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Fisiología de la conducta.

Carlson
 
Trastornos por estrés
 
Los estímulos aversivos pueden perjuicar la salud. Estos efectos perjudiciales son producidos, no
por los estímulos en sí mismos, sino por nuestras reacciones ante ellos.
Walter Cannon introdujo el término estrés para referirse a la reacción fisiológica que provoca la
percepción de situaciones amenazantes.
Nos referimos a los estímulos y situaciones estresantes como factores estresantes y a la reacción
del sujeto como respuesta de estrés. La palabra estrés se referirá al proceso general.
Las respuestas fisiológicas que acompañan a las emociones negativas nos preparan para la lucha o
la huída (reacciones fisiológicas), para hacer frente a las situaciones peligrosas. Una vez que se ha
luchado o escapado de esta situación peligrosa la amenaza se ha superado y nuestro estado
fisiológico puede volver a la normalidad.
Fisiología de la respuesta de estrés
 
La emociones consisten en repuestas comportamentales, neurovegetativas y endócrinas. Estas dos
últimas respuestas son las que pueden tener efectos perjudiciales para la salud.
Puesto que las situaciones amenazantes requieren una actividad enérgica, las respuestas
neurovegetativas y endócrinas son catabólicas: movilizan las reservas energéticas del organismo.
SNA (o neurovegetativo) simpático se activa y las glándulas suprarrenales segregan adrenalina y
noradrenalina y hormonas esteroideas relacionadas con el estrés (cortisol al que se llama
glucocorticoide).
La adrenalina afecta al metabolismo de la glucosa, hace que se pueda disponer de los nutrientes
almacenados en los músculos para conseguir la energía requerida por un ejercicio vigoroso. Junto
con la noradrenalina, esta hormona aumenta también el flujo sanguíneo que reciben los músculos
al incrementar el gasto cardíaco. De esta manera aumenta además la tensión arterial, a largo plazo
contribuye en enfermedades cardiovasculares.
La noradrenalina funciona tambíen como neurotransmisor, es segregada por el encéfalo.
(Amígdala → Regiones del tronco encefálico)
El cortisol es un esteroide segregado por la corteza suprarrenal. Se lo llama glucocorticoide porque
tiene influencia en el metabolismo de la glucosa. Además ayudan a degradar las proteínas y
convertirlas en glucosa. Contribuyen a la producción de grasas como fuente de energía, aumentan
el flujo sanguíneo y estimulan la reactividad comportamental, a través de sus efectos en el
cerebro.
Disminuyen la sensibilidad de las gónadas a la HL, lo cual suprime la secreción de hormonas
esteroideas sexuales.
La secreción de glucocorticoides está controlada por las neuronas del núcleo paraventricular del
hipotálamo, cuyos axones terminan en la eminencia media donde se localizan los capilares
hipotalámicos de la irrigación sanguínea del sistema porta a la adenohipófisis. Las NPV segregan
corticoliberina (CRH), la cual estimula a la adenohipófisis para que segregue corticotropina (ACTH),
ésta penetra en la circulación general y estimula la coteza suprarrenal para que segregue
glucocorticoides.
(Amígdala → Hipotálamo → Corticoliberina → Hipófisis → Corticotropina → Corteza suprarrenal →
Glucocorticoides)
La CRH también se segrega en el encéfalo y funciona como neurotransmisor en regiones del
sistema límbico que intervienen en las respuestas emocionales. Los efectos comportamentales
que produce son similares a los que producen las situaciones aversivas. Mientras que un
antagonista de la CRH reduce la ansiedad causada por las situaciones estresantes.
Efectos del estrés prolongado en la salud.
 
Hans Selye sugirió que la mayoría de los efectos perjudiciales del estrés se debían a la secreción
prolongada de glucocorticoides. Aunque los efectos a corto plazo de éstos son fundamentales, sus
efectos a largo plazo son perjudiciales:
 Subida de tensión arterial: ataques cardíacos, apoplejía
 Daño en el tejido muscular
 Diabetes esteroide: administración prolongada de esteroides → déficits cognitivos,
psicosis esteroide: distracción, ansiedad, insomnio, depresión, alucinaciones y delirios.
 Infertilidad
 Inhibición del crecimiento
 Inhibición de la respuesta inflamatoria: dificulta que el organismo se recupere de una
lesión.
 Supresión de la respuesta inmunitaria: más vulnerable a las infecciones.
 Lesión cerebral: daño de las neuronas del hipocampo: problemas de memoria y
aprendizaje con el envejecimiento.
La exposición aguda al estrés puede tener efectos perjudiciales sobre el normal funcionamiento
del cerebro.
Kim y cols (2001) descubrieron que los efectos del estrés están mediados por conexiones neurales
entre la amígdala y el hipocampo. Las lesiones en la amígdala abolían los efectos del estrés.
 
Trastorno por estrés postraumático (TEPT)
 
Según el DSM-IV, se debe a una situación en la cual una persona experimentó, fue testigo, o tuvo
que afrontar un acontecimiento/s que ocasionaron muerte o amenaza de muerte o lesiones
graves; o amenaza a la integridad física de uno mismo o de otros, lo que provocó una respuesta de
intenso miedo, indefensión, horror, etc. Los síntomas producidos por dicha experiencia incluyen:
 Sueños o evocaciones recurrentes del suceso.
 Impresión de que el suceso traumático vuelve a ocurrir (episodios flashback): pueden
hacer que la persona evite pensar en el suceso traumático, lo que desemboca en una
disminución del interés por las actividades sociales, sentimientos de desapego, supresión
de sentimientos afectivos y sensación de futuro desolador y vacío.
 Profundo malestar psicológico: en el caso de los síntomas psicológicos concretos:
dificultad de conciliar el sueño, irritabilidad, estallidos de ira, problemas de concentración,
reacciones exageradas a los ruidos o movimientos repentinos.
 Niños: Pérdida de las recientemente adquiridas capacidades lingüísticas o control de
esfínteres y quejas somáticas (dolor de estómago, cabeza).
Las personas que padecen TEPT tienen alterada su salud mental. Este trastorno puede
manifestarse a cualquier edad. Por lo general los síntomas empiezan justo después del suceso
traumático, pero pueden tardar meses o años.
Estudios sugieren que los factores genéticos son importantes en la vulnerabilidad de una persona
a sufrir TEPT.
Las personas que han estado expuestas a sucesos traumáticos presentan una disminución de la
secreción de cortisol cuando se ven en situaciones estresantes. La exposición a un intenso estrés
incrementa la cantidad y sensibilidad de los receptores para glococorticoides en el hipotálamo y la
hipófisis. Estos receptores regulan la secreción de de cortisol: si los niveles de cortisol aumentan,
la estimulación de estos receptores inhibe la secreción de ACTH. Estos receptores se han
hipersensibilizado. Niveles elevados de CRH (produce ansiedad), más que de cortisol, puede ser un
factor importante en la aparición de síntomas del TEPT.
 
Estrés y enfermedad cardiovascular
 
Las enfermedades cardiovasculares pueden provocar infarto de miocardio (se obturan los vasos
sanguíneos del corazón) y apoplejía (se obturan los vasos sanguíneos del encéfalo). Dos factores
de riesgo: hipertensión arterial, nivel elevado de colesterol en la sangre.
El grado en que las personas reaccionan a los factores estresantes (reactividad emocional) puede
influir en la probabilidad de que lleguen a sufrir una enfermedad cardiovascular.
El estrés agudo también puede agravar una enfermedad cardiovascular. Puede originar:
estrechamiento de las arterias coronarias, estimular la función de los trombocitos (coágulos) y
arritmias que pueden provocar crisis mortales.
 
Respuesta de afrontamiento
 
Debido a las diferencias individuales en temperamento o experiencia en determinadas situaciones,
una situación puede resultar estresante para unos y para otros no. En estos casos la percepción es
lo que cuenta. Las situaciones que le permiten al individuo ejercer cierto control tienen menos
probabilidad de producir signos de estrés. Así la oportunidad de dar una respuesta de
afrontamiento reduce el impacto negativo del estrés (sobre el hipocampo).
 
Psiconeuroinmunología
 
La respuesta de estrés puede afectar las funciones del sistema inmunitario. El estudio de las
interacciones entre el sistema inmunitario y la conducta (mediada por el sistema nervioso) se
denomina psiconeuroinmunología.
 
El sistema inmunitario
 
Su función es protegernos de las infecciones. Deriva de los leucocitos que se forman en la médula
ósea y en la glándula timo. Algunas de estas células viajan por la sangre o el sistema linfático, otras
residen en su lugar.
Dos tipos de reacciones inmunitarias:
 Inmunidad química: implica anticuerpos específicos: proteínas que reconocen a los
antígenos (proteínas que se encuentran en la superficie de los microorganismos
infecciosos que permiten reconocerlos) y ayudan a destruir a los microorganismos
invasores. Un tipo de anticuerpo, las inmunoglobulinas (un receptor determinado de ésta
se une con un antígeno determinado), son liberados por los linfocitos B que se producen
en la médula ósea. Cuando la estirpe de los linfocitos B detecta la presencia de una
bacteria invasora, las células liberan sus anticuerpos, los cuales se unen a los antígenos,
éstos destruyen a los invasores directamente o atraen a otros leucocitos para que los
destruyan.
 Inmunidad celular: la producen los linfocitos T que se forman en la glándula timo. Dichas
células también producen anticuerpos, pero estos permanecen unidos a la superficie
externa de su membrana. Defienden al organismo de virus, bacterias, hongos, parásitos.
Cuando los antígenos se unen a los anticuerpos, las células destruyen directamente a los
invasores o envían señales a otros leucocitos para que los eliminen.
En ambos tipos de inmunidad intervienen diversas células. Las cuales se comunican mediante
citocinas (sustancias químicas que estimulan la división celular), estas son liberadas por ciertos
leucocitos cuando se detecta un microorganismo invasor, hacen que otros leucocitos proliferen y
terminen con el invasor. El modo en que los grucocorticoides suprimen las respuestas inmunitarias
consiste en interferir los mensajes trasmitidos por las citocinas.
 Es razonable suponer que el mecanismo encargando de controlar las respuestas
emocionales negativas sea también el encargado de controlar la respuesta de estrés y la
inmunodepresión asociadas. (Amígdala → Hipotálamo → CRH → Hipófisis → ACTH →
Corteza suprarrenal → Glucocorticoides).
 Parte de la inmuno depresión inducida por el estrés podría estar bajo control
neural directo: la médula ósea, la glándula timo y los glanglios linfáticos reciben aferencias
neurales (no se ha comprobado que las aferencias modulen la función inmunitaria).
 El sistema inmunitario es sensible a las sustancias producidas por el sistema
nervioso (opioides cerebrales).
 
Estrés y enfermedades infecciosas: Las situaciones estresantes pueden aumentar la vulnerabilidad
de las personas frente a enfermedades infecciosas.