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Traduccién de EDUARDO RABOSS! RICHARD RORTY gESPERANZA O CONOCIMIENTO? Una introduccién al pragmatismo FONDO DE CULTURA ECONOMICA. MEXICO» ARGENTINA - BRASIL - COLOMBIA - CHILE - ESPANA ESTADOS UNIDOS - PERU. VENEZUELA Primera edicion, 1997 sEsperanza 0 conocimientot Una intraduccin al pragmatismo © Richard Rorty Este libro fue publicado anteriormente bajo el titulo Hoffnung Statt Erkentniss: Eine Einfihrung in dio Pragmatische Philos: phie (Viena, Passagen Verlag, 1994), Foto taps: Autorretrato, de Andre Martus, 1994. Gentileza del autor. D. R, © 1997, FONDO DF CULTUEA ECONOMICA, S.A, Suipacha 617, 1008 Buenos Aires ISBN: 950-557-228-X IbaPRESO ENV ARGENTINA Hecho el depésito que previene la ley 11.723 I. LA VERDAD SIN CORRESPONDENCIA SE DICE, A MENU, que el pragmatismo es una filosofia ti Picamente norteamericana*. A vaces se lo dice con desdén, como en el caso, de Russell. Russell queria decir que el Pragmatismo es una filosofia superficial, propia de un pais inmaduro. Pero a veces, esta afirmacién adquiere el sentido contrario cuando es empleada por quienes sugieren que se- tia antinorteamericano, y por’ende inmoral, no ser pragma- tista. Oponerse al pragmatismo equivaldria a oponerse a la forma democritica de vida Creo que el desdén de Russell hacia el pragmatismo y los Estados Unidos fue injustificado y pienso, también, que 1 encomio al pragmatismo es equivocade. La filosofia y la politica no estan tan estrechamente unidas, Siempre habra cabida para el desacuerdo filos6fico entre personas que comparten la misma visién politica y para puntos de vista Politicos diametralmente opuestos entre fildsofos/as de la ‘misma escuela. En particular, no hay razén para que un fas cista no sea pragmatista, en el sentido de concordar con mucho de lo que Dewey dijo acerca de la naturaleza de la verdad, el conocimiento, la racionalidad y la moralidad. En todos esos temas, Nietasche se hubiera alineado con Dewey * Se ha teaducido America y American como Fstados Unidos 0 Norteamérica y norteamericano, 7 8 (RSPERANZAO cONOCIMIENTO! contra Platén y Kant. Si hubieran discutido, el inico desa- cuerdo sustancial entre Nietzsche y Dewey habria sido acer ca del valor de las ideas igualitarias, de la idea de herman; dad humana y, por ende, acerea del valor de la democracia. Considero desafortunado que muchas personas deseen ‘que entre ld filosofia y la politica haya un nexo més estre- cho del que existe o del que puede exist. En particular, la gente de izquierda sigue aguerdando un punto de vista filo- s6fico que no pueda usar la derecha politica, un punto de vista que sélo se preste a las causas buenas.' Pero nunca habré tal cosa. Un punto de vista filos6fico es una herra- mienta que puede estar en manos muy diferentes. Asi como no se puede aprender mucho acerca del valor de las opinio- nes de Heidegger sobre la verdad o la racionalidad partien- do del hecho de que era nati, no podemos aprender gran cosa acerca del valor de las opiniones (muy similares)? de Dewey sobre esos temas, a partir del hecho de que toda su "Se atribuye 2 Neurath haber dicho que “nadie puede utitaar el cempirismo légico para dat fundarrento a gn argumento toralitaio™ por cierto, los miembros del Cirelo de Viena, como muchos esceitors ontempotineos, vieton que la filosofia de Heidegger y la politica de Hiner estaban ligadas entre si, Pero debemos recordar que nadie puede urilizar el empirismo lgico 0 el pragmatism pars dar fundamento a un argumento antitotaltaro, Ningin camino argumentaiwo que parta de remisas cognossitivas o semnticts nos llevaré a conclusiones poliicas a conclusiones acerca del valor “lativo de Ise obras literarias. Es ob io, sin embargo, el motivo por el sual quienes estn a favor de un enfo {que pragmatista de la naturaleza del conocimiento humano tienden 8 admirar a Whitman y a Jerson mas que a Baudelaire y a Hier 2 Para una discusin de las smilies entre el Heidegger de Sein und Zeit y el pragmaismo, véase Mark Oksent, Heidegger’ Pragya: tom (Ithaca, N.Y: Cornell Universty Press, 1988). Para elimento dere lacionar los elementos camunes 8 Heidegger y Davidson, ver el capitulo final de JF. Malpas, Dovald’ Davidson and the Mirror uf Meoning [Cambridge: Cambridge University Press, 1992}, LAVERDAD SIN CORRESPONDENCIA 9 Vida fue un defensor de causas politicas buenas, progresistas, ni del hecho de que compartié el juicio de Walt Whitman de que “los Estados Unidos son, en si mismos, el mayor poe- ma”, Nuestra opinién acerca del pragmatismo puede y debe ser independiente de nuestra opinién sobre la democracia 0 sobre los Estados Unidos. Por ello, Dewey flo estaba del todo descaminado cuan- do denominé al-pragmatismo “la filosofia de la democra- cia”. Lo que tenia en mente era que el pragmatismo y los Estados Unidos son las expresiones de un estado de énimo esperanzado, progresista |mclioristic], experimental. Creo que lo méximo que puede hacerse para asociar el pragma- tismo con los Estados Unidos es decir que el pais y su fil6- sofo més distinguido sugieren que en politica podemos sus- tituir el tipo de conocimiento que los filésofos usualmente tratan de alcanzar por la esperanza. Los Estados Unidos siempre han sido un pais orientado al futuro, un pais’ que se solaza con la idea de que se ha inventado para si mismo un pasado relativamente recierte. En lo que sigue argumenta-é que ayuda a comprender a loslas pragmatistas pensarlos desde Ia afirmacién de que la distincién entre el pasado y el futuro puede sustituir a to- das las antiguas distinciones filos6ficas, aquéllas a las que los derrideanos denominan “las oposiciones binarias de la metafisica occidental”. La més importante de estas opo: ciones es entre realidad y apariencia. Otras incluyen la di tincién entre lo incondicionado y lo condicionado, lo abso- luto y lo relativo y lo apropiadamente moral como opuesto a lo meramente prudencial De acuerdo con el significado que otorgo al sérmino “prag- matismo”, John Dewey y Donald Davidson se presentan como los pragmatistas paradigmaticos. Haré constante re- 10 {SSPERANZA0 cONOCIMIENTO? ferencia a Dewey y aludiré a Davidson s6lo de manera oca~ sional (digamos, para los remates). Se acostumbra distin {uit a los “pragmatistas clésicos”, Peirce, James y Dewey, de los “neopragmatistas” vivos, como Quine, Goodman, Putnam y Davidson. La linea divisoria entre ellos es el de- nominado “giro lingiistico”, Es el giro que dieron los filé- sofos cuando dejaron a un lado el tema de la experiencia y adoptaron el del lenguaje, cuando comenzaron a seguir €l ejemplo de Frege en vez del de Locke. En los Estados Uni- dos, el giro sélo se dio en los afios cuarenta y cincuenta y, como resultado del mismo, se dejé de leer a James y a De- wey en los departamentos de filosofa. Usualmente, cuando se asocian el norteamericanismo y cl pragmatismo, sélo se tienen en mente a los pragmatistas clasicos. Los llamados neop:agmatistas no estén demasiado preocupados por la filosofis moral y la filosofia social, ni se ven a si mismos como representantes de algo tipicamente norteamericano. Como alurno de Carnap, Quine aprendié que la filosofia debe estar cerca de la logica y tomar distan- cia de la politica, la literatura y la historia. Goodman y Da- vidson, los alumnos de Quine, dieron por supuesto el plan- teo de Carnap. De los neopragmatistas que he mencionado s6lo Putnam, en sus diltimos escritos, ha ido més alla de los limites que Carnap fi De los tres pragmatistas clasicos, sélo James y Dewey relacionaron sus doctrinas filos6ficas, de modo deliberado, y consciente, con el pais dsl que eran ciudadanos ilustres.. Peirce se pens6 a si mismo como parte de una comunidad internacional de investigadores que trabajaban problemas técnicos y especializados que’ poco tenfan que ver con los desarrollos histéricos 0 con las culturas nacionales.» Peirce » Pecee hizo poco uso de Emerson pero en su limo periodo, evan do dessrrllé una *metaisica del amor evolutivo", confes6 que, aunque LAVERDAD SIN CORRESPONDENCIA 11 se referia a los problemas politicos y a las tendencias socia- les de un modo tan evasivo cono el de Quine: como temas ‘que poco tienen que ver con la filosofia Pero James y Dewey tomaron a los Estados Unidos en serio. Ambos reflexionaron sobre la significacién hist6rica mundial de su pais. Los dos fueron influidos por el sentido evolutivo que Emersan tenia dela historia y, especialmente, por “The American Scholar”, su ensayo seminal. El ensayo se solaza con la diferencia entre el Viejo y el Nuevo Mun- do. Oliver Wendell Holmes lo llamé “nuestra Declaracién nacional de Independencia Intelectual”, James y Dewey se inyolucraron en movimientos politicos -en particular; mo- vimientos antiimperialistas- cue se proponian lograr que los Estados Unidos fueran auénticos con ellos mismos, y que no reprodujeran las viejas y malas costumbres euro- peas. Los dos usaron la palabra “democracia” ~y su cuasi sinGnimo “Estados Unidos” como lo hizo Whitman: co- ‘mo el nombre de algo sagrado. En un ensayo de 1911, De- wey escribi6: Emerson, Walt Whitman y Maeterlinck son quieds, hasta ahora, los dnicos que han sido consciences de manera ha- Dicual y, por asi decig instintivamente de que la democra- cia no es ni una forma de gobierno ni una conveniencia, social, sino una metafisica de la relacién del hombre y de su experiencia en la naturaleza..* “no era consciente de haber contraico el virus del trascendentalismo de Concord”, era probable qu “alguna forma benigna de la enfermedad se haya implantado en mi alma sin darne cuenta”. (C$. Pesce, Collected Popers, Hartshorne y Weis (comps), vol. 6, secsién 102, Cambridge, Mass:"Harvard University Press, 1926) ‘John Dewey, *Mactelinck’s Philosophy of Li Works of Jobn Dewey, vol. 6 (Carbondale: Souther Press, 1978), 12 qesreavzs oconocimientor Como Cérnell West ha puesto en evidencia,s hay que leer a Emerson para comprender el origen de esa “conciencia ins- tintiva” que James y Dewey compartian. West dice que Emerson asocia un yo mitico al contenido y al earster de los Esta dos Unidos. Su individualismo no esta simplemente rela- ionado con los individuos particulates sino, de manera ‘mas importante, con una concepcién normativa y exhor- tativa del individuo como los Estados Unidos, Su proyec- cidn ideologica de la primera nueva nacién lo es en térmi- rnos de un yo mito... un intelectual norteamericano he- \oico que se ha apropiado de un poder y una fuerza casi idivinos y que ha adquirio la confianza de usar ese poder Yy esa fuerza para “la conversién del mundo,”« En el fondo, sin embargo, Emerson, como su discipulo Nierasche, no fue un filésofo de la democracia sino de la autocreacién, de lo que denominé “la infinitud del hombre privado”. El poder casi divino nunca estuvo alejado de la mente de Emerson. Su Estados Unidos no era tanto una co- munidad de ciudadanos como un lugar de intercambio, en el que héroes casi divinos podrian represemtar dramas au- toescritos. En oposicién, el tono de Whitman, como el de James y el de Dewey, es mas secular y comunitario que el de Emer- son, Por ello, quizé, la mejor manera de aprehender la ac- titud hacia los Estados Unidos que James y Dewey dieron $ Véase el libro de Coenell West The American Evasion of Philo sophy: A Genealogy of Pragmatiam (Madison, University of Wisconsin Press, 1989). West explica el orgen del titulo, que se refiee al hecho de ‘ue Emerson dej6a un lado la problemdticacartesiana que habia domi ado la filosofiaeuropes, © C. West, American Eeasion, pp. 12-13, LAERDAD SIN CORRESPONDENCIA 12 Por supuesta y que compartieron con las audiencias que escuchaban sus conferencias #5 releyendo Democratic Vis- tas de Whitman, escrito en 1367. El libro comienza dicien- do: ‘Asi como las mas grandes lecciones de la Naturaleza en el luniverso son, quizé, las de la variedad y la libertad, en la politica y el progreso del Nuevo Mundo también se pre- sentan esas grandes lecciones. Los Estados Unidos, aunque colman el presente con las acciones y los problemas més grandes y aceptan el pa- sado con alborozo, incluso el feudalismo (por cierto que el presente es el retofo legitimo del pasado, incluido el feudalismo), se basan, creo yo, para su justificacin y su éxito (zquién puede pretender hasta hoy haber tenido &i: to?) casi exclusivamente en futuro, Porque nuestro Nuevo Mundo considera menos im- Portante lo que se ha hecho 0 lo que se es que los resulta- ddos que se producirén.? En este capitulo me centraré en la frase de Whitman “se ba- san para su justficacin y su éxito casi exclusivamente en el futuro”. En mi opinién, el nexo entre el norteamericanismo a la manera de Whitman y la flosofia pragmatista -la clasi- cay la “néo”~es la propensién a referir todas las cuestiones, relativas a la justficacién sltima al futuro, a la sustancia de las cosas que se esperan. Si hay algo distintivo en el prag- matismo es que sustituye las nociones de “realidad”, “ra 26n" y “naturaleza” por la nocién de un futuro humano mejor. Podria decirse del pragmatismo lo que Novalis dijo del romanticismo: que es “la apoteosis del futuro”. Tal como entiendo a Dewey, lo que él llamé, algo tosea- Walt Whitman, Complete Pocsry and Selected Papers (Nueva York: The Library of America, 1982}, p. 929, 14 (ESPERANZA 0 conociMtENTO? ‘mente, “una metafisica de la celacién del hombre y de su experiencia en la naturaleza” es una generalizaci6n de la moraleja de la biologia darwiniana. Lo tinico que justfica luna mutacién, bioldgica o cultural, es su contribucién a la existencia, en algin lugar del futuro, de una especie mas compleja ¢ interesante. La justiicaciGn es siempre una jus tificacién desde el punto de vista de los sobrevivientes, de los vencedores, No hay un punto de vista que esté por enci- ma del de ellos. Esto equivale en el campo de las ideas a la verdad de que el poder hace a lo justo y de que la justicia es 8) interés del més fuerte. Pero estas ideas son engafiosas cuando se las construye metafsicamente, como cuando se afirma que el statu quo actual, 0 el bando vencedor en una guerra, se halla en una relacién privilegiada con lo que las cosas realmente son. Por ello, *metafisica” fue una palabra desafortunada para describir el darwinismo generalizado’ que es la democracia, Porque esa “metafisica” esté asocia- da con el intento de reemplazar la apariencia por la rea lidad, Los pragmatistas-—tanto clisicos como “neo” no creen ‘que haya una manera en que as cosas realmente son. Por ello, quieren reemplazar la distinci6n apariencia-realidad or una distincién entre las descripciones menos cies y més Giles del mundo y de nosotros mismos. Cuando se ;plantea la pregunta “itiles paca qué?” no tienen nada que responder, excepto “ttiles para crear un futuro mejor”. Cuando se les pregunta “gmejor segiin qué criterio?” no tienen una respuesta detallada, tal como los primeros ma- tiferos no pudieron especificar en qué aspectos eran mejo- tes que los moribundos dinosaurios. Los pragmatistas solo pueden decir algo vago como esto: “Mejor en el sentido de contener més de lo que nosotros consideramos bueno y me- sos de lo que consideramos malo”. Cuando se les pregunta “exactamente, zqué consideran bueno?”, los pragmatistas LAVERDAD SIN CORRESPONDENCIA 15, sélo pueden decir, con Whitman, “la variedad y la liber- tad”, 0 con Dewey; “el crecimiento [growth]”. “El creci- ‘miento ~dijo Dewey es en si mismo el nico fin moral."* Los pragmatistas estan limitados a ofrecer respuestas tan imprecisas ¢ initiles porque no esperan que el futuro se ajuste a un plan, que el futuro satisfaga una teleologia in- manente, sino més‘bien que asombre y estimule. Asi como los devotos de la avant-garde concurren a las galerias de ar- te con la esperanza de quedar destumbrados, més que para satisfacer alguna expectativa especifica, del mismo modo la deidad finita y antropomérfica, elogiada por-James.y més tarde por A. N. Whitehead y Charles Hartshorne, espera ser sorprendida y deleitada por el iltimo producto de la evolu in, biol6gico 0 cultural. Preguntar por el plan pragmati ta para el futuro es como pedirle a Whitman que delinee lo gue esté al final de la ilimitable perspectiva democratica Lo que importa es la perspectiva, no el punto de llegada. De modo que si Dewey y Whitman tienen algo intere- sante en comin es su imprecsién, principista y deliberada, Porque la imprecisin princisista es la manera norteameri- cana de hacer Jo que Heidegger denominé “el ir mas allé de a metafisica”. Tal como Heidegger usa el término, metafi- sica es la busqueda de algo claro y distinto, algo totalmente presente, Esto significa algo que no se encamina hacia un futuro indefinido, algo coms lo que Aristoteles llamé “el ahora”, to mun, un mimic stans, la plenitud del ser presente. Heidegger pens6 el pragmatism como empefiado en tal basqueda y, en consecuencia, entendié las cosas al reves. Pens6 el norteamericanismo como la reduccién del mundo @ un material en bruto y del pensamiento a la planificacién, 5 John Dewey, The Reconstrustion in Philosophy, en The Middle Works of Jobn Dewey, vol. 12 (Carbondale, ll: Southern ins Uni- veesity Press, 1982), p 181 16 (ESPERANZA 0 coNociMmENTO: y pens6 tl pragmatismo coro la interpretacién juvenil “nortéamericana de Norteamérica”.” Esa reduccién es el ‘puesto exacto de su intento de entonar una nueva can- cién. Pero Heidegger nunca ley6 la cancion nueva de Whit- man. De haberlo hecho, es probable que hubiera llegado a percibit a Norteamérica como la vio Hegel (aunque slo es- ‘cuetamente): como la extensién del Espiritu hacia el Oeste, ¢l préximo estadio evolutivo mas alla de Europa. Si se’piensa la metafsica de la presencia como la meta- fisica de Europa, puede verse el contraste entre esa metafi- sica y la “nueva metafisica” cue es la democracia, como el Goneate entre la vieja Europe y a nucve Norwamércs. Asi como Mark Twain estaba convencido de que todo lo malo de la vida y de la sociedad europea podia ser corregi- do adoptando las actitudes y costumbres norteamericanas que su yanqui de Connecticut llevé a la corte del rey Artu- 10, del mismo modo Dewey estaba convencido de que todo lo malo de la filosofia europea tradicional era el resultado «de ap2garse a una imagen no igualitaria del mundo, surgida én el seno de una sociedad cuyas necesidades satisfacia Consider6 todos los dualismos funestos dela tradicinfilo- séfica europea, vestigios y figuraciones de la divisin social entre contempladores y hacedores, entre una clase ociosa y un clase productiva.»» Dewey explicé el origen de la filoso- » Vase Holzwege (Frankfurt: Klostermann, 1972), pp. 103-104: "EI norteamericanismo [Amerikanions} es muy europea, Se trata de tuna variedad, ain no comprendida, de algo gigantesco que todavia an- da sueltoy novsurge de la esencia realiaada y metafiscamente plena de los tiempos modetnos. La interpreticin norteamericana del norteame: ticanismo que hace el peagmatismo todavia esté fuera del Ambito meta: fisico.” Hay razones pars pensar cue el conocimiento que Heidegger tenia del pragmatismo estaba restringido al material presetado en la disertacion de Eduard Baumgarten, un alumno de Heidegger que, a su ver, habia estudiado con Dewey. 19 Vease Dewey, The Quest for Gertinty, Later Works, vol 4, cap. 1 LAVERDAD SIN CORRESPONDENCIA 17 como el intento de concilicr “los dos tipos de producto mental”; el de los sacerdotes y el de los artesanos.) Esa re- conciliacin se necesita cuando ya no se tiene fe en los mi tos y las costumbres de la sociedad, y se tiene que defender apelando al tipo de tazonamiento causal que los artesanos usan para explicar por que las cosas han de hacerse de un modo y no de otro. « Dewey arguye que hasta ahora el impulso de la filosofia ha sido conservador, que, al favorecer la estabilidad y no el cambio, ha estado’tipicamente del lado de la clase ociosa. La filosofia ha sido el intento de otorgar al pasado el pres- tigio de lo eterno. “El tema oredominante de la fildsofia para una formulacin clara de esta sfiemaciéa. Dewey dice: “El taba: jo ha sido oneroso, penoso, asociadoa una maldiciGn primitiva, Debido a su cardctet no placenterp, la actividad peictica ha sido aig nada, en la medida de lo posible, a eicavos y servos. As ln deshonea social en que se tuvo a esa clase se extendid al trabajo que reslizaba Existe también la antigua asociacin del conacimiento y el pensamien: ‘o cén lo inmateriaty lo espirtul, y de las artes y de toda actividad Prictica, con la materia... El deserécto que acompaié el pensar en las ‘cosas materiales en comparacién con el pensar en lo inmaterial ha sido transferido a rodo lo que esté asociado con le prictca.” (p. 4). Mi adelante dice: "Si se presta atenciéna los findamentos dela filosofias de Platén y de Arstételes, del modo como un antropélogo observa sus datos, es claro que esa filosfias fueron sstematizaciones en tétminos racionales del contenido de las creencia seligiosas y artistcas de los friegos. La sstematizacin involucraba ina purificacion.. De tal mo. do, junto ala climinacin de los mits y de las supersticiones mas gro seras se estabecieron los idales de is ciencia y de una vida basada eo la ravdn... Pero, pese a muestra gratcud por danes can perdurables, no podemos olvidar las condiciones que los acompafaron. Porque trae: ron con ellos la idea de un ambito de realidad fia superior, del que so lamente es posible una ciencia verdadera, y de un mundo inferior de cosas cambiantes con el que tienen cue ver Ia experiencia y la euestio- fas." (p. 14) N Véase The Reconstruction in hilosophy, p. 86 18 qESPERANZA 0 coNocIMIENTO® dtitter de Europa”, dice, ha sido hacer “de la metafisica un ‘istiouto de la costumbre como fuente y garantia de los va- lores morales y sociales mas elevados”.12 Dewey deseaba asviar la atencién desde lo eterno hacia el futuro y hacerlo transformando la filosofia en un instrumento para el cam- bio y no para la conservacisn, haciéndola norteamericana ‘ms que enropea. Tuvo la esperanza de conseguirlo negan- do -tal como’ Heidegger negaria mas tarde- que la filosofia sea una forma de conocimiento. Esto significa negar que haya 0 pueda haber fundamentos extraculturales para la costumbre y reconocer que “en la filosofia, ‘realidad es un término de valor o de eleccién”. Dewey queria librarse de lo que dertominé “la idea, que ha regido la filosofia desde los tiempos de los griegos, de que la funcién del conoci- ‘miento es poner al descubierto lo antecedentemente real, ep vez de obtener, tal como ocurre en el caso de nuestros j cios prdcticos, el tipo de comprensién necesaria para lidiar con los probleinas a medida que surgen”. Al decir que la democracia es una “metafisica de la relacién del hombre con su experiencia en la naturaleza” Dewey esté diciendo que las instituciones de una sociedad verdaderamente no feudal podrian producir y ser producidas por una manera de pensar no dualista acerca de la realidad y el conocimien- to, Esta manesa de pensar pondria a los intelectuales, por vvez primera, al servicio de la clase productiva, dejando asi de servir a la clase ociosa. Por primera vez, el pragmatis- mo podria tratar la teoria como una ayuda para la précti- a, en lugar de ver la practica como una degradacién de la teoria, Si todo esto suena vagamrente a Marx es porque Marx y "The Middle Works of Job Dewey, vol. 12 p. 89. '8 Philosophy and Democracy’, en The Middle Works, vol 11, p. 4S Later Works, vol. 4, p18 LAVERDAD SIN CORRESPONDENCIA 18 Dewey abrevaron en Hegel y porque ambos rechazaron de Hegel todo lo no historicista, especialmente su idealismo. También rechazaron su prefsrencia pot comprender e! ‘mundo en vez de cambiarlo. Los dos conservaron las partes de Hegel que podian ser facilmente reconciliables con Dar- win, Dewey describié a Hegel como “un triunfo en el con- tenido material del expiritu secalar y positivista moderno... tuna invitacién al sujeto humano a dominar lo que esta ya contenido en el aqui y ahora del mundo..."" Coneibié a Darwin y a Hegel como dos aspectos de un Gnico movi- miento de pensamiento antidualista, “un movimiento que al rechazar la distincién esencia-accidente dé prioridad’a la continuidad sobre la disyuncién y a la produccién de lo no- vedoso sobre la contemplacién de lo eterno” + Habermas ha dicho que Marx, Kierkegaard y el prag- matismo norteamericano fueron tres respuestas productivas a Hegel y que el pragmatismé fue “la rama socialdemécra- ta de los jévenes hegelianos”.” El efecto de Hegel en Marx y Dewey fue desplazar la atencién desde la pregunta kanriana “zeudles son las condi- iones ahistéricas de posibilidad?” hacia la pregunta *ze6- mo podemos hacer del presente un futuro mas rico?” ero mientras que Marx pens6 que podia ver la forma de la historia del mundo y podta concebir el presente como una etapa de transicién entre el feudalismo y el comunismo, Dewey se contentd con decir que el presente era una etapa 's Dewey, The Quest for Certainty, Later Works, vol 4, p. 51 "* Para ampliar este tema, véase mi trabajo “Dewey Between Hegel and Darwin", en Modernism and the Human Sciences, Dorothy Ross (comp. (Bakimore: Johns Hopkins University ress, 1994), 'Y Habermas, primeras piginas de una entcevista con Perey Ander- Son y Peter Dews. El pasaje aparece en la pigina 151 de Dews (comp. ), Habermas: Axtonomy and Solidarity. La version alemana apaccei ea Die newe Unuebersichtichkit 20 (EAPERAN2A.OcCoNocIMIENTO? de transicién hacia algo que podria ser, con suerte, inimagi- nablemente mejor. Cuando, algo tarde en su vida, se puso a leer a Marx, Dewey concluyé que Marx habia sido captado por el lado malo de Hegel, el griego, el lado que insista en las leyes ne- cesarias de la historia. Consider6 que Marx, Comte y Spen- cer habjan sucumbido al encanto de una pseudociencia que podia hacer extrapolaciones del presente al futuro. Afirmé que cl marxismo es anticuado en su pretensién de ser pecu- liarmente cientifico. Perque asi como la necesidad y la biisqueda de una ley inca omnicomprensiva fue tipica de Ja atmésfera intelectual de los afios cuarenta del siglo pa~ sado, la probabilidad y el pluralismo son las caracteristi- ‘cas del estado actual dela ciencia."™ Esta interpretacin de Marx es reminiscente de The Po. verty of Historicism de Karl Popper y también de la pol mica antialthusseriana de The Poverty of a Theory de E. P Thomson, De los dos, Dewey esté mas cerca de Thomson, cuyo libro Making of the English Working Class habria lei. do con entusiasmo y solaz. Si hubiera leido a Popper habria aplaudido su falibilismo pero habria deplorado los duali mos que él, como Carnap, dan por supuestos. Porque el movimiento empirista légico, del que Carnap y Popper fue- ron representantes ~el movimiento que hizo bruscamente a un lado el pragmatismo en los departamentos norteameri- canos de filosofia luego de la Segunda Guerra Mundial-, reinventé las tajantes distinciones kantianas entre hecho y valor, y entre ciencia, por un lado, y metafisica y religion, por el otro. Estas distinciones fueron las que James y De- "Freedom and Culture, Later Works, vol 13, p. 123 LAVERDAD SIN CoRRESPONDENCTA 21 wey trataron de borrar, Los empiristas légicos, con la ayus da de Frege y de Russell, "lingusticaron” todas as wipes distinciones kantianas que Dewey pens6 que Hegel habia ayudado a superar, La historia de la redisolucién de esas distinciones por los neopragmatistas, bajo el liderazgo de Quine, es la historia de la repragmatizacién y, asi, de la deskantianizacién y ha rehegelianizacién de la filosofia nor teamericana. He tratado de dat, hasta aqui, an panorama de la ubicacién de Dewey en el esquema intelectual de las cosas, diciendo algo acerca de su celacién con Emerson, Whitman, Kant, Hegel y Marx. Voy a ponerme ahora un poco técnico para ‘ofrecer una interpretacion de Ia més famosa doctrina prag- ‘matista: la teorfa de la verdad. Quiero mostrar que esa doc. trina calza en un programa mas general: el de reemplazar el dualismo entre estructura pefmanente y contenido transito- rio de griegos y kantianos por la distincidn entre el pasado ¥ el futuro, Intentaré mostrar que las cosas que James y De. wey dijeron acerca de la verdad fueron una manera de reemplazar la tarea de justifica: la costumbre y la tradicién pasadas apelando a una estructura inalterable por la tarea de reemplazar un presente insatisfactorio por un*futuro mds satisfactorio, sustituyendo asi la certidumbre por la es. Peranza. James y Dewey pensaron que este reemplazo equi- valdria ala norteamericanizacion dela filosofia. Concorda- ron con Whitman en que los Estados Unidos es el pais que '" He esbozado este relato en Phibsophy and the Mirror of Nature (en p. 38 dela referencias bibliogrifies)y he discurido intent efee twado por Sidney Hook (el alumno fsvorito y el més iseigente de los discipulos de Dewey) de reconciliar¢l pragmatismo con el empirisme '6sico, en “Pragmatism Without Method”, incluido en Object, Res {ativism and Trad (Cambridge: Cambridge University Press 19911 2 zarenanza oconociaienro: Guenta para su “razén y justifcacion” con el futuro y sélo on el futuro. ‘Se supone que la verdad es lo que distingue el conoci- de la opinion bien furdada de la creencia justifica- Pero si'lo verdadero ¢s, como dijo James, “el nombre de lo que prueba por si mismo ser bueno en cuanto a la reencia y bueno, también, por razones definidas, asigna- bles", no es claro en qué aspecto se supone que una creen- cia verdadera difiere de la que esta meramente justificada., Por eso se dice a menudo que los pragmatistas confunden la verdad, que es absoluta y eterna, con la justificacién, que ¢s transitoria, por ser relativa a una audiencia. Los pragmatistas respondieron a esta critica de dos ma- neras principales. Algunos, como Peitce, James y Putnam, han dicho que podemos retener un sentido absoluto de “yerdadero” identificandolo con la “justificacién en la si- tuacién ideal”; la situacién que Peirce denomind “la meta de la investigacién”. Otros, como Dewey (y, como he ar- Biido, Davidson), han sugerido que hay poco que decir 2 Para el fin que perso, puedo pasar por alto la llamada “cua condicidn del conocimiento™ propursta por Getter: una ereencia debe Ser producida de maneras apropiadas ademds de ser sostenida, estar jus sifcaday ser verdadera 2 Wiliam James, Pragmatism (Cambridge, Mass: Harvard Univer: sity ress, 1978), p. 43 3 Davidson ha dicho que “verdadero” deberia ser considerado un Primitivo indefinible transpatentemente claro. En mis trabajos sobre Davidson he interpretado que ello signifiea que concuerda con Dewey en que quienes filosofan tienen poco que deci acerca de la verdad. En “The Structure and Content of Truth” (lournal of Philosophy, vol. 87, junio de 1990) Davidson ha repudicdo esta interpretacin junto con la sugerencia de que es desciativo (diquotatonalitt] en cuanto a la ver dad, JE. Malpas menciona ese repadio de mi interpretacin y sugieze {que muestra qué es lo que esté mal en mis reptidos intents de agregar 4 Davidson a la lista de los neopragmatistas contemporineos, Vease LAVERDAD SIN CORRESPONDENCIA £3 acerca de la verdad y que los filésofos deberian limitarse, explicita y autoconscientemente, a la justificacion, a lo que Dewey llamé la, “asertabilidad garantizada” warranted assertability], Malpas (Donald Davidson and the Mirror of Meaning 257 y ap. 7) El nico de lates de Dann dec ay mas cons ue ec ace de la verdad defo que Terk dices de que la verdad ut cones expletive oo obstne margumerto en ona en “Prageaon Be vision and Truth") esque “una tera dee verdad parson legac natu moe ingés oe ante una wor para ser tin, Somprende y pede un specto bisa el eomporamienes acta (¢Surctare and Content”, p. 313) Este hecho, continss Davdoon, ‘muestra que “la verdad eb in concept expcativo cucaineme portance’ "Mi respusa esque el que una erlaempiica que corclcona el