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“Realiza un acto de bondad al azar, sin expectativas de recompensa, seguro sabiendo que algún día

alguien podría hacer lo mismo por ti.” Diana de Gales

La princesa Diana de Gales fue la líder femenina más influyente de su tiempo que rompió los
paradigmas de la realiza y cautivo al mundo con su sencillez y arduo trabajo por los más
necesitados.

En el presente ensayo abordaremos el estudio de lo que caracteriza a un buen líder y nos


enfocaremos en la princesa Diana de Gales, un personaje único a través del tiempo que demostró
liderazgo a pesar de la oposición.

Existieron y existen muchos líderes que han dejado una huella en su paso por el mundo, sin
embargo, no todos utilizan su poder e influencia para realizar lo que es correctamente ético, por ello
deberíamos preguntarnos ¿Qué conlleva ser un buen líder? Así como varios líderes, Diana de Gales
fue alguien que dedicó su vida en hacer lo que es correcto y no lo que otros creían que era lo
correcto.

Un líder tiene responsabilidades éticas, ya que tiene un impacto sobre las personas y la sociedad en
general, por ello, un líder tiene la gran responsabilidad de influenciar a los demás hacia acciones
éticas, ya sean a sus seguidores como hacia otros líderes.

Carlos Renck considera que hay tres formas fundamentales para desarrollar el liderazgo “La
primera es conocerse; la segunda, desarrollar la capacidad de percibir las emociones en los otros lo
que convencionalmente se le llama empatía; y la tercera, saber comunicar. Esta última es muy
importante, pues el líder precisa desarrollar su capacidad de escuchar de forma activa, o sea,
entender lo que se está diciendo y lo que se deja de decir”(1)

Sin embargo, aún no se ha hablado de lo que caracteriza a un buen líder, una de las principales
características es confianza en sí mismo, ya que el líder al tener confianza en sí mismo podrá tomar
decisiones sin dudar.

Sergio Oxer, Socio consultor en Oxer Coffoni Desenvolvimento, con amplia experiencia en
Desarrollo Organizacional y de Liderazgo, afirma que “Primero, es preciso que los líderes se
conozcan mejor ellos mismos, para percibir lo que les gusta, lo que no les gusta, lo que hacen bien y
lo que hacen errado. Y de ahí, pasar a incorporar nuevas técnicas”. Para poder guiar a un grupo de
personas deben ser personas seguras de sí mismas y sapientes acerca de lo que son capaces y así
poder ayudar a los demás.
Por otro lado, un buen líder es “alguien que se comporta con la máxima educación, con un respeto
absoluto hacia nuestro trabajo, que trata siempre de motivarnos, y que es positivo, incluso en
situaciones difíciles o complejas.”(2) Y no olvidar que un líder siempre va actuar en base a sus
valores, que pueden ser muchos, pero cada uno es esencial para ser un buen líder.

Diana Frances Spencer, conocida como Diana de Gales, no solo fue la exesposa del futuro rey de
Inglaterra y un ícono de moda, sino fue una mujer que utilizó su fama, influencia y status para dar
un gran aporte al mundo y marcar la diferencia.

“Podría haber sido conocida por sus bonitos vestidos y su estilo majestuoso. Tenía todo eso, pero
también sabía que su plataforma le brindaba la oportunidad de facilitar un cambio real. Su negativa
a encasillarse en esos roles tradicionales "reales" del pasado creó un mundo en el que ahora se
espera que las celebridades y los ricos usen su riqueza y acceso para marcar la diferencia donde y
como puedan.”(3)

Diana quería que la realeza se acercara a las personas y que puedan sentir todo el amor de ellos.
“Me gustaría una monarquía que tenga más contacto con su gente”, dijo Diana en una entrevista con
la BBC en 1995.(4)

Diana fue una gran líder y demostró su empatía, compasión y cooperación realizando trabajos
humanitarios; uno de ellos hacia los enfermos por SIDA justo en su apogeo, donde había mucha
información errónea sobre el VIH y el SIDA, y la gente temía tocar a quienes tuvieran el virus. La
princesa concientizó a miles de personas sobre esta enfermedad, utilizó su influencia para actuar
éticamente y se aseguró de ser fotografiada dando la mano a pacientes VIH positivos en un hospital
de Londres en 1987, sin usar guantes. Y ese momento fue recordado hasta el día de hoy.

Tiempo después, Gavin Hart, del National AIDS Trust, comentó mediante la BBC que Diana ayudó
en gran medida a eliminar el estigma del SIDA: “En nuestra opinión, ella fue la embajadora más
importante de concienciación sobre el SIDA en el planeta y nadie puede llenarla. zapatos en
términos del trabajo que hizo”.(3)

Así mismo ella estaba dispuesta a arriesgar su vida al visitar Angola para apoyar y abogar en contra
las minas terrestres, junto a la International Campaign to Ban Landmines (ICBL); arriesgando su
propia seguridad para ayudar a los más necesitados y afectados por las minas. Estuvo dispuesta a
caminar por un campo minado activo y conducir un especial de televisión sobre el tema. Con este
acto demostró realmente como debe actuar una buena líder, fue empática y servicial; y ninguna
princesa hubiera hecho lo que hizo ese día en Angola.
Diana también demostró justicia al rechazar formalidades de la realeza, ya que normalmente se
debe de saludar o dirigir de una forma a alguien perteneciente a la realeza, sin embargo, ella fue la
primera de la familia real en hacer esto. Ella dijo: “No sigo las reglas … Me conduzco desde el
corazón, no desde la cabeza”. Diana pensaba que todos merecían el mismo amor y el mismo trato; y
este acto se convirtió en un ejemplo, ya que actualmente el duque y la duquesa de Cambridge, así
como el duque y la duquesa de Sussex, suelen seguir el ejemplo de Diana.

Así mismo, Diana no solo influyó y motivó a las personas sino también a varios líderes que ya
basaban su vida éticamente y otros que aún no. Invitó a muchas otras celebridades a acompañarla en
sus trabajos humanitarios, entre ellos, el cantante Elton John con quien trabajó codo a codo y
arduamente en campañas contra el sida, también Mario Testino, un fotógrafo peruano, que hizo
algunas de las fotos más famosas que se conocen de Diana, donde afirmó que fue ella quien lo
inspiró para hacer trabajo solidario.

“En los años 80 cuando los prisioneros en Robben Island, entre ellos Nelson Mandela, se enteraron
de que la princesa Diana había visitado y tocado la mano de enfermos de sida, ellos empezaron a
acercarse a los prisioneros que padecían la enfermedad, pues había una división entre reclusos con
SIDA y sin ella.”(5)

Además, la princesa Diana logró recaudar millones de dólares para caridad a lo largo de su vida,
incluyendo la famosa subasta de sus vestidos. Así mismo, Stephen Lee, director del Institute of
Charity Fundraising Managers del Reino Unido, dijo: “Ninguna otra persona ha tenido tanto
impacto en causas benéficas en el siglo XX”.(6)

Por todo el esfuerzo y dedicación a su trabajo, en 1997 ganó el premio Nobel de la Paz en 1997, año
en que murió Diana.

Paralelamente, “el príncipe Harry siguió el legado de su madre en la lucha para erradicar las minas
hasta el día de hoy. Tanto él como su hermano, el príncipe Guillermo, y su cuñada, la duquesa de
Cambridge Kate Middleton, crearon una fundación propia que lleva adelante muchas obras de
beneficencia, The Royal Fundation.” (7) Este es un gran ejemplo de que Diana dejó un legado hasta
el día de hoy, es tan gratificante saber que aún se recuerda a Diana, no como una princesa más, si no
como una líder que rompió las reglas y mediante el liderazgo, perseverancia, empatía, cooperación
y amor, logró que el mundo tenga otra perspectiva.

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