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INSTITUCIÓN EDUCATIVA COMPARTIR Y LA PAZ

Educamos con el Corazón


2020: Jóvenes portadores de luz, buenos cristianos y honestos ciudadanos.
PASTORAL

Queridas familias salesianas, el momento por el que pasa la humanidad, es la más grande oportunidad para crecer como
familia, para reconocer el amor de Dios en nuestras vidas, la semana pasada celebramos la venida del Espíritu Santo, fuente de dones,
regalos del padre para entregar al servicio de la comunidad. El día 7 de junio celebramos a la Santisima Trinidad “Padre, Hijo y espíritu
Santo”, los invito a que como familia compartamos un momento de aprendizaje, diversión y oración, recuerda que la primera escuela
somos los padres que con nuestro ejemplo motivamos a nuestros amados hijos a vivir plenamente en el amor y alegría de Dios.

¿Qué es la Santisima Trinidad?


La Santísima Trinidad es el misterio del amor de Dios; del amor más puro y más hermoso del
universo. Más aún, es la revelación de un Dios que es el Amor en Persona, según la maravillosa
definición que nos hizo san Juan: "Dios es Amor" (I Jn 4, 8). Siempre que nos habla de Sí mismo,
se expresa con el lenguaje bello del amor humano. Todo el Antiguo y el Nuevo Testamento son
testigos de ello. Dios se compara al amor de un padre bueno y a la ternura de la más dulce de las
madres; al amor de un esposo tierno y fiel, de un amigo o de un hermano. Y en el Evangelio, Jesús
nos revela a un Padre infinitamente cariñoso y misericordioso: ¡Con qué tonos tan estupendos nos
habló siempre de Él! El Buen Pastor que carga en sus hombros a la oveja perdida; el Padre bueno
que hace salir su sol sobre justos e injustos, que viste de esplendor a las flores del campo y
alimenta a los pajarillos del cielo; el Rey que da a su hijo único y lo entrega a la muerte por salvar
a su pueblo; o esa maravillosa parábola del hijo pródigo, que nos revela más bien al Padre de las
misericordias, "al padre con corazón de madre" -como ha escrito un autor contemporáneo–, con entrañas de ternura y delicadeza infinita.
Juntos digamos: En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
—¿Qué significa lo que acabamos de hacer?
—¿A quiénes saludamos?
Lo que acabamos de hacer es el signo de los cristianos e invocamos a la Santísima Trinidad. Podemos decir que invitamos al Padre y
al Hijo y al Espíritu Santo que nos acompañe, que estén presentes no sólo en nuestra vida, sino también en todo lo que realizaremos.
Por eso, es bueno cuando nos vamos a acostar hacer la señal de la cruz. Así les pedimos a Dios Padre, a Jesús, nuestro hermano y
amigo y al Espíritu Santo, el Dios de la Unidad que velen por nosotros, que nos asista y nos guarde mientras dorminos. También cuando
nos despertamos por la mañana, hacer la señal de la cruz pidiéndoles nos acompañe durante el día. De esta forma, estaremos
acompañados de día y de noche por el Dios Uno y Trino.
JUQUEMOS EN FAMILIA
El don de las lenguas fue dado a los apostoles por medio del espíritu Santo, vamos a jugar en famila, podremos en reto nuestra habilidad
para usar adecuadamente nuestro lenguaje.

1. Nos sentamos de talmanera que todos nos podamos ver la cara.


2. Un lider de la familia elige una palabra para iniciar. Ejm (casa)
3. En orden hacia la derecha, el siguiente jugador debera decir una palabra que inicie con la ultima silaba de la palabra dada por
el lider. Ejm (Sala).
4. Y así sucesivamente cada participante debera decir su palabra… (lana, nata, tamal, malta…)
5. Quien se equivoque o demore debera decirle a cada participante una cualidad, pueden ir variando la penitencia.
Reflexiona y realiza un comparitvo de la Santisima Trinidad con tu familia.

RTA: La forma en que comparamos la santísima trinidad con nuestra familia es en el amor que dia a dia nos damos y
recibimos entre nosotros, por ejemplo, el amor con el que me ve mi hermanita cuando despierta, el amor con el que me mira mi
mama cuando despierto el amor y paciencia que mi mama y yo le tenemos a mi hermanita el amor que mi mama nos da a mi y
a mi hermanita y el amor que nos demuestran mis papas todos los días al esforzarse para que estemos bien y no nos haga
falta nada

OREMOS:
Bendice, Santísima Trinidad, a mi familia. Yo sé que Tú escuchas siempre mi oración, por ello te pido que no solo nos bendigas como
unidad, sino que tomes los sueños y anhelos individuales de cada uno de mis seres queridos y los ayudes a ser felices y que esa
felicidad se irradie en nuestra familia.
Muchas gracias, Santísima Trinidad, parapara Ti siempre sea la gloria, porque siempre nos ayudas, nos das consuelo y renuevas
nuestras esperanzas. Gracias por esas bendiciones que nos has dado y por aquellas que han de venir. Mi familia y yo te amamos, te
glorificamos, te alabamos y te coronamos como el Rey de nuestras vidas. Amen
Padre Nuestro… Ave María… Gloria…