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Diferencias de los centros residenciales con respecto a los de acogida.

El reglamento sobre los menores: Derechos.

El reglamento específico sobre los/as menores. El centro, pues, debe establecer


mecanismos de actuación para garantizar los derechos de los/as menores ingresados, por
tanto, debe regular los diferentes momentos de su vida para conseguir esta garantía,
establece y regular las pautas de convivencia del centro, basadas en el respeto a los
derechos individuales y grupales, y también se definen las responsabilidades y deberes
de los/as menores residentes.

El/la menor ha de tener derecho en todo momento a:

Estar al tanto de su situación personal y administrativa, así como de la


temporalidad del internamiento.
La revisión continuada de su particular situación sociofamiliar.
Posee cuidado y atención garantizando su desarrollo integral.
Tener un PEI (Proyecto Educativo Individualizado) que elaborará el centro y
estar informado de su existencia.
Darle figuras de referencia estables, en concreto la del/de la educador/a tutor/a,
que es el que vela de forma más directa por el bienestar global y el desarrollo
armonioso del/de la menor y quien sustituye de forma más directa las funciones
parentales.
Recibir información del funcionamiento y de la normativa del centro.
Disfrutar de un espacio de escucha o de tutoría donde pueda formular sus quejas
o peticiones.
Fases del proceso de acogimiento: Esquema.
Persona ya sea soltera, divorciada o con o sin hijos/as, podrá optar al acogimiento, dirigiéndose a la Consejería
La información de Bienestar Social o de Familia de su Comunidad Autónoma o a las Instituciones Colaboradoras de Integración
Familiar (ICIF) donde se le dará la información necesaria.
Acoger a un/a menor se concreta en la presentación de un formulario de solicitud que suministrará la misma instancia que ha
proporcionado la información, donde figura los datos personales y los documentos que acrediten los requisitos indispensables para
optar al acogimiento, que suelen ser:
La solicitud Certificado de antecedentes penales.
Informe médico de salud física y psíquica sobre la posibilidad de prestar una atención adecuada a un/a menor.
Certificado de empadronamiento.
Cursada la solicitud se activa el proceso de valoración que acordará la idoneidad o no para acceder al acogimiento.
Algunos aspectos que se tienen en cuenta en esta valoración son:
Mostrar estabilidad emocional y no sufrir ninguna enfermedad física o psíquica que imposibilite la atención al/a la
menor.
Tener tiempo y posibilidad de dedicación.
El proceso de acogimiento

La aprobación o desestimación de Poseer medios económicos suficientes y vivienda en condiciones adecuadas.


la solicitud Contar con apoyo familiar y social que pueda contribuir a la tarea educativa.
Que todo el grupo familiar comparta la voluntad, el interés y la motivación por la acogida.
Aceptar la historia, identidad y cultura del/de la menor.
Si se da el caso, aceptar la relación del/de la menor con su familia biológica, facilitándole su regreso.
Se elaborará un informe psicosocial con los datos obtenidos referente a la unidad familiar.

En el caso de aprobarse la solicitud, el informe psicosocial contendrá una aproximación a las características del/de la menor que
podría ser acogido, así como el tipo de acogida más recomendable. se informa a la familia sobre las características del/de la menor,
La asignación historia, estancia en el centro, posibilidades, así como de la familia de origen y de las condiciones del acogimiento. También las
características del/de la menor, del tipo de acogimiento y de las familias o personas acogedoras se establecerán unas ayudas
económicas.
Período de acoplamiento, es decir como un calendario que comprende desde una primera visita donde familia y menor se
conocen, hasta otras actividades conjuntas (salidas, excursiones, salidas con pernocta). El período se alargará hasta que se
El acoplamiento
considere que el/la menor está preparado para irse con la familia
Se realiza un seguimiento y una supervisión del/de la menor y de la familia o persona acogedora, y se les presta los apoyos
necesarios para resolver y prever adecuadamente las situaciones problemáticas que se puedan producir. En el caso de que la
El seguimiento relación del/de la menor con la familia de acogida no funcione, aun a pesar del asesoramiento que reciben ambos, se cancelará y
el/la pequeño/a regresará al centro de protección
¿Qué modalidades de acogimiento hay según la intención del acogimiento?

 Acogimiento de urgencia. Para niños/as 0-6 años, de un período de 3-6 meses


máximo, mientras se realiza el estudio diagnóstico de la familia de origen.
 Acogimiento simple. Acogimiento temporal, mientras se trabaja para que la
familia de origen arregle sus problemas, pues la finalidad es que el/la menor
pueda volver con ella. Su duración máxima es de dos años.
 Acogimiento permanente. Acogimiento de larga duración, de varios años y, en
muchos ocasiones, hasta que el/la menor alcanza la mayoría de edad. Se
considera dicha opción en situaciones en las que se prevé muy difícil, o se
descarta, el retorno a su familia de origen, ya que la problemática de ésta es
estructural y de difícil solución: adicciones, largas condenas, problemas
psicológicos, etc. Su carácter permanente ofrece la posibilidad de que, por
atribución judicial, se le otorguen también facultades tutelares.
 Acogimiento pre adoptivo. Acogimiento definitivo de un/a menor por parte de
una familia, como medida de protección previa a la adopción. Sucede una vez se
ha descartado totalmente la posibilidad del retorno del/la menor con el padre y la
madre biológico/a. Su fin es establecer un período previo de convivencia,
generalmente de un año, del/a menor con su previsible familia adoptiva, para
comprobar que las relaciones que se establezcan vaticinen un buen desarrollo de
los lazos familiares.
 Acogimiento de fines de semana y vacaciones. El/la menor pasa los días festivos
y de vacaciones en un ambiente familiar. Es el que se produce anualmente con la
llegada de niños/as de otros países en condiciones difíciles como es el caso de
los saharahuis. A las familias acogedoras se las denomina familias
colaboradoras.
 El acogimiento para menores con necesidades específicas. Tipo particular de
acogimiento especializado para menores que requieren una atención más
específica (problemas de salud, discapacidades, trastornos de comportamiento,
etc.). En dichos casos, las familias acogedoras reciben apoyo y formación
especiales, así como ayudas económicas para que puedan solventar de modo
satisfactorio las circunstancias que se presenten.
¿Cuáles son los documentos relativos al menor y en qué consiste el Proyecto
Educativo Individualizado?

Durante el proceso de intervención socioeducativa, se manejarán una serie de


documentos, como el Protocolo de Observación de Ingreso y, fundamentalmente, el
Proyecto Educativo Individualizado, aparte de otras hojas y protocolos para el
seguimiento del/de la menor. Finalmente, veremos los informes o documentos en los
que se recopilan las diferentes valoraciones.

El protocolo de observación de ingreso que recoge las primeras observaciones que se


hacen cuando el/la menor llega: aspecto físico, primeras atenciones, comportamiento
inicial, estado emocional, etc. El protocolo se aplicará ordinariamente desde las
primeras horas hasta los dos primeros días.

El Proyecto Educativo Individualizado es documento con que se realiza la


planificación de la intervención educativa de cada menor. De este modo, incluye el
conjunto de estrategias destinadas a la atención integral y personalizada de cada uno de
ellos. Para hacerlo nos basamos en toda la información que se tiene del/de la menor: los
informes de las instancias desde donde ha sido deriva, las observaciones llevadas a cabo
por parte del personal educativo y técnico y las manifestaciones del/de la propio/a
menor. El/la tutor/a será responsable de elaborarlo en consenso con el resto del equipo
educativo durante los primeros meses.

Los ámbitos de intervención del PEI dependerán de cada Comunidad Autónoma e


incluso de cada centro. Este PEI tiene que ser un instrumento muy flexible, pues deberá
adaptarse a las necesidades y progresos del/de la menor, ya que su función es primordial
en el orientación de la atención individualizada.

¿Cuál es el proceso que se sigue al ingresar a un centro?

 Revisión médica. Antes de ingresar, o en el momento de hacerlo, tiene que pasar


una revisión médica que servirá para determinar su estado de salud. A partir de
esta derivará a los distintos profesionales especialistas (odontología, psicología,
oftalmología, etc.) que requiera su estado. Debemos destacar que generalmente
entre los/as menores internados se da un importante porcentaje de anomalías
odontológicas (caries, periodontitis, etc.), dermatológicas (eccemas, sarna, etc.),
oftalmológicas (agudeza visual reducida, conjuntivitis, etc.) y otras médicas en
general.
 Acogida. Cuando llega al centro, los/as educadores/as se encargarán de su
acogida intentando en todo momento aminorar su traumática situación.
Habitualmente los centros poseen un protocolo de acogida (se tienen en
necesidades físicas y emocionales) que sirve para guiar al/a la educador/a en su
labor. En general, cuando se le recibe se le enseña la que será su nueva casa por
un tiempo, se le explican las normas de convivencia y se le asigna una
habitación y un armario para que guarde sus pertenencias.
 Asignación de un/a educador/a tutor/a. Lo antes posible, se asigna al/a la menor
un/a educador/a o tutor/a y que será su referente. Dicha persona será la
encargada de las atenciones al/a la menor y de elaborar los distintos informes, de
controlar su evolución escolar, su estado de salud, etc., y de asistir a las
reuniones de seguimiento del caso. En fin, será quien velará más directamente
por el bienestar del/de la menor.