Está en la página 1de 6

DETECCION DE Enterococcus faecalis EN LOS CONDUCTOS RADICULARES DE

PACIENTES DE LA CLINICA ODONTOLOGICA DE LA UAN

KARL ALVIAREZ
NATHALY HIGUERA

TUTOR CIENTIFICO
JESSICA ALEIDA ROLON BARROSO
ODONTOLOGA-ENDODONCISTA

UNIVERSIDAD ANTONIO NARIÑO


FACULTAD ODONTOLOGIA
SAN JOSÉ DE CÚCUTA
2020
OBJETIVO GENERAL

Detección de Enterococcus faecalis en los conductos radiculares de pacientes de la clínica

odontológica de la UAN

OBJETIVOS ESPECIFICOS

Determinar la relación entre el tipo de diagnostico endodóntico y detección de Enterococcus

faecalis.

Identificar la presencia de Enterococcus faecalis en dientes a tratar endodonticamente con

cámara pulpar y conductos radiculares expuestos al medio oral con lesiones apicales.

Determinar la presencia de Enterococcus faecalis en dientes a tratar endodónticamente con

caries activa donde no hay exposición de cámara pulpar y conductos radiculares sin lesiones

apicales

La endodoncia es una ciencia que forma parte del conjunto de ciencias de la salud, tiene como

objetivo el estudio de la estructura, morfología, fisiología y patología de la pulpa dental y de los

tejidos perirradiculares. En países como Estados Unidos la endodoncia es una especialidad de la

odontología, mientras que en los estados de la Union Europea solo se conocen dos especialidades

que son la ortodoncia y la cirugía bucal.


La historia de la endodoncia la podemos dividir en diferentes etapas, primero tenemos la etapa

empírica en la cual en el siglo XVIII Fauchard describe en una de sus obras tratamientos para la

patología pulpar y periapical, asi como también se refiere al uso del eugenol; luego tenemos la

etapa de la infección focal, en esta etapa en 1910 Hunter fue el primero en hablar sobre el peligro

de los dientes sin pulpa como focos de bacteriemia, aquí surge la infección focal la cual frena el

desarrollo de la endodoncia porque se desdentó innecesariamente a muchas personas. Para 1920

se inicio una concepción mas biológica de la endodoncia donde clínicos e investigadores

establecieron la necesidad de limpiar y conformar los conductos radiculares como etapa básica

del tratamiento endodóntico y asi otros avances como por ejemplo el uso del hipoclorito sódico

como solución irrigadora. Luego tenemos la etapa científica donde para los años 40 se estudio

con detalle la anatomía de los conductos radiculares, se establecieron secuencias y normas para la

preparación de los conductos. En el siglo XXI la tomografía computarizada de haz cónico

permite el diagnostico por la imagen de lesiones y estructuras anatómicas que antes pasaban

desapercibidas como fracturas radiculares o lesiones periapicales, en la etapa de los 80 se

propusieron técnicas coronoapicales para preparar mejor la zona final del conducto radicular. Se

permitió la instrumentación rotatoria continua de los conductos radiculares; se han presentado

nuevos selladores de conductos basados en los componentes de el agregado de trióxido mineral

para favorecer el sellado del conducto y la reparación periapical y ya en 1978 Cvek presenta una

técnica que se denomina endodoncia regenerativa; para mantener restaurar o sustituir la función

biológica de los tejidos a través de la interaccion de células madre, los factores de crecimiento y

los soportes o matrices biológicas (Canalda y Brau, 2019).


Un tratamiento de conducto es un procedimiento que consiste en extraer la pulpa del diente

cuando esta esta enferma o dañada luego esta es rellenada y asi se evita la extracción del diente

que era lo que en el pasado se realizaba.

TRATAMIENTOS ENDODÓNTICOS

En el primer caso se presenta la apicectomia que es una manera de reparar los tejidos periapicales

a través de la eliminación de los últimos 3 milímetros de la raíz del diente; pero que no es viable

como solución inicial a un problema periapical (Llamosas y Hernandez, 2014). Esta cirugia es

complementaria al tratamiento endodóntico tradicional porque siempre se debe tratar de que el

diente se recupere de la manera mas conservadora, los problemas de conductor radiculares

persisten porque el tercio apical de los dientes alberga microorganismos pero algunas veces no es

necesario retrobturar el diente para arreglar la lesión, solo con la apicectomia esta mejora se

puede lograr ya que en algunos casos la gutapercha esta en buen estado y el diente se recupera

luego de la apicectomia.

En cuanto al fracaso de los tratamientos endodónticos se dan por diagnósticos erróneos,

registros radiográficos incompletos o de mala calidad, no uso de goma de dique, fracturas

dentarias postoperatorias, instrumentos fracturados, obturaciones defectuosas, accidentes con

hipoclorito de sodio (Fonseca, Beltran, Peña, 2015). También perjudica a los tratamientos

endodónticos la enfermedad periodontal ya que esto puede llevar a inflamaciones locales e

incluso ayudar a que las bacterias entren a la pulpa lo que ocasiona la contaminación bacteriana

del conducto por lo que la condición periodontal es un factor que se debe tener en cuenta antes de
realizar un tratamiento de conducto; lo fundamental de un tratamiento endodóntico es eliminar las

bacterias que habitan en los conductos porque estos producen agentes etiológicos de necrosis

pulpar y lesiones periapicales.

El Enterococcus faecalis posee una estrecha relación con el tema de los tratamientos de

conducto porque este se halla frecuentemente en canales radiculares y conllevan a favorecer la

persistencia de la periodontitis apical.


REFERENCIAS

Canalda, C. y Brau, E. (2014). Endodoncia técnicas clínicas y bases científicas. Barcelona,

España: Elsevier Editorial.

Toledo, L. y Ramos, R. (2018). Fracaso del tratamiento endodontico en pacientes con

enfermedad periodontal. Cuba. Medicentro electrónica.

Llamosas, E. y Hernandez, M. (2014). Cirugía en endodoncia: la apicectomia. Presentación de

dos casos clínicos. Mexico. Revista Endodoncia Actual.

Rodriguez, C. y Oporto, G. (2015). Implicancias clínicas de la contaminación microbiana por

Enterococcus faecalis en canales radiculares de dientes desvitalizados: Revisión de la literatura.

Mexico. Revista odontológica Mexicana.

También podría gustarte