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EL MIEDO

TU ALIADO O TU ENEMIGO

Comúnmente nos referimos al miedo como una simple sensación de angustia


ocasionada por la apreciación de peligro, siempre tomado como un enemigo para
quien lo posea, pero, ¿por qué no preguntarse si realmente el miedo es un
problema? ¿o sencillamente el problema se encuentra en lo que hacemos con él?
Generalmente percibimos el temor como una reacción desagradable que altera el
ánimo y nos genera todo tipo de ansiedad; más muchas veces ignoramos que el
miedo es un sistema biológico elaborado por nuestro subconsciente con el fin de
desviarnos del riesgo.
Aun así, el desarrollo de este va mucho más allá de una simple sensación, el miedo
es una cárcel gobernada y construida por nosotros mismos con pulcritud, fabricada
en base de todos y cada uno de nuestros temores y situaciones que han generado
impotencia en nuestra vida, en efecto este nos impide ocasionar confianza tanto en
nosotros mismos como en circunstancias de nuestra vida que nos limitan.
No obstante, el miedo es un arma de doble filo que hay que saber usar, a causa de
que si es utilizado de una manera adecuada este llegara a impulsar nuestros
sentidos a hacer cosas increíbles que tal vez sin él jamás se hubiese podido lograr.
Fácilmente puedes convertir el miedo en tu mejor aliado, y aprender a observarlo
como un amigo que como un problema.
“Ha estado conmigo como un compañero enigmático, difícil de comprender. Un
ilusionista creado por mí. Tal vez como mecanismo para sobrevivir. Tal vez como
amigo para mostrarme lecciones sobre valentía o saltos al abismo. O tal vez para
nada” (AMALIA ANDRADE).
TU ALIADO O TU ENEMIGO

Comúnmente conocemos el miedo como la simple sensación de angustia


ocasionada por la apreciación de peligro, siempre tomado como un enemigo para
cualquiera que lo posea, pero por qué no preguntarse si realmente el miedo es un
problema o sencillamente el problema se encuentra en lo que hacemos con él.
Generalmente percibimos este como la relación desagradable ya sea real o
imaginaria, que altera el ánimo y genera preocupación ante el peligro. Normalmente
es identificado como un sentimiento dañino y malo, pero no lo es, este naturalmente
es un sistema de supervivencia.
Dicho anteriormente el miedo puede considerarse de diferentes maneras según su
enfoque, ya sea llevado desde un punto de supervivencia (biológico), como una
organización del cerebro generada por una amígdala (neurológico), o un estado
emocional del organismo.
El miedo va mucho más allá que solo una sensación, el miedo es una cárcel que
nosotros mismos construimos con esmero gracias a todos nuestros temores y
situaciones que nos generan impotencia, esta no nos permite generar confianza en
nosotros mismos ni abandonar circunstancias de nuestra vida que nos limitan la
felicidad. Pero el miedo es una arma de doble filo que hay que saber usar, debido a
que si es usada de una manera correcta, te puede impulsar a hacer cosas increíbles
que si el miedo jamás lo lograríamos.
Fácilmente puedes convertir el miedo en uno de tus mejores aliados y disfrutar cada
una de sus cosas increíbles, o solamente vivir una vida infeliz, llena de sueños
cumplir y límites al realizar nuestros deseos.
El miedo “Ha estado conmigo como un compañero enigmático, difícil de
comprender. Un ilusionista creado por mí. Tal vez como mecanismo para sobrevivir.
Tal vez como amigo para mostrarme lecciones sobre valentía o saltos al abismo. O
tal vez para nada” (AMALIA ANDRADE).