Está en la página 1de 12

EL PERÚ Y LOS MERCADOS EMERGENTES

MERCADOS EMERGENTES
Los mercados emergentes son las economías de los países que están en pleno
desarrollo, muchos de los cuales están experimentando un rápido crecimiento y una
fuerte industrialización.
El término mercado emergente fue establecido por la Corporación Financiera
Internacional del Banco Mundial (IFC), que trabaja para desarrollar el sector privado en
los países en vías de desarrollo.
En los últimos años, los mercados emergentes (también conocidos como países
emergentes) han llamado bastante la atención de los inversores debido a su creciente
participación en la economía mundial. 

Características principales de los países emergentes:

 Reúnen una importante parte de la población mundial.


 Poblaciones relativamente jóvenes.
 Crecimiento del consumo.
 Internacionalización de sus economías.

Clasificación de los países emergentes

Aunque no existe un sistema de clasificación definitivo, de forma general se considera


como mercados emergentes a determinados países de África, Asia, Europa del Este y
América Latina, divididos en dos grupos.
Por una parte están los BRIC, que son los cuatro mercados emergentes más
importantes: Brasil, Rusia, India y China. Estos países tienen en común que tienen
enormes poblaciones, son ricos en recursos naturales y sus economías tienen un
enorme potencial de crecimiento. En conjunto, tienen el 42 % de la población mundial
y el 23 % de la producción total mundial de bienes y servicios.

Por otra, están los No-BRIC. Aquí se incluyen países que también están
experimentando un rápido crecimiento e industrialización  pero no alcanzan ni los
niveles de población ni el potencial de crecimiento que tienen los BRIC.

El proveedor de índices bursátiles e índices de referencia (MSCI), establece los


siguientes países emergentes:
 De América: Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.
 De Europa: República Checa, Grecia, Hungría, Polonia, Rusia y Turquía.
 De África: Egipto y Suráfrica,
 De Asia: China, India, Indonesia, Corea, Malasia, Filipinas, Taiwán, Tailandia,
Qatar y Emiratos Árabes Unidos.
Inversión en mercados emergentes
La inversión en países emergentes es interesante porque sus economías tienen un gran
potencial de crecimiento, principalmente motivado por los siguientes factores:

 Demografía favorable: Mientras que la mayoría de las poblaciones de los


países desarrollados empezarán a contraerse antes de llegar a la mitad de siglo, las
de los países emergentes son poblaciones grandes y jóvenes que van emigrando en
busca de empleo de las zonas rurales a las áreas urbanas.

 Aumento del consumo: Las economías de los mercados emergentes siempre


han crecido debido a las exportaciones hacia los países desarrollados. Muchos
economistas predicen un cambio de este modelo hacia un crecimiento liderado por
el consumo interno a medida que las rentas más bajas vayan aumentando su poder
adquisitivo.

 Creciente internacionalización de sus economías: Debido a la globalización, la


relación de los países emergentes con las economías del exterior es cada vez mayor,
con el consecuente aumento de las exportaciones de sus empresas y de las
inversiones extranjeras en sus mercados.

 Mejora de la productividad: La productividad en los mercados emergentes


siempre ha estado más rezagada que la de los países desarrollados. Los
economistas también baticinan que los mercados emergentes aumentarán la
productividad de una manera importante debido al avance en infraestructuras y al
desarrollo tecnológico, factores decisivos para un crecimiento económico
sostenible.

Riesgos de invertir en los mercados emergentes

Una inversión en los mercados emergentes ofrece un gran potencial de conseguir


importantes rentabilidades, pero al mismo tiempo también hay muchas posibilidades
de que no salga como uno espera. Entre los riesgos a los que se enfrenta un inversor
en este tipo de mercados están los siguientes:

 Riesgo divisa: Consiste en que los tipos de cambio se muevan en una dirección
contraria a la deseada. Por ejemplo, si la divisa del mercado emergente en la que se
denomina una inversión disminuye con respecto al Euro, podría reducir las
ganancias o aumentar las pérdidas, a pesar de que esa misma inversión para los
inversores del país en moneda local haya sido rentable.

 Riesgo de inflación: Un fuerte crecimiento económico junto con una política


monetaria inadecuada puede dar lugar a una inflación alta, un problema que se
suele dar bastante en los mercados emergentes. Una inflación de este tipo puede
devaluar las monedas, perjudicar los márgenes de beneficio de las empresas y por
tanto frenar el crecimiento económico.
 Riesgo de liquidez: Las bolsas de los mercados emergentes, en comparación
con la de los mercados desarrollados, suelen tener volúmenes de negociación muy
pequeños, lo que puede provocar que los inversores que quieran vender sus
acciones a un precio determinado no puedan hacerlo porque no encuentren
comprador. Por esta razón, pueden haber grandes variaciones en los precios en
cortos periodos de tiempo.

 Riesgo político: La incertidumbre política, los conflictos geopolíticos o las


“malas” decisiones de los gobiernos de estos países también pueden afectar de
forma negativa a las rentabilidades de una inversión, y en el peor de los casos,
encontrarse con la imposibilidad de deshacer una inversión.

 Riesgo institucional: Los recientes mercados de capitales de muchos países


emergentes carecen de las normas contables y el marco regulatorio que se dan en
las economías más avanzadas. Ante casos de fraude en estos países, el inversor
puede quedar desprotegido.

Importancia de los Mercados Emergentes

Hoy por hoy, los mercados emergentes y en desarrollo generan casi 80% del
crecimiento económico mundial, casi el doble de dos décadas atrás. Su importancia
para la economía mundial se limita a su función como centros de producción o polos
comerciales que empaquetan y despachan bienes que consumirán las economías
avanzadas. Cada vez más, son también destinos finales de bienes y servicios de
consumo: en la actualidad, les corresponde casi 85% del aumento del consumo
mundial, más del doble de la cifra vigente en la década de 1990.

Estas economías están más integradas al sistema de comercio mundial y a los


mercados de capital internacionales y en desarrollo han gozado de condiciones
externas excepcionalmente favorables con una demanda externa vigorosa, entradas
de capital relativamente abundantes y alzas de los precios de las materias primas.

Ventajas
Diversificación. Entre los mercados desarrollados y emergentes no hay correlación
fuerte y a veces tienen las tendencias opuestas. Por lo tanto, la inclusión de ambos
activos en su cartera será una gran ventaja.

Rentabilidad. Mercados emergentes de renta variable permite incrementar la


rentabilidad potencial mediante el aumento de riesgos. Arriba ya hemos mencionado
que durante los años recientes las acciones de mercados emergentes crecen más
rápidamente que los mercados desarrollados.

Subvaloración. Muchos estudios investigan la baratura relativa de activos del mercado


emergente. A finales de septiembre de este año las acciones de mercados emergentes
tenían la relación precio-dividendo en el nivel de 13.3, mientras que las acciones
americanas estaban en el nivel de 21.0.

Desventajas
Política. En las noticias concernientes a la situación en los países desarrollados a
menudo se puede ver las palabras como conflicto político, crisis monetaria, protesta
social. El cambio de gobierno puede llevar al curso radical de alteración de política
económica, incluso puede ser totalmente inverso. Sin duda es una amenaza de
nacionalización, revisión de los resultados de privatización, cierre, etc.

Financiera. Primero, son los riesgos planteados por la debilidad de divisas locales. Las
ganancias recibidas por las operaciones con renta variable pueden ser afectadas por
los cambios desfavorables en los tipos de cambios.

Sistemática. Los riesgos significativos crean la capacidad reducida de los mercados


emergentes. Hay más de 120 países en todo el mundo que pertenecen a la categoría
de estados en vía de desarrollo pero eso no significa que tal cantidad ofrece una lista
ilimitada de oportunidades de inversiones. También aquí referimos a los riesgos
asociados con la infraestructura frágil del mercado, brokers locales, velocidad y
exactitud de ejecución de órdenes.

Inversiones. Merece la pena mencionar que los mercados emergentes son muy
vulnerables y sensibles a los factores externos. Por ejemplo, a menudo se nota la
reacción fuerte a las noticias negativas. Es muy importante notar que mercados
emergentes de renta variable se considera como un activo aparte. Eso significa que los
problemas de un país pueden llevar al estancamiento total de todos los mercados
emergentes.

Las instituciones financieras en los mercados emergentes


No se puede entender la economía moderna sin las instituciones financieras, las cuales
son clave para llevar a cabo desde las más grandes operaciones entre grandes
empresas, hasta las más pequeñas transacciones que de la vida diaria de las personas
comunes y corrientes.
Dentro de estas instituciones es importante distinguir las que son internacionales y las
locales.
 
Bancos internacionales
Son los que están establecidos en más de un país y están sujetas a las leyes
internacionales. Quienes están a cargo de estas instituciones por lo general son los
gobiernos u otros organismos transnacionales. Existen varios entes financieros que
están encargados del desarrollo regional, para lograrlo utilizan mecanismos tales como
préstamos o impulso a las exportaciones.
 
Las instituciones financieras internacionales juegan un papel bastante relevante dentro
de la consolidación de la infraestructura de las industrias nacionales dado que proveen
del capital suficiente a las empresas que están buscando dar el salto hacia la
sostenibilidad del modelo de negocio. Pero el impacto va mucho más allá, existe una
dimensión política que brinda certidumbre a los inversionistas, lo cual impulsa la
cantidad de negocios que se llevan a cabo en una determinada región.
 
Este elevado nivel de inversión significa que las personas con el capital están
dispuestas a correr mucho más riesgo, están preparados para financiar proyectos en
los que no confiarían de no existir instituciones financieras que brindan elevados
niveles de certeza. Pero esto no quiere decir que la banca comercial nacional no
juegue un papel importante dentro del panorama financiero de cada nación, porque es
todo lo contrario, es uno de los actores fundamentales.
 
Los bancos locales
Proveen a la población los servicios financieros que más les benefician de acuerdo con
su situación económica y sus metas en medio y largo plazo. Desde un préstamo
para adquirir un bien inmueble, un nuevo automóvil, un crédito estudiantil, o
simplemente contar con instrumentos de ahorro.
 
Para cualquier persona que quiera contratar los servicios de un banco, es importante
investigar previamente lo que ofrece cada una de estas instituciones, dado que todas
ofrecen algo que las distingue de los demás, para bien y para mal. Por ejemplo, algunas
cobran comisiones muy altas, otros ofrecen tasas de interés en diferentes rangos,
mientras que la cobertura de servicios también juega un papel importante en la
elección de los clientes.
 
La competencia entre los mismos bancos por retener a los clientes existentes ha
llevado a la creación de los programas de fidelización y otro tipo de promociones. Cada
banco tiene su manera de hacer las cosas, pero dentro de los incentivos más
atractivos está el de los regalos tales como teléfonos celulares y tablets, mientras que
otras instituciones prefieren rifar automóviles. Todo esto es la mejor evidencia de que
los bancos juegan un papel fundamental el escenario económico moderno
Perú como economía emergente
La economía de Perú es una de las que lideran el crecimiento económico en la región
latinoamericana. Desde los años noventa, con la llegada al poder de Alberto Fujimori,
se inició un programa de reformas para la apertura del país y actualmente tiene un
nivel de endeudamiento menor del 20 por ciento y experimenta un fuerte crecimiento
económico. Las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) son muy
favorables para el Perú, país al que se le pronostica una tasa de crecimiento del 4,8 por
ciento, dentro de un contexto de crecimiento del PIB mundial del 3 por ciento, el
promedio entre el 2.3 por ciento de los países avanzados y del 5 por ciento en los
emergentes.

Locomotora de Latinoamérica

Para Latinoamérica y el Caribe, el FMI prevé un aumento del PIB del 1,7 por ciento en
el mimo periodo, con un crecimiento muy dispar, con economías que actuarán
de locomotora (entre las que se incluye Perú, Panamá, Colombia, México y Chile),
frente a otras que, como Argentina y Venezuela, continuarán con crecimientos
negativos, fundamentalmente por los bajos precios de las materias primas y una débil
demanda exterior. No es casualidad que, excepto el caso de Panamá, los países con
mejores expectativas pertenezcan a la Alianza del Pacífico, cuya aspiración es tanto
tirar de la economía latinoamericana como ser la puerta de entrada a Asia. La fortaleza
económica de Perú, de hecho, lo convierte en uno de los países latinoamericanos
mejor preparados para afrontar otro colapso económico mundial, según un informe
del FMI, junto con Bolivia, Chile y Paraguay. Por contra, Venezuela y Argentina sufrirían
el mayor impacto.

Riesgos para el inversor

Pero su salud financiera y la implementación de políticas que favorecen la estabilidad


macroeconómica, la competitividad, la seguridad jurídica y el trato no discriminatorio
frente al inversor nacional, puntos clave a la hora de decidir al inversor extranjero, no
impide que también existan riesgos. Los más importantes, además de los comunes con
otros países en desarrollo, como lograr un crecimiento sostenido mejorar la baja
productividad y las infraestructuras de transporte, un exceso de burocracia y lograr
una mayor estabilidad política. El Perú se encuentra dentro del umbral recomendado
por la compañía estadounidense de servicios financieros para invertir, junto con Chile
Colombia, Brasil y Uruguay, después de valorar su capacidad de pago de sus deudas
soberanas.
El Perú y su posición actual como mercado emergente
Para JP Morgan, el Perú corre nuevamente el riesgo de ser reclasificado a mercado
frontera por MSCI, sin embargo la bolsa limeña descarta una degradación.
El banco de inversión JP Morgan puso el dedo en la llaga al advertir el riesgo que corre
otra vez el Perú de ser reclasificado de mercado emergente a mercado frontera por el
gestor de índices MSCI.
Según JP Morgan, el Perú no cumple con el requisito de liquidez para clasificar como
emergente, toda vez que la liquidez de la Bolsa de Valores de Lima (BVL) –medida por
la mediana del monto transado diario– está por debajo del promedio de los últimos
tres años.

El banco de inversión considera que si bien las tres empresas peruanas que pertenecen
al índice de mercados emergentes cumplen con los niveles exigidos de liquidez, la
situación de la bolsa limeña es similar a la del 2015, cuando MSCI anunció que
sometería a consulta la posible reclasificación del Perú.
A fines del año pasado, el Banco Central de Reserva hizo una advertencia similar, tras
subrayar que una prioridad de política continúa siendo la promoción del mercado de
capitales, que muestra un grado de desarrollo estructural medio bajo.
"En el corto plazo resulta necesario incrementar la liquidez de los mercados
secundarios, especialmente por el riesgo latente de una eventual reclasificación de la
BVL de mercado emergente a mercado frontera por parte de MSCI".
La preocupación sobre la reclasificación tiene como sustento que originaría una
abrupta y fuerte salida de capitales de nuestra economía, porque obligaría a los fondos
del exterior, con políticas de invertir en el índice de mercados emergentes, a
abandonar el Perú por ya no tener dicho estatus.

El directivo sostiene que el informe de JP Morgan contiene inexactitudes porque la


liquidez actual de la bolsa limeña está lejos de los niveles del 2015. Además, las
empresas peruanas que conforman el índice de mercados emergentes negocian en la
Bolsa de Nueva York en volúmenes mayores que toda la plaza local.
Zaldívar argumentó que en la actualidad el índice MSCI Perú Investable Market Index
(IMI) cuenta con cinco empresas locales; tres de ellas conforman el segmento MSCI
Standard, cumpliendo el requisito mínimo de tres componentes que se exige a todos
los mercados emergentes, y otras dos están a manera de amortiguadores.

Hay mucho trabajo que hacer por parte de la Superintendencia del Mercado de
Valores y de los privados para aumentar la liquidez de la bolsa. Si al Perú nuevamente
lo amenazaran que va pasar a mercado frontera, el nuevo ministro de Economía, David
Tuesta, no va a tener nada más que ofrecer.
El Perú refuerza su clasificación como mercado emergente en
noviembre del 2020

A pesar de la situación actual de nuestro País, el gerente general de la Bolsa de Valores


de Lima (BVL), Francis Stenning, señaló hoy que el mercado bursátil peruano tiene la
posibilidad de reforzar su clasificación como mercado emergente en el índice MSCI en
noviembre del presente año (2020).
Refirió que el Morgan Stanley Capital International (MSCI) es el principal indicador de
mercados emergentes y el más relevante que toman en cuenta los inversionistas.
El índice MSCI Perú está compuesto actualmente por la Compañía de Minas
Buenaventura, Credicorp y Southern Perú, valores que en paralelo cotizan en la Bolsa
de Valores de Nueva York.  
Stenning había adelantado ya en el 2019 que valores como InRetail, IFS, Alicorp y
Ferreycorp se podrían sumar al referido índice.
Señaló que el ingreso de estos valores al índice MSCI Perú es una cuestión de tiempo.

El Perú ante el Coronavirus 

La crisis ocasionada por la pandemia del coronavirus en los mercados internacionales


no representaría un retraso para la incorporación de nuevos valores al índice MSCI
Perú.
Los mercados bursátiles en general han ajustado fuerte a la baja, entre ellos Perú,
como todos en la región, moviéndose en un mismo sentido.
 
Las 3 acciones peruanas en el MSCI que mantienen al Perú como mercado emergente

La Bolsa de Valores de Lima (BVL) indicó que las tres acciones peruanas miembros del
MSCI Emerging Market Standard Index cumplen con los criterios de tamaño y liquidez
para mantener a Perú en el índice de mercado emergente.
La BVL señaló que en el Morgan Stanley Capital International (MSCI), el principal
indicador de mercados emergentes, no existe consulta respecto al caso peruano para
una reclasificación. 
“Las tres acciones peruanas miembros del MSCI Emerging Market Standard Index
cumplen con los criterios de tamaño y liquidez para mantener a Perú en el índice”,
precisó.
Así lo señaló a través de un comunicado en relación a la reclasificación de Perú a
mercado frontera por parte del proveedor de índices bursátil FTSE Russell 
Indicó que esta decisión de reclasificación se originaría debido a cambios en la
metodología de FTSE realizados  en  enero del 2020, los cuales, aumentaron los
requisitos para clasificar a un país como Mercado Emergente, entre otros.
Cabe señalar que la metodología del FTSE cambió en enero del presente año, e
indicaba que para ser mercado emergente, un país debe tener al menos 5 acciones en
sus índices.
En ese sentido, el Perú al contar con una sola acción, será reclasificado como mercado
frontera por el FTSE a partir de setiembre de este año. 
De otro lado, la BVL refirió que una mayor presencia en índices accionarios resulta
importante  para canalizar los fondos de inversión internacionales. 
La economía mundial crecerá ligeramente en 2020
Tras el peor desempeño desde la crisis financiera internacional, la economía mundial
tendrá un ligero repunte, siempre y cuando las condiciones sean propicias, advierte el
informe semestral sobre perspectivas económicas del Banco Mundial.
Según la institución, la recuperación estará amenazada sobre todo por dos factores: el
aumento sin precedentes de la deuda mundial y la prolongada desaceleración del
crecimiento de la productividad, que debe recuperarse si se busca mejorar los niveles de
vida y combatir la pobreza.
Las previsiones apuntan a un avance de 2,5% de la actividad económica con respecto al
2,4% del 2019, mientras que el crecimiento de los países industrializados en su conjunto
disminuirá el 1,6% al 1,4% a causa de la debilidad del sector manufacturero.
El estudio prevé, en cambio, que los mercados emergentes y las economías en desarrollo
se acelerarán un 4,1% frente al 3,5% del año pasado. Pero el repunte se deberá
principalmente a unas pocas economías emergentes grandes que superarán el
estancamiento o se estabilizarán luego de periodos recesivos o turbulentos.
El Banco aclara, no obstante, que la recuperación de las economías emergentes y en
desarrollo no será suficiente para aumentar el crecimiento per cápita al nivel necesario
para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, sobre todo en materia de
erradicación de la pobreza.
El informe también alerta contra el peligro que implicaría para la economía la escalada de
las actuales tensiones comerciales, al igual que una desaceleración superior a la esperada
de China, Estados Unidos o la zona del euro.
Un aumento de las tensiones geopolíticas o una serie de fenómenos meteorológicos
extremos son otras variables de riesgo enumeradas en el documento.

La sombra de la deuda
El Banco Mundial destaca además que la acumulación de deuda más grande, rápida y
generalizada registrada en el último medio siglo entre las economías emergentes y en
desarrollo ensombrece el panorama económico. El total de dicha deuda pasó del 115% del
Producto Interno Bruto en 2010 a 170% en 2018.
La oleada de endeudamiento actual es diferente de las anteriores porque ha aumentado la
proporción de los inversionistas que viven en economías industrializadas y compran deuda
pública de países en desarrollo o emergentes denominada en la moneda de esos países.
Además, los países de renta baja no forman parte del grupo de negociación entre
acreedores y deudores conocido como el Club de París.
La suma de estos factores, preocupa porque no existe claridad sobre la transparencia o los
bienes que respaldan la deuda, explica el Banco Mundial.

Productividad
En cuanto a la productividad, la entidad financiera indicó que un trabajador de una
economía emergente o en desarrollo produce menos del 20% que uno de una economía
avanzada y en una economía de ingreso bajo, la cifra baja hasta el 2%.
En este sentido, el informe consideró que se requieren esfuerzos para estimular la
inversión privada y pública; actualizar las capacidades de la fuerza laboral para elevar la
productividad a niveles sólidos; ayudar a que los recursos se asignen a los sectores más
productivos; revitalizar la adopción de tecnología y la innovación tecnológica, y propiciar
un entorno macroeconómico e institucional que favorezca el crecimiento. 
Para concluir, el Banco Mundial sostuvo que si los encargados de la formulación
de políticas logran mitigar las tensiones y esclarecer las cuestiones no resueltas en varias
esferas, el crecimiento podría ser superior al pronóstico.
MINERÍA ACTUAL Y SU REGULACIÓN EN EL PERÚ

Oportunidades de cambio Estado actual y oportunidades de cambio en el sector


minero

Ante el impacto económico que la pandemia del COVID-19 viene produciendo a nivel
global, una interrogante que surge es en qué medida la crisis sanitaria y el
confinamiento social marcarán un punto de inflexión en el conjunto de reglas bajo las
que se rige el sector minero en el Perú. El consenso global presenta signos de girar
hacia una mayor intervención del Estado en el mercado, con el fin de posibilitar el
aumento de la inversión social, pero también surge la amenaza de profundizar la
tendencia hacia la desregulación como vía para alentar una rápida recuperación
económica.

En el Perú, pese a que inicialmente el estado de emergencia no comprendió a la


producción minera como un bien o servicio esencial , dos días después se incluyó a la
extracción minera, beneficio y construcción de proyectos de “interés nacional” como
actividad esencial. Si bien la mayoría de compañías mineras mantienen solamente
operaciones de cuidado y mantenimiento, grandes minas como Yanacocha, Antamina
y Cuajone continuaron produciendo, aunque con una reducción significativa de la
escala de sus operaciones. Esto responde también a una menor demanda global de
minerales con una consecuente la caída de los precios internacionales desde enero del
2020. Las estimaciones realizadas por Macroconsult calculan una reducción de 8.7% en
el PBI sectorial para el II trimestre del 2020, y una probable recuperación progresiva
hacia el 2021.

El corto plazo: Entre la desregulación y la reforma

La inclusión de la minería como servicio esencial en plena pandemia y la inclusión de la gran


minería en la fase 1 del plan de reactivación económica evidencia el carácter central que posee
esta actividad en el país, lo cual a su vez demuestra la vigencia del paradigma económico
presente desde las reformas de liberalización profundizadas en la década de los noventa
(Sanborn et al., 2017). Es previsible que, una vez superado el pico de la curva de casos, el
Gobierno continúe considerándola como un sector prioritario. Más aún, en un escenario en el
cual serán requeridos con urgencia los recursos fiscales que provea la actividad para financiar
la recuperación económica, pero en el cual serán inciertos los plazos que tomará la
reactivación de la demanda de los principales minerales, en especial desde China.

A mediano plazo: La minería a distancia o los clústeres productivos

Tal como indica Dirksen (2019), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
(OCDE) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) calculan que hasta
2030 el cambio tecnológico eliminará 1% o 2% de los puestos de trabajo en América Latina.
Esto implicaría una nueva transformación en un sector que ya ha experimentado cambios
sustantivos en sus relaciones con los trabajadores en las últimas décadas.

Los gobiernos regionales con apoyo del Estado podrían tomar la iniciativa de relanzar y
repensar la agenda de diversificación productiva que se lanzó bajo la gestión de Piero Ghezzi
en la cartera de producción, y que tenga un énfasis en la generación de empleo formal, una
demanda que en el contexto de COVID-19 evidencia como urgente. De contar con una activa
participación del Estado y no dejarse únicamente a iniciativa del sector privado, la propuesta
de potenciar y/o fortalecer clústeres embrionarios también haría eco de la demanda de los
gobernadores regionales para asegurar mejores fuentes de empleo y oportunidades de
innovación e industrialización.

A largo plazo: la incierta redefinición del rol del Estado en un mundo cambiante

El Estado peruano cuenta con un rol limitado a la promoción, certificación y fiscalización de las
operaciones. Pese a reformas puntuales, este rol se ha mantenido intacto en las últimas
décadas. Pero un cambio en los paradigmas de política global brindaría herramientas para
cuestionar este rol y, de darse esta transformación, la pregunta que emerge es hasta qué
punto la discusión desembocará en una ampliación de la intervención de las instituciones que
gobiernan la extracción de recursos. Independientemente de la dirección que adopten o los
ámbitos sobre los que incidan, un factor que hace prever que los cambios en los paradigmas
tendrán eco a nivel local es el hecho de que las reformas del marco institucional peruano han
sido modeladas en función de experiencias en el ámbito internacional.

En ese sentido, sería posible esperar que de generarse cambios sustanciales en los paradigmas
actuales esta pandemia pueda alentar cambios sustanciales; por ejemplo, incrementar la
conciencia respecto al “riesgo global sistémico” (Centeno et. al 2015), que no solo abarca a los
flujos de personas, bienes y servicios del comercio global y las finanzas, sino también a
aspectos tan importantes para la vida de todos como la salud pública y el cambio climático.

¿Hasta qué punto podríamos esperar transformaciones en el sector minero?

El escenario de revalorización de lo público que la actual crisis ha animado también abre una
ventana de oportunidad para proponer cambios importantes en favor de un fortalecimiento de
lo público en torno a la minería. Con un calendario de elecciones presidenciales y regionales
próximas, las repercusiones de la pandemia en diversos aspectos regulatorios de la minería -
como el sanitario, fiscal, ambiental y de garantía de derechos de comunidades afectadas-
volverán a salir a la luz y habrá oportunidad de politizarlas; como sucedió en torno a la
cuestión de las “sobreganancias mineras” durante la coyuntura previa del boom de precios
internacionales.
La pandemia podría ser el punto de partida para un cambio gradual en la gobernanza del
sector. Desde el escenario más optimista, se avecina un momento propicio para sugerir una
mayor conciencia de la necesidad de fortalecer la intervención del Estado. Precisando este
punto, las instituciones cuentan con una ventana de oportunidad para concentrar su atención
en generar información, legitimidad y condiciones para realizar el enforcement necesario para
evaluar la viabilidad de las operaciones, en lugar de seguir dejando esta tarea crucial a merced
de un sector privado con grandes asimetrías de poder respecto a las comunidades afectadas, o
imponerlas por la fuerza en el peor de los casos. Este es un ejemplo de los cambios a largo
plazo que entrarían a ser considerados.

Lo que es seguro afirmar es que las demandas más inmediatas asociadas a la pandemia serán
las luchas por garantizar la seguridad y salud de los trabajadores en los campamentos mineros
y resistencias de comunidades y aliados en caso de flexibilicen normativas ambientales.

También podría gustarte