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es un libro que consta de diez capítulos que son interesantes, fascinantes y dignos de

admirar porque son modelos de superación que han logrados salir adelante a pesar de
los fracasos, estas personas le dieron rienda suelta a su creatividad y a la capacidad
de innovar para convertir sus proyectos en realidad

Los países de Latinoamérica deben asumir el desafío de crear ecosistemas


favorables a la innovación que aliente la creatividad de abajo para arriba dentro
de un clima que produzca un entusiasmo colectivo por la realización de las
ideas por muy locas que parezca, admirando a los innovadores y tratando de
ser mejores que ellos a través de  la innovación de productos o de procesos de
mayor valor agregado.

Dentro de poco el boom de las materias primas que tanto había beneficiado a
muchos países de América Latina en la década anterior llegará a su fin, y los
países que se habían confiado en sus exportaciones de materia prima, sin
invertir en educación de calidad, ciencia, tecnología e innovación se están
quedando cada vez más atrás, rezagada del resto del mundo, pues no sólo los
países deben reinventarse contantemente, las personas también lo deben de
hacer,  para salir mejor parados en la economía del siglo XXI.

Los trabajos intelectuales y creativos reemplazarán los trabajos manuales


repetitivos del siglo pasado, pues la Revolución Industrial que traerán las
impresoras 3D, los robots y el internet de las cosas hará desaparecer muchos
empleos y crearan otros nuevos. Los carros que se manejan solos desplazarán
a los taxistas, los drones comerciales desplazarán a los camiones de reparto
de paquetes de FedEx o UPS, y los robots se harán cargo de los trabajos
manufactureros.

En  conclusión el libro es una excelente oportunidad para empezar a revaluar


muchos aspectos que nos distancia de los países innovadores para lo
cual, se  requiere   de  una  actitud  de  búsqueda
de  hacer mejor  las  cosas ,  de  innovar, de  inventar productos con valor
agregado,  de  atreverse a  explorar  nuevos cambio sin miedo al fracaso.

El mundo ha sufrido tantas transformaciones lo cual ha hecho que cambie sus


políticas de estado y entre tantos cambios y transformaciones, la educación  se
nos convirtió en un fin lucrativo, porque el conocimiento se transmite de forma
repetitiva y autoritaria, dejando a un lado la capacidad de pensar del estudiante
para que genere nuevos conocimientos que le permita solucionar situaciones
problemas reales. La misma complejidad de mundo nos hizo olvidar que el
aprendizaje sigue una dinámica natural, no es fácil comprender a fondo la
naturaleza del ser humano en medio de tantas políticas educativas
implementadas por la burocracia cuyo objetivo es mantener rezagadas las
clases sociales menos favorecidas para continuar en el ejercicio del poder.
Este es el momento para crear o morir

En el primer capítulo del libro, se examinan algunas de las razones que, según el autor,
favorecen el semillero de innovación en todo el mundo. Luego de pasar por muchas de
las ventajas y características de ciertas sociedades identificadas como focos de
innovación, se reconoce que la mayoría presenta una masa crítica de gente pensante,
innovadora, respaldada por excelentes sistemas educativos y que son atraídos por la
libertad y facilidad de medios que se presentan en estas ciudades.

Es claro que el nivel de educación existente en algunas de las regiones de América


Latina es de una calidad inferior a la que tienen países desarrollados con mejores
condiciones. Su infraestructura también es mejor en otros aspectos: mejores
laboratorios y plataformas tecnológicas con las que sus estudiantes pueden
desarrollarse, aprender y crecer.

Para concluir, es necesario generar un ecosistema con una


educación de calidad y cultura de tolerancia al fracaso,
empresas y universidades que inviertan en investigación y
desarrollo de nuevos productos, centros de estudios
globalizados que atraigan talentos de todos lados, interacción
entre universidades y empresas, un ambiente económico que
propicie las inversiones de riesgo, legislaciones que fomenten
la creación de nuevas empresas y una concentración de
mentes creativas en la misma ciudad.

En mi opinión, las empresas de forma general buscan


incrementar su eficiencia a partir del aumento de la
productividad y esto puede llevarlas a realizar cambios sin
control, desmotivar al personal, inhibir la creatividad y por ende
el fracaso en el logro de los objetivos.

La alta dirección puede perder de vista a sus empleados y lo


valioso que es contar con un equipo de trabajo que resuelva y
actúe en razón de su motivación para hacer las cosas bien.
Un equipo motivado va a tender a generar ideas nuevas e
innovadoras para la resolución de problemas, para bajar costos
o simplemente para realizar de forma armónica su trabajo. Tal
como se comenta en el libro, la parte más importante es una
organización es la gente.

En la medida que las organizaciones entiendan que el contar


con una comunidad motivada, en un ambiente que favorezca la
creatividad e innovación, dará como resultado una verdadera
interacción entre los factores que intervienen para el
aprendizaje, el trabajo en equipo de forma cooperativa y
colaborativa y finalmente la empresa se verá beneficiada
reduciendo costos, aumentando productividad, siendo más
competitiva, logrando los objetivos, entre otros.

Los avances tecnológicos han rebasado con mucho la


capacidad de reacción de las empresas, el mundo se globaliza
y los cambios ocurren rápidamente. Las empresas y las
personas tienen que adaptarse a estos cambios para no
quedar fuera o rezagados. En este nuevo “ecosistema” de
creatividad e innovación en materia de productos, servicios o
procesos, la gente como las empresas deben hacer uso de sus
fuerzas y talentos, sacar ventaja de ellos, pero sobre todo de la
gente motivada.

Me gustó mucho la forma en cómo se abordan en el libro los


conceptos de creatividad e innovación, los ejemplos de las
personas que han logrado destacar gracias a esta nueva forma
de pensar, aprovechando sus fracasos para seguir avanzando
en la mejora e implementación de las ideas.

Por mi profesión he tenido la oportunidad de desarrollar nuevos


productos o bien alguna innovación a los equipos médicos que
se utilizan en el área hospitalaria, siendo realmente
satisfactorio el poder brindar mejoras para beneficiar a los
usuarios primarios y secundarios. En el área de educación,
creo que la creatividad es fundamental para despertar el interés
en los alumnos sobre los temas que se incluyen en las
diferentes asignaturas.

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