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En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN (DIARIAMENTE)


Jesucristo Redentor nuestro, se para nosotros propicio y ten misericordia de
nosotros, perdonándonos nuestras culpas de las que nos arrepentimos
sinceramente porque fueron ofensas contra Ti, a quien debemos y queremos amar
con todo nuestro corazón.

Perdónanos; singularmente, los pecados de impureza en nuestros cuerpos,


destinados a ser templo del Espíritu Santo por la Gracia, y participantes de la
castidad de tu cuerpo sacratísimo y del cuerpo inmaculado de la Santísima Virgen;
perdónanos Señor, que hayamos sido impuros corporalmente; cuando por la
pureza divina y perfectísima de tu Cuerpo y del cuerpo de María siempre Virgen,
glorificada en lo más alto de los cielos, deberían ser siempre castos todos los
cuerpos humanos.

Perdónanos también, nuestro apego a la tierra, nuestra negligencia en la obra de


nuestra salvación y el lamentable olvido de nuestra patria celestial, en donde nos
esperas y llamas Tú Señor, nuestro Padre y María nuestra Madre. Así sea.

DÍA DUODÉCIMO
CONSIDERACIÓN
Expirando la Santísima Virgen Nuestra Señora, suelta ya su alma de las ataduras
del cuerpo, en un solo instante voló al cielo y fue glorificada; más podemos pensar,
para nuestra contemplación, que su alma subía lenta y majestuosamente, llevada
no por los ángeles, sino por su divino Hijo, en sus brazos, pagándole así los
regalos y cariños que él había recibido en el regazo materno; por que las
jerarquías celestiales decían: ¿Quién es está que sube del desierto llena de
delicias recostada sobre su amado?; y así entró en el cielo el alma inmaculada de
la Llena de Gracias, con alegría inefable de toda la corte celestial y el gozo
supremo de la Beatísima Trinidad. También consideremos, la gloría esencial
correspondiente a la Santísima Virgen; pues si a todos los justos dijo Nuestro
Señor, que se les daría una medida bien llena y colmada, a la Santa Madre de
Dios se la dio una medida sin medida, de gloria y bienaventuranza, cual convenía
a la que fue buena sin mezcla de mal, llena de virtudes, con plenitud de méritos
por sus buenas obras, grandes sufrimientos y ardentísimos deseos de ser siempre
mejor y óptima en todo.
Esto considerado, esforcémonos en llenar nuestra medida con buenas obras y
temamos llenar la medida de la justicia divina con nuestras reincidencias en el
pecado. (Pausa).

ORACIÓN

Jesús Señor nuestro, justo remunerador, que así como no dejarás sin premio ni
un vaso de agua fría dado en tu nombre, no dejaras sin castigo ni un solo
pensamiento vano e inútil; que nos has encarecido, que no atesoremos en la tierra,
en donde el tesoro puede perderse y se pierde al borde del sepulcro, sino para el
cielo riquezas de buenas obras poseídas eternamente y que tanto te gozaste en
premiar a tu santísima Madre sus obras excelentísimas, sus virtudes y
sufrimientos; te rogamos Señor, tu auxilio, para que no perdamos nuestro tiempo
sin hacer obras buenas o hechas en estado de pecado mortal, y para
enriquecernos para la vida eterna siguiendo el consejo de San Pablo: mientras
tengamos tiempo hagamos el bien en todo. Así sea.

Fruto-Reconocer que es muy lamentable el estar en pecado mortal, en la


imposibilidad de adquirir méritos para la eternidad; por lo que en la Sagrada
Escritura, se llama infeliz pecador, niño de cien años.

Jaculatoria-Madre Nuestra que estás en los cielos, haznos mansos, humildes y


sufridos para poseer la tierra prometida de la bienaventuranza.

PARA TODOS LOS DÍAS


Saludemos con las tres AVE MARÍAS a la hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo
y Esposa de Dios Espíritu Santo.

1. Dios te salve María, hija de Dios Padre; en Tus Manos ponemos nuestra
Fe para que la ilumines; llena eres de gracia…
2. Dios te salve María, Madre de Dios Hijo; en Tus Manos ponemos nuestra
Esperanza para que la alientes; llena eres de gracia…
3. Dios te salve María, esposa de Dios Espíritu Santo; en Tus Manos,
ponemos nuestra Caridad, para que la inflames; llena eres de gracia …

GOZOS DE MARÍA SANTÍSIMA EN SU ASUNCIÓN


Del gran poder del Señor la más excelsa creatura, MADRE VIRGEN SIEMPRE
PURA SE NUESTRO AMPARO Y AMOR.
Cuando el Señor decretó Subir triunfante a su alteza, a su Madre con tristeza en
este mundo dejó, Porque así lo aconsejó de la humanidad su amor. MADRE
VIRGEN SIEMPRE PURA SE NUESTRO AMPARO Y AMOR.

Y aunque Tú muy bien pudiste Seguirle triunfante al cielo, Te quedaste aquí en el


suelo en medio de los mortales, Para curar nuestros males y encender nuestro
fervor. MADRE VIRGEN SIEMPRE PURA SE NUESTRO AMPARO Y AMOR.

La Iglesia que en su principio se encontraba vacilante, para seguir adelante su


evangélica misión, Buscó en Ti su protección Y destruido fue el error. MADRE
VIRGEN SIEMPRE PURA SE NUESTRO AMPARO Y AMOR.

De pobreza y obediencia, de pureza y caridad, de incomparable humildad, a todos


nos diste ejemplo, sobresaliendo en el templo Tu modestia y tu fervor. MADRE
VIRGEN SIEMPRE PURA SE NUESTRO AMPARO Y AMOR.

Con Jesús Sacramentado continuamente Tú estabas, Y el misterio renovabas, de


su Santa Encarnación, Abrasado el corazón en llamas de vivo amor. MADRE
VIRGEN SIEMPRE PURA SE NUESTRO AMPARO Y AMOR.

Eran tantos tus deseos de Volar hacia sus brazos, Que se rompieron los lazos que
con la tierra te unieron, Y tus ojos se durmieron En dulce sueño de amor. MADRE
VIRGEN SIEMPRE PURA SE NUESTRO AMPARO Y AMOR.

Tu sepulcro fue adornado con lirios y blancas rosas, Y azucenas olorosas que tu
cuerpo embalsamaban, Mientras querubes cantaban dulces himnos en tu honor.
MADRE VIRGEN SIEMPRE PURA SE NUESTRO AMPARO Y AMOR.

Al despuntar de la aurora Sonrosada, esplendorosa, Corte de ángeles suntuosa


en el espacio se vio. Que al cielo te transportó a los brazos del Señor. MADRE
VIRGEN SIEMPRE PURA SE NUESTRO AMPARO Y AMOR.

Glorificado tu cuerpo Exento de corrupción, fue tu gloriosa Asunción un portento


sin igual venciendo al genio del mal Y su imperio corruptor. MADRE VIRGEN
SIEMPRE PURA SE NUESTRO AMPARO Y AMOR.

Glorificada fue tu alma porque fuiste inmaculada, Exaltada y aclamada por Reina
de la creación, Y fue tu coronación tu más excelso esplendor. MADRE VIRGEN
SIEMPRE PURA SE NUESTRO AMPARO Y AMOR.
Bendita entre las mujeres los ángeles a porfía, cantaban, como en el día Que
Gabriel te saludó Y en todo el cielo se oyó un hosanna triunfador. MADRE
VIRGEN SIEMPRE PURA SE NUESTRO AMPARO Y AMOR.

Medianera de las gracias entre Dios y las criaturas nos proteges con dulzura,
cumpliendo lo que Jesús desde lo alto de la Cruz te encargó con tanto amor,
MADRE VIRGEN SIEMPRE PURA SE NUESTRO AMPARO Y AMOR.

Del gran poder del Señor la más excelsa creatura, MADRE VIRGEN SIEMPRE
PURA SE NUESTRO AMPARO Y AMOR.

V. Exaltada ha sido la Santa Madre de Dios.


R. Sobre los coros de los Ángeles a los reinos celestiales.

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS


Nosotros siervos tuyos, te rogamos, Señor, que perdones nuestras culpas, y ya
que somos incapaces de complacerte con nuestros pobres actos, seamos salvos
por la intercesión de la Santa Madre de tu amadísimo Hijo Jesucristo que contigo
vive y reina en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.