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ESCRITOS “INSPIRADOS”

Esquizografía1
JOSEPH LÉVY-VALENSI
PIERRE MIGAULT
JACQUES LACAN

Bajo el título de esquizofasia, algunos autores 2 han puesto en relieve el alto valor
que se une a ciertas formas más o menos incoherentes del lenguaje, no solamente como
síntomas de ciertos trastornos profundos del pensamiento, sino además como
reveladores de su estadio evolutivo y de su mecanismo íntimo. En ciertos casos, estos
trastornos solo se manifiestan en el lenguaje escrito. Intentaremos solamente mostrar
qué materia ofrecen esos escritos para un estudio preciso de los mecanismos psico-
patológicos. Esto respecto de un caso que nos pareció original.
Se trata de una enferma, Marcelle C., de 34 años, maestra primaria, internada desde
hace un año en la clínica psiquiátrica. Un año y medio antes había sido internada por
primera vez pero salió rápidamente a pedido de su padre, un pequeño artesano.
La señorita C... da a primera vista la impresión de ser una persona que goza de la
integridad de sus facultades mentales. No hay nada extraño en sus modales. No se nota
en ningún momento de su estadía en el servicio un comportamiento anormal. Formula
protestas muy vivas respecto de su internación que parecen destinadas a evitar todo
contacto que, no obstante, más tarde, se establece.
Sus comunicaciones son entonces vivas, orientadas, adaptadas, a veces joviales.
Respecto de la integridad de sus funciones intelectuales, que aparenta ser totalmente
normal en una conversación corriente, hemos profundizado la exploración objetiva por
el método de los tests y, puesto que los tests comunes que se dirigen a la atención, la
lógica, la memoria, se mostraron muy por debajo de sus capacidades, hemos empleado
pruebas más sutiles, más cercanas a los elementos sobre los cuales se dirige nuestra
apreciación cotidiana de la mente. Son los “Test de intención”: sentido aparente y real
de una palabra, de un epigrama, de un texto, etc... Al realizarlos siempre se mostró
suficiente, rápida e incluso cómoda.
Notemos que, por más que se profundice una relación de confianza, el contacto
afectivo con ella queda incompleto. A cada instante se afirma una innata resistencia. La
enferma alega además: “No quiero estar sometida a nadie. Nunca quise admitir la
dominación de un hombre”, etc...
Cuando observamos esto, la enferma ha exteriorizado plenamente su delirio, que
incluye numerosos temas de los cuales algunos son típicos.
Un tema de reivindicación, fundado en una serie de fracasos en un examen, según
ella injustificados, que se manifestó por una serie de trámites continuos, con estenia
pasional, y por la provocación de escándalos que han llevado a la internación de la
enferma. Por el daño de esta internación reclama “veinte millones de indemnización de
los cuales doce por privación de satisfacciones intelectuales y ocho por privación de
satisfacciones sexuales”.
1
Anuales Módico-Psychologiques, 1931.
2
Pfersdorff, La schizophasie, les catégories du langage. Travaux de la clinique Psych. de Strasbourg,
1927. Teulié Guilhcm. La schizophasie. Ann Medie psychologiqucs, febrero-marzo, 1931.
Un tema de odio que se concentra en una persona, la señorita G..., a quien acusa de
haberle robado el lugar que le correspondía en el examen y de haberla sustituido en la
función que ella debería ocupar. Estos sentimientos agresivos se extienden a varios
hombres que conoció en un período reciente y hacia los cuales parece haber tenido
sentimientos bastante ambivalentes, sin haber cedido jamás a ellos, según afirma.
Un tema erotomaníaco con respecto a uno de sus superiores en la enseñanza, el
inspector R...; atípico en cuanto a que es retrospectivo, ha fallecido el objeto del delirio
y no se ha revelado de ninguna manera la pasión mórbida en vida de este.
Un tema “idealista”, que se exterioriza no menos fácilmente. La paciente tiene “el
sentido de la evolución de la humanidad”. Tiene una misión. Es una nueva Juana de
Arco, pero “más instruida y de un nivel de civilización superior”. Está hecha para guiar
a los gobiernos y regenerar las costumbres. Su misión está orientada a “un centro ligado
a altas cosas internacionales y militares”.
¿Sobre qué fundamentos reposa este delirio polimorfo? La pregunta, lo vamos a ver,
es problemática y quizás los escritos nos ayudarán a resolverla.
Durante una de sus dos internaciones la enferma fue examinada en la Enfermería
Especial3. Los certificados del doctor Logre y del doctor Clérambault ponen de relieve
la característica paranoica, “ya sea antigua, ya sea neoformada”, y admiten la existencia
de un automatismo mental.
Ya sea por el interrogatorio, a causa de sus interpretaciones retrospectivas, como
por la investigación, ya que solo tenemos por parte de la familia informaciones
epistolares, es difícil precisar si la característica paranoica se ha manifestado
crónicamente en la enferma.
Sin embargo, el simple estudio del cursus vitae de la enferma parece hacer aparecer
una voluntad de distinguirse de su entorno familiar, un aislamiento voluntario de su
medio profesional y una falsedad de juicio que se traducen en los hechos. Sus estudios
son buenos y no hay nada para destacar hasta su salida de la escuela normal primaria a
los 21 años. Pero estando en su primer puesto de trabajo como maestra, en 1917.
pretende conducir la institución a su manera, por entonces ya reivindica e incluso
interpreta. Luego de algunos años se le pone en la cabeza acceder al profesorado de una
escuela de comercio, reclama a tal efecto un cambio de puesto y luego una licencia y, en
1924, abandona pura y simplemente su trabajo para preparar su examen en París. Allí se
gana la vida como empleada de comercio, pero se cree perseguida en todos lados y
cambia de trabajo doce veces en cuatro años. El comportamiento sexual al cual
habíamos hecho alusión y la característica muy innata de las rebeliones expresadas por
la enferma vienen a sumarse a la impresión que se desprende del conjunto de su historia
para hacer admitir una antigua anomalía evolutiva de la personalidad, de tipo paranoica.
Para hacer el balance de los fenómenos elementales “impuestos” o también
denominados de acción exterior, tuvimos que tener mucha paciencia. No es, en efecto,
solo la reticencia o la confianza de la enferma que intervienen en su ocultación o su
divulgación. Es por el hecho de que su intensidad varía que evolucionan por accesos y
que con estos fenómenos aparece un estado de estenia de forma expansiva, que por una
parte le da ciertamente una resonancia convincente para el sujeto y, por otra parte, le
hace imposible, incluso por motivos de defensa, la ocultación.

3
N. del E.: Se refiere a la Enfermería Especial de la Prefectura de París, donde las personas detenidas por
la fuerza pública con aparentes enfermedades mentales eran examinadas en el período agudo de las
mismas para su eventual derivación a los hospitales psiquiátricos.
La enferma presentó durante su estadía en el servicio uno de sus accesos, a partir del
cual sus síntomas se explicaron: nos esclareció desde ese momento acerca de los
fenómenos menos intensos y menos frecuentes que padece en los intervalos y sobre los
episodios evolutivos pasados.
Los fenómenos de “acción exterior” se reducen a los más sutiles que se dan en la
conciencia mórbida. Cualquiera sea el momento de su evolución, nuestro sujeto siempre
niega enérgicamente haber tenido “voces”; niega incluso toda “posesión”, todo eco del
pensamiento, de los actos o de la lectura. Cuando la interrogamos según las formas
indirectas que la experiencia con estos enfermos nos enseña a emplear, ella dice no
saber nada de esas “ciencias mediocres a las que los médicos han tratado de llevarla”.
A lo sumo se trata de hiperendofasia episódica, nientismo nocturno, alucinaciones
psíquicas. Cierta vez, la enferma oye nombres de flores al mismo tiempo que huele su
olor. Otra vez, en una suerte de visión interior, la enferma se ve, y a la vez se siente,
apareada en una postura rara con el inspector R.
El eretismo genital es seguro. La enferma practica asiduamente la masturbación. La
acompañan reveries y algunas son semi-oníricas. Es difícil diagnosticar la alucinación
genital.
En cambio, la paciente experimenta sentimientos de influencia intensos y
frecuentes. Son “afinidades psíquicas”, “intuiciones”, “revelaciones de espíritu”,
sentimientos de “dirección”. “Es de una gran sutileza de inteligencia”, dice. Y
diferencia los orígenes de estas “inspiraciones”: es Foch, es Clemenceau, es su abuelo
B.V. y, sobre todo, su antiguo inspector, el señor R.
Finalmente, es necesario clasificar, entre estos datos impuestos por la vivencia
patológica, las interpretaciones. En ciertos períodos, algunas palabras y gestos en la
calle son significativos. Todo es una puesta en escena.
Los detalles más banales cobran un valor expresivo que tiene relación con su
destino. Estas interpretaciones son actualmente activas pero difusas; “Creí comprender
que se hizo de mi caso un asunto parlamentario...pero es tan velado, tan difuso”.
Agreguemos aquí algunas notas sobre el estado somático de la enferma. Son sobre
todo negativas. Es necesario retener: gripe en 1918, seguramente cafeinismo, régimen
alimentario irregular, temblor nítido y persistente de los dedos, hipertricosis marcada en
los labios. Períodos normales. Todos los otros aparatos normales. Dos lipotimias muy
cortas en el servicio sin otro signo orgánico que una hiperemia papilar que duró ocho
días. Bacilosis frecuente en la ascendencia materna.
Vayamos a los escritos, que son muy abundantes. Publicamos una selección de los
mismos, en lo posible integralmente. Los números que se insertan entre paréntesis
servirán luego para remitir a ellos a partir de los comentarios que haremos en la segunda
parte.

I-París 30 de abril 1931:


Mi querido papá, van más de cuatro meses que estoy encerrada en este Hospicio de
Sainte-Anne sin que haya podido hacer el esfuerzo necesario para escribírtelo. No es
que tenga nada de neurálgico o de tuberculoso, pero te han hecho cometer el año pasado
tales tonterías aprovechando con deshonestidad tu perfecta ignorancia de mi verdadera
situación (1) que sufrí el yugo de la defensa (2) por el mutismo. Supe sin embargo que
el médico que lleva mi caso, a fuerza de lentitud te ha puesto en guardia contra la cosa
grotesca y veo que puso, sin más sed de avatares (3), las cosas en perfecta vía de mejor
esclarecido (4) y de más de salud de Estado (5).
Dígnate a (6) interceptar los sonidos de la ley para hacerme el más (7) limpio de la
tierra sino el más (7) erudito. El sin cuidado de mi fe (8) hace pasar a Mefisto (9) el más
(7) cruel de los hombres pero hay que estar sin suavidad en las pantorrillas para ser el
más rápido en la transformación. Pero es digno de envidia el que hace el juego del maná
del circo. Vemos que etc.

II- París ese 14 de mayo de 1931:


Señor Presidente de la República P. Doumer veraneando en los panes de especias y
los trovadores,
Señor Presidente de la República invadida de celo.
Querría saber todo para hacerle el (15) pero sonríe entonces de cobarde y de cañón
de ensayo (16) pero yo soy demasiado largo de adivinar (17). De las maldades que se
les hacen a los otros conviene adivinar que mis cinco ocas de Vals (18) son
pouilladuire4 y que usted es el melón de Santa virgen y de perdón de ensayo 5 (19). Pero
es necesario reducir todo a la nomenclatura de Auvergne ya que sin lavarse las manos
en el agua de manantial se hizo pissaduire6 en el la cama seca (20) y magdalena es sin
demora la putin7 de todos esos recién afeitados (21) para ser el mejor de sus oraies 8 (22)
cuya voz es dulce y la tez fresca. Habría podido hablar mal de la tougnatc 93) sin hacer el
perjuicio de vida plenaria y de sin fondos hicieron de la policía judicial (24). Pero es
necesario sorprender al mundo para ser el picaro maldito de barbenelle y de sin cama se
hace de la tougnate (25).
Las barbas sucias son los finos eruditos del reino del emplasto judice10 (26) pero es
necesario callarse para erudir11 (27) la gnogne12 (28) y vaciarla de golpe en si yo acuso
sé lo que hice (29).
A londoyer13 (30) sin buenas costumbres uno hace el papel de tonta (31) pero el
rastro de orgullo es el más alto Benito que uno pueda hacer correr de aquí a mucho y sin
manera. El peligro de una nación perversa es acumular todo sobre la espalda de alguien
y hacer del emplasto el más delgado arlequín cuando es perjuicio a quien se quiere,
bondad a golpes redoblados a quien no quería para sí.
Pero estoy de acuerdo con usted en lo de la palabra de la gloria del Senado. Cureur 14
(32) era de su “es mi mujer quien lo hizo” (33) el más erudito de todos pero el menos
esforzado.
4
N. del E.: Neologismo. Probable vinculación con “pouilleux” = “piojoso”.
5
N. del E.: Hay una consonancia en la terminación on: "... pardon d’essai”= "... perdón de ensayo”,
asimilable a la expresión “ballon d’essai” = “globo de ensayo”.
6
N. del E.: Neologismo. Probable vinculación con “pisser” = “mear”.
7
N. del E.: Neologismo. En francés “putin” es homofónica con “putain” = “puta”.
8
N. del E.: Neologismo.
9
N. del E.: Neologismo.
10
N. del E.: Supresión de la primera sílaba (aféresis): “judice” por “prejudice” = “prejuicio”.
11
N. del E.; Neologismo.
12
N. del E.; Neologismo.
13
N. del E.; Neologismo.
14
N. del E.: Supresión de la primera sílaba (aféresis): “cureur" por “procureur”- “fiscal”.
De rasparle la corteza del tocino yo hago de la pero extenuado 15 es buena, nos la
hace rebotar (34) pero soy de ese felpudo que hace pupila a cientos que hice el alcaucil
con ese fin bígaro. Pero es necesario pasar brenat16 te hace la más plena de las
comadres, de compadre hace el vientre para hacerle suler17 de ti.
A mí, el haber raspado la corteza del tocino te hace la más sola pero si es un buey es
para felicidad afuera y no en esas oraies son muy bajas.
Para romperle el lomo yo hago del alma está extenuada de siempre servirle (35) y
ver trepar los escalones a quien no puede subir dificultosamente en tiempo y en hora. Es
necesario todo eso para ser gentil amiga del oráculo del Deseo y si es el juego de
viernedeudas18 (37) le hago el sucio horno de rata, de rata desfallecida (38) y de trapo de
capricho.
La tarta redonda es el cuidado que uno tiene por el adolescente cuando se hace los
dientes con la pantorrilla de los demás (39). Su perjuicio es aquel que no se apaga de un
golpe de sombrilla (40). Es necesario seguirlo al ensayo cuando lo ha erudis 19 (41) y si
quiere verlo desfallecer vaya sin tardar más avenida Champs-Elysées y tan dorado
escalofrío (42) de la patrulla de los melones de valor pero de naufragio llena la
pantorrilla (44).
A su salud maestro mi cansancio (45) a sus pantorrillas (46) y mi atrevimiento a sus
oraies más altas (47).
Bastille Marcelle (48) llamada de otra manera Charlotte la Santa, pero sin más
mermelada le hago el más alto hijito de la ponedora y de su rebaño de amigos verdes
para secuestrarme el fruto de centinela y pasos perversos. Soy el buen llenemos de
humor de sin pinelle20 y del Buitre, el pelotón de ensayo (49) y de la sucia perjudicar
para distinguirse a toda costa de los otros que lo quieren sobrepasar porque mejor huir
que quedarse.
Mis homenajes voluntarios a Señor Su Majestad el Príncipe de la Ironía francesa y
si quiere tomar de ello una brizna de corte haga el éxito de acuerdo de Madeleine, y de
sin falla hace del artesano para hacerlo antiguo, mozo de carga. Mi libertad se la suplico
a vuestra honesta persona, valdrá más que el baremo del duque el mejor empobrecido
por paraguas de escuadra.
Yo le hago honores, Señor Vientre verde (50). A usted mis sabores de vitalidad y de
frescor para honrarlo y agradarle. Mercera del Buen Dios para rociarlo de vergüenza o
hechizarlo de éxito sólido y equilibrado. Pantano alto de pescado de aguas dulces.
Bedouce.

III.- París ese 4 de junio de 1931:


Señor Mericano21 (51) imbécil y del pretorio.

15
N. del E.: Supresión de la primera sílaba (aféresis): “cureur” por “procureur”- “fiscal”.
16
N. del E.: Neologismo.
17
N. del E.: Neologismo.
18
N. del E.: Neologismo traducible aproximadamente del francés (“vendredettes”).
19
N. del E.: Neologismo.
20
N. del E.: Neologismo.
21
N. del E.: Supresión de la primera sílaba (aféresis): “Méricain” por “Américain” (se traduce
“Merican” por americano”).
Si hay apellidos bien movidos para marcar poesía la suma de las abrigadas22 (52)
¡oh! dice no es el de la Calvée (53). Si había hecho Pascua antes de Ramos 23 (54), es
que mi Escuela es de asestar golpes de avetoro en tanto usted no haya asegurado todo el
servicio. Pero si usted quiere hacer el mirlo de la comadreja 24 (55) y el es el aria tan
bella que hay que cargarla de hechos es que usted es el as (58) de la fiesta y tenemos
que llorar todos
(56). Pero si quiere que este lugar sin i hagamos del extraño asunto es que combate es
mi preocupación y que, etc.

IV- París, el 27 de julio de 1931:

Señor Prefecto de Música de la Amique 25 (61) entrenado de estilo para peristilar 26 la


cuenta Potatos y Margoulin reunidos sin continuación en el Orgueil Breteuil.
Amo verlo contar el hecho de la América en llantos, pero es tan dulce hecho que
uno hace larga la vida de los otros y suave la suya al punto, que es cien veces más lleno
aquel que vive del agrio y del falsificador y hace su digna existencia de la larga epístola
que ha sonado cien veces en su bolsillo sin poder de ese “y” hacer un bello “domíneme”
(62) soy cien veces más cobarde que altanera pero haga usted la fina escuela y será el
sol de América en llantos.
Pero a dividir el tarde hacemos la catedrática en todas las materias y si la sopa de
pescado es hecha de prestamistas y de bronces con todo brillo; es necesario ese “¿y
Tonto”? (63) hacer un “saludo a ti, pimiento tú nos das la vida suve 27 y, sin ti, y estaba
colgada en las lomas de St-Clément”.
El destino “ves, mi mujer, lo que hacemos de esta manera” te hace el más gran
pintor del universo entero, y, si eres de aquellos que hacen: poetas acorralados no
responden más, pero ¡lamentablemente! es maduro en el amuro del otro mundo, harás,
creo Jesús, en el otro mundo todavía, a condición de que se inunde el pobre de hábito
del monje que lo ha hecho (64).
Mi destino es abrigarlo, si es el bendito que veo que usted es, y, si este despropósito
hizo de pescado de ensayo28 (65) es que creí, caduco que usted era malo (66).
Soy el hermano de la mala rata que te enronquece si haces el camino de madre
comadreja29 (67) y de abeto rehecho, pero, si eres sol y poeta de largos hechos, yo hago
el Revisto, de ese lugar saldré. Metí mi marmita en tu pava. Cansada de la tempestad,
compro vuestra tumba Señor (67).

22
N. del E.: Emmitouflés en el original francés.
23
N. del E.: En el original usa una palabra regional: Respans.
24
N. del E.: Un texto muy usado para dictados en la escuela cuenta la historia de un mirlo que cae bajo
las garras de una comadreja que se le acerca aprovechando que el pájaro está entretenido con su canto.
25
N. del E.: Supresión del final de la segunda sílaba y el comienzo de la tercera: “Amique” por
“Amérique”.
26
N. del E.: Neologismo.
27
N. del E.: Neologismo.
28
N. del E.: Hay una consonancia en la terminación on: "... poisson d'essai”- "... pescado de ensayo”,
asimilable a la expresión “ballón d’essai” - “globo de ensayo”.
29
N. del E.: ver nota 5, p. 272.
Marcelle Ch. acorralado no responde a los poetas sin fe, pero es cien veces más
asesino que mil cretinos.
Genin

V. - El 10 de noviembre se le pide a la enferma que escriba una carta corta a


los médicos en estilo normal. Lo hace enseguida en nuestra presencia, y con éxito. Se le
pide a continuación que escriba un post-scríptum siguiendo sus “inspiraciones”. He aquí
lo que nos da:
Post-Scriptum inspirado.
Querría saberlos los más inéditos a la marmota del mono (78) pero ustedes están
aterrados porque los odio al punto que querría salvarlos a todos (79). Fe de Arma y de
Marne para engañarlos y hacerles llorar el destino de los otros, el mío no (80).
Marne al diablo.

Finalmente, esta carta, verdadero “arte poético” donde la enferma describe su estilo:

VI. - París, 10-12-1931:


“Este estilo que dirijo a las autoridades de paso, es el estilo necesario para formar
bien la alforja de Mouléra y de su grado de oficial a rascar”.
Es mi defensa de Orden y de Derecho.
Sostiene el bien del Derecho.
El rigurosa la tougne30 más tonta y se dice conforme a los derechos de los pintores.
Hace de mal alumno la sougne31 en los oraies32 del esplendor para pilotarla, en
menino, en la tougne que la atraviesa.
Es Marne y ducado d’33 “¿y mal usted lo ha hecho?”
Esto me es inspirado por el grado de Ellos en la Asamblea maldita Ginebra y Cia.
Lo hago rápido y de forma irregular.
El es final, el más inteligente, en lo que pone tougne donde debe estar.
Bienestar de efecto para rascar.
Marcel el Cangrejo.

El grafismo es regular del principio al fin de la carta. Extremadamente legible. De


un estilo llamado primario. Sin personalidad, pero no sin pretensión.
Frecuentemente el final de la carta llena el margen. Ninguna otra originalidad de

30
N. del E.: Palabra insultante, regionalismo, sin traducción.
31
N. del E.: Neologismo.
32
N. del E.: Neologismo.
33
N. del E.: sic.
disposición. No hay subrayados.
Ninguna tachadura. El acto de escribir, cuando asistimos a este, se cumple sin
pausas, como sin prisa.
La enferma afirma que lo que expresa le es impuesto, no de una manera irresistible
ni incluso rigurosa, pero bajo un modelo ya formulado. Es, en el sentido fuerte del
término, una inspiración.
Esta inspiración no la turba cuando escribe una carta en estilo normal, en presencia
del médico. Aparece, en cambio, y es siempre, al menos episódicamente, recibida,
cuando la enferma escribe sola. Incluso en una copia de esas cartas, destinada a ser
guardada, no descarta una modificación del texto que le es “inspirada”.
Interrogada acerca del sentido de sus escritos, la enferma responde que son muy
comprensibles. Casi siempre, para los escritos compuestos recientemente, da
interpretaciones que aclaran el mecanismo de su producción. Nosotros solo lo tenemos
en cuenta, bajo el control de un análisis objetivo. Nosotros damos, en acuerdo con
Pfersdorff34, a toda interpretación llamada “filológica”, solamente un valor de síntoma.
Pero casi siempre, con respecto a sus escritos, sobre todo cuando son antiguos, la
actitud de la enferma se divide de la siguiente manera:
A) Convicción absoluta de su valor. Esta convicción parece fundada por el estado
de estenia que acompaña las inspiraciones y que implica en el sujeto la convicción de
que ellas deben, incluso cuando no las comprende, expresar verdades de orden superior.
A esta convicción parece serle añadida la idea de que las inspiraciones están destinadas
especialmente a aquel a quien es dirigida la carta: “Este debe comprender”. Es posible
que el hecho de defender su caso ante el auditor (es siempre el objeto de sus escritos)
desencadene el estado esténico necesario.
B) Perplejidad, en lo que se refiere a ella, sobre el sentido contenido en los
escritos. Es entonces cuando aduce que sus inspiraciones le son enteramente extrañas y
que ella está al respecto en el mismo punto que el que la interroga. Por radical que sea a
veces esta perplejidad, deja intacta su primera convicción.
C) Una profesión justificativa, y quizás hasta un cierto punto determinante, de no
conformismo: “Hago evolucionar la lengua. Es necesario sacudir todas esas viejas
formas”. Esta actitud de la enferma con respecto a sus escritos es idéntica a la estructura
de todo el delirio:
a) Estenia pasional que funda en la certeza los sentimientos delirantes de odio,
amor, orgullo. Es correlativa de estados de influencia, interpretación, etc.
b) Formulación mínima del delirio tanto reivindicador como erotoma- níaco o
reformador.
c) Fondo paranoico de sobrestimación de sí misma y de falsedad de juicio. Esta
estructura característica del delirio nos es así revelada de manera ejemplar.
Veamos si el análisis de los textos nos aclara sobre el mecanismo íntimo de ios
fenómenos de “inspiración”.
Nuestro análisis se funda sobre un conjunto de textos aproximadamente diez veces
más extensos que los que citamos.

34
Pfersdorff. Contribution a l’étude des catégories du langage. L'ínterprétation "philolo-
gique”, 1929.
Para conducir este análisis sin ideas preconcebidas, seguiremos la división de las
funciones del lenguaje que Head dio a partir de datos puramente clínicos35 (estudio de
afásicos jóvenes)36. Esta concepción concuerda además notablemente con lo que los
psicólogos y los filólogos obtienen con sus técnicas propias37.
Se funda sobre la integración orgánica de cuatro funciones a las cuales
corresponden cuatro órdenes de trastornos efectivamente disociados por la clínica:
• trastornos verbales o formales de la palabra hablada o escrita;
• trastornos nominales o del sentido de las palabras empleadas, es decir, de la
nomenclatura;
• trastornos gramaticales o de la construcción sintáctica;
• trastornos semánticos o de la organización general del sentido de la frase.

A. TRASTORNOS VERBALES
Alteración de la forma de la palabra, reveladora de una alteración del esquema
motor gráfico, o bien de la imagen auditiva o visual.
A primera vista, los trastornos verbales son reducidos al mínimo. Sin embargo, se
encuentran elisiones38 silábicas (61), que se hacen a menudo, punto destacable, sobre la
primera sílaba (26) (32) (51); con mucha frecuencia el olvido de una partícula o
preposición, casi siempre, “para”, “de” o “del” (9), etc. ¿Se trata de estas cortas barreras
o inhibiciones del curso del pensamiento que forman parte de los fenómenos sutiles
negativos de la esquizofrenia? El hecho es tanto más difícil de afirmar en cuanto que la
enferma hace sobre esto interpretaciones delirantes. Suprimió este “y” o ese “de”
porque habría hecho fracasar su enfoque. En sus escritos, ella hace alusión a esto (62).
Algunas fórmulas verbales son, en cambio, ciertamente dadas por los fenómenos
elementales impuestos positivos, pseudo-alucinatorios (63); la enferma especula a
menudo sobre estos fenómenos.
El carácter impuesto de ciertos fenómenos aparece claramente en lo siguiente: que
su imagen es tan puramente auditiva que la enferma le da varias transcripciones
diferentes: la pero extenuado (34), el alma está extenuada (37), que se escribe “la
melasse” (“la melaza”) en un poema que no hemos reproducido aquí. Del mismo modo,
“el mirlo a comadreja” (55) “la madre la comadreja” (67). Las negaciones de la
enferma, fundadas sobre la diferencia del sentido, no pueden anular el hecho, pero
vienen, por el contrario, a reforzar su valor.
Podemos desde entonces preguntarnos si no tienen un mismo origen ciertas
35
Head. Aphasia and Kindred Disorder ofSpeech, Cambridge, Universiry Press, 1926.
36
El acercamiento con estos enfermos llamados orgánicos no tiene nada de tan osado que no haya sido
hecho por varios autores. Ver la comunicación de Claude Bourgeois y Masquin a la Soc. Méd. Psych. del
21 de mayo de 1931.
37
Ver Delacroíx. Le langage et la pensée. Alean.
38
N. del E.: Los autores denominan “elisiones” a toda eliminación o faltante letras o sílabas, ya sea al
principio o en un lugar intermedio de las palabras del texto. Pero el término “elisión” debe utilizarse
solamente cuando se suprime la vocal final delante de la vocal inicial de la palabra siguiente o delante de
una h muda (en el caso del idioma francés; Petit Robert, 2009). En todo otro caso en que se suprime la
última vocal se habla de “apócope”, mientras que la supresión de la primera sílaba se designa como
aféresis (ver notas 10, 14 y 21).
estereotipias que vuelven con insistencia en una misma carta o en varias: en la carta I, el
“de Estado” (5); en la Carta II, el “de ensayo” (16), (19), (49), (65) que se engancha
regularmente a palabras terminadas en “on”, sobre el modelo de “globo de ensayo” 39, en
varias cartas, el “tan dorado escalofrío” 40 (42). Nos lo podemos preguntar también por
toda una serie de estereotipias que aparecen en el texto con un sello de absurdidad
particularmente pobre, y que “huelen” a rumiación mental y a delirio. Es esta una
discriminación de orden estético que no puede sin embargo, dejar de sorprender a
cualquiera.
Sin. embargo, los neologismos parecen, en su mayor parte, de un origen diferente.
Algunos, como “londrer, londoyer” (30), solamente se asemejan a los tipos neológicos
que nos provee la alucinación. Son raros. En su mayoría, debemos ubicarlos en los
trastornos nominales.

B. TRASTORNOS NOMINALES
Las transformaciones del sentido de las palabras parecen vecinas de los procesos de
alteración estudiados por los filólogos y los lingüistas en la evolución de la lengua
común. Se hacen, como estos, por contigüidad de la idea expresada y también por
contigüidad sonora o, más exactamente, parentesco musical de las palabras; la falsa
etimología del tipo popular resume estos dos mecanismos: también la enferma emplea
“remilgado” en el sentido que tiene “mezquino”. Hace una familia con las palabras
alcalde y casar, de donde saca: marri y el neologismo mairir.41
El sentido es además transformado según el mecanismo normal de la extensión y de
la abstracción, tal es el caso de las pantorrillas (39) (44) (46), etc., frecuentemente
evocados, palabra a la que la enferma le da su sentido propio y, “por extensión”, el de
lucha, marcha, fuerza activa.
Mecanismos de derivación regulares producen los neologismos érudir (27) (41),
enigmer, oraie (22) (47) formado como roseraie (rosaleda) y muy frecuentemente
empleado en el sentido de negocio que produce oro, vendredettes (viernesdeudas) (37),
que designa lo que se refiere a un curso que ella seguía los viernes, etc.
Otras palabras son de origen del dialecto local o familiar, ver (28), y además los
Respans para los domingos de Ramos (54) la palabra “neche” para decir mala y las
palabras “tougne”, de donde derivan tougnate (23) (25) tougnasse, que son injurias que
designan siempre a su principal enemiga, la señorita G...
Finalmente, notar el uso de palabras truculentas: emmitouflés (52), los encoquinés42,
etc.

C. TRANSTORNOS GRAMATICALES
Podemos destacar, luego de examinarla, que la construcción sintáctica es casi siempre
respetada. El análisis lógico formal es siempre posible a condición de admitir la
sustitución de toda una frase en lugar de un sustantivo. Tal es el ejemplo siguiente (56):
“pero si usted quiere hacer el mirlo de la comadreja y el / el aria es tan bella que hay que
cargarla de hechos / es que usted es el as de la fiesta y tenemos que llorar todos”. Los
39
N. del E.: Palabras terminadas en “ou” se refiere al francés bailón d’essai” = “globo de ensayo”.
40
N. del E.: ídem “le si doré frisson” - el “tan dorado estremecimiento”.
41
N. del E.: Maire=alcalde y marier=casar: de donde saca: marri y el neologismo mairir.
42
N. del E.: No hay una buena traducción posible y exacta de este término, pero tiene un sentido sexual y
picaresco.
dos signos / aíslan la frase jugando la función de sustantivo. Esta construcción es muy
frecuente (15) (24) (25) (29) (33). A veces se trata de adjetivos o de fórmulas adjetivas
empleadas sustantivamente (4) (8) (17) (21), o simplemente de un verbo en la tercera
persona: “la mena”, “la pela", “le mene rire”.
Esta forma da primero la ilusión de una ruptura del pensamiento; vemos que se trata de
todo lo contrario, ya que la construcción se retoma, luego de que la frase, de alguna
manera entre paréntesis, es completada.
En pasajes mucho más raros, el lazo sintáctico está destruido y los términos forman una
continuidad verbal organizada por la asociación asonante de tipo maníaco (60) (73) 43 o
por una relación discontinua del sentido, fundada sobre la última palabra de un grupo
retomado como primero del siguiente, procedimiento que se acerca al de ciertos juegos
infantiles: tal como en (20). O también se puede ejemplificar en el pasaje “velocidad a
los éxitos locos de dolor, pero vientre a tierra y sin honor" (carta no citada).
La fatiga condiciona en parte esas formas, que son más frecuentes al final de las cartas.

D. TRASTORNOS SEMÁNTICOS
Son caracterizados por la incoherencia que parece primero total. Se trata en realidad de
una pseudo-incoherencia.
Algunos pasajes más penetrables nos permiten reconocer los rasgos característicos de
un pensamiento donde predomina la afectividad. En primer lugar, tenemos
esencialmente la ambivalencia “Sufrí el yugo de la defensa (2)” para significar
exactamente “el yugo de la opresión”, por ejemplo. Mas claramente todavía: “Están
aterrados porque los odio aXunto que querría verlos salvados a todos” (79). Ver además
(80).
He aquí ejemplos de condensación y de aglutinación de imágenes en una carta no
publicada aquí: “Le sería fuerte precursor, escribe a su di potado, si me liberara de este
infierno”. Lo que quiere decir que, para f expresar su reconocimiento, lo hará
beneficiarse de esas luces especiales que hacen de ella una precursora de la evolución.
Del mismo modo, por Otra parte, dice: “Le seré bien honesta de tener la amabilidad de
proceder a un encarcelamiento correcto en la enseñanza primaria”.
El desplazamiento y la proyección de las imágenes no son mejor probados luego de que
se ha interrogado a la enferma. Ya sea que ella interprete (más o menos
secundariamente, esto importa poco) un pasaje incoherente ( como expresando una
calumnia que se divulgó acerca de ella, ocurre que I el discurso le atribuye a ella misma
la frase incriminada. La inversa se
produce no menos constantemente. La noción de la participación parece í borrar aquí la
del individuo. Y esta tendencia de su pensamiento podría derivar de la experiencia
delirante del sentimiento de influencia, si el uso K del procedimiento que señalamos no
fuera claramente irónico y no revelara por esto su mismo dinamismo afectivo.
Dan prueba de esto, incluso, la profusión de los nombres propios en sus escritos (varios
seguidos, unidos por el signo = para designar al mismo individuo, por ejemplo),
sobrenombres, y la diversidad y la fantasía de sus propias firmas.
43
N. del E.: En este lugar del texto original figuran las referencias (60) y (73). Sin embargo, seguramente
por un error se han salteado en la escritura del original las referencias (57) (59) (60) y (68) a (77). De
todas maneras, ese error no impide comprender el artículo ya que todos los demás reenvíos son correctos.
Notemos que la enferma se califica a sí misma frecuentemente con el género masculino
(7).
En una composición que le habíamos pedido sobre un tema técnico que se supone que
ella conoce, la relación se marcaba bien entre la falta de dirección y eficacia del
pensamiento y esta estructura afectiva. Este trabajo, más o menos suficiente en su
contenido general, mostraba dos | o tres veces una derivación del discurso,
completamente fuera de tema, I y siempre bajo la forma de la ironía, la alusión, la
antifrase. Esas formas en las cuales el pensamiento afectivo alcanza normalmente a
expresarse en los marcos lógicos, estaban aquí ligadas a la manifestación de un déficit
intelectual que no se había revelado en los test, donde era pasiva.
Sin embargo, todo en estos textos no parece volver a hacer salir la formulación verbal
degradada de tendencias afectivas. Una fogosa actividad se muestra allí, en la que no
hay que desconocer ni la parte de intención ni la parte de automatismo. Las experiencias
hechas por algunos escritores sobre un modo de escritura que han llamado surrealista y
del cual han descripto muy científicamente44 el método muestra hasta qué grado de
autonomía destacable pueden alcanzar los automatismos gráficos fuera de toda
hipótesis45.
Ahora bien, en estas producciones, algunas pautas pueden ser fijadas con anterioridad,
tales como un ritmo de conjunto, una forma sentenciosa46, sin que disminuya por eso el
carácter violentamente disparatado de las imágenes que se vuelcan allí.
Parece jugar un mecanismo análogo en los escritos de nuestra enferma, para los cuales
la lectura en voz alta revela el rol esencial del ritmo. Tiene a menudo, de por sí, una
potencia expresiva considerable.
El hexámetro encontrado en cada línea (66) es poco significativo y es más bien un signo
de automatismo. El ritmo puede ser dado por un giro sentencioso, que toma a veces el
valor de una verdadera estereotipia, tal el esquema dado por el proverbio: “A vaincre
sans péril on triomphe sans glorie”47, veinte veces subyacente en alguna fórmula
aparentemente incoherente (31). Un gran número de giros propios de ciertos autores
clásicos, a menudo La Fontaine, sostienen su texto. El más típico de estos es la frase
delirante que precede a la referencia (53) y que es calcada de la célebre dística de
Hégésippe Moreau: “Sí hay un nombre bien dulce hecho para la poesía, ¡Ah! Digan
¿no es aquel de la Voulzía?”48.

A favor de tales mecanismos de juego, nos es imposible dejar de notar f| destacable


valor poético que, a pesar de ciertos defectos, alcanzan ciertos pasajes. Por ejemplo, los
dos pasajes siguientes:
En la carta (1) que solo pudimos dar parcialmente, siguen casi inmediatamente a nuestro
texto los siguientes pasajes:
“Se ve que el fuego del arte que tenemos en las hierbas de la St. Gloire pone algo de
África en los labios de la bella aburrida”.

44
Bretón. Manifesté du surréalisrne, 1924.
45
Ver Bretón y Eluard. L'inmaculée Conception, 1930.
46
152 Proverbes mis au goût du jour. Eluard y Benjamín Pcret. Robert Desnos.- Corps et bien, Nrf
47
N. del E.: “Al vencer sin peligro uno triunfa sin gloria”.
48
N. del E.: En el original francés : “S’il est un nom bien doux fait par la poésie/Ah! dites, n’est-ce pas
celui de la Vouizie?
Y dirigiéndose siempre a su padre:
“Creo que a tu edad deberías estar de regreso del hombre fuerte que, sin civilización, se
hace el más fuerte en el remo y descansar sin esconderte en el más claro de los oficios
del hombre que se ve tallar la perla que ha hecho y se hace un reposo de su amante de
heno”. Ver además (39) (40) (50) (64) (67).
En el final de nuestro análisis, constatamos que es imposible aislar en el consciente
mórbido el fenómeno elemental psico-sensorial o puramente psíquico que sería el nudo
patológico ante el cual reaccionaría la personalidad que permanece normal. El trastorno
mental no está nunca aislado. Aquí vemos el mecanismo esencial descansar sobre una
doble base:

- Un déficit intelectual que, por sutil que sea, se traduce en las producciones
intelectuales, la conducta y funda ciertamente la creencia delirante.
- Un estado de estenia pasional que, diversamente polarizada en sentimientos de
orgullo, odio o deseo, toma su única raíz en una tendencia egocéntrica.

Este estado emocional crónico es susceptible de variaciones según varios períodos.


Períodos largos, que revelan una corrección clínica con la frecuencia de los fenómenos
elementales de acción exterior. Períodos cortos, que son determinados por la expresión
escrita de los temas delirantes.
En estos casos de exaltación, las formulaciones conceptuales, sean de delirio o de los
textos escritos, no tienen más importancia que las pala ras «“«cambiables de una
canción con coplas. Lejos de que ellas motiven la melodía, es esta la que las sostiene y
legitima ocasionalmente su asentido.
Este estado de estenia es necesario para que los fenómenos llamados elementales,
tengan o no la consistencia psico-sensorial, conlleven el asentimiento delirante que la
conciencia normal les niega.
Del misino modo, en los escritos, la fórmula rítmica solo es dada, y deben llenarla los
contenidos idéicos que se presentarán. Dado el nivel intelectual y de cultura de la
enferma, las conjunciones felices de imágenes podrán producirse episódicamente con un
resultado altamente expresivo. Pero casi siempre, lo que vendrán son las escorias de la
conciencia, palabras, silabas, sonoridades obsesivas, “cancioncillas”, asonancias,
“automatismos” diversos, todo lo que un pensamiento en estado de actividad, es decir
que identifica lo real, rechaza y anula mediante un juicio de valor, lodo lo que de este
origen se toma de este modo en el texto, se reconoce en un rasgo que marca la
característica patológica: la estereotipia. Ese rasgo es manifiesto a veces. Solo podemos
presentirlo. Su presencia nos alcanza.
Nada es, en resumen, menos inspirado, en el sentido espiritual, que este escrito sentido
como inspirado. Porque cuando el pensamiento es corto y pobre, el fenómeno
automático lo suple. Es sentido como externo porque está supliendo un déficit del
pensamiento. Es juzgado como válido porque está llamado por una emoción estética.
Nos parece que esta conclusión, que toca los problemas más esenciales que nos plantea
el funcionamiento patológico del pensamiento, valía el análisis fenomenológico
minucioso que solo los escritos podían transmitirnos.