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Reseña crítica

Pensar por sí mismo

Sara Mariane Herrera González 

Luvin Arbey Benítez

Universidad del Quindío


Facultad de educación
Licenciatura en literatura y lengua castellana
Calarcá - Quindío
2020
Pensar por sí mismo

Se ha dicho siempre que leer impulsa las ideas y estimula el pensamiento; sin
embargo, Schopenhauer (Pensamiento, palabras y música, 1998) discrepa de esta
opinión. Dice este autor que leer mucho  limita el libre pensar y que es mejor
pensar con las ideas propias que con las de otros. Es mejor absorber los detalles
de afuera para realizar una introspección, que lleve a la creación de pensamientos
propios, que surjan naturalmente de acuerdo al presente inmediato, el entorno y el
momento. “Leer es pensar con la cabeza de otro en lugar de con la propia”
(Schopenhauer, 1998: 56). 

Schopenhauer enfatiza en la necesidad de pensar por sí mismo, buscando


inspiración y conocimiento en el exterior, a lo que él denomina “el libro de la
naturaleza”, encontrando así el camino a la sabiduría, de donde nacen los
pensamientos propios. “El producto intelectual del que piensa por sí mismo es
como un bello cuadro, fiel a la vida, en que la luz y las sombras son exactas, su
tono contenido, la armonía de colores perfecta.” (p. 39).

En este orden de ideas, solo quienes piensan por sí mismos pueden liberarse de
las ataduras de la mente y el espíritu que supone el exceso de lectura, ya que los
libros limitan e influencian la mente del lector. Es por esto que los pensamientos
poseen más valor cuando son encontrados por cuenta propia, incluso si estos ya
han sido plasmados por otros en el papel; el esfuerzo y tiempo que tomó descubrir
la idea, aunque hubiese sido más sencillo buscarla en libros, hace que esta se
convierta en parte intrínseca de nuestro ser. Leer es vivir la experiencia a través
de lo que otros cuentan, pensar es ser partícipe de la misma. 

Si bien es cierto, la perspectiva de este filósofo respecto al tema es sin duda muy
interesante y contraria al concepto que siempre se ha tenido sobre la lectura y el
pensamiento, da argumentos sólidos que plantean por qué es tan importante
pensar por sí mismo y tener un criterio propio, sin dejarse influenciar de los
pensamientos ajenos que plasman los libros. Pero, ¿hay pensamientos realmente
propios?, Paz (1991), afirma: "... el hombre, siempre inacabado, solo se completa
cuando sale de sí y se inventa." (p. 90), nos dice, además, que "sólo seremos
nosotros mismos si somos capaces de ser otro", ya que "nuestra vida es nuestra y
de los otros" (Paz, O., (1993), Itinerario, México, FCE).

En conclusión, el ser desde un primer momento se encuentra permeado del otro,


es imposible alejarse de este hecho; cada acto de nuestra vida es la recreación de
los actos que otros han realizado. Un libro es el resultado de miles de mentes
convergiendo en una sola, un recuento de ideas pensadas con anterioridad que se
han instalado en cada quien hasta volverse parte intrínseca del yo, creando –o
recreando– nuevas ideas y formas de expresarlas. Después de una conversación,
lectura o relación con alguien no se vuelve a ser el mismo, nos descubrimos en el
reflejo de los demás. Por ende, para pensar por sí mismo, es necesario ser
conscientes de que nuestros semejantes viven en nosotros y en nuestras ideas,
saber que el criterio personal se cimienta desde el reconocimiento como individuos
que viven en la pluralidad del ser.   

Referencias bibliográficas

Schopenhauer, A., (1998), Pensamiento, palabras y música, Madrid, España,


editorial EDAF

Paz, O., (1993), Itinerario, México, FCE