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Alumnos:

- Anthony Yohel Carrera Martinez 20150500C


- Ayrton Fabio Coronado Huaman 20142214E

INGENIERÍA CIVIL PREHISPÁNICA

Los conceptos básicos


La ingeniería moderna está fundamentada en dos conceptos básicos: el eficiente uso de los
recursos disponibles y la efectividad de la obra. Un análisis de las obras públicas
prehispánicas, nos muestra que los antepasados han respetado estos dos principios casi al
pie de la letra. Sabemos que las herramientas disponibles en esa época eran muy sencillas:
nada de hierro, algunas de cobre y otros metales y la mayor parte eran de piedra y de madera.
Tampoco había medios de transporte sofisticados, sólo algunos animales de carga en
algunas zonas. La mayor fuerza de trabajo era producida manualmente por los trabajadores,
el cual nos parece, era un recurso bastante abundante, al menos cuando la organización
política era suficientemente fuerte para asegurar su movilización. Otro recurso que podemos
considerar que era abundante, en comparación a la actualidad, es “el tiempo”, porque el
periodo de construcción de muchas obras prehispánicas hay que contarlos no en años, sino
en décadas o siglos.

La solución encontrada por los ingenieros antiguos, al menos en algunas obras, para un
problema tan complejo de control laboral, era la técnica de dividir la construcción en
segmentos o tareas, independientes (a modo grosso), pequeñas y sencillas de cumplir. Tal
vez las tareas eran organizadas competitivamente para acelerar el trabajo. Los trabajos de
unificación de segmentos y terminación de la obra deberían entregarse a los equipos
especializados. La segmentación de una obra obligaba a los diseñadores a sacrificar la
complejidad estructural de la misma, aunque hay evidencias como en la Huaca de la Luna
del Perú (Uceda et al. 1994) donde los elementos arquitectónicos de una etapa fueron
aprovechados de otra manera en la próxima.

La efectividad de un proyecto se mide, por la efectividad a largo plazo de la solución que se


ha dado al problema inicial. Para analizar este aspecto debemos tomar en cuenta las
realidades de las sociedades antiguas y sus aspiraciones. Tomando como ejemplo el Estado
Inca, su deseo de emprender una obra tan monumental como su gran sistema vial, de más
de 23.000 km de extensión, estaba basado en mantener una comunicación rápida, entre la
capital y los remotos territorios de su inmenso imperio. Las vías bien diseñadas, abastecidas
por numerosos tambos, podía sostener un rápido sistema de correo a través de los “chasquis”
que, por ejemplo, comunicaba entre Quito y Cuzco en menos de 5 días, una rapidez que se
ha podido superar sólo después de algunos siglos (von Hagen 1977). La vasta llanura
alrededor del lago Titicaca hoy gran parte está abandonada, por la falta de drenaje y el
problema grave de las heladas. Granjas experimentales, construidas imitando el sistema de
camellones que cubrían miles de hectáreas en el tiempo pasado, han mostrado no sólo una
resistencia a las heladas, sino también cosechas muy superiores a las que se obtienen
usando técnicas modernas (Kolata 1991).

Algunas obras prehispánicas, especialmente del tipo “desarrollo agrícola”, muestran su


eficacia a muy largo plazo y aún hoy mantienen sus utilidades. En la costa del Perú, los
sistemas agrícolas de riego y de agua subterránea, siguen siendo aprovechados por los
campesinos desde hace muchos siglos. El secreto de su efectividad y continuidad depende
de la comprensión de la técnica de parte de los usuarios, la necesidad de la misma para su
supervivencia y la factibilidad de la operación y el mantenimiento del sistema.
Para ilustrar estos conceptos, hoy en día quedan aún en pie algunas construcciones
importantes que nos muestran su destreza en la ingeniería civil.

2. CONSTRUCCIONES IMPORTANTES PREHISPÁNICAS

2.1 PERIODO LÍTICO

Bandurria
El sitio arqueológico de Bandurria se encuentra ubicado en el distrito de Huacho, provincia de
Huaura, Departamento de Lima en el Perú, en la zona denominada Playa Chica a la altura
del kilómetro 141 de la carretera Panamericana Norte. La zona arqueológica fue descubierta
en abril de 1973 por causa de una inundación que sacó a flote una serie de fardos funerarios
y vestigios arqueológicos el Ing. Domingo Torero Fernández de Córdova, en compañía de su
padre, Don Domingo Torero Arrieta fueron quienes observaron los fardos flotando en el mar,
y ocupa un área de 54 hectáreas y viene siendo estudiada por un equipo liderado por el
arqueólogo Alejandro Chu, egresado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de
Lima. El área se ha dividido en dos sectores, el Doméstico y el Monumental.
Lamentablemente la irrigación de unas labores agrícolas cercanas al sitio han provocado la
destrucción de la mayor parte de las evidencias arqueológicas del sector Doméstico y el sitio
se encuentra ocupado por varias familias. El sector Monumental posee cuatro pirámides
escalonadas y seis montículos pequeños. Por la estructura de sus construcciones se supone
que hubo conexión con la zona vecina de Caral. Las construcciones de Bandurria fueron
elaboradas con canto rodado unido con argamasa de barro, lo que les da unas características
únicas, pues los demás sitios se han construido con piedra tallada en bloques.
Figura 1: Arquitectura monumental en Bandurria.

2.2 PERIODO ARCAICO

Caral

Ésta ciudad está considerada actualmente como la más antigua de América. Su


antigüedad se remonta a 5 000 años, es decir unos 3 000 años a.C., muy anterior en el tiempo
a la cultura Olmeca, en México, surgida sobre el 1 200 a.C., considerada hasta hace poco
como la cultura más antigua de América.

Caral está situada a unos 200 km al norte de Lima, sobre el valle del río Supe. A partir del
año 1 905 comienzan a investigarse los asentamientos en el valle del Supe, pero no es hasta
1 997 que se presenta el primer trabajo sobre La Ciudad Sagrada de Caral, siendo declarada
patrimonio de la humanidad el año 2009, en Sevilla.

Desde hace más de 50 siglos, los antiguos constructores, especialmente de la costa peruana
-donde hay mayor actividad sísmica-, tuvieron que luchar para proteger las construcciones de
la frecuente ocurrencia de terremotos que nos acompañan desde siempre, con muertes y
pérdidas materiales.

Tras largos estudios se concluyó que los habitantes de Caral – Supe elaboraron shicras para
cimentar la construcción de pirámides como técnica de construcción antisísmica que son
bolsas hechas con fibra vegetal que son rellenadas, generalmente, con rocas de diferentes
tamaños.

Los resultados fueron reportados a la autoridad del complejo arqueológico el año 2011. Un
año después se presentó un artículo en la XI Conferencia Internacional sobre el Estudio y
Conservación del Patrimonio Arquitectónico de Tierra (Lima, 2012), que destacaba el
comportamiento sismorresistente de los núcleos de las pirámides de Caral.
Figura 2: Shicras en Caral

Figura 3: Una pirámide de Caral, con su plazuela circular.

2.3. PERIODO FORMATIVO

Sechin
El sitio arqueológico de Sechín, llamado también Cerro Sechín, está ubicado en la provincia
de Casma del departamento de Áncash, en el Perú, a una altitud de 90 msnm (metros sobre
el nivel del mar) y a cinco km de la ciudad de Casma, capital de la provincia, cerca de la
confluencia de los ríos Sechín y Casma

Descripción de su estructura
El Cerro Sechín ha sido objeto de una excavación y estudio muy riguroso. Se han reconocido
dos edificios principales, uno hecho en barro y otro en piedra. El de barro o adobes, el más
antiguo, muestra remodelaciones en tres fases, que han sido fechadas entre los años 2400 y
2300 a. C. O sea, prácticamente cubriendo a esta estructura de barro, se eleva un edificio de
piedra, cuya característica más importante es su fachada de bloques líticos decorados con
relieves, que representan a “guerreros-sacerdotes” y cuerpos mutilados, que se consideraban
ofrendas a los dioses. Este edificio de piedra se terminó de construir antes de año 2000 a. C.
pero permaneció en uso aproximadamente hasta el 1500 a. C. Es decir, es anterior a la cultura
Chavín.
Aunque la zona ocupa aproximadamente cinco hectáreas, la zona de monumentos se agrupa
en una sola hectárea. Básicamente, como ya quedó dicho, está constituido por un edificio
principal o central, hecho de piedra, que encierra a otro edificio o estructura de adobes
cónicos. Flanqueando el conjunto se hallan otros dos edificios (edificio A y edificio C) y dos
plataformas (plataforma Julio César Tello y plataforma Rafael Larco).

El edificio principal es rectangular, con esquinas redondeadas y con un muro perimétrico de


monolitos o estelas grabadas, que es de construcción más temprana. Una doble escalera
lleva a su cima, a unos 4 metros de altura, pero ya no existen allí edificios pues fueron
arrasados por los aluviones.

El edificio interior de adobe tiene por lo menos dos fases constructivas identificadas en las
cuales la decoración principal de la primera fase son dos felinos policromos representados de
perfil flanqueando el acceso a la cámara sagrada, dos peces realizados mediante líneas
incisas sobre la pared de barro todavía húmedo ubicados en la fachada norte de la segunda
fase constructiva y otra figura, representando a un hombre boca abajo y sangrando.

Figura 4: Cerro Sechín.

Figura 5: Vista amplia de Cerro Sechín.

Chavín de Huántar
Ésta importantísima cultura surge a partir del 1 200 a.C. y permanece hasta el 200 a.C.
Además de las más antiguas, es sin duda la cultura de mayor influencia en todo el Perú,
aparte de la cultura Inca, y se considera como la cultura madre de la civilización andina. Se
asienta en la provincia Huari del actual departamento de Ancash, en el
centro del país, sobre la cordillera de los Andes a 3 177 m.s.n.m.

El sitio arqueológico de Chavín constituye uno de los monumentos arqueológicos más


importantes del Perú, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1 985. Su centro
ceremonial en “U” es un conjunto de edificios piramidales fundamentados sobre una extensa
red de galerías subterráneas con varios niveles, constituido por dos templos principales, el
nuevo y el viejo y unas plazas hundidas en cuyas paredes hay incrustadas una serie de
“Cabezas Clavas”.
Todos los templos fueron construidos en piedra, y en algunos casos se emplearon rocas con
diferentes tonalidades para reflejar zonas de luz y sombra. El nivel constructivo es altísimo,
como lo prueba el hecho de que estas construcciones hayan llegado hasta nuestros días sin
grandes daños. La red de galerías subterráneas es sumamente compleja y denota un alto
grado de conocimiento. En su interior sorprenden estratégicos haces de luz, procedentes del
exterior que crean una penumbra que permite caminar con cierta seguridad por ellos. Las
condiciones acústicas de estas galerías son inmejorables, y puede escucharse la voz de una
persona situada a gran distancia.

Figura 6: Centro ceremonial de Chavín de Huantar


Figura 7: Galerías subterráneas

2.4. DESARROLLOS REGIONALES

Mochicas.
La civilización Moche, surge sobre los 300 a. C. y permanece hasta los 700 d.C. Ocuparon
los valles de la costa norte peruana, Moche, Chicama y Virú, todos ellos en el departamento
Libertad, llegando inclusive hasta Lambayeque al norte.
Es sin duda, después del imperio Inca, la cultura precolombina más conocida dentro y fuera
del Perú, gracias al descubrimiento de la tumba del Señor de Sipán, equiparable en cierto
modo a la tumba de Tutankamon en Egipto, y supuso un hito transcendental en el
conocimiento de las culturas peruanas.
Como base de sus construcciones utilizaron el adobe, el cual moldeaban en piezas de
pequeño tamaño con el que construían sus edificaciones. De sus construcciones destacan
las Huacas del Sol y la Luna, situadas en un área próxima a la ciudad de Trujillo, que se
presume fue su capital o principal centro.

Huacas de Moche
En la huaca Vichanzao, en el valle del río Moche, de la cultura Moche (fases III - IV,
aproximadamente 200 a.C. - 550 d.C.) el cuerpo de la estructura, de 5m de altura, fue
construido enteramente con bloques de adobes moldeados, que variaban en peso desde 13
a 20 kg y en tamaño desde 27 x 19 x 11cm a 35 x 20 x 15cm (Pérez 1994). Ellos fueron
colocados con mortero de barro en hileras alternas de soga y cabeza, formando angostas
paredes independientes. Las juntas entre paredes estaban rellenadas con pedazos de adobe
y pequeñas piedras. Muchos adobes muestran distintas marcas, que eran atribuidas a
distintos grupos de fabricantes.
Moseley y su grupo (Moseley 1975, Hastings y Moseley 1975) estudiaron detenidamente la
incidencia de estas marcas de fabricación, en las huacas del Sol y de la Luna, consideradas
como la cuna de la cultura Moche y construidas totalmente de bloques moldeados. La huaca
del Sol, de 342 x 159m de base y 28m de altura, necesitaba unos 143 millones de bloques y
la de la Luna, de 95 x 85m de base y 23m de altura, más de 50 millones. Los bloques estaban
colocados en muros independientes de 0,4 - 2,0m de ancho, los cuales a su vez también
estaban segmentados, a veces formando columnas verticales. Sorprendentemente, los
investigadores no encontraron las juntas de segmentos rellenados, como en la huaca
Vichanzao. En 85% - 95% de los segmentos investigados, cada uno contenía adobes del
mismo suelo, con la misma marca y los contiguos segmentos, marcas distintas; así, Moseley
(1975) estableció que la segmentación fue utilizada para emplear simultáneamente varios
grupos independientes de trabajadores en la construcción

Más tarde, una investigación arquitectónica de la huaca de la Luna (Uceda et al 1994), aclara
que la segmentación también fue parte del diseño arquitectónico de la estructura; por ejemplo,
algunos muros de separación de una etapa se convirtieron en parte del relleno para la
próxima, el cual ahora aparece como era segmentado (Fig. ). Cuatro etapas constructivas,
prolongadas por unos 1000 años, han sido determinadas para la huaca de la Luna. Pérez
(1994) postula que las “marcas de fabricación” de los bloques también pueden ser una forma
de contabilizar de parte de los fabricantes, lo cual podría aclarar la confusión, generada por
tener apenas 97 marcas en la huaca del Sol y 31 en la de la Luna, estructuras mucho más
grandes que de Vichanzao, donde se encontraron 130 marcas. La apariencia de marcas
disminuye después de la cultura Moche. En las estructuras más complejas de Chanchán, de
la cultura Chimú, el uso de tapial fue preferido a los bloques (Pérez 1994)

Figura 8: Huaca del Sol

Figura 9: Huaca de la Luna

Figura 10: Segmentación de la huaca de la Luna

Tiahuanaco:
Esta importantísima cultura, que tanto influyó posteriormente sobre la
cultura Inca, surge hacia el año 200 a.C. y se extingue sobre el 800 d.C. o el 1 200
d.C. si se considera su periodo de alianza con la cultura Huari. Ocupa el altiplano entre
Perú y Bolivia, a 3 842 m.s.n.m.

El complejo arquitectónico está compuesto por varias construcciones arquitectónicas


importantes: Kalasasaya, Templete Semisubterraneo, Pirámide de Akapana,
Pumapunku, y Kerikala.
El templo Kalasasaya, denominación que proviene de kala=piedra y saya=parado,
erguido, Templo de las piedras erguidas, está ubicado en el centro del complejo, y
orientado astronómicamente, de modo que en los equinoccios, 21 de marzo y 21 de
septiembre, el sol nacía por la puerta principal de acceso. En el solsticio de verano,
21 de diciembre, el sol nacía por el ángulo de los muros N-E, mientras que en el de
invierno lo hacía por la esquina de los muros S-E.
Es una gran plataforma rectangular con una escalinata de acceso y muros construidos
con grandes pilares monolíticos colocados verticalmente de roca arenisca. Tiene un
patio hundido al que se descendía pasando por una puerta igualmente monolítica. En
su esquina Noroeste se encuentra la célebre Puerta del Sol, figura 11.
El nombre “Puerta del Sol” carece de sentido y fue adoptado en el siglo XIX sin
ninguna base. Está tallada en un solo bloque de roca andesítica de unos 10 000 kg
de peso.

Figura 11: Puerta de sol

El otro edificio ceremonial de importancia es el Templo Semisubterráneo, ubicado al


este del Kalasasaya. Es de sección rectangular y su piso se halla por debajo del nivel
del suelo. Las paredes interiores llevan incrustadas cabezas clavas, que recuerdan
las de la cultura Chavín, figura 12.
Figura 12: Templete semisubterráneo

La mayor edificación es la conocida como Pirámide Akapana compuesta por varias


terrazas que alcanzan una altura de ocho metros. Su planta está formada por la unión
de dos rectángulos. Tiene 194 metros de largo y 182 de ancho, con un perímetro de
800 m y una altura de 18 metros. Está constituida por 7 terrazas escalonadas
sostenidas por muros de contención diferentes para cada nivel, lo cual sugiere un
tiempo largo de construcción. Estas terrazas son separadas por muros de piedra
arenisca labrada que fueron rellenados con sedimentos y luego compactados.

Figura 13: Pirámide de Akapana

Lima:
La cultura Lima que surge en el 100 a.C. y permanece hasta el 600 d.C., cubre el
área territorial de la costa centro del Perú, desde el valle del río Chancay al norte hasta
el valle del río Mala al sur, encerrando en su interior la ciudad de Lima, de la que recibe
su nombre.
La cultura Lima desarrolla una arquitectura que se caracteriza por el empleo de
adobes de muy pequeño tamaño modelados a mano. Con estos pequeños adobes se
construían cuadriláteros cuyo interior se rellenaba posteriormente con piedras y tierra,
a modo de tapial. La unión posterior de estos cuadriláteros formaba una plataforma, y
superponiendo varias de éstas se constituía una pirámide. Esta tecnología se puede
apreciar muy bien en Huaca Pucllana, figura 14.

El sitio fue construido, probablemente, a partir de los primeros siglos de la era cristiana
pero alcanzó su apogeo a partir del siglo V. Originalmente estaba compuesto por un
conjunto de pirámides, plazas, patios y accesos en rampas, todo construido sobre la
base de barro, sea por medio de tapiales o los adobes con forma de paralelepípedo
rectangular en posición vertical que caracterizan a la cultura Lima.

La técnica constructiva predominante consiste en colocar los adobes en posición


vertical con la argamasa en la base y en la parte superior dejando a los lados
pequeños espacios vacíos; esto le da un aspecto de libros en un estante, motivo por
el cual el estudioso Pedro Villar Córdova le denominó ‘técnica del librero’. Asimismo,
los muros están formados por paneles de forma trapezoidal y tienen una ligera
inclinación que lleva a que los muros tengan la base más ancha que la cabecera,
alcanzando así un equilibrio físico y estético. Los muros pueden alcanzar hasta ocho
metros de altura (los que definen los lados de la gran pirámide) y los de la parte baja
del sitio hasta cuatro.

Figura 14: Huaca Pucllana

Otra construcción importante es el templo pintado, también conocido como Templo de


Pachacamac, es una pirámide escalonada de unos 100 m de largo por unos 50 m de
ancho. Al igual que otros edificios su base es de piedra y sus estructuras superiores
de adobe, enlucidos todo con una capa fina de barro. Se llega a su cima por un camino
en zigzag que asciende por medio de largas rampas, en donde hay dos patios
grandes. En tres de sus lados se distinguen nueve terrazas o más bien escalones,
algo curvos y de casi un metro de altura. Estas terrazas tenían originalmente sus
paredes pintadas en rojo y algunos de sus sectores presentaban figuras multicolores
que representaban personas, peces, animales marinos y plantas en rosado, amarillo
y azul verdoso. Estas pinturas, descubiertas en los años 1930, están actualmente
degradadas o borradas del todo.
Figura 14: Templo pintado

Nazca
La cultura Nazca surge en el año 200 d.C. como una continuación de la cultura
Paracas-Necrópolis, y permanece hasta el 700 d.C.

Los nazcas utilizaron como principal técnica el uso del adobe. Destaca el complejo
arqueológico de Cahuachi, a orillas del Río Grande, con más de 150 hectáreas de
superficie. Tiene un templo de corte piramidal, de terrazas superpuestas, y un palacio
de los jefes guerreros, en medio de seis barrios o complejos arquitectónicos bien
definidos. Se puede detectar dos técnicas de construcción: una con adobes de forma
cónica y otra con paredes de quincha. Son, sin embargo, pocas las construcciones
masivas y sólidas de adobe; la mayoría de las estructuras fue levantada sobre suelos
elevados y montículos, encima y alrededor de los cuales se erigieron estructuras
artificiales.

Figura 15: Complejo arqueológico de Cahuachi, atribuido a la cultura Nazca.


2.5. ESTADOS REGIONALES TARDÍOS
Chachapoyas
Esta cultura de la selva, sin duda la más desarrollada de esta región,
surge en nuestra era, en el año 700 d.C. permaneciendo hasta 1 500 d.C. Ocupa el
área meridional del departamento de Amazonas, al norte del Perú, en una zona de
difícil acceso y con poca infraestructura, motivo por el cual no ha podido ser muy
investigada, consiguientemente es todavía poco conocida porque ha tenido muy poca
difusión fuera del país e inclusive dentro de él.

La construcción más importante que muestra su ingeniería civil avanzada es Kuelap


formado un conjunto arquitectónico de piedra de grandes dimensiones caracterizado
por su condición monumental, con una gran plataforma artificial, orientada de sur a
norte, asentada sobre la cresta de roca calcárea en la cima del Cerro Barreta (a 3000
msnm.). La plataforma se extiende a lo largo de casi 600 metros y tiene como
perímetro una muralla que en algunos puntos alcanza 19 metros de altura.

Se estima que su construcción debió iniciarse hacia el siglo XI, coincidiendo con el
periodo de florecimiento de la cultura Chachapoyas, y su ocupación debió culminar
hacia mitades del siglo XVI. Sus colosales murallas y su compleja arquitectura interior
son evidencias de su función como un conjunto poblacional bien organizado, que
incluye recintos de índole administrativa, religiosa, espacios ceremoniales y de
residencia permanente.

Figura 16: Interior de Kuelap

Sicán o Lambayeque:
La cultura Sicán o Lambayeque surge en el 800 a.C. y permanece hasta el 1 400 d.C.
en que es absorbida por la cultura Chimú.
Comenzaron su desarrollo a partir de la decadencia de la cultura Mochica, siendo muy
influidos por la cultura Huari que estaba en plena expansión. Se asentaron en el
territorio que hoy ocupa el departamento de Lambayeque.
Su construcción más importante fue la fundación de la ciudad de tucume: que es el
centro arqueológico, al que la población local denomina El Purgatorio o Huaca La
Raya, está formado por docenas de pirámides prehispánicas de considerable tamaño,
que lo convierten en uno de los sitios arqueológicos más grandes de América.

La pirámide de mayor tamaño (Huaca Larga) tiene 700 m de longitud, 270 m de


anchura y 30 m de altura. Otras alcanzan los 10 a 15 m de altura. A diferencia de las
pirámides egipcias, las pirámides americanas forman grandes plataformas
superpuestas y no acaban en punta, sino que en la cima se sitúan los templos
(pirámide trunca). Actualmente las pirámides de Túcume, al igual que otras similares
de la costa norte peruana, se ven amorfas, y simulan ser grandes promontorios o
cerros naturales, cuando en realidad tenían originalmente formas geométricas; ello se
debe a los estragos de las lluvias torrenciales, que periódicamente azotan la región
como efecto del fenómeno del Niño.

A estas pirámides se accedía mediante rampas. Al pie se encuentran restos


amurallados y cementerios. Sobre algunas plataformas piramidales se hallan
construcciones de estilo inca, evidencia de la conquista incaica de siglo XV.

El material básico de construcción es el adobe rectangular pequeño. Las paredes


estaban revocadas y en algunos sectores pintados con hileras de aves y otros motivos.

Figura 17: Construcciones de adobe Tucume

Ychsma:
Es el nombre de un señorío del Antiguo Perú que floreció en la costa central del Perú,
en parte del actual departamento de Lima, entre los años 900 y 1470 de la era
cristiana, en los períodos conocidos como el Horizonte Medio y el Intermedio Tardío.
Aunque sus expresiones culturales no conformaron una unidad de estilo, se ha
extendido la denominación de cultura ichma.
Una de sus principales construcciones que demuestran su ingeniria civil son sus
pirámides truncas construidas con adobes, aunque algunas están sostenidas por una
base de piedra. En todas ellas se distingue un común patrón religioso. Estos
monumentos tienen básicamente dos características:

● El uso masivo del tapial, es decir de grandes adobes o adobones de barro


apisonado, dejándose de lado la anterior técnica de los pequeños adobes o
adobitos típicos de la cultura lima.
● La presencia de grandes rampas de acceso.

Figura 18: Pirámide con rampa de Pachacámac, típico de la cultura ichma.

Chimú
La cultura Chimú se asentó en el mismo territorio en que siglos antes existió la
cultura Mochica del 1 100 d.C. hasta el 1 440 d.C. Se expandieron solamente por la
costa, hacía el norte hasta Tumbes, en lo que hoy es la frontera con Ecuador, y por el
sur hasta el valle de Huarmey, departamento Ancash, justamente en la frontera con el
departamento Lima. Por el este no pudieron expandirse por la región de la
sierra, siendo la cordillera su límite.
La construcción de la ciudad de chan chan demuestra su destreza en la ingeniería
civil:
La ciudad de Chan-Chan, del quingnam sol-sol cuyo significado sería “Gran Sol” o
“Sol Resplandeciente”, fue la capital del reino chimú. Es una metrópoli construida con
adobe, de enormes dimensiones que pudo estar habitada por 100 000 personas
Sobre un área de 14 km2 se dispersan plazas, templos piramidales, palacios,
depósitos, talleres, y todo tipo de construcciones, incluyendo cementerios en los
alrededores.
Figura 19: Ruinas de chan chan

Incas:
Ateniéndonos a la fundación de Cuzco como el comienzo de la dinastía Inca,
puede establecerse que la cultura Inca surge sobre el 1 200 d.C., permaneciendo
hasta la llegada de los españoles y su dominación en el 1 533 d.C.
Mencionaremos algunas construcciones que muestran un poco del legado en
ingeniería civil de los incas:
- Ciudades y Construcciones Sagradas:

Machu Picchu: es el nombre contemporáneo que se le da a una llaqta —antiguo


poblado incaico andino— construida antes del siglo XV, ubicada en la Cordillera
Oriental del sur de Perú, en la cadena montañosa de Los Andes a 2430 metros sobre
el nivel del mar. Está ubicada en la región Cusco, provincia de Urubamba, distrito de
Machupicchu, sobre el Valle Sagrado de los Incas, a 80 kilómetros al noroeste de la
ciudad de Cusco, ciudad del Perú y por donde fluye el río Urubamba, río que atraviesa
la cordillera y se origina un cañón con clima de montaña tropical. Según muchos
estudiosos su nombre original habría sido Llaqtapata.
Machu Picchu es considerada, al mismo tiempo, una obra maestra de la arquitectura
y la ingeniería.

Una ciudad de piedra construida en lo alto de un "istmo" entre dos montañas y entre
dos fallas geológicas, en una región sometida a constantes terremotos y, sobre todo,
a copiosas lluvias todo el año supone un reto para cualquier constructor: evitar que
todo el complejo se desmorone. Según Alfredo Valencia y Keneth Wright «el secreto
de la longevidad de Machu Picchu es su sistema de drenaje». En efecto el suelo de
sus áreas no techadas está provisto de un sistema de drenaje que consiste en capas
de grava (piedras trituradas) y rocas para evitar el empozamiento del agua de lluvias.
129 canales de drenaje se extienden por toda el área urbana, diseñados para evitar
salpicaduras y erosión, desembocando en su mayor parte en el "foso" que separa el
área urbana de la agrícola, que era en realidad el desagüe principal de la ciudad. Se
calcula que el sesenta por ciento del esfuerzo constructivo de Machu Picchu estuvo
en hacer las cimentaciones sobre terrazas rellenadas con cascajo para un buen
drenaje de las aguas sobrantes.
Materiales
● Todas las construcciones conservadas son de granito color blancuzco,
compuesto en un 60 % por feldespato, un 30 % de cuarzo y un 10 % de mica.
Todo el material procedía de las canteras ubicadas en los contornos del complejo
incaico.
● La roca tiene entre 6 a 7 grados de dureza en la escala de Mohs. En el Imperio
esta fue trabajada con barretas y otras herramientas de bronce (no se usaba
herramientas de hierro en el antiguo Perú) y percutores de rocas más duras. Las
rocas fueron alisadas por abrasión con arena.

Figura 20: Machu Picchu

- Ciudades Civiles:

De nuevo al hablar de ciudades la primera de ellas es Cuzco, “el ombligo del mundo”,
centro del Imperio Incaico. Los Incas desarrollaron una técnica tan avanzada para
tallar las enormes piedras con que construían sus edificaciones importantes que hasta
hoy no ha podido ser igualada. La unión entre las diferentes piedras es perfecta y no
precisaban de ningún tipo de argamasa para fijar sus uniones.
Conocían perfectamente cómo construir edificaciones antisísmicas, y de hecho
muchos de los edificios levantados por los españoles se levantaron aprovechando los
muros incas como fundación.

Un asentamiento Inca importante es el Tambo Colorado, ubicado en la margen


derecha del río Pisco, departamento de Ica. También es conocido como Pucallacta o
Pucahuasi (puca=rojo en quechua). Es uno de los sitios arqueológicos mejor
conservado del Perú, a pesar de que está construido con adobes y tapial. Era uno de
los centros Incas más importantes de la costa.
Figura 21: Tambo colorado

- Las fortalezas:
La fortaleza más conocida es la existente en las cercanías de Cuzco, conocida como
Sacsayhuamán, figura 22, que se construyó para defender la ciudad de los continuos
ataques de los Chancas, aunque también cumple un objetivo ceremonial.
Se encuentra localizada sobre una colina cercana a Cuzco, a una altitud de 3 700 m,
desde donde se puede apreciar toda la ciudad perfectamente. Es una construcción
megalítica, construida con piedras ciclópeas, alguna de las cuales se ha estimado que
puede pesar más de 140 t, lo que crea el interrogante de cómo fueron capaces los
Incas de transportar piedras de ese tamaño desde las canteras hasta el lugar de
emplazamiento, todavía sin una clara explicación hasta el momento.
Tiene la forma de un puma acostado y ocupa una superficie de 3 093 hectáreas lo que
permite hacerse una idea de su enorme magnitud. Su contorno está delimitado por
una sucesión de tres muros de piedra. Fue comenzada a construir por Pachacutec,
pero no se concluyó hasta el gobierno de Huayna Cápac.

Figura 22: Sacsayhuaman

- Los caminos del Inca: Los incas construyeron una red de caminos que integraban
todo el Imperio a lo largo y a lo ancho, y todos convergían en la ciudad de Cuzco. Se
crearon cuatro caminos principales: De Cuzco a Quito (Ecuador), de Cuzco a Nazca
y Tumbes, Cuzco a Chuquiago (Bolivia), y de Cuzco a Arica (Chile), con ramales hasta
el río Maule (Chile) y a Tucumán (Argentina), figura 25. El camino más importante era
el Cápac Ñan o Camino Real que tenía una longitud de 5 200 km
e iba desde Quito a Tucumán pasando por Cuzco, atravesando alturas de hasta 5 000
m. El camino de la costa tenía una longitud de 4 000 km, y transcurría paralelo a la
costa, con numerosos ramales en dirección este que se unían con el Camino Real. El
ancho máximo de los caminos era de unos 4 m. En ocasiones el camino transcurre
por zonas muy escarpadas y fue necesario excavar los caminos en la propia rica y
construir a modo de viaductos.
Todos los caminos del incario disponían cada cierto tramo de un lugar de descanso,
donde además se almacenaban alimentos, que eran usados por el ejército en sus
desplazamientos.
Para poder cruzar los caudalosos ríos existentes en el Perú, construyeron una gran
cantidad de puentes, algunos de los cuales pueden ser considerados como
verdaderas joyas de la ingeniería, como el puente Qeswachaca (Qeswa=Quechua y
Chaca=Puente) sobre el río Apurímac. Este puente, colgante, está construido en
cuerdas elaboradas con un paja, Ichu, que se debe reponer cada cierto tiempo para
evitar su rotura por putrefacción de las fibras. El puente tiene 28 m de longitud y 1.2
m de anchura, figura 24.

Figura 24: Puente Qeswachaca

Figura 25: Camino del inca


Figura 25: Sistema viario inca
- Tipón:
Como una muestra emblemática de la sabiduría hidráulica Inca destacamos Tipón,
poblado ubicado a 23 km al sudeste del Cusco, a una altitud de 3,560 msnm,
ubicado en el distrito de Oropesa, provincia de Quispicanchis, fue un adoratorio
mayor donde se rendía culto al agua con el cuidado y la veneración que los incas
trataban a este elemento. Este complejo ha sido distinguido por la Sociedad
Americana de Ingenieros Civiles (ASCE por sus siglas en inglés) como maravilla
de la Ingeniería Civil. El respeto al entorno natural y la tecnología usada para
movilizar las aguas de los manantiales son un modelo de ingeniería hidráulica al
servicio del hombre y la naturaleza. Se destaca que es el único complejo Inca que
está en perfecto funcionamiento.

Figura 26: Templo al Agua

El reconocido historiador peruano Dr. Luis Antonio Pardo, opina que el actual
nombre de Tipón puede derivar de la palabra quechua Tímpuj, que significa “estar
hirviendo” y que hace alusión al hecho de brotar las aguas de las fuentes como si
el líquido estuviera hirviendo. Este nombre fue asignado en tiempos modernos,
pues el nombre original fue otro.
El historiador cusqueño Víctor Angles sostiene que Tipón pudo ser la Casa Real
de Yahuar Huaca, quien se retiró a este lugar, luego que desamparara al Cusco
durante el ataque de los aguerridos Chancas. Huiracocha, su hijo, se enfrentó a
los invasores y los venció entrando triunfante al Cusco, siendo coronado inca en
lugar de su padre. El cronista mestizo, Garcilaso de la Vega, relata: “El cual dio
lugar a la determinación del hijo, porque sintió inclinada a su deseo toda la corte,
que era la cabeza del reino; y por evitar escándalos y guerras civiles y
particularmente porque no pudo más, consintió en todo lo que el príncipe quiso
hacer de él. Con este acuerdo trazaron luego una casa real, entre la angostura de
Muyna y Quepicancha, en un sitio ameno (que todo aquel valle lo es), con todo el
regalo y delicias que se pudieron imaginar de huertas y jardines y otros
entretenimientos reales de caza y pesquería; que al levante de la casa pasa cerca
de ella el río de Yucay y muchos arroyos que entran en él”. Angles asume que el
lugar identificado por Garcilaso corresponde a Tipón.

Figura 27: Tipón maravilla de la Ingeniería Civil Inca

El río Watanay pasa cerca de Tipón y de él se desprenden dos riachuelos que


rodean todo el complejo, estos podrían ser los riachuelos de los que habla el
cronista inca. Otra similitud con este complejo, son los andenes que
corresponderían a los doce terraplenes existentes actualmente en el lugar.

Este admirable recreo incaico se encuentra asentado sobre una superficie sumamente
irregular. En los tiempos del incario no existieron terrenos planos ni horizontales, todo
fue modificado por los empeñosos habitantes del Tahuantinsuyo para satisfacción de
su veterano y deslucido monarca. Los principales sectores que conforman Tipón son:
Hermosas habitaciones y jardines levantados en base de megalíticos bloques de
piedra constituyeron la Casa Real que Huiracocha mandó construir como morada para
su padre Yahuar Huaca. Este es el grupo más bello y amplio del complejo, cuenta con
hermosas fuentes y canaletas que hasta el día de hoy siguen vertiendo agua, que
aflora de misteriosos y secretos canales subterráneos.
Figura 28: Canales dentro de Tipón
Una construcción ovoide a manera de torreón se ubica al sur de los andenes. Desde
este lugar se puede apreciar toda la quebrada con una vista impresionante. Los incas
alcanzaron un desarrollo impresionante en su arquitectura y especialmente en sus
construcciones hidráulicas. No hay grupo arqueológico, donde no se aprecie la
admirable conducción y distribución del agua, de tal manera que la falta del líquido
elemento no fue un problema, es más algunos de ellos aún sirven para abastecer a la
población que habita la zona actualmente.

Referencias:

Shicras: una antigua técnica de la civilización Caral que ayuda a construir viviendas
antisísmicas
https://noticiasdelaciencia.com/art/25696/shicras-una-antigua-tecnica-de-la-
civilizacion-caral-que-ayuda-a-construir-viviendas-antisismicas

LA CONSTRUCCIÓN EN EL ANTIGUO PERÚ Juan Luis Bouso Aragonés

http://www.minasyenergia.upm.es/attachments/article/631/bouso.pdf

Tipón:https://hidraulicainca.com/cusco/tipon/

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