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“La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha”

Michel Eyquem de Montaigne

El ensayo

Para clasificar las obras literarias existen unos sistemas que, aunque no sea posible
hablar de una categorización precisa y exacta, permiten catalogarlos desde la
significación, la interpretación, el contexto o también desde la estructura misma de
la obra, uno de esos sistemas son los géneros literarios.

Los géneros literarios posibilitan la clasificación de una obra y ofrecen


características o requerimientos para que el autor estructure su creación. Según la
retórica (sistema o conjunto de reglas y recursos necesarios para la construcción de
discursos) se pueden referir los siguientes géneros: el narrativo, el dramático, el
lírico y el didáctico. El ensayo es un texto que pertenece al género didáctico, pues
tiene como finalidad, entre otras, la enseñanza o manifestación de ideas expresadas
con un lenguaje claro y preciso, pero además elegante y elaborado.

El término ensayo proviene de los Essais, escritos del autor francés renacentista
Miguel de Montaigne a los cuales denominó con ese nombre. Sería posible afirmar
que el ensayo literario puede visualizarse desde dos perspectivas: la primera es la
que se basa en los conocimientos para reflexionar acerca del ser, el mundo y sus
relaciones. La segunda hace referencia a la literatura, obras y autores.

Como no es posible dar una definición exacta al término ensayo se puede sostener
que es un escrito en el que se expone, analiza o comenta un tema. Se escribe de
acuerdo con la visión particular del escritor, es decir, éste expone su punto de vista,
sus reflexiones y posturas a partir de las lecturas que ha hecho sobre el tópico a
tratar.

Elaborado por Sandra María Bedoya Meneses.

sandramaria.bedoya@upb.edu.co
En un ensayo la honestidad y las ideas propias son de gran valor, sin embargo,
la responsabilidad ante ello debe sustentarse con lo que se ha leído. Resulta,
además, importante incluir ideas con las que no se esté de acuerdo apoyado, claro
está, en la información recopilada. Para la construcción de este tipo de texto, el
autor ha indagado tanto que ya se torna familiar, pues hasta parece que fuera parte
suya.

Se debe considerar que dentro del ensayo se pone en juego la subjetividad por tanto
se asume una posición frente al tópico presentando argumentos o razones
validadas para que logre la persuasión y convencimiento del lector.

Estructura y construcción del ensayo

No sería adecuado plantear una forma exacta para su construcción pero, para
quienes estamos noveles en el asunto, sería pertinente que se considere lo
siguiente:

1. Para iniciar el ensayo se torna imprescindible decidir el tema del que se va a


discutir, preferiblemente, un tema que genere inquietud y gusto; en caso tal
que el texto sea de carácter obligatorio, como suele pasar con los
académicos, es recomendable asumir una actitud positiva frente a lo que se
construirá, en ello se evidencia con facilidad el interés y la dedicación.
2. Se elabora una lluvia de ideas tomando como punto de partida el objetivo,
todas ellas o algunas se ampliarán y servirán para estructurar el texto.
3. Se plantea la tesis, afirmación o negación, que se defenderá a lo largo del
texto, ella indica la posición del ensayista.
4. Se elabora la introducción en la que se expresan el tema, el objetivo y se
explica el contenido. Se pueden usar diversas maneras, por ejemplo, la visión
del tema a través de la historia, una definición breve o una anécdota. La
extensión de esta parte depende de la extensión general del texto, se
recomiendan hasta ocho cuartillas cuando el texto es amplio.

Elaborado por Sandra María Bedoya Meneses.

sandramaria.bedoya@upb.edu.co
5. El desarrollo del tema se puede construir dando la definición de conceptos,
señalando ejemplos, comparaciones, descripciones, mostrar las relaciones
de causa-efecto, citar estudios realizados por expertos, confrontar textos o
teorías. Es necesario apoyar las afirmaciones o negaciones con fuentes
válidas (estudiosos reconocidos). Se debe tener cuidado con las
contradicciones, las llamadas falacias, que convierten los argumentos en
mentiras.
6. Es posible concluir el ensayo usando las maneras de la introducción; no se
puede olvidar que la conclusión es la última imagen que le queda al lector,
le debe generar inquietud para que siga leyendo acerca del tema.
7. Los referentes bibliográficos son importantes para que el lector amplíe la
información si lo desea.

Nota: el ensayo debe estar escrito de forma tan amena que el lector lo asemeje
a una conversación con el autor. No se puede perder de vista el cuidado y la
elegancia en la escritura. El tema no se agota, procura generar inquietud en el
lector.

Asuntos como la forma de presentación se abordan desde las instrucciones de


los diferentes estilos: ICONTEC, APA, VANCOUVER, entre otros, según el área
de conocimiento.

Puede ser que se haya escapado algún detalle por enunciar, por ello no duden
en plantear sus inquietudes.

Referente bibliográfico

Vélez, Jaime Alberto, 2000, El ensayo. Entre la aventura y el orden, Bogotá,


Taurus.

Rodríguez R, Martínez MO. Ensayo. Trabajos académicos de la Universidad


Nacional de Mar de Plata, Facultad de Humanidades 2009. En:
http://www.scribd.com/doc/ 16078091/trabajos-academicos-ensayo.
Elaborado por Sandra María Bedoya Meneses.

sandramaria.bedoya@upb.edu.co
Padilla-Ávila CI. Como escribir un ensayo. Crea udg. 2009 En:
http://www.crea.udg.mx/handle/1234567889/202.

Elaborado por Sandra María Bedoya Meneses.

sandramaria.bedoya@upb.edu.co