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DIFERENCIA ENTRE DEUDA PUBLICA Y DEFICIT PUBLICO

La deuda pública es el conjunto de deudas o compromisos de pago que


el sector público (incluyendo al Estado central, las Comunidades Autónomas,
los Ayuntamientos y otros entes locales y la Seguridad Social) tiene con
el sector privado, ya sean personas, empresas o instituciones, nacionales o
extranjeras. Es decir, es la deuda que el Sector Público tiene que devolver a los
que le hayan prestado dinero.
El déficit público es una partida que mide la situación económica del Estado
de un país, mediante la diferencia entre los ingresos y gastos en un año
concreto y, normalmente se expresa en términos de porcentaje sobre
el producto interior bruto (PIB) de ese mismo año.

La diferencia entre déficit público y deuda, es que la primera es una variable


flujo y la segundo una variable stock. Es decir, el déficit público representa la
diferencia entre ingresos y gastos en un año concreto. Mientras, la deuda es la
variable a la que se suma o se resta el déficit. El resultado es la deuda pública
total.

Es importante distinguir entre deuda y déficit público.

 El déficit es la diferencia entre ingresos y gastos durante un periodo


determinado. Así, es imposible decir cuánto es el déficit si no se define
un periodo de tiempo Como se observa en la  definición, el periodo de
tiempo escogido por defecto es el año presupuestario, por ello cuando
hablamos del “déficit” en realidad nos referimos al déficit en que se ha
incurrido durante un año.

 Esto no ocurre para la deuda, que refleja los déficits acumulados hasta
un momento dado. En caso de que se hable de un periodo de tiempo al
hablar de deuda, se sobrentiende que se refiere a la cantidad acumulada
al final de dicho periodo. Es decir, cuando nos hablan de la deuda de
2016, realmente hablan de la deuda acumulada hasta el final de 2016.

Al hablar de deuda y déficit público normalmente se habla en porcentajes del


PIB de un país (es decir, su renta anual) y no de euros, dado que la capacidad
de generar ingresos públicos para la devolución de deuda es muy distinta en
países de distinto tamaño.
Cabe mencionar que el déficit público, al ser una diferencia, puede ser positivo
o negativo. Si los gastos son mayores que los ingresos, entonces la diferencia
(ingresos – gastos) será negativa. Al revés, si los ingresos son mayores a los
gastos, la diferencia (ingresos – gastos) será positiva. Cuando la diferencia es
negativa se conoce como déficit público. Al contrario, cuando la diferencia es
positiva se conoce como superávit público. Si bien es cierto, que aunque con
distintos nombres se trata de la misma magnitud

Formas de financiar el déficit público

Para financiar el déficit público de los sucesivos años, el Estado puede actuar
por tres vías

1. Mediante impuestos: es lo que conocemos como política fiscal, elevando


los impuestos pueden recaudar más,  y corresponde el gobierno.

2. Emisión de dinero: es un método que ya no se usa en los países


desarrollados. Genera inflación y deprecia la moneda nacional, impidiendo el
correcto funcionamiento y desarrollo de la economía domestica.

3. Emisión de deuda pública: El Tesoro capta financiación, emitiendo


activos a diferentes periodos de tiempo (bonos, letras, etc), por lo que
deberá pagar a los inversores una determinada rentabilidad. Dicha emisión
debe estar autorizada por ley y respetar las restricciones impuestas a la
misma en los Presupuestos Generales del Estado. Cuando mayor es la
deuda de un país y sus necesidades de financiación, más complicado es
para las empresas privadas conseguirla, ya que compiten con el Estado y
deben pagar más que él, lo que encarece su financiación y las hace menos
competitivas, es lo que conocemos como efecto expulsión (crowding-out),
situación que desplaza la deuda privada del mercado.

En el caso que nos ocupa, el Tesoro emite bonos y letras a diferentes


vencimientos (emisión de deuda pública). Imaginemos que emite 1.000
millones de euros hoy en forma de bonos con un vencimiento a 10 años. Los
inversores recibirán un tipo de interés periódico durante 10 años, a cambio de
darle financiación al Estado en ese instante, hasta vencimiento.

La suma acumulada «viva» de las emisiones del Tesoro para financiar el déficit
público, es lo que llamamos Deuda Pública. Normalmente, se expresa también
en porcentaje del PIB de ese año.
Por eso, el déficit público puede ser del -5,9%, y es compatible con una deuda
pública que supone un 99,3% del PIB, como podemos apreciar en España en
la tabla inferior.

¿Por qué es importante reducir el déficit público?


Para entender por qué el déficit público es un lastre en las economías si este
déficit es continuado, debemos partir de la base de que todo el dinero que se
gaste por encima del que se ingrese, debe obtenerse mediante los recursos a
la financiación externa a la economía pública para cumplir el objetivo de déficit.
En el caso de España, y por extensión, cada ministro de hacienda de todos los
países que tienen la política monetaria transferida al Banco Central Europeo,
tienen que tener presente que las fórmulas de financiación frente al déficit
pasan casi siempre por la emisión de deuda pública, dado que no se permite
aplicar políticas de devaluación de moneda.
Por tanto, la emisión continua de deuda pública va a generar gastos financieros
externos mediante los intereses, dado que toda la deuda pública que se
encuentre en circulación va a generar intereses que a la vez van a suponer
más gastos para las administraciones públicas. En este sentido, incurrir
en déficit de manera puntual no es malo persé, pero todas las economías
presupuestarias deben rehuir del presupuesto deficitario por norma general de
política económica.