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La lírica y la métrica del poema.

Como les había planteado, repasaremos diversos conceptos propios del género lírico,
en particular, su aspecto métrico.

Te recomiendo sacar apuntes en tu cuaderno.

En Literatura, nos referimos a “métrica” al hablar de las particularidades que


presentan los versos, la estrofa y el poema.

Cada uno de ellos puede presentar características distintas:


* los versos tendrán determinada medida
(versos de ocho, nueve, once sílabas, etc)
* la rima (si el poema la tiene) podrá ser
asonante o consonante.
* el esquema rítmico (si el poema tiene rima)
podrá variar: versos de rima pareada, alternada, continua, etc.
* el tipo de estrofas (si tiene estrofas) se
denominará de distinta manera (estrofas cuartetas, tercetas, etc.)

Hay entonces distintos tipos de poema, y cada tipo tendrá un nombre diferente, ya
que los clasificamos en función de las características de cada uno de los aspectos que
lo componen.

Podemos tener, entonces, poemas que clasificamos con el nombre de sonetos,


romances, coplas, etc.

Aspecto musical o fónico

Las particularidades que tengan los elementos que componen el poema (versos, rimas,
esquema rítmico y estrofas) generan distintos efectos fónicos y éstos, efectos
semánticos ( “de significado”) en el lector u oyente.

Es importante recordar que en un poema, están interviniendo elementos musicales o


fónicos, creados a través de la medida de los versos; de la acentuación de las palabras
y el ritmo que ellas generan, como también de los sonidos que cada una tiene y por
supuesto, mediante la rima que el poema pueda presentar.

La medida que cada verso tenga, generará un cierto ritmo o melodí que se va
repitiendo a lo largo del texto si los versos mantienen la misma medida.. Esta melodía,
aunque no nos demos cuenta, promueve sensaciones, estados anímicos e incluso ideas.
La lectura del poema se hará más ágil o más lenta dependiendo de la medida de los
versos y a su vez, podrá trasmitirnos un tono suave, tenso, melancólico o alegre, por
poner unos ejemplos, dependiendo de la acentuación de las sílabas y por tanto del
ritmo.

El poema, a través de la musicalidad presente en todos sus elementos, creará


entonces, una “atmósfera”, ya no sólo por el significado de las palabras que contenga,
sino por el carácter fónico de sus elementos.

Permitamos que esto lo expresen, justamente, los poetas.

“Escribir un poema es ensayar una magia menor. El instrumento de esa magia, el


lenguaje, es asaz misterioso (…) (En el poema, la cadencia y el ambiente de una palabra
pueden pesar más que el sentido)”
Jorge Luis Borges
“Los conjurados”

“Sé que un poema, o un pasaje de una poesía, puede tender a realizarse primero como
un ritmo determinado antes de alcanzar expresión en palabras, y que ese ritmo puede
dar a luz la idea y la imagen”
T.S Eliot

Ambos poetas expresan, que incluso antes de comprender el significado de las


palabras de un poema, a través de la musicalidad que éste contenga (“la cadencia”, “el
ritmo”) se nos trasmiten ideas y experimentamos efectos (“el sentido”, “la idea y la
imagen”)

Así lo plantea el poeta T. S Eliot mediante la metáfora del parto: “Ese ritmo puede
dar luz la idea y la imagen”

Veamos esto con más detenimiento, repasando cada uno de los elementos propios de
un poema.

EL VERSO
Recordemos la definición de verso.
El verso es la unidad mínima de carácter rítmico y semántico de un poema.
Lo consideramos como una unidad porque lo podemos medir, y lo medimos en sílabas,
que llamamos rítmicas.
Trabajemos con el poema “Explosión”, de la poetisa uruguaya Delmira Agustina, que
quizá conozcan.

Te sugiero que lo copies en tu cuaderno y vayamos trabajando juntos.

Explosión

¡Si la vida es amor, bendita sea!


Quiero más vida para amar! Hoy siento
que no valen mil años de la idea
lo que un minuto azul del sentimiento.

Mi corazón moría triste y lento…


Hoy abre en luz como una flor febea.
¡La vida brota como un mar violento
donde la mano del amor golpea!

Hoy partió hacia la noche, triste, fría…


rotas las alas, mi melancolía;
como una vieja mancha de dolor

en la sombra lejana se deslíe…


¡Mi vida toda canta, besa, ríe!
¡Mi vida toda es una boca en flor!

A simple vista, quizá reconozcamos de inmediato que este texto es un poema si nos
fijamos en la silueta del mismo. Es decir, en la forma en que se organiza el texto y
aparece en la hoja.

Pero para afirmar que el texto es un poema, una rápida observación nos puede llevar a
errores.
Debemos conocer los elementos que lo componen y poder describir sus
particularidades.

Comencemos por sus versos. ¿Parecen tener todos la misma medida?


¿Podemos responder esta pregunta a simple vista?
Efectivamente, no. De hecho, una vez que lo midamos podemos descubrir que nuestra
primera impresión, estaba equivocada.

Observemos que el poema está dividido en cuatro partes por pequeños espacios en
blanco.
Tomemos el primero de ellos y trabajemos con él.

“¡Si la vida es amor, bendita sea!


Quiero más vida para amar! Hoy siento
que no valen mil años de la idea
lo que un minuto azul del sentimiento.”

Recordemos que un poema está compuesto por versos y éstos, pueden estar agrupados
en estrofas.

Podemos reconocer que estos son versos, inicialmente, ya que si fueran oraciones, el
texto debería de escribirse en la hoja de este modo:

¡Si la vida es amor, bendita sea! Quiero más vida para amar! Hoy siento que no valen
mil años de la idea lo que un minuto azul del sentimiento.

Si fuera una oración, cuando aparece una mayúscula, como en el caso de “Hoy siento”
continuar escribiéndolo hasta el final del renglón, hasta donde aparece el punto final
“sentimiento”.

Más allá de esta constatación que nos muestra las diferencias entre la forma de
escribir una oración y un verso, no alcanza con ello para definir qué es un verso y cómo
está formado.

Dijimos que un verso es una unidad rítmica. Dado que es una unidad, el verso puede ser
medido.
Un verso está compuesto por sílabas, no solo por palabras.
Para descubrir la medida de un verso, mediremos sus sílabas.
Pero no lo haremos del mismo modo que medimos las sílabas de una oración, ya que en
el caso de los versos, mediremos las sílabas rítmicas, es decir, las construcciones
fónicas generadas mediante los sonidos de dichas sílabas.

Aunque parezca complicado, veremos que no es así.

Hagámoslo juntos: 1) Separa en sílabas el fragmento con el que estamos trabajando.


Te recomiendo que lo hagas con lápiz porque es posible que luego debas realizar
modificaciones. Luego de separar en sílabas, escribe el número que te dio como
resultado.
¡Si la vida es amor, bendita sea!
Quiero más vida para amar! Hoy siento
que no valen mil años de la idea
lo que un minuto azul del sentimiento.
Si no recuerdas o no aprendiste en tercer año a separar en sílabas un verso, es posible
que luego de haberlo hecho, hayas obtenido el siguiente resultado:

¡Si/ la/vi/da/ es/ a/mor/, ben/di/ta/ se/a! 12


Quie/ro/ más/ vi/da/ pa/ra/ a/mar!/ Hoy/ sien/to/ 12
que/ no/ va/len/ mil/ a/ños/ de/ la/ i/de/a/ 12
lo/ que/ un/ mi/nu/to/ a/zul/ del/ sen/ti/mien/to. 13

Esto se debe a que separamos en sílabas siguiendo las reglas que utilizamos cuando
separamos en oraciones. Por ejemplo, las reglas del diptongo y el hiato.
Pero estos son versos, y las sílabas que contiene son rítmicas.
En la poesía podremos dividir las sílabas rítmicas, rompiendo algunas reglas que en la
prosa debemos respetar al separarlas.

A partir de las definiciones de hiato y diptongo, te propongo, si lo deseas, que realices


los siguientes ejercicios para que practiques la separación en sílabas.
Haz click en el siguiente link:

http://www.materialesdelengua.org/WEB/hotpotatoes/ortografia/diptongoshiatos.ht
m

A las reglas que usamos en la poesía para separar en sílabas, le llamamos licencias
poéticas, ya que son como “permisos” que en la prosa no están permitidos.
Y a la separación en sílabas, en poesía, le llamamos escansión.

Una de las licencias poéticas es la sinalefa que es la reunión en una misma sílaba
rítmica de dos o más vocales pertenecientes a palabras diferentes.

Pongamos en práctica estos conceptos y veamos cómo podemos separar en sílabas los
versos.
2) Aplica la regla de la sinalefa. Es decir, une en una sola sílaba, cuando te encuentres
con una sílaba que finalice en vocal, con la siguiente si ésta comienza con una vocal.
Al unir estas dos sílabas, reducimos el número de las sílabas del verso.

¡Si/ la/vi/da es/ a/mor/, ben/di/ta/ se/a! 12-1: 11


Quie/ro/ más/ vi/da/ pa/ra a/mar!/ Hoy/ sien/to/ 12-1: 11
que/ no/ va/len/ mil/ a/ños/ de/ la i/de/a/ 12-1: 11

lo/ que un/ mi/nu/to a/zul/ del/ sen/ti/mien/to. 13-2: 11


Mi /co/ra/zón/ mo/rí/a/ tris/te y /len/to… 12-1: 11
Hoy/ a/bre en/ luz/ co/mo u/na/ flor/ fe/be/a. 13-2: 11
¡La/ vi/da /bro/ta/ co/mo un/ mar/ vio/len/to 12-1:11
don/de/ la/ ma/no/ del/ a/mor/ gol/pe/a! 11

Hoy/ par/tió ha/cia/ la /no/che,/ tris/te,/ frí/a… 12-1: 11


ro/tas/ las/ a/las/, mi/ me/lan/co/lí/a; 11
co/mo u/na/ vie/ja/ man/cha/ de/ do/lor 12-1: 11

en/ la /som/bra/ le/ja/ na /se/ des/lí/e… 11


¡Mi/ vi/da/ to/da/ can/ta,/ be/sa,/ rí/e! 11
¡Mi/ vi/da/ to/da es /u/na/ bo/ca en/ flor! 12-2: 10+1: 11 “flor” es
aguda
Atención: el último verso finaliza con una palabra aguda, es decir, una palabra que está
acentuada en la última sílaba. Los monosílabos son todos palabras agudas.

Ley de los acentos finales.


Cuando un verso finaliza con una palabra aguda, por su acentuación al final agregamos
una sílaba cuando las contamos.
Y cuando tenemos una palabra esdrújula, es decir una palabra que está acentuada en la
antepenúltima sílaba, restamos una sílaba.

Este poema contiene versos de once sílabas, que por ello, llamamos endecasílabos.

¿Por qué se presentan las sinalefas en el poema?

Para comprenderlos, te propongo que leas en voz alta los versos donde aparecen las
sinalefas y descubras si al pronunciar esas sílabas las pronuncias unidas o separadas.

El habla de los seres humanos contiene una melodía.


Las palabras al emitirlas, son un conjunto de sonidos, con acentos determinados.
Cuando leo en voz alta una oración realizo pausas entre unas palabras y otras, pero
como en el caso de los ejemplos de las sinalefas, hay sílabas que por la velocidad del
habla, se pronuncian juntas.

Los poetas ponen en juego estos aspectos sonoros del lenguaje y organizan sus versos
para lograr, como decíamos al principio, efectos en el lector.

En este poema, al final de cada verso, nos encontraremos con sonidos que se repiten y
que generarán un ritmo recurrente a lo largo del mismo. Nos referimos a la rima, que
repasaremos en el próximo material.

Actividad para entregar 3) Separa en sílabas los versos del “El enamorado y la
Muerte” utilizando la sinalefa.
https://www.youtube.com/watch?v=Oeg7cPGxbKw

Recursos literarios