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Año de Cielos Abiertos 548 Guatemala, 6 de Marzo de 2,005

EL CRECIMIENTO DE LA IGLESIA SEGÚN LO APOSTOLICO


(1 Co. 3:6)

INTRODUCCIÓN
La Biblia nos permite analizar la labor que realizaron Pablo y Apolos, siervos de Dios, aunque el crecimiento lo hace Dios
atrayendo a las ovejas por medio de su presencia y su unción en los lugares donde Él se manifiesta; esto nos enseña que el
trabajo del ministro debe de estar concentrado en plantar y regar con la esperanza que Dios en su soberana voluntad y
conforme al tiempo nos permita crecer (Is. 30:23)

DESARROLLO
El cuerpo humano se desarrolla según su naturaleza plenamente; el cuerpo de Cristo también crece y debe de alcanzar la
condición de hombre maduro (Ef. 4:13). El crecimiento de la iglesia también es numérico, las ovejas engendran ovejas; no
podemos ser la misma cantidad de cristianos todo el tiempo, porque estaría evidenciando un problema dentro de ese
organismo, debemos ser como la iglesia primitiva que tuvo una gran multiplicación (Hch. 6:7) de esta necesidad de crecer
han sacado provecho algunos personas influenciados por métodos humanistas y de mercadeo ofrecen soluciones conocidas
como “estrategias de crecimiento en la iglesia” el verdadero crecimiento debe estar basado en la Biblia debemos acudir a
ella para conocer lo que El Señor nos enseña a este respecto.

REGAR CON LÁGRIMAS (Lc. 7:44)


La mujer regó con lágrimas los pies de Jesús, primero por el arrepentimiento de sus pecados, pero luego por tener un
corazón agradecido. por lo que ha recibido de parte del Señor, recordando lo que Dios nos ha entregado debemos de ser
agradecidos, aunque la siembra a veces vaya acompañada de problemas, sufrimientos y pesar; la cosecha traerá siempre
consigo gozo, alegría y bendiciones.. El apóstol Pablo recordaba las lágrimas de Timoteo y anhelaba verlo pronto para
llenarse de gozo (2 Ti. 1:4)
Lagrimas de suplicas (Sal. 6:6). Es la auto ministración, la cama es figura de la intimidad; significa que a veces estamos
necesitados de acercarnos al Señor y declarar lo que está sucediendo en nuestras vidas, incluso delante de Dios en la
soledad podemos dar las quejas de lo que estamos viviendo, aún de las ovejas (Heb. 13:17) o no tenemos recursos para
realizar con efectividad la obra de Dios (2 Co. 11:9; Fil. 4:16) cuando sentimos compasión por los hermanos que se alejan de
los caminos yéndose tras el pecado (Jer. 13:17).
Lágrimas cuando siembra (Sal. 126:6) El proceso de siembra muchas veces no es como esperábamos, a veces se hacen
evidentes los problemas cuando se siembra la palabra, las condiciones del terreno no son las óptimas para recibir la semilla,
el clima, el ambiente espiritual, cuando comenzó a predicar la palabra a Sergio Paulo, se les opuso un falso mago llamado
Barjesus, al ver los problemas, Juan Marcos decidió regresar a Jerusalén, porque alli seguramente no había ningún tipo de
oposición para la predicación del evangelio (Hch. 13:13)

REGAR CON TUETANOS (Job. 21:24)


Tuétano, medula. Sustancia grasa, blanquecina o amarillenta, que se halla dentro de algunos huesos de los animales.
Sustancia principal de una cosa no material. (Biblioteca Encarta® 2005) Esto es figura que debemos de regar con
sinceridad y sin fingimientos para no dar lugar a la hipocresía. Debemos de ser conocidos como personas de un solo hablar,
que a pesar de tener defectos, también sean reconocidas nuestras virtudes, que sea conocido nuestro amor como sincero
que brota de un corazón puro (1 Pe. 1:22). El apóstol Pedro fue reprendido cara a cara por el Apóstol Pablo cuando se
comporto de una manera hipócrita, por temor de los judíos, que fueron enviados por Jacobo se retraía y disimulaba, esta
actitud fue imitada por otros discípulos, como Bernabé (Gal 2:11-13). La Biblia nos demanda que nuestro amor sea sin
fingimiento, aborreciendo lo malo y siguiendo lo bueno (Ro. 12:9). Una cualidad que debemos de desarrollar debe de ser
hablar con sinceridad, pues juntamente con la justicia es uno de los requisitos para que algún día alcancemos las alturas, y
que seamos reconocidos como Natanael, personas en las que no hay engaño (Jn. 1:47)

Algunos predican a Cristo por envidia, rivalidad, ambición personal, por añadir males a otros; nosotros debemos de predicar
de buena voluntad, por amor (Fil. 1:15-17) la iglesia primitiva escogió a siete varones que tenían buen testimonio para la
distribución diaria de alimentos, para evitar que la obra fuera desacreditada (Hch. 6:3) como hijos de Dios hemos sido
puestos en alto, toda la gente puede ver si estamos actuando con sinceridad o bien si nuestra fe es fingida; la obra del Señor
debe ser conocida porque hacemos y luego enseñamos como Jesús (Hch. 1:1) Sirviendo no para ser vistos, como los que
quieren agradar a los hombres, sino con sinceridad de corazón, temiendo al Señor (Col. 3:22).

REGAR CON VAPOR (Gn. 2:6)


El vapor es agua en estado gaseoso, cuando se condensa forma un conjunto de gotitas menudas llamado rocío, el cual es
depositado sobre la tierra y las plantas durante las noches para volver a evaporarse con el calor del sol, de esa manera era
regada la tierra antes de que lloviera. Antes que descendiera el Mana desde el cielo, era enviada desde el cielo una capa de
roció en forma de vapor para que sobre ella fuera depositado el pan del cielo (Ex. 16:13-15).
El roció sirve para que nuestra tierra este húmeda y preparada para recibir la semilla la cual es la palabra de Dios que nos
alimenta. El vapor es figura de la alabanza y la adoración que en nuestros cultos son elevados a Dios, debemos de regar
con una alabanza genuina, ofreciéndosela en todo tiempo ya sea cuando estamos contentos o cuando estamos en
tribulación (Sal. 34:1). Cuando en el pueblo hay lideres que atienden la voz de Dios y conocen el poder que se obtiene por
alabar y adorar a Dios en santidad, el pueblo obtiene la victoria. La alabanza genuina permite que todo el pueblo pueda
entrar delante de la presencia del Señor, todos aquellos que anhelan buscar la presencia de nuestro Dios se acercarán a la
iglesia nuestra, porque saben que es bueno y agradable es habitar juntos delante del Señor (Sal. 133:1)

REGAR CON RIOS (Gn. 2:10)


Paraíso significa placentero, delicia. El siervo del Señor debe de tener un paraíso de donde salga un río para regar los
árboles de Dios que son los hombres (Mr. 8:24). La Biblia describe experiencias que tuvieron algunos varones cerca de los
ríos, por ejemplo Ezequiel pudo contemplar los cielos abiertos y tener visiones, han experimentado que la mano de Dios ha
venido sobre ellos (Ez. 1:1-3) contempló la gloria de Dios (Ez 3:23) Daniel estaba junto al río y vio ángeles de Dios que
incluso le llevaron un mensaje del cielo (Dan 10:4-5). Cuando predicamos con la experiencia que tenemos constantemente
con Dios, hay crecimiento de la obra; las personas abrirán su corazón a la palabra porque entenderán que ellos también son
llamados a vivirlas como un regalo de Dios como Lidia (Hch. 16:13-14). Regar con ríos es personalizar el mensaje según la
necesidad del oyente, pero no debe ser con el propósito de quedar bien con esa persona, sino que debe ser porque el
mensaje ha sido guiado por Dios para confortar la vida de esas personas. El mensaje que Pablo predicaba aunque era por
medio de un vaso humano, la palabra que él llevaba era la Palabra de Dios que transformaba constantemente las vidas de
aquellos que lo escuchaban (1 Tes. 2.13)

REGAR CON ESTANQUES (Ecl. 2:6)


El estanque sirve para almacenar agua que a su tiempo será distribuida. El regar con estanques significa que debemos
hacer discípulos que retengan el agua de la palabra que Dios ha revelado a través de los tiempos, para que después la
impartan a otros (2 Ti. 2:2). La gran comisión consiste en predicar el evangelio a toda criatura (Mr. 16:15), ir a formar
discípulos (Mt.28:19) y buscar adoradores para el padre (Jn. 4:23) La tarea de hacer discípulos es de suma importancia,
porque es la forma como el evangelio del Señor es dado a conocer de generación en generación. El agua retenida es la
palabra que ha sido predicada por los Siervos de Dios y que sus discípulos la trasladan hacia la iglesia local para que
obtenga edificación en todo tiempo, Jesús tenía todo el tiempo palabra de bendición, la tarea de sus discípulos era la de
recordarse de todo lo que él había hablado, para bendecir a otros (Hch. 20:35) Jesús pudo fundar grandes templos, pero
escogió enseñarnos la importancia del discipulado. El capacitó a sus discípulos para que llevaran el mensaje a todo el
mundo, El Señor comenzó con doce personas (Mt. 10:2-5), posteriormente levanto a Saulo y a otros (Hch. 9:26-29),
actualmente el evangelio es predicado por casi todo el mundo (Mt. 24:14). Es importante saber que el numero de discípulos
va a multiplicarse a medida que la palabra del Señor crezca (Hch. 6.7). La lluvia de la palabra de Dios es la que llena los
estanques (Sal. 84.6). Los discípulos deben de recibir la enseñanza que imparte el líder (Hch. 20:-7) para después
trasladarla fielmente, tal y como ha sido enseñada (Tit. 1:9)

REGAR CON LLUVIA (Os. 6:3)


La enseñanza y la predicación de la palabra de Dios es comparada con la lluvia (Dt. 32:2), que es enviada sobre nosotros
(Job 5:10) para que produzcamos fruto (Lev. 26:4). En el culto a Dios todo es necesario, tan importante es la alabanza como
también lo es la predicación o enseñanza de la palabra. La alabanza es comparada con el roció que atrae las gotas de agua,
al transformarse el vapor en lluvia (Job 36:27). La predicación de la palabra de Dios debe de ser trasladada de manera
amena, con gracia (Col 4:6) que traiga edificación (Ef. 4:29) que sea fácil de entender (Sal. 119:169), que proporcione
bálsamo, consuelo, esperanza (Sal 119:49-50), que ayude a ordenar los pasos del oyente (Sal. 119:133). El falso ministro es
como nube sin agua que para retener al pueblo lo entretiene con falsas doctrinas o con filosofías basadas en sabiduría
humana (Jud 1:12-13; Pr. 25:14) La palabra debe de ser impartida con demostración del Espíritu y de poder (1 Co. 2:4-5),
a la manera de Bernabé quien era un hombre bueno, lleno de fe y del Espíritu Santo y con su predicación multitudes se
añadían al señor (Hch. 11:22-24)

REGAR CON NIEVE (Is. 55:10)


La nieve en la Biblia es figura de la santidad, la obra del Señor debe de ser regada con ella (Sal. 51:7). El crecimiento viene
si tenemos buena reputación, sobre todo, con la gente que no es cristiana, de manera que la obra no pueda ser en ningún
momento desacreditada (1 Ti. 3:7) como hijos de Dios fallamos, pero tenemos oportunidad de arrepentirnos (Is. 1:18). Si
permanecemos en el camino de santidad no seremos extraviados (Is. 35:8) debemos ser participes de la santidad de Dios
(He. 12:10-13). La obra crecerá cuando lo que se vea dentro de la iglesia es la búsqueda de la santidad, de mantener una
vida limpia, de manera que muchos glorifiquen al Señor por nuestras vidas y testimonio (Gal. 1:15)

CONCLUSIONES
El alma generosa será prosperada y el que riega será también regado (Pr. 11:25) Debemos regar a otros, nosotros también
seremos regados para que venga el crecimiento a nuestra vida; la iglesia no depende de ningún hombre, sino que solo debe
debemos hacer lo que El Señor nos manda a hacer y será El mismo quien le dé el crecimiento que se necesita (Ef. 4:15