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COLECCIÓN CAISSA

KASPAROV CONTRA
DEEPERBLUE

El último desafio
Hombre vs Máquina

DanielKing

Incluye entrevista exclusiva con KASPAROV .

EDITORIAL
PAIDOTRIBO
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del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción
parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos
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Título original de la obra: Kasparov ® Deeper Blue

Director de colección y revisor: Josep Escaramís

Traducción: Antonio Gude

© B. T. Batsford Ltd.

© Daniel King
Editorial Paidotribo
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Consejo de Ciento, 245 bis, l.º l.ª
08011 Barcelona
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Tel. (93) 323 33 11 - Fax (93) 453 50 33

Primera edición:
ISBN: 84-8019-325-5
D.L.: B-25.659-97
Fotocomposición: Editor Service, S.L.
Diagonal, 332 - 08013 Barcelona
Impreso en España por A & M Grafic, S.L.
,

INDICE

Signos convencionales ..........................................................................................5

Introducción .......................................................................................................... 7

CAPÍTULO 1
Computadoras y ajedrez, 9

CAPíTUL02
Perfiles de los contendientes, 63
Gari Kasparov .
..................................... .................................................... .... . 63
Deep Blue . .. . .... . .
... ........................... .............................................................. 64

CAPÍTULO 3
La propaganda, 69

CAPÍTUL04
La partida, 73
Primera partida . . . . . . .
.................... ........ ....................... ......... . . ... ............. ....... . 73
Segunda partida .
...................................................................... ................ .... . 85
Alucinación colectiva en Nueva York . .............. .. .
....... ....... .. . ... ............ ..... . 95

Tercera partida .. . . .
...................... ............................. ................ .. .. ........ ........ 100
Cuarta partida ..................................................................... ... .............. . ...... 113
Entrevista con Gari Kasparov . . . .
....... ... .............. .................. ........... ......... . 124
Quinta partida . . . .
......... .................. .. .... ........... .. ................ ...... .. ................... 131
Sexta partida . . . . . .
.. ........ ................... ......... ........... .............. ......... ......... ....... . . 142
SIGNOS CONVENCIONALES

La notación utilizada para registrar las jugadas de ajedrez en este libro


se conoce como "notación algebraica con figuritas ". Para aquellos no
familiarizados con la notación ajedrecística, o quizá sólo habituados a la
antigua "notación descriptiva", sigue una breve explicación.
Cada casilla del tablero tiene una coordenada, de acuerdo a un principio
similar al que rige el atlas de carreteras, de la A a la Z. Así, la casilla de la es­
quina inferior izquierda es conocida como "al" y la casilla del ángulo supe­
rior derecho como "h8". Todas y cada una de las casillas del tablero tienen
una sola coordenada, tal y como se muestra en el diagrama 1. Las piezas son
representadas por figuritas perfectamente identificables. Así, en la primera
jugada las blancas podrían, por ejemplo, jugar 1 tüf3. No se emplean figuri­
tas cuando se trata de una jugada de peón, de modo que 1 . . d5, por ejem­
.

plo, sería un movimiento de peón negro.

DIAGRAMA1
6 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

Otros signos convencionales y abreviaturas:

0-0 Enroque corto ?? Grave error


0-0-0 Enroque largo !? Jugada interesante
X Captura ?! Jugada dudosa
+ Jaque 1-0 Blancas ganan
Buena jugada Q..1 Negras ganan
!! Jugada excelente 0,5-0,5 Tablas
? Mala jugada (D) Ver diagrama
INTRODUCCIÓN

Si una computadora puede vencer al campeón del mundo, es que


una computadora puede leer los mejores libros del mundo, escribir
las mejores obras teatrales y puede saberlo todo acerca de la historia,
la literatura y de la gente.

Garl Kasparov

El 10 de febrero de 1996 esa visión futurista se hizo realidad. Deep Blue,


la máquina de jugar al ajedrez de IBM, derrotó a Gari Kasparov, el vigente
campeón mundial de ajedrez y, presumiblemente, el mejor jugador humano
de ajedrez en los dos mil años de historia del juego, transmitiendo vibracio­
nes traumáticas a lo largo y ancho del mundo.
Esta pesadilla de ciencia ficción dejó de ser ficción. En la obra de Arthur
C. Clarke, 2001, odisea del espacio, HAL, la computadora de la nave espa­
cial derrota al ajedrez al capitán humano, y entonces toma el mando de la
nave. El mensaje estaba claro. Si una computadora pudiera vencer al mejor
ser humano en una actividad que ha fascinado, frustrado, exasperado y de­
leitado a la humanidad durante tantos siglos, sfu por ello haber sido comple­
tamente "dominada", entonces la computadora estaría en condiciones de
resolver los problemas más complejos y -lo que es, quizá, más siniestro- po­
dría controlar y dominar a los seres humanos. Las máquinas se estaban ha­
ciendo con el poder.
Para los jugadores de ajedrez el resultado fue chocante. La mística de su
más querido juego, del que millones de adoradores disfrutan en todo el
mundo, había sido hecha añicos. Las computadoras de jugar al ajedrez ya
habían dejado su impronta en la última década -con numerosos programas
8 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

comerciales que juegan a un nivel más que digno-, pero siempre podíamos
consolarnos a nosotros mismos diciéndonos que tenían profundas limitacio­
nes: "no entienden la estrategia", "sólo son buenos para operaciones tácti­
cas a corto plazo", "las computadoras no pueden jugar los finales más senci­
llos" y, si todo eso fallaba, "perdí, pero el ajedrez es demasiado complejo
para que esas máquinas lo entiendan. Kasparov nunca caería en un ajedrez
tan vulgar". Toda esa suficiencia fue barrida aquel día. Por eso es por lo que
hizo tanto daño.
Para los investigadores de la inteligencia artificial, sin embargo, la victo­
ria de Deep Blue sobre Kasparov constituyó todo un hito. El jefe del equipo
de Deep Blue, Dr. C. J. Tan, dijo: "Éste es realmente un acontecimiento his­
tórico. Muchos récords, récords históricos se han roto durante este evento,
tanto para el ajedrez como para la comunidad tecnológica ... Esto nos ayuda­
rá a seguir desarrollando nuestro sistema para servir a la humanidad". Fue
ésta una de las declaraciones más discretas. Otros se refirieron al triunfo de
Deep Blue como "de los que definen a una especie", es decir, de los que ha­
cen época.
Aunque Kasparov resistió, ganando finalmente el match a seis partidas
por 4-2, el campeón del mundo había salido seriamente dañado. No quería
simplemente vencer a la máquina, quería mandarla al depósito de chatarra.
Su honor no había sido satisfecho, por lo que inmediatamente se empren­
dieron negociaciones para disputar un nuevo match, que tendría lugar el
año siguiente.
El 3 de mayo de 1997 Kasparov aterrizó en Nueva York para presentar
de nuevo batalla, aunque esta vez a otro oponente, un nuevo y mejorado
modelo: Deeper Blue. (Una reflexión deprimente para Kasparov es que
nunca se enfrentará a una máquina que pueda llamarse Deepest Blue -el
azul más profundo), porque año tras año la computadora, con un sistema de
procesamiento más rápido, seguirá mejorando.)
Pero ¿por qué fue aquel acontecimiento tan significativo? Una computa­
dora puede "mover madera" en una mesa con los mejores, de modo que
¿por qué tanto ruido? ¿Fueron estos disputados matches un momento cru­
cial, o algo más bien relacionado con el ego de los programadores? Para
contestar a esta pregunta tenemos que realizar un breve repaso histórico a
la investigación de la inteligencia artificial y el papel que en ella ha jugado el
ajedrez.
CAPÍTULO 1 Computadoras
y ajedrez

Los primeros grandes adelantos en la informática moderna se produje­


ron en los años cuarenta gracias a la investigación de científicos como Alan
Turing, Oaude Shannon, John Mauchly y J. Presper Eckert. Durante la se­
gunda guerra mundial, Turing ayudó a desarrollar una computadora que re­
sultó vital para descifrar los códigos secretos alemanes. Wmston Churchill
llegó aún más lejos, al afirmar que los esfuerzos realizados en Bletchley
Park permitieron acortar en dos años la duración de la guerra. (Debo decir,
de paso, que tres de los mejores jugadores británicos de la época formaron
parte del equipo descodificador de mensajes.) La computadora construida
por Turing ocupaba toda una habitación. Hoy en día, el mismo hardware
ocuparía el espacio equivalente a una cabeza de alfiler.
En el terreno de la inteligencia artificial (IA) surgió, después de la gue­
rra, un nuevo grupo de investigación. Además del puro elemento mecánico
en la construcción de máquinas que ejecutasen órdenes, se planteaban algu­
nas cuestiones filosóficas. Por ejemplo: ¿sería posible construir una máquina
que aprendiese de su propia· experiencia y, caso de ser así, podría conside­
rarse que esa máquina poseía cierta inteligencia?
Turing elaboró entonces un test que es ahora famoso, relacionado con la
posibilidad de que la máquina pudiese tener "inteligencia" o algo parecido.
Un entrevistador plantearía preguntas al entrevistado (instalado en otra
habitación), a través de una teleimpresora. Si después de algún tiempo era
incapaz de distinguir si estaba dialogando con un hombre o con una máqui-
10 KASPAROV CO NTRA DEEPER BLUE

na, y era la máquina la que respondía podría concluirse que la máquina era
inteligente.
Turing creía que era posible llegar a construir una máquina de ese tipo.
La pregunta que se hacía a sí mismo era: "¿Puede alguien construir una má­
quina que tenga las sensaciones que usted y yo tenemos?".
El planteamiento de la pregunta hacía creer que ya se estaba llevando a
cabo esa tarea, pero su propia respuesta era muy distinta:
"Nunca lo sabré, como tampoco podré estar nunca seguro de que usted
siente lo mismo que yo."
Muchos de los pioneros en la investigación de la IA, incluyendo a Tu­
ring, presentían que la creación de un programa para jugar al ajedrez ayuda­
ría a contestar estas preguntas.

¿POR QUÉ SE ELIGIÓ EL AJEDREZ


COMO MODELO DE INVESTIGACIÓN?

Con razón o sin ella, estos investigadores concluyeron que el ajedrez era
la más "cerebral" de las actividades. Así era como Newell, Shaw y Simon,
tres de los pioneros en IA, respondían a esta cuestión en 1958:
"El aje�rez es el juego intelectual por excelencia. Puesto que el azar no
puede desvirtuar la confrontación, este juego enfrenta a dos intelectos en
una situación tan compleja que ninguno de ellos puede estar seguro de en­
tenderla por completo, pero sí lo suficiente como para que el análisis de uno
pueda superar al de su oponente. El juego es lo bastante profundo y sutil en
sus implicaciones como para haber permitido que surjan generaciones de ju­
gadores profesionales, y para permitir también que, a lo largo de doscientos
años de estudio intensivo del juego se haya desarrollado un análisis progre­
sivamente más elaborado, sin que por ello se hayan podido agotar todas sus
posibilidades. Estas características señalan al ajedrez como un campo na­
tural de experimentación, un terreno abonado en el que realizar tentativas
para mecanizarlo. Si se pudiera diseñar una máquina de ajedrez eficiente,
podríamos decir que habríamos penetrado en el núcleo del comportamiento
intelectual humano." (Cursiva del autor.)
Estos investigadores estaban absolutamente convencidos de esta idea, si
bien hay que decir que otros eran más escépticos en cuanto a la utilización
de un programa para jugar al ajedrez como un buen modelo para la investi­
gación en IA. Norbert Wiener, el científico que acuñó por primera vez el
término "cibernética", admitió que había "un cierto elemento de ostensible
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 11

narcisismo" en tales tentativas de diseñar una máquina de jugar al ajedrez,


si bien más tarde llegó a la conclusión de que el proyecto tenía bastante más
fundamento de lo que él creía.
(Es éste un tema al que volveré más adelante. Por el momento baste con
decir que durante los últimos años, a medida que las computadoras de aje­
drez ejercían más y más influencia sobre el juego, los jugadores humanos
han ido experimentando cada vez menos simpatía por los programadores,
por haber entrado sin permiso en su mundo exclusivo.)
Se estaba de acuerdo, en general, en que diseñar una máquina que juga­
se razonablemente al ajedrez constituiría un punto de partida para que la
humanidad pudiese entender y resolver otros problemas más complejos.

¿POR QUÉ EL AJEDREZ? ¿POR QUÉ NO OTRO JUEGO?

Si se hubiera elegido un juego menos brillante, entonces no habría sido


tan fácil cuantificar los resultados de los programadores. El ajedrez, por otra
parte, ha atraído a grandes mentes a lo largo de los siglos, ha sido bien inves­
tigado -aunque no exhaustivamente- y tiene una larga y, al menos durante
el último milenio, una bien documentada historia. Existen millones de juga­
dores activos en todo el mundo, en cafés y en clubs, en campeonatos nacio­
nales y en torneos internacionales. Hay una competición oficial por el cam­
peonato del mundo desde hace más de un siglo. Existe una literatura masiva
sobre el ajedrez, desde libros sobre las más extrañas jugadas de apertura,
hasta finales con pocas piezas, pasando por las más complejas posiciones del
medio juego. Hay seres humanos que han consagrado su vida entera al estu­
dio del juego, sin llegar a conclusiones definitivas e incluso sin conseguir un
gran avance en su propio juego. Goethe describió al ajedrez como "la piedra
de toque del intelecto".

USTED NO JUEGA BIEN AL AJEDREZ POR CASUALIDAD

Los orígenes del ajedrez no están del todo claros. Surgió en el subconti­
nente indio en tomo al siglo v antes de Cristo, y se extendió a través de Per­
sia al mundo árabe, donde fue intensamente estudiado durante su Edad de
Oro, hacia el siglo x. Aunque las reglas eran un tanto distintas a las ahora vi­
gentes, muchas técniéas y tácticas dominadas por los árabes son aplicables
incluso al juego de hoy en día. El ajedrez llegó a Europa no mucho después,
12 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

y a finales del Renacimiento las reglas quedaron establecidas tal como las
conocemos hoy.
Es un hecho curioso que los grandes avances de la teoría ajedrecística
hayan tenido lugar generalmente en ciudades y en países donde existía un
florecimiento general de la cultura. Por ejemplo, André Philidor, el mejor
jugador europeo de finales del siglo XVIII y un profundo pensador del juego,
procedía de París. Hacia mediados del siglo XIX, el centro del pensamiento
ajedrecístico se desplazó a Londres, donde es generalmente aceptado que el
imperio británico se encontraba en su cénit. En el siglo xx, Moscú, Berlín y
Viena tuvieron períodos en los que la vanguardia del desarrollo en ajedrez
coincidió con importantes movimientos sociales y culturales.
El peso combinado de la historia del juego y su trayectoria paralela a la
evolución intelectual de la humanidad permitieron llegar a la conclusión de
que el ajedrez era el último desafío para el cerebro humano.
Si pudiera construirse un programa para computadora capaz de jugar
con eficiencia al ajedrez, entonces los investigadores de la IA habrían de­
mostrado algo importante. Podrían decir, por ejemplo, que habían construi­
do una máquina inteligente. Creo que esto explica en gran medida por qué
el objetivo de construir un programa que pudiese derrotar al mejor jugador
humano se ha convertido en una especie de Santo Grial para los investiga­
dores de la IA.
En ajedrez el problema está claramente definido: se juega en un micro­
cosmos de ocho por ocho casillas en las que sus habitantes, las piezas, se des­
plazan de una forma predefinida, en busca de un objetivo final, el jaque mate.
Además, el hecho de creer que la tecnología necesaria para desarrollar
un programa de ajedrez podía transferirse fácilmente a otros campos consti­
tuyó el estímulo decisivo.
Uno de los primeros investigadores en computadoras de ajedrez, Claude
Shannon, relacionó, en un artículo publicado en 1949, un número de áreas
en las que estimaba serían utilizables sus descubrimientos:

"l. Máquinas para diseñar filtros, compensadores, etc.


"2 Máquinas para diseñar repetidores y circuitos de conmutadores.
.

"3. Máquinas que puedan operar o desviar llamadas telefónicas, en razón de


circunstancias individuales, antes que por modelos prefijados.
"4. Máquinas capaces de realizar operaciones matemáticas simbólicas (no
numéricas).
"5. Máquinas capaces de traducir de un idioma a otro.
"6. Máquinas para tomar decisiones estratégicas en operacibnes militares
simplificadas.
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 13

"7. Máquinas capaces de orquestar una melodía.


"8. Máquinas capaces de realizar deducciones lógicas."

Era un campo verdaderamente amplio. Sus previsiones se basaban en la


experiencia. La investigación llevada a cabo en el campo de las computado­
ras de ajedrez condujo a importantes desarrollos en otros campos y, desde
luego, no creo que IBM hubiese estado interesada en financiar el proyecto
Deep Blue desde 1989, de no haber sido así.
Permítaseme mencionar otro caso específico en el que la tecnología de las
computadoras de ajedrez se ha utilizado en otro tema. Mijail Botvinnik, el ex
campeón del mundo que consagró los últimos veinticinco años de su vida a la
investigación de computadoras de ajedrez, aplicó con éxito su tecnología de
programación ajedrecística al problema de la planificación mensual de equi­
pamiento de repuestos industriales en la antigua Unión Soviética (tras haber
acumulado algunas experiencias de viajes y vivencias en la ex URSS, estoy
en condiciones de saber lo complejo que una tarea de ese tipo puede resul­
tar). Comparado, sin embargo, con la construcción de un poderoso programa
de ajedrez esto resultaba, en su opinión, bastante más simple.

CÓMO JUGAR, O CÓMO NO JUGAR,


CONTRA UNA COMPUTADORA

Aquí puedo hablar a partir de mi propia experiencia, y aunque he tenido


éxito en mis partidas, puedo decir que siempre me ha parecido un ejercicio
desconcertante.
Mi primera partida contra una computadora fue en 1985 en el Campeo­
nato de la Commonwealth. Por entonces los programas comerciales de aje­
drez estaban empezando a ser lo bastante complejos como para competir en
torneos internacionales, pero seguía siendo una novedad enfrentarse a uno
de ellos en una competición importante. Yo no tenía experiencia acerca de
qué podía esperarme y, para ser honesto, debo decir que me resultó dificil to­
marme a la máquina en serio. Especialmente teniendo en cuenta su nombre,
Novag Monster Y (¿qué significaba eso?). La máquina había vencido en la
primera ronda a un buen jugador, de modo que había que tratarla con cierto
respeto, pero no me era fácil elaborar mis jugadas, sobre todo considerando
que no había nadie sentado enfrente de mí. Esto me hizo comprender lo im­
portante que puede ser a veces la psicología en ajedrez.
Al jugar contra un ser humano puedes sentir el miedo de tu oponente
cuando su posición comienza a empeorar. "Sentir" quizá sea una palabra
14 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

equivocada; "oler" podría ser más adecuada. Realmente, es algo visceral.


Éste es el caso más extremo, cuando tu oponente empieza a sentirse perdi­
do, pero es cierto que hemos aprendido a leer el lenguaje del cuerpo y el
comportamiento general ante el tablero, aunque sólo sea una interpretación
a nivel subconsciente.
Por ejemplo: si realizo una nueva jugada en la apertura, quiero ver la
reacción de mi rival. Quiero ver, al menos, un enarcamiento de cejas: eso me
dirá que no está familiarizado con la situación y reforzará mi confianza. Hay
muy pocos jugadores capaces de conservar una absoluta cara de póquer
durante la partida y, según mi experiencia, ésos son los más difíciles de
afrontar. Cuanto más conocemos a un jugador, tanto mejor podemos leer
sus gestos. Había un jugador en particular, con el que me enfrentaba con
cierta frecuencia, cuyas sensaciones me resultaban difíciles de interpretar,
hasta que me di cuenta de que sus orejas enrojecían en momentos de estrés,
y eso resultó ser un signo crucial en nuestros encuentros.
El ajedrez se ha comparado a menudo al boxeo en cuanto a la fuerza de
voluntad que se ejercita durante la lucha. Es una pura batalla de egos. Cuando
no hay ser humano sobre el que centrar la agresión es difícil apreciar que está
teniendo lugar una verdadera lucha. Tampoco me sirvió de ayuda la presencia
del operador, de unos veintitantos años y desde luego no un jugador serio,
puesto que no tenía la menor idea de la etiqueta que se espera en el tablero al
participar en torneos internacionales de alto nivel. A veces se sentaba a un la­
do del tablero, leyendo un libro, o bien se paseaba alrededor de la mesa, son­
riéndome en mi agonía. Sí, lo sé, me había comido la moral. Es curioso que no
me hubiera importado, de haber tenido una posición aceptable en el tablero.
Veamos la partida y, gracias a la percepción retrospectiva, veamos cómo
pude haber mejorado mi estrategia anticomputadora.

NOVAG MONSTER Y - KING

Campeonato de la Commonwealth 1985

1 e4 c5

La Defensa Siciliana. Parece siniestro, pero su nombre procede de un ju­


gador del siglo xvn, Pietro Carrera, originario de aquellas tierras.
La Siciliana es una de las aperturas más populares para las negras. Des­
cribirla como defensa es un tanto equívoco. En realidad, es una apertura de
COMPUTADORAS Y AJED,REZ 15

contraataque, que conduce a posiciones estratégicamente desequilibradas


en las que el menor desliz puede significar la catástrofe inmediata. Ha sido
el tema de millares de libros y es, sin duda alguna, la apertura más profun­
damente analizada del ajedrez moderno.
¿Fue inteligente jugarla contra una computadora? Posiblemente, porque
a largo plazo deberán tomarse decisiones posicionales que van sencillamen­
te más allá de la capacidad de cálculo incluso de los mejores programas. Sin
embargo, se podría argumentar que fue un error jugar una variante tan teó­
rica. La máquina tenía programado un libro de aperturas que sigue al pie de
la letra, llegando al final de cada una de cuyas líneas a una posición desde la
que puede iniciar el medio juego sobre una buena base.
Los jugadores curtidos en la lucha contra computadoras tratan de llevar
el juego fuera de los senderos teóricos lo antes posible. De esa forma la
computadora es incapaz de seguir su libro preprogramado y debe confiar en
principios de apertura, que no son tan fáciles de programar.
El problema es que al comienzo de la partida, mientras que las blancas
disponen de una veintena de jugadas diferentes y las negras de otras tan­
tas respuestas y con todas las piezas sobre el tablero, el número de posibles
variantes pronto queda fuera de nuestro control, incluso para una computa­
dora. Debe jugar basándose en principios generales, lo mismo que los hu­
manos, y eso puede plantearle problemas. Sin embargo, para las máquinas
no es una novedad realizar planes a largo plazo (véase la partida siguiente).
La mayor fuerza de la computadora radica en su capacidad de cálculo, pero
eso no ayuda mucho en tales situaciones.

2 ti)f3 d6 3 d4 cxd4 4 ti)xd4 ti)f6 5 ti)c3 a6 6 ..te2 eS 7 ti)b3 ..te7 8 0-0 0-0
9 a4 ti)c6 10 f4 ti)b4 11 �hl ..td7 12 ..te3 ..tc6 13 ..tf3 bS 14 axbS axbS
15 'ilfe2 'ilfc7

DIAGRAMA2

Posición después de 15 ... 'i' c7


a b e d e g h Juegan blancas
16 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

Tanto hombre como máquina han jugado rápidamente hasta ahora. ¡Yo
estaba jugando de memoria y la computadora seguramente también!
Conocía una partida, Mestel-Tarjan jugada en 1978, que había resultado
muy bien para las negras: se había producido una masiva explosión en el
centro y cuando el humo se hubo disipado, las negras tenían un peón menos,
pero presentaban un fuerte ataque contra el rey blanco.
Eso es lo que yo quería (o lo que pensaba). Había oído que las computa­
doras eran muy materialistas, de modo que esperaba que la partida tomase
un rumbo de ese tipo. Todo eso está muy bien, pero la posición se está con­
virtiendo en demasiado táctica, es decir, que hay cantidad de golpes a corto
plazo y trucos fáciles de captar para una computadora (recuerde que los
cálculos son su fuerte), pero que a un ser humano a veces se le escapan de­
bido a que su cerebro está sobrecargado.
16 l:lxa8

Por lo que yo sé, una nueva jugada, pero quizá la máquina supiese más.
La partida mencionada continuó con 16 l:lfcl d5 ! ?, con monstruosas compli­
caciones. Si pensamos en ellas, podía haber sido todavía peor que en la par­
tida.
16 l:lxa8
17 'ii'd2!
Una jugada sutil, y típica de una computadora: tenía en cuenta la táctica a
corto plazo por encima de todo, pero en este caso restringía el juego negro.
Tengo la sensación de que la mayoría de los jugadores humanos preferi­
rían mantener la dama en e2, apuntando sobre el peón b5. La computadora
no sufre este tipo de prejuicios. Había asumido que el peón negro estaba ra­
zonablemente seguro y que el peón blanco de c2 era vulnerable y que, de
cualquier forma, a la jugada siguiente el peón de b5 podría ser nuevamente
protegido. Desde d2 la dama mantenía una amenaza latente sobre el caballo
de b4 y esto resultaba irritante para mí, porque no sería tan fácil provocar
una acción en el centro.
17 'ii'b7
18 -*.gl!
Otra buena jugada. Ahora podemos ver la fuerza del sutil desplazamien­
to de la dama. Las negras no podían tomar el peón del centro porque perde­
rían el caballo: 18 ... lüxe4 19 lüxe4 -*.xe4 20 'ii'xb4, ganando.
Admito que, a estas alturas, estaba empezando a preocuparme. Estaba
claro que mi táctica de apertura no había sido un éxito y que había llegado a
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 17

una posición en que la máquina se sentía como en su casa. Quizá mi mayor


problema fuese que no podía creer que la máquina pudiera jugar un ajedrez
digno. En cada jugada esperaba que cometiese un horrible error posicional
y, como eso no sucedía, me sentía desconcertado.
Y también entró en escena el factor humillación. Estaba sentado en el
medio de la sala de juego, tomando parte en un prestigioso torneo, rodeado
de colegas, rivales y, lo que es peor, de periodistas. Si fracasaba, el mun­
do entero lo sabría. Las apuestas son altas cuando un humano se enfrenta a
una máquina.
Hay que recordar que en 1985 pocos teníamos experiencia en jugar con­
tra computadoras. En lo que a jugadores serios se refiere, un encuentro de
este tipo seguía siendo una atracción para los investigadores de la Inteligen­
cia Artificial.
18 i.f8
Una jugada segura, apartando al alfil de todo peligro, pero también una
admisión de que realmente no tenía la menor idea de lo que debería hacer.
19 fxeS dxe5
20 lücS
De acuerdo, Monster, bien calculado. Mi amigo de silicio había captado
que después de 20 ... i.xc5 21 i.xc5 lüa6 22 i.gl , las blancas dispondrían de
una posición prometedora. El alfil irradiaba poder e incluso si era captura­
do el peón del centro, las piezas negras estaban demasiado alejadas, en el
flanco de dama, para que pudieran ser utilizadas con éxito.
20 °flc7
Rehuyendo el desafío.
21 lldl
Situar la torre detrás de la dama era una buena jugada, preparándose pa­
ra lanzar la dama en la posición negra, o al menos ésos fueron mis primeros
pensamientos. Debería haber comprendido de inmediato que tales delica­
dezas posicionales rara vez entran en consideración para un oponente de
estas características: ¡el demonio estaba intentando engañarme de nuevo
con táctica barata!
Veamos qué pasaría si jugaba de forma un poco descuidada, por ejem­
plo, 21 ... h6. En apariencia, se trataba de una jugada razonable, que creaba
una posible casilla de escape para mi rey, pero en tal caso seguiría 22 lüxb5 !
i.xb5 23 1i'xb4, ganando un peón. La razón de por qué funcionaba aquí esta
18 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

táctica y no en la última jugada era que la torre blanca se había movido de


fl, donde habría quedado atacada. Furtivo.

21 ltla6
En este momento me sentía encantado de poder cambiar el intruso caba­
llo de las blancas. Mi posición, al menos a la vista, parecía mejor, una consi­
deración moralmente importante cuando hay numerosos espectadores me­
rodeando en tomo a tu mesa.

22 ltlxa6
Bajo presión, un humano podía haber caído en la línea 22 ltld3? b4
23 ltld5? i.xd5 24 exd5 e4 y las negras han ganado pieza, pero estas máqui­
nas nunca cometen ese tipo de errores.
Ésa es otra razón por la que resulta tan difícil enfrentarse a ellas. En una
posición difícil un humano puede percibir cuándo las cosas se vuelven feas y
eso incrementa la presión hasta tal punto que su resistencia se derrumba y
comete un simple error. Las computadoras no cometen ese error. Para ven­
cerlas hay que encontrar una línea contundente. No se rompen bajo la pre­
sión. Es más: el concepto de "presión" no existe para ellas. Sencillamente,
tratan de realizar la mejor jugada en cada posición.

22 l:.xa6
23 g3
Una jugada prudente, dándole al rey algún espacio, pero en aquel mo­
mento yo estaba más preocupado por 23 'ii'd 8, penetrando seriamente en mi
posición.
A veces es difícil adivinar por qué las computadoras realizan o, en este
caso, descartan ciertas jugadas, pero aquí presumo que quizá el cambio de
damas no era de su gusto: una fuerte presión en la octava fila contaría más
para un ser humano. Éste es un concepto vago, sin embargo, y revela que la
función de evaluación de la máquina no era particularmente sofisticada.

23 b4!
Ahora la partida se desarrollaba de nuevo de acuerdo a mi gusto. La ré­
plica de las blancas era forzada.

24 i.xdS
25 exdS
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 19

DIAGRAMA 3

Posición después de 25 exd5


Juegan negras

Si yo jugase 25 ... .td6, la situación parecía otra vez buena. El peón blanco
de d5 tenía un aspecto impresionante pero, puesto que estaba bien bloquea­
do, en realidad taponaba a sus alfiles y, de algún modo, les prestaba un servi­
cio a las negras. Habría una larga lucha por delante, sobre todo porque la po­
sición se había cerrado mucho, pero en ese tipo de situación una computadora
se encuentra en desventaja, ya que le suele costar diseñar planes a largo plazo.
En lugar de ello, perdí mi sangre fría. Creí que tenía vencido al "bicho" y
jugué con impaciencia, realizando una injustificada tentativa por destrozar
al rey enemigo.
25 e4?
Demasiado avance, pero tenía un plan específico in mente .
26 .tg2 .l:.d6
Ésta era la idea: eliminar el peón d, pero esto se traduciría en un simple
cambio que abriría el tablero para los hermosos alfiles blancos.
27 'ii'e2 o!Dxd5
28 .txe4 o!Df6
29 .tf3
No había duda de que las blancas tenían ventaja aquí, sobre todo debido
a la pareja de alfiles. A largo plazo podía crearse un peón pasado en el flan­
co de dama y más de inmediato sería posible ejercer alguna presión sobre el
·

flanco de rey.
Objetivamente, sabía que tenía que cambiar torres aquí, pero estaba se­
guro de que lo mejor que podía esperar entonces sería unas tablas. Pero eso
20 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

sería sinónimo de fracaso. Ya estaba viendo cómo dos corresponsales de pe­


riódicos británicos se fijaban con interés en mi tablero. En otras palabras,
una derrota o unas tablas significaría más o menos lo mismo en términos de
humillación. Ya me imaginaba los titulares: "MONSTER PIDE RESCATE
POR KING" o algo por el estilo.
Sin embargo, había una posibilidad de que yo pudiese lanzar un ataque
contra el rey blanco. Ya era hora de tirarse un farol.
29 l:le6!?
30 'ii'd3 hS

¡ Allá vamos! Llegó el momento de mandar un mensaje al rey blanco.


31 :au
Una jugada excelente y también una perfecta ilustración de por qué las
torres y los alfiles se combinan tan bien entre sí. No podía hacer nada por
impedir que la torre llegue a la séptima u octava filas y entonces mi rey em­
pezaría a sentir el aliento del enemigo ep su nuca.
31 ttlg4

Un movimiento desesperado. Quería despachar mi caballo en la direc­


ción del rey blanco, pero en realidad esta jugada no pintaba gran cosa.
32 l:la7!
Problemas.
32

DIAGRAMA 4

Posición después de 32 ••• 'iWb8


a b e d e Juegan blancas
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 21

Estábamos acercándonos al momento decisivo. Mis piezas se habían vis­


to obligadas a retroceder y las blancas podían presionar sobre la casilla fl, o
bien jugar la torre a la octava fila y presionar sobre el alfil clavado. Sentía
que estaba a punto de reventar, si bien objetivamente hablando no había to­
davía una victoria clara para las blancas.

33 'ii' fS
Parecía terrorífico, pero en realidad me concedía esperanzas.
33 :Z.f6
34 'ii' xhS?? •••

Por fin, la máquina cumplía con los requisitos de la reputación de las


computadoras: son avaras. Iba a quedarme con un peón menos, pero a cam­
bio de eliminar el alfil que protege al rey blanco, y mi torre se incorporaba
al ataque. Todo por un peón.
Creo que suele ponerse demasiado énfasis en el material cuando se trata
de evaluar una posición y, aunque sea una de las consideraciones más im­
portantes en ajedrez, todo depende, como sabemos, de la posición. El ope­
rador daba botes de alegría, y parecía encantado consigo mismo, como si
hubiese sido él el ganador del peón, pero la sonrisa iba a borrársele repenti­
namente de la cara.
34
35 'ii'xg4
La iniciativa de las negras era mortal. Se amenazaba tomar el alfil y la to­
rre de a7. Por supuesto, el Monster lo vio:
36 'ii'd4 'ii'bs

Siguiente amenaza: ... 'ii'c6+ y mate sobre la gran diagonal.


37 :Z.c7

Impidiéndolo.
37 'ii' fS
Amenaza n. º 3, que esta vez creaba una sobrecarga en el sistema.
38 'ii'd2
Impidiendo ... 'ii' f3 +, pero permitiendo...
38 i.cS
22 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

... con ganancia de material. El operador ya no parecía tan contento.


39 l:x cS
La victoria era ahora muy fácil. Todo lo que tenía que hacer era asegurar­
me de cambiar damas en el momento oportuno, y eso resultaría muy simple.
40 1i'd8+ 'ii'f8 41 'ii'dS l:.dl 42 'iVc6 'ii'd8 43 h4 'ii'dS+ 44 'ii'xdS :XdS
Cumplida la primera fase del plan, ahora tenía que barrer los peones del
flanco de dama, antes de que el rey blanco pudiera acudir en su defensa.
Para mí la victoria era evidente, pero sospecho que Monster Y evaluaba
su posición como defendible, ya que sólo se encontraba con un punto menos
de material.
45 i.e3 l:[dt+ 46 �g2 l:bl 47 i.d4 l:cl
Ganando un peón y asegurándome la victoria.
48 c3 b3 49 �f3 l:.c2 50 c4
Y antes de que pudiese jugar 50 ... l:xc4, el presuntuoso operador se rin­
dió, en nombre de su amo, el Monster.
Había sido una pobre actuación por mi parte. Había tratado de jugar una
buena partida de ajedrez, en lugar de pensar un poco más acerca de mi opo­
nente. Finalmente, conseguí salir airoso.

¿QUÉ LECCIONES PUEDEN EXTRAERSE?

Al jugar contra una computadora:


l. Elija cuidadosamente la apertura. En principio, es bueno tratar de sacarla
de los conocimientos teóricos programados, lo antes posible.
2. Trate de buscar una posición en la que la estrategia a largo plazo tenga
mayor peso específico que la táctica a corto plazo. Son deseables, por
ejemplo, las estructuras cerradas o con peones fijados.
3. Sea positivo desde el principio con el operador de la computadora, a fin
de evitar malentendidos. Ésta no es una partida normal de ajedrez y, en
cierto modo, el reglamento habitual no es aplicable.
El desaparecido gran maestro holandés Jan Hein Donner, un tanto char­
latán y pendenciero, dijo una vez que si tuviera que jugar contra una compu­
tadora de ajedrez en competición llevaría consigo un martillo. Después de
disfrutar de la partida comencé a entender su punto de vista.
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 23

KING - CHESS MACHINE

Oviedo (semirrápidas), 1992

Mi siguiente oportunidad de jugar contra una computadora en un torneo


serio se produjo varios años más tarde. Las condiciones eran un tanto dife­
rentes. En primer lugar, el nivel de juego de los programas de ajedrez había
mejorado considerablemente desde 1985 y, desde luego, The Chess Machine
era el vigente campeón mundial de microcomputadoras.
En segundo lugar, mientras que mi partida contra Novag Monster Y se
había disputado con la velocidad normal de juego en torneos internaciona­
les, es decir, 40 jugadas en dos horas, ésta se disputaría a la relativamente rá­
pida de 45 minutos para toda la partida. Por lo general, que el control sea
más rápido favorece a las computadoras, ya que bajo la presión del tiempo
los seres humanos suelen cometer simples errores tácticos.
Ésa era la mala noticia. La buena era que había aprendido mucho en los
años transcurridos acerca de cómo enfrentarme a las computadoras, y ade­
más había tenido la suerte de recibir consejos de primera mano la noche an­
terior, por parte de dos grandes maestros, ambos expertos en el campo de
las computadoras, John Nunn y Jonathan Speelman.
Como siempre, Nunn estuvo muy acertado, explicándome el tipo de po­
siciones que, según él, las computadoras juegan de forma sobresaliente. El
consejo de Speelman fue un poco absurdo, pero no menos útil. Me reco­
mendó atacar al punto más débil de la computadora: su operador humano.
Por supuesto, no lo decía de forma literal. El martillo de Donner seguía
reservado para la computadora. Speelman había observado lo implicados
que podían llegar a estar los operadores en la partida. Normalmente, se sen­
taban enfrente de sus computadoras, tecleando las jugadas del rival y cuan­
do aparecía la respuesta en la pantalla, la reproducían en el tablero. A veces
llegaban a estar tan tensos, sobre todo cuando ambos bandos se apuraban
de tiempo, que introducían jugadas incorrectas, o al menos se ponían muy
nerviosos en la operación. De modo que Speelman me recomendó que trata­
se de desconcertar al operador, jugando ruidosamente mis piezas sobre el
tablero, golpeando el reloj y, en general, no haciendo el menor esfuerzo por
parecer amistoso.
Distraer a un oponente en ajedrez es una conducta calificada de antide­
portiva, y el árbitro puede adoptar una serie de medidas contra el jugador
que infrinja las reglas. Pero en este caso no estaría distrayendo a mi oponen­
te, porque mi oponente era la computadora.
24 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

Con alguna inquietud, pero con una confianza bastante mayor que en mi
primera experiencia contra el silicio, inicié la partida.

1 d4 c6

Interesante. La computadora me concedía la posibilidad de jugar una


Eslava (2 c4), o una Caro-Kann (2 e4).
2 c3
Ninguna de ellas, gracias. Tiremos la ortodoxia por la ventana. Esta tran­
quila jugada no tiene absolutamente nada malo, si bien no la encontrará en
los tratados teóricos. Si alguien quisiera describirla en un libro, la calificaría
de "sólida, pero poco ambiciosa". Sólida, sí. Poco ambiciosa, no.
2 d5
3 .i.g5
Fuera también de lo común, pero quería asegurarme de que en el table­
ro nos encontrábamos ante una posición "no teórica" .
3 .i.f5
4 e3 tbd7
5 i.dJ i.xd3
6 'ifxd3
Había adoptado, en realidad, una estrategia de wait and see: había cons­
truido un sólido muro de peones y estaba listo para cualquier cosa que las
negras quisieran emprender.
6 f6
Ésta era la primera señal que indicaba que, abandonada a sus propios re­
cursos al comienzo de la partida, la máquina propondría algunas jugadas
poco consistentes. Atacar el alfil con el peón era tentador (sobre todo para
las materialistas computadoras), pero para mí era una jugada antiposicional:
f6 es la casilla natural para el caballo.
7 i.h4 e5
A simple vista parecía una jugada poderosa, pero mi centro era lo bas­
tante sólido como para resistir este avance y, entretanto, ¿qué estaban ha­
ciendo las negras para movilizar sus piezas?
8 tbd2 tbe7
9 tbe2 e4
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 25

a b e d e DIAGRAMAS
8

Posición después de 9 ... e4


Juegan blancas

Un error estratégico. A primera vista y sin calcular ninguna variante, po­


día ver que el centro negro iba a sufrir una gran presión en las siguientes
diez jugadas. La posición me recordaba una versión mejorada de otra va­
riante de apertura con colores invertidos ( en la Defensa Francesa).
No estoy seguro de cómo programa alguien este tipo de conocimientos en
una computadora. Lo que yo estoy haciendo es comparar la posición del
tablero con una apertura completamente distinta, invirtiendo los colores, ex­
trayendo los conceptos clave de aquella posición y aplicándolos a ésta, com­
probando de nuevo las características de ambas posiciones y sacando una
conclusión. Quizá sea un error tratar de conseguir que una computadora
"piense" de esta forma, pero déjenme hacer otra comparación.
La humanidad ha construido una máquina que vuela, pero habría sido
inútil tratar de copiar un pájaro viviente, que respirase. Llegamos a ese pun­
to por otros medios, pero nadie puede negar que un avión vuela bastante
bien, aunque no sea tan elegante sin plumas de colores.

10
Ésta era probablemente la razón de por qué la computadora buscó esta
variante: vio la posibilidad de cambiar un caballo por un alfil. Normalmente,
se considera que un alfil vale algo más que un caballo. Sin embargo, en este
tipo de posición cerrada en que la estructura de peones está fijada, los alfiles
no son muy efectivos.

11 .tg3 tD:x:g3
12 hxg3
26 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

La máquina jugó de forma consecuente, capturando el alfil, pero habría


sido mejor esperar. El cambio había ayudado a las blancas. Mi torre de hl
ejercía ahora presión sobre la columna abierta.

12 h6
¿Para qué servía esto? Mi torre, desde luego, era peligrosa, pero no tan­
to. Se trataba de un error posicional, pero era difícil explicarle esto a una
máquina cuyo caballo de batalla es el cálculo.
13 g4!
Fijando esos feos peones del flanco de rey, a la vez que preparándome
para minar el avanzado peón de e4.
13
14 f3
El centro negro estaba pidiendo a gritos ser atacado y yo disponía de to­
das las rupturas de peón necesarias.
14 'ii'd7
1S 0-0-0
Hay que ser precavido a la hora de entrar en complicaciones contra má­
quinas, a menos que se esté completamente seguro del desenlace. Antes de
meterme de lleno en la lucha, puse a cubierto a mi rey.
1S Ji.d6
Sin percibir la esencia de la posición. La máquina ha sido programada,
obviamente, para desarrollar todas sus piezas en la apertura, lo que es habi­
tualmente la mejor estrategia, pero en esta posición atípica la mejor opción
de las negras es enrocar largo. Ésta es una clara confirmación de que en po­
siciones estratégicamente desequilibradas, sobre todo cuando las estructu­
ras de peones están fijas, las computadoras tienen dificultades.
16 c4

Segundo impacto. El centro negro debía empezar a resquebrajarse.


16 "ife6
17 c5

El primer round fue para mí, aunque la máquina había calculado que
disponía de un razonable contrajuego.
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 27

17 exf3
18 gxf3 'ii'xe3
19 cxd6

La dama negra no podía tomar el caballo, porque la torre había llegado


al centro clavando la dama en la columna de su rey.

19 0-0-0

a b e d e h DIAG RAMAS

Posición después de 19 ... 0-0-0


Juegan blancas

¡Esta vez estaba disfrutando de mi encuentro con la computadora! Mi


estrategia anterior había funcionado de maravilla e incluso el operador de la
máquina se estaba comportando (¿o quizá es que había una relación entre
mi posición y el grado de simpatía que me inspiraba el operador?). En cual­
quier caso, ni siquiera había tenido que recurrir a la táctica propuesta por
Speelman de golpear mis piezas sobre el tablero.
20 l::thel
Si hubiese tenido esta posición contra un ser humano, y teniendo en
cuenta su infecto planteo de apertura, estaría completamente seguro de que
ganaría pronto. Pero con una computadora es diferente, porque no se sien­
ten mermadas por lo que haya podido pasar antes en el tablero, sino que só­
lo analizan una posición cada vez, como si empezaran de nuevo, con total
objetividad. En este sentido, los humanos deberíamos aprender mucho de
ellas. Una de las cosas que más nos cuesta es impedir que lo que ya ha pasa­
do siga atormentándonos: eso empaña nuestro pensamiento y, en casos co­
mo éste, no puede ser sino dañino.
28 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

Un humano que jugase aquí con negras, optaría por la evidente


20 ... :Xd6, sin pensar demasiado, pasando por alto la fuerza de 21 tl:ig3 ! Si
21 ... 'ii'xd4, 22 tl:if5 atacaría dama y torre. Las negras podían evitar la inme-
diata pérdida de material retirando la dama a g5, pero la iniciativa había pa­
sado a manos de las blancas, haciendo que la victoria de éstas fuera pura
cuestión de tiempo.
Para una computadora, el concepto "desesperación" no existe. Sigue lu­
chando, con el único designio de realizar la mejor jugada. No tiene en cuen­
ta que ha realizado una mala apertura. Nunca se rinde.

20 .l:.he8
Buena jugada, manteniendo la presión. Aunque tenía un caballo por un
peón, la posición seguía siendo complicada. Tenía que recordar que debía
seguir calculando cuanto me fuese posible. Con tiempo limitado en mi reloj
(recuérdese que cada contendiente disponía de 45 minutos para toda la par­
tida) la presión se hacía notar.
21 'ii'f5+ .l:.d7
22 tl:if4
Esto parecía muy fuerte. Había obligado a las negras a cambiar su dama
por dos torres -normalmente, un cambio material aproximado-, pero aquí
yo tenía mi caballo extra y el ataque sobre el rey negro parecía irresistible.
Para ser honesto, estaba convencido de que el operador haría lo correcto y
desconectaría en cualquier momento. ¡Vano optimismo humano! En reali­
dad, estaba dejándome llevar por todo el caudal dramático de la partida, sin
considerar la posición presente en el tablero.
22 'ii'xel
23 .l:.xel .:.Xel+
24 'iti>c2 'iti>b8!

La primera de una serie de jugadas "únicas" con que proseguir la partida.

25 tl:ie6

Éste me parecía un golpe definitivo. No podía imaginar cómo consegui­


rían las negras sobrevivir al asalto de dama y caballo, una temible combina­
ción de piezas en equipo. Sin embargo, creo que no consiguió hacer saltar
ninguna conexión en los circuitos de silicio.
25 a6!
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 29

DIAGRAMA 7

Posición después de 25 tüe6


Juegan negras

Sangre fría. El rey negro necesitaba un lugar seguro en el que guarecerse


y, curiosamente, había tiempo suficiente para crear un búnker. Éste es el ti­
po de jugada que las computadoras calculan muy bien. Muchos humanos, en
cambio, ya nos habríamos rendido.
26 tüb3
El caballo n. º 2 quería incorporarse al ataque y eso debería ser el fin.
¿No era así?
26 l:e2+
Un jaque, pero mi rey estaba muy seguro. Había hecho algunos cálculos
antes de meterme en esta posición. Ahora podrá ver usted dónde radica la
fuerza de la computadora.
27 'itó>d3 l:xb2
28 tübc5 :Xd6
29 tüa4
Ésta era la clave de mi maniobra de caballo, con la que ganaba más ma­
terial. Las negras no pudieron evitarlo y realizaron la mejor jugada.
29 tüxa4
30 Wf4
Ganando la torre de d6. La clave de desviar el caballo radicaba en que
ahora ya no podría defender la torre con ... tüc8.
30 �a7
31 Wxd6
30 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

Una vez más pensé que había llegado el momento de que el montón de
metal se rindiese. Ahora tenía la dama por una torre, ventaja material más
que suficiente para poner las cosas en su sitio. Pero la máquina siguió jugan­
do, y yo me irrité. Me estaba quedando con muy poco tiempo (por lo que re­
cuerdo, tenía unos quince minutos y veinte la máquina), y... ¡casi se produjo
el desastre!
31 :Xa2
32 lDxg7
Esperaba que la computadora reconociese la pura codicia. Mi táctica fue
gratificante, pero sólo tras unos momentos de ansiedad.
Habría sido muy fácil caer aquí en una trampa. 32 lDc5 parecía natural
para mantener mi caballo en la zona del rey negro, pero entonces las negras
conseguirían tablas jugando como en la partida. 36 'ilc5+ no era posible,
porque el caballo negro controlaba esa casilla.

DIAGRAMAS

Posición después de 32 l:Dx.g7


Juegan negras

Ésta fue la primera jugada en la que utilicé la ruidosa estrategia de


Speelman. No ejerció ningún efecto sobre el operador, pero me hizo sentir a
gusto. Estaba comenzando a sentirme frustrado y esto me permitió liberar
la ansiedad.

32 lD b2+

Un error aquí podía ser fatal para mí, ya que había muchos dobles de ca­
ballo y jaques descubiertos. Tenía que conservar la concentración.
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 31

33 'it>c3 .!Ddl+
34 'it>b3 l::tb2+
35 'it>a3
Había calculado esto de sobra y, una vez más, pensaba que éste sería el fin
para la máquina. El caballo negro había quedado fuera de juego, atascado en
mi retaguardia y los jaques se habían acabado. ¿Cuál era el problema?
35 .!De3
Para empezar, éste. Con poco tiempo, la jugada llegó como un shock y
casi perdí mi sangre fría. Justo cuando creía que mi rey estaba a salvo, el ca­
ballo regresó de entre los muertos. La amenaza era 35 ... lbc4+, con doble
sobre mi rey y mi dama, y la torre no podía ser capturada por la misma ra­
zón. Mi posición seguía siendo ganadora, pero necesité algún tiempo para
recuperar la compostura.
36 'ii'c5+
Forzando:
36 l:.b6
La clavada era molesta para las negras, y me permitió incorporar de nue­
vo mi caballo a la lucha.
37 .!De8 .!Dc4+ 38 'it>a2 'it>b8 39 .!Dd6 :tb2+ 40 'it>al
Ahora estaba otra vez bien. En cuanto hubiera forzado el cambio de ca­
ballos, mi rey estaría seguro y podría comenzar a capturar peones.
40 ... J:lf2 41 .!Dxc4 dxc4 42 'ii'd6+ '3;;a7 43 'ii'xf6 a5 44 d5!
Esto ayudaba a exponer al rey negro y entonces la dama haría el resto.
44 __ nn+ 45 'it>b2

Aquí el operador decidió que había llegado el momento de abandonar, rin­


diéndose, en nombre de la máquina. Me di cuenta de que podía ganar cómo­
damente, pero en esta ocasión no esperaba el abandono (un signo de que esta­
ba tomándome la máquina en serio), y no creo que hubiese pasado apuros pa­
ra rematar. Una posible continuación podría haber sido 45 ... cxd5 46 'ii'd4+ b6
47 'iVxd5. Las negras no podían avanzar los peones del flanco de dama, debido
a la dama blanca y podría forzar la coronación de un peón en el flanco de rey.
Espero que esta partida dé una idea de dónde radica la fuerza de una com­
putadora y dónde sus debilidades. Para añadir a las directrices que di tras mi
primer encuentro, señalaría:
32 KASPAROV CONTRA DEEPER BUJE

• Sea siempre prudente con la táctica. Calcule todo lo necesario.


• Nunca asuma que la computadora va a rendirse. Son capaces de encon­
trar los recursos más extraordinarios en posiciones que muchos humanos
abandonarían como desesperadas.

EXPER I ENCIA ANTER IOR DE


KASPAROV CONTRA COM PUTADO RAS

En vista del dominio ejercido por Kasparov sobre el ajedrez humano,


desde que se proclamó campeón del mundo en 1985, resulta sorprendente
que no haya sido capaz de reflejar su autoridad sobre las computadoras de
ajedrez. Un programador de una de las marcas más importantes de compu­
tadoras de ajedrez (que desea no ser mencionado) llegó incluso a decir que
él creía que el juego de Kasparov contra las máquinas "no era sofisticado".
Duras palabras. Trataré de explicar por qué puede haber surgido esa crítica.
La primera experiencia de Kasparov jugando contra una computadora
fue buena. La primera partida fue, de hecho, una verdadera catástrofe para
la máquina.

1
KASPAROV - DEEP THOUGHT

N u eva York, 1 989. Primera partida

1 d4 d5 2 c4 dxc4 3 e4
Kasparov opta por un plan ingenioso, con la provocadora intención de
inducir a la máquina a quedarse con el peón.
3 ... lll c6 4 lt:lf3 i.g4 5 d5 lll e5 6 lll c3
El peón de c4 puede recuperarse en cualquier momento, pero retrasan­
do lo inevitable, la máquina es tentada a aferrarse a él a costa de su desarro­
llo. Kasparov había estudiado una de las partidas de Deep Thought del
Campeonato Mundial de Computadoras y encontró que su estrategia era
deficiente. Aunque Deep Thought cambia la apertura de aquella partida, to­
da esta línea es dudosa, sobre todo jugada por una materialista computado­
ra. En 1 989 Deep Thought no tenía una base de datos de aperturas prepara­
da con la misma precisión y previsión que la que hoy tiene Deeper Blue.
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 33

DIAG RAMA 9

Posición después de 9 ... .'De5


Juegan blancas

6 ... c6 7 i.f4 ltig6 8 .i.e3 cxd5 9 exd5 ltie5

Una jugada desastrosa, que intenta en vano conservar el material, en lu­


gar de desanollar las piezas.
10 �d4!

Kasparov no aprecia excesivamente el material, sino que pretende su­


brayar su ventaja en desarrollo.
10 ••• ltixf3+ 11 gxf3 i.xf3 12 .i.xc4
La amenaza es i.bS+, de modo que ¿por qué no jugó Deep Thought
12 ... a6? Las blancas presentan un ataque feroz, pero no una línea inmedia­
tamente ganadora.
12 ... 'ikd6?

Haciendo, si cabe, empeorar las cosas.


13 .'Db5 °iVf6 14 'iVc5 'ikb6 15 'ii"a3 e6 16 Cbc7+

Las negras no tienen escapatoria. Si 16 . . . �d7, entonces las blancas ga­


nan con 17 't!Ya4+ 'iítxc7 1 8 i.xb6+.

16 ••• 'ti'xc7 17 i.b5+ 'ifc6 18 i.xc6+ bxc6 19 .tes i.xc5 20 'ii'xf3 i.b4+
21 'iíie2 cxd5 22 'ii'g4 i.e7 23 l:Lhcl �t'S 24 l:tc7
Con dama por dos piezas, y ataque, no le costó mucho a Kasparov liqui­
dar el asunto. En la jugada 37 los operadores desconectaron, pero tenían
que haberlo hecho mucho antes.
34 KASPAROV CONTRA DEEPER B LUE

DEEP THOUGHT - KASPAROV

Nueva York, 1 989. Segunda partida

En 1988 el vencedor del Campeonato Mundial de Computadoras había


sido Deep Thought, un precursor del ingenio IBM al que se ha enfrenta­
do Kasparov en 1 997. Deep Thought ya había ganado un torneo de grandes
maestros, derrotando de paso al legendario Bent Larsen, un resultado im­
pensable apenas un par de años antes. A raíz de este éxito, se organizó un
match de dos partidas con el campeón del mundo, Gari Kasparov, con
un público pendiente por completo del resultado. Pero el desenlace resul­
taría ser una gran decepción.
l e4 c5 2 c3

Con esta jugada evita Deep Thought las líneas principales de la Defensa
Siciliana -en la que Kasparov es un experto-, pero no renuncia a crear una
posición abierta en la que puede emplear su gran capacidad de cálculo.
2 ••• e6!

Una buena jugada de Kasparov. En los próximos movimientos veremos


que trata de mantener una estructura de peones fijos, y la posición todo lo ce­
rrada posible. Como hemos visto, en tales situaciones la capacidad de cálcu­
lo de una computadora no puede ser empleada con efectividad, y la capaci­
dad de un ser humano para elaborar planes a largo plazo se pone de relieve.
3 d4 d5 4 exd5 exd5 5 lt:\f3 i-d6 6 i-e3 c4!

Una jugada estándar, pero si se califica con un signo de admiración es


porque consideramos que se trata de una buena decisión anticomputadora.
Asegura que los dos peones d queden uno enfrente del otro, bloqueando así
el centro del tablero.
7 b3

Rompiendo la cadena de peones, pero las maniobras seguirán siendo


fundamentales.
7 ••• cxb3 8 axb3 lll e 7 9 lll a3 lll bc6 10 lll b5 1'.b8 11 J.d3 J.f5!

Es difícil para una computadora comprender la fuerza de una jugada co­


mo ésta. Como veremos más adelante, en esta partida, las negras pueden
dominar las casillas blancas, gracias a que se cambia el par de alfiles que se
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 35

DIAG RAMA 1 0

Posición después de 1 1 ••• i.. f5


Juegan blancas

movía por ellas. Por intuición y por experiencia, un humano sabe que ese es­
cenario va a producirse, incluso aunque nunca haya visto esa posición antes.
12 c4 0-0 13 l:.a4

Curioso. Cualquier ser humano que se precie enrocaría en este momen­


to, pero por alguna razón Deep Thought se olvida de hacerlo. Su rey no se
encuentra en peligro, pero en lugar de ponerlo a cubierto, las blancas reali­
zan una extraña jugada. La torre no tiene nada que hacer en la columna a.
13 ••• 'ili'd7 14 lLJc3 i.. c7 15 i.. xf5

Este cambio es del todo innecesario. Las negras quieren cambiar los alfi­
les, por lo que mejor sería dejar que lo hagan, lo que aprovecharía la dama
blanca para ocupar una buena casilla en d3.
15 ••• 'ili'xf5 16 lLJh4 'ili'd7 17 O-O lladS 18 l:tel :res

Por lo visto, Deep Thought evaluaba su posición como ligeramente favo­


rable a las blancas. Algo totalmente erróneo.
19 c5

Con la presión que se está creando sobre el peón d blanco, quizá era ine­
vitable que las blancas tuviesen que cerrar la posición, pero este avance ce­
de a las negras ventaj a posicional a largo plazo. Kasparov está preparado
para dominar las casillas blancas.
19 ... i.. a5! 20 'ifd3 a6 21 h3 i.. xc3 22 'iVxc3 lLJf5 23 lLJxf5 'ifxf5

Kasparov ha cambiado las piezas precisas. Quedan sobre el tablero su


buen caballo y el penoso alfil blanco de e3, bloqueado por el peón de d4. La
36 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

DIAG RAMA 1 1

Posición después de 23 ••• 'fixf5


Juegan blancas

táctica no ha hecho acto de presencia y el juego se ha desarrollado de acuer­


do a la intuición. Deep Thought está estratégicamente perdida. Forzar la de­
cisión requerirá otras treinta jugadas, pero desde este momento el resultado
de la partida no plantea la menor duda.

24 l:i.a2 l:te6 25 l:tae2 l:tde8 26 1i'd2 f6 27 'fic3 h5 28 b4 ll8e7 29 'lt>hl g5


30 'lt>gl g4 31 h4 l:te4 32 'fib2

Kasparov puede tomarse su tiempo, ya que las blancas no pueden hacer


nada. La siguiente tarea es maniobrar con el caballo para llevarlo a un pues­
to avanzado todavía más efectivo.
32 ••• l:tJa7 33 'fid2 l:t4e6 34 1i'cl l:tJbS 35 'ifd2 l:tJa3 36 'fidl 'lt>t7
37 'ii'b3 l:tJc4
Otro paso importante. El caballo presiona al alfil. La posición blanca se
encuentra en un punto crítico, pero por el momento Deep Thought se de­
fiende tenazmente, y desde luego percibe la táctica inmediata.
38 'lt>h2 l:te4 39 g3 'iff3
La amenaza es .. f5 y .. f4, con una decisiva, aunque previsible ruptura.
. .

La máquina opta por crear problemas en el flanco de dama pero, tras un par
de hábiles jugadas, Kasparov conseguirá dominar también esa zona del ta­
blero.

40 b5 a5 41 c6 f5 42 cxb7 llxb7 43 'lt>gl f4 44 gxf4 g3 45 'ifdl llbe7


46 b6 gxf2+ 47 lhf2 'fixdl 48 llxdl llxe3
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 37

Ganando el alfil y la partida. El peón a pasado finalmente convenció a


los operadores de que debían rendirse.
49 l:.g2 tbxb6 50 l:.g5 a4 51 l:.xh5 a3 52 l:.d2 l:.e2 0-1
Parece ser que la audiencia explotó en carcajadas ante alguna j ugada de
Deep Thought. ¿Fue demasiado cruel? Tras las ostentosas declaraciones
de algunos programadores acerca de la fuerza de su computadora, la comu­
nidad ajedrecística quizá merezca el perdón por haberse permitido tal pe­
queña revancha. Lo que pudo haber sido más decepcionante en la derrota
de Deep Thought fue la forma en que se desarrollaron las partidas. La pri­
mera fue, para mí, una típica victoria de un humano contra una computado­
ra: Kasparov consiguió ventajas posicionales duraderas que fue consolidan­
do y finalmente consiguió inclinar la balanza con una larga secuencia de jue­
go que sólo tuvo un color. La segunda fue muy diferente, con un ataque cor­
to, pero intenso, ejecutado con precisión por Kasparov, pero de nuevo salió
a relucir la vieja historia de la computadora demasiado ávida. Pese a algu­
nos resultados sensacionales en otros torneos, estas partidas pusieron en
evidencia que Deep Thought había progresado poco. En la batalla contra
las máquinas el primer duelo se decantó de parte de Kasparov.
Cinco años después, con el advenimiento de procesadores más rápidos,
las computadoras de ajedrez tuvieron mejores actuaciones. Kasparov pudo
comprobarlo al participar en un torneo de Blitz en Múnich, en mayo de
1994, donde finalizó primero empatado con el programa Fritz, operando so­
bre un nuevo procesador Pentium de Intel. El ajedrez de cinco minutos con­
cede una gran ventaja a la computadora, ya que no comete el tipo de errores
tácticos en que a esa velocidad puede caer el humano. Sin embargo, el resul­
tado de Fritz, derrotando a varios de los mejores jugadores mundiales, fue
impresionante. Aunque Kasparov ganó el desempate, por un convincente
4-1 , la advertencia había sido seria.
Su siguiente test fue en el torneo de Londres (Grand Prix Intel), a finales
de agosto de 1994. El control de tiempo seguía siendo rápido, 25 minutos
por jugador y partida, pero ese tiempo resultó ser suficiente para que el hu­
mano se midiera a la máquina. Sin embargo, no fue suficiente para Kaspa­
rov. Por primera vez pensó que el campeón del mundo debía mostrar algún
respeto por tales máquinas.
En la primera ronda del torneo de dieciséis participantes por eliminato­
rias fue emparejado contra Chess Genius 2, programado por Richard Lang,
un hombre modesto que dejaba que fuese su máquina quien hablase.
El torneo formaba parte de una serie de torneos rápidos patrocinados
por Intel, firma que además de conseguir abundante publicidad para su nue-
38 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

vo Pentium, pretendía llevar el ajedrez a una nueva era, convirtiendo estos


eventos en un espectáculo deportivo, siempre pensando en el público.
Cuando llegó a este match, la computadora, cubierta por una tela, fue insta­
lada en el escenario por dos "asistentes", como si fuéramos a presenciar un
espectáculo de magia, o como si se nos fuese a mostrar el monstruo de Fran­
kenstein. A continuación, y tras una florida introducción por parte del ma­
estro de ceremonias, los hombres de confianza descorrieron los velos para
mostrarnos un vulgar ordenador. El número parecía haber sido extraído de
un teatro de variedades del siglo XIX.
Kasparov no disfrutó con el espectáculo. Pronto se dio cuenta de la dife­
rencia que aportaban los procesadores más rápidos.

KASPAROV - PENTI U M G E N I U S

Londres, 1 994. Pri mera partida

f 9 h DIAG RAMA 1 2
8 ' �·· 8

Juegan blancas

Parecía como si Kasparov hubiese conseguido la iniciativa. Un humano


fuerte podría esperar vencer a una computadora en una posición como ésta,
con la estructura de peones fija, ya que en tal caso las maniobras de piezas a
largo plazo, antes que la táctica inmediata, serían de la mayor importancia.
Kasparov realizó su siguiente jugada con aire de confianza, lo que, desde
luego, no impresionó a la computadora ni a su operador.
¿Cómo hacer temblar a una computadora? Esta fotografía de Kasparov fue ampliamente
difundida en los carteles que anunciaban el match.
• Deep Blue, de IBM. Un sistema RS/6000 SP compuesto por dos torres.

• Equipo Deep Blue de IBM. De izquierda a derecha: Joe Hoane, Joel Benjamin, Jerry
Brody, F.H. Hsu, C. J. Tan y Murray Campbell. Al fondo se percibe Deep Blue.
• Gran Maestro Joel Benjamin: el "cerebro" ajedrecístico que respalda al equipo Deep
Blue.
• C. J. Tan: programador j efe del equipo Deep Blue (IBM).

• Pantalla de Deep Blue.


• Joe Hoane, F. H. Hsu y Murray Campbell trabajan en la optimización del sistema Deep Blue.

• Murray Campbell y Joel Benj amin discuten la estrategia a seguir antes del match.
• Kasparov llega al comienzo del match.
• Expresivo lenguaj e corporal de Kasparov a medida que
avanza el match.
• Más expresividad corporal. Murray Campbell (y Deep B lue) permanecen inescrutables.
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 47

27 b4 ..txe3+
28 'it'xe3

É sta es la posición que Kasparov buscaba. Si las damas se cambian,


28 ... 'ifxe3+ 29 tlJxe3, no hay nada que pueda impedir que la torre blanca
llegue a d7, con un final ganador. Por otra parte, si 28 . . . 'ifc7, entonces
29 'ifc5 ! también fuerza un final. Sin embargo, Pentium Genius no necesitó
mucho tiempo para decidirse por. . .
28 .l::.d 8!

. . . que iguala por completo el juego. 29 'it'xb6 se replica con 29 ... .l::.x dl + y
sólo entonces pueden las negras recapturar la dama. É ste es el tipo de truco
táctico que es tan fácil de omitir en el ajedrez rápido. Kasparov jugó:
29 .l::.xd8+ 'ifxd8

Ahora 30 'ifxa7 'if dl + 31 ..t fl 'it'xc2 dejaría a las negras con piezas de
más, si bien ésta habría sido una forma interesante de jugar para Kasparov:
después de 32 'it'xb7, la posición está equilibrada.
Me pregunto si Kasparov estaba un poco intimidado por la máquina:
contra un humano habría intentado esto, pero él sabe que una computadora
no se preocupa lo más mínimo por una continuación de doble filo como ésta
y estaba seguro de que encontraría la mejor defensa.
30 ..tfl

Impidiendo el jaque, pero dándole tiempo suficiente a la máquina para


consolidar su posición.
30 b6

La posición está equilibrada, pero Kasparov, molesto por haber dejado


escap ar su ventaja, comienza a jugar de forma descuidada.
31 'iVc3 f6
32 ..tc4+ ..tf7
33 tlJe3 'ir'd4!

Si alguien no supiera con qué color juega el hombre y la computadora,


estoy seguro de que muchos pensarían que Kasparov juega con negras. La
máquina está maniobrando como un campeón.

34 ..txf7+ <t;xf7
35 'iVb3+?
48 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

a b e DIAGRAMA 1 3

2 2
Posici6n después de 33 ••• 'ild41

g Juegan blancas

Una mala decisión, tanto en términos de juego contra una computadora


como teriiendo en cuenta las limitaciones humanas. En primer lugar, es
creencia general que las computadoras siguen teniendo fallos al jugar fina­
les sencillos; en segundo lugar, porque Kasparov tenía poco tiempo y la sim­
plificación le facilitaría su labor. Habría entonces poca táctica que negociar.
35 'ilxd4 exd4 36 �c4 era la forma correcta de proseguir el juego y la
partida finalizaría en tablas.

35 �f8
36 'ild2+!
37 'ile2

Kasparov está perdido. No puede quitarse de encima a la dama negra.

38 bS
39

Kasparov suspira ahora por el cambio de damas, para aliviar la presión.

39 'ilc4
40 'ild2 'ile6+
41 g4 hq4+
42 fq4 'ilc4
43 'ilel ..,3+
44 �e3 'ild3!

Una jugada de clase. En lugar de comer el primer peón disponible, se va


por el peón e, porque un peón central es una recompensa más valiosa.
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 49

DIAGRAMA1 4

Posición después de 39 'ife3


Juegan negras

Éste es un signo de madurez. Hace unos años podía imaginar a una com­
putadora haciendo caja ante el primer peón a tiro, pero ahora se ha dotado
a los programas de un sentido posicional más fuerte.

45 �g3 'ifxe4

Kasparov siguió luchando durante otras quince jugadas con un peón me­
nos, pero la posición era demasiado simple para que la máquina se equivo­
case porque, como ya hemos dicho, ¡no sufren de los nervios !
La prensa enloqueció. Aunque se trataba de ajedrez rápido, el margen
de tiempo parecía suficiente para considerar favorito al campeón del mun­
do, y él sabía que su reputación estaba en juego. Lo que es más, este progra­
ma operaba en un PC, no en un multiprocesador con un hardware dedicado
al ajedrez. Esto sí era progreso.
Kasparov estaba ansioso de revancha. Había sido vencido por un softwa­
re de ajedrez operando en un PC, una pieza de hardware nada impresionan­
te, y eso duele. El match-revancha quedó programado para celebrarse en
Colonia, en mayo de 1995, en los estudios de televisión de la cadena West
Deutsche Rundfunk y retransmitido en diferido el mismo día. El match de
dos partidas fue decepcionante.
En la primera partida la máquina se enfrentó a su viejo problema: la ava­
ricia. La elección de apertura de Kasparov fue, en mi opinión, errónea, una
vez más. En lugar de tratar de mantener una posición cerrada, permitió
una explosión de táctica. La computadora calculó con su habitual precisión
y salió de las complicaciones con un sólido peón de más, si bien a continua­
ción tomó otro más que resultó indigesto.
50 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

KASPAROV - PENTI U M GENIUS

Colonia, 1 995

DIAG RAMA 1 5

Juegan negras

La extraordinaria posición de la computadora ya ha sufrido algunas mer­


mas (porque no había que permitir que la torre de Kasparov se instalase en
la séptima fila) y era el momento de jugar 25 ... 'ii' a 2. Kasparov tiene la inicia­
tiva pero, mientras que las negras jueguen con cuidado, la partida debería ser
tablas. Por ejemplo: 26 :xt7 "iixt7 27 :d7 °iif5, pero en lugar de ello...
2 5 ... 'iVxb2??

Una de esas jugadas que hacen pensar que las computadoras nunca se­
rán el número uno de las cadenas de alimentación.
26 'ii'c4

Este tipo de clavada a toda prueba es bien conocido por todos los juga­
dores de club del mundo.
26 ... l:r.af8 21 :xn :xn 28 :tds+ i.ts 29 i.h6

Y otra. El Pentium Genius debía estar sufriendo el "efecto horizonte":


debe haber calculado tan lejos y asumido tan claramente que todo era co­
lor de rosa, debido a sus dos peones de ventaja, que fue incapaz de calcular
las consecuencias a largo plazo de su posición.
29 ... 'iVa3
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 51

Si Kasparov quiere capturar la dama cambiando en f8, por supuesto pue­


de hacerlo, pero es mucho mejor reforzar gradualmente su posición y enton­
ces disponerse a ejecutar al enemigo.
30 't!fe6 'iic5 31 h4 'ilb4

Otra decisión curiosa. Cualquier humano habría entregado uno de los


peones del flanco de dama para distraer a Kasparov de sus planes en el flan­
co de rey. Supongo que la posición debe estar ganada para las blancas, pero
me gustaría al menos crear algunas complicaciones. A veces la psicología
(o más bien la ausencia de ella) opera en favor de la máquina, otras veces no.
32 f4 'ii'b l + 33 'it>h2 'iib4 34 'it>g2 'iia3 35 h5!

DIAGRAMA 1 6

Posición después de 35 h5!


Juegan negras

Despejando astutamente el camino del peón f.


35 ... gxh5 36 f5 'ifb4 37 :xfS+ 'iVxfS 38 .i.xfS 'it>xfS 39 f6 l:.xf6 1-0

Al entregar la torre el operador consideró llegado el momento de dete­


ner el juego, rindiéndose. Las alternativas no eran mejores. Por ejemplo: 39
... �g8 40 f4 aS 41 fS a4 42 't!fe8+ l:tf8 43 t7+ @g7 44 f6+, ganando.
Cuando Kasparov llegó al banquete de clausura, observé cómo alguien
le daba las gracias por "haber salvado a la humanidad de las máquinas". Lo
apartó a un lado, con un gesto expeditivo de su mano. No había sido una du­
ra prueba. Si una computadora seguía siendo tan avariciosa, significaba que
no se había producido un avance significativo en la programación ajedrecís­
tica y la· mayor rapidez de procesamiento no había servido para eliminar sus
carencias de juego.
52 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

Intel estaba decidida a conseguir la máxima publicidad posible por su in­


versión y pronto puso en marcha la organización de un encuentro Champ vs
Chip (Campeón contra Chip), a celebrar en diciembre de 1995. Esta vez se­
ría Fritz, un programa germano-holandés, operando en un procesador Pen­
tium, el que se enfrentaría a Kasparov. El resultado no fue diferente: venció
Kasparov por 1 ,5-0,5 tras haber ganado el campeón la primera partida.
Este match todavía fue más decepcionante, aunque por razones huma­
nas. El operador del programa había tecleado erróneamente una de las ju­
gadas de Kasparov pero, al percatarse de su propio error tras algunos movi­
mientos más, el árbitro insistió en que siguiesen jugando, sin tener en cuenta
el descuido. La consecuencia fue que la computadora perdió un tiempo en
plena apertura, lo que resultó más que suficiente para Kasparov, forzando
un final ganador. La decisión arbitral convirtió el match en una farsa y no
merece la pena ver las partidas.
Tras un año y medio, Kasparov había conseguido vengarse de Pentium e
Intel decidió seguir adelante con su patrocinio de estos eventos. Al final de
estas tres confrontaciones quedaba claro que el software de ajedrez operan­
do sobre PC estaba mejorando, pero aún no había conseguido un nivel sufi­
ciente para inquietar al campeón del mundo.
Entonces llegó IBM.

KASPAROV VS DEEP BLUE, FEBRERO DE 1 996

Desde 1989 el programa Deep Thought, que Kasparov había aplastado,


estaba experimentando importantes progresos. Ganó el campeonato de la
ACM (Association for Computing Machinery) en 1990, en 1991 y en 1994,
una especie de título mundial oficioso para las computadoras de ajedrez.
Sin embargo, en 1995 fue vencido por el programa Fritz en el campeona­
to del mundo de computadoras y, como Kasparov derrotó más tarde a Fritz
en Londres (véase) , el campeón del mundo pensó que un encuentro con la
nueva versión de Deep Thought sería para él un fácil paseo, sobre todo te­
niendo en cuenta que el match se disputaría a la cadencia internacional de
cuarenta jugadas en las dos primeras horas, veinte jugadas la hora siguiente
y media hora más para el resto de la partida.
Ajedrez serio. Pero el equipo de Deep Blue quería que su programa supe­
rase un test más adecuado. Sobre el papel, la velocidad normal de juego favo­
recía a Kasparov. En el ajedrez rápido siempre existiría la posibilidad de que
cometiese un desliz táctico, como había pasado en Londres, pero eso era mu-
COMPUTADORAS Y AJ ED REZ 53

cho menos probable al tratarse de una velocidad de juego normal. Como con­
trapartida, si Kasparov perdía, no tendría excusa posible. Ésa era la cuestión.
Desde aquella molesta derrota en agosto de 1994, Kasparov había de­
mostrado que podía dominar a las máquinas. Al afrontar este nuevo match ,
el campeón del mundo se mostraba seguro de sí mismo, quizás demasiado.
Se propuso que el fondo de premios de 75 millones de pesetas se dividie­
se en un 60 % para el vencedor y un 40 % para el perdedor. Kasparov insis­
tió en que el vencedor se quedase con el 100 % del premio. Por fin se l legó
al acuerdo final: 80 y 20 %, respectivamente. Estaba muy claro lo que Kas­
parov pensaba acerca de la máquina:
"En ajedrez serio, clásico, las computadoras no tienen la menor posibili­
dad en este siglo. Yo, personalmente, aceptaré cualquier reto."
La máquina a la que se enfrentó Kasparov en febrero de 1996 no con ­
tenía un procesador Pentium, sino 256 procesadores en paralelo, específi­
camente diseñados para jugar al ajedrez. Mientras que Fritz, en un Pentium,
podía analizar hasta 1 00.000 posiciones por segundo, Deep Blue podía
llegar hasta 1 00 millones por segundo.
Puede ser que no se hubiese producido un gran progreso en lo que a eva­
luación de posiciones se refiere (muchos expertos incluso consideraban que
el programa Genius, de Richard Lang, tenía un software más sofisticado),
pero era el hardware lo que marcaba la diferencia. Como dijo el propio Kas­
parov, los programadores habían conseguido convertir "la cantidad en cali­
dad" el equivalente de una alquimia tecnológica.
Kasparov pronto descubriría que sus problemas para adaptar su estilo
táctico, calculador a la capacidad de las computadoras, serían aún mayores
al enfrentarse a Deep Blue.
Echemos un vistazo a algunos de los momentos culminantes del match,
comenzando por la famosa primera partida.

DEEP BLUE - KASPAROV

Filadelfia, 1 996. Primera partida

1 e4 c5 2 c3
Un retroceso al match de 1989. Entonces Kasparov había contestado con
la modesta jugada 2 . . . e6 (véase página 34), pudiendo conseguir el tipo ide-
54 KASPAROV CONTRA D EEPER BLUE

al de posición anticomputadora: cerrada, en la que la estrategia de largo al­


cance prevalece sobre la táctica. Comprendió que el equipo de Deep Blue
tendría algo preparado contra aquella respuesta, de modo que cambia.
2 ••• d5

Ésta es la respuesta más común a esta apertura, a nivel de grandes maes­


tros, pero levantó murmullos entre el público. La posición se abre, lo que de­
bería favorecer la principal cualidad de Deep Blue: el cálculo. Por lo visto
Kasparov se había estado preparando en esta línea y aunque el resultado no
es malo, en mi opinión está abordando a la máquina de forma equivocada.
Estamos presenciando el lado más obstinado de Gari Kasparov, empeñado
en golpear a Deep Blue en plena cabeza, cuando habría sido más sutil adop­
tar una estrategia específica anticomputadora. Sin embargo, Gari es un juga­
dor "correcto": tiene un enfoque determinado del ajedrez y alterar de forma
significativa su estilo violenta, de algún modo, su propio temperamento.
3 exd5 'iVxdS 4 d4 t2Jf6 5 t2Jf3 .i.g4

La fuerza de Kasparov se basa, en gran parte, en su fenomenal prepara­


ción de aperturas, y esta continuación es, en la actualidad, la última palabra
de la teoría. Sin embargo, para el equipo de Deep Blue esto debe haber sido
perfectamente previsible.
6 .i.e2 e6 7 h3 .i.hS 8 0-0 t2Jc6 9 .i.e3 cxd4 10 cxd4 .i.b4

Ésta es la nueva idea de Gari. La jugada "normal" aquí sería 10 . . .i.e7,


.

pero en b4 el alfil es mucho más activo.


11 a3 .i.aS 12 t2Jc3 '1i'd6 13 t2Jb5

a b e h DIAGRAMA 1 7
8 �, 8
7

2
Posición después de 13 ttJb5
a h Juegan negras
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 55

Si las negras pudieran enrocar aquí y situar una torre en el centro, dis­
pondrían de una excelente posición, porque tendrían buen juego contra
el peón d aislado. He aquí por qué es importante crearles problemas a las
computadoras antes de que consoliden. Éste es el tipo de plan que un huma­
no jugaría de forma instintiva, porque la intuición y la experiencia le dicen
que, si no consigue pescar en río revuelto, podría tener problemas estratégi­
cos a largo plazo. Sin embargo, poco cálculo se requiere en este proceso.
Deep Blue ha llegado a la misma conclusión, pero por un camino distinto, el
de la "fuerza bruta", al calcular millares de variantes. Cuando Kasparov ha­
blaba de la "cantidad transformada en calidad", se refería a esto.
13 ... 'ike7 14 lüe5

La continuación fundamental. La jugada anterior no consiguió demasia­


do por sí sola, de modo que hay que seguir complicando el juego.
14 ••• i.xe2 15 'ii'xe2 0-0 16 llacl

Con esta jugada podemos ver en acción la función del cálculo. Deep
Blue ha detectado la línea 16 ... .!Dxe5 17 dxe5 .!Dd5 18 i.c5, atacando dama y
torre en línea.
16 ••• l:r.ac8 17 i.g5
Buena jugada. Tiene perfecto sentido clavar el caballo, al no ser posible
que el alfil rey negro pueda deshacer la clavada. Por otra parte, Deep Blue
ha percibido algunas posibilidades tácticas que le gustan.
17 ... i.b6 18 i.xf6!

Si las negras retoman la dama, se produce un decisivo doble de caballo


en d7, por lo que Kasparov se ve obligado a debilitar su estructura de peo­
nes. Esto no parece importante, pero seguramente el campeón del mundo se
sintió incómodo al hacer esta concesión.
18 ... gxf6 19 lDc4!

Única, y quizá omitida por Kasparov en sus cálculos anteriores. Si


19 ... .!Dxd4, entonces 20 .!Dxd4 i.xd4 21 'iVg4+, cazando el alfil. Éste es el ti­
po de táctica que Deep Blue puede percibir de forma instantánea, pero que
a un jugador humano, incluso al mejor, puede pasarle desapercibida. No es
una jugada ganadora, pero asegura que las blancas puedan mantener el
peón d y que puedan entrar en el medio juego con una posición quizá l ige­
ramente ventajosa, debido a su ventaja espacial y a una superior estructura
de peones.
56 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

19 ... .l:.fd8 20 tüxb6!

Eliminando el molesto alfil y dañando la estructura de peones.


20 ... axb6 21 l:fdl f5 22 'ii'e 3!
Una jugada sutil. Es a menudo en esta fase de la partida, justo al salir
de la apertura, cuando una computadora revela sus defectos. Aquí Deep
Blue tenía que encontrar un plan constructivo, y lo encontró.
22 ... 'ii'f6 23 dS!

a b e d e g h DIAGRAMA 1 8

Posición después de 23 d5!


Juegan negras

Según parece, este momentáneo sacrificio de peón cogió por sorpresa a


Kasparov. ¿Por qué? En primer lugar, porque las computadoras por lo ge­
neral se aferran al material; en segundo lugar, el avance revelaba que Deep
Blue tenía algún tipo de comprensión estratégica, ya que el propósito de la
jugada es asegurar una ventaja posicional a largo plazo.
23 ... .l:.xd5 24 .l:.xdS exd5 25 b3!
Quizá la jugada más sorprendente de toda la partida. No puedo imagi­
narme cuántos humanos podrían encontrar esta idea. Antes de capturar con
la dama en b6, las blancas se aseguran de no dejar colgado el peón b2. Des­
de luego, el razonamiento parece correcto, pero si a mí se me hubiera ocu­
rrido esta fría idea y hubiese podido calcular que las negras no podrían con­
servar su peón extra, entonces creo que habría preferido jugar 25 b4. Parece
más "natural" que las blancas tengan uno de sus peones protegidos, en lugar
de los dos colgando, si bien -y ésta es sólo una suposición- podría producir-
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 57

se una oscura variante en la que el caballo de c6 llega a c4, vía e5, creando
dificultades. Por otra parte, 25 . . . d4 sería replicado con 26 ll:ixd4.
25 ••• �h8
Kasparov cambia de planes. Olvidándose de sostener la posición en el
centro, pretende dejar fuera de combate a su oponente. Pero esto encaja
perfectamente en las "intenciones" de la máquina. Este tipo de posición re­
quiere un cálculo preciso, y de sobra sabemos que esto es lo que mejor hace
nuestro amigo de silicio.
Creo que éste es el momento crítico de la partida. He visto a Kasparov
destrozar a sus rivales con este tipo de virulento contraataque. Se abre cami­
no a base de un vivo impulso de esfuerzo y voluntad. Podemos ver a sus
oponentes paralizados por el miedo. No he visto nada de eso en esta parti­
da. En lugar de la textual, podía haber optado por 25 ... l:.d8 ! 26 'iVxb6 I1d7,
pero ése no es el estilo de Gari.
26 'iVxb6 l:tg8

DIAGRAMA 1 9

Posición después de 26 ... rlgB


Juegan blancas

Imagínese por un momento que está usted jugando contra Gari Kasparov,
seguramente el mejor ajedrecista de todos los tiempos. La partida parece ir
bien, pero el poderoso Gari de repente abandona sus peones del flanco de da­
ma para lanzarse a un dudoso ataque en el flanco de rey. ¿Asustado?
¿Quién, yo? Bueno, tal vez un poco.
Pero no Deep Blue, quien desconoce el concepto del miedo. Esto puede
jugar en su favor y en su contra.
27 'iVc5
58 KASPAROV CONTRA DEEPER B LUE

Protegiendo la torre de el y evitando así el primer truco de Kasparov.


27 ... d4 28 tt:'id6 f4 29 tt:'ixb7
Una jugada extraordinaria. Si un humano hubiese jugado así contra Kas­
parov, yo habría dicho que era alguien muy valiente o, quizá, muy loco.
Puesto que se trata de una computadora, valor y locura sencillamente no
tienen cabida aquí. La jugada es, sencillamente, la correcta.
29 ••• tt:'ie5 30 'iVdS f3 31 g3 tt:'id3
En esta posición hay todo tipo de golpes agudos flotando en el aire, pero
Deep Blue lo tiene todo controlado. Por ejemplo: 31 ... 'iVf4 ! ?, amenazando
.l:.xg3+ y 'ikxcl , se refuta con 32 .l:.c8 ! 'ii'g5 33 %k5 ! y las blancas dominan la
situación.
32 l:r.c7 l:.e8 33 tt:'id6
Reincorporando el caballo al juego. A un humano esta variante le echa­
ría para atrás, pero Deep Blue ha calculado el final con mortal precisión.
33 ... .l:.el+ 34 �h2 tt:'ixf2 35 tt:'ixt7+ r3;g7 36 tt:'ig5+ r3;h6 37 l:.Xh7+ 1-0.
Las negras se rindieron, ya que después de 37 ... r3;g6 38 'iig8+ rJ;fS
39 tt:'ixf3, la amenaza de mate de las negras ha desaparecido y su rey está a
punto de ser hecho trizas.
El corresponsal de Time Magazine, Charles Krauthammer escribió:
" ... en el momento de mayor peligro, Deep Blue invirtió dos jugadas -mu­
chos habrían muerto dándole sólo una a Kasparov- para ganar un peón. Era
como si, en Gettysburg, el general Meade hubiese enviado a sus soldados a
recoger unos cestos de manzanas momentos antes de la carga de Beckett,
porque había calculado que podrían regresar a ocupar sus posiciones medio
segundo antes. Entre los humanos, a eso se le llama sangre fría. Pero como
no hay sangre en absoluto, podemos decir que la decisión fue muy fría. Pero
si entonces Meade hubiera sabido -calculando la precisa trayectoria de to­
das las balas, de todos los cañonazos y de todas las bayonetas de la división
de Pickett- el momento exacto de la llegada del enemigo podría, desde lue­
go, sin miedo haber ordenado a sus hombres que fuesen a buscar manzanas.
Que es exactamente lo que hizo Deep Blue. Había calculado cada posi­
ble combinación con todas las jugadas disponibles de Kasparov y estableci­
do con absoluta certeza que podría regresar de su expedición a la caza de
peones y destruir a Kasparov exactamente una jugada antes de que Kaspa­
rov pudiera destruirla. Y así lo hizo. Se requieren más que nervios de acero
para eso. Se requiere un cerebro de silicio. Ningún humano puede conseguir
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 59

la absoluta certeza, porque ningún humano puede estar seguro de haberlo


visto todo. Deep Blue sí puede."
Kasparov quedó destrozado con esta derrota. Al principio no podía
creer que no hubiese habido algún tipo de intervención humana en la victo­
ria de Deep Blue. Su asesor en el campo de las computadoras, Frederic Frie­
del, dijo después del match: "No sabíamos qué significaba esto. Existía la
posibilidad teórica de que la computadora fuese invencible y de que Kaspa­
rov perdiese las seis partidas".
Sin embargo, debo decir, por mi parte, que el enfoque de Kasparov en
la primera partida estuvo fuera de lugar. Con su característica actitud fron­
tal, llevó a la máquina a un cuerpo a cuerpo, en el terreno de la lucha tácti­
ca -normalmente, el fuerte de Kasparov- pero se encontró con la horma de
su zapato.
En la segunda partida Kasparov modificó su estrategia. En lugar de tra­
tar de reducir a cenizas a la máquina, fue especulando tranquilamente
con su duradera ventaja posicional hasta el punto en que Deep Blue se vino
abajo.
Examinaremos la partida, a la salida de la apertura. La diferencia crucial
entre ambas posiciones es la fuerza del alfil de g2, que atraviesa el tablero
de una a otra esquina, sin oposición y sin que pueda ser cambiado. Transfor­
mar esa ventaja posicional en algo más tangible es el objetivo de Kasparov.

KASPAROV - DEEP BLU E

Fi ladelfia, 1 996. Seg u n d a partida

DIAGRAMA 20

Juegan blancas
60 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

19 b4!
Sinuoso. Kasparov está jugando contra la máquina, y no la posición del
tablero. Sabe que las computadoras no pueden rehusar el material, de modo
que ofrece un peón y a cambio consigue una permanente ventaja posicional,
algo que Deep Blue, pese a su enorme capacidad de cálculo, sigue sin poder
apreciar.
19 i.xb4
Posteriormente, uno de los programadores de Deep Blue, Feng-Hsiung
Hsu, dijo que esto era "un error posicional, causado en parte por una defi­
ciencia de evaluación que no pudo ser asimilada". Traducción: los progra­
madores todavía no han sido capaces de encontrar una fórmula satisfactoria
para evaluar posiciones.
20 i.xf6!
Curiosamente, se produce el mismo tema que en la primera partida: pri­
mera estructura de peones negros queda dañada tras el cambio de alfil por
caballo.
20 gxf6
21 �d7
Amenazando �g4+ y i.e4, con un ataque relámpago sobre el rey negro.
21 °tWc8
22 �xa7 .l:.b8
Ésta es otra señal que muestra que Deep Blue sigue teniendo una eva­
luación de posiciones deficiente a largo plazo. La mayoría de los humanos
querría liberarse de la dama blanca, porque podría volver al flanco de rey
para causar daños irreparables. La elección humana sería: 22 . . . l:ta6 23 �b7
�xb7 24 i.xb7 l:tb6, que deja a las blancas con ventaja, pero que resta mu­
cha presión a las negras. En esta línea, al menos, no hay posibilidades de
mate.
23 �a4 i.c3 24 lbbS 'iVxb8 25 i.e4 'iVc7 26 �a6 ri;; g7 27 'ii'd3
Éste es el tipo de posición que Kasparov buscaba cuando ofreció por
primera vez el peón. Ejerce un dominio sobre el flanco de rey negro, que es
difícil de sacudirse. Unas cuarenta jugadas más tarde, después de que Gari
hubiese exprimido la posición negra hasta la médula, la situación era ésta:
Kasparov ha eliminado los peones del flanco de rey negro, dej ando al
rey expuesto y disponiendo de todo el tablero para componer su vida.
COMPUTADORAS Y AJEDREZ 61

DIAGRAMA 21

Juegan blancas

69 i.f5+ 'it>b8 70 'iVdS+ 'it>b7 71 'iVd7+

Cambiar damas es lo más sencillo.

71 ••• 'i!kxd7 72 i.xd7 ri;; c7 73 i.bS l-0

Uno de los tres peones del flanco de rey coronará, con ayuda de rey y
alfil.
En consecuencia, Kasparov había nivelado la puntuación y todo había
vuelto a la normalidad. Pero no del todo. En la tercera y cuarta partidas
Deep Blue encontró algunos recursos extraordinarios para conseguir dos ta­
blas, ganándose de paso el respeto del campeón del mundo. Al comentar la
tercera partida dijo: "La computadora realizó las únicas jugadas que no
pierden. Me gustaría saber cuántos humanos habrían encontrado este plan".
Kasparov ganó la quinta partida después de que la computadora (o sus ope­
radores) rechazaran unas tablas.
En la última partida Kasparov se encontraba en una forma devastadora.
Finalmente, había comprendido cómo tratar al terrorífico monstruo. En
lugar de abrir la posición, cambió su estrategia, manteniendo todo bajo con­
trol. Se convenció de que no debía arremeter con un ataque intenso que
habría aterrorizado a entidades humanas. Al final Deep Blue había sido es­
trujada hasta el extremo.
La partida me recordó a aquellas trituradoras de los depósitos de chata­
rra que reducen a los viejos automóviles al tamaño de un balón de fútbol. Y
Gari estaba en el cuadro de mandos. Ésta es la posición en la que el equipo
de Deep Blue desconectó el enchufe.
62 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

KASPAROV - DEEP BLUE

Filadelfia, 1 996. Sexta partida

DIAG RAMA 22

Juegan blancas

La torre del rincón y el alfil no pueden realizar ninguna jugada acepta­


ble. Si la dama juega, entonces b7 gana una torre. Si la torre negra juega, en­
tonces 'i' xc6 y las torres blancas invaden la posición. Sólo queda una jugada
de rey, 43 . . <lth7, pero en tal caso, 44 'if e7 fuerza el cambio de damas y el
.

peón b sigue su camino.


CAPÍTULO 2 Perfiles de los
contendientes

GARI KASPAROV

Gari Kasparov nació en Bakú, capital por entonces de la República So­


cialista Soviética de Azerbaiján, el 13 de abril de 1963. Su padre era un judío
ruso, su madre armenia. Aprendió las jugadas del ajedrez a la edad de cua­
tro años, mirando cómo jugaba su padre, y quedó rápidamente fascinado
por el juego. Y la ex Unión Soviética era, desde luego, el lugar idóneo para
emprender una carrera en ajedrez.
Su ascensión fue meteórica. Ganó el campeonato soviético juvenil y el
mundial juvenil a continuación. A los dieciséis años ya había jugado su pri­
mer torneo internacional fuera de la ex Unión Soviética. No es que venciese
a la oposición, es que la destruía.
Kasparov llegó a la escena del ajedrez a comienzos de los ochenta, como
un huracán. Su juego era elegante, dinámico, emprendedor, y sorprendió a
muchos de los mejores de su tiempo. Su personalidad estaba a la altura de su
juego: era extravertido, seguro de sí mismo, irradiaba energía. Y eso no era
lo mejor que se podía ser de la ex Unión Soviética, sobre todo si eras un in­
truso, alguien no-ruso originario de una de las repúblicas fronterizas.
En su primera tentativa de asalto al campeonato mundial, se abrió paso
hasta la final, donde se encontró con el campeón ruso Anatoli Karpov. En un
país en el que el ajedrez y la política estaban tan estrechamente vinculados,
Kasparov sentía que las apuestas se hallaban en su contra. Karpov, el ruso de
64 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

ojos azules que una vez había declarado que los dos grandes amores de su vi­
da eran "el ajedrez y el marxismo", contra Kasparov, el joven intruso. Como
dijo un veterano soviético de la vieja guardia, "ya tenemos un campeón del
mundo; no necesitamos otro". Disputaron un agotador encuentro y aunque
Karpov mantuvo la delantera, el match fue interrumpido por las autorida­
des soviéticas cuando parecía que el campeón estaba a punto de sufrir un co­
lapso.
Seis meses más tarde, en nuevo match, Kasparov venció a Karpov, con­
virtiéndose así en el campeón del mundo más joven, a los veintidós años.
Desde entonces, Kasparov ha defendido su título con éxito en cinco ocasio­
nes, la última en Nueva York, en 1995, contra Vishi Anand, de la India.
Con un palmarés así, desde luego puede considerarse el mejor jugador
en la historia del ajedrez.
Fuera del ajedrez también se ha hecho un nombre. Es portavoz de
asuntos rusos en numerosos foros internacionales, ya se trate de la vida de
Larry King, de asesorar a instituciones financieras o de hablar en el World
Economic Forum. Es editorialista colaborador del Wall Street Journal, y ha
escrito cuatro libros. Recientemente ha creado una institución con fines be­
néficos, la Fundación Kasparov, y se ha hecho un lugar en Internet, el Club
Kasparov, en colaboración con IBM.
Curiosamente, su ajedrez no ha sufrido por su implicación en todas estas
actividades. En 1996 jugó mejor que nunca, destruyendo a sus rivales en dos
torneos recientes. Todavía no he encontrado a nadie que crea que Deep
Blue le vencerá. Como él mismo dice: "No creo que sea apropiado discutir
la situación si pierdo. Yo nunca pierdo. Nunca he perdido en mi vida".

DEEP BLUE

Deep Thought fue creada como parte de un proyecto de investigación


para graduados, en la Universidad Carnegie-Mellon, a cargo de dos de los
miembros actuales del equipo, Feng-Hsiung Hsu y Murray Campbell. IBM
se hizo cargo del proyecto en 1989 y pronto se produciría un cambio de
nombre. Tras una competición interna, se decidió que se llamaría Deep
Blue, una feliz combinación del sobrenombre de IBM (Big Blue: Gran
Azul) y del nombre original del proyecto.
Después de que la máquina fuese rebautizada por IBM, otros programa­
dores se incorporaron al equipo: Chung-Jen Tan ha sido el director del pro­
yecto en los últimos cinco años.
PERFILES DE LOS CONTENDIENTES 65

Joe Hoane es un especialista en multiprocesadores. El programa Deep


Blue opera sobre varios cientos de computadoras trabajando en paralelo.
Joe trata de optimizar su coordinación.
Jerry Brody se encarga de que los problemas cotidianos relacionados
con la computadora sean resueltos. Es un técnico experto en el hardware de
Deep Blue.
Murray Campbell se ocupa de los aspectos críticos de la función numéri­
ca, es decir, de asignar valores a factores tales como estructura de peones o
material, permitiendo que Deep Blue establezca una evaluación general de
la posición. A medida que avanza el diseño de un programa de ajedrez,
cuantificar estos factores es uno de los mayores problemas.
Feng-Hsiung Hsu es el brujo entre bastidores del hardware. En Estados
Unidos se le considera un reputado científico.
Ninguno de ellos es un aceptable jugador de ajedrez. El mejor proba­
blemente sea Murray Campbell, quien estima su rating Elo en torno a 2100,
es decir, el de un destacado jugador de club.
Los objetivos del proyecto Deep Blue eran, por citar a Murray Camp­
bell, "desarrollar una máquina capaz de jugar al nivel del campeón mundial
humano y aplicar los conocimientos adquiridos en esta obra para resolver
otros problemas complejos". En otras palabras, el objetivo sigue siendo el
mismo, desde que Claude Shannon escribiera su artículo de 1949, "Pro­
gramrning a Computer for Playing Chess" (Programación de una computa­
dora de jugar al ajedrez).
Si soy capaz de simplificar, una computadora de ajedrez incorpora dos
funciones básicas:
1) Una función de cálculo. En otras palabras, si juegan las blancas aquí, en­
tonces las negras juegan allí, etc. Una computadora tomará en considera­
ción tantas jugadas como sea posible, generando árboles de variantes.
2) Una función de evaluación. En algún punto, debido a que el número de
variantes que la computadora está considerando es tan amplio, debe de­
tener el cálculo y evaluar la posición que ha alcanzado. Le concederá a
cada posición que considere un valor numérico, basado en diferentes fac­
tores posicionales, comparará los valores de esas posiciones y entonces se
decidirá por la jugada de más alto valor numérico.
Aquí es donde radica la verdadera destreza del programador, porque
hay que decidir qué factores son relevantes en una posición y sopesarlos en
consecuencia, hasta disponer de un cuadro completo de la situación.
Las primeras tentativas en la programación de ajedrez se concentraban
en tratar de emular el modo en que la mente humana consideraba una posi-
66 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

ción de ajedrez. Esto resultó ser muy difícil, probablemente porque noso­
tros mismos no estamos del todo seguros de cómo actúa nuestra mente. A
veces uno "presiente" que una jugada es errónea, y cuantificar esa sensa­
ción en números es tarea ardua. Naturalmente, suele proceder de la ex­
periencia pasada, que nos permite comparar la posición actual con otras
antes vistas, si bien es difícil que todos los elementos que intervienen sean
los mismos, por lo que extraer qué es lo verdaderamente relevante de una
posición y aplicarlo a otras resulta singularmente difícil.
Mayor éxito se consiguió con el enfoque de la "fuerza bruta", mejorando
la profundidad de cálculo en una posición dada mediante diversas técni­
cas. No se trata sólo de examinar todas las posibles jugadas de una posición
e indagar a continuación todas las posibles respuestas a esas jugadas, etc.
Eso no sería posible, porque muy pronto la espiral de los cálculos quedaría
fuera de control. Es imposible, incluso para una creación informática con la
capacidad de Deep Blue, examinar una posición con una cierta profundidad
sólo por ese método.
Los avances en programación se produjeron cuando se desarrollaron
técnicas que permitieron a las computadoras depurar el número de varian­
tes a considerar: las jugadas obviamente malas eran descartadas. De este
modo la computadora podía concentrarse en menos alternativas, pero éstas
podían examinarse con mayor profundidad. Esto también fue facilitado por
una mayor capacidad de procesamiento, lo que permitía a la computadora
examinar un número todavía mayor de posiciones.
El equipo de Deep Blue ha diseñado un chip específico para su progra­
ma de ajedrez, que le permite examinar hasta 2 millones de posiciones por
segundo. En conjunto la máquina dispone de 220 chips operando en parale­
lo, cada uno de ellos tamizando millones de variantes.
IBM hace hincapié en que el hardware en que operan esos chips es una
computadora normal, utilizada en diversos campos, cuando el procesamien­
to en paralelo es preciso para resolver problemas complejos.
Aunque el equipo de Deep Blue ha recibido asesoramiento e informa­
ción por parte de grandes maestros en los últimos años, sus miembros han
llegado a la conclusión de que necesitaban alguien permanente formando
part� del equipo. Un par de meses antes del match de Filadelfia, pidieron
ayuda a Joel Benjamín. Joel es un gran maestro de Nueva York y ha estado
entre los mejores de Estados Unidos durante más de una década. También
son significativos su importante bagaje cultural (es licenciado en Historia), y
su "bien amueblado cerebro", cualidades de las que no siempre disfrutan los
jugadores profesionales de ajedrez. En agosto de 1996 fue reclutado como
miembro permanente del equipo Deep Blue.
PERFILES DE LOS CONTENDIENTES 67

Se ha asumido erróneamente que la única contribución de Joel al pro­


yecto ha sido aportar una fuerte base de datos de aperturas. Cuando hablé
con él, lo desmintió (véase entrevista, después de la cuarta partida): sus
principales esfuerzos están consagrados a mejorar la función de evaluación,
el talón de Aquiles de la mayoría de los programas de ajedrez.
El español Miguel Illescas, otro gran maestro, también ha prestado su
ayuda ocasionalmente, sobre todo los dos meses anteriores al match, espe­
cialmente en lo que se refiere a la investigación de aperturas. Desde hacía
tiempo mantenía una estrecha relación con el equipo de Deep Blue e inclu­
so llegó a disputar un match de entrenamiento contra la computadora en
1995.
Me encontré con Joel el día en que empezó el match, en el hotel situado
enfrente del Equitable Building. Estaba con otros dos grandes maestros,
amigos suyos, Nick de Firmian y John Fedorowicz, que se mostraron aver­
gonzados al verme. " ¡ No nos has visto! Se supone que sólo haríamos acto de
presencia al final del match." Resulta que también ellos habían sido recluta­
dos para disputar partidas de entrenamiento ocasionales con Deep Blue, a
fin de ampliar así su estilo y su versatilidad de juego.
"Está bien", dijo Fedorowicz. "Creéis que la habéis arrinconado, pero
aún tiene mucho que decir."
Como parte de la puesta a punto de Deep Blue, se había contratado a
otro gran maestro estadounidense, Larry Christiansen, para jugar un match
secreto a dos partidas, con dinero en premios para asegurarse de que el en­
cuentro se tomaba' en serio. La primera partida fue tablas, pero Christiansen
estaba convencid<>i:de que tenía todos los números para ganar. En la segun­
da forzó los acontecimientos para ganar su premio, se pasó de rosca y per­
dió.
C. J. Tan fue rotundo: "Creo sinceramente que tenemos un sistema muy
superior al del año pasado. Pronostico que ganaremos este match de forma
abrumadora".
Justo antes de que el match empezase en Nueva York, conseguí hablar
con Richard Lang, el diseñador del programa Genius que había hecho sufrir
a Kasparov en el torneo Intel de Londres, en 1994 (véase página 38). Lang
había trabajado durante los últimos doce años para la compañía Mephisto.
Esperaba que pudiese aportar la opinión de un especialista acer�a de los
méritos del programa Deep Blue.
Me confirmó que el método de la "fuerza bruta" constituía definiti­
vamente el camino a seguir: "Para producir la computadora de ajedrez más
fuerte del mundo hay que seguir la ruta de los programadores de Deep
Blue".
68 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

Mencionó, sin embargo, una posible limitación, cuando le pregunté si la


fuerza de Deep Blue dependía exclusivamente del poder de procesamiento
masivo: "Tiene que ser una combinación de capacidad de procesamiento
y de inteligencia. Pero Deep Blue dispone de esa capacidad de procesa­
miento, que supera con creces cualquier falta de inteligencia o de conoci­
mientos ajedrecísticos. Hay, sin embargo, un inconveniente. Si se emplea
hardware dedicado, como lo hace el equipo Deep Blue, se pierde flexibili­
dad y no se le pueden someter diversos tipos de conocimientos ajedrecísti­
cos, no se puede aplicar tales extensiones. Si se trata de una máquina de aje­
drez con hardware dedicado, estás clavado a él. Con software puedes intentar
nuevas ideas en pocos minutos, pero con hardware, el material tiene que ser
elaborado y verificado".
Quizá eso era así en el pasado, pero el equipo de Deep Blue afirma que
puede ajustar el programa en muy poco tiempo, una vez detectado el pro­
blema.
Mientras charlábamos pensé que quizá debería plantearle la pregunta
que yo me hacía en la introducción: ¿por qué quiso construir un programa
de jugar al ajedrez?
Le pregunté cómo había comenzado.
"Fue sencillamente un desafío. Cuando comencé, a principios de los
ochenta, era todo un reto. Los mejores programas de jugar al ajedrez eran
muy, muy flojos, y para mí era, como le digo, un reto que creía poder supe­
rar."
Creo que esto, más que ninguna otra cosa, resume por qué Kasparov y
Deep Blue se encuentran aquí, en Nueva York. Por una razón muy humana:
es un desafío.
CAPÍTULO 3 La propaganda

Viernes, 2 de mayo

Mi primera mañana en Nueva York salí a dar una vuelta para desayunar.
Pasé por dos institutos de enseñanza media y llegó hasta mis oídos un frag­
mento de conversación entre dos escolares: "Bueno, si gana la máquina ..." .
Seguramente no. Compré un periódico. USA Today incluía un informe
en primera plana: "More than just chess" (Algo más que ajedrez).
Entonces me encontré con una cara familiar que me miraba en medio de
la calle: los penetrantes ojos de Kasparov me perforaban desde una parada
de autobús, luego desde un autobús y un poco más tarde, desde la contra­
portada del New York Times. El titular del póster decía: "¿Cómo conseguir
que una computadora tiemble?" y, a continuación, en el pie de foto, la direc­
ción oficial (web) de IBM para el match. Éste sí que había sido un buen gol­
pe de publicidad impactante.
La primera rueda de prensa oficial había tenido lugar la víspera, dos
días antes del comienzo del match, y de eso se hablaba hoy en la prensa. En
cualquier caso, tanto Kasparov como C. J. Tan, el director del equipo Deep
Blue, se lo habían tomado de buena manera, renovando el ambiente del
match del año anterior. C. J. rehusó convertir el match en algo de gran signi­
ficación metafórica, diciendo lo que ya habían dicho el año pasado: "La cla­
ve es que hemos desarrollado una herramienta, utilizando el ajedrez como
modelo, para resolver problemas numéricos complejos. Este match es sólo
una competición".
Algo con lo que Gari estuvo, en términos generales, de acuerdo: "De­
fiendo la integridad de mi título, lo que significará que soy no sólo superior
a otros seres humanos, sino superior a todo el planeta".
70 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

Incluso antes de la rueda de prensa IBM había conseguido atraer la


atención de los medios al anunciar, a bombo y platillo, la llegada al Equi­
table Building de Manhattan, de las 1 ,4 toneladas de Deep Blue. Las dos
brillantes torres gemelas, de seis pies cinco pulgadas de alto (1,96 metros,
aproximadamente), fueron transportadas en camiones desde el centro de
investigación T. J. Watson de IBM hasta Yorktown Heights, en Nueva York,
y descargadas a mediodía, de forma que el público presente (y los invitados
de prensa) pudieran presenciar su llegada.
No era la primera vez que IBM había realizado tal proeza. En 1948, su
complejo Selective Sequence Electronic Calculator (SSEC), una computa­
dora por entonces pionera, fue instalada en sus edificios de la Avenida Ma­
dison, a fin de que pudiese ser visible desde la calle. Los transeúntes, se
amontonaban en los ventanales, observando las imponentes luces cente­
lleantes de la máquina, las bobinas rodantes y las impresoras arrojando da­
tos a la fenomenal velocidad de 30.000 dígitos por minuto. En aquel tiempo
la SSEC era la líder de su campo y ésa era la impresión que IBM quería con­
seguir con Deep Blue.
En 1996, en Filadelfia, Deep Blue había permanecido in situ, en el labora­
torio de IBM, retransmitiendo sus jugadas a través de una conexión con
el centro de convenciones en que se encontraban Kasparov y el público. La
línea falló en un par de ocasiones, lo que motivó, en parte, el traslado de
Deep Blue a la misma sala de juego. Aunque no estaría situada en la misma
sala que Kasparov, Deep Blue sí estaría instalada en el mismo piso, lo que
facilitaría mucho las comunicaciones. Es comprensible que IBM estuviese
preocupada porque la tecnología operase de forma fluida, lo que incluye las
facilidades locales y la dirección web oficial del match.
Aunque Intemational Business Machines Corporation ha sido la líder
del mercado de máquinas calculadoras y de oficina, el proceso de datos y
luego las computadoras electrónicas durante gran parte del siglo XX, su re­
putación ha sido minada durante los últimos quince años. Uno de los eslóga­
nes predilectos de la compañía había sido, "Nadie ha sido despedido por
comprar una máquina IBM", pero eso se volvió contra la empresa cuando
en los ochenta cayeron las ventas, lo mismo que los beneficios, y como con­
secuencia de ello se produjeron numerosos despidos. La naturaleza patema­
lista de IBM, que tanto había contribuido a desarrollar una imagen favora­
ble de la compañía en el pasado, ahora se ve más como la representación de
algo "estirado" y del conservadurismo, una especie de dinosaurio burocráti­
co en comparación con Bill Gates y su Microsoft. Algo así como: su padre
compró una vez una máquina IBM, pero usted debería apostar por algo di­
ferente.
LA PROPAGANDA 71

Tras sucesivos fallos con efectos muy negativos sobre la opinión pública, co­
mo los errores en las clasificaciones durante los Juegos Olímpicos de Atlan­
ta, IBM necesitaba urgentemente un buen resultado en esta iniciativa. Por
supuesto, lo último que podrían desear era un cortocircuito de Deep Blue, o
de su dirección web, que sería aplastada literalmente por el volumen de con­
sultas.
En el Equitable Building la planificación había sido meticulosa. Cuando
llegué a la oficina de acreditaciones de prensa, me acerqué a algunos téc­
nicos que trabajaban en las pantallas de vídeo conectadas con el auditorio,
situado varios pisos más abajo. A mi pregunta convencional "¿Qué tal va
todo?" me contestaron: "Nos han prevenido contra usted. ¡Es un periodis­
ta! ". La firma de relaciones públicas que representaba a IBM en el match no
se permitía ninguna libertad, ni dejaba nada a la improvisación.
La llegada de Kasparov a Nueva York fue más protegida, en plan hom­
bre de negocios, que la de Deep Blue. Llegó más o menos una semana antes
para diseñar un plan rutinario de cara al match. El programa consistía en le­
vantarse hacia las nueve de la mañana, desayuno, trabajo durante un par de
horas, un paseo por el Central Park, comida, una breve siesta, y de nuevo
trabajo hasta la hora de la cena. É ste fue, en resumen, el régimen seguido
durante el match, comenzando la partida a las tres de la tarde, lo que reem­
plazaba la sesión de trabajo vespertina.
Sé, por propia experiencia, lo esencial que puede llegar a ser adop­
tar una vida rutinaria con la que uno se sienta a gusto durante un torneo. Se­
guir una rutina te permite concentrarte exclusivamente en el ajedrez, te li­
bera la mente de tomar otras decisiones. Para Kasparov esto es especial­
mente importante. En primer lugar, porque es un consumado profesional, y
en segundo lugar, porque es extremadamente supersticioso. Romper un de­
terminado modelo le preocupa.
La última vez que Kasparov apareció en calidad de profesional en
Nueva York fue en su match por el campeonato mundial de 1 995 contra Vis­
hi Anand. Aunque se llevaron a cabo todos los esfuerzos posibles por publi­
citar el match, no. se consiguió captar el interés del público, sobre todo, creo
yo, porque faltaba una historia que lo sustentase. Los jugadores incluso lo
llevaron bien, ya que era casi una novedad tratándose de una final del cam­
peonato del mundo, aunque fuera una especie de desastre en términos de
relaciones públicas.
Esta vez la diferencia fue espectacular. El manager de Kasparov fue bom­
bardeado con multitud de peticiones de entrevistas, desde el show de David
Letterman, a la CNN, pasando por Jay Leno, la BBC, Newsweek, The New
York Times y demás. Kasparov era noticia. Owen Williams, su manager,
...
72 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

incluso dijo que había percibido una gran diferencia en el reconocimiento


público de Gari, entre los primeros días y los últimos del match, cuando por
la calle se le identificaba constantemente.
¿Y qué fue lo que marcó la diferencia? Respuesta: el hecho de que ésta
es una historia que sobrepasa los confines del mundo del ajedrez.
Como dijo Joe Hoane, del equipo de Deep Blue:
"Este tipo de acontecimientos obliga a la gente a definir su relación con
las computadoras. El futuro será nuevo y excitante debido a las computado­
ras. El match le está diciendo a la gente: ' ¡ Eh! ¡Estamos aquí! '."
CAPÍTULO 4 La partida

Sábado, 3 de mayo

Primera partida

KASPAROV - DEEP BLUE

Apertura del Doble Fianchetto

"Esto es mucho más que un match por el campeonato del mundo. "

Kasparov

El Equitable Building es, según los organizadores de Nueva York, un mi­


núsculo edificio de cincuenta pisos, situado entre las calles 51.ª y la 7.ª,
en medio de Manhattan, justo unos bloques más abajo de Central Park.
En el marmóreo y elegante vestíbulo, enfrente de una fuente, hay un gigan­
tesco mural de arte pop, firmado por Roy Liechtenstein, que tiene más de
veinte metros de alto. Pasando bajo el mural se va directamente al elegante
y moderno hall de conferencias donde varias pantallas gigantes de vídeo
permiten ver la sala de juego en el piso 35, con un tablero mural de análisis
para los comentaristas y una permanente imagen de la posición actual en el
tablero. El aforo de la sala es de 500 espectadores y las entradas (a 25 dóla­
res cada una) se vendieron diariamente durante el match.
En la atmósfera aumentaba la tensión a medida que se acercaba el inicio
del match y los comentaristas iban tomando su lugar en el evento. La au­
diencia de Nueva York era coral y el equipo que realizaba los comentarios
74 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

user-friendly no lo tenía nada fácil. Lo que era interesante fue el número de


gente que acudía y que no formaba parte de la comunidad ajedrecística
"normal". Jugaron al ajedrez hace muchos años y lo dejaron a causa del tra­
bajo, de la escuela, de la familia, pero este match había llamado su atención.
También se dejaron caer algunas celebridades, como el director checo/esta­
dounidense de cine Milos Forman, que acababa de dar un buen golpe con su
película sobre Larry Flint.
IBM realizó un gran esfuerzo y valió la pena. La tecnología interna fun­
cionó de maravilla y puedo decir honestamente que fue uno de los eventos
mejor planificados a los que haya asistido nunca, y no estoy hablando sólo
de ajedrez. En el piso 35, donde se desarrolló el match, se construyó un pe­
queño estudio con un ambiente familiar, como si se tratase del salón de una
casa georgiana. Magníficos libros encuadernados en las estanterías, obvia­
mente inéditos, un paisaje kitsch en el muro, y una alfombra persa en el sue­
lo. Había poco espacio para espectadores, apenas cinco sillones destinados a
invitados especiales, pero generalmente ocupados por un par de personas del
equipo de Kasparov, incluida su madre y el árbitro del match. Kasparov dis­
ponía de su propia habitación a la que podía retirarse si quería consumir al­
guna bebida o comer algo. Deep Blue estaba intalado en el mismo piso y
existía una "sala de control", donde se encontraba el equipo de Deep Blue,
sobre todo relaj ándose durante las partidas. Habían hecho su trabajo y
ahora la máquina tenía que hacer el suyo. Las jugadas de Deep Blue eran
transmitidas a un monitor en la mesa de juego, y cuando se producía la juga­
da, uno de los miembros del equipo la reproducía en el tablero. Lo hacían
por turnos, para poder sentarse enfrente de Kasparov. Es interesante el he­
cho de que Kasparov insistiese en que un operador debía sentarse de forma
permanente ante el tablero. Obviamente, sentía la necesidad de concentrar­
se en un oponente humano, si bien y como ya expliqué antes, es muy difícil
que uno pueda leer nada por sus reacciones.
Kasparov, que llegó algún tiempo antes del comienzo de la partida, fue
conducido hasta el estudio por guardias de seguridad con los transmisores
pegados a sus oídos. Un grupo de fotógrafos luchó durante unos cuantos mi­
nutos frenéticos por realizar sus tomas, antes de que el match comenzase.
Fueron sustituidos por un segundo grupo, al que también se le permitió el
acceso. El juego comenzó mientras ellos proseguían con sus flashes, pero
cinco minutos después se les mostró la salida, aunque no sin grandes demos­
traciones de protesta.
Kasparov pudo, por fin, concentrarse en la partida. En lugar de optar
por una profunda línea teórica, decidió jugar tranquilamente, esperando a
que Deep Blue se comprometiera. El campeón del mundo desarrolló ambos
LA PARTIDA 75

alfiles por fianchetto y por el momento descartó ocupar el centro con sus
peones. Deep Blue construyó una posición sólida como un muro en el cen­
tro, pero también pareció poner en práctica una estrategia de espera, hasta
que inesperadamente realizó una salida lateral de su dama, una agresión in­
justificada que a Kasparov debió de haberle deleitado. Amagó un avance en
el flanco de rey, lo que fue suficiente para provocar a Deep Blue a compro­
meter su propia estructura, realizando un delicado avance de peón en la
cobertura de su rey. Los dos bandos emprendieron las hostilidades cuando,
en la jugada 15, entraron en contacto los peones centrales. La lucha real se
había iniciado. En este punto yo habría apostado cualquier cantidad porque
Kasparov ganaría. La dama de Deep Blue quedó fuera de juego y la posi­
ción de su rey era débil, el tipo de posición que favorece a un jugador como
Kasparov.
Sin embargo, en las jugadas siguientes Deep Blue nos sorprendió. Se las
arregló para reagrupar adecuadamente sus piezas, formando con dama y alfil
una batería contra el peón inmediato al rey de Kasparov. Contraatacaba. El
campeón del mundo tuvo que ejecutar una larga maniobra con su caballo,
pero encontró difícil alcanzar la casilla vital, enfrente del rey de Deep Blue.
La situación se mantuvo en equilibrio hasta que Deep Blue vio la ocasión de
cazar una torre por un alfil, pero a costa de arruinar la posición de su rey. Fue
una decisión suicida. Una vez más, era la vieja tendencia de la computadora a
tomar primero y pensar después, y Kasparov supo explotar la situación al
máximo. Estaba en su elemento. Incluso aunque se cambiaron damas, encon­
tró la manera de mantener vivo su ataque, forzando finalmente la victoria al
avanzar dos de sus peones a través de las defensas negras. Justo antes de que
uno de ellos se convirtiese en dama, el equipo de Deep Blue decidió que ha­
bía visto bastante. Kasparov estaba feliz al saludar al auditorio, recibiendo
una ovación que se prolongó durante varios minutos, y pudo comentar algu­
nas ideas y reflexiones durante la partida. Para él era un perfecto comienzo.
Para el equipo de Deep Blue debió de representar una tremenda desilusión.

1 t[)f3 rablemente menos teórico que,


digamos, 1 e4. Gari no deseaba caer
Kasparov declaró que pensaba
en alguna preparación letal de
tomárselo con mucha calma al prin­
apertura.
cipio del match. Quería decidir la
forma de jugar tras descubrir con 1 d5
qué prioridades estratégicas se ha­
bría programado a Deep Blue. La Deep Blue se apresura a con­
otra razón es que 1 tDf3 es conside- trolar el centro con su peón d. Kas-
76 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

parov podía haber optado aquí por


un típico Gambito de Dama, ju­ DIAGRAMA 23
gando 2 d4, seguido de 3 c4, pero Juegan blancas
prefiere mantener las cosas tran­
quilas y en un terreno relativamen­
te no teórico, fianchettando su alfil
rey.
2 g3 .i. g4
3 b3
Poco habitual, pero sobre todo
muy sólido. Kasparov quiere fian­
chettar el otro alfil. Me pregunto si
Gari no estaba sometiendo a prue­
ba a Deep Blue, tratando de descu­
a b e d e g h
brir qué prefería: la pareja de alfi­
les o dañar la estructura de peones
del oponente. En esta posición es só­
lo cuestión de gusto capturar o no
en f3 con el alfil, de modo que la Rocoso. Las negras apuntalan su
decisión de Deep Blue aporta aquí peón de d5, asegurándose de que el
una útil información para Gari, en alfil de g2 no participe, de momen­
cuanto a sus prioridades estratégi­ to, en el juego. Ésta es la razón de
cas. por qué las negras jugaron su alfil
de casillas blancas en una fase tan
3 tDd7
temprana de la partida, para que no
No se ha jugado 3 ... .i.xf3. En quedase encerrado dentro de la ca­
general, la mayoría de los progra­ dena de sus propios peones. Deep
mas de ajedrez tienen una marcada Blue se encuentra, casi con seguri­
preferencia por los alfiles sobre los dad, en territorio conocido, porque
caballos. ha realizado sus jugadas en muy po­
co tiempo. Kasparov, por otra par­
4 .i.b2 e6
te, que está buscando su camino en
5 .i. g2 tDgf6
estos primeros momentos de tan­
6 0-0
teo, tratando de adivinar qué es lo
Es interesante ver cómo ha di­ que seguirá, invirtió siete minutos
ferido mover sus tres peones cen­ en su siguiente jugada.
trales, esperando a que Deep Blue
7 d3 .i.d6
se definiera más claramente.
8 tDbd2 0-0
6 m (D) 9 h3 .i.hS
LA PARTIDA 77

Una vez desarrolladas todas sus Retirando la dama de la cla­


piezas, es hora de que Kasparov vada y conservando flexibilidad.
emprenda algún plan arriesgado en Es posible que Kasparov estuviese
el medio juego. considerando e4, iniciando el ata­
que en el flanco de rey.
10 e3
11
Absolutamente, no. La posición
me recuerda algunas batallas de la Mi intuición me dice que esta
primera guerra mundial, con dos jugada es verdaderamente fea. Per­
ejércitos atrincherados mirándose cibo que, como mínimo, la dama
eternamente uno al otro y separa­ acabará mal situada en esa casilla si
dos por una tierra de nadie. las blancas conducen correctamen­
En realidad, Kasparov ha plan­ te el juego, y que en cualquier caso
teado una miniamenaza. Con la resultará vulnerable ante el ataque
textual pretende jugar g4, forzando de las piezas blancas. Es cierto
... ít.g6, a lo que seguiría ll:lh4, cam­ que la dama necesita evacuar la
biando caballo por alfil. Fiel a sí primera fila para conectar las to­
misma, Deep Blue quiere preser­ rres, a fin de que éstas puedan lle­
var su alfil, de modo que juega ... gar al centro del tablero, pero era
10 h6 mejor tanto 1 1 ... 'ii'c7 como 1 1
.. 'ii'e7, manteniéndose en una posi­
.

... aportando el seguro refugio de h7. ción segura tras la cadena de peo­
11 'ii'el (D) nes.
12 a3
DIAGRAMA 24
Si las negras pudiesen jugar
Juegan negras
... i.a3, cambiando alfiles, entonces
... 'ii'a5 estaría justificada. Pero de
esta forma Kasparov mantiene una
sólida formación en el flanco de
dama.
12 i.c7
¡Horrible ! No había necesidad
de retirar el alfil y, en cualquier ca­
so, ¿por qué bloquear la ruta de re­
tirada de la dama? No hay una
refutación táctica de la jugada (de
otro modo, Deep Blue no la hubie­
ra realizado), pero, sencillamente,
78 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

no es armónica. Estas dos últimas 14 e5


jugadas negras aportan malos au­
Una continuación esencial, ce­
gurios al match. Estratégicamente,
rrando la diagonal del alfil de b2.
Deep Blue está exhibiendo un po­
bre criterio. 15 e4
13 tllh4 (D) ... Finalmente, Gari sitúa algo en
la cuarta fila, pero lo hace con un
propósito determinado. La jugada
DIAGRAMA 25
... g5 de Deep Blue ha creado un
Juegan negras
enorme y apetitoso agujero en f5,
a b e d e que Gari ha fijado ahora con el
peón e. En las próximas jugadas
sólo tiene un objetivo estratégico:
situar un caballo en f5. Imagínese­
lo. El rey negro no tendría, en tal
caso, muchas posibilidades de su­
pervivencia.
15 lUe8
Reforzando el peón e.
16 tll h2 (D) ...

D IAGRAMA 26
Especulando con el sinsentido Juegan negras
de las dos últimas jugadas negras.
Kasparov se apresta a atacar en el
flanco de rey, plenamente justifica­
do, con la dama negra fuera de jue­
go, en el otro flanco del tablero. La
amenaza de las blancas es g4 y
tllxg6, una seria amenaza estratégi­
ca, por lo que Deep Blue improvisa.
13 g5
Esto parece irrisorio, lanzando
al viento un peón que protege al rey
negro, si bien, en vista de la amena­
za, es el menor de los males.
LA PARTIDA 79

El primer paso de la jornada a


f5. A continuación, deberá moverse DIAG RAMA 27
la dama, luego la torre y, por fin, la Juegan blancas
maniobra ltlh2-fl-e3-f5. No podía a b e h
ser más simple. Entretanto, Deep
8
Blue tendrá que revolver las cosas
para distraer a Kasparov de su plan. 7

16
La dama se retira a una mejor
4
casilla. Puedo imaginar a muchos
jugadores humanos demasiado or­ 3
gullosos para admitir su error, y 2
que mantendrían, por tanto, su da­
1
ma en a5. Pero puesto que Deep
Blue sólo evalúa la posición que tie­
ne delante de sus narices y que no
tiene memoria para lo que ha ocu­
rrido, esos problemas de dignidad y
Alfil y dama forman una pode­
orgullo no le afectan en absoluto.
rosa batería que presiona sobre el
17 1i'cl peón de t'2. Kasparov está a punto
de culminar su plan de instalar un
Otra jugada arriesgada, que a la
caballo en f5, pero Deep Blue ha
vez encaja en el plan de llevar el
conseguido un excelente contrajue­
caballo a f5. La dama mira con ojos
go. También es impresionante la
vidriosos al flanco de rey negro.
velocidad a que está jugando. Has­
17 aS ta este momento, sólo ha empleado
37 minutos por los 64 de Kasparov.
Otra buena jugada restringe el
potencial avance b4 de las blancas. 21 ltl e3 :ad8
Es interesante observar que Deep
El caballo todavía no puede si­
Blue sólo ha comenzado a meterse
tuarse en f5, porque quedaría col­
en la partida una vez que las estruc­
gando el peón t'2.
turas de peones se han definido. Se­
guramente, porque eso hace más 22 ltlhfl g4
fácil el cálculo y permite una orien­
Retiro todo lo que he dicho de
tación mucho más clara del juego.
Deep Blue en las últimas jugadas.
18 :et .i.d6 Esto es feo. Una vez conseguida
19 ltldfl dxe4 una respetable posición, lo tira to­
20 dxe4 .i.cS (D) do por tierra con este precipitado e
80 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

innecesario avance. Si usted se en­ fenderse, entonces el rey blanco


contrase jugando contra Kasparov juega a h2 y la posición, después de
y éste tuviera una dama en el, ¿le ltlf5, sería realmente abrumadora
abriría la diagonal hasta h6? Hay en favor del campeón. Kasparov
que controlar el juego. Si en lugar pensó durante diez minutos su si­
de la textual, el alfil se retirase a g6, guiente jugada, para adaptarse a la
cubriendo f5, no veo dónde estaría nueva posición.
la ventaja de Kasparov.
26 �hl i.. g5
23 hxg4 ltlxg4 (D)
Habiendo salido de una clavada,
Kasparov se encuentra ahora meti­
do en otra. El alfil también defiende
DIAGRAMA 28 el peón h, el punto débil clave del
Juegan blancas campo negro. Ya ha sucedido dos
veces en esta partida que Deep
Blue ha realizado jugadas feas, pe­
ro a continuación ha encontrado
maniobras que le han permitido re­
solver los problemas. Desigual y
curioso. Es demasiado temprano
para juzgar si estamos presencian­
do una versión verdaderamente co­
rregida y aumentada de la máquina
del año pasado.
27 .l:.e2
Liberando el camino para que la
dama pueda moverse sobre la pri­
mera fila, hacia el flanco de rey. Me
24 f3 parece interesante la forma en que
Kasparov consigue controlar e in­
Esta jugada, que abre la diago­
fluir sobre la partida con estas ma­
nal en la que se encuentra el rey
niobras sobre sus dos primeras filas.
blanco, me sorprendió. Yo habría
propuesto 24 ltlxg4 i.. xg4 25 ltle3, 27 a4
con un juego bonito y simple. 28 b4 fS (D)

24 ltlxe3
El equipo de Deep Blue debe
25 ltlxe3 i.. e 7
haber programado algún tipo de fac­
Omitido por Kasparov. Si Deep tor agresivo en su bebé, porque
Blue no emplea este alfil para de- no parece saber cuándo detenerse.
LA PARTIDA 81

DIAG RAMA 30
Juegan negras

f g h

g h

Tras haber asegurado su flanco de Ésta es una posición crítica.


rey, vuelve a romper de nuevo en Tanto el hombre como la máquina
ese sector. Kasparov debe haberlo deben de haber llegado a ella en
previsto, porque contraataca con sus cálculos de varios movimientos
su propia volea. atrás, y ambos deben de haber con­
cluido que la misma les era favora­
29 exfS e4
ble. Kasparov tiene un alfil por una
Ésta es la clave del sacrificio de torre, pero por el momento las to­
peón de Deep Blue, pero Kasparov rres negras tienen poco que decir.
ha visto más, o evaluado con más El caballo de e3, sin embargo, es
perspicacia la posición resultante. una pieza tremenda, que bloquea
el peón e4 y mantiene pasivas a las
30 f4
torres contrarias. Pero el verdadero
Si las negras tratan de quedarse motivo de orgullo de la posición
con otro peón, podrían meterse en blanca es su alfil de b2, que corta
serios aprietos: 30 ... .txf4 31 gxf4 todo el tablero por la gran diago­
.txe2 32 'ii'g l es una maravillosa nal, siendo especialmente amena­
jugada de ataque, sin duda prevista zador sobre las casillas próximas al
por Gari cuando jugó 27 l:e2. rey negro. Si la dama pudiera co­
nectar con él, como en la variante
30 .txe2 31 ... hxg5 32 tDc4 .txc4 33 'ii'xg5+,
31 fxgS (D) entonces la vida sería fácil. Sin em-
82 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

bargo, ya hemos visto lo bien que Aquí algunos apuntaron la línea


es capaz de defenderse Deep Blue, 33 .i.xe5 .l:.xe5 34 .i.xf3 exf3 35 lDg4,
de modo que el asunto no será tan a primera vista demoledora, pero,
fácil. A las computadoras les en­ como señalaría Kasparov, después
canta quedarse con el material y a de 35 ... Wd4! la posición sufre un
menudo encuentran formas mila­ brusco cambio y resulta que el rey
grosas de justificar su codicia. blanco corre mucho más peligro
que el negro. Una hermosa centrali­
31 lDe5
zación de dama.
Bloqueando momentáneamen­
33 ..tc3
te la acción del alfil de b2.
Una jugada tranquila, impide
32 g6
que la torre penetre en d2 si la da­
Una buena decisión estratégi­ ma blanca necesita moverse ( Gari
ca. En lugar de capturar el peón asume que debe hacerlo). Se sentía
de h6, que habría permitido al rey suelto. Aunque la posición es aún
negro guarecerse en h7, Kasparov complicada, el sacrificio liberó a
avanza su peón g, creando dos peo­ Kasparov, que realizaba jugadas rá­
nes pasados y conectados, que pidas y con seguridad, señal de que
pueden resultar fuertes a largo un jugador está en forma.
plazo.
33 Wbs
32 ..tf3 (D) 34 Wfi (D ) -·

DIAGRAMA 31 DIAGRAMA 32
Juegan blancas Juegan negras

a b e d a b e d e f g h

8 8
� , Z �• 8

7 7-·- - - 7
6 6 -·- -8� 6
5 �-- 11 8 - 5

4 i0 -·- -4

3 3
m �.to
!il
3

2 2
B 8 m m .t m 2

�- � ·� ciit> 1
a b e d e f g h a b e d e f g h
LA PA RTIDA 83

No podía permitirse que la da­ 43 %lxg4 %ld5


ma negra llegase a e2, de modo que 44 f6 %ldl
se propone el cambio. Estoy seguro
Las negras están perdidas, pero
de que debería haber conservado
ésta es una curiosa forma de termi­
su dama sobre el tablero, a fin de
nar la partida, forzando el avance
poder dar caza al rey enemigo,
de uno de los peones pasados. Po­
pero los peones pasados tienen por
dría quizá explicarse pensando en
sí solos un importante peso especí­
que la intención original de Deep
fico. Kasparov seguía golpeando
Blue probablemente fuese jugar
sus jugadas con confianza, a pesar de
44 ... %lf5+, pero en una de las va­
que no se encontraba en apuros
riantes, después de 45 �g2 o 45 <,fj>e2,
de tiempo.
vio una, victoria más rápida con 44
34 'ifxfl+ ... %ldl . Esta muestra de humana
35 indecisión resulta muy extraña.
En las próximas jugadas Deep 45 g7
Blue pondrá de manifiesto algunos
Uno de ellos alcanza la octava
serios defectos en su juego. Prime­
fila. El equipo de Deep Blue se rin­
ro y lo más importante, no es capaz
dió.
de trazar un plan consistente, en
contraste con Kasparov, que tiene 1-0
el equivalente a tres jugadas libres.
Algunas de las jugadas de la
35 hS máquina en esta partida son difíci­
36 �gl 'if;f8 les de explicar. Su juego me recuer­
37 i.h3 b5 da el de algún habilidoso jugador
38 �a �g7 "de café", que juega rápido y de
39 g4 forma descuidada, pero que es lo
bastante fuerte para reparar de in­
Esto es lo que se estaba gestan­
mediato el daño que ha infligido a
do, pero Deep Blue no era cons­
su propia posición. No se puede ir
ciente de ello. Una vez que las
muy lejos, sin embargo, con esta
blancas rompan en el flanco de rey,
forma de jugar y suele recibir el
entonces el rey negro estará listo
castigo que merece. Tampoco que­
para ser hecho picadillo, o bien los
da patente ningún gran diseño es­
peones llevarán a cabo una marcha
tratégico o sombra de plan, como sí
triunfal.
exhibió Kasparov, cuyo juego no
39 �h6 mostró lagunas. Quizá un día ten­
40 %lgl hxg4 dremos que aceptar que hay mu­
41 i.xg4 i.xg4 chas formas de jugar con éxito al
42 lll xg4+ lllxg4+ ajedrez, pero por lo que vimos en
84 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

esta partida, ese día tardará mucho un intenso interés. La página oficial
en llegar. Kasparov debía esperar de Internet para el match recibió
machacar a la máquina, pues aun­ nueve millones de consultas en la
que ésta tuvo ráfagas de buen jue­ primera hora, procedentes de todo
go, en general no mostró un avance el mundo. IBM estaba en éxtasis,
significativo sobre la versión del pero necesitaba que· su máquina
año pasado en Filadelfia. consiguiese resultados, pues de
No fue sólo en el Equitable otro modo el interés podría decaer.
Building donde el match despertó Kasparov 1 Deep Blue O.
-

1:1 1 1 1 1 1
Kasparov 1

Deep Blue o
L A PARTIDA 85

Domingo, 4 de mayo

Segunda partida

DEEP BLUE - KASPAROV

Apertura Española / Ruy López

"Ayer Deep Blue realizó algunas jugadas dudosas.


¿Qué le hicieron ustedes la noche pasada?"
"Le dimos un par de cócteles y la dejamos descansar. "

C. J. Tan

Y tras haber presenciado la segunda partida, no me importaría haber re­


cibido yo también la misma medicina que ella recibió. No es sólo que Deep
Blue venciese a Kasparov. Eso ya lo vimos el año pasado en Filadelfia, es
decir, sabemos que eso es posible. Sino que fue la forma de conseguir la vic­
toria lo que impresionó a cualquiera que presenciara la partida.
A finales del match de 1996 Kasparov comenzó a entender el tipo de po­
siciones en que Deep Blue no se sentía a gusto y, lo que es más importante,
cómo atraerla hacia ellas. La primera partida de este match vio a un Kaspa­
rov que aplicaba tales técnicas. Deep Blue no tuvo ninguna oportunidad de
poner en práctica su impresionante capacidad de cálculo. Gari llevó el juego
a una árida lucha estratégica, manteniendo un estricto control de la partida,
peleando por casillas antes que por un ataque directo. El plan funcionó a las
mil maravillas. Podríamos decir lo mismo de esta partida, excepto que esta
vez el ganador fue Deep Blue. Kasparov eligió defender las negras con una
Apertura Española (así llamada por un clérigo español, Ruy López, que
además de haberla inventado recomendaba situar al oponente de forma tal
que el sol le diese en los ojos). Pero en esta ocasión el único deslumbrado
fue Kasparov. El campeón del mundo buscaba una posición cerrada, blo­
queada, es decir, una posición en la que ambas estructuras de peones están
cerradas, restringiendo así el movimiento de las piezas. Es bien sabido que
este tipo de posiciones plantea serios problemas a los programas de ajedrez,
ya que deben jugarse de acuerdo con un plan a largo plazo, el punto fuerte
de los humanos, antes que por consideraciones tácticas inmediatas, que De­
ep Blue domina. O eso es lo que se creía hasta ahora. La Apertura Españo-
86 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

la se conoce también como "la Tortura Española" ya que las blancas, en un


buen día, pueden mortificar a las negras durante muchas jugadas con una
pequeña pero persistente ventaja, y transformarla finalmente en victoria.
Eso es lo que hizo Deep Blue.
El juego, al comienzo, fue característico de la apertura. Ambos bandos es­
taban, obviamente, bien preparados. Kasparov tentó a Deep Blue a cerrar la
estructura de peones en la jugada 16. Gari debía de sentirse seguro, pero en
las jugadas siguientes Deep Blue puso en marcha una estrategia magistral, ga­
nando espacio con sus peones en el flanco de dama y obligando a que Kaspa­
rov retrocediese con su dama para incorporarla a la defensa. Una vez iniciada
la presión en un flanco, Deep Blue volvió su atención hacia el otro, abriendo
una columna vecina al rey de Gari y finalmente llevó un caballo al ataque,
obligando a Kasparov a cambiarlo de inmediato. Pero éste fue el comienzo de
sus problemas. A raíz del cambio se abrieron nuevas perspectivas en el flanco
de dama. Fue entonces cuando Kasparov comprendió lo grave que era su si­
tuación. El campeón del mundo comenzó a sacudir su cabeza y a refunfuñar.
Planteó una profunda celada que le habría concedido un gran contrajuego,
pero Deep Blue aplastó la idea con una jugada característica del gran rival de
Kasparov, Anatoli Karpov. No mucho después Deep Blue conseguía penetrar
con dama y torre en las líneas enemigas. Antes que sufrir un suplicio intermi­
nable en un penoso final, Kasparov puso fin a su tormento rindiéndose, des­
pués de 46 jugadas, saliendo a toda prisa del edificio y rehusando hablar con
nadie, como es su costumbre cuando pierde.
Deep Blue recibió una estruendosa ovación del público apiñado en el
auditorio de abajo, y su equipo, encabezado por C. J. Tan, respondió a las
preguntas durante unos veinte minutos. Joel Benjamin, gran maestro asesor
del equipo Deep Blue, dijo: " Ésta ha sido una partida que cualquier gran
maestro humano estaría orgulloso de haber jugado. No ha sido una partida
típica de computadora. Fue un ajedrez real". Sin embargo, la historia ten­
dría un giro dramático que sólo saldría a la luz, una vez que toda la euforia
se hubiese disipado (véase página 95) .

1 e4 1 es
2 tüf3 lüc6
La clásica primera jugada. Como 3 .i.bS
solía decir Bobby Hscher, "la mejor,
pensada", aunque en definitiva se Esta es la Apertura Española o
trata de una cuestión de gustos. Ruy López. El alfil ejerce presión
LA PARTIDA 87

sobre el caballo que defiende el Ésta es la llamada Variante


peón central negro. Smyslov de la Apertura Española,
creada por Vassili Smyslov, un gran
3 a6
maestro ruso, campeón del mundo
4 i.a4
durante un breve período en los
Al retirar el alfil se mantiene la años cincuenta. La j ugada encaja
presión. Es más fuerte que el cam­ dentro de la política de Kasparov
bio. de "esperar y ver". Es una defensa
4 tLlf6 sólida, pero difícilmente la mejor
5 0-0 elección de las negras en esta po­
sición. Por lo general, conduce a
Enrocar lo antes posible es lo largas partidas maniobreras y con­
mejor. El juego en las próximas diez cede a las blancas numerosas op­
jugadas fue rápido. Tanto hombre ciones. Con todo, requiere mucha
como máquina se mantenían fieles a habilidad para poder extraer ven­
sus respectivas bases de datos. taja de la posición, por lo que Kas­
5 i.. e 7 parov debe de haber concluido que
6 :et bS se trata de un buen test sobre la vi­
7 i.. b3 d6 sión estratégica de Deep Blue.
8 c3 0-0 10 d4
9 h3 h6 (D)
Estableciendo un fuerte centro
de peones, una de las principales
ideas de la Apertura Española.
DIAGRAMA 33 10 :es
Juegan blancas
Una interesante jugada, típica
de la variante elegida. Kasparov
lleva su torre al centro para ejercer
una presión indirecta sobre el peón
blanco de e4. Ahora podemos ver
algunas de las razones que justifi­
can ... h6: el caballo blanco no pue­
de jugar a g5.
11 tLlbd2 i.t'8
12 ttin i.. d7
13 tLlg3
Deep Blue ha jugado la clásica
maniobra de caballo en la Apertura
88 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

Española. El caballo apoya el peón taja de espacio y una posición más


de e4 y algún día espera poder si­ prometedora. Pero se trata de una
tuarse en f5 o h5, iniciando el ata­ situación en la que los precedentes
que. ¿Es que acaso Deep Blue está hablan de una estrategia a largo
exhibiendo un buen sentido estraté­ plazo, algo que debería favorecer
gico? En absoluto. Todo esto ha si­ a Kasparov.
do visto antes y la máquina sigue las
directrices de su base de datos.
16 tl)e7
13 ... tl)a5 17 .te3 tl) g6
14 .tc2 (D) ... 18 •c12 tl)h7 (D)

DIAGRAMA 34 DIAGRAMA 35
Juegan negras Juegan blancas

a b e d e

14 c5 Según la base de datos de mi or­


15 b3 tl)c6 denador, ésta es la primera jugada
16 d5 nueva de la partida, de modo que
posiblemente sea la primera vez
Kasparov ha tentado a Deep que Deep Blue tuvo que pensar por
Blue a cerrar la posición, de modo sí misma. Kasparov, por otra parte,
que debe de haberse sentido con­ puede estar siguiendo sus propios
fiado. Esto no quiere decir que las análisis. La jugada de Kasparov es­
negras vayan a tener la vida fácil tá bien fundada: busca el cambio
en esta posición, porque las blan­ de piezas para aliviar cierta conges­
cas disponen de una pequeña ven- tión sobre el tablero. En lugar de la
LA PARTIDA 89

textual, en la partida Knezevic­ É sta es una jugada excepcional.


Djuric, París 1995, se jugó 18 ... La dama no sólo apunta a los sensi­
'ii'c8 1 9 �h2 'ii'b7 20 a4, con la ha­ bles peones de su flanco, sino que
bitual presión sobre el flanco de además está cubriendo importan­
dama. Compárese con lo que aquí tes casillas del flanco de rey. Yo
juega Deep Blue. nunca habría imaginado que Deep
Blue sería capaz de encontrar una
19 a4
jugada tan profunda como ésta. No
Ésta es la estrategia estándar: tiene nada que ver con la táctica, si­
abrir la columna a y seguir de no con haber entendido qué casi­
acuerdo a un plan a largo plazo. llas se necesita controlar en las pró­
Esta jugada sólo dará sus frutos ximas jugadas.
dentro de otras veinte jugadas.
21 'ii'd8
19 thh4
Kasparov comprende que la
Kasparov cambia piezas. Esto tentativa de emprender un ataque
parece bueno, pero Deep Blue en­ en el flanco de rey sería demasiado
cuentra un par de sutiles jugadas lenta, de modo que decide regresar
que ponen al campeón del mundo para ayudar en la defensa del flan­
a la defensiva. co de dama. Ésta es una decisión
necesaria, pero también una clara
20 thxh4 'ii'xh4
21 'ii'e2 (D)
indicación de que las negras han
asumido un papel defensivo.
22 b4
DIAGRAMA 36 Otra fuerte jugada, abriendo
Juegan negras más columnas y/o diagonales en el
flanco de dama.
22 'ii'c7
23 :eet
Siempre es prometedor situar
una torre en la misma columna
que la dama enemiga, pero estoy
seguro de que aquí Deep Blue te­
nía una idea específica, concre­
tamente, detonar el sector con c4.
Gari aprecia el peligro y cierra los
diques.
23 c4 (D)
90 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

las blancas realizar ulteriores pto­


gresos. Deep Blue nos dará la res­
puesta.
26 f4
Estrategia de libro. Mientras
que las negras se ocupan de un sec­
tor del tablero, las blancas inician
el juego en el otro.
26 tl)f6
27 fxe5 dxe5 (D)

DIAGRAMA 38
Juegan blancas

Una vez más necesario, pero ce­


rrar la posición de este modo deja a
Deep Blue con las manos libres pa­
ra elaborar más presión a largo pla­
zo en el flanco de dama ...
24 l:.a3
... para muestra vale un botón.
La idea es doblar torres en la co­
lumna a forzando, eventualmente, a b e d e g h

la penetración en la posición negra.


Si las negras llegan a capturar en
a4, entonces las blancas retoman Con este cambio Deep Blue ha
de alfil y el peón de a6 queda fa­ creado un peón pasado. Por el mo­
talmente débil. mento el peón no va a ninguna par­
te, pero es un triunfo a largo plazo.
24 l:ec8
25 llcal 'iVdS 28 'ir'n
La dama se retrasa para defen­ Quizá Deep Blue pretende ju­
der la torre del rincón. Las negras gar l:.la2 seguido de 'ii'a l para con­
están en una situación muy pasiva, seguir, de esa forma, el control de
pero no es fácil ver cómo podrán la columna a. En cualquier caso, la
LA PARTIDA 91

siguiente jugada de Kasparov le Con estas dos últimas jugadas de


obliga a modificar su plan inme­ alfil, Kasparov muestra que no tiene
diato, aunque encuentra otro igual­ un plan constructivo y que estaría
mente bueno para sustituirlo. satisfecho con unas tablas. Podría
haber muchos humanos que inten­
28 tDe8
tasen repetir posiciones, pero es im­
29 'ilfa tDd6
posible seducir a Deep Blue de ese
30 i.b6 'iie8
modo, y sencillamente continúa tra­
31 lt3a2
tando de encontrar la mejor jugada.
Esta retirada muestra por qué
33 t¿)f5
Deep Blue ha cambiado de táctica.
Le preocupaba ... bxa4, seguido de Ésta jugada hizo retorcerse, por
... tDb5, atacando la torre y el peón primera vez, a Kasparov en su silla
de c3. Ahora, si Kasparov jugase y sacudir la cabeza. El caballo debe
31 ... bxa4, seguiría 32 i.xa4 y 32 ... cambiarse, pero eso les concede a
tDb5 podría replicarse no con las blancas un peligroso peón en f5,
33 i.xb5 i.xb5, lo que aseguraría el y amplía la diagonal para el alfil de
flanco de dama, sino con 33 'it'e3, c2, que tiene potencial suficiente
protegiendo el peón de c3, seguido para entrar en la posición negra.
de la retirada de alfil y machaqueo
33 i.xfS
sobre el peón a negro.
34 exfS f6
31 i.e7
Si Kasparov no juega esto,
32 i.c5 i.f8 (D)
entonces f6 de las blancas podría
dislocar la posición del rey negro,
DIAGRAMA 39 además de dejar el peón e negro
Juegan blancas aislado y débil. El inconveniente de
... f6 es que si Deep Blue consigue
irrumpir en la posición negra, las
casillas blancas son una vía de agua.
35 i.xd6
Aunque no parece justificado sa­
crificar el excelente alfil, el cambio
permite a la dama blanca penetrar
en la posición negra y a la vez elimi­
nar uno de los bloqueadores del
peón d. Brillante decisión posicio­
nal, con perspectiva de juego futuro.
a b e d e g h
35 .txd6 (D)
92 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

mos visto a otras computadoras de­


DIAGRAMA 40 cidirse por los peones en casos pare­
Juegan blancas cidos. Por otra parte, me parece que
a b e d e f g h si en esta última variante las blancas

8 �- �·· ª
.1 � .I
jugasen 38 "ii'e3! , seguirían contan­
do con una buena posición. En tal
7 • • • • 7 caso, 38 ... e4 falla por 39 bxa6 -no
6 & · �· ·" � hay posibilidades de ataque con la
•• - - -� ª
5···8·8· 5 dama centralizada- y 38 ... axb5 es
parecido a la partida. Las blancas
4 80AB B B4 dominan la columna a y siguen con­
3 B B B B, 8 3 trolando el juego con 39 i.e4! De
2 : • .t • i1 8 B 2 modo que, ¿qué conclusión podemos

, � . �- �
extraer de estas divagaciones? En
mi opinión, con las mejores jugadas,
a b e d e g h
36 'iVb6 puede conducir a posiciones
similares a las de la partida. A me­
nos que su equipo publique algunos
análisis, nunca sabremos cómo llegó
Esta posición suscitó un gran de­
a su conclusión Deep Blue.
bate. El sentimiento general era que
D�ep Blue iba a lanzarse con 36 axbS axbS
36 'ii'b6, lo que parecía demasiado 37 i.e4 (D) ...
para lo que podía soportar la posi­
ción negra. Si, por ejemplo, 36 ...
i..c7, entonces 37 "ife6+ y al recap­ D IAGRAMA 41
turar en e6 el final es terrorífico, Juegan negras
porque el alfil penetra en la po­
sición, así como las torres sobre la
columna a. ¡Ya decía que después
de 34 ... f6 las casillas blancas serían
débiles! Pero quizá 36 'iVb6 fuese la
jugada que Kasparov estaba espe­
rando. En tal caso Deep Blue po­
dría dejarse tentar por la captura de
un peón, lo que permitiría un im­
portante contraataque. Veamos:
36 'iVb6 'iVe7 37 axb5 l:.ab8 38 'iVxa6,
y ahora 38 ... e4! , amenazando ..."ife5
y ... 'iVh2+, con ataque directo sobre
el rey blanco. ¿Poco probable? He-
LA PARTIDA 93

Esta jugada nos impresionó a to­ ¿Por qué razones concretas se


dos. Podría haber sido realizada por rindió Kasparov? El final es deses­
A. Karpov, campeón del mundo en­ perado tras 45 ... "ili'xc6 46 dxc6,
tre 1979 y 1985, cuyo juego se carac­ incorporando el alfil al juego y si­
teriza por ahogar progresivamente tuando un peón pasado mortal en
la posición de sus oponentes, hasta sexta. Por otro lado, hay el intento
dejarla sin vida, como una pitón desesperado 45 ... 'it'e3, pero des­
estrangulando a su presa. La posibi­ pués de 46 "iVxd6, las blancas ganan,
lidad ... e4 queda anulada para siem­ ya que no hay jaque perpetuo des­
pre. En resumen: una jugada depri­ pués de 46 ... 'it'cl + 47 �e2 ii'b2+
mente. Contrajuego, cero. Ahora 48 �dl ii'b3+ 49 i.c2 (véase página
ii'b6 sí es la más seria amenaza. 95, sobre esta variante). Una va­
37 .:.xa2 riante sencilla para un maestro del
38 1i'xa2 1i'd7 cálculo como Deep Blue.
39 'il/a7 Se produjo un espontáneo y atro­
nador aplauso cuando Kasparov se
Kasparov cambió gustosamente rindió. Había sido una excelente
un par de torres, pero la posición actuación de la computadora. Mike
no se ha modificado de forma sen­ Valvo, uno de los comentaristas en
sible. Los peones negros del flanco el auditorio, experto en ajedrez y
de dama son vulnerables, lo mismo computadoras, lo calificó de "mo­
que el alfil de d6, algo que queda mento histórico", y ése fue el senti­
demostrado en el final que se pro­ miento general de todos los que
duciría después de 39 ... 'it'xa7 presenciaron la partida. Kasparov
40 llxa7 :d8 41 lla6, amenazando había jugado en un estilo "anti­
l:lb6, y la presión es mayor de lo computadora", cerrando la po­
que pueden soportar las negras. sición, pero había sido vencido con
39 llc7 sus propias armas. Zsuzsa Polgár,
40 ¡nm llb7 la campeona mundial femenina, di­
41 :as+ <l;rT jo: "Realmente impresionante. La
42 'ifa6 'it'c7 computadora jugó como un campe­
43 "ili'c6 1i'b6+ ón, como Karpov. Deep Blue rea­
44 'óttn llb8 lizó muchas jugadas que requieren
45 l:f.a6 una comprensión estratégica del
ajedrez en general y de cada posi­
Y aquí Kasparov tendió una
ción en particular. Todos creíamos
mano a Feng-Hsiung Hsu, en señal
que las computadoras no podían
de que se rendía y salió inmedia­
hacer eso". La cuestión era si Kas­
tamente del edificio.
parov no habría dejado a un lado
1-0 demasiadas cualidades suyas, al
94 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

apartarse de su estilo. No hubo ni razón si afirmo que la mayoría del


un solo momento de la partida en público estaba con Kasparov y, por
que se sintiera cómodo, en posicio­ tanto, sufrió por su derrota. Pero
nes pasivas, defensivas. No era él. había el sentimiento gener(llizado
Al buscarle las cosquillas a la com­ de que volvería a plantear una dura
putadora, también él incurrió en lucha. Los más contentos eran los
una seria desventaja. Quizá Kas­ representantes de IBM. Como me
parov hubiera debido afrontar a dijo alguien de su equipo de rela­
Deep Blue en terreno abierto, don­ ciones públicas, "esto es lo mejor
de se siente más a gusto, ¡pero tam­ que podría suceder en el match".
bién la máquina! Creo que tengo Kasparov 1 Deep Blue l.
-

Kasparov 1

Deep Blue 1
Alucinación colectiva
en Nueva York

Lunes, 5 de mayo

Sólo al día siguiente (día libre en el match) comenzaron los rumores de


que Kasparov se había rendido en una posición de tablas. Llegaban in­
formes de que Internet había recibido infinidad de consultas con la misma
pregunta: "¿Por qué no ... 'ir'e3?". Usando esta pista, algunos nos reunimos
enfrente del Equitable Building y nos dispusimos a analizar febrilmente la
partida en un ajedrez magnético de bolsillo. Después de una hora, o algo así,
no conseguimos ver cómo podría haber evitado las tablas Deep Blue, aun­
que ninguno de nosotros quedó del todo convencido. Si un campeón del
mundo se rinde, lo normal es que sea por una buena razón. Por otro lado,
seguramente Deep Blue habría previsto las supuestas tablas, de modo que
¿por qué meterse en este camino,
cuando tenía alternativas tan prome- DIAGRAMA 42
tedoras? Sólo después de que pude Juegan negras
hablar con Frederic Friedel, el ase­
a b e d e g h
sor de Kasparov en materia de com­
putadoras, pude verdaderamente 8

creerlo, porque Friedel me confirmó


que también ellos habían descubier­
to las tablas. Con jugadores de todas
partes del mundo enviando sus aná­
lisis, así como la confirmación de las
ideas principales, procedentes del
equipo de Kasparov, no pasó mucho
tiempo antes de que la "verdad" fue­
se revelada. Volvamos a la posición
en que Kasparov se rindió y veremos a b e d e g h
cómo pudo haber conseguido tablas.
96 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

45 'ii'e3 den ganar. El problema principal


reside en que no es posible retro­
No se trata de una jugada ines­
ceder con la dama blanca para de­
perada. Kasparov y todos nosotros
fender a su rey, porque está corta­
la habíamos visto, pero después de...
da en la otra mitad del tablero. Si
46 'ii'xd6 las blancas optan por la jugada más
... las negras no tenían jaque obvia, 47 i.:.f3, entonces las negras
perpetuo. Por ejemplo: 46 ... 'ifcl + consiguen un perpetuo de inmedia­
47 <Jte2 'ii'b2+ 48 <Jtdl 'ii'b 3+ to, con 47 ... 'ii'c l + 48 <Jtf2 'ii'd 2+, y
49 i.:.c2, y no hay más jaques. Sin ahora:
embargo, las negras disponían de
l. 49 i.:.e2 'ii'f4+ 50 <Jtel 'ii'c l +
una jugada que las mantenía vivas:
51 i.:.dl 'ifxc3+ (no 5 1 ... 'ife3+
46 ••• l:te8 (D) 52 <Jtfl 'ii'f4+ 53 <Jtgl 'ii'e 3+ 54
<Jthl 'ii'e l + 55 <Jth2 'ifxdl 56
l:ta7+ <Jtg8 57 'ii'd 7) 52 <Jtfl 'it'cl !
DIAG RAMA 43 2. 49 <Jtgl 'ii'c l + 50 <Jth2 'ii'f4+, etc.
Juegan blancas 47 'ii'd 7+ no sirve, por 47 ... l:te7
48 'ii'xb5 'ii'xe4 y la dama blanca
sigue sin poder acudir en ayuda
de su rey.
47 'ii'c6 es interesante. Seguiría
47 ... 'ii'xe4 48 d6 (D).

DIAGRAMA 44
Juegan negras

Ésta es la jugada omitida por


Kasparov. Las negras mantienen 4
sus defensas el tiempo justo para
que su dama pueda realizar algu­
nos estropicios en la posición ene­
miga. Es algo extraordinario: el rey
negro está expuesto y las blancas, a b e d e g h
aunque tienen un alfil más, no pue-
LA PARTIDA 97

Si las negras cambian ahora da­ hacer tablas, replicando simétri­


mas, el final sería bueno para las camente al avance del peón h.
blancas, pero lo mejor que pueden
47 h5!
hacer las negras es seguir hostigan­
Asegurándose de que el rey
do al rey: 48 ... 'it'd3+ 49 'iiig l 'ii'e 3+
blanco permanezca encajonado.
50 'iii h2 'ii'f4+ 51 g3. La única forma
Las blancas no pueden sacarse más
de evitar el jaque perpetuo es in­
cartas de la manga y deben resig­
corporar la dama blanca a la defen­
narse a las tablas.
sa, pero en este caso la iniciativa
blanca no tendrá éxito: 51 ... 'ii'f2+ 48 it.f3 'ii' cl+
52 'ii'g2 'ii'xf5. 49 'iiif2 'ii'd2+
La mejor tentativa de las blan­ 50 it.e2 'ii'f4+
cas para evitar las tablas probable­ 51 'iii gl 'iVe3+
mente sea 47 'ii'c5 'ii'xe4 48 'iii g l, si 52 'iiifl 'ii'cl+ (D)
bien se arriesgan a perder después
de 48 ... 'ii'xf5 (48 ... 'ii'e l + 49 'iii h2
'ii'd2 también es factible y, puesto
DIAG RAMA 45
que el rey blanco no puede cubrir­
Juegan blancas
se, las negras no deberían perder).
En lugar de estas opciones, las a b e d e g h
blancas disponen de una brillante
jugada que casi consigue la victo­
ria, aunque las negras tienen una
réplica igualmente brillante, que
las salva de perder.
47 h4!
La clave de este movimiento
puede verse en la siguiente varian­
te: 47 ... 'ii'xe4 48 l:!.a7+ 'iii g8 49 'it'd7
'ii'd 3+ 50 'iii g l 'ii'e 3+ 51 'it>h2 'ii'f4+
52 'iiih 3, aunque también aquí las
negras se las arreglan para hacer
tablas, con 52 ... l:!.e7 ! Por ejemplo:
53 .:ta8+ 'iii h7 54 'ii'c8 .l:e8! y la da­ Es jaque perpetuo. No era una
ma blanca está sobrecargada: de continuación fácil de ver, pero
tomarse la torre, las negras dispon­ 45 ... 'ii'e 3, aproximándose al rey
drían de jaque perpetuo. Sin em­ blanco, era la única posibilidad de
bargo, las negras cuentan con una salvar la partida y Kasparov tenía
forma aún más impresionante de que haber investigado con mayor
98 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

profundidad. Por supuesto, la juga­ haber comprendido que quizá para


da difícil de encontrar es 46 ... .l:te8, Deep Blue se tratase simplemente
pero no es tan difícil como para de un sencillo ejercicio de cálculo.
que un campeón no pueda encon­ Fue con este pensamiento con lo
trarla. que se quedó Kasparov durante to­
En realidad, fue precisamente do el resto del match. Realmente, la
Frederic Friedel el primero que re­ cuestión del desenlace fue un caso
cibió los comentarios de colegas de hipnosis colectiva. Resulta ex­
suyos alemanes acerca de la posibi­ traordinario que el campeón del
lidad de tablas, y él, junto con el mundo hubiera dejado escapar una
analista de Kasparov, Yuri Do­ posibilidad así, pero el hecho de
joian, invirtieron una hora por la que también la omitiese Deep Blue
mañana en examinar las variantes, y que toda la comunidad ajedrecís­
lo que confirmó el veredicto antes tica de Nueva York hubiese confia­
de que Kasparov hubiese oído si­ do hasta ese punto en ambos con­
quiera hablar de ello. Una vez que tendientes es, por sí solo, todo un
Friedel y Dojoian se convencieron tema digno de estudio.
a sí mismos, quedaba el dilema de La pregunta es: ¿cómo fue que
cómo deberían decírselo a Kaspa­ Kasparov omitió la jugada? Hay
rov. Frederic explicó por qué la dos cosas que pueden explicarlo.
honestidad resultaba ser la mejor Había sido superado durante toda
política: "Consideramos por un mo� la partida y se encontraba comple­
mento no decírselo a Gari, pero tamente desmoralizado. El flujo
entonces pensamos que el primer del juego estaba, sencillamente, con­
taxista con que se encontrase le di­ tra él, y ni siquiera le entró en la ca­
ría: ' ¡ Eh, Gari ! , ¿por qué te rendis­ beza que pudiera disponer de un
te en una posición de tablas?', así recurso salvador. Esto le llevó a
que ... .
" confiar en el análisis de Deep Blue,
Al dirigirse al restaurante para confirmando su propia opinión
desayunar, se lo comunicaron con de que en la variante 45 . . . 't!Ve3
mucho tacto. Kasparov permaneció 46 'it'xd6 'i!t'cl + , etc., no había ta­
en la acera mirando al cielo, mien­ blas por jaque perpetuo. Esto es,
tras reproducía mentalmente las desde luego, cierto, pero igual que
variantes, sin decir palabra. Gari se hemos visto 46 ... 'it'cl + , tenía
puso de malhumor por un momen­ que haber visto la fría 46 ... l:te8.
to, pero cambió de semblante en De modo que en el caso de Kaspa­
muy poco tiempo. Quería saber rov se combinaron la desmorali­
cómo podía haber encontrado su zación y una confianza mal funda­
oponente una brillante jugada posi­ da en la capacidad de Deep Blue,
cional como 37 .i.e4, pero tenía que para llevarle a aceptar la derrota.
LA PARTIDA 99

¿Y en el caso de Deep Blue? ¿Có­ un importante jugador ha ejecu­


mo no percibió la posibilidad de las tado al rey enemigo, exclusivamen­
tablas? Es difícil para mí penetrar te debido a su reputación, sin que
en el funcionamiento de un cere­ nadie cuestionase el resultado, y
bro de silicio, pero podría estar su­ sólo después, con cierto distancia­
friendo las consecuencias del lla­ miento sobre la partida, se han en­
mado Efecto Horizonte, un síndro­ contrado recursos ocultos. A veces
me bien conocido en los programas se han necesitado años para descu­
de ajedrez. Puede a veces darse el brir tales recursos, si bien ahora
caso de que una variante sea dema­ con las jugadas retransmitidas a lo
siado compleja, y la computadora largo y ancho del mundo ( ¡ y a me­
-aunque se trate de Deep Blue- no dida que se van produciendo ! ) ,
pueda llegar al final, debido a su l a reacción s e produce con enorme
extensión y complejidad. Esto sig­ rapidez. Como al propio Kasparov
nifica que en algún momento tiene le gusta decir, "créalo, ¡pero verifí­
que detenerse y producir una eva­ quelo ! ".
luación. En este caso puede haber ¿Cómo afecta esta omisión a
visto que se quedaba con pieza de nuestra apreciación de la victoria
más y que eso era garantía suficien­ de Deep Blue? A mi modo de ver,
te para conseguir la victoria, aun­ no mucho. Fue un desliz al final,
que si hubiese calculado con más tras haber dominado toda la lucha.
profundidad, seguramente habría Y desde luego no puede invalidar
visto las tablas. la estrategia de Deep Blue, porque
¿Y qué decir de los demás, de incluso al final disponía de alterna­
todos nosotros? ¿Por qué no nos tivas más eficientes, que le habrían
cuestionamos el desenlace de la par­ conducido al éxito.
tida? ¡Porque somos un panda de El ajedrez puede ser un juego
borregos, por eso ! En la historia muy cruel, y no sé si es correcto ha­
del ajedrez se ha producido más de blar de que la victoria fue merecida,
un par de casos famosos en los que pero en este caso creo que sí lo fue.
100 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

Martes, 6 de mayo

Tercera partida

KASPAROV - DEEP BLUE

Apertura Inglesa (por transposición)

"El que estamos viendo aquí no es el Gari normal.


La computadora le está 'trabajando '. "
Mike Valvo
Experto en ajedrez y computadoras

La jornada finalizó con tanta controversia como había empezado. La


comunidad ajedrecística de Nueva York estaba empezando a aceptar los he­
chos del curioso desenlace de la segunda partida, cuando Kasparov se había
rendido en una posición de tablas, pero después de haber sido superado en to­
do momento por Deep Blue. Pero al igual que entonces se había producido
una alucinación colectiva en cuanto a la posición final, ahora las tablas habían
sido descubiertas, simultáneamente, por jugadores de todo el mundo. Quedó
claro por sus mensajes en Internet que muchos admitieron no haber sido los
descubridores de la alternativa, sino que habían sometido la posición a sus
programas de ajedrez, lo que hace aún más difícil entender la omisión de
Deep Blue. Si el software de PC podía captar la posibilidad, ¿por qué no De­
ep Blue, una máquina infinitamente más poderosa? La tercera partida co­
menzó en esa atmósfera. ¿Íbamos a presenciar otra gran demostración posi­
cional o cometería Deep Blue un error similar al de la primera partida?
Kasparov abrió con una bizarra primera jugada, el avance de un peón
una casilla, como diciéndole a Deep Blue: "Olvídate de tu biblioteca de
aperturas. Juguemos al ajedrez". Con los bancos de su memoria inutilizados,
Deep Blue tenía que utilizar sus propios recursos. Produjo algunas jugadas
sólidas, pero sin inspiración, entregando el ataque a Kasparov, que así jus­
tificó su elección de apertura. Kasparov probó primero en el flanco de rey,
luego en el de dama, pero Deep Blue había situado un caballo en una ma­
ravillosa casilla central, complicándole la vida al campeón. Entonces la
máquina se decidió por una audaz internada de dama, capturando uno de
los peones de Kasparov, algo que un humano difícilmente se permitiría con­
tra un campeón del mundo. Eso dio lugar a grandes complicaciones. Kaspa-
LA PARTIDA 101

rov optó por cambiar damas, esperando que sus piezas, más activas, com­
pensarían la desventaja del peón y su posición pareció mejorar gradualmen­
te. El mayor problema de Deep Blue fue que había quedado con un alfil cor­
tado del juego, completamente enterrado por una muralla de peones. Pero
cuando parecía que Kasparov había conseguido un control decisivo de la
posición, Deep Blue encontró una forma brillante de liberarse, entregando
un peón para aliviar la presión. Luego, allí se quedó, sólida como el silicio,
desafiando los esfuerzos de Kasparov por penetrar en su fortaleza. Tras cua­
tro horas y media de juego, Gari ofreció tablas, que el equipo de Deep Blue
aceptó.
Momentos después, aparecieron todos ellos en el escenario del audito­
rio, pero la conversación posterior a la partida resultó una prolongación de
la lucha que había tenido lugar arriba. ¿Cómo afrontó después la partida
Gari? "No jugué bien. Deep Blue lo hizo todo para intentar ganar y para
perder, pero no fue suficiente." Gari no podía entender la diferencia entre el
juego de Deep Blue en la primera y la tercera partidas, así como su sublime
demostración posicional en la segunda. "Hoy la computadora fue una com­
putadora. El domingo (segunda partida) fue algo muy diferente. Sucedió al­
go verdaderamente increíble, como si mostrase una señal de inteligencia."
Maurice Ashley, uno de los comentaristas del match, y moderador del co­
loquio, trató de picar a Kasparov: "¿Está usted sugiriendo que hubo inter­
vención humana en la segunda partida?". Kasparov respondió aludiendo a la
famosa semifinal del campeonato mundial de fútbol de 1986, entre Inglaterra
y Argentina, cuando Maradona había marcado un gol con la mano. El árbi­
tro no lo había visto y Argentina acabó conquistando el título. Después,
cuando se le pidió a Maradona que explicase su acción, dijo: "Fue la mano de
Dios". En Estados Unidos, donde el fútbol es un deporte minoritario, su ob­
servación apenas fue captada por la prensa y apenas hubo reacción, tampo­
co, por parte de las 500 personas del auditorio. Pero si Kasparov hubiese rea­
lizado esta comparación en cualquier otra parte del mundo, seguramente
habría despertado mucho alboroto. Estaba diciendo claramente que de al­
gún modo el equipo de Deep Blue había manipulado el programa en la mi­
tad de la partida, o quizá había descartado alguna de sus jugadas. Sencilla­
mente, no podía creer que Deep Blue hubiese jugado una tan brillante parti­
da posicional y que incluso al final cometiera un error elemental. Tal idea iba
contra la forma en que habitualmente juega una computadora. En términos
generales, es en el cálculo donde sobresalen, no en la estrategia a largo plazo.
¿Y qué decir de que un PC pudiese encontrar unas tablas y Deep Blue no?
La mayoría del equipo de Deep Blue se mantuvo firme en cuanto a sus
comentarios. Se sentían más perplejos que otra cosa por las observaciones
102 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

de Gari, si bien Joel Benjamin, su principal asesor entre los grandes maes­
tros, contraatacó al estilo de Nueva York: "Creo que Gari comete un error
al comparar Deep Blue con otros programas. Deep Blue es especial". Estas
meras palabras no pueden transmitir la tensión que se vivía en el escenario.
Había mucho orgullo profesional en juego y eso se notaba. El jefe del equi­
po, C. J. Tan, fue más bien apologético. Se sentía un tanto molesto por la
ofensa que había causado. Tan es un científico que ha pasado la mayor parte
de su vida en un entorno académico, y de repente se había visto inmerso en
el ruidoso mundo del deporte de alta competición: "Después de finalizado el
match nos encantaría que Gari viniese al laboratorio y pudiésemos conti­
nuar con nuestro experimento científico". Yo hablé un momento con Mu­
rray Campbell, uno de los programadores del equipo. Explicó que Deep
Blue podía tener una actuación errática y, en ese sentido, no había incohe­
rencia en la forma en que había jugado la primera y la tercera partidas -ca­
talogadas por Kasparov como partidas típicas de computadora-, ni tampoco
en la segunda, extrañamente "humana". A veces Joel Benjamin llegaba y la
machacaba, mientras que al día siguiente la máquina parecía invencible.
Otra de sus observaciones dio realmente en el clavo: "Es muy halagador pa­
ra los miembros del equipo que se nos atribuya la responsabilidad de no ha­
ber visto las tablas, pero no tenemos que responder de ese error. Es mu­
cho más difícil para Kasparov tener que asumir el final de la segunda parti­
da". Mike Valvo, experto en ajedrez y computadoras, dijo: "El Gari que es­
tamos viendo aquí no es el normal. La computadora le está 'trabajando'.
Creo que Deep Blue fue aplastada en esta partida, pero no perdió. Ésa es la
verdadera explicación de lo que ha pasado hoy."

1 d3 que estamos presenciando un signi­


ficativo paso adelante de Kasparov,
No podía creérmelo, cuando vi en su juego contra computadoras.
esta jugada. Pensaba que Gari ha­ Aunque en los últimos tiempos, ha
bía avanzado este peón dos casillas. picoteado en aperturas poco fre­
Nunca se ha visto a nivel de grandes cuentes (véase primera partida), es­
maestros, por la sencilla razón de ta jugada pretende salir inmedia­
que entrega gran parte de la ventaja tamente de la teoría establecida y
de abrir el juego a las negras.1 Creo eludir por completo la base de aper-

' ¿Por qué tanto asombro? d3 es el fundamento del Ataque Indio de Rey, ya sea jugada en el primero o en el se­
gundo tumo, lo mismo que de otros planteos por inversión de jugadas, como la Siciliana Cerrada o la Inglesa,
tal como precisamente sucederá en esta partida. Por otra parte, no es cierto, en absoluto, que 1 d3 no se haya
visto nunca en partidas de grandes maestros. Hay numerosos ejemplos de lo contrario. (N. del T.).
LA PA RTIDA 1 03

turas de Deep Blue. Es la primera ... J:.g7 habrían conducido a posi­


vez que hemos visto una pura estra­ ciones estándar, pero probablemen­
tegia anticomputadora por parte del te Deep Blue no lo habría apreciado
campeón del mundo. Está claro que así, a causa del peón de a3, ponien­
Kasparov no jugaría esto contra do chinitas en el circuito de su base
ningún oponente humano digno. teórica. Nosotros podemos ver que
en esencia se trata de la misma po­
1 eS
sición que con el peón en a2, pero
2 ltlf3 lll c6
¡ la máquina no puede! Por otra par­
3 c4 lll f6
te, cuando hablé con Gari, después
4 a3 de la cuarta partida, me explicó que
Kasparov permanecía de pie, a menudo a las computadoras les
merodeando en tomo a la mesa. disgusta desarrollar sus alfiles por
Parecía resuelto. Se había quitado el fianchetto ya que, según sus conoci­
reloj de pulsera, una de sus formas mientos, "debilitan" dos casillas.
características de decirle a su opo­ 6 g3 0-0
nente: "Voy a cronometrarlo todo". 7 J:. g2 ..•

En lugar de apresurarse en sus pri­


meras jugadas, Deep Blue se tomó Activando el alfil sobre la gran
su tiempo: tenía que pensar por sí diagonal, y construyendo un sólido
misma. Ésta es una posición típica refugio para el rey blanco.
de la Defensa Siciliana, pero con los 7 J:.e6
colores invertidos y un tiempo me­ 8 0-0 (D) ...
nos, lo que es bastante para confun­
dir a Deep Blue. Hay, sencillamente,
DIAG RAMA 46
demasiadas opciones que conside­
Juegan negras
rar en la apertura, por mucha capa­
cidad de cálculo de que se disponga.
4 d6
5 J:.e7
Casi podemos imaginar una ma­
liciosa sonrisa de Kasparov al ver
esta modesta jugada de alfil, que
justifica por completo su elección
de apertura y muestra que la má­
quina se está tomando las cosas con
calma. El alfil está situado pasi­
vamente en esta casilla y más bien
estorba a las demás piezas. 5 ... g6 y
104 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

8 'ii'd7 Una vez que le dedicó ese tiem­


po a la maniobra, las dos jugadas
Esto me pareció sorprendente.
siguientes las realiza Gari casi al
A la mayoría de los humanos nos
instante.
preocuparía que un caballo pudie­
se llegar a g5, por lo que primero
10 e4 i.g4
jugaríamos 8 . . h6. En esta posi­
11 f3
.

ción Kasparov realizó su primera


reflexión larga de la partida. Ha
Ahora fue el turno de "pensar"
puesto su rey en seguridad y ahora
de Deep Blue. Gari se levantó y
debe buscar algún plan decente pa­
deambuló. Sí, aquel día parecía
ra el medio juego. Hay varias op­ decidido. Me recordó algo que Mu­
ciones. Kasparov elige una jugada rray Campbell, uno de los progra­
poderosa, pero después se repro­ madores de Deep Blue, había di­
chará a sí mismo no haber jugado cho: "Puedo imaginar por qué a
9 b4, que presentía le hubiera ga­ muchos jugadores de ajedrez les in­
rantizado una duradera ventaja po­ timida Kasparov. Un par de veces
sicional. Estaba preocupado acerca me encontré con su mirada y tuve
de 9 ... e4, complicando las co­ que apartar la vista".
sas, pero podría haber respondido
10 dxe4 i.xc4 1 1 ltid2 i.e6 12 ltid5 11 i.h5
y las blancas están muy bien situa­ U ltih3 (D) ...
das. Como alternativa, indicó la lí­
nea 9 . i.h3 10 e4! , con una agra­
..

dable ventaja espacial.


9 ltig5
A Kasparov le habría encanta­
do cambiar el caballo por el alfil, lo
que significaría que su alfil de g2
podría barrer sobre las casillas blan­
cas, sin oponente. La jugada de ca­
ballo complica la posición, por lo
que no es sorprendente que el cam­
peón del mundo le haya consagra­
do veinte minutos de su tiempo,
antes de decidirse por ella. Las
negras deben preservar el alfil con
9 . . i.g4, o ...
.

9 i.f5
LA PARTIDA 1 05

Una vez rechazado el alfil, Kas­ pensaba elaborar un ataque. Tam­


parov retira su caballo, preparán­ bién a él le gustaría situar un ca­
dose para lanzar una avalancha de ballo en el centro, pero en este
peones en el flanco de rey. Su es­ momento sería cambiado por el ca­
trategia aquí tiene alguna similitud ballo de f6. De modo que la posi­
con la Defensa India de Rey (con ción central está bloqueada por
los colores invertidos) en la que peones y en las próximas jugadas
Kasparov es un gran experto. vamos a ver cómo el juego se desa­
rrolla en ambos flancos.
12 tbd4
15 b4 (D)
Una buena idea. Las jugadas de
los peones centrales de Kasparov
fueron comprometidas, ya que aun­
que ha conseguido ganar algún DIAGRAMA 48
espacio, a cambio también ha debi­ Juegan negras
litado una casilla central importan­
te, de la que se apodera Deep Blue.
13 h6
Una cautelosa, pero segura­
mente sabia decisión, concedién­
dole al alfil una casilla de escape,
en caso de que Kasparov realice el
esperado avance de peones.
14 i.e3
A Kasparov le encantaría poder
cambiar el caballo, ya que entonces
sus peones romperían en el flanco
de rey.
14 c5 Con el caballo en d4, Kasparov
mantiene en reserva su juego en el
Pero no ahora. Si 15 i.xd4, en­ flanco de rey, optando por este
tonces 15 ... cxd4 mantiene la posi­ avance en el flanco de dama. La ju­
ción controlada por parte de las ne­ gada textual también incrementa la
gras. Kasparov pareció un poco presión sobre el centro.
descontento por esta jugada. Sacu­
15 b6
dió una vez la cabeza, se apretó los
labios y se cogió la cabeza con las Cuando Kasparov comenzó a
manos. No iba a ser tan fácil como pensar sobre esta jugada, le queda-
1 06 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

ba una hora y quince minutos para gro situarse en gS, desde donde
el control, en la jugada cuarenta. puede controlar el y e3. Por otra
No puede decirse que tuviera pro­ parte, las blancas pretenden domi­
blemas de tiempo, pero tampoco nar la columna c y el alfil de h3 con­
podía permitirse pensar demasiado trola c8. Reflexión inteligente.
rato. Deep Blue tenía unos veinte
17 a6
minutos más.
A Kasparov le quedaban 50 mi­
16 l:Ibl '1th8 nutos para llegar a la jugada cua­
Es difícil decir qué pinta esta renta. A Deep Blue, 1 hora y 19
jugada. Puede ser que Deep Blue minutos. A diferencia de 16 ... 'lth8,
contemple el momento en que la este pequeño movimiento de peón
posición se abra, en cuyo caso el es comprometido, ya que debilita
rey estará mejor situado en el rin­ la casilla b6. Pero busquemos el la­
cón. Puede ser también que la juga­ do positivo. Deep Blue debía pre­
da signifique "paso". tender jugar ... bS, planteando pre­
sión en el flanco de dama.
17 .l:.b2
18 bxcS bxcS (D)
A mí me gustó mucho esta juga­
da. Hasta cierto punto Kasparov
también dice "paso", pero lo hace DIAG RAMA 49
en una forma más constructiva. La Juegan blancas
torre cubre casillas de la segunda fi­
a b e d e h
la en las que el caballo negro po­
dría, eventualmente, penetrar. Tam­
bién abre la posibilidad de que en 7

un momento dado la torre se incor­


pore al ataque en el flanco de rey
y, por último, prepara un doblaje so­
bre la columna b en una fase ulte­ 4

rior de la partida (con la otra torre


situándose detrás para aumentar el
dominio de la columna). Estaba im­
presionado, ¡pero Gari no lo esta­
a b e d e g h
ba! Más tarde manifestaría que
17 h4 le parecía una alternativa más
fuerte. Mostró la variante que sigue:
19 ii.h3
17 ... a6 18 ii.xd4 cxd4 19 ii.h3 "i/c7
20 t2Jd5 t2Jxd5 21 cxdS. La clave resi­ En lugar de la textual, era ten­
de en que h4 impide al alfil rey ne- tador seguir jugando en el flanco
LA PARTIDA 107

de dama, con 19 g4 .ig6 20 'i:Va4,


pero si las negras se mantienen DIAGRAMA SO
frías (si no es fría Deep Blue, Juegan negras
¿quién lo es?), entonces pueden
defenderse, como indicó el propio
Kasparov: 20 . . . .l:!.fb8 21 IHbl 'i:Vc8.
Si las blancas cambian todas las to­
rres y toman en a6, entonces la
dama negra penetra.
19 'i:Vc7
Kasparov esperaba que las ne­
gras se decidiesen por tomar en f3,
ya que después de 19 ... .ixf3
20 .ixd7 .ixdl 21 .l:!.xdl tbxd7
22 l:tb7, dispondrían de presión a
largo plazo (el caballo, por ejem­
plo, saltará a d5). un fuerte centro de peones, un ca­
20 .ig4 ballo que espera su oportunidad
para situarse en d5 -una vez que el
Kasparov encontró este plan caballo negro sea desviado de f6- y
muy pronto. Esperaba que Deep el alfil negro no tiene juego alguno.
Blue jugase 20 ... tbxg4 21 fxg4 Un humano que tuviese esta posi­
.ig6, lo que permitiría 22 tbd5, do­ ción contra Kasparov se sentiría
minando el juego. La alternativa desmoralizado. Pero ése es nuestro
20 ... .ixg4 también es peligrosa: error. Tenemos que excluir el fac­
21 fxg4, seguido de h4 y g5, lanzan­ tor humano. Deep Blue sigue pro­
do una avalancha de peones. cesando sus jugadas y demuestra
20 .ig6 que su situación no es tan mala co­
21 f4 mo podríamos pensar.

La estrategia blanca se dirige 22 'iVaS


contra el alfil de g6. Kasparov quie­ Una idea descarada. Deep Blue
re enterrarlo, jugando f5. abandona la lucha por casillas y se
dedica a ganar un peón. Pero la ju­
21 exf4
gada es muy fuerte.
22 gxf4 (D) •••

23 .id2
Yo habría apostado una buena
suma de dinero porque Kasparov El campeón del mundo mante­
ganaría esta posición. Dispone de nía ahora su aliento, mientras Deep
1 08 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

Blue pensaba. 23 ... lDxg4 es muy capturase. Su idea es especular con


fuerte aquí. Por ejemplo: 24 'it'xg4 una importante ventaja posicional,
f5 25 'it'xg6 tDf3+ 26 'it;hl lDxd2 obligando al alfil negro a retirarse
27 :xd2 'ii'xc3 y la posición resul­ a h7, dejándolo fuera del juego.
tante es extremadamente difícil de Las lumbreras presentes auguraban
jugar, con blancas, para un huma­ 24 .l:Ib7, pero yo no estaba seguro
no, pero seguro que no para Deep de cómo continuarían las blan­
Blue. Aquí entra en juego la fun­ cas después de 24 ... :fe8. También
ción de evaluación. Deep Blue tie­ Gari estimaba que las negras
ne que concederle un valor a la va­ dispondrían de suficiente contra­
riante y sopesar a continuación los j uego después de 24 . . . lDxg4
méritos e inconvenientes de captu­ 25 'it'xg4 �f6.
rar un peón. Tras tres minutos,
Kasparov hizo un gesto de alivio, al 24 'it'b3
ver que se había producido una tí­ 25 f5 'it'xdl
pica respuesta de computadora: no 26 �xdl �h7
podía resistir la tentación. Aunque Kasparov tiene un peón
23 'it'xa3 (D) menos, mi primera impresión es
que lo estaba haciendo bien: el alfil
de h7 está encerrado a perpetuidad
DIAG RAMA 51 y el peón extra de a6 no va a ningu­
Juegan blancas na parte.
a e d e h 27 lDh3 :fbs
8 28 lDf4
7 Una buena maniobra. Kasparov
s está más cerca de poder situar un
caballo en d5.

4 28 �d8
3 ' Aunque su posición había mejo­
2 rado considerablemente, Kasparov
comenzó a parecer agitado. Tenía
25 minutos para realizar las 12 juga­
das restantes para el control, lo que
no puede calificarse de apuros de
tiempo, pero tenía que jugar con
24 :a2
precisión para conseguir alguna
Kasparov jugó esto inmedia­ ventaja. Deep Blue, en cambio, te­
tamente después de que Deep Blue nía bastante más tiempo en su reloj .
LA PARTIDA 109

Una característica del match fue Yo no me habría apresurado a


que Kasparov siempre ha ido por realizar esta jugada. El peón no va,
detrás en el reloj, algo que no le su­ por el momento, a ningún sitio y
cede en los torneos convencionales. ahora, en cambio, permite que el
Eso, junto con las partidas largas, alfil blanco llegue a b5, desde don­
supone una gran presión adicional. de puede bloquear la columna b y
restringir, así, el contrajuego negro.
29 tt:Jfd5 tt:Jc6 (D)
Veredicto: una pobre decisión posi­
cional de Deep Blue. Quizá sea de­
DIAGRAMA 52 masiado pronto para decirlo, pero
Juegan blancas su maravillosa actuación estratégi­
a b e d e f g h
ca de la segunda partida parece la
excepción antes que la regla.
,, • 8

1 9 • • • m .t 1 33 ..tb5 l:f.a7

6 · ·· � -
. .. . -
� 6
34 'it>g2 g5 (D)

s d m tD• 8 •
"

4 ·8·8· .4 DIAGRAMA 53

3 � �8· • 3
Juegan blancas

2 .: m m • � ·r;, 2
� �ltt • .: ?&l
a b e d e f g h

30 ..tf4 tt:Je5
Jugado al instante.
31 ..ta4
Gari se levantó del tablero y co­
menzó a ir y venir nerviosamente
por el minúsculo estudio. La parti­
da está llegando a su punto culmi­
nante. Kasparov sigue con un peón
A primera vista parece que este
menos, pero está luchando duro
avance es correcto, ya que le permi­
para demostrar que dispone de su­
tirá alguna libertad al alfil de h7, pe­
ficiente compensación.
ro creo que no ha sido jugado en el
31 tt:Jxd5 momento oportuno. Estoy conven­
32 tt:Jxd5 a5 cido, en realidad, de que es otro
1 10 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

error posicional, puesto que permite Kasparov alcanza así el control,


a Kasparov controlar por completo con un colchoncito de cinco minu­
la situación. Estaba convencido de tos. Deep Blue aún tenía en su reloj
que Gari iba a ganar la partida. una media hora. Debe de ser difícil
para Kasparov encontrar jugadas
35 i.xe5+ dxe5
con la rapidez con que Deep Blue
36 f6
arroja las suyas: no le queda tiem­
Ésta es la jugada crucial. La po­ po para relajarse. Por lo general, si
sición negra está cortada en dos. él tiene algún rival presionado, éste
Hay poca conexión entre el flanco se tomará su tiempo para respon­
de rey y el de dama, y esto es muy der, lo que le permite pasear, vol­
peligroso para el rey negro. Aunque ver a sentarse y reconsiderar toda
Kasparov sigue con su peón de me­ la situación, etc. Pero no aquí. De
nos, tanto el caballo como el alfil cualquier forma, ahora que ha su­
están situados de forma soberbia y perado el primer control, puede to­
estas dos piezas casi controlan por sí
solas a las piezas negras (con un po­
marse su tiempo para evaluar 1'
comprobar su plan ( ¡porque lo tie
co de ayuda del peón f6). ne ! ) . Kasparov quiere doblar torre �
36 i.g6 en la columna h, forzando ... h5, lle�
37 h4 gxh4 var luego el alfil de b5 a dl, vía a4,
38 <t>h3 <t>g8 y a continuación tomar el peón de
39 <t>xh4 <t>h7 h5. No será muy fácil de ejecutar,
40 <t>g4 (D) pero las negras están tan pasivas
que existe una posibilidad realista
de poder llevarlo a cabo. Pero la si­
DIAGRAMA 54
guiente jugada de Deep Blue le co­
Juegan negras
ge por sorpresa.
40 i. c7
Esto hizo que Kasparov movie­
se la cabeza en señal de aproba­
ción. Luego diría: "Es la única ju­
gada digna de recordar". Deep Blue
está lista para devolver el peón a
cambio de liberarse, una decisión
poco frecuente en una computado­
ra. Quizá también había visto la red
de mate antes descrita. Kasparov
a b e d e f g h podía jugar ahora 41 /,LJe7, que
a primera vista parece fuerte. La
LA PA RTIDA 1 1 1

amenaza evidente es tbc6, atacan­ mantenga completamente pasiva.


do ambas torres y, al mismo tiem­ Pero no hay nada malo en intentar­
po, el caballo podría cambiarse por lo y Kasparov realiza una última
el alfil que está actuando como de­ tentativa para conseguir sacar algo
fensor del rey negro. Sin embargo, de la posición.
41 ... l:tf8 habría sido una respuesta 43 �h8
razonable, con idea de retomar con 44 �h4 �g8
el peón f. Parece un poco misera­ 45 �a3 �h8
ble, pero no veo cómo podrían pro­ 46 .l:!.a6
gresar las blancas. Gari confirmó
Agudo. Quiere jugar i.c6 y
más tarde que 41 ... l:i.f8 era la me­
i.d5, sellando la columna d y libe­
jor jugada en tal caso, y que no pu­
rando así la torre de f3. Esto repre­
do ver cómo continuar.
sentaría un considerable progreso.
41 tbxc7 l:.xc7 46 �h7
42 l:.xa5 l:.d8
43 .Uf3 (D) Esto impide la amenaza posicio­
nal de las blancas, ya que después
de 47 i.c6 l:.d6, la torre no puede
salir de la clavada porque ahora
DIAGRAMA SS
Juegan negras
no hay jaque en a8. Kasparov sacu­
dió su cabeza antes de sumirse en
a b e d e profunda reflexión. Deep Blue se
contentaba con permanecer atri n ­
cherada e n s u fortaleza, mientras
que Gari no encontraba el modo
de penetrar en ella. Se sentó, suje­
tándose la cabeza con las manos,
los codos hincados sobre la mesa,
durante unos quince minutos. Era
impresionante verle tan concentra­
do, después de cuatro horas de tra­
bajo. Algunos no podían entende r
por qué Kasparov no proponía ta­
blas, pero yo sí creí comprender
por qué seguía buscando una sali­
Como una de las torres está ata­ da: el día anterior había dejado es­
da a la defensa del peón d3, es difí­ capar medio punto, sin necesidad, y
cil que las blancas puedan progre­ ahora no quería dejar escapar la
sar, incluso aunque Deep Blue se más mínima posibilidad de victoria.
112 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

47 �h8 a punto de dormirse. No parecía


justo ¡y es un jugador de ajedrez
Feng-Hsiung Hsu se arrellanó
quien habla! Supongo, por otro la­
en su sillón, sonriendo para sus
do, que Feng también habrá puesto
adentros, mientras que Kasparov,
lo mejor de sí mismo en todo un
por el contrario, estaba pasando un
año de trabajo.
mal rato. En un momento llegó a
parecer que se balanceaba, como 48 l:ta6
Por fin, Kasparov ofreció tablas
en el momento de realizar esta ju­
gada y Feng alcanzó el teléfono ne­
DIAG RAMA 56 gro de la mesa para comentar el
Juegan blancas ofrecimiento con el resto del equi­
po en la sala de control. Era una
formalidad. Tras algunos momen­
tos, Feng extendió una mano, acep­
tando las tablas.
0,5 - 0,5
Kasparov: "La segunda partida
me ha hecho perder la confianza en
mí mismo, aunque la tercera la ha
restablecido. Ayer era, definitiva­
mente, deeper".1
Puntuación después de tres par­
tidas:
Kasparov 1 ,5 - Deep Blue 1 ,5.

Kasparov 1 o 0,5 1,5

Deep Blue o 1 0,5 1,5

' Juego de palabras: Deep = profundo/a; Deeper = más profundo/a. (N. del T.)
LA PARTIDA 113

Miércoles, 7 de mayo

Cuarta partida

DEEP BLU E - KASPAROV

Sistema Pri byl (por transposición)

"Creo que deberíamos considerar este acontecimiento como


un match entre el mejor jugador de ajedrez del mundo y Gari
Kasparov. "
Louis V. Gertsner
presidente de IBM

El gran jefe estaba en la ciudad. Louis Gerstner, presidente de IBM, ha­


bía acudido para felicitar al equipo de Deep Blue por su hazaña. "Lo que us­
tedes han conseguido es importante, dejando aparte el mensaje de que im­
porta menos quién gana y quién pierde, pero ésta es una forma de conseguir
que la gente valore las soluciones tecnológicas." Eso fue lo reflej ado en un
momento. "No quise decir que no importara quién perdiese o quién gana­
se." Muy cierto. Precisamente era porque Deep Blue mantenía el match con
Kasparov igualado por lo que el interés también se había mantenido.
Lamentablemente, el Sr. Gerstner llegó a la sede del match, en el Equita­
ble Building en el centro de Manhattan, en un momento difícil para Deep
Blue. Había comenzado bien, poniendo al campeón a la defensiva. Gari no
parecía a gusto: se revolvía en su sillón y hacía gestos. Pero el campeón
mundial se tomó su tiempo y encontró un brillante sacrificio a largo plazo
de peón, que liberaba a sus piezas de sus restringidas posiciones. Tras una
serie de diez jugadas, todos pudimos ver que la posición cambiaba por com­
pleto de signo. "Dominé por completo a la máquina", dijo Kasparov des­
pués de la partida.
No había falsa modestia alguna por parte del campeón mundial que, por
otra parte, tenía razón. Cuando la marea de una partida transcurre así en un
encuentro entre humanos, es decir, cuando la fuerza que sustenta esa decla­
ración es la del campeón del mundo, entonces el resultado es casi inevitable:
Kasparov 1, Comparsa O. Pero Deep Blue no había leído realmente el guión.
No tení� el sentido del flujo de la partida como nosotros. Simplemente, juga­
ba. Y las jugadas seguían llegando, rápidas y contundentes. Deep Blue no ha-
1 14 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

bía ralentizado su juego por el hecho de que se encontrase en una posición


difícil, sometiendo a Gari a más presión. Kasparov había consumido mucho
tiempo al comienzo de la partida en busca de una solución a sus problemas,
de modo que sólo le quedaban unos veinticinco minutos para realizar sus úl­
timas quince jugadas a un promedio de poco más de un minuto por jugada,
no era capaz de encontrar la forma más precisa de seguir jugando, sobre todo
teniendo en cuenta que Deep Blue "escupía" sus respuestas en breve plazo,
sin apenas concederle un momento de respiro. En la jugada treinta Kasparov
cambió damas, en una tentativa de simplificar la posición. Aunque seguía con
un peón menos, su ataque continuaba, y la mayoría de nosotros vaticinaba
que ganaría. Una de sus torres arrasaba en el corazón de Deep Blue, recupe­
rando el peón y amenazando a otros. Puesto que había tanto donde elegir,
Kasparov debía de sentirse como un niño en Navidad. Parecía como si Deep
Blue estuviese a punto de implorar pero, durante unas jugadas, caminó como
un funámbulo, encontrando la ruta precisa y -a los ojos humanos- precaria
ruta que le habría de conducir a través de los peones de Kasparov. Una vez
que habían quedado en el tablero sólo torres y peones, el objetivo de ambos
bandos era conseguir una nueva dama, empujando alguno de los infantes
hasta la octava fila. Sin embargo, justo cuando las cosas se estaban calentan­
do, Kasparov las puso en su sitio. Ofreció al equipo de Deep Blue unas ta­
blas, que fueron aceptadas casi de inmediato.
Más tarde Kasparov respondió brevemente a las preguntas en el audito­
rio. Parecía cansado. Permaneció en el fondo del escenario y, por una vez,
fue más bien tortuoso con sus respuestas. Sentía claramente la presión de
estas largas y duras partidas. Al preguntársele si alguna jugada en particular
podía haber inclinado la partida de su lado, confesó: "Quizá ... No sé. Pre­
gúntenle mejor a la máquina, puesto que puede calcular estas cosas hasta el
final". De la forma en que evolucionan estas cosas, al final podía resultar
que Kasparov estuviese de acuerdo con el Sr. Gerstner.
1 e4 c6 antícomputadora, tratando de apar­
tarla de su base de datos de apertu­
La Defensa Caro-Kann. Kaspa­ ras. Con esta rara jugada podría ha­
rov solía jugarla al comienzo de su ber tenido éxito.
carrera, pero por lo que yo sé, no
3 t¿)f3 lbf6
ha vuelto a ensayarla últimamente.
4 lbc3 i.. g4 (D)
2 d4 d6
Ahora nos hemos "metido" en
Ésta era la idea. En lugar de ju­ algo habitual. Este sistema se llama
gar una verdadera Caro-Kann, Kas­ Pribyl -por el nombre de un maes­
parov prosigue con su estrategia tro checo, Josef Pribyl- que se
1 A PA IHIDA 115

del tablero, la partida h n l omudo el


DIAGRAMA 57 carácter de la Defensa Fra m:esa. Pe­
Juegan blancas ro hay una importante d i fe rencia:
el alfil negro, a menudo un proble­
ma de dicha apertura, ha q uedado
fuera de la cadena de peones.
11 g4
Como será patente, este avance
es bastante fuerte pero, teniendo en
cuenta las partidas del match, pu e ­

de verse claramente que Deep Blue


tiene predilección por agudos avan­
ces de peón, en especial si atacan
algo. Retrocedamos a la primera
partida, en la que avanzó el peón g,
lo que creó debilidades a largo pla­
zo y, en última instancia, fatales.
especializó en jugarlo años atrás.
¡ Lo que todo el mundo tiende a ol­
Su principal (y algunos dirían que
vidar al avanzar los peones es que
única) virtud es la flexibilidad. Las
no pueden moverse hacia atrás !
negras mantienen sus peones retra­
sados, en espera de que las blancas 11 .i.g6 (D)
definan su posición, antes de com­
prometer su estructura.
5 h3 .i.h5 DIAG RAMA 58
6 .i.d3 Juegan blancas

Un desarrollo sensible, sin pre­


tensiones.
6 e6
7 'ii'e2 d5
Gari define sus intenciones en
el centro.
8 .i.g5 .i.e7
9 e5 �fd7
10 .i.xe7 'ii'xe7
Con los peones cerrados, y blo­ a b e d e g h
queándose uno al otro en el centro
1 16 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

12 i.xg6 hxg6
DIAGRAMA 59
Durante unos momentos Kaspa­ Juegan negras
rov consideró recapturar de forma
clásica, es decir, hacia el centro. Pe­
ro, con visión de futuro, podría ha­
ber considerado que era más fuerte
tomar con el peón f, para presionar
con las torres sobre la columna f.
( ¡ un peón blanco necesita estar en
g2 para proteger el caballo de f3!).
Compárese con la continuación de
la partida, sobre todo después del
inminente sacrificio de peón.
13 h4 tba6
a b e e

Kasparov opta por poner a sal­


vo su rey lo antes posible, a pesar
de que había un plan alternativo, de gestos, agitación nerviosa, sacu­
aunque arriesgado, con 13 ... b5, se­ didas de cabeza y giros de sillón. A
guido de ... tbb6, cuando me pre­ veces parece difícil creer que pue­
gunto si Deep Blue se lo habría da encontrar algo coherente, cuan­
pensado dos veces antes de enrocar do llega a esa situación, pero la ex­
largo. Las negras tienen chances de periencia dice lo contrario. Gari es
ataque, pero su rey ha quedado en emotivo y necesita expresar lo que
medio del tablero. A Kasparov le está pasando por su cabeza. Su pro­
gusta atacar, pero a partir de una blema principal es que su ejército
fundada base estratégica. no está bien situado para apoyar la
ruptura de peones natural en este
14 0-0-0 0-0-0
tipo de posición, es decir, ... c5. Si
15 l::tdgl (D) ...
lo intenta de inmediato, con 15 ...
Ambos reyes han sido puestos a c5, entonces 16 tbb5 ! es molesto,
salvo y todas las piezas desarrolla­ dirigiéndose a d6. Per.J, sea como
das, de forma que el medio juego fuere, ¿quiere realmente abrir la
comienza. Kasparov necesita un posición enfrente de su rey? No.
plan correcto, que no es fácil en­ Entonces debe hallar un plan, por­
contrar, como muy bien sabe. El que las blancas tienen ventaja
campeón del mundo pensó su si­ espacial e iniciativa en el otro lado
guiente jugada durante cuarenta del tablero. Por esta razón Kaspa­
minutos, tiempo durante el que nos rov pensó tanto y, por lo que se ve,
enfrentamos a toda una exhibición fue un tiempo bien invertido.
LA PA RTI DA 1 17

15 t'i:Jc7 17 'iVxf6
16 �bl
El peón g doblado de las negras
Deep Blue no muestra el menor es bastante "feo", como lo es el r e ­
respeto por su oponente, realízando trasado peón e, pero Kasparov
este movimiento casi en el acto. confía en conseguir contraj uego so­
Desconcertante. La textual no es bre la columna, porque el caballo
una jugada de espera, sino una bue­ de f3 carece del apoyo del peón g, y
na estrategia. Cuando la posición se si se mueve, entonces es vulnerable
abre, el rey puede ser vulnerable a el peón f2. 17 ... gxf6 18 g5 habría
los jaques, que Deep Blue habrá, sin sido menos prometedor, y a las ne­
duda, previsto en sus cálculos. Un gras les habría resultado más difícil
buen jugador humano habría juga­ conseguir contrajuego. Las blancas
do aquí por puro instinto. podrían continuar, en tal caso, con
t'i:Jdl-e3-g4, salvo que las negras lo
16 f6
impidieran.
Esto es lo que Kasparov había
18 .l:r. g3 l:tde8
visto durante su larga reflexión. Es
una jugada arriesgada que compro­ A Kasparov le habría encantado
mete la estructura de peones, pero liberarse con ... e5, pero después de ...
que también le concede una posibi­
19 .i:r.el
lidad de contraataque.
. .. tendrá que pensárselo dos ve-
17 exf6 (D) •••

ces.
19 .U.hf8
DIAGRAMA 60 20 t'i:J dl e5
Juegan negras
"Al pensar durante cuarenta
minutos encontré este plan, y sabía
que Deep Blue no lo entendería"
(Kasparov). Esto es lo que Kaspa­
rov había estado construyendo du­
rante sus últimas jugadas. A part i r
de una posición restringida y bl o­
queada por sus propios peones, es­
te sacrificio de peón a largo plazo
libera a todo el ejército negro. En
una prueba de respeto por e s t a e x ­
celente idea, Deep Blue rctrilmyó
la cortesía a Kasparov, ded icándole
más tiempo de "reflexión" que a
118 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

ninguna otra jugada: exactamente siciones en las que uno de los ban­
siete minutos, antes de decidirse dos sacrifica un peón en busca de
por "tragar" el peón. futuras compensaciones posiciona­
les. La posición negra ha sido
21 dxe5 Vif4 (D) transformada: todas y cada una de
sus piezas están en juego, los peo­
nes blancos parecen de repente
DIAGRAMA 61
vulnerables y, aparte de sentarse y
Juegan blancas tratar de conservar el material
(una estrategia que en última ins­
tancia está condenada al fracaso)
no veo ningún plan decente para
las blancas.

23 tll c3 tll dc5


24 b4 (D)

DIAG RAMA 62
Juegan negras

22 a3

Nadie pudo comprender del to­


do esta modesta jugada de peón.
A la larga es útil, ya que crea un es­
cape de seguridad para el rey por
a2, pero ¿y en lo inmediato? Deep
Blue pronto nos lo hará saber.

22 tll e6

Estaba convencido de que Kas­ Cuando Deep Blue realizó este


parov acabaría ganando la partida. avance de peón, pensamos que se
A las computadoras les resulta había producido algún cortocircui­
muy difícil evaluar este tipo de po- to en su estructura. Parece comple-
LA PARTIDA 119

tamente estúpido mover los peones


del enroque. Sin embargo, ambos DIAGRAMA 63
contendientes tenían un entendi­ Juegan negras
miento de la posición más profundo
que ninguno de los espectadores.
8
Deep Blue no podía expresarse
en palabras, sólo en jugadas, pero
luego Kasparov sí tuvo algo que
decir al respecto: "Esperaba b4 y
b5. Creo que es una brillante de­
cisión posicional. En realidad, es
la única posibilidad con que cuen­
tan las blancas para conseguir con­ 2
trajuego. Abren la columna b y co­
mo las negras tienen un peón me­ a b e d e g h
nos, es muy difícil organizar un ata­
que contra el rey blanco. De hecho,
la columna abierta también puede
ser utilizada por las torres blancas. 30 'ii'xe3
Por otra parte, el peón débil de c6
también les concede a las blancas "Aquí perdí los nervios. Cambié
algunas chances en el final". las damas porque mi rey estaba ex­
puesto y estaba empezando a que­
24 ltJd7 darme sin tiempo. Si en lugar de
25 'ii'd3 ilf7 ello hubiese jugado 30 . l:.t7, la
..

máquina habría tenido dificultades


Protegiendo el peón de g6. Deep para realizar cualquier jugada"
Blue prosigue con su plan. (Kasparov). A estas alturas a Kas­
parov le quedaban 14 minutos para
26 b5 ltJdcS las diez jugadas restantes, de modo
27 ile3 ilf4 que no quería ninguna complica­
ción en el tablero, pero con la tex­
La dama blanca ya no está ata­ tual tira por la borda parte de su
cando g6, de modo que Kasparov ventaja, aunque no toda. 30 ... :n,
vuelve a ocupar con su dama la seguido de ... :ef8, habría incre­
fuerte posición que antes tenía. mentado la presión hasta tal punto
que las blancas estarían cerca de
28 bxc6 bxc6 reventar.
29 :dt <:Ji;c7
30 �al (D) 31 fxe3
1 20 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

Kasparov sigue jugando bien en 37 .:r.c3+, con un fuerte contraata­


el final y contra cualquier humano que. Para aquellos interesados en
que pueda usted nombrar, yo apos­ el análisis, veamos qué podría pa­
taría por el campeón, pero en este sar: 37 ... 'it>d8 38 .:r.b8+ �d7
momento Deep Blue vuelve a mos­ 39 .:r.b7+ (D).
trar su fuerza. Se defiende con toda
su habilidad táctica y frustra cada
DIAGRAMA 65
intento de Kasparov.
Juegan negras
32 .:.b3
a b e d e g h
33 ttld4
34 .:r.bl (D) 8
- -
DIAGRAMA 64
Juegan negras

g h 4
a b e d e

8
2

a b e d e g h

Ahora las negras harían bien en


2
repetir jugadas, ya que 39 ... �e8
40 .:.es+ ttld8 41 e6 es un poco me­
jor para las blancas. Esto demues­
a b e d e g h
tra lo cuidadoso que hay que ser al
jugar contra Deep Blue, debido a
su agudeza táctica. Siempre busca.
34
La continuación entonces sería 41
Gari me dijo que su intención /
. . . .:.xc2 42 .:.xd8+ 'ifi>xd8 43 e7+
original era jugar 34 ... ttlxd4 �e8 4f exf8'if+ �xf8 45 .:r.d7. "Un
35 exd4 ttle6 y aunque las negras si­ hum,/no habría perdido aquí los
guen con un peón menos, se diría jldV¡os, pero la máquina sigue ju­
que están a punto de recuperarlo. gando con solidez" (Kasparov).
Los peones de d4 y c2 están ataca­
35 ttlce2 .:r.xg4
dos y los peones del flanco de rey
son vulnerables, pero entonces lle­ Inmediatamente después de la
garía el shock: 36 ttlxd5+ cxd5 partida, Kasparov pensaba que po-
LA PARTIDA 121

siblemente fuese esta jugada la que tan fácil. La forma en que a partir
dejaba escapar la victoria, sugirien­ de aquí juega al ajedrez Deep Blue
do en su lugar 35 ... l:.ft2. Sin equivale a encontrar un sendero en
embargo, al analizar después esta un campo de minas. Sin cometer
última, no me pareció convincente, errores, Kasparov sigue presionan­
porque de nuevo la táctica viene en do y la mayoría de los humanos ha­
auxilio de Deep Blue: 36 tllc l brían sucumbido ante este tipo de
tllxd4 37 exd4 tll e6 38 l:.hb3. ¿Ha­ presión. Kasparov sólo tuvo una
bía comprendido, quizá, Deep Blue palabra para describir el juego de
que abrir la columna b le permitiría Deep Blue en el final: "Perfecto".
salvar el juego con tantas posibili­
37 tllxd4
dades? Si el caballo toma en d4, las
38 exd4 l:.xd4
torres dan mate al rey negro.
39 l:.gl l:.c4
36 tllxe6+ tllxe6 40 l:.xg6
37 tll d4 (D) ...
Las blancas toman tantos peo­
nes como pueden y su rey sobrevi­
ve por los pelos.
DIAGRAMA 66
Juegan negras 40 l:.xc2
a b e d e
41 l:.xg7+ �b6
42 l:.b3+ �cS
8
43 l:.xa7 (D) •••

DIAGRAMA 67
Juegan blancas

e d e g h

La única esperanza de tablas ra­


dica en cambiar caballos, incluso si
hay que desprenderse de un peón.
El cambio abre la posición, permi­
tiendo a las blancas recuperar la
actividad de una pieza. Pero no es
1 22 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

43 :n+ be haber tenido esto presente, des­


44 :m de luego añadiéndole presión.
Amenazando mate en una, pero 49 l:.e2
Deep Blue lo tiene todo controlado. 50 lle7
45 llb4 En este momento muchos es­
Ahora Deep Blue amenaza ma­ pectadores pensaban que Kaspa­
te en una, con 46 :as. rov había dejado escapar una opor­
tunidad, con 50 ... d4, aunque si las
45 l:tcl+ blancas juegan correctamente, la
46 .l:!.cc2 partida también debería finalizar
47 :et+ en tablas. Por ejemplo: 51 e6 �c4
48 52 h5 d3 53 h6 :el+ 54 �b2 d2
Kasparov podría haber repetido 55 l:.d7 dlW 56 :xdl l:.xdl 57 e7,
jugadas y forzar tablas, pero lo in­ donde ganan las blancas, es la va­
tenta de nuevo. Las blancas deben riante más bonita.
ser precisas para conseguir tablas. 50 :h2
48 .l:!.xbl+ 51 .l:!.h7 �c4
49 <li>xbl Está claro por su conducta que
Aunque las blancas tienen un en su fuero interno Kasparov había
peón de más, las negras tienen chan­ catalogado ya la partida como ta­
ces ganadoras. Los peones blancos blas y que seguía moviendo las pie­
están dislocados, lo que hace difícil zas por inercia. Se levantó y paseó
su avance. El rey está atrapado en en tomo a la mesa, sacudiendo la
la última fila y en grave peligro de cabeza y apretando los labios.
recibir mate con una combinación 52 :c7
de rey negro, peones y torre. Aún
hay un factor más a tener en cuenta Una buena jugada. Impide que
con tan poco material en el tablero. las negras jueguen muy activamen­
En la programación de Deep Blue te con su rey, puesto que tendrá
se encuentra incluida una base de que proteger el peón c.
datos con todos los finales de cinco
52 c5
piezas -incluyendo a los reyes- de­
53 e6 l:.xh4
sarrollada por Ken Thompson, uno
54 e7 l:te4
de los pioneros del ajedrez ciberné­
55 a4 �b3
tico. Significa que cualquier final a
56 'it>cl
que pueda llegarse, con este núme­
ro de piezas, será perfectamente ju­ Y aquí Kasparov, sin jugar,
gado por Deep Blue. Kasparov de- ofreció las tablas, que fueron inme-
LA PARTIDA 1 23

posible variante: 56 . . c4 57 a5 c3
.

DIAGRAMA 68 58 'iii>d l d4 59 a6 d3 60 a7 lfa4 61


Juegan blancas .:.b7+ �c4 62 �el d2+ 63 �e2 :al
a b e d e Q4 .:.d7 y las blancas deberían ganar.
Las escasas variantes que he in­
dicado en este final demuestran
lo complicada que es la tarea de
encontrar las jugadas correctas. En
este tipo de posiciones no hay otra
cosa que el mero cálculo, es decir,
lo que Deep Blue hace mejor. Y
eso le permitió defenderse brillan­
temente, en una difícil posición.
Kasparov debe estarse preguntan­
do qué es lo que se necesita para
superar a la máquina. "Gari estaba
concentrado. Nunca creí que deja­
ría escapar la partida", dijo Mike
diatamente aceptadas por el equi­ Valvo. Pero no fue Kasparov quien
po de Deep Blue. estropeó la partida, sino que fue
Deep Blue "quien" la salvó. Al ter­
0,5 - 0,5
minar la partida Gari parecía nece­
Si quisiera, podría liquidar todos sitar desesperadamente un par de
los peones del tablero, con 56 ... días de descanso.
�xa4 57 lhc5 lhe7 58 .:.xd5. Pero Después de cuatro partidas, la
en cambio sería muy peligroso tra­ puntuación era:
tar de forzar la victoria. He aquí una Kasparov 2 - Deep Blue 2.

Kasparov 1 o 0,5 0,5 2

Deep Blue o 1 0,5 0,5 2


Entrevista con
Oari Kasparov

Jueves, 8 de mayo

Me encontré con Gari, en su suite del hotel, el jueves por la tarde, el día
siguiente a la cuarta partida. El campamento de Kasparov es una mezcla de
corte medieval cruzada con un cuartel general de operaciones bélicas. Al­
rededor de las paredes de la amplia habitación se habían dispuesto mesas en
forma de L. Sobre ellas había tres ordenadores con todo un racimo de ca­
bles saliendo de ellos, así como pilas de papeles y un tablero de ajedrez con
sus piezas al final.
En distintos lugares de la habitación se encontraban diversos miembros
del entorno de Kasparov. Sentado en el sofá del medio estaba su segundo,
Yuri Dojoian, mirando en televisión un partido de hockey sobre hielo. Se le
unió Michael Jordakovsky, un amigo ruso de Kasparov, que vive en Estados
Unidos. También estaba allí Frederic Friedel. La madre de Gari -el verda­
dero jefe- parecía estar ocupada. Más tarde llegó la amiga de Clara Kaspa­
rova, Nelly Denisenko. Como los Kasparov, también ella es una emigran­
te de la comunidad armenia en Bakú y ahora es la manager de la oficina de
Kasparov en Moscú. Gari inspira una extraordinaria lealtad a aquéllos
que trabajan para él. Al solucionarle los problemas cotidianos, le permiten
concentrarse totalmente en su trabajo.
Kasparov parecía un hombre que se hubiese pasado la mayor parte del
día en la cama (disfrutando de ello). No se había afeitado y estaba vestido
de manera informal, un cambio con respecto a su habitual imagen pública.
La noche anterior parecía hecho polvo tras la larga y dura partida, pero des­
pués de haber dormido bien estaba contento de poder hablar largo y ten­
dido acerca de sus sensaciones en este momento crucial del match. Seguía
LA PARTIDA 1 25

costándole tener que aceptar la derrota de la segunda partida. Que una com­
putadora pudiese jugar de forma tan humana era algo que quedaba fuera de
su comprensión, y tuvo que convencerse a sí mismo de que no se había pro­
ducido ningún tipo de influencia externa hacia la mitad de la partida. Resul­
tó difícil desviarle hacia otros temas, pero una vez que nos sentamos enfren­
te del tablero, pudimos ponemos manos a la obra.

Daniel King (DK): Háblenos de la cuarta partida.


Gari Kasparov (GK): En esta partida comprendí que la mejor forma de jugar
contra la máquina era realizar un sacrificio de peón a largo plazo, lo
que requería que la computadora efectuase evaluaciones sobre muy dis­
tintos factores.

DK: ¿No encuentra usted descorazonador el hecho de que Deep Blue siga
escupiendo jugadas, sin que le afecte encontrarse en una mala posi­
ción?
GK: Sí, eso me somete a una enorme presión, y ésa es la razón por la que
cambié damas en la cuarta partida. Estaba preocupado por mi rey, no
tenía mucho tiempo. . . , pero, objetivamente, fue un error.

DK: ¿Está usted sorprendido por su tenacidad?


GK: No. Sólo estoy sorprendido por su comportamiento en la segunda par­
tida.

DK: Pero es más resistente que el año pasado, ¿no?


GK: Sí, tiene mejores conocimientos de ajedrez, evita malas situaciones, pero
sigue teniendo muchos problemas.

DK: ¿Cuáles considera usted que son sus problemas fundamentales?


GK: Hay varias cosas que no entiende bien. Por ejemplo, en la tercera partida,
donde encontré un orden de jugadas que le obligó a salir de su base de
datos, y con lo que sencillamente conseguí una buena posición, pero tras
lo ocurrido en la segunda partida no estaba del mejor ánimo para jugar.

DK: ¿Cree usted que este match es más agotador que un torneo normal?
GK: Sí, es más agotador. Sobre todo porque la preparación es muy difícil. Es
difícil saber si debes entrar en las líneas principales o bien cortar con la
teoría o con cualquier otra cosa. En realidad requiere una preparación
específica a largo plazo. Si entro en las líneas de juego principales, pa­
ra estar completamente seguro de lo que juego tengo que comprobarlo
1 26 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

con otra computadora. En la primera, tercera y cuarta partidas evité las


líneas principales y mi estrategia funcionó bien. En la segunda partida
mi estrategia fue errónea.

DK: Me parece que es la primera vez, en sus encuentros con computadoras,


que ha modificado usted su estrategia en un alto grado, con jugadas co­
mo 1 d3 y . . . c6, ... d6 en la última partida. ¿Se siente usted a gusto con
estas extrañas aperturas?
GK: No del todo. No sé cuál es la elección correcta, pero la única alternativa
es permitir que la máquina juegue regularmente y descubrir su reperto­
rio de aperturas. Por el momento, es una entidad desconocida.

DK: ¿Le ha enseñado esta experiencia algo acerca de usted mismo, quizá
que confía usted en exceso en su propia preparación de aperturas?
GK: Sí, confío en la preparación. Trabajo duro. No me importa prepararme
para Deep Blue, pero me gustaría conocer su repertorio de aperturas. Si
juega diez partidas y yo puedo estudiarlas, entonces sabré qué es lo que
tengo que buscar, pero en este momento no es fácil para mí jugar las lí­
neas teóricas importantes, puesto que no dispongo de información acer­
ca de mi oponente y al mismo tiempo sé que mi oponente lo sabe todo
sobre mí y que además ha realizado una preparación especial.

DK: Pero sus aperturas y su preparación teórica tienen la reputación de ser


las mejores del mundo...
GK: Pero cuando tengo que jugar contra Anand o contra Kramnik, sé que
hay un repertorio limitado de aperturas que pueden plantearme.

DK: ¿Por qué tiene usted miedo de los análisis de aperturas de Joel Benja­
min?
GK: No se trata de Joel Benjamin o del resto del equipo. No diría que no ten­
go respeto por su preparación teórica, pero sí que tengo, digamos, poco
respeto. La cuestión es que estos tipos tienen acceso a la entidad ajedre­
cística más poderosa del mundo. Sé lo que puedes hacer incluso con el
intelecto limitado de los progf!!mas de ajedrez para PC, si eres un buen
jugador, de modo que imagín�ede hacer Deep Blue estu­
diando mis partidas con tiempo ilimitado.
Quizá yo esté sobrestimando su capacidad para guiar a Deep Blue,
pero soy el primero en enfrentarme a una máquina así, con toda esa
preparación entre bastidores. Y no quiero ser el primer hombre en ve­
rificar la calidad de su preparación. La gente dice que tengo miedo,
LA PARTIDA 1 27

pero tengo miedo porque no tengo idea acerca de lo que es Deep


Blue. . . Déjeme con mi ordenador portátil durante la partida y le ase­
guro que jugaré 1 e4.

DK: ¿Pedirá usted eso el año que viene?


GK: Ya veremos.

DK: Hablemos sobre las dos últimas partidas. ¿Teme usted perder?
GK: Ésa es una posibilidad pero, lo diré una vez más, creo que la segunda par­
tida distorsionó la evolución normal del match. Creo que su desarrollo
influyó sobre mi ajedrez en la tercera y cuarta partidas. La segunda me
exigió un gran derroche de energía y después estaba realmente furioso.
No me pude preparar normalmente. Jugué la tercera y la cuarta partidas
bajo una gran crisis. Creo que en condiciones normales habría consegui­
do ganar, al menos, una de esas dos partidas. Estaba jugando razona­
blemente bien. Estoy orgulloso, por ejemplo, de la primera partida. Tam­
bién jugué bien algunas fases de la tercera. La cuarta fue muy buena, ex­
cepto que omití una jugada ( ... .l:t.t7, en lugar de cambiar damas - DK) .
Aparte de eso, jugué una brillante partida. Deep Blue también jugó de
forma brillante, pero yo estuve cerca de ganar.
Ahora creo que estoy jugando mejor que Deep Blue, eso está claro
para mí. Pero pase lo que pase en este match, sé que Deep Blue es
vulnerable, a menos que el hombre -en este caso, yo- no esté en la
adecuada disposición mental. Sólo puede ganar a causa de una debili­
dad humana.
De hecho, si examina usted el match, no ha ganado una sola partida. Me
rendí en la segunda, pero se ha demostrado que la posición es tablas.
Deep Blue no tuvo nada que ver con la victoria.

DK: Pero usted sólo ha ganado una partida. Es muy difícil llegar a una con­
clusión siguiendo su razonamiento.
GK: Eso es cierto. Pero de nuevo puedo argumentar que he disputado esas
cuatro partidas bajo una importante desventaja. No tengo información
acerca de Deep Blue.

DK: De acuerdo. Permítame hacerle una sugerencia. ¿Qué le parece distri­


buir de forma azarosa las piezas en la primera fila para evitar cualquier
preparación teórica, es decir, según la propuesta de Bobby Fischer?
GK: Entonces Deep Blue estaría muerta. No sabría desarrollar sus piezas
normalmente. La razón por la que Deep Blue tiene tanto éxito y por la
1 28 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

que otras computadoras o programas están mejorando, es porque han


podido explotar la teoría de aperturas. Las computadoras pueden sobre­
vivir gracias a la teoría de aperturas. Ya ha visto usted lo que ha pasado
cuando he jugado 1 d3 (tercera partida). Deep Blue consiguió una posi­
ción muy dudosa (Gari se lleva los dedos a la nariz).

DK: Yo no entendí por qué jugó ... i.. e7 en la tercera partida (en la quinta
jugada). Lo normal es ... g6.
GK: Pero a las computadoras no les gusta fianchettar sus alfiles, porque se­
gún su comprensión del ajedrez debilitan dos casillas.

DK: Al jugar contra Deep Blue, ¿cuál ha sido la principal conclusión a que
ha llegado?
GK: Que hay que tener mucho cuidado. Deep Blue lucha hasta el final, y no
puedes contar con que se produzca ningún tipo de error humano (aun­
que parece que eso fue lo que sucedió en la segunda partida con .:a6),
pero normalmente no puedes contar con ello.
Obviamente, han hecho muy buen trabajo desde el año pasado. Pero no
creo que la máquina se acerque a la descripción de Monstruo Invenci­
ble. Está lejos de ello. Hay demasiados flecos sueltos. Las debilidades
son evidentes. Con todo, Deep Blue no comete el tipo de errores tácticos
que normalmente se producen en una partida entre seres humanos, y pa­
ra vencerla hay que superar numerosos trucos tácticos.
Mi predicción es que en el futuro las máquinas de jugar al ajedrez se
harán cada vez más fuertes, pero todas y cada una de ellas serán vulnera­
bles por el mejor humano en su mejor momento. Seguirán cometiendo
errores.

DK: Sin embargo, ahí las tenemos. Han conseguido un enorme progreso.
GK: Oh, sí. Un gran progreso. Soy el primero en afirmarlo. Pero si lo que
pretenden es desafiar la supremacía humana, entonces tendrán que su­
frir un test más serio. No con las condiciones de este match.
Realizaré una exigencia categórica para el próximo match, en el sentido
de que todas las impresiones gráficas de Deep Blue se conserven en lu­
gar seguro y que sean posteriormente distribuidas, al final del match.
Como si se tratase de planillas. Quiero que esas planillas sean rellenadas
al final de la partida, para que nadie tenga la oportunidad de realizar
"correcciones ". Sólo de esta forma podrán quedar todos a salvo de sos­
pecha. . .
LA PA RTI OA 1 29

Gari estaba a medio gas, pero su madre le hacía señales desde atrás para
protegerlo. Había estado hablando durante mucho tiempo y ya comenzaba
a desfogarse. A estas alturas todo el entorno había entrado ya en la habita­
ción, preparándose para cenar, de modo que nos despedimos y Kasparov
volvió a mirar el hockey sobre hielo.
Por mi parte, pensaba que sería interesante tener una charla con el gran
maestro del equipo Deep Blue, Joel Benjamin, para ver si respondía a las
críticas de Gari y para hablar en términos más generales acerca de su traba­
jo con el equipo de IBM. Conseguí hablar con él durante la siguiente parti­
da, en uno de los descansos en la sala de operaciones de Deep Blue.
DK: ¿De qué forma ha ayudado usted exactamente al equipo de Deep
Blue, desde agosto pasado?
Joel Benjamin (JB): Mi trabajo consiste en jugar con el programa, tratando
de detectar posibles errores, comunicar esta información a los progra­
madores, sentarme con ellos y trabajar sobre las evaluaciones, situando,
quizá, las evaluaciones en un contexto más preciso.

DK: ¿De modo que no eran sólo análisis de aperturas?


JB: No, el análisis de aperturas sólo ocupaba una porción relativamente pe­
queña de mi tiempo.

DK: Por lo tanto, se trataba más bien de mejorar su función de evaluación ...
JB: Sí, tratando de conseguir que jugase mejor al ajedrez. Porque si queda­
mos ganar, realmente tenía que ser jugando, antes que por una buena bi­
blioteca de aperturas.

DK: Sí, esto parece quedar claro. Kasparov está evitando la teoría de aper­
turas conocida, de modo que es una partida más limpia de ajedrez.
JB: Sí, sería estupendo que tuviésemos ese enfoque en más matchs.

DK: ¿Qué opina de las declaraciones de Kasparov, de ese asunto de la 'Ma­


no de Dios' ... ?
JB: Bueno, es imposible. Tenemos un árbitro del match in situ y no hay for­
ma alguna de manipular el juego. Pero no sé por qué tendrfamos que
querer manipularlo. Incluso si lo hiciéramos, ¿cómo podrfamos conse­
guir que Deep Blue jugase mejor de lo que lo hace?

DK: Quizá podrían ustedes sobrescribir una jugada.


JB: Puedo decirle, por ejemplo, que cuando Deep Blue jugó iLe4 (segunda
partida) mis comentarios probablemente no pudiesen reproducir.\·e,
1 30 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

porque pensé que realmente era una jugada estúpida. Yo mismo no ha­
bría jugado toda mi vida i.e4.

DK: ¿Por qué cree usted que la máquina descartó 1i'b6? (véanse comenta­
rios a la segunda partida).
JB: Bueno, era una situación muy, muy complicada y creo que simplemente
encontró una respuesta. Por mi parte, aún no he verificado Los Libros de
análisis.

DK: Según Gari, fue algo muy, muy profundo.


JB: Era profundo, pero puede haber encontrado algo.

DK: ¿Puede usted verificar esto posteriormente?


JB: Está en Los Libros. Incluso el árbitro Lo ha visto ya y no tiene problemas
con ello. Todo está en regla, no hay nada inusual.

Todo parecía en orden. Pero imagino que Kasparov podría responder:


¿por qué tanto secretismo? ¿Por qué no pueden mostrarse las impresio­
nes gráficas de los análisis, a fin de que todos puedan quedar libres de sospe­
cha?
LA PARTIDA 131

Sábado, 1 O de mayo

Quinta partida

KASPAROV - DEEP BLUE

Apertura Réti

"El ajedrez es la guerra. "

USA Today
Titular de portada.
Viernes, 9 de mayo.

Ésta es la versión tabloide del match, así como la forma en que se expre­
saba Gari, y quizá fuese la descripción más precisa del estado del juego. De
hecho, la crónica reflejaba las opiniones de los aficionados que visitaban el
match en el Equitable Building, pero el titular estaba elegido a propósito
para vender más. La cobertura había sido extraordinaria. Esta crónica se
publicaba a la mañana siguiente del día de descanso, en otras palabras,
cuando no había ningún resultado del que informar, lo que dice mucho por
sí solo. El match continuaba siendo noticia. No se trató simplemente del
flash de la primera partida y fin de la historia. Todos los periódicos habían
estado cubriéndolo, cada uno bajo un ángulo diferente. El New York Times
había publicado informes diarios del match, respetables como se podría es­
perar, y en un tono serio. El Wall Street Journal publicó el primer día un tra­
bajo sobre el crecimiento del negocio del software ajedrecístico, y seguía
con una historia de portada en su sección "Marketplace", realzando la pu­
blicidad del grupo IBM.
Y estas historias no eran meros impactos publicitarios. Reflejaban la fas­
cinación genuina del público por el match. Casi sin excepción, todo el mun­
do apostaba por Kasparov. Lo sabemos no sólo por encuestas realizadas en
el auditorio, sino también por las comunicaciones que llegaban al Club Kas­
parov de Internet.
Con razón o sin ella, el match se estaba viviendo como una metáfora de
la lucha del hombre contra la invasión de la tecnología en nuestras vidas, si
bien resultaba chocante que nos llegasen tantos mensajes de apoyo a Kaspa­
rov vía Internet. Los mensajes variaban desde el sucinto " ¡Espero que Gari
haga bailar al monstruo ! " al más explícito " ¡Adelante, Gari! ¡Dale en su ca-
132 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

bezón de silicio! " y a mí me gustó en especial " ¡ ¡ ¡Dale una patada en el culo
a ese montón de tornillos ! ! ! ", aunque no comprendo muy bien por qué tres
· signos de admiración. Otros ofrecían consejo a Gari, desde el práctico: "¿Le
ha dicho alguien que debería usar un PC de 604ev con 250 MHz (en el en­
trenamiento)?", hasta el más esotérico: "Quizá, en lugar de indagar sobre la
psiquis de la computadora, debería relajarse y dejar que la mejor computa­
dora del mundo jugase la partida: el subconsciente humano. Cualquier ju­
gador de baloncesto sabe que la mejor forma de encestar siempre es tirando
a canasta. El cálculo a un nivel consciente se interpone en el camino del ce­
rebro". Creo que venía de California. Había uno que contenía una mezcla
de consejo y de advertencia: "El hombre enfadado se derrotará a sí mismo,
tanto en la batalla como en la vida". Máxima de Samurai. Aquella mañana
Kasparov realizó un requerimiento oficial para que las impresiones gráficas
de Deep Blue se metieran bajo sobre inmediatamente después de la partida,
y fuesen entregadas al árbitro para su custodia. Seguía obsesionado con la
idea de que podría haber mediado intervención humana en momentos cru­
ciales de la partida, y quería ver exactamente cómo tomaba sus decisiones
Deep Blue en cada jugada. He visto a Gari furioso antes y eso puede tradu­
cirse en ambos sentidos. A veces explota pero, muchas otras veces, consigue
canalizar positivamente su enfado y puede incluso conseguir resultados su­
perlativos.
Parecía concentrado cuando llegó al tablero. Realizó otra apertura cau­
telosa con blancas, dejando que Deep Blue incurriera en jugadas determi­
nantes antes de reaccionar. En la cuarta jugada la máquina cambió su alfil
por un caballo y eso condicionó el tono de la partida. ¿Serían los alfiles de
Kasparov más fuertes que los caballos de Deep Blue? Al principio parecía
que Gari estaba consiguiendo hacerse con la iniciativa, a medida que el jue­
go se abría. Una posición abierta es exactamente lo que los alfiles quieren a
fin de conseguir mayor radio de acción sobre el tablero. Sin embargo, Kas­
parov admitió después que la evaluación posicional de Deep Blue había
sido brillante. Los caballos iniciaron una danza enfrente de Kasparov,
creando todo tipo de amenazas. Más tarde Kasparov confesaría: "Estoy or­
gulloso de que con tantas piezas alrededor y con menos tiempo en el reloj,
consiguiese arreglármelas para no perder nada". Sin duda, jugadores de
otro nivel se habrían roto.
Kasparov había salido prácticamente indemne de sus problemas cuando
Deep Blue tomó una pobre decisión, proponiendo el cambio de damas a fin
de ganar un peón, pero a costa de entregar la iniciativa a Kasparov. Fue una
curiosa elección. A veces "La Cosa" juega como un dios y al momento si­
guiente opta por lo que para nosotros es un error estratégico elemental. La
LA PARTIDA 133

torre de Kasparov penetró en la posición enemiga, tomando un peón y ame­


nazando otros. Si un par de jugadas antes los caballos de Deep Blue pare­
cían formar parte de una bien entrenada división de caballería, ahora produ­
cían la impresión de ser un par de jamelgos trabajando en los extremos
opuestos de una granja de mil acres y, de encontrárselos en su camino, Kas­
parov los habría reducido a un montón de estiércol. Pero es precisamente
en esos momentos, cuando se enfrenta a una derrota casi inminente, cuando
Deep Blue nos sorprende. De algún modo había conseguido coordinar sus
piezas de nuevo y entonces, en lugar de limitarse a defenderse, entregó su
restante peón del flanco de rey para lanzar un tremendo contraataque sobre
el rey de Kasparov con torre, caballo y peón. A medida que Kasparov se
apresuraba a avanzar su peón hacia la octava fila para conseguir una nueva
dama, el rey de Deep Blue realizaba una marcha hacia la base del tablero
para incorporarse al ataque, llegando justo a tiempo de forzar las tablas.
"Estuve muy, muy cerca ... fue un milagro que las negras hubieran podido
escapar" (Kasparov).

1 t¿)f3 partida. Podemos razonablemen­


te asumir que esto sacó a Deep
Kasparov prosigue con su estra­
Blue de su base teórica de datos, ya
tegia experimental, evitando las lí­
que pensó durante unos minutos
neas teóricas importantes y espe­
sobre su siguiente jugada, en lugar
rando a ver qué hace Deep Blue
de responder al instante.
antes de comprometer la posición
de sus peones.
4
1 d5
Todos los expertos en ajedrez y
2 g3 � g4
computadoras estaban afirmando
3 � g2
que las máquinas tienen una acusa­
En la primera partida Gari jugó da tendencia a preservar sus alfiles,
3 b3. cuando Deep Blue los entristeció a
todos cambiando. Como nos dijo el
3 l1Jd7
equipo, éste es un tipo diferente de
4 h3
máquina. La jugada sorprendió tam­
Plantear al alfil la cuestión de bién a Kasparov, que se revolvió en
cambiar o no cambiar es una bien su sillón, se desabrochó el botón su­
conocida estrategia, pero no tan perior de la camisa para aflojar la
frecuente en esta primera fase de la corbata, y se dispuso a pensar du-
1 34 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

rante varios minutos, antes de con­ De nuevo se aplica lo ya dicho.


testar. Esto era un negocio. Debió de
10 ..tb4+
haberse sentido tentado a desequili­
brar la posición doblando el peón f, Esta jugada se basa en una inte­
pero finalmente prefirió quedarse ligente idea. El jaque no consigue
con una posición más ortodoxa. nada en sí mismo, pero sí dificulta
la progresión del desarrollo blanco.
5 ..txf3 c6
1 1 c3 no es posible, debido a
Asegurándose de que el alfil se 1 1 ... tllxd3+. Si 1 1 tllc3, entonces
estrella contra un muro. las negras explotan la clavada con
1 1 ... tll d5 12 ..td2 'iVa5, forzando
6 d3 e6
un cambio de piezas que deja a las
7 e4 tll e5
negras bien situadas. El cambio de
Conseguir la pareja de alfiles alfiles con 1 1 .i.d2 facilita la inme­
juega en favor de Kasparov, pero diata tarea de las negras, ya que se­
para conseguirla ha perdido tiem­ ría imposible que las blancas bus­
po. Antes de proseguir con su desa­ casen la ventaja con un solo alfil
rrollo debe retirar el alfil o no dis­ sobre el tablero. De modo que nos
pondrá de ventaja alguna. queda ...

8 ..tg2 dxe4 11 tll d2


9 ..txe4 tll f6 ... pero el caballo bloqueará el
10 ..tg2 (D) alfil de el durante un par de juga­
das.
DIAGRAMA 69 11 h5
Juegan blancas
"Ha habido muchos descubrí-
a e d e h mientos en este match, uno de los
cuales es que las computadoras a
veces pueden realizar jugadas muy
humanas. 1 1 ... h5 fue una buena ju-
6 gada. Tenemos que ensalzar a la
5 máquina porque se le ha conseguí-
do inculcar la comprensión de facto-
,. i"1'/,'. res posicionales muy profundos",
dijo Kasparov inmediatamente des-
2 pués de la partida. Esta jugada se
basa en el hecho de que los caballos
g h negros trabajan mejor en casillas en
las que están protegidos y, por lo
LA PARTIDA 1 35

tanto, más estables. Las negras ame­ no se liberan con esta ruptura de
nazan ... h4, y si entonces g4, pueden peón, las blancas ejercerían un cor­
esperar ocupar la casilla f4, llevando sé sobre la posición, con ti:)c4. Sin
previamente su caballo a g6. embargo, más tarde, pero durante
el mismo día, Kasparov, tras un
12 'ii'e2 'ilc7
13 c3
examen más tranquilo de la posi­
i.e7
14 d4
ción, estaba menos impresionado
ti:)g6 (D)
con la idea de Deep Blue. Encon­
Alfil y caballo negros han sido tró la siguiente continuación, que
rechazados, pero subsiste la ame­ les garantiza a las blancas alguna
naza posicional ... h4. ventaja: 16 dxe5 ti:)xe5 17 "'l)f3
ti:)xf3+ 18 i.xf3 0-0-0 19 0-0 i.d6
20 <atig2 .:.he8 21 'ii'c4. Las blancas
jugarán i.g5 y entonces el peón de
h5 será invulnerable. El cambio de
un par de caballos significa una
enorme diferencia en la posición.
Las negras no pueden generar el
mismo tipo de posibilidades tácti­
cas que en la partida. Los teóri­
cos del ajedrez soviético solían ha­
blar del par de caballos como un
factor considerable en ciertas posi­
ciones, del mismo modo que se ha­
bla del par de alfiles como una
fuerza latente. Tras haber visto esta
partida, comprendo por qué.
16 exd4
15 h4 17

La reacción más lógica, pero es­ A primera vista esto parece co­
to deja al otro caballo la casilla g4. rrecto, con idea de situar el caballo
en f5, pero me pregunto si no ha­
15 eS
bría sido mejor retomar con el
A primera vista pensé que ésta peón y enrocar a continuación en
era una decisión muy curiosa, pues­ el flanco de rey. Por supuesto, sería
to que abría la posición teniendo arriesgado, ya que las negras po­
las blancas los dos alfiles, pero de drían situar un caballo en g4, pero
nuevo Deep Blue ha visto un largo las blancas también tendrían sus
camino por delante. Si las negras chances en el flanco de dama.
136 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

17 0-0-0 rocarse con seguridad. Los dos alfi­


les son, en general, una combina­
Todo lo que Deep Blue podía
ción de piezas más eficaz que un al­
desear es que aquí las blancas enro­
fil y un caballo operando contra dos
casen corto: el caballo va a g4, si el
caballos enemigos, como veremos.
caballo blanco se retira a f3, enton­
ces . . i.c5 atacando f2, y las blancas
. 22 lD6e5
se encuentran ya en serios proble­ 23 llhel
mas. Kasparov asegura su rey en el
23 llxh5 crearía problemas, pues
otro lado del tablero, fuera de la lí­
dejaría demasiados cabos sueltos en
nea de fuego de las piezas negras.
la posición blanca, por ejemplo, la
18 i.g5 lD g4 (D) torre de hS, el peón de f2, la torre de
dl y la continuación 23 ... cS 24 lDbS
'ii'b6 llevaría la posición blanca a un
DIAGRAMA 71 punto crítico (recuérdese que en al­
Juegan blancas gunas situaciones la dama negra po­
a b e d e
dría asestar un jaque mortal en g6).
8 8 23 c5 (D)
7 7

DIAGRAMA 72
Juegan blancas

El caballo es aquí muy poderoso,


atando las blancas a la defensa de f2.
19 0-0-0 llhe8
20 'ii'c2 �b8
21 'it>bl i.xg5
22 hxg5
"En un momento dado me preo­
Creo que Kasparov no hubiera cupé mucho, cuando la máquina ju­
querido permitir el cambio de alfi­ gó ... cS. Esto se acercó mucho al
les, pero era necesario si quería en- drama. Sólo conseguí salvarme por
LA PARTIDA 1 37

puro milagro" (Kasparov). Los ca­ Única, pero buena. Si 27 :lxd8+


ballos negros ocasionan problemas "ii'xd8 28 "ii'xc4, entonces 28 ...
al campeón. El de g4 mantiene un "ii'd l++.
permanente contacto con t2, y el
27 :et
otro ambiciona situarse en d3 o c4.
Con dobles de caballo desfilando El peón de t2 está colgando, pe­
ante sus ojos, y sabiendo que Deep ro también lo está el caballo de c4,
Blue lo calcula todo perfectamen­ y aunque hay una amplia elección
te, no sorprende que Kasparov es­ de casillas a las que puede jugar,
tuviese preocupado. En las jugadas ninguna de ellas es buena. Eso le
siguientes tuvo que caminar al bor­ concede a Kasparov la posibilidad
de del abismo. También estaba apu­ de respirar, que desde hace algún
rado de tiempo: le quedaban 30 mi­ tiempo no tenía.
nutos para realizar las 17 jugadas
restantes, hasta llegar a la 40. 27 lLib6
28 "ii'c2
24 lLJf3 :lxdl+
25 :lxdl lLic4 Regresando a proteger el peón
26 "ii'a4 de t2.

Atacando el caballo de c4 y la 28 "ii'd6


torre de e8 al mismo tiempo, pero 29 c4
Deep Blue lo tiene todo controlado. "Cuando jugué c4 sentí que es­
26 :ld8 (D) taba fuera de peligro... pero enton­
ces incluso vi que tenía una pequeña
ventaja en el final" (Kasparov). 29
DIAGRAMA 73
c4 es una jugada crítica, ya que du­
Juegan blancas
rante algunas jugadas deja fuera de
juego al caballo de b6. A fin de unir­
se al resto del ejército negro, este
caballo tendrá que emprender un
viaje, y eso requiere tiempo.
29 "ii'g6
Una jugada que generalmente
es cuestionada, y creo que con jus­
ticia. Si las negras esperan con­
seguir alguna ventaja, deberán
reincorporar al juego su caballo de
b6, con 29 ... lLic8. A pesar de ello,
el otro caballo sigue presionando
1 38 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

sobre f2, por lo que prefiero las ne­ La amenaza es .!Df5 y l:lxg7.
gras.
34 .!Dc8
30 'i*'xg6 fxg6
Buena jugada. Si 35 .!Df5, enton­
31 b3 .!Dxf2 (D)
ces ( ¡curiosamente ! ) son las negras
quienes casi ganan: 35 ... .!De7 !
36 .!Dxe7 llxe7 y la torre blanca
DIAGRAMA 74
queda atrapada en g6. Las negras
Juegan blancas
amenazan ... .!Dg4 y ... .!De5. Las
blancas pueden intentar 37 .id5
.!Dg4 38 lle6 llxe6 39 .ixe6, pero
39 ... .!De3 permite seguir luchando.
35 .id5 .!Dd6
El caballo requirió dos jugadas
para conseguir incorporarse de
nuevo a la lucha, pero las negras es­
tán jugando muy bien, una vez más.
Deep Blue debe de haber previsto
estas líneas en el momento de en­
trar en el final, con su jugada 29.
36 l:le6 (D) ...

Por fin ha conseguido romper,


pero ahora es el turno de Kasparov. DIAGRAMA 75
Juegan negras
32 l:le6
a b e d e g h
El peón de g6 va a desaparecer
8
del tablero y de repente las fuerzas
negras parecen rotas y mal coordi­
nadas. La forma en que Deep Blue
conseguirá conducirlas durante las
próximas jugadas parece casi mila­
grosa. Una vez más, en una situa­
ción que parece tenebrosa, encuen­
tra una brillante defensa.
32 'il;c7
33 l:lxg6 lld7
34 .!Dh4
LA PARTIDA 139

Con la amenaza .!Dg6 y .!De5, pe­ que pudiese conseguirse nada con
ro la táctica acude una vez más en esto. Después de todo, ¿no va a vo­
ayuda de Deep Blue, en los mo­ lar el peón g?
mentos difíciles.
43 .!Dxh5 .!Dd2
36 .!Db5 44 .!Df4 .!Dxb3+
45 �bl
Una jugada extraordinaria. Las
Si en lugar de la textual,
negras amenazan ... .!Dc3+ y, además
45 �dl, entonces 45 ... l:td2+ 46
de la continuación de la partida, no
�el c4 concede a las negras sufi­
hay muchas alternativas válidas.
ciente contrajuego.
Por ejemplo, 37 �b2 puede contes­
tarse con 37 ... .!Dd3+ con algunos 45 .:td2 (D)
dobles sabrosos en el horizonte.
37 cxb5 l:xd5
38 .:g6 .:d7
39 .!Df5
Su alfil ha desaparecido, pero
Kasparov ha sobrevivido a la pe­
queña escaramuza y de nuevo pa­
rece tener la posición bajo control.
Pero no nos apresuremos...
39 .!D e4
40 .!Dxg7
¿Cómo pueden salvar las ne­
gras la partida? La jugada que to­
dos querríamos hacer era 40 ...
.!Dxg3, pero después de 41 .!De6+, el
rey negro no dispone de una casilla
segura en que situarse. Por ejem-
plo: 41 ... �d6 42 .!Df8+ caza la to-
46 l:te6
rre, y 41 ... �c8 no es mejor, a causa
de 42 .:g8+. Aunque yo no veía muy bien
cómo iba a defender la partida
40 .:dt+
Deep Blue, por la forma en que en
41 l:r.d2+
apariencia había perdid � interés
42 l:r.xa2
Kasparov, comprendí que algo
Es el momento del contraata­ iba a suceder. Kasparov se mostra­
que, pero ninguno de nosotros creía ba curiosamente reflexivo, recli-
1 40 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

nándose en su sillón y mantenién­ Si 50 g8'ili', entonces las negras


dose a una media distancia del ta­ fuerzan las tablas mediante 50 ...
blero. No parecía, desde luego, ¡un l:tdl+ 51 'iti>c2 l:td2+ 52 'iti>bl l:tdl+,
hombre que va a conseguir una etcétera. Las blancas quizá podrí­
nueva dama! an realizar una última tentativa
con 50 l:te2 l:tdl + 51 'iti>b2 c3+ 52
46 c4
�c2 l:tcl + 53 <;f¡>d3 l:tdl + 54 'it,le4,
Las blancas deben regresar con pero Kasparov debe haber consi­
su torre para defenderse contra la derado que esto era arriesgado en
amenaza que plantea el peón c. extremo. La torre regresa para de­
47 l:te2 conduce a un final de caba­ tener el peón g, 54 ... l:td8, y enton­
llos tablas, después de 47 ... l:lxe2 ces las negras pueden pensar acer­
48 .'Dxe2 'iti>d6, y el rey negro para al ca de avanzar su peón c hasta la oc­
peón g. tava fila, con ayuda de rey y caba­
47 l:te3 llo. Kasparov ofreció tablas sin ex­
perimentar las posibles sensaciones
Brillante decisión. El rey se une del jaque perpetuo y, por supuesto,
al ataque en el momento justo de fueron aceptadas de inmediato.
forzar tablas por jaque perpetuo.
0,5 . 0,5
48 g6 'iti>xb5
49 g7 �b4 (D ) A menudo se ha dicho que las
computadoras experimentan difi­
cultades para jugar finales porque,
en algunas situaciones, carecen de
sutileza posicional. En este final no
DIAGRAMA 77
se requería sutileza en absoluto: to­
Juegan blancas
do lo que aquí pasó tenía que ver
con la táctica y en ese terreno
Deep Blue se mostró, una vez más,
perfecta. Kasparov reveló más tar­
de que había previsto las tablas
con muchas jugadas de antelación,
exactamente después de la jugada
cuarenta, pero que no había visto
forma de evitarlas. En lugar de su
habitual impulso por salir dispara­
do, Gari permaneció sentado y so­
licitó que el bloque de análisis im­
presos de Deep Blue fuese retirado
de inmediato y sellado bajo sobre.
LA PARTIDA 141

Había hecho esa solicitud esa mis­ descripción llegó el equipo de


ma mañana y no pensaba abando­ Deep Blue, aunque no para recibir
nar la sala de juego hasta que esa la misma calurosa recepción. De
petición fuese satisfecha. Estaba hecho, mezclados con algunos apa­
indignado. En principio nadie en­ gados aplausos surgían abucheos e
tendía muy bien qué estaba pasan­ incluso aullidos de lobo. Estaba
do. Miembros del equipo se le claro quién quería la multitud que
acercaron mientras él se explicaba. resultase ganador mañana. Kaspa­
Uno de los árbitros del match, Ca­ rov seguía mostrando signos de
ro! Jarecki, se fue a recoger las im­ sentirse crispado por Deep Blue y
presiones gráficas, pero quizá se su equipo. "Tengo que tener miedo,
tomó demasiado tiempo en aten­ porque puedo superar a cualquier
der a Kasparov y su equipo, en un jugador del mundo con facilidad en
momento en que el horno no esta­ materia de cálculo, pero no puedo
ba para bollos. Se necesitó algún superar la capacidad de cálculo de
tiempo para calmar al campeón, la máquina." Cuando se le pregun­
momento en que abandonó su lu­ tó si iba a ser cauteloso o si trataría
gar, dirigiéndose hacia el auditorio. de ganar con las piezas negras en la
Al aparecer en el escenario no es­ última partida, respondió con una
taba de muy buen humor, pero la contención poco característica: "Tra­
audiencia, comprendiendo que qui­ taré d� realizar las mejores juga­
zá necesitaba un estímulo, le dedi­ das". Y su perla de despedida para
có una estruendosa ovación, que se el día decisivo fue: "Probablemen­
prolongó durante un minuto más o te lo único que tengo que recordar
menos. Gari se sintió obviamente para mañana es no rendirme de an­
halagado e incluso esbozó una son­ temano".
risa forzada. Comenzó a hablar Puntuación:
acerca de la partida, pero en plena Kasparov 2,5 Deep Blue 2,5.
-

Kasparov 1 o 0,5 0,5 0,5 2,5

Deep Blue o 1 0,5 0,5 0,5 2,5


1 42 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

Domingo, 1 1 de mayo

Sexta partida

KASPAROV - DEEP BLUE

Defensa Caro-Kann

" ... Si Deep Blue tuviese que participar en el ajedrez competitivo,


personalmente les garantizo que la haría pedazos. "

Kasparov

Fuera del Equitable Building, justo antes del comienzo de la última par­
tida del match, seguían llegando aficionados que querían presenciar la lu­
cha. El precio oficial de una localidad en el auditorio de 500 asientos era de
3.750 pesetas, pero en la reventa las entradas se estaban pagando a 15.000
pesetas. Era el espectáculo más "caliente" de la ciudad. La jornada resultó
ser dramática, pero de algún modo se produjo un anti-clímax. En la partida
final de su match con Deep Blue, el desastre le estaba esperando a Kaspa­
rov. Comenzó con una defensa sólida, pero tras algunas jugadas cometió un
error "de dedo" en una posición teórica, lo que le hizo caer en una trampa
de apertura. Gari la conocía, pero realizó sus jugadas en un orden erróneo.
Deep Blue sacrificó su caballo en e6 para permitir un jaque mortal de alfil.
No mucho después todo el ejército de Deep Blue había sido movilizado: las
torres estaban situadas en columnas abiertas, los alfiles controlaban impor­
tantes diagonales del centro. La mayoría de las piezas de Kasparov, por otra
parte, seguían situadas en sus casillas iniciales, excepto su rey, que había sido
desplazado hacia el flanco de dama. Un par de jugadas más tarde Gari se
vio obligado a entregar su dama y todo había terminado. Justo cuando la da­
ma de Deep Blue se disponía a asestar el golpe definitivo, un fatigado Kas­
parov, con visibles signos de turbación, se rindió.
Kasparov nunca había perdido así una partida en toda su carrera. El aje­
drez que se produjo era el equivalente a una crisis nerviosa, y que yo sepa
nunca ha perdido un match serio en condiciones estándares de torneo en su
vida ajedrecística adulta. Es comprensible que su reacción a la derrota fuese
muy humana: estaba amargado y se quejaba de factores externos, even-
LA PARTIDA 143

tualmente culpables de la derrota. En la conferencia de prensa posterior de­


claró: "Tengo que disculparme por mi actuación de hoy, pero no creo que
tenga que ver con el ajedrez o con el match".

1 e4 c6
DIAG RAMA 78
2 d4 d5
Juegan negras
Esta vez tenemos una Caro­
Kann normal, una de las defensas
más sólidas y respetadas, pero ¿es
ése el estilo de Kasparov? Solía ju­
garla a comienzos de su carrera,
pero desde entonces siempre ha
preferido la Defensa Siciliana . . .
3 Cll c3 dxe4
4 lllxe4 lll d7
... aunque nunca jugó así. 4 ... i.. fS
era su jugada favorita, si bien 4 ...
lll d7 es igual de buena desde el
punto de vista de la reputación teó­
rica. Esta línea es actualmente la
Parece extraño mover de nuevo
preferida del eterno rival de Kas­
el caballo, sobre todo en una mi­
parov, es decir, de Anatoli Karpov. sión de ataque tan determinante,
De hecho, ambos han jugado esta pero la jugada está posicionalmen­
posición entre sí, pero con Kaspa­ te fundada. Lo primero que hay
rov conduciendo las blancas. En que saber es que si las negras tra­
otras palabras, ésta es una posición tan de expulsarlo de inmediato,
familiar para el campeón del mun­ con 5 ... h6, entonces las blancas
do, aunque que se sienta o no a juegan 6 lll e 6! y el caballo no pue­
gusto j ugando con el otro bando de capturarse, pues si 6 ... fxe6
sea ya otro cantar. Éste ha sido el 7 'ii'hS+, forzando el mate.
problema de Kasparov a lo largo
de todo el match. A menudo se ha 5 lll gf6
encontrado jugando posiciones en 6 i.. d3
las que no se sentía muy cómodo y De nuevo, después de 6 h6,
...

aunque las ha jugado con gran ha­ 7 lll e 6! es fuerte. Estas posibilida­
bilidad, le han exigido mucho tiem­ des tácticas obligan a las negras a
po de reflexión. cerrar la posición con ...
5 lll g5 (D) ••• 6 e6
144 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

... y ésta es la justificación real estaba en la base de datos de Deep


del juego blanco. El alfil negro de c8 Blue. Pero ¿se trató realmente de
queda encerrado por sus propios un desliz de su mano, o bien de un
peones. autosacrificio profético? En primer
lugar, Kasparov es uno de los ma­
7 lD1f3
yores especialist(\s mundiales en
Todo esto es teoría bien conoci­ aperturas, y en segundo lugar, no se
da. El mismo Kasparov ha jugado le ha visto cometer un error así en
así con blancas, por lo que resulta toda su vida. Sólo a efectos infor-
todavía más chocante que realice la mativos, en lugar de 7 ... h6, tenía
jugada que sigue: que haber jugado 7 ... .td6, que
conduce a una posición típica, juga­
7 h6 (D)
da con frecuencia.

DIAGRAMA 79
8 'iie 7
Juegan blancas 8 .. fxe6 9 .tg6+, obligando 9 ...
.

�e7, aún sería peor.


e d e
9 0-0
Si las negras capturan con la da­
6 ma, entonces llel es definitiva.
9 fxe6
4
10 i.g6+ �d8 (D)

2 2

En realidad esto se ha visto en


algunas partidas de grandes maes­
tros, aunque es sabido que se trata
de un error, debido a ...
8 lDxe6
Gari sacudía la cabeza, sin po­
der creérselo. Había cometido un
error "de dedo" permitiendo un sa­
crificio conocido que, por supuesto,
LA PARTIDA 145

Las negras tienen una pieza más,


pero su posición es espantosa. Su DIAGRAMA 81
rey está tirado en medio del table­ Juegan blancas
ro, no puede enrocar (compárese b d e h
con el rey blanco) y como conse­
8
cuencia, no hay coordinación entre
las piezas negras. Hay constancia 7

de un par de partidas en las que las


negras sobrevivieron (e incluso ga­ 5
naron) con la pieza extra, pero ob­
jetivamente es una dura tarea. Y
Kasparov no estaba por la labor. 3
Estaba trastornado. 2

11 i..f4 b5
a e g h
De acuerdo a mis archivos, ésta
es una jugada nueva, pero no cam­
bia la valoración: las negras están a
punto de sufrir un violento ataque. "Puedes correr, pero no puedes
La clave de 1 1 ... bS es que controla ocultarte... "

la casilla c4, lo que permite que un


15 axb5 cxb5
caballo se instale en dS.
16 'il'd3
12 a4
No es la jugada más dura. Deep
Éste es el inconveniente de la Blue lleva su dama al ataque e in­
jugada anterior. Las blancas pue­ cluso gana tiempo, al atacar un
den abrir más columnas en el sec­ peón. Gari sabía que estaba muerto.
tor del rey negro. Se tapaba la cara con las manos, y el
color de su rostro era un poema.
12 i..b7
13 llel 16 i..c6
17 i..f5 exf5
Las piezas blancas presionan por
todas partes. Si lo comparamos con
Si no se captura el alfil, al caer
la posición negra, tenemos sendas
el peón de e6 cae toda la posición
torres en los rincones que no hacen
negra.
nada, lo mismo que el alfil de f8, y
lo peor de todo es que su rey está 18 llxe7 i..xe7
terriblemente expuesto.
Gari realizó sus dos últimas ju­
13 lLld5 gadas al instante, pero sin convic­
14 i.. g3 'it>c8 (D) ción alguna. Se hundió en su sillón,
146 KASPAROV CONTRA DEEPER BLUE

sacudiendo la cabeza y encogién­ brarlo por temor a ofender al po­


dose de hombros, gesticulando de deroso Gari.
paso con las manos. Miraba des­ En Filadelfia los contendien­
de el tablero a su madre, que pre­ tes se pusieron inmediatamente de
senciaba la partida desde uno de acuerdo sobre la celebración de un
los pocos asientos del estudio. Le nuevo match. Ambas partes esta­
mascullaba algunos comentarios y ban satisfechas con sus respectivas
volvía a sacudirse la cabeza. Pare­ actuaciones. Esta vez no había una
cía como si estuviera a punto de atmósfera tan amistosa. Por el con­
echarse a llorar. trario, se produjo un escalofrío en
el aire cuando Monty Newbom,
19 c4
miembro del comité organizador y
Cuando el operador realizó esta un científico muy respetado, espe­
jugada, Kasparov se rindió al ins­ cialista en computadoras, se acercó
tante, estrechándole la mano y sa­ al micrófono. Agradeció y felicitó a
liendo inmediatamente afuera. todas las partes que hicieron posi­
ble el match, presentando perso­
1-0
nalmente a cada uno de los miem­
Después de 19 ... bxc4 20 •xc4, bros del equipo de Deep Blue.
la dama blanca penetra en la posi­ Tható de mencionar también a un
ción del rey enemigo y todo se ha­ par de miembros del equipo de
brá acabado. Kasparov, pero, en un momento
muy t�nso, el campeón del mundo
La partida duró una hora justa. le interrumpió, diciendo: "No ne­
Momentos después Kasparov lle­ cesitan ser presentados como los
gaba al piso 50 para la conferencia miembros del equipo Deep Blue".
de prensa. Tuvo que sufrir la humi­ Quería tomar sobre sus hombros
llación de sentarse en el escenario toda la responsabilidad de la derro­
durante unos diez minutos, mien­ ta. Monty hizo todo lo que pudo
tras se pronunciaban los discursos por quitar hierro a la intervención
entre una marea de periodistas y fo­ de Kasparov, pero iba a resultar
tógrafos. Se situó a media distan­ una tarea muy ardua.
cia, evitando las miradas y par­ C. J. Tan era el siguiente, y adop­
padeando apenas, produciendo la tó una estrategia �imilar: "Nos
impresión de que iba a explotar in­ gustaría dar las gracias a Gari Kas­
teriormente. Sólo hubo un tímido parov, una de las mentes más bri­
aplauso cuando apareció el equipo llantes del mundo y un hombre muy
de Deep Blue. Era tan duro que to­ valiente por prestarse a participar
do el mundo estaba un poco incó­ en este experimento... Continuare­
modo, o quizá temeroso de cele- mos nuestra relación con Gari, pe-
LA PARTIDA 147

ro quizá a un nivel menos competi­ ces comenzaba a echar humo: "Es­


tivo. 'frabajaremos con Gari en el toy sorprendido de oír por C. J. que
desarrollo de su recién lanzada pá­ le gustaría cooperar sobre una b�se
gina web, desde la que comparte su menos competitiva. Para mí la
brillantez con el mundo entero". competición apenas ha comenza­
Cuando se acercó Kasparov, la do". Esto fue recibido con un es­
prensa comenzó a aplaudirle, salu­ truendoso aplauso de su madre y el
dándole de forma entusiasta, pero resto de su equipo, situados en la
Kasparov los acalló con un movi­ primera fila. "Deep Blue debe en­
miento de la mano. Comenzó a ha­ trar ahora en el ajedrez competiti­
blar a través de los aplausos que se vo, jugando en condiciones norma­
iban apagando: "Lo siento. No ha­ les de torneo y entonces veremos si
bía merecido esto y tengo que pe­ la máquina es un prodigio o si tiene
dir disculpas por mi actuación de un montón de debilidades huma- .
hoy, pero no creo que eso tenga nas." Alcanzó su punto de ebulli­
mucho que ver con el ajedrez o con ción al soltar: "Y yo personalmente
el match ... No tenía fuerza para lu­ les aseguro a todos los aquí presen­
char y creo que el resultado de la tes que si Deep Blue comienza a
llamada 'partida' de hoy estaba jus­ participar en el ajedrez de competi­
tificado". 'fras pedir que no se con­ ción, personalmente, repito, les ga­
siderase el resultado del match lite­ rantizo que la haré pedazos".
ralmente por sus cifras, retomó las Resultado final: Kasparov 2,5 -

palabras de C. J. Tan, y para enton- Deep Blue 3,5.

Kasparov 1 o 0,5 0,5 0,5 o 2,S

Deep Blue o 1 0,5 0,5 0,5 1 3,S