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Melani Gaich

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LICENCIATURA EN ANTROPOLOGÍA, 2º AÑO, 2017

MATERIA: EVOLUCIÓN HUMANA

Trabajo Práctico 5

¿CAZADOR O CARROÑERO? DEBATES EN RELACIÓN AL


COMPORTAMIENTO DE LOS PRIMEROS HOMÍNIDOS

Responsable: Claudina González

Alumna: Melani Gaich

Comisión: Lunes

Consigna:
Las pruebas arqueológica nos indica que los homínidos de hace 2,5 millones de años
procesaban animales y consumían carne, la discusión se centra en como obtenían esos
recursos, en base a la caza o el carroñero. En base a lo leído en los textos analice las
distintas hipótesis relacionadas a ambas técnicas de obtención de alimentos, sugerimos
que considere estos elementos como disparadores de su análisis a favor o en contra de
las distintas posturas.

 Los restos arqueológicos y las evidencias que brindan


 Los procesos tafonómicos
 Los distintos tipo de sitios encontrados con evidencia de consumo de carne
 La regularidad del consumo
 Paisaje, ambiente y estrategia de obtención
 Pautas de comportamiento

En relación al texto de Glynn Issac ¿Cuál es el aporte del autor en relación al debate de
la caza vs carroñeo? ¿Sigue actualmente? (ver en los textos dados modalidades de
comportamiento)

Enviar a cvictoriagonzalez22@hotmail.com antes del jueves al mediodía. 4 Carillas


máximo.

Bibliografía
 Isaac, Glynn 1978. Cómo compartían su alimento los homínidos
protohumanos. Investigación y Ciencia. Pp: 52-66.
 Lewin, R. 1994. Evolución Humana. Salvat editores, Barcelona. Pp: 275 - 286.
 Gómez Castanedo, A. e Yravedra Sáinz de los Terreros, J. 2009. Las
herramientas de piedra más antiguas en África. Una visión general y algunas
reflexiones. Santuola/ XV. Pp: 11-33.
Melani Gaich
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Ante la presencia incesante y en aparente aumento de huesos animales cercanos a


utensilios de piedra datados de entre 2,5 m.a y 300/200Ka surge la clara correlación de un
consumo cárnico por parte de nuestros ancestros homínidos. El debate se plantea en
cuanto al origen de estos recursos alimenticios: por caza (entendida como “actividad o
acción en la que se captura o mata un animal en estado salvaje” 1) o por carroñeo (o sea
consumo de cadáveres de animales cazados previamente por otras especies).

Los autores Castanedo y Ytavedra (2009)2 plantean una hipótesis claramente en contra
de un posible carroñeo por parte del género homo. Esta se basa en el análisis de las
industrias líticas Olduvayense y Achalense que aparecen asociadas estratigráficamente
con los huesos animales en cuestión. La primera industria responde a las herramientas de
piedra más antiguas encontradas en África, encontradas en la parte oriental
específicamente en la actual Etiopia. Se extiende un rango de 2,8 a 2,4 m.a para esta
industria. Con un cambio gradual entre 1,7/1,5 m.a catalogado como Olduvayense
Evolucionado se da hace 1,6 m.a el inicio de la industria Achalense famosa por sus
bifases. Ambas industrias están presentes hasta incluso hace 1 m.a.

Los autores proponen que el objetivo fundamental de esto homínidos productores de la


industria Olduvayense es el de conseguir “cantos y de lascas con filos activos que habrían
sido utilizadas directamente y sin retocar en el procesado de carcasas de fauna para
acceder a contenidos importantes de carne y proteína animal” (pag 16.). Para la obtención
de estas lascas y cantos fundamentan un comportamiento complejo de parte de los
talladores en cuanto a las formas perseguidas. Esto en pos de negar el origen de estas
piezas como simples choques de piedras.

Para la industria Achalense se asocia un proceso de retoque de aquellas lascas


Olduvayense, pero que corresponden a lascas de mayor tamaño. Esto advierten los
autores que no necesariamente implica que sean más eficientes en cuanto al
aprovisionamiento de recursos cárnicos, sino probablemente más versátiles para otros
usos.

Para Castanedo y Ytavedra los estudios en Olduvai y Koobi Fora demuestran que los
homínidos de contextos olduvayenses ya están procesando de forma primaria (es decir,
antes que cualquier otro animal carnívoro) esqueletos con altos contenidos de carne, lo
que sugiere actividad de caza hace más de 1,5 m.a (pag 29). Y esto se extiende a épocas
posteriores en contextos achalenses para complejos como ST de Peninj y Swartkrans, se
mantiene la constante de homínidos procesando carcasas de forma activa aun de forma
más regular.

Todos estos cambios tecnológicos se dan en un contexto de un Plioceno con condiciones


ambientales rigurosas y relacionadas a miembros del género Homo. Mientras que otros
géneros optan como estrategia la especialización en el consumo vegetal (parántropos y
australopitecos), el género en cuestión mediante la utilización de las herramientas líticas
1
Definición de Cazar según la Real Academia Española
2
Gómez Castanedo, A. e Yravedra Sáinz de los Terreros, J. 2009. Las herramientas de piedra más antiguas en
África. Una visión general y algunas reflexiones. Santuola/ XV.
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se permite aprovechar en mayor medida los recursos cárnicos disponibles accediendo así
a importantes proteínas en su dieta. Estas valiosas proteínas vienen a sustentar una
demanda energética originada por el desarrollo del neurocraneo, el cual se ve
incrementado en tamaño.

Por último los autores consideran que ante el uso de estrategias cinegéticas (referente a
la caza) es cuando se da una innovación en las pautas de comportamiento clave que
responde a un cambio de ser un “miembro del mundo animal principalmente recolector, a
ser otro más activo capaz de procurarse su propio alimento, a costa de otros animales”
(pag 30).

Por otra parte Glynn Issac (1978) propuso anteriormente la hipótesis del alimento
compartido que sostiene a la actividad de compartir alimentos como el motor evolutivo de
nuestra especie desde los que él llama protohumanos. Para sostener esta idea expone
las características, dadas por hechos, sobre los hombres modernos dilucidados por los
estudios sobre cazadores recolectores actuales y las compara cuidadosamente con los
estudios de la primatología de grandes antropoides (en particular del chimpancé). Su foco
estará puesto en las diferencias al momento de la búsqueda de alimento. De este análisis
establece que las diferencias entre antropoides y los hombres modernos son
significativas. Siendo las más importantes el hecho que los humanos, a diferencias de los
monos, posponen su consumo del alimento obtenido hasta su retorno a algún tipo de
lugar de residencia y que los seres humanos comparten activamente parte de lo obtenido,
situación que en entre los monos no se da habitualmente.

Este modelo propone en los años setenta una desmodernización de aquel protohumano,
acercándolo a cuestiones más simples pero relacionadas típicamente como humanas,
como lo son: la organización socialización, la división de tareas según el sexo, el acto de
compartir, la cooperación, e incluso la capacidad de lenguaje (factor necesario para
emprender el acto de compartir). Haciendo así frente a la hipótesis del cazador que
plantea para los protohumanos un modelo de sociedades de cazadores-recolectores
altamente dependiente de la caza cooperativa, en un contexto complejo de
socioeconómica muy cercana al cazador-recolector moderno. El modelo de Issac generó
un importante choque, continuado por sus predecesores (especialmente R. Potts), con
Binford. Ya para los años ochenta este modelo será confrontado por la hipótesis del
carroñeo que propone una aún más intensa deshumanización/ desmodernización de los
protohumanos, acercándolos a una subsistencia de tipo animal como lo es el carroñeo.

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