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Hoy me gustaría hablaros sobre un tema que, a lo

largo de la historia de nuestro pueblo y a lo largo de


los años, se ha ido desvirtuando y, a la vez, perdiendo
su verdadera esencia. Este tema que os quiero traer
es la tefilah (la oración).
Según los psicólogos, cuando una persona sufre un
dolor intenso de tipo emocional pasa por una serie de
fases: 1º Negación, 2º Ira, 3º Negociación, 4º
Depresión y 5º Aceptación.
Pues parece ser que cuando nuestro Abba Kadosh
Yahweh nos habla al corazón, nos enseña la vida
errada que llevamos, nos muestra nuestro pecado...
nuestro pueblo Yisrael se queda en la primera fase o
si no, para mejorar la situación, en la segunda fase.

Me gustaría hacerles unas preguntas, para que


reflexionaran en su corazón: ¿Quién creen ustedes
que es nuestro Padre?, ¿Es un ídolo?, ¿Es alguien sin
entendimiento?
Nuestro mashiaj Yahshua nos dio un ejemplo de
cómo se debía orar (la oración del Padre Nuestro), y a
raíz de esa oración, las demás naciones paganas la
mezclaron con sus rezos repetitivos. Por lo cual,
cuando el cristianismo empezó a propagarse por el
mundo, las tradiciones de los ídolos paganos de cada
nación se iban mezclando con la sana doctrina que
había enseñado nuestro mashiaj.
Nuestro Padre YHWH, en estos tiempos del fin, ha ido
llamando a multitud de personas para que puedan
servirle en espíritu y en verdad. A muchas de estas
personas, las ha sacado de las distintas
denominaciones de la religión cristiana, donde habían
creído que rezar repetitivamente era la forma correcta
de orar.
Pero, ahora resulta, que estas personas que habían
sido llamadas por el Eterno a descontaminarse de esa
religión se han metido a otras denominaciones tales
como: el judaísmo, el judaísmo mesiánico... donde se
reza de la misma manera, con repeticiones, nada más
que cambiando el idioma que hablan estas personas,
por el hebreo, así creyéndose más santos o puros.

No se engañen, amados hermanos y hermanas, por la


belleza externa que puede tener el judaísmo u otras
denominaciones parecidas, porque por fuera parecen
llenas de belleza y hermosura espiritual, pero por
dentro están llenas de mentira y desobediencia a
nuestro Creador.
Una pregunta que quería hacerles: ¿Cuál es la
finalidad de esos rezos repetitivos?
Unos rezan el ángelus, el Padre Nuestro
(cristianismo), otros tienen libros con oraciones que
dijeron algunos "supuestos tzadikim (justos)"
(judaísmo). ¿Qué grandeza, o, mejor dicho, que
personalidad hay, en repetir constantemente los
dichos o las palabras de personas de la antigüedad?

Para ponernos en situación, ¿Qué significa orar,


hacer una tefilah verdadera?
Orar significa hablar con nuestro Padre, significa
desarrollar nuestra relación con nuestro Padre
contándole a Él nuestras inquietudes, nuestras
emociones, nuestros sentimientos, nuestras caídas en
el pecado y errores, nuestros logros, nuestros
agradecimientos, nuestros enfados...

A nuestro Padre lo tenemos que ver como el mejor


amigo que nunca te falla, como el mejor consejero,
como el MEJOR PADRE, que a pesar de tus caídas;
ÉL quiere que te levantes y aprendas para que seas
sabio y para que tengas una vida buena y de calidad.
Piensen en esto, por un momento ¿qué pensaría una
persona si le habláramos así, con repeticiones?
" Hola, ¿qué tal estas?, ¿me ayudas a hacer esto?
Hola, ¿qué tal estas?, ¿me ayudas a hacer esto?
Hola, ¿qué tal estas?, ¿me ayudas a hacer esto? "
La otra persona pensará: "está bien te voy a ayudar,
pero para que te calles y me dejes en paz, porque
pareces un loro, esta persona está mal de la cabeza o
le pasa algo, ¿no sabe comunicarse como el resto de
las personas o qué?"
Nuestro Padre es un espíritu con infinito
entendimiento y sabiduría, y para la gente que no lo
sepa, PUEDE ESCUCHAR y, de cierto, nos escucha.
Nuestro Padre no es ningún ídolo que tiene
oídos, pero no escucha. Por tanto, cuando vayan a
hacer una oración a nuestro Padre, cuando vayan a
hablar con Él, derramen su espíritu en esa oración;
un ejemplo sería:

“Gracias Padre mío Yahweh, por este día de hoy,


bendice a los hermanos en nombre de tu hijo Yahshua
“…. y le seguimos hablando, añadiendo en la oración
nuestros problemas, inquietudes, preocupaciones,
agradecimientos; como si estuviéramos hablando con
una persona, que cada día vemos y en quien siempre
confiamos.

¿Acaso ustedes piensan, que cuando el pueblo le


decía a un profeta o a un siervo del Eterno: "intercede
por nosotros a Yahweh para que se calme su ira"; el
siervo o el profeta se iban a poner a orar de forma
repetitiva? DUDO mucho, que el profeta o el siervo se
pusiera a orar diciendo:
" Yahweh que se calme tu ira, por favor
Yahweh que se calme tu ira, por favor
Yahweh que se calme tu ira, por favor "

Cuando el siervo o el profeta intercedía por el pueblo


de Yisrael, no se ponía a hablar con Yahweh con
repeticiones, sino que clamaba a Él por el perdón de
los pecados de nuestro pueblo, de los que estaban
allí en ese momento e incluso de los pecados que
habían cometido sus padres (antecesores).
Amados, mucha gente, sobre todo la que está en el
judaísmo; está empeñada que si repiten los
tehilim(salmos) van a ser más justos delante de
nuestro Padre, o que van a poder hacer
algún milagro.
Pero, lo que no se dan cuenta estas personas, es lo
que verdaderamente son los tehilim. Su nombre te lo
indica lo que son (tehilim=alabanzas). Los tehilim
eran alabanzas, oraciones de personas de nuestro
pueblo, la mayoría de ellas escritas por el rey David.
En esos tehilim, el rey David entre otros, derrama
sobre ellos sus sentimientos, sus emociones, sus
agradecimientos, sus preocupaciones.
Como dijo un sabio: "Cada persona tiene que ser un
tehilim delante de nuestro Padre"

¿Qué quiere decir esto?


Que cada vez que hablemos con nuestro Padre, le
ofrezcamos lo que llevemos dentro de nuestro corazón
y de nuestro espíritu, de forma sincera y
transparente; para que sea nuestra oración, una
ofrenda de labios aceptable delante de su presencia.

Timo Sefarad

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