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Libertad Subjetiva, Estética Y Corporalidad

Resumen Adriana Ávila Barrero


Programa De Psicología
Octavo Semestre
La pregunta por la libertad humana atraviesa la historia
de nuestra existencia. La filosofía moderna se ocupó de
Mayo 22 de 2017
afirmar que la emancipación habría de encontrarse
únicamente por medio del alcance de la razón, del
pensar por sí mismos. En este trabajo, la apuesta está
dirigida a discutir sobre la posibilidad de la libertad, del
alcance de la particularidad y la autonomía, por medios
no solamente racionales sino más que todo estéticos,
en apariencia banales y cotidianos.

Palabras clave: Libertad, estética,


cotidianidad, identidad.

“Los individuos que parecen realmente excepcionales dan la impresión de pertenecer a otra época… Nadie

extraordinario parece ser cabalmente contemporáneo. Las personas que son contemporáneas no parecen ser

absolutamente nada: son invisibles”

Susan Sontag
Introducción

A partir de la discusión acerca de la libertad y la autonomía en la construcción de la identidad, reflejada en la

estética del cuerpo y la apariencia, este documento pretende presentar un análisis del problema y la pregunta

sobre qué tanta capacidad de agente puede llegar a tener una persona en la identificación y construcción de su

mismidad y cuáles son las dificultades, los malestares y las insatisfacciones que están presentes en su vida

diaria y que se manifiestan a través de la frustración que surge tras la imposibilidad de alcanzar unos ciertos

modelos ideales del cuerpo y la apariencia, entendiendo que la imagen y los elementos estéticos puestos sobre

el cuerpo y el exterior de los sujetos, son elementos que condensan una interrelación de la particularidad y la

exigencia discursiva social.

Se procura entonces dar cuenta de las ficciones sobre las cuales construimos nuestra identidad, cuáles son las

dificultades que estas nos presentan en las formas en que nos relacionamos con nosotros mismos y con el

mundo y si es posible que al volver sobre el funcionamiento de estas ficciones en nosotros mismos seamos

capaces de lograr mayor libertad o al menos una consciencia de nuestras actuaciones, en función de

reconocernos como agentes en el mundo y no como objetos pasivos de un modelo socioeconómico limitado,

opresivo y generador de diversos malestares.

Para el cumplimiento del objetivo, propuesto en el marco de lo planteado anteriormente, de identificar los

discursos dominantes puestos en la construcción de identidad, reflejada en la postura estética y corporal,

adoptada por 5 jóvenes universitarios en la ciudad de Bogotá, al igual que las consecuencias de estos discursos

a nivel psicológico, físico y relacional, se diseñó una metodología cualitativa, usando como instrumento de

recolección, la entrevista semiestructurada, por medio de la cual se le pidió a los participantes describir su
apariencia e imagen física real e ideal, anotando lo que estas descripciones les hacían experimentar y percibir

emocionalmente.

Dentro de los resultados generales se destaca el reconocimiento de lo cotidiano como un espacio de creación,

de reivindicación de una particularidad e individualidad dentro de un cierto grupo o estereotipo social que exige

unas determinadas cualidades. En esta medida, el malestar está presente en la paradoja de desear preservar

dicha particularidad, pero a la vez sentirse aceptado y tener cabida en un cierto grupo.

Método

La población con la cual se implementó la entrevista semiestructurada está constituida por 5 jóvenes estudiantes

universitarios de la ciudad de Bogotá, tres (3) de ellos mujeres y dos (2) hombres, en edades entre 21 y 25 y

años. A cada uno de estos participantes se les pidió que en una hoja escribieran o dibujaran una descripción

detallada de su apariencia física, incluyendo los elementos o accesorios que utilizaran y les hicieran reflejar dicha

apariencia. Posteriormente se les pidió que realizaran el mismo procedimiento, pero describiendo una imagen o

apariencia ideal, como quisieran ser. Al finalizar cada descripción se le pedía al participante que comentara por

qué los elementos que había puesto en su descripción le hacían sentirse identificado y cuál era su experiencia

emocional frente a cada descripción, cómo los hacía sentir la imagen descrita.

Resultados

Se proponen tres categorías fundamentales, dentro de las cuales es posible ubicar la información recolectada en

las entrevistas.

CATEGORÍA SUJETO 1 SUJETO 2 SUJETO 3 SUJETO 4 SUJETO 5


Descripción “complejos físicos” “Usar prendas “Me Estar dentro Pantalones
“real” de la “muy delgada” modernas” caracterizan del estereotipo entubados
apariencia, el Aunque pudiera “Estar los ojos y tipo impuesto por
cuerpo y los estar dentro de un actualizada en de color de la sociedad Botas de cuero
elementos estereotipo no temas de piel” y punta de
estéticos necesariamente se belleza” “Mi cuerpo acero
siente cómoda. Tatuajes y resalta, desde
Falta de pechos. “Tengo un estilo perforaciones pequeña” “Mirar mal a
Vestirse con ropa único” hechas en el los demás
cómoda, pero cuerpo porque no los
linda. “Procuro tener conozco”
Faldas, vestidos, buenos hábitos
ropa negra para cuidar mi
Disgusto con el piel y mi
cabello por tener cuerpo”
poco y tener que
peinarlo a diario
Discursos que Importancia de Estar a la moda. Los tatuajes Presión familia Elementos
son cómo los demás lo son identifican identificatorios
predominantes ven a uno. Hay elementos a la persona Estereotipo porque se
en la La identificación comunes porque no son social vuelven
configuración no es propia e respecto a los comunes y así costumbre al
“real” e “ideal” individual, “se cuales se lo sean cada “Estar bien usarlos
de la acumulan cosas pertenece a un quien los hace arreglada y durante tanto
apariencia, el delos demás” grupo, pero articulares limpia” tiempo a causa
cuerpo y los Complejos que cada quien se de pertenecer
elementos siempre hace y siente Hacer de los a un grupo
estéticos. acompañan a la único en ese elementos según los
persona grupo estéticos gustos
llamativos, musicales.
para mostrar a
los demás y Necesidad de
llamar su mostrar estos
atención elementos
para seguir
perteneciendo
al grupo

Tener que
dejar de usar y
mostrar cierta
apariencia
para poder
entrar en el
ámbito laboral

Tener un
cuerpo
musculoso
asegura
alcanzar
ciertas metas
Percepciones “ser yo misma, “Si uno presta Desear tener Inseguridad “Me siento
emocionales, pero sin atención a su la mayoría de por perder “la bien, aunque
anímicas, complejos” apariencia se la piel tatuada. figura que me hace falta
físicas “los complejos me puede sentir resalta” algo de eso
respecto a las afectan bien por dentro” Cuidar más del que antes
descripciones emocionalmente” cuerpo, tener Desear ser usaba porque
“reales” e “aunque uno consciencia más segura, ya no estoy
“ideales” Sentirse incómoda diga que no, los sobre él. aunque en el activo en el
al comprar ropa estereotipos momento no grupo al que
influyen” quisiera ser pertenecía”
diferente.
Intentar sentirse
bien con uno
mismo
Sentirse
incómoda al
comprar ropa

Análisis y Conclusiones

Inicialmente, podría decir que de los principales resultados que emergen de los discursos de estas personas,

encontramos que para el caso de las mujeres, el cuerpo es uno de los elementos o características que reciben la

mayor parte de la atención en términos de la apariencia y el ideal de belleza, mientras que en los hombres, los

accesorios o elementos externos al cuerpo, tienden a percibirse como más identificatorios. Esto podría

interpretarse como un reflejo de las determinaciones y discursos sociales que tienden a poner el cuerpo de la

mujer en un lugar privilegiado, creando estándares y medidas que lo hacen más o menos bello. Por otra parte,

la publicidad y los discursos dirigidos a los hombres tienden mayoritariamente a dirigirse hacia los elementos

que se poseen y al poder adquisitivo de la persona, sin descartar que el cuerpo en estos sea también relevante,

como se muestra en los resultados, en tanto reflejo de virilidad, fuerza y capacidad.


Respecto a las ideas anteriores, puede plantearse la discusión acerca de las formas en que en la cotidianidad y

la experiencia subjetiva de las personas se representan unos ordenes sociales, culturales y políticos que llevan

una trayectoria histórica, pero que se ha ido construyendo a partir de su apropiación y expresión particular por

medio de los movimientos cotidianos. Otro elemento que vale la pena introducir en relación con lo anterior, es

que estas formas de identificación en el plano estético y de la apariencia física, reflejan la contradicción de la

cotidianidad, pues a la vez de ser reflejos subjetivos de ordenes sociales, políticos y culturales construidos

históricamente, constituyen también una ruptura con estos elementos, al dar paso a la individualidad y la

particularidad, a la apropiación de las determinaciones generales y a la experiencia y percepción de “ser

único/a” dentro de un grupo social amplio. De esta forma, siguiendo a Norbert Elias (1998) en Apuntes sobre el

concepto de lo cotidiano, vemos que el espacio de la cotidianidad en la que los sujetos eligen qué vestir, qué

accesorios usar, qué elementos hacer identificatorios, es el espacio y lugar de la creación y, a la vez, de la

expresión de las significaciones respecto a las formas de relación social o, como en el caso de los resultados de

este trabajo, de las relaciones familiares también.

De otra parte, puede hacerse referencia a las acepciones negativas que se han otorgado al concepto de

cotidianidad, por ejemplo, en referencia a que es el espacio de lo inauténtico, aburrido e impersonal. En este

sentido, se ve reflejado en los discursos de los participantes, que la idea de estar uniformados, de pertenecer a

un grupo, pero no sentirse o percibirse únicos es un factor negativo que puede diluir la propia identidad con el

otro. Probablemente, este sea el motivo por el cual la estereotipación o la presión social y familiar para tener

una cierta apariencia, genera malestar y la mayoría de los sujetos refieren que intentan sentirse bien con ellos

mismos, reconociendo que son particulares y aun cuando no encajan en el estereotipo que se les impone. De

cualquier forma, esto representa, de alguna forma, un dilema, pues los “complejos” o intentos por cuidar de la

apariencia son también el reflejo de un malestar generado por esa imposibilidad de entrar en una categoría
validad socialmente y de pertenecer a un grupo que reconozca al sujeto como valioso por las condiciones y

cualidades que posee.

A manera de conclusión, vale la pena resaltar que, a partir de los relatos y discursos identificados en los

participantes, puede comprenderse el espacio de lo cotidiano como un lugar en el cual se logra reivindicar la

particularidad, lo excepcional y único que cada sujeto percibe de su identidad. Puede decirse que aquello que

Barthes (2003) denomina como lo que hace parte del detalle, de lo mínimo, imperceptible y en apariencia banal,

puede resultar en la forma fundamental en la cual las personas alcanzan a particularizarse, a construir su

identidad y a liberarse de las presiones y discursos que dominan socialmente los ideales de las apariencias.

Adicionalmente, habría que decir que lo cotidiano entonces trasciende lo rutinario no solo por dar lugar a lo

excepcional, sino porque se encuentra en un constante cambio y movimiento, pues como pudo verse en los

resultados obtenidos, los sujetos intentaban constantemente adaptarse a las condiciones que los rodeaban,

procurando mantener siempre elementos identificatorios subjetivos e intentando también disminuir el malestar

que la imposibilidad de encajar en un grupo puede generar. En otras palabras, la particularidad y la

diferenciación alcanzadas frente a la determinación social, pero también intentando compensarla, a partir de

actos cotidianos, puede ser una estrategia para reducir el malestar, para comprender que a pesar de pertenecer

a un grupo o estar determinado por un ideal y un discurso, la particularidad existe, es necesaria y se da en el

diario vivir, en los actos mínimos e imperceptibles de cada ser.

Referencias

° Barthes, R. (2003). El sistema de la moda y otros escritos. Paidós: España

° Elias, N. (1998). Apuntes sobre el concepto de lo cotidiano (pp. 331-347). En: Weiler, V. (1998). La civilización

de los padres y otros ensayos. Bogotá: Norma


° Sontag, S. (2011). Yo, etcétera. España: Penguin Random House Group

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