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Educación Secundaria

2.o grado: Ciencias Sociales

SEMANA 30

La herbolaria y
otras prácticas

Fuente D

Las hierbas medicinales1

Las plantas, sin duda, fueron muy importantes para las y los habitantes del
Tahuantinsuyo. Las más útiles fueron para la alimentación: el maíz y la papa fueron
la base de la alimentación. Junto con la oca, la mashua, el maní, la quinua, el olluco
entre otros, que fueron tubérculos ricos en sustancias alimenticias y también
medicinales.

Yacovlev y Herrera han recopilado información de diversas crónicas sobre las plantas
de los antiguos peruanos. Por ejemplo, Garcilaso menciona que al molle le llamaban
“árbol de mucha virtud” y que su resina es usada en medicina popular contra
algunas enfermedades, una especie de ortiga sirvió para aliviar el dolor causado
por la ciática. Huamán Poma y Bernabé Cobo señalan que la semilla de villca servía
como purgante. Polo de Ondegardo menciona que el guairuro se tomaba en agua
y servía para los males del corazón. Calancha describe un “árbol de las calenturas”
que contiene quinina, y cuya corteza en polvo se bebe para quitar la fiebre.

Herrera ha hecho otro interesante estudio en el que divide a las plantas en tres
categorías: las que han sido incorporadas a la ciencia y se utilizan actualmente, las
que han sido estudiadas por químicos pero no se han hecho populares y las que
pertenecen al folclore médico. De las primeras se han extraído sustancias como la
quinina (para disminuir la fiebre y calmar el dolor), la piperina (antinflamatorio y
antioxidante), la ratania (antinflamatorio y desinfectante), entre otras.

1
Adaptado de Lastres, J. (1951). Historia de la medicina peruana. La medicina incaica. Vol 1. Recuperado de https://bit.ly/37e02yE (el 16 de octubre
del 2020)
La herbolaria y EDUCACIÓN SECUNDARIA
otras prácticas 2.o grado: Ciencias Sociales

Fuente E

Las medicinas2

Capítulo XXIV: La medicina que alcanzaron y la manera de curarse


(…) grandes herbolarios, que los hubo muy famosos en tiempo de los incas, que
conocían la virtud de muchas yerbas y por tradición las enseñaban a sus hijos, y
estos eran tenidos por médicos, no para curar a todos, sino a los reyes y a los de
su sangre, y a los curacas y a sus parientes. La gente común se curaba una a otra
por lo que habían oído de medicamentos. A los niños de teta, cuando los sentían
con alguna indisposición, particularmente si el mal era de calentura, los lavaban con
orines por las mañanas para envolverlos, y, cuando podían haber de los orines del
niño, le daban a beber algún trago (…).

Los secretos naturales de estas cosas ni me las dijeron ni yo las pregunté, mas de
que las ví hacer.

Capítulo XXV: Las yerbas medicinales que alcanzaron


Alcanzaron la virtud de la leche y resina de un árbol que llaman mulli y los españoles
molle; es cosa de gran admiración el efecto que hace en las heridas frescas, que
parece obra sobrenatural.

La yerba o mata que llaman chillca, calentada en una cazuela de barro, hace
maravillosos efectos en las coyunturas donde ha entrado frío. (…)

Una raíz, como raíz de grama, aunque mucho más gruesa, y los nudos más menudos
y espesos, que no me acuerdo cómo la llamaban, servía para fortificar y encarnar
los dientes y muelas. Asábanla al rescoldo y, cuando estaba asada, muy caliente,
la partían a la larga con los dientes, y así hirviendo, ponían la una mitad en la una
encía y la otra mitad en la otra, y allí la dejaban estar hasta que se enfriaba, y de
esta manera andaban por todas las encías, con gran pena del paciente, porque se
le asaba la boca.

2
Extraído de De la Vega, G. Comentarios Reales de los incas, reyes que fueron del Perú, de su idolatría, leyes y gobierno en paz y en guerra. (1609)
(pp.115-116) Recuperado de https://bit.ly/2IKp4Lx (el 07 de octubre de 2020)

2
La herbolaria y EDUCACIÓN SECUNDARIA
otras prácticas 2.o grado: Ciencias Sociales

Fuente F

El jubeo: una práctica de ayer y hoy3

Muchas crónicas hablan del acto de jubear y de sus elementos como el cuy, los
Apus, las ofrendas y el laicca o hechicero. Cristóbal de Albornoz relataba que los
hechiceros usaban tambores con sangre de cuy para hacer consultas al demonio.
Por su parte Guamán Poma narra la costumbre de masticar coca para “hablar
con los espíritus” o “demonios”. Debemos aclarar que Guamán Poma tuvo gran
influencia de la religión católica por lo que cualquier otra manifestación religiosa
que no reconociera a Jesús como único Dios era considerada demoniaca.

Jubeo en Carabayllo

En Carabayllo, una zona vecina a Canta, aún se practica el jubeo. Zenobia, una
señora ayacuchana, de 70 años, vendedora de verduras en el mercado cuenta que
aprendió a jubear mirando a su madre y a su abuela. Aunque continúa con esta
costumbre, tiene miedo de que sus hermanos de religión se enteren pues lo ven
como brujería o el mal.

Antes de iniciar, Zenobia dice que es creyente de Jehová e invita a arrodillarse


orando. Luego pasa el cuy por el cuerpo de la persona a sanar y reza el Padre
Nuestro, se le pide que le permita sanar y dice “Señor sanaremos”. No usa ni tragos
ni hoja de coca.

Luego examina las vísceras del cuy donde halla unas manchas rojas en el pulmón
que le atribuye al frío; además ve unas vísceras con aire y dice que son gases
acumulados. Cuando termina envía que boten el cuy envuelto en una bolsa y que
la persona que lo hace no regrese a mirar el desecho. Finalmente, da indicaciones
para cada afección: para el frío un parche de árnica en los pulmones, para los gases
manzanilla y para los nervios agua de valeriana.

3
Adaptado de Rimachi, E. Evento y discurso: la práctica andina del jubeo o “limpia con cuy”. (2003) (pp. 280-282) Recuperado de
https://bit.ly/3m04RQd (el 07 de octubre de 2020)

El contenido del presente documento tiene finalidad educativa y pedagógica, y forma parte de la estrategia de educación a distancia y gratuita
que imparte el Ministerio de Educación.