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Clase III

Estado Social de derecho en clave con la ciudadanía: Modelo


económico y su relación con el sujeto

La cátedra de ética y ciudadanía ha sido pensada para ir de menos a más


haciendo énfasis en la evolución social y los colaterales de la misma. Lo anterior,
por considerar urgente entender el contexto que permita analizar el porqué de las
dificultades del marco societal y los desafíos para la construcción de una ciudadanía
activa y critica. La clase N° III está enfocada en la compresión de los aspectos que
atraviesan la construcción del sujeto, por ello, temas como la religión y la
costumbre, son vitales para entender nuestras sociedades. Este sujeto a su vez,
se topa con Otros trabando relaciones a la luz de la pertenencia a un Estado, a un
modelo económico y a un tipo de educación. Todo lo anterior, en un modelo que
auspicia el individualismo a través que la competencia y la meritocracia, que
escoge los mejores, según afirmar sus defensores.

Para entrar en materia, debemos advertir que nuestra modelo gira en torno a educar
ciudadanos para la renta. El crecimiento económico es visto a la manera de fin
último. Del capitalismo industrial produjo un cambio en el modo de fabricar los
productos manufacturados; hoy, tenemos el capitalismo financiero: aquel que
“produce” dinero a través del dinero. Más concretamente, a partir de la
especulación, el movimiento de capitales, atendiendo a las tasas de interés, tipos
de cambio, variaciones de precios, adquisición y venta de numerosos productos
financieros y derivados financieros. Este es de corte monopolista correspondiendo
a la tercera fase de económico capitalista que surge a mediados del siglo XX, con
la Tercera Revolución Industrial.

El interés es su principal fuente de ingreso. Este capitalismo, no produce nada, solo


deudores. Bauman advierte a lo largo de su obra, de las consecuencias del actual
modelo en lo que definió como, líquido1. Para ir cerrando, diremos que producir
dinero no necesariamente se traduce en más o mejor democracia. La filosofa
norteamericana Martha Nussbaum, en su obra Sin fines de lucro, establece
claramente la diferencia de educar ciudadanos para la renta y para la
democracia, en dicha obra, presenta una defensa por la educación en clave con el
campo de las humanidades y su importancia para el proyecto democrático.

El contexto es fundamental para el análisis propuesto en esta clase. En


consecuencia, debemos tomar en cuenta variables como: el Estado, la economía,
la educación, el individualismo, la competencia, la meritocracia, la erosión del

1
Zygmunt Bauman utiliza acuñó la expresión líquido como metáfora. Según este autor, nuestro orden
social el cual definía como una sociedad postmoderna, posee las cualidades de los fluidos en el
sentido de ser una sociedad caracterizada por la levedad, la liviandad, la inconstancia, la movilidad,
la fluidez, el cambio y la continua transformación, la dificultad para conservar una única forma y, en
definitiva, su traducción en pautas de comportamiento social basadas en la normalización de la
incoherencia, la normalización de la sorpresa, la normalización del cambio súbito, la necesidad de
una permanente renovación de estímulos y el desarrollo de la intolerancia a lo duradero, a lo estable
y al aburrimiento. Cfr. Machado, Miguel Á. Descubriendo a Bauman: la metáfora de la modernidad
líquida y la intervención social.
https://rompiendotechosdecristal.com/2017/09/07/descubriendo-a-
bauman/#:~:text=Zygmunt%20Bauman%20utiliza%20el%20t%C3%A9rmino,el%20cambio%20y%2
0la%20continua
imperio de la ley, entre otros, para entender la complejidad que entraña construir
una ciudadanía activa y critica. Además, la religión, la costumbre y modelo
económico, por citar un ejemplo. Habrá que advertir el influjo de estas sobre el
sujeto y la manera como están presentes a la hora de tratar con Otros. Cada uno
de nosotros viene, por así decirlo de: un micro–cosmos, que es la familia. En el
llamado núcleo fundamental de la sociedad, se tejen estás y otras variables según
el caso.

Ya fijados en el sujeto, Rousseau en su obra El origen de las desigualdades,


sostenía que: el hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe. Por su parte
Hobbes, en su obra El leviatán, hizo famosa la sentencia: el hombre es un lobo
para el hombre. Para este autor, antes del Estado y el respectivo orden social no
encontrábamos en un estado de naturaleza, donde la guerra era de todos contra
todos. La organización social nos llevó a una civilidad que hizo posible la
convivencia. Sin embargo, al interior de todo Estado, existe la sociedad compuesta
por diversos tipos de personas que se debaten en una disputa marcada por las
clases sociales, las ideologías, los antagonismos (políticos) en medio de un
modelo de ciudad, región y país.

Finalmente, debemos referirnos al modelo económico y sus posibilidades. Para


decirlo breve y pronto, en Santiago de Cali, para citar un ejemplo, coexisten tres
modelos de ciudad. Solo basta mirar Pance (sector residencial), el Sur de Cali y el
Oriente. En este caso, hemos construido una ciudad desigual la cual se puede
observar sin necesidad de recurrir a tasas de ganancia o teoría social alguna.
Y qué decir de los colegios y universidades las cuales desarrollan la misma lógica.
Por su parte, el premio Nobel de economía del año 2001, Joseph Stiglitz, advierte:
quien tiene mejores ingresos puede aspirar a los mejores bienes y servicios.
El mismo autor sostiene en su obra el precio de la desigualdad (2012), que la
sociedad actualmente está compuesta por el 1% que tiene la riqueza y el 99% de
los demás. Según el profesor Stiglitz, esto socaba el imperio de ley al poner por
encima de las instituciones al 1% de la población. Esta obra es fundamental por
explicar de manera clara, el fracaso del sistema político al crear ciudadanos de
distintas categorías. Al mismo momento, explica las dinámicas en torno a la
acumulación de riquezas que socializa la pérdida y privatiza la ganancia, lo que
termina erosionando el imperio de la ley.

Por Juan Carlos Lozano.