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TRABAJO REMOTO Y EL DERECHO A LA DESCONEXIÓN DIGITAL

El D.U. Nº 127-2020 publicado el domingo 01 de noviembre de 2020 establece el otorgamiento de


subsidios para la recuperación del empleo formal en el sector privado y establece otras disposiciones y, en su
única disposición complementaria modificatoria, modifica en parte e incorpora nuevos artículos al D.U. Nº 026-2020
que establece diversas medidas excepcionales y temporales para prevenir la propagación del coronavirus (covid-
19) en el territorio nacional, el cual fue publicado el domingo 15 de marzo de 2020.
Entre los artículos que incorpora tenemos como una de las obligaciones del empleador que debe respetar
el derecho a la desconexión digital del trabajador, por el cual este último tiene derecho a desconectarse de los
medios informáticos, de telecomunicaciones y análogos utilizados para la prestación de servicios durante los días
de descanso, licencias y periodos de suspensión de la relación laboral.
Esta regulación equilibra el trabajo garantizando el derecho al descanso laboral de los trabajadores,
consagrados en la Constitución, el cual será muy beneficioso en la salud fisiológica y mental de los trabajadores
previniendo abusos de autoridad, impidiendo además que se exija a los trabajadores estar conectados en todo
momento.
También se incorpora precisiones que establece algunas excepciones para el personal que, por ley, no está
sujetos a jornadas máximas como los trabajadores de dirección, aquellos que no se encuentran sujetos a
fiscalización inmediata, incluidos los trabajadores de confianza no sujetos a control efectivo del tiempo de trabajo y
los que prestan servicios intermitentes de espera, vigilancia o custodia. En esos casos, la norma establece que el
tiempo de desconexión debe ser de, al menos, 12 horas continuas en un periodo de 24 horas, además de los días
de descanso, licencias y periodos de suspensión de la relación laboral.
La R.VM. Nº 088-2020-MINEDU, aprueba disposiciones para el trabajo remoto de los profesores que
asegure el desarrollo del servicio educativo no presencial frente al brote del COVID-19 y en su numeral 5.4.1 indica:
“La jornada de trabajo remoto, en el marco de la presente norma, se ajusta a las necesidades y demandas de los
estudiantes, respetando la jornada máxima prevista en el artículo 65 de la Ley de Reforma Magisterial, modificado
por la Ley N° 30541”; es decir, si la jornada de trabajo del profesor estaba asignada por ejemplo en la mañana, y
puede comunicarse con sus alumnos en las tardes, su jornada se ajusta a estas necesidades, pero siempre se va
a respetar sus 30 horas semanal mensual. Esto no significa que los estudiantes deben de estar sentados en la
computadora durante 30 horas semanales junto con el docente, como si fueran clases presenciales, sino que se
debe de adecuar el trabajo que se realiza con ellos y la atención que se les da para retroalimentación y otros.
Asimismo el numeral 5.7.2 señala: “También constituyen deberes durante el estado de emergencia
nacional, las siguientes: (…) b. Estar disponible, para las coordinaciones de carácter laboral que RESULTEN
NECESARIAS, sin afectar la disposición del aislamiento social obligatorio. (…) e. Brindar como profesor-tutor el
apoyo pedagógico y emocional, académico, y tecnológico a los estudiantes, según corresponda, considerando el
nivel, la modalidad, condiciones territoriales y la situación de aislamiento obligatorio. (…)”. Como es sabido los
profesores siempre realizan labores fuera de su jornada laboral, a veces también reuniones de coordinación
convocados por el Director de la I.E. porque son necesarias y los profesores no se niegan a ello, pero es diferente
que el empleador, que no es el Director de la I,E., haciendo una mala interpretación de esta disposición “obligue
al personal docente” a largas reuniones virtuales sábados, domingos y a veces feriados, así como también seguidas
reuniones durante varias horas después de la jornada laboral, so pretexto de evaluación, no señalando que en
realidad es para evaluar el trabajo de quienes organizan dichas reuniones, pensando que mientras “más reuniones
tengan serán mejores”.
El D.U. Nº 127-2020 dentro de sus incorporaciones indica que para el caso del sector público, la Autoridad
Nacional del Servicio Civil – SERVIR podrá emitir disposiciones complementarias sobre la presente materia.
Finalmente también modifica la cuarta disposición complementaria final del D.U. Nº 026-2020 determinando que
los artículos referidos al trabajo remoto tienen vigencia para el sector público y privado hasta el 31 de julio de 2021,
antes señalaba que tenían vigencia por el periodo que dure la Emergencia Sanitaria declarada por el Ministerio de
Salud debido a la existencia del COVID-19. Es decir que desde ya están determinando que el próximo 31 de julio
ya no habrá trabajo remoto. Estaremos atento a las circunstancias que se presente en ese momento.
Este es un análisis y/o comentario, salvo mejor opinión y aporte de los lectores.
Tacna-Perú, 01 de noviembre de 2020.

Fernando Gamarra Morales.


e-mail: fer_gamarra@hotmail.com
cel.: 952290888.

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