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UNIDAD 2. CLASE DICTADA.

Prof. Aida Páez

REPASO DE LAS TOPICAS Y COMPLEJO DE EDIPO DE LACÁN.


Buenas tardes, hoy continuaremos con temas de la Unidad 2. Pero es importante que
hayan quedado claros los contenidos de la clase pasada.

La Psicopatología se la define “como el estudio de las alteraciones mentales desde el


punto de vista psicológico. Por lo tanto, deberemos profundizar cuáles son los procesos
psíquicos que debemos estudiar, cómo se forman, en qué momento aparecen en el psiquismo
etc, para recién profundizar en sus alteraciones.

Por otra parte, lo que dejé como conclusión, marca el inicio de uno de los temas de esta
unidad, que es la constitución del Yo. “la conducta de una persona, no depende absolutamente
de su voluntad consciente, hay fuerzas internas que fueron marcando ciertos rasgos que lo
hacen diferente.

Para iniciar el tema partiremos de la segunda tópica y las características de las distintas
instancias. Intentaré hacer un resumen de los aspectos más importantes, pero uds deberán
profundizar con lectura de bibliografía de Ps profunda. Luego antes de entrar de lleno en la
constitución del Yo, realizaré una evaluación sobre el tema.

REPASO DE 2°TOPICA.

La segunda teoría tópica, es una modificación que Freud hace a su concepción del psiquismo,
cuando poco a poco, se va instalando en su teoría la noción de un Yo, que es un yo que tiene
el privilegio de relacionarse con el mundo exterior y el mundo interior y tienen la función de
mediar los conflictos entre las instancias. Freud se da cuenta que hay una parte del psiquismo
expresada en el discurso de los sujetos, cuando alguien dice,” es más fuerte que yo”, esto se
refiere a las pulsiones, a lo que el sujeto no puede parar de hacer, a una imposición de la
pulsión, como si no fuera Yo sino eso otro que es Ello.

ELLO. Freud dice el Ello es el reservorio de las pulsiones donde están las tendencias sexuales,
agresivas y representaciones reprimidas. Cuando nace el bebé es puro Ello, pura pulsión y es
incapaz de hacer una diferenciación yo-no yo. Esta instancia es totalmente inconsciente y por lo
tanto su funcionamiento también se rige por el proceso primario (energía psíquica circula
libremente entre representaciones) El Ello busca la satisfacción inmediata de las tensiones que
aparecen porque está regulado por el principio del placer-displacer. Y las características de las
representaciones pulsionales y reprimidas, es que son atemporales (hay representaciones o
ideas de distintos momentos de la vida del sujeto) no existe una representación NO, (principio
de no contradicción).

El YO : Instancia psíquica actuante y que aparece como mediadora entre el ello ,el super yo y
la realidad . Intenta conciliar las exigencias normativas y punitivas del Superyó, como asimismo
las demandas de la realidad con los intereses del Ello por satisfacer deseos inconscientes. Es la
instancia encargada de desarrollar mecanismos que permitan obtener el mayor placer posible,
pero dentro de los marcos que la realidad permita. Es además la entidad psíquica encargada de
la defensa, siendo gran parte de su contenido inconsciente. (mecanismos de defensas, ej
represión, desplazamiento, sublimación entre otros).

SUPER YO. Es la instancia heredera del complejo de Edipo, es decir al finalizar el complejo, éste
queda en el sujeto como identificación a los padres. Después más adelante en sus
investigaciones dirá Freud que es al súper yo de los padres. Es ahí donde está como vigilante,
juez, policía, que juzga lo que es correcto o no, es lo que Freud llamó la conciencia moral. El
super-yo tiene una cara, en la cual trata de reconciliar, como un padre, el deseo del sujeto a las
normas sociales, a la ley, pero tiene otra cara. Esta parte del superyó empuja al sujeto, en alianza
con el Ello, a la transgresión, como modo de ejercer el castigo, su crueldad, porque al fin al cabo,
esta instancia también proviene del Ello, ya que esta es la primera instancia que se instala en la
subjetividad, y es la conquista por la educación (mundo exterior) que va transformando parte
del Ello en Yo, y desde acá se instalará ,como una cuestión de ideal social, el superyó. Este último
tema trataremos en clases siguientes.

Glosario: Instancia: acto y resultado de instar (es decir, de reiterar o ser insistente en una
petición, urgir la rápida ejecución de algo)

Bibliografía consultada. https://www.youtube.com/watch?v=NNVuxWSb81g&feature=share.

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Repaso: Los tres tiempos del Edipo lacaniano.

Por Hernando Bernal

El Edipo lacaniano se divide en tres tiempos; son tiempos lógicos, no cronológicos, que
nos ayudan a pensar la clínica y la constitución del sujeto.
En el primer tiempo del Edipo.

El niño es el objeto de deseo de la madre. ¿Qué desea la madre? La respuesta es: el falo. Ella
siente su incompletud, su falta, su castración en la medida en que le falta el falo. Esto es lo que
hace que la mujer que desea ser madre busque un hijo que la haría sentirse completa; ella
simboliza el falo en el hijo inconscientemente, es decir, produce la ecuación niño = falo. El niño,
a su vez, se identifica con aquello que la madre desea, se identifica al falo; él es el falo para la
madre y la madre pasa a ser una madre fálica, completa, a la que no le falta nada. En este primer
tiempo del Edipo está en juego lo que Lacan denomina la tríada imaginaria: el niño, la madre y
el falo; el falo cumple aquí con su función imaginaria: crearle la ilusión al sujeto de que está
completo. La madre se siente plena, realizada, completa con su posesión (Bleichmar, 1980).

Segundo tiempo del Edipo.

Interviene el padre, pero más que el padre, interviene la Función paterna. El padre, o la persona,
situación, que cumpla con su función, interviene privando al niño del objeto de su deseo -la
madre-, y privando a la madre del objeto fálico -el niño-. El niño, entonces, gracias a la
intervención del padre, deja de ser el falo para la madre, y la madre deja de ser fálica. Esto último
es lo más importante de este segundo tiempo: que la madre deje de sentirse completa con su
posesión, que se muestre en falta, deseando, más allá de su hijo, a su esposo, o alguna otra cosa,
es decir, que ella se muestre en falta, castrada, deseante. Si esto no sucede, el niño queda
ubicado como dependiente del deseo de la madre, y la madre se conserva como madre fálica
(Bleichmar, 1980).

La pérdida de la identificación del niño con el valor fálico es lo que se denomina castración
simbólica; él deja de ser el falo y la madre deja de ser fálica, ella también está castrada; es decir
que la función paterna consiste en separar a la madre del niño y viceversa. Es por esto que se
dice que el padre, en este segundo tiempo, aparece como padre interdictor, como padre
prohibidor, en la medida en que le prohíbe al niño acostarse con su madre, y le prohíbe a la
madre reincorporar su producto (Bleichmar, 1980).
Él entonces tiene como función transmitir una ley que regule los intercambios entre el niño y su
madre; esa ley no es otra que la ley de prohibición del incesto, ley que funda la cultura y regula
los intercambios sociales.

En el tercer tiempo del Edipo, producida la castración simbólica e instaurada la ley de


prohibición del incesto, el niño deja de ser el falo, la madre no es fálica y el padre… ¡tampoco!,
es decir, el padre no “es” la ley -lo cual lo hace parecer completo, fálico-, sino que la representa
-padre simbólico-. En este tercer tiempo del Edipo se necesita de un padre que represente a la
ley, no que lo sea, es decir, se necesita de un padre que reconozca que él también está sometido
a la ley y que, por tanto, también está en falta, castrado. En este tercer tiempo del Edipo, el falo
y la ley quedan instaurados como instancias que están más allá de cualquier personaje
(Bleichmar, 1980); ni el niño, ni la madre ni el padre “son” el falo; el falo queda entonces
instaurado en la cultura como falo simbólico. El Edipo, por tanto, es el paso del “ser” al “tener”.

De ser necesario vuelvan y lean bibliografía ya trabajada en materia anterior sobre


psicoanálisis.

Me despido, nos encontraremos en la próxima clase.

Prof. Lic Aida Páez

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