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DEPARTAMENTO DE BOLIVAR

JUZGADO SEGUNDO CIVIL DEL CIRCUITO


DISTRITO JUDICIAL DE CARTAGENA
P á g i n a | 1 d e 16

Acción de Tutela. Ref. Rad. 13001-40-03-002-2020-00292-01


ACCIONANTE: JOSEFINA DEL CARMEN QUINTERO LYONS, WILLIAM
MALKUN CASTILLEJO, GASPAR EDUARDO PALACIO MENDOZA,
FEDERICO ALBERTO GALLEGO VASQUEZ, LUISA LEONOR AREVALO
TOVAR, MIGUEL ENRIQUE CAMACHO MANJARRES
ACCIONADA: WILLIAM DAU CHAMAT, ALCALDE MAYOR DE
CARTAGENA
Sentencia 2a Instancia

JUZGADO SEGUNDO CIVIL DEL CIRCUITO. Cartagena de Indias, D. T. y


C. siete (7) de octubre dos mil veinte (2020).

I.OBJETO A DECIDIR.

Se ocupa el Despacho en esta oportunidad a resolver la impugnación al fallo


adiado siete 07 de septiembre de 2020, proferido por el Juzgado Segundo
Civil Municipal de Cartagena, dentro de la Acción de Tutela promovida por
JOSEFINA DEL CARMEN QUINTERO LYONS Rectora Delegada para la
Representación Administrativa de la Universidad de Cartagena y actual
Vicerrectora de Relaciones Internacionales y Cooperación Internacional,
WILLIAM MALKUN CASTILLEJO Rector Delegado para la Contratación
Administrativa de la Universidad de Cartagena y actual Vicerrectora de
Extensión y Proyección Social, GASPAR EDUARDO PALACIO MENDOZA
Vicerrector Administrativo, FEDERICO ALBERTO GALLEGO VASQUEZ
Vicerrector de Docencia Universitaria, LUISA LEONOR AREVALO TOVAR
Vicerrectora de Aseguramiento de la Calidad y MIGUEL ENRIQUE CAMACHO
MANJARRES Vicerrector de Bienestar Universitario actuando nombre
propio, contra WILLIAM DAU CHAMAT por considerar vulnerando sus
derechos fundamentales a la honra, buen nombre y dignidad humana entre
otros.

II.HECHOS DE LA TUTELA.

Manifiesta los accionantes lo siguiente:

 Que el Sr. WILLIAM DAU CHAMATT alcalde de Cartagena, en su cuenta de


Facebook denominada “LET´S SAVE CARTAGENA” el día 31 de julio de 2020
tildo de “NIDO DE RATAS” a la directivas de la Universidad de Cartagena,
que lo anterior quedó plasmado en distintas páginas de internet y emisoras.

_______________________________________________________________________________________
Centro, Calle del Cuartel. Edificio Cuartel del Fijo, cuarto piso. Teléfono: 6648201
Email: j02cctocgena@cendoj.ramajudicial.gov.co
www.ramajudicial.gov.co
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 Que dicho calificativo es injurioso, calumnioso y denigrante de la dignidad
humana no solo del señor Rector de la U de C, sino de todo el personal
administrativo, docente y estudiantil de su “Alma Mater”, afirma que
desconocen el trasfondo de cualquier naturaleza que haya motivado al
Accionado a expresar un insulto tan grave en contra de la universidad de
Cartagena en General.
 Que el mismo 31 de julio de 2020 el Sr. Alcalde Mayor de Cartagena, subió
un Video a su página de Facebook “let´s save Cartagena” en donde arremete
en contra de los Directivos y en general contra el personal integrante de la
administración de la citada institución, que en dicho video aseguró que no
se le permitió el ingreso de la Universidad cuando bajo la falacia, y en clara
posición de oportunismo político, asegura que para presentarse quizás como
el funcionario que consiguió la máquina de pruebas rápidas para el covid
19, cuando en realidad esta fue donada para el laboratorio UNIMOL por la
fundación Julio Mario Santo Domingo y no tuvo ninguna injerencia el
referenciado alcalde Señor William Dau Chamat, que en referido video
asegura que “no (lo) dejan entrar por instrucción expresa del Rector de la
Universidad de Cartagena, no (es) bienvenido aquí”.”
 Señalan que la Universidad de Cartagena, bajo ninguna circunstancia podría
realizar una publicidad política engañosa por parte del Alcalde Sr. Willian
Dau Chamar, frente a una donación de una Fundación Privada la cual se
realizó a instancias de la referenciada entidad sin ánimo de lucro
denominada JULIO MARIO SANTO DOMINGO y que fue pactada entre esta
y la Universidad de Cartagena, en ese momento representada por el rector
Willian Malkun Castillejo.
 Que dicho video al momento de la presentación de la Acción de tutela contaba
con más de cuarenta y cinco mil reproducciones y ha sido compartida más
de mil cuatrocientas veces.
 Que lo declarado por el actual alcalde William Dau Chamat fue publicado por
medios de comunicación como Caracol Radio y Caracol Televisión, diarios
matutinos como El Universal, El Heraldo, quienes tienen un amplio radio de
expansión, que por lo tanto el daño moral es “geométrico en sus dimensiones
descomunales” por el amplio despliegue informativo que tuvo la “difamatoria
noticia” del Alcalde de Cartagena Willian Dau Chamat.
 Que siempre la Universidad de Cartagena se ha caracterizado por un manejo
ético y probo por parte del personal directivo en su totalidad, y como quiera
que no existe sentencia penal ni disciplinaria condenatoria contra ninguno
de los directivos de dicha institución, declaraciones como las realizadas por
el accionado vulneran sus derechos fundamentales.
 Que las acusaciones hechas por el Sr. WILLIAN DAU CHAMAT se
mancomunan para afectar su buen nombre y honra al considerar e informar
a la comunidad un contenido falso, inexacto y que falta a la verdad, además
de índole ilícito, que resulta de una imaginación caprichosa y de un ejercicio
irresponsable de investigación sobre la verdad y deber de informar
correctamente a la comunidad.
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III.PRETENSIONES.

Solicitan los accionantes, con fundamento en lo anterior, que se protejan los


derechos fundamentales incoados, y en consecuencia de ello se ordene al Dr.
WILLIAM DAU CHAMAT, la eliminación de una publicación hecha el día 31
de julio de 2020 en la cuenta Lets Save Cartagena de Facebook, una
retractación pública en un medio de comunicación del mismo alcance
pidiendo disculpas por informar mensajes injuriosos y deshonrosos en
contra del buen nombre y honra, y la retractación a través de una rueda de
prensa de las injurias y calumnias que profirió ante el personal directivo de
la Universidad de Cartagena y pida disculpas públicas.

IV.FALLO DE PRIMERA INSTANCIA.

El Juzgado Décimo Civil Municipal de Cartagena, mediante providencia


adiada 07 de septiembre de 2020 decretó la improcedencia del amparo
solicitado argumentando que en la precedente acción constitucional los
Accionantes no solicitaron la retractación ante el accionado, circunstancia
que convertían en improcedente el amparo solicitado.

V.IMPUGNACIÓN.

No conformes con la decisión los actores decidieron impugnarla,


argumentando en síntesis que la exigencia de solicitud de rectificación, no
constituye como requisito de procedencia en el presente caso, debido que la
misma solo es exigible cuando el amparado constitucional vaya en contra de
particulares que ejerzan activamente el periodismo, circunstancia que según
su análisis va en contra vía de los hechos por ellos esbozados, que dicha
exigencia como requisito previo a la Acción de Tutela parte de la presunción
de buena fe del emisor del mensaje, debido a que se presume que los hechos
que sustentan sus opiniones o informaciones son verificables o
razonablemente contrastados.

Que en el presente asunto no es dable la exigencia de solicitud de


rectificación hecha por el juez A Quo debido a que las afirmaciones
injuriosas hechos por el Accionado se hicieron de manera perversa y publica,
ante la presunta negativa de su ingreso a las instalaciones de la Universidad
de Cartagena, y que además dichas declaraciones no fueron realizadas por
un medio masivo de comunicaciones, si no por una página privada y que
además no lo hizo en calidad de periodista sino como Alcalde de Cartagena.

VI.ACTUACION PROCESAL.

Por medio de auto adiado 11 de septiembre de 2020, se admitió la presente


impugnación y se ordenó librar las comunicaciones correspondientes.
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VII.PROBLEMA JURÍDICO.

El problema jurídico a dilucidar en la presente impugnación, consiste en


determinar si la providencia emitida por el A – quo fue atinada o no; ahora,
teniendo en cuenta los reparos hechos por los demandantes, deberá el
Despacho esclarecer en primera medida si en el caso sub-lite la solicitud de
rectificación constituye un requisito de procedibilidad, de resultar
procedente deberá el despacho estudiar si el Alcalde Mayor de Cartagena de
Indias, Sr, William Dau al tildar a las directivas de la Universidad de
Cartagena como “nido de ratas” vulneró los derechos fundamentales al buen
nombre y honra de los Accionantes.

Con el objetivo de resolver el problema jurídico formulado, será lo primero


realizar un examen de procedibilidad y de salir avante, se deberán efectuar
precisiones jurisprudenciales sobre los siguientes temas: (i) los derechos a la
honra y buen nombre, (ii) derecho a la libertad de expresión, opinión e
información, alcances y límites para con ello resolver el (iii), caso concreto.

VIII.CONSIDERACIONES DEL DESPACHO.

La acción de tutela se estableció con el objeto de alcanzar, por una vía


expedita e informal, el amparo de las personas cuando, sin disponer de un
medio judicial ordinario idóneo para su defensa, sufren ataque o amenaza a
sus derechos fundamentales, por razón de actos u omisiones de las
autoridades públicas o de particulares.

El artículo 86 de la Constitución Política establece:

“Toda persona tendrá acción de tutela para reclamar ante los jueces, en todo
momento y lugar, mediante un procedimiento preferente y sumario, por si
misma, o por quien actué a su nombre, la protección inmediata de sus derechos
fundamentales, cuando quiera que estos resulten vulnerados por la acción u
omisión de cualquier autoridad pública”.

Se trata entonces de un amparo de orden constitucional establecido para la


protección de los derechos fundamentales, cuando de acuerdo con las
circunstancias de cada caso, y a falta de otro mecanismo de orden legal que
permita el debido amparo del derecho de estos, se ven amenazados o
vulnerados por la acción u omisión de la autoridad pública o de un particular
en los casos que expresamente señale la ley.

Previo a estudiar de fondo el presente caso se realizara un estudio genérico


de procedibilidad, en los términos del artículo precedente, en concordancia
con lo previsto en los artículos 1, 5, 6, 8, 10 y 42 del Decreto 2591 de 1991,
donde se dispone que los elementos que el operador jurídico debe observar
con el fin de determinar la procedencia de la acción de tutela, son: (i) la
legitimación en la causa (activa y pasiva); (ii) la inmediatez; y (iii) la
subsidiariedad.
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Sobre los anteriores requisitos formales, este Despacho encuentra que (i)
existe legitimación por activa y pasiva, en tanto los demandantes formulan
la acción de tutela en su calidad de funcionarios de la Universidad de
Cartagena, solicitando la protección de sus derechos, en contra de la persona
que consideran lesionó sus garantías ius fundamentales; y, (ii) se cumple el
requisito de inmediatez, en la medida en que la publicación que consideran
ha trasgredido su derecho a la honra y al buen nombre se produjo el 31 de
julio del presente año, la acción fue interpuesta el 26 de agosto del 2020,
por lo que se considera que se interpuso dentro de un término razonable y
proporcionado; resta entonces realizar un estudio sobre el principio de la
subsidiariedad como se hará a continuación:

En tratándose del derechos a la honra y al buen nombre, la Corte


Constitucional de forma pacífica ha precisado que: aunque en apariencia la
acción penal por los delitos de calumnia e injuria podría parecer un medio
judicial adecuado para reivindicar los referidos bienes jurídicos, pueden
presentarse situaciones en las que no se encuentren acreditados todos los
elementos para la configuración de una conducta típica y sin embargo sí se
produzca una lesión a la honra y al buen nombre. En tal sentido, como ya se
anticipaba líneas arriba, el proceso penal y la acción de tutela se distinguen
en importantes aspectos como su finalidad, los supuestos de responsabilidad
que aplican en cada caso, el alcance de las facultades de que goza el juez y
las maneras de restablecer los derechos conculcados, por lo que en este punto
tampoco estaría enteramente comprobada la idoneidad del recurso judicial
ordinario.

Por otro lado, como bien lo afirmó el juez A-quo, el Decreto 2591 de 1991
estatuye que cuando se involucren opiniones o información difundida por
medios de comunicación o redes sociales que el Accionante estime inexacta
o errónea dispone como requisito de procedencia especial que, se demuestre
que solicitó en la rectificación, bajo el supuesto de que el emisor ha actuado
de buena fe pero no es infalible y que así se le proporciona la oportunidad de
contrastar por sí mismo la versión del solicitante, ya sea para proceder a
corregir el yerro en el que eventualmente haya incurrido o para sostenerse
en su postura inicial, sin embargo dicho requisito solo es exigible cuando
la información que se predica inexacta o errónea fue divulgada por medios
de comunicación, personas que actúan en calidad de periodistas, o quienes
sin ser comunicadores de profesión se dedican habitualmente a emitir
información; no así cuando lo hace un particular que no ejerce alguna
actividad periodística, como tampoco es aplicable tal requisito cuando la
información publicada es veraz pero expone elementos propios de la vida
íntima de las personas, afectando el derecho a la intimidad1.

Conforme a lo expuesto, se deduce que en el caso bajo estudio los


accionantes no estaba llamados a agotar el requisito de procedencia
consistente en solicitar previamente la rectificación al Sr. William Dau
Chamatt, como quiera que el Accionado no realizó las publicaciones

1 Sentencia T 102 de 2019


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acusadas en ejercicio de la profesión de periodista, ni se sostiene que tenga
por oficio habitual la difusión de información o al periodismo, ni lo hizo a
través de un medio de comunicación formalmente dicho.

En consecuencia se tiene que la presente Acción Constitucional es


procedente por reunir los requisitos generales de procedencia, por lo tanto
se deberá hacer un pronunciamiento de fondo sobre los hechos y las
pretensiones esbozadas.

Así las cosas, se continúa con el desarrollo metodológico planteado


anteriormente, de la siguiente manera:

(i) Los derechos fundamentales al buen nombre y honra (reiteración


jurisprudencial)

El Articulo 21 de la Constitución política señala que se garantizará el derecho


a la honra de todos los ciudadanos, concepto que ha sido entendido por la
Corte Constitucional como la estimación o deferencia con la que cada
persona debe ser tenida por los demás actores sociales, garantía que se
encuentra intrínsecamente ligada con el derecho a la dignidad humana, por
lo tanto amerita una protección especial en la medida en que su transgresión
afecta en gran proporción el valor del agraviado frente a la sociedad, su
familia y frente así mismo, concepto que se haya frágil ante la difusión de
información errónea u opiniones ofensivas que tienen como fin último
producir daño en la moral del sujeto flanco de dichas afirmaciones. 2

La jurisprudencia el máximo órgano Constitucional se ha referido a la honra


en los siguientes términos: (…) la estimación o deferencia con que cada
persona debe ser tenida por los demás miembros de la colectividad, en razón
a su dignidad humana. En palabras de esta Corporación: “[e]s por
consiguiente, un derecho que debe ser protegido con el fin de no menoscabar
el valor intrínseco de los individuos frente a la sociedad y frente a sí mismos,
y garantizar la adecuada consideración y valoración de las personas dentro
de la colectividad”.

Dado su alcance, este derecho resulta vulnerado tanto por información errónea
como por opiniones tendenciosas que producen daño moral tangible a su
titular. Sin embargo, la Corte ha sostenido que “no todo concepto o expresión
mortificante para el amor propio puede ser considerada como imputación
deshonrosa”, puesto que las afirmaciones que se expresen deben tener la
virtualidad de “generar un daño en el patrimonio moral del sujeto y su
gravedad no depende en ningún caso de la impresión personal que le pueda
causar al ofendido alguna expresión proferida en su contra en el curso de una
polémica pública, como tampoco de la interpretación que éste tenga de ella,
sino del margen razonable de objetividad que lesione el núcleo esencial del
derecho”

2 Sentencia T 292-2018, T 244-2018, T 361- 2019 entre otras,


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Por su parte, el derecho al buen nombre se encuentra contemplado en el
Artículo 15 de la Carta Política Colombiana, al sostener que toda persona
tiene derecho a su inmitidad personal y familiar y a su buen nombre y el
Estado debe respetarlos y hacerlos respetar. (…) , el cual Constitucionalmente
ha sido entendido como la reputación o la imagen que de una persona tienen
los demás miembros de la comunidad y, además, constituye el derecho a que
no se presenten expresiones ofensivas, oprobiosas, denigrantes, falsas o
tendenciosas que generen detrimento de su buen crédito o la pérdida del
respeto de su imagen personal3, la Corte Constitucional ha sostenido dicho
derecho se ve trasgredido cuando sin justificación ni causa cierta y real, es
decir, sin fundamento, se propagan entre el público -bien sea de forma
directa o personal, o a través de los medios de comunicación de masas-
informaciones falsas o erróneas que distorsionan el concepto público que
tienden a socavar el prestigio o la confianza de la cual disfruta del entorno
social, o cuando en cualquier forma se manipula la opinión general para
desdibujar su imagen 4

Además de la protección Constitucional interna que garantizan tales


derechos, existen diversos instrumentos internacionales que también se han
diseñado para la salvaguarda de dichas garantías fundamentales, como
ejemplo de ello se tiene el artículo 12 de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos el cual establece que: “Nadie será objeto de injerencias
arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su
correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda
persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o
ataques”. Por su parte, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,
en su artículo 17 señala: “1. Nadie será objeto de injerencias arbitrarias e
ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia ni
de ataques ilegales a su honra y reputación (…)”. En igual sentido, el
artículo 11 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos “Pacto de
San José de Costa Rica”, dispone: “1. Toda persona tiene derecho al respeto
de su honra y al reconocimiento de su dignidad. 2. Nadie puede ser objeto de
injerencias arbitrarias o abusivas en su vida privada, en la de su familia, en
su domicilio o en su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra y
reputación (…)”

De lo anterior se puede establecer que el derecho a la honra pretende por la


protección de la valoración o estima de un sujeto frente a los demás actores
ante propagación información errónea u opiniones con la intención de
causarle daño moral, mientras que el derecho al buen hombre tiene como
objetivo la protección de la imagen, concepto o reputación que ostenta una
persona ante difamaciones mal intencionadas, ofensivas e injuriosas al igual
que de información falsa con la entidad necesaria para deformar el concepto
de éste ante la sociedad.

3 Sentencia SU 420 2019


4 Sentencia T 411 de 1995 reiterada en la sentencia T 263 de 2010.
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(ii) Derecho a la libertad de expresión, opinión e información, alcances
y limites (reiteración jurisprudencial)

La libertad de expresión, opinión e información encuentra su resguardo en


el tan utilizado Articulo 20 de la Constitución política el cual a viva voz
dispuso; “Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su
pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e
imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación.

Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la


rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura.”

Aunado a lo anterior es del caso resaltar que existen diversas herramientas


internacionales que propenden por la salvaguarda de la libertad de
expresión, como ejemplo de ello se tiene lo dispuesto por la Convención
Americana sobre Derechos Humanos en su Artículo 13, el del Pacto
Internacional de los Derechos Civiles y Políticos Articulo 19.1 y el artículo
19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos,el cual dispone “todo
individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho
incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y
recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de
fronteras, por cualquier medio de expresión”, normas que en virtud del bloque
de constitucionalidad constituyen parte integral de nuestra Constitución.
De la anterior norma (Art 20 C.P) la Corte Constitucional en sentencia T-391
de 2007 identificó once elementos normativos que se derivan del artículo 20
constitucional, a saber: (i) la libertad de expresión, entendida como la
facultad de expresar y difundir su propio pensamiento e ideas, en las
condiciones y mediante los mecanismos que seleccione el emisor del
mensaje; (ii) la libertad de investigar, buscar o recibir información sobre
hechos, ideas y opiniones; (iii) la libertad de informar; (iv) el derecho a recibir
información veraz e imparcial; (v) la libertad de fundar medios masivos de
comunicación; (vi) la libertad de prensa; (vii) el derecho a la rectificación en
condiciones de equidad; (viii) la prohibición de censura; (ix) la prohibición de
la propaganda de la guerra y la apología del odio, el delito y/o la
violencia; (x) la prohibición de la pornografía infantil; y, por último, (xi) la
prohibición de la instigación pública y directa al genocidio”

En concordancia de lo anterior el Máximo Órgano Constitucional 5 ha


señalado la importancia que ostenta el derecho a la libertad de expresión en
el marco de un estado democrático, en cuanto se constituye como una
herramienta de control político, la cual es utilizada para compartir ideas,
perspectivas y puntos de vista, que además se considera como un pilar para
edificar el pluralismo, la tolerancia y la participación ciudadana; por lo tanto
al estar la libertad de expresión en tensión con otros derechos
fundamentales se ha presumido su prevalencia frente al otro.

En Sentencia T 155 de 2019 la Corte Constitucional dejó sentado lo


siguiente: “(..) En razón de lo anterior, ha señalado que la libertad de expresión

5 Sentencia T 391 de 2007 y T 628 de 2017 citada en la T 102 de 2019 y otras.


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es objeto de un grado reforzado de protección, el cual se fundamenta en (i)
consideraciones filosóficas sobre la búsqueda de la verdad; (ii) razones
derivadas del funcionamiento de las democracias; (iii) motivos atinentes a la
dignidad y autorrealización individual; (iv) consideraciones sobre la
preservación y aumento del patrimonio cultural y científico de la sociedad; y
(v) en motivos históricos y consideraciones prácticas sobre la incapacidad
estatal de intervenir apropiadamente en esta esfera. Por ende, este Tribunal
ha sintetizado que la libertad de expresión cumple las siguientes funciones en
una sociedad democrática: (i) permite buscar la verdad y desarrollar el
conocimiento; (ii) hace posible el principio de autogobierno; (iii) promueve la
autonomía personal; (iv) previene abusos de poder; y (v) es una “válvula de
escape” que estimula la confrontación pacífica de las decisiones estatales o
sociales que no se compartan.
(…)
En cuanto a la libertad de expresión stricto senso, la jurisprudencia
constitucional ha distinguido ocho rasgos del ámbito constitucionalmente
protegido, en términos del alcance y el contenido de este derecho, a saber: (1)
su titularidad es universal; (2) existen ciertos tipos específicos de expresión
respecto de los cuales la presunción de amparo de la libertad de expresión es
derrotada; (3) hay tipos de discurso que reciben una protección más reforzada
que otros, lo cual tiene efectos directos sobre la regulación estatal admisible y
el estándar de control constitucional al que se han de sujetar las limitaciones;
(4) se protegen tanto las expresiones del lenguaje convencional, como las
manifestadas a través de conductas simbólicas o expresivas; (5) la expresión
puede efectuarse a través de cualquier medio elegido por quien se expresa; (6)
se protegen tanto las expresiones socialmente aceptadas como las expresiones
ofensivas, chocantes, impactantes, indecentes, escandalosas, excéntricas o
simplemente contrarias a las creencias y posturas mayoritarias; (7) el ejercicio
de la libertad de expresión conlleva, en todo caso, deberes y responsabilidades
para quien se expresa; y (8) se imponen obligaciones constitucionales a todas
las autoridades del Estado, así como a los particulares.”

En cuanto a la opinión, la Corte constitucional6 se refiere a esta como un


juicio o valoración que estructura un sujeto respecto de algo o de alguien,
definiéndola como “la valoración o interpretación que una persona realiza
sobre algo, sea ello un hecho fáctico o un pensamiento subjetivo que haya
previamente conocido de un modo cierto. Así, las facetas objetiva y subjetiva
de la realidad son subsumidas por el individuo cuando éste (sic) elabora un
juicio ético, consecuente con su pensamiento, sobre alguna información veraz
o algún pensamiento de contenido ideológico previamente conocidos”

Ahora bien, sobre la protección de estas libertades la corte ha establecido


como premisa la imposibilidad de censurar el pensamiento y la opinión, esto
es, aun cuando la idea expresada fuera molesta, equivocada, provocadora,
revolucionaria o inmoral, siempre y cuando no impidiera grave y
directamente el ejercicio de los derechos ajenos]. Esta postura fue replicada
en la sentencia C-417 de 2009 al considerarse que la opinión “de hallarse
injusta o impertinente, debe combatirse con otras opiniones o pareceres, no con

6 Sentencia C 417 de 2009, T 244 de 2018 entre otras.


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sanciones de ninguna índole, menos aún penales”, siendo que en muchos
casos frente a la tensión entre, de un lado, las libertades de pensamiento,
opinión, y de información, y, de otro, los derechos a la honra y buen
nombre, prevalecen los primeros dada “su importancia para la vida
democrática y para el libre intercambio de ideas” 7.

Por su parte, en cuanto a la libertad de información, sostienen la citadas


Jurisprudencias que a diferencia de la opinión, aquella tiene una vocación
más extrínseca, pues supone la expresión de ideas con asidero fáctico y
objetivo, libertad que ostenta una mayor carga para quien la ejerce, porque
al tratarse de la expresión de hechos debe basarse en datos verificables,
indicando la corte constitucional que la información transmitida debe
ser “veraz e imparcial y respetuosa de los derechos de terceros
particularmente al buen nombre, la honra y la intimidad”.

“De acuerdo con esa comprensión, la Corte ha explicado que el principio


de veracidad supone que los enunciados fácticos puedan ser verificados
razonablemente, es decir, no exige que la información publicada sea
irrefutablemente cierta, sino un deber de diligencia razonable del emisor.

En consecuencia, se desconoce el principio de veracidad cuando la información


se sustenta en “rumores, invenciones o malas intenciones” o, cuando pese a
ser cierta, se presenta de tal manera que hace incurrir en error a su
destinatario.

A su vez, el principio de imparcialidad “envuelve una dimensión


interpretativa de los hechos, la cual incluye elementos valorativos y está a
mitad de camino entre el hecho y la opinión”. Si bien la Corte ha entendido que
el Constituyente de 1991 no pretendió llegar al extremo de una imparcialidad
absoluta, este principio ciertamente exige establecer distancia entre la noticia
objetiva y la crítica personal, ya que el público tiene derecho a formar
libremente su opinión y “no recibir una versión unilateral, acabada y ‘pre-
valorada’ de los hechos que le impida deliberar y tomar posiciones a partir de
puntos de vista contrarios, expuestos objetivamente” 8

A partir de lo anterior, se establece que entre las libertades de pensamiento


y de opinión existe una relación inescindible; sin embargo, ambos son
perfectamente diferenciables de la libertad de información, por cuanto las
primeras tienen una innegable carga de subjetividad, mientras que la
segunda se fundamenta en la presentación de hechos constatables, esto es,
tiene una connotación objetiva.

Cuando surgen tensiones entre la libertad de pensamiento, opinión e


información y de otra parte los derechos a la honra y al buen nombre, el juez
constitucional deberá identificar cuál de las libertades se está ejerciendo,
pues en el caso de la información se exige una mayor carga de veracidad,
imparcialidad e importancia pública, mientras que si se trata del

7 T 693 de 2016, reiterada en la sentencia T 244 de 2018


8 Ibídem
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pensamiento o la opinión deberá descartar que sean expresiones
desprovistas de algún rudimento fáctico, vejatorias o insidiosas.

Como se ha reseñado en líneas atrás, le libertad de expresión no es absoluto,


y por ello, la Corte Constitucional en la sentencia T 155 de 2019, reiterada
en la SU 420 de 2019, se condensaron 5 parámetros especiales que sirven
para establecer el grado de protección que debe recibir la libertad de
expresión cuando entra en conflicto con derechos de terceras personas. Esto
es: (i) quién comunica; (ii) de qué o de quién se comunica; (iii) a quién se
comunica; (iv) cómo se comunica; y (v) por qué medio se comunica,
parámetros que serán acogidos por esta célula judicial como primordiales
en la resolución del caso concreto ya que resultan determinantes
para determinar el equilibrio entre los derechos en conflicto y cuál es la
manera adecuada de garantizarlos, de tal forma que no se impongan
condiciones irrazonables para el ejercicio de la libertad de expresión.

Establecidos los anteriores lineamientos jurisprudenciales, se continuara


con su aplicación al caso concreto;

(iii) Caso concreto.

Pues bien, tal como se ha reiterado en líneas que anteceden, a pesar de la


protección reforzada de la libertad de expresión, en algunos casos
de colisión con otros derechos como la honra y el buen nombre, puede
limitarse su ejercicio, en razón a que todo individuo, sin importar su
condición, ha de contar con un núcleo irreductible de protección.

Dicho lo anterior se debe determinar si el Sr. William Dau Chamatt en su


calidad de Alcalde Mayor de la Ciudad de Cartagena vulneró los derechos
fundamentales al buen nombre y a la honra de los Accionantes JOSEFINA
DEL CARMEN QUINTERO LYONS Rectora Delegada para la Representación
Administrativa de la Universidad de Cartagena y actual Vicerrectora de
Relaciones Internacionales y Cooperación Internacional, WILLIAM MALKUN
CASTILLEJO Rector Delegado para la Contratación Administrativa de la
Universidad de Cartagena y actual Vicerrectora de Extensión y Proyección
Social, GASPAR EDUARDO PALACIO MENDOZA Vicerrector Administrativo,
FEDERICO ALBERTO GALLEGO VASQUEZ Vicerrector de Docencia
Universitaria, LUISA LEONOR AREVALO TOVAR Vicerrectora de
Aseguramiento de la Calidad y MIGUEL ENRIQUE CAMACHO MANJARRES
Vicerrector de Bienestar Universitario, al tildar en su cuenta de Facebook
“Let’s Save Cartagena” el día 31 de julio de 2020 a los miembros directivos
de la Universidad de Cartagena como un “Nido de Ratas” publicación en la
que dicho sea de paso no se mencionó a ninguna persona en especial.

Afirmación que fue reiterada el mismo día en horas de la tarde en el marco


de la entrega de un robot para la práctica de pruebas de Covid 19, al cual no
lo dejaron ingresas, donde el Accionado se refirió en los siguientes términos:
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JUZGADO SEGUNDO CIVIL


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“ hola les habla William Dau, el tractor, alcalde de Cartagena, estoy aquí, en
la entrada de la Universidad de Cartagena sede Zaragocilla, donde vine a la
inauguración, al estreno a la entrega de un robot que va a facilitar la práctica
de las pruebas Covid-19 ahorrando muchísimo tiempo, este robot fue
gestionado por mi administración, la administración de la alcaldía de
Cartagena, pero no me dejan entrar por instrucciones expresa del
rector de la universidad…. no soy bienvenido a este a lugar por las
palabras que dije en la mañana de hoy, tildando a las directivas de la
Universidad de Cartagena, de ser corruptos, unos malandrines que
siempre obran en contra de los interés del Distrito, y no me retracto,
así que haga lo que quiera señor rector, no por eso voy a cambiar mi
opinión sobre usted, muchas gracias hasta luego”

Por las anteriores exclamaciones afirman los Accionantes que el Sr. Dau
Chamatt se extralimitó en el ejerció su libertad de expresión al punto de
transgredir o socavar sus derechos a la honra y buen nombre.

Entrando en contexto, se tiene que las expresiones y calificativos lanzados


se produjeron en el marco de la entrega de un robot para procesar pruebas
de Covid-19, el cual según las afirmaciones hechas por los accionantes se
trataba de una donación realizada por la Fundación Santo Domingo al
laboratorio de la Universidad de Cartagena, sin que más allá de lo anterior
se pueda establecer las causas que dieron pie a dichas declaraciones, lo
cierto es que se trata de una expresión de inconformidad, protesta y
descontento frente al actuar de las directivas de la citada institución.

De los hechos del presente caso y del contexto en el que se originó la opinión
proferida por el Accionado, resta advertir que en primera medida su derecho
a la libertad de expresión goza de una amplia protección, y por otra, el
ejercicio del mismo tuvo un impacto sobre los derechos fundamentales al
buen nombre y a la honra de los hoy accionantes y en general sobre todos
los directivos de la U de C, en consecuencia con el fin de hallar una
rectificación judicial apropiada se deberá dar aplicación a los parámetros
constitucionales condensados en la Sentencia T 155 de 2019:

(i) Quién comunica: debe tenerse en cuenta quién es la persona que emite la
opinión y si esta es la autora del mensaje que se comunica. Deben valorarse
sus cualidades y el rol que ejerce en la sociedad. En concreto, debe apreciarse,
entre otras situaciones, si quien se expresa es un particular, un funcionario
público, una persona jurídica, un periodista, o pertenece a un grupo
históricamente discriminado, marginado o que se encuentra en una especial
situación de vulnerabilidad, en el presente caso, se trata de un Funcionario
Público, como lo es el Sr. Dau Chamatt por ostentar el cargo de Alcalde
Mayor de la Ciudad de Cartagena en ejercicio de sus funciones; en los casos
donde el emisor es un funcionario públicos, debido a que estos también son
garantes de los derechos fundamentales en tensiones( honra y buen nombre
de los particulares) la Corte ha sido enfática en que estos tienen una
restricción mayor a su libertad de expresión, debido al impacto de ellos
frente a los demás actores sociales y la posibilidad y el alcance exponencial
que pueden tener sus expresiones, sin dejar de lado el grado de credibilidad
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JUZGADO SEGUNDO CIVIL


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que se predica de estos, si bien la corte no les impone la carga de sustentar
de forma exhaustiva cada una de sus opiniones si deben constatar de forma
razonable los hechos en los cuales se fundan, haciéndolo con una diligencia
mayor a la que pudiese utilizar cualquier particular,

Al respecto la Corte Cosntitucional en sentencia T 949 de 2011 resaltó: “[s]i


bien es cierto que los servidores públicos mantienen su libertad de información
y de opinión, en su calidad de ciudadanos, también lo es que se les restringe,
por su mayor compromiso social y debido a que el servicio público es una
actividad altamente reglada, que impone mayor prudencia y respeto, por
ejemplo, al expedir opiniones y dar información. En esa medida, claro está que
deviene diferente el ámbito de la libertad de expresión de los servidores
públicos, cuando en cumplimiento de sus funciones constitucionales y legales
debe activar su derecho/deber de difundir o expresar información oficialmente
relevante”.

(ii) De que o de quien se comunica: “el mensaje que se comunica puede


ser preciso y detallado o general y ambiguo, dependiendo, entre otros factores,
de la forma en que este se transmite, En todo caso, el juez debe interpretar y
valorar no sólo el contenido del mensaje para determinar si la opinión que se
emite respeta los límites constitucionales del derecho a la libertad de
expresión” la opinión del Alcalde William Dau Chamatt fue dirigida de forma
generalizada al personal directivo de la Universidad de Cartagena, en su
estatus de funcionarios públicos, en ejercicios de sus funciones acusándolos
de corruptos, es decir actos públicos y relevantes que difieren de la vida
privada de cada uno de ellos, lo que significa que las expresiones rendidas
por el dirigente se constituyen en un discurso especialmente protegido por
tratarse de opiniones sobre un asunto público, no se puede dejar de lado
que si bien la expresión utilizada por el mandatario local no constituyen a
ciencia cierta una acusación formal o directa, precisa o detallada, no
obstante, también debe valorarse que no se especificó en la opinión dada
las razones que lo llevaron a realizar estos señalamientos en contra de todo
un cuerpo directivos, tratándose en el presente caso de una expresión de
protesta o crítica general sin que exista una acusación real.

(iii) A quien se comunica: en la ponderación que realice el juez para


solucionar el conflicto entre los derechos a la libertad de expresión y los
derechos de terceras personas, es importante fijar quién es el receptor del
mensaje, para lo cual debe tenerse en cuenta tanto sus cualidades y
características como su cantidad o número; el accionado utilizó su cuenta de
la red social Facebook denominada “let´s save cartagena”, cuenta que ha
utilizado el mandatario local desde mucho tiempo atrás incluso antes de su
campaña como aspirante al cargo, perfil que cuenta con un gran número
de adeptos, lo que significa que dicha publicación tiene la potencialidad de
llegar a muchísimas personas, constituyéndose en un público
indeterminado.

(iv) Como se Comunica: la manera como se comunica el mensaje también se


encuentra amparada por la libertad de expresión, por lo que se protegen todas
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las formas de expresión (…); aunado a lo anterior, debe evaluarse en cada
caso el grado de comunicabilidad del mensaje, esto es, la capacidad que tiene
el mensaje para comunicar de manera sencilla y ágil lo que se desea expresar.
Por tanto, es necesario considerar si el mensaje está consignado en un
lenguaje convencional, oral o escrito, y por tanto fácilmente comunicable a
cualquier receptor, o si por el contrario se emplea un lenguaje no convencional,
como signos o conductas con contenido expresivo o implicaciones expresivas,
que no tienen la virtualidad de comunicar de manera sencilla el mensaje a todo
tipo de público; la opinión en el caso bajo estudio fue realizada con un
lenguaje claro, común y contundente; Se advierte entonces que el mensaje
comunicado por el accionado tenía un alto grado de comunicabilidad, pues
tenía la capacidad de transmitir lo que se quería expresar de una forma ágil
y sencilla.

(v) Por qué medio se comunica: las opiniones pueden expresarse a través
pinturas, fotografías, programas de televisión, emisiones radiales, páginas de
internet, redes sociales, cartas, manifestaciones públicas; el mensaje
publicado por el Accionado tiene la potencialidad de llegar a un público vasto
e indeterminado, por ser en principio una de las características de las redes
sociales, dicho esto la Corte Constitucional ha señalado que este tipo de
medios en especial tienen la capacidad de amplificar de manera exponencial
el derecho a la libertad de expresión, pues su capacidad de penetración e
impacto sobre la audiencia es elevada, de tal forma que la opinión expresada
por una persona tiene la potencialidad de llegar a una pluralidad
indeterminada de receptores durante un tiempo indefinido, situación que
incrementa el impacto que el mensaje pueda tener sobre los derechos de
terceras personas.

En conclusión, al analizar de forma mancomunada los anteriores parámetros


de ponderación, en este caso, debido a las restricciones que
Constitucionalmente se le imponen el Sr. William Dau Chamatt en el
ejercicio de la libertad de expresión por su investidura de servidor público,
como Alcalde Mayor de Cartagena, si bien sus expresiones bien se pueden
enmarcar dentro de un tipo de discurso protegido, pues se orienta a ejercer
un control y critica de la gestión pública y de sus funcionarios, no le es dable
realizar ese tipo de expresiones que sin duda tienen la capacidad de permear
el buen nombre del que goza la Universidad de Cartagena, aun cuando solo
se haya referido al sector administrativo de esta institución, señalándolos
como un “nido de ratas” libre de cualquier argumento, sin que ello signifique
un ejercicio exhaustivo de verificación de información, convierte sus
palabras en simples afirmación destructivas y mal intencionadas e
incitadoras de carácter negativo, las cuales quedan por fuera del adecuado
ejercicio de su libertad de expresión y opinión. Se debe destacar además otros
aspectos que potencian el impacto sobre los derechos fundamentales de los
accionantes, por ejemplo que el mensaje fue difundido a través de una red
social mediante una publicación con un alto grado de comunicabilidad,
circunstancias que implican, como ya se explicó, que el mensaje llegara a un
número indeterminado de receptores de manera ágil y durante un término
indefinido.
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Por lo anterior considera este Despacho que las publicaciones realizadas por
el Alcalde Mayor de Cartagena en su cuenta de Facebook “les´t save
Cartagena” el día 31 de julio de 2020 en la cual se refirió a la directiva de la
U de C como un -nido de ratas y corruptos-, extralimitan el ejerció de su
libertad de expresión y opinión transgrediendo los derechos fundamentales
a la honra y al buen nombre los accionantes en su calidad de Funcionarios
Administrativos de la Universidad de Cartagena, por lo tanto existiendo
una transgresión de dichos derechos, la libertad de expresión y opinión del
alcalde debe ceder en el ejercicio de ponderación. En suma, se revocará el
fallo de primera instancia, y en su lugar se concederá el amparo invocado
y se ordenará al accionado retirar, en caso que no lo hubiere hecho, de su
cuenta “LEST´S SAVE CARTAGENA” de Facebook los mensajes publicados
el día 31 de julio de 2020 en los cuales tilda al cuerpo administrativo de la
Universidad de Cartagena como “UN NIDO DE RATAS, CORRUPTOS”
Asimismo, se le advertirá al accionado que a futuro se abstenga de incurrir
en conductas similares a las expuestas en el presente asunto, siempre y
cuando no exponga algún argumento que sustente su dicho, deber que le
asiste en su calidad de funcionario público, por otro lado deberá realizar una
retractación pública en un medio de comunicación del mismo alcance
pidiendo disculpas por lanzar opiniones de ese talante sin sustento alguno,
en contra del buen nombre y honra de los accionantes en calidad de personal
directivo de la Universidad de Cartagena; en cuanto a la solicitud de rueda
de prensa considera el despacho innecesaria para el resarcimiento de los
derechos, siendo necesario únicamente lo dispuesto.

EN RAZÓN Y MÉRITO DE LO EXPUESTO EL JUZGADO SEGUNDO CIVIL


DEL CIRCUITO DE CARTAGENA ADMINISTRANDO JUSTICIA EN NOMBRE
DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA Y POR AUTORIDAD DE LA LEY,

RESUELVE:

PRIMERO: REVOCAR el fallo proferido por el Juzgado Segundo Civil


Municipal de Cartagena, de fecha 7 de julio de 2020, por las razones
expuestas en la parte motiva de esta providencia, en su lugar TUTELAR los
derechos fundamentales a la honra y al buen nombre de los Sres. JOSEFINA
DEL CARMEN QUINTERO LYONS Rectora Delegada para la Representación
Administrativa de la Universidad de Cartagena y actual Vicerrectora de
Relaciones Internacionales y Cooperación Internacional, WILLIAM MALKUN
CASTILLEJO Rector Delegado para la Contratación Administrativa de la
Universidad de Cartagena y actual Vicerrectora de Extensión y Proyección
Social, GASPAR EDUARDO PALACIO MENDOZA Vicerrector Administrativo,
FEDERICO ALBERTO GALLEGO VASQUEZ Vicerrector de Docencia
Universitaria, LUISA LEONOR AREVALO TOVAR Vicerrectora de
Aseguramiento de la Calidad y MIGUEL ENRIQUE CAMACHO MANJARRES
Vicerrector de Bienestar Universitario como parte del cuerpo directivo de la
Universidad de Cartagena.

SEGUNDO: ORDENAR al Sr. WILLIAM DAU CHAMAT, Alcalde Mayor de


Cartagena, a que si aún no lo ha hecho, retire en el término de los tres (3)
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días siguientes a la notificación de esta providencia de su cuenta “let´s save
cartagena” de Facebook las publicaciones del día 31 de julio de 2020 en los
cuales tilda al cuerpo administrativo de la Universidad de Cartagena como
“UN NIDO DE RATAS, CORRUPTOS”.

TERCERO: ORDENAR al Sr. WILLIAM DAU CHAMAT, a que si aún no lo ha


hecho, en el término de los tres (3) días siguientes a la notificación de esta
providencia realice una publicación en un medio de comunicación del mismo
alcance pidiendo disculpas por lanzar opiniones de ese talante sin sustento
alguno, en contra del buen nombre y honra de los accionantes en calidad de
personal directivo de la Universidad de Cartagena.

CUARTO: NO SE ACCEDE a la pretensión de retrataciones públicas en rueda


de prensa por parte del Accionado William Dau Chamatt, teniendo en cuenta
la parte motiva de esta sentencia.

QUINTO: NOTIFÍQUESE este fallo por el medio más eficaz y remítase el


presente expediente a la Corte H. Constitucional para su eventual revisión.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE

9
NOHORA GARCÍA PACHECO
JUEZ

9 El presente proveído y su respectivo oficio contienen firmas escaneadas, en los términos y para efectos previstos en el
artículo 11 del Decreto 491 del 20 de marzo de 2020. Su alteración, y manipulación o uso indebido acarreará sanciones
penales y disciplinarias correspondientes.