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Efecto del mes de parto sobre la duración de la lactancia y la

producción de leche de búfala de río


Ramírez Reyes, B.*; Reytor Vicente, Y.** y Morales Medina, Y.*. 2006.
**Granja Agropecuaria Integral del MINAZ,
Mangos de Baraguá, Santiago de Cuba.

Resumen

INTRODUCCIÓN

Durante los últimos 28 años la población mundial del búfalo se ha incrementado en un 50% y este ha estado asociado a un
200% de la producción láctea (FAO, 1999).

No obstante, se han registrado algunos rendimientos destacados. En fincas propiedad del gobierno de la India, la
productividad promedio para las búfalas lecheras se sitúa entre 4 y 7 Kg. para algunas búfalas búlgaras, así como el
rendimiento diario que supera los 20 Kg. para algunos ejemplares de la India. Un destacado rendimiento lechero de 31.5 Kg.
en un día se registró a favor de una búfala Murrah que resultó campeona en un concurso de producción láctea de toda la
India, auspiciado por el gobierno de dicho país.

“Uno de los problemas a solucionar en la producción de leche de búfalas es la estacionalidad de los partos. Se puede
intentar su normalización durante todo el año mediante el uso de inseminación artificial, ya que aparentemente lo que rige
esta estacionalidad es la falta de libido de los toros y la mala calidad del semen. La estacionalidad marcada de los partos
crea serios problemas de mercadeo estacional de la leche y subproductos”. (A. Ferrer D., mayo de 1985).

En Caserta, Italia, un plantel de 1.600 búfalas lecheras de buena calidad genética, en ordeño mecanizado, ha producido un
rendimiento promedio de 1.500 Kg. durante una lactancia de 270 días. En Pakistán, un análisis efectuado sobre más de
6.000 lactancias de búfalas Nili Ravi indicó un rendimiento promedio de 1925 Kg. en lactancias que promediaron 282 días.
En la India el rendimiento de leche promedio para búfalas Murrah en rebaños controlados resultó ser de unos 1.800 Kg.; se
espera contar con datos más específicos en el futuro, a fin de apreciar debidamente las circunstancias internacionalmente
relacionadas con el tema.

Se estima que las existencias mundiales de ganado bubalino superan los 180 millones de cabezas. La evolución progresiva
de la producción de leche y de carne, sumada al conocimiento de sus características y valores nutricionales dejaron de lado
preconceptos que se tenían sobre esta especie. Los productos bubalinos son una importante y reconocida fuente de
alimentación en muchos países en vías de desarrollo y se han ido transformando en una buena oportunidad de negocios.

En 1983 comenzó la crianza rebúfalos en Cuba, teniendo como objetivo fundamental la producción de carne y leche, siendo
esta última destinada a la fabricación de productos lácteos (quesos). En general existen en el país 40 lecherías de 30
búfalas y su producción en el año 1999 se estimó en más de medio millón de litros de leche.

Con el objetivo de demostrar el efecto del mes de parto sobre la Producción de Leche y la Duración de la Lactancia se
analizaron datos de 79 búfalas.

MATERIALES Y MÉTODOS

El presente trabajo se realizó en tres lecherías bufalinas de la Empresa “La Bayamesa” ubicada en el municipio Bayamo,
donde se analizaron datos pertenecientes a 79 búfalas en el periodo comprendido entre 1997 y 2004.
El sistema de alimentación de dichas unidades se basa fundamentalmente en la suplementación de cachaza, paja de caña
y sistema de explotación extensivo, con una alimentación de pastos naturales y miel, además de contar con u área de
forraje de caña, King Grass y Leucaena. Para el manejo de los animales se cuenta con tres vaqueros. Desde que los
animales llegaron a la región cada búfala cuenta con una tarjeta de registro individual reproductivo y productivo. La
proporción hembras macho es de 1:30. Se realiza un diagnóstico ginecológico por palpación rectal para determinar el estado
de gestación.

Promedios de producción de leche y duración de la lactancia según el mes

Mes de parto Producción Total de leche (Kg) Duración de la lactancia (Días)

Junio 916.83a 219.33a

Julio 885.27a 212.02a

Agosto 811.78a 219.81a

Septiembre 659.53b 204.56a

Octubre 588.00b 177.30b

Error Standard 25.295 3.058

Desviación Standard 286.184 34.608

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Al hacer la evaluación de los datos correspondientes a la producción de leche y duración de la lactancia, se observó que
para la (PL) se encontró diferencias significativas para el mes de junio con respecto a los meses de septiembre y octubre
siendo este mes el de mejores resultados en cuanto a esta variable con un total de 916,83 kg. De leche. El análisis de la
(DL) reflejó diferencias significativas entre los meses de junio, julio, agosto y septiembre con respecto al mes de octubre
donde el valor más alto correspondió al mes de agosto con 219,81 días.

Los resultados de este trabajo son inferiores a los obtenidos por Montiel donde se reporta una producción promedio total
de 1140.83 Kg y el promedio de Duración de la Lactancia fue de 263.20 días en búfalas mestizas y concluye que el mes de
parto influye significativamente sobre la (PL) y (DL).

Según Duarte (2000) en trabajo realizado en Brasil entre 1998 y 2000 donde se analiza el efecto del mes de lactación, año y
orden de parto en 2325 controles a 212 búfalas, los valores para la producción de leche fueron de 6,05+1,29 kg, y
coeficiente de variación (CV) 21,28%, lo que demuestra que los cambios climáticos y de manejo general influyen
significativamente en la producción de leche de las búfalas a lo largo del período evaluado.

Sin embargo, Guarín, (2002) en Colombia encontró diferencias significativas en cuanto al efecto del mes sobre la producción
de leche la cual fue de 2,14 l/día para el mes de Febrero y 4,13l/día/búfala en el mes de Octubre. Otros autores indican por
ejemplo que la época del parto, el mes del parto, el ordeño y el número de partos afectan la producción total.

BIBLIOGRAFÍA

Duarte, J.M.C.(2000). Efectos ambientales sobre la producción y características físico-químicas de la leche en


un rebaño de búfalas en el estado de Sao Paulo, Brasil.
Montiel,N. Comportamiento reproductivo en Búfalas en un ambiente de bosque muy seco tropical. En: V
Seminario de Manejo y utilización de los pastos y forrajes en sistemas de producción animal. Tejos, R.,
Zambrano, C. (Eds) UNELLEZ-Barinas Venezuela. 67-81.1999.

Carne de Búfalo: la proteína roja del futuro


Asociación Argentina de Criadores de Búfalos. 2006.

Características

♦ 30% menos de colesterol

♦ 55% menos de Calorías

♦ 11% más de proteínas

♦ 10% más de minerías

♦ Casi 100% menos de grasa intramuscular

BÚFALO BOVINO

Calorías, Kcal. 131.00 289.00


Proteínas (N x 6.25) 26.83 24.07

Colesterol, mg. 36.90 52.00

Minerales:
Suma total de mg.
Calcio, Hierro, Magnesio 641.80 583.70
Fósforo, Potasio, Sodio
Zinc, Cobre y Magnesio

Vitaminas:
Suma Total de mg.
Ácido Ascórbico,
Tiamina, Riboflavina 20.95 18.52
Niacina, Ácido Pantoténico
Vitamina B6, A, C. Fólico
Vitamina B12

Recuerde:

La carne, independientemente del corte, debe ser cortada en el sentido perpendicular a las fibras.

Usted sabía que…:


♦ La carne de búfalo tiene apariencia similar a las de la carne bovina, y además la grasa es totalmente blanca.

♦ El índice de grasa intra-muscular de la carne de búfalo es mucho menos que el de la carne bovina, permitiendo
que, al retirase la grasa Inter.-muscular, se obtenga una carne extremadamente magra y saludable.

♦ El sabor y la forma de preparación son similares a los de la carne bovina. Experimente sus recetas caseras con
carne de búfalo.

♦ En los Estados Unidos la carne de búfalo es muy consumida en la forma de Hamburguesas con bajos tenores
de colesterol.

♦ En la Argentina, la res de novillos es calificada en la misma forma que el ganado bovino y su carne también
usada en embutidos dietéticos.

♦ En el Brasil los cortes son los mismos de la carne bovina, sirviendo tanto para asado como para tradicionales
platos de cacerola u horno.

♦ Para mejor resultado observe también la técnica de descongelamiento. En el uso doméstico la mejor forma es
bajar la carne congelada para la heladera normal en el día anterior al uso. Después del descongelado no vuelva a
congelar la carne.

Leche de Búfala: El oro Blanco


Características

Sabor levemente endulzado color muy blanco. Mayor contenido de calcio, el porcentaje de grasa butirosa es 2.5 a 3 veces
mayor, mayor viscosidad, tensión de la cuajada superior pH más alto, 34% más de proteínas (las proteínas lácteas son muy
ricas en caseína y tiene alto más de albúmina y globulina) 19% más de lactosa. 20% menos de colesterol.

La grasa de la leche de búfala es más rica en ácido butírico, en ácidos grasos de cadena larga como el ácido palmítico y el
ácido esteárico, y en algunos ácidos grasos poli-insaturados, mientras que es más pobre en ácidos grasos de cadena
intermedia (de C6 a C12).

La leche de búfala tiene mayor valor de saponificación, valor de reichert y temperatura de fusión más elevada, y tiene un
índice de Butiro-Refractómero menor, un valor de polenske de Yodo menos.

Para consumo humano, en Italia, le agregan 33.53 % de agua en la leche de búfala para igualarla a la de vaca.

La verdadera Mozzarella

Se reconoce por:

♦ El color: Blanco, con tonalidades de porcelana, brillante. (la de vaca: amarillenta y opaca)

♦ La grasa: mayor tenor (20-30%)

♦ La textura: de superficie bien lisa (la de vaca más áspero). Su piel es bien fina y el meollo es húmedo (al ser cortado deja
escurrir un suero generoso). De textura elástica ( vaca: más quebradiza)

♦ El sabor: más adulzado, además de un fondo levemente ácido.

Industrialización

Productos que se elaboran:

♦ queso frescal o criollo

♦ manteca
♦ ricota

♦ yogurt

♦ mozzarella

♦ provola

En las India:

♦ Quesos cheddar, carnal, brick, surati y fundido. Además utilizan la leche para consumo, el principal producto es el ghee
(manteca clarificada, con 99 % de grasa, se conserva en condiciones tropicales, es la única fuente de grasa animal para los
hindúes).

El queso de mayor importancia es la Mozzarella, se obtiene desmenuzando el cuajo fermentando en agua a 100 ºC para
hilarlo y formar la masa que después se fracciona (Mozzare) y se madura y estoquea en agua salmuera.
Por cada 100 Kg. de leche de Búfala se obtienen 20 Kg. (en verano) a 25 Kg. (en Invierno) de queso Mozzarella.

En vacas se obtiene de 9 a 12 Kg. de este queso, que además es de inferior calidad como ya vimos, y presenta grumos con
fuerte sabor a queso común.

Difusión del Búfalo en Argentina


Asociación Argentina de Criadores de Búfalos. 2005.

Corrientes y Formosa cuentan con 30.000 cada una. Chaco y Santa Fe con 2.500 cada una. Y el resto se distribuyen entre
Misiones, Entre Ríos, Buenos Aires, Tucumán y Salta. Hay también unos pocos en Santiago del Estero, Mendoza, Córdoba
y San Luis.

Todo esto tuvo su origen en la primera década del siglo XX, cuando se introdujeron desde Brasil búfalos de raza
Mediterránea. Pero como no se pudieron cruzar con los vacunos, se los abandonó en diversas estancias, destinándose para
el consumo interno de las mismas, volviéndose los animales ariscos y consanguíneos por falta de manejo.

Hoy en nuestro país hay pocos criadores que tiene rodeos puros de una calidad genética muy alta, inclusive a nivel mundial.
Y también se está trabajando en inseminación con material de alta calidad.

La Asociación Argentina de Criadores de Búfalos (AACB), bajo la presidencia de José Enrique Bencich, se formó en 1983
con el objetivo de promover la producción de búfalos, proveyendo formación e información técnica, organizando planes de
selección, promoviendo remates, investigaciones (sobre producción de carne, de leche, sobre cruzamientos, reproducción,
etc.), participando y organizando congresos en el país y en el exterior, etc. En 1985 se abrieron los Registros Genealógicos
de las tres razas, habiendo hoy inscriptos unos 5.000 reproductores.

En 1986 se realizó la primer presentación de reproductores registrados en Palermo.

Desde mediados de la década del ´90, en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad del Noreste (UNNE,
Corrientes), un grupo de técnicos con la colaboración de criadores de la AACB trabajaron arduamente en investigaciones
científicas referida a la producción bubalina.
En Argentina hay dos criadores con 10.000 búfalos cada uno. Uno en Monte Lindo, Formosa, y otro en Esquina, Corrientes.
Otros 9 criadores tienen entre 500 y 2500 cabezas, y otros 17 poseen rodeos medianos de entre 250 y 500 cabezas. Y la
otra mitad de los criadores, unos 28, tiene en sus explotaciones entre 50 y 200 búfalos. Prácticamente todos ellos los
destinan para producción de carne.

En 1992 comenzó la producción lechera bubalina en Argentina (en San Cristóbal, Santa Fe y en Luján, Buenos Aires). Hoy
existen en el país algunos establecimientos lecheros: la mayoría ordeña solamente (son tres, que están en Formosa,
Misiones y Corrientes), y solo uno vende la leche a una industria que produce mozzarella y otros quesos (en Buenos Aire

Crianza de búfalos de leche: la experiencia cubana

Introducción

Una investigación del Instituto de Ciencia Animal de Cuba, indicó los siguientes parámetros para búfalas y vacas
respectivamente: 15.55 y 11.23 en sólidos totales; 6.98 y 3.5 en grasa; y 5.40 y 3.87 en proteínas.

La crianza de búfalos de agua en Cuba comenzó con la importación de cerca de 3 000 ejemplares en 1983 y, a partir de ese
momento, el rebaño se multiplicó por todo el territorio nacional hasta alcanzar en la actualidad más de 10 veces la cantidad
inicial.

Oriundos del continente asiático, donde se concentra más del 90 por ciento de los ejemplares existentes en el planeta, en
los últimos tiempos esos animales se han extendido de forma notable por muchos países de Europa, América del Sur,
Australia y otras partes del mundo.

En el caso de Latinoamérica son Brasil, Venezuela, Argentina y Colombia los países que cuentan ya con un rebaño
numeroso, principalmente el gigante sudamericano, donde la cifra de esos corpulentos mamíferos supera los tres millones.

Un experimento hecho en el Instituto de Ciencia Animal, de Cuba, indica que esos parámetros, en porcentaje, fueron los
siguientes para las búfalas y las vacas (15.55 y 11.23 en sólidos totales), (6.98 y 3.5 en grasa) y (5.40 y 3.87 en proteínas).

Hay otro elemento a tener en cuenta en favor de los Bubalus bubalis —nombre científico del llamado comúnmente búfalo de
agua—, y es su gran capacidad para transformar en proteínas pastos de baja calidad, cualidad en la cual superan
ampliamente a sus "parientes" vacunos.

Todos esos factores favorables determinan que Cuba no resulte una excepción en esa tendencia a fomentar la crianza de la
especie.

En territorios como el de la provincia de Las Tunas, a unos 670 kilómetros al este de La Habana, la proliferación de los
búfalos resulta una alternativa de especial importancia.

Ello se debe a que, sobre todo en la última década, la agricultura y la ganadería vacuna han sufrido allí severas afectaciones
por el drástico recrudecimiento de la tradicional sequía imperante en esa zona, la de menor promedio histórico de lluvias en
Cuba, con apenas poco más de 1 000 milímetros de precipitaciones por año.

Un buen ejemplo de la prioridad que se concede a esta opción es que, solo en áreas anteriormente dedicadas al cultivo de
la caña de azúcar, hoy existen en los campos tuneros más de 700 cabezas de estos gigantescos rumiantes, que se utilizan
tanto para la producción de carne y leche como para el tiro de diferentes productos de la actividad agropecuaria.

Cuando el país busca mayor eficiencia en toda su actividad económica, y en particular en el uso de los portadores
energéticos, la utilización de estos animales constituye una opción promisoria no solo para el empeño de elevar la
producción de alimentos proteicos, sino, también, para el ahorro de combustibles en el sector agropecuario.

Avanza la Crianza de Búfalos en Cuba


La crianza de búfalos, avanza en Cuba, particularmente en la provincia oriental de Camagüey donde se logra una alta
sobrevivencia por parto.

El periódico Adelante en su edición digital informa que la Empresa Ganadera del Ministerio del Azúcar en la provincia
agramontina cuenta con un patrimonio de mil 945 cabezas y la sobrevida al nacer supera el 90 por ciento de los partos.

Los animales están ubicados en los municipios de Camagüey, Florida y Santa Cruz del Sur, pero el grueso se encuentra en
la granja Ruta del Che, que atiende unas mil 600 cabezas.

La entidad dispone de 10 unidades para el acopio de leche, de alto valor nutricional, y se propone alcanzar 180 mil litros al
final de 2006.

Son varias las provincias que impulsan la crianza de este bovino, como parte de los esfuerzos que desarrolla la Isla para
fomentar una agricultura y una ganadería económicas y sostenibles.

En Matanzas hay un centro que suministra sementales de altas potencialidades, como parte de un proyecto auspiciado por
la Asociación Cubana de Producción Animal y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

lersiniosis
A.A.C.B.. 2006. Amanecer Rural, 6(52):98.

Introducción

La lersiniosis, en los bubalinos, es causada por bacterias del género lersinia, parásitos intracelulares en forma de
bastoncitos.

Sintomatología

Las lesiones producidas por las bacterias causan inflamación del íleo, y linfadenitis mesentérica. En caso de que la
bacteremia sea intensa, los animales mueren por septicemia aguda y abscesos multifocales en los órganos viscerales. Por
otro lado, si la infección fuera más insidiosa, los síntomas clínicos más evidentes son: fiebre, diarrea oscura y fétida, dolores
abdominales y muerte. Los casos fatales ocurren debido a toxemia y a deshidratación.

Puede haber casos de abortos en búfalas portadoras de lersiniosis. En la necropsia se encuentra líquido seroso o sero-
hemorrágico en la cavidad abdominal, además en el mesenterio, en la pared del abomaso en los intestinos; se produce un
"infarto" de los ganglios mesentéricos, y enteritis fibrinosa o hemorrágica en los intestinos delgado y grueso.

Epidemiología

Clínicamente las infecciones se muestran esporádicas, pudiendo mientras tanto ocurrir bajo la forma de epizootias.

Tratamiento y control

Se aconseja el uso de productos a base de tetraciclina (22 mg/kg) durante tres a cinco días. Se debe aplicar en el primer día
dos dosis, intercaladas de 12 horas. Cuanto más precoz es el tratamiento, mayor será su eficacia.

Manejo de búfalos: las reglas de oro


Marcos Rodrígues da Cunha. 2004. A.A.C.B., Boletín Nº 9.
La siguiente es una breve reseña de los cuidados mínimos necesarios para la cría extensiva de búfalos:

1. Encierre: encierre nocturno al llegar los animales, durante un mes.

2. Mano de Obra: peones que gusten del búfalo.

3. Separación de lotes: al tener que separar un lote de búfalos adultos, separarlo potrero de por medio porque tienen
tendencia a juntarse.

4. Desparasitación: desparasitar los terneros desde el 7mo día. Realizar 3 aplicaciones cada 20 o 30 días.

5. Destete: separar, encerrar 5 días en corral y llevar lejos de la madre.

6. Control de toros

7. Pulverización contra piojo.

8. Amanse en terneros: se hace hasta los 2 meses de edad y quedan dóciles de por vida.

9. Control de carga: no sobrepastorear, dejar el lote en el mismo potrero durante el año entero con un corral para su
manejo. Cuando se maximiza la curva forrajera se controla la oferta colocando bovinos.

10. Establecer un puesto, con un peón y su familia para cada 200 animales. Esa familia debe estar en ese lugar, en ese
potrero, con esos animales.

11. Porcentaje de toros: desde el 2 % en potreros chicos, un plantel de cabaña o en tambos, hasta el 10 % en campos
grandes, bajos inundables, abiertos, en los que cada búfalo cuida 20 hembras con tremendo instinto gregario. El búfalo tiene
menos libido que el toro vacuno y busca menos a la hembra pero sí mantiene a su grupo unido.

12. La carga ganadera bubalina en el invierno a campo natural es crucial: no se van los terneros destetados, como en el
caso de los vacunos. Quedan todas las categorías y puede ser un cuello de botella para el sistema de producción.

13. La búfala de 1ª parición y segundo servicio esta lactando, gestando y cambiando de dientes en el invierno. Es una
categoría a atender.

14. Es menos selectivo que el vacuno: no hambrearlos durante el invierno, porque pueden llegar a buscar cualquier
verde, inclusive dejando de lado el rechazo por plantas tóxicas.

Se produce y consume en el norte del país carne de búfalo


Matías Longoni. 2006. Clarín, Bs. As., 07.03.06:36.
En la Argentina, unos 10.000 búfalos se faenan cada año y pasan a engrosar la enorme oferta que permite saciar a los
carnívoros. Los argentinos que la comen, fundamentalmente en el Norte, ni lo notan. Y los productores explican: la carne de
búfalo es tanto o más buena que la de los vacunos.

Pese a su parecido, vacas y búfalos son especies distintas. Originarios de Asia, y con cerca de 8.000 años de historia
productiva, los bubalinos tienen unos cuantos cromosomas menos que los bovinos, y por tanto -según apunta Marco Zava,
de la Asociación de Criadores de Búfalos- "pueden aparearse, pero no fecundar". Esto explica el mal debut de los primeros
bubalinos que llegaron al país en 1910. Se los pensaba cruzar con el rodeo vacuno para otorgarle a éste una mayor
rusticidad. Pero fue un fiasco.

"Para producir un novillo en Corrientes se necesitan casi 4 años. El búfalo alcanza los 350 kilos con 30 meses, es decir 2
años y medio", precisa Zava. De allí que algunos ganaderos (entre ellos compañías grandes, como Salentein -la misma de
la bodega-, Compañía General de Hacienda, Pilagá, Las Lilas y Agronor) se hayan enamorado de la especie.

Esto es, como no hay suficiente oferta de carne bubalina como para inventar un negocio nuevo los animales terminan
siendo rematados en las tradicionales bastas ganaderas. Y así, también llegan a los tradicionales frigoríficos de bovinos. Es
que no les hace falta un tratamiento especial. Apenas se requiere un martillo especial para el noqueo.

El experto, sin embargo, apunta a la vez que existen muchos argumentos para intentar una distinción entre una carne y otra:
"La del búfalo tiene varias particularidades, como un mayor contenido de proteínas, bajos índices de colesterol, es una
carne magra y de una jugosidad y palatabilidad aceptable para quien está acostumbrado a comer carne vacuna", explica.

Uno de los primeros en intentar ese camino fue Armando Cadoppi, un licenciado en tecnología de alimentos. En 2001 ganó
un concurso del FONTAR (fondo tecnológico nacional) comparando vacunos y búfalos en un campo de Islas del Ibicuy, en el
sur de Entre Ríos. Y un año después ya vendía la carne bubalina a coquetos restaurantes del centro porteño.

"Siempre escuchaba que la carne de búfalo era una maravilla, pero cuando preguntaba como la vendían, y me decían que
como de vaca, no lo podía creer. Por eso me propuse demostrar sus atributos", relata este emprendedor, que ahora hasta
hace salames y chacinados de búfalo. "Nuestra carne -dice-, tiene 1,5 gramos de grasa por cada 100 de carne y 50
miligramos de colesterol, menos que la vacuna".

Una verdadera "delicatessen"

La Filiberta, una empresa fundada por Armando Cadoppi, provee de cortes de búfalo a restaurantes porteños como La
Brigada, de San Telmo, o El Porteño, de Puerto Madero. Allí la carne se vende como una especialidad, a precios que
superan entre 20 y 50 % los de la carne vacuna. Los cortes no varían. Los más recomendables son el bife, el lomo y la
colita. Si se observa cruda, la pieza es algo más oscura de lo habitual. Carece de grasa intramuscular, su sabor es algo
menos fuerte y se recomienda no consumirla muy pasada. Y es que, según los pocos gastrónomos que trabajan en el país,
la carne de búfalo requiere menos cocción que la de vaca. Apreciada en Europa y Estados Unidos por sus cualidades
saludables, la carne de búfalo aún no está disponible en los mercados de abastecimiento argentinos y, por ende, es de difícil
acceso para el consumo doméstico; Puede degustarse, eso sí, asada o afiambrada en algunos restaurantes porteños 5
tenedores.

Crecimiento en Sudamérica

En el mundo existen alrededor de 190 millones de búfalos, con lo que la especie representa el 11 % de la población
ganadera total. El 96 % de los ejemplares están en Asia, en especial en la India, en tanto que en Europa hay cerca de 1
millón de cabezas (Italia, donde es famosa la mozarella, tiene 300.000).

En América del Sur, sin embargo, se registra la mayor tasa de adopción de la especie en las últimas décadas. Brasil tiene el
mayor rodeo, con 3,5 millones de búfalos, en tanto que Venezuela dispone de 200.000 ejemplares, Colombia con unos
100.000, y la Argentina con unos 85.000.
Una de las limitaciones para que el stock argentino de búfalos crezca más rápido han sido las sucesivas crisis de la fiebre
aftosa que ha padecido la región, y que impiden la importación de reproductores desde Brasil. Por eso esta un poco limitado
el crecimiento vegetativo de la población de búfalos.

¿Por qué el búfalo de agua presenta mayor eficiencia productiva que los vacunos?
López Álvarez, José Raúl*., Fundora Sánchez, Orlando** y Elías, Arabel**. 2005.
http://www.veterinaria.org/revistas/redvet/n111105.html
*Centro Univ. de Guantánamo. Fac. Agroforestal de Montaña.
**Instituto de Ciencia Animal.

Resumen

Palabras claves:

Introducción

Durante muchos años, se ha venido valorando las potencialidades del búfalo de agua como productor de leche, carne y su
empleo como animal de trabajo. Su rusticidad permite que esta especie se adapte con gran facilidad a las condiciones
adversas del medio ambiente, muy comunes en el trópico, incluso donde el vacuno no prospera. (Ramírez et al, 2000)

Por muchas épocas estos rumiantes han sido alimentados con productos fibrosos y de baja calidad, con niveles muy bajos
en proteína y energía Angulo et al (2005).

Inicialmente estos animales han sido explotados bajo sistemas de pastoreo extensivo donde predominan los pastos
naturales, razón por la cual estos pudieran haber

desarrollado adaptaciones del sistema digestivo que les permite utilizar eficientemente los forrajes fibrosos, obteniendo así
la energía necesaria para sobrevivir (Ranjhan, 1992).

En estudios realizados los últimos años por Fundora, et al 2001, 2003; Shultz et al, 1997;Bartocci et al 1997; Cruz et al
2001; Franzolin 1994, 2001 , han observado diferencias entre los búfalos y los vacunos en relación a conducta alimentaria,
procesos fermentativos del rumen, anatomía y fisiología del sistema digestivo (longitud y capacidad del tracto
gastrointestinal, tipo y cantidad de masticaciones, rumia, contracciones ruminales), procesos fermentativos en el rumen
(población de microorganismos, síntesis de proteína microbiana, pH, reciclaje de nitrógeno), así como digestibilidad y
degradación de nutrientes.

Por razones como las anteriormente planteadas el objetivo de este trabajo es reseñar acerca de la eficiencia productiva de
los búfalos de agua.

Conducta alimentaría de los búfalos de agua respecto a los vacunos

Las investigaciones realizadas para comparar la utilización de los forrajes tropicales, entre vacunos y búfalos, indican que
estos últimos presentan un mayor rendimiento bajo condiciones rústicas de pastoreo Shultz et al (1997). Por su
parte Ribeiro et al, 1994, indica que en iguales condiciones los búfalos pueden consumir diariamente la misma proporción de
su peso vivo de materia orgánica que los vacunos, pero con una mejor eficiencia del alimento.

En estudios realizados por Fundora et al, 2001, al evaluar la conducta de las búfalas lactante en pastoreo, observó que
dedicaron relativamente el mismo tiempo al pastoreo en horario diurno y nocturno, pero rumiaron más en horario nocturno
con 62.1%, y descansaron más durante el día con 55% del tiempo. Sin embargo al comparar en condiciones de pastoreo en
pasto estrella 6 toros e igual cantidad de butoros, encontró que los últimos dedicaron un menor tiempo a la ingestión de
pastos que los vacunos, pero su rumia aunque no existió diferencia significativa fue ligeramente mayor que la de los
vacunos (Fundora et al, 2003).

Sin embargo Kennedy et al, 1992, en estudios realizados con la utilización de dietas ricas en fibra, demostró el menor
tiempo de rumia en búfalos (425 min/día) comparados con los vacunos (625 min/día), diferencias las cuales le son atribuidas
a la mayor fuerza de contracción en el rumen y menor velocidad de pasaje del alimento por el rumen en los búfalos
según Bartocci et al, 1997.

Los resultados obtenidos anteriormente reflejan, que para las condiciones del trópico los búfalos dedican menor tiempo a la
ingestión del pasto, particularmente en el horario de mayor temperatura ambiental y este mismo horario lo emplean a la
rumia, el descanso y caminar en busca de la selección del pasto de mejor calidad.

En condiciones de estabulación también se ha realizado estudios comparativos entre búfalos y vacunos, alimentados con
forraje tropical en diferentes estados vegetativos; Shultz et al, 1997,encontró que en estas condiciones de crianza, cuando
los animales eran alimentados con forrajes de buena calidad los vacunos dedicaban el 458, 556 y 426 minitos a la ingestión,
rumia y el descanso respectivamente, mientras que los búfalos empleaban 413, 588 y 439 minutos a la ingestión, la rumia y
el descanso. Por otra parte cuando fueron alimentados con forrajes de baja calidad, los búfalos aunque dedicaban menor
tiempo a la ingestión (362 minutos) a diferencia de los vacunos (429 minutos), si empleaban un mayor tiempo a la rumia en
proporción con el vacuno, este autor plantea que similares resultados fueron obtenidos porSchake y Riggs et al 1966, bajo
condiciones de confinamiento pero en clima templado.

Características fisiológicas del sistema digestivo

Los búfalos de agua, se encuentran dentro de los rumiantes mayores, las variaciones morfológicas y fisiológicas de su
sistema digestivo, que unidas a las diferencias en las poblaciones microbianas, le permite una mejor adaptación a variados
sistemas productivos(Cockrill, 1974).

Al igual que los vacunos el búfalo, el estomago comprende el retículo, rumen, omaso y abomaso. Ranjhan (1992), platea
que el contenido del retículo-rumen varia entre 40 a 100 Kg., dependiendo de del tamaño y peso del animal, la velocidad de
pasaje del bolo alimenticio a través del tracto gastrointestinal, la naturaleza del alimento.

En investigaciones desarrolladas por Leao et al, 1985 comparando el tracto digestivo del búfalo con el vacuno, revelan que
el complejo retículo-rumen de los búfalos es significativamente mayor que el de los vacunos. Esta característica le permite
mayor capacidad de alimento en esta cavidad gastrointestinal. Por otra parte Sindeney & Lyfor (1993) reportaron que los
búfalos poseen más desarrolladas las papilas ruminales, aspecto el cual incrementa la superficie de absorción de los
productos de la fermentación ruminal.

La velocidad de pasaje del alimento por el sistema digestivo del animal determina en cierta medida la eficiencia del mismo,
en muchas ocasiones la misma se ve afectada por factores como la calidad y el tipo de dieta, la especie de animal, el
tamaño de las partículas, la concentración de fibra neutra detergente y la temperatura ambiental (Ruckebusch, 1993; Jung y
Allen, 1995; Bartocci et al, 1997).

Según Bartocci et al, 1997, en comparaciones realizadas entre búfalos, vacunos y ovejas encontró que los búfalos tienen
una tasa de pasaje de los sólidos y los líquidos mucho más lenta (Tabla 1). Por otra parte el tiempo medio de retención del
alimento es mucho menor, aspecto el cual diversos autores se lo atribuyen a la eficiencia en la masticación y la mayor
degradación de la fibra en el rumen (Jalaludin et al 1992; Singh et al 1992; Puppo y Grandoni 1993).
Microorganismos y procesos fermentativos del rumen

En el rumen se encuentran una de las más grandes densidades de población de microorganismos conocidas, los cuales
varían en tipo y proporción según su alimento, estos mantienen una relación simbiótica con el hospedero (Angulo et al,
2005).

Wanapat et al, 2000, al comparar las poblaciones microbianas existentes en el rumen de búfalos y vacunos alimentados con
forrajes, encontraron un mayor número de bacterias (1.6 vs. 1.36 x 108 células / ml), de zoosporas fúngicas (7.3 x 106 vs.
3.8 x 106 células / ml), en los búfalos y una menor población de protozoos ciliados que los vacunos. De igual
forma Franzolin y Maria Franzolin, 2000, encontraron un mayor concentración de protozoos ciliados por ml de líquido
ruminal en vacunos que en búfalos.

Sin embargo, Singh y Ranhotra 1968 reportan que en dietas a base de cereales la población total de protozoos es menor
para los vacunos (26 x 104 vs. 14.2 x 104 células/ml), al igual que la población total de bacterias (21.6 x 109 vs. 17.4 x 109
células/ml) cuando son comparados con los búfalos citado por Angulo et al, 2005.

Shultz et al (1997) encontró que cuando los búfalos fueron alimentados con forrajes de bajo valor nutritivo (75 días de
madurez), la concentración de amoniaco y proteína microbiana fue mayor que la del vacuno. A excepción de Moran et al
(1983), al estudiar los parámetros de fermentación de la proteína observó que no existió diferencias entre vacunos y búfalos
en la utilización de proteína proveniente de la dieta, pro concluye que los búfalos son más eficientes en la utilización del
nitrógeno, por lo que requieren menos proteína para su mantenimiento que los vacunos (Kurar y Mudgal 1981).

En el estudio realizado por Shultz et al, 1997, cuando los animales fueron alimentados con forrajes de buena calidad (25
días de madurez), la concentración de amoniaco en el búfalo fue 10.21 mgN/ml, y la cantidad de proteína microbiana de
68.08 mgN/100 ml, a diferencia del vacuno que solamente tiene una concentración de proteína microbiana de 62.25
mgN/100 ml con 12.96 mgN/ml de amoniaco, lo que pone de manifiesto la eficiencia de la digestión de la proteína y se
corrobora con lo expresado por Kennedy et al 1992, cuando plantea que para los forrajes tropicales las tasas ideales de
digestión microbiana se obtienen con un nivele óptimo de concentración de 10 mgN/100 ml de amoniaco en el rumen.

Consideraciones finales

♦ La proporción ingestión-rumia en los búfalos es mucho mejor que los vacunos, debido que los búfalos dedican menor
tiempo a la ingestión y mayor a la rumia a diferencia de los vacunos, donde ocurre todo lo contrario.

♦ Los compartimientos del tracto gastrointestinal del búfalo es mucho mayor que el de los vacunos criados en iguales
condiciones, lo que le atribuye al búfalo una mayor capacidad de almacenamiento de alimento.

♦ El mejor desarrollo de las papilas del búfalo favorecen el mecanismo de reciclaje y absorción de los nutrientes de
procedentes de la fermentación.

♦ Las tasas de pasaje de los nutrientes es mucho más lenta en los búfalos que en los vacunos.

♦ Las poblaciones microbianas del rumen de los búfalos son mayores que las del vacuno, aspecto el cual favorece la
degradabilidad de la celulosa y la mayor producción de AGV.

♦ Los resultados obtenidos por estos investigadores corroboran la capacidad que tienen los búfalos para utilizar mejor la
proteína proveniente de la dieta, debido a la mayor actividad microbiana y a la mejor utilización del nitrógeno.

♦ La producción del búfalo de agua en las regiones tropicales constituye una alternativa a tener en cuenta, dada a su
excelente capacidad de adaptación a las condiciones donde los vacunos no prosperan.

Referencias

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Búfalos, análisis de cadena alimentaria


Introducción

Esta actividad concentra los esfuerzos de un, por ahora, reducido número de productores que ante la aceptación que están
conquistando la carne y los productos lácteos derivados de esta especie, se sienten alentados a profundizar esta singular
alternativa de producción no tradicional.

PRODUCCIÓN MUNDIAL

♦ Se estima que las existencias mundiales de ganado bubalino superan los 180 millones de cabezas.

Principales países productores de ganado bubalino

Dirección Nacional de Alimentos en base a datos de la FAO.

♦ En Latinoamérica las existencias estimadas ascienden a 3.8 millones de cabezas. Brasil es el país que ha tenido un
rol protagónico en esta actividad, principalmente en la región amazónica y en Río Grande do Sul, con una población de 3.5
millones de cabezas. Lo siguen Venezuela con 150.000 cabezas, Argentina con 60.000, Colombia con 35.000, y Cuba
(30.000), Perú (20.000), y Trinidad y Tobago (10.000).

ORIGEN DE LA ESPECIE

♦ Algunos investigadores sitúan el origen de la especie en la antigua Mesopotamia o región de Ur (actual Irak). Otros
sostienen que proviene de la provincia de Chekiang, en China, donde se hallaron restos de hace unos 7000 años. Habría
sido domesticada a mediados del tercer milenio A.C.
♦ Fue introducida en América del Sur promediando el siglo XIX, y en 1890 llegó a Brasil, país que ha logrado niveles
de producción aceptables, tanto de leche como de carne, en condiciones de clima y suelo adversas para la cría de ganado
bovino.

♦ Los búfalos ingresaron a la Argentina en la década de 1970 provenientes de Brasil, distribuyéndose en


establecimientos de Corrientes, Formosa, Entre Ríos y Santa Fe.

♦ Sus principales características son la rusticidad y la capacidad de convertir en carne y leche forrajes considerados
de calidad inferior. Son de comportamiento calmo y andar pausado, respondiendo muy bien al manejo en corrales.

♦ El ciclo reproductivo de las búfalas alcanza los 25 años, período en el cual producen entre 11 y 15 terneros. Por su
peso corporal (550 Kg. en novillo) su consumo de alimentos es abundante. Durante los anegamientos, el búfalo es capaz,
cuando la disponibilidad de forraje es menor, de pastorear especies sumergidas o flotantes.

LÁCTEOS DE BÚFALA

♦ En el mercado internacional se manifiesta una demanda sostenida de leche y queso mozarella de búfala, tendencia
que ahora se empieza a apreciar en algunas regiones de nuestro país.

Desde hace más de una década la mayor demanda internacional de leche de búfala y sus derivados, la destaca frente al
estancamiento de productos similares de otras especies no tradicionales. El gráfico siguiente expresa claramente esa
tendencia.

Producción mundial de leche de especies no tradicionales (miles de Ton)

Dirección Nacional de Alimentos en base a datos de la FAO.

♦ La explotación lechera del búfalo se destaca en el ámbito internacional. Comparada con el de otras producciones
lácteas, su incremento es muy significativo. La tasa acumulativa anual de crecimiento entre los años 1994 y 2003 es del
4.1% para la leche de búfala; de 1.1% para la leche vacuna; 0.6% para la leche de camello y 0.5% para la leche de cabra.
En cambio, en el período analizado la evolución de la producción de leche de oveja fue negativa (-0,2%).

♦ A estas cifras de producción lechera, originadas principalmente por India y Pakistán, se agrega la evolución
comercial que exhiben los derivados en el mercado mundial, que demanda 265 mil toneladas de queso y más 3,125
millones de toneladas de manteca. De acuerdo a los datos consignados por FAO, esa evolución muestra un crecimiento
promedio superior al 5% entre los año 2000 y 2003.

PRODUCCIÓN NACIONAL

♦ Nuestro país dispone de una vasta superficie caracterizada por suelos anegadizos o susceptibles de inundación,
temperaturas promedio elevadas, y pastos de baja calidad forrajera. Estas condiciones obstaculizan el desenvolvimiento de
producciones consideradas tradicionales, pero configuran un escenario adecuado para la cría de bubalinos.

♦ Actualmente Argentina posee la tercera población bubalina en América Latina después de Brasil y Venezuela.
Existen unos 70 productores pecuarios dedicados a la cría y el engorde de este ganado, cuya población se estima en unas
60 mil cabezas, de las cuales 24 mil son vientres en producción. Pertenecen mayoritariamente a la raza Mediterránea, y en
menor medida se han incorporado ejemplares de las razas Murrah y Jafarabadi.

♦ La última importación de vientres y reproductores, registrada en la década del 1990, se sumó a permanentes
mejoras de orden genético, haciendo que algunos productores tomaran la producción bubalina como un complemento de
actividades ganaderas tradicionales. Otros han convertido la cría de búfalos en una alternativa de diversificación o se
apoyaron en ella para reconvertirse productivamente.

♦ Las mejores oportunidades para la expansión de la cría de búfalos se hallan en los Esteros del Iberá, la Isla de
Ibicuy, las zonas bajas y anegadizas de las provincias del Chaco o Formosa, el norte de Santa Fe y el Delta del Paraná.
Algunas áreas de Corrientes y de Misiones con altas temperaturas y gran caudal pluviométrico también son adecuadas, lo
mismo que en varias comarcas de Entre Ríos. A esto se deben sumar en territorio bonaerense sectores de la Cuenca del
Salado.

♦ Argentina dispone de varios millones de hectáreas susceptibles de sufrir inundaciones donde la cría de búfalos
podría desarrollarse sin mayores dificultades.

♦ En gran medida la población existente es criada en la Provincia de Corrientes, que posee un rodeo estimado en 36
mil cabezas. Formosa reúne 15.500 ejemplares, y en Santa Fe la población bubalina asciende a unas 2200 cabezas. El
resto se distribuye en Chaco, Misiones, Entre Ríos y Buenos Aires.

♦ Un rasgo destacable es la longevidad del vientre bubalino, así como su alta eficiencia reproductiva. Al destete (a los
8 meses de edad) los terneros alcanzan los 160 kg, y a los 27 meses su peso vivo es de 300 Kg. Logran un peso de faena
de 400 a 465 Kg, a los 32-40 meses de edad y un rendimiento neto de res que oscila entre el 52.6 % y el 60.5%.

♦ Con el propósito de asignarle la categoría que le es propia, a partir del Plan Ganadero Nacional, la concreción de
los guardaganados electrónicos y la vacunación de toda la hacienda, también se aspira a identificar a todo el rodeo nacional
bajo un sistema de trazabilidad. Una de las metas fijadas, es la identificación individual de todo el destete del año 2005, de
manera de avanzar, año tras año, hacia la identificación de todo el ganado vacuno y bubalino.

FAENA

♦ A causa de la reducida población, el ganado destinado a faena es poco relevante. No obstante, en las provincias de
Corrientes, Misiones y Santa Fe hay frigoríficos habilitados por la autoridad sanitaria nacional (SENASA) que comercializan
distintos tipos de cortes del producto en fresco.

♦ Una res de alto rendimiento destinada a la industrialización, debe tener óptima conformación y justa terminación. La
conformación está referida a la relación músculo/hueso, y a la correcta distribución de la masa muscular y las grasas
adyacentes. Lo deseable es que los cortes permitan presumir terneza, buen sabor y a su vez lograr en la despostada un
máximo rendimiento debido al menor desperdicio.

♦ En el sistema de tipificación se toman dos parámetros bien diferenciados: la relación músculo/ hueso (conformación
o tipo) y la relación músculo/ grasa (grado de gordura o terminación).
♦ La composición química de la carne de búfalo es similar a la de la carne bovina, presentándose en el búfalo con
tenores mayores en proteínas, hidratos de carbono y agua, similares en minerales, y menores en grasa. En lo atinente a los
ácidos grasos saturados, la grasa intramuscular del búfalo presenta un porcentaje inferior a la del ganado vacuno.

CONSUMO

♦ Durante mucho tiempo la carne de búfalo fue considerada inferior a la del ganado bovino. Esa prevención se ha ido
esfumando, como si los consumidores hubieran anotado el hecho de que muchos restaurantes de nivel internacional ofrecen
platos preparados con carne y otros productos derivados del búfalo.

♦ Aunque su inferior tenor graso, menor colesterol e igual terneza que la carne de exportación, justificarían en parte el
pago de un valor diferenciado, la carne de búfalo no es más cara que la de origen vacuno. Restaurantes de primer nivel
ofrecen platos premium desde $ 20 .

♦ El salame de búfalo y la bresaola (una salazón curada tipo jamón crudo) se comercializan en algunas fiambrerías.
como productos exclusivos, diferenciales o delikatessen.

♦ Como sucede en algunos países de Europa los consumidores locales prefieren las carnes magras con algo de
grasa intramuscular (veteado), dado que ésta incide positivamente en la terneza, sabor y sensación de jugosidad.

DERIVADOS LÁCTEOS

♦ Los principales productos obtenidos con la leche de búfala son: queso fresco o criollo, manteca, ricota, yogur,
mozarella y queso provolone.

♦ La producción de leche, iniciada hace una década, podría tener un rol más destacado en el ámbito comercial, si se
consolidara la existencia de un mercado específico. La leche de búfala es altamente nutritiva, resulta excelente para
preparar derivados y alcanza un rendimiento óptimo en la elaboración de los mismos. El cuadro siguiente compara los
rendimientos de la leche bubalina y bovina.

♦ Estudios realizados por Sandhu (1985) demostraron que la leche bubalina posee 39,9% más de sólidos totales;
95,9% más de grasas; 25,6% de proteínas y 1,7% más de lactosa que la leche bovina y tiene 33,5% más de sólidos totales,
53% más de grasa, 37,1% más de proteína y 5,2% más de lactosa que la leche cebuina.

♦ Por las características que le son propias, el producto no tiene obstáculos que impidan su desarrollo comercial. A
esto se suma el hecho de que algunas ciudades de las regiones productoras de búfalos se abastecen importando productos
lácteos de otras, lo que agrega posibilidades a la expansión de la lechería bubalina.

♦ Los tamberos han hecho un importante esfuerzo para aumentar la cantidad y calidad de leche. El sector industrial
ha contribuido en el campo tecnológico y en la estructura de proceso, permitiendo que la elaboración de los quesos de
origen nacional, pese a que son más suaves que los de otras latitudes, haya evolucionado aproximándose rápidamente a
los estándares internacionales de calidad.

♦ El aumento de la producción de leche se vincula directamente con al incremento de la demanda de productos


lácteos. A medida que la oferta de leche se afiance, la elaboración de muzarella, bufarella u otros quesos se ampliará, lo que
generará mayor certidumbre en al sector.

♦ En Argentina la incipiente producción de muzarella de búfala ha logrado un importante grado de aceptación en


queserías y góndolas de supermercados. Es un producto noble, de fácil digestión, refrescante y nutritivo. Su forma de
elaboración permite que siempre se halle embebido en suero como una forma de protección. Posee una superficie lisa y
brillante que lo diferencia claramente de otros quesos.

♦ Las empresas apuntan a lograr la diferenciación de sus productos, y buscan dar respuesta a los cambios que
sugieren los nuevos hábitos de consumo y el creciente interés del público por los productos que sustituyen a los
tradicionales.
♦ Varias firmas se destacan por la presencia que alcanzan sus derivados, entre las que se cuentan los
establecimientos Santa María del Rosario (Corrientes), Rozemblum (Formosa), La Salamandra (Buenos Aires), Cabezas
(Santa Fe), y el emprendimiento Leston y Morales (Misiones).

Requerimiento comparativo para 1 Kg de producto Diferencia porcentual


Producto
Búfala (litro) Vaca (litro) %

Yogur 1,2 2,0 40

Mozarella 5,5 8 a 10 39

Dulce de Leche 2,5 3,5 29

Manteca* 15 20 25

Queso Provolone 7,43 8 a 10 20

Búfalos en Argentina, sobre la base de Huhn et al., (1984) y Furtado (1979)

OTROS APROVECHAMIENTOS

♦ El cuero de esta especie es muy apreciado en la industria manufacturera por su grosor, característica que le otorga
fortaleza y gran resistencia a la tracción y al desgarro. Suele utilizarse para la confección de estriberas de polo, y también en
la fabricación de manufacturas livianas: marroquinería de calidad distintiva o la tapicería de autos de lujo.

FUENTES CONSULTADAS
Asociación Argentina de Criadores de Búfalo (A.A.C.B.)
Búfalos en Argentina (M. Zava, Maldonado, Patiño, J. Cedrés, González Fraga y otros
Dirección de Ganadería (SAGPyA)
FAO.
n criador brasileño de búfalos habla de su propia experiencia
Jonas Camargo de Assumpçao*. 1988. Revista Mundial de Zootecnia, Nº 65.
*Director de la granja Boa Vista en el Municipio de Tietê,
Estado de Sáo Paulo, Brasil.

Cuando comencé a trabajar en la cría de búfalos a escala muy reducida hace unos 18 años,
la comunidad agrícola brasileña tenía en general una idea equivocada de esos animales. Las
diferencias de opinión eran absolutas, incluso fanáticas: unos totalmente a favor y otros
totalmente en contra.
Algunos campesinos decían que los búfalos eran animales extraordinarios, prácticamente
inmunes a todas las enfermedades conocidas del ganado. Se llegaba a afirmar que los
búfalos preferían siempre pastar en especies herbáceas no seleccionadas por otros animales
de granja y que producían leche con alto contenido de grasa en el período crítico entre las
cosechas (y que su leche era, sobre todo, un afrodisíaco). Afirmaban también que incluso
después de 20 partos seguían en buenas condiciones para seguir pariendo. Como
consecuencia lógica, se afirmaba que sustituirían definitivamente en el Brasil a la costosa
raza Holstein frisona como animales lecheros.
No es que los que se oponían a los búfalos fueran moderados en sus afirmaciones. Sostenían
que no había vallas que se les resistieran y que en las granjas habría que trabajar las 24
horas del día para controlar a los animales, pues de otra forma no se encontraría un búfalo
en los pastos al llegar el día. Hablaban de sus pezuñas, que destruían una cantidad de
hierba que bastaría para alimentar una vaca, mientras que ellos mismos consumían el
equivalente de dos. Describían a los búfalos como animales salvajes, feroces y peligrosos,
que, en el mejor de los casos, sólo podían domarse a medias. Su carne, decían, era tan
estropajosa que sería inaceptable su comercialización.
Ante tantas opiniones erróneas sobre los búfalos, es fácil imaginar cuáles eran mis
sentimientos cuando comencé este trabajo: una mezcla de euforia y de auténtico miedo,
debido al mal conocimiento de esta especie. Hoy día han cambiado mucho las cosas, pero
todavía existe cierto grado de información inexacta. Mi granja está situada cerca de la
carretera asfaltada que conecta Tietê con Porto Feliz y, en la entrada principal, hay un
cartel que anuncia la presencia de "búfalos Jafarabadi". Se trata de una región próxima a la
ciudad de Sáo Paulo, cuyos habitantes la conocen y compran en ella terrenos para edificar
casas donde transcurrir los fines de semana o acondicionar pequeñas explotaciones. A
menudo se me presentan los vecinos con toda su familia en busca de un par de búfalos que
coman las malas hierbas que crecen en los estanques enfrente de sus casas, convencidos de
que prefieren esas malas hierbas a los suculentos pastos verdes que tienen para sus
caballos. Decepcionados al saber que los búfalos son suficientemente inteligentes como
para pastar en praderas pobres sólo cuando no tienen otra cosa mejor que comer, mis
vecinos acaban retirándose. Hay incluso visitantes que creen que los búfalos comerán las
plagas que invaden la granja. En una reciente subasta en Tietê, un comprador adquirió
varias parejas de búfalos. Cuando alguien, curioso por el hecho de que hubiera comprado
tantos machos, le preguntó la razón, le respondió con tono autoritario que los búfalos eran
monógamos.
La comercialización de la carne de búfalo sufrió inicialmente los efectos de una falta
general de información correcta. Hace bastantes años, un carnicero de mi ciudad anunció
que iba a vender carne de búfalo al día siguiente. Curiosamente, la mitad de los clientes no
pasaron ese día por la calle de la carnicería, y probablemente los otros que lo hicieron se
taparon la nariz, pues pensaban que la carne de búfalo tenía un olor desagradable. En
cambio, parte de los clientes de otras carnicerías vinieron a comprar la carne, sabiendo que
era de calidad superior. Esta opinión tan equivocada es muy rara hoy día. En la ciudad de
Sáo Paulo existe ahora una carnicería muy famosa donde los cortes especiales de carne de
búfalo son más caros que los de vaca. Es muy difícil distinguir entre la carne de búfalo y la
de vaca, incluso en las diversas pruebas y ensayos especiales que se han realizado.
Estos hechos dan una idea de la falta de información correcta que ha existido. En la
actualidad hay una comprensión y un conocimiento de los búfalos mucho mayores.
Observando la situación retrospectivamente, podría considerarse como un milagro la forma
en que ésta ha cambiado efectivamente para mejor. De hecho, hoy es posible considerar
como una opinión firmemente aceptada que el búfalo es una posibilidad viable en muchas
regiones del mundo en que se cría ganado vacuno, y posiblemente la única posibilidad en
zonas pantanosas.
La Asociación Brasileña de Criadores de Búfalos, fundada en 1981 por un pequeño grupo de
criadores, se encarga del libro genealógico de los búfalos. Aunque en la India se conocen 15
razas diferentes, en el Brasil se crían sólo cuatro:
Carabao. Esta raza (conocida también como búfalo de los pantanos o ruano) casi
se ha extinguido en el Brasil, y ahora se encuentran pocos animales. Fue el
antepasado del búfalo de río o común. Son animales pequeños, con una capa de
pelo pardo claro o amarillento y un collar de pelo blanco en la base del cuello. Son
de carácter muy terco. Tienen cuernos largos, que arrancan horizontalmente
hasta que al final se curvan hacia arriba. Se utilizaron mucho como animales de
tiro en la agricultura, para arrastrar pesos y para la monta, especialmente en la
isla de Marajó, en el extremo nororiental del Brasil.
Mediterránea. Esta raza no se encuentra en la India. Aunque el concepto de raza
es a veces artificial, este grupo está reconocido por la Asociación Brasileña de
Criadores de Búfalos como una raza distinta, que incluye animales parecidos a los
que llegaron al Brasil desde Italia. Son de tamaño medio, no muy compactos y de
pelo negro. Constituyen la base de la cabaña de búfalos del Brasil, por lo que el
empleo de la palabra búfalo suele referirse normalmente a esta raza.
Murrah. Se trata de la raza de conformación más compacta, de tamaño medio y
pelo negro. Tiene una cabeza casi rectilínea y cuernos cortos que forman una
pequeñas espirales cerradas. En la India es una raza lechera, y es una de las más
extendidas en el Brasil.
Grupos Jafarabadi. Este grupo incluye las variedades Gir y Palitana y sus
cruzamientos. El búfalo Gir es de tamaño medio o grande, menos compacto, de
pelo negro y frente convexa. Los cuernos son largos, crecen hacia abajo y hacia
atrás, con una curvatura abierta de tamaño medio o grande al final, terminando
en dirección ascendente. Los machos pueden llegar a pesar 1.000 kg y las
hembras 750 kg.
Palitana. Es el grupo o estirpe más grande del Brasil. Los machos llegan a pesar 1.400 kg y
las hembras 1.000 kg, con una conformación menos compacta que las otras estirpes del
Brasil. Es el ejemplar más exigente en cuanto a nutrición. Tiene una cabeza grande, con
una frente muy convexa de corte rectilíneo y cuernos de tamaño medio, gruesos y fuertes,
que crecen hacia abajo y hacia atrás y que tienen una curvatura cerrada en dirección
ascendente. En la base de los cuernos hay una reserva de grasa, que desaparece a medida
que el animal va envejeciendo. Sus ojos están hundidos.
La granja de Boa Vista tiene la estirpe Gir de búfalo Jafarabadi, que se destina a la
producción de animales selectos para la reproducción. Los machos no idóneos para la
reproducción se venden apenas alcanzan el peso apropiado para el sacrificio (de 450 a 500 k
de peso vivo). La cabaña de hembras es pequeña, de 200 a 250 animales aproximadamente.
En el Brasil, la mayoría de los grandes criadores de búfalos, magnates de la industria,
seleccionan a sus animales por la productividad (leche o carne) mediante heterosis,
cruzando diferentes estirpes de la misma raza y edad. Los aspectos de la alimentación y la
higiene están mejor organizados, por lo que es mayor su eficacia reproductiva, se reduce la
mortalidad y la edad para alcanzar el peso de sacrificio, y el hecho de obtener mayores
beneficios aplicando medidas para elevar la productividad garantiza unas considerables
ganancias financieras.
Quienes se dedican a la selección de animales que se venden para la reproducción tienen
un trabajo más difícil, si bien más gratificante y fascinante, ya que, independientemente
del manejo, ya descrito, tienen que aumentar la productividad y el rendimiento de sus
animales y a las características de la raza. La homocigosis, bien controlada para obtener
una productividad alta con características buenas de la raza, constituye, naturalmente, el
sueño de todos los criadores que quieren mejorar la calidad de los animales.
Ante el considerable crecimiento de los hatos de búfalos en el Brasil (particularmente en la
región sudoccidental), puede suponerse la gran responsabilidad que incumbe a los criadores
que se ocupan del mejoramiento genético con objeto de obtener buenos animales para la
mejora efectiva de los hatos que se crían extensivamente en otras regiones del Brasil.
Para los búfalos tenemos una superficie de 180 hectáreas de pastos tropicales de calidad
media en zonas relativamente accidentadas, por lo que no es posible mecanizar las
operaciones en gran parte de la zona. La explotación se limita prácticamente a esos pastos,
que constituyen la única fuente de alimentos, salvo en el caso de toros jóvenes
seleccionados, que reciben un suplemento limitado durante una parte del año. Todos los
pastizales tienen pequeñas charcas o arroyos, que permiten a los animales refrescarse,
manteniendo la piel húmeda y la temperatura del cuerpo constante, ya que tienen la piel
de color negro y un número reducido de glándulas sudoríparas.
Las hembras preñadas suelen buscar un lugar escondido entre los arbustos para parir y a
veces permanecen ahí dos o más días. Por lo tanto, antes del parto procuramos transferirlas
a pastos en donde no haya arbustos, hierba alta o escondites, para poder prestar
prontamente asistencia a los recién nacidos. Hay que evitar las zonas próximas a aguas
profundas, como los alrededores de las presas, pues existe el peligro de que los terneros de
uno o dos días puedan morir ahogados. El parto de las búfalas en las condiciones climáticas
de la latitud de esta región del Brasil se produce en un período bien preciso, entre enero y
mayo. Esto ayuda a que las crías crezcan más rápidamente, ya que en el momento del
destete quedan sueltas en pastos verdes, frescos y exuberantes. Sin embargo, las madres
tienen que afrontar el problema de la propia alimentación durante la estación seca, en que
los pastos están maduros y secos. Los terneros nacidos en enero y febrero se pueden
destetar a mayor edad que los nacidos entre marzo y mayo. De esta forma, los campesinos
pueden dejar a las hembras que han parido un mínimo de dos meses de intervalo entre el
destete y el parto siguiente.
A las crías hay que darles por lo menos tres dosis de antihelmínticos entre el nacimiento y
el destete, puesto que se infestan de lombrices con mucha facilidad mediante el contacto
directo con el barro y el suelo húmedo y porque las ubres de sus madres están siempre
cubiertas de barro. Hay que alejar los terneros destetados de las búfalas lactantes, debido
a que éstas aceptan amamantar a cualquier cría.
Durante la estación seca hay que reservar algunos pastos para el hato, puesto que el
apareamiento se produce en ese período y conviene recordar que las hembras débiles son
más propensas a no quedar preñadas, lo que podría dar lugar a un intervalo de 24 meses
entre los partos en lugar de 12 meses, con la consiguiente pérdida importante de
beneficios.
Debe haber una proporción equilibrada entre el número de machos y de hembras para
asegurar unas tasas altas de fecundidad en el hato. Los criadores que tienen 200 búfalos y
que mantienen un buen sistema de explotación pueden conseguir que cada macho cubra a
50 hembras. Sin embargo, en el caso de hatos en régimen de explotación extensiva y con un
gran número de cabezas, la proporción no debe superar las 30 hembras por macho. Es
frecuente la lucha entre los toros, a menudo con graves resultados. Para evitar problemas
hay tres posibilidades:
♦ mantener grupos de 40 o 50 hembras y un toro juntos en pastos separados que no
sean adyacentes;
♦ criar juntos los toros jóvenes y utilizarlos para la monta en el mismo pasto
comenzando pronto, cuando tienen unos dos años, hasta que empiezan con luchas serias (lo
que ocurre cuando tienen unos cuatro años). Entonces hay que sustituirlos;
♦ mantener los machos separados entre sí en distintos pastizales pequeños, o incluso
en un establo, y utilizarlos alternativamente para la monta semanalmente o en períodos
más cortos.
Es evidente que el comportamiento de los toros es una característica muy importante y hay
que tener en cuenta este factor en la selección, ya que es hereditario y sólo deben quedar
en el hato los menos agresivos, a fin de que el manejo resulta más fácil.
La inseminación artificial no es todavía en el Brasil una práctica común con los búfalos,
debido a que no dieron buenos resultados algunos ensayos que se hicieron. El período de
celo en las hembras es particularmente corto y más difícil de identificar que en la especie
bovina. La mayoría de los apareamientos naturales se producen a primera hora de la
mañana, lo que a su vez hace más difícil la inseminación artificial. El semen del búfalo
tiene menos espermatozoides por unidad de volumen que el de los machos bovinos y, hasta
ahora, el empleo de machos más agresivos en el Brasil no ha resuelto el problema de la
identificación del período de celo en las búfalas.
Al contrario del Brasil, en la India el búfalo se alimenta sobretodo en establo en las granjas
lecheras y está cuidado por un número elevado de campesinos, con un promedio de diez
búfalos por encargado. Esto les facilita la identificación del celo, puesto que hay una
posibilidad mucho mayor de identificar un cambio en el comportamiento de la hembra y se
puede informar inmediatamente al servicio de inseminación artificial. En las aldeas, cada
familia mantiene de tres a cuatro búfalas, que en realidad forman parte de la familia, lo
que facilita la identificación del celo en las hembras. Sin embargo, incluso en la India, la
tasa de concepción utilizando la inseminación artificial es baja.
Hay que recordar que durante los meses de invierno (estación seca) hay que curar
rápidamente las infestaciones de garrapatas, ya que, entre otras cosas, los animales
sienten prurito y se rascan en postes o árboles, lo que puede ocasionar lesiones. En invierno
hay que combatir las garrapatas mediante la debida aplicación de plaguicidas.
Después del invierno hay que destetar los terneros. Esto coincide con la época de pastos
frescos y buenos, en donde pueden pastorear las búfalas y los terneros que no den señales
de echar de menos la leche. Cuando las novillas tienen 12 meses de edad hay que
separarlas de los machos, debido a que pueden concebir fácilmente en esta edad en
que todavía noes conveniente para su desarrollo fisiológico, pues la edad óptima de la
primera preñez es la de 24 meses. En esa edad es difícil prestar el debido cuidado en el
parto, y podrían quedar sin concebir durante el período de celo siguiente.
Todos los machos no seleccionados sementales se trasladan a corrales de engorde (sin
pastoreo) y se venden con un peso de unos 480 kg a los 18 meses de edad. Pueden también
continuar en los pastizales, pero entonces se venden a los 26 meses, cuando pesan unos 500
kg para el sacrificio.
En el Brasil no hay restricciones sobre la venta de carne de búfalo como consecuencia del
precio percibido por los criadores o por la aceptación entre los consumidores. Hoy día, la
carne de búfalo se ha creado un lugar en el mercado gracias a su calidad, puesto que
procede de animales jóvenes que se sacrifican a la edad apropiada (los vacunos de carne se
crían en forma extensiva y se sacrifican con frecuencia a una edad mucho mayor, con 48
meses). Aunque a veces hay algunos conflictos de intereses y prejuicios que pueden ejercer
una influencia negativa; la calidad de la carne de búfalo y su precio equilibrado le han
asegurado un lugar en el mercado.
Las granjas que producen leche de búfala tienen, por lo general, el mismo sistema de
explotación en todo el país. Sin embargo, conviene mencionar que los terneros de búfalo
son muy sensibles al sistema de alimentación. Si consumen menos leche de la que
necesitan, su ritmo de crecimiento disminuye y es preciso entonces darles proteínas y
suplementos enriquecidos con minerales y vitaminas. Conviene eliminar periódicamente las
infestaciones de lombrices, a las que son susceptibles cuando permanecen algún tiempo en
los establos.
En el Brasil es necesario tener los terneros cerca de las búfalas durante el ordeño, porque
de lo contrario la producción de leche disminuye notablemente. En Italia, probablemente
como consecuencia de una selección acertada, las búfalas se ordeñan sin necesidad de que
las crías estén cerca. Por término medio, las búfalas producen 800 kg de leche al año, pero
algunas pueden llegar hasta 2.000 kg al año.
La inmensa mayoría de los criadores de búfalos del Brasil los destinan a la producción de
carne y no de leche, probablemente debido a la diferencia de precio al productor a favor
de la carne, así como al costo de los piensos para terneros y de los suplementos para las
búfalas lactantes.
En mi opinión, los búfalos son, en comparación con la especie bovina, lo que una piedra
preciosa en bruto es frente a otra tallada, puesto que la segunda está mucho más cerca de
su potencial genético desde el punto de vista de la producción; en cambio, todavía queda
mucho por hacer en el sector del mejoramiento genético de los búfalos.
Nuestras novillas son fecundadas a los 24 meses y los primeros terneros nacen cuando
tienen alrededor de tres años de edad. Durante los últimos 18 años, de las 569
concepciones posibles hubo 533 nacimientos (93,7 por ciento de fecundidad), lo que
parecería un resultado impresionante (calculado sobre la base de todas las hembras de tres
años en adelante). Examinando datos recientes de 100 novillas, 14 tuvieron su primera cría
a los dos años, 82 a los tres años y sólo cuatro a los cuatro años de edad. Según mi propia
experiencia, las novillas que paren a los dos años en general no conciben al año siguiente.
Otra ventaja de las búfalas es su longevidad: suelen seguir siendo productivas a los 25 años
de edad. Tengo todavía dos hembras de mi primer hato, que iniciaron su actividad
reproductiva en 1970; desde entonces siempre han concebido. Muy probablemente seguirán
siendo buenas productoras durante muchos años, a juzgar por sus buenas condiciones en el
momento presente. La mortalidad de los terneros fue de 6,37 por ciento en los 18 años que
llevo trabajando en esta profesión (34 muertes de 533 nacimientos).
El peso al destete es uno de los criterios que empleo para seleccionar los animales. Sin
embargo, éste puede variar de un año a otro según las condiciones reales de cada año. En
el destete los machos tienden a tener un peso (kg) según la edad (días), mientras que las
hembras pesan 15 kg menos que los machos a la misma edad; un macho destetado a los 240
días pesará 240 kg y la hembra 225 kg.
Estimo que la información proporcionada aquí subraya la necesidad de disponer de
financiación directa para investigaciones sobre los búfalos, ya que representan una fuente
prometedora de proteína de calidad (carne y leche), trabajo y artículos (cuero) para el
mercado.