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Verbos líquidos:

Vamos a trabajar hoy con los verbos líquidos. Me voy a referir, en


primera instancia, a las peculiaridades morfológicas de este tipo de verbos, y a
continuación enrolaremos esas novedades en el marco de la sintaxis,
resolviendo las oraciones de la Guía.
El tratamiento del verbo líquido está, por supuesto, enrolado en el
panorama general del verbo que tienen en el cuadro del teórico número 5. Allí,
dentro de los verbos consonánticos están los verbos líquidos, con los modelos
a)gge¿llw, te¿mnw, fai¿nw y spei¿rw. El verbo líquido va a tener
analogías con lo conocido en otro tipo de tiempo verbal: el aoristo segundo.
En este sentido, el problema del verbo líquido va a ser ubicar el presente. Esto,
naturalmente, tiene una gan importancia práctica, ya que necesitamos el
presente para ubicar el verbo en el diccionario. Ya ven, toda nuestra
aproximación a la lengua está motivada, también, por la perspectiva y las
necesidades didácticas: tenemos que poder llegar al nominativo en los
nombres, o a la primera persona singular del presente de indicativo en los
verbos, no porque sean más importantes estas formas, sino porque es la
manera de acceder al sentido en el diccionario. Cuando comenzamos a
estudiar no se observaba tanto, pero en la medida en que avanzamos creo que
se va tomando conciencia de que el tema de presente es un tema más.
Recordemos, en cuanto al aoristo segundo, algunas formas: e)¿maqon es
el aoristo segundo de manqa¿nw, e)¿labon de lamba¿nw, $)¿sqon de
ai)sqa¿nomai, e)¿pion de pi¿nw, e)geno¿mhn de gi¿gnomai, e)¿lipon de
lei¿pw. En estas formas, que presento de una manera aislada, se observa que
el aoristo segundo trae lo que suele denominarse el ‘tema puro’, frente a las
modificaciones de ese tema que se producen en el presente. Por ejemplo, en
los primeros dos ejemplos, el sufijo n...an como formador de presente
desaparece en el aoristo segundo de esos dos verbos. En ai)sqa¿nomai el
sufijo de presente es -an-, en pi¿nw es una nasal sola, en gi¿gnomai hay
una duplicación de presente y en lei¿pw una diptongación. Ya ven, entonces,
que el presente no se muestra el tema del verbo ni mucho menos, sino que hay
allí algunos elementos que dan esa idea de aspecto durativo que es propia del
presente. En el aoristo segundo, en cambio, se da la presencia del tema puro (o
más precisamente, del grado cero del radical), uno puede verlo allí sin ningún
tipo de agregados.
En los verbos líquidos ocurre algo similar, si bien el tema puro no se va
a dar en el aoristo, sino en el futuro. Se deduce, entonces, que el presente no
corresponde al tema puro.
Ya que hablé de los formadores de presente, quisiera recordarles otro
formante que tiene mucha importancia en los verbos líquidos. En oportunidad
de los verbos oclusivos dimos como ejemplos de temas en labial ble¿pw,
tri¿bw y gra¿fw, y también ko¿ptw, dado que grupo ‘pt’ es un verbo ccon
tema en labial. En relación con los verbos velares, aparecía, además de los
verbos en k, g y x, el ejemplo de pra¿ttw ( o pra/ssw), que debía ser
considerado como un verbo en velar. Si nos concentramos a los fines que nos
ocupan en este último caso, observamos en los sustantivos derivados del tema
que está presente en pra¿ttw permiten certificar inequívocamente la
presencia de la velar: pra¿gma, pra¿cij, etc. El tema del verbo pra¿ttw,
entonces, es prak-. Ocurrió que en el presente una iod, un sonido después
desaparecido, se unió a la desinencia verbal como formante de presente: *
prakjw. Esto que les cuento para los verbos en velar en doble tau (o sigma)
es muy importante en el caso de los verbos líquidos.
Es importante tomar conciencia de esto, porque en el comienzo del
estudio del verbo, ante un paradigma como el del verbo lu¿w, ocurre que no
hay ninguna clase de modificaciones del tema. Justamente por eso se
selecciona un verbo como lu¿w para comenzar el estudio, pero luego uno
comienza a enfrentarse a este tipo de situaciones que estamos estudiando y se
observa que el verbo en presente suele tener su tema modificado por una cierta
cantidad de formantes de presente. Claro está, en la lengua concreta se dan las
formas verbales conjugadas, la noción de ‘tema’ es una abstracción de la
lingüística, pero con esta noción tenemos que manejarnos.
El presente, entonces, es sólo un tiempo más, del mismo modo que el
nominativo es un caso más. De otro modo, caemos en ideas pre-científicas, el
nominativo como un casus rectus que representa el tema puro del cual se
desprenden los otros casos; sabemos que no es así.
Vamos a arrancar, entonces, con el futuro de los verbos líquidos, donde
está el tema puro. Tomemos un conjunto de temas de verbos líquidos:

• a)ggel- (un tema relacionado con la idea de ‘mensaje’, ‘anuncio’)


• fan- (este tema significa ‘mostrar’)
• sper- (ligado con el significado ‘sembrar’, ‘semilla’)
• tem- (relacionado a ‘corte’, ‘parte’)
En el presente, estos temas no se van a manifestar así, y tampoco en el
aoristo. Ahora bien, en el futuro, tampoco aparece el tema puro así como está
ahí. Según se nos dice en el resumen gramatical, página 683, en los verbos
líquidos, es decir en los verbos con tema terminado en l, m, n y r, en lugar
de ‘-s-’ se añade al tema verbal ‘-es-’, morfema cuya sigma cae entre
vocales, a partir de lo cual se producen ciertas contracciones entre esas
vocales. Observemos, a partir de esto, la formación del futuro de los verbos
líquidos que les mencioné:

• a)ggel-e¿s-w > a)ggelw=


• fan-e¿s-w > fanw=
• sper-e¿s-w > sperw=
• tem-e¿s-w > temw=

Del mismo modo, en el resto de las personas: en cada caso habrá que
hacer las contracciones correspondientes entre la epsilón que queda luego de
la caída de la sigma y las desinencias verbales. Observen, entonces, que el
futuro de un verbo líquido tiene la apariencia de un presente de un verbo
contracto en epsilón. No se trata de un contracto en epsilón, sino de la
consecuencia de la caída de la sigma de futuro, al agregarse ‘-es-’, y la
posterior contracción entre la epsilón restante y las desinencias
correspondientes.
En las primeras aproximaciones, el ensayo y error va a ser el modo de
llegar al verbo: no existe a)ggele¿w -w= (sino a)gge¿llw, como enseguida
veremos)
Cuando uno va al aoristo, hay que volver al tema puro, pero en esta
ocasión agregando el aumento:

• h)ggel-
• e)fan-
• e)sper-
• e)tem-

En la página 681 del resumen gramatical, en oportunidad del


tratamiento del tema de aoristo, en el tercer párrafo, se nos dice que el grupo
formado por la consonante líquida y la sigma de aoristo no puede
conservarse, y al desaparecer esta última se alarga por compensación la vocal
del tema. Tendremos, entonces, lo siguiente:

• h)ggel-sa > h)¿ggeila (diptongación)


• e)fan-sa > e)f ¿ hna (alargamiento en eta)
• e)sper-sa > e)¿speira (diptongación)
• e)tem- ( No tiene aoristo primero. El aoristo segundo es e)¿temon,
y también existe el homérico e)¿tamon).

Entonces: el futuro de un verbo líquido no lleva sigma y tiene la


apariencia de un verbo contracto en epsilón; el aoristo de un verbo
líquido, por su parte, tampoco lleva sigma, y el tema verbal aparece
modificado por el alargamiento compensatorio motivado fonéticamente
por la caída de esa sigma.
Vamos ahora a ver cómo son los presentes, de acuerdo a cada
consonante líquida particular con la que finalice el tema:

1. el verbo con tema terminado en ‘-m-’ agrega una ‘-n-’: te¿mnw es el


presente correspondiente al futuro temw= (y al aoristo segundo
e)¿temon).
2. los verbos con tema terminado en ‘-l-’, ‘-n-’ y ‘-r-’ toman otro
procedimiento: agregan una iod.

• a)gge¿ljw > a)gge¿llw (por asimilación de iod con lambda)


• fa¿njw > fa¿inw (por metátesis y vocalización de iod)
• spe¿rjw > spei¿rw (por metátesis y vocalización de iod)

Observen que, a veces, el resultado fonético es el mismo, pero el


fenómeno del cual procede el cambio es diferente entre uno y otro caso. La
diptongación en el aoristo e)¿speira no se produce por los mismos motivos
que en spei¿rw, pero el producto es el mismo diptongo ‘-ei-’.
Vamos ahora a ir a las oraciones, para ver esto que hemos trabajado
funcionando en la lengua. Comencemos, en la lección x, por la oración 1.:
a)fi¿gmeqa ei)j La¿myakon u(giai¿nontej.

a)fi¿gmeqa es un verbo bastante complicado que ya hemos visto en la


oración 6. de f. En ese momento dijimos que el verbo es
a)fikne¿omai [-ou=mai]. Aquí, en primera persona del plural, ante ‘m’ la
kappa del tema se vuelve ‘g’. Se trata, además, de un perfecto medio-pasivo
en el que aparece el tema puro, como se encuentra también, por ejemplo, en el
aoristo segundo, a)fiko¿mhn. Mencionamos, además, que el diccionario nos
remitía a las formas de este verbo trabajando sin el preverbio: i(¿gmai.
Recuerden que en el perfecto las desinencias se unen al tema directamente,
sin vocal de unión.
Volviendo a la oración, este verbo tiene sujeto desinencial;
ei)j La¿myakon es un to¿poj poi= y, a continuación, tenemos el participio
presente u(giai¿nontej. Desde la perspectiva nominal, este participio es
predicativo sujetivo, ya que está en nominativo plural. El verbo del cual
proviene es un verbo líquido: u(giai¿nw. Precisamente, la segunda iota del
tema proviene de una iod, por lo que el futuro de este verbo será u(gianw=. El
aoristo, en cambio, será u(gi¿ana.
La traducción de la oración es: “Llegamos a Lámpsaco sanos/gozando
de salud.”
Vamos a la oración 2.:

w)= Sw¿kratej, ou)k ai)sxu¿n$ o)no¿mata qhreu¿wn;

Esta oración tiene muchos puntos de contacto con otra ya hecha, p 1. En


aquella oración tuvimos ocasión de reparar en el participio dependiente de
verbos que expresan sentimientos o afectos, cosa que hicimos remitiendo a la
página 20 de la Guía/2.
El verbo principal de esta oración es ai)sxu¿n$. Es una segunda persona
del singular de presente medio del verbo ai)sxu¿nw, que encuentran en el
diccionario así, en voz activa, a pesar de que generalmente se usó en voz
media. Recuerden los problemas de la segunda persona, ligados a la caída de
la sigma intervocálica y a la posterior contracción de las vocales que quedan
en contacto: * ai)sxu¿nesai > ai)sxu¿neai > ai)sxu¿n$.
w)= Sw¿kratej es evidentemente una interpelación y ou)k un
adverbio de negación.
o)no¿mata qhreu¿wn es un sintagma de participio predicativo
sujetivo. qhreu¿wn es precisamente un participio del verbo qereu¿w, “cazar”,
y está en nominativo singular masculino.El acusativo o)no¿mata es el objeto
directo de este participio.
La traducción de la oración es: “Sócrates, ¿no te averguenzas de andar
cazando nombres?” Como ven, este tipo de verbos, en castellano, selecciona
un infinitivo.
Vamos a la oración 3.:

ta)ma\ d' ou)k a)poktenw= 'gw\ te¿kna.

a)poktenw= es el verbo conjugado de esta oración. Está en primera


persona y, de hecho, lo que tienen allí como 'gw¿ es el sujeto, ya que el
apóstrofo marca que se ha caído la epsilón de e)gw¿. Ustedes no están del todo
habituados a ver este tipo de elisión fonética, pero como aquí estamos ante un
verso de una tragedia de Eurípides, sepan que es posible que se den este tipo
de cosas, no usuales en la prosa ática.
ou)k es un adverbio de negación y de¿ obviamente une con la oración
anterior.
ta)ma¿ es una crasis, ya que el signo que tienen sobre la primera alfa
mal podría ser un espíritu; se trata de ta\ e)ma¿. Hay que pensar que esta
expresión va con te¿kna, es decir que lo que tenemos es ta\ e)ma\ te¿kna, un
núcleo con su atributo que constituyen el objeto directo de a)poktenw=.
Volvamos a este verbo a)poktenw=. Podríamos pensar, por el acento,
que se trata de un contracto, por ejemplo * a)poktene¿w w=. Sin embargo, no
existe tal verbo; estamos en presencia del futuro de un verbo líquido. El verbo
es a)poktei¿nw. Sencillamente ocurrió aquí lo mismo que había ocurrido en
el caso de spei¿rw. El aoristo de este verbo es a)pe/kteina, donde la
diptongación se produce por otros motivos: la caída de la sigma y un
alargamiento compensatorio. Este verbo también tiene un aoristo segundo
e)¿ktanon.
La traducción: “Pero yo no mataré a mis propios hijos.”
Pasemos a la oración 4.:

Ka¿lxaj e)rei= manteu¿mat' A


) rgei¿wn strat%=.

e)rei= es el verbo de esta oración, un verbo que lleva en


manteu¿mata su objeto directo y en A
) rgei¿wn strat%= un objeto
indirecto, con núcleo en el dativo strat%= y A
) rgei¿wn complemento de
especificación.
Ka¿lxaj, un nombre propio, es el sujeto.
El verbo e)rei= nos va a permitir observar un caso de supletismo. Es la
tercera persona singular de un e)rw=, que parece un verbo contracto pero no lo
es, ya que estamos ante el futuro de un verbo líquido. El presente
correspondiente a este verbo es ei)¿rw. Nuestro diccionario, en oportunidad del
tratamiento de e)rw=, página 256, primera columna, nos dice que este forma
hace las veces de futuro de los presentes le¿gw, fhmi¿ o a)goreu/w -y no,
como se ve, de ei)r ¿ w-. Se ha extendido en la lengua, entonces, para un
importante grupo de verbos de decir, este futuro de ei)¿rw.
La traducción de la oración es: “Calcas le dirá los vaticinios al ejército
de los argivos.”
Vamos a la oración 5.:

ti¿na a)postelou=men;

El verbo es a)postelou=men. Esta forma proviene de un aparente


verbo contracto a)postelw=, en primera persona del plural –cuando, según
venimos estudiando, debemos pensar en un futuro líquido-. En los verbos en
lambda, por efectos de una iod, aparece otra lambda: a)poste¿llw es el
verbo en presente –y nuestra ocurrencia en cuestión, un futuro de este verbo-.
ti¿na, el pronombre interrogativo en acusativo, es el objeto directo.
La traducción es: “¿A quién enviaremos?”
La oración 6.:

e)rw¿ta gou=n kai\ a)pokrinou=mai.

a)pokrinou=mai es el verbo líquido que tienen allí. No es un presente


contracto de un verbo en voz media, sino un futuro medio del verbo
a)pokri¿nw.
e)rw¿ta es otro verbo, aquí en imperativo, segunda persona. Se trata del
verbo e)rwta¿w -w=, y aquí el imperativo proviene de la contracción
e)rwta.e > e)rw/ta. No puede ser una tercer persona de presente del
indicativo, ya que además de la contracción tendríamos una iota suscrita que
aquí no aparece: e)rwt#= (< e)rwta.ei)
kai¿ une los dos verbos y gou=n es un nexo que une con la oración
anterior.
La traducción es: “Pregunta pues y responderé.”
Vamos a la oración 7.:

e)¿speira me\n kriqw=n medi¿mnouj ei)¿kosin.

e)¿speira es aquí el verbo, en aoristo, como ya hemos visto, primera


persona del singular, con sujeto desinencial. Es interesante observar, por la
oración que viene después, el perfecto de este verbo: e)¿sparka. Se dio, como
se ve, el desarrollo de un segundo grado vocálico del tema verbal (recordar el
futuro sperw=).
Puede causar cierto desconcierto que el atributo ei)¿kosin esté asociado
al núcleo en acusativo plural medi¿mnouj. Ocurre que se trata de una palabra
invariable: un numeral, en este caso “veinte”. Este núcleo y atributo
constituyen el objeto directo dentro del cual hay, además, un complemento de
especificación dado por kriqw=n. Si bien en griego es un plural, para nosotros
corresponde un colectivo en singular: “cebada”. Los griegos usaban el plural
porque mencionaban la pluralidad de granos de cebada, pero, para nosotros,
eso se da mediante un sustantivo de valor colectivo.
La traducción es: “Sembré veinte fanegas de cébada.”
Vamos a la oración 8.:

a)pe¿stalka soi to¿nde to\n lo¿gon dw=ron.

a)pe¿stalka es el verbo. La kappa que tenemos aquí es de perfecto, y


la epsilón que hay después del preverbio es la duplicación, ya que el verbo
comienza por doble consonante y la duplicación no puede darse del modo más
habitual. El verbo en presente el aposte¿llw.
to¿nde to\n lo¿gon es el objeto directo, con atributo y núcleo, y
dw=ron un predicativo objetivo. soi es un objeto indirecto.
La traducción es: “Te he enviado este discurso como regalo.”
Voy a dejar a oración 9. de lado para pasar a la 10.:

deino\j ga\r klu¿dwn w)¿keile nau=n pro\j gh=n.

w)¿keile es el verbo, un aoristo del verbo o)ke¿llw, que el diccionario


presenta con un guión, o)-ke¿llw (existen las dos formas). El futuro y el
perfecto de este verbo son inusitados, no se han descubierto ocurrencias en los
textos conservados.
deino\j klu¿dwn es el sujeto, con atributo deino¿j y núcleo
klu¿dwn.
nau=n es el objeto directo y pro\j gh=n un to¿poj poi=.
La traducción es: “Una terrible ola empujó la nave contra la tierra.”
Bueno, yo voy a dejar aquí, pero les comento, de las dos restantes,
algunos detalles, para que ustedes luego las resuelvan.
En la oración 11. tienen ka¿qhron, que hay que pensar a través del
paradigma lu=son. En la oración 12., para a)po¿fhnai, hay que pensar en
lu=sai. Sin embargo, lu=sai puede ser interpretado de dos maneras
diferentes, hay que elegir cuál de las dos corresponde a este contexto.
Finalmente, en la 9., que dejé de lado, tienen h)¿ggeltai, un perfecto, porque
no hay vocal de unión, evidentemente en tercera persona del singular.