etiológico es muy difícil en niños menores de 5 años.

Evaluar la gravedad del cuadro, identificar los factores de riesgo o las patologías asociadas, es muy
importante para tomar la mejor decisión terapéutica.

Generalmente el cuadro clínico se inicia con un proceso respiratorio de las vías superiores, con
fiebre alta, coriza, odinofagia, otalgia, y tos seca. Se puede establecer un diagnóstico presuntivo de
neumonía cuando además de la tos, el niño presenta una respiración rápida (taquipnea). Esta se
define como mayor de 60 respiraciones por minuto en niños menores de 2 meses; como mayor de
50 respiraciones por minuto en niños de 2 meses a 11 meses; y mayor de 40 respiraciones por
minuto en los niños entre el año y los 4 años.

La presencia de tiraje subcostal es un signo de mayor compromiso respiratorio, que se agrava al


observarse aleteo nasal, quejido, palabras entrecortadas y cianosis.

 El examen clínico del paciente demuestra:

A) A la inspección: disminución de la amplitud de los movimientos respiratorios del hemitórax


afectado.

B) A la palpación: aumento de la resistencia torácica con disminución de la expansión y aumento


de las vibraciones vocales.

C) A la percusión: matidez o submatidez.

D) A la auscultación: disminución del murmullo vesicular del lado afectado, estertores


subcrepitantes, broncofonia, soplo tubárico, y pectoriloquia afona. Si hay compromiso pleural
desaparece el soplo tubárico, las vibraciones vocales disminuyen y aparece el soplo pleural de
timbre aspirativo.

Según la edad cronológica, el examen clínico presenta:

- En el recién nacido: predominan los signos generales de sepsis, el recién nacido no succiona, está
aletargado, hipotónico, presenta vómitos, distención abdominal, palidez, cianosis, hipotermia,
taquipnea, tiraje, aleteo nasal, y quejido. En ocasiones inicia el cuadro con convulsiones.

- En lactantes y niños pequeños: puede iniciarse con un cuadro febril brusco siendo las
convulsiones la razón de la consulta. Se observa al progresar el cuadro, inquietud, o letargia,
inapetencia, tiraje subcostal, taquipnea, quejido espiratorio, cianosis periférica, distención
abdominal y taquicardia.

- En las neumonías virales: el examen físico suele ser muy pobre.

Las enfermedades eruptivas:


Son infecciones virales o bacterianas, caracterizadas por la aparición de manchas, ampollitas o
lesiones en la piel y por acarrear también inflamación de la garganta y las mucosas. Las principales
son sarampión, varicela, rubéola, escarlatina y quinta enfermedad. A continuación, una guía para
detectar los primeros síntomas, distinguir las erupciones e identificar el período de contagio.

 Sarampión

Las primeras manifestaciones son tos, rinitis, conjuntivitis y fiebre. Unos días antes de la erupción
puede aparecer una lesión característica en la boca (lesión de Koplik). La erupción comienza en el
cuero cabelludo y atrás de las orejas y se extiende al tronco y las extremidades. Al cuarto día estas
lesiones comienzan a desaparecer. El contagio es por vía oral (gotas de saliva) y se produce desde
dos días antes de la erupción hasta cinco días después de la misma.

 Rubéola

Las primeras manifestaciones son fiebre no muy alta durante uno o dos días y aumento del
tamaño de los ganglios ubicados detrás de las orejas y debajo de la nuca. La erupción comienza
por la cara y se extiende al tronco y las extremidades en un día. Son manchas rojizas, redondas,
pequeñas (de menos de cinco milímetros) y planas. Contagia por vía oral (gotas de saliva) hasta
siete días después de iniciada la erupción.

 Varicela

Las primeras manifestaciones son fiebre alta y decaimiento general, si bien la incubación
transcurre sin síntomas durante 2 o 3 semanas. La erupción consiste en pequeñas ampollitas que
pican, comenzando por la cara y el cuero cabelludo y extendiéndose luego a todo el cuerpo. El
contagio se da por vía aérea, hasta el sexto o séptimo día del comienzo de la erupción, cuando por
lo general las lesiones se transformaron en costras.

 Escarlatina

Las primeras manifestaciones son: fiebre alta, náuseas, vómitos, cefaleas y dolor al tragar. La
lengua se pone blanca, con bordes y puntos bien rojos y a los días se descama, quedando de color
rojo. Aparecen manchas rojas en el paladar e infección en la garganta. La erupción comienza en el
cuello y luego sigue hacia el tronco y las extremidades, y en ocasiones la cara. Son lesiones en
forma de punto, color rojo y se presentan muy juntas entre sí. Pueden provocar picazón. El
contagio –que es por vía aérea– dura desde que aparecen los síntomas hasta las 24 ó 48 horas de
iniciado el tratamiento.

 Quinta enfermedad (“la quinta”)

Las primeras manifestaciones son un cuadro de malestar general, con fiebre baja. La erupción
empieza en la cara y al cabo de 24 o 48 horas alcanza las extremidades y los glúteos. Las lesiones
son rojas, en placas y no producen picazón. El contagio es por vía respiratoria.

Cada una de estas enfermedades tiene sus medidas específicas, pero hoy es posible prevenir su
aparición, a través de la vacunación. El sarampión y la rubéola –junto con las paperas– están
asociadas en la vacuna triple viral o MMR, que forma parte del calendario nacional de vacunación.
La primera dosis se da a los 12 meses de vida, la segunda a los 6 años y el refuerzo a los 11. Existe
también una vacuna contra el virus varicela-zoster, que puede ser aplicada en niños sanos a partir
del primer año de edad.

Mordeduras sospechosas a Rabia

La rabia es una virosis zoonótica que se puede prevenir administrando una vacuna. Una vez que
aparecen los síntomas clínicos, es prácticamente mortal en todos los casos. En hasta el 99% de los
casos humanos, el virus es transmitido por perros domésticos. Sin embargo, la enfermedad puede
afectar tanto a los animales domésticos como a los animales salvajes. Se propaga a personas y
animales a través de mordeduras o arañazos, por lo general con la saliva.

Se trata de una enfermedad presente en todos los continentes excepto en la Antártida, pero más
del 95% de las muertes humanas se registran en Asia o en África. La rabia es una de las
enfermedades tropicales desatendidas que afecta principalmente a poblaciones pobres y
vulnerables que viven en zonas rurales remotas. Aproximadamente el 80% de los casos humanos
ocurren en zonas rurales. Aunque hay inmunoglobulinas y vacunas para el ser humano que son
eficaces, las personas que las necesitan no tienen fácil acceso a ellas. En general, las muertes
causadas por la rabia raramente se notifican, y los niños de 5 a 14 años son víctimas frecuentes. El
costo medio de la profilaxis postexposición, que es de alrededor de US$ 40 en África y de US$ 49
en Asia, regiones donde el ingreso diario medio es de US$ 1-2 por persona, resulta
extremadamente elevado para las poblaciones pobres.

Cada año se administran vacunas tras una mordedura a más de 29 millones de personas en todo el
mundo; de este modo se previenen cientos de miles de muertes anuales por rabia. Se estima que
la carga económica a nivel mundial de la rabia transmitida por perros es de US$ 8600 millones al
año.

Prevención

Eliminación de la rabia canina

La rabia se puede prevenir administrando una vacuna. La vacunación de los perros es la estrategia
más rentable para prevenir la rabia en el ser humano, ya que no solo reduce las defunciones
atribuibles a la rabia transmitida por los perros, sino también la necesidad de profilaxis
postexposición como parte de la atención a los pacientes mordidos.

Sensibilización sobre la rabia y la prevención de las mordeduras de perros

La educación sobre la conducta de los perros y la prevención de las mordeduras, tanto para los
adultos como para los niños, es fundamental en todo programa de vacunación contra la rabia si se
pretende reducir su incidencia en el ser humano y el costo del tratamiento de las mordeduras. Es
necesario mejorar los conocimientos de las comunidades en materia de prevención y lucha contra
la rabia, en concreto sobre la responsabilidad que supone tener una mascota, la prevención de las
mordeduras y el modo de actuar cuando estas ocurren. El compromiso de las comunidades y su
participación en los programas preventivos contribuyen a mejorar la cobertura y la recepción de la
información más importante.

Inmunización en el ser humano


Para inmunizar a las personas tras la exposición a la rabia se administra la misma vacuna que la
que se emplea antes de la exposición (que se administra con menos frecuencia). Se recomienda
vacunar antes de la exposición a las personas que desempeñan determinadas ocupaciones de alto
riesgo, como el personal de laboratorio que maneja virus vivos de la rabia relacionados con la
rabia y otros lisavirus vivos, así como a las personas que realizan actividades profesionales o
personales en las que puedan tener contacto directo con murciélagos, animales carnívoros y otros
mamíferos de zonas afectadas por la rabia. Por ejemplo, es el caso del personal que trabaja en
programas de lucha contra las zoonosis y de los guardabosques.

También se recomienda vacunar como prevención antes de la exposición a las personas que viajen
al aire libre y a los extranjeros que vivan en zonas remotas donde el riesgo de exposición a la rabia
es muy alto y el acceso local a los productos biológicos para tratarla sea limitado. Por último,
conviene considerar la posibilidad de vacunar a los niños que residan o visiten esas zonas. Los
niños pueden sufrir mordeduras más graves e incluso no decir que han sido mordidos.

Síntomas

El periodo de incubación de la rabia suele ser de 2 a 3 meses, pero puede oscilar entre una semana
y un año, dependiendo de factores como la localización del punto de inoculación y la carga vírica.
Las primeras manifestaciones son la fiebre acompañada de dolor o parestesias en el lugar de la
herida. La parestesia es una sensación de hormigueo, picor o quemazón inusual o no explicable
por otra causa. A medida que el virus se propaga por el sistema nervioso central, se produce una
inflamación progresiva del cerebro y la médula espinal que acaba produciendo la muerte.

La enfermedad puede adoptar dos formas:

En la primera, la rabia furiosa, los enfermos presentan signos de hiperactividad, excitación,


hidrofobia (miedo al agua) y, a veces, aerofobia (miedo a las corrientes de aire o al aire libre), y la
muerte se produce a los pocos días por paro cardiorrespiratorio.

La segunda forma es la rabia paralítica, que representa aproximadamente el 20% del número total
de casos humanos y tiene una evolución menos grave y, por lo general, más prolongada. Los
músculos se van paralizando gradualmente, empezando por los más cercanos a la mordedura o el
arañazo. El paciente va entrando en coma lentamente y acaba falleciendo. A menudo, la forma
paralítica no se diagnostica correctamente, lo cual contribuye a la su notificación de la
enfermedad.

Diagnóstico

Las herramientas diagnósticas actuales no permiten detectar la rabia antes del inicio de la fase
clínica y, a menos que haya signos específicos de hidrofobia o aerofobia, el diagnóstico clínico
puede ser difícil de establecer. La rabia en el ser humano se puede confirmar en vida y post
mortem mediante diferentes técnicas que permiten detectar virus enteros, antígenos víricos o
ácidos nucleicos presentes en los tejidos infectados (cerebro, piel, orina o saliva).[2]

Transmisión
La infección en las personas suele producirse por la mordedura o el arañazo profundos de un
animal infectado, y la transmisión por perros rabiosos es la fuente del hasta 99% de los casos
humanos.

En las Américas, los murciélagos son la principal fuente de infección en los casos mortales de
rabia, puesto que la transmisión a ser humano por mordedura de perros rabiosos se ha
interrumpido casi por completo. La rabia del murciélago se ha convertido recientemente en una
amenaza para la salud pública en Australia y Europa Occidental. Los casos mortales en humanos
por contacto con zorros, mapaches, mofetas, chacales, mangostas y otros huéspedes carnívoros
salvajes infectados son muy raros, y no hay casos conocidos de transmisión a través de
mordeduras de roedores.

También puede haber transmisión al ser humano por contacto directo con mucosas o heridas
cutáneas recientes con material infeccioso, generalmente saliva. Aunque es muy raro, también se
puede contraer la enfermedad por trasplante de órganos infectados o inhalación de aerosoles que
contengan el virus. La transmisión de persona a persona por mordeduras o saliva es teóricamente
posible, pero nunca se ha confirmado; lo mismo ocurre con la ingestión de carne cruda o de otros
tejidos de animales infectados.

Intoxicación alimentaria

Ocurre cuando uno ingiere alimento o agua que contiene bacterias, parásitos, virus o las toxinas
producidas por estos microorganismos. La mayoría de los casos de intoxicación alimentaria se dan
a raíz de bacterias comunes como el estafilococo o la Escherichia coli (E coli).

Causas

La intoxicación alimentaria puede afectar a una persona o a un grupo de personas que hayan
ingerido el mismo alimento. Es más común después de consumir alimentos en comidas al aire
libre, cafeterías de escuelas, grandes reuniones sociales o restaurantes.

Cuando los microorganismos ingresan al alimento, se denomina contaminación. Esto puede


suceder de diferentes maneras:

 La carne de res o de aves puede entrar en contacto con las bacterias normales de los
intestinos de un animal que se está procesando.
 El agua que se utiliza durante el cultivo o embarque puede contener estiércol o desechos
humanos.

El alimento se puede manipular de manera insegura durante la preparación en tiendas de


abarrotes, restaurantes o casas.

La intoxicación alimentaria puede ocurrir después de comer o beber:

Cualquier alimento preparado por alguien que no se lave las manos adecuadamente

Cualquier alimento preparado usando utensilios de cocina, tablas de cortar y otras herramientas
que no estén totalmente limpias
Productos lácteos o alimentos que contengan mayonesa (como ensalada de col o de papa) que
hayan permanecido fuera del refrigerador por mucho tiempo

Alimentos congelados o refrigerados que no se guarden a la temperatura apropiada o que no se


recalienten a la temperatura correcta

Pescados u ostras crudas

Frutas o verduras crudas que no se hayan lavado bien

Jugos de verduras o frutas crudas y productos lácteos (busque la palabra "pasteurizado", lo cual
significa que el alimento ha sido tratado para prevenir la contaminación)

Carnes o huevos mal cocidos

Agua proveniente de un pozo o arroyo, o agua de una ciudad o pueblo que no haya sido tratada

Muchos tipos de microorganismos y toxinas pueden causar intoxicación alimentaria, incluyendo:

 Enteritis por Campylobacter


 Cólera
 Enteritis por E coli
 Toxinas en pescados o mariscos dañados o en mal estado
 Staphylococcus aureus
 Salmonela
 Shigella

Los niños y los ancianos tienen el mayor riesgo de intoxicación por alimentos. Asimismo, usted
puede estar en mayor riesgo si:

Padece una afección seria, como enfermedad renal, diabetes, cáncer o VIH y/o SIDA.

Tiene un sistema inmunitario debilitado.

Viaja fuera de los Estados Unidos a áreas en donde hay más exposición a los organismos que
causan dicha intoxicación alimentaria.

Las mujeres embarazadas y lactantes tienen que ser especialmente cuidadosas para evitar la
intoxicación alimentaria.

Vigilancia de Enfermedades Zoonóticas: Virales, Bacterianas y Parasitarias

Las zoonosis se extienden ampliamente por el mundo, solo en Norte América cada año alrededor
de cuatro millones de personas presentan una. Ocasionan problemas de salud pública y alto costo
económico para los sistemas de salud. Actualmente este tipo de enfermedades se incrementan y
reaparecen, producto de factores sociales, económicos y culturales entre otros, dentro de los
cuales podemos mencionar: aumento de la población, la globalización, la migración y
desplazamiento interno y externo tanto de humanos como de animales. (Estepa, 2012) 1

Estas características hacen indispensable el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica de las


zoonosis, de tal forma que los eventos sean detectados oportunamente y que la investigación de
campo se constituya en una actividad más rigurosa que conlleve a un adecuado manejo de brotes,
identificando las circunstancias relacionadas su presentación, que permitan la implementación de
medidas de control y prevención oportunas y efectivas en el nivel local, minimizando los efectos
adversos de salud para la población y a la vez su potencial epidémico .

Se estima que aproximadamente el 43,6 % de las zoonosis presenta distribución mundial y que de
estas el 45 % son de origen viral, 28 % bacteriano, 20 % parasitario y el 7 % por agentes micoticos,
presentándose en trabajadores agropecuarios y personas que tienen contacto con animales o sus
productos, aunque condiciones actuales han hecho que la epidemiologia de las enfermedades
cambie haciendo vulnerable a personas del común que tienen animales de compañía y de granja.

Rabia

La rabia es una zoonosis, fatal y transmisible producida por el virus de la rabia (familia
Rhabdoviridae, genero Lyssavirus), de distribución mundial y de notificación obligatoria, que
afecta a todos los mamíferos. Los animales domésticos (perros, gatos, caballos, bovinos, etc.) y los
silvestres (murciélagos, zorros, zorrillos, etc.) son portadores de la enfermedad, la cual pueden
transmitir al humano mediante mordeduras, arañazos y lameduras de mucosas o piel lesionada.

Brucelosis

La brucelosis también denominada como Fiebre de Malta, Fiebre Ondulante o Fiebre del
Mediterráneo, es una enfermedad bacteriana infectocontagiosa pertenecientes al género Brucella,
con seis especies terrestres y dos marinas cada una con predilección por un reservorio común, el
humano es susceptible a la infección producida por B. mellitensis, la más patógena y virulenta,
seguida por B. suis, B. abortus y B. canis; que afecta principalmente a bovinos, bufalinos, ovinos,
caprinos, porcinos y caninos quienes presentan sintomatología reproductiva.

Ántrax

El ántrax, carbón bacteridiano o carbunco es una enfermedad bacteriana infectocontagiosa que


afecta principalmente a rumiantes (bovinos, ovinos y caprinos), cuyo agente causal es el bacillus
anthracis. El ser humano puede resultar infectado de manera accidental por las formas
esporuladas de la bacteria, estas esporas pueden llegar a sobrevivir durante largo tiempo en el
ambiente (suelos) o en los productos animales (lana y cuero seco o procesado).

Cisticercosis

La cisticercosis humana es una parasitosis causada por el cisticerco de la Taenia solium y porcina.
El cisticerco es una forma intermedia o larvaria en el desarrollo de este parasito, antes de
convertirse en el gusano adulto o solitaria. Puesto que el humano es el único huésped definitivo
natural de la T. solium, la prevalencia de la cisticercosis depende exclusivamente del vínculo que el
hombre establece con los animales y en particular con el cerdo (principal huésped intermediario).

Influenza aviar Es una enfermedad respiratoria viral aguda de las aves, producida por el virus de la
influenza tipo A, que se ha aislado de varias especies, incluyendo humanos, cerdos, caballos,
mamíferos marinos pero no obstante, su reservorio natural parece ser las aves. Una cepa aviar
adaptada, el HPAI A (H5N1) es el agente causante de la gripe aviar H5N1, cuyo reservorio principal
son las aves migratorias.
Leishmaniasis

Las Leishmaniasis son zoonosis que afectan la piel, las mucosas o las vísceras, resultantes del
parasitismo de los macrófagos por un protozoario flagelado del género Leishmania, introducido al
organismo por la picadura de un insecto flebotomíneo hembra , que pertenece al género
Lutzomyia, en el caso específico de Leishmaniasis visceral es producida por protozoos del género
Leishmania infantum, el cual es introducido al organismo por la picadura de la Lutzomia
longipalpis, denomina de manera común como el “arenilla”.

Rickettsiosis Es una enfermedad de distribución global, causada por bacterias del género
Rickettsia, constituyen un grave problema salud pública de gran impacto a nivel mundial ya que
normalmente viven en parásitos como garrapatas, pulgas, piojos y acararos, y se transmiten a los
humanos a través de las picaduras de estos insectos, cursa con cuadros febriles y algunas veces es
asintomático, lo que dificulta su diagnóstico, pues comparte la misma sintomatología de otros
cuadros febriles. El periodo de incubación varía entre 1 a 14 días.

Toxoplasmosis

La toxoplasmosis es una zoonosis de distribución mundial, producida por Toxoplasma gondii, que
puede cursar con o sin sintomatología, lo que depende de factores asociados al parásito (cantidad
de parásitos que inician la infección), o al hospedador (edad, el estado inmunitario, gestación,
entre otros).

Tuberculosis bovina La tuberculosis bovina es una enfermedad bacteriana infectocontagiosa


que hace parte de los eventos de control oficial del ICA, la cual es producida por la bacteria
Mycobacterium bovis, que guarda estrecha relación con las bacterias causantes de las
tuberculosis humana y aviar (M. Tuberculosis (humano) y el complejo M. Avium (aviar), afectando
principalmente a los bovinos, sin embargo puede afectar a otros mamíferos incluido el hombre. Se
caracteriza por ser una enfermedad de carácter crónico afectando a los sistemas respiratorio y
digestivo.

Leptospirosis La Leptospirosis es una enfermedad bacteriana infectocontagiosa de distribución


mundial y de notificación obligatoria, que afecta a animales silvestres, domésticos y al ser
humano, la principal fuente de infección en el hombre es el contacto directo de la piel lesionada o
mucosas con la orina, alimentos, agua y suelos contaminados por animales infectados
(principalmente de roedores).

Laboratorio de Salud Pública en la Vigilancia Epidemiológica.

Conceptos Básicos de Inmunología e Interpretación de los resultados.

Procesos Estadísticos para la Vigilancia Epidemiológica

El concepto de vigilancia epidemiológica como se conoce en la actualidad, es el


producto de una larga evolución cuyos orígenes pueden remontarse a la antigüedad,
pues la costumbre de observar, registrar, recolectar y analizar hechos y a partir de
ellos decidir qué acciones tomar, ha sido atribuida por algunos autores. Sin embargo,
las primeras medidas que pueden considerarse como acciones de vigilancia ocurrieron,
sin duda alguna, durante las grandes epidemias que asolaron a Europa en los siglos
XIV y XV de nuestra era, particularmente la pandemia de peste bubónica que diezmó a
la población del mundo habitado de entonces y que desató tal terror, que las
autoridades sanitarias se vieron obligadas a tomar precauciones para impedir la
propagación de la misma, tales como prohibir el desembarco de personas sospechosas
de padecer la enfermedad, establecimiento de cuarentenas para los barcos y el
aislamiento de casos.1

Según Fariñas 28 la vigilancia como concepto, cualquiera que sea el campo o disciplina
que la utilice, corresponde a un proceso sistémico, ordenado y planificado de
observación y medición de ciertas variables bien definidas, para describir, analizar,
evaluar e interpretar tales observaciones y mediciones con propósitos definidos.

En una primera etapa, la definición de vigilancia epidemiológica se aplicó al control


individual de casos, es decir la observación de la evolución de enfermos infecciosos,
confinados o sospechosos y de sus contactos. Más tarde comenzó a aplicarse más
ampliamente al análisis y observación de algunas enfermedades en las comunidades,
por ejemplo, el paludismo, la viruela, la fiebre amarilla, etc.

En 1985, después que varios especialistas emitieran sus opiniones, se define que la
vigilancia epidemiológica es la comparación y la interpretación de información obtenida
de programas ambientales y de monitoreo en salud, así como de otras fuentes
adecuadas, con el fin de proteger la salud humana mediante la detección de cambios
adversos en el estado de salud de las poblaciones, factores ambientales peligrosos,
todo ello con el fin de proporcionar la información necesaria para una intervención
efectiva.

En Cuba se define la vigilancia epidemiológica como el seguimiento, recolección


sistemática, análisis e interpretación de datos sobre eventos de salud o condiciones
relacionadas con el mismo. Los sistemas de vigilancia epidemiológica son importantes
porque:

1. Permiten conocer la situación de los problemas de salud de forma mástegrada.


2. Mayor nivel de análisis y utilización de la información.
3. Previenen y actúan con más precisión y efectividad en las acciones frente a
brotes epidémicos y epizoóticos.
4. Aportan mayor beneficio para la toma de decisiones, con base científica, a los
diferentes niveles de las instituciones de salud y del Gobierno.
5. Facilitan la formulación de orientaciones sobre bases objetivas, con el fin de
prevenir y controlar dichos problemas.

Las enfermedades susceptibles de vigilancia son aquellas que constituyen un problema


de salud pública por su alta prevalencia, incidencia o mortalidad, para las que se
disponen formas preventivas o posibilidades de tratamiento adecuado que estén al
alcance de los servicios de salud.
Para determinar qué enfermedad o suceso es susceptible de vigilancia deben tenerse
en cuenta aquéllos que constituyen un verdadero problema de salud en el territorio o
al nivel que se determine por las autoridades correspondientes, de acuerdo con
parámetros que definen su comportamiento, como son:

1. Magnitud (expresados en indicadores de morbilidad y mortalidad).


2. Trascendencia (discapacidad y años de vida potencialmente perdidos).
3. Vulnerabilidad (posibilidades de prevención y tratamiento exitoso al alcance de
los servicios de salud).
 Eventos que determinan la creación de su sistema de vigilancia.
  1)     Enfermedades que ya han sido erradicadas. Ej.: viruela, paludismo,
fiebre amarilla.
  2)     Enfermedades que se encuentran dentro de programas de erradicación.
Ej.: poliomielitis, dengue, rubéola, parotiditis y sarampión.
  3)     Enfermedades transmisibles de corto período de incubación y alta
letalidad. Ej.: cólera.
  4)     Enfermedades no transmisibles de alta mortalidad. Ej.: infarto agudo de
miocardio, accidentes, cáncer.
  5)     Factores de riesgo y condiciones de vida. Ej.: hipertensión arterial,
hábito de fumar.
  6)     Enfermedades desconocidas. Ej.: poli neuropatía epidémica.
  7)     Presencia de sustancias tóxicas en el ambiente que puedan afectar la
salud. Ej.: plomo, compuestos órgano-fosforados.
  8)     Otros eventos de naturaleza social que pueden generar problemas de
salud. Ej.: delincuencia, desempleo.

Tipos de sistema de vigilancia epidemiológica

 Vigilancia pasiva: es aquella en que el especialista no ejecuta personalmente la


acción para obtener la información; ésta se obtiene directamente de los
registros ya establecidos. Las fuentes más comunes donde se encuentran estos
datos son: anuarios estadísticos, anuarios de estadísticas vitales, historias
clínicas, informes de consultas externas, registros de enfermedades de
notificación obligatoria, sistemas de información directa, certificados de
defunción y protocolos de necropsias y de medicina legal.

 Vigilancia activa: es cuando el especialista ejecuta personalmente la búsqueda


de la información específica objeto de la vigilancia, independientemente de que
el enfermo o la persona acuda al servicio y se anote o registre el dato
rutinariamente. Las fuentes de información de la vigilancia activa son:
encuestas de morbilidad, investigaciones de brotes epidémicos, controles de
focos, pesquisas serológicas, citológicas y bacteriológicas, encuestas socio
económicas, encuestas entomológicas y etnográficas.

 Vigilancia epidemiológica especializada o centinela: es la vigilancia que se


realiza a un problema de salud en particular, debido a compromisos
internacionales o prioridades nacionales, campañas de erradicación,
enfermedades transmisibles de notificación individual, etc. Este tipo de
vigilancia puede utilizar elementos de la vigilancia pasiva y la activa y se
caracteriza por una rápida detección, inmediata acción y prevención específica.

Problemas de salud donde se aplican sistemas de vigilancia especializada.

 En las enfermedades de transmisión digestiva: shigelosis, salmonelosis y el


cólera.
 En las enfermedades prevenibles por vacunas: sarampión, rubéola, parotiditis y
poliomielitis.
 En las enfermedades transmitidas por contacto directo: meningoencefalitis
meningocócica y bacterianas.
 En las enfermedades no transmisibles: hipertensión arterial, enfermedades
nutricionales y metabólicas.        
 En otros eventos de salud: materno-infantil y ambiental.        
 Los propósitos de  los sistemas de vigilancia epidemiológica son:
 Detección y control de brotes o epidemias.
 Detección de sucesos nuevos o desconocidos, no esperados, anticipando
situaciones emergentes.
 Determinación de la causa natural de la enfermedad: evaluar la incidencia,
prevalencia geográfica y estacional de las enfermedades.
 Permite evaluar las medidas de control y acciones de promoción y prevención.
 Detección y monitoreo de cambios y tendencias futuras de los agentes
patógenos.
 Detección de cambios en la práctica médico-sanitaria.
 Desarrollar aspectos epidemiológicos que ayuden a controlar, prevenir y
erradicar enfermedades.
 Ayuda a la planificación y administración de salud pública.
 Contribuye a la investigación

Componentes o elementos de un sistema de vigilancia

 Entrada: recolección de datos.


 Procesamiento: análisis e interpretación.
 Salida: propuesta y ejecución de las acciones (diseminación y comunicación).
 Retroalimentación: evaluación de los resultados y del sistema.
 Pasos para diseñar un sistema de vigilancia.
 Definición e importancia del problema salud –enfermedad a vigilar.
 Consideración de los elementos del sistema (recolección, análisis e
interpretación de datos).
 Acciones que se desarrollan para mantener la vigilancia de esa enfermedad.
 Evaluación del sistema de vigilancia.

Componentes fundamentales de un sistema de vigilancia

En general un sistema de vigilancia debe integrarse, al menos por cinco subsistemas:

 Componente de diagnóstico y vigilancia clínica.


 Componente de diagnóstico y vigilancia de laboratorio.
 Análisis estadístico.
 Diagnóstico y vigilancia epidemiológica propiamente dicha.
 Servicios y suministro técnico material.

Todos los subsistemas deben individualmente responder a las siguientes interrogantes:


Qué: definir el objetivo de vigilancia.
Cómo: actividades que se deben realizar para cumplir el objetivo.
Quién: personal que participa.
Dónde: lugar donde se va a ejecutar la actividad.
Cómo es: procedimientos a utilizar, normas que se establecen.
Cuándo: frecuencia con que se mide la actividad, periodicidad de recogida y análisis.
Cuál: producto de salida que se desea, resultado esperado.

Atributos de un sistema de vigilancia


Sensibilidad: representa la capacidad para detectar correctamente los casos que tienen una
enfermedad dada o factor de riesgo determinado. Un sistema es más sensible mientras mayor sea
el número de casos verdaderos que detecte, así como por su capacidad de detectar epidemias.
Valor predictivo-positivo: es la proporción de personas identificadas como casos que realmente
tienen la condición bajo vigilancia. Este atributo se ve afectado por la prevalencia de la
enfermedad que se está vigilando.

Especificidad: es la capacidad para identificar correctamente a las personas que no están


realmente enfermas de la afección que interesa vigilar, o que no poseen realmente el factor de
riesgo. Es la capacidad para detectar los falsos positivos; cuando esta es baja, significa que la
detección ha sido poco exigente o poco precisa.

Representatividad: describe de la manera más exacta posible la ocurrencia de un evento de salud


en una comunidad, de acuerdo con su distribución en tiempo, lugar y persona. Oportunidad:
refleja la rapidez en el tiempo que transcurre entre los diferentes pasos del sistema de vigilancia
(ocurrencia-detección-notificación-acción), una vez que ha ocurrido el evento.

Flexibilidad: es la capacidad de un sistema de vigilancia de acomodarse a exigencias nuevas dentro


del propio sistema.

Aceptabilidad: está dada por el nivel de aceptación de la actividad por parte de las personas que
administran y coordinan el sistema, así como por las que generan la información.

Simplicidad: es el grado de sencillez de un sistema para interactuar de forma ágil y eficiente con el
medio sin perder la calidad en sus acciones.

Componentes de la vigilancia: táctico, estratégico y evaluativo

El componente táctico o a corto plazo: llamado sistema alerta acción, implica una acción
inmediata, es la verdadera información para la acción, permite tomar decisiones de forma
oportuna pues se reporta todos los días. Se encarga de la identificación y seguimiento de eventos
lo que permite dar respuesta rápida ante situaciones agudas o eventuales, realizar análisis en el
más breve plazo de tiempo posible y mantener actualizado al sistema de salud acerca de eventos
de interés en el territorio y fuera de él, lo que conllevará al establecimiento de la alarma, donde se
permitirá la adopción de decisiones prácticas preventivas, de control e investigativas capaces de
hacer frente al problema existente.

Componente estratégico o a largo plazo: es el que realiza el análisis de la situación de salud,


tendencias y pronósticos a cada nivel del sistema y evalúa el impacto de las acciones en la
comunidad,  se encarga de la estratificación epidemiológica.

Componente evaluativo: se encarga de la evaluación de las estrategias y programas priorizados del


Ministerio de Salud Pública, de los servicios de salud, la satisfacción de la población y de los
prestadores, y la evaluación de los propios subsistemas de vigilancia.

Técnicas rápidas

Tienen como objetivo principal  lograr la oportunidad en las acciones que todo sistema de
vigilancia requiere.
Las evaluaciones rápidas se pueden realizar por técnicas cualitativas y cuantitativas.
Cualitativas: son técnicas especializadas para obtener respuesta a fondo sobre lo que piensan las
personas y cuáles son sus sentimientos.

Ejemplos: observación participativa y no participativa, conversación, entrevista formal e informal,


grupo focal y grupo nominal.

Cuantitativas: paras su aplicación e interpretación necesitan de aspectos metodológicos: enfoque,


definición de la población objeto de estudio, periodo de estudio, tamaño muestra y fuente
potencial de sesgo.

Ejemplos: sistemas de información geográfica (SIG), trazadores, caso control, sitio centinela,
clúster, epipluster,  tamizaje, cuestionario.

La necesidad de ofrecer información útil y oportuna a las personas que deben conocerla, y la
mayor facilidad de edición y distribución hacen previsible un desarrollo importante de los
mecanismos de devolución de información

Funciones del médico y la enfermera de la familia en la vigilancia en salud

1. Detectar e informar la aparición de eventos de salud agudos, inusuales o


nuevos que surjan en su comunidad.
2. Vigilar el comportamiento de factores de riesgo, daños de la salud de los
individuos, la familia y la comunidad, servicios de salud y estado de opiniones
de la población.
3. Participar en la ejecución de acciones que permitan el control de los eventos de
salud detectados.
4. Identificar y participar en la capacitación de líderes de la comunidad en
elementos básicos de vigilancia en salud.
5. Realizar investigaciones que permitan el mejor conocimientos de los problemas
de salud identificados en el área, incluida la aplicación de técnicas  de
evaluación epidemiológicas rápidas (RAP).

Funciones del grupo básico de trabajo (GBT)

1. Realizar análisis sistemático de la información recopilada por el sistema de


vigilancia.
2. Desarrollar las acciones necesarias para enfrentar los problemas detectados.
3. Informar a la dirección del área de salud los resultados del análisis realizado y
los problemas que a su nivel no tienen solución.
4. Facilitar la capacitación de los integrantes del GBT en los elementos de
vigilancia en salud.
5. Estimular la participación de los líderes y la comunicación en el proceso de la
vigilancia en salud.
6. Proponer y realizar investigaciones que favorezcan el conocimiento y posibles
soluciones de los problemas detectados, incluyendo las técnicas RAP. Diseminar
a todos los médicos y enfermeras de la familia y a la comunidad la información
y acciones resultantes de la vigilancia.

Funciones del área de salud


1. Realizar un análisis sistemático de la información para la identificación de los
eventos de salud objeto de vigilancia, utilizando las técnicas de evaluación
epidemiológicas modernas.
2. Determinar las acciones a desarrollar para dar solución a las situaciones
detectadas de forma rápida y eficaz.
3. Trasladar al nivel superior la información resultante del análisis realizado, sobre
todo aquella que por su complejidad y magnitud se escapa de su competencia.
4. Evaluar el funcionamiento de la vigilancia en el área de salud de acuerdo con
los resultados alcanzados y los cambios en el estado de salud de la comunidad.
5. Organizar la capacitación y preparación de los recursos humanos.
6. Promover la participación activa de la comunidad en el sistema de vigilancia,
involucrando cada una de las diferentes instituciones y organizaciones del
territorio.
7. Brindar asesoría permanente a todo el personal para el cumplimiento de las
actividades higiénico-epidemiológicas y de vigilancia.
8. Diseminar la información epidemiológica actualizada de la situación de salud
entre los GBT.
9. Facilitar la realización de investigaciones pertinentes para identificar y actuar
sobre los eventos o daños fundamentales que repercuten sobre la salud de la
población.

Investigación de Brotes

Las investigaciones de brotes, un componente importante y desafiante de la epidemiología y la


salud pública, pueden ayudar a identificar la fuente de brotes en curso y prevenir los casos
adicionales. Aun cuando un brote termina, una investigación epidemiológica y ambiental
minuciosa a menudo puede aumentar nuestro conocimiento de la enfermedad y prevenir los
brotes futuros. Finalmente, las investigaciones de brotes proveen adiestramiento epidemiológico y
fomentan la cooperación entre las comunidades clínicas y de salud pública.

Las investigaciones de brotes de enfermedades infecciosas agudas son muy comunes y a menudo
se publican los resultados de tales investigaciones; sin embargo, sorprendentemente poco se ha
escrito acerca de los procedimientos reales seguidos durante tales investigaciones (1,2). La
mayoría de los epidemiólogos y funcionarios de salud pública aprenden los procedimientos al
realizar las investigaciones con la asistencia inicial de colegas más experimentados. Este artículo
esboza el enfoque general para realizar una investigación de brote. El enfoque se aplica no solo a
los brotes de enfermedades infecciosas sino también a los brotes debidos a causas no infecciosas
(por ejemplo, exposición tóxica).

Cómo se reconocen los brotes

Los posibles brotes de las enfermedades llegan a la atención de los funcionarios de salud pública
de diversas maneras. A menudo, un clínico astuto, la enfermera de control de infecciones o un
trabajador de laboratorio clínico son los primeros en detectar una enfermedad extraña o un
número inusual de casos de una enfermedad y alertan a los funcionarios de salud pública. Por
ejemplo, el síndrome del choque tóxico estafilocócico y el síndrome de mialgia eosinofilica fueron
observados primero por los clínicos (3,4). Con frecuencia, es el paciente (o alguien cercano al
paciente) el primero que sospecha un problema, como a menudo ocurre en el caso de los brotes
transmitidos por alimentos después de compartir una comida y como fue el caso de la
investigación de un grupo de casos con evidencia de artritis reumatoide juvenil cerca de Lyme,
Connecticut, que condujo al descubrimiento de la enfermedad de Lyme. La revisión de los datos de
vigilancia recopilados rutinariamente también puede detectar brotes de enfermedades conocidas,
como en el caso de la infección por hepatitis B entre los pacientes de un cirujano oral en
Connecticut y los pacientes de un consultorio de reducción de peso (6,7). El brote antes
mencionado se sospechó por primera vez cuando las formas llenadas rutinariamente para el
informe de enfermedades transmisibles indicaron que todos los pacientes de un pueblo pequeño
habían tenido recientemente cirugía oral. Sin embargo, es relativamente infrecuente que los
brotes se detecten así y más raro aún que se detecten de esa forma cuando el brote aún está en
curso. Finalmente, a veces los funcionarios de salud pública se enteran de los brotes de
enfermedades a través del periódico o las noticias de televisión locales.

Razones para investigar los brotes

La razón más imperiosa para investigar un brote de cualquier enfermedad que ha sido detectado
es que la(s) fuente(s) de exposición a la infección pueden continuar presentes; por lo que al
identificar y eliminar la fuente de infección, podemos prevenir casos adicionales. Por ejemplo, si
las latas de hongos o setas que contienen toxina botulínica están todavía en los anaqueles de
almacenes o en los hogares o los restaurantes, su remoción y destrucción pueden prevenir casos
adicionales de botulismo.

Sin embargo, aunque un brote esencialmente haya concluido cuando inicie la investigación
epidemiológica-o sea, si nadie más está expuesto a la fuente de infección-la investigación del
brote todavía puede indicarse por muchas razones. Principalmente porque los resultados de la
investigación pueden conducir a recomendaciones o estrategias para la prevención de futuros
brotes similares. Por ejemplo, a través de una investigación de brote de Enfermedad de los
Legionarios se pudieron hacer recomendaciones para las tiendas de comestibles que usan
máquinas de rociado, lo que puede prevenir otros brotes. Otras razones para investigar los brotes
son la oportunidad de describir nuevas enfermedades y aprender más acerca de las enfermedades
conocidas; evaluar las estrategias de prevención existentes, por ejemplo, las vacunas; enseñar (y
aprender epidemiología; y abordar la preocupación del público respecto al brote.

Una vez que se toma la decisión de investigar un brote, generalmente se incluyen tres tipos de
actividades-la investigación epidemiológica, la investigación ambiental y la interacción con el
público, la prensa y en muchos casos, el sistema legal. Aunque estas actividades frecuentemente
ocurren simultáneamente en toda la investigación, es conceptualmente más fácil considerar a
cada uno de ellas por separado.

Investigación epidemiológica

Las investigaciones de brotes son, en teoría, indistinguibles de otras investigaciones


epidemiológicas; sin embargo, las investigaciones de brotes encuentran más limitaciones. Si el
brote está en curso en el momento de la investigación, hay gran urgencia para encontrar la fuente
y prevenir casos adicionales. Porque las investigaciones de brotes son con frecuencia públicas, por
lo tanto hay una presión importante para concluir la investigación rápidamente, en particular si el
brote está activo. En muchos brotes, el número de casos disponibles para el estudio es limitado;
por consiguiente, el poder estadístico de la investigación es limitado. Los informes tempranos de
los medios de comunicación en relación con el brote pueden sesgar las respuestas de las personas
entrevistadas posteriormente. Debido a la responsabilidad legal y los intereses financieros de las
personas y las instituciones interesadas, existe presión para concluir la investigación rápidamente,
lo que puede conducir a decisiones precipitadas en lo referente a la fuente del brote. 6) Si la
detección del brote se hace tarde, pueden ser muy difíciles o imposibles de obtener muestras
clínicas y ambientales útiles.

Las investigaciones de brotes tienen los siguientes componentes esenciales:

1. establecer la(s) definición(es) de caso


2. confirmar que los casos son «reales»
3. establecer la tasa previa de la enfermedad
4. encontrar los casos, decidir si hay un brote, definir el alcance del brote
5. examinar las características epidemiológicas descriptivas de los casos
6. generar hipótesis
7. probar las hipótesis
8. recoger y analizar las muestras ambientales
9. implementar las medidas de control
10. interactuar con la prensa e informar al público. Mientras los siete primeros
componentes se enumeran en el orden lógico, en la mayoría de las investigaciones
de brotes, muchos ocurren más o menos simultáneamente. La importancia de
estos componentes puede variar según las circunstancias de un brote específico.

Definición de caso

En algunos brotes, la formulación de la(s) definición(es) de caso y los criterios de exclusión es


sencilla; por ejemplo, en un brote de gastroenteritis causado por infección con Salmonella, un caso
confirmado por laboratorio se definiría como una infección confirmada mediante cultivo de
Salmonella o quizás con Salmonella del serotipo particular que causa el brote, mientras una
definición de caso clínica quizá sea el inició de diarrea. En otros brotes, la definición de caso y los
criterios de exclusión son complejos, en particular si la enfermedad es nueva y la gama de
manifestaciones clínicas no se conoce (por ejemplo, en un supuesto brote de síndrome de fatiga
crónica). En muchas investigaciones de brotes, se usan múltiples definiciones de caso (por
ejemplo, caso confirmado por laboratorio versus caso clínico; caso definitivo versus probable
versus posible; caso asociado con el brote versus el caso no asociado con brote, caso primario
versus caso secundario) y los resultados de los datos se analizan usando diferentes definiciones de
caso. Cuando el número de casos disponibles para el estudio no es un factor limitante y un estudio
de casos y controles está realizándose para examinar los factores de riesgo para convertirse en
caso, es a menudo preferible una definición de caso estricta para aumentar la especificidad y
reducir la clasificación errónea del estado de enfermedad (es decir, disminuir las oportunidades de
incluir casos de enfermedades no relacionadas o casos no enfermos como casos relacionados con
el brote).

Confirmación de casos

En ciertos brotes, los resultados clínicos de los casos notificados deben examinarse con
precaución, ya sea directamente, al examinar a los pacientes o indirectamente, mediante el
examen detallado de los registros médicos y la discusión con el proveedor de la atención médica a
cargo, especialmente cuando una nueva enfermedad parece estar surgiendo (por ejemplo, a
principios de las investigaciones de la Enfermedad de los Legionarios, el SIDA, el Síndrome de
Mialgia Eosinofilica y el Síndrome Pulmonar por Hantavirus) (4,9-11). Los resultados clínicos
también deben examinarse cuidadosamente cuando algunos o todos los casos observados pueden
ser ficticios, quizás debido a un error de laboratorio (12); en general puede existir una discrepancia
entre los resultados clínicos y de laboratorio, que sólo puede ser discernible mediante un examen
detallado de los resultados clínicos.

Estableciendo la tasa previa de la enfermedad y el resultado de los casos

Una vez está claro que un probable brote no es el resultado de un error de laboratorio, un
conjunto de actividades deben emprenderse para establecer la tasa previa de la enfermedad en la
población afectada y encontrar todos los casos en una población dada en un cierto período. Este
conjunto de actividades debe demostrar que el número observado de casos es verdaderamente
mayor que el número «usual» (es decir, que un brote ha ocurrido), definir el alcance del brote
desde el punto de vista geográfico y temporal, encontrar casos para describir las características
epidemiológicas de aquellos afectados e incluirlos en los estudios epidemiológicos analíticos (ver
abajo) o, con mayor frecuencia, realizar una combinación de estos objetivos.

Cuando en la consulta externa diaria se ven repentinamente cientos de casos de diarrea de


aparición aguda (10), claramente está ocurriendo un brote. Por otro lado, cuando demasiados
pacientes hospitalizados están muriendo inesperadamente de paro cardíaco (13) o en los meses
recientes se eleva moderadamente el número de casos de listeriosis en un área dada, puede ser
necesario establecer las tasas previas en la población para determinar si está ocurriendo un brote.
En tales situaciones, el período y las zonas geográficas afectadas proporcionarían los datos de base
más útiles, recordando que el trabajo y el tiempo que se requirieron para recopilar tal
información, frecuentemente son directamente proporcionales a la extensión del período y el
tamaño de la zona geográfica seleccionada. Dado que la incidencia de las enfermedades
normalmente fluctúa por estación, deben estar incluidos los datos por estación en los años
anteriores.

El establecimiento de la tasa previa de una enfermedad es generalmente más sencillo si las


pruebas de laboratorio confirmatorias están disponibles, que si no lo están o raramente se usan.
La tasa de ciertas infecciones bacterianas invasoras (por ejemplo, listeriosis e infecciones
meningocócicas) en un área dada puede ser documentada fácilmente al examinar los registros de
los laboratorios de microbiología del hospital; sin embargo, los casos de los cuales no se enviaron
especímenes a estos laboratorios para el diagnóstico no serán detectados. Cuando una
enfermedad es infrecuentemente confirmada por laboratorio porque los proveedores de la
asistencia médica no consideraron el diagnóstico o no ordenaron las pruebas de laboratorio
apropiadas (por ejemplo, para la Enfermedad de los Legionarios), establecer la tasa previa de la
enfermedad en una comunidad o en un hospital sospechoso de tener un brote requiere en general
de estrategias alternativas de búsqueda de casos y casi invariablemente se necesita más trabajo
intensivo. En un brote de una enfermedad nueva, el esfuerzo sustancial es a menudo necesario
para determinar si habían estado ocurriendo casos de esa enfermedad pero no habían sido
reconocidos.

Una vez que se ha recopilado datos respecto a la tasa previa de la enfermedad (incluida la
búsqueda de casos durante el período actual), generalmente es posible determinar si está
ocurriendo o ha ocurrido un brote, aunque en algunas situaciones puede parecer poco claro si el
número de casos observados excede la tasa previa. En parte, el problema puede estar relacionado
con cómo se define un brote. Para parafrasear a un juez de la Corte Suprema de Justicia de los
Estados Unidos hablando sobre pornografía, «no puedo definir un brote, pero sé cuando veo
uno». Por lo tanto, puede ser difícil de detectar y probar la existencia de pequeños brotes, pero los
grandes son evidentes.

Un brote también puede ser difícil de identificar cuando durante el período en estudio se
producen cambios en el comportamiento de la búsqueda de atención y el acceso a la asistencia de
los pacientes; el nivel de sospecha, los patrones de referencia y las prácticas de indicación de
exámenes de los proveedores de asistencia médica; las pruebas de diagnóstico y otros
procedimientos usados por los laboratorios; y la prevalencia subyacente de condiciones
inmunosupresoras o de otros factores del huésped en la población. Todos estos factores, que
pueden afectar la incidencia aparente de una enfermedad y producir cambios resultantes de
artefactos que se perciben como aumentos o disminuciones en la incidencia verdadera, necesitan
considerarse al interpretar los resultados.

Fármaco vigilancia.

La fármaco vigilancia fue definida en 2002 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la
ciencia que trata de recoger, vigilar, investigar y evaluar la información sobre los efectos de los
medicamentos, productos biológicos, plantas medicinales y medicinas tradicionales, con el
objetivo de identificar información sobre nuevas reacciones adversas y prevenir los daños en los
pacientes..

IMPORTANCIA
La ocurrencia de las reacciones adversas a medicamentos puede ser acotada si los
profesionales que prescriben y dispensan disponen de información farmacoterapéutica
confiable. Las actividades de la Farmacovigilancia contribuyen a aumentar la información
disponible acerca de los medicamentos que circulan en el mercado. De esta manera, la
Farmacovigilancia colabora para establecer la seguridad terapéutica de los medicamentos,
ayuda a la prescripción racional y fundamenta la adopción de adecuadas decisiones
administrativas de fiscalización y control. En síntesis, la Farmacovigilancia tiende a mejorar la
calidad de atención en los problemas de Salud.
 
¿POR QUÉ LA FARMACOVIGILANCIA?
El desarrollo de un nuevo medicamento no es un proceso rápido y fácil. El proceso desde que
se sintetiza inicialmente el medicamento, se determina su acción farmacológica y se
comprueba que es seguro y eficaz en el hombre, puede durar más de diez años.
Los datos que se obtienen durante este proceso deben ser relacionados con la experiencia
luego de que el medicamento ya es comercializado, en vista de que los ensayos clínicos
demuestran la eficacia del medicamento en pequeños grupos de pacientes, cuidadosamente
seleccionados en cuanto a edad, sexo y estado de salud, por períodos de tiempo moderados,
no así la seguridad.  Además las condiciones bajo las cuales se realizan los ensayos clínicos no 
reflejan las condiciones bajo las cuales el medicamento es prescrito. Sólo una vez que el
medicamento es comercializado y usado en un gran número de pacientes es cuando se
pueden detectar los efectos adversos que ocurren con menor frecuencia, interacciones de
medicamentos y toxicidad a largo plazo. De allí que la seguridad de un medicamento está
sujeta a estudios a largo plazo luego de que el medicamento ha sido administrado a miles de
pacientes. Por estas razones se acepta la Farmacovigilancia para determinar la seguridad de
los medicamentos tras su comercialización.
 
OBJETIVOS

 La farmacovigilancia tiene como objetivos:


 Descubrir las reacciones adversas graves e inesperadas de medicamentos nuevos,
reacciones hasta el momento desconocidas.
 Determinar la frecuencia de las reacciones adversas ya sean conocidas o nuevas, con
el objeto de evaluar el significado clínico de las mismas.
 Establecer la relación de causalidad entre un evento clínico o no y un medicamento.
 Determinar las interacciones de medicamentos.
 Establecer la relación beneficio – riesgo de los medicamentos.
  Identificar factores predisponentes para las reacciones adversas a medicamentos.

Cálculo de metas y su relación con población, recursos humanos y capacidad resolutiva

Cumplimiento de las Metas del Milenio desde la Red de Atención Primaria Problemas de Salud
Priorizados.