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Historias de Terror para niños y niñas valientes

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Fundación Metáfora
Frankenstei n
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En un lejano castillo el doctor Frankenstein estaba llevando a cabo una oscura y
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prohibida teoría. ConsistíaBackgrounds
en juntar distintas partes de seres humanos y lograr
formar un nuevo ser dándole vida por medios artificiales.
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Todos sus colegas se habían burlado brutalmente de él, a tal punto que
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tomándole loco lo habíanAttention
expulsado de la academia médica. Esto último
hizo que Frankenstein se obsesionara aún más con su experimento, tanto que
ya no salía de su laboratorio nada más que para buscar cadáveres recientes de
convictos, que pudieran servir a su investigación.
Al cabo de largos meses logró su objetivo, esa misma noche pondría en marcha
su plan. ¡ Sólo era necesario un rayo que suministrara la corriente necesaria
para que su criatura viviera!

La tormenta estaba totalmente fuera de control, un rayo dió en la torre del


castillo y milagrosamente el monstruo comenzó a mover lentamente sus dedos,
y entonces aturdido abrió los ojos.

Frankenstein estaba dichoso, ¡había triunfado! Por fin sería declarado un genio
de la medicina, pero primero debía hacer algunas correcciones, la criatura vivía
pero era tan torpe como un bebé.

Pasaron largos meses durante los cuales el doctor y Brenda, su ayudante, se


dedicaron a enseñar a la criatura, cuidando de no dar detalles de su apariencia,
y manteniéndolo oculto, pero aquella tarde Frankie, tal era el nombre que le
había dado el doctor al monstruo, logró burlar la vigilancia y salir del castillo.
Todo era nuevo y maravilloso a sus ojos, mariposas, aves, flores... pero entonces
una pequeña que jugaba en el lugar lo vió y comenzó a gritar asustada. Frank no
comprendía lo que sucedía hasta que se vió reflejado en el lago.

¡Era una criatura abominable!

Por su ojos brotó una lágrima de dolor, la multitud comenzó a correrlo y a gritarle,
esto lo atemorizó y solamente atinó a correr al castillo donde estaba su creador.
Cuando se enfrentó al doctor Frankenstein lo miró largamente y preguntó: ¿Por
qué, por qué me has creado? ¿No ves que no me quieren?

Entonces el doctor respondió: ¡No, no es a tí a quien no quieren!

¿ Acaso no ves su ignorancia? ¡ Odian lo desconocido, odian la ciencia y me odian a


mí! ¡Escapa tú eres único, eres mi triunfo, debes salvarte!
Cuando terminó de decir estas palabras le enseñó una salida secreta y luego
trató de sofocar el fuego que la muchedumbre embravecida había encendido
en su laboratorio pero fue inútil y cayó abatido por las llamas.

Todos marcharon contentos pues pensaron que habían destruido a Frankenstein


y a su creación pero... ¿Sería eso verdad?

Lejos, muy lejos en la montaña un anciano hermitaño casi ciego había


encontrado un verdadero amigo al que llegaría a querer como a un hijo.
INFORMES: 3054229001