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Nunca digas Nunca

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Rory baila porque él lo necesita. Las visiones que tiene, pesan en su alma,
y bailar aleja todo eso. Pero cuando él encuentra a Hercules, tiene un motivo
más para bailar.
Hercules es un ejecutor de elite, entrenado desde la más tierna edad para
ser el mejor de los mejores. Tan grande y tan fuerte como es, él es muy
bueno en lo que hace… hasta el día en que encuentra a un hombre que se
interpone entre él y su deber.
Tirado para un problema que empezó antes de encontrarse, Hercules y
Rory necesitan descubrir una manera de equilibrar su deber para la manada
y su deseo por el otro.
Si no lo hacen, ellos pueden perder no solo a las personas que cuidan, sino
también la oportunidad de ser compañeros.
Nunca digas Nunca

Nunca digas Nunca

STORMY GLENN

Manada Aberdeen 03
Nunca digas Nunca

Capítulo 1
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La risa de Rory era baja y divertida cuando dio voz a los sentimientos
alegres que fluían a través de él. Él dejó a la música suave que sonaba en la
sala llenar su cuerpo, dando un sexy, sensual movimiento conforme balanceó
las caderas en un círculo lento.
Cada gesto era fluido e impecable, como si Rory apenas hubiera nacido
para bailar. Se movía fácil y confortablemente como si hubiera creado una
capacidad de transmitir lo que estaba sintiendo con cada movimiento de su
cuerpo.
Rory adoraba a bailar. Los movimientos simples dejaban libres a las
emociones que lo afligían muy frecuentemente. Bailar le permitía moverse en
su propia mente, donde ninguna otra persona existía y podría aprovechar la
vida y todo lo que ella tenía para ofrecer.
Corrientes de aire caliente pasaban a lo largo de su piel, haciéndolo híper
consciente de todo a su alrededor, y esta vez, Rory sabía que estaba siendo
vigilado. Simplemente no le importaba. Iben, Djal y Sissy se habían
acostumbrado hace mucho tiempo a Rory perdiéndose en la música.
Los otros en la casa alfa viendo a su cuerpo balancearse para acá y para
allá que nunca lo habían visto, parecían estar viendo a Rory un poco
sorprendidos. Las terminaciones nerviosas de Rory comenzaban a venir a la
vida, y él sabía que por lo menos uno de los hombres que lo observaba lo
quería.
El deseo resonaba en el aire a lo largo de su piel. Rory inclinó un poco la
cabeza y miró a través de los hilos de cabello que caían sobre su rostro, en
busca de quién lo estaba observando. Él no bailaba para llamar la atención
de los otros, pero de vez en cuando, era bueno saber que lo había
conseguido. Todo el mundo gustaba de sentirse querido y Rory no era
diferente, no importa cuánto él fingía que no.
El barrió la sala con una mirada de evaluación. Cuando balanceó los
brazos al aire con una nota particularmente alta de música, los sentidos de
Rory fueron directo a un par de ojos color ámbar dorado devorándolo,
Hercules.
Rory casi gimió de placer.
El hombre enorme era uno de los tres hermanos que Iben había
contratado para la seguridad después que Julian fue atacado y secuestrado
por un ex miembro de su manada. Rory estaba casi sorprendido por la
cantidad de lujuria saliendo del hombre. Él ya había sentido a otros
deseándolo, pero nunca con ese nivel intenso de hambre. Era casi
demasiado. Casi.
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Rory sabía que puso un extra en sus movimientos, un poco más de
sensualidad. No podía evitarlo. Él había deseado a Hercules desde el
momento en que puso los ojos sobre los tres lindos hermanos.
Las notas de la música – Beast of Burden – de los Rolling Stones llenó el
aire. Rory cerró los ojos y se movió para la lenta, sensual música. Balanceó
las caderas para el frente y para atrás, moviendo las manos sobre el pecho y 5
la garganta, enseguida, por encima de su cabeza, mientras él imaginaba las
palabras de la música que venían a la vida sobre él.
Las palabras decían que sólo quería alguien para amar y era así que Rory
se sentía. Él quería alguien que viera que era más que el hermano más joven
del beta Djal que tenía un coraje más grande que la vida, y que era alguien
más aparte de ser el hermano de su ferozmente posesiva y a veces psicótica
hermana Sissy, y más que un amigo del poderoso alfa Ibenré Khenti, y
descubrir, al verdadero él. Rory.
Él amaba a Djal, Sissy, y a Iben con todo su corazón, pero los tres podrían
perjudicar su vida amorosa, y lo hacían frecuentemente. Ellos eran muy
protectores, al mismo tiempo que era maravilloso, también era sofocante.
Rory había encontrado muchos hombres que le interesaban. Y él tenía un
momento mucho más difícil para conseguir un poco de tiempo sólo con ellos.
Uno de sus hermanos o Iben estaban siempre vigilando, intentando
descubrir si el tipo por el que Rory se interesaba era bueno y suficiente para
él.
Djal, Sissy e Iben estaban plenamente conscientes de lo que Rory podía
hacer con su mente, las cosas que sentía y de las cosas que podía ver. Rory
realmente nunca les había explicado porque no estaba seguro si sabían, pero
ellos sabían de cualquier manera.
Ser capaz de ver cosas antes de que pasaran no fue exactamente algo que
Rory pudiera esconder de ellos, aunque él hubiera tratado mucho en
esconderlo del resto del mundo. No era una habilidad que quería exponer al
mundo, especialmente el mundo shifter.
Prefería su libertad, muchas gracias.
Él había visto lo que sucedió con otros con habilidades semejantes, y no
era bonito. Si ellos no eran cazados o ejecutados, eran considerados
aberraciones de la naturaleza, y todavía peor, ellos eran reconocidos por el
Consejo de Ancianos y mantenidos virtualmente como prisioneros para uso
personal del Consejo.
Ninguna opción parecía buena para Rory, entonces él mantuvo sus
habilidades escondidas y prácticamente fingió que no existían, excepto en
situaciones terribles cuando sintió que Djal o Iben precisaban saber alguna
cosa.
Rory no estaba seguro si Hercules era el hombre correcto para él, pero
ciertamente quería una oportunidad de descubrirlo. El aire de peligro que
parecía envolver a los tres hermanos dieron a Rory una pausa, pero no lo
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suficiente para impedir que soñara con los brazos fuertes del bonito ejecutor
envolviéndose en torno de él y dándole el placer que sabía que podía.
A pesar de la naturaleza predadora tan inherente en Hercules, Rory podía
ver una sensualidad a la espera de ser aprovechada, y él quería ser el
hombre suertudo que la descubriera. Infierno, fantasiaba sobre eso, todas las
noches. 6
Hercules tenía una robustez y una fuerza increíble que atrajo a Rory en un
nível profundamente de alma. El exhalaba masculinidad con sus atrayentes
ojos dorado ámbar, sus rasgos firmes, y la confianza en sus hombros largos.
Su perfil hablaba de poder y de naturaleza salvaje que aplastaría cualquier
cosa que lo amenazara a él o aquellos a los que amaba, y también tenía un
conjunto terco de su barbilla cuadrada, que prometía horas de desafíos para
el lobo de Rory.
El lobo en el interior de Rory gruñó en acuerdo, haciendo a Rory sonreír
para sí mismo. Aparentemente, estaban de acuerdo sobre su atracción hacia
el gran hombre sexy. Ambos querían a Hercules.
Pero también necesitaban ser cautelosos. Rory podía sentir el poder mal
controlado dentro de Hercules cada vez que el hombre entró en una sala. El
aire alrededor de él parecía abrirse apenas para dejar a Hercules pasar.
El ejecutor de élite tenía un aire de autoridad sobre él que exigía
obediencia inmediata de todos en su presencia. Hasta en una sala llena, su
aura era fuerte, eclipsando a todos los otros hombres en la sala. Pero
también había un aire de soledad sobre la alta figura de Hercules, que dice
que se sentía solo en aquella sala llena de personas.
Lo que hizo su corazón doler por el hombre.
Inclinando la cabeza para atrás y para un lado, Rory miró a Hercules por
el rabillo del ojo. Él no podía ayudar, pero se preguntó si Hercules sabía que
estaba siendo vigilado. En verdad, Rory estaba intentando esconder su gesto,
pero nunca fue muy bueno en esconder las cosas. La sala entera,
probablemente, sabía que estaba observando al hombre lindo.
La polla dura en su pantalón estaba gritando su interés. No había nada
que pudiera hacer al respecto, tampoco. Rory estaba seguro que había estado
duro, desde que Hercules y sus hermanos habían llegado al valle de
Aberdeen. Él había dado una mirada al hombre alto y cayó derretido en el
suelo.
El corazón de Rory comenzó a tronar en su pecho cuando Hercules se
levantó y se dirigió hacia él. Mirando para arriba, cuando Hercules se
aproximó, Rory pasó los ojos sobre el hombre bonito. El Hercules siguió
adelante con un propósito, sólo parando cuando estaba enfrente de Rory,
inclinando cerca su rostro.
― Pasa algo malo, Hercules? ― Rory preguntó vacilante, su necesidad de
bailar olvidada, él dio un pequeño paso medido más cerca del gran guerrero.
La furia y amargura quemaban intensamente en los ojos de Hercules, era
ardiente y confuso.
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― Actúas como una prostituta para todos, o, la honra era apenas para
unos pocos privilegiados? ― la dura voz de Hercules resonó en el oído de
Rory, enviando una onda de choque y de vergüenza irradiando por todo su
cuerpo.
Los ojos de Rory se agrandaron.
― N― noo… yo… 7
Rory vio los caninos afilados cuando Hercules enrolló su labio superior
para atrás y gruñó.
― Tú te rebajas con esta exposición. ― Los ojos de Hercules tenían la
intención, duro, cuando miró para Rory, enseguida, se alejó y caminó a la
puerta del frente con rabia sus pasos.
Tomando una respiración profunda e inestable, Rory dio un paso atrás.
Tenía que explicar a Hercules lo que estaba pasando, porqué bailaba del
modo que lo hacía. No estaba haciendo eso para mostrarse a sí mismo, él
tenía que bailar. Si no lo hacía, se volvería loco.
Un fuerte agarre en su brazo lo hizo parar.
― Dónde diablos piensas que estás yendo? ― Ares preguntó por entre los
dientes, su tono amenazador de interrogatorio como se estuviera tentando a
Rory para desafiarlo. ― Mi hermano no necesita de ti persiguiéndolo. Necesita
mantener su atención en su deber, no en ti
― Suelta a mi hermano ahora! ― Djal gruñó. Su voz era baja y ronca y
llena de aviso. La promesa de retribución era clara en los ojos de Djal. Si
Ares no lo soltaba, Rory no tenía duda de que habría una pelea.
Él no podía permitir eso.
― Deténganse! ― Gritó cuando sacó su brazo fuera del agarre de Ares y
levantó las dos manos el aire. Sus ojos brillaban entre los dos hombres
furiosos. ― Qué diablos está mal, con ustedes dos? Están discutiendo sobre
nada.
― Nada? ― Ares estalló. ― Vi la manera como mirabas a mi hermano, y no
puedes decirme que no es nada.
Rory cruzó los brazos sobre el pecho y miró al hombre mayor. Ares era
mucho más grande que él, pero no tan grande como Hercules.
― Lo que pasa o deja de pasar entre mí y Hercules no es de tu maldito
asunto, Ares.
― Es mi negocio―, Ares golpeó su propio pecho con el dedo. ― Si interfiere
en las tareas de Hercules.
― Yo nunca me metería en las tareas de Hercules―, Rory dijo con voz
firme. Dios, como se había vuelto todo tan equivocado? El apenas estaba
bailando, sólo eso. Estaba completamente vestido. Ni siquiera había bailado
desnudo, que era como realmente prefería bailar. Solo lo hacía cuando
estaba solo.
― Ya lo haces― Ares estalló. ― Tu sola presencia está interfiriendo en las
tareas de Hercules. Su concentración no está dónde necesita estar. ― La
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repulsión en los ojos castaños oscuros de Ares pasó sobre su cuerpo e hizo a
la piel de Rory sentir escalofríos. ― Está en ti.
Rory balanceó la cabeza en consternación. Él no podía ser un guerrero
como Ares y sus hermanos, pero sabía lo que significaba cuando no se ponía
atención en sus funciones. La mente dividida llevaba a las personas a que se
lastimasen o a morir. 8
De lo poco que Rory sabía de Hercules, su deber era todo para él. Al
intentar seducir al hombre hacia su cama, Rory le estaba impidiendo cumplir
con su deber. Su deseo hacia el hombre lindo, acabaría con Hercules herido
o muerto y traería la ira del hombre sobre él cuando alguien se lastimara.
― Lo siento mucho―, y bajó los ojos de la mirada crítica de Ares. ― Eso no
va a pasar de nuevo.
Antes que alguien pudiera decir otra palabra, Rory giró sobre sus pasos y
salió de la sala, corriendo a las escaleras hacia su cuarto.
Rory golpeó la puerta y se lanzó en su cama. Sus dedos apretados cuando
los puso en su boca. Su respiración agitada, mientras intentaba contener las
lágrimas que amenazaban rasgar su garganta.
La había jodido, y ahora Hercules estaba cabreado con él. Infierno, era
más que apenas rabia. Hercules pensó que Rory era una vagabunda. Rory
deseó que pudiera encontrar que Hercules simplemente no lo entendía,
estaría mintiéndose a sí mismo y Rory nunca intentaba mentirse a sí mismo.
Él había intentado seducir a Hercules, sabía eso. Todo el mundo sabía eso.
Y ahora, todo el mundo sabría que Hercules lo había rechazado. Había sido
claro desde la mirada en el rostro de Hercules que estaba sublevado con la
exhibición de Rory. Él mismo lo había dicho con odio de sus palabras.
Creo que no voy a bailar para Hercules nunca más.
Rory suspiró y se giró de espaldas para mirar el techo. Sabía que no podía
impedirse de bailar. Era una parte de él. Ciertamente no estaría balanceando
las caderas con esperanza de que pudiera atrapar el interés de alguien.
Sería difícil sofocar la necesidad de dejar la música fluir a través de su
cuerpo cuándo y dónde estaba, pero podría hacerlo. Llamó la atención lo
suficiente sobre sí mismo. No necesitaba mas nada.
A veces era realmente una mierda ser quien era.
Djal era como una tempestad en movimiento. El llamó la atención donde
quiera que fuera y glorificó la fuerza que fluía a través de su cuerpo. Sissy
podía hacer que hasta el hombre más fuerte temblara en sus zapatos con
una única mirada. Iben era el lobo más fuerte nacido de los últimos cien
años. Él podía lanzar las personas alrededor con un dedo.
Y entonces estaba Rory.
Su cabeza estaba jodida porque podía ver cosas que otros no podían, cosas
que no pasaban en colores vivos, completos, y con detalles enfermos. A lo
largo de los años, Rory había aprendido a controlar su habilidad y, en la
mayoría de las veces él podía desconectarse. Pero hubo tiempos en los que no
podía, y en aquellos momentos pagó por eso, de una forma de otra.
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Normalmente, era apenas un dolor de cabeza a los gritos, pero a veces, era
peor, dependiendo de las visiones que veía.
Mierda, que infierno sangriento.
Rory sólo quería ser un lobo normal. No quería tener la capacidad de a
veces, ver el futuro. Concedido, era el futuro que estaba inmediatamente
delante de su frente, algo que podría ser alterado por las acciones de una 9
persona, pero era el futuro y no siempre era un rayo de sol.
Alguna de las cosas que vio podrían ser totalmente repulsivas.
La parte más frustrante era que Rory no podía ver nada sobre su propio
futuro. No tenía idea de con quién estaba destinado a amar o emparejar. No
sabía cuándo iba morir. Y ciertamente no sabía si iba a ser capaz de obtener
el perdón de Hercules por lo que había hecho.
Todo lo que tenía que ver con Rory fue directamente oscurecido de sus
visiones. Una pena que no todo fue así. Rory no podría haber vivido mucho
en su vida, pero había visto más de lo que jamás deseó.
Sabía que algo había pasado con otras manadas de lobos y el Consejo.
Sólo no sabía lo que era. Sus visiones no eran siempre claras para él, hasta
que pasaban. Él podía ver algo, pero eso no quería decir que podía colocarlo
en cualquier contexto que él entendía o conseguir explicarlo para alguien.
Esta capacidad estúpida no vino con un manual de instrucciones. Y desde
que Djal e Iben no querían que nadie supiera que tenía ese poder, no podían
pedir consejos sobre el asunto. Rory era una especie de por cuenta propia.
Eso no era una novedad.
Parece que siempre estaba solo, observando como los otros conocían a sus
compañeros y creaban sus pequeñas familias. Rory estaba emocionado por
Iben y Djal. Finalmente encontraron a sus compañeros y estaban muy
felices, era casi vomitante.
Rory sabía que su hermana también estaría tan feliz como Djal e Iben,
suponiendo que ella podría aprender a controlar su temperamento y
comprometerse con el lobo destinado a ella cuando lo conociera.
Hasta ahora, todavía no había sucedido.
Igual eso dejó a Rory del lado de afuera, mirando en un lugar que Rory
odiaba, pero que se fue tornando tan familiar que estaba comenzando a
sentirse en casa. Si eso no fuera jodido, Rory no sabía lo que era.
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Capítulo dos
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Hercules estaba enloqueciendo, además de estar sintiendo una tensión
infernal. Y dos emociones tan intensas y furiosas, ocurriendo al mismo
tiempo, no era una buena combinación. Su polla estaba tan dura después de
asistir a la pequeña exibición de Rory que estaba seguro que se sentía como
si pudiera perforar un agujero en la pared y, enseguida, joderlo.
Al ver bailar a Rory fue como si la música hubiese ganado vida delante de
sus ojos. Cada movimiento sensual del cuerpo de Rory hablaba con Hercules
de una forma tan profunda e intensa que parecía tocarle el alma de tal
forma, que él temía investigar más a fondo sobre sus sentimientos.
Hercules había quedado intrigado con Rory desde el inicio, pero el hombre
era el hermano del Beta y él no tenía intención de llevar su interés adelante
sabiendo que no había una maldita oportunidad de tener lo que quería.
Hercules conocía las reglas: él era un luchador y sus músculos traían a la
manada seguridad extra. No era digno de quedarse con alguien que estaba
en una posición muy superior a la suya dentro de la manada. Y la posición
de Rory era tan noble cuanto podría ser. El no era el Alfa o el Beta, pero
estaba cerca. Era parte del círculo interno.
Hercules todavía no había decubierto cuál era el papel de Rory en el
círculo interno, pero, eso no era de su interés, de cualquier manera. El no
necesitaba saber. A Hercules le bastaba con que el hombre pertenecía al
círculo interno. Eso volvía a Rory prácticamente intocable.
Agregar la rabia que veía brillando en los ojos del Alfa Iben y el beta Djal
direccionada a él, para no mencionar a la hermana de Rory y el propio
hermano de Hercules. Todo eso solo servía para alimentar su decisión de que
debería dejar de lado cualquier fantasía oscura que tenía en quebrar las
reglas y tomar a Rory como su compañero. Eso jamás pasaría. No importa
cuánto quisiera al hombre, Rory nunca pordría ser suyo.
Y eso hizo que la perqueña exibición de Rory fuera más dolorosa de ver. El
hombre fue hecho para bailar, para acompañar el ritmo de la música, fuera
real o imaginaria, lo mostraba en cada vibración sensual de sus caderas.
Debía estar en un palco en algún lugar, compartiendo su don con el
universo. Probablemente podría traer la paz mundial con apenas un baile.
Todo el mundo quedaría hipnotizado mirándolo y quedarían entretenidos que
se olvidarían cualquier disputa. Era lo que pasaba con Hercules.
Y fue ahí que sus problemas comenzaban y terminaban. Estaba tan
fascinando por Rory que eso estaba comenzando a interferir en su deberes.
Ya había sido atrapado soñando con el pequeño hombre sexy en dos
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ocasiones distintas. Entonces… eso no podía pasar nuevamente, de ninguna
manera.
Hercules tenía que descubrir una forma de parar de pensar sobre el
cuerpo perfecto de Rory, la manera como movía su cabeza para atrás y reía
cuando veía algo divertido, y el brillo en sus ojos color chocolate cuando la
alegría de la vida se derramaba sobre ellos. 11
El tenía que hacer lo imposible.
El tenía que olvidar a Rory.
Hercules gimió y golpeó su cabeza contra la pared donde estaba apoyado.
Se estrmeció con el dolor que irradió por su cráneo, pero necesitaba hacer
algo para limpiar su mente.
Olvidar a Rory era como cortarse el brazo. El podía hacer eso, pero siempre
sentiría como si una parte estuviera faltando y el lobo de Hercules luchaba
contra la posibilidad de no tener a Rory en sus vidas. Hercules podía sentirlo
arañando para salir, rasgando sus entrañas hasta que sintió ganas de
vomitar. Nunca tuvo que luchar tan arduamente para mantener a su lobo
bajo control.
Y eso lo preocupaba.
El lobo de Hercules era más presente, su ligación más fuerte de lo que en
la mayoría de los shifters. Hercules contaba con su lobo para darle la ventaja
extra que necesitaba para ser aquel luchador feroz en que se había
convertido a través de los años.
Su forma humana era tan grande que intentaba controlarse lo máximo
para no parecer un monstruo. Su lobo era feroz y le daba fuerza para luchar
cuando no necesitaba ser gentil. Sin él, Hercules estaba seguro que estaba
cerca lo suficiente de ser un omega.
Y eso era algo que nunca admitiría a sus hermanos o a cualquier otra
persona mientras su corazón latiera en su pecho. El necesitaba mantener esa
apariencia. Esa fachada. El era gande, enorme, una farsa musculosa.
Y le gustaba ser un ejecutor, de tener el poder y la fuerza para proteger a
su familia y a su manada. Pero él quería las cosas más suaves de la vida que
muchas veces le fueron negadas porque él parecía malo.
Dormía con una lámpara encendida y fingía que necesitaba de eso para
encontrar sus armas en medio de la noche. Admitir que estaba con miedo de
cosas que podrían surgir en medio de la noche no era una posibilidad. Muy
malo.
El era de una casta de guerreros.
Su hermano ya estaba enojado con él por fallar en sus funciones. Si
encima se volvía motivo de burla, Hercules estaba seguro que Ares lo
desterraría. Su hermano era muy serio sobre el deber y la honra,
probablemente más que cualquiera que Hercules conociera. Ares vivía y
respiraba la maldita cosa de cumplir sus funciones. Si la honra tuviera forma
sólida, Ares dormiría con ella.
Él estaba obsesionado.
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Infelizmente, su obsesión significaba que no había perdón para quien
cometiera un error. Y al esquivar sus responsabilidades para soñar con Rory,
Hercules manchó su honra. Llevaría años para ganar el perdón de Ares.
Hercules suspiro y se deslizó por la pared hasta sentarse en el piso,
juntando las rodillas hasta el pecho descansando los brazos sobre ellas. Él
estaba tan jodido, no importa lo que hiciera. Si se quedara con la honra y 12
desistiera de rory, y él sería infeliz. Si él se quedara con rory, estaría
esquivando su deber y Ares lo desterraría, y él sería feliz. Por cualquier lado
que mirar a su situación, Hercules sería infeliz.
Y si eso no era una mierda, Hercules lo sabía lo que era.
― Hercules, es hora de nuestra patrulla.
Hercules cerró los puños cuando se levantó, enseguida, siguió a sus
hermanos descendiendo las escaleras en dirección al bosque. Así que ellos
llegaron al límite de los árboles, tiró sus ropas, cuidadosamente doblándolas
y deslizándolas por en medio de los arbustos. De esta forma era más fácil
para él vestirse cuando terminara la patrulla.
Había algo sobre estar desnudo enfrente de todos que no dejaba a
Hercules confortable. A él no le importaba si era un lobo, si cada maldito
lobo shifter en el mundo se sentía confortable al quedarse desnudo y
transformarse enfrente de otro. A él no le gustaba.
El prefería mudar en privado.
Temblores atormentaban el cuerpo de Hercules, sus sentidos se
intensificaron, y sus huesos se realinearon. El pelo dorado creció a lo largo
de cada centímetro su cuerpo, sustituyendo su piel.
Hercules se agachó en el bosque, su respiración agitada debido al rápido
deslocamiento. Su habilidad de mudar de su forma humana a su forma de
lobo tan rápidamente era uno de los motivos que volvió a Hercules un
luchador tan eficaz. Él se transformaba mucho más rápido que cualquier
persona que conocía, hasta sus hermanos. Era un tanto chocante.
Una vez que su transformación estaba completa, Hercules esperó a que
sus hermanos teminaran sus propias transformaciones, para enseguida,
seguir hacia el bosque. Nunca tomaban el mismo camino dos veces,
alternando entre diferentes áreas del territorio del alfa Iben. Seguir el mismo
camino volvía a las personas distraídas y las distracciones llevaban a la
muerte.
Ares odiaba a las distracciones. Hercules tuvo que enfrentar su ira en más
de una ocasión. Había aprendido desde de siempre que hacer lo mejor era lo
aceptable. Cualquier cosa menos que eso era pusilánime.
Hercules trotó al lado de sus hermanos, observando cuidadosamente,
atento cualquier indicio de que algo estaba mal. El olfato no era su habilidad
más fuerte. Ese era el talento de Ares, que podía sentir el aroma de un ratón
a dos kilómetros de distancia. La audición era el punto fuerte de Apollo. Ares
podía sentir el aroma, Apollo podía oír. El talento de Hercules era su fuerza.
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Él podía sentir el aroma y oír mejor de lo que lo hacía un lobo común, pero
no tanto como sus hermanos. Normalmente sólo esperaba que ellos dieran
indicación de que podría haber algo errado y, enseguida él entraba en el
campo de batalla.
Así y todo, Hercules oyó y sintió a alguien en el bosque, al mismo tiempo,
que sus hermanos. El fuerte olor que los rodeaba les decía que, quienquiera 13
que fuera, que estaba en el bosque no pertenecía la manada Aberdeen, pero
era um shifter lobo, con certeza y no estaba solo.
Hercules podía sentir, por lo menos, cinco olores diferentes. Los pelos de
su lomo se erizaron y un gruñido comenzó a formarse en su garganta.
La cabeza de Ares estalló a su alrededor, un gruñido bajo, gutural
emanaba del lobo. Hercules engulló su propio gruñido bajo sabiendo que su
hermano quería que él se quedara quieto hasta que descubrieran a quien se
estaba escondiendo en el bosque.
Cuando Ares avanzó, Hercules siguió atrás de él, teniendo cuidado donde
pisaba. Las hojas habían comenzado a caer, formando un tapete en el piso
con ricos tonos de dorado y marrón. Era lindo de ver, pero un verdadero
infierno si pretendías moverte furtivamente.
Hercules siguió atrás de Ares y Apollo por algunos minutos, hasta que un
leve movimiento a su izquierda llamó su atención. Hercules volteó a tiempo
de ver a un gran lobo ceniciento surgir de entre los árboles y venir en su
dirección.
Gritó una advertencia a sus hermanos, enseguida, viró para enfrentar al
enemigo, dientes expuestos, garras cavando en la tierra para dar estabilidad
para el combate que se aproximaba. En aquel momento, él era una predador,
peligroso y poderoso.
El lobo gris chocó contra él, bajando la cabeza avanzó en la pata delantera
de Hercules. Habiendo sido un luchador por mucho más tiempo de lo que le
habría gustado, Hercules estaba listo para ese movimiento. Esperó al último
segundo posible, entonces movió la pata, atacando el hocico del lobo.
Sintió dientes raspando su pata, pero ignoró el dolor y rápidamente se
volvió y clavó los dientes en la cadera peluda del lobo, tan fuerte, que llegó
hasta el hueso.
Los ojos de Hercules brillaron de alegría feroz cuando el lobo gritó alto e
intentó alejarse como fuera, en aquel momento se estaba dando cuenta que
enfrentaba a un lobo mucho más fuerte.
Hercules apretó su mandíbula hasta que el lobo gimió y paró de luchar
para huir. Estaba casi decepcionado con la rapidez que la batalla había
terminado. Hercules tenía un montón de agresividad para desparramar en
aquel momento y una buena lucha era la mejor forma de hacerlo.
Sin embargo, atacar a alguien en desventaja iba en contra de todo lo que
su hermano le había enseñado acerca de la honra y Hercules presionó su
ventaja una última vez antes de liberar al lobo y volteó su atención en la
dirección que el lobo había venido.
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No sabía quién era el lobo, pero sabía que no estaba solo.
Ares y Apollo habían ido hacia adelante. Hercules sabía que ellos estaban
cazando a los otros invasores y corrió para alcanzarlos, siguiendo con la
nariz y orejas de la mejor forma que podía. Cuando escuchó los sonidos de
gruñidos y lucha por todo el bosque. Siguiendo el sonido, se volteó y corrió
más rápido. 14
Hercules entró en un pequeño claro a tiempo de ver a Apollo descender
sobre dos atacantes. Gritó para dejar a su hermano saber que estaba allá,
pero principalmente para ahuyentar a los otros lobos.
Hercules corrió tan rápido como podía, directo hacia los lobos que estaban
cerca de Apollo. Sintió las garras afiladas clavarse en su flanco cuando
sometió a uno de los lobos, cayendo encima de él. Estaba sangrando y sabía
eso, pero se rehusó a desistir. Moriría antes de rendirse.
Hercules mostró los dientes y gruñó, golpeando la barbilla, alertando al
lobo de su muerte inminente si no retrocedía. Podía desistir o morir. La
elección era de él.
Cuando el lobo gruñó de vuelta, la decisión fue tomada.
Hercules sintió una puntada de arrepentimiento cuando el lobo envistió
contra él. Sabía que era inevitable, pero a Hercules no le gustaba matar otros
lobos. Ese era su deber, pero no significaba que lo hacía con placer o
satisfacción. Era necesario. Alguien tenía que hacerlo, y como un lobo grande
y poderoso, era su deber, no importa cuánto Hercules lo odiase.
El gusto de cobre de la sangre saturó la boca de Hercules cuando rasgó la
garganta del lobo y vio la vida desaparecer de sus ojos. Intentó no tragar
cuando volteó para enfrentar al otro lobo.
El corazón de Hercules se aceleró cuando vio que apenas él, el lobo muerto
y Apollo inconsciente, en su forma de lobo permanecían en el pequeño claro.
El otro lobo huyó ahora. Y no tenía idea de dónde estaba Ares.
Hercules levantó el hocico al aire y aulló tan alto cuanto podía, enseguida,
rápidamente inclinó la cabeza a un lado, intentando oír cualquier sonido que
le diera la localización de Ares.
Escuchó un aullido en respuesta, pero el sonido no pertenecía a su
hermano. El aullido del lobo de Ares era mucho más profundo, más fuerte.
Pero Hercules reconocía al lobo que le estaba respondiendo. El aulló
nuevamente y nuevamente hasta que tres lobos surgieron por entre los
árboles y corrieron en su dirección.
Evitando recordar el hecho que estaba desnudo en presencia de aquellos
lobos, Hercules mudó cuando llegaron, esperando hasta que los tres lobos
pararon enfrente suyo y retomaran su forma humana también. Hercules
quedó momentáneamente distraido por el hecho de que uno de los lobos
frente suyo era Rory.
Había una regla tácita que un shifter no encaraba a otro desnudo. Era
considerado una grosería. Ellos medio que fingían que no estaban desnudos.
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Pero Hercules no conseguió evitarlo, perdió el aliento cuando vio qué
tentador, atrayente y masculino era Rory.
Decir que el hombre era bello sería un eufemismo. Era increíblemente
lindo, su forma elegante, delgado, no muy alto. Su piel brillaba con un
bronceado saludable, que deliciosamente esculpía sobre los definidos
músculos. 15
Hercules comenzó a jadeó suavemente, su polla endureciendo, visiones de
lo que podría hacer con cada pulgada deliciosa de aquel cuerpo comenzaron
a llenar su mente tan rápido que no conseguía concentrarse en nada. La
presencia de Rory robó la atención de Hercules y un silbido profundo lo
despertó de su transe. Rápidamente desvió los ojos y se volvió para su alfa
Iben, sintiéndose mortificado por haber sido atrapado admirando a Rory,
especialmente en tales circunstancias. Rezó para que los otros ignorasen su
polla dura proyentándose y se concentró en la tarea en sus manos.
― Alfa Iben. ― asintió con la cabeza en dirección al lobo muerto en el suelo.
― Descubrimos cinco lobos en el área. Ellos atacaron antes que pudiéramos
preguntar. Durante la batalla, Apollo fue… ―Hercules empalideció cuando
percibió que había olvidado a Apollo completamente.
Corrió al lado de su hermano, cayendo de rodillas cuando extendió la
mano para rodar a Apollo de espalda. Había varias marcas de mordida y
algunas marcas de garras, pero Hercules estaba más preocupado con la
hinchazón en la sien de Apollo. Estaba seguro que era por eso que su
hermano estaba inconsciente.
― Qué pasó? ―Iben pregunró cuando se arrodilló del otro lado de Apollo.
― Como dije, fuimos atacados antes que pudiéramos interrogar a los lobos.
Lastimé uno en el bosque y maté a este de aquí. ―Hercules asintió con la
cabeza en dirección al lobo muerto a pocos metros de distancia. ―El segundo
lobo con quien Apollo estaba luchando huyó durante la lucha.
― Y Ares?
― Yo no sé, Alfa Iben. ― Y Hercules nunca se perdonaría ese hecho.
Debería haber sido más rápido, más agresivo, luchado más. ― Encontré a
Apollo luchando contra dos lobos cuando llegué aquí. No vi a Ares desde que
nos separamos.
― Djal, lleva a Rory y busca en el bosque. Hercules y yo llevaremos a
Apollo hasta Sissy.
Los ojos de Hercules se fijaron en Rory.
― Oh, pero… ― Un estrechar de los ojos de Iben reprimió cualquier palabra
de resistencia de Hercules, pero apenas un poco. Llevó todo su control para
no exigir que Rory volviera a la casa alfa. El no quería a Rory en el bosque si
hubiera algún peligro. El hombre no fue hecho para luchar.
A Hercules no le había gustado ni un poco la orden del alfa Iben. El
pensameniento que Rory fuera herido heló la sangre de Hercules.
― Alfa, por favor, permita que acompañe a Djal. Yo soy un luchador
entrenado, él podría necesitarme.
Nunca digas Nunca
― No! ― Djal rugió. ― Tú vas a acompañar a nuestro alfa de vuelta a la
seguridad de la casa. ―Djal apuntó el dedo para Hercules, la amenaza
vívidamente clara en sus ojos castaños profundos. ― Aléjate del Alfa antes de
que vuelva y vas a desear haber muerto en manos de esos lobos.
Hercules tragó en seco cuando asintió. Había una razón por la cual Djal
era el Beta de la manada Aberdeen. El hombre daba a la palabra 16
―sanguinario― un nivel totalmente nuevo, lo cual era una de las razones de
Iben para hacerlo su Beta. Djal no llevaría mierda de nadie, ni siquiera del
Alfa.
Igualmente, un nudo se formó en su garganta cuando acompañó, con su
mirada, la partida de Rory. Le llevó cada gramo de autocontrol que poseía y
había perfeccionado durante todos aquellos años para no correr atrás de
Rory. Todo dentro de él gritaba para no dejar al hombre irse.
― Él va a estar bien―, dijo Iben.
― Alfa? ― Las cejas de Hercules se movieron lentamente hasta la cabeza
cuando se volteó para mirar al hombre.
― Djal no dejará que nada le pase a su hermano.
Hercules sabía que Iben tenía razón, pero eso no le impedía preocuparse.
Rory no tenía porqué salir atrás de algunos lobos deshonestos.
― Cómo nos encontraron? ― Hercules preguntó cuando la pregunta de
repente le vino a la mente. ― Yo solo comencé a llamar a Ares algunos
minutos atrás. Ustedes tenían que estar cerca del camino para llegar a
encontrarme tan rápidamente. Será que alguien desconfió que
encontraríamos lobos deshonestos?
― Algo como eso―, dijo Iben, no encontrando los ojos de Hercules, lo que
parecía muy extraño. El hombre era un alfa. En la experiencia de Hercules,
ellos no tenían miedo de nada. Cuando conoció al alfa Ibenré Khenti, sabía
que era doblemente verdad. Iben era uno de los alfas más fuertas y
poderosos que existía.
― Si tú agarras los pies, yo me ocupo del tronco.
― Yo puedo llevarlo, Alfa. ―Hercules sin esfuerzo levantó a su hermano y
movió al hombre para llevarlo en la forma de los bomberos.
El viaje de vuelta a casa demoró un poco más de lo que le habían tomado
para ir al bosque. Al momento en que llegaron a los escalones del frente,
Hercules estaba jadeando un poco. Las palabras que había dicho a Iben.
― Él no es pesado. Él es mi hermano―, era un montón de mierda. Debería
haber aceptado la ayuda del Alfa.
Apollo pesaba una tonelada.
Hercules llevó a Apollo para la casa y subió las escaleras en dirección a los
cuartos que les habían asignado a él y sus hermanos cuando decidieron
quedarse en la manada Aberdeen. Escuchó al alfa llamar a Sissy mientras
alcanzaba el cuarto que pertenecía a Apollo. Hercules rápidamente, pero con
cuidado, colocó a Apollo en la cama, dando un paso atrás con la misma
rapidez cuando Sissy entró corriendo al cuarto.
Nunca digas Nunca
― Diganme lo que pasó―, ella ordenó.
Hercules sabía que no debía discutir con la mujer. Ella era más
asustadora que el alfa cuando estaba enojada.
―Estábamos luchando contra varios lobos deshonestos. No sé exactamente
lo que pasó con Apollo. Apenas cayó en el suelo en el momento en que maté
al lobo que lo atacó. 17
― Sabes si se golpeó en la cabeza? ― Sissy preguntó mientras examinaba a
Apollo cuidadosamente.
― No. ― Hercules balanceó la cabeza. ― Cuando llegué al lugar, Apollo
estaba luchando contra dos lobos. Yo empecé a luchar con uno de ellos.
Pensé que Apollo estaba enfrentando al otro, pero cuando me volteé para él…
―Hercules puso una careta por la amargura que aquellas palabras le
causaban, una oración tan simple resumiendo la vida de alguien. No parecía
justo. ―…Apollo estaba en el piso y el otro lobo había huido.
― Creo que es nada más que una contusión ―, dijo Sissy. ―Cuando se
despierte, lo haremos mudar y él debería estar bien.
― Gracias ―Hercules susurró en un suspiro de alivio. Apollo podía
enloquecerlo tanto como Ares, pero Hercules amaba a su hermano. Si alguna
cosa le pasara a Apollo, Hercules nunca se perdonaría por no haberlo
encontrado más rápido. Ahora, solo tenía que preocuparse por Ares.
Y Rory.
Nunca digas Nunca

Capítulo 3
18
Ver a Djal ir por el bosque en cacería tras lobos deshonestos no era el
pasatiempo preferido de Rory. Infelizmente, el pequeño flash de visión que
había experimentado antes le dijo que encontrar a Ares era de extrema
importancia.
La vida del hombre estaba en serio riesgo.
Si alguna cosa le pasaba a Ares, y Rory no hiciera nada para impedirlo,
Hercules no iba a perdonarlo. Ese conicimiento le dio a Rory la energía extra
que necesitaba para seguir a su hermano en el peligro.
Mantener el paso a Djal, por otro lado, era casi imposible. El fuerte Beta
tenía una tendencia a olvidarse que no todo el mundo era tan fuerte y tan
podedoso como él. Su único propósito al entrar en batalla era proteger a
aquellos por los que se preocupaba por cualquier medio necesario. Fue una
de las cosas que hacían de él un buen Beta. Pero no lo hacía un jugador de
equipo.
Rory colocó una explosión de velocidad cuando Djal desapareció en los
árboles al frente.
El idiota estaba yendo a perder su maldita cabeza.
En el momento en que Rory llegó a los árboles Djal había desaparecido, y
él podía oír el inicio de la lucha. Rory ya sabía que Djal estaba luchando
contra los restantes lobos que atacaron a Apollo, Ares y Hercules.
Rory corrió en el límite de los árboles y se agachó, esperando y
observando. Interferir en una lucha podría hacer que perdiera la cabeza, y no
necesariamente por el enemigo. Djal se volvería un maníaco si él se
lastimara.
Rory, mientras tanto, observó el área alrededor hasta que vio el cuerpo de
Ares dejado en el suelo a varios metros de distancia. El lobo estaba inmóvil,
lo que no era bueno. Y la cantidad de sangre era tanta que Rory podía sentir
el olor en el aire de forma que era difícil decir de dónde venía.
Manteniendo un ojo en los dos lobos que luchaban, Rory comenzó su
camino para acercarse a Ares. El podría no estar envuelto directamente en el
combate, pero igual podría ayudar. Moviéndose con cuidado y mantenéndose
dentro de la línea de los árboles. Andar entre los arbustos hizo las cosas un
poco más complicadas, pero mientras tanto escondía su forma de cualquiera
que estuviera viendo.
En el momento en que Rory llegó hasta Ares, Djal estaba luchando con
solo un lobo. Los otros dos estaban en el piso a varios metros de distancia
muertos o muriendo, igual no se estaban moviendo. Rory podía decir que
Nunca digas Nunca
Djal estaba canzaso y herido. Sus movimientos eran un poco más lentos,
menos letales, pero todavía agresivos.
O tal vez solo estuviera intentando no matar al último para poder
interrogarlo. Cualquiera que sea, Rory se agachó al lado de Ares, verificando
que el lobo estaba respirando, entonces volvió su atención a la lucha.
Si Djal fuera derrotado, sería él quien lucharía contra el último lobo 19
deshonesto.
Rory ladró y saltó fuera del camino, cuando la lucha de repente se movió
en su dirección. Quería avisar a Djal donde se encontraba, pero
aparentemente su latido informó al lobo deshonesto que estaba allí.
Antes que Rory pudiera volverse y huir, el lobo estaba sobre él, gruñendo y
golpeando sus dientes. Rory rodó inmediatamente en su espalda, no para
rendirse, sino para obtener a sus pies en una mejor posición. Djal había sido
muy específico sobre cómo parar a otro lobo, en forma humana o en forma de
lobo.
Tienes que jugar sucio.
En un segundo el gran lobo gris se movió encima de él, Rory clavó las
garras de las patas traseras en el área genital del lobo. Usó sus garras
delanteras para arañar la cara del lobo, especialmente sus ojos.
El lobo aullaba con tanto dolor y furia que Rory se preguntó si su vida
estaba yendo a terminar delante de sus ojos. Tan de repente como el lobo se
había posado encima suyo, se había ido ahora. Rory movió la cabeza para ver
a Djal llevar al lobo al piso, su enorme mandíbula envuelta en la garganta del
lobo. Era obvio que el lobo estaba muerto. Djal no tenía misericordia.
Rory mudó cuando rodó en sus manos y rodillas.
― No lo mates, Djal. Lo necesitamos para interrogarlo.
La mandíbula de Rory cayó en estado de choque cuando el maldito lobo
empujó la garganta todavía más en la boca de Djal y después dobló de
repente, efectivamente para rasgar su propia garganta. Rory cayó sentado en
su culo, mientras observaba a la vida dejar al lobo.
Djal mudó y se quedó allí sentado mirando al lobo muerto. Parecía tan
chocado como Rory.
― Por qué hizo eso? No lo estaba agarrando tan duro.
Rory tragó en seco, tratando de controlar una respuesta débil.
― El cometió suicido en vez de ser interrogado por nosotros.
― Pero por qué?
Rory no tenía respuesta para eso. Apenas el lobo muerto la tenía, y tal vez
el que lo envió.
― Vamos a llevar a Ares de vuelta a casa. Necesitamos dejar a Iben saber
lo que está pasando, porque eso es lo más extraño de todo.
Djal asintió con la cabeza y se levantó.
― Me ayudas a cargarlos.
Nunca digas Nunca
Rory sabía no tenía oportunidad en el infierno de transportar a Ares o al
lobo muerto, pero él podría ayudar, enseguida, correr adelante y obtener más
ayuda.
― Estás herido? ―Preguntó mientras rápidamente examinaba a su
hermano para ver todas las heridas que podrían no haber curado cuando se
transformó. 20
― Nada con lo que no pueda lidiar.
Revirando los ojos, Rory ayudó a Djal a poner a los dos lobos en sus
hombros, enseguida, comenzó a liderar el camino de vuelta para la casa alfa.
Sorprendentemente, no estaban tan lejos de su destino. Rory vio las luces de
la casa alfa comenzar a aparecer en pocos minutos.
Lo que también lo preocupaba. Los lobos deshonestos no deberían haber
llegado tan cerca de la casa alfa, o al mismo territorio Aberdeen. Después del
fiasco con Julian siendo secuestrado hace algunos meses, Iben había traido
seguridad extra para ayudar alrededor de las tierras de la manada. Entre los
hermanos Roman y los soldados que ya había, una garrapata no debería
haber sido capaz de entrar en el área sin que alguien supiera.
Lo que significaba que alguien tenía que saber sobre eso.
Rory no estaba seguro si quería siquiera considerar la idea que ellos
podrían tener un traidor en la manada, pero era una posibilidad muy real.
Por más que Iben había sido el alfa de la Manada Aberdeen por casi un año,
era casi imposible de eliminar a todas las malas semillas en ese tiempo.
Todavía había algunos que sentían que Iben había ganado su posición
injustamente debido a sus habilidades superiores.
Lo que la mayoría de las personas no percibió era que Iben no había sido
el que había empezado la pelea con el ex alfa de Aberdeen. El Alfa Dawson
era el que había desafiado a Iben. E Iben había acabado por ser el único al
final de la lucha.
Iben no era una gran montaña de músculos, un hombre enorme como Djal
o Hercules. El parecía como cualquier lobo promedio, tal vez hasta más
pequeño. Pero había una gran cantidad de energía en su pequeña estructura.
Era uno de los lobos más poderosos nacidos. Simplemente no parecía eso. Y
Dawson lo había visto como un blanco fácil. Estaba equivocado y pagó por
eso con su vida.
Rory sabía que si Iben descubriera quién los había traicionado, esa
persona también pagaría con su vida. El alfa llevaba sus responsabilidades
para con su manada muy en serio. El moriría por cualquiera de ellos.
― Voy a buscar ayuda ―, dijo Rory cuando llegaron al borde del lago cerca
de la casa del alfa. Djal apenas rezongó. Rory tomó eso como un sí de su
hermano y corrió al frente a obtener ayuda.
Rory tropezó en un alto después de empujar la puerta delantera abierta y
entrar. El número de ojos que se posaron instantáneamente sobre él, era un
poco desconcertante, considerando que estaba allí con el culo desnudo.
― Uh… Djal necesita ayuda.
Nunca digas Nunca
― El está bien? ―Iben preguntó desde donde estaba, Zach de pie detrás de
él. El hombre nunca estaba lejos del lado de Iben.
Rory asintió.
― Sí, pero Ares está inconsciente y Djal está cargándolo y a unos de los
lobos muertos todo él solo. ― Rory se tremeció cuando recordó al lobo
arrancando su propia garganta. ― El tipo se mató antes que ser interrogado. 21
Las cejas de Iben se levantaron.
― El se mató?
Rory asintió con la cabeza nuevamente.
― Hay más, Iben, vamos a hablar de eso más tarde.
Los ojos de Iben se desviaron para las otras personas en la sala. El no
quería ser rudo, pero no iba a dar voz a sus sospechas hasta que estuviera
solo con su círculo interno, con las personas en quien confiaba.
― Muy bien―, Iben respondió con una voz que no admitía discusión. ― Ve
a limpiarte y me encuentras en mi escritorio en 30 minutos. Voy a mandar
unos soldados a ayudar a Djal.
Rory no se incomodó ni siquiera asintiendo en este momento. Apenas se
volvió y corrió a las escaleras para su cuarto. No le gustaba estar allí
desnudo para que todo el mundo lo viera. Bien, más específicamente, no le
gustaba quedarse allí sabiendo que Hercules lo estaba viendo desnudo,
principalmente porque no había ninguna manera de esconder su reacción
física al hombre mientras estaba desnudo. Su pene apenas aparecía y decía
hola.
Así que cuando llegó a la puerta de su cuarto, Rory miró abajo. Tragó en
seco cuando encontró los tempestuosos ojos de Hercules sobre él. Los ojos
dorado ámbar del hombre se habían oscurecido para un color cobre
quemado.
Rory se sintió paralizado por el deseo en los ojos del hombre. Le llevó cada
gramo de control que tenía para voltarse y entrar en su cuarto, en vez de
apenas estar allí y aprovechar el deseo ardiente en los ojos del hombre
bonito.
Rory amaba la forma que Hercules lo miraba, como si el hombre no
consiguiese respiar sin observar cada movimiento de Rory. Rory solo quería
que Hercules actuara sobre el hambre que podía ver en los ojos del lobo.
El quería más que apenas los ojos de Hercules sobre él. Rory quería ser
tocado, acariciado. Quería sentir el cuerpo musculoso del lobo más grande
moviéndose por encima de él mientras el tipo sexy jodía con él.
Rory gimió, sus ojos temblando cerrados, mientras se recostaba en la
puerta cerrada. Hercules irradiaba una vitalidad que atraía a Rory como un
imán. Prácticamente podía sentir las manos fuertes del Hercules moviéndose
sobre su cuerpo, acariciando su carne dolorida, tocando cada centímetro de
él, por dentro y por fuera.
Rory había vista a Hercules desnudo en varias ocasiones diferentes. Sabía
que el hombre era grande como un puto caballo. Y cada maldita vez que Rory
Nunca digas Nunca
vio al lindo lobo, tenía que hacer de todo para no caer de rodillas e implorar
para sentir su pene en su culo.
Conociendo, sus fantasías con el soldado hipnotizante tenían tanta
oportunidad de volverse realidad como él volverse el alfa de su propia
manada, Rory intentó alejar sus deseos y salió de la puerta, camino a su
baño. 22
La respiración agitada de Rory comenzó a calmarse cuando abrió la ducha
en el pequeño cubículo de azulejos. Su cuerpo perdió un poco de su
necesidad insistente para sentir el cuerpo de Hercules presionar contra el
suyo cuando el agua caliente en cascada bajó por su carne con hambre.
Rory se alejó de la lluvia e inclinó la cabeza contra los azulejos duros, las
palmas de las manos en ambos lados de su cabeza. El agua caliente caía
sobre él a partir de la ducha en la pared opuesta, soltando los músculos que
Rory no había percibido que estaban tan tensos.
Rory rodó enseguida, empujó atrás cuando la puerta de vidrio de la ducha
se abrió de repente. Sus ojos se agrandaron, cuando percibió que un
Hercules muy desnudo estaba allí, con los ojos dorado ámbar repasando
cada centímetro de Rory que pudiera ver.
― Hercules.
Herules entró en la ducha, cerrando la puerta tras de sí. No dijo una
palabra, pero sus ojos hablaban por él. Estaban llenos de preocupación e
interés, una necesidad salvaje de proteger y hambre, tanta hambre que sacó
todo el aire de los pulmones de Rory.
Hercules se inclinó más cerca y olió el cuello de Rory. La punta de los
caninos muy afilados apareció a través de sus labios. Rory tragó duramente
cuando los ojos dorado ámbar lo devoraban como si fuera una presa. El olió
el cuello de Rory antes de frotar su rostro contra su hombro y mejilla.
El lobo de Rory quería desnudar su barriga y dejar al lobo más poderoso
dar una mordida. Repirando profundo, Rory inclinó la cabeza hacia atrás,
exponiendo su garganta. Se estremeció cuando sintió a Hercules oler y
apretar la nariz en el hueco de su cuello, lamiendo y gruñiendo cuando se
presionó más cerca.
Hercules pelliscó la piel del cuello de Rory con los dientes, pero nunca
rompiéndola. Rory gritó, puro placer inundando cada nervio de su cuerpo. Su
pene endureció cono acero derretido en una milésima de segundo.
Hercules frotó su pulgar sobre la base del cuello de Rory, aparentemente
satisfecho consigo mismo. Rory gritó cuando Hercules, de repente lo movió y
colocó contra la pared de la ducha. Hercules extendió la mano y agarró el
culo de Rory, asegurándolo.
Rory gimió cuando sintió la punta de un dedo alrededor de su entrada.
Una ligera presión aplicada, y, enseguida, el dedo de Hercules estaba dentro
de él. Se arqueó, queriendo sentir más, pero necesitaba un minuto para
ajustarse, enseguida gritó en un momento, cuando Hercules agregó un
segundo dedo.
Nunca digas Nunca
Se sentía completo, tan maravilloso. Y también putamente dolorido.
― Herc, por favor―, imploró Rory, necesitando más.
― Es eso lo que quieres? ―preguntó Hercules.
Rory extendió la mano y agarró los hombros de Hercules cuando sintió la
cabeza de la polla del hombre empujando en su entrada. Cuando sintió a sus
cuerpos uniéndose por primera vez, Rory apenas podía respirar por la 23
felicidad que inundó sus venas.
Extendió la mano para su amante, desesperado por sentir su piel bajo sus
manos. Hercules atrapó su muñeca y lo atrapó a la pared en su lugar.
Escalofríos atravesaban por todo su cuerpo cuando la mano de Hercules
serpenteaba por su brazo y, enseguida, hacia el cuello y sobre el cuero
cabelludo antes de agarrar un puñado de sus cabellos y dar un tirón.
Hercules balanceó las caderas, al principio lentamente, como se estuviera
determinado a certificar que Rory sentía cada centímetro de la polla dura
enterrada en su culo, después más rápido, poniendo a Rory desesperado por
más fricción, más velocidad, más todo.
― Hercules ―Rory arqueó el culo y gritó su placer, montando la polla de
Hercules duro y rápido. Dejó los ojos cerrados, para saborear mejor cada
detalle. Hercules era enorme dentro de su culo. Su perfume llenó los
pulmones de Rory mientras su piel se movía contra el cuerpo de Rory.
Hercules agarró el trasero de Rory firmemente en sus manos y golpeó en
él. La cabeza de Rory cayó hacia atrás contra la pared de la ducha, los
gemidos altos llenaron el espacio cerrado. Rory no estaba seguro si venían de
él o de Hercules, y realmente no le importaba. El placer que el hombre le
estaba dando estaba más allá de cualquier cosa que hubiera experimentado.
No quería que acabara nunca.
Rory envolvió sus piernas alrededor de la cintura de Hercules. Cambió el
ángulo de las envestidas de Hercules, el pene del hombre golpeando el punto
dulce de Rory cada vez. Rory fue a la locura, gritando cuando su pene entró
en erupción, chorros de semen salpicando encima entre los dos. Sus bolas se
apretaron tan fuerte contra su cuerpo que Rory pensó que se quedarían así
para siempre.
Eso parecía ser todo lo que Hercules estaba esperando. El gimió y empujó
su pene profundamente en el culo de Rory. Se endureció y su polla pulsó su
liberación, inundando el culo de Rory. Rory miraba el placer claramente
visible en el rostro de Hercules. No conseguía desviar su mirada. Dudaba que
hubiera otra alma sobre la tierra que era tan sexy como este hombre cuando
estaba excitado.
― Hercules ― Rory murmuró. La conexión entre ellos sacudió hasta la
médula de su ser. Había oído hablar a shifters que se unían en un nivel más
profundo, pero nunca pensó que él sería uno de ellos.
Jadeando, se puso su cabeza en el pecho de Hercules, temblando cuando
el hombre se retiró y lentamente lo bajó a sus pies en el suelo. Hercules era
Nunca digas Nunca
perfecto para él. Era fuerte y feroz, pero amable y cariñoso. Era todo lo que
Rory podría haber soñado de un compañero y mucho más.
No fue sino hasta que varios momentos pasaron que se dio cuenta del
ruido a tu alrededor. El aerosol de la ducha. La respiración rápida de
Hercules. Su propio corazón acelerado y... entonces Hercules
cuidadosamente inclinó su rostro al de Rory, mirándolo con una mirada 24
apenada que hizo un nudo en el estómago de Rory.
― Esto no puede volver a suceder.
Nunca digas Nunca

Capítulo 4
25
Rory lo estaba evitando, que funcionaba bien para Hercules porque él
estaba evitando a Rory. Había sido así por días. Lo que había sucedido en la
ducha había sido un error. Hercules sólo había ido a ver a Rory, para ver con
sus propios ojos que el hombre no estaba herido. Lo que no funcionó tan
bien.
La mera visión del hombre, su olor, el sonido cuando se reía, que él no
parecía hacer mucho últimamente, todo eso recordaba a Hercules lo que él
casi tenía, y de lo que había perdido.
Mierda, joder a Rory en la ducha había sido la cosa más estúpida que
había hecho nunca en su vida y, lo más maravilloso. El cuerpo Hercules se
sacudió, creciendo con fuerza en dolor cada vez que pensaba en cómo se
sentía al estar con su polla profundo dentro de Rory, sientiendo el cuerpo
delgado del hombre presionado contra el suyo. Los gritos dulces de placer
Rory acosaron a Hercules noche y día. Estaba demasiado maldito, y estaba
seguro de que siempre lo estaría.
Hercules sabía que había tomado la decisión correcta al evitar a Rory. No
había ninguna manera de que pudiera envolverse con el hombre hermoso y
mantenerse firme en sus funciones. Incluso ahora, su mente estaba con Rory
en lugar de la patrulla en que estaba.
Oh, por supuesto, Hercules aún permanecía atento al peligro, pero todo lo
que realmente quería hacer era volver a la casa alfa y encontrar a Rory,
cuidar de él, y sólo escuchar al hombre respirar mientras lo sostenía.
Rory se acercó a él de una manera que nadie más lo hizo durante toda su
vida. Él hizo a Hercules pensar sobre lo que el futuro podría ser, en lugar del
aquí y ahora. Y eso no era bueno. Un soldado que no estaba dispuesto a
sacrificar todo por su manada no era un soldado eficaz. Tener a Rory en su
vida le daría algo que él no estaba dispuesto a sacrificar.
Hercules ocupó el lugar donde debía encontrarse con los soldados
establecidos para la siguiente patrulla y mudó. Él rápidamente agarró su
mochila y se quitó la ropa, se vistió antes que la otra patrulla llegase.
Los escuchó llegando por el bosque cuando deslizaba sus pies en sus
botas. Mientras como esperaban patrullar cuando hacían tanto maldito
ruido, Hercules nunca sabría. Tal vez necesitaba hablar con Ares sobre
mejorar la formación de estos chicos. Eran tan efectivos como soldados como
intentar tapar un agujero en la pared con un trozo de papel de seda.
― Hola, ― Hercules, dijo, cuando Sam y Levi irrumpieron a través de los
árboles.
― Hola, Hercules, ― Sam dijo mientras comenzaba a tirar la ropa.
Nunca digas Nunca
Hercules miró hacia otro lado, dando al hombre privacidad.
― No jueguen hoy, amigos. El Alfa Iben todavía piensa que quien mandó a
esos lobos canallas enviará a otros. Entonces, ustedes necesitan mantener
sus ojos y oídos abiertos todo el tiempo. No cacareando.
Sam sonrió.
― Tendremos cuidado, papá. 26
Hercules gruñó enfadado cuando su mano estalló y se envolvió en el cuello
del hombre en un segundo. Vio los ojos de Sam ensancharse y llenarse de
miedo cuando él apretó al hombre más cerca.
― No juegues con eso, Sam. Fuiste nombrado soldado por tu alfa. Maldita
sea, actúa como uno.
Disgustado, Hercules mandó a Sam lejos de él, viendo cómo hombre se
tambaleó de nuevo en unos arbustos antes afirmarse a sí mismo. Sam dio a
Hercules una mirada cautelosa mientras frotaba su garganta y dio un paso
atrás a donde estaba parado.
― Wow, Hercules, yo sólo estaba jugando contigo.
― Sé que estabas, Sam, pero esto no es un asunto para estar bromeando.
Tu Alfa y todos los miembros este grupo cuentan con ustedes para
mantenerlos a salvo. Necesitas tomar esto más en serio. Vidas dependen de
que ustedes cumplan su deber.
Los labios de Sam se apretaron con rabia.
― Estoy cumpliendo con mi deber.
― Llamas a eso cumplir con su deber? ― Hercules agitó su mano en
dirección a Sam y Levi que estaban llegando. ― Te escuché venir hace diez
minutos. Suenas como una manada de elefantes deambulando por el
bosque.
― Todavía no estábamos de guardia! ― Sam insistió bastante alto.
― Me importa una mierda! ― Hercules gruñó de nuevo, pero usando un
tono mucho más tranquilo. ― Si hubiera habido un soldado enemigo ahí
fuera, habría sido capaz de identificar su localización incluso antes de
empezar con su deber y saber qué áreas deben evitar. Demonios, incluso
ahora estás dando a tu ubicación.
― Sí, lo está.
Hercules gimió cuando oyó la voz de Ares atrás de él. Realmente no
esperaba involucrar a su hermano mayor en esta conversación. Hercules
podía ser difícil para los soldados sin experiencia, pero Ares era
absolutamente brutal.
― Ustedes me van a ver después de su patrulla, y vamos a discutir sus
funciones, ― Ares ordenó Sam y Levi. ― Asumiendo que sobrevivan tanto
tiempo.
― Ares ― Hercules comenzó, con la esperanza de salvar al otro lobo de las
duras realidades de la vida que él estaba a punto de golpear directamente. ―
Tal vez,
Nunca digas Nunca
― Tú, ― Ares señaló con el dedo directamente a Hercules. ― Voy a verte
ahora.
Mierda.
― A patrullar, ― Ares dijo a Sam y Levi. Ambos hombres cambiaron tan
rápidamente que rasgaron su ropa. Corrieron por el bosque como si Ares
fuese, de repente, cambiar y atacarlos. Él podía. Parecía cabreado. 27
Desafortunadamente, él estaba mirando directamente a Hercules.
― Qué? ― Hercules preguntó finalmente cuando la tensión en el aire
comenzó a estrangularlo.
― El Alfa Iben quiere verte.
Hercules parpadeó sorprendido.
― Por qué?
― Eso es lo que me pregunto, ― Ares dijo, mirando a Hercules
especulativamente. ― ¿Qué hiciste para merecer la atención del alfa?
― No tengo ni la más remota idea. ― Hercules dio de hombros, esperando a
que Ares no supiera lo que había sucedido entre él y Rory. Él nunca
escucharía el final de la misma.
Ares lo miró durante otro momento, uno intenso.
― Estás jodido – lo miró y luego hizo un gesto hacia la casa alfa. ― Será
mejor que vayas y descubras lo que quiere, entonces.
Hercules esperó hasta que él se había alejado de su hermano antes de
rodar los ojos. Ares era un gran soldado, y todavía un hermano mejor. Pero a
veces podía ser un poco demasiado pesado. Había más en la vida que sólo
entrenar y pelear. Tenía que haber una razón para entrenar y pelear que no
sea porque era lo esperado.
Ares, Apollo y Hercules fueron enviados a la zona elite soldado lobo por la
repentina muerte de sus padres y todos los miembros de su manada. Ellos
fueron los únicos en sobrevivir a la masacre y sólo porque sus padres
esperaban problemas y los escondieron. Ellos eran jóvenes, demasiado
jovenes como para entender por qué cada persona que amaban y se
preocupaban habían sido asesinados. Pero no habían sido muy jóvenes estar
furiosos.
La muerte de sus padres y su manada no solo había creado la ira de los
tres lobos jóvenes, sino también tres soldados de élite que eran leyendas
susurradas en la oscuridad. Nadie, más que un grupo selecto sabía sus
nombres, sólo aquellos que llegaron en medio de noche y partían tan
misteriosamente, pero sólo después de que hubieran completado su objetivo.
Como individuos, eran imparables. Como equipo, eran mortales.
Ares, el más antiguo y el hermano más enojado con la muerte por la vida
que vivió, enseñó a Apollo y Hercules a luchar con una habilidad mortal, no
dando misericordia para sus enemigos. Él les había enseñado cada habilidad
que podía aprender por sí mismo, siempre en busca de nuevas formas de ser
letal.
Nunca digas Nunca
Apollo había mostrado rápidamente habilidades con armas blancas,
utilizándolas con una velocidad que sorprendió incluso a incluso Ares. Se
sabía desde el momento en que tenía sólo 10 años de edad y creció más que
sus hermanos, que Hercules sería el músculo del grupo.
Y Ares era el más inteligente de todos ellos. Planeó, entrenó y hacía
estrategias. Él veía cosas en la batalla que otros no podían, dando a los tres 28
hermanos una ventaja. También era a quien los otros escucharon, así que
cuando Ares decía que debía mantener su mente en sus funciones, eso lo
que Hercules hacía.
Hercules podía sentir su corazón latir más rápido cuando llegó a la casa
alfa y entró. Las actividades dentro del hogar eran muchas, como siempre, y
realmente hacía a Hercules sentirse un poco mejor. Si las cosas fueran
terribles, la gente no lo estaría actuando normalmente.
Cierto?
Sissy estaba golpeando cacerolas en la cocina, como siempre hacía,
probablemente cocinando algo. Julian se sentó en sofá jugando en una
tableta con Djal a su lado trabajando en su computadora portátil. Zack
estaba detrás de Iben, mirando por encima del hombro, los dos hombres
mirando unos papeles en las manos de alfa.
Hercules no vio Rory, lo que podría haber sido una cosa buena. Desde
luego, no quería que nadie más supiera cómo estaba intrigado por el pequeño
lobo sexy. Sólo necesitaba saber que estaba cayendo rápidamente por un
hombre que nunca podría tener.
― Alfa Iben, ― Hercules, dijo cuando se detuvo al lado del hombre en la
silla ― Ares dijo que quería verme?
― Oh, Hercules, sí. ― Iben juntó los papeles en la mano, a continuación,
los puso en la mesa frente a él. ― Rory va a la casa de mi padre. Necesito que
los escoltes como parte de su equipo de seguridad.
― Rory está saliendo? ― Las palabras de Hercules eran más débil con cada
sílaba. Miró en el balcón más cerca de la habitación de Rory. La puerta
estaba cerrada. Hercules sabía en realidad que nunca podría tener a Rory,
pero el pensamiento de no verlo todos los días, casi lo llevó a sus rodillas. –
Será que él regresará?
Iben suspiró y volvió a frotar su cuello, pero Zack estaba allí en primer
lugar, sus grandes dedos masajeando los músculos tensos de Iben. Iben
inclinó la cabeza hacia atrás y sonrió a su compañero.
― Gracias, amor.
― En cualquier momento, mi príncipe.
Hercules no sabía si estaba irónico o extremadamente celoso de la
estrecha relación entre Iben y Zack. Ellos habían pasado por el infierno antes
de Hercules reunirse con ellos, pero se habían vuelto más fuertes.
― Alfa ― preguntó Hercules, tratando de hacer que el hombre volviera a la
conversación, sentía que era muy más importante que el masaje y los
nombres principescos. ― Rory va a volver?
Nunca digas Nunca
― No estoy seguro de eso Hercules. ― El suspiro de Iben estaba
angustiado, cansado. ― Pidió tiempo con mi padre. Y esto puede ser algo
bueno o algo malo, donde Rory está en cuestión.
― Cómo es eso?
Iben miró a Zack de nuevo antes de mirar a Hercules.
― Me gustaría poder decirte, Hercules, pero es el secreto Rory para contar. 29
Hercules podría respetar eso. Simplemente no tenía que gustarle.
― Entiendo.
― Rory debería estar listo para ir en una hora ― , Dijo Iben. ― Elije dos
centinelas para ir contigo. Y no quiero a Rory fuera de tu vista hasta que lo
entregues personalmente mi padre. Su seguridad es tu responsabilidad.
― Entendido, Alfa Iben, ― Hercules también dijo que no necesitaba a nadie
para enviarlo a asegurarse que Rory estaría a salvo. Lo haría sin preguntar,
hasta el día que muriera. ― Voy a estar listo.
Hercules empezó a planear incluso antes de llegar la puerta principal. Rory
buscó sólo la mejor seguridad. Hercules recogería a dos soldados de
confianza con quienes había trabajado antes. Deseó poder llevar a sus
hermanos consigo, pero eso significaría dejar al alfa sin protección, lo que
nunca sucedería.
Jack y Warren eran su mejor apuesta. Habían llegado a su formación
mejor que cualquiera de los otros soldados, y Hercules sólo quería lo mejor
para ayudarle a proteger a Rory. Hercules marcó rápidamente a Ares para
hacerle saber lo que estaba sucediendo y luego fue a realizar un seguimiento
de los dos hombres que estaría llevando con él.
Él consiguió volver a la casa, cuando Rory estaba bajando las escaleras
con una mochila negra, su ordenador portátil y una maleta verde neon.
Parecía que se iba o pensaba irse por un largo tiempo. Rory se detuvo en la
escalera, abriendo mucho los ojos mientras miraba a Hercules.
― ¿Te gustaría que llevara eso? ― Hercules preguntó mientras asentía a las
bolsas en las manos de Rory.
― Qué estás haciendo aquí?
― Alfa Iben me puso a cargo de tu seguridad.
― El infierno que él hizo – los ojos de Rory se estrecharon. Se abrió paso
entre Hercules invadiendo la habitación, dejando caer las bolsas a través de
la puerta principal. ― Iben!
La puerta de la oficina del Iben se abrió de golpe, Iben y Zack
apresurándose.
― ¿Qué está mal?
― Yo no voy a ninguna parte con ese hombre ― Rory gritó mientras agitaba
su mano hacia Hercules.
Iben arqueó las cejas.
― Rory, tú debes tener seguridad. Lo sabes. Las cosas son muy peligrosas
ahora, y como miembro de mi círculo y alguien que considero familia, serías
un objetivo principal, si alguien quisiera herirme.
Nunca digas Nunca
― Iben ― Rory gruñó. ― Encuentra a otra persona ir conmigo.
― No puedo, Rory. ― Los ojos oscuros de Iben estaban llenos de simpatía,
pero desde el lugar que Hercules estaba, simpatía no era todo lo que el alfa
estaba sintiendo. Él sólo no entendía por qué no. ― Hay un centinela que
puede llevarte ahora, Rory. Si quieres ver a mi padre, entonces tendrás que
aceptar a Hercules como tu guardaespaldas. 30
Hercules podía ver la tensión en el pequeño cuerpo de Rory. Estaba
luchando contra las ganas de gritar y gritar y, probablemente una rabieta.
Después de un momento de tensión cuando sus ojos parecían penetrar en el
fondo de Iben, los hombros Rory finalmente cayeron.
― Está bien, pero si dice una palabra para mí más allá de lo que es
absolutamente necesario, le diré a tu padre donde escondí la toalla, culo
estúpido. ― Hercules no tenía ni idea de qué toalla Rory estaba hablando,
pero al parecer Iben y Zack sí. Sus caras quedaron sin color. Hercules sólo
sabía que, en algún momento, iba a preguntar sobre la toalla porque era muy
jugoso para dejarlo ir. Sólo tenía que hablar con Rory primero.
― Despídete, Rory. El coche sale en diez minutos. ― Este fue el momento
en que Hercules tuvo que conseguir sus cosas. Rory podría estar planeando
en quedarse más tiempo, pero con o sin él, Hercules tenía que estar de vuelta
al día siguiente.
Para el momento en que pasaron los 10 minutos, Hercules, Warren y Jack
estaban todos fuera del Dodge Durango que estaría conduciendo para la casa
de Elder Khenti. Cuando la puerta principal se abrió y Rory salió con las
maletas, Hercules no dijo una palabra. Él simplemente se acercó y agarró de
las manos de Rory y las colocó en la parte posterior del Durango.
No dijo una palabra cuando llegó en el asiento del conductor y esperó a
que los demás entraran en el vehículo. Hercules casi resopló cuando Rory
entró en el asiento trasero con Jack, dejando el asiento delantero del
pasajero a Warren, lo que habría arruinado sus planes para hablar con Rory.
Tenía una manera segura de hacerlo. Si ignorase a Rory, conduciría al
hombre a una pared y él se sentiría obligado a hablar con Hercules, o por lo
menos darle una buena masticación. Una vez Rory comenzara la
conversación, Hercules podría terminarla y tal vez moverlos hasta cuando no
se vitaban el uno al otro todo el tiempo. Si una amistad inquieta era lo único
que podía tener con Rory, Hercules se conformaría con eso.
La ruta de acceso al territorio de Elder Khenti sería relativamente fácil. Él
había tomado esencialmente un día y medio para llegar allí y un día y medio
para volver. Podían parar por la noche en un motel en la carretera o seguir
en movimiento, turnándose al volante.
Hercules todavía no había decidido lo que harían. Eso dependería de lo
cansado que todo el mundo estaría, el lugar, y su elección de los moteles de
carretera. Hercules se negó a que Rory se quedase en algún vertedero.
Por el momento la oscuridad comenzó a caer, Hercules no estaba listo para
encontrar un motel para noche, sino para un bar donde podría permanecer
Nunca digas Nunca
ruidosamente borracho. Rory absolutamente se negó a mirarlo, a hablar con
él, o incluso reconocer que existía. Fue agravante como el infierno.
― Hercules, toma la siguiente salida ― dijo Jack.
Hercules enciende el intermitente cuando llegó la siguiente salida a la
vista. No podía ver a cualquier estación de servicio o de compras, solo un
único camino que conducía a las montañas, en el lado de carretera. 31
― Y yo estoy tomando la salida, ¿por qué?
― Estas luces están detrás de nosotros desde de oscurecer.
Una buena razón.
Hercules trató de ver el coche detrás de ellos mientras tomaron la salida,
manteniendo sus ojos en la carretera. No fue tan fácil como parecía.
― ¿Será que nos sigue?
― No, pero más lento a medida que entramos a la salida. Sugiero que
pares en la parte superior de la rampa de salida, por lo que podremos ver si
se continúa por el camino.
De acuerdo con esta idea, Hercules detuvo el coche al lado de la carretera,
una vez que había alcanzado la parte superior de la rampa de salida,
apagando las luces. Apretó las manos en el volante a la espera que el otro
coche apareciera bajo el paso elevado y seguir adelante en el camino.
Los segundos pasaron más lento que un caracol.
― Está bien, ― dijo Jack, después de mucho tiempo descendió un auto que
parecía ir a 10 millas por hora. ― Tienen que haber parado bajo el paso
elevado. Voy a echar un vistazo. Desciende por la misma calle por una milla
o así y dobla hacia un lado. Ahí voy a alcanzarlos.
Hercules esperó hasta que Jack se bajó, se apartó, tiró la ropa en el coche
y se fue en su camino en forma de lobo antes que él descendiera por el
camino, con las luces apagadas. Estaba usando se visión superior de lobo,
para ver a dónde iba. Él no quería encender los faros, a menos que fuera
absolutamente necesario.
En el momento en que Hercules vio cerca un camino de tierra de la
carretera principal, se dio la vuelta y fue para ella. Él condujo por el camino
lo suficiente para ocultar vehículo de la carretera principal y luego apagó el
motor.
A Hercules realmente no le gustaba el mal presentimiento que tenía, que
se arrastraba lentamente sobre él, provocando el vello de los brazos se
erizara. Todos los instintos que tenía le estaban diciendo que debía huir y
correr rápido, que el problema venía como una venganza.
― Tenemos que ir.
Los ojos de Hercules se aferraron al asiento de atrás, donde Rory estaba
sentado, mirando hacia la oscuridad.
― ¿Qué está mal, Rory?
― Jack está en problemas ― respondió Rory con un voz monótona que
envió escalofríos por la columna de Hercules. ― Él necesita nuestra ayuda.
Nunca digas Nunca
― ¿Cómo sabes que Jack está en problemas, Rory? ― El aliento Hercules
quedó atrapado en la garganta mientras Rory volvió a mirarlo. Sus ojos eran
de color blanco puro, y no había una partícula de su hermoso color chocolate
marrón habitual en todo ellos. ― Rory, bebé, ¿qué está mal?
― Jack está en problemas ― Rory respondió en el mismo tono monótono
espeluznante. ― Tenemos que ir a salvarlo o de lo contrario va a morir. 32
― ¿Qué demonios eres?
Hercules levantó la mano para detener el discurso enojado de Warren. Él
sabía que el tipo estaba flipando un poco porque él también lo estaba.
Demonios, se estaba volviendo loco también. Él nunca había visto los ojos de
nadie ir al blanco completo, salvo en una película de Hollywood. Excepto que
esto parecía real.
― Warren, vuelve atrás y comprueba a Jack. ― Fue todo lo que Hercules
podría hacer para apartar los ojos de Rory y mirar al otro soldado. ― No
hagas nada precipitado. Infórmame tan pronto como sea posible.
Las cejas de Warren disparan.
― ¿Crees lo que está
― Ahora, Warren! ― Hercules gruñó.
No tenía idea de lo que estaba pasando con Rory, pero se negó a permitir
que nadie se burle del hombre o lo menospreciara. Warren murmuró bajito,
bajo lo suficiente para Hercules no entender lo que dijo el chico, pero
probablemente no le hubiera gustado de todos modos.
Warren estaba desnudo, lanzando su ropa de nuevo en el vehículo. Le
tomó un momento para cambiar, y entonces él estaba corriendo, corriendo de
vuelta por el camino de tierra. Hercules vio a Warren hasta que el lobo gris
estuvo fuera de la vista.
Una vez que Warren había despegado, Hercules dejó el Durango y caminó
alrededor de la parte delantera del vehículo hasta la puerta del pasajero. Él
abrió lentamente, esperando que Rory se volteara hacia él... tal vez le gritara.
Él no lo hizo. Rory seguía mirando hacia el asiento delantero, como si él
siguiera buscando a Hercules.
― Rory?
La cabeza de Rory volvió lentamente hasta que los ojos blancos como
perlas miraron el pecho de Hercules.
― Jack está en problemas ― Rory respondió con la misma voz monótona,
que estaba usando. ― Tenemos que ir a salvarlo o morirá.
― Warren va a ir ayudar a Jack, Rory.
Los ojos blancos misteriosos de Rory parecían mirar directamente a través
de Hercules, por un momento flotaba en el aire como un hechizo para
detener el tiempo. Y entonces empezó a sacudir la cabeza, nunca mirando
lejos de cualquier visión invisible que él estaba viendo.
― No Warren no ayudará a Jack.
Las cejas de Hercules se dispararon, confusión rodando por él tan pronto
como lo hizo el choque.
Nunca digas Nunca
― Hay algo pasando con Warren?
― Warren matará a Jack.
― Qué? ― Hercules volvió a mirar por el camino que Warren había seguido
adelante. Incluso con la visión grande de lobo, no podía ver nada, solo
bosques y carretera de tierra oscura. ― ¿Qué demonios estás diciendo Rory?
Hercules volteó hacia Rory justo a tiempo para ver a los ojos hombre 33
blanco lechoso revertirse en la cabeza. Hercules saltó hacia delante y agarró
Rory en sus brazos cuando el hombre cayó para el frente.
― Rory? ― Hercules dio al hombre una pequeña sacudida. ― Rory?
Nada.
― Bueno, mierda.
Quería sentir a Rory en sus brazos de nuevo, pero no así. Hercules volvió a
Rory hasta que pudo conseguir al hombre apoyado en un brazo, luego metió
la mano en el bolsillo para su teléfono celular.
Era un luchador entrenado, y eso significaba que sabía cuando estaba
fuera de su liga, y tuvo que pedir ayuda. En lugar de llamar a Ares, sin
embargo, Hercules marcó para otra persona más arriba en la cadena
alimentaria.
― Alfa Iben ― dijo, tan pronto como alguien entró en la línea ― aquí es
Hercules. Creo que tenemos un problema.
Nunca digas Nunca

Capítulo 5
34
Rory sabía exactamente lo que sucedió cuando él se despertó.
Principalmente por el dolor de cabeza palpitante rodando en su cabeza, pero
también a causa de las extrañas miradas que estaba recibiendo de Hercules.
Hizo una mueca mientras se sentaba y se frotó la frente. Sus visiones en
general no fueron tan graves. Llegaron, tomaron su cuerpo por un momento,
y luego desaparecían. Sólo en raras ocasiones, Rory realmente se enfermó a
partir de ellas.
Y, entonces, por lo general sólo sucedieron cuando no había liberado la
tensión extra que siempre parecía flotar a través de su cuerpo. Rory sabía
que debería haber esperado el dolor de cabeza.
Desde que él se negó a bailar delante de Hercules o sus hermanos
nuevamente, se negó a hacer el ridículo una vez más, ya que había muy
pocos momentos en los que podía bailar y dejarlo ir. Por lo tanto, todo había
estado construyéndose.
Y ahora estaba pagando por ello.
― ¿Cómo está la cabeza?
Rory levantó la vista para encontrar a Hercules mirándolo por el espejo
retrovisor. Rápidamente miró hacia otro lado. Hercules lo había visto pasar
por una visión. Nunca fue una imagen bonita, menos aún cuando Rory se
desmayó después.
― Estoy bien ― Rory respondió, mirando a su alrededor para cualquier
cosa menos en Hercules. Él ya había experimentado la desaprobación del
hombre en su baile. Rory pensó que su corazón no podría tener el disgusto
que iba a ver en los ojos Hercules, ahora que el hombre sabía su era
verdadero secreto. ― Dónde estamos?
― Vamos a volver al Valle de Aberdeen.
― Qué? Por qué? ― Rory no quería volver.
― Porque eso es lo que me dijo el alfa que hiciera.
― Y Jack? ― Rory recordó vívidamente la visión que tuvo donde Jack
recibía un disparo y moría. Esa fue una de razones por las que odiaba su
capacidad. Siempre recordaba todo en grande, y colores brillantes. Y recordó
que Jack necesitaba ayuda ahora, no cuando la gente tuviera tiempo para
eso, sino ahora.
― Iben está enviando a alguien para ayudar a Jack. Me mandó que te lleve
a casa.
Rory puso los ojos. Sólo podía imaginar cómo de loco Iben estaría ahora.
No quería pensar en cómo Iben, Djal y Sissy caerían sobre él cuando llegara
a casa.
Nunca digas Nunca
― ¿Puedes dejarme ir a partir de aquí ― dijo Rory mientras recogía su
mochila. Él podría tener su maleta y portátil más tarde. Necesitaba su
mochila. Tenía la mayoría de los elementos importantes en la misma. ― Voy a
ver a Elder Khenti por mi cuenta.
― Oh, el infierno no!
― Hercules, sólo― 35
― No te voy a dejar salir del auto, Rory. ― Había absoluta convicción en la
voz de Hercules. En circunstancias normales, Rory habría aplaudido la
dedicación del hombre a sus convicciones. Estas no eran circunstancias
normales.
Rory quería darle un puñetazo en la cara también. Como Hercules estaba
conduciendo, no fue posible. Pero eso no quería decir que Rory iba a hacer
exactamente lo que Hercules quería. Lo había hecho una vez y no había
funcionado tan bien para él.
Rory observó a Hercules cuidadosamente mientras él deslizó su mochila
hasta el brazo. Si el lobo ejecutor tenía idea de lo que Rory estaba a punto de
hacer, habría un infierno que pagar.
― Dónde estamos? ― Rory pidió sólo llenar el espacio vacío mientras se
preparaba para la cosa más estúpida que podía hacer. Desafortunadamente,
esto puede ser el único movimiento que podía hacer. Permanecer en el coche
simplemente no era posible.
― Estamos cerca de tres horas de distancia, ― Dijo Hercules. ― Estaremos
en casa pronto. Muy próximamente.
Rory sentía sus dedos temblorosos mientras extendía su mano al pomo de
la puerta. Él tenía que hacerlo en el momento adecuado, o se terminaría
matando. Llovía tan espesamente que esperaba que el terreno estuviera un
poco blando.
Rory tomó una respiración profunda y luego esperó a que el auto se
detuviera un poco, una vez que fue para una curva. En el punto más lento
del vehículo, Rory abrió la puerta y saltó. Podía oír los gritos de Hercules, y el
frenado repentino de neumáticos, pero ambos sonidos fueron rápidamente
silenciados por la repentina ola ruido que llenaba la cabeza de Rory cuando
cayó al suelo y rodó por un pequeño barranco.
Rory fue a parar en el barro bajo muchos arbustos. Estaba jadeando
pesadamente, sin moverse hasta que evaluó su cuerpo por posibles lesiones.
Aparte de algunos puntos de dolor y algunos rasguños, todo parecía estar en
orden. Probablemente estaba cubierto de barro, pero que podría ser lavado
fácilmente. Los huesos rotos se demoraban un poco más para deshacerse de
ellos.
Rory había empezado a ponerse en sus manos y rodillas cuando vio la
forma masiva de Hercules llegar hasta él. Rápidamente volvió a caer al suelo
y se deslizó de nuevo bajo el arbusto.
― Rory, maldita sea!
Nunca digas Nunca
Rory oró para que la lluvia y la oscuridad y las malas hierbas pudieran
esconderlo del gran lobo. Tenía que regresar y ayudar a Jack, y a
continuación, empezar a ir hasta Elder Khenti.
Cuando Hercules empezó a bajar el terraplén, Rory huyó de nuevo bajo los
arbustos. Supo de inmediato que fue el movimiento equivocado cuando la
cabeza de Hercules se volvió en su dirección. 36
― Rory, te lo juro, si no sales ahora dejaré tu culo rojo cuando llegue a ti.
Tan interesante como parecía tener la mano de Hercules en su culo, Rory
tenía cosas más importantes que hacer. Sus instintos le gritaban para llegar
a Jack tan rápido como pudiera. El hombre no tenía tiempo para esperar que
Iben enviara a alguien. Y Hercules simplemente no parecía entender eso.
Roy sabía que Hercules no tenía conocimiento de las habilidades que
tenía. Eso explicaba algunas de las actitudes de Hercules. El hombre no
entendía lo importante que era volver para Jack ahora. Pero eso no explicaba
todo.
Hercules estaba actuando como si tuviera el derecho de dictar las acciones
de Rory.
Lo que él no tenía.
Rory sabía que el hombre más grande jamás le haría daño. Rory confiaba
en pocos hombres como él creía en el lobo ejecutor. Pero Hercules usaría su
mayor tamaño para obligar a Rory a hacer lo que quería, y Rory no podía
permitir eso. Jack dependía de él.
― Rory. ― El tono agonizante en la voz de Hercules lo hizo parar.
Nunca había escuchado un tono tan desesperado en la voz fuerte del
ejecutor antes. Era molesto escucharlo ahora. Rory casi fue al hombre hasta
que recordó que Hercules no quería su comodidad, o cualquier otra cosa de
él.
Cuando los pasos de Hercules lo llevaron más lejos del vertedero, Rory
salió de los arbustos, y volvió a subir la colina. Corrió de nuevo al lado de la
carretera hasta que el coche era sólo un recuerdo lejano.
Cuando Rory sintió que puso suficiente distancia entre él y Hercules, fue a
los árboles en el lado de la carretera. Dejó caer la mochila en el suelo, y luego
se quitó la ropa. Una vez que estaba desnudo, Rory dobló su ropa y las puso
en su mochila. Ahora viene la parte divertida.
Rory puso su mochila en el suelo con la parte posterior mostrando un
mango especialmente hecho. Comenzó su cambio, haciendo una mueca
cuando sus huesos y músculos eran estirados mientras se transformaba. Se
estremeció cuando el pelo marrón brotó a lo largo de la piel, los oídos y una
cola en crecimiento desde los puntos donde no había nada antes.
Una vez que había cambiado totalmente, Rory cuidadosamente se inclinó y
enganchó en su hocico la cinta, levantando la cabeza en el aire hasta que la
correa se deslizó alrededor de su cuello. Ella se sintió un poco extraña al
correr, pero era la única forma en que podía tomar sus cosas, mientras
estuviera en forma de lobo.
Nunca digas Nunca
Rory se sintió un poco mal por dejar a Hercules mientras corrió hacia
donde habían dejado a Jack. Su lobo estaba gruñendo dentro de él, porque
no quería dejar al hombre detrás. Ambos querían Hercules. Rory había
acabado de ser el único en admitir que no podían tenerlo. Su lobo seguía
determinado a hacer a Hercules de ellos. Lobo estúpido.
Los lobos no lloran, por eso Rory no tenía idea de por qué él tenía lágrimas 37
en sus ojos mientras corría por el bosque. Sabía que estaba haciendo la
elección correcta, incluso si su intestino se estaba rebelando y sintió ganas
de vomitar.
Rory siguió corriendo hasta que sus patas comenzaron a doler. Debe haber
estado inconsciente durante algún tiempo, porque Hercules había conducido
muy lejos de donde ellos dejaron a Jack. Rory sólo esperaba que volvería a
tiempo para impedir la muerte de Jack.
No tenía ni idea de por qué Warren dispararía al hombre. Por lo que él
sabía, Jack y Warren eran buenos amigos. Trabajaron en estrecha
colaboración en la patrulla, y Rory los había visto salir cuando estaban de
franco. No podía entender por qué su visión mostró eso.
Nunca entendió por qué él vio las cosas que veía. Sus visiones sólo
mostraban una imagen de algo por venir. Ellas no lo explicaban por qué lo
que vio que estaba pasando, lo que el contexto era, o cómo detenerlo o
cambiarlo. Él sólo vio una foto de algo que sucedía. Tenía que averiguar el
resto por su cuenta.
Rory llegó al puente antes de darse cuenta de que estaba ahí. Se detuvo en
seco, y luego rápidamente volvió a los arbustos y árboles, cayendo a su
estómago. Fue un poco incómodo llevando su mochila, pero necesitaba un
tiempo para orientarse antes de cambiar de nuevo.
Hubo un sedán azul de cuatro puertas estacionado al lado de la carretera,
justo después del paso elevado. Un hombre estaba apoyado en el maletero
del coche, con los brazos cruzados sobre pecho. Otro hombre estaba a pocos
metros de él, fumando un cigarrillo.
Pero fue el hombre que caminaba hacia atrás y adelante entre los dos
quien envió un escalofrío por la columna vertebral de Rory. Era Warren, y
caminaba delante de Jack, que estaba de rodillas, con las manos
entrelazadas detrás de la cabeza.
Desde su punto de vista, Rory no podía decir lo que Warren le estaba
diciendo a Jack, pero el odio ardiente en el rostro de Jack cuando miró a
Warren le dijo a Rory que no podía ser bueno. Rory tampoco podía entender
por qué Warren estaba caminando de un lado a otro frente a Jack, mientras
que el hombre estaba de rodillas. Simplemente no tiene sentido.
Warren era un miembro de la manada, así como Jack. De donde Rory vino
y para la mayoría de los lobos significaba algo. Los miembros de la manada
no traicionan a los miembros de la manada. Ellos se protegen mutuamente y
se defendían en la batalla. Ellos no los entregaban al enemigo.
Nunca digas Nunca
Rory se deslizó más atrás en el grueso de la selva, enseguida deslizó fuera
de la correa de su mochila. Él no estaba seguro de cómo iba a salvar a Jack,
pero sabía no podía hacerlo con su mochila atada alrededor de su cuello.
Después de empujar la mochila debajo de un arbusto con la nariz, Rory
bajó a su vientre de nuevo y se arrastró al borde de de los árboles hasta que
podía ver a los hombres de abajo. Rory no era un ejecutor, por lo que no 38
pudo crear estrategias tan bien, pero no era estúpido tampoco. Él
encontraría una manera de rescatar a Jack.
Rory gimió cuando vio a Warren dar puñetazos a Jack, enviando al hombre
directo al suelo. Nunca vio a Warren como una persona violenta, pero él lo
estaba mirando justo delante de sus ojos en tiempo real. ¿Cómo puede
alguien ser tan dos caras, Rory nunca lo sabría. Rory vio cuando Jack pasó
la mano sobre su boca mientras miraba a Warren. Dijo algo debe haber
divertido a Warren porque el hombre echó la cabeza para atrás. Rory escuchó
la risa fría del hombre y deseó no haberlo hecho. Era mala y perversa,
erizando la piel Rory. Calculó la distancia al vehículo, los dos hombres que
estaban cerca de él, y luego a Jack y Warren. Tal vez si él corriera muy
rápido, podría distraer a todos lo suficiente para poder Jack cambiar y
escapar. Eso era un buen plan.
Rory dejó su mochila donde estaba y se dirigió lentamente al camino de
vuelta hasta el punto más cercano del vehículo. Se mantuvo bajo la tierra
cuando comenzó lentamente a arrastrarse hacia adelante, las orejas como
antenas para tanto ruido como pudieron. Sus músculos tensos para saltar a
frente, Rory esperó el momento perfecto.
Mientras se preparaba para correr hacia el tres hombres, con su atención
centrada en Jack, un peso enorme cayó sobre Rory, una mandíbula atada a
su cuello, un cuerpo pesado presionando hacia abajo en el suelo frío.
Rory luchaba por escapar cuando fue detenido de nuevo en el monte,
gimiendo al sentir afilados dientes apretando en su cuello hasta que se
rompió la piel. Sabía que si seguía peleando, probablemente terminaría con
el cuello roto.
Pero la sumisión solo no estaba en él.
Rory cayó abajo y se esperó a que el lobo mayor soltara su cuello. En el
segundo que sintió la presión disminuir, se alejó y giró, rodando sobre su
espalda. Él comenzó a sacar los dientes para lobo sobre él hasta que vio los
ojos color dorados ámbar mirándolo.
Rory cambió rápidamente de nuevo a su forma humana, sacudiendo un
poco en la piel suave rozó su piel desnuda.
― Hercules ― susurró. ― ¿Qué demonios estás haciendo?
Cuando Hercules cambió y sus cuerpos desnudos se tocaron uno contra el
otro, la cara de Rory se sonrojó, su polla dura y presionando contra el bello
ejecutor. El hombre se había establecido entre sus piernas cuando se
trasladó a la forma humana, no había nada, absolutamente nada, que se
dejara a la imaginación.
Nunca digas Nunca
Todo fue empujado contra Rory.
Los dientes de Hercules cerrados juntos, cuando él agarró un puñado de
pelo de Rory y se detuvo en el hueco del cuello de Rory.
― Te fuiste sin mi protección, Rory.
Rory parpadeó. Eso era por lo que estaba molesto?
― Jack necesita ayuda. 39
Los ojos dorados de Hercules disminuyeron a grietas de irritación.
― No tienes idea de lo que Jack necesita.
Rory sintió una cólera ardiente encender en su intestino a raíz de las
visiones que sufrió.
― No sabes nada sobre mí ― Rory espetó mientras empujaba el pecho
Hercules. ― Déjame ir.
― No ― . Las palabras de Hercules eran tan firmes como barras de acero.
― Déjame ir! ― Rory rompió poco más alto.
Hercules le tiró del pelo hasta que Rory no tenía opción que seguir a su
cabeza o perder una gran parte de su cabello. Cuando Rory tragó, sintió toda
su jugada.
― Estoy empezando a pensar que necesitas un campeón, Rory.
― ¿Qué carajo yo… ― La gran mano de repente fue a través de cada
centímetro de la garganta de Rory y detuvo las palabras en la garganta. Los
ojos de Rory se abrieron como platos cuando Hercules se inclinó hacia él, sus
rostros tan cerca que sus respiraciones se mezclaban.
Rory no tenía miedo de Hercules exactamente, sólo precaución.
― No jure, Rory.
La boca de Rory se abrió en shock. Es la razón por la que el hombre estaba
molesto?
― Esta será tu primera regla ― dijo Hercules en un tono que no admitía
discusión. ― La segunda regla es nunca alejarse de mí otra vez. El intento de
escapar puedo dejar pasarlo esta vez porque tú no sabías sobre esta regla
hasta ahora. Pero la huida... ― Hercules sacudió la cabeza. ― No lo hago Yo
no puedo dejarlo ir, Rory. Sabes mejor que yo que no debes huir de tu equipo
de seguridad. Vas a ser castigado para que aprendas a no hacerlo de nuevo.
Hercules estaba fuera de su maldita mente, especialmente si pensaba que
Rory estaría dispuesto a someterse a ser castigado. Él no era un niño, y
Hercules ciertamente no era su padre. Incluso si fuese masticado por la alfa
de vez en cuando, incluso ni Iben lo castigó.
Rory gruñó cuando el cuerpo musculoso de Hercules, de repente se movió
contra el suyo, con lo que todos los nervios de su cuerpo surgieron a la vida.
Sus ojos se cerraron, sentía el éxtasis al frotar sus penes juntos enviando
todo su cuerpo en sobrecarga.
Él quería eso. Quería sentir el movimiento constante del cuerpo de
Hercules encima de él, dentro de él. Quería sentir las poderosas manos de
Hercules sobre cada centímetro de su cuerpo. Quería más. Él lo quería todo.
Y él quería olvidar que Hercules no lo quería del mismo modo.
Nunca digas Nunca
Rory dio un paso en la emoción que siempre sentía cuando el fuerte
ejecutor sexy lo tocaba y abrió los ojos. Tenía que recordar que Hercules
podría querer jugar con él durante un tiempo, pero el hombre no quería más
que eso. Hercules lo dejó perfectamente claro. Ellos no tenían futuro juntos.
― Me gustaría ser liberado ahora ― dijo Rory con voz la más controlada
que él era capaz en ese momento. Mientras que oyó un ligero titubeo en su 40
voz, pensó que realmente que parecía muy tranquilo, dadas las
circunstancias.
― No es seguro.
Rory resopló. A veces se preguntaba si la gente recordaba que era un lobo.
― El hecho de que no sea un tonto musculoso como tú o Djal no significa
que sea indefenso. Soy perfectamente capaz de cuidar de mí mismo. ― Sus
últimas acciones sólo demuestraban lo contrario.
Rory apretó los dientes que hervía. Hercules estaba siendo un gran idiota
como Djal podría ser cuando estaba en el modo de protección. Cómo Julian
podía manejar su hermano Rory nunca sabría.
― Tú no eres mi alfa, mi padre o mi compañero ― Rory escupió entre
dientes. ― Tú no tienes voz en cómo me comporto.
― Oh infierno que no, ― Hercules resopló. ― El Alfa Iben me puso a cargo
de ti. Tengo tanto derecho a decir en la forma en que te comportas.
― No, tienes algo que decir respecto a mi seguridad, y eso es todo.
Los enormes hombros de Hercules cambiaron cuando dio hombros.
― Es lo mismo.
Rory gruñó y cerró su mano en el hombro de Hercules. Él distraídamente
se dio cuenta de que el hombre ni siquiera parpadeó. Él bien podría haber
utilizado una pluma.
― No es lo mismo. ― A este ritmo, él estaría gritando en cuestión de
segundos. ― Ahora quítate fuera de mí.
Rory se quedó sin aliento y sus cejas estaban a la parte superior de su
frente al sentir el descenso de la mano de Hercules junto a una mejilla de su
culo.
― Simplemente no me pegaste! ―
― Creo que lo hice. ― Una esquina de la boca de Hercules se puso en
evidente placer. ― Y lo haré una vez más, si oigo una palabra más que está
saliendo de tu boca.
Rory miró Hercules y luego se alejó. Apretó dientes, luchando por el
control. Él tenía que centrarse en lo que es importante aquí, rescatar a Jack.
Podía hacer frente a Hercules más tarde. O nunca.
Acababa de planear visitar a Elder Khenti por unos días, quizás una
semana más o menos. Sólo el tiempo suficiente para pensar y decidir lo que
quería hacer con su vida ya que estar con el hombre que quería no era una
opción.
Quedarse con el viejo por un poco más estaba empezando a verse un poco
acogedor.
Nunca digas Nunca
El corazón le dolía Rory dolorosamente con el pensamiento de no ver
Hercules en días, si no cada hora, pero su salud mental puede ser más
importante.
Rory sabía que era un buen activo para Iben y los otros. Sus visiones,
cuando llegaban, ayudaron a mantener a la manada segura. Era necesario,
sin importar lo mucho que odiaba su capacidad de ver el futuro. 41
Y Hercules parecía o no saber en absoluto o que él ignora totalmente el
hecho de que Rory tenía visiones. Rory no sabía lo que era peor. Ser
considerado loco o tener que ocultar lo que era.
― Hercules, realmente necesitas ― ― El resto de la palabras de Rory se
cortaron por la fuerte explosión de un arma.
El corazón Rory saltó, temor por Jack estimulando la acción. Él debe
haber cogido a Hercules por sorpresa cuando se dio la vuelta y comenzó a
arrastrarse hacia adelante en sus manos y rodillas, debido a que el ejecutor
no se unió a él hasta que había llegado a la línea de árboles.
Se detuvo en el borde de los árboles, observando con asombro aturdido
como Warren y los otros dos desconocidos subieron en su coche y
simplemente se alejaron como si no fueran dejando a un hombre desplomado
en el camino con un charco de sangre alrededor de su cuerpo desnudo.
Rory no podía apartar la mirada, incluso cuando oyó a Hercules llegar al
lado de él. En ese momento, su trance con el gran ejecutor se volvió
resentimiento y la ira ardiente quemó directo hacia su propia alma.
― Podría haberlo salvado. ― Rory rasgó las palabras impaciente con la
furia incandescente desgarró el control fuera de sus manos. ― Jack no tenía
que morir. Si me hubieras oído, podríamos haberlo salvado.
― Rory ―
Las fosas nasales de Rory quemaron cuando volvió su ira sobre el hombre
que ahora sabía nunca lo entendería. Rory sabía que Warren dispararía a
Jack. Había advertido a Hercules. Y el hombre ignoró su advertencia.
― Puedes irte al infierno. ― Rory comenzó a alejarse de Hercules, cuando
vio la mano del hombre subiendo hacia él por el rabillo del ojo. Se detuvo y
rápidamente se deslizó fuera de su alcance. ― Tócame otra vez y voy a
informar al Consejo. ― La boca Hercules cayó.
― Tienes hasta el amanecer para devolverme a Iben o llevarme a su padre.
De todos modos, no quiero volver a hablar contigo de nuevo. ― Se rompió el
corazón de Rory al decir las palabras y más aún cuando vio el dolor en los
ojos de oro Hercules, pero sabía que era el mejor curso de acción.
Rory tomó su mochila y empezó a volver al lugar donde estaba el auto
cuando huyó. Su enojo estaba siendo rápidamente empujado por el peso de
su alma. Hercules era mucho de un soldado para entenderlo, y Rory nunca
podría cambiar como él era.
Y eso significaba que no tenían ninguna posibilidad de ser más que dos
lobos que una vez compartieron un momento caliente en la ducha juntos.
Nunca digas Nunca
Cualquiera que sea, los sueños que Rory tenía de ellos juntos no serían
nunca más que sueños.
Y nunca era un tiempo muy largo.

42
Nunca digas Nunca

Capítulo 6
43
Hercules se sentía un poco entumecido mientras observaba al lobo
tumbado en el suelo debajo del paso elevado ponerse lentamente en sus pies
y luego tropezar en el bosque. Si Jack fue capaz de ponerse de pie, él estaría
bien.
Él sólo deseaba poder compartir esta pequeña noticia con Rory.
Hercules tenía órdenes estrictas de no hablar de su plan con nadie,
excepto Ares, Djal y Iben. Nadie más debería saber. Iben estaba preocupado
de que el traidor en la manada pudiera tener escuchas e informantes en
lugares que ellos no imaginaban.
Hercules sabía Iben no se refería a Rory. El hombre no sería capaz de
traicionar a la manada, antes se cortaría el brazo. Rory simplemente no tenía
el gen para ser un bastardo. Era dulce, amable y cariñoso. Bueno, en general
de todos modos.
La rabieta que Hercules había presenciado daba un nuevo giro en la
personalidad de Rory. Nunca en un millón de años habría imaginado que
Rory tenía un genio tan volátil. Era caliente como el infierno.
Hercules sólo tenía que encontrar la manera de llevar a Rory a comenzar a
hablar con él de nuevo sin contar lo que sabía sobre Jack y Warren. Tan
duro como los hombros de Rory estaban cuando él metió las piernas en los
pantalones y cómo el hombre evitó hacer cualquier contacto visual con él,
Hercules apostaba a que conseguir la atención de Rory sería más fácil decirlo
que hacerlo.
Una vez que Rory estaba vestido, Hercules siguió atrás del hombre
mientras se dirigían hacia el coche. Él no podía decirle a Rory que Jack
estaba bien o que había sido el plan que él tome un tiro de Warren todo el
tiempo.
Jack tendría que permanecer oculto hasta que Warren dijera. Todo el
mundo tenía que creer que Warren no sólo había traicionado al bando, sino
que había terminado con Jack. Era la única forma en que podría probar al
grupo en que se había infiltrado su total fidelidad.
Hercules pensó que era un buen plan, aún mejor ahora que Warren había
disparado a Jack y Jack había pasado por eso. Le gustaba Jack y odiado que
el hombre tuviera que sufrir en absoluto, pero Jack se ofreció y Hercules no
pudo impedir al hombre la oportunidad de defender su manada, aunque eso
significaba ser baleado.
Cómo Rory había descubierto que Warren dispararía a Jack, Hercules
nunca lo entendería, pero sospechaba que tenía algo que ver con la forma en
Nunca digas Nunca
que los ojos del hombre se habían vuelto blanco nacarado. Rory había estado
en una especie de trance. Incluso Hercules sabía eso.
Él simplemente no entendía por qué no había visto algo como esto suceder
antes de ahora, a menos que se tratara de la primera vez. Pero a partir de la
reacción Iben cuando Hercules le habló, él seriamente lo dudaba. Iben había
prácticamente callado a Hercules entonces ordenó traer a Rory a casa 44
inmediatamente y él terminó todo el asunto.
Hercules estaba decidido a llegar al fondo de todo lo que había pasado con
Rory. Sus entrañas se encogieron ante el pensamiento de eso. No porque
tenía miedo de lo que había pasado, sino porque no sabía cómo ayudar a
Rory cuando sus ojos se volvieron en su cabeza.
A Hercules no le gustaba no saber cómo cuidar de Rory. Eso no se sentía
bien con él. Eso, de hecho, lo hizo querer golpear a Djal e Iben directo en la
boca por tener asignándole a la seguridad de Rory sin darle toda la
información necesaria para el mantener al hombre seguro. ¿Cómo debería
proteger a Rory cuando no tenía idea de lo que le estaba pasando?
― Despacio, Rory, ― Hercules ordenó al ver que el hombre se movía a unos
metros delante de él. Como la luna estaba alto en el cielo, los árboles que se
movían a través eran lo suficientemente gruesos, que no había mucha luz.
Hercules no quería perder de vista el pequeño hombre hermoso. ― Rory,
joder, joder más despacio!
Rory se detuvo de repente y se volvió, con la cara roja de la ira.
― Qué? ― Había un tono crítico en su voz cuando le espetó a su pregunta.
― Tienes la oportunidad de maldecir, pero yo estoy siendo nalgueado por
eso?
Hercules le guiñó un ojo.
― Uh...
Ojos de Rory se estrecharon.
― Vete a la mierda, Hercules.
Hercules tuvo que presionar sus labios para no reírse cuando Rory se
volvió y comenzó a seguir el camino por el bosque de nuevo. Bueno, eso
nunca lo haría. Hercules aceleró el ritmo, superando fácilmente a Rory en
cuestión de momentos.
Tenía las piernas largas.
Agarró Rory alrededor de la cintura y lo dio vuelta hacia él. Se agachó con
Rory establecido en sus muslos y comenzó a golpear el culo de Rory por decir
palabrotas.
― Os recuerdo que decía que el lenguaje grosero no se le permitiría, Rory.
No quiero oír una palabra mala pasar por tus labios de nuevo.
Hercules sólo dio cuatro bofetadas en el culo redondo de Rory, pero fue
suficiente para que él hubiera deseado tener más tiempo que el que tenían.
En el momento en que puso Rory en sus pies, Hercules estaba respirando en
pequeños descansos, y no tenían nada que ver con el ejercicio.
Se levantó en toda su altura y tomó la barbilla Rory entre los dedos.
Nunca digas Nunca
― He sido claro, Rory?
Había desafío e ira en los ojos marrones que le devolvían la mirada, pero
también había un fuerte olor a excitación en el aire. Incluso si Hercules no
había sido capaz de sentir el perfume, el profundo rubor en el rostro de Rory
le habría dado al hombre una buena propina.
A Rory le gusta ser azotado. 45
― Te he hecho una pregunta, Rory. Espero una respuesta.
― Jo― ― Rory tragó en seco cuando Hercules arqueó una ceja. ― Sí. He
oído lo que has dicho.
― Bueno ―. Solo porque quería ver la rabia otra vez en los ojos de Rory,
Hercules se inclinó hacia delante y rozó sus labios. Él no estaba en absoluto
sorprendido cuando Rory negó con la cabeza, mirando como si lanzara
puñales con la mirada.
Hercules sólo se rió y caminó por el bosque de nuevo. Rory era encantador
cuando estaba enojado, especialmente cuando estaba excitado. En conjunto,
estas dos emociones hacían de él el más magnífico hombre que Hercules
había visto nunca.
Y él planeaba conquistar al hombre de una manera u otra.
Hercules ya no pensar en el dolor que sentía que causó a Rory,
simplemente porque se negó a estar con Rory. Él todavía tenía serias dudas
de que era suficientemente bueno para Rory, pero nadie más era lo
suficientemente bueno. Y por lo menos él podría proteger al hombre de sí
mismo.
Si fuera lo último que hiciera, Hercules se aseguraría de que Rory
estuviera a salvo de todo daño, tanto de su propia terquedad y de factores
externos. La primera forma de lograr esto era conseguir a Rory de vuelta a
casa, donde pertenecía y asegurarse de que estaba allí. La cinta adhesiva
podría ser utilizada.
― No te quedes atrás, Rory ― dijo cuando se dio cuenta de que Rory estaba
caminando unos pasos detrás de él. Tenían que estar juntos.
― ¿O qué? ― Rory cortó. ― Me vas a golpear otra vez?
Hercules sonrió simplemente porque podía oír el sugerencia necesitada en
la voz de Rory. El hombre no puede saber lo que quería, pero Hercules sabía.
― No, Rory, ― Hercules dijo cuando echó a andar hacia Rory. ― Yo―
La sangre Hercules se congeló cuando vio el movimiento hacia Rory. Su
cuerpo se tensó con una ola de furia irracional cuando él dejó escapar un
rugido fuerte suficiente para romper la noche y saltó sobre Rory,
empujándolo más o menos a la tierra antes de saltar en el hombre que
estaba a punto de sumergir un cuchillo en la parte posterior de Rory.
La fría hoja del cuchillo le cortó el brazo como una plancha caliente a
través de un bloque de hielo. Hercules volvió a rugir al tiempo que extendía
sus garras y pasó por el hombre. Él sintió que sus garras se conectaban,
cavando la carne del brazo.
Nunca digas Nunca
Pero también sintió la afilada hoja del cuchillo en su hombro, al mismo
tiempo. Toda la parte superior del cuerpo de Hercules estaba gritando de
dolor, pero sabía que no podía hacer nada al respecto, hasta que matara al
lobo con el que estaba luchando.
No podía dejar a Rory vulnerable.
Hercules golpeó al hombre nuevo, yendo a la garganta en este momento. 46
Esperaba sentir el dolor del cuchillo de nuevo en el pecho o en el hombro y
estaba preparado para ello. Cuándo nunca llegó, arqueó sus cejas en
confusión, haciendo una pausa con sus garras levantadas en el aire, listo
para atacar.
El hombre se quedó allí, el cuchillo levantado en el aire como si fuera a
sumergirlo en Hercules en cualquier momento.
Sus ojos parpadearon una vez... dos veces. La sangre burbujeaba de su
boca y corrió directo a la barbilla antes el hombre cayera de bruces en el
suelo.
Hercules no podría haberse movido si un asteroide hubiera estado a punto
de golpear el punto exacto donde estaba, sólo se quedó allí, mirando a la
rama gruesa sangrienta que salía de la parte posterior hombre.
Cuando él lentamente levantó la vista, Rory estaba allí con otra rama en
sus manos, temblando y mirando el cadáver con los ojos agrandados, no era
lo que él esperaba. Su rostro era tan pálido que estaba casi totalmente
desprovisto de color.
― Rory bebé ― dijo Hercules con cuidado, con calma cuando él se acercó a
la rama que Rory estaba asegurando ― ¿Por qué no me das la rama, sí?
― Estás bien? ― Rory preguntó, cuando sus ojos se encontraron.
Hercules le guiñó un ojo.
― Sí, estoy bien. ― Él frunció la frente. ― Cómo estás?
― Cansado de toda esta mierda.
Rory hizo una mueca mientras lanzaba a la distancia la rama y luego se
agachó revisando los bolsillos del muerto.
Cuando sacó las cosas de una billetera, bloc de notas, teléfono celular,
juego completo de llaves con pata de conejo blanco y un rollo de cinta, puso
todo en su mochila.
― Quiero ir a casa y esta ― los ojos de Rory brillaron hasta Hercules ―
gente no me deja. – una vez que recogió todo, Rory tenía sus ojos vagando en
Hercules arriba y abajo. ― Tienes que cambiar, y tenemos que salir de aquí
antes de que alguien aparezca.
Hercules sabía que necesitaba cambiar, primero porque necesitaban irse y
más porque estaba herido, lo que significaba que él no estaba a pleno
rendimiento. No podía proteger a Rory correctamente si estaba mal herido.
Hercules, hizo como le dijo Rory y se movió a su forma de lobo. Las heridas
eran de color rosa y arrugada por el tiempo cuando estuvo de nuevo en su
forma humana. Una vez más hizo a sus lesiones parecen tener una semana
de edad.
Nunca digas Nunca
Por ahora, eso era suficiente.
― Vamos, Rory. ― Hercules extendió la mano para Rory, esperando que el
hombre caminando hacia adelante. ― Vamos a llevarte a casa.
Rory no debería haber encontrado toda esto divertido. Él puso los ojos
cuando pasó junto a Hercules, haciendo caso omiso de la mano sostenía.
Hercules se echó a reír, sin ofenderse por lo menos, y siguió detrás del 47
hombrecillo.
Rory estaba a punto de descubrir lo terco que Hercules realmente era.

Dos horas más tarde, Hercules estaba muy malditamente seguro que Rory
podría ser más terco que él. El hombre se negó a aceptar la ayuda de
Hercules en todo, incluso cuando resbaló en el barro y desolló su mano.
Las piernas de Hercules dolían como si hubiera estado caminando por el
bosque la mitad de la noche. Corre hacia el paso subterráneo en cuatro patas
de lobo había sido un infierno entero mucho más fácil que caminar hacia
atrás sobre dos pies humanos.
Él sabía que el coche no estaba tan lejos, pero él estaba empezando a
preguntarse si se hubieran perdido de alguna manera. No fueron
exactamente caminando por la carretera. Parecía más seguro permanecer
entre los frondosos árboles y arbustos.
Hercules se tambaleó deteniéndose cuando Rory de repente simplemente
dejó de caminar. Esperó un momento y luego dio un paso vacilante detrás
del hombre todavía.
― Rory algo está mal? ― Empezó a tener una sensación extraña cuando
Rory no respondió. Hercules caminó con cuidado alrededor yendo a parar
delante de Rory, buscando en su rostro. ¡Mierda!
― Rory? ― Algo advirtió a Hercules de elegir sus palabras con cuidado. ―
¿Qué estás viendo, bebé? ― Puede que no sea lo mejor que le podría haber
pedido, pero él sabía que Rory estaba teniendo otro episodio.
Había un brillo reflexivo en la sombra de ojos blancos de Rory. Él miró
hacia delante, como si viera algo que nadie más podía ver.
― Rory, dime lo que ves. ― Hercules colocó un poco más de acero en su voz
esta vez, con la esperanza de que pasaría a Rory, porque el silencio lo estaba
volviendo loco más que los ojos blancos perlados.
― Van a atacar a la manada.
Dioses. Hercules se estremeció. Aquella voz monótona de miedo estaba de
vuelta.
― ¿Quién va a atacar a la manada, Rory?
― No lo sé.
― Son shifters, Rory? O los seres humanos?
Un ojo parpadeó.
― Ambos.
Nunca digas Nunca
Está bien, sólo una manera de hacer las cosas más complicadas.
Desafortunadamente, el móvil de Hercules estaba con el vehículo junto con
su ropa. Rory tenía uno, pero Hercules era reacio a tomarlo cuando el
hombre estaba bajo la influencia de su trance.
Por otra parte...
Hercules observó el rostro de Rory mientras lentamente abrió la mochila 48
de Rory y metió la mano dentro. Él sentía que estaba cruzando una línea que
realmente no debía cruzar, pero realmente necesitaba un teléfono móvil. Si
estaba siendo atacada la manada, que tenía que avisar al círculo íntimo.
Hercules tomó varias piezas de ropa y los artículos que Rory había tomado
del lobo muerto. Luego pasó a conseguir el teléfono celular que Rory había
escondido en su mochila cuando un brillo de color llamó su atención.
Las cejas de Hercules se dispararon cuando metió la mano en la mochila y
sacó una vieja fotografía descolorida de sí mismo caminando a lo largo de la
orilla del lago. Sus ojos brillaron para Rory, luego de vuelta a la imagen. Y,
obviamente había sido muy manipulada. Los bordes estaban arrugados y
desgastados.
No podía decir que Rory tenía una foto de él y resto de la gente que vivía en
la casa Alfa ni nada de eso, porque él era el único en la imagen. Alguien debe
haberla sacado cuando no estaba prestando atención, porque no recordaba
posar para ella.
― Rory, ¿por qué tienes una foto mía? ― Hercules preguntó antes de que
pudiera detenerse. La curiosidad lo estaba comiendo vivo.
― Así nunca voy a olvidar.
Hercules tragó cuando su corazón saltó en la garganta, pero su boca
estaba completamente seca.
― Olvidar qué?
― Olvidar como tú eras.
El pecho de Hercules se apretó con estas cuatro palabras simples. Sabía lo
mucho que quería Rory, lo necesitaba, cuánto él soñaba con tener al hombre
mismo. Pero él también sabía qué tan alto estaba soñando, si se atrevía a
creer que en realidad podría tener una oportunidad con el hombre.
Por mucho que quería cuidar del hombre y asegurarse que estaba a salvo,
Hercules siempre había asumido que tendría que hacer esto desde lejos. Si
Rory lo quería lo suficiente como para mantener una foto de él, eso cambiaba
las cosas.
Por supuesto, esto también trajo otra pregunta a Hercules.
― Estás considerando dejar la manada, Rory?
― Sí.
Rory ni siquiera parpadeó cuando Hercules gruñó.
Hercules no sabía si era una cosa del trance que actualmente lo afectaba o
el hecho de que el hombre estaba diciendo que iba va a desaparecer, pero eso
volvía loco a Hercules.
Era como si Rory no estuviera allí.
Nunca digas Nunca
Hercules casi se sintió mal por hacer a sus preguntas, excepto que él no
pensaba que iba a conseguir la verdad del hombre en circunstancias
normales. Él también se sentía mal por no llamar a Iben de inmediato, pero
estaba seguro de que él sólo tenía una pequeña ventana de tiempo para sus
preguntas contestadas. Una vez Rory volviera, el hombre iba para llegar a la
cima. 49
― ¿Por qué quieres dejar la manada, Rory? ― Hercules sintió que su
corazón latía más rápido cuando el color comenzó a infiltrarse de nuevo en
los ojos de Rory. Mierda, mierda, mierda. ― Rory, respóndeme, ― Hercules
exigió bastante peligroso. ― ¿Por qué quieres dejar la manada?
Los ojos marrones de Rory eran planos, duros e impasibles cuando
finalmente los levantó para mirar a Hercules. Su ceja se trasladó, levantando
sólo una fracción.
― Quiero dejar la manada porque Hercules está allí.
Nunca digas Nunca

Capítulo 7
50
El Valle Aberdeen estaba en confinamiento. Nadie entraba, nadie salía. Y
eso incluía a Rory. El estaba preso. Además del valle estar bloqueado,
mientras esperaban a ver quién haría el ataque, nadie podía ser asignado
para escoltar a Rory a la propiedad de Elder Khenti. Eran todos manos a la
obra, y esto significaba que cada miembro de la manada era necesario,
incluyendo a Rory.
Eso no quiere decir que a Rory tenía que gustarle. Quedarse en su
habitación, a menos que sea absolutamente necesario era... bien, necesario.
Si nunca viera a Hercules de nuevo, sería demasiado temprano. Estaban
de nuevo en el Valle Aberdeen hace dos días, y Rory aún hervía cada vez que
pensaba en Hercules interrogándolo mientras se encontraba bajo la
influencia de su visión. Rory estaba enojado con Hercules, enfurecido, en
realidad. Se sintió violado.
Lo que Hercules hizo fue imperdonable.
No le había dicho a nadie sobre lo que Hercules había hecho, simplemente
porque no estaba seguro cómo hacerlo. Iben ordenaría el exilio de Hercules,
que no era lo que Rory quería. Djal lo atacaría, y Rory no quería tampoco. Él
no quería pensar en lo que Sissy podría hacer si descubriera lo que Hercules
había hecho.
Rory no quería que nada malo le pasara a Hercules. Después de todo, él
todavía se preocupaba por el hombre. Él simplemente no quería nada con él.
Hercules había cruzado la línea y ya no había vuelta atrás.
Rory alzó la vista cuando oyó un suave golpe en la puerta.
― Adelante. ― Se puso una sonrisa en su cara cuando Sissy asomó la
cabeza por la puerta de madera de pino nudoso. ― Hey, no tienes algunas
ollas para golpear o algo así?
Sissy había venido a ver cómo se encontraba en una base bastante regular
desde que regresó. Ella sabía que algo estaba mal, pero al menos ella no
invadía su privacidad, a diferencia del lobo hermoso ejecutor en quien Rory
no podía dejar de pensar.
― Vine a ver si te unes a nosotros para la cena de esta noche o si necesito
hacer un plato.
― Realmente no tengo hambre, Sissy.
Los profundos ojos marrones de Sissy se estrecharon.
― Yo no recuerdo que fuera una opción.
Rory tuvo que reír. Desde que su madre murió, Sissy había entrado en ese
papel con Rory y Djal. Cuando Djal se emparejó con Julian, el lobo más
pequeño se había sido incluido en la maternidad.
Nunca digas Nunca
Iben y Zack sufrieron junto con el resto de ellos.
Rory realmente no tenía hambre y no la había tenido hace un tiempo. Él
apenas podía forzar para abajo la comida que Sissy había traído antes. Había
alimentado a los pájaros en el balcón o jugado en el inodoro, solo así Sissy no
gritó con él por no comer.
― ¿Tienes alguna sopa? 51
Sissy entró plenamente en la habitación, cruzando los brazos.
― Así puedes tirarla en el inodoro de nuevo?
Maldita sea.
― Sissy, de verdad,
― Se va a comer lo que pongas enfrente de él, Sissy.
Los ojos de Rory se abrieron cuando se abrió la puerta. Se abrieron aún
más cuando la forma masiva de Hercules llenó la totalidad de la puerta. El
hombre tuvo que bajar la cabeza para no chocar la parte superior del marco
de la puerta. Sus anchos hombros cepillaban en ambos lados del marco de la
puerta.
― No ha comido lo suficiente para mantener un avecilla viva, ― Hercules
continuó.
Rory colocó una sonrisa en sus labios mientras miraba a las puertas del
balcón. Si Hercules supiera...
― Me aseguraré de que él come cada bocado.
Los ojos de Rory regresaron a Hercules sólo que esta vez, se estrecharon
cuando la ira hervía en su interior.
― Si yo como o no como no es de tu incumbencia. ¡Fuera de mi habitación!
Los ojos de Hercules eran oscuros e insondables cuando miró al otro lado
de la habitación para Rory. Él no se movió, no había movido una pestaña,
pero su aspecto imponente tenía a Rory retorciéndose en la cama donde
estaba sentado.
― Sissy, ¿podrías por favor dejarme en paz con Rory durante unos
minutos? ― Hercules preguntó después de un tiempo. ― Tenemos que hablar
de su maldición.
Rory parpadeó rápidamente, sintiéndose repentinamente mareado. Sabía
sin lugar a dudas, que si su hermana los dejaba solos en su dormitorio, no
había manera de que iba a huir a tener su culo golpeado.
― No, Sissy, ― Rory gritó. ― Quédate!
― Ve, Sissy, ― Hercules respondió. ― Esto es entre Rory y yo.
Los ojos de Sissy se balanceaban adelante y atrás entre los dos. Por
primera vez desde Rory podía recordar, su hermana parecía indecisa.
― Rory, yo no...
― Yo no le haré daño, Sissy. ―
La mandíbula Rory cayó en la garantía de Hercules para Sissy.
― Me vas a golpear. ¿Cómo no me vas a hacer daño?
Durante un largo momento, Hercules miró a Rory antes hablar.
Nunca digas Nunca
― Como bien puedes recordar, una paliza no hace daño, Rory. Ella
recuerda, y hay que recordar que maldecir está en contra de mis reglas.
Sissy rió antes de cubrir rápidamente la boca con la mano. Rory se sintió
mortificado, y su flamante cara roja mientras miraba tanto a Hercules y a
Sissy. Oró para que Sissy no sumara dos y dos juntos y se diera cuenta de
que él ya había tenido su culo golpeado. Nunca sería capaz de vivir con eso. 52
― No te atrevas a dejarme aquí sola con él, Sissy. – Los ojos de Rory
corrían nerviosamente hacia atrás y al frente entre Sissy y la puerta que
estaba revisando. ― Lo juro, nunca te perdonaré. Quiero decir eso, Sissy!
Sissy se detuvo en la puerta, presionando sus labios. Cuando Hercules se
volvió hacia ella, Rory utilizó la distracción para saltar de la cama y correr
hacia las puertas del balcón. Si su hermana lo iba a abandonar en manos de
Hercules, entonces no iba a quedarse. Si tuviera suerte, él podría ser capaz
de abandonar el balcón y tomar las escaleras para Djal e Iben. Ellos lo
protegerían de Hercules.
Por desgracia, como Rory aprendió un poco más tarde, cuando el gran
brazo de Hercules estaba alrededor suyo y tiró de él de nuevo contra un
pecho duro, tenía mala suerte. Rory gritó en la cabeza del idiota hasta que la
mano de Hercules cubrió su boca, cortando todo el ruido.
Rory lanzó dagas en Sissy cuando fue volteando y se dio cuenta de que su
hermana aún estaba retirándose fuera de la habitación. Cuando esto
terminara, todo el mundo iba a descubrir que Djal y Sissy no eran hermanos
para temer. Él era.
― Rory bajará pronto para disculparse contigo, Sissy. Mientras tanto,
puedes hacer una bandeja para dos? Sé que ambos estaremos con hambre
después que termine de recordarle a Rory que no debía jurar.
― Si le haces daño, Hercules...
Rory miró boquiabierto a su hermana, con los ojos intermitentes con ira.
Ella estaba realmente amenazando a Hercules, pero Rory todavía planeaba
dejarlo a solas con el hombre? Ella estaba fuera de su mente de mierda?
Su esperanza de rescate o intervención terminó cuando Sissy volvió y salió
de la habitación, cerrando la puerta detrás de ella. Sólo después de que él se
sentó en el borde de la cama y se puso a Rory en los muslos es que Hercules
quitó la mano de la boca de Rory.
― Hemos hablado de esto antes, Rory, ― dijo Hercules en voz muy
controlada. ― La blasfemia no está permitida.
Los labios de Rory se curvaron, la ira y el resentimiento retorciéndose en
su estómago.
― Mierda.
Hercules suspiró.
― Rory ―
― Tomaste algo de mí cuando yo no estaba de libre albedrío ― Rory espetó,
con plena voz todo el desprecio que sentía por que Hercules había hecho ― y
yo Nunca te perdonaré por eso.
Nunca digas Nunca
― Rory ―
― Y me puedes golpear una y otra vez ― Rory tiró las palabras en Hercules
como una piedra. Estaba furioso con su vulnerabilidad al hombre mayor. –
Tú no tienes voz en mi vida aparte de la que mi alfa da. Nunca la tendrás.
Tan pronto como las palabras salieron de su boca, el alma de Rory se
quedó helada. Las lágrimas se elevaron peligrosamente cerca de la superficie 53
cuando una pequeña voz en su cabeza insistió en que era mentirse a ti
mismo. Estaba a punto de estallar por las costuras, rompiéndose en mil
pedazos porque quería a Hercules en su vida. Él no sabía cómo superar la
traición que sintió por las acciones de Hercules.
Rory aprovechó el cepillado suave de los dedos Hercules contra su mejilla.
― No ― susurró desesperadamente cuando retrocedió, mirando a Hercules
con los ojos quemando de reprobación ― No utilices mis sentimientos contra
mí.
― Yo nunca usaría tus sentimientos en contra tuyo, Rory.
― Eso es exactamente lo que estás haciendo. ― Ansiedad enrollada en el
estómago Rory. Él entrelazó los dedos en un nudo en su regazo. ― ¿Sabes lo
que siento por ti, y lo estás utilizando para hacer lo que quieres.
― Es sólo que, Rory. ― La voz de Hercules tenía derivado en un susurro
mientras se tocó ligeramente uno mechón de pelo suelto en el rostro de Rory.
― No sé lo que sientes por mí.
Rory estaba de repente con ganas de escapar de la presencia perturbadora
de Hercules. Él empujó para salir del regazo de Hercules, sorprendido
cuando el hombre lo dejó ir fácilmente. Rory miró por la ventana, con la
mente tan llena de caos que ni siquiera podía ver la vista pura fuera de su
habitación.
Cuando trató de hablar, su voz se quebró.
― Ya sabes.
― No, no ― Hercules insistió fuertemente. – Por qué diablos crees que te
hice todas esas preguntas que no me puedes perdonar por hacer?
Miró a su alrededor rápidamente, con los ojos brillantes.
― Yo no te puedo perdonar, porque no tengo otra opción sobre
responderlas o no. Sólo puedo decir la verdad, cuando estoy en el medio de
una visión.
― ¿Cómo iba yo a saber eso, Rory? Nunca nadie me dijo que tenía visiones,
no Iben o Djal, y ciertamente no tú.
― ¿Y qué si lo hice? ― Rory instó con un retorno de impaciencia. ― No
crees que las tenga que de todos modos.
Las cejas del Hercules se levantaron y cayeron juntos como su cabeza.
― ¿Qué te ha dado esa idea?
― No fuiste a ayudar a Jack. Lo vi ser baleado por Warren. Te dije lo que
pasaría antes de que sucediera, y me ignoraste como si yo fuera un niño. ―
Él levantó las manos en la desesperación. ― Y él murió porque ignoraste mi
visión.
Nunca digas Nunca
Hercules maldijo entre dientes. La mandíbula Rory cayó al suelo cuando
Hercules abrió la puerta y gritaba por Iben. Se retiró a la pared cuando se
escuchó el estruendo de pasos por las escaleras.
Y luego Iben apareció en la puerta.
― ¿Qué está mal? ― Preguntó Iben, sus ojos recorriendo la habitación
como si buscara problemas. 54
Hercules señaló con la mano a Rory.
― Podrías por favor decirle a Rory que yo no ignoré su visión acerca de
Jack? Y decirle por qué? Él cree que no hice caso de lo que decía y, que por
eso Jack está muerto.
― Qué? – Los ojos Iben estaban atrapados en Rory.
― No, Rory, esto no es cierto. ― Iben entró en la habitación, seguido de
Zack y Djal detrás de él. Hercules cerró la puerta y luego se inclinó hacia
atrás contra ella. ― Cariño, Jack no está muerto.
― Vi a Warren matarlo.
― Lo sé, y eso es lo que todo el mundo debería ver. Ya lo sabíamos antes
de que lo vieras en una visión que Warren dispararía a Jack. Era parte de
nuestro plan y de Warren contra el grupo que nos está atacando. Tenía que
parecer que estaba traicionando a la manada.
Las cejas de Rory se dispararon en la frente.
― Así que enviaste a Warrwn a disparar a Jack?
Iben asintió.
― ¿Y si hubiera muerto?
― Fue una oportunidad que teníamos que tomar, Rory ― Dijo Djal.
―Necesitábamos saber quién estaba tratando de entrar en nuestro territorio,
y para eso necesitaba que alguien se infiltrase. Jack sabía el peligro de entrar
en eso. Se ofreció, pero sólo si Warren era el único a darle el tiro. Warren es
nuestro mejor tirador.
Rory tragó, frotando su cuello con la mano.
― ¿Dónde está Jack ahora?
― Escondido. Estamos actuando en el marco de la suposición de que hay
alguien dentro de la manada pasando fugas de información para cualquier
persona que nos ha estado atacando. Necesitamos que todos crean que Jack
está realmente muerto. Pondría la vida de Warren en peligro si Jack
apareciera.
― El está bien?
Djal asintió.
― Hablé con él. Está bien.
Rory no sabía si sentirse aliviado o cabrearse.
― ¿Por qué nadie me contó eso? Si no recuerdo mal, sigo siendo parte del
círculo interno. ― Rory miró hacia atrás en Iben, Zack y Djal. ― O eso cambió
y nadie se acordó de informarme?
― No había tiempo, Rory, ― Iben insistió, pero Rory podía ver el indicio de
culpabilidad a los ojos oscuros del hombre. Rory debería haber sido
Nunca digas Nunca
advertido, e Iben sabía. ― Nosotros también estamos preocupados de que las
paredes pueden escuchar.
Rory cerró su mandíbula y miró hasta que pudo poner sus emociones en
furia bajo control.
― ¿Entonces por qué decirme ahora?
― Ares hizo un barrido de la casa, poco a poco, cuando no había nadie 55
alrededor. Tu habitación fue liberada.
Rory se estremeció.
― ¿De verdad crees que la casa puede estar vigilada?
― Alguien ha estado alimentando con información al enemigo, Rory ― dijo
Djal. ―Están sabiendo cosas casi tan rápido como podemos saberlas. Esta es
una de las razones por las que envió a Warren en secreto.
― Hasta que podamos averiguar cómo obtener su información, tenemos
que asumir que cada habitación es vigilada y cada miembro de la manada
puede potencialmente ser un traidor.
― No ― dijo Rory instantáneamente. – Me niego a mirar a los miembros de
nuestra manada y asumir que son culpables sin pruebas. Prefiero creer que
todos ellos son inocentes mientras no se pruebe su culpabilidad.
Djal bufó, poniendo los ojos en forma espectacular.
― Esto es la más lo ingenuo que he oído nunca.
Dioses, su hermano podría ser un burro terco a veces.
― Djal
― Alguien nos está traicionando, Rory, alguien dentro de la manada. ¿Qué
parte de eso es que no entiendes?
― Lo entiendo perfectamente, Djal, lo hago. ― Rory puso la barbilla en una
línea terca, negándose a dar marcha atrás cuando se sentía tan fuertemente
sobre algo. ― Pero lo que yo no entiendo es porqué asumir que todos son
culpables sin pruebas. Es nuestra manada, nuestra familia. Si no podemos
creer y confiar en ellos, entonces no tenemos ninguna razón para ser una
manada.
Las cejas de Rory subieron en asombro cuando Hercules empezó a
aplaudir. El ejecutor estaba mirando a Rory como si él acabara de anunciar
la segunda venida de mesías. Y él estaba siendo estudiado despectivamente
por Djal e Iben.
― Como alguien que no es miembro del círculo interno, puedo decir con
certeza que si yo no quería que mi círculo íntimo que si yo no quisiera que mi
círculo interno me colocara automáticamente junto con quien está
traicionando a la manada, no me gustaría ser un miembro de este grupo. Me
sentiría traicionado por los responsables tanto como por quién está dando
nuestros secretos.
― No seas demasiado dramático, Hercules ― Dijo Djal. ― Estamos tratando
de mantener la manada a salvo.
Rory sintió una oleada de ira barrer sobre él y su visión se volvió roja.
Levantando sus cejas arqueadas, delgadas, protestó:
Nunca digas Nunca
― ¡Cállate, Djal. No puedes hablarle así a Hercules tan sólo porque él está
dando una opinión. No eres el único con derecho.
― Rory, no estoy diciendo ― Rory levantó una ceja hasta que Djal suspiró.
― Bueno, está bien, yo estaba diciendo eso, pero…
― Sí, lo estabas. ― Djal podría ser un burro terco, pero él era el único que
podía ver cuando estaba equivocado. Él simplemente no creía que estaba 56
equivocado muchas veces. ― Pero yo puedo ver donde quieres ir. Y, aunque
estoy de acuerdo que gran parte de esto se debe mantener en secreto para
que el enemigo no encuentre esta información, todavía creo que es un error
suponer que todos son culpables.
― Entonces, ¿qué sugieres, Rory? ― Pregunta Iben.
― ¿Cómo podemos mantener la seguridad de todos mientras buscamos al
traidor?
Rory sonrió, porque él tenía la respuesta perfecta.
― Una fiesta.
Nunca digas Nunca

Capítulo 8
57
Hercules vio la casa desde el balcón del segundo piso, cuando estaba en
marcha el plan de planes. Observó a Rory y Sissy caminaron alrededor
mientras oscurecía. Iben y Zack no estaban, y Djal estaba con Ares,
implementando las medidas de seguridad adicional que habían concebido.
Hercules había recibido el deber de vigilar la casa. Sam y Levi le estaban
ayudando, los dos hombres actualmente patrullando el lado de afuera, uno el
frente de la casa, uno en la parte trasera. Hercules había insistido en que él
fuera el único dentro de la casa para poder mantener un ojo sobre Rory. No
iba a dejar al hombre fuera de la vista si pudiera elegir.
Hercules y Rory tenían asuntos pendientes y Hercules planeado terminarlo
lo más pronto que pudiera conseguir al hombre solo en algún lugar, en algún
lugar de preferencia con un colchón suave. Pero él no era exigente. En
cualquier lugar estaba bien.
Hercules esperó hasta que vio Rory llegar a la parte superior de la casa
para ducharse y prepararse para la fiesta, enseguida, entró en contacto con
Apollo para relevarlo. Tenían dos horas antes de la fiesta y de lallegada de
todo el mundo. Hercules había planeado tener las cosas resueltas entre él y
el pequeño lobo sexy antes de eso.
Cuando Apollo entró en la casa, Hercules asintió a su hermano, luego se
fue por el pasillo hasta la habitación de Rory. Él rápidamente se metió en la
habitación, cerrando y bloqueando la puerta tras él. No necesitaba ningún
tipo de interrupciones.
Hercules podía oír a Rory cantando en el baño, la ducha abierta y sabía
que tenía un par de minutos antes que Rory saliera. Se quitó la chaqueta
hecha especialmente de cuero negro que siempre utilizaba, y tomó su arma
oculta P911 y la puso en el respaldo de una silla. Él esperaba que no tendría
que tener un arma para hablar con Rory, pero tenerla alrededor era siempre
una buena apuesta. Rory tenía genio. Hercules aflojó los primero botones de
su camisa y se arremangó las mangas. Se frotó las manos por la cara, luego
se plantó en sus pies mientras miraba por la ventana para Aberdeen Lake.
El lago era hermoso. Estaba entre los árboles en el fondo de algunos
acantilados que conducen a una alta montaña. Los acantilados eran sólo de
un lado, sin embargo. Los dos lados estaban llenos árboles. La última parte
del lago tenía un puerto deportivo y varios edificios.
A pesar de que fue llamado Lago Aberdeen en realidad era un afluente de
entrada del río Aberdeen, que estaba un poco más allá de la aldea. El río
corría a partir de los glaciares de montaña. Él agua llegaba a todo el valle.
Una vez que pasaba la aldea, iba para cerca de 20 kilómetros y luego
Nunca digas Nunca
terminaba en el océano. La entrada estaba a unos tres kilómetros de largo y
tal vez un kilómetro de diámetro.
El pueblo era pequeño, no más de un par de decenas de empresas. Pero
tenían de todo, desde un restaurante y café de la acera, una tienda, un
puerto deportivo, taberna, e incluso una biblioteca. También había varias
pequeñas empresas, principalmente tiendas de ropa y de regalos, pero todo 58
era operado por la manada.
La niebla de la mañana flotando sobre el agua estaba sólo comenzando a
desvanecerse, y él miró el lago, un sentimiento sereno tranquilo. A lo lejos,
las montañas nevadas podrían ser vistas llegando hasta el cielo.
Las nubes se extendían a través del cielo, especialmente alrededor de la
cima de las montañas. El bosque verde que estaba en la orilla del lago en
todas partes dio una sensación de aislamiento, como el resto el mundo no
existiera fuera de este pequeño valle.
A Hercules le encantó el lugar. Además del hecho de que todo el mundo
que le importaba vivía en este pequeño valle, había una sensación de paz
sobre el lugar, que calmó al lobo Hercules más que cualquier lugar en el que
nunca había estado antes. Si Hercules se salía con la suya, nunca viviría en
otro sitio.
Y no estaría viviendo solo.
Hercules se volvió cuando escuchó una suave inspiración detrás él. Tenía
la garganta apretada de respirar cuando él encontró a Rory de pie en la
puerta del baño, nada más que una toalla envuelta alrededor de sus
estrechas caderas. Los ojos de Hercules seguían ávidamente las gotas de
agua a medida que resbalaban en el pecho liso de Rory.
― Qué estás haciendo aquí?
Algo muy dentro de su intestino advirtió a Hercules elegir cuidadosamente
sus palabras. Rory estaba asustado. Si Hercules presionaba demasiado, el
hombre lo huiría de Hercules y nunca más volvería.
― Me gustaría hablar contigo, Rory.
Rory se endureció, mordiéndose el labio mientras desvió la mirada y se fue
a su armario.
― No estoy seguro de que tenemos algo que decir el uno al otro, Hercules.
― Tonterías.
― Maldiciendo de nuevo, Hercules? ― Rory preguntó por encima del
hombro. ― Eso significa que tengo que golpearte?
― Quieres?
Rory bajó la camisa que había retirado del armario, dejándola caer al
suelo. Su cara estaba cubierta con incomodidad cuando se volvió para mirar
a Hercules.
― Por qué haces esto conmigo? ¿Por qué me odias tanto? Que te he hecho?
― Oh, demonios, Rory. ― Hercules estaba en el otro lado del cuarto,
cayendo de rodillas delante de Rory en menos de un segundo. Dudó, pero se
Nunca digas Nunca
acercó a Rory, agarrando la cadera del hombre cuando Rory no se apartó de
él. ― No te odio, bebé, todo lo contrario.
― No ― Rory espetó duramente cuando se alejó. Hercules vio la tristeza de
Rory antes de que pudiera ocultarla. Estaba en la voz de Rory y en sus ojos. –
Dejaste bien claro que no me quieres. Dijiste que no podíamos estar juntos,
que lo que pasó entre nosotros nunca podría volver a ocurrir. 59
― No ― dijo con firmeza Hercules, desesperado por hacer a Rory entender.
― No, mi miedo dijo que no podríamos estar juntos, mi miedo y la
inseguridad. Sé de hecho que nunca voy a ser lo suficientemente bueno para
ti. Intenté desistir de ti, Rory, para darte la oportunidad de encontrar un
compañero que fuera aceptable.
La incapacidad Hercules para alejarse de Rory y permitirle encontrar a un
compañero digno del hombre lindo y dulce le llenaba de vergüenza. Bajó la
cabeza delante para descansar contra el estómago Rory.
― Traté de hacer lo correcto, Rory. Juro que lo hice. No soy lo
suficientemente fuerte. ― Las lágrimas de humillación obstruían su garganta.
¿Cómo podía esperar que Rory lo aceptara cuando había probado más allá de
una sombra de duda de que él no tenía autocontrol?
Dedos alisaron el pelo corto de Hercules, las palmas presionando contra
cada lado de su cara. Hercules se resistió a las manos que trataban de
inclinar la cabeza hacia atrás, con temor a la condena, que vería en el rostro
de Rory, ahora que el hombre conocía su vergüenza.
― Hercules. ― Rory habló en una respiración susurrada, pero tenía una
nota de algo que no existía antes. ― Por favor, mírame.
Hercules sintió que una gota de sudor le recorría la nuca mientras
inclinaba la cabeza hacia atrás y miró a la cara de Rory. No tuvo que buscar
mucho. Rory no era tan alto.
Cuando la mano de Rory acarició su rostro en la deteniéndose en su
mejilla, Hercules no pudo evitar inclinarse a la carne caliente, los ojos
cerrados parpadeando el puro placer que venía del tacto de la mano Rory en
su piel.
― Por favor, perdóname, ― Hercules estranguló, la voz áspera y apretada,
con el corazón roto, pero incapaz de elegir un camino diferente. Por ceder a
su necesidad de Rory, estaba condenándose a sí mismo. Peor aún, estaba
condenando a Rory.
― No hay nada que perdonar, Hercules.
Esas palabras llamaron la atención de Hercules se las arregló para abrir
los ojos y ver a Rory.
― Cómo puedes decir eso? ― Hercules parpadeó. ― ¿Por qué estás diciendo
eso? ¿Has estado prácticamente gritándome los últimos días de que nunca
me perdonarías. ¿Por qué de repente has cambiado de opinión?
Cuando Rory suspiró y dejó caer las manos, Hercules sabía que era
demasiado bueno para ser verdad. Su corazón comenzó a agrietarse, a punto
Nunca digas Nunca
de romperse en mil pedazos cuando Rory se sentó en el borde de la cama y
acarició el espacio para al lado de él.
― Ven y siéntate para que podamos hablar.
Miedo instintivo se deslizó por la espalda de Hercules cuando se trasladó a
sentarse en la cama junto a Rory. Él no estaba seguro de si quería hablar
con Rory. Sólo había dos salidas para esta conversación, y ambas llenaban a 60
Hercules de miedo.
A diferencia del mundo animal o novelas, los compañeros eran dados por
el destino. Cada shifter era libre de elegir a su pareja, y no sabían
instintivamente de sus compañeros a primera vista. Ellos encontraban a
alguien que era compatible y lo reclamaban.
El único requisito era que ambas partes tenían que estar de acuerdo. Un
compañero podía rechazar el vínculo. Ambos lobos deben aceptar el
apareamiento, para que el vínculo se forme. Si una pareja no quería
aparearse, ninguna cantidad de mordidas podría hacer que eso suceda.
Entonces, Rory podía aceptarlo o negarlo.
― ¿Qué quieres de mí, Hercules ― preguntó Rory. Hercules casi gimió
cuando Rory fue al corazón del problema con su primera pregunta. ― Y no
me mientas. Sé honesto por primera vez.
Hercules hizo una mueca.
― Nunca te mentí.
― No, pero no siempre fuiste honesto conmigo tampoco.
― Nunca ― Hercules se detuvo, dándose cuenta de que Rory estaba en lo
correcto. El no había sido totalmente sincero. Bien, perdido a uno, perdido
por mil. Hercules tragó en seco, retorciéndose las manos nerviosamente en
su regazo.
Veracidad pedía mucho coraje.
― Te quise desde el primer momento que te vi ― Comenzó Hercules. Un
puño alrededor de su corazón, con los recuerdos en cascada a través de su
mente. ― Eras la criatura más impresionante que había visto en mi vida.
Cuando te conocí, te convertiste en una obsesión. Eras tan dulce, tan atento.
Tenías el tiempo para hablar con todos, de asegurarte que estaban contentos
y tenían todo sea necesario.
― Soy parte del círculo interno, Hercules. Ese es mi trabajo.
― Puede ser. ― Hercules se rió un poco. ― Pero es más que sólo un trabajo
para ti. Vi como me defendiste de Djal. Realmente preocupándote por la
gente.
Rory se encogió de hombros con indiferencia, como si lo no fuera tan
importante como Hercules sabía que era. Rory era una rareza en el mundo
paranormal, no la norma. Pero la gente sólo pensaba en sí misma, o para
salvar su propio pellejo. No estaban dispuestos a renunciar a todo por
aquellos a su alrededor.
― Por mucho que te quiero, empecé a entender lo especial que eres. ― Un
sollozo atrapado en la garganta Hercules. ― Y me di cuenta de que te
Nunca digas Nunca
mereces a alguien mucho mejor que yo. Infierno, eres parte del círculo
interno. Yo debería conseguir un tiro por fantasear contigo siendo mi
compañero.
La quietud repentina de Rory envió un cuchillo afilado de rechazo en el
fondo de su corazón. Una pequeña voz dentro de su cabeza insistió en que
iba demasiado rápido y que no iba a funcionar. 61
― Rory?
― ¿Me quieres a tu pareja?
― Sí ― Hercules murmuró con inquietud. No era eso de lo que estaban
hablando?
― El apareamiento es para siempre, Hercules.
― Yo sé eso.
― ¿Me quieres para siempre?
El aliento Hercules quedó atrapado en la garganta mientras sentía los
latidos de su corazón.
― Sí.
― Entonces, ¿por qué demonios nunca me reclamaste?

Corrientes de electricidad zumbaban a través de la piel Rory donde


Hercules lo tocó. Estaba tan emocionado que él temía estallar allí mismo en
el lugar. No podía desviar la mirada del anhelo profundo en los ojos ámbar
dorados de Hercules.
Hercules realmente lo quería, y no sólo para una jodida en la ducha.
Hercules lo quería a largo plazo, para siempre. Hercules quería reclamarlo.
― Bailo porque lo necesito ― Rory nerviosamente dejó salir. ― Tengo
visiones de cosas que aún no pasan con gran detalle vívido. Nunca sé lo que
habrá visiones o cuándo van a suceder. Sólo tengo la esperanza de estar en
un lugar seguro cuando sucede.
Las cejas de Hercules se dispararon.
― ¿Alguna vez usted has tenido una visión de mí?
Rory negó con la cabeza, no estaba sorprendido por la pregunta.
― Todo lo que tiene que ver conmigo directamente se oscurece en mi
visión, y puesto que mis sentimientos están involucrados contigo, no puedo
ver nada que tenga que ver contigo.
Los ojos de Hercules de repente se abrieron.
― Tuviste una visión de Ares, cuando fuimos atacados en el bosque, no es
así?
Rory asintió. Él la tuvo. Su visión le había mostrado a Ares muerto si no
podían llegar a él tan pronto como fuera posible.
― Es por eso que Iben me envió con Djal en vez de ti. Yo sabía donde Ares
estaba.
Nunca digas Nunca
Hercules parpadeó rápidamente, su voz cada vez más ronca cuando
contestó.
― Gracias. Él podría ser arrogante a veces, pero él es mi hermano.
Rory asintió. Entendía perfectamente.
― Con los años, he aprendido a controlar mi capacidad, y la mayoría de las
veces la puedo apagar. Pero hay veces en que no puedo, y he pagado por ello, 62
de una manera u otra. Por lo general, es sólo un dolor de cabeza gritando,
pero a veces es peor, dependiendo de la visión que estoy teniendo.
― ¿Qué tiene esto que ver con bailar?
― Yo no estoy bailando para mostrarme, es porque tengo que bailar. Si no
lo hiciera, me volvería loco. Los movimientos simples dan libertad a las
emociones que me sobrecargan muy a menudo. Bailar por lo general me
permite mover en mi mente donde no hay otra persona aparte de mí y yo sólo
puedo disfrutar de la vida sin estrés o el miedo a tener otra visión. Es como
si bailar colocase a las visiones en espera, pero sólo brevemente.
― Bien. ― Hercules empezó a doblar sus manos, de repente hizo un gesto
en el aire. ― Pero tienes que bailar así?
Rory sonrió.
― Estaba bailando para ti, tratando de llamar tu atención.
Hercules se echó a reír, pero se veía triste.
― Oh, lo hiciste.
La piel Rory se sonrojó cuando Hercules lo miró, con los ojos brillantes por
la lujuria como si recordara a Rory bailar.
― Yo no quiero bailar para cualquier otro, sólo para ti, Hercules. Yo nunca
lo hice.
Con la intención deliberada, Rory subió a la cama, recostado contra la
colcha de colores. Abrió la toalla y abró las piernas, tirando hacia arriba.
Dejó caer las rodillas a los lados, colocando su excitación en exibición.
― Me reclamas? ― Ansiedad rodó en la boca del estómago de Rory
mientras esperaba para ver cuál sería la reacción de Hercules. El hombre
podría ir en cualquier dirección. Si él tomara a Rory el hombre tenía que
saber que estaba tomando todas las cosas locas en su vida, incluyendo sus
visiones.
La lujuria desapareció de los ojos de Hercules, y él consideraba a Rory con
gravedad.
― ¿Eso es lo que realmente quieres, Rory?
― Sí lo es. Quiero ser tuyo, Hercules.
Rory era muy malditamente seguro que Hercules tuvo la idea general,
cuando un hambre profunda llenó sus ojos dorados. Rory observaba con
gran placer cuando Hercules se quitó su ropa, dejándola tirada en el suelo.
Dioses, el hombre era tan sexy!
La sonrisa de Hercules era salvaje mientras se giraba y se metió en la
cama después de Rory.
― Voy a reclamarte, Rory, y nadie te llevará lejos de mí. Nunca.
Nunca digas Nunca
Rory era todo para él, pero él no estaba preparado para la intensidad con
la que Hercules buscaba su placer. El hombre comenzó en el oído de Rory,
besando y lamiendo la piel allí. Lamió una línea a lo largo de la suave curva
de la oreja de Rory antes de bajar a su cuello.
― ¿Te gusta, bebé? ― Hercules susurró contra la piel caliente de Rory
cuando Rory se estremeció y arqueó la cabeza hacia atrás. 63
― Por favor, Hercules.
Hercules besó una línea más abajo en el cuerpo de Rory, deteniéndose
para dibujar pequeños círculos alrededor de los pezones de Rory,
acercándose cada vez más a ellos en círculo antes de tirar de los doloridos
pezones. Hercules jugó con los pezones de Rory, tirando de los pequeños
nudos.
Dioses, era tan bueno.
― ¿Te gusta mi toque, Rory?
― Sí! ― Rory silbó. Él arqueó, empujando su pecho en el suave tacto de
Hercules.
Rory gimió en protesta cuando Hercules rodó lejos de él, hasta que vio al
hombre buscar en la mesita de noche y retirar una botella de lubricante.
Rory se lamió los labios repentinamente secos, anticipando lo que vendría. Él
vio a Hercules abrir la botella de lubricante y poner una cantidad generosa
en su polla antes de extenderse alrededor. El volcó otra parte en sus gruesos
dedos.
Cuando Hercules se agachó y arrastró sus dedos entre las nalgas de Rory,
las piernas le temblaban. Hercules lo estaba volviendo loco, una caricia
suave al mismo tiempo. Hercules no dijo una palabra a Rory, simplemente
empujó sus dedos a través de las mejillas y apretó un dedo en el estrecho
anillo de músculos de la entrada de Rory.
Rory empujó y gimió, y luego empujó hacia atrás contra la dura intrusión.
Hercules colocó el lubricante en la cama y, luego empujó dos dedos en el culo
Rory. La cabeza de Rory retrocedió cuando Hercules empezó a empujar los
dedos y luego sacando lentamente al principio, y a continuación, con más
velocidad.
Pequeños sonidos de gemidos comenzaron a salir de sus labios y sus
manos se cerraron en puños cuando Hercules añadió otro dedo, empujando
los tres rápidamente.
La polla de Rory filtró. Podía sentir las gotas de pre―semen que goteaban
de los lados de su eje. Todo su cuerpo estremecido cuando Hercules utilizaba
los dedos de su mano libre para frotar las gotas sobre la cabeza de su pene.
Hercules parecía que poner especial atención a la pequeña brecha en la parte
superior.
Hercules sacó sus dedos del cuerpo de Rory. Agarró sus nalgas y las
separó. Alineó la cabeza de su pene con el agujero de Rory. Centímetro a
centímetro agonizante, Hercules empujó hasta que sus bolas presionaban
contra el culo Rory.
Nunca digas Nunca
― Eres tan condenadamente apretado, ángel, ― Hercules gimió.
Rory podía sentir su anillo de músculos apretar a Hercules cuando el
hombre se detuvo con solo la cabeza de su pene dentro. Los músculos de
Rory apretaron alrededor de la polla de Hercules. No quería dejar que el
hombre se fuera, pero sintió tan bueno cuando Hercules empujó dentro.
Los dedos de Hercules cavaron sus caderas mientras empujada 64
profundamente. Rory sabía que tendría moretones por la mañana, y la idea le
excitaba casi tanto como sentir a Hercules golpear a su culo. El cuerpo de
Rory onduló con la necesidad, y que ni siquiera tuvo que moverse para sentir
a su cuerpo cayendo hacia un orgasmo.
― Joder, ― Hercules gimió. ― Me reclamas, Rory – ordenó ásperamente. ―
Por Favor.
Rory se inclinó y chupó uno de los pezones de Hercules en su boca antes
de mover sus labios sobre la piel que cubría el corazón de Hercules. Con los
ojos llenos de pasión en los de Hercules, Rory hundió sus dientes en la carne
rígida de Hercules, reclamando al hombre como su compañero.
Cuando los caninos de Hercules se clavaron en su hombro, Rory podía
sentir los hilos de conexión de compañeros formándose entre ellos,
entrelazándolos juntos. Para un shifter lobo, era un vínculo de vida que sólo
la muerte podría destruir.
Nada podía separarlos de nuevo.
Rory se volvió loco, gritando mientras se venía duro, llenando la mano de
Hercules con su liberación. Su mente se volvió en cómo Hercules se echó
hacia atrás y agarró ambos muslos y comenzó a empujar más y más otra vez.
La habitación desapareció alrededor de Rory, estrechándola hasta el hombre
con él y la conexión de sus cuerpos.
Rory podía oír su propia respiración pesada y rápida, las cortas de
Hercules. Podía sentir la polla de Hercules todavía moviéndose dentro de él.
Él pensó que podría haber incluso oído el latido del corazón sincronizado de
Hercules con su propio corazón.
Antes que Rory pudiera analizar demasiado, la habitación volvió de vuelta
con una explosión. Un momento después, se dio cuenta de que el grito de
éxtasis había llegado de él mismo. Sentía las piernas de goma y cayeron
suavemente en cada lado. Su respiración era entrecortada, su cuerpo
temblaba.
Se sentía increíble.
Miró al hombre inclinado sobre él, maravillosa lujuria lo llenó, a pesar de
que acababa de ser follado hasta el olvido por Hercules. La cabeza del
ejecutor estaba de vuelta en sus hombros. Su pecho jadeaba.
Se veía glorioso. Y era todo de Rory.
Nunca digas Nunca

Capítulo 9
65
Rory estaba tenso mientras esperaba a que empezara la fiesta, su cuerpo
cantando con entusiasmo, vibrando cuando añadía los toques finales a la
gran sala. Era todo lo que podía hacer para no comenzar a balancear sus
caderas para la música tocando en su cabeza. La necesidad de bailar estaba
montando con fuerza, pero no por lo que él estaba sintiendo.
Todo esto vino de un hombre.
Su estómago dio un salto divertido cada vez que miraba a Hercules
mientras el hombre comprobaba y reverificaba la seguridad dentro de la casa
Alfa. El ejecutor tuvo que volver a sus funciones poco después que se
reclamaron entre sí y en realidad no tuvieron mucho tiempo para hablar
desde entonces, pero Rory podía ver cómo Hercules se sentía siempre que el
hombre sonrió en su dirección.
Rory quería nada más que arrastrar a Hercules de vuelta por las escaleras
y exigir que el gran lobo pusiera su culo en el colchón hasta el amanecer.
Diablos, quería pasar el próximo mes en la cama con Hercules.
Tenían un montón de tiempo para compensar.
Desafortunadamente, él sabía que saltar de su deber no era algo que
Hercules fuera capaz de hacer. Ser un ejecutor estaba arraigado en Hercules,
tanto como tener visiones estaba arraigado en Rory. Ambos tenían el deber
para con su alfa y su manada. Aprender a equilibrar sus deberes con sus
vidas personales iba a ser la parte interesante de la vida.
― Te lo dije.
La respiración Rory voló de sus pulmones cuando crujió y se volvió a
encontrar a Ares de pie detrás de él. Miedo instintivo se deslizó por su
espalda cuando vio la ira ardiente quemando en los ojos del hombre más
grande.
― Ares.
― Te dije que te mantuvieras alejado de él. ― Agresión subió, llenando el
aire con la promesa de la violencia. ― No voy a permitir que interfieras con
los deberes de Hercules.
― Oh, pero yo...
Rory ansiosamente miró hacia atrás, en busca de Hercules o apenas
cualquier persona que podría estar entre él y el hombre que estaba bastante
seguro quería golpear la mierda fuera de él. No había nadie. Era casi como si
la casa alfa repentinamente estuviera vacía de todos, excepto los dos.
― Um, Hercules, que, bien, realmente... um... ― Rory tartamudeó.
Se puso cada vez más incómodo bajo el escrutinio de Ares. Sentía como si
la serenidad que había tenido desde que fue reclamado por Hercules estaba
Nunca digas Nunca
bajo ataque, y de repente estaba ansioso por escapar de la inquietante
presencia de Ares.
― Por favor, disculpe. ― Rory dijo cortésmente mientras se alejaba a un
ritmo rápido. Él se encontró mirando inquieto por encima del hombro al
ejecutor. Ares se quedó allí con los brazos cruzados, la mirada en su rostro
oscureciéndose con cada paso que Rory tomó. 66
― Manténgase alejado de Hercules, Rory. ― Las palabras fueron cortantes,
enojadas.
Rory se detuvo y miró por encima del hombro.
― No voy a interferir con las tareas de Hercules, Ares.
― Ya lo has hecho.
Rory levantó una mano para detener al hombre. Ya había oído eso. Ares
realmente necesitaba conseguir un nuevo argumento.
― Hercules es un chico grande, Ares. Él es perfectamente capaz de cumplir
con su deber y tener tiempo para mí.
― Él es un ejecutor de élite!
― Sí, lo sé. ― Y Rory no podría estar más orgulloso de ello. Proteger a la
manada como un ejecutor de élite, podría ser incluso más importante que la
posición de Rory en el círculo íntimo. ― Pero también es un hombre.
― No es para usted.
― Ares, no tienes voz ni voto en lo que pasa entre Hercules y yo.
― Voy a pedirle que se quedes lejos de ti.
Rory suspiró, aterrorizado por un momento de que Ares realmente tuviera
mucha influencia sobre Hercules. Y luego recordó que tenía más influencia
sobre el hombre. No la usaría para herir a Hercules en cualquier forma, o
incluso para librarse de Ares. Pero le impidió de temer que Ares pudiera
mantenerlos separados.
― Ares, realmente necesitas hablar con tu hermano. ― Rory se volvió y
comenzó a caminar de nuevo, con la intención de poner el mayor espacio
posible entre él y Ares, cuando un mano en su brazo lo detuvo.
Rory dejó escapar un grito inhumano y se volvió para ver Ares cerniéndose
sobre él.
― Ares, que…
― Manténgase alejado de él, Rory.
― No puedo ― Rory gritó de miedo. Ares siempre había sido un poco
intimidante, pero nunca aterrador, hasta ese momento. Rory sacó su brazo,
tratando de salir de la fuerte agarrada de Ares.― Ares, no
― Quita tus manos de mi compañero! ― Palabras tronaron a través de la
habitación, y luego Rory fue súbitamente arrancado de Ares hacia un
conjunto de brazos fuertes. ― Nunca coloques las manos sobre Rory de
nuevo.
Rory podía ver la sorpresa en el rostro de Ares, pero estaba más
preocupado por cómo Hercules estaba temblando. Sus ojos se oscurecieron
como nubes pesadas por la ira, transmitiendo la furia en su interior.
Nunca digas Nunca
Esto no iba a terminar bien.
― ¿Qué demonios estás diciendo? ― Ares habló enfurecido.
― Rory es mi compañero, ― respondió Hercules con voz cortada. ― No
tienes derecho a tocarlo.
― No puede ser tu compañero ― Ares insistió.
Hercules simplemente agarró al borde de la camisa y la empujó a un lado, 67
dejando al descubierto la marca de los dientes que Rory tenía a la izquierda
en su piel cuando reclamó al ejecutor. Con su curiosidad despierta, Rory se
acercó y acarició dedos en la marca de la mordedura, sonriendo para sí
mismo cómo profundo eran. Esta marca de mordedura no iba a desaparecer
pronto.
― Qué hiciste? ― Ares gritó con enojo.
― Le supliqué a mi compañero, ― Hercules argumentó mientras abrazaba
a Rory a su lado ― y nosotros vamos a construir una vida juntos aquí en el
Valle Aberdeen.
― Te lo prohíbo.
Rory parpadeó y se volvió para mirar a Ares, su curiosidad con la
mordedura de apareamiento desapareció bajo el peso de las palabras de
Ares. Ares no era el alfa y Rory estaba seguro que no podía prohibir nada,
pero el hombre podía ciertamente causar problemas.
Además, Rory no quería meterse entre Hercules y su hermano. La familia
es muy importante. Hercules se perdería si él y Ares estaban en desacuerdo.
Tenía que haber un término medio al que podrían llegar, uno que satisficiera
a todos.
― Ares, tal vez si… ― Rory suspiró mientras su visión de repente comenzó
a desdibujarse. Agarró el brazo Hercules. ― Herc.
― ¿Qué te pasa, cariño? ― Hercules pidió mientras sus brazos se apretaron
alrededor de Rory. Sólo fuertes brazos alrededor de él impidieron a Rory
gritar cuando el mundo a su alrededor comenzó a desaparecer.
Rory meneó la cabeza cuando fue llevado dentro de la visión, llevado como
la corriente de un río caudaloso. Al igual que todas las otras veces que
ocurrió, todo era silencioso y Rory se encontró en la nada, en blanco. No
había nada para ver, ni sonido, ni olor, ni nada. Rory ni siquiera podía ver su
propio cuerpo.
Era como estar dentro de una nube que flota a prueba de sonido.
Rory se volvió en un círculo completo, sabiendo que nubes comenzaron a
escasear y su visión comenzaría. Cuándo nubes desaparecieron, Rory inhaló
bruscamente en la escena que empezó a cobrar vida a su alrededor.
― Tanta sangre ― Rory susurró con disgusto, presionando su mano en su
boca cuando su estómago comenzó a darse la vuelta. Estaba agradecido de
que sus visiones no tenían olor o estaría vomitando por todo el lugar.
Los suelos eran de color rojo sangre.
― ¿Dónde estás, Rory?
Nunca digas Nunca
Rory podía oír la voz de Hercules charlar con él y él se volvió para
encontrarlo. Por supuesto, él sabía que Hercules no estaba realmente en su
visión, pero tenía que mirar para estar seguro. Sólo había una gran cantidad
de sangre.
― Rory, bebé ― dijo Hercules. ― Necesito que me digas lo que ves.
Rory palideció cuando se volvió en un círculo de nuevo tratando de 68
averiguar exactamente dónde estaba. A veces, estaba claro de inmediato. A
veces no. Sus visiones sólo le dejaban saber lo que querían que supiera y su
tiempo. Rory nunca podría forzar nada, sólo esperar a ver qué sucede y él
estaba fuera de la visión con la suficiente rapidez para cambiar las cosas, si
era necesario.
― Sangre, Herc, hay sangre por todas partes.
― Dónde, bebé?
Rory miró a la alta chimenea de piedra en el lado opuesto de gran sala, las
puertas del patio a ambos lados. Se dio la vuelta para mirar escaleras a cada
lado de la puerta principal, cada una llevando a diferentes alas de la casa.
― Estoy en casa, Herc.
Nunca digas Nunca

Capítulo 10
69
Hercules levantó la vista de la chimenea para el otro lado de la gran sala,
las grandes puertas del patio en ambos lados. Se volvió hacia mirar a las
escaleras situada a cada lado de la puerta principal, cada líder en diferentes
alas de la casa.
Todo parecía impecable, perfecto. La casa había sido limpiada de arriba a
abajo y dejada lista para la fiesta que debería celebrarse en menos de una
hora.
No había sangre en cualquier lugar.
Pero eso no significa que habría. Todas las evidencias que Hercules había
encontrado desde su comienzo con Rory, y su total confianza en su pareja, lo
hizo creer que todo lo que Rory estaba viendo tenía que ser detenido antes de
empezar.
― Ares ― Hercules dijo, sin apartarse de su compañero. Lo blanco lechoso
en sus ojos era todavía extraño. ― Ve por Iben y Djal. Tenemos un problema.
― ¿Qué demonios está pasando, Hercules?
― Haz lo que te dije, ― respondió Hercules furiosamente cuando Ares
seguía parado. ― Hay vidas en juego aquí.
Ares cruzó los brazos sobre el pecho, desafiante. Hercules prácticamente
podía sentir su piel chisporrotear por la mirada caliente que recibió de su
hermano.
― Yo no me muevo de este punto hasta que me digas exactamente lo que
está pasando aquí ― Ares rompió. ― ¿Y qué pasa con los ojos blanco,
hombre? Eso es espeluznante.
Hercules tomó a Rory a su lado con una mano y, luego con la otra agarró
la garganta de Ares, tirando el hombre más cerca. Ares podría ser su
hermano mayor, pero Rory era su compañero y nadie hablaba de su
compañero así.
― Cállate, Ares, ― Hercules gruñó amenazadoramente. ― Nunca digas
nada malo de Rory de nuevo o tú y yo tendremos un problema muy serio.
La piel de Ares palideció.
― Lo elegirías antes que a mí?
― Él es mi compañero. ― Era tan simple como eso.
Sorprendentemente, la lucha parecía filtrarse fuera de Ares a partir de
entonces. Sus ojos brillaron para Rory, pero ya no estaban llenos de ira y
agresión. Ahora, sus profundidades marrones tenían una pizca de curiosidad
y asombro.
― Significa mucho para ti?
Nunca digas Nunca
Hercules habló con más convicción que la que había tenido en toda su
vida cuando respondió a la pregunta de Ares.
― Significa todo para mí.
Ares miró a Hercules durante lo que parecía ser el momento más largo
jamás pensado como si hubiera llegado a algún tipo de decisión que cambió
su vida. 70
― Cuida de Rory. Voy a reunir a las tropas y obtener a todos concentrados
para que podamos averiguar lo que está pasando aquí y hacer un plan
acción.
Las cejas de Hercules parpadeaban en la parte la parte superior de su
rostro mientras observaba a Ares correr por él y por la puerta principal. Un
momento después, Sam y Levi vinieron adentro.
― Ares dijo que nos necesitabas ― dijo Sam.
Hercules estuvo de acuerdo, incluso cuando él apretó la cara Rory en su
pecho. Un sentimiento instintivo le dijo que mantuviera la capacidad de Rory
de tener visiones para sí mismo. Él entendía que Iben y Djal sabían sobre las
visiones, y ahora Ares lo hacía también, pero nadie más necesitaba saber.
― Comprueban el perímetro, ― Hercules ordenó. ― Tenemos que
asegurarnos de que todo está garantizado para la fiesta.
― Eso es todo? ― Preguntó Sam, sus cejas acechaban. ― Eso es todo lo que
quiere de nosotros?
― No es suficiente? ― Hercules sabía que Ares había iniciado un nuevo
programa de formación y que Sam y Levi eran estudiantes obligatorios.
Ambos tenían buenas intenciones y eran leales a la manada. Ellos
simplemente no tenían experiencia.
Hercules podía oír Sam murmurando cuando él y Levi salieron, yendo a
patrullar el área alrededor de la casa. Él esperó hasta que la puerta se cerró
detrás de ellos, antes de volver su atención a su pareja.
― Rory, bebé, ¿puedes decirme lo que ves?
Tenía que saberlo todo.
― Sangre ― Rory respondió con aquella voz monótona asustadora. Aunque
todavía asustaba a Hercules, llevaba un poco de tiempo para acostumbrarse
al tono suave. ― La casa está bañada en ella.
― La sangre de quién, Rory? ― Preguntó Hercules. ― Hay alguien herido?
Se puede ver de dónde proviene la sangre?
Extrañamente, Rory arrugó la frente por un tiempo.
― Ningún cuerpo. Sólo la sangre.
Bueno, eso puede no significar nada muy terrible. Alguien podría haberse
golpeado o cortado. La sangre no significa que casa alfa había sido atacado.
― ¿Qué más ves, cariño?
― La casa está vacía ― Rory respondió. – No hay nadie aquí.
― ¿Hay alguna indicación de dónde fueron?
― No.
Maldita sea.
Nunca digas Nunca
― ¿Hay algo fuera de lugar, además de la sangre?
Rory se quedó en silencio por un momento, haciendo a Hercules
preguntarse si estaba caminando alrededor de la casa en su visión. Después
que todo esto termine tendrían tiempo para hablar, Hercules quería saber
todo acerca de las visiones de Rory, como sucedían, lo que él vio, como
recordaba lo que vio, todo. 71
― No, todo está como era antes de la visión.
Bueno, eso era algo, por lo menos.
Hercules se puso tenso, mirando hacia arriba cuando la puerta se abrió de
repente. Él dio un suspiro de alivio y un poco relajado cuando vio a Ares,
Iben, Zack, Djal y Julian llegaron corriendo al interior.
― Hercules? ― Iben preguntó mientras corría.
― Rory está teniendo una de sus visiones. Es dentro de la casa y hay
sangre por todas partes, pero no hay nada fuera de lugar y no ve a nadie en
la casa.
La ceja de Iben se levantó.
― Él te dijo sobre sus visiones?
― Rory es mi compañero.
Hercules no estaba realmente sorprendido cuando Iben sonrió y le dio una
palmada en la espalda. De alguna manera, él sabía que Iben había sabido
que Rory y él serían compañeros mismo antes que ellos. El Alfa Iben era
extraño así.
― Djal, me gustaría que tú y Ares hagan escaneado en el área ― dijo Iben.
― Zack, por favor, asegúrate que el piso de arriba está garantizado. ―
Cuando la boca de Djal se abrió, Iben levantó la mano para detener al beta. ―
Zack, Julian va contigo. Él es su primera prioridad.
Hercules podía ver que a Djal no le gustaba dejar su compañero, pero una
orden era una orden. Y dejando a Julian con Zack no era tan malo. El
hombre puede ser un omega, pero que había sido entrenado para ser un
ejecutor. Sabía cuidar de sí mismo y aquellos bajo su cuidado.
― Y tú, mi príncipe ― Zack preguntó, mirando decididamente ansioso a
dejar a su compañero.
― Estoy seguro de que estoy a salvo aquí con Hercules, ― Dijo Iben en el
momento que él acarició la cara de Zack. ― Confío en él para cuidar de mí.
Hercules asintió respetuosamente. Realmente no importaba desde Iben era
el más poderoso de todos ellos. Iben le dio un gran elogio, diciendo que se
sentía seguro con Hercules sólo para la protección.
― Con mi vida, Alfa.
― Ok ―. Iben aplaudió. ― Todo el mundo necesita estar haciendo algo.
Zack no se veía muy feliz cuando él tomó a Julian para llegar al piso de
arriba, Djal mucho menos mientras seguía a Ares a la puerta principal.
Hercules volvió para mirar a Iben sin saber qué era exactamente lo que el
alfa tenía en mente para él, y tenía miedo de preguntar. Él realmente no
quería salir del lado de Rory.
Nunca digas Nunca
― Vas a recoradar mantener sus visiones solo entre nosotros?
Hercules accedió rápidamente.
― Si otros descubrieran lo que Rory puede hacer, Hercules, sería arrestado
o peor.
Hercules entonces no quería pensar en lo que consistía lo peor. Sólo la idea
de su pequeño compañero dulce siendo abusado por algo que no tenía 72
control, puso su visión de color rojo de ira.
― Nadie nunca le hará daño. ― A Hercules no le importaba a quién tendría
que matar. – El es mío para proteger.
Iben sonrió de nuevo, arrugando la nariz.
― Bueno, no lo es?
― No hay palabras para esto. ― Hercules no sabría empezar a describir la
paz y la alegría que él encontraba en el vínculo de pareja formada con Rory.
Él no estaba seguro de que hubiera palabras adecuadas para la abrumadora
sensación de la justicia, la plena aceptación que sentía.
Mientras que Hercules se dio cuenta de que había otras personas en el
mundo con quien tenía que compartir con su compañero, el apuesto hombre
había sido creado sólo para Hercules.
― Está bien ―. Iben rió suavemente, luego se puso serio lentamente a
medida que sus ojos se posaron sobre Rory. ― Necesitamos averiguar qué es
toda esa visión. No me gusta la idea de que pasó en mi casa, incluso si Rory
no ve a nadie en la casa en su visión.
Hercules estaba totalmente de acuerdo. Él no sabía cómo obtener más
información de Rory mientras que el hombre estaba bajo la influencia de una
visión. Tal vez él no estaba haciendo las preguntas correctas.
― Alfa Iben, tal vez necesitemos… ― Hercules gruñó y se volvió,
extendiendo sus garras mientras empujaba a Iben y Rory detrás de él y
enfrentó cualquier amenaza que se estaba entrometiendo por la puerta
principal. ― ¿Qué carajo, Sam?
― Lo siento, lo siento. ― Sam jadeaba pesadamente mientras descansaba
sus manos sobre las rodillas, de pie Levi atrás de él, jadeando también. ―
Djal me ha enviado por usted ― dijo Sam. ― Él te necesita en el frente. Un
grupo de hombres fue visto desde el este. Él quiere que vengas coordinar un
plan de ataque con sus hermanos.
― Mierda. ― Hercules pasó su la mano por su cabeza, consciente de sus
afiladas garras. ― Mira, no puedo dejar a estos chicos aquí por su cuenta.
Juré protegerlos.
― Hercules. ― Iben se rió entre dientes. ― Tú no recuerdas quién soy?
― No, señor, pero…
― Estaremos bien, Hercules. ― Iben ondeó la mano hacia la puerta
principal. ― Hay centinelas por toda la casa. Estamos perfectamente seguros.
Ve a ver lo que quiere Djal.
Esta fue una increíble mala idea. Iben puede ser uno de los lobos más
poderosos nacido en más de un siglo, pero todavía era de carne y hueso.
Nunca digas Nunca
― La verdad es que no creo que sea una buena idea, Alfa. Y si…
― Ve! ― Iben señaló a la puerta principal, la sonrisa ya no adornando su
rostro. ― Y eso es una orden de su alfa.
Bueno, a la mierda un pato.
El estómago de Hercules rodó cuando él se inclinó y besó a Rory en los
labios y luego lanzó su compañero en los brazos de Iben. Abrió la boca para 73
protestar por última vez, pero la ceja arqueada en la cara de Iben hizo cerrar
rápidamente su boca.
Hercules se volvió y salió por la puerta principal sin una palabra. Tal vez si
él era rápido, podía ver lo que Ares quería hacer, y luego volver a Rory antes
que nada malo suceda.
Sin embargo, cada paso lejos de la casa, más su estómago se retorció en
nudos. Sus pasos lentos hasta que estaba simplemente sin caminar en
absoluto. Se sentía como si tuviera una cuerda invisible a la casa que le
prohibió caminar más. O tal vez que la cuerda era su vínculo con Rory, que
estaba gritándole que algo andaba muy mal.
Hercules se detuvo y miró por encima hombro para la casa alfa. Si cedía al
impulso irresistible montándolo para volver a la casa, él estaría
desobedeciendo uno orden directa de su alfa. Si él seguía su camino y su
instinto estaba seguro de que algo andaba mal, estaría cumpliendo con su
deber, pero ¿a qué costo?
De todos modos, estaba jodido.
Hercules no podía soportar. Si eso significaba que era removido como
ejecutor, que así sea. Si estuviera castigado porque desobedeció una orden
directa de su alfa, estaría feliz de aceptar su castigo.
Él aceptaría cualquier cosa si eso significaba que Rory estaría de nuevo en
sus brazos donde estaba seguro.
Iben, también.
Hercules dio la vuelta y echó a andar hacia la casa lo más rápido que sus
dos pies se lo permitieron. Mientras corría por el bosque, vio un destello de
negro junto a él. Era Djal en forma de lobo, y maldita sea, era un maldito
lobo grande.
Dos lobos más entraron en su línea de visión frente a él, ambos con el pelo
castaño. Hercules sabía, sin ni siquiera tener que mirar por más de un
segundo que los dos lobos eran Ares y Apollo.
Mientras que él no entendía exactamente por qué los tres lobos estaban de
esa manera, o por qué estaban corriendo para volver a la casa con él.
Hercules estaba agradecido de que estaban allí, sobre todo cuando se
encontró dentro de la casa alfa y no encontró nada más que una habitación
salpicada de sangre.
Su corazón estaba latiendo fuera de control cuando clamó el nombre de
Rory, hundiéndose a su estómago cuando su voz se hizo eco a través de la
casa vacía. ― Él estaba aquí, ― gritó Hercules cuando se volvió en un círculo,
extendiendo sus brazos a los lados. ― Estaba aquí con Iben, Sam y Levi.
Nunca digas Nunca
Los tres hombres cambiaron, delante del rostro de Hercules en todo su
gloria desnuda.
― Sam y Levi? ― Djal gruñó, su voz cada vez mayor mayor y más
amenazante con cada palabra. ― Tú los dejaste con Sam y Levi?
Hercules dio un paso cauteloso hacia atrás, sorprendido por la ira en la
voz del Beta. 74
― Iben me envió.
― ¡Idiota! ― Djal gritó. ― Sam y Levi son traidores.

Hercules era torturado con imágenes de su compañero muerto o peor.


Estas imágenes horribles llenaban hasta el último rincón de su mente, sin
dejar espacio para nada más.
Apenas podía pensar.
Alguien había entrado y limpiado la sangre que saturaba el ambiente.
Hercules ni se dio cuenta hasta que el carmesí había desaparecido. La
mayoría de los miembros de la manada estaban de pie afuera, esperando
noticias sobre Rory e Iben.
Pese a las afirmaciones de que Djal les informaría sobre lo que estaba
pasando, todos se negaron a irse.
Iben era un alfa muy querido. Hercules no pudo pensar en un solo
miembro de su manada que no sería feliz por dar su vida por el hombre,
incluyendo Hercules. Y mientras Rory no pudo reunir mucha devoción, él
todavía era un miembro valorado por la manada.
Todos querían saber cuándo los dos hombres serían devueltos sanos y
salvos a la manada, y luego querían saben a quién ellos necesitaban cazar y
matar.
Hercules podía oír voces que iban y venían detrás de él, pero sonaba más
como un zumbido en lugar de voces verdaderas. Todo parecía tranquilo,
inarticulado, suave. Era como vivir en un mundo lleno de algodón, donde él
nunca sentía los verdaderos sentimientos a tu alrededor.
Necesitaba a Rory para vivir, para respirar.
― Los encontraremos, Hercules.
Hercules miró a su hermano. Sabía que era Ares tratando de consolarlo,
pero él no quiso ser consolado, hasta que Rory estuviera en sus brazos de
nuevo. Zack y Julian habían sido encontrados escondidos arriba. Hercules
estaba agradecido por eso, pero él quería lo mismo con su pareja.
Aún así, era agradable saber que iba a tener la ayuda de su beta en lugar
de ver el hombre perder su cordura. Él sólo rezó para encontrar a Rory e Iben
antes de que algo drástico pasara con ellos y él volverse loco.
Sabiendo que la sangre que cubría la gran sala no era de Rory o Iben fue
un largo camino para ayudarle a mantener la calma. Hercules supo de
Nunca digas Nunca
inmediato que no era de Rory por una sencilla probada. Zack había
determinado lo mismo para Iben.
Entonces, de quién era la sangre? Excepto por Iben y Rory, sólo Sam y Levi
habían desaparecido. Y si fueran traidores de la manada, entonces ¿por qué
estaba su sangre por todo el lugar? Había Iben tratado de defender a Rory?
De dónde venía la sangre asustadora? 75
Las lágrimas llenaron los ojos de Hercules, cuando volvió a mirar por la
ventana. No sabía lo que él esperaba ver, pero sabía lo que quería.
Rory.
― Sabías que baila porque es necesario? ― Hercules preguntó en voz baja,
casi en un susurro. ― Eso impide que las visiones lo sobrecarguen.
― Él baila muy bien.
Hercules no pudo evitar sonreír entre las lágrimas.
― Baila como un sueño.
― Tú lo amas. ― Era una afirmación, una completa de asombro, como si
Ares nunca hubiera concebido la idea de que Hercules podría enamorarse de
alguien.
― Sí. ― No hay nada más que decir.
― Por lo tanto, pido disculpas.
Hercules parpadeó rápidamente para limpiar las lágrimas en sus ojos,
luego se volvió para mirar a su hermano, frunciendo el ceño.
― Por qué?
― Por tratar de mantener a los dos separados. ― Por primera vez en su
vida, Hercules vio a su hermano con una mirada incierta. No era un buen
vistazo en el ejecutor normalmente firme. ― Después que mamá y papá
murieron, era mi responsabilidad mantenerlos seguros a ti y Apollo. Lo hice
de la única manera que sabía.
― Has hecho un buen trabajo.
La esquina de la boca Ares se curvó un momento.
― Lo hice lo mejor que pude, dadas las circunstancias, pero creo que en
algún lugar en el camino he perdido de vista por qué que estábamos
haciendo lo que hacemos. Al igual que tu compañero tan bien me recordó,
somos ejecutores de elite, pero también somos hombres, y me olvidé de eso.
― Los labios de Ares se adelgazaron, una baja inclinación de sus anchos
hombros. ― Y lo siento por eso, Hercules.
Hercules sabía que su hermano mayor, feroz negaría si sospechara que
alguien sabía que estaban teniendo una conversación corazón a corazón,
pero no le importaba.
Hercules sonrió cuando él se acercó y agarró a Ares, tirando del hombre en
un abrazo.
― Te quiero, Ares, ― Hercules susurró al oído de su hermano. ― Nunca
pienses que Apollo o yo no apreciamos todo lo que hiciste por nosotros, o por
las cosas a que renunciaste, porque lo hacemos. No seríamos los hombres
que somos si no fuera por ti.
Nunca digas Nunca
Los brazos Ares se apretaron a su alrededor por sólo un momento, de
forma de dejar a Hercules saber que sus palabras habían sido escuchadas y
que fueron apreciadas por el hombre silencioso. Esperemos que, con el
tiempo, Ares se sintiera cómodo para expresar lo que sentía, en lugar de
pretender que no era así, que no sentía nada en absoluto.
Hercules lanzó a Ares y dio un paso atrás, con los brazos cayendo hacia 76
los lados. Sabía que había empujado al hombre tan lejos como pudo. Ares
era tan emocional como un iceberg. Hercules sabía que era amado por su
hermano mayor, pero simplemente porque el hombre había renunciado a
tanto para cuidar de él durante años.
― Tenemos que encontrarlo, Ares. ― Mordiendo los labios, Hercules desvió
la mirada. Envolvió sus brazos alrededor de la cintura cuando un repentino
escalofrío pasó a través de él. ― Estamos conectados. No sé qué voy a hacer
sin él.
― Lo encontraremos, Hercules. No renunciaremos hasta que tengamos
éxito.
Hercules se tragó el trozo de emoción obstruyendo su garganta. Respiró
hondo y trató de aclarar sus pensamientos caóticos y asentarse en lo que le
ayudaría a encontrar su compañero ausente.
― ¿Cómo sabías que Sam y Levi nos estaban traicionando?
― Buscamos en su casa.
Bueno, eso aclaraba las cosas, no!
― Por qué? ― La barbilla de Hercules cayó cuando la cara Ares se sonrojó.
Nunca había visto a su hermano ruborizarse lo largo de su vida. ― Qué
hiciste?
― Djal, Apollo, y yo decidimos buscar en algunas de las casas de la
manada. Comenzamos con los ejecutores, principalmente para eliminarlos
como sospechosos.
Hercules resopló.
― Eso no funcionó tan bien.
― Encontramos que Sam y Levi estaban trabajando con Robert Foster, un
ex miembro de la manada Aberdeen. Foster es quien está trabajando para
tratar de poner fin a la manada de Iben para que él puede asumir o matar
suficientes miembros de la manada para que el Consejo asuma.
― Cómo lo sabes? ― Le preguntó Hercules. ― ¿Podría haber un error?
― No, ― Ares dijo con firmeza. ― No hay error. Encontramos suficientes
archivos en la computadora de Sam hasta incluso convenció al Consejo.
Estaba hablando con Foster, inmediatamente después del Alfa Dawson tratar
de tomar la manada.
― Y Levi? Sam podría estar haciendo todo esto por cuenta porpia?
― Podría ser, pero lo dudo.
― Por qué?
Ares hizo una mueca.
― Sam y Levi no son sólo traidores de la manada. Son amantes.
Nunca digas Nunca

Capítulo 11
77
Rory hizo una mueca mientras se apoyaba contra las paredes de piedra
dura de lo que diablos fuera donde había sido tirado. Estaba frío y húmedo.
No tenía ni idea qué tan lejos de casa estaba. Podría haber sido un millón de
millas o una cuestión de metros. Sólo sabía que él no estaba en casa, donde
debería haber estado.
Hercules iba a perder su mente.
El estómago de Rory se retorció cuando escuchó pasos de distancia. Él, al
menos, sabía que estaba en una especie de edificio porque podía oír zapatos
raspar en el suelo de piedra y puertas que se abren y cierran. Simplemente
no podía recordar ningún lugar como este en el valle Aberdeen. Rory sólo
llegaba a la conclusión de que había sido sacado del valle.
Rory gimió ante la idea de lo fácil que había sido ser secuestrado desde
dentro de su propia casa. Ni un minuto después que Hercules había corrido
por la puerta principal, Rory había oído a Iben gritar. Se volvió a tiempo de
ver la caída del hombre en el suelo.
Antes de Rory puede llegar a su alfa, sintió una picada en el brazo y se
volvió para ver a Levi tirando de la aguja. Después de eso, todo fue un gran
borrón hasta Rory despertar aquí, en esta oscura celda asquerosa.
Rory no tenía idea de lo que le pasó a Zack y Julian y sólo podía esperar
que los dos hombres hubieran escapado. Él tampoco tenía ni idea de lo que
Sam y Levi estaban haciendo. Ellos eran los encargados de hacer cumplir la
ley, el deber de proteger la manada y al alfa.
Esta no era la idea de Rory de protección.
Y Rory tenía una maldita certeza de que no iba escapar en cualquier
momento pronto.
Además del hecho de que no había ventanas, tres lados de la celda estaba
hecha de piedra. En la cuarta pared había barras de hierro desde el suelo
hasta el techo con una puerta cerrada en la misma. Para completar, sus
manos estaban libres, pero su tobillo izquierdo fue encadenado a la pared
con una cadena corta que ni siquiera le permitía llegar a la puerta.
También le impedía cambiar.
Rory había estado despierto desde hace algún tiempo, pero como no había
ventanas o un reloj en la pared, no tenía noción de cuánto tiempo había
estado inconsciente. No había visto a nadie desde que despertó, ni siquiera a
Iben. Y eso era lo que tenía a Rory más preocupado.
Rory no podía pensar en una sola razón por la que sería secuestrado.
Simplemente no era tan importante en el gran esquema de las cosas. Iben
Nunca digas Nunca
era el alfa de la manada Aberdeen. Él era el hijo de un anciano. Había
muchas más razones para secuestrarlo que a Rory.
Entonces, Iben fue secuestrado junto con él o era él al único que tomaron?
Esta era una pregunta que había atormentado a Rory desde que se despertó
y se dio cuenta de que había sido tomado. Sin saber si Iben estaba allí con él
era casi más insoportable que saber que estaba solo. 78
Rory pasó los brazos apretados alrededor de su pecho, tratando de
defenderse de frío soplando a través de su pequeña celda. Quién lo había
secuestrado todavía no le había dado una manta o heno o cualquier cosa
para mantener el calor. No había cama, ni silla, nada.
Había un cubo de metal en la esquina sucia de la celda y era eso. El
estómago de Rory se apretó y amenazó con rebelarse cuando pensó para lo
que era el cubo. Él realmente no quería pensar en ello.
El resto de su prisión no se veía mucho mejor. Había una celda a cada
lado de Rory, pareciendo exactamente igual a la de él. Asqueroso. Tres celdas
en el otro lado de un pasillo que vio Rory al lado de una habitación grande.
Tenía una gran puerta de acero en un extremo de la sala. Quién creó este
lugar lo hizo con una cosa en mente: mantener a las personas en el interior
de las celdas.
Rory se acercó y se pasó los dedos sobre los ojos. No iba a dejar que nadie
lo viera llorar, no importa lo duro que fuera. Él era un miembro del círculo
íntimo de la Manada Aberdeen, el compañero de un ejecutor de élite. Era
más fuerte que esto.
Miedo patinó por la columna vertebral de Rory cuando oyó ruidos
procedentes del otro lado de la puerta de acero. Huyó hacia atrás contra la
pared, apoyándose en la esquina de la mejor manera que podía. Quería
hacerse lo más pequeño posible. Lo que realmente no importaba mucho, ya
que estaba seguro de que era el único en el maldito lugar.
Cuando la gran puerta de acero se abrió, Rory bajó la cabeza, pero vio a
través de su pelo. Su corazón se aceleró con miedo, pero escondió todas las
señales mientras miraba para Levi, su ira renovada cuando vio al hombre
arrastrando a alguien en la habitación.
Levi abrió la celda delante de Rory y tiró al hombre que arrastraba en su
interior. Cerró la puerta con llave antes de volver a Rory, con una sonrisa en
la cara.
― Bueno, bueno, el principito finalmente despertó. ¿Cómo estuvo tu siesta,
Rory? Dormiste bien? La almohada suficientemente suave para ti? ¿Tiene
suficientes mantas?
Levi era un asno.
Rory alzó la mirada, negándose a dejarse intimidar por un cobarde.
― Estoy bien gracias.
La sonrisa en el rostro de Levi se deslizó fuera, sus los ojos se estrecharon
con rabia.
Nunca digas Nunca
― Vamos a ver qué tan bien estás cuando Foster acabe contigo. Es hora de
un cambio de guardia, Rory, y esto significa que tú y otros miembros de su
pequeño círculo interno tienen que ir.
Rory se rió porque era absolutamente ridículo.
― Me gustaría verte intentarlo.
Levi dio una palmada en las barras de acero, causando que Rory saltara. 79
― Cuidado con lo que deseas, pequeño. Eso puede arreglarse.
― ¿Por qué haces esto, Levi? Eras un ejecutor. ¿Cómo puedes traicionar a
todos en tu manada?
― Las cosas iban muy bien antes que su pequeño alfa patético robara la
manada al Alfa Dawson. Nosotros queremos que las cosas vuelvan a ser
como eran, y la única manera para hacer esto es eliminar el círculo actual y
poner al viejo de vuelta en su lugar.
― El Alfa Dawson era un monstruo.
― No era el alfa perfecto, pero no puso una gran cantidad de normas y
reglamentos sobre nosotros. Había una clara cadena de mando a seguir y
una forma sencilla de subir esa cadena. Cuando Alfa Dawson estaba en el
poder, yo sabía lo que tenía que hacer para salir adelante. Ahora, no voy a
tener la oportunidad de ser nunca otra cosa que un ejecutor.
― Entonces, qué? ― Preguntó Rory. ― ¿Esperabas ser alfa un día?
Levi resopló.
― No seas ridículo. No soy de material alfa.
Bueno, al menos era lo suficientemente inteligente como para saber eso.
― Tengo la intención de aparearme con la alfa.
O no.
― Estás loco.
― Puede Ser. ― Levi sonrió como si él no podía importarle menos lo que
pensaba. ― Pero yo no soy el único encadenado a la pared.
Los labios de Rory se enrollaron atrás, un pequeño gruñido viniendo de él
mientras observaba a Levi pie, riendo locamente. Fue lo último que hizo, él
haría al hombre comer sus palabras, una sílaba repugnante a la vez.
― En realidad eso no fue muy inteligente.
La cabeza de Rory volvió, pasando automáticamente a la celda a través del
pasillo de donde había visto a Levi volcar un cuerpo. Un hombre con el pelo
castaño claro y ojos verde pálido asistía desde su posición apoyada contra
una de las paredes de su celda. Él parecía sucio y cansado, como si hubiera
estado aquí por algún tiempo.
― No le gusta que le contestes.
― Levi?
La cabeza del hombre rodó contra la pared de piedra cuando él se rió.
― ¿Será que ese es su nombre?
― Sí. El es un ejecutor en la manada Aberdeen. ― Rory hizo una pausa. ―
Bueno, solía ser un ejecutor. No creo que va a estar respirando cuando mi
Nunca digas Nunca
alfa descubra lo que Levi está haciendo. Iben es muy aficionado a las
personas que traicionan a la manada.
― Suponiendo que nunca se entere de ello.
― Oh, lo va a descubrir. Iben y mi pareja no dejarán de buscarme hasta
que me encuentren, y voy a derramar todos los granos.
La cabeza del hombre se volvió hacia él, un poco más de vida entrando en 80
sus ojos verdes.
― ¿Tienes un compañero?
― Hercules.
― Ese héroe griego hijo de Zeus, el de los 10 trabajos? Ese Hercules?
― O algo por el estilo. ― A pesar de la situación en que Rory se encontraba
no pudo evitar sonreír ante la idea de su compañero. ― Hercules puede no
ser un héroe griego, pero él es mi héroe.
― Siempre quise un compañero. ― La cara de hombre tomó una mirada
apretada, el labio superior enrollado con disgusto. ― Creo que es sólo un
sueño ahora.
― Por qué?
El hombre se quedó boquiabierto.
― ¿De verdad piensas que nos están dejando salir para que podamos salir
de aquí?
Rory se encogió de hombros.
― Hercules me encontrará.
― Tío, estás fuera de tu mente ― el hombre habló. ― Estamos tan lejos
bajo tierra ahora que un ratón no podría olernos.
― Hercules no se detendrá de buscarme, hasta que me encuentre. ― Rory
tenía que creer eso. Su apareamiento tenía unos minutos de edad, pero tenía
que creer que Hercules no dejaría de buscar hasta que estuvieran juntos de
nuevo.
― Tienes una gran fe en él.
― Te lo dije, él es mi héroe.
El hombre sonrió.
― ¿Tiene un hermano?
― Sí, en realidad dos. ― Rory sonrió cuando la boca del hombre se abrió. ―
No son tan hermosos como el mi Hercules, pero siguen siendo muy bonitos.
― Grande. ― El hombre se echó a reír. ― Dónde firmo?
― Soy Rory.
― Adam.
― ¿Cómo has llegado hasta aquí, Adam?
― Mi hermano y yo fuimos prohibidos por nuestro alfa.
Bueno, eso no era bueno. Típicamente, cuando un alfa prohibía a alguien,
tenían una muy buena razón, sólo que Adam no parecía ser el tipo de lobo
deshonesto.
― Por qué?
Nunca digas Nunca
La cabeza de Adam rodó para Rory, con una ceja moviéndose lentamente
hacia arriba en un arco.
― El estar prohibido no es suficiente para ti?
― Soy parte del círculo íntimo de mi manada. Yo sé que un alfa por lo
general tiene una buena razón para prohibir a alguien. Pero también sé que
no todos los alfas son buenos, así que no todos los alfas tienen buenas 81
razones para prohibir a alguien.
― Eso es una opinión interesante viniendo de alguien que es parte del
círculo íntimo.
Rory se rió.
― Soy parte de un círculo interior interesante.
Adam se apoyó contra la pared otra vez y empezó hablar.
― Mi hermano es especial. Él es el mejor hombre que hayas conocido. Él
va a sacarse la ropa para ayudar a alguien. Él está siempre dispuesto a
arremangarse y nunca tiene una mal palabra que decir sobre cualquier
persona.
― Parece un buen hombre.
La sonrisa de Adam estaba llena de orgullo que sólo un hermano podía
sentir. Es genial.
― ¿Pero? ― Rory sabía que había un pero.
― Es... lento. No tonto, ― Adam se apresuró a decir. ― Solo necesita un
poco más de tiempo para entender algunas cosas.
― Bueno.
― Le gustaba el hijo de nuestro ex alfa, pensó que era bonito. El tipo era
un imbécil. Él utilizó los sentimientos de Simon para obtener lo que podía de
él, pero cuando su relación salió a la luz, el chico se negó incluso a reconocer
que él había participado. Su padre se puso furioso. Él nos prohibió.
Rory sentía pena por el chico. Rory recordó cosas que había oído hablar
del Alfa Dawson. Aún así...
― Entonces, ¿Cómo llegaste aquí?
― El hijo de puta nos estaba esperando. Al parecer, la prohibición de la
manada no era lo suficientemente buena para nuestro ilustre alfa. Quería a
Simon para pagar incluso por atreverse a pensar que era lo suficientemente
bueno para ser el compañero de su hijo. ― Adam hizo una mueca, mirando
decididamente mal del estómago. ― Él nos vendió a los idiotas que están en
este lugar.
La mandíbula Rory cayó al suelo.
― Los vendió?
Adam asintió y luego volvió la cabeza para mirar la puerta de acero al final
del pasillo.
― Simon es por ahí en alguna parte, y no tengo ni idea de lo que están
haciendo con él. Él es físicamente lo suficientemente fuerte para tomar
cualquier cosa que jugaran con él, pero emocionalmente... ― Los ojos de
Nunca digas Nunca
Adam se mojaron cuando miró a Rory. ― Tengo miedo de cómo le va a
afectar.
Rory lo sentía por el hombre, ambos. Si todo lo que Adam decía era cierto,
entonces el daño podría ser hecho para un hombre como Simon era inmenso.
Rory no sabía qué decir para que Adam se sintiera mejor. No estaba seguro
de que había algo que se podía decir. Ambos estaban en una situación de 82
mierda.
― Si Iben dice que está bien, tú y Simon pueden unirse a nuestra manada.
Vivimos en el valle de Aberdeen. Es hermoso allá. Tenemos un pequeño
grupo como debe ser, pero parece estamos recibiendo nuevos miembros todo
el tiempo.
― Sí? Suena bien.
― Lo es. Iben es el mejor alfa ya creado. No se veía como un alfa, a menos
que él esté protegiendo a alguien, y entonces él sólo limpia el suelo con las
personas que lo irritan. Mi hermano Djal es el beta. Da un poco de miedo,
pero moriría por cualquiera de nosotros. ― Rory suspiró profundamente. ― Y
luego está Ares, Apollo y Hercules.
La boca de Adam levantó.
― Hermanos?
― Sí, ejecutores de elite, los tres. Los trajimos hace algún tiempo cuando
estábamos teniendo algunos problemas con algunos ex miembros de la
manada. Después que todo estaba arreglado, decidieron permanecer como
nuestros ejecutores jefes.
― Y hay tres de ellos?
― Sí, pero sólo Ares y Apollo son solteros. Hercules es todo mío.
― No, no, eso lo entiendo. Yo nunca cazo en territorio de otro. Eso es una
estupidez. Yo prefiero a mis hombres dispuestos y disponibles.
Rory no podía estar más de acuerdo. Él no tenía problemas para jugar un
poco aquí y allá, antes de reunirse con Hercules, pero ahora que estaba
emparejado, no tenía deseo de estar con alguien. Hercules era más que
suficiente para él.
― Te los voy a presentar, una vez que nos vayamos de aquí.
― Si salimos de aquí ― Adam resopló.
― Nosotros vamos a salir de aquí ― dijo Rory. ― Hercules no iría― ― Rory
huyó de vuelta a la esquina de la celda, cuando oyó la puerta ser abierta.
Adam hizo lo mismo en su celda.
Rory vio como un hombre de pelo castaño y fino pocas pulgadas más corto
que él vino con una bandeja en las manos. El desconocido colocó la bandeja
en el suelo al lado de los barrotes de la celda de Adam, entonces se arrodilló,
agarrando las barras.
― Adam?
― Simon? ― Rory se apartó del pequeño muro cuando Adam se acercó a su
hermano. Deslizó sus manos entre las barras y abrazó al otro hombre. ―
Estás bien? Son buenos contigo?
Nunca digas Nunca
Simon se encogió de hombros.
― Ellos no me lastiman, pero gritan mucho. ― Simon se frotó el costado de
su cuello, pareciendo ansioso. ― No me gustan los gritos, Adam.
― Lo sé, hombre. Vamos a salir de esto pronto. Tenemos que mantener la
cabeza hacia abajo y no contestes a cualquiera de ellos. Trata de mantenerse
fuera de su camino hasta que pueda encontrar una manera de salir de esto. 83
― Puedo ser capaz de ayudar con esto ― dijo Rory cuando llegó tan cerca
de sus barrotes de la celda como pudo. ― Simon, sabes dónde estamos?
― Quién eres tú?
Rory sonrió ante la confusión en la cara del chico.
― Mi nombre es Rory. Soy de la manada Aberdeen.
Los ojos marrones verdosos de Simon se abrieron.
― ¡Oh hombre, tienen a su alfa arriba. El Sr. Foster está realmente enojado
con él.
Rory tuvo que agarrar las barras de acero sólo para ser tirado hacia arriba.
Hizo una mueca mientras miraba hacia abajo y se dio cuenta de que el
grillete alrededor de su tobillo no le permitiría llegar a las barras. Él trató de
apuntar el pie y deslizar el grillete, pero estaba atrapado con demasiada
fuerza alrededor de su tobillo. La única manera que se lo quitara era con una
llave o una fractura de tobillo.
― Iben está bien?
― ¿Será que ese es el nombre de su alfa?
― Sí, su nombre es Ibenré Khenti. ― Rory sonrió incluso cuando su
corazón se hundió al pensar en lo que Iben podría estar pasando. ― Él es un
buen hombre, Simon. Lo conozco de toda mi vida.
― Todavía está dormido ― Simon respondió ― que es una de las razones
por las que el señor Foster está tan loco, pienso. Él sigue tratando de
despertar a su alfa. Creo que quizás Levi le dio mucha pastilla para dormir.
Pastilla para dormir... Rory apretó los molares juntos para no gritar de
frustración y enojo. Recordó a Simon diciendo que no le gustaban los gritos,
y Rory no quería asustar al hombre.
― Simon, me pregunto si podrías hacerme un por favor?
― Por supuesto. ― Simon se deslizó a un lado de Rory en el pasillo. ― Qué
necesitas?
― Quiero ir a casa, Simon. Extraño a mi compañero terriblemente, y sé
que Hercules está perdiendo su mente sin saber dónde estoy. Pero yo no sé
dónde estoy. Podrías llamar por mí y decirle dónde estamos?
― No! ― Adam gritó mientras se ponía de rodillas y agarró los barrotes de
su celda. ― No, no estás poniendo a Simon en peligro.
― Tienes una idea mejor? ― Preguntó Rory. ― Porque yo no tengo, y me
gustaría mucho no averiguar por qué este idiota me sacó de mi compañero.
Si Simon llama a Hercules y le dice dónde estamos, Hercules vendrá y nos
llevará de vuelta a casa.
Nunca digas Nunca
― Todos nosotros, también? ― Le preguntó Simon. ― Nuestro último alfa
fue el que nos vendió al señor Foster.
― Lo sé, Simon, ― Rory dijo mientras le daba la atención a Simon ― Tu
hermano me dijo. Iben no es así. Es realmente muy bueno.
― Puedo hacerlo. ― Simon se volvió para mirar para su hermano. ― Yo
puedo hacer eso, Adam. Ellos no me prestan atención. Puedo utilizar el 84
teléfono celular de alguien y llamar al compañero de Rory para venir a
buscarnos.
Adam parecía angustiado. Rory sabía que el hombre quería utilizar
cualquier oportunidad que tuvieron para ser libre, pero también estaba
aterrorizado por su hermano.
― Si Simon puede hacer la llamada, déjalo, pero sólo si él puede hacerlo
con seguridad. Si él no puede conseguir un teléfono, tal vez le sea posible
obtener a Iben despierto y ser libre. Cualquier persona lo suficientemente
estúpida para tomar a Iben merece lo que reciba.
― No estoy tratando de ser malo, pero no parece que podría matar a una
mosca. ― Simon habló.
Rory sonrió, sintiendo como si tuvieran la oportunidad, por primera vez
desde que se despertó.
― Las apariencias enganñan, Simon. Ibenré Khenti es uno de los más
poderosos alfas que nacieron. Él podría terminar con cada shifter arriba con
los ojos vendados e incluso ni llegar a sudar.
Simon miró por un momento, una mirada de incredulidad en su cara, y
luego se echó a reír.
― Si dice que sí.
― Yo lo vi en acción, Simon. Él es más fuerte de lo que parece.
― Bueno.
Rory aún no estaba seguro de si Simon le creyó o no, pero se necesitaría
un hombre a su palabra.
― Puedes memorizar un número de teléfono?
Simon asintió y Rory le dio una línea directa con el teléfono móvil de
Hercules, con la esperanza de que el hombre estaría con él y no estar
patrullando en forma lobo. ― Llama a este número y llama a Hercules. Diles
quien eres y dónde estás. Dile que Rory está esperando.
― Y va a venir por ti?
― Oh sí.
― ¿Qué hay de nosotros?
― Ya le dije a tu hermano que mientras mi alfa lo apruebe, te invitamos a
formar parte de nuestra manada. Nos gustaría darte la bienvenida,
especialmente si ayudas en el rescate de nuestro alfa.
― Veré lo que puedo hacer.
Rory pensó que era una respuesta extraña de un hombre que debía ser
lento, pero ¿qué sabía? No estaba más que agradecido de que Simon parecía
Nunca digas Nunca
dispuesto a tratar de obtener la ayuda de Hercules cuando todos estaban
atrapados en el interior de la casa de un loco.
― Ten cuidado, Simon ― dijo Adam. ― Si alguien sospecha que estás
tratando de ayudarnos, puedes meterte en un montón de problemas.
Simon sonrió mientras se levantaba y se dirigió a la puerta.
― Creen que soy más burro que una caja de piedras. Ellos nunca 85
sospecharán que me gustaría tratar de ayudar.
Rory casi llamó a Simon de vuelta cuando el hombre salió por la puerta.
Su estómago se retorcía en nudos, y no lo hizo pensando en el cautiverio.
Simon parecía ser un buen hombre, aunque él era lento. Rory no quería que
nada le pasara.
― Va a estar bien, Rory.
Rory negó con la cabeza, pensando que era extraño que Adam estuviera
tratando de consolarlo cuando el hombre había estado tan en contra de
Simon ayudarles.
― Lo creas o no, me preocupo por él, incluso si él no estaba tratando de
ponerse en contacto con mi pareja. Tenías razón. Él es un buen hombre.
― Bueno, yo sólo espero que estés seguro sobre tu compañero viniendo
tras de ti.
― Lo estoy. ― Rory lo sabía en su alma.
Hercules vendría por él.
Nunca digas Nunca

Capítulo 12
86
― Hercules, tu celular comenzó a sonar mientras estabas de patrulla. ―
Sissy levantó el teléfono de plata. ― Cuando respondí, quien estaba en el otro
lado en la línea colgó.
Hercules cogió el teléfono celular como si fuera una tabla de salvación para
su alma, y para él lo era. Si Rory había sido el único en llamar y Hercules no
estaba allí para responder, nunca se perdonaría a sí mismo. Echó un vistazo
rápido a través de la historia, frunciendo el ceño cuando él no reconocía el
número de teléfono, aunque fuera local.
Y había mensajes en el buzón de voz.
― A lo mejor van a llamar de nuevo ― dijo Sissy.
Hercules sonrió débilmente. Rory se había ido por más de veinticuatro
horas. No había ni rastro de él o Iben en cualquier lugar. Era como si los dos
hombres hubieran simplemente desaparecido en una nube de humo.
No había señales de Levi y Sam tampoco, a pesar de que fueron capaces de
determinar que la sangre que había sido desparramanda por toda la gran
sala pertenecía a Sam. No sabía lo que había sucedido entre Sam y Levi, pero
esperaba que Iben y Rory hubieran dado unos buenos golpes a los traidores
podridos.
Si él ponía sus manos sobre Sam o Levi, no quedaría nada de ellos. Él los
despedazaría miembro a miembro. También quería tener en sus manos a los
que habían planeado todo. Todos estaban de acuerdo en que debía haber
alguien detrás de todo esto.
Sam y Levi no eran tan inteligentes.
Hercules mantuvo su teléfono celular seguro en su mano cuando fue a ver
lo que habían encontrado Djal y Ares, cualquier cosa. Era lo único que podía
hacer para no cerrar la puerta de la oficina de Iben abierta cuando irrumpió
dentro. Su patrulla a lo largo de la frontera occidental se había traducido en
nada, salvo el dolor de pies. Si Djal y Ares no tenían información, Hercules
iba a perder la cabeza.
Una vez que Hercules entró en la oficina, su móvil sonó. Rápidamente miró
el número. Empezó a rechazarla cuando no reconoció el número hasta que
pensó sobre el hecho de que Rory había dejado el teléfono en casa. Si
llamaba, podía llamar desde cualquier lugar.
Hercules se detuvo junto a la puerta y pulsó el botón de encendido y botón
de altavoz al mismo tiempo.
― Hola? ― El silencio colgado en la línea causó una gota de sudor que
goteaba entre omóplatos. ― Hola? ― Repitió. ― Rory?
Nunca digas Nunca
― No ―. A pesar de que el susurro hizo que el pelo en la parte posterior de
su cuello cosquilleara, Hercules sabía que nunca había oído esa voz baja
antes.
― Quién está hablando?
― Simon.
Hercules parpadeó y miró al otro lado de la habitación para los hombres 87
reunidos alrededor de la mesa de Iben, observándolo de cerca.
― Hola, Simon.
― Hola.
― ¿Nos conocemos, Simon?
― No, pero Rory me dijo todo acerca de ti.
Tragó saliva, tratando de controlar una respuesta sin gritar. Algo le dijo
que fuera con cuidado con este hombre. Él parecía fácilmente sorprendido.
― Simon, sabes dónde está Rory?
― Sí, él está abajo en el sótano con mi hermano, Adam.
― Ya veo. ― Hercules no sabía si sentía alivio que finalmente sabía dónde
estaba Rory o se enfurecía porque su compañero estaba prisionero en un
sótano.
― Rory dijo que podía unirme a su manada, si ayudo a rescatar a su alfa.
― Yo... eh... ― Hercules frunció el ceño mientras miraba a Djal. No tenía
idea de cómo responder al hombre. Djal asintió rápidamente. ― Creo que algo
podría ser arreglado, pero tendría que hablar con mi alfa primero. Esto es
posible, Simon?
― No, está aún durmiendo. Le dije a Rory que creo que Levi dio a Iben
mucha pastilla para dormir, pero cuando el señor Foster le preguntó al
respecto, Levi juró que le dio la cantidad cierta. Pero realmente creo que está
mintiendo, porque Iben habría despertado hasta ahora si lo hubiera hecho.
Rory estuvo de acuerdo y dijo que Levi le dio la misma cantidad. Él ser
― Tranquilo, lentamente, Simon. ― Hercules se frotó el puente la nariz, las
ganas de reír montándolo con fuerza, y esta situación no tenía motivos para
la alegría. ― Estás hablando demasiado rápido para que pueda seguirte.
― Lo siento mucho.
― Me puedes decir todo cuando nos encontremos, ¿Qué tan lejos estás?
― Eso sería genial. Puedo ver el lago desde la ventana del frente. Tal vez
podamos ir allí y hacer un picnic. Me encanta ir de picnic. Adam me lleva con
él todo el tiempo, así como nuestra madre y nuestro padre solían hacer.
― Un lago? ― Hercules casi se tragó la lengua. – Puedes ver el lago desde la
casa donde estás?
― Sí.
Podría ser el lago Aberdeen?
Las piernas de Hercules comenzaron a temblar, y miró rápidamente
alrededor de una silla para sentarse antes de que cayera. Cuando encontró
una, cayó sobre ella y bajó la cabeza en la mano.
― Psst.
Nunca digas Nunca
Hercules levantó la vista para ver Djal agitando un pedazo de papel para
él. Sus hombros temblando de dolor y miedo abrumador, tomó el papel y leyó
lo que había escrito Djal.
― Simón, ¿me puedes decir sobre el señor Foster?
― No me gusta. Él grita mucho.
― ¿Te grita? 88
― En algún momento, pero sobre todo grita con Levi y alguien por teléfono.
― Ya veo. ― Hercules no tenía idea de cómo llegar a la información que
necesitaban de Simon. Parecía claro que Simon estaba muy asustado. ―
Simon, me gustaría mucho ir por ti, Rory y tu hermano, pero necesito saber
dónde están. ¿Puedes ayudarme a encontrarlos a todos ustedes?
― Um, bueno, sé que estamos en casa del señor Foster. Es una casa azul
con muchas ventanas. Excepto en el sótano. No hay ventanas en el sótano.
No creo que a Adam y Rory les guste el sótano. Me gustaría poder llevarlos a
la habitación que me quedo, pero Rory tiene una cadena alrededor de su
tobillo. No puede salir de su celda. Y cada vez que Adam intenta salir de su
celda, Levi lo golpea. ― Un soplo de silencio llenó el aire. ― No me gusta Levi
tampoco. Es tan malo como el Sr. Foster.
― Te prometo que te sacaré del Sr. Foster y Levi, Simon, tan pronto como
te encuentre.
― Bueno ―. Una versión más feliz, sonó en la voz de Simon a través de la
línea. Hercules estaba seguro de que ese era el tono normal de Simon, no
triste, asustado de antes. ― Hay una gran cantidad de edificios del otro lado
del lago, y barcos, muchos barcos. ¿Ayuda eso?
Las cejas de Hercules subieron cuando Djal comenzó a moverse
frenéticamente en el aire antes de inclinarse y escribir algo en un pedazo de
papel. Realización comenzó a tomar posesión de Hercules cuando Djal le
entregó la nota y leyó lo que fue escrito.
― Simon, el primer nombre del Sr. Foster es Robert?
― Sí, pero yo no debería llamarlo así. Dice que yo no merezco que llamarlo
por su nombre de pila.
Hercules saltó hacia atrás como Djal dio un puñetazo sobre la mesa, con
una sonrisa triunfante. Djal diseñó un círculo alrededor de un punto en el
mapa que había estado mirando con Ares. Hercules volvió el mapa de nuevo
y trató de orientarse sobre dónde exactamente Djal estaba indicando.
Cuando se dio cuenta de esto, Hercules quería aullar, tanto alegría y
enojo. Él estaba tan emocionado de que habían descubierto la ubicación de
Rory, pero molesto de que el hombre había estado prácticamente bajo los
pies todo el tiempo. La casa de Robert Foster estaba a menos de una milla de
distancia de la orilla del lago frente al puerto deportivo.
La Casa Alfa estaba a medio camino entre los dos.
― Simon, pensamos que sabemos dónde se encuentran, y vamos a
buscarlos. Trata de ver si se puedes decirle a Rory que estamos llegando.
Nunca digas Nunca
― Voy a hacer exactamente eso ― una voz profunda, ronca respondió antes
de la línea de teléfono quedar muda.
Hercules soltó el teléfono y salió de la oficina. Podía oír a las otras
personas en la habitación gritando atrás de él y luego más gente gritando
cuando empezó a cambiar, su ropa rasgada cayó de su cuerpo.
Pelos surgieron en su cuerpo, sus sentidos se intensificaron, y sus huesos 89
se movieron en remodelación. Que todavía no lo detuvo. Hercules siguió
trabajando. Por el momento en que estaba totalmente cambiado, Hercules
llegó a porche. Saltó el suelo de madera en el suelo, sus patas cavando el frío
suelo mientras corría hacia una casa azul a través del lago.
Así como la casa azul apareció, Hercules vio a varios otros lobos empezar a
correr al lado de él. Sabía que Djal, Zack y Apollo fueron tres de los lobos
simplemente porque los reconoció y estaban más cerca de él. Otros tenían
que ser miembros de su manada.
E incluso si no eran miembros de la manada, a Hercules no le importaba.
Su principal preocupación era ser capaz de llegar a Rory antes de que el
hombre en el teléfono lo hiciera. El tono malévolo en su voz le dijo que Simon
no estaba hablando. No fue Sam o Levi tampoco. Hercules habría reconocido
su voz.
Eso dejó a Robert Foster, a quien Hercules nunca conoció. Él sólo había
oído hablar del hombre. Foster había sido prohibido antes que Hercules y
sus hermanos llegaran al Valle de Aberdeen. Él había sido uno de los lacayos
del Alfa Dawson.
Cuando Iben anunció que las reglas fueron cambiadas y las personas que
estaban destruyendo la manada estaban siendo prohibidas, Robert Foster
había dejado la manada, junto con varios otros.
Buen viaje a los malos desperdicios.
Hercules podría estar loco, loco por recuperar a su compañero, pero él no
era estúpido. Ares lo había entrenado a él y Apollo para que fueran hasta el
límite de lo que podría ser. Y una de las cosas que había enseñado fue a
nunca estar en una situación desconocida, siempre hacer un reconocimiento
en todo primero.
Una vez que había alcanzado el límite de los árboles en la casa azul,
Hercules cayó antes de llegar a una parada y después entró detrás de unos
matorrales espesos. Levantó el hocico en el aire y respiró profundamente el
aire fresco de la noche, olfateando cuántos otros shifters había en la zona.
Olía a los doce. Hercules descubrió que les dio bien uno de cada dos
posibilidades. Además de él, estaban Djal, Apollo, Zack, y otros dos lobos de
su lado. Eso dejó a seis lobos adicionales del bando enemigo. Sería una lucha
a muerte.
Hercules mudó y luego esperó a que los demás hicieran lo mismo.
― ¿Dónde está Ares? ― Preguntó cuando no vio a su hermano.
― Él se quedó atrás para proteger a Julian y Sissy ― Dijo Djal.
Nunca digas Nunca
Hercules no discutió con el beta. Además del hecho de que el hombre era
técnicamente su superior, Djal no saldría de su casa si Julian no estuviera a
salvo por el más mortal de todos ellos, excepto el propio Djal.
Y el hombre más peligroso que Hercules conocía era su hermano, Ares.
― Huelo seis shifters dentro de la casa ― dijo Hercules cuando Djal se
detuvo a su lado. ― ¿Cuál es tu número? ― Realmente esperaba el hombre 90
hablara de cinco o menos.
― Hay tres patrullando el perímetro exterior, dos dentro de la ventana del
frente, y dos en las ventanas del piso superior.
Hercules siguió junto con sus ojos lo que dijo Djal que olió. Ciertamente,
había hombres localizados exactamente donde Djal había dicho. Maldita sea,
iba a hacer todo mucho más difícil de conseguir.
― ¿Sugerencias? ― Hercules podría tomar cualquier que pudiera
conseguir. Su mente estaba en blanco total.
― Dos equipos de tres ― Djal respondió ― uno de cada espalda, uno
delante. Llegamos a la casa al mismo tiempo. Matar y no atrapar.
― Estoy de acuerdo. Me quedo con Apollo y uno de los otros. Tú tienes el
resto. Apollo tendrá la planta superior desde aquel el árbol. ― Hercules
señaló a un viejo roble no muy lejos de la casa. Las ramas eran gruesas y
largas, agitando suavemente en la brisa, no lejos de la casa. ― Hank y yo
entraremos en la planta baja. Nos encontraremos en el sótano.
― Vamos en cinco. Viene de la parte posterior tan pronto como que
escuche la actividad en el frente.
Hercules asintió y luego hizo un gesto a Apollo y Hank para seguirlo a la
parte trasera de la casa. Tomó unos pocos minutos para llegar allí y luego
entrar en vigor, mientras Apollo subió al árbol y obtenía la rama más cerca
de la ventana del segundo piso.
Hercules se tensó cuando oyó un estruendo repentino en la parte
delantera de la casa y luego una serie de aullidos y gritos. Por un momento
se preguntó lo que Djal había tirado por la ventana de la parte delantera,
pero luego él puso su mente de nuevo en el juego.
En el segundo que Apollo saltó por la ventana abierta, Hercules pateó la
puerta de atrás y cayó en garras extendidas. Él se dio cuenta casi de
inmediato que habían calculado mal cuántos shifters estaban dentro de la
casa. Deben de haber enmascarado su olor de alguna manera porque la
cocina por la que corrió estaba lleno de ellos.
Hercules empezó a balancear. La lucha fue intensa, Hercules recibió un
golpe por cada dos que golpeó. En el momento que llegó al otro lado de la
cocina, tenía sangre corriendo en lugares que prefería no pensar.
Pero él estaba de pie, al igual que Hank, que parecía que había visto días
mejores.
― Es para el resto?
Hank asintió.
Nunca digas Nunca
Hercules no respondió. Simplemente se volteó y continuó. Un hombre
gruñó en voz alta cuando él llegó corriendo por el pasillo que conducía desde
la cocina y el frente de la casa. Hercules sintió los colmillos del hombre
afundarse en el hombro mientras que él pasó sus garras a través de la
garganta del shifter, dejándolo en el suelo al soplo de la muerte del hombre.
Hercules luchó con otros dos hombres, matando a dos de ellos antes de 91
llegar a la escalera que conducía al sótano. Estaba un poco sorprendido de
que la puerta estaba abierta, teniendo en cuenta que Foster, estaba tratando
de mantener a los prisioneros presos allá abajo.
Si no fuera por los shifters que acababan de encontrar y matar Hercules se
habría sentido como si hubiera sido un poco demasiado fácil. La puerta era
como una invitación para ir al sótano.
Hercules no tenía otra opción. Si lo que Simon dijo era correcto, Rory
estaba en el sótano. Hercules tenía que bajar.
Manteniendo los oídos abiertos y la nariz en el aire, olfateando cada dos
pasos, Hercules lentamente bajó por la escalera oscura al sótano. En el
fondo, se encontró en un sótano simple como cualquier otra casa podría
tener. Había incluso una máquina lavadora y secadora en la esquina.
Hercules señaló a un lado del sótano, lo que indicaba a Hank para tomar
el lado derecho. Él tomaría la izquierda. Hank asintió con la cabeza y se
alejó. Hercules apretó los puños y entró en la oscuridad, rogando por no
estar a punto de encontrar otro grupo de shifters.
Hercules se llevó una mano a la boca para no gritar como una niña
cuando sintió algo cálido y húmedo alrededor de su tobillo. Le dio una
patada a cabo, luego se volvió para tratar de ver lo que había agarrado.
Hercules al instante se sintió mal cuando vio el cuerpo ensangrentado en
el suelo, con los ojos marrones verde mirando para él. Se inclinó y le rozó la
cara hinchada del hombre.
― Simon? ― De alguna manera, lo sabía. ― Cuánto estás herido?
― He tenido peores. ― Un hilo de sangre corría por la boca de Simon
cuando sonreía. ― Sólo tienes que ir y salvar a Rory y Adam. ― Simon señaló
más allá de Hercules a la sala de estar, todavía tenía que investigar. ― El Sr.
Foster y Levi estaban allí con su alfa, y no salieron. Traté de detenerlo,
pero…
― Lo hiciste bien, Simon. Apenas quédate aquí y descansa. De acuerdo?
Alguien estará aquí en un minuto ― Djal. ― Hercules saltó cuando un
enorme cuerpo salió de la oscuridad, pero él se sintió aliviado al ver a los
otros detrás de él. ― Este es Simon. Él dijo que Foster y Levi tiene a Iben allí.
― Hercules ondeó la cabeza hacia el fondo del sótano.
― Hank ― Djal comenzó a dirigir, ― Has que Simon see llevado arriba.
Encuentra un teléfono en una de esos idiotas y llama a Ares, hazle saber que
vamos a llevar heridos. Dile a Sissy que tenga listos suministros y alimentos,
montones y montones de comida. Estos chicos tendrán hambre.
Nunca digas Nunca
― Seguro ― dijo Hank mientras caminaba hacia Djal. Sorprendentemente,
el hombre sonrió, se inclinó y le ayudó a Simon a ponerse en pie. ― Hola, soy
Hank. Entiendo que tú y tu hermano se unirán a nuestra manada. Eso es
legal.
Hercules parpadeó sorprendido. Nunca había oído hablar a Hank tanto en
cualquier momento desde que había conocido al hombre. Hank era una 92
especie de, tipo de silencio mortal. Podía decir hola cuando estaba cortando
la garganta de un hombre, pero en general era eso. Pero que él dijera una
frase entera, sin matar a nadie, era muy, muy impresionante.
Desde que Hank y Simon habían estado fuera, todos regresaron a la zona
oscura en la parte trasera del sótano.
Hercules empezó a ir primero, pero Djal lo agarró del brazo y tiró de él
hacia atrás.
― Yo soy el beta. Yo iré primero.
― Pero… ― Hercules reviró los ojos con Djal sólo yendo directamente hacia
él. Rápidamente se dio la vuelta y siguió al hombre, haciendo sus pasos
firmes y uniformes. No demoró mucho para ellos más de diez pasos antes de
llegar a la puerta grande de acero.
Hercules casi sintió que debía golpear.
Djal pateó la puerta abierta, que era mucho mejor.
El corazón de Hercules subió en su garganta cuando entró en la sala
rectangular y encontró a Rory de pie en medio de un pasillo, con las celdas
en cada lado de él.
Iben yacía a sus pies, los ojos del hombre cerrados, como si estuviera
inconsciente. Otro hombre de pelo marrón que Hercules sólo podía suponer
era Adam debido a su ojos marrones verde que se parecía tanto a los de
Simon estaba junto a Rory. Y por extraño que parezca, Sam estaba del otro
lado de Rory.
Y todos tenían esposas alrededor de sus muñecas y armas en sus cabezas.
Cambiadores lobo eran un grupo muy resistente. La mayoría podría curar
heridas simplemente cambiando, aunque algunas heridas se demoraban un
poco más de tiempo en sanar. A disparos a la cabeza, sin embargo, un lobo
no podría sobrevivir.
― Herc. ― Rory tenía lágrimas en sus ojos cuando susurró.
― Calma, un poco.
Los labios de Rory apretados en una pequeña línea cuando él asintió con
la cabeza. Hercules quería escuchar su nombre en los labios su compañero
de nuevo, pero que no quería traer más atención indebida hacia Rory.
― Su alfa está muerto ― dijo una voz detrás de la línea de los hombres.
Hercules reconoció de inmediato como la misma que había oído hablar por
teléfono. ― Si no haces exactamente lo que exijo, voy a matar a todos.
Hercules sintió su pecho apretar mientras sus ojos parpadeaban al
hombre tendido en el suelo a los pies de Rory. Él apenas mantuvo la
compostura intacta cuando vio a Iben mirando de vuelta hacia él. Hercules
Nunca digas Nunca
siguió rápidamente su rostro en blanco y miró hacia arriba. Después de un
momento, miró hacia abajo de nuevo.
Iben estaba haciendo algún tipo de gesto con el dedo.
― ¡Fuera de aquí, Robert, ― exigió Djal. ― Sé un hombre y mírame a la
cara.
― Estás loco? ― Robert Foster se echó a reír. ― Estarían muertos tan 93
pronto como me mirases.
― Es verdad ― respondió Djal. ― No saldrás de esta habitación con vida.
Hercules quería patear al beta duro. Había una regla cuando se
enfrentaban a un loco. No antagonizar con él. Cosas malas suceden, y
Hercules no querían que sucedan cuando su compañero era apuntado con
un arma a su cabeza.
― Ahora, a ver, ― dijo Robert. ― Ahí es donde estás mal.
Hercules gruñó y se movió cuando el hombre tomó un puñado de pelo de
Rory y lo empujó hacia abajo en su rodillas. Sólo el brazo de Djal golpeando
su pecho lo mantuvo en el lugar.
― Voy a caminar y salir de aquí, o esta pequeña belleza tendrá otro agujero
para respirar.
Sam estaba de repente de rodillas, y Levi se acercó con una pistola contra
su cabeza. Sam no parecía feliz. De hecho, parecía inconsolable.
Y golpeó la mierda.
Hercules sabía que la sangre que se había extendido a lo largo de la gran
sala había pertenecido a Sam. Los cortes y abrasiones en cara magullada de
Sam lo atestiguaban. Simplemente no entendía lo que había pasado entre los
dos amantes.
Adam fue el último hombre a ser forzado hacia abajo en sus rodillas. Él
gruñó al hombre detrás de él, sólo para recibir una bofetada en un lado de la
cabeza. A pesar del hecho de violencia, Hercules empezó a sentir como si
realmente podrían tener una oportunidad cuando él dio una buena mirada
en el hombre que sostenía el arma en la cabeza de Adam y se dio cuenta que
era Warren.
Jack estaría encantado.
Su plan para conseguir que Warren fuera infiltrado había funcionado. O
eso, o el hombre los había traicionado lo que era realmente jodido. Ya que no
habíamos oído hablar de Warren desde que fue disfrazado, las cosas podrían
de cualquier manera con él.
Nunca digas Nunca

Capítulo 13
94
Rory se encogió ante el tono de Djal mientras hablaba con el loco con una
pistola en su cabeza. Era tan carente de emoción que el hombre podría haber
sido un robot. Nunca había visto a su hermano así, incluso cuando Julian
faltaba. Era una máquina de matar sin remordimientos.
Hercules no era mucho mejor. Si su mirada podía matar a alguien, Foster
y Levi habrían sido cenizas. La votación aún estaba en Warren. Aunque Rory
conocía el plan para el hombre disfrazado con los bandidos, aún veía
disparar a Warren a Jack cada vez que miraba al hombre.
Simplemente no podía superarlo.
― Toda la casa está rodeada, Foster ― dijo Djal. ― Incluso si usted mata a
todos nosotros, todavía tiene que pasar por todo el mundo allí.
― No, si no quieren ver a todos los de su círculo interno ser destruidos.
― ¿Qué esperas ganar con esto? ― Preguntó Hercules. ― Usted no
conseguirá a la manada. Incluso si algo llegara a pasar con nosotros, Elder
Khenti se asegurará que otro alfa sea traído aquí antes que dejar la manada
para usted.
― Es posible que hayas destruido a Dawson, pero no pueden destruir sus
ideas. Lo que han hecho en esta manada es terrible. Puede que no sea capaz
de retomar la manada hoy, pero vendrá el tiempo cuando esta manada
regresará a la forma en que fue diseñada para ser.
Rory todavía se estremeció cuando escuchó Djal y Hercules gruñir. La idea
de que cualquier persona intentara convertir a la manada de vuelta al
infierno que había sido antes daba miedo. Que alguien querría hacer eso era
aún peor. Foster era un loco, y Levi era loco para ir junto con él. Ambos
hombres necesitaban ser removidos de su propagación del mal.
Rory se detuvo cuando sintió que alguien agarraba la mano. Él no podía
mirar hacia abajo porque Foster tenía un puñado de su cabello. Miró a
Hercules en su lugar. Cuando Hercules lo miró, Rory miró hacia abajo y
luego hacia arriba otra vez.
Hercules dio el más pequeño de los guiños. Rory probablemente no lo
habría visto si no hubiera pasado tanto tiempo viendo a Hercules y el
aprendizaje de cada uno de sus gestos. Rory no tenía realmente idea de lo
que estaba sucediendo, pero esperaba que no lo significara otro agujero en la
cabeza. Los que tenían eran más que suficiente.
Hercules llamó la atención de Rory casi hasta mismo tiempo, que la voz de
Iben llenó su cabeza.
― Rory, Sam, cuando digo ahora, necesito que te tires al suelo.
Nunca digas Nunca
Rory apretó los dedos alrededor de él, diciéndole al alfa que entendió la
orden. Alzó los ojos para mirar a su compañero por si acaso esta fuera la
última vez. Confió en Iben para actuar, pero no confiaba en que los ladrones
no trataran de matarlo en el proceso.
Te amo, Rory murmuró. Si este fuera el último momento en el tiempo con
su pareja, quería que el hombre tuviera algo bueno para recordarlo. 95
― Ahora!
Rory ni siquiera había tenido tiempo para pensar. Cayó al frío suelo de
piedra, llorando cuando un gran puñado de pelo fue arrancado de su cuero
cabelludo. Lo siguiente que él sabía era que algo increíblemente pesado cayó
encima de él, oscureciendo la vista de todo lo que le rodeaba. Él estaba allí
completamente congelado de terror.
El pánico y la alarma tomaron cuenta de Rory cuando oyó alguien gritar.
Podría haber sido él.
Hubo otro grito, un tiro, una explosión y luego el sonido de algo golpeando
la pared con un ruido repugnante.
Y entonces se hizo el silencio, completo y absoluto silencio. Daba casi más
miedo a Rory que los gritos.
― Rory?
― Hercules? ― Rory sentía una gran mano cálida en lo ancho de su cuello,
inclinando la cabeza hacia atrás hasta que podía ver en los ojos de Hercules.
Su corazón se aceleró con las lágrimas que podía ver los ojos de su pareja.
― Si declaras tu amor por mí otra vez, mientras que un loco está
sosteniendo una pistola en tu cabeza, nunca te sentarás de nuevo. Está
perfectamente claro?
Los labios de Rory temblaron, su corazón aliviado por el brillo creciente en
los ojos dorado ámbar de Hercules.
― Esto significa que no quieres que diga que Te amo?
Hercules sonrió.
― Nunca te olvides de decirme que me amas...

― Hola, cariño, ¿cómo fue la patrulla? ― Rory preguntó en el momento en


que Hercules entró en el cuarto que ahora compartían en el hogar alfa. Él
inclinó la cabeza hacia atrás y frunció labios cuando Hercules pasó a su
lado, sonriendo cuando consiguió un beso rápido antes de que el hombre
fuera al baño a tomar una ducha.
― No está mal, ― Hercules llamó. ― Tenemos la casa de Foster demolida
como Iben quería, y el sótano lleno de tierra. Nadie va a utilizar este lugar
para nada más.
― No es cierto ― dijo Rory mientras rodaba de la cama y se dirigió al baño
para apoyarse en la pared y buscar a Hercules en la ducha. Fue uno de sus
pasatiempos favoritos. Bueno, cualquier cosa donde Hercules estaba
Nunca digas Nunca
desnudo fue uno de sus pasatiempos favoritos. ― Iben tendrá la tierra arada
y nosotros lo convertiremos en un jardín para la comunidad.
― No es una mala idea ― dijo Hercules. ― Me gustaría ver algo bueno venir
de ese lugar.
Había pasado un mes desde que la misión de rescate había ocurrido, un
mes desde que Rory había sido devuelto a los brazos de su compañero. A 96
menos que fuera absolutamente necesario, excepto cuando Hercules tenía
que ir de patrulla, Rory no tenía planes de nunca dejarlo ir.
― No puedo creer que Iben sólo jugó con Foster y Levi así. Vi al hombre
trabajar su magia antes, pero nunca nada como esto.
― Zack me dijo que Iben hizo lo mismo en la noche que Dawson murió. Él
simplemente lanzó a los hombres de lado como si no pesaran nada y atacó a
Dawson de frente, rasgándolo en trozos pequeños.
― Sí. ― Rory tragó en seco cuando su estómago se volvió. ― Me alegro de
que me perdí esa parte.
― Fue muy desagradable, Rory. Me alegro de que no lo viste tampoco. Pero
también es bueno saber que nuestro alfa, tan pequeño como es, es el más
poderoso de todos nosotros. ― Rory se rió.
― Seguro?
― Nunca se sabe, mirando al chico.
Las palabras de Hercules le recordaron a Rory a alguien que no era todo lo
que parecía.
― Me siento mal por Sam. Él está tomando la traición de Levi muy mal.
Creo que él siente que debería haber visto o ser capaz de detenerlo. ―
Hercules se volvió en la ducha, mirando a Rory a través de la puerta de
cristal.
― Su amante traidor, Rory, traicionó a nuestra manada entera. Tomará
algún tiempo para que él lo supere.
― Lo sé, me siento mal. ― Rory se cruzó de brazos, recostándose de nuevo
en la pared del baño. ― Quiero decir, vamos, todos pensamos que Sam era
culpable.
― Solo porque Levi plantó la evidencia en el ordenador de Sam y en su
hogar. Si el plan de Levi funcionaba, Sam estaría muerto y ninguno de
nosotros lo sabría nunca. Sam era el chivo expiatorio de Levi, su chivo
expiatorio. La única razón por la que sabemos que Sam era inocente era
porque vivó para hablar con Warren sobre eso y fue capaz de apoyarlo.
Rory sintió que se ruborizaba con la mención del nombre del ejecutor.
― Hablé con Warren hoy.
― Sí? ― Hercules preguntó mientras se enjabona su pelo, bueno, cabeza,
básicamente porque su pelo era tan corto. ― Cómo fue?
― Bien, creo. Jack estaba allí, así que escuchó también. Ambos
prometieron no contarle a nadie acerca de mis visiones, y creo que Warren
entendió por qué estaba tan distante después de ser rescatado cuando se
enteró de que lo vi disparar a Jack.
Nunca digas Nunca
― ¿Crees que van a poder ser amigos?
― Después de algún tiempo.
Rory dio un paso atrás cuando Hercules abrió la puerta de la ducha.
Rápidamente tomó una toalla limpia y se la pasó a su compañero. Miró hacia
arriba y abajo de Hercules, la excitación se abrió camino a través de su
cuerpo como llamas lamiendo fuego. Su polla espesa, dolorida cuando tocó 97
cada deliciosa pulgada de músculo.
― Como te gustaría hacer un amigo?
La sonrisa de suficiencia Hercules era tan excitante como su cuerpo.
― Siempre me vendría bien un nuevo amigo.
Cayyendo de rodillas, Rory se lamió los labios, y luego agarró la base del
pene de su pareja. Él masajeó los dedos en la cabeza, alisando el semen
previamente al mismo tiempo. Su uña del pulgar presionando en la pequeña
hendidura en la parte superior de la cabeza y escuchó un gemido sordo del
pecho de Hercules.
La excitación del hombre, junto con el líquido transparente goteando de su
polla llenó los pulmones de Rory, haciendo agua en su boca por sólo una
muestra. Con una sonrisa feroz, Rory tragó la erección de Hercules
envolviendo los labios alrededor de la cabeza del pene del hombre. El sabor
del pre semen explotó en su lengua y sabía que quería más.
Rory empujó lentamente la polla hasta el fondo de su garganta, aún más,
dejando a los músculos de la garganta relajarse hasta que el vello púbico le
hizo cosquillas en la cara. Oyó una rápida inspiración y luego Hercules se
estremeció.
Alentado por la respuesta de Hercules, Rory empezó chupar, su lengua
trazando las venas, chupando más cuando él movió la gruesa erección de
Hercules en su boca, moviendo la cabeza de arriba abajo.
Los dedos de Hercules se deslizaron por el pelo de Rory, masajeando el
cuero cabelludo mientras que Rory chupó y lamió, chupando el pre semen
del hombre y tragándolo. Usando la lengua, Rory lamió la raja en la punta
hinchada y luego la lengua jodió la pequeña rendija, lamiendo el sabor
salado de los deseos de Hercules.
Hipnotizado por el toque de Hercules, la piel Rory se estremeció bajo
alcance de Hercules. Miró hacia arriba para ver la cabeza de Hercules caer de
nuevo, mirándose en el espejo Rory meneó la cabeza. Podía imaginar lo que
parecía.
Rory bombeó la polla de Hercules mientras chupaba la cabeza hinchada.
Su lengua se arremolinó alrededor de la cabeza esponjosa y luego lamió el
haz de nervios en el V siguiente, en el otro lado agarrando las bolas de su
compañero, masajeándolas suavemente con los dedos.
Otro gemido retumbó a través de Hercules justo antes que sus caderas
empujaran hacia adelante, conduciendo su polla profundamente dentro de la
boca de Rory, haciendo que el cuerpo de Rory gritara de placer, con una
Nunca digas Nunca
sobrecarga de sensaciones que hicieron a Rory lloriquear alrededor del pene
del hombre.
El cuerpo Hercules era tan duro, tan caliente contra Rory que casi
quemaba. Los dedos de su compañero apretados en el pelo de Rory, sus
caderas bombeando más rápido. El pre semen estaba goteando como un río y
Rory sabía que el hombre estaba cerca. Los gemidos de Hercules eran cada 98
vez más frecuentes, su cuerpo temblaba.
Rory bajó la cabeza, tragando el pene de Hercules tan lejos como pudo en
su boca. Con la garganta masajeando la longitud de Hercules, Hercules se
vino duro, gritando el nombre de Rory. Su semilla caliente brotó en la
garganta Rory en cintas calientes de liberación. Rory tragó con avidez,
saboreando el sabor salado en la boca en grandes chorros.
Rory dejo la polla ablandada deslizarse de la boca y luego se sentó como si
nada hubiera sucedido. Hercules envolvió su delicada mano alrededor del
cuello de Rory y lo atrajo hacia sí. Pasó la mano sobre la cabeza de Rory,
acariciando con los dedos por el pelo Rory.
― Ven aquí, compañero ― Hercules ordenó.
Rory se puso de pie, Hercules la polla dolorida de Rory libre de sus
pantalones. El ejecutor lo volvió, presionando a Rory contra en su pecho.
― Observa. ― Hercules señaló para el espejo del baño.
Rory estaba fascinado por la visión del gran cuerpo desnudo de Hercules
apretado contra el suyo completamente vestido.
― Maldita Sea, eso es sexy.
Rory se perdió en la imagen erótica frente a él, la gran mano de Hercules
alrededor de su polla, bombeando más y más rápido. Rory se fue a la punta
de los dedos de los pies cuando se vino, disparando su simiente fuera de las
manos de Hercules por el suelo del cuarto de baño. Su cuerpo se estremeció
un par de veces más antes de caer, jadeando.
― Tú eres un infierno de un espectáculo cuando te vienes. ― Hercules besó
a Rory en el cuello, fue al fregadero para lavarse las manos y luego tomó un
poco de papel higiénico para limpiar el puto suelo.
Rory sólo se apoyó contra la pared, teniendo la oportunidad de mirar. Lo
único que podía hacer era gruñido cuando su compañero lo puso de nuevo
en sus pantalones y luego lo devolvió a la habitación.
Quería tomar una siesta.
Hercules sonrió.
― Vamos, cariño. La ceremonia de Iben aceptando a Simon y Adam en la
manada es en treinta minutos. Cómo un miembro del círculo interno, tienes
que llegar a tiempo.
― Me han dicho habrá baile después.
― Oh sí? ― Hercules dejó caer la toalla, luego serpenteaba un brazo
alrededor de la cintura de Rory, tirando de él más cerca contra su cuerpo
desnudo exactamente donde Rory quería estar. ― ¿Vas a bailar para mí, un
poco?
Nunca digas Nunca
Las cejas de Rory subieron. Mientras que habían discutido la necesidad de
bailar, no habían discutido realmente sobre hacerlo en público.
― ¿Me quieres?
― Sí, Rory, creo que lo hago. Bailar no es sólo algo que te gusta hacer, es
algo que tienes que hacer. Aunque si sé que sólo estás bailando para mí, creo
que puedo manejarlo. 99
― Estás seguro? ― Rory preguntó con escepticismo. Él nunca haría nada
para poner una grieta entre él y Hercules. Él diría adiós a bailar si eso es lo
que necesitaba hacer para mantener a Hercules en su vida y feliz.
― Estoy seguro, querido. ― Hercules tocó a Rory en la nariz. – Tú baila
corazoncito, que yo voy a estar allí para verte.
― Te amo.
Hercules sonrió.
― Te amo más.
La respiración de Rory quedó enganchada en la garganta. Cuántas veces le
había dicho a Hercules que lo amaba, y el hombre tenía para devolver el
sentimiento hasta ahora.
― Nunca pensé que te escucharía decir eso.
― Nunca digas nunca, Rory. No sabes lo que el futuro nos depara.

Fin

No es tan simple Simon

STORMY GLENN

Manada Aberdeen 04
Nunca digas Nunca

Traducción, Edición, Diseño, y Ahora Corrección

IPHI 100

No lo pongan en Facebook
ni en ninguna red social.

Si lo ponen para descargar en su blog, agradezcan y


conserven el formato. Y Gracias por ponerlo

Es de fans para fans


Espero que les guste

Gracias a Hot por la traducción al portugués sino nunca lo


hubiera tenido.