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referidas a los principios o fundamentos teórico-

científicos de la ciencia penal, que sirven de sustento


1. INTRODUCCIÓN: CONCEPTO Y
orientador y principista a los postulados de la parte
CARACTERÍSTICAS
especial. Las segundas, que denotan con propiedad

L
la característica fundamental del derecho punitivo, se
ey es la norma jurídica escrita de carácter componen de una mixtura normativo-descriptiva
ge- neral, emanada de una autoridad
(tipo penal) y de una consecuencia jurídica coerciti-
legitima- da constitucionalmente como
va, obligatoria e ineludible, que es la pena o
legisladora (Poder Legislativo). En sentido
preventi- vo-terapéutico que es la medida de
material se
seguridad.
conceptualiza a la ley como toda norma jurídica de
Como toda ley, la penal ostenta carácter gene-
contenido y validez general y abstracto, válida para
ral y abstracto y como inmediata consecuencia se
la solución de un número indeterminado de casos y
representa como igualitaria. Es constitucional en
de aplicación indistinta para un número
cuanto su origen se ajuste a las formalidades que la
indeterminado de personas. En sentido formal, ley
Constitución establece para su creación. Es de natu-
es toda norma emanada del órgano legislativo del
raleza pública. “Se distingue de otras leyes, además,
Estado, previo el cumplimiento de los requisitos,
por el desarrollo de un mecanismo de tipificación
formalidades y pro- cedimientos señalados en la
con sentido exhaustivo y exclusivo: concierne princi-
Constitución.
pal pero detalladamente a ilicitudes (las más graves,
Desde la perspectiva planteada por la característi- por cierto, a juicio político del legislador histórico) y
ca eminentemente escrita de nuestro sistema punitivo
agota la relevancia jurídico-penal del hecho en orden
(y en general de todo nuestro ordenamiento legal). Es
a la punibilidad criminal” (Fernández Carrasquilla
el Estado, mediante su órgano especializado que es el
1995: 75).
Congreso, o por excepción directamente mediante el
La ley penal es por tanto, según Vives Antón, “el
Poder Ejecutivo, vía delegación de facultades (Arts.
instrumento en el que las normas penales se expre-
102 y 104 de la Constitución), quien se representa
san o, dicho de otro modo, su fuente. La ley no es,
como fuente de producción del Derecho penal. En tal
sin más, la norma, sino que la norma se expresa en la
virtud, corresponde a la ley constituirse en la expre-
ley y es lo que la ley significa o parte de lo que la
sión de todo nuestro ordenamiento jurídico-penal y
ley significa. Identificar norma y ley responde a un
consagrarse como su única fuente formal, inmediata y
uso lingüístico corriente. Y nada hay que objetar a ese
directa. “La ley es, por antonomasia, la fuente del de-
uso, si se realiza a conciencia de que no es más que
recho criminal, y por cierto la única que puede crear y
una licencia expositiva, esto es, sabiendo que lo que
agravar tipos y sanciones…” (Fernández Carrasquilla
justi- fica la sinonimia es una mera figura retórica y no
1995: 65).
una equivalencia conceptual” (1996: 339).
La conceptualización teórica de la “ley penal”,
puede implicar la referencia al vasto ámbito en la 2. CONTENIDO: CONCEPTO DE NORMA
que ella se puede aplicar. Así, hablamos de que JURÍDICO-PENAL
por tal denominación se conocen a las leyes penales
propia- mente dichas, a las leyes penales Definido en esencia, el Derecho Penal, como un
procedimentales y a las leyes penales ejecutivas o de conjunto de prescripciones jurídicas, incluyendo en
ejecución penal. En tal sentido, nuestra referencia ellas normas, principios y valoraciones, resulta nece-
tiene como eje preciso a las leyes penales propiamente sario identificar el concepto de norma jurídico pe-
dichas, que regulan el sistema punitivo y que se nal, para cuyo efecto, conforme lo señala Mir Puig
traducen en disposiciones de naturaleza general (1996: 26), conviene precisar el concepto de norma
(parte general) o de naturaleza especial (parte jurídica, como género al cual pertenece la especie,
especial). Las primeras contienen nor- mas abstractas que en este caso es la norma jurídico penal. Una
y generales, de naturaleza obligatoria,
norma jurídica, precisa el maestro español, es un 3. NORMA PRIMARIA Y NORMA
mensaje prescriptivo —que prescribe una actuación SECUNDARIA
determinada— expresado a través de determinados
símbolos, normalmente consistentes en enunciados.
El enunciado legal, que describe el comportamien- to
Así, los textos legales, o enunciados legales, consti-
prohibido y conmina una consecuencia jurídica,
tuyen el vehículo de expresión de las normas legales,
cumple, en forma general, una función de informa-
a cuya clase pertenecen las normas jurídico penales.
ción y aviso a la comunidad con fines protectores
Tales enunciados legales reciben distintos nombres:
y preventivos. Pero, asimismo, cumple un
“proposiciones jurídicas”, “preceptos legales”, “dis-
fundamen- tal papel de transmisión de normas: las
posiciones legales”. Con frecuencia también se de-
dirigidas al ciudadano y las dirigidas al juez.
nominan “normas legales”, pero resulta apropiado
En primer lugar, tenemos la “norma primaria”,
distinguir claramente entre el texto legal y la nor-
cuya naturaleza es jurídico penal y requiere una
ma o normas que expresa. El enunciado legal es un
labor interpretativa para su identificación ya que no
conjunto de símbolos linguísticos que conviene dife-
apare- ce explícito en el texto legal, dirigida al
renciar del mensaje prescriptivo que transmite, que
ciudadano, conminándolo al acatamiento o
constituye la norma jurídica.
abstención de cier- tas conductas consideradas
obligatorias o prohibidas, de acuerdo a los
“La norma penal es, como toda norma lineamientos de la política crimi- nal. Por otra
jurídica, un mensaje prescriptivo expresado a parte tenemos la “norma secundaria” (la que sí
través de determi- nados símbolos, normalmente encontramos definida y explícita), que está dirigida
consistentes en enun- ciados. Pero tales al juez, y se expresa como un mandato que lo obliga
enunciados —enunciados, proposi- ciones a imponer la pena en el caso de verificarse la
jurídicas, preceptos legales— constituyen sólo el infracción —conforme aprecia García Pablos de
vehículo de expresión de las normas, y no Molina (2009: 349), ambos preceptos son impera-
deben confundirse con las normas mismas. El tivos y tienen su sanción; para la norma primaria,
enunciado o proposición legal, como conjunto la prevista en el tipo penal del que se trate; para la
de símbolos lin- güísticos, debe diferenciarse norma secundaria, la responsabilidad administrativa y
del mensaje prescriptivo (“norma”) que penal en que pueden incurrir los órganos que in-
cumplen el mandato de aplicar la sanción legal—.
contiene y transmite, aunque a me- nudo se
Así, mediante el precepto que castiga el homicidio
utilicen indebidamente como sinónimos” (Art. 106: El que mata a otro será reprimido con
(García Pablos de Molina 2009: 347). pena privativa de libertad no menor de seis ni mayor
de veinte años), se pretende, además de informar y
No todo enunciado legal expresa una norma jurídica castigar; transmitir, como norma primaria, la prohi-
completa. Así tenemos que las disposiciones, corres- bición de dar muerte antijurídica al semejante bajo la
pondientes a la parte general del Código, no suelen amenaza de la pena (el “no matar”). Y, como nor-
transmitir mensajes prescriptivos completos (tales ma secundaria, la obligación de la administración de
disposiciones tienen la función de precisar el alcance justicia (juez), de imponer la pena conminada, ante la
de los preceptos de la parte especial). Por otra parte, concreción de la conducta prohibida (véase Armin
un enunciado legal puede servir de base a más de Kaufmann 1977).
una norma jurídica. Esto es lo que sucede, Al respecto, merece tomarse en cuenta la pro-
precisamente, en los preceptos de la parte especial blemática referida a la distinción entre normas de
del Código pe- nal, cada uno de los cuales sirve de valoración y normas de determinación. ¿Establecen
base (principal) a dos clases de normas: una dirigida las normas penales meras valoraciones acerca de las
al ciudadano, prohibiéndole la comisión del delito; y conductas delictivas, poseen por el contrario carácter
otra dirigida al juez, obligándole a imponer una imperativo, o existen normas penales de una y otra
pena en caso de que se cometa el delito de que se naturaleza? Esta es la cuestión que hay que decidir
trate. Hablamos así, de norma primaria y norma
secundaria.
al plantear la alternativa de normas de valoración o legítimo de las normas penales y la consideración
normas de determinación. Una norma sería (sólo) de de que no es lícito imponer penas a enfermos
valoración si se limitase a expresar un juicio de valor, men- tales, menores u otras personas que no
positivo o negativo, sin imponer ningún imperativo puedan ser motivados normalmente por las
concreto dirigido a su destinatario. “Norma de de- normas jurídico- penales. Por lo tanto, las
terminación” significa, en cambio, la expresión de un valoraciones jurídico pe- nales dan lugar no sólo a
mandato o prohibición que trata, a modo imperativo normas concretas, sino también a principios
o directivo, de determinar la conducta del destinata- generales del Derecho penal (por ejemplo:
rio (Armin Kaufmann 1977). principio de exclusiva protección de bienes
En el ámbito del Derecho penal, la discusión de jurídicos, principio de culpabilidad, etc.).
esta alternativa tiene sentido con relación a las “nor- Como efecto, la concepción imperativa de las
mas primarias” dirigidas al ciudadano. Parece obvio normas penales determina consecuencias fundamen-
que las “normas secundarias” dirigidas al juez no tales en la función de la pena y la teoría del delito.
puedan sino tener carácter imperativo, puesto que Si se admite la esencia imperativa de la norma
sin duda ordenan la imposición de una pena. En dirigida al ciudadano, será más coherente asignar al
cambio, cabría discutir si las normas primarias son Derecho penal, y por tanto a la pena, la función de
de valoración o de determinación. Así, en el primer prevención de delitos, en desmedro de una función
caso, el precepto que castiga el homicidio establece- puramente retributiva.
ría para el ciudadano un mero juicio desvalorativo Respecto a las normas relativas a medidas de se-
de la conducta homicida, según el cual <el homicidio guridad, la cuestión de su naturaleza imperativa se
es lo suficientemente grave para merecer la pena plantea en términos distintos. Los preceptos que
seña- lada>. Ello no implicaría ningún imperativo esta- blecen medidas de seguridad no transmiten
dirigido a los ciudadanos para que no mataran. “normas primarias” específicas dirigidas a los
Entendidas, por el contrario, como normas de ciudadanos. La peligrosidad no es una conducta que
determinación, las normas primarias expresarían la se pueda prohi- bir, sino un estado del sujeto en sí
prohibición de reali- zar la conducta penada. mismo (imposible de prohibir). Los imperativos no
Por tanto, las normas penales, tanto las prima- pueden referirse al modo de ser, sino al actuar. Los
rias como las secundarias, deben entenderse, ante preceptos que esta- blecen medidas de seguridad,
todo, como expresión de un imperativo. Las normas solamente contienen la norma dirigida al juez,
primarias están destinadas a apelar a la motivación ordenándole la imposición de una medida de
del ciudadano, prohibiéndole delinquir. La normas seguridad a los sujetos peligrosos, en tal sentido, esta
secundarias refuerzan esta motivación mediante la norma sí tiene carácter imperativo (no obstante el
amenaza de la pena. Evidentemente, al imperativo amplio margen de discrecionalidad del juez para
precede la valoración negativa de la conducta prohi- decidir la imposición de la medida de seguridad).
bida u ordenada, pero para la efectividad de la
norma penal lo decisivo es que se le asigne la 4. ESTRUCTURA DE LAS NORMAS
virtualidad de un imperativo. Esto es lo que PENALES
distingue una norma vigente de una mera
valoración jurídica. Es posible observar en la ley penal una conforma-
Al respecto, conviene reconocer que las normas ción gramatical, que denota una estructura lógica
penales, aunque imperativas, también presuponen determinada, distinguiéndose así dos elementos: un
determinadas valoraciones, y no sólo la concreta supuesto de hecho y una consecuencia jurídica.
valoración negativa de las conductas prohibidas Conforme lo establece Fernández Carrasquilla, “el
por las normas, sino también otras más generales, precepto, o disposición primaria, contiene o presu-
como la valoración positiva de los bienes jurídico- pone el mandato o la prohibición; la sanción (como
penales y otros intereses jurídicos, la valoración del consecuencia) o precepto secundario, las medidas
ser humano consciente como el único destinatario
coercitivas aplicables a quienes infringen los deberes tizar el supuesto de hecho o la consecuencia jurídica
normativos del precepto” (1995: 65). de otra norma, estaremos ante la presencia de una
Supuesto de hecho y consecuencia jurídica, según norma penal incompleta. Ejemplo de ello lo tene-
Mir Puig (1996: 31-32) componen la estructura de mos en las normas de la parte general, que tienen
las normas jurídico penales estáticamente considera- como función servir de base a los enunciados de
das. Pero las normas jurídicas, y entre ellas las pena- la parte especial, cumpliendo funciones diversas,
les, constituyen mensajes prescriptivos y poseen, por como la de aclarar, delimitar o complementar los
tanto, una determinada <función de comunicación> supuestos de hecho y las consecuencias jurídicas.
entre sujetos. Desde este punto de vista de la función Ello permi- te afirmar que ni el supuesto de hecho,
social de la norma, cabe advertir la estructura propia ni la con- secuencia jurídica de las normas penales,
de las relaciones sociales presentes en las normas pe- se hallan expresadas de forma completa en los
nales. A Calliess se debe el mérito de haber señalado preceptos del Código penal, siendo que en este
este aspecto de la norma penal. A partir de la con- sentido, todas las disposiciones del Código penal
cepción de la sociedad como sistema de procesos de aparecen, vistas ais- ladamente, como proposiciones
interacción y comunicación, este autor sostiene que la incompletas. Tal es el caso (entre otros muchos
norma penal posee una función de comunicación más), de los preceptos contenidos en los artículos
entre tres sujetos. Estos sujetos son el destinatario de la 16 y 20 del C.P., que pre- cisan respectivamente, el
prohibición o eventual sujeto activo de la conducta concepto de la tentativa y las causas de justificación
delictiva —al que Calliess llama Ego—, la posible víc- e inculpabilidad.
tima de dicha actuación —al que denomina Alter— y
el llamado a reaccionar frente al delito mediante la
pena —Tercero—. La norma crea entre Ego, Alter y 6. LEYES PENALES EN BLANCO
Tercero un complejo de expectativas recíprocas: una
red comunicativa en la cual cada sujeto espera no sólo El término de “ley penal en blanco” surge en Alemania
el comportamiento, sino también las expectativas de como consecuencia de su estructura federal para ins-
los otros. Así, Ego ha de expresar no sólo un determi- trumentar la distribución de competencias entre el
nado comportamiento del Tercero como respuesta a su Bund (Federación) y los Länder (Estados federados).
actuar, sino también que el Tercero y Alter esperen El término ya generalizado en la doctrina española y
que se deje determinar en favor de una conducta en la italiana (legge penale in bianco), es acuñado
no delictiva (citado por Mir Puig, loc cit). por primera vez por Binding. De acuerdo a lo preci-
sado por Santana Vega, los autores suelen incardinar
el estudio de las leyes penales en blanco dentro de
5. NORMAS PENALES COMPLETAS E las cuestiones de técnica legislativa. Los problemas
INCOMPLETAS de esta índole que en las mismas concurren son
inne- gables. Sin embargo, también lo es el hecho
Cuando la norma penal contiene con precisión, el de que la progresiva relevancia que han adquirido
supuesto de hecho y la consecuencia jurídica corres- en los úl- timos años se debe a que con ellas se
pondiente, estaremos frente a una norma penal com- pretende dotar al Estado social del arma más
pleta, como en el caso del artículo 106, que describe contundente para lu- char frente a los ataques más
el homicidio, teniendo como núcleo del supuesto de graves contra las líneas y los logros de su política
hecho, el que “se de muerte a otro” y como conse- económica y social. Con ellas se pretende dar
cuencia jurídica la pena a imponerse, que es privativa entrada en el Derecho penal a la máxima
de libertad no menor de seis ni mayor de veinte años. constitucional de los Estados sociales de que la
Por otro lado, si la norma penal no presenta igualdad y la libertad de los individuos y de los
en su estructura gramatical el supuesto de hecho ni grupos en los que éstos se integran han de ser reales
la consecuencia jurídica, por estar destinada a y efectivas. Sin embargo, paradójicamente, esta técni-
concre- ca puede, con relación a aquella última, producir un
efecto boomerang (2000: 16).
La ley penal en blanco es la que legisla específi- legislador debe utilizar esta técnica excepcional, debi-
camente sobre la sanción (pena), refiriéndose a ac- do a situaciones sociales fluctuantes que exigen una
ciones prohibidas cuya particular conformación, a “legislación de oportunidad”. Por ejemplo, en el de-
los efectos de la aplicación de aquélla, deja librada a lito de intermediación financiera no autorizada (artí-
otras disposiciones a las cuales se remite. No es que culo 246 de nuestro CP), la materia prohibitiva <“sin
en ellas esté ausente el precepto, pero éste se encuen- contar con el permiso de la autoridad competente”
tra meramente indicado por el reenvío; para circuns- para la captación habitual de recursos del público>,
cribirse cumpliendo con el requisito de la tipicidad y, deberá ser determinada acudiendo a una institución
por ende, con el principio de legalidad, hay que situada fuera del tipo penal y a un ordenamiento
re- currir a otra norma, que actúa como extra penal (Superintendencia de Banca y Seguro y
“complemento” de la ley penal en blanco; es esta la le- gislación de la materia), completándose así el
disposición comple- mentaria la que “formula el sentido prohibitivo del artículo 246 (fijando lo
tipo” (Creus 1992: 72). “La ley penal en blanco es permitido o lo prohibido).
aquella que determina la sanción aplicable, Las leyes penales en blanco pueden ser propias
describiendo solo parcialmente el tipo delictivo (en cuanto la norma de remisión es de rango infe-
correspondiente y confiando la deter- minación de rior, como reglamentos administrativos u ordenan-
la conducta punible o su resultado a otra norma zas) e impropias (cuando se da el caso que la norma
jurídica a la cual reenvía expresa o tácita- mente” de complemento es de igual o mayor jerarquía). Las
(Cury 1988: 38). leyes en blanco impropias, a su vez, pueden subdis-
Como ya se dijo, corresponde a Binding el tra- tinguirse en aquellas que hacen un reenvío interno,
tamiento inicial de este tipo de leyes, a las que es decir, que remiten a otro de sus propios artículos,
con- cebía como aquellas cuya prohibición debía y las que realizan un reenvío externo, esto es,
estable- cer una autoridad subalterna a la competente remiten a otra ley formal.
para dictar leyes (así, una ordenanza o reglamento
de rango inferior debía complementar la materia de
la prohibición que no estaba en la ley penal de 7. TIPOS PENALES ABIERTOS
manera completa). Existen en doctrina posiciones
encon- tradas con respecto a la constitucionalidad A diferencia de los tipos cerrados (como el caso del
o no de este tipo de normas (e incluso su apego al homicidio, Art. 106), donde la materia de prohibi-
Derecho penal del enemigo, que encuentra en ción se encuentra taxativamente definida, existen ti-
ellas, en mu- chas oportunidades, el fundamento para pos penales, denominados “abiertos”, que contienen
su interven- ción). Hay quienes las sindican como normas que para definir su presupuesto de hecho,
contrarias a la constitución y violatorias inclusive del requieren ser complementados por el juzgador, pues
principio de legalidad, al dejar que el Ejecutivo sólo precisan algunas circunstancias o caracteres que
dicte la norma de remisión, estableciendo a su libre le sirven de indicio para su determinación. En es-
arbitrio las in- fracciones (renunciando el legislador tos caso, el juez deberá acudir a la jurisprudencia,
a su primordial función legislativa, que se vería los conocimientos que aporta la doctrina y la legis-
usurpada por un ór- gano no legitimado). “De esta lación nacional y comparada, entre otros supuestos
manera —indica Peña Cabrera (1994)—, se interpretativos.
presumiría que el ciudadano está obligado a Tal es el caso de los delitos culposos y de omi-
conocer no sólo las leyes penales, sino también, los sión impropia. Por ejemplo, en el homicidio culposo
dispositivos que la complementan, constituyendo (Art. 111), donde sólo se indica, como presupuesto:
una lesión al principio de seguridad jurídica”. “el que por culpa ocasiona la muerte de una
De otro lado, quienes defienden su legitimidad, perso- na…”, corresponderá al juez “cerrar” el tipo
como es el caso de Bustos (1986: 60), establecen aplican- do su criterio y conocimiento en materia de
que la existencia de leyes penales en blanco se “culpa”. Igualmente, en los delitos de omisión
justifica por la circunstancia de que hay materias en impropia, la
las cuales el
autoría debe determinarse teniendo en cuenta el cri- (Villa Stein 1998: 121). Sin embargo, la costumbre
terio de la posición de garante conforme a lo estable- juega un trascendental papel interpretativo. Reviste
cido por el artículo 13 del CP. dos modalidades: secundum legem (o integratice),
cuando es la misma ley la que se remite a la
costumbre integrándola a ella, como por ejemplo, la
8. FUENTE ÚNICA
referencia al honor, buenas costumbres, concubinato,
pudor, mo- ralidad pública, etc., que son expresiones
Cuando en doctrina se menciona la expresión “fuen-
culturales cambiantes de acuerdo a los particulares
te del Derecho penal”, se hace referencia al origen de
sentimientos sociales, que pueden cambiar con el
la normatividad que constituye el Derecho penal po-
tiempo; praeter legem, cuando se configura más allá
sitivo. Esta expresión implica, asimismo, una doble
de la ley (en con- traposición se habla también de la
distinción en cuanto a sus alcances. En primer lugar,
costumbre contra legem, en cuanto ella se presenta
cuando la referencia se hace en relación a la fuente
contraria a la ley). La jurisprudencia, concepto
de origen o de producción, nos estamos refiriendo a
asociado a los fallos judi- ciales de la Corte Suprema,
la actividad de la autoridad constitucional
no puede constituirse en norma imperativa, ya que su
legitimada, para elaborar el derecho mediante la ley;
valor no es general, por cuanto sólo es aplicable al
mientras que, si la referencia es a la forma como el
caso concreto, no siendo de observancia general
derecho es asumido en la vida social, sea por el
obligatoria, como lo es en otras realidades jurídicas,
individuo parti- cular, por el estudioso del derecho o
como la anglo sajona. Su impor- tancia es
por el operador penal, nos estaremos refiriendo a las
eminentemente interpretativa.
fuentes de cog- nición o de conocimiento.
Definida la ley, como única fuente del
Desde la perspectiva ya señalada, el Estado es la
Derecho penal, se generan dos consecuencias
única fuente de producción del Derecho punitivo,
fundamentales, la irrestricta vigencia del principio
siendo la ley penal la manifestación ostensible y
de legalidad y la irretroactividad de la ley penal.
formal de esta función. Es por ello que se atribuye a la
ley pe- nal, el ser la única fuente generatriz del
ordenamiento positivo penal. Las otras pretendidas 9. LÍMITES CONSTITUCIONALES
“fuentes”, deno- minadas de cognición, no son tales,
ya que no pue- den originar Derecho, sólo son meros Conforme lo señalado por Bacigalupo (Manual de
instrumentos interpretativos. Pero ello no les quita Derecho penal. Parte general, 1989: 29), las leyes pe-
mérito, ya que el origen primigenio y fáctico, así como nales son, ante todo, la expresión de una
la interpretación de la ley penal, se debe determinada concepción del Estado y de la sociedad.
fundamentalmente a la doc- trina, la costumbre y la Por este mo- tivo la idea del Estado cumple una
jurisprudencia. La doctrina comprende el acervo función decisiva en su configuración. La idea del
teórico de opiniones de los espe- cialistas y estudiosos, Estado democrático de derecho genera, en
sobre los principios generales del Derecho o del consecuencia, una determina- da posición y ciertos
fundamento de la legislación positiva, que límites para el Derecho penal. Estos límites no se
indudablemente sirven de guía teórica para la la- bor refieren exclusivamente a las nor- mas que regulan el
creativa o interpretativa. La costumbre implica la procedimiento para la creación y sanción de leyes,
presencia no normada de patrones de conducta sino que, las constituciones más modernas las
repeti- tivos, ajustados a una legitimidad que nace del reflejan en principios o prescripciones concretas que
propio sujeto, que los asume como jurídicamente afectan al contenido del Derecho pe- nal. Al respecto,
obligato- rios. La costumbre apareja en el ciudadano, cabe resaltar que la concreción de las pautas
el senti- miento de obligatoriedad y presencia fáctica constitucionales en decisiones específicas del ámbito
por lo que normalmente inspira e impulsa la creación del Derecho penal es, sin embargo, difícil.
de normas prohibitivas e imperativas o sirve a los La exigencia del respeto de la dignidad de la per-
propósitos de interpretación, por lo que se le llama sona humana, es consustancial a la idea del Estado
fuente indirecta democrático de derecho, y de ella surgen los primeros
límites para el Derecho Penal. Concretamente, en el Este principio apareció como reacción contra los
Derecho penal, el tratamiento respetuoso de la abusos del desmedido arbitrio judicial. Antes de la
persona humana implica la exclusión de toda reforma penal iniciada por Beccaria, dominaba en
degradación de la persona por parte del poder estatal. Europa el arbitrio más excesivo, los jueces podían in-
Particularmente resultará lesiva de esta exigencia, criminar por sí mismos hechos no previstos por las
cualquier utilización de la persona del delincuente leyes y aplicar las penas a su libre albedrío. Aún
para fines de intimida- ción general (presentarlo en en los momentos en que este arbitrio se otorgó para
traje de rallas por ejem- plo). No es legítimo asimismo, sus- traer a los reos de las penas señaladas en las
la aplicación de penas inhumanas para contener el leyes, que la conciencia popular rechazaba por su
incremento de la tenden- cia delictiva en general dureza, tam- bién se empleó en defensa de intereses
(penas privativas de libertad excesivamente largas o personales o de clase, pero llegado el tiempo del
cadena perpetua por ejemplo). La dignidad de la resurgimiento de la personalidad individual enfrente
persona excluye asimismo la utiliza- ción de penas de la del Estado, se dio a la ley penal un marcado
que merezcan la calificación de torturas o que sentido de protec- ción individual, se consagró
impliquen una lesión del mínimo respeto que no ampliamente las deno- minada garantía penal, que
puede afectarse ni siquiera en aquellos que han aseguraba al ciudadano no ser detenido, ni preso,
cometido un delito (por ejemplo, la pena de muerte, ni procesado, ni juzgado sino conforme a las,
esclavitud, servidumbre, trabajos forzados, etc.) leyes y por los jueces compe- tentes, ni ser penado
Por otro lado, el Derecho penal del Estado de- sino por hechos considerados como delitos por
mocrático de derecho, no debe ser moralizador ni leyes anteriores a su ejecución.
utilizado para imponer una determinada ideología. En un inicio este principio estuvo vinculado a
Esto quiere decir que no es suficiente la lesión de la teoría de la pena como coacción psicológica (pre-
normas morales ni las inconsecuencias ideológicas vención general), teniendo como su principal repre-
para justificar la punibilidad de un comportamien- sentante a Feuerbach, para quien la ley penal debía
to por parte del Estado. Esto es una consecuencia, preceder a la acción delictiva, porque de esta manera
ante todo, de la jerarquía fundamental otorgada al podía la pena cumplir su función preventiva, es
pluralismo político, es decir, ideológico. En suma, la decir inhibidora del impulso delictivo. Por lo tanto,
producción penal, se auto limita y se supedita a los decía Feuerbach: “las transgresiones se impiden, si
causes constitucionales, que orientan, vía principios cada ciudadano sabe con certeza que la transgresión
generales, la legislación punitiva (al respecto véase el será seguida de un mal mayor que aquel que
Capítulo III, de la Primera Parte, sobre: Regulación correspon- dería a la no satisfacción de la necesidad
constitucional del control penal). mediante la acción”. De allí se deducía que la
conexión del mal con el delito tenía que ser
amenazada en una ley y que el fin de la ley y de la
10. FUNCIÓN GARANTIZADORA
amenaza contenida en ella era, por tanto, la
intimidación dirigida al hecho con- dicionado por la
Desde la perspectiva del principio de legalidad, la
pena. (La fórmula latina original con la que se dio
ley penal adquiere una función decisiva en la
a conocer este principio correspon- de a von
garantía de la libertad, que se traduce en la
Feuerbach <1801>: “nulla poena sine lege; nulla
máxima nullum crimen, nulla poena sine lege.
poena sine crimen; nullum crimen sine lege”).
Principio fundamen- tal, al que se le asigna rango
Actualmente, el principio de legalidad ha adqui-
constitucional (Art. 2, Inc. 24, letra d) y legal (Art.
rido carácter fundamental como principio constitu-
II del Título Preliminar del CP), y que informa que
cional y como principio propiamente penal, inde-
“nadie será sancionado por un acto no previsto como
pendiente de cualquier teoría de la pena. Se traduce
delito o falta por la ley vigente al momento de su
en dos proposiciones limitativas: a) nullum crimen
comisión, ni sometido a pena o medida de
sine lege; y, b) nulla poena sine lege, que informan
seguridad que no se encuentren establecidas en
que tanto el delito como la pena deben estar
ella”.
previamen- te determinados en ley previa. Ello
determina, como
indica Bacigalupo (1989: 33), que el razonamiento cional, aunque se trate de normas para la aplicación
judicial debe comenzar con la ley, pues sólo de del propio poder punitivo a extranjeros y a hechos
esa manera la condena podrá fundarse en la ley cometidos en el extranjero (”Tratado de Derecho
penal (al respecto véase el Capítulo III, de la Penal: Parte General”, T. I, 1981, Pág. 222). Estas
Primera Parte, sobre: Regulación constitucional del reglas se refieren a la aplicación del Derecho penal
control penal). de un Estado en particular, en casos en los que,
por el lugar de comisión o por la nacionalidad o
estatuto personal del autor o de la víctima, cabría
11. ÁMBITO DE VALIDEZ ESPACIAL
la posibi- lidad de aplicar el ordenamiento Penal
de otro. En este sentido pueden ser consideradas
Conforme lo aprecia Bacigalupo, la ley penal importa
como normas para resolver la colisión de diversos
un ejercicio de la soberanía del Estado, lo mismo que
ordenamientos penales aplicables a un caso (con
el resto de la legislación estatal. En consecuencia, su
ellas “se trata de saber en qué lugar ha sido
validez aparece limitada en el espacio por la extensión
cometido el delito, para que la legislación penal
dentro de la cual se reconoce en la comunidad
nacional le sea aplicable al autor” [Fernández
interna- cional el ejercicio de la soberanía (1989: 47).
Carrasquilla 1995: 136]). Todo ello, por cuanto,
La coe- xistencia de los ordenamientos penales de los
como indica Jescheck, el Estado no puede
distintos Estados, sobre todo en un mundo
atribuirse un poder punitivo sin tener en cuenta si el
globalizado como el de hoy, donde las fronteras se
supuesto de hecho tiene relación con su propio
acercan vertiginosamen- te por la fluidez de las
interés legítimo en la administración de jus- ticia. El
comunicaciones, produce como efecto un gran
límite máximo de esta facultad de fijar la propia
número de actos (delitos a distancia, de tránsito, de
competencia está formado por la prohibición de
comunicaciones, etc.) que por compro- meter el
abuso jurídico que con carácter general impone el
ordenamiento de dos o más naciones, presen- tan
Derecho Internacional (Loc. cit.).
dudas sobre cuál de los sistemas comprometidos
En tanto expresión de la soberanía, las reglas que
resulta de aplicación. Precisamente, para resolver este
establecen la extensión del propio Derecho Penal, no
tipo de conflictos, cada sistema penal nacional procu-
pueden conceder al Estado un derecho a intervenir
ra determinar su alcance espacial, regulando su
dentro del ámbito propio de la soberanía de otro
ámbito de vigencia, es decir, determinando la
Estado. De allí que cuando el autor del delito se
extensión de la jurisdicción de la propia ley, y por
en- cuentre físicamente bajo la autoridad de otro
supuesto, de los ór- ganos del Estado que la aplican
Estado, se requiere un procedimiento especial de
(Helmut Frister 2011: 116 y ss).
extradición para poder aplicarle la propia ley y
Estas reglas de Derecho penal, que establecen el
juzgarlo ante los propios tribunales.
ámbito en el que las propias leyes penales son apli-
Así, la validez espacial de la ley, se determina de
cables con exclusión de las de otros Estados, son
acuerdo con una serie de principios que, en distin-
propiamente reglas del derecho interno del Estado y
ta medida, conforman el sistema del Derecho Penal
no normas de Derecho Internacional Penal, que
Internacional de cada legislación.
como veremos luego, tienen actualmente otra con-
notación. “Es más bien derecho interno el que te-
nemos a la vista, derecho nacional, el que tampoco 12. PRINCIPIOS REGULADORES
pierde tal carácter por el hecho de que algunas de
sus disposiciones se generen conforme a deberes que Como hemos tenido oportunidad de observar, hay
el Estado asume internacionalmente…” (Maurach delitos cuyas particulares circunstancias de ejecución,
1994: 173). Conviene en ello Jescheck, manifes- requieren la aplicación de la ley penal del Estado a
tando que “puesto que es el Estado mismo el que he- chos cometidos fuera de su territorio, ya sea
establece las reglas del Derecho Penal Internacional porque el resultado d el injusto se materializa en
para él vigentes, esta parte del Derecho penal per- su propio territorio, o porque siendo parcialmente
tenece al Derecho estatal y no al Derecho interna- ejecutados
en él, su proceso ejecutivo termina en otro país, etc. del autor o del ofendido, ni la “nacionalidad” del
Cada Estado determina en su ley el alcance espacial bien jurídico afectado (1992: 111).
que quiere darle, sin perjuicio de la regulación que El principio de territorialidad, como principio
puede provenir de los convenios internacionales. Los general, es lógico desde todo punto de vista, nos dice
principales principios reguladores de tal alcance que Carbonell Mateu: en primer lugar, porque es donde
han aparecido en la evolución del derecho y que hoy se extiende la soberanía del Estado de que emana;
se emplean en el derecho comparado son: de territo- además, porque la ley es objetiva: se dirige a
rialidad, de pabellón, real o de defensa, de personali- todos los ciudadanos que se encuentren en un
dad, de universalidad y de representación. lugar de- terminado, en aplicación del criterio del
ius soli que vino a sustituir el ius sanguinis
12.1Principio de territorialidad medieval. Hoy no es aceptable entender que existe
una relación estricta- mente personal entre el
Conforme a este principio, la ley penal de un Estado Estado y el ciudadano, ni que la ley penal sea una
es aplicable a todo hecho punible cometidos dentro especie de estatuto subjetivo. Por el contrario, se ha
de su territorio, sin consideración de la nacionalidad de entender que es el criterio del objeto de tutela,
del autor. En tal sentido, la posición doctrinaria do- el bien jurídico, de los intereses generales, el que
minante ha constituido como regla general, el que en debe prevalecer (1995: 164).
materia criminal rige el criterio locus regit actum. En Este principio es básico y fundamental. Nuestro
tal sentido, los hechos punibles se determinan por la Código Penal lo legisla en su artículo primero, esta-
ley vigente en el lugar de realización del hecho puni- bleciendo que: “la ley penal peruana se aplica a todo
ble. En todo caso, indican Giovanni Fiandaca y Enzo el que cometa un hecho punible en el territorio de
Musco (2006: 144-145), es un hecho que el la República, salvo las excepciones contenidas en el
principio de estricta territorialidad dominante en el Derecho Internacional”.
pasado, ha sufrido en los últimos años una sensible Dos problemas deben solucionarse para llevar a
disminución de su relevancia, puesto que se ha la práctica este principio: establecer qué debe enten-
advertido cada vez más la necesidad de permitir una derse por “territorio del Estado”, y definir qué debe
represión penal más amplia de formas de entenderse por “lugar de comisión”.
criminalidad particularmente graves que tienen un
consolidado carácter transna- cional. Un salto 12.1.a. Concepto jurídico de territorio. En princi-
cualitativo ulterior en la perspectiva de una pio, la determinación de lo que conceptualmente se
represión internacional más eficaz de algunas formas entienda como “territorio nacional”, depende primor-
graves de criminalidad está representado por la dialmente del derecho internacional y constitucional,
creación de una Corte Penal Internacional, me- puesto que su alcance no coincide necesariamente con
diante el tratado firmado en roma en 1998. Se su extensión física, ya que el concepto de aquél se ex-
trata de un nuevo órgano competente para juzgar tiende a todos los lugares sobre los que el Estado
algunos crímenes de relevancia internacional (en ejerce su “jurisdicción” político-jurídica: las tierras
particular, el genocidio, los crímenes de guerra, los compren- didas dentro de los límites que
crímenes contra la humanidad y los crímenes de internacionalmente le son reconocidos, el mar
agresión), si bien de manera complementaria territorial, el espacio aéreo so- bre ellos, las naves y
respecto a la acción de las jurisdicciones aeronaves públicas y privadas con pabellón nacional
nacionales. que se encuentren en alta mar (mare liberum) o en su
Para este principio, conforme lo aprecia Creus, lo espacio aéreo y los lugares donde, por convenio
que decide la aplicación de la ley penal del Estado, internacional, ejerce dicha jurisdicción (véa- se: Cobo
es el lugar de comisión del delito: dicha ley penal se del Rosal y Vives Antón 1987: 165).
aplica a los delitos cometidos dentro del Estado o en Conforme al mandato de nuestra Constitución,
lugares sujetos a su jurisdicción, entendiéndose por “el territorio del Estado es inalienable e inviolable.
tales aquellos en los que el Estado ejerce facultades Comprende el suelo, el subsuelo, el dominio marí-
legislativas, sin que importe para nada la condición timo y el espacio aéreo que los cubre” (Art. 54).
La
superficie territorial abarca la región terrestre (terra) del lugar de comisión del delito, puede, en principio,
que en el continente, islas, cayos y archipiélagos, se vincularse a uno de esos elementos. Así surgieron las
encuentra bajo la soberanía estatal (esta zona teorías de la acción, del resultado y la de ubicuidad o
general- mente se encuentra demarcada por los mixta.
tratados con los países vecinos en el marco de la Según la teoría de la acción, el delito se
Constitución y del Derecho Internacional). El entiende realizado en el lugar donde se produce la
dominio marítimo del Estado, conforme a lo actuación de la voluntad, aunque sea otro el lugar
establecido por el artículo 54 de nuestra del resultado. De esta manera, en los llamados
Constitución, comprende el mar ad- yacente a sus “delitos a distancia”, es decir, en aquellos en los que
costas (tanto del territorio continental, islas y la actuación de volun- tad tiene lugar en una
archipiélagos), así como su lecho y subsuelo, hasta la jurisdicción y el resultado en otra, debería aplicarse
distancia de doscientas millas marinas medi- das la ley del Estado donde tuvo lugar la actuación de
desde las líneas de base que establece la ley. En su voluntad. Por ejemplo: frente a la frontera, alguien
dominio marítimo el Estado ejerce soberanía y dispara desde el Estado A sobre una persona que
jurisdicción, sin perjuicio de las libertades de comu- está en territorio del Estado B, y que resulta
nicación internacional, de acuerdo con la ley y muerto; en este caso la ley aplicable se- ría la del
con los tratados ratificados por el Estado. Estado A. Para la teoría del resultado, por el
El espacio aéreo consiste en una columna de aire contrario, es el resultado el que define la consu-
levantada verticalmente dentro de la atmósfera, sobre el mación del delito y por tanto es su materialización la
territorio superficial y marítimo, que de acuerdo a la que decide sobre el lugar de comisión de aquél.
interpretación constitucional no presenta lími- tes Agregándose a ello, también como fundamento, que
(aunque suscribimos la tesis en virtud de la cual ella el Estado donde se produce el resultado, debe poder
debe extenderse <incluso de manera progresiva> sancionar la perturbación del orden que ha sufrido.
hasta donde el Estado tenga presencia y posibilidad Ante ellas, surge en la doctrina una tercera
técnica y científica de ejercer su jurisdicción). Al res- po- sición mixta o ecléptica, denominada teoría de
pecto, el artículo 54 de nuestra Constitución esta- la ubicuidad, que en la actualidad puede considerarse
blece que: “El Estado ejerce soberanía y jurisdicción dominante. Según ella, el delito debe reputarse co-
sobre el espacio aéreo que cubre su territorio y el metido tanto donde se produce el resultado, como
mar adyacente hasta el límite de las doscientas allí donde se ha ejecutado la acción. Fue Binding
millas, sin perjuicio de las libertades de el precursor de esta teoría, cuyo fundamento teórico
comunicación interna- cional, de conformidad con la re- side en la unidad que constituyen, típicamente
ley y con los tratados ratificados por el Estado”. con- siderados, la acción y el resultado, lo que
El subsuelo comprende toda el área de terreno impediría su separación y consideración aislada. Se
existente debajo del área geográfica superficial del reconoce que para la mayor eficacia de la ley
suelo. Con el nombre de territorio flotante se de- penal, el delito se entiende cometido,
signa a las naves y aeronaves, que en la medida indistintamente, en el lugar donde se realiza la
en que estén sometidas a la soberanía nacional, se acción o se manifiesta total o par- cialmente la
repu- tan integrantes del territorio y que veremos al voluntad delictuosa, o en el lugar en que se ocasiona
tratar el principio de pabellón. Conforme lo señala o debió ocasionarse el resultado. Y, en las omisiones,
Peña Cabrera (1994: 220), con respecto a los allí donde debió realizarse la acción omi- tida. En el
locales de las representaciones diplomáticas “la Perú resulta manifiesta la preeminencia de esta
inmunidad per- sonal ha reemplazado con mejor posición doctrinaria, y el principio de ubicui- dad,
técnica jurídica la ficción de la que sin duda alguna resulta más amplio, claro y
extraterritorialidad”. beneficioso, ha sido ungido legislativamente en el
artículo 5 del Código penal, con el siguiente texto:
12.1.b. Lugar de comisión del delito. Dado que en “El lugar de comisión de un delito es aquel en el cual
su ejecución el delito presenta diversos elementos el autor o partícipe ha actuado u omitido la
que pueden separarse conceptualmente, la definición obliga- ción de actuar o en el que se producen sus
efectos”.
12.2Principio de pabellón contra quién se haya dirigido (Maurach 1994:
174). Con arreglo al principio de la personalidad,
Como correlato y efecto del principio de territo- la ley penal de un país se aplica únicamente a sus
rialidad, encontramos el principio del pabellón, ciuda- danos cualquiera que sea el lugar donde
denominado también teoría del territorio flotante realicen las conductas delictivas, aunque las hayan
(teoría del “territoire flottant”) (con el nombre de realizado en un país extranjero (Cerezo Mir 2006:
territorio flotante se designa a las naves y aeronaves 299). En la mayor parte de los países el principio de
que, en la medida en que estén sometidas a la so- la persona- lidad rige sólo como complemento del de
beranía nacional, se reputan integrantes del territo- territorial. Este complemento es necesario porque los
rio). Según este principio, nos dice Jescheck (1981: Estados se niegan generalmente a entregar a sus
226) el Estado, cuyo pabellón es ostentado por un nacionales que han delinquido en el extranjero por
buque de navegación marítima o fluvial o a cuyo ver en ello un menoscabo de su soberanía. La
amparo está registra una aeronave, puede someter a impunidad de los delitos cometidos por los
su poder punitivo las acciones cometidas a bordo del nacionales en el extranjero resultaría, además,
buque o de la aeronave, aunque el hecho haya escandalosa y produciría una gra- ve conmoción en las
sido cometido por un extranjero, en (o sobre) te- concepciones ético-sociales de los ciudadanos
rritorio de soberanía extranjera o en (o sobre) alta (Cerezo Mir 2006: 300).
mar. Y como, según el Convenio de Chicago de En este principio lo decisivo es la nacionalidad
1944, la aeronave sólo puede ser registrada en un de los sujetos que intervienen en la relación jurídica
Estado y el buque jurídicamente sólo puede osten- originada por el delito, considerándose así mismo,
tar un pabellón nacional, el principio de pabellón que, de acuerdo a una relación de fidelidad, la ley
conduce siempre a la clara conclusión, de que el del Estado sigue a su nacional dondequiera que él
Estado nacional posee en todo caso el poder puniti- se encuentre; en otras palabras, los individuos son
vo, cualquiera que sea el lugar donde se encuentren considerados portadores de su propio “estatuto per-
el buque o la aeronave en el momento de sonal”. Siguiendo estos mismos postulados, el codi-
comisión del hecho. “En el derecho Internacional se ficador peruano de 1991, acogió este principio y lo
reconoce el principio de pabellón, porque existe sustantivó legislativamente en el artículo segundo de
un interés general en poder hacer responsable al nuestro Código penal.
Estado de la seguridad y el orden a bordo de sus Doctrinariamente se distingue una doble con-
buques y aero- naves” (Jescheck, Ibídem). ceptualización de este principio: cuando se trata de
En el orden nacional, este principio encuentra la justificación de la aplicación de la ley penal, a
su materialización legislativa, en el artículo primero hechos cometidos fuera del territorio del Estado en
del Código Penal, que en su segunda parte establece: función de la nacionalidad del autor, estaremos ante
También se aplica (la ley penal peruana), a los el deno- minado principio de personalidad activa; y
hechos punibles cometidos en: cuando la referencia es al titular del bien jurídico
a) Las naves o aeronaves nacionales públicas, en lesionado o puesto en peligro por el delito,
donde se encuentren; y, estaremos ante el denominado principio de
b) Las naves o aeronaves nacionales privadas, que personalidad pasiva.
se encuentren en alta mar o en el espacio Según el principio de personalidad activa, el
aéreo donde ningún Estado ejerza soberanía. Estado puede también someter a su poder punitivo
acciones de sus nacionales, aunque hayan sido co-
12.3Principio de personalidad o nacionalidad metidas en el extranjero. Históricamente, nos refiere
Jescheck (1981: 227), ha sido este principio el primer
De acuerdo al principio personal, el Estado sanciona punto de conexión del Derecho Penal Internacional
según su derecho todos los hechos cometidos por su pues según una antigua concepción el estatuto jurídi-
súbditos, siendo indiferente el lugar de comisión y co de la persona venía determinado por la pertenen-
cia a su comunidad, quedando vinculado permanen-
temente a ella (“leges ossibus inhaerent”). El principio
personal activo acentúa la vinculación del individuo Estas disposiciones no serán de aplicación, con-
a la nación y favorece una concepción autoritaria del forme al artículo 4 del Código Penal, en los siguien-
Estado, sin que esto quiera decir que necesariamente tes casos:
esté unido a ella, pues también se puede partir de la
1) Cuando se ha extinguido la acción penal, con-
idea de la solidaridad internacional. La legitimación forme a una u otra legislación (primando en este
de este principio se encuentra en la concepción de caso la legislación nacional en caso de duda).
que el Estado debe estar facultado para someter a
2) Cuando se trata de delitos políticos o hechos co-
sus ciudadanos al Derecho nacional aunque éstos se
nexos con ellos; y,
en- cuentren en el extranjero conforme al aforismo
3) cuando el procesado ha sido absuelto en el ex-
“res publica interest habere bonos subditos”.
tranjero o el condenado ha cumplido la pena
La idea fundamental del principio en su aspecto
o ésta se halla prescrita o remitida.
ac- tivo es la obediencia exigida al súbdito de un
Estado res- pecto de la legislación de este, cualquiera
sea el lugar en que se encuentre (Bacigalupo 1989: Si el agente no ha cumplido totalmente la
pena impuesta, puede renovarse el proceso ante los
52). No obstante la justificación doctrinaria de su
tribu- nales de la República, pero se computará la
vigencia, actualmente este principio tiene una
parte de la pena cumplida.
vigencia reducida.
Según el principio de personalidad pasiva, el
na- cional está siempre protegido por la ley penal de 12.4Principio de responsabilidad funcional
su Estado y, por tanto, el alcance espacial de ella
se ex- tiende en función del ofendido (sujeto pasivo) Este principio que es derivado del anterior, se divide a
por el delito, cualquiera que sea el lugar de su su vez en principio absoluto de responsabilidad fun-
ejecución. En este caso, la ley del Estado al cual cional, que ha decir de Fernández Carrasquilla (1995:
pertenece el nacio- nal, se aplica al extranjero que 143), es una variante del estatuto real, en virtud del
delinca en su agravio fuera de su territorio. Según cual se juzga con la ley interna, al funcionario público
Creus esta expresión del principio de nacionalidad nacional, que delinca en el extranjero y se halle
ha sido considerada como una forma extrema del am- parado por inmunidad de Derecho internacional;
principio real o de defensa; en éste se ha reconocido y, en principio relativo de responsabilidad funcional,
en algunos derechos una ver- sión en que el alcance en virtud del cual, se juzga con la ley nacional al
de la ley penal está signado por la pertenencia del funcio- nario público que, en ejercicio de su cargo,
bien protegido a un nacional, lo cual, a su vez, comete delito en el territorio extranjero, y que no se
presentaría una intelección del princi- pio real desde encuentra amparado por el derecho de inmunidad.
el punto de vista del de la nacionalidad (1992: 112). Conforme a lo establecido por el inciso 1, del
artículo 2 de nuestro Código sustantivo, la ley penal
Legislativamente, nuestro Código punitivo sus-
tantiva este principio, en sus dos modalidades, en el peruana se aplica a todo delito cometido en el ex-
inciso 4 del artículo 2, preceptuando que la ley penal tranjero, cuando el agente es funcionario o servidor
peruana se aplica a todo delito cometido en el ex- público en el desempeño de su cargo. Desde la pers-
tranjero, cuando es perpetrado contra peruano o por pectiva de que el funcionario o servidor público, no
peruano con la condición de que el delito esté pre- necesariamente tiene que ser un nacional, este presu-
visto como susceptible de extradición según la ley puesto no se ajusta a los postulados que informan el
pe- ruana, siempre que sea punible también en el principio personal o de nacionalidad, por lo que se
Estado en que se cometió (principio de doble justifica su tratamiento individualizado.
incrimina- ción), agregando la ley un necesario En el caso peruano, conforme a lo establecido
complemento, que es el que el agente ingrese de por el artículo 425 del Código penal, se
cualquier manera al territorio de la República, sea consideran funcionarios o servidores públicos a:
voluntariamente, por error, caso fortuito, por 1) Los que están comprendidos en la carrera
expulsión e incluso por ex- tradición. administrativa.
2) Los que desempeñan cargos políticos o de con- que sólo algunos de esos bienes dan lugar a la
fianza, incluso si emanan de elección popular. apli- cación de la ley penal del Estado en estos
3) Todo aquel que independientemente del ré- casos, los que generalmente se reducen a los
gimen laboral en que se encuentre, mantiene relacionados con la organización, preservación y
vínculo laboral o contractual de cualquier natu- actividades funda- mentales del Estado (integridad
raleza con entidades u organismos del Estado y territorial, defensa, moneda, etc.); es habitual que
que en virtud de ello ejerce funciones en dichas para determinarlos, las leyes enuncien taxativamente
entidades u organismos. esos bienes o los de- litos que se rigen por este
4) Los administradores y depositarios de caudales principio para evitar difi- cultades interpretativas.
embargados o depositados por autoridad com- En el caso peruano, los incisos 2 y 3 del artícu-
petente, aunque pertenezcan a particulares. lo 2 del Código Penal, establecen que la ley penal
Los miembros de las Fuerzas Armadas y Policía peruana se aplica a todo delito cometido en el ex-
Nacional. tranjero, cuando se atenta contra la seguridad o la
6) Los demás indicados por la Constitución Política y tranquilidad pública o se trate de conductas tipifi-
la ley. cadas como lavado de activos, siempre que produz-
can sus efectos en el territorio de la República; y,
12.5Principio real, de protección o defensa cuando se agravia al Estado y la defensa nacional, a
los Poderes del Estado y el orden constitucional o al
Junto al principio territorial funciona como comple- orden monetario.
mento el real o de defensa, denominado también de Estas disposiciones no serán de aplicación, con-
protección (conforme: Jescheck 1981: 228). Según forme al artículo 4 del Código Penal, en los siguien-
sus postulados el Estado puede someter a su propia tes casos:
legislación punitiva, los hechos cometidos por ex- 1) Cuando se ha extinguido la acción penal, con-
tranjeros en el extranjero, cuando tales acciones pue- forme a una u otra legislación (primando en este
dan lesionar o poner en peligro bienes jurídicos caso la legislación nacional en caso de duda).
de ese Estado (según Maurach, en virtud de este 2) Cuando se trata de delitos políticos o hechos co-
princi- pio, el Estado castiga todas las acciones que nexos con ellos; y,
se dirijan contra sus intereses, sin importar dónde y 3) Cuando el procesado ha sido absuelto en el ex-
por quién hayan sido cometidos <1994 p. 174>). tranjero o el condenado ha cumplido la pena
Lo decisivo en este principio es el de la o ésta se halla prescrita o remitida.
nacionalidad del bien jurídico protegido. La ley
penal ampara los “intereses nacionales”, por tanto, Si el agente no ha cumplido totalmente la
rige ella en todos los casos en que el delito vulnera o pena impuesta, puede renovarse el proceso ante los
amenaza uno de esos intere- ses, cualquiera que sea tribu- nales de la República, pero se computará la
el lugar de su comisión y sin que interese la parte de la pena cumplida.
nacionalidad del autor (o del sujeto pasivo, si por
otras razones el bien puede considerar- se 12.6Principio universal o cosmopolita
“nacional”).
Una cuestión básica que tiene que ser resuelta en Según este principio, denominado también “estatuto
torno a este principio, es la determinación estricta de mundial” o de “justicia mundial”, el Estado resul-
los “bienes jurídicos nacionales”, que ante su lesión ta facultado para intervenir con su poder punitivo,
o puesta en peligro, fundamenten la aplicación del aplicando su propia legislación, en todo caso, sin te-
po- der punitivo del Estado afectado. Una tesis ner en cuenta para nada, el lugar de comisión del
extrema comprende en él cualquier clase de bienes, delito ni la nacionalidad de su autor. “en este amplio
sea que su “nacionalidad” provenga de su carácter sentido, el principio de derecho universal es cientí-
público, sea que se origine en su pertenencia a ficamente insostenible y prácticamente irrealizable,
nacionales del Estado. Por su parte, la tesis más
aceptada, postula
porque entonces el poder punitivo de los Estados se- manidad, cualquiera que sea su carácter; esta última
ría ilimitado” (Jescheck 1981: 229). versión no tiene repercusiones legislativas serias que
El principio de justicia mundial se extiende en conozcamos.
la medida en que la delincuencia se internacionali- Desde el punto de vista de la política del de-
za. No obstante, un defensismo riguroso puede lle- recho, es indudable que este principio tiende a la
var, en ese punto, a consecuencias indeseables desde formación de un Derecho Internacional Penal, que
la perspectiva de la seguridad jurídica. Así, v.g., el limite la autonomía “territorial” de las legislaciones
tráfico ilegal de drogas tóxicas o estupefacientes se penales nacionales. Ha sido, justamente, esta preten-
halla sometido a una penalidad que varía mucho se- sión la que plantea las mayores dificultades prácticas,
gún los países, y un individuo que lo ha llevado a para la aplicación del principio (haciéndola depender
cabo en un país donde es castigado levemente puede de que el Estado consiga poner mano sobre el autor
verse juzgado por otro donde las penas sean mucho del delito para juzgarlo con su propio derecho inter-
más severas. Por ello, entre otras razones, es no y por sus tribunales), puesto que así se lo ve como
deseable una adopción muy controlada y limitada de una intervención en las cuestiones internas de otros
la idea de justicia penal universal (Cobo del Rosal Estados. Por ello es que la decisión unilateral de un
y Vives Antón 1987: 169). Estado “de aplicar su Derecho Penal sobre la base
El principio de derecho universal sólo está del principio universal o cosmopolita, se considera
jus- tificado, nacional e internacionalmente, cuando jurídicamente infundada” (Vives Antón, Cobo del
el hecho se dirige contra bienes jurídicos de Rosal, Bacigalupo).
carácter supranacional, en cuya protección existe un Nuestro derecho positivo acoge este principio,
interés común a todos los Estados (por ejemplo, en el inciso 5 del artículo 2 del Código Penal, esta-
prohibi- ción del tráfico de drogas, del comercio bleciéndose que la aplicación de la ley penal
de escla- vos, de mujeres y de publicaciones peruana, a los delitos de connotación universal,
obscenas, lucha contra la falsificación de moneda, cometidos en el extranjero, constituye una
protección de ca- bles submarinos, protección contra obligación, pero está su- jeto a la observancia de los
piratería aérea, genocidio, tortura y terrorismo, tratados internacionales. Estas disposiciones no
entre otros). Sólo en casos de este tipo se trata de serán de aplicación, con- forme al artículo 4 del
la “solidaridad del mundo cultural frente al Código Penal, en los siguien-
delito” y de la “lucha con- tra la criminalidad
tes casos:
internacional peligrosa”, ideas que se pueden
1) Cuando se ha extinguido la acción penal, con-
justamente invocar para fundamen- tar el principio
forme a una u otra legislación (primando en este
universal. El principio del derecho universal se
caso la legislación nacional en caso de duda).
encuentra frecuentemente en conven- ciones
internacionales en las que los Estados se han unido
2) Cuando se trata de delitos políticos o hechos co-
nexos con ellos; y,
para defender a través del Derecho Penal in- tereses
culturales comunes. 3) cuando el procesado ha sido absuelto en el ex-
tranjero o el condenado ha cumplido la pena
En su manifestación más moderada, indica
o ésta se halla prescrita o remitida.
Creus, se apoya la justificación de la absoluta extra-
territorialidad de la ley penal, en las hipótesis en que
el delito compromete bienes que pueden considerar- Si el agente no ha cumplido totalmente la
se pertenecientes a la humanidad, (los hoy llamados pena impuesta, puede renovarse el proceso ante los
delitos “internacionales”, como la piratería, trata de tribu- nales de la República, pero se computará la
blancas, etc.); esos casos no son comúnmente enun- parte de la pena cumplida.
ciados taxativamente (tampoco ocurre entre noso- Actualmente la comunidad internacional ha dado
tros). La posición más extrema extiende la aplicación un paso trascendental en el perfeccionamiento y evo-
de la ley del Estado a todo delito, partiendo de la lución de este principio con la creación de la Corte
idea de que siempre la infracción penal afecta a la Penal Internacional (Roma, 1998), facultada a ejercer su
hu- jurisdicción sobre personas respecto de los críme-
nes más graves de trascendencia internacional y con o a la aplicación de medidas coercitivas personales o
personalidad jurídica internacional, puede utilizar en reales. Por ello, la lucha contra la criminalidad cons-
relación con los Estados, sean o no parte, tres tituye modernamente una fundamental misión de la
moda- lidades de cooperación: la entrega o la política exterior de los Estados, siendo así que en la
extradición, el auxilio o asistencia judicial actualidad un aspecto importante del Derecho Penal
internacional y la ejecu- ción de sentencias penales Internacional, se relaciona con la asistencia judicial
impuestas por la Corte. mutua que se brindan los Estados para enfrentar,
jus- tamente, aquellas limitaciones espaciales que
12.7Principio de representación afectan los objetivos de la actividad procesal.
Hoy en día, precisa San Martín Castro (2003:
Como frecuentemente ocurre a nivel del tratamien- 1443), la cooperación internacional no sólo se en-
to internacional de la persecución penal, los Estados tiende desde el solitario ámbito de la entrega de de-
pueden o no considerar viable el pedido de extra- lincuentes refugiados en un país determinado —pro-
dición que les formulen otros Estados, y por consi- pio de la extradición—, sino que, de un lado —en
guiente negarse a la entrega del extraditurus, sea por el plano Ejecutivo o gubernamental— abarca una
su condición de nacional del Estado requerido o por política activa de intercambio de información en ma-
otro tipo de consideraciones, políticas, de derechos teria penal y la realización de tareas de investigación
humanos, etc. En estos supuestos, que responden al conjuntas, coordinadas, entre dos o más Estados.
legítimo derecho de soberanía externa, el Estado so- Por otro lado, en el plano judicial, la cooperación
licitado, desde una perspectiva de “solidaridad inter- comprende una serie de actos judiciales propiamente
nacional”, no dejará impune al delincuente, sino que dichos, tales como: a) la prestación de asistencia ju-
“por representación” del Estado requiriente, procede- dicial internacional (exhortos, citaciones, incautacio-
rá a juzgarlo, pero aplicando su propia nes, embargos, levantamiento del secreto bancario,
normatividad. En este sentido, el artículo 3 del declaraciones, etc.); b) el traslado de personas con-
Código penal establece como facultad soberana, que denadas; c) la transmisión de la ejecución de senten-
“la ley penal peruana podrá aplicarse cuando, cias penales; d) la transmisión de procesos penales y
solicitada la extra- dición, no se entregue al agente a denuncias para la instrucción de un proceso; e) la
la autoridad com- vigilancia de personas condenadas o en libertad con-
petente de un Estado extranjero”. dicional; y, f ) la entrega vigilada. Ello explica porqué
la fuente principal de la cooperación jurídica inter-
nacional en materia penal son los tratados (Loc. cit.).
13. LA COOPERACIÓN JUDICIAL Si bien es cierto que esta forma de cooperación
INTERNACIONAL internacional, se origina con la extradición, actual-
mente la comunidad internacional ha dado un paso
Contemporáneamente, y con actual mayor fre- trascendental en su perfeccionamiento y evolución
cuencia, se puede detectar en la investigación o juz- con la creación de la Corte Penal Internacional
gamiento de los delitos, que las fuentes, medios y (Roma, 1998), facultada a ejercer su jurisdicción
órganos de prueba necesarios para los fines del pro- sobre personas respecto de los crímenes más graves
ceso, se encuentran físicamente en otro país, donde de trascendencia internacional y con personalidad
el operador jurisdiccional no tiene jurisdicción ni jurídica internacional, puede utilizar en relación
competencia. Al respecto, Prado Saldarriaga (1994: con los Estados, sean o no parte, tres modalidades
81) indica que la movilidad del modus operando de cooperación: la entrega o la extradición, el auxilio
de la criminalidad contemporánea genera frecuen- o asistencia judicial internacional y la ejecución de
tes problemas de ubicuidad a la actividad funcional sentencias penales impuestas por la Corte.
y operativa de las autoridades judiciales encargadas La “cooperación judicial internacional”, como bien
de su persecución y sanción penal. Esas dificultades precisa Prado Saldarriaga, puede definirse como
adquieren especial relevancia procesal en lo que con-
cierne a la obtención y aseguramiento de evidencias
“el conjunto de actos de naturaleza jurisdiccional, la ley penal en el espacio de un modo unilateral; y
diplomática o administrativa, que involucra a dos o otros, como Franz von List, indican que el Derecho
más Estados, y que tiene por finalidad favorecer Penal Internacional está formado por el conjunto de
la criminalización secundaria de un hecho delictivo tratados que imponen a los Estados signatarios, la
ocurrido en territorio, cuando menos, de uno de obligación, fundada en el Derecho Internacional, de
tales Estados” (1994: 81). Esta institución de corte decretar las leyes penales nacionales correspondientes a
internacional, se compone de una serie de trámites la protección de bienes jurídicos de interés común. La
destinados a resolver o ejecutar situaciones específi- primera concepción tendría como contenido,
cas que se pueden presentar durante la marcha del el conjunto de reglas de derecho nacional sobre la
proceso y se encuentra regulada exclusivamente en aplicación de la ley en el espacio, y las normas de
consideración al interés público de la justicia penal auxilio para asegurar la justicia punitiva que deben
(Claría Olmedo 1998: 87). prestarse entre sí los Estados (Jiménez de Asúa 1979:
El Perú es signatario de un conjunto de Tratados 160). Al respecto, Donnadieu de Vabres define el
de Cooperación Jurídica Internacional en mate- Derecho Penal Internacional como: “La ciencia que
ria penal, siendo los más extensos los referidos a determina la competencia de jurisdicciones penales
la Extradición, siguiendo en importancia los del Estado frente a las extranjeras, la aplicación de
referidos a la asistencia judicial, tanto los sus leyes criminales en orden a los lugares y a las
multilaterales ce- lebrados al amparo de la per- sonas que ellas rigen, y la autoridad sobre su
Organización de Estados Americanos (OEA), como territo- rio de las sentencias represivas extranjeras”
los bilaterales celebrados con diferentes países (Garrido 1957: 38).
americanos y europeos. En materia de La segunda concepción, establece que el Derecho
normatividad interna, aplicable a la coo- peración Penal Internacional es un “derecho sustantivo, con
judicial internacional, el Código Procesal Penal (Art. normas internacionales en materia penal” (Quintano
508), establece que las relaciones de las Ripollés 1955: 20), por ello, el profesor rumano
autoridades peruanas con las extranjeras y con la Vespaciano Pella, lo define como “la ramificación del
Corte Penal Internacional en materia de coopera- Derecho público internacional, que determina las
ción judicial internacional se rigen por los Tratados infracciones de responsabilidad penal internacional
Internacionales celebrados por el Perú y, en su defec- de los Estados y de los individuos” (Medina Moyano
to, por el principio de reciprocidad en un marco 1965: 60).
de respeto de los derechos humanos (si existiere Algunos autores, como Quintano Ripollés, pre-
tratado, sus normas regirán el trámite de fieren distinguir entre Derecho Penal Internacional y
cooperación judicial internacional. Sin perjuicio de Derecho Internacional Penal, atribuyéndole al
ello, las normas de de- recho interno, y en especial primer concepto el contenido propugnado por
las que corresponden al Código Procesal Penal, Bentham; mientras que el Derecho Internacional
servirán para interpretarlas y se aplicarán en todo lo Penal abarcaría la segunda concepción anotada. Por
que no disponga en especial el Tratado). tanto, Derecho Internacional Penal será el Derecho
Penal material contenido en normas internacionales,
siendo indiferente el que los destinatarios de esas
14. DERECHO INTERNACIONAL PENAL
normas sean Estados o individuos, que la efectividad
de su aplicación se deje a los tribunales estatales o
Desde una perspectiva histórica, la expresión
que la complementación del tipo penal corresponda a
“Derecho Penal Internacional” atribuida a Jeremías
los derechos nacionales (Medina Ortega 1964: 32). Al
Bentham, comporta, según Bramont Arias (1950:
respecto, anota Jescheck (1981: 161), el Derecho
168) (véase Hugo Vizcardo 1995: 60 y ss), una
Internacional clásico no conocía la respon- sabilidad
con- cepción dual manifiesta: unos, siguiendo a
de las personas individuales. No concedía al
Bentham, llaman Derecho Penal Internacional, al
individuo derecho alguno, pero tampoco le im-
conjunto de normas internas que deciden los
problemas de
ponía deberes. La doctrina internacionalista domi- glas generales del Derecho Internacional, seguiría
nante consideraba “inimaginable” que una norma de siendo necesario que se transformara en ley para
Derecho internacional pudiera ser infringida por cumplir las exigencias que impone nuestro ordena-
personas individuales. Así, no existen delitos contra miento jurídico. Para Dautricourt la cuestión está
el Derecho Internacional, sólo delitos individua- íntimamente vinculada con la de la efectividad de un
les (loc. cit.). Solamente el Derecho penal estatal “orden público universal” que, siendo un principio
podía proteger con sus propias normas el Derecho esencialmente “supranacional”, no tiene por que so-
Internacional, transformando los deberes jurídicos meterse a los ligámenes de las voluntades privativas
impuestos al Estado en deberes del individuo sancio- de cada Estado. “La autoridad universal de la ley, es
nables penalmente. Pero desde finales de la primera por lo tanto, la condición misma de su eficiencia”
guerra mundial, esta perspectiva ha sido modificada. (Dautricourt 1950: 1177).
Dentro de ciertos límites el individuo será conside- Asimismo, con respecto a los tipos delictivos que
rado como sujeto de derechos y deberes del Derecho conformarían este Derecho Internacional Penal, se
internacional y de acuerdo con ello será imaginable propone clasificar las normas penales conforme al
que graves infracciones de determinadas normas cen- acuerdo de Londres de 1945 en tres tipos: críme-
trales del Derecho Internacional puedan ser contem- nes contra la paz (preparación, desencadenamien- to
pladas como delitos internacionales que, en conse- y conducción de una guerra de agresión); crí-
cuencia, pueden ser castigados directamente por el menes de guerra (infracciones graves del Derecho
Derecho Internacional. Internacional de guerra cometidas por miembros de
Pero, no obstante ello, aunque pudiera demos- una de las naciones participantes en la contien- da
trarse que el denominado “Derecho Internacional contra soldados, personal civil o bienes pertene-
Penal” forma parte del Derecho Internacional vi- cientes a un Estado enemigo, a la nación vencida
gente, no podría colegirse así nada más su obliga- o a un sector ocupado —Ej. pillaje o el homicidio
toriedad, pues, tanto si se trata de normas penales y malos tratos de los prisioneros de guerra—); y,
del Derecho Internacional como si se trata de un crí- menes contra la humanidad (infracciones graves
Derecho internacional autónomo, siguen siendo de las garantías mínimas de la dignidad humana,
aplicables los principios generales sobre la relación espe- cialmente la vida, integridad corporal y
entre Derecho Internacional y Derecho Estatal. Al libertad) rea- lizadas por motivos relativos a la
respecto, nuestra Constitución establece que los tra- nacionalidad de la víctima o por su pertenencia a
tados celebrados por el Estado y en vigor, forman grupos, comunidad cultural, raza, religión, confesión
parte del derecho nacional (Art. 55). Los tratados o convicción polí- tica —Ej. esclavitud, magnicidio,
deben ser aprobados por el Congreso antes de su ra- genocidio, etc.—). La idea de un Derecho penal
tificación por el Presidente de la República, siempre directamente per- teneciente al Derecho
que versen sobre las siguientes materias: a) Derechos Internacional y de carácter su- praestatal se remonta
humanos; b) Soberanía, dominio o integridad del a la doctrina iusnaturalista de los siglos XVI y XVII.
Estado; c) Defensa nacional; y, obligaciones finan- La época actual del Derecho Internacional penal
cieras del Estado (Art. 56). comienza tras la primera gue- rra mundial con el
Al Derecho Internacional Penal únicamente tratado de Versalles. Culminada la segunda guerra
podría considerársele vinculante, aun sin especial mundial, las potencias aliadas se pusieron de
transformación, si fuera reconocido por la gran acuerdo para perseguir penalmente a los
mayoría de los Estados y se convirtiera así en reglas responsables políticos, militares y financieros de
generales (amén de la creación de un Código Penal Alemania y sus aliados. En el acuerdo de Londres
Internacional y de un Tribunal Penal Internacional
de 8 de agosto de 1945, se acordó castigar los crí-
con plena jurisdicción supra nacional), lo que toda- menes contra la paz, los crímenes de guerra y los
vía está muy lejos. Pero aunque existiera un Derecho
crímenes contra la humanidad y en base a él tuvo
Internacional Penal de esta clase, basado en las re- lugar el proceso contra los principales criminales
de guerra ante el Tribunal Militar Internacional de
Nuremberg. Pero este Tribunal no era un órgano Ruanda, así como las experiencias de los tribunales
de la Comunidad Internacional, sino un Tribunal de ad hoc mostraron la necesidad de un órgano
las potencias aliadas ocupantes, y aunque la jurisdic- cional supranacional permanente capaz de
penalidad de los crímenes de guerra se apoyaba en responder rápidamente ante crímenes contra los
el antiguo Derecho Internacional consuetudinario, derechos hu- manos y que no dependa de la
los aliados introdujeron nuevos delitos con efecto voluntad política del Consejo de Seguridad.
retroactivo, como el provocar una guerra de En este contexto, se aprueba en 1998 el citado
agresión o los crí- menes contra la humanidad (en Estatuto, por 120 votos a favor y siete en contra.
tanto éstos no coin- cidan con el Derecho Penal Entre estos últimos estaban Estados Unidos, China e
estatal vigente), para lo que difícilmente podrían Israel. Esta nueva institución, a decir de Basadre
estar facultados. Si de lo que se trataba era de crear Ayulo, que tiene carácter multinacional, tendrá el
un “acto revolucionario”, no habría ningún efecto inmediato de acabar con “la cultura de la im-
inconveniente en aceptarlo, dada la situación punidad y abuso” de los ex gobernantes y ex dicta-
extraordinaria en que se encontraban en 1945 los dores, y constituirá una malla protectora para evitar
aliados, si tras el juicio de Nuremberg (y la comisión con impunidad de crímenes de guerra
posteriormente tras el proceso seguido contra los que asolaron el sangriento siglo XX. La investiga-
responsables políticos y militares japoneses ante el dora del área de protección interna de Derechos
Tribunal Militar en Tokio en 1946), el Derecho Humanos de la Comisión Andina de Juristas (CAJ),
Internacional Penal se hubiera convertido en un con- Elena Sancho, refirió que la competencia de la Corte
junto de reglas generales del Derecho Internacional; Penal Internacional no crea conflicto con otros ór-
pero precisamente es esto lo que no ha sucedido has- ganos supranacionales, como la Corte Internacional
ta la fecha. En su lugar siguen produciéndose las in- de Justicia de la Ha ya, la Corte Interamericana de
tervenciones militares de las grandes potencias y no Derechos Humanos; y los dos tribunales penales ad
ha disminuido el número y atrocidad de los hoc de la ex Yugoslavia y Ruanda. Tampoco crea
crímenes de guerra y contra la humanidad que con- flicto con la competencia de las Cortes locales,
siguen come- tiéndose tras la segunda guerra pues- to que la Corte Penal Internacional sólo puede
mundial. La mayo- ría de estos hechos han quedado actuar de manera complementaria a la jurisdicción
impunes o en todo caso no han sido castigados de ellas. A partir del 2 de enero del 2001 los
conforme a las reglas del “Derecho Internacional estados que consideren conveniente participar en el
Penal”. referido Tribunal Internacional, deberán firmarlo y
Actualmente vivimos, como hito histórico, la ratificarlo a la vez. El tratado de Roma entrará en
experiencia de la creación de la denominada vigencia cuan- do lo ratifiquen 60 países, por lo que
Corte Penal Internacional (estatuto de Roma). El funcionarios de la Organización de naciones Unidas,
Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, aseguran que las sesenta ratificaciones recién se
fue adop- tado en la conferencia de plenipotenciarios alcanzarán en el año 2002. Actualmente sólo lo han
de roma, en junio de 1998, aunque, como hemos ratificado 27 países, siendo que el Perú ha
referido, el principio de la responsabilidad penal manifestado su completa adhe- sión suscribiendo
individual fue reconocido en el ámbito internacional, recientemente el Estatuto de Roma de la Corte Penal
por primera vez, en los juicios de Nuremberg y Internacional. En este contexto, la suscripción del
Tokio, tras la se- gunda guerra mundial. En la Estatuto de la Corte Penal es un hecho sumamente
primera mitad de los cincuenta, se elaboraron dos destacable y significativo, particularmente después de
estatutos borradores para la formación de un una serie de acontecimientos que afectaron
Tribunal supranacional. Sin embargo, con la llegada negativamente la imagen de nuestro país. Saludamos
de la Guerra fría el inten- to fracasó. Después de tal iniciativa debido a su trascendencia para que no
la caída del Muro de Berlín, el Consejo de queden impunes delitos cometidos. El mundo ac-
Seguridad de las naciones Unidas te- nía más tual no es bipolar, sino que en él prima la justicia y
capacidad de actuación y la comunidad in- el Estado de Derecho, por tal motivo, es fundamental
ternacional retomó el interés en un Tribunal Penal
Internacional. Las tragedias en la ex Yugoslavia y
que la Corte Penal Internacional administre justicia
penal con jueces que merezcan la confianza de los
paí- ses que suscriben dicho convenio.

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