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Salvia Blanca

Las "manchas blancas" (humo) de salvia eran conocidas por los indios de América del Norte
como método para limpiar las energías no deseadas. Actualmente se puede comprar salvia
seca blanca cultivarla y secarla por cuenta propia.

Para difuminar las manchas de salvia blanca haga lo siguiente: tome un recipiente de unos 4 o
5 centímetros de diámetro y coloque unas pocas pulgadas de arena para cubrir el fondo y
proteger el recipiente del fuego. Coloque después unas hojas de salvia blanca sobre la arena
y, una vez que éstas empiecen a arder, apague la llama y rocíe el humo: encima de la cabeza
y de todo su cuerpo varias veces si es sobre usted que desea realizar la limpia, o bien, si es
en su casa, cierre ventanas y puertas y camine por todos los rincones, esparciendo el humo.

Obsidiana negra, turmalina negra, pirita, spray y esencias

Usted puede hacer un spray tomando agua y dos cucharaditas de concentrado líquido de
turmalina negra, obsidiana negra o pirita. Hecho esto, rocíe cuidadosamente su aura, o su
casa u oficina con el spray.

Esto funciona igual que las "manchas de salvia", mediante la disolución o la eliminación de
energías oscuras, y tiene su fundamento en ciertos principios de la Gemoterapia, según los
cuales ciertas rocas se asocian a determinados tipos de energía

Ahora bien, algo a tener en cuenta es que no debe emplearse simplemente las esencias de
las piedras referidas, pues éstas no son suficientemente concentradas. Es necesario solicitar
el "concentrado de esencia madre" pues, aunque nos cueste más, garantizará un trabajo
eficaz, al menos para la mayoría de limpias, pues a veces hay demasiada energía negativa,
hay entes o, si tenemos a alguien que constantemente nos está atacando, no conseguiremos
con spray alguno hacer que deje de enviarnos sus ataques psíquicos.

Otro camino a tomar es emplear las piedras mencionadas en sí mismas, sin tenerlas disueltas.
Si las llevamos en la mano o el bolsillo izquierdo, estaremos absorbiendo energía de la piedra
y ésta contrarrestará nuestras malas energías internas; mientras que, si las llevamos en la
mano o el bolsillo derecho, estaremos liberando nuestra mala energía. En cualquier caso el
resultado es el mismo, y siempre se aconseja cargar la piedra antes de usarla, para lo cual
puede dejársela bañando en agua salada (con sal en cristal, no sal de cocina) durante el día, y
luego dejarla de noche a la luz de la luna, preferiblemente llena.
Este proceso deberá cubrir el ciclo de 24 horas, y preferiblemente, en los dos días previos,
usted deberá limpiar la piedra con agua común mientras declara verbalmente su intención de
purificarla y lo que desea obtener con la piedra una vez que ésta se encuentre cargada.

Incienso tibetano

Hay un incienso que actualmente se hace en los monasterios de Nepal. Lo fabrican a mano
los monjes tibetanos, y al hacerlo lo impregnan con sus energías de espíritus evolucionados,
además de con las energías propias de las aproximadamente 35 especias que emplean para
crear dichos inciensos. Estos son inciensos mucho más poderosos que los normales, que son
hechos en fábricas y tienen menos especies. Con estos inciensos, usted puede incluso
ahuyentar entes malignos, aunque sea de forma provisoria; y, desde luego, despejar las
energías negativas que hayan caído sobre un lugar a causa de uno o más ataques psíquicos
con fines de infestación energética.

Conexión con la tierra

Cada vez que usted está pensando o tratando de limpiarse de las energías negativas y
oscuras, puede sentarse cómodamente con ambos pies plantados en el suelo, y si es posible,
justo en la tierra. Imagine entonces un cordón de plata fina que se extiende desde el centro de
su ser o de cada uno de sus tobillos, llegando hasta el centro de la Tierra. Mantenga esta
visualización hasta que se sienta profundamente conectado con la "Madre Tierra".

Con el ejercicio anterior, facilitará un vínculo energético con el prana (energía universal) propio
de la Naturaleza y la Tierra entendida como una manifestación puntualmente poderosa de la
misma. En el contexto de los ataques psíquicos, este es uno de los mejores métodos gratuitos
de sanación.

El cono de luz celestial

Para realizar esta técnica es indispensable estar en un adecuado estado mental y espiritual.
En vistas a eso, antes de efectuarla, el practicante deberá intentar liberarse, aunque sea solo
de manera temporal (siempre con la intención de que esa liberación dure el mayor tiempo
posible, siendo permanente si así pudiere), de todo sentimiento o emoción destructiva,
perdonando a quienes deba perdonar, sobre todo al atacante o los atacantes psíquicos por
cuyos ataques se ve obligado a realizar la práctica, incluso si éstos tienen un carácter
anónimo. Por otro lado, será de gran utilidad que ponga su mente en estado de meditación,
para lo que, en los casos de personas sin entrenamiento en meditación, resultará idóneo el
uso de audios inductores de determinadas ondas cerebrales, sobre todo de ondas theta o,
preferiblemente, de ondas alfa.
Una vez conseguido el estado idóneo, la persona se sentará en una silla o sillón cómodo,
cerrará los ojos y, si lo desea, dejará los brazos en posición relajada o adoptará algún mudra
(los mudras son posturas de las manos concebidas para inducir ciertos estados de
conciencia).

Entonces, mentalmente solicitará la protección especial del Universo —así aparece en el


modelo tradicional del ejercicio, aunque aquí hay relativa libertad invocatoria, porque
finalmente lo importante es convocar a una poderosa instancia espiritualmente superior—, de
Dios, de Jesucristo o de uno o más ángeles. Imaginará para ello un cono de resplandeciente
luz blanca, que se abre desde la parte superior de su cráneo y asciende hacia la instancia de
luz con la que desea comunicarse, simbólicamente ubicada en el cielo, arriba.

Cuando sienta al ser o los seres de luz que convoca, pedirá que le liberen de la energía
psíquica que su atacante le ha enviado, que le sanen, y que transformen o bloqueen al
atacante a fin de que no vuelva a dañarlo a usted o a ser alguno en el universo. En esta fase,
mantendrá su mente concentrada en la petición (visualizando como todo lo malo es destruído
por la energía que desciende sobre usted a través del cono) y, de ser posible, sentirá
compasión por su atacante, deseando que éste sea liberado de su propia maldad.

La oración

Como ya habrá especulado el lector, la oración puede ser muy poderosa en el contexto de los
ataques psíquicos. No importa su religión, lo importante es que contacte con Dios o sus seres
de luz, sin importar los nombres que emplee para éste y aquellos.
Ahora, y al igual que en el ejercicio anterior, cuando ore, procure primero haber "limpiado su
corazón" aunque sea de manera transitoria; y, de preferencia, ore solo y en algún lugar
cargado de energías positivas, como un santuario, una iglesia, o un lugar hermoso de la
naturaleza. En cuanto a la hora, desde el marco de la Angeología, las 4 y las 5 de la
madrugada son horas propicias, además del atardecer y el amanecer y, si es a los ángeles y
no a Dios a quien se dirige, procure orar hablando y no solo con el pensamiento, porque Dios
es omnisciente pero los ángeles, en su limitado grado de percepción, difícilmente escucharán
sus pensamientos, a menos que anden cerca.

Otro punto importante, si acaso elige la oración para librarse de los ataques psíquicos y sus
consecuencias, es la posibilidad de recurrir a la oración de otras personas; siendo que, en
este marco, resultará particularmente útil la oración de quien siente amor o afecto por usted
(sus padres, sus hermanos, sus amigos, etcétera) o la de quien, más allá de que lo conozca o
no, es alguien virtuoso y con cierto grado de espiritualidad. Así, sería una gran idea solicitar
ayuda en conventos y monasterios, pidiendo que oren por uno.
Liberación del mal sufrido mediante visualización

Si tiene cierta práctica en meditación o relajación con técnicas de yoga, no se preocupe para
entrar en el estado óptimo; si no la tiene, consiga un audio de ondas theta o alfa y
manténgase escuchándolo a lo largo del ejercicio, iniciando el ejercicio solo unos 15 o 20
minutos después de haber comenzado a escuchar el audio.

Ahora bien, cuando esté con la mente serena, visualice su alma o cuerpo energético, y
represente su mal sufrido (por los ataques psíquicos) como pequeñas partículas de oscuridad,
que poco a poco se van concentrando todas en la zona de su pecho.

Cuando sienta que no quedan más partículas por acumular, imagine frente a usted un
recipiente expandible, vierta allí toda la oscuridad acumulada en su pecho, y destrúyala
imaginando rayos blancos que salen de sus manos, las cuales abrirá con los brazos
extendidos.