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“LO REAL MARAVILLOSO AMERICANO” DE MIA COUTO WOJCIECH CHARCHALIS El concepto de lo real maravilloso americano

“LO REAL MARAVILLOSO AMERICANO” DE MIA COUTO

WOJCIECH CHARCHALIS

El concepto de lo real maravilloso americano

En el año 1943 Alejo Carpentier hace un viaje a Haití donde se queda entusiasmado por las ruinas de la Ciudadela de La Ferriere construída por un negro rebelde y el rey Henri Christophe:

A fines del año 1943 tuve la suerte de poder visitar el reino de Henri Christophe - las ruinas, tan poéticas, de Sans - Souci; la mole imponentemente intacta a pesar de rayos y terremotos, de la Ciudadela de la Ferriere - y de conocer la todavía normanda Ciudad del Cabo - el Cabo Français de la antigua colonia - donde una calle de larguísimos balcones conduce al palacio de cantería habitado antaño por Paulina Bonaparte. Después de sentir el nada mentido sortilegio de las tierras de Haití, de haber hallado advertencias mágicas en los caminos rojos de la Meseta Central, de haber oído los tambores del Petro y del Rada, me vi llevado a acercar la maravillosa realidad recién vivida a la agonizante pretensión de suscitar lo maravilloso que caracterizó cierta literaturas europeas de estos œltimos treinta años.

Estas ruinas de palacios fabulosos y fortalezas resistentes al tiempo y la naturaleza con las cuales se enfrenta, estas advertencias mágicas encontradas en los caminos, y estas percusiones de tambores que oye, le permiten a Carpentier sentir lo maravilloso de la realidad que aœn perdura en la geografía, la historia y en la cultura de Haití, así como en todo el Nuevo Mundo. Carpentier constata que en toda Hispanoamérica se pueden encontrar cosas semejantes, lugares que provocan admiración y encanto, lugares maravillosos y mágicos de los que está despojado el viejo continente, donde los artistas buscan los elementos sorprendentes y maravillosos utilizando el subconsciente. Como dice Juan Barroso VIII:

Los surrealistas para Carpentier se valen de ardides para la creación de lo irreal. Empleando fórmulas

Los surrealistas para Carpentier se valen de ardides para la creación de lo irreal. Empleando fórmulas y encantamientos que alquilan de las viejas leyendas y crónicas, de la yuxtaposición de los objetos que raramente se encuentran juntos, o de la exageración de rasgos en personajes y escenarios, los surrealistas crean un mundo irreal. A fuerza de querer maravillar, la sorpresa se hace mecánica, aportándose de lo verdadero y convirtiéndose en artificialidad que invierte la realidad por el escondido propósito de sorprender y el advertido interés de rechazar lo que hasta entonces es aceptado como real.

Según Carpentier la realidad latinoamericana, con toda su riqueza de las culturas indígenas, negras y europeas, mitos y naturaleza, es maravillosa en sí. La tarea del artista consiste sólo en grabar lo que ve en la tela o papel. Así que el elemento básico de lo real maravilloso es la realidad sorprendente, increíble; realidad que causa admiración, realidad ontológicamente maravillosa. Hay que notar que lo real maravilloso y el realismo mágico pueden coexistir dentro de una obra como cualquier otro modo de la representación de la realidad, como es el caso de Cien años de soledad, donde se observa un esfuerzo por parte del autor para buscar los lugares ontológicamente maravillosos, y donde también acontecen hechos sobrenaturales (por ejemplo la escena en la que el hilo de sangre del muerto José Arcadio corre por toda la ciudad hasta la cocina para darle a Úrsula la trágica novedad). Esto puede ser la razón por la que muchos críticos confunden los dos conceptos, como es el caso del ya citado Juan Barroso VIII, quien considera lo real maravilloso como una variante del realismo mágico, cuando los temas son propios de América.

Alejo Carpentier propuso su concepto de lo real maravilloso como reacción a los

“trucos de prestidigitadores" de los surrealistas con los que había simpatizado y de los que había aprendido mucho, como el mismo reconocía. Según André Bretón, el origen maravilloso, esencial en el surrealismo

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viene de la naturaleza de los objetos que nos rodean, pero

... solamente cuando los despojamos de su aspecto habitual y utilitario para mirarlos en ellos mismos como cosas insólitas que despiertan nuestra imaginación, cristalizan los llamados de nuestro inconsciente, lo que les da un poder de sugestión acorde con nuestra realidad profunda y con la de las cosas.

Todas las imágenes producidas por el arte surrealista tienen un carácter accidental, siendo el resultado de

Todas las imágenes producidas por el arte surrealista tienen un carácter accidental, siendo el resultado de asociaciones que tienen lugar en la mente del autor. Carpentier rechaza este tipo de creación y propone uno nuevo, basado en su totalidad en la realidad latinoamericana. Evidentemente la utilización de un criterio ontológico para la delimitación de la existencia de una corriente literaria es difícil de defender. Si tratamos lo real maravilloso como una corriente estética - esto es, literaria - y no ontológica podemos substituir el adjetivo “americano” de su denominación por cualquier otro de la misma índole. De aquí que la palabra “americano” que aparece en el título de la ponencia no tenga para nosotros ningún valor significativo. Muchos críticos no comparten el punto de vista de Carpentier. Enrique Anderson- Imbert fue el primero en percibir, en la polémica con el autor cubano, que la realidad americana se hace maravillosa en el proceso de creación artística. Anderson-Imbert, quien no hace diferencia entre los términos de lo real maravilloso y el realismo mágico, subraya que empleando

el término realismo mágico el autor se refiere a la literatura americana y no a su realidad. En caso contrario cometemos un error, porque si adoptamos el punto de vista de A. Carpentier:

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el arte es mera imitación de la realidad y por tanto la realidad

... supera el arte. Cuando Carpentier dice que en América se pone "en contacto con lo maravilloso" está suponiendo que "lo maravilloso" es tan tangible como las cosas físicas. Con la misma lógica - o falta de lógica - podría decir que el astronauta Neil Armstrong tocó "lo romántico" de la luna, siendo que la luna sólo es romántica para quién la contempla con ojos de poeta; y la geografía y la historia de América sólo resultan "maravillosas" cuando estimulan a Carpentier, quien, con la imaginación así excitada, escribe esa maravilla que es su novela Los pasos perdidos. Un punto de vista parecido presenta González Echeverría:

Suponer que lo maravilloso existe en América es adoptar una (falsa) perspectiva europea, porque sólo desde otra perspectiva podemos descubrir la alteridad, la diferencia - lo mismo visto desde dentro es homogéneo, liso, sin aristas, sin diferencias.

A. Carpentier adopta la perspectiva europea, o más bien occidental, porque sólo bajo este punto de vista puede llegar a la conclusión de que América es ontológicamente maravillosa.

José Antonio Bravo propone tres puntos claves de lo real maravilloso que distingue en el Prólogo

José Antonio Bravo propone tres puntos claves de lo real maravilloso que distingue en el Prólogo a El reino de este mundo:

  • 1. Paisaje: geografía, lugares, ambientes exteriores e interiores extraños, misteriosos,

remotos, extraordinarios, exagerados;

  • 2. Personajes:

    • a. con atributos superiores

    • b. realizan hechos extraordinarios

    • c. quienes los observan creen, tienen fe;

  • 3. Los hechos extraordinarios: como fruto de la fe de los personajes.

  • Así que Carpentier, siendo uno de los eminentes creadores de la expresión típicamente latinoamericana, un escritor que intenta expresar lo americano con toda la riqueza de la herencia de la América precolombina, con toda su flora y fauna es, paradójicamente, un escritor muy occidental. En cuanto, por ejemplo, M. A. Asturias intenta demostrar lo maravilloso del Nuevo Continente desde dentro, desde el punto de vista del Indio, A. Carpentier propone una perspectiva lejana, intenta describir América desde la perspectiva de la cultura occidental; escribe para el lector europeo o estadounidense. Para un Indio que ha vivido toda su vida en la selva las revelaciones del escritor cubano no tendrán nada de maravilloso, serán cosas absolutamente cotidianas. Como escribe Ortega en su famosísimo ensayo sobre la Deshumanización del arte:

    Para que podamos ver algo, para que un hecho se convierta en objeto que contemplamos es menester separarlo de nosotros y que deje de formar parte viva de nuestro ser.

    Lo mismo, por lo menos en cierto modo, se refiere a Mia Couto. En gran medida sus textos son escritos para el lector occidental, aunque el autor mozambicano no nos parece tan occidentalizado. Alejo Carpentier tiende a estar mucho más orientado para el lector europeo que Mia Couto. Este último intenta crear una perfecta amalgama de cultura occidental y culturas africanas, no preocupándose por la explicación de los hechos inverosímiles o míticos; trata ambas culturas como completamente comprensibles para el lector. El caso de Alejo Carpentier es diferente, normalmente los hechos sobrenaturales de sus libros, siendo muy raros, siempre

    encuentran su explicación racional. Este tratamiento de la realidad le acerca más al realismo mágico. Sin

    encuentran su explicación racional. Este tratamiento de la realidad le acerca más al realismo mágico.

    Sin lugar a dudas podemos encontrar en la obra de Mia Couto fragmentos de novelas,

    así como cuentos enteros, escritos según la poética de Alejo Carpentier (por ejemplo: O dia em que explodiu Mabata-bata; Os pássaros de Deus; Afinal, Carlota Gentina n‹o chegou de

    voar?; Patanhoca, o cobreiro apaixonado). Podemos también encontrar fragmentos y cuentos que sean realismo mágico (O último aviso do corvo falador, Nas águas do tempo) - para no hablar de los textos puramente realistas. Sin embargo, en la mayoría de los casos ambas estéticas se entrelazan y entrecruzan formando una nueva cualidad, que nosotros no nos atrevemos a denominar con un solo nombre. No obstante muchos críticos optan por una de las denominaciones existentes de lo real maravilloso o del realismo mágico (evidentemente sobre todo en relación a la literatura latinoamericana). Cabe añadir que dicha mezcla de estas dos estéticas no es nada nuevo en la literatura. Encontrar obras escritas solamente según una de ellas no es tan fácil. Los autores del realismo mágico muy a menudo siguen la poética de Alejo Carpentier, sin embargo, sus libros para ser calificadas como mágicorrealistas tienen que contener el elemento sobrenatural, que no aparece en las obras de lo real maravilloso.

    Diferencias entre lo real maravilloso americano y el realismo mágico.

    El realismo mágico, al contrario de lo real maravilloso, es un término estético y no ontológico, lo que forma la diferencia principal entre los dos conceptos. En cuanto en lo real maravilloso el autor busca en la realidad objetiva elementos increíbles, sorprendentes que parecen absolutamente improbables para el lector implícito, el realismo mágico es una forma de representar la realidad con el empleo de los elementos sobrenaturales que tienen función de un mero recurso estético. En consecuencia, estos elementos parecen admisibles en el contexto de la realidad increíble en el mundo real de la obra. Por esa razón el mecanismo de funcionamiento de los dos recursos es completamente opuesto. Lo real maravilloso, según la definición de A.

    Carpentier, se basa en un convencimiento de que la realidad es ontológicamente maravillosa, o en otras

    Carpentier, se basa en un convencimiento de que la realidad es ontológicamente maravillosa, o en otras palabras, lo real maravilloso es el surrealismo que se puede encontrar en la realidad de América Latina. Por lo tanto, las obras creadas segœn el programa presentado en el Prólogo a El reino de este mundo son obras realistas, donde el autor busca en la realidad empírica paisajes y acontecimentos sorprendentes, maravillosos. El programa literario de A. Carpentier carece de elementos sobrenaturales, todos los hechos sobrenaturales que aparecen en sus obras, tarde o temprano tienen que encontrar su explicación racional. Para el realismo mágico no tiene que existir la realidad ontológicamente mágica, surrealista o maravillosa, sino que los hechos maravillosos (creados, inventados por el autor) se situan en la realidad absolutamente objetiva. Por eso, podemos decir que el realismo mágico es una mezcla de lo real con lo sobrenatural (o más bien con lo imaginario y fictício). Siendo así, el realismo mágico presenta hechos inventados que parecen reales y, por otra parte, lo real maravilloso presenta hechos que siendo reales parecen inventados.

    Mia Couto y lo real maravilloso americano

    Teniendo en cuenta los puntos claves propuestos por José Antonio Bravo podmos ver que Mia Couto (intencionalmente o no) los está siguiendo. Su preocupación por la bœsqueda de paisajes remotos y misteriosos que frecuentemente no poseen marcas concretas que podrían facilitar su reconocimiento es visible en casi todos sus textos. Podemos mencionar aquí por ejemplo el cuento Nas águas do tempo donde el lago, los pantanos descritos podrían encontrarse en cualquier lugar del mundo y guardan características de un lugar maravilloso, poblado por ánimas. Esto queda dicho explicitamente: “Aquele era o lugar das interditas criaturas. Tudo o que ali se exibia, afinal, se inventava de existir”. Este procedimiento, como ya hemos dicho, está presente a lo largo de toda la obra literaria del escritor mozambicano. Éste es solamente un ejemplo escogido de entre muchos.

    Lo mismo se refire a los personajes que escoge Mia Couto. Muchos de ellos poseen atributos

    Lo mismo se refire a los personajes que escoge Mia Couto. Muchos de ellos poseen atributos superiores y muchos de ellos realizan hechos extraordinarios. Como es el ejemplo de aquel personaje de O último voo do flamingo que cuelga su esqueleto en un árbol o del hermano del protagonista principal y narrador de Tierra sonâmbula que se transformó en una gallina. Este procedimiento también queda en perfecta concordancia con los puntos de José Antonio Bravo. Es muy curioso el caso de la fe de los personajes en los acontecimientos sobrenaturales. Esto se debe sobre todo al narrador escogido por el autor. El narrador posee el mismo sistema de valores que todos los demás protagonistas y además habla el mismo lenguaje que ellos, lo que en modo substancial da al texto un fuerte toque de la verosimilitud. El mejor ejemplo de este procedimiento es el narrador de O último voo do flamingo que está obligado a explicar lo acontecido y, en general, toda la realidad de la vida cotidiana de la aldea a un soldado italiano de la ONU, esto es, a una persona completamente ajena a la cultura africana. El narrador tiene fe en lo acontecido, el Italiano no la tiene; sin embargo, bajo la influencia del narrador los hechos mágicos se vuelven realidad también para él.

    Llaman la atención las técnicas litararias de Mia Couto que permiten la introducción del elemento de lo real maravilloso y de la verosimilitud de lo increíble en el eventual realismo mágico. Se trata sobre todo de la “oralidad” del texto, o del narrador. El narrador - en la mayoría de los casos anónimo - participa en los acontecimientos descritos, los comenta, empleando el mismo lenguaje que utilizan todos los demás. Así mismo, el narrador posee los mismos valores que los protagonistas. En fin, es un protagonista más, pero diferenciado de los otros por el hecho de poseer también “la voz”. Por eso, el narrador no duda, no argumenta, no se admira con los acontecimientos ni enunciaciones que tienen su raíz en la mitología o religión de los protagonistas y que para el lector occidental resultan, como mínimo, exóticos y, frecuentemente, insólitos. No obstante, la falta de dudas por parte del narrador (autor) hace aceptables todos los acontecimientos mágicos, insólitos, improbables o absurdos.

    El otro elemento causado por la “oralidad” es “la poetización” del lenguaje y de la imagen

    El otro elemento causado por la “oralidad” es “la poetización” del lenguaje y de la imagen de la realidad descrita, lo que se debe, ante todo, a la introducción de los comentarios mitológicos y, muy a menudo, directamente poéticos. Esta visión del mundo presentada por el narrador por un lado tiene papel lúdico, o sea, hace el texto más bello, más atractivo, más exótico y, por otro lado, permite la introducción de elementos increíbles, sorprendentes, insólitos como acontecimientos absolutamente normales, cotidianos dentro de la realidad de la obra. Vamos a citar los siguientes ejemplos del lenguaje poético:

    No dia seguinte, cobria-os um lençol de insectos, folhas e cacimbo As sementes e a esperança se tinham finalmente reconciliado Foi nesta casa que, pela primeira vez, sentiu os olhos de um homem salivando

    El narrador siente una especie de necesidad de explicación de la realidad con las frases de la sabiduría popular, proverbios, dichos, etc. , atribuyendo un elemento de la verosimilitud a las cosas inverosímiles. Gracias a este procedimiento, el mito y la realidad comienzan a formar un todo coherente, se entrecruzan, entrelazan, vuelven a ser inseparables. En este modo, el hombre está representado como una prolongación del mito, como una natural continuación de la vida de los dioses, de los antepasados, cuya omnipresencia es indiscutible. Existe una gran cuantidad de los dichos populares introducidos por el autor en su obra, por ejemplo:

    A razão da concha é a timidez da amêijoa? A gente morre cheia de saudades da vida - Se rir muito alto você afasta os maus espíritos Conversavam para distrair os maus espíritos que sempre aproveitam o silêncio para engordar intenções Não se pode contrariar os espíritos que fluem

    En todo caso, el contacto con los antepasados está mantenido tanto personalmente en el mundo cotidiano, como también en los sueños - lo onírico forma un elemento más en común de

    la prosa de Mia Couto y la poética de lo real maravilloso americano. Encontramos el ejemplo

    la prosa de Mia Couto y la poética de lo real maravilloso americano. Encontramos el ejemplo de lo onírico por ejemplo en Terra sonâmbula:

    Numa das seguintes noites, escuras de perder o próprio nariz, tive, quem sabe, um sonho. O mar parava, imovente. As ondas se aplanavam, seu rugido emudecia. Havia uma calmia dessas que precederam o nascer do mundo. Então, súbito e inesperado, das fundezas emergiram os afogados. Vinham ao de cimo, borbulhavam em festa. Entre eles estava meu pai, idoso como não o tínhamos deixado. Chamou-me, saudou-me sem nenhum afecto.

    - Fizeram bem não me enterrar. Esse chão está cheiinho de

    mortos.

    Conclusión

    Como vemos, la prosa de Mia Couto presenta bastantes afinidades con la poética de lo real maravilloso americano de Alejo Carpentier. A pesar del hecho de que dicha poética fue creada como manifiesto literario para America Latina, según nuestra opinión tiene caracter universal y puede encontrar aplicación en la crítica literaria de cualquiera de las literaturas. En este artículo intentamos trazar unas líneas generales para el futuro análisis de la obra del autor mozambicano, hasta hoy día practicamente no abordada por la crítica literaria. Para concluir vamos a decir que nuestro artículo no pretende ser un estudio completo de los elementos sobrenaturales en la creación literaria de Mia Couto y de las posibles influencias que ejerció en él la literatura del Nuevo Continente. Pretende ser una voz en la eventual discusión sobre estos temas. Por esto mismo nos limitamos tan sólo a mencionar una serie de problemas que surgen a la hora de la aplicación del aparato terminológico elaborado para las literaturas hispanoamericanas a la prosa de Mia Couto.

    NOTAS 1 Carpentier, A., Prólogo a El reino de este mundo , México, Companía General de

    NOTAS

    • 1 Carpentier, A., Prólogo a El reino de este mundo, México, Companía General de Ediciones, 1967, p. 7.

    • 2 Barroso VIII, J., “Realismo mágico” y “Lo real maravilloso” en “El

    reino de este mund” y “El siglo de las luces”, Miami - Florida, Ediciones Universal, 1977, pp. 51 - 52.

    • 3 Ibid, p. 167.

    • 4 Leante, C., "Confesiones sencillas de un escritor barroco" en Homenaje a Alejo Carpentier, ed. Giacoman, H., Las Americas, Publishing Co., New York, 1970, pp. 21-22.

    • 5 Citado por Santander, C., "Lo maravilloso en la obra de Alejo Carpentier", Ibid, p. 105.

    • 6 Anderson-Imbert, E., El realismo mágico y otros ensayos, Monte Ávila Ed., Caracas, 1976, p. 15.

    • 7 González Echeverría, R., "Isla a su vuelo fugitiva - Carpentier y el realismo mágico", Revista Iberoamericana, vol. 40, nº 86, jan.-marzo 1974., p.

    39.

    • 8 Bravo, J. A., Lo real maravilloso en la narrativa latinoamericana actual, 1984.

    • 9 Tanto Carpentier, como críticos de su obra subrayan la importancia de fe de los personajes, fe en alguien y en sus atributos superiores, fe en la magia, fe en los milagros (alteraciones de la realidad).

      • 10 Ortega y Gasset, J., La deshumanización del arte, Alianza, Madrid, 1996, p. 22.

      • 11 Talvez aquí encuentre su aplicación el término “el realismo maravilloso” inventado por Irlemar Chiampi, El realismo maravilloso, Monte Ávila, Caracas, 1983, el que une los conceptos del realismo mágico y de lo real maravilloso.

      • 12 André Bretón a la pregunta de si existe un México surrealista, responde:

    "México tiende a ser el lugar surrealista por excelencia. Encuentro México surrealista en su relieve, en su flora, en el dinamismo que le confiere - la mezcla de sus razas, así como en sus aspiraciones más altas" - citado por Sánchez Napoleón, N., “Lo real maravilloso americano o la americanización del surrealismo", Cuadernos Americanos, 4, vol. CCXIX, VII-VIII 1978, p. 79.

    • 13 Entrando en el campo de la literatura española el mismo punto de vista encontramos en A. Tarrio Varela, quien considera la prosa de Álvaro Cunqueiro como realista, opinando que los elementos fantásticos de este escritor forman parte de la realidad gallega. Tarrio Varela, A., "Realidad y fantasía en la narrativa de Álvaro Cunquiero", El relato

    fantástico en España e Hispanoamérica , ed. Marillas Ventura, E., Madrid, Quintocentenario, 1991. 14 Véase la

    fantástico en España e Hispanoamérica, ed. Marillas Ventura, E., Madrid, Quintocentenario, 1991.

    • 14 Véase la nota 8.

    • 15 Mia Couto, Nas águas do tempo em Estórias abensonhadas, Caminho,

    Lisboa, 1994, p. 14.

    • 16 Mia Couto, De como se vazou a vida de Ascolino do Perpétuo Socorro em Vozes anoitecidas, Caminho, Lisboa, 1987, p. 79.

    • 17 Mia Couto, Terra sonâmbula, Caminho, Lisboa, 1992, p. 80.

    • 18 Ibid, p. 81.

    • 19 Mia

    Couto,

    O

    cego

    Estrelinho

    em

    Estórias

    abensonhadas,

    Caminho, Lisboa, 1994, p. 30.

     

    Mia Couto,

    • 20 Terra...,

    op. cit., p. 31.

    • 21 Ibid., p. 135.

    • 22 Ibid. p.

    70.

    • 23 Mia Couto, Nas águas

    ...,

    op. cit. , p. 14.

     

    Mia Couto,

    • 24 Terra...,

    op. cit., p. 45.

     

    BIBLIOGRAFIA

    Anderson-Imbert, E., El realismo mágico y otros ensayos, Monte Ávila Ed., Caracas, 1976.

    Barroso VIII, J., “Realismo mágico” y “Lo real maravilloso” en “El reino de este mund” y “El siglo de las luces”, Miami - Florida, Ediciones Universal, 1977. Bravo, J. A., Lo real maravilloso en la narrativa latinoamericana actual, 1984.

    Carpentier, A., Prólogo a El reino de este mundo, México, Companía General

    de

    Ediciones, 1967. Chiampi, I., El realismo maravilloso, Monte Ávila, Caracas, 1983. González Echeverría, R., "Isla a su vuelo fugitiva - Carpentier y el realismo mágico", Revista Iberoamericana, vol. 40, nº 86, jan.-marzo 1974.

    Leante, C., "Confesiones sencillas de un escritor barroco" en Homenaje a Alejo Carpentier , ed. Giacoman,

    Leante, C., "Confesiones sencillas de un escritor barroco" en Homenaje a Alejo Carpentier, ed. Giacoman, H., Las Americas, Publishing Co., New York, 1970. Mia Couto, Nas águas do tempo em Estórias abensonhadas, Caminho, Lisboa, 1994. Mia Couto, Vozes anoitecidas, Caminho, Lisboa, 1987. Mia Couto, Terra sonâmbula, Caminho, Lisboa, 1992. Ortega y Gasset, J., La deshumanización del arte, Alianza, Madrid, 1996. Sánchez Napoleón, N., “Lo real maravilloso americano o la americanización del surrealismo", Cuadernos Americanos, 4, vol. CCXIX, VII-VIII 1978. Santander, C., "Lo maravilloso en la obra de Alejo Carpentier", Homenaje a Alejo Carpentier, ed. Giacoman, H., Las Americas, Publishing Co., New York, 1970. Tarrio Varela, A., "Realidad y fantasía en la narrativa de Álvaro Cunquiero", El relato fantástico en España e Hispanoamérica, ed. Marillas Ventura, E., Madrid, Quintocentenario, 1991.