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Cristóbal Colón

El año de 1451 nació en Génova (Italia) Cristóbal Colón, hijo del


cardador de lana Doménico Colombo y de Susana Fontanarossa. Su
familia era de tradición tejedora y mantenía un taller en la parte baja de
la ciudad. Desde muy joven, Cristóbal demostró que no tenía
intenciones de mantenerse ligado a los oficios manuales y comenzó a
probar suerte en el mar.
En la década de 1470, Colón recorrió el mar Mediterráneo, llegando
hasta la isla de Quío (o Chío) y a las aguas de Túnez. Luego viajó hasta
Inglaterra, desde donde realizó una travesía a Islandia. A su regreso se
estableció en Portugal y se dedicó, junto a su hermano Bartolomé, a
dibujar cartas marinas (portulanos) para venderlas en Lisboa. De esa
manera, los Colón se vincularon a importantes geógrafos de la época
como Fernão Martins o Paolo del Pozzo Toscanelli.
En esta misma época Cristóbal aprendió un latín rudimentario que le
serviría para leer las obras de los sabios.
Acogido por los franciscanos del convento de La Rábida en las cercanías
del puerto de Palos, y ayudado por el ex-confesor de la reina Isabel la
Católica, fray Juan Pérez, Colón presentó su proyecto a los Reyes
Católicos, quienes, tras dos rechazos, en abril de 1492 le otorgaron
las Capitulaciones de Santa Fe. Poco antes había tenido a su segundo
hijo, Hernando, fruto de la unión con Beatriz Enríquez de Arana.
Una vez concluido el viaje que permitió a Colón arribar a costas
americanas, continuó realizando empresas para la corona de España.
Sin embargo, a pesar de haber emprendido tres viajes más hacia
América y ser reconocido como un gran navegante y explorador, nunca
llegaría a saber que había alcanzado un continente desconocido para
los europeos de aquel entonces. Asimismo, tuvo que enfrentar muchos
problemas, tanto con la corona como con los primeros pobladores de la
isla La Española, debido a su incompetencia como administrador y
gobernador de las nuevas posesiones. Falleció en Valladolid en 1506.
HISTORIA DE LA MARINERA
La marinera es un baile que muestra del mestizaje hispano-amerindio-africano
y cuyo nombre fue dado por el escritor Abelardo Gamarra Rondó “El Tunante”
en 1879 en honor a la Marina de Guerra del Perú y Miguel Grau.

El 30 de enero de 1986, las formas coreográficas y musicales de la marinera en


todas sus variantes regionales fueron declaradas Patrimonio Cultural de la
Nación Peruana por el Instituto Nacional de Cultura del Perú.

En 2012, el Congreso de la República peruana declaró celebrar el Día de la


Marinera el 7 de octubre que coincide con el día del nacimiento de uno de sus
principales intérpretes Augusto Áscuez Villanueva.

Los historiadores señalan que el antecedente de la marinera es el fandango y


otros ritmos traídos por los españoles durante la colonia los cuales presentaban
el baile de parejas y movimientos de cortejo.

Otros especialistas señalan que la cultura negra es la que motivó la aparición


de bailes eróticos donde resalta el zapateo. La nobleza española en reuniones
sociales bailaba danzas como el minué y la cuadrilla que fueron vistos por los
esclavos que le dieron un estilo propio.

En lo que muchos coinciden es que tiene como antecedente principal a la


zamacueca, que se hizo popular en el siglo XVIII donde se utilizaba el pañuelo.
Para Alfredo di Natale, campeón de marinera laureado en el 2010 y fundador
de Apecuma (Asociación Peruana de Cultores de la Marinera), este baile
requiere de una preparación física sinigual y debe ser llevado con
profesionalismo. El experto indica también que, a diferencia de otros bailes
tradicionales en Latinoamérica (como el tango de Argentina), la marinera libera
a la mujer de ser solo un soporte para el varón. En las épocas actuales, la
mujer baila de manera desenfadada, atrevida, a diferencia de hace 30 años
cuando aún no miraba a su pareja ni siquiera a los ojos.