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Metodologías Ágiles Vs Metodologías Tradicionales

Las Metodologías Ágiles se orientan a la obtención rápida de resultados y a la


satisfacción del cliente, se prescinde de la excesiva burocracia y se tiende a la
simplicidad y a la mejora continua tanto del producto del Proyecto como del propio
proceso de gestión del Proyecto con entregas tempranas, continuas y con valor
Índice de contenidos.
 La Gestión de la Incertidumbre del Proyecto
 La Gestión del Cambio del Proyecto
 La Gestión de los Equipos de Proyecto
 Los Procesos de la Dirección de Proyectos
La Gestión de la Incertidumbre del Proyecto

Proyectos con alta incertidumbre y equipos de Proyecto pequeños y


experimentados, donde el grado de criticidad es elevado y donde la interacción es
necesaria

La gestión de la incertidumbre en la gestión tradicional de Proyectos: tratamos de


controlar la incertidumbre del Proyecto para que, en la media de lo posible, esta
disminuya. Lo intentamos definiendo todo el Proyecto desde el
principio, estableciendo un plan detallado del Proyecto, con contratos estrictos y
teniendo controlados todos los parámetros de control del Proyecto, la calidad, el
tiempo, los costes, etc.
En la gestión tradicional de Proyectos: contemplamos la incertidumbre inherente al
Proyecto y establecemos parámetros de priorización desde el principio del
Proyecto hasta el final, podríamos tener que enfrentar numerosos  problemas a lo
largo del Ciclo del Proyecto.
La gestión de la incertidumbre del proyecto en las metodologías ágiles: las
metodologías ágiles proponen un modelo más adaptativo respecto a la
incertidumbre del Proyecto, en el que contemplemos el modelo de refactorización,
construir el Proyecto sobre lo ya hecho a base a agregar valor a lo que ya
tenemos hecho, poco a poco, paso a paso.
Trabajar sobre unas funcionalidades básicas: en lugar de establecer un plan
detallado de todo el Proyecto lo que hacemos es trabajar sobre unas
funcionalidades básicas que se definen al inicio del Proyecto y que, poco a poco, y
teniendo en cuenta el parámetro just in time para que no haya puntas excesivas o
descontroladas durante el proceso, conseguir un flujo continuo para realizar
entregas del Proyecto y establecer mejoras en el Proyecto.

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En lugar de contratos estrictos: procuramos tener una relación continuada con el
cliente del Proyecto incluso, en algunas ocasiones. llegamos a contratos de
alcance variable que nos conviertan no tanto en un proveedor como en  un partner
de nuestro cliente con el objetivo de poder agregar valor y detectar el error cuanto
antes para poder resolverlo y mejorarlo.

La Gestión del Cambio del Proyecto

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En las metodologías ágiles el cambio forma parte del proceso natural del proyecto
sirviéndonos como aprendizaje continuo

Como tratan las metodologías tradicionales la gestión del cambio: Pensamos que


el Proyecto está perfectamente definido desde el inicio hasta el final y, por lo tanto,
el Proyecto no debería tener muchos cambios pero, siempre los hay y además
cuando hay cambios no suele haber una correcta retroalimentación con el cliente
del Proyecto, esto puede acarrear un desfase importante en el proyecto.
En las metodologías ágiles: pensamos que el cambio es algo normal en los
proyectos, es más, es necesario, por tanto mientras que en la metodologías
tradicionales su naturaleza es resistirse al cambio en las metodologías ágiles el
cambio forma parte del proceso natural del proyecto, sirviéndonos como
aprendizaje continuo, tanto para el proyecto en vigor, como para proyectos futuros.
La continua relación con el cliente ayuda a integrar los cambios: el desfase de
Proyecto que hemos comentado en las metodologías predictivas no ocurre o se
minimiza con las metodologías ágiles, porque continuamente vamos a estar
teniendo relación con el cliente y retroalimentándonos para saber que lo que le
estamos entregando es lo que nos han pedido y que es lo que realmente se busca
con la realización del proyecto y, por lo tanto, los entregables del proyecto están

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aportando valor al cliente.

La Gestión de los Equipos de Proyecto

Las metodologías ágiles enfocan la gestión de los proyecto a las personas

Las metodologías ágiles enfocan la gestión de proyectos a las personas: uno de


los principios básicos que estructuran y diferencian ambas metodologías (ágiles vs
tradicionales) es que  las metodologías ágiles enfocan la gestión de los proyecto a
las personas, recordemos que el principio básico del manifiesto ágil es que las
personas y su interacción están por encima de los procesos.

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En las metodologías ágiles el cliente del proyecto forma parte del equipo de
proyecto: entendemos a las personas  que forman parte de nuestro equipo como
clientes internos del proyecto y entendemos como clientes externos a aquellas
personas que nos solicitan el proyecto. Por tanto, el cliente del proyecto, de alguna
manera, forma parte del equipo de proyecto, lo hace en la medida en que lo
tenemos en cuenta como una persona con la que interactuar continuamente.
La auto-organización del proyecto ágil: dentro de las metodologías ágiles debemos
considerar la auto-organización para el proyecto, mientras que en las
metodologías tradicionales se busca tener un control centralizado en el project
manager.
El equipo de proyecto: en las metodologías tradicionales tratamos de fomentar una
competición individual con un beneficio individual lo cual conlleva, en caso de
error, a castigos y penalizaciones, si bien es cierto las buenas prácticas
recomiendan remuneraciones y recompensas. El caso de las metodologías ágiles
la filosofía es totalmente diferente, trabajamos en equipo, nuestro objetivo es
generar un flujo de valor continuo para el cliente del proyecto y generar una
colaboración, en lugar de una competencia, para conseguir un beneficio común.
Combatir el error: en las metodologías ágiles no se penaliza el error ni se penaliza
el fallo sino que tratamos de identificar el error, identificar la causa del error y
poner soluciones para el bien del proyecto y del cliente. Las evaluaciones en las
metodologías ágiles, por tanto, no son individuales sino que hay evaluación de
trabajo en equipo, luego se verá quién ha trabajado más o menos pero el objetivo
es común si ganamos, ganamos todos y, si perdemos, perdemos todos.
Equipos multifuncionales: para lograr el flujo continuado que persiguen las
metodologías ágiles, responsabilidad + motivación + colaboración + trabajo en
equipo, debemos fomentar una vía de comunicación directa entre todos los
implicados en el proyecto en la que todo el mundo se sienta involucrado incluido el
cliente, donde consigamos motivar y retener el talento y en la que la
responsabilidad en el proyecto sea adquirida por compromiso, en vez de ser
asignada por un project manager, evitando puntas de trabajo desequilibradas y
evitando convertirnos en equipos de especialistas porque en las metodologías
ágiles buscamos crear equipos  multifuncionales.
La multifuncionalidad en los proyectos: es algo muy potente si está bien
gestionado, cuando se necesita un recurso para el proyecto demasiado
especializado, siempre vamos tener la opción de solicitarlo como externo al
equipo, mientras que si todas las personas del equipo de proyecto intentan
aprender cada día de lo que hacen los demás y se echan una mano las unas a las
otras, al final, acabaremos convirtiéndolos en un equipo muy potente, además de
tener a un personal muy motivado.

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Los Procesos de la Dirección de Proyectos

Trabajamos con entregas incrementales e integraciones continuas estableciendo


un proceso sobre básicos

En las metodologías tradicionales: nuestro objetivo es orientarnos al proceso,


establecer parámetros que, independientemente de donde se apliquen, puedan
funcionar.
En las metodologías ágiles: lo que queremos determinar es un marco de actuación
que sea adaptativo, dependiendo del entorno, del equipo, o del contexto en el que
nosotros nos vayamos a mover.

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En el modelo de desarrollo en cascada tradicional: es compleja la vuelta atrás en
el proyecto para conseguir una correcta gestión de costes y eficiencia en los
procesos, nos debemos desdecir de lo establecido previamente y debemos
modificar las lineas bases afectadas por el cambio que se ha producido en el
proyecto
En las metodologías ágiles: trabajamos con entregas incrementales e
integraciones continuas estableciendo un proceso sobre básicos, en ágiles
podremos reencaminar el proyecto rápidamente cuando las cosas no estén
funcionando como teóricamente estaba previsto en el inicio del proyecto.
En la metodología tradicional: priorizamos en base a la visión propia de la
dirección del proyecto y no siempre en base a la visión del negocio, mientras que
en las metodologías ágiles priorizamos más en base a las necesidades del cliente
del proyecto en cada momento. Esto nos hace llevar unos costes más ajustados
porque, como establecemos sobre mínimos no con documentación ni detalles
exhaustivos sino en base a funcionalidades y utilidades del cliente, estos costes
serán más ajustados y serán más fácil escalarlos y obtener beneficios con el
proyect0.

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