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INTRODUCCIÒN

Si hablamos de salud y la prevención de enfermedades, considero que lo primero


que necesitamos saber es, que entendemos por salud.
Pensando en esto me di a la tarea de preguntar a las personas más cercanas a mí
que entienden por salud y algunas de sus respuestas fueron:
Ausencia de cualquier enfermedad, ausencia de enfermedades, es un ambiente
integral en donde se involucra mente, cuerpo y espíritu; otros respondieron, estar
sano, estar sano sin molestias ni enfermedades, etc.…
Si nos damos cuenta no todas las personas tienen el mismo concepto de salud, es
por eso importe que se lleve a cabo una conceptualización, y llevar a cabo
campañas de acercamiento a la población para que se promueva, mantenga y
recupere la salud desde un mismo enfoque a nivel mundial.
En todas las culturas la salud es considerada un bien cuya conservación y
recuperación aparece como una de las más importantes necesidades, sin
embargo, no en todas las sociedades se entiende lo mismo a la hora de definir
qué se entiende por salud, ya que influyen lo conocimientos, creencias, normas,
tradiciones y valores.
¿Entonces que entendemos por salud?
Aquí algunos conceptos:
1. “La salud no es sólo la ausencia de la enfermedad, sino que es algo
positivo, una actitud gozosa ante la vida y una aceptación alegre de las
responsabilidades que la vida hace recaer sobre el individuo” Sigerist
(1941).
2. “El estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la
ausencia de enfermedad” OMS (1945).
3. “El estado de adaptación al medio y la capacidad de funcionar en las
mejores condiciones en este medio” R. Dubos (1995).
4. “El grado en que una persona o grupo es capaz, por un lado, de llevar a
cabo sus aspiraciones y de satisfacer sus necesidades y, por el otro de
enfrentarse con el ambiente. En consecuencia, la salud debe considerarse
no como un objetivo en la vida sino como un recurso más de la vida
cotidiana. La salud es un concepto positivo que comprende recursos
personales y sociales, así como de capacidad física adecuada” (OMS
Europea-1985)
(M Artín Zurro, 1999)
Por otro lado, podemos darnos cuenta como el fenómeno de la
globalización ha agilizado el intercambio de información en lo que respecta
a la salud, y es por esto mismo que se ha tenido la necesidad de identificar
la salud en niveles de atención, de los cuales hablaremos en este ensayo y
de la participación de los psicólogos clínicos en cada uno de estos niveles.

LA PROMOCIÓN DE LA SALUD Y LA PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES


COMO ACTIVIDADES PROPIAS DE LA LABOR DE LOS PSICÓLOGOS

De acuerdo con la OMS/OPS 1986 La clasificación de la salud por niveles, es una


concepción de tipo técnica y administrativa, que se basa en la organización del
contacto con las personas y los grupos sociales con el sistema de salud, que define
objetivos específicos para cada nivel de acuerdo con su ubicación, su nivel de
complejidad y las particulares experticias que ha desarrollado.
Tomando en cuenta la definición de la OMS respecto a la Salud, podemos darnos
cuenta como a nivel mundial, se han tenido que crear nuevos modelos de asistencia,
los cuales son mediados por la comprensión de una salud comunitaria construida y
asistida de modo interdisciplinario.
Todo profesional que se dedica al área de salud forma parte de estos niveles de
salud, por lo que es importante explicar y definir los tres niveles de salud en México.
Primer Nivel o atención primaria.
Se identifica como el primer contacto con el paciente y este se enfoca en llevar la
atención medica lo más cerca posible al paciente, ya sea a su comunidad, a su
trabajo o a donde lo requiera. Está constituido por unidades ambulatorias y nos
referimos, desde un consultorio o muchos de ellos, algunos cuentan con servicio de
laboratorio y estudios de imagen.
El primer nivel de atención es el de mayor importancia para el sistema de salud, ya
que es en éste donde se realizan los esfuerzos para prevención, educación,
protección y detección temprana de enfermedades. En este nivel se trata hasta el
80% de los padecimientos, atendiendo patologías frecuentes y con gran extensión
como diabetes, hipertensión, obesidad, etc.
Si es necesario de este nivel se deriva al paciente al segundo o tercer nivel de
atención.
Segundo nivel, este nivel está integrado por hospitales generales que dan atención
a la mayoría de los padecimientos cuando requieren hospitalización o atención de
urgencias, los procedimientos que se realizan en este nivel son de mediana
complejidad y se ofrece tratamiento a los pacientes referidos desde el primer nivel
de atención.
Tercer nivel, aquí nos referimos a los hospitales de alta especialidad, cuyas
subespecialidades y/o equipos no existen en el segundo nivel de atención. En este
nivel se atienden enfermedades que requieren un mayor conocimiento o tecnología
específica, aquí en este nivel también se concentra la docencia y la investigación.
¿Cuál es la participación de la psicología de la salud en la salud pública?
Las aportaciones de la psicología de la salud a la salud pública son todavía
complejas. Su concepto presenta una historia muy corta su desarrollo se encuentra
en periodo embrionario.
Hoy en día es importante que el psicólogo de la salud aporte en sus intervenciones
en la salud pública, el fundamento epistemológico y práctico para sus acciones en
los tres niveles de salud.
En el primer nivel (APS), las intervenciones se deben enfocar en la salud general
de los individuos dentro de su grupo social, dándole prioridad a la asistencia de
promoción de la salud y prevención de enfermedades.
A nivel secundario (ASS), se debe brindar la atención en áreas especializadas, en
las cuáles su objetivo es la salud mental. Es ahí donde actúan los psicólogos
clínicos.
En el tercer nivel (ATS) el trabajo se enfoca en los hospitales y en investigaciones
epidemiológicas.

Los psicólogos que actualmente participan en salud pública se enfocan más en una
atención de carácter curativo y lo que se pretende es que su labor inicie con la
promoción y prevención de la salud.
Guibert Reyes, Grau Abalo y Prendes Labrada (1999, p. 182), asociando la
educación con la promoción de la salud, afirman que promover la salud significa
educar, es decir, instaurar en la población un comportamiento que haya demostrado
ser realmente efectivo para una salud óptima. Esto requiere formar nuevas
conductas, modificar actitudes, fortalecer motivos especiales y fomentar creencias
favorables mediante diferentes tipos de relaciones funcionales: formulaciones
verbales, campañas, desempeños efectivos, trabajo en grupo, intermediación en
centros laborales, intersectorialidad, etc., que propicien la condición de salud, pero
que además definan cómo esos comportamientos se han de instaurar. (Railda,
Carmo Eulalio, & jimènez Brobeil, 2009)
Costa y López (1986), hablando sobre la prevención, argumentan que ésta pretende
que se disminuya la incidencia de enfermedades y su prevalencia mediante el
acortamiento del período de duración de la enfermedad o la disminución de
secuelas y complicaciones. (Railda, Carmo Eulalio, & jimènez Brobeil, 2009)
Al ser la prevención de enfermedades lo más novedoso en el ámbito de las prácticas
psicológicas, aclaremos las posibilidades que tiene el psicólogo clínico de asistencia
en cada uno de los niveles.
Prevención e Intervención primaria:
La prevención primaria debe estar relacionada y condicionada a la promoción de la
salud. Mas que estar dirigida a un solo paciente, se enfoca en planes de educación
para la salud que pueden aportar contenidos de diversas áreas de la psicología,
como puede ser la psicología del trabajo, la psicología social, la psicología
comunitaria o también la psicología educativa; su característica principal es la
actuación en los problemas epidemiológicos y se enfoca en transmitir educación
sobre estilos de vida saludables y en evitar que la población lleve a cabo
comportamientos de riesgo, buscando desarrollar prácticas de prevención que se
prolonguen o se utilicen durante la vida.
Si hablamos de la intervención primaria, nos referimos a la intervención directa
sobre una queja detectada en un individuo o en un grupo social. Es actuar en el
momento que se detecta un problema y si se constata que el caso necesita una
intervención psicológica especial se canalizará a los otros niveles de atención de
salud, en el primer nivel nunca se dará la atención psicológica personalizada.
Si se realiza un correcto abordaje en la atención primaria se logrará evitar la
saturación en los siguientes niveles de salud y así se evitará el tener que dedicar
más tiempo a la solución de problemas de salud.
Es por esto importante que el psicólogo tenga un amplio conocimiento de
epidemiología, políticas sociales, antropología de la salud, sociología de la salud,
entre otras especialidades, para que pueda desempeñar su intervención en la
atención primaria de salud de una manera profesional.
Prevención e Intervención Secundarias
En este nivel de atención de salud el principal objetivo es darle acompañamiento al
paciente cuando ya está detectado un problema, ayudándole en el seguimiento de
su tratamiento para prevenir el agravamiento de la dolencia.
En este nivel los psicólogos se apoyan en las investigaciones realizadas de las
causas y factores asociados a la falta de adhesión al tratamiento, es por eso por lo
que necesitan conocer bien las características que llevan asociadas la falta de
adhesión a determinados tratamientos, esto facilita la formulación de programas
preventivos y permite utilizar diversas actividades para prevenir comportamientos
que refuerzan la dificultad del seguimiento.
La intervención secundaria es el área que mas se conoce y en la que mas se
desarrolla la psicología, posee un fundamento teórico/práctico bien sedimentado en
la psicología clínica, aquí es donde mas se utilizan las técnicas más tradicionales
desarrolladas en la psicoterapia, pero a la vez en el área más problemática cuando
se propone su aplicación en la salud pública.
Prevención e Intervención Terciaria
En esta área de la salud se atienden a lo problemas de alta complejidad que ya
fueron derivados del 1er y 2º nivel de atención, así como también se desarrollan las
investigaciones de salud. La atención se lleva a cabo ya en las instalaciones de los
hospitales o bien en los centros de especialidades. Cuando hablamos de prevención
terciaria nos referimos al seguimiento de pacientes en tratamiento clínico,
quirúrgico, quimioterapéutico o radioterápico.
De acuerdo con Antón y Méndez (1999, p. 227) “las intervenciones quirúrgicas son
situaciones estresantes que suelen tener efectos negativos en el funcionamiento
psicológico del enfermo, originando respuestas de ansiedad, depresivas, trastornos
del sueño, de la alimentación, etc.”. Así que, la preparación para las cirugías es una
actividad muy corriente en las asistencias a los adultos. Es “la información
proporcionada antes de la operación que, además de modificar respuestas
cognitivas, puede producir cambios en las respuestas psicofisiológicas” (ANTÓN;
MÉNDEZ, p. 228). Las técnicas de reducción o afrontamiento de la ansiedad son
también muy utilizadas en estas situaciones. (Railda, Carmo Eulalio, & jimènez
Brobeil, 2009)
Yamamoto y Cunha (1998), en una investigación sobre las acciones de los
psicólogos en hospitales, describen como actividades propias de la labor del
psicólogo hospitalario: la preparación de los pacientes para readaptarlos a la nueva
situación después del diagnóstico de cáncer, SIDA u otros. El objetivo de estas
actuaciones es ayudar a que estos pacientes desarrollen una nueva expectativa de
vida con otros valores que les de el soporte para afrontar la nueva realidad en
consecuencia de la dolencia. (Railda, Carmo Eulalio, & jimènez Brobeil, 2009)
En este nivel el trabajo del psicólogo es muy importante, su intervención se lleva a
cabo tanto con los pacientes como con su familia con la intención de promover la
orientación y prepararlos para disminuir el impacto que conlleva la noticia de la
enfermedad declarada en el paciente, permitiendo una adaptación a la familia
acorde a la situación que se les está presentando, este trabajo es esencial sobre
todo en los casos de enfermedades que no son conocidas por el paciente y su
familia.
En lo que se refiere a la intervención de tercer nivel, el psicólogo de la salud
investiga los factores biopsicosociales que intervienen en la etiología de los
problemas de salud, realizando un análisis de como el entorno sociocultural afecta
a la salud-enfermedad-vida-muerte, en consecuencia, de los estilos de vida.
CONCLUCION
Hoy en día el mundo está atravesando un problema de salud que lamentablemente
nos sirve como un claro ejemplo de la importancia de la participación del psicólogo
clínico en los tres niveles de atención de salud.
Iniciamos con la importancia de poder transmitir y educar a la población en la
manera correcta de prevenir el contagio del COVID 19, como ha cambiado la vida
para la sociedad del mundo entero, llevándonos a prepararnos a una nueva
normalidad, la cuál es un proceso sumamente difícil y tardado de aceptar y llevar a
cabo.
El psicólogo clínico está teniendo también la participación en el nivel secundario
dándole seguimiento principalmente a los familiares de personas contagiadas de
COVID19, para que puedan llevar a cabo una contención adecuada de la situación
que se está presentando en su familia y preparándolos para todos los escenarios
posibles que se pueden presentar ante esa situación.
En lo que respecta al nivel terciario de salud, el psicólogo clínico deberá desarrollar
su actividad en lo que se refiere principalmente en la investigación de las causas y
efectos que se están llevando a cabo con el surgimiento de la pandemia, estar bien
informados y preparados en lo que respecta a la emergencia sanitaria de hoy en día
en el mundo entero.
BIBLIOGRAFÍA
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