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Karen Natalia Murillo Torres

Psicología

Universidad Piloto de Colombia

Reconocimiento de las emociones

Las emociones son efecto de la evaluación cognitiva de un acontecimiento, pero


también a las respuestas corporales. La persona nota los cambios fisiológicos,
advierte lo que ocurre a su alrededor y denomina sus emociones de acuerdo a
ambos tipos de observaciones (Schacter-singer, 1962) por lo tanto, las emociones
son reacciones físicas y psicológicas que da nuestro cuerpo para responder ante
distintas situaciones. Son impulsos para actuar, y cada emoción prepara al
organismo para actuar de manera diferente, por ejemplo, el miedo causa que haya
un aumento del ritmo cardiaco para que llegue más sangre a los músculos y así
poder dar respuesta a la huida.

Cada persona experimenta una emoción y la expresa de forma particular,


dependiendo de sus experiencias anteriores, su aprendizaje y de la situación
concreta. Algunas emociones son innatas, o sea que ya las tenemos aprendidas,
pero otras se aprenden por experiencias y aprendizajes que hemos tenido, la
mayoría de las veces se aprende por observación de las personas de nuestro
entorno, de ahí la importancia de los padres y los profesores como modelo ante
sus hijos y alumnos. (Amador de los Ríos)

Asimismo, como se expresa cada emoción, las personas tienen la capacidad de


identificarlas y reconocerlas, aunque sea un proceso automático y presuntamente
“sencillo”, el reconocimiento de emociones se compone de distintos pasos que
comparte bases biológicas, sociales y de aprendizaje experiencial, el estudio del
reconocimiento de las emociones es muy amplio y se remonta a 1884 cuando el
psicólogo William James propuso que las emociones eran un proceso netamente
evolutivo y biológico en donde el contexto del individuo no afecta la expresión de
las mismas porque de una u otra manera emergerán, este supuesto ha ido
variando y complementándose a lo largo de la historia, en donde distintas
perspectivas han convergido en este tema.

Otro tipo de perspectiva en el reconocimiento de las emociones se centra en el


área social y cultural, Ekman (1993) se refiere a las emociones como un aspecto
de la comunicación no verbal y la interpretación de (al menos) las emociones
básicas son independientes de cada cultura, con propósito comunicativo, por lo
mismo, la interpretación de las mismas es una habilidad de comunicación. Desde
otra perspectiva, Christie y Fiedman (2004) denotan al reconocimiento de
emociones desde la evaluación, aprendizaje y visión de las mismas a partir de
experiencias, aprendizaje vicario, lecturas emocionales, observación de
escenarios emotivos, posturas, etc. En una perspectiva neurológica, Damasio
(2003) reúne las bases biológicas y neurológicas junto con el contexto, en este
sentido, sintetiza la interpretación de las emociones como un conjunto entre las
áreas corticales en respuesta a las interacciones que tiene la persona en su
entorno.

Complementando estas investigaciones, surge la unión de varios de estos


aspectos en la interpretacion de las emociones, un proceso que abarca varias
perspectivas en conjunto, son una serie de “pasos” o estrategias que se
componen de la siguiente manera: primero, como el cerebro interpreta al rostro a
partir de la percepción de cada uno, la corteza visual entra en este sentido a
delimitar sexo y edad en unas clasificaciones que el cerebro ya ha hecho a partir
de la memoria, el segundo paso es el análisis del rostro a partir de las
experiencias que se han tenido, aquí, el área cortical realiza la síntesis de la
información e interpretar directamente la emoción que se presenta, por ultimo
después de la percepción y la interpretación prosigue la representación, en donde
“simulamos” o “copiamos” dicha emoción (Cavieres y Valdebenito, 2007)
Concluyendo, se puede denotar la complejidad del reconocimiento de las
emociones, desde perspectivas validas se concluye la unión de las áreas
biológicas, contectuales, neurológicas, y comportamentales.