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APOYO CONDUCTUAL POSITIVO

Introducción

El Apoyo Conductual Positivo es una forma de comprender y abordar las conductas


problemá ticas, desde una perspectiva funcional. Este enfoque considera que la mayoría
de las conductas problemá ticas tienen una funció n, principalmente adaptativa, y las
interpreta como herramientas que utiliza la persona para dar respuesta a un entorno
incomprensible e impredecible, o para comunicar algo que demanda o necesita
compartir (solicitar ayuda, manifestar rechazo o deseo, evitar situaciones, comunicar
estados físicos o emocionales, etc).

Se considera una conducta problemá tica, aquella que, por su intensidad, duració n, o
frecuencia, interfiere significativamente en las posibilidades de desarrollo personal, o
en las oportunidades de inclusió n de las personas.

Abordar las conductas problemá ticas, teniendo en cuenta su funcionalidad, no persigue


su eliminació n, sino la sustitució n por otra que, para la persona cumplan la misma
funció n, y especialmente hablamos de conductas comunicativas, adaptativas.

El éxito del programa de intervenció n no se centra en que la conducta problemá tica se


elimine, pues con ese objetivo podemos conseguir que desaparezca, pero que no lo haga
su funció n, y rá pidamente aparezca otra para comunicar lo mismo. El éxito se basa en
sustituir la conducta problemá tica por una habilidad que permita a la persona controlar
má s el contexto y/o comunicar lo que necesita, y que esta vaya sustituyendo a la
conducta problemá tica.

El apoyo conductual positivo supone la creació n de un equipo de trabajo, en el que estén


representadas personas que apoyan a la persona con TEA en distintos contextos,
profesionales y familias, y que desarrollen un trabajo de registro y aná lisis funcional de
las conductas, para determinar qué factores las motivan. A partir de ahí, establecer un
programa, centrado en modificar contextos y enseñ ar habilidades, dirigido a que la
persona sustituya las conductas problemá ticas por habilidades que le permitan
controlar el entorno y comunicar lo que desea.

Si se entiendo que las conductas problemá ticas tienen un cará cter funcional, y que las
personas con TEA tienen dificultades para comprender el entorno y para comunicarse,
esta metodología pone especial énfasis en la prevenció n, generando un contexto
comprensible, cercano, positivo, en el que la persona con TEA disponga de alternativas
comunicativas, que eviten la aparició n de conductas problemá ticas.

Entre las pautas de prevenció n de conductas problemá ticas, se destacan:


- Cualquier actuació n o pauta de intervenció n continuada ha de estar consensuada y
fundamentada por parte del equipo de profesionales y familia.

- Es importante mantener un equilibrio continuo entre estructura y flexibilidad,


puesto que las cuestiones relacionadas con la calidad de vida a menudo no pueden
racionalizarse desde un punto de vista exclusivamente técnico y, por tanto, van má s
allá de las técnicas de intervenció n rígidas.

- Abordar las conductas problemá ticas desde un enfoque positivo que contemple
tanto la prevenció n como la intervenció n, lo que conlleva:

1.- Partir del supuesto de que la conducta problemá tica, generalmente, cumple
un objetivo para la persona que la manifiesta (rechazo, cansancio, problema físico,
incapacidad de transmitir de otra forma estados mentales, emociones o necesidades).
Por ello la intervenció n no debe tener como objetivo la supresió n de la conducta sino la
sustitució n, a través de la enseñ anza, por nuevas formas de influir en el entorno y en las
otras personas. Las técnicas má s eficaces para reducir las conductas problemá ticas
consisten en reemplazarlas por una habilidad que cumpla para la persona la misma
funció n.

2.- Diseñ ar técnicas individualizadas.

3.- Realizar un aná lisis funcional de la conducta: analizar variables contextuales y


reflexionar constantemente sobre nuestra forma de actuar con cada persona,
intentando siempre interpretar y entender la funció n real o el sentido de su conducta,
sin atribuirles una intenció n falsa a su comportamiento.

4.- Eliminar todo lo aversivo en nuestra relació n, enfocando los errores de las
personas con autismo de forma positiva y en lugar de resaltar el que no lo ha hecho
bien, intentar trasmitirle un sentimiento positivo.

5.- Considerar que no todas las conductas problemá ticas son objetivo igualmente
prioritario para la intervenció n.

6.- Entender que las técnicas aversivas no son adecuadas porque no identifican
la funció n y se corre el riesgo de que haya un reemplazo de una conducta problemá tica
por otra similar.

7.- Las técnicas positivas de intervenció n conductual deben fundamentarse sobre


los siguientes valores bá sicos

 Creació n de entornos apropiados, de respeto hacia las personas con


discapacidad: en las que predomine un trato digno y respetuoso y se favorezcan
las relaciones positivas (nuestro lenguaje, tono de voz, cercanía...)

 Estructura con límites claros: que cada persona sepa lo que puede o no
hacer en cada momento. Esto supone que todos actuemos de la misma forma
(coordinació n) y que cada profesional, independientemente de su estado físico o
emocional, siempre responda de una forma similar (consistencia). De esta forma
la persona con autismo tendrá una referencia clara y coherente.
 Aprovechar sus gustos e intereses
 Importancia de las técnicas de autocontrol, de las posibilidades de la
relajació n para disminuir estados de nerviosismo o ansiedad
 Ponerse en el lugar de las personas con autismo, interpretar sus
conductas desde las características de la discapacidad, y no desde nuestro
punto de vista.
 Controlar nuestra tendencia a atribuir estados mentales a las personas
con autismo y a pensar que con las conductas disruptivas actú an con mala
intenció n
 Crear un entorno cá lido y agradable, con personas de referencia en todo
momento
 Utilizar refuerzos para todos
 Siempre que sea posible ofrecer distintas alternativas para favorecer las
posibilidades de elecció n
 Ofrecer vías y oportunidades de mostrar rechazo
 Adecuar nuestros modos o lenguaje, de forma que en ningú n momento
se lesionen su dignidad y autoestima
 Entender la organizació n como algo revisable y, por tanto, mejorable en
todo momento. En muchas ocasiones la respuesta a situaciones
problemá ticas está en adaptar la organizació n. Las personas con autismo
requieren una constante readaptació n para dar respuesta a lo que cada
una necesita y a los distintos momentos o necesidades puntuales.
 Favorecer ambientes tranquilos. Analizar las situaciones que pueden
provocar stress en las personas con autismo (exceso de ruido, actividad
constante, demasiada exigencia, frustració n ante algo que no saben o
pueden hacer, falta de sentido y adaptació n de la actividad, agrupamientos
muy numerosos, situaciones de baja estructuració n, cambios, momentos
de trá nsito en los centros, consignas contradictorias...).
 Cuando se produzca una situació n problemá tica, evitar al má ximo el que
el resto de personas con autismo vivan de cerca una situació n que puede
resultarles estresante.
 Utilizar sistemas de informació n y estructuració n claros y comprensibles
(con la frecuencia y las adaptaciones que cada persona necesite).
 Ser unos receptores motivados; ofrecer respuesta ante cualquier
intenció n comunicativa o de acercamiento, cualquiera que sea la
naturaleza de la respuesta.
 Basarse en lo que pueden hacer. Actitud positiva basada en las
capacidades de cada persona

Adaptación realizada por José Luis Cuesta, de las pautas utilizadas en Autismo Burgos)

Objetivos:
 Conocer la metodología de intervenció n ante conductas problemá ticas, basada
en el aná lisis funcional de la conducta.
 Apoyo Conductual Positivo: fases y estrategias de intervenció n.

Contenidos

 Conceptualizació n y metodología del Apoyo Conductual Positivo

http://www.autismoburgos.es/download/aprende-a-expresar-la-ira/

https://consaludmental.org/publicaciones/Apoyoconductualpositivo.pdf

http://www.autismoburgos.es/download/autoproteccion-y-conductas-invasivas/

https://svnps.org/documentos/alter-autista.pdf

http://speakup.progettisociali.it/docs/es/guide_two.pdf

https://www.plenainclusion.org/sites/default/files/apoyo_conductual_positivo.pdf

Metodología docente:

 Lectura de documentos y bibliografía sobre el tema


 Presentació n online
 Recursos complementarios; se entregará un listado de recursos y bibliografía de
apoyo

Actividad de Evaluación

1 El apoyo conductual positivo interpreta las conductas como:


a) Algo asociado a la discapacidad
b) Algo asociado a có mo la persona manifiesta su discapacidad
c) Algo que cumple una funció n para la persona
d) Ninguna afirmació n anterior es cierta

2 Cuando la persona está en la fase previa a la de explosió n de la conducta


problemá tica. debemos:
a) Rebajar el nivel de exigencia y favorecer su autorregulació n.
b) Hablar con la persona e informar de las consecuencias negativas de su posible
conducta problemá tica.
c) Agarrarla y abrazarla fuerte, aplicando fuerza y así calmá ndole.
d) Todas las anteriores son correctas.

3 Señ ala la opció n correcta:


a) Normalmente el objetivo de una persona con TEA cuando tiene una conducta
problemá tica es dar informació n de que necesita algo.
b) Muchas conductas “alteradas” de las personas con TEA pueden ser formas de
comunicar necesidades, rechazar situaciones ...
c) La mayoría de las conductas problemá ticas tienen una funció n comunicativa.
d) Todas las anteriores son correctas.

4 El Apoyo Conductual Positivo, persigue:


a) Eliminar conductas problemá ticas
b) Modificar las conductas problemá ticas
c) Sustituir las conductas problemá ticas
d) Todas las anteriores son correctas

5 Selecciona la opció n correcta. El Modelo de calidad de vida de Schalock abarca:


a) Factores objetivos y subjetivos, expectativas, contexto.
b) Asegurar condiciones de vida que para la persona sean importantes
c) Implica a las personas con autismo y a las organizaciones de apoyo
d) Todas las respuestas anteriores son correctas

6 Indica cuá l de las siguientes afirmaciones se generan a partir de una mala


prá ctica en la intervenció n con personas con TEA, en relació n a su derecho al
desarrollo personal:
a) La persona no se comunica porque no existen sistemas alternativos o
aumentativos de comunicació n para dar respuesta a sus necesidades.
b) Siempre que la persona elige, lo hace escogiendo alternativas que no son
posibles en ese momento.
c) El momento de recreo, jugando con el resto de niñ os, es el momento del día
en el que todas las personas con TEA se relajan y disfrutan, por ello es mejor
contemplarlo como un tiempo “sin intervenció n”
d) Todas las anteriores son correctas.

7 ¿La forma má s objetiva de evaluar la calidad de vida de las


personas con TEA con graves dificultades de comunicació n y
comprensió n, es?
a) A través del registro y aná lisis de indicadores verbales,
conductuales y emocionales
b) Preguntando exclusivamente a sus familias
c) Preguntando exclusivamente a los profesionales de
referencia
d) Observá ndolas en las actividades donde no se desarrollen
conductas problemá ticas.