Está en la página 1de 6

CORPORACIÓN UNIVERSITARIA IBEROAMERICANA

LICENCIATURA EN PEDAGOGÍA INFANTIL


DIVERSIDAD FUNCIONAL

Presentado por:

ANYHELA FERNANDA ALEY CHACUE

Presentado a la licenciada/Magíster:
AGUEDA INES CABARCAS PUELLO

CURSO SEMINARIO DE PROFUNDIZACIÓN II


31 DE MAYO 2020
INTRODUCCIÓN

El presente ensayo se refiere a la evolución que ha tenido la discapacidad, y como


principal tema, el nuevo término de la discapacidad el cual es la diversidad funcional que quiere
concientizar que, a pesar de que alguien se encuentre en esta situación, puede realizar las
mismas cosas que las otras personas que conforman la sociedad. Y es llamada diversidad
funcional ya que estas personas realizan las mismas actividades se valen de diversas estrategias
para realizarlas, es por esto que la diversidad se presenta según el grado de discapacidad que la
persona posea, ya que los términos antiguos para referirnos a las personas en condición de
discapacidad quedan atrás, pues ya todas las personas no importando la condición en la que se
encuentre son parte de un mundo y por lo tanto tienen derecho a gozar de las mismas
oportunidades y derechos.
DIVERSIDAD FUNCIONAL

La discapacidad ha tenido una evolución a lo largo de los años, ha sido percibida de


diferentes maneras por la sociedad; desde hace mucho tiempo se le relacionaba con el mal y eran
quemados, asesinados o encerrados, después fue considerada como un castigo de Dios y que por
lo tanto los niños y niñas que presentaban discapacidad eran mantenidos ocultos por sus padres.
Luego se ofrece a esta persona ser integrada a la sociedad solo en la medida en que se
rehabilitaran, para que disimularan u ocultaran su diferencia, y se asemejaran a los demás; y a
principios del siglo xx se empezó a considerar a las personas con discapacidad como un ser
social, el cual contribuía a que se reconociera y se visibilizaran a estas personas con
discapacidad desde su condición de ser humano, prestando los servicios apropiados para
asegurar adecuadamente sus necesidades y para que fueran tenidas en cuenta dentro de la
organización social. En los últimos años la discapacidad comenzó a ser considerada a partir de
una perspectiva de derechos humanos; se creó el tratado de los derechos humanos para garantizar
la inclusión social, y es así que a través de la historia estos individuos han luchado y luchan por
sus derechos.

Actualmente, hay una parte de la sociedad que considera que la utilización del término
“discapacidad” influye en el pensamiento de manera negativa. Cuando decimos “discapacidad”
le aplicamos un sentido peyorativo, que hace pensar que la persona no es capaz, y sin darnos
cuenta, estamos discriminando a un amplio colectivo de personas. Pasa lo mismo con la palabra
“minusválido”, que viene a significar que una persona es menos válida, siendo una manera no
inclusiva de hablar sobre la misma. Así, como lo que vimos en el video “Lo incorrecto” Una
nueva mirada hacia la discapacidad, Cuando nos encontramos con una persona en situación de
discapacidad, con frecuencia pensamos en las dificultades que pasa, en lo mucho que debe sufrir
y lo que no es capaz de hacer, podríamos decir que nos relacionamos con ella a partir de dos
emociones: lástima porque imaginamos el dolor que vive y miedo porque esto mismo lo
podríamos llegar a vivir los otros y esas emociones nos hacen comportar sobreprotectores o
displicentes dependiendo la emoción que más prime. Y de la misma manera la persona con la
que nos comunicamos en ese momento se relaciona a partir de sus emociones y se siente
incómoda con nosotros y es por eso que a veces incluso rechaza la ayuda; porque siente que la
tratamos como un ser dependiente e indefenso en vez de un ser autónomo y con una gran
cantidad de potencialidades Por este motivo, muchos han empezado a utilizar el término
alternativo “diversidad funcional”. El cual pretende sustituir a la palabra discapacidad o
minusválido, empleando una terminología no negativa que reconozca a este colectivo como a
personas con capacidades diferentes entre sí.

“Este término «diversidad funcional» se ajusta a una realidad en la que una persona
funciona de manera diferente o diversa de la mayoría de la sociedad. Este término considera la
diferencia de la persona y la falta de respeto de las mayorías, que en sus procesos constructivos
sociales y de entorno, no tiene en cuenta esa diversidad funcional.” Romañach, J. Lobato, M.
(2005). Ya que las mujeres y hombres con diversidad funcional realizan actividades de forma
diferente de las que hacen otras personas, pero que al final son las mismas funciones que se
realizan, por ejemplo una persona sorda se comunica por medio de señas y las demás personas
por medio de palabras pero más sin embargo se hacen las mismas cosas, acudiendo a medios
diferentes para realizarlas, pero siempre se consigue el mismo objetivo, la misma función; en
este caso las dos se están comunicando, es por ello que no debemos tratar o ver a estas personas
como incapaces.

Por lo tanto los docentes o futuros docentes no pueden pretender reducir la diversidad
funcional sino aprender a trabajar con ella y para ello es necesario un cambio en la actuación
docente en el avance hacia la inclusión. Este cambio comienza por la convicción por parte del
profesorado, ya que ellos deben creer que la diversidad va a estar siempre presente y que no es
perjudicial para su aula, sino que aporta muchos beneficios. Además, el profesorado tiene que
tener claro cuáles son las metas que quiere conseguir con cada alumno, ya que se pretende llegar
al máximo de cada uno de ellos, dentro de sus posibilidades e independientemente de sus
carencias. Para todo ello, el profesor debe tener conocimiento sobre su alumnado y sobre la
actuación que realizará con ellos y hacerse con diferentes estrategias y adaptarlas a las
características de cada uno de ellos en concreto, lo que supone incluir la innovación en el aula y
dejar a un lado una visión tradicional.
CONCLUSIONES

“No tengo una discapacidad, tengo una habilidad diferente”


(Robert M. Hensel.)

Este trabajo me permitió comprender que la igualdad no se encuentra en lo que tenemos,


sino en lo que somos y que es responsabilidad de cada uno de nosotros generar posibilidades de
vida digna para todos y que por lo tanto, debemos como sociedad seguir aportando, para lograr la
inclusión desde nuestras aulas de clase para de esta manera mejorar la calidad de vida de los
estudiantes con diversidad funcional, brindándoles el apoyo necesario, incluyéndolos por medio
de estrategias pedagógicas acorde a sus necesidades y prevaleciendo sus derechos.
BIBLIOGRAFÍA

Palacios, A. (2008). El modelo social de discapacidad: orígenes, caracterización y plasmación en


la convención internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad. Madrid.
Fundación Prevent (2014). “Lo incorrecto” Una nueva mirada hacia la discapacidad.

Romañach, J. Lobato, M. (2005). Diversidad funcional, nuevo término para la lucha por la
dignidad en la diversidad del ser humano. Foro de vida independiente.

También podría gustarte