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Curso: Del conflicto armado a la construcción

de paz
Manuela Jaramillo Medina
CC 1016101351

Avatares de los procesos de paz en Colombia

Esta sesión inicia con la intervención de Álvaro Villarraga, quien para introducirnos
al tema general comenta que Colombia ha tenido en su historia recurrentes
conflictos armados pero también recurrentes experiencias de acuerdos de paz, de
amnistías, y de reincorporación de excombatientes, expresa que somos un caso
agravado y que somos la única guerra que persiste después de 74 años desde
1946 estamos inmersos en una violencia politico-social. Álvaro reafirma lo que
menciona su artículo, “En Colombia se han sucedido dos fases históricas de
conflictos bélicos y expresiones de violencia generalizada: La primera corresponde a
la guerra irregular y la violencia degradada entre conservadores y liberales que
comenzó entre 1946 y 1948 y se superó mediante los acuerdos entre dirigentes de
estos dos partidos en 1957. La segunda fase corresponde a la confrontación entre el
Estado y las guerrillas de izquierda, que se originó en 1964 pero tuvo raíces en el
período anterior. El cierre parcial de este ciclo se dio con los pactos de paz al inicio
de los años noventa y ahora se busca su finalización definitiva” (Villarraga, 2016).
Además de lo anterior aprendí que el presidente Balisario Betancour en su gobierno
entre 1982 y 1986 fue el primero en adoptar una política de paz, donde planteó una
reforma constitucional con el proceso de paz, además impulsó planes de desarrollo
y zonas de rehabilitación en conflicto, durante este gobierno nace en 1982 la ley de
amnistía 35 “por la cual se decreta una amnistía y se dictan normas tendientes al
restablecimiento y preservación de la paz”, con esta ley, ​2.000 excombatientes
fueron acogidos en la amnistía, también por primera vez hubo comisión de paz y
mesas de negociación de paz y hubo por 3 años acuerdos de tregua bilateral. Se
podría decir que este gobierno marcó el inicio de los avatares de los procesos de
paz en Colombia.
Continua Edwar Cobos mencionando que el movimiento nacional de autodefensas
campesinas es reconocido como una fuerza contrainsurgente aliada con el estado, y
aunque afirma que sí hubo complicidad, no se reconocen como paramilitares ya que
menciona que en su gran mayoría son civiles campesinos, que se lanzan en armas
por la agresión de las guerrillas comunistas y por la ausencia del estado. Afirma que
“son hijos de un estado indolente e irresponsable que permitió que sucediera la
agresión de la forma en la que se dio” y declara que la naturaleza de su surgimiento
es eminentemente político. Con esto, se puede cuestionar si realmente las bases de
las AUC ingresaron meramente por ideales políticos, ya que es muy probable que,
por ejemplo, hayan ingresado campesinos que necesitaban los ingresos que
ofrecían en este grupo armado, además, muchas personas es posible que
estuvieran ahí por “venganza” hacia las masacres ocasionadas por las FARC,
¿Hasta qué punto la ​guerra con los diferentes grupos armados de Colombia, ha
tenido intereses meramente políticos? ¿Históricamente han tenido ideales
completamente adversos?
Edwar también afirma que paralelo al inicio del proceso de paz con el presidente
Pastrana y las FARC en el Caguán a finales de los 90, las AUC le enviaron
comunicaciones a Pastrana en las que mostraban sus deseos de en una mesa
paralela avanzar en el proceso de paz, sabiendo que difícilmente ese acuerdo con
las FARC podría tener éxito, Edwar expresa que las AUC entendieron que el espiral
de violencia tenía que terminar y que era necesario que para que ese acuerdo
funcionara también se tenían que desmovilizar, también hace especial énfasis en
que debería darse ese reconocimiento en la historia de que gracias al acuerdo que
se realizó con las AUC se rompió con el espiral de violencia. Esta afirmación que
hace Edwar también me deja muchas inquietudes ya que en mi opinión, el espiral de
violencia en Colombia continuó y aún continúa, además es bien sabido que el
acuerdo de paz que intentó llevar a cabo Pastrana no funcionó sino que el estado se
entrenó mejor militarmente para poder quitarle poder a las guerrillas de las FARC,
pero esto en mi opinión con el tiempo ha generado más masacres y más guerra.
Para finalizar Manuela Marín nos invita a entender que la historia del conflicto
político social y armado del país ha sido también la búsqueda de la paz y así mismo
los avatares han tenido que ver con esas situaciones más críticas que ha vivido
nuestro país, debemos entender el proceso de paz como un proceso que nunca ha
terminado y que se ha alimentado de diferentes procesos, pero que nos ha dado en
medio de todo la esperanza de poder vivir algún día en paz.

Referencias

● Villarraga, Á. (2016, 26 septiembre). ​La paz en Colombia: sesenta años de


éxitos y fracasos​. Razón Pública.
https://razonpublica.com/la-paz-en-colombia-sesenta-anos-de-exitos-y-fracas
os/