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La leche es de los productos más consumidos por la sociedad colombiana, según asoleche

para el año 2016 se reportó un consumo de 856,8 millones de litros, lo cual ubica al producto
como un alimento base y consumido en exceso en la sociedad, sin embargo a pesar de su gran
demanda, los productores no se ven muy favorecidos ya que en el transcurso de la historia ha
existido fuertes conflictos con el precio y la fluctuación que impone el sector industrial,
encargados de hacer un proceso que le de un valor agregado y asegurar la seguridad
alimentaria de la misma.

El precio que se le paga a un productor depende de múltiples factores, siendo la distancia del
predio en donde se encuentra la materia prima en este caso la leche cruda, a el punto de
transformación un factor sumamente determinante, seguido de las características que contiene
la leche como cantidad de grasa, proteína y demás; estos últimos son los factores que
adquieren importancia cuando se decide producir los derivados, como estrategia se han
implementado variedad de bonos que ayudan al producto mejorar lo que se le paga por la
calidad de leche que produce, sin embargo en muchos casos esto no permite ni siquiera
solventar los gastos de producción, ya que actualmente hay múltiples fluctuaciones de precio
por ingreso de leche en polvo o porque sencillamente los costos de transporte incrementan y
con ello cae el precio de la leche.

Como grupo se decide darle una solución a dicho inconveniente, y ayudar a construir no solo
una industria más fuerte sino un campo más favorable para los productores, que de primera
mano son responsables de producir con esfuerzo y sacrificio, la mejor calidad de leche para los
consumidores.

¿Qué pasaría si se reúne una cantidad significante de lecheros en cada pueblo o vereda
apartada, y se le es financiada una unidad pasteurizadora que permita surtir sus zonas
aledañas?

Se plantea la pregunta, con el propósito de buscar una viabilidad de la misma, ya que en


muchos países los productores crean pequeñas cooperativas con centros de acopio y
procesamiento cercanos a sus predios, donde finalmente procesan la leche y sus derivados,
para así obtener una ganancia más apropiada a lo correspondiente por su trabajo, además de
esto abren la posibilidad de que las empresas no los vean como aliados estratégicos sino como
socios comerciales y en vez de competir sean utilizados como grandes maquiladores de sus
marcas propias, de esta manera se ahorran tiempo y costo de transporte en dichas veredas o
zonas apartadas brindando un precio relativamente asequible, fresco y de buena calidad para
el consumidor.