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IDENTIDAD Y VOCACIÓN DOCENTE

ELIANA YULIETH CUERVO HIGUERA

FREDY DAVID MONSALVE ROCHA

ELIAM YEZID MIRANDA BERNAL

FACULTAD: CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN


LICENCIATURA EN LITERATURA Y LENGUA CASTELLANA
TUNJA
2020
Contenido

INTRODUCCIÓN.................................................................................................................................3
INSTRUMENTO DE LA ENTREVISTA.............................................................................................4
TRANSCRIPCIÓN...............................................................................................................................5
ANÁLISIS DE LA ENTREVISTA.....................................................................................................11
CONCLUSIONES...............................................................................................................................17
REFERENCIAS..................................................................................................................................18
INTRODUCCIÓN.

La identidad y vocación docente son procesos que se construyen desde mucho antes de

ingresar a una carrera profesional, ya que estos están sujetos al desarrollo y la misma

reflexión del individuo en los procesos de identidad, los diversos roles y contextos sociales en

los cuales este se encuentre; por lo tanto, hace de ello un ámbito que en varias ocasiones se

torne subjetivo con respecto a cada individuo implicado en esta profesión. Para poder

entender estos aspectos tan importantes de la formación y el desarrollo de la identidad y

vocación docente, se tiene que hacer el respectivo análisis de cada uno de ellos y lo que estos

implican, para así tener una idea clara de lo que se está hablando y con base en ello darnos

una representación de cómo estos mismos también se interrelacionan.

El objetivo de esta actividad es la de llevar a cabo el ejercicio de investigación formativa,

relacionado con la identidad y la vocación docente entendiéndola como un adiestramiento

para enriquecer y reforzar nuestros conocimientos de investigación, vocación e identidad; así

mismo, está sustentada en el análisis de las mismas en donde se unifican la hermenéutica

con la triangulación.

La actividad se desarrolló de acuerdo a la organización y planteamientos sugeridos por el

docente orientador, así obteniendo los resultados que serán expuestos y en donde se

evidencian las distintas técnicas y metodologías aplicadas en dicha actividad y que con base

en el análisis y estudio del material de apoyo se obtuvieron los resultados deseados dando así

tres tipos de observaciones de acuerdo a la entrevista realizada.


INSTRUMENTO DE LA ENTREVISTA.

TRANSCRIPCIÓN.

1. Gohier asumía la identidad docente con dos procesos fundamentales que eran

identificación y la identización. El primero hablaba del sentido de pertenencia que

caracteriza y asocia a un docente con su profesión y la otra eran los métodos y

elementos que el docente utilizaría para desarrollar su profesión en el ámbito laboral.

¿Teniendo en cuenta esto, podría expresarnos una característica de su identificación y

una de su identización?
Buenas tardes, mi nombre es Magdiel Benavides, soy licenciado en filosofía, trabajo

orientando la materia de filosofía en decimo y once, ciencias sociales en novenos y también

ética.

De acuerdo con mi profesión, con mi licenciatura que es Filosofía, voy más a la parte no

tanto de docente sino de orientador, de acuerdo a los avances de la ciencia y la neurociencia

estas nos han llevado a que nosotros simplemente seamos orientadores; en este sentido, el

hallarse uno comprometido como docente en la orientación de los estudiantes, de personas

que tienen el conocimiento en un celular, todo lo que necesiten conocer lo pueden encontrar

ahí, con base en ello nuestro compromiso es más de orientación, es más un compromiso con

nuestra comunidad, con nuestra institución, con nuestro contexto como tal de acuerdo a las

circunstancias en que vivimos; de esta manera se siente la identidad, no como de docente sino

más de orientador y de acompañar a esos estudiantes en el proceso de ir a encontrarse con ese

mundo en el cual van a estar sumergidos durante toda su vida.

Es más como un proceso de formación para usted

Sí, es más de formación para mí como persona el poder orientar a los estudiantes, estarlos

acompañando para que se enfrenten a su mundo y a su contexto en el cual van a vivir.

1.1. Con base en lo que menciona ¿qué es eso que lo hace distinto a otros maestros a la

hora de enseñar?

De acuerdo con lo que oriento, es más como el llegarle a la persona, es hacerlo más

competitivo, es lograr ser más práctico en la vida de los estudiantes, y de esta manera

acercándose a sus contextos, trabajar con ellos desde lo que son y lo que pueden llegar a ser,

toda su potencialidad, en sí eso es lo que me hace más el cercano a los estudiantes y así

mismo que se identifiquen con uno.

1.2. Por otro lado ¿qué concepto cree tienen sus alumnos de usted a nivel profesional?
Que estoy con ellos en su proceso formativo y más que formativo de orientación.

2. ¿Qué aspectos o situaciones lo han ayudado a su construcción o reconstrucción de su

identidad docente?

Si uno está comprometido con su profesión, el contexto donde vive uno, donde comparte

con todos los jóvenes, lo lleva a reflexionar, lo lleva a ir mejorando e ir reconstruyendo toda

su identidad profesional, también el compromiso con uno mismo porque tiene personas que

lo van a seguir como modelo y es necesario ser más competente frente a ellos para poderlos

orientar en su proceso formativo.

2.1. ¿Qué aspecto durante su vida escolar ayudó a la construcción de su identidad

docente?

Cuando era pequeño y estaba en el colegio, la situación de violencia y desamparo que

había en el pueblo que viví en el norte de Boyacá, eso me llevo a empezar a generar nuevas

formas, nuevas alternativas, a ser comprometido con mi vida, a ser competente y a tener un

compromiso con mi contexto, en donde sea que me encuentre y en este caso en la institución

en que estoy laborando.

3. ¿Qué teorías, modelos o metodologías lo ayudaron a forjar su identidad como

docente?

Modelos… no estoy de acuerdo con cuestiones de modelos, porque estos son una forma y

una estructura para rotular a las personas, entonces no estoy de acuerdo con eso, de hecho

esos modelos pedagógicos son antiquísimos y solamente son una forma de rotular,

estigmatizar a los seres humanos.

Esos modelos hacen parte de la escuela tradicional.


Exacto y realmente no forman, no orientan, están más en rotular y estigmatizar al ser

humano poniéndoles un valor numérico o de otra índole, pero realmente no ayudan a ese

proceso de orientar al ser humano , entonces, en ese sentido en cuestiones de modelos no. Lo

que me ha llevado a ir mejorando es el compromiso con mi contexto en la forma de la

mentalidad que tienen nuestros estudiantes, nuestros jóvenes, orientándolos a que sean

competentes, a que sean súper humanos y a que realmente enfrenten su realidad dignificando

su vida.

3.1 Como docente y con base a los procesos reflexivos que usted está diciendo ¿Cree

usted que esta identidad se construye en todos los aspectos y contextos sociales? ¿Por

qué?

Yo pienso que el quehacer de orientador, como docente, más orientador que docente, me

lleva a ser mejor persona, en el caso mío y de acuerdo con lo que oriento pues me lleva a que

tengo que ser competente como ser humano, que tengo que tener carácter, unas metas fijas,

que tengo que estar adelante ya que debo estar informando que está pasando en el mundo,

que está evolucionando para poder orientar a las personas que tengo ahí al frente.

Continuamos con las preguntas de vocación docente.

1. La vocación puede definirse como aquella inclinación de una persona hacia cierta

profesión o carrera concreta, se puede decir que la vocación no es algo con lo que se

nace, sino que se va construyendo a lo largo de la vida ¿en qué momento usted sintió ese

llamado o inclinación hacia la labor docente?

Pienso que desde el contexto en el cual estudié, de violencia y donde se veía tanta

desigualdad social, donde había tanta marginación, me llevo a ser comprometido conmigo

mismo y con mi entorno entonces vi una forma de ser voz de los que no tiene voz y poder
orientar en la forma de ser docente. Ahora en el área que elegí que es la Filosofía, es mucho

más fácil en cierto sentido, y me exige más compromiso en la parte humana y para lo que he

hablado previamente, que es el ser competente frente a mis estudiantes, entonces yo pienso

que desde los mismos entornos en que yo viví de violencia y marginación, me han llevado a

poder hacer algo por esos contextos y en los cuales estoy viviendo ahora.

1.1. Entonces podemos decir que esos contextos lo llevaron a confirmar a muy temprana

edad que usted quería dedicarse a la docencia, y que era lo que realmente le apasionaba.

Claro que sí, siempre me ha gustado y es bueno estar al frente orientando porque tiene uno

que estar preparándose, tiene que estar en constante actualización, pues porque los

estudiantes, los jóvenes de ahora tienen el conocimiento más a la mano y uno tiene que estar

adelante de ellos.

2. El Psicólogo Oscar M. Camarillo Corona dijo: “actualmente estamos siendo testigos

de un deterioro grave del sistema educativo en nuestro país y este detrimento tiene

mucho que ver con que gran porcentaje de los aspirantes a la profesión docente basan

su elección vocacional, más en un deseo de alcanzar una seguridad económica a través

de una plaza, que en tener una auténtica vocación docente”.

De acuerdo a lo anterior, ¿qué haría usted como docente para ayudar a encontrar

esa vocación docente en las nuevas generaciones que aspiran a formarse como maestros

a partir de su experiencia vocacional?

Pues digo que si una persona ha tenido la vocación aparte de ser docente, o no la haya

tenido o por accidente llegue a ser orientador, a ser docente, por un concurso, o por otro

medio, esas circunstancias no son óbice para que una persona no se pueda comprometer con

lo que está haciendo, el hecho de que tenga conocimientos por ejemplo en física, química, o

de las distintas materias que se trabajan o se orientan en un colegio y que un ingeniero pueda
llegar a ser docente y paso el concurso de méritos que tenemos en nuestro país; por lo cual

eso no es inconveniente y tampoco es la razón por la que se deteriora el sistema educativo,

una persona que haya estudiado una ingeniería puede ser un gran docente y de hecho hay

tanto abogados como ingenieros que son muy buenos docentes, a lo largo de mi carrera y lo

que he estudiado me he encontrado con ese tipo de personas, entonces no es necesario que

desde un comienzo se quiera ser docente, eso se va desarrollando, uno se va construyendo y

si tiene un compromiso con su conocimiento y con su contexto, va a ser un excelente docente,

entonces no estoy de acuerdo con lo que se plantea, estoy de acuerdo es con que el sistema

educativo colombiano como tal si es paupérrimo y realmente no humanizante sino

degradante.

¿Usted considera que tiene vocación docente?

Pues que tenga vocación docente, no sé, siento lo que estoy haciendo, vivo lo que estoy

hablando y eso es lo que me lleva a estar al frente de los estudiantes.

3. ¿Tuvo algún referente al comienzo de la práctica docente que lo llevo a descubrir

otros motivos vocacionales?

Sí, hay otros motivos que eran personales en cuestiones por ejemplo del miedo a hablar y

el autoestima baja, estos eran unos retos para mí, el poder vencer y superarlos, hay unas cosas

personales que me exigían en el ser profesional, entonces también fue el empezar a trabajar

como docente un desafío que he ido manejando y que ha sido también benéfico en mi vida,

de hecho he aprendido más en mi labor como docente que lo que he orientado o formado a

los estudiantes, entonces para la parte personal y profesional, eso es lo que me ha llevado a

hacer esa labor.

3.1. ¿En algún momento sintió que dicha vocación iba hacia otros aspectos profesionales

ajenos a la docencia?
Sí, de hecho la parte de la profesión docente me ha llevado estar frente a las personas, a

saber orientar un tema, saberlo preparar, organizar bien lo que voy a hacer, lo que voy a decir

y de que voy a hablar, de hecho cada vez que uno va a estar frente a los estudiantes se tiene

que saber cuál o qué es la finalidad que se va a llevar en todo el proceso para llegar a ese fin,

todas esas estrategias que uno debe tener, eso me ha ayudado en la parte también del derecho

pues cuando uno está en un proceso judicial o cuando se está al frente de los mismo clientes o

ante un juzgado pues uno tiene que saber dirigirse a las personas, con seguridad, con carácter,

y eso es lo que en la parte docente me ha fortalecido en ese aspecto.

Muchas gracias.

ANÁLISIS DE LA ENTREVISTA.

Primer análisis:

Frente a lo expresado por nuestro docente entrevistado respecto a la identidad y vocación

docente, es muy claro que en él existieron y están aún presentes estas dos, y lo afirmamos así

desde nuestra posición como investigadores pues denotamos la pasión con que hablaba de su

profesión, además de que se le veía convencido de que el camino que había elegido para su

vida era el correcto, nos manifestó que él no se sentía tanto como un docente, porque para él

era más importante enriquecer, apoyar y potencializar ese conocimiento que el alumno

adquiría o traía autónomamente ya fuera por aparatos tecnológicos, internet, noticias y


demás, al contrario de entregarles un montón de conocimientos académicos sin sentido

alguno, por eso independientemente del grado de conocimiento que trajera cada persona él

quería tomar eso y pulirlo, básicamente el veía un diamante en bruto en cada uno de sus

estudiantes. En ese orden de ideas él se denomina como un orientador. Entonces se cumplía

en este docente lo que decía Gohier cuando hablaba de los dos procesos fundamentales para

la identidad docente pues en su identificación se mostraba como orientador, asumía lo que él

quería ser en su profesión y así sus alumnos también lo conocían y la identizacion pues los

métodos propios que usaba como potenciar ese conocimiento previo de sus estudiantes con lo

que él sabía, lograba interactuar con ellos y llevarlos a perfeccionar ese conocimiento y al

mismo tiempo enriquecerse más como persona y docente.

Por otra parte, el psicólogo Oscar M. Camarillo Corona mencionaba que “si nosotros

como docentes y educadores pudiéramos descifrar esta red simbólica e imaginaria que se

construye en las aulas, podríamos crear sin duda mejores condiciones de aprendizaje pues lo

alumnos no son solo intelecto, actitudes y aptitudes” entonces, esto nos lleva a pensar que el

docente que entrevistamos estaba en lo correcto cuando proponía ese estilo de impartir sus

clases, pues lo hacía desde una posición distinta a la de dictar y más bien asumía el rol de

consejero y guiador con base al conocimiento de sus estudiantes y esto le permitía conocerlos

mejor ya desde un ámbito más afectivo e interpersonal , vemos que la investigación daba los

frutos esperados pues en este maestro se cumplía a cabalidad lo que era el poseer la identidad

docente, pues rompió esos paradigmas de “yo le dicto y usted aprende” y le permitió pasar a

“usted me dice lo que sabe y yo lo guio de la mejor manera a perfeccionar eso que sabe y

aprendemos los dos”, entonces sin una exuberante investigación pudimos saber que este tenía

dicha vocación docente, pues fue gracias a esa vocación que pudo crear una identidad

docente propia, autónoma y funcional para desempeñar su profesión de una manera distinta.

Queremos mencionar que el docente entrevistado expreso que su contexto de violencia,


desigualdad y violación a los derechos humanos que él pudo evidenciar y tal vez vivir

durante su niñez estudiantil fue la firme certeza, la motivación inicial y principal que lo llevo

a querer ser un docente, pues quería ayudar aquellos que no tenían voz, que no tenía una

oportunidad de educarse y que el estado los había marginado como en el caso de su contexto

y así nos lo cuenta en la entrevista, entonces él quería ser maestro para ayudar , para guiar y

para orientar por el camino de una buena educación aquellos que tuviera la oportunidad de

orientar, entonces intuimos como investigadores que nunca pensó en buscar dinero en

cantidades para asegurar su integridad personal sino que quería estudiar algo que le sirviera a

la sociedad y que al hacerlo pudiera dejar un aporte significativo en la vida de alguien, por

eso escogió la profesión más adecuada y esto nos lleva a pensar y a referir lo que este maestro

nos contestó con dos cosas que dijo el Psicólogo

Oscar M. Camarillo Corona, la primera acerca de que actualmente los aspirantes a la

docencia solo ven la profesión como un aseguramiento netamente económico y su motivación

es solo esa y que a causa de esto el deterioro en el sistema educativo del país es grave, y la

otra sobre que “afortunadamente también hay docentes con una vocación genuina y que

sienten el orgullo, la responsabilidad y la conciencia que implica pararse en el aula y

construir día con día un mejor futuro para sus alumnos y para su país”. Por eso quisimos

referenciarlo con estas dos citas a nuestro maestro entrevistado porque nos quedó más que

claro que, sí hay docentes genuinos como lo decía el psicólogo que tienen una verdadera

vocación docente y que quieren aportarle a la sociedad en vez de quitarle y empeorarla

buscando únicamente su beneficio personal.

Por eso nosotros como docentes en formación pensamos y creemos firmemente en que no

se puede primero, llegar a pretender tener una identidad docente sin siquiera tener una

vocación docente primero, eso sería saltarse el proceso y no funcionaria. Y segundo que la

vocación docente es algo tan específico que solo los verdaderos humanos hablando del
contexto afectivo pueden llegar a tenerla y que, si se tiene esa vocación docente, se puede

decir que se tiene todo para no solo triunfar en la vida, sino que otros contigo también

triunfen.

Segundo análisis:

Sumergirnos en el mundo de la identidad y la vocación docente es algo de mucha

profundidad, se sabe que existen múltiples aspectos que interfieren en la vocación y esa

misma lleva a la construcción de esa identidad como docente. Muchos de estos aspectos

vienen dados a partir de sucesos socioculturales, relaciones interpersonales y reflexiones

propias a partir de las experiencias, un ejemplo de esto puede ser los contextos de violencia,

donde la labor docente se convierte en una alternativa para intentar orientar a las personas,

sacarlas de esas situaciones o llevarlas a comprender el mundo en el que están, como

enfrentarse a él o salir de ahí, como lo menciona el psicólogo Oscar Camarillo: “los

profesores tienen la posibilidad de cambiar el futuro de muchos niños y niñas, tienen la

capacidad de influir en sus alumnos y marcarlos de por vida ya sea positiva, negativamente,

es decir, los docentes somos en gran medida responsables y participes de muchos de los

problemas y avances de nuestro país, no solo en materia educativa, sino también en el ámbito

social”, de esa manera en necesario estar en permanente construcción de esa identidad como

docentes; La identidad docente pasa por tres tensiones: la primera, entre la confirmación de la

identidad o vocación y la adquisición de una nueva identidad; la segunda, entre la identidad

atribuida a la formación y la identidad reivindicada o comprobada; y la tercera, entre el

proyecto identitario personal y el de los demás ( Kaddori y candroz, 2008), desde pequeño

esta identidad puede sentirse e ir formándose con el transcurrir de los años desde cuando se

empieza la formación como docente y cuando ya se ejerce la labor como tal, esto dado por

esos procesos de reflexión, esa mirada y criterio de los otros hacia nuestro desempeño, la

manera en que los estudiantes ven al docente y desde la propia perspectiva comprometido con
sí mismo, llegando a ser más competente para poder orientar en los estudiantes en su proceso

formativo por eso un grave problema es el no llegar a sentir lo que se hace, mejor dicho no

sentirse realizado con la profesión, no sentir esa vocación, entendida esta misma como

(Gracia, 2007) “algo que se nos impone desde dentro de nosotros mismos con fuerza

irresistible, de modo que si no lo seguimos frustramos nuestra vida” , y no sentir esa

realización y llegar a caer en la frustración es aún más grave sabiendo que el docente orienta

a jóvenes que lo toman como un modelo a seguir, la manera en que el docente impacta en el

proyecto de vida de los estudiantes. La identidad y la vocación que forjan así mismas, cada

una brinda elementos en pro de la otra, tanto que se llega a creer que son relativamente lo

mismo, aun así es necesario establecer las diferencias de una y la otra, mientras una es

considerada como esa inclinación hacia cierta carrera, la otra ya es esa manera en él se ve y lo

ve la sociedad en su labor como tal, los contextos juegan un papel importante en estas dos, ya

que partir de estos se puede generar esa vocación que llega a ver la docencia como una

identidad personal, que lo lleva a la realización propia, a servir al mundo, a su sociedad, a su

gente, y también a construirse a sí mismo a partir de lo que se enseña, de donde se enseña y a

quienes se enseña.

Tercer análisis:

Este análisis tiene como base el compromiso como orientador y la identidad del mismo, en

ese sentido se entiende la diferencia entre el acompañamiento a los estudiantes que en este

proceso y de acuerdo al contexto social de formarse como personas, les orienta para así poder

establecer los aspectos básicos los cuales nos ayudan a tener una idea más clara de lo que es

la vocación y de lo que esta misma representa. Esta interrelación entre identidad y vocación

quedó plasmada en las respuestas que nos dio el docente al hacernos entender que el ser más

hábiles con los estudiantes y al relacionar estas prácticas con la reflexión los ayuda a

descubrirse y a sacar toda la potencialidad para así obtener un acercamiento como docentes,
con lo cual estos aspectos a la construcción de una identidad docente, utilizan el contexto

social como base para una reflexión a priori de ir mejorando y construyendo esta misma

identidad para servir como modelo frente a los estudiantes y así dar una mejor orientación al

proceso formativo.

El ser más orientador que docente lo llevo a convertirse en mejor persona con cualidades

como el carácter, una buena proyección al futuro con metas fijas, el saber que se tiene que

estar un paso adelante, ya que la investigación hace parte fundamental de estos procesos de

enseñanza y formación personal que ayudan a la parte de la profesionalidad docente, con la

cual el proceso de identidad y vocación parte del deber como persona, ya que todos estos

aspectos se van desarrollando de acuerdo al entorno social del individuo, independientemente

de si su profesión este o no enfocada a la pedagogía. En resumen, si se tiene un compromiso

y una meta, se puede ser un buen docente y con base en ello estas estrategias en un ámbito

ajeno a la pedagogía, reflejan y evidencian que todas estas competencias de identidad e

identización no solo se pueden enfocar al ámbito pedagógico sino en un conjunto de

quehaceres en la cotidianidad.
CONCLUSIONES.

Fue una experiencia bastante gratificante y muy enriquecedora, pues al tener la

oportunidad de adentrarnos un poco al mundo de la investigación pedagógica y lo esta

soporta, nos dimos cuenta que con ello vienen y se abren grandes caminos y oportunidades de

aprendizaje tales como la de entrevistar un docente, investigar documentos, autores y temas

relacionados con estas metodologías, nos da un empujón de motivación de cara al proceso

que estamos viviendo como futuros docentes, pues es conocer lo que piensa un docente en

acción frente practica pedagógica de nuestra profesión; siendo así y de esta manera como

pudimos conocerla ciertamente. Esto nos da una perspectiva distinta de lo que es y lo que

sobrelleva el ser docente, y la importancia de ejercer con pasión, vocación e identidad nuestra

función; así mismo, el poder tan grande que se está depositando en nuestras manos y en

general este ejercicio investigativo nos ayudó a eso, a querer ser maestros que dejen huella
por donde pasen, que podamos ser docentes referentes y que podamos aportar a la educación

de este país, que sin duda es el arma más poderosa que tenemos como sociedad.

REFERENCIAS.

pdf Sociedad, Vocación e Identidad Docente algunos factores sociales y psicológicos que
influyen en el proceso educativo por Psic. Oscar M. Camarillo Corona –documento
proporcionado por profesor H. Motta