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Relaciones conceptuales entre conocimiento, ciencia y epistemología

La epistemología es una actividad intelectual que reflexiona sobre la naturaleza de la


ciencia, sobre el carácter de sus supuestos, es decir, estudia y evalúa los problemas
cognoscitivos de tipo científico. Es ésta pues, quien estudia, evalúa y critica el conjunto de
problemas que presenta el proceso de producción de conocimiento científico. Además se
puede describir como una ciencia que se fundamenta en la diversidad y no en la unidad del
espíritu científico, por lo tanto, elabora su propio discurso. Es decir, se constituye en una
ciencia que discute sobre la ciencia y en consecuencia sobre el conocimiento. En líneas
anteriores, se dijo que la epistemología trata los problemas filosóficos de la teoría del
conocimiento científico, pero, ¿qué podemos considerar como un problema
epistemológico?, he aquí algunos ejemplos: las cuestiones que conciernen a la definición y
la caracterización de los conceptos científicos, el problema de la construcción de los
términos teóricos de la ciencia, las concepciones metodológicas, las condiciones operatorias
y técnicas del proceso de investigación, la naturaleza de las leyes científicas, la estructura
lógica y la evolución de las teorías científicas, la naturaleza de la explicación científica, la
fundamentación del conocimiento y la búsqueda de la verdad. Como ya se mencionó, una
de las funciones de la epistemología es estudiar el origen del conocimiento, pero en este
campo no se ha podido llegar a un acuerdo. Cuatro son las escuelas epistemológicas que
plantean su posición en cuanto al origen del conocimiento. Estas doctrinas son: el
racionalismo, el empirismo, la fenomenología y la hermenéutica, las cuales se procederá a
describir a continuación.

La epistemología y la ciencia
En un sentido del término, epistemología es la disciplina que se ocupa de estudiar el
conocimiento científico. Existe consenso respecto de esta afirmación tan general, pero no
existe en cambio acuerdo respecto de cómo abordar el estudio de la ciencia ni respecto de
qué aspectos considerar. Tradicionalmente la epistemología ha sido considerada una
disciplina filosófica, encargada de analizar y evaluar críticamente los productos de la
actividad científica. Se la ha considerado una teoría de segundo nivel, o meta teoría, porque
su objeto de estudio está constituido por teorías científicas, es decir, teorías que pertenecen
a un primer nivel porque refieren a un cierto dominio ontológico. Esta caracterización
coloca a la epistemología por encima del nivel de la ciencia y ocupada en analizar lo que se
produce en el seno de aquella

La epistemología clásica ha pretendido eliminar de su campo de estudio al sujeto de la


ciencia. De esa manera se eliminan también las cuestiones que son al mismo tiempo
abordadas por las ciencias sociales. Podemos preguntarnos si es posible teorizar acerca del
conocimiento científico sin incluir consideraciones acerca del sujeto. Una de las formas
más difundidas de eliminar la consideración del sujeto del campo de la epistemología ha
sido a través de la división de los dos contextos: el contexto de descubrimiento y el de
justificación, presentada por Reichenbach en su obra Experience and Prediction.! Para él, el
conocimiento científico es en primera instancia una realidad sociológica que comprende al
modo en que distintas generaciones de investigadores construyen el conocimiento, se fijan
metas, seleccionan los temas a investigar. Pero estas cuestiones pertenecen a las relaciones
externas del conocimiento, y quedan fuera de la epistemología, ya que ella se ocupa
solamente de las relaciones internas del conocimiento, en particular de lo que Carnap
denominó reconstrucción racional del conocimiento. Es decir, aquello que resulta de haber
excluido también de las relaciones internas todos los aspectos sicológicos involucrados: los
modos efectivos mediante los cuales los científicos llegan a una idea científica. Todo
aquello que tiene que ver con la ciencia entendida como proceso, sean aspectos sicológicos,
sociales o históricos, pertenecen al contexto de descubrimiento y son excluidos de la
epistemología. Sólo le será de interés la ciencia entendida como producto, separada del
proceso que le dio origen.

El desarrollo de las ciencias sociales, de la consolidación de sus teorías y de la ampliación


de su campo explicativo ha acercado a muchas teorías al campo tradicionalmente reservado
a la filosofía de la ciencia, al punto de dar origen, dentro de esas teorías a la propuesta de
una epistemología desde esas teorías, a una epistemología interna. Esta manera de
encuadrar la cuestión del conocimiento ha permitido conceptualizar y analizar la
producción científica de una manera muy distinta a los análisis característicos de la
epistemología enraizada en las cuestiones filosóficas y ha tomado la forma, en muchos
casos, de un reduccionismo, donde se explica la actividad y la producción científica desde
el marco de las hipótesis de una teoría determinada.

La epistemología y el conocimiento
La principal preocupación de la epistemología es la naturaleza, tipología y taxonomía
de las distintas manifestaciones de su objeto de estudio y de la relación entre estas y el
mundo (es decir, el grado en que cada una resulte cierta o verdadera). Estas
indagaciones necesariamente la obligan a identificar y evaluar las fuentes y orígenes del
conocimiento, y a estudiar los mecanismos o métodos que se emplean para generarlo
o para construirlo (por ejemplo, los razonamientos mediante los cuales se deriva una
afirmación de otra) y la enfrentan con problemas tales como las circunstancias
históricas, psicológicas, culturales y sociales que presiden su nacimiento.

A lo largo de la historia humana, el pensamiento en muchas culturas se ha ocupado de los


problemas propios de la epistemología… En la cultura occidental, la reflexión acerca
de la naturaleza y validez del conocimiento se ha constituido en una rama de la
filosofía, una disciplina que –al menos en el estado que ha alcanzado en la
modernidad cubre cuatro áreas grandes de indagación:
• La que se pregunta por la naturaleza del ser y por la esencia de las cosas, además de
enfrentarse críticamente a la realidad (el área conocida como ontología);

a que se ocupa del origen, la estructura y el alcance del


• La que se ocupa del origen, la estructura y el alcance del conocimiento (tal y como
indicamos anteriormente, esta área se llama o bien la epistemología o bien la gnoseología);

la que estudia las acciones humanas y les asigna un valor, como


• La que estudia las acciones humanas y les asigna un valor como buenas, malas o
intermedias (la ética); y

• La que teoriza sobre la belleza y sobre el arte (la estética).

Tal y como dijimos en el apartado que precede, la indagación en la naturaleza del


conocimiento, y la construcción de una tipología de sus manifestaciones, es la tarea central
de la epistemología. Por tanto, aquí iniciaremos la discusión a partir de la interrogante que
figura como título, y trataremos de buscar una respuesta diferenciando entre el fenómeno en
estudio y otros relacionados.

En una primera aproximación, el conocimiento se encuentra en el extremo opuesto de


una escala a la ignorancia. Somos ignorantes sobre un objeto o un tema si no podemos
afirmar nada acerca de él; por lo contrario, tenemos conocimiento si podemos formular
proposiciones verdaderas sobre él. Esta posición obviamente nos remite de inmediato
a la cuestión de la verdad: ¿qué significa decir que una proposición es verdadera? Grosso
modo, podemos responder que corresponde con el mundo; que lo afirmado o creído
acerca de un objeto o de una situación expresa algo que está en el mundo más allá de los
problemas o las limitaciones de la percepción y la aprehensión por parte del sujeto
cognoscente.

Así al hablar de conocimiento en general estamos hablando de sistemas de


representación del mundo que son parciales y en dinámica transformación, dicha
parcialidad se desprende de la imperfección de nuestra percepción o de la matriz inacabada
de conocimiento sobre el que se monta nuestra afirmación, estas son condiciones inherentes
del conocimiento humano, todo nuestro conocimiento es incompleto, contingente y
perentorio. El conocimiento imperfecto es el compañero natural e inextricable de la duda.

La contingencia del conocimiento en general permite que la opinión se genere cuando


existe un grado de conocimiento parcial sobre el cual se posee un nivel de confianza
que nos permite afirmarlo como verdadero en un contexto especifico, sin embargo está
muy alejado de la verdad absoluta en los términos que la definimos antes.
Desde la perspectiva epistemológica, el significado del término “validez” es más
complejo y variable. En primer lugar, la validez tiene correspondencia con la verdad: es
decir está supeditada a un contexto, algo es tan válido como la verdad con la que
se corresponde, la validez está supeditada a las contingencias contextuales de lo que
consideramos verdadero.

Bibliografía

• Anzebacher, Arno. Introducción a la filosofía. Barcelona: Herder. 1984. P.163

• Barragan Linares, Hernando. Epistemología. Bogota: Usta, 1983. P. 47

• Ferrater Mora, José. Diccionario de filosofía. Madrid: Alianza, 1981 P. 1536.

• Hirschberger, Johannes. Historia de la filosofía. Tomo II, Barcelona: Herder, 1974 P. 108.