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PROF.

JOHANNES QUASTEN
DE LA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE AMERICA

PATROLOGÍA
II

La edad de oro de la literatura


patrística griega
EDICIÓN E S P A Ñ O L A PREPARADA P O R

IGNACIO OÑATIBIA
PROFESOR DE PATROLOGÍA EN EL SEMINARIO DIOCESANO DE VITORIA

TERCERA EDICIÓN

BIBLIOTECA DE AUTORES CRISTIANOS


MADRID • MCMLXXVII
BIBLIOTECA
DB

AUTORES CRISTIANOS
Declarada de interés nacional
217
ESTA COLECCIÓN SE PUBLICA BAJO LOS AUSPICIOS Y ALTA
DIRECCIÓN DE LA UNIVERSIDAD PONTIFICIA DE SALAMANCA

LA COMISIÓN DE DICHA PONTIFICIA UNIVER-


SIDAD ENCARGADA DE LA INMEDIATA RELA-
CIÓN CON LA BAC ESTÁ INTEGRADA EN EL
ANO 1977 POR LOS SEÑORES SIGUIENTES:

PRESIDENTE :
Emmo. y Rvdmo. Sr. Dr. VICENTE ENRIQUE Y TARANCÓN,
Cardenal Arzobispo de Madrid-Alcalá y Gran Canciller de
la Universidad Pontificia
VICEPRESIDENTE: Excmo. Sr. Dr. FERNANDO SEBASTIÁN
AGUILAR, Rector Magnífico
VOCALBS: Dr. ALFONSO ORTEGA CARMONA, Vicerrector
Académico; Dr. GABRIEL PÉREZ RODRÍGUEZ, Decano de la
Facultad de Teología; Dr. JUAN SÁNCHEZ Y SÁNCHEZ, De-
cano de la Facultad de Derecho Canónico; Dr. MANUEL
CAPELO MARTÍNEZ, Decano de la Facultad de Ciencias Po-
líticas y Sociología; Dr. SATURNINO ALVAREZ TURIENZO,
Decano de la Facultad de Filosofía; Dr. José OROZ RETA,
Decano de la Facultad de Filología Bíblica Trilingüe;
Dr. JUAN ANTONIO CABEZAS SANDOVAL, Decano de la Fa-
cultad de Ciencias de la Educación; Dr. GERARDO PASTOR
RAMOS, Decano de la Facultad de Psicología; Dr. JUAN Luís
ACEBAL LUJAN, Secretario General de la Universidad Pon-
tificia.

LA EDITORIAL CATÓLICA, S. A. — APARTADO 466


MADRID • MCMLXXVII
Título de la edición original:
PATROLOGY Í N D I C E G E N E R A L
VOL. II ( 1 9 6 0 )

Spectrum Publishers. Utrecht Brussels

Págs.
PRÓLOGO A LA EDICIÓN ESPAÑOLA vn

INTRODUCCIÓN 3

CAPITULO I.—SJOS escritores de Alejandría y Egipto 8


Arrio 10
v Alejandro de Alejandría 16
Atanasio 23
Serapión de Thmuis 85
Dídimo «1 Ciego 91
Teófilo de Alejandría 108
Sioesio de Girene 214
Normo de Panópolis 123
Cirilo de Alejandría 126
APÉNDICE.—Dos papiros litúrgicos de Egipto 154

CAPITULO II.—l<os f u n d a d o r e s del m o n a q u i s i n o egipcio... 158


San Antonio 161
Arrimonas 166
Pacomio 167
Orsiesio •'. 173
Teodoro 174
Macario el Egipcio 176
Macario el Alejandrino 184
Evagrio Póntico 184
Paladio 193
Isidoro de Pelusio > 198
Shenute de Atripe 203
Los «Apophthegma Patirum» : 205

CAPITULO III.—los escritores de Asia Menor 209


Eusebio de Nicomedia 209
Teognites de Nicea 213
©Biblioteca de Autores Cristianos, de EDICA, S. A. Madrid 1973 Asterio el Sofista 214
Con censura eclesiástica Marcelo de Ancira 217
Depósito leg.1 M 323*1-1977 BasÜio de Ancira 221
Los radres Capadooios 2¿i
ISBN 84.220-0419-4 obra completa Basilio el Grande 224
ISBN 84-.220.0418-6 ton» 2 Gregorio de Nacianzo 261
Impreso en España. Printtd ¡n Spain Gregorio de Nisa 282
Anfiloquio de Iconio 331
Asterio de Amases 335
VI índice general

p
ágs. PROLOGO A LA EDICIÓN ESPAÑOLA
CAPITULO IV.—Los escritores de Antioquía y S i i i a
áá7
Eustacio de Antioquía
Aeoio de Antioquía 337
Eunomio die Cícico 341
Eusebio de Cesárea "' 342
Acacio de Cesárea _'" 344
G-eJasio de Cesárea 385
Euzoio de Cesárea "" 386
Eusebio de Emesa
Nemesio de Emesa
Cristianismo y maniqueísmo
388
388
391
A L presentar
abarca
este segundo
la literatura
volumen
patrística
de mi P A T R O L O G Í A ,
griega desde el concilio
que
de
Hegemonio 396 Nicea (325) hasta el concilio de Calcedonia (451), quiero apro-
39
Tito de Bostra 8
Cirilo de Jerusalén 399 vechar la ocasión para expresar mi agradecimiento a tantos in-
Apolinar de Laodicea 403 vestigadores de diversos países que me han distinguido con su
Epifanio de Salarais 420
Diodoro de Tarso 427 fraternal colaboración. No puedo mencionar aquí los nombres
Teodoro de Mopsuestia 441 de todos, pero a todos ellos quedo agradecido por su generosa
Policromo de Apamea 446
San Juan Crisóstomo 470 ayuda. Los ejemplares de los artículos y libros que me han
Acacio de Berea 471 enviado me han facilitado enormemente la difícil tarea de re-
Antíoco de Ptolemaida 538
Severiano de Gábala 539 coger los resultados de sus investigaciones y de proporcionar
Macario de Magnesia 539 una bibliografía completa de los textos críticos, traducciones
Hesiquio de Jerusalén 542
Nilo de Ancira 544 y estudios.
Marco el Ermitaño 552 He seguido también en este volumen el sistema, que ya
Diadoco de Fótice 562
Nestorio 566 adopté en el primero, de indicar exactamente el lugar donde
Euterio de Tiana 571 han de buscarse las ediciones y traducciones de cada obra. De
Proclo de Comstantinopla 577
Gemadío de Constantinopla 580 esta manera el lector podrá ponerse en contacto con las fuentes
Basilio de Seleucia 584 lo más rápidamente posible.
Historiadores eclesiásticos de Constan tino nia 585
v Lá edición original inglesa de este volumen se publicó
Felipe de Sido 587
Filostorgio 587 en 1960. En la edición española he incorporado más de qui-
Sócrates 590
Sozomeno 592 nientas publicaciones que han visto la luz pública después de
Teodoreto de Ciro 594 aquella fecha. También el texto ha sido retocado y ampliado
596
LNDICES: en varios lugares.
A. índices de referencias No puedo menos de mencionar a quienes' me han ayudado
I. Referencias bíblicas a preparar esta edición, en especial a D. Ignacio Oñatibia, que
II. Fuentes patrísticas 615
III. Autores modernos 616 se ha encargado de la traducción, y al P. M. Aubineau, S. / . ,
IV. Palabras griegas 621
que me ha hecho algunas observaciones muy valiosas.
B. índices analíticos
I. índice litúrgico JOHANNES QUASTEN
II. índice analítico general 643
645 The Catholic University of America.
LA EDAD DE ORO DE LA LITERATURA
PATRÍSTICA GRIEGA
INTRODUCCIÓN

La victoria de Constantino en el Puente Milvio señala el


momento decisivo en la historia de la Iglesia antigua. Signi-
fica el fin de la Roma pagana y la inauguración del Imperio
cristiano. De religión fuera de ley, el cristianismo se convirtió
primero en religión tolerada, y, finalmente, en religión prefe-
rida. Después que fracasó el intento efímero del emperador
Juliano (361-363) de restaurar el paganismo, la religión Cris-
tiana vino a ser pocos años más tarde, bajo Teodosio I, la re-
ligión del Estado.
La Iglesia, con su ciencia, su liturgia y su arte, entra así
en una nueva era. Empieza el período de los grandes Padres
de la Iglesia, la edad de oro de la literatura eclesiástica. Los
escritores cristianos de los siglos IV y v están en condiciones
de dedicar sus talentos a otras .causas, además de 'a defensa
de la Iglesia contra los paganos. El rasgo distintivo de esta
época es el desarrollo de la ciencia eclesiástica. Libre ya de
la oywsMm exterior, la Iglesia se dedica a preservar, su doc-
trina de la herejía y a definir sus principales dogmas. Es la
época de los grandes concilios ecuménicos, y su característica
más sobresaliente, efecto de las disputas cristológicas, es una
intensa actividad teológica. La mayor parte de los escritores,
absorbidos por los problemas candentes de su época, se en-
tregan a la polémica y al dogma. Principalmente en Oriente,
escenario de los famosos concilios de Nicea (325), Constanti-
nopla (381), Efeso (431) y Calcedonia (451), un crecido nú-
mero de eminentes escritores se enfrentan con las herejías del
arrianisrho, macedonianismo, sabelianismo, nestorianismo, apo-
linarismo y monofisitismo. De esta suerte, este período produce
grandes teólogos, como Atanasio, los Padres Capadocios, Juan
Crisóstomó, Cirilo de Alejandría y otros, cuyas obras nos traen
el eco de los conflictos intelectuales de la época.
Además del desarrollo interior de la ciencia teológica, hubo
un segundo elemento que contribuyó a las realizaciones de la
literatura cristiana en el período postconstanliniano. A la vic-
toria de la religión cristiana siguió la franca asimilación de
la educación y del saber profanos y la adopción decidida de
todos los géneros literarios tradicionales. Así, por ejemplo,
los autores clásicos de la Iglesia griega, como Basilio Magno,
Gregorio de Nisa y Gregorio Nacianceno, reúnen en sus perso-
nas, juntamente con una excelente preparación teológica, una
gran cultura helenística, brillante elocuencia y dominio del
estilo, todo ello aprendido en escuelas y academias antiguas.
Nacía así un humanismo cristiano en el que la literatura ecle-
siástica alcanzó su perfección.
4 Introducción Introdncción 5
La libertad de culto concedida por Constantino dio muy Irado insuficiente para estos fines. El orientador de esta nueva
pronto como resultado las conversiones en masa. La Iglesia escuela fue San Atanasio, defensor de la fe contra Arrio. Sus
viene a ser un factor dominante en el mundo. El peligro grave discípulos más brillantes fueron Eusebio de Cesárea, los tres
estaba en que no hubiera una suficiente transformación de los Capadocios, Dídimo el Ciego, Hesiquio de Jerusalén y Cirilo
corazones y de las inteligencias, dando pie a un relajamiento de Alejandría, protagonista de la ortodoxia en contra de Nes-
de Ja moral y de la vida espiritual de los cristianos. Para im- torio. Sin embargo, la fidelidad a los viejos principios de in-
pedirlo, la Iglesia produjo el monaquismo, que renuncia al terpretación dio lugar a confusas especulaciones del tipo del
mundo y aboga por una vida de ascetismo y de misticismo. monofisitismo y del monoteletismo.
En un principio, el nuevo movimiento reaccionó violentamente
contra todo ensayo de humanismo cristiano y contra todo ma- La escuela de Antioquía alcanzó durante este período la
ridaje entre la cultura clásica y la religión cristiana. En las cima de su fama, siendo su jefe Diodoro de Tarso. El v sus
primeras comunidades de cenobitas se recomendaban el tra- grandes discípulos, San Juan Crisóstomo, Melecio de Antio-
bajo manual y la oración más que la ciencia sagrada y la acti- quía y Teodoro de Mopsuestia, se mantuvieron fieles a los
vidad literaria. A medida que pasaba el tiempo, esta actitud principios de su fundador Luciano (cf. vol.l p.448-450), quien
hacia la literatura y la ciencia fue cambiando completamente. ponía mucho énfasis en la traducción literal del texto bíblico
Es más, muchos monasterios vinieron a ser cuna de la teología v en el estudio histórico y gramatical de su fentido. Con lodo,
y filosofía cristiana, y no pocos de sus moradores tomaron par- las tendencias racionalistas de esta escuela, que pretendía eli-
te activa en las controversias dogmáticas de su tiempo. Además, minar de la doctrina cristiana el elemento de misterio, lleva-
el crecimiento del monaquismo dio origen a un nuevo tipo de ron a muchos de sus representantes a conflictos con la ense-
literatura cristiana. Se compusieron vidas de monjes famosos, ñanza tradicional de la Iglesia. No fue Arrio, discípulo de su
se recogieron anécdotas sobre sus dichos y hechos, se escribie- fundador Luciano, el único hereje que recibió su formación
ron manuales ascéticos que tenían como fin el promover la per- teológica en Antioquía. Nestorio y Apolinar de Laodicea per-
fección espiritual y explicar los deberes particulares de los tenecieron también a esta escuela exegética, lo mismo que Teo-
monjes. Los fundadores del monaquismo redactaron reglas v doro de Mopsuestia. Este último, sin embargo, es acreedor a
estatutos de disciplina. Fue el Oriente, una vez más, el lugar un juicio más positivo que el que se le ha otorgado hasta
de origen de este género: la vida monástica surgió en Egipto. ahora; sus comentarios bíblicos, junto con los de otros escri-
Mientras tanto, los antiguos centros del saber eclesiástico, tores de la escuela antioquena, como Teodoreto de Ciro, hacen
las escuelas de Alejandría y Antioquía, no interrumpieron su gala de una extraordinaria habilidad exegética, tanto en la
labor de interpretación del Libro de los libros, la Sagrada forma como en el contenido.
Escritura. Sus puntos de vista divergentes ya quedaron suficien- Los progresos hechos en la explicación e interpretación de
temente explicados en el vol.l (p.317-319.419-420). En los si- la Sagrada Escritura, así como la técnica desarrollada por las
glos IV y v se vieron hondamente envueltas en las grandes escuelas helenísticas de retórica, contribuyeron al enorme éxito
controversias dogmáticas que precedieron y siguieron a los de otro género literario cristiano en el período posteonstanti-
concilios ecuménicos. De resultas de esta intervención, su opo- niano, que supera en importancia a todos los demás géneros:
sición mutua aumentó de tal manera, que algunos de sus miem- la homilía. Han llegado hasta nosotros, en número incalculable,
bros cayeron en la herejía. los sermones de los siglos IV y v, gracias, principalmente, a la
abnegada labor de los taquígrafos cristianos. El ejemplo más
La escuela de Alejandría, que había llegado con Orígenes famoso es San Juan Crisóstomo.
a la cima de su apogeo, conoció en el siglo tv una segunda El glorioso desenlace de tres siglos de conflicto con el Es-
primavera. Aun cuando en lo principal siguió el impulso y las tado dio ocasión a los primeros ensayos de historia universa]
ideas de su gran maestro, se desembarazó, sin embargo, de de la Iglesia. El padre de esta nueva ciencia es Eusebio de
algunos de sus errores, usando la exégesis alegórica única- Cesárea. Continuaron su obra, pero sin superarle, otros mu-
mente para fines de edificación. May, pues, una diferencia en- chos historiadores eclesiásticos: Sócrates, Sozomeno, Teodore-
tre los miembros antiguos y los miembros nuevos de esa es- to, Felipe de Sido y Hesiquio de Jerusalén. Sus obras, aunque
cuela. Como Arrio y otros herejes trataban por todos los medior de escaso valor literario, tienen una importancia inmensa como
de probar sus opiniones erróneas por la Escritura, para refu- fuentes de nuestro conocimiento de la Iglesia antigua.
tarlos, la escuela neoalejandrina adoptó, en todas las discusio- También nos proporcionan excelente información las nume-
nes y controversias polémicas y teológicas, la interpretación rosas cartas que nos legaron muchos de los más eminentes escri-
histórico-gramatical de la Escritura, propugnada desde siempre tores cristianos de este período. La libertad concedida a la Igle-
por la escuela de Antioquía. El método alegórico se había mos- sia provocó un aumento de correspondencia entre los cristianos
6 Introducción Introducción 7
(|ue, en cuanto a la forma y el estilo, continuó la tradición de la primera influencia de la poesía siríaca, que nos dio al más
la literatura epistolar del mundo helenístico, que estaba muy grande de los poetas de este período, a Efrén de Siria.
desarrollada. Como la mayor parte se compuso con vistas a La diferencia entre los tiempos de persecución y la nueva
su publicación, aun los mensajes privados siguen las reglas era no es menos evidente en el desarrollo de la liturgia. La
dictadas por los estilistas griegos. Aun cuando el género epis- Eucaristía, al principio simple Cena del Señor en las casas
tolar es la forma literaria cristiana más antigua, las primeras privadas de los cristianos, va tomando cada vez. más el aspecto
grandes colecciones de cartas sólo empiezan en el período post- de una ceremonia de corte para la recepción de un rey. Las
constantiniano. No sólo revelan los diversos intereses de sus liturgias orientales, en particular, conocen una rápida evolu-
autores, sino que, entremezclada con discusiones doctrinales, ción en este sentido. Los centros rectores, al igual que en el
suministran también información de primera clase sobre todos terreno teológico, son Alejandría y Antioquía. El rápido cre-
los detalles de la vida económica, profesional, social, política cimiento de las comunidades, en número y extensión, que cer-
V religiosa: toda la sociedad de aquellos tiempos pasa y vive tifican las numerosas edificaciones cristianas, las basílicas de
delante de nuestros ojos. No se les ha reconocido hasta ahora Constantino, hacen necesaria la codificación de la oración pú-
todo el valor que tienen desde el punto de vista teológico, filo- blica. Así es como aparecen en Oriente, en el siglo iv, los pri-
sófico e histórico: son una mina de información que está muy meros sacraméntanos. Son tres las colecciones más importantes
lejos de haber sido agotada. Por ejemplo, las cartas festales, de textos: el Eucologio de Serapión de Thmuis, para Alejan-
encíclicas y personales de Atanasio ofrecen una fuente extra- dría y Egipto; la Liturgia del libro VIII de las Constituciones
ordinariamente rica para la historia de la Iglesia de Egipto, Apostólicas, la llamada Liturgia Clementina, para Antioquía
para las controversias trinitarias, para el arrianismo y para V Siria (cf. vol.l p.489-490), y la llamada Liturgia de San
los orígenes del monaquisino. Las cartas de San Basilio Magno Basilio, para el Asia Menor.
son perlas del arte epistolar cristiano, que no han sido supe-
radas todavía por lo que toca al lenguaje y estilo, a la pro-
fundidad y calor de sentimientos, a la gama de temas aborda-
dos y variedad de relaciones personales. Ahí están también
las chispeantes cartas aticistas de Gregorio Nacianceno, los
mensajes de Gregorio de Nisa, prácticos y llenos de sabiduría,
y las misivas de San Juan Crisóstomo, tiernas y valientes, así
como la elegante correspondencia de Sinesio de Cirene. Todos
los tipos de la epistolografía antigua encuentran su perfección
en estas grandes colecciones.
Fue también en Oriente, como vimos (vol.l p. 161-176), don-
de empezó la poesía cristiana y donde se cantaron los primeros
himnos cristianos. No seguían la prosodia antigua, pues imi-
taban la traducción en prosa de los Salmos. Sin embargo, en
la época postconstantiniana, la Iglesia entra en este campo en
competencia con el paganismo agonizante y con los herejes que
intentaban popularizar sus doctrinas con cantos populares.
Arrio, Apolinar de Laodicea, el Viejo y el Joven, y la empe-
ratriz Eudoxia compusieron himnos de este tipo para sus fines,
y las antiguas escuelas filosóficas hacían uso de composiciones
de esta clase para propagar sus ideas metafísicas. Siguiendo
las huellas del neoplatonismo, Gregorio de Nacianzo escribió
versos en alabanza del Dios incomprensible y desconocido. Es
autor de más de 400 poemas cristianos. Más brillante aún que
él, Sinesio de Cirene tiene himnos en honor de la Santísima
Trinidad. Ambos siguieron fielmente las leyes del metro anti-
guo, aunque en Gregorio encontramos ya, de vez en cuando,
una nueva forma de ritmo que depende del acento. Vemos aquí
Los escritores de Alejandría y Egipto i)
CAPÍTULO I
p r i m e r c h o q u e f r a n c o de A r r i o con su o b i s p o A l e j a n d r o y su
LOS ESCRITORES DE ALEJANDRÍA Y EGIPTO c o n d e n a c i ó n p o r éste n o o c u r r i e r o n h a s t a la p r i m a v e r a o el
o t o ñ o de 3 2 3 , y que los a c o n t e c i m i e n t o s u l t e r i o r e s se d e s a r r o -
l l a r o n u n t a n t o r á p i d a m e n t e , en el e s p a c i o de dieciocho a vein-
tidós meses.

Fuentes: H. G. OPITZ, Urkunden zur Geschichte des arianischen Strci-


Ya l l a m a m o s la a t e n c i ó n en el v o l u m e n p r e c e d e n t e sobre tes 318-328 (Athanasins' Werke, Band III, I) (Berlín y Leipzig 1934-35).
la i m p o r t a n c i a del l u g a r q u e o c u p a en la h i s t o r i a del pensa- (]ue continuarán S. Schneemelcher y M. Tetz.
Estudios: Sobre Egipto y sobre la Iglesia cíe Egipto en este periodo:
m i e n t o c r i s t i a n o A l e j a n d r í a de E g i p t o . E s t a c i u d a d del s a b e r , H. I. BELL, Jews and Christians in Egypt. The Jewish Troubles in Alexan-
famosa p o r su m o n u m e n t a l b i b l i o t e c a y p o r sus e s c u e l a s de dria and the Athanasian Controversy a (Londres 1924); J. G. MILNE, A His-
religión, filosofía y ciencias, fue t a m b i é n el l u g a r d o n d e el tory of Egypt under Román Rule 3. ed. (Londres 1924); G. BARDY, Les
c r i s t i a n i s m o se p u s o en c o n t a c t o m á s d i r e c t o con el h e l e n i s m o premiers temps du christianisme de languc copie en Egipte: Memorial
M. J. Lagrange (París 1940) 203-216; E. lí. HABDY, Christian Egypt:
q u e en n i n g u n a o t r a m e t r ó p o l i del O r i e n t e o del O c c i d e n t e . Church and People (Nueva York 1952). Cf. vol.l, 316-7.
P o r eso m i s m o fue en este a m b i e n t e d o n d e p l a n t e a r o n el pro- Sobre el arrianismo: H. GWATKIN, Sludies of Arianism 2.a ed. (Cam-
b l e m a f u n d a m e n t a l de la t e o l o g í a , el p r o b l e m a de la fe y la bridge 1890); C. HEFELE y H. LECLERCQ, Histoire des conciles I 349;335
ciencia, y el p r o b l e m a , con él r e l a c i o n a d o , de la f u n d a m e n t a - O. SEECK, Untersuchungen zur Geschichte des nicanischen Konzils: ZK-G
ción y defensa filosóficas de la fe. L a p o t e n c i a i n t e l e c t u a l del 17 (1896) 1-71 y 319-362; P. BATIFFOL, Sozomene et Sabinos: BZ 7 (1898)
265-284; P. SNELLMAN, Der Anfang des arianischen Streites (Helsingrors
genio g r i e g o a y u d ó a h a c e r del c r i s t i a n i s m o u n a fuerza espi- 1904); E. SCHWARTZ, Zur Geschichte des Athanasius: NGWG 5 (1904)
r i t u a l y c o n t r i b u y ó a d e s a r r o l l a r u n a e l e v a d a teoría del cono- 338-401 y 518-547; 6 (1905) 164-187 y 257-299; 9 (1908) 305-374; 12
c i m i e n t o , c a p a z de a v a n z a r m u c h o h a c i a la m e t a de c o n t e n t a r (1911) 367-426; S. ROGALA, Die Anfange des arianischen Streites (FLDG
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de u n a s a b i d u r í a m á s e l e v a d a y los c o m i e n z o s de la investi- et les formules du synode In Encaeniis (341): RSR 3 (1912) 139-155; ID..
gación t e o l ó g i c a n o e s t a b a n exentos de p e l i g r o s p a r a la p u r e z a La politique religieuse de Constanlin aprés le concile de Nicée: RSRl S
de la fe. A l e j a n d r í a se convierte en e s c e n a r i o de especulacio- 8 (1928) 516-551; ID., Saint Luden a"Antioche et son école: les collucia-
nes d o c t r i n a l e s , p e r o t a m b i é n de c o n t r o v e r s i a s d o g m á t i c a s ; en nistes: RSR 22 (1932) 437-462; J. ZEILLER, Arianisme et religions orientales
dans l'Empire romain: RSR 18 (1928) 73-86: H. G. OPITZ, Die Zeitfolge
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c r i s t i a n a , q u e t r a t ó de s u p l a n t a r la v e r d a d r e v e l a d a con prin- logies. A Sludy in the Christological Thought of the Schools of Alexandria
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c o n t r o v e r s i a a que dio origen la r e b e l i ó n del Dresbítero alejan- sia, l'arianesimo e ¡a política di Constanza 11 (337-361) (Roma 1950);
d r i n o . A p e s a r de los n u m e r o s o s estudios h e c h o s r e c i e n t e m e n t e , G. H. WILLIAMS, Christo/ogy and Church-State Relalions in the Fourth
los o r í g e n e s del a r r i a n i s m o y su h i s t o r i a a n t e r i o r al concilio Century: CH 20 (1951) n.3,3-33; n.4,3-26; V. DE CLERCQ, Ossius of Cordova
de Nicea p r e s e n t a n p r o b l e m a s q u e a ú n n o h a n h a l l a d o respues- (SCA 13) (Washington 1954) 189-195; W. SCHNEEMELCHER, Zur Chrono-
logie des arianischen Streites: ThLZ 79 (1954) 393-400; T. E. POLLARD,
ta. Así, p o r e j e m p l o , se discute t o d a v í a ú las ideas p r e c u r s o r a s The Orieins of Arianism.: JThSt 9 (1958) 103-111; H. CHADWICK, Faüh and
de la d o c t r i n a de A r r i o se h a n de b u s c a r en las teorías de Order at the Council of Nicaea: NThR 53 (1960) 171-195; M. NOVAK,
O r í g e n e s o m á s bien en l a s de P a b l o de S a m o s a t a o L u c i a n o Neivman on Nicaea: TS 21 (1960) 444-453; E. POLLARD, The Creeds of
de A n t i o q u í a . A s i m i s m o , los h i s t o r i a d o r e s no se h a n puesto A. D. 325: Antioch, Caesarea, Nicaea: Seottish Journal of Theology 13
(1960) 278-300; M. TETZ, Zum Streit zwischen Orthodoxie und Háresie
aún de a c u e r d o s o b r e las fechas de a l g u n o s h e c h o s a c a e c i d o s an der Wende des 4. zum 5. Jahrhundert. Anfánge des expliziten Vater-
en la fase p r e n i c o n a de la d i s p u t a arriaría. G w a t k i n , Seeck, 6e«;eises.--Evangelische Theologie 21 (1961) 354-368; C. BOVER, // con-
S n e l l m a n , Opitz y S c h n e e m c l c h e r p i e n s a n q u e la d i s p u t a co- cilio di Nicea e il dogma della ss. Trinitá: Divinitas 5 (1961) 218-227;
menzó el a ñ o 318 ó 320, antes de la p e r s e c u c i ó n de L i c i n i a n o . C. ANDRESEN, Zur Entstehung und Geschichte des trinitarischen Person-
begriffes: ZNW 52 (1961) 1-39; L. ORTIZ DE TJRBJNA, Nicée et Constan-
l'.n c a m b i o , Schvvartz, Batiffol, B a r d y y Telfer o p i n a n que el tinople (París 1963; ed. esp., Vitoria 1969); A. GRILLMEIER, Christ in
10 Los escritores de Alejandría y Egipto Arrio 11
Chrislian TraditUm (Nueva York 1965) 183-193; M. SiMONKTrr, Studi muchos estaban ya preparados liara colocar ehli'e estos seres
sulVArianesimo (Verba Seniorum, N. S. 5) (Roma 1965); J. H. CRKIIAN. al Dios de los cristianos. Hay que tener en cuenta, por fin, si
Palristic Evidence for the Inspiration of Colmáis: SI' 9 (TU 94) (Ber-
lín 1967) 210-215. se quiere comprender la fuerza de este movimiento, que la
teología de Arrio no era enteramente nueva. No era otra cosa
ARRIO que la teoría del subordinacionismo, pero llevada al extremo;
en forma más moderada, ya la habían profesado antes que
Arrio (256-336). oriundo de Libia, recibió su formación Arrio otros que tuvieron muchos seguidores.
teológica en Antioquía, en la escuela de Luciano, a quien el La doctrina fue denunciada muy pronto como contraria a
obispo Alejandro de Alejandría calificó como uno de los padres la tradición. Efectivamente, atacaba a la verdadera naturaleza
del arrianismo. De Antioquía pasó a Alejandría, donde, orde- del cristianismo, al atribuir la redención a un Dios que no
nado diácono v más tarde sacerdote, fue destinado a la iglesia era verdadero Dios y que, por lo mismo, era incapaz de redi-
de San Baucalis. Hacia el año 318 empezó a provocar muchas mir a la humanidad. Despojaba así a la fe de su carácter
discusiones a causa de una doctrina teológica propia, que él esencial.
presentaba en sus sermones como creencia de la Iglesia. Como La situación se hizo grave cuando, al recibir primero una
escribió muy poco y sólo queda un número reducido de frag- invitación y luego una orden formal de abandonar la innova-
mentos, es difícil hacerse una idea cabal de su doctrina ori- ción, Arrio y sus seguidores se negaron obstinadamente. Ale-
ginal. Con todo, cabe determinar y resumir en pocas palabras jandro, a la sazón obispo de Alejandría, creyó su deber convocar
sus ideas fundamentales. a toda la jerarquía de Egipto. Se reunieron en sínodo casi un
Como base de su sistema se encuentra un axioma que le centenar el año 318; la reunión se celebró en Alejandría. Arrio
impidió desde un principio entender rectamente las relaciones fue condenado; él y sus adictos fueron depuestos. Lejos de
entre Dios Padre y Dios Hijo. Este principio afirmaba que la aceptar su excomunión, Arrio puso objeciones a la sentencia
divinidad tiene que ser necesariamente, no sólo increada, sino y trató de ganar adeptos entre sus antiguos compañeros de es-
ingénita (átyyévvn-ros). Se seguía lógicamente que el Hijo de tudios de Antioquía. Algunos eran ya obispos; el más influ-
Dios, el Logos, no podía ser verdadero Dios. Es el primero yente de todos ellos, Eusebio de Mcomedia, recibió calurosa-
de las criaturas de Dios y, como todas las demás, fue creado mente al heresiarca y le prestó su más completo apoyo; siendo
de la nada (é§ OÚK ÓVTCOV) y no de la substancia divina. Es un también él discípulo del maestro de Arrio, Luciano de Antio-
Dios de segundo_ orden. Hubo un tiempo en que el Hijo de quía, comulgaba con sus mismas ideas. La disensión se exten-
Dios no existía Cnv OTE OÚK fjv). Es Hijo de Dios, pero no en dió de esta manera a la Iglesia griega, v el peligro iba en
el sentido metafísico de la palabra, sino en su sentido moral. aumento. Para zanjar la cuestión, Constantino convocó en Nicea
Se le atribuye impropiamente el título de Dios, porque el el primer concilio ecuménico, en el que participaron más de
único Dios verdadero lo adoptó como Hijo en previsión de sus 300 obispos. Aquí no solamente se mantuvo, sino que se con-
méritos. De esta filiación por adopción no resulta ninguna par- firmó la sentencia de Alejandro contra Arrio. Para cortar el
ticipación real en la divinidad, ninguna semejanza verdadera paso a todo nuevo brote de la controversia, el concilio redactó
con ella. Dios no puede tener ningún semejante. El Logos ocu- el célebre Símbolo Niceno.
pa un lugar intermedio entre Dios y el universo. Dios lo creó El emperador desterró a Arrio a Iliria, pero volvió a lla-
para que fuera el instrumento de la creación. El Espíritu Santo marlo el año 328. Los obispos reunidos en el sínodo de Tiro
es la primera criatura del Logos. Es menos Dios todavía que v Jerusalén, el año 335, decidieron admitirle de nuevo en la
el Logos. El Logos se hizo carne en el sentido de que cumplió Iglesia V rehabilitarlo en su rango dentro del clero. Constan-
en Jesucristo la función del alma. tino ordenó que el obispo de Constantinopla lo reconciliara
Esta doctrina es un producto típico del racionalismo teoló- solemnemente. Pero Arrio murió repentinamente la víspera del
gico. Satisfacía plenamente a las inteligencias superficiales, día señalado (336).
pues daba una respuesta sencilla y fácil a la intrincadísima
cuestión de las relaciones que existen entre Dios Padre v Dios Estudios: Cf. supra, p.9. Las principales fuentes de su vida y de su
doctrina son los escritos de Atanasio y de los historiadores de la Iglesia
Hijo. Ahorraba a Arrio y a sus secuaces el trabajo de inves- (le los siglos iv y v, completadas con las cartas de San Basilio y con
tigar la vida íntima de Dios, puesto que negaba oue existieran Ilaer. 69 de Epifanio. J. GUMMERUS, Die homóusianische Parta bis zum
en El relaciones internas. Este carácter racionalista atrajo a Tode des Konst-a.nt.ius (Leipzig 1900); X. LK BACHELET, Arianisme: DTC
muchos a la herejía. Además, estas falsas ideas presentaban 1 (1901) 1779-1843; N. H. BAYNES, Athanasiana: Journal of Egyptian
Arclmeology 2 (1925) 58-69 (la revocación del destierro de Arrio) ; G. BAR-
muchos puntos de contacto con las teorías neoplatónicas, toda- IIY Le souvenir d'Arius dans Pracdestinatus: Rli 40 (1928) 256-261;
vía en boga, sobre seres intermediarios entre Dios v el mundo: F . ' j . KEI.I.Y, Alhanasius and the Arlan Controversr: AER 79 (1928)
12 Los escritores de Alejandría y Egipto
Arrio 13
173183; G. HARDY, Fragmente attribués a Arius: RHE 26 (1930) 253-268;
W. ELLIGER, Bemerkungen zur Theologie des Arius: ThStKr 103 (1931)
224-251: W. E. BARNES, Arius and Arianism: ExpT 46 (1934) 18-24; existido s i e m p r e , y q u e el H i j o p r o c e d e de. D i o s » . E s m u y ca-
W. TELKER, Arius takes Refuge at Nicomedia: JThSt 37 (1936) 59-63; racterístico el final de la c a r t a :
M. J. LUBATSCHIWSKYJ, Des hl. Basilius liturgischer Kampf gegen den N o s p e r s i g u e n p o r q u e d e c i m o s q u e el H i j o tiene co-
Arianismus: ZkTh 66 (1942) 20-38; M. RICHARD, Saint Athonase et la m i e n z o , p e r o q u e D i o s es sin c o m i e n z o . P o r esto n o s per-
psychologie du Christ, selon íes Ariens: MSR 4 (1947) 5-54; W TELFER,
St. Peter of Alexandria and Arius: AB 67 (1949) 117-130; C. W. MONNIOH, siguen ; y, a s i m i s m o , p o r q u e d e c i m o s q u e es de la nada-
De achtergrond van de Ariaanse Christologie: NTT 4 (1950) 378-412; Y esto lo d e c i m o s p o r q u e E l n o es n i p a r t e de D i o s ni
J. N. D. KELLY, Early Christian Creeds (Londres 1950) 231-262: (está h e c h o ) de o t r a m a t e r i a s u b y a c e n t e . P o r esto n o s
A. GRILLMEIER, Die theologische und sprachliche Vorbereitung der chris- p e r s i g u e n ; lo d e m á s y a lo sabes. A d i ó s . C o m o condiscí-
tologischen Forme! von Chalkedon: CGG I (1961) 68-77; H. DORRIES,
Das Selbstzeugnis Kaiser Konslantins (Gottingen 1954); P. GAJ.TIER, Saint p u l o en la escuela de L u c i a n o (cruAAouKioanoTá) y c o m o
Athanase et l'ame humaine du Christ: Greg 36 (1955) 553-589; P. WOR- h o m b r e v e r d a d e r a m e n t e p i a d o s o q u e eres, n o o l v i d e s
KALL, 5/. Thomas and Arianism.: RTAM 23 (1956) 208-259; ID., Was nuestros sufrimientos.
St. Athanasius a Souree for Aquinas on Arianism?: SP 1 (1957) 168-176:
H. A. WOLFSON, The Philosophy of the Church Fathers (Cambridge Ediciones: H. G. OPITZ, Athanasius' Werke III, I, 1-3 (documento 1)
IMass] 1956) 217-9.306-7.585-7.593-4; G. L. PRESTIGE, God in Patristie FEODOHETO, Hist.. eccl. I 5,1-4 (GCS 19,25-7 ed. Parmentier); EPIFANIO,s
Thought (Londres 1956) 146-156.209-213; T. E. POLLARII, Lagos and Son Haer. 69,6 (GCS 37,156-7 ed. Holl.). La colección más manejable de l °
in Origen. Arius and Athanasius: SP 2 (1957) 282-7; In., The Exegesis fragmentos que quedan de los escritos del propio Arrio es la de G. BARIV'
of John X 30 in the Early Trinitarian Controversies: New Testament2 Recherches sur Lucien rV Antiochc (París 1936) 216-278 (L'héritage Htté-
Studies 3 (1957) 334-349: L. UEDINC y J. LTÉRAERT, Arianismus: LThK raire d'Arius J.
1 (1957) 842-8; W, SCHNEEMEIXHER, Arianischer Streit: RGG 3 1 (1957) Versiones latinas antiguas: Una en MARIO VÍCTOR, Adv. Arium. pról-
593-5: J. N. KELLY, Early Christian Doctrines (Londres 1958) 226-233.236- (l'L 8,1035s); la otra fue publicada por D. DE BRUVNE: RB 26 (1909) 93s
240.244-251; E. BOULARAND, Les debuts d'Arius: BLE 65 (1964) 175-203; del códice 54 (f,158v) de la catedral de Colonia.
G. C. STKAD, The Platonism of Arius: JThSt 15 (1964) 16-31; E. BOU- Traducciones: Alemana: A. SEinER: BKV : 51 (1926). — Francesa:
LARAND, Denis d'Alexandrie et Arius: BLE 67 (1966) 161-169; lo.. Aux A. D'ALES, Le dogme de Nicée (París 1926) 57-8.—Inglesas: B. JACKSON:
sources de la doctrine d'Arius: ibid. 68 (1967) 3-19; In., Aux sources de LNPF ser.2 vol.3,41; E. R. HARDY, Christology of the Latcr Fathers
la doctrine a"Arius. La theologie antiochéenne: ibidem 241-277: A. LF.ROY (LCC 3) (Londres y Filadelfia 1954) 329-331.
MOLINCHEN, La mort a"Arius: Byz 38 (1968) 105-111; L. W. BARNARII, Estudios: P. SNELLMAN, Der Anfang des arianischen Streites (Helsing-
The Antecedents of Arius: VC 24 (1970) 172-188. fors 1904) 79s; E. SCIIWARTZ, Zur Geschichte des Athanasius: NGWG 6
(1905) 260-270; G. BARDY, l.c, 185s; P. NAUTIÍÍ, Deux interpolations dans
une lettre d'Arius: AB 67 (1949) 131-141.
LOS ESCRITOS DE ARRIO
2. Carla a Alejandro de Alejandría
T e n e m o s noticia d e tres escritos q u e c o m p u s o A t r i o en el
I n v i t a d o s p o r E u s e b i o , A r r i o y a l g u n o s de sus s e g u i d o r e s
p e r í o d o p r e n i c e n o de la c o n t r o v e r s i a .
fueron a N i c o m e d i a . Allí c o m p u s i e r o n (ca.320) u n a E x p o s i c i ó n
1. Carta a Ensebio de Nicomedia de su fe (ÉKQECTIS Trio-reoos) en f o r m a de c a r t a p ú b l i c a , p e r o cor-
tés, d i r i g i d a al o b i s p o A l e j a n d r o de A l e j a n d r í a . N o s h a n con-
El p r i m e r o es u n m e n s a j e q u e envió (ca.318) a E u s e b i o de s e r v a d o su texto griego A t a n a s i o (De ¿ynodis 16) y E p i f a n i o
N i c o m e d i a (cf. infra, p . 2 0 9 ) d e s p u é s de h a b e r s i d o e x c o m u l - (Haer. 6 9 , 7 - 8 ) . H i l a r i o (De Trinitale 4 , 1 2 - 1 3 ; 6,5-6) t r a e u n a
g a d o p o r A l e j a n d r o . Su texto g r i e g o n o s lo h a n c o n s e r v a d o t r a d u c c i ó n l a t i n a . E p i f a n i o es el ú n i c o q u e r e g i s t r a la f i r m a
E p i f a n i o (Haer. 0 9 , 6 ) y T e o d o r e t o (Hist. eccl. 1,5,1-4). Exis- de A r r i o y de los m i e m b r o s del clero a l e j a n d r i n o q u e le acom-
ten t a m b i é n dos versiones l a t i n a s . E m p i e z a a s í : « A r r i o , injus- pañaron a Nicomedia.
t a m e n t e p e r s e g u i d o p o r el o b i s p o A l e j a n d r o a c a u s a de a q u e l l a
v e r d a d , victoriosa en t o d o s los r e s p e c t o s , q u e tú m i s m o profe- Ediciones: H. G. OPITZ, Athanasius' Werke 111,1,12-13 (documento 61
saste, envía sus s a l u d o s en el S e ñ o r a su q u e r i d í s i m o señor, ATANASIO, De synodis 16: PG 26,709; EPIFANIO, Haer. 69.7-8: GCS 37.
157-9 edHoll.
h o m b r e d e D i o s , al fiel y o r t o d o x o E u s e b i o » . Se l a m e n t a d e Traducción latina: HILARIO, De Trinitale 4,12-13; 6,5-6: PL 10,104-
« q u e el o b i s p o n o s m a l t r a t a y p e r s i g u e m u y s e v e r a m e n t e y n o s 107.139-140.160-1.
c a u s a m u c h o d o l o r : n o s h a a r r o j a d o de la c i u d a d c o m o a ateos, Traducción francesa: A. D'ALES, Le dogme de Nicée (Paris 1926)
p o r n o e s t a r d e a c u e r d o con él en lo q u e p ú b l i c a m e n t e p r e d i c a , 58-59—Inglesas: J. H. NEWMAN: LNPF ser.2 vol.4,458; E. R. HARDY
LCC3.332-4.
a s a b e r : q u e el P a d r e lo fue s i e m p r e y q u e el H i j o lo fue Estudios: R. ARNOU, Arius et la doctrine des relations trinitaires:
s i e m p r e ; q u e el H i j o es i g u a l al P a d r e ; q u e e l H i j o es i n g é n i t o Greg 14 (1933) 269-272; J. DE GHELLINC.K. Qui sont les & ! « ! AÉyoum ¿e
c o m o el P a d r e ; q u e s i e m p r e está s i e n d o e n g e n d r a d o , sin h a b e r la lettre d'Arius: Miscellanea G. Mereati 1 (ST 121) (Roma 1946) 127-144;
s i d o e n g e n d r a d o ; q u e D i o s n o es a n t e r i o r a l H i j o n i p o r pen- N. H. BAYNES, Sozomen Ecclesiastica Historia I 15: JThSt 49 (1948) 165'.
168; \V:. TEI.PEK, Sozomen I 15. A Reply: JThSt 50 (1949) 187-191.
s a m i e n t o ni p o r n i n g ú n i n t e r v a l o , y a q u e D i o s y el H i j o h a n
14 Los escritores de Alejandría y Egipto
Arrio 15
3. El Banquete (3CO\.EICC) que la Mónada existía; en cambio, la Diada no existía
antes de que empezara a existir. Ahora bien, aun no exis-
En el mismo lugar, en Nicomedia, Arrio compuso la Tlialia, tiendo el Hijo, el Padre es Dios. Por consiguiente, no
de la cual sólo tenemos fragmentos, que consisten principal- existiendo el Hijo—pues empezó a existir por voluntad
mente en sentencias citadas por Atanasio en su Oratio contra del Padre—, es Dios Unigénito y í'jeno a los dos. La Sa-
Árlanos 1,2-10, De decrelis syn. Nic. 16, Dé sent. Dionys. 6, biduría existió como sabiduría por beneplácito del Dios
De synodis 15 y en otros lugares. Parece que esta larga rapso- sabio. Se concibe, pues, de mil maneras; Espíritu, Poder,
dia, en la que alababa su herejía y ensalzaba las bellezas de Sabiduría, Gloria de Dios, Verdad, Imagen y Palabra.
la metafísica, la escribió en verso, al menos en parte, pues Ata- Comprende que también se concibe como Resplandor y
nasio dice de ella que es una imitación de los cantos de ban- Luz. El Todopoderoso puede engendrar a uno que sea
quete de Sotades el egipcio y habla del «tono disoluto del me- igual al Hijo, pero no es capaz (de engendrar) a otro
tro» (De syn. 15) y de su «melodía y carácter afeminados» más excelente, superior o mayor. Lo que es y cuanto es,
(Or. Ar. 1,5). Además, el arriano Filostorgio cuenta (Hist. el Hijo lo es por voluntad de Dios. Desde que ha existido
eccl. 2,2) que, para hacer popular su doctrina, Arrio «compu- y siempre que ha existido, ha existido de Dios. Siendo
so, cantos para el mar, para el molino y para el camino, y les un Dios fuerte, alaba en parte al Superior. Para decirlo
puso música apropiada». Tenemos derecho a pensar que la brevemente, Dios es inefable para su Hijo. Porque es
Thalia contenía algunos de estos cantos v que, probablemente, para Sí mismo lo que es, es decir, inefable. De suerte
era una mezcla de verso y prosa. Según Atanasio, empezaba de que el Hijo no puede expresar nada de las cosas qué son
esta manera : según la comprensión, porque no puede investigar al
Según la fe de los elegidos de Dios, de los prudentes Padre tal cual es en Sí mismo. Porque el mismo Hijo no
de Dios, de los santos hijos, de los ortodoxos, de los que conoce su propia esencia. Pues, siendo Hijo, existió en
reciben el Espíritu Santo de Dios, he aprendida esto de realidad por voluntad del Padre. ¿Qué argumento hay
los que participan de la sabiduría, de los buenos, de los para afirmar que quien procede del Padre no pueda co-
que han sido adoctrinados por Dios v son prudentes en nocer a su propio padre por comprehensión? Porque es
todo. He caminado en pos de sus huellas, con opiniones evidente que uno que haya tenido comienzo no puede en-
parecidas, yo que me he hecho famoso y he sufrido mu- tender o comprender, tal como es, al que no tuvo princi-
cho por la gloria de Dios; y enseñándome Dios, he alcan- pio (De syn. 15).
, zado sabiduría y conocimiento (Or. Ar. 1,5).
: Al mismo tiempo cita este pasaje de la Thalia: Edición: G. BARDY, La Thalie d'Arius: RPh (1927) 211-233.
. : Por consiguiente, el mismo Dios, en su propia natu- Traducciones: Cf. infra (p.29 y 67) las traducciones de Atanasio,
raleza, es inefable para todos los hombres. Sólo El no Orat. contra Arianos y De synodis.
tiene nadie que le sea igual o parecido o de igual gloria. Estudios: P. MAAR. Die Metrik der Thaleia des Árelos: BZ 18 (1909)
Le llamamos ingénito a causa de Aquel que es engen- 511-515; W. WEYHJ Eine unbcmerkte altchristliche Akrostichis (Thaleia):
BZ 20 (1911) 139; G. BARDY, Saint Alexandre d'Alexandrie a-t-ll connu la
. diado por naturaleza. Le ensalzamos como a quien no Tha'ie d'Arius?: RSRUS 16 (1926) 527-532; IR., La Thalie d'Arius: RPh
. tiene origen y le adoramos como eterno por razón de 53 (1927) 211-233; W. J. "W. KOSTEB, De Arii et Eunomii sotadeis:
Aquel que empezó a existir en el tiempo. El que no tiene Mnem 16 (1963) 135-141 (prólogo); D. WYSS, La Thalia di Ario: Dio-
comienzo hizo al Hijo, comienzo de las cosas creadas, niso 37 (1963) 241-254; C. KANNENCIESSER. Oü et quand Arius compo-
sa-t-U la Thalie?; Kyriakon. Festschrift J. Qtiapten, v o l. I (Mimster 1970)
y se lo' ofreció a Sí mismo como Hijo y lo adoptó. Nada 346-351.
tiene propio de Dios según su propia subsistencia, ya
que no es igual ni consubstancial con El... Hay pruebas 4. Carta al emperador Constantino
evidentes de que Dios es invisible para todos los seres
• i que traen su origen del Hijo y es también invisible para De la época que siguió al concilio de Nicea tenemos una
el mismo Hijo. Diré claramente cómo ve el Hijo al In- carta que dirigieron Arrio y Euzoio al emperador Constantino
visible: por aquel poder por el cual ve Dios y en su a fines del año 327. La copian Sócrates (Hist. eccl. 1,26,2) y
• propia medida, así puede el Hijo ver al Padre, como es Sozomeno (Hist. eccl. 2,27,6). Contiene un credo con el que
justo. Hay, pues, una Trinidad, pero no con glorias igua- Arrio v Euzoio pretenden probar su ortodoxia.
les; sus subsistencias no se entremezclan; una es infinita-
mente más gloriosa que la otra. El Padre, por no tener Ediciones: H. G. Orm.. Athanasius' Werke III, I 64 (documento 30);
origen, es, en cuanto a esencia, ajeno al Hijo. Comprende SÓCRATES, Hist. eccl. 1,26,2: PG 67,149: SOZOMENO, Hist. eccl. 2,27 6: PG
67.1012.
16 Los escritores tie Ale¡anana y Egipto Alejandro de Alejandría 17
Traducciones: Cf. las traducciones de Sócrates y de Sozomcno in-
ira, p.593 y 595s. a) T e o d o r e t o de C i r o conservó en su /lisl. eccl. 1,4 u n a
Estudios: G. BAKDY, Recherches sur saint Luden d'Andoche et son e p í s t o l a d i r i g i d a a « A l e j a n d r o , o b i s p o de la c i u d a d de Bizan-
¿colé (París 1936) 274s; J. N. D. KELLY, Early Christiañ Creeds (Lon- ció», que h a b í a sido e n v i a d a a t o d o s los o b i s p o s de fuera de
dres 1950) 189-190 (texto griego y traducción inglesa del Credo).
El número de los escritos de Arrio que se lian perdido ha debido E g i p t o p a r a p o n e r l e s en g u a r d i a c o n t r a A r r i o y sus secuaces,
de_ ser considerable; cf. J. DE GHELLINCK, En mame des controverses caso de q u e a l g u n o de e l l o s se atreviese a p o n e r p i e e n sus
ariennes. Quelques allusions a des écrits disparas. Réminiscences d'écrits diócesis. D e b i ó de e s c r i b i r l a h a c i a el a ñ o 3 2 4 , d e s p u é s de la
d'adversaires: Miscellanea Histórica Alberti de Meyer (Lovaina 1946) p r i m e r a c o n d e n a c i ó n de A r r i o en el s í n o d o de A l e j a n d r í a :
159-180. Sobre una homilía acerca del demonio, atribuida a Atana-
sio, cf. infra, p.53. Sobre otros dos sermones de un autor arriano des- A r r i o y A q u i l e s se h a n c o n f a b u l a d o r e c i e n t e m e n t e p a r a
conocido, cf. M. RICHARD: Bull. d'Inform. de l'Inst. de Recherches et c o n s p i r a r , e m u l a n d o la a m b i c i ó n de C o l u t o , h a c i é n d o s e
d'Hist. des Textes 1 (1952) 76.—Draguet demostró que un comentario m u c h o p e o r e s que éste. E n efecto, C o l u t o es u n a r e p r e n -
sobre Job, atribuido a Orígenes (LOMMATZSCH 16,3-24), que se conserva
en una versión latina y comprende tres libros, no puede ser obra de sión c o n t r a estos h o m b r e s , p u e s él s i q u i e r a t u v o a l g ú n
Julián de Halicarnaso, como creyó Usener haberlo probado, sino que p r e t e x t o p a r a sus p e r v e r s o s f i n e s ; éstos, en c a m b i o , vien-
fue escrito por un arriano, probablemente en el siglo iv: R. DRAGUET, d o c ó m o t r a f i c a b a a q u é l con C r i s t o , n o p u d i e r o n s o p o r t a r
Un commentaire grec arlen sur Job: RHE 25 (1924) 38-65. Gf. É. AMA»» p o r m á s t i e m p o el s e g u i r s o m e t i d o s a la I g l e s i a . Se h a n
DE MENDIETA, Fatalisme et liberté dans Fantiquité grecque (Lovai-
na 1945) 533-548.—E. AMAND y M. C H . MOONS, Une curieuse homclie. c o n s t r u i d o p a r a sí g u a r i d a s d e l a d r o n e s y en e l l a s tienen
grecque inédite sur la virginité, adressée aux peres de famille: RB 63 c o n t i n u a m e n t e sus a s a m b l e a s , l a n z a n d o d í a y n o c h e sus
(1953) 18-69.211-328, publicaron una interesante homilía Sobre la vir- c a l u m n i a s c o n t r a Cristo y c o n t r a n o s o t r o s . A la m a n e r a
ginidad que los manuscritos atribuyen a San Basilio el Crande. Su
autor es, probablemente, un asceta arriano del período preniceno que; de los j u d í o s , p o n e n en tela de j u i c i o t o d a s l a s d o c t r i n a s
sentía cierta inclinación hacia las ideas ascéticas de los encratitas. p i a d o s a s y a p o s t ó l i c a s , y h a n l e v a n t a d o u n a oficina p a r a
Amand y Moons ofrecen una edición con notas, traducción francesa l u c h a r c o n t r a C r i s t o , n e g a n d o la d i v i n i d a d de n u e s t r o
del sermón, un estudio de la tradición manuscrita, sus principales ideas S a l v a d o r y p r e d i c a n d o q u e es i g u a l a t o d o s los d e m á s .
teológicas y morales, el estilo y los artificios retóricos del autor.
H a n r e u n i d o t o d o s los p a s a j e s q u e h a b l a n de su p l a n
r e d e n t o r y de su h u m i l l a c i ó n p o r c a u s a n u e s t r a , y t r a t a n
ALEJANDRO DE ALEJANDRÍA de d e d u c i r de e l l o s la p r e d i c a c i ó n de su i m p i e d a d , re-
U n a de l a s f i g u r a s c l a v e del concilio de N i c e a (325) fue c h a z a n d o en a b s o l u t o los p a s a j e s q u e a f i r m a n su divini-
A l e j a n d r o , q u i e n sucedió a A q u i l e s c o m o o b i s p o d e A l e j a n d r í a d a d e t e r n a y su i n e f a b l e g l o r i a en el P a d r e . C o m o res-
h a c i a el a ñ o 312. D u r a n t e su p o n t i f i c a d o b r o t ó la c o n t r o v e r s i a p a l d a n la i m p í a o p i n i ó n de j u d í o s y g r i e g o s r e s p e c t o de
a r r i a n a y siguió a r r a s t r a n d o el cisma m e l e c i a n o . A l e j a n d r o Cristo, t r a t a n p o r t o d o s los m e d i o s de g a n a r su a p r o b a -
defendió la fe c o n t r a a m b o s p e l i g r o s . Con A r r i o . e m p l e ó .pri- ción, o c u p á n d o s e de t o d o lo q u e a q u é l l o s a c o s t u m b r a n a
m e r a m e n t e a m a b i l i d a d y a d v e r t e n c i a s p a t e r n a l e s , y t r a t ó de r i d i c u l i z a r en n o s o t r o s y p r o v o c a n d o d i a r i a m e n t e sedicio-
g a n a r l o n u e v a m e n t e m o s t r á n d o l e q u e s u s p u n t o s de vista e r a n n e s y p e r s e c u c i o n e s c o n t r a n o s o t r o s . . . A h o r a b i e n , aun-
c o n t r a r i o s a la t r a d i c i ó n . Sin e m b a r g o , c u a n d o e l / h e r e s i a r c a que, a c a u s a de su d i s i m u l o , h e m o s d e s c u b i e r t o m á s b i e n
y sus s e g u i d o r e s r e h u s a r o n s o m e t e r s e , casi u n c e n t e n a r de obis- t a r d e su m a n e r a de vivir y sus i m p í o s p r o p ó s i t o s , los
p o s se a g r u p a r o n en t o r n o a A l e j a n d r o en u n s í n o d o ( 3 1 8 ) , h e m o s a r r o j a d o p o r u n a n i m i d a d fuera de la Iglesia, q u e
c e n s u r a n d o sus falsas d o c t r i n a s , y e x c o m u l g a r o n a su a u t o r y a d o r a l a d i v i n i d a d de C r i s t o ( 1 - 2 ) .
a sus a d e p t o s . V i e n d o q u e este p a s o n o h a b í a s u r t i d o efecto, A l e j a n d r o n o v a c i l a en h a c e r r e m o n t a r la h e r e j í a a r r i a n a
se convocó el concilio de N i c e a ( 3 2 5 ) , y t a n t o A r r i o c o m o a L u c i a n o de A n t i o q u í a y a P a b l o de S a m o s a t a :
Melecio fueron al fin c o n d e n a d o s . T r e s a ñ o s m á s t a r d e (328) V o s o t r o s h a b é i s r e c i b i d o de D i o s v u e s t r a d o c t r i n a ;
m o r í a A l e j a n d r o , d e s p u é s de h a b e r s o p o r t a d o g r a n d e s t r i b u - n o p o d é i s , p u e s , i g n o r a r que ésta, q u e ú l t i m a m e n t e ha
laciones p o r c o m b a t i r el a r r i a n i s m o . l e v a n t a d o su c a b e z a c o n t r a la p i e d a d de la I g l e s i a , es
la m i s m a de E b i ó n y A r t e m a s ; n o es o t r a cosa q u e u n a
1. SUS ESCRITOS i m i t a c i ó n de P a b l o de S a m o s a t a , o b i s p o de A n t i o q u í a ,
q u i e n fue a l e j a d o de l a Iglesia p o r d e c i s i ó n de t o d o s los
1. Carlas
o b i s p o s de t o d a s p a r t e s r e u n i d o s en c o n c i l i o . A él le su-
S e g ú n E p i f a n i o (Haer. G9,4), existió u n a colección de se- cedió L u c i a n o , q u i e n e s t u v o m u c h o s a ñ o s s e p a r a d o de la
tenta c a r t a s de A l e j a n d r o . T o d a s e l l a s se h a n p e r d i d o , a ex- c o m u n i ó n de tres o b i s p o s . Ú l t i m a m e n t e , h a b i e n d o sorbi-
cepción de dos i m p o r t a n t í s i m a s c a r t a s encíclicas referentes a d o las heces de i m p i e d a d de t o d o s ellos, se h a n levan-
la c o n t r o v e r s i a a r r i a n a . tado entre nosotros como brotes disimulados Arrio y
18 Los escritores de Alejandría y Egipto
Alejandro de Alejandría 19
A q u i l e s y la c o n g r e g a c i ó n ríe los que se ¡ u n t a n a-'ellos
en su m a l d a d , q u e e n s e ñ a n esta d o c t r i n a de u n a creación la cual le creó D i o s c o m o creó los r e s t a n t e s seres. Pol-
a b a s e de cosas q u e n o existen ( 9 ) . lo t a n t o , p o r p r o p i a n a t u r a l e z a , p u e d e v a r i a r y c a m b i a r ,
A l e j a n d r o a d m i t e q u e h a n p r e s t a d o su a p o y o a A r r i o tres igual q u e los d e m á s seres r a c i o n a l e s . El V e r b o es t a m b i é n
o b i s p o s de S i r i a . P o r o t r a p a r t e , A l e j a n d r o ha r e c i b i d o mu- e x t r a ñ o , a j e n o y distinto de la s u b s t a n c i a del P a d r e . El
c h a s c a r t a s de a p r o b a c i ó n de sus colegas los o b i s p o s y p i d e P a d r e es i n e f a b l e p a r a el H i j o ; p u e s el V e r b o n o p u e d e
al o b i s p o u n a d e c l a r a c i ó n p a r e c i d a . A u n q u e T e o d o r e t o men- c o n o c e r perfecta y a d e c u a d a m e n t e al P a d r e , ni le p u e d e
c i o n a a A l e j a n d r o de liizancio c o m o d e s t i n a t a r i o de la c a r t a , ver p e r f e c t a m e n t e . E l H i j o ni s i q u i e r a c o n o c e su p r o p i a
es m á s p r o b a b l e q u e lo fuera A l e j a n d r o de T e s a l ó n i c a , c o m o s u b s t a n c i a tal c o m o e s . F u e c r e a d o p o r c a u s a n u e s t r a
s u g i e r e Opitz. p a r a q u e D i o s n o s c r e a r a p o r E l c o m o p o r u n instru-
m e n t o ; y n o h u b i e r a existido de n o h a b e r q u e r i d o D i o s
Ediciones: H. G. OPITZ, Athanasius' Werke III, I 19,29 (documen- c r e a r n o s a n o s o t r o s . A l g u i e n les p r e g u n t ó si el H i j o de
to 14); PG 18,547-572. D i o s p o d r í a c a m b i a r , c o m o c a m b i ó el d e m o n i o ; n o tu-
Traducciones: Alemana: A. SEIDER: BKV2 51 (1926) 6-25 (Teodore- v i e r o n r e p a r o en a f i r m a r q u e sí p u e d e ; s i e n d o u n ser
to ).—Inglesa: J. B. H. HAWKINS: ANL 6,291-296. c r e a d o y h e c h o , está, p o r n a t u r a l e z a , sujeto a c a m b i o s .
Estudios: V. HUCCER, Wie sind die Briefe Alexanders von Alexan- ('orno los q u e r o d e a n a A r r i o dicen estas cosas y l a s
drien chronologisch zu ordinen?: ThQ 91 (1909) 66-86; G. LOESCHKE, Zur sostienen d e s v e r g o n z a d a m e n t e , r e u n i d o s los o b i s p o s de
Chronologie der beiden grossen antiarianischen Schreiben des Alexander
von Alexandrien: ZKG 31 (1910) 584-6; O. SEECK, Die Chronologie der E g i p t o y L i b i a en n ú m e r o de cien a p r o x i m a d a m e n t e , los
beiden Schreiben des Alexander: ZKG 32 (1911) 277-281 (contra h e m o s a n a t e m a t i z a d o j u n t o con sus s e g u i d o r e s ( 2 - 3 ) .
Loeschke); H. OPITZ, Die Zeitfolge des arianischen Streites von den An-
jangen bis zum Jahre 328: ZNW 33 (1934) 131-159.
Ediciones: H. G. OPITZ, Athanasius' Werke III, I 6-11 (documento 4b);
PG 18,571-8.
b) Sócrates (Hist. eccl. 1,6) y Gelasio Cícico (llisl. concil.
Traducciones: Inglesas: J. H. NEWMAN, Select Treatises of St.' Atha-
¡\ic. 2,3) citan p a s a j e s de otra c a r t a encíclica, d i r i g i d a «A nues- nasius in Controversy with the Arians vol.l 4.4 ed. II. 9 impr. (Londres
t r o s q u e r i d o s y r e v e r e n d í s i m o s c o m i n i s t r o s de la Iglesia ca- 1920) 3-7; M. ATKINSO-N, Histórica!. Tracts of St. Athanasius (LFC) (Ox-
tólica en t o d o s los l u g a r e s » . P a r e c e h a b e r sido escrita h a c i a ford 1873) 299-304; ,T. B. H. HAWKINS: ANL 14 (1869) 333-363. Reim-
el a ñ o 319, antes q u e la c a r t a p r e c e d e n t e , y nos i n f o r m a s o b r e preso: ANF 6 (1886) 296-9.
los comienzos de la h e r e j í a a r r i a n a . E u s e b i o , o b i s p o de Nico- Estudios: G. RARDY, Saint. Alexandre d'Alexandrie a-t-il connu la
m e d i a , residencia del e m p e r a d o r , « i m a g i n a n d o q u e de él de- Thalie d'Arius?: RSR 6 (1926) 527-532; T. E. POU.ARD, Logos and Son
in Origen. Arius and Athanasius: SP 2 (TU 64) (Berlín 1957) 282-287.
p e n d e n t o d o s los a s u n t o s eclesiásticos» ( 1 ) , se h a a s o c i a d o a
los a p ó s t a t a s y se h a i m p u e s t o la t a r e a de e s c r i b i r a t o d a s p a r - c) E s t a s e g u n d a encíclica, c o n s e r v a d a p o r S ó c r a t e s y Ge-
les con á n i m o de p r o p a g a r la n u e v a h e r e j í a . E n estas circuns- lasio en su texto o r i g i n a l g r i e g o , se e n c u e n t r a t a m b i é n , en algu-
tancias, A l e j a n d r o «ya n o se siente o b l i g a d o a g u a r d a r silencio
nos m a n u s c r i t o s de l a s o b r a s de A t a n a s i o , b a j o el t í t u l o Depo-
p o r m á s t i e m p o , y cree ser d e b e r suyo a n u n c i a r o s a t o d o s q u e
sición de Arrio y de sus seguidores (Kcc9aíp£cns 'Apdou KCÜ T&V
p o d é i s conocer a los q u e se h a n h e c h o a p ó s t a t a s y l a s m a l -
o w crÚTco). A q u í , a n t e s del texto, va u n a c a r t a que A l e j a n d r o
v a d a s p a l a b r a s de su h e r e j í a ; y si E u s e b i o (de N i c o m e d i a ) os
e s c r i b e , n o le prestéis a t e n c i ó n » ( I ) . Con este m o t i v o Alejan- d i r i g i ó al c l e r o de A l e j a n d r í a y de M a r e o t i s , p i d i e n d o a t o d o s
d r o hace u n r e s u m e n de la d o c t r i n a a r r i a n a , que es i m p o r - sus c o m p o n e n t e s que s u s c r i b i e r a n la encíclica a n t e r i o r .
tantísimo :
Ediciones: H. G. OPITZ, Athanasius' Werke III. I. 6 (documento 4a);
Dios n o fue s i e m p r e P a d r e , sino q u e h u b o u n t i e m p o PG 18,581-2.
en que Dios n o e r a P a d r e . El V e r b o de D i o s n o existió Traducciones: Inglesas: M. ATKIINSON, l.c, 297-8; J. B. HAWKINS;
s i e m p r e ; fue h e c h o de la n a d a : el q u e es D i o s f o r m ó ANF 6 (1886) 299.
al que no existía de la n a d a ; h u b o , p u e s , u n t i e m p o en
q u e El n o era. El H i j o es u n a c r i a t u r a , u n p r o d u c t o ; n o 2. Sermones
es semejante al P a d r e en c u a n t o a s u b s t a n c i a ; ni es el
V e r b o v e r d a d e r o y n a t u r a l del P a d r e ; n i es su v e r d a d e r a S ó l o u n s e r m ó n se h a c o n s e r v a d o , en u n a t r a d u c c i ó n siríaca
S a b i d u r í a . E s u n o de los t a n t o s seres c r e a d o s y h e c h o s . y en otra c o p t a : De anima el corpore deque passione Domini.
Se le l l a m a V e r b o y S a b i d u r í a p o r a b u s o de l e n g u a j e , En la i n t r o d u c c i ó n t r a t a de las r e l a c i o n e s e n t r e el c u e r p o y el
puesto que El m i s m o ha sido c r e a d o p o r el v e r d a d e r o a l m a ; en el c u e r p o del s e r m ó n h a b l a de la n e c e s i d a d y frutos
V e r b o de Dios y p o r la s a b i d u r í a que está en D i o s , con de la p a s i ó n del S e ñ o r . D e í n d o l e p r o n u n c i a d a m e n t e r e t ó r i c a ,
el s e r m ó n está i n f l u e n c i a d o , en c u a n t o al p e n s a m i e n t o y al len-
20 Los escritores ele Alejandría y Egipto Alejandro de Alejandría 21
guaje, p o r la Homilía sobre la Pasión de M e l i t ó n , reciente- m o s t r a r que dos p e r s o n a s son u n a sola p e r s o n a , s i n o p a r a mos-
m e n t e d e s c u b i e r t a (cf. v o l . l p . 2 3 9 - 2 4 3 ) . t r a r que el H i j o del P a d r e c o n s e r v a e x a c t í s i m a m e n t e la seme-
Ediciones: Texto siriaco: La versión siríaca la publicó A. MAI por vez janza i m p r e s a del P a d r e , q u i e n i m p r i m i ó en E l , p o r n a t u r a -
primera del Códice Vat: Syr. 368 en: Nova Patrum Bibliotheca 2 leza, su s e m e j a n z a en t o d o s los r e s p e c t o s ; es la i m a g e n del
(Roma 1844) 529-539, con traducción latina (reimpresa en PG 18,585-604). P a d r e que en n a d a d i s c r e p a , la f i g u r a i m p r e s a del e j e m p l a r
K. A. W. BuncE editó la versión siríaca del Cod. Brit. Mus. Syr. add. 17192
en: Coptic Homilies in the Dialect of Upper Egypt (Londres 1910) 407- o r i g i n a l (1,9) :
415. Texto copio: BÜDCE, 115-132. La versión copta es completa; la si- P o r c o n s i g u i e n t e , d e b e r í a m o s r e s e r v a r al P a d r e ingé-
ríaca representa una forma abreviada. nito su p r o p i a d i g n i d a d , p r o c l a m a n d o q u e n a d i e es la
Traducciones modernas: Inglesas: Del siríaco: BUDGK, 417-424- c a u s a de su e x i s t e n c i a ; p e r o al H i j o h a y que recono-
J. B. H. HAWKINS: ANF 6 (1886) 299-302. Del copto: BUDGE, 258-274. cerle el h o n o r q u e le c o r r e s p o n d e , a t r i b u y é n d o l e , c o m o
Estudios: G. KRÜGER, Melito von Sardes oder Alexander von Alexan- d i j i m o s , u n a g e n e r a c i ó n del P a d r e q u e carece de prin-
drien?: Zeitschr. f. wiss. Theologie 31 (1888) 434-448: C. TIIOMAS, Me-
lito von Sardes (Osnabrück 1893) 40-51; C. BONNER, The Homily on the cipio y t r i b u t á n d o l e a d o r a c i ó n , a p l i c á n d o l e a El sólo,
Passion by Melito of Sardis (SD 14) (Londres 1940) 46-47.62-65, demues- • c o n p i e d a d y p r o p i e d a d , l a s e x p r e s i o n e s «fue», «siem-
tra cjue el sermón de Alejandro se basa, en parte, en el sermón de Me- b r e » y «antes de t o d o s los s i g l o s » ; sin n e g a r l e de n i n g ú n
litón Sobre el alma y el cuerpo y rpie en su segunda parte utiliza la . ; m o d o la d i v i n i d a d , antes b i e n a t r i b u y é n d o l e la total se-
Homilía sobre la Pasión del mismo Melitón; W. SCHNEEMELCHER, Dcr
Sermo de anima el corpore, ein Werk Alexanders von Alexandrien?: m e j a n z a en t o d o que c o r r e s p o n d e a la I m a g e n v E j e m p l a r
Festschrift für G. Delm (Neukirchen 1957) 119-143, sugiere también que del P a d r e . P e r o d e b e m o s decir que sólo al P a d r e pertene-
Alejandro manejó una homilía de Melitón; O. PERLER, Ein Hymnwt ce la p r o p i e d a d de ser i n g é n i t o , p u e s el m i s m o S a l v a d o r
zur Ostervigil von Melitón? (Papyrus Bodmcr XII) (Paradosis 15) (Fri-
burgo-Suiza 1960) 23s. d i j o : «Mi P a d r e es m a y o r q u e yo» (lo 14,28) ( 1 , 1 2 ) .
S i e n d o l a s c a r t a s de A l e j a n d r o las ú n i c a s d e c l a r a c i o n e s es-
D e otros discursos a u t é n t i c o s sólo p o s e e m o s peciueños frag- critas c o n t r a la h e r e j í a a r r i a n a antes del c o n c i l i o de Nicea,
m e n t o s en versiones siríaca y c o p t a . A u n a u e se a t r i b u y a a Ale- interesa n o t a r q u e n o a p a r e c e en e l l a s t o d a v í a la p a l a b r a ho-
j a n d r o u n p a n e g í r i c o c o p t o e d i t a d o p o r H . H y v e r n a t (cf. v o l . l nwousios, a u n q u e y a se a f i r m a q u e el H i j o «fue e n g e n d r a d o
p . 4 2 6 ) , es u n a falsificación t a r d í a . El p a n e g í r i c o e l o g i a a su p o r el m i s m o P a d r e » , é§ aú-roü OUTOS Trcrrpós ( 1 , 1 1 ) — f ó r m u l a
p r e d e c e s o r P e d r o y se s u p o n e q u e fue p r o n u n c i a d o en el ani- casi idéntica a ÉK Tf¡s o ü a í a s — . P o r a ñ a d i d u r a , A l e j a n d r o pre-
v e r s a r i o de dicho m á r t i r a l e j a n d r i n o y en el o r a t o r i o a él de- g u n t a : « ¿ C ó m o p u e d e ser El distinto de la s u b s t a n c i a del P a d r e
dicado. (TTCOS avénenos TT\ oüeríce TOÜ TraTpós), el que es la i m a g e n per-
fecta y el r e s p l a n d o r del P a d r e , y d i c e : «El que m e ve a mí
Ediciones: H. HYVERNAT, Les actes des martyrs de l'Kgypte (Pa-
rís 1886) 247-262; L. Tu. LEFORT, Athanase: Sur la virginité: Mus 42 ve al P a d r e » ? fio 1 4 , 9 ) . Y si el H i j o es el V e r b o y l a Sabi-
(1929) 256-259 (texto copto y traducción francesa de un .sermón sobre d u r í a y la r a z ó n de D i o s , ¿ c ó m o h u b o u n t i e m p o en q u e no
ja virginidad atribuido a Alejandro). e r a ? E s c o m o si d i j e r a n que h u b o u n t i e m p o en q u e D i o s es-
taba, s i n r a z ó n y sin s a b i d u r í a » (aAoyos Kai aaocpos) ( 2 , 4 ) .
2. ASPECTOS DE S U TEOLOGÍA ¿ C ó m o n o va a ser u n a i m p i e d a d el decir q u e la Sa-
b i d u r í a de D i o s n o existió d u r a n t e a l g ú n t i e m p o , c u a n d o
L a d e s c r i p c i ó n que h a c e A l e j a n d r o de la h e r c ' í a a r r i a n a ella dice de sí m i s m a : « E s t a b a yo con El c o m o a r q u i -
coincide con la i n f o r m a c i ó n que n o s p r o p o r c i o n a n o t r a s fuen- tecto de t o d o , s i e n d o s i e m p r e su delicia» ( P r o v 8,30) ;
tes de que d i s p o n e m o s . T i e n e r a z ó n al a f i r m a r n u e el error
: o que h u b o u n t i e m p o en q u e el p o d e r de Dios n o e x i s t í a ;
era u n a d e r i v a c i ó n del s u b o r d i n a c i o n i s m o de P a b l o de S a m o -
o que a l g ú n t i e m p o su V e r b o estuvo m u t i l a d o ; o que
sata y de L u c i a n o de A n t i o q u í a , p u e s en u n a carta d i r i g i d a
f a l t a b a n o t r a s cosas p o r las c u a l e s se conoce al H i j o y
a E u s e b i o de IVicomedia A r r i o se l l a m a a sí m i s m o d i s c í p u l o
se c a r a c t e r i z a el P a d r e ? P u e s q u i e n a f i r m a q u e el res-
de L u c i a n o (cf. v o l . l p . 4 4 8 ) . A l e j a n d r o se refiere a sus p r o -
p l a n d o r de la g l o r i a n o existía, e l i m i n a t a m b i é n la luz
pias d o c t r i n a s como al « d o g m a a p o s t ó l i c o p o r el c u a l m o r i -
o r i g i n a l , cuyo r e s p l a n d o r es. Y si la i m a g e n de Dios n o
mos». D e c l a r a que el H i j o de D i o s n o fue h e c h o «de c o s a s qui-
no son» y q u e no h u b o « u n t i e m p o en q u e El n o e r a » ( 1 , 4 ) , existió s i e m p r e , es e v i d e n t e q u e t a m p o c o existió s i e m p r e
sino q u e fue e n g e n d r a d o p o r el P a d r e ( 1 , 1 1 ) . Al i a u a l q u e Aquel cuya i m a g e n es. A d e m á s , al decir q u e n o existía
el P a d r e , es i n m u t a b l e e i n v a r i a b l e y n o le falta n a d a . E s la el c a r á c t e r de la s u b s i s t e n c i a de D i o s , se e l i m i n a t a m b i é n
imasren exactísima del P a d r e , sin q u e en n a d a se diferencie de a Aquel que se e x p r e s a p e r f e c t a m e n t e en d i c h a ima-
El ( 1 , 1 2 ) . N o dice el S e ñ o r : «Yo v m i P a d r e s o r r o s u n a eosa» gen ( 1 , 7 ) .
í l o 1 0 , 3 0 ) , p a r a p r o c l a m a r que El es el P a d i e n ' p a r a de- El Y e r b o os H i j o de Dios, no p o r a d o p c i ó n (-SÉOMI), sino p o r
n a t u r a l e z a (¡púa-si).
22 Los escritores de Alejctmlría y Egipto
Atanasio 23
De todo esto se puede deducir que la filiación de nues-
tro Salvador no tiene nada que ver con la filiación de
los demás. Pues, así como se ha probado que su inex- ATANASIO
plicable subsistencia está por encima de todos los demás
seres, a quienes ha dado El la existencia, con una supe- A Alejandro le sucedió el año 328 una de las figuras más
rioridad que no admite comparación, así también su fi- importantes de toda la historia de la Iglesia y el más eminente
liación, que es según la naturaleza de la divinidad del de todos los obispos de Alejandría, San Atanasio. De indoma-
Padre, trasciende, con una superioridad que no cabe ex- ble valor, firme ante el peligro o la adversidad, a quien ningún
plicar, la filiación de aquellos que han sido adoptados hombre era capaz de intimidar, fue el denodado campeón y
por El (ibid.). gran defensor de la fe de Nicea, «la columna de la Iglesia»,
Además, en los Salmos el Salvador dice: «El Señor como le llama San Gregorio Ñacianceno (Or. 21,26). Los
me ha dicho: Tú eres mi Hijo» (Ps 2,7). Al decir aauí arrianos veían en él a su principal enemigo e hicieron cuanto
que El es el Hijo verdadero y genuino, da a entender pudieron para destruirlo. Para reducirlo al silencio, se procu-
que no hay otros hijos genuinos más que El. ¿Y cuál es raron el favor del poder civil y corrompieron a la autoridad
también el significado de eslo: «Desde el seno, antes de eclesiástica. Por cinco veces fue expulsado de su sede episcopal
la aurora, te engendré»? (Ps 110,3). ¿No indica llana- y pasó más de diecisiete años en el destierro. Pero todos estos
mente la filiación natural de la generación paterna, oue sufrimientos no consiguieron romper su resistencia. Estaba
no la obtuvo por arreglar cuidadosamente sus modales convencido de que luchaba por la verdad y empleó todos los
ni mediante el ejercicio v progreso en las virtudes, sino medios a su alcance para combatir a sus poderosos enemigos.
por propiedad de naturaleza? Por tanto, el Tfijo unigé- A pesar de su irreconciliable hostilidad para con el error y no
nito del Padre posee ciertamente una filiación indefecti- obstante el ardor con que le hacía frente, poseía la cualidad,
ble; en cambio, a los hijos racionales la adopción no rara en semejante carácter, de ser capaz, aun en lo más arduo
les pertenece por naturaleza, sino que se les concede por del combate, de usar de tolerancia v moderación con los oue
la integridad de sus vidas v como don gratuito de se habían descarriado de buena fe. Muchos obispos orientales
Dios (1,8). habían rechazado el homoousios por no comprenderlo, y Ata-
Por esta razón, María es realmente Madre de Dios, v Ale- nasio da pruebas de gran comprensión y paciencia para ga-
jandro la llama lógicamente iheotokos: narlos nuevamente a la verdad. La Iglesia griega le llamó más
Después de esto, profesamos la resurrección de los tarde «Padre de la Ortodoxia», y la Iglesia romana le cuenta
muertos, cuyas primicias fue nuestro Señor Jesucristo, entre los cuatro grandes Padres del Oriente.
quien realmente, v no sólo en apariencia, tomo un cuerpo Para la historia de su vida, las fuentes más importantes
de María, la Madre de Dios (ÉK TTJS SEOTÓKOU Mocpíocs) son sus propios escritos y la introducción siríaca a sus Cartas
0,12). ¡cstales. Existen, además, una Historia Athanasii, conservada
El Dijo es el mediador unigénito por cuyo medio Dios Pa- en latín, que se conoce generalmente con el nombre de Historia
dre saca el universo entero de la nada a la existencia: ucephala por estar mutilada; el Discurso 21 de Gregorio Ña-
Estos ignorantes no saben cuan grande es la diferencia cianceno y unos fragmentos de un panegírico copto.
entre el Padre ingénito y los seres, tanto racionales como Atanasio nació, hacia el año 295, en Alejandría, donde re-
irracionales, que fueron creados por El de la nada. En cibió la formación clásica y teológica. De la introducción a
medio de ellos, ocupando un lugar intermedio, la natu- su Vida de San Antonio se desprende que en su juventud se
raleza unigénita (&s HECTITEÚOUCTOC ¡púais novoyEviís) de Dios,
relacionó con los monjes de la Tebaida. El año 319 fue orde-
el Verbo por quien el Padre creó todas las cosas de la
nado diácono por su obispo Alejandro, a cuyo servicio entró
nada, fue engendrado del mismo verdadero Padre (1,11).
poco después como secretario. En calidad de tal acompañó a
Estudios: A. v. HARNACK, Lehrbuch ier Dozmengeschichte 5. ! ed. su obispo al concilio de Nicea (325), donde llamaron la aten-
vol.2
s
(Tubinga 1931) 204-207: H. M. GWATKIN, Stud íes of Arianism ción sus discusiones con los arrianos (ATANASIO, Ap. c. Arian. 6 ;
2. ed. (Cambridge 1900) 17s; C. E. RAVEN, Apollinarianism. An Essay on SÓCR., Hist. eccl. 1,8). Tres años más tarde sucedía a Alejandro.
the Christology of the Early Church (Cambridge 1926) 72-78; G. BARDY,
Recherches sur saint Luden d'Antioche et son école (París 1936): Su nueva misión no era fácil. Aunque condenada en Nicea,
A. ORILLMKIER: CGG 1 (1951) 79s.l25s; V. C. DE CLERCQ, Ossius of la doctrina a n i a n a estaba en condiciones de encontrar consi-
Cordova (SCA 13) (Washington 1954) 224-6.267s. derable apoyo en Alejandría. Para colmo de dificultades, el
nuevo obispo no era del agrado de los melecianos. Bien pronto
estos círculos lanzaron toda clase de falsas acusaciones contra
24 Los escritores ile Alejandría y Egipto
Atanasio 25
él; estas calumnias crecieron en número cuando, habiéndole or-
su oficio el 1 de febrero de 366. Pasó en paz el resto de sus
denado Constantino que admitiera de nuevo a Arrio a la comu-
días y murió el 2 de mayo del año 373.
nión, Atanasio rehusó. Sus enemigos se reunieron en sínodo el
año 335 en la ciudad de Tiro y lo depusieron. Poco más tarde, Fuentes para Ja historia de su vida: Introducción siríaca a sus Car-
tas fesla!es: W. CURETON, The Festal Letters of Athanasius (Londres
el emperador lo desterró a Tréveris. Su contacto con el Oeste 1948). Traducción latina: PG 26,1351s; traducción inglesa: A. ROBERT-
había de ejercer una influencia grande y duradera. Constantino SON: LNPF ser.2 vol.4,503-6.—La Historia acephala cubre el período que
murió el año 317 y Atanasio pudo volver a su diócesis el 23 va del año 346 hasta su muerte, el año 373. Se encuentra en la famosa
de noviembre del mismo año. Collectio Theodosii üiaconi del Cod. Veron. LX (cf. E. SCHWARTZ, Über
die Sammlung des Cod. Veron. LX: ZNW 35 [1936] 1-23); es la traduc-
Mas sus contrarios no cejaron. Por instigación de Eusebio. ción parcial de una crónica alejandrina compuesta en el siglo iv. La pu-
obispo de Nicomedia, depusieron nuevamente a Atanasio en un blicó por primera vez S. MAFFEI, Osservazioni letterarie 3 (Verona 1783)
sínodo de Antioquía (339) y eligieron para obispo de Alejan- V la reimprimió Migue (PG 26,1443s). La edición mejor_ es la de
C H. TURNER, Ecclesiae occidentalis monumento iuris antiquissima (Ox-
dría a Pisto, un sacerdote excomulgado. Cuando se vio ctue era ford 1899-1939) 1.2,663-671; traducción inglesa: A. ROBERTSON: LNPF
incapaz, instalaron a Gregorio de Capadocia a la fuerza. Atana- ser.2 vol.4,4%-9. Cf. H. FROMEN, Athanasii historia acephala, Jena diss.
sio se refugió en Roma. Un sínodo, convocado allí por el papa (Münster 1914).—GREGORIO NACIANCENO, Discurso 21 «.Sobre el Gran
Julio I el año 341, lo exoneró completamente, v en el gran sí- Atanasio». pronunciado en Constantinopla el año 379 ó 380 (cf. infra,
p.269).—Sobre los fragmentos de la eulogía copta, véanse: O. V. LEMM,
nodo de Sárdica del año 343 fue reconocido como el único obis- Koptische Fragmente zur Patriar chengeschichte Alexandriens: Mémoi-
po legítimo de Alejandría. Sin embargo, no le fue posible volver res de l'Académie imp. de St. Pétersbourg, sér.7 t.36 n . l l (1888); ÍDEM,
a Egipto antes de la muerte de Gregorio de Capadocia (345). Kleine koptische Studien Nr. 57: Mémoires, sér.8 t.ll n.4 (1912).—Sobre
las Vitae legendarias, cf. B. BECK, Die griechischen Lebensbeschreibun-
Llegó a la ciudad el 21 de octubre del 346. Pronto empezaron «en. des Athanasius auf ihr gegenseitiges Verhaltnis und ihre Quellen
de nuevo las intrigas. Constante, el protector de Atanasio, moría untersucht. Jena diss. (Weidia 1912).
el año 350. Constancio, único emperador ahora de Oriente y Monografías: J. A. MÓHLER, Athanasius der Grosse 2." ed. (Magun-
Occidente, deseoso de actuar en contra de Atanasio, convocó en cia 1844); F. LAUCHERT, Leben des hl. Athanasius des Gosscn (Colonia
Arles un sínodo el año 353 y otro en Milán el 355 para conde- 1911); L E BACHELET, Athanase: DTC 1 (1901) 2143-2178; G. BAHDY,
nar a Atanasio e introdujo en la sede de Alejandría a otro Saint Athanase (Les Saints) 3. a ed. (París 1925); lo., Athanase: DGH 4
(1930) 1313-1340; M. CONSTANTIMDES, O' Meyas 'Aeavámos Kal fi étrcxn
usurpador, Georgio de Capadocia. Atanasio se vio obligado a aúxoO (Atenas 1937): G. GENTZ: RACh 1 (1943) 860-6; H. F. VON CAM-
abandonar su diócesis por tercera vez. Esta vez se refugió entre rr.NjiAUSEN, Griechische Kirchenváter3 (Stuttgart 1955) 72-85: P. T. CA-
los monjes del desierto egipcio. Permaneció con ellos seis años, MI'.LOT, Athanasius der Grosse: LThK 1 (1957) 976-981.
dedicándose a escribir la Apología a Constancio, la Apología Estudios especiales: H. LIETZMANN, Chronologie der ersten und zuiei-
por su fuga, la Carla a los monjes y la Historia de los arríanos. len Verbannung des Athanasius: Zeitschr. f. wiss. Theologie 44 (1901)
380-390; E. SCHWARTZ, Zur Geschichte des Athanasius: NGWG 5 (1904)
A la muerte de Constancio, ocurrida en el año 361, la situación 338-401.518-547; 6 (1905) 164-187.257-299; 9 (1908) 305-374; 12 (1911)
cambió rápidamente. El usurpador Georgio de Capadocia fue 367-426; N. W. SHARPE, Athanasius the Copt and his Times: Bibl. sa-
asesinado el 23 de diciembre de ese mismo año. El nuevo em- cra 72 (1915) 618; N. H. BAYNES, Athanasiana: Journal of Egyptian
perador, Juliano, llamó a los obispos exilados. Así el 22 de Archaeology 2 (1925) 58-69 (vuelta de Atanasio de su primer destierro);
K. F. HAGEL, Kirche und Kaisertum in Lehre und Leben des Athanasius,
febrero del 362, Atanasio podía entrar en la capital de Egipto. Diss. (Giessen 1933).—Sobre la fecha de su muerte, cf. S. EUSTRATIADES,
Se puso a trabajar sin demora en la reconciliación de los 'A9aváaios 6 uéyas, iraTpiápxtls 'AAeíjocvSpEÍas: 'Pcopauós I (1932-3) 55-58'
semiarrianos con el partido ortodoxo. Celebró un sínodo en Ale- O. SEEL, Die Verbannung des Athanasius durch Julián: Klio 32 (1939)
175-188; K. M. SETTON, Christian Attitude towards the Emperor in the
jandría el año 362 para disipar las desavenencias. Pero nada Fourth Century (Nueva York 1941) 67-83.198-9; W. SCHNEEMELCHHK,
de esto era del agrado de Juliano, quien no quería entre los Athanasius von Alexandrien ais Theologe und ais Kirchenpolitiker: ZNW
cristianos la paz, sino la discordia y la disensión. Así, pues, 43 (1950-51) 242-256; P. PEETERS, Comment St. Athanase s'enfuit de Tyr
en 335 (Recherches d'histoire et de philologie orientales: Subsidia hagio-
Atanasio fue desterrado por orden imperial como «perturbador praphica 27) (Bruselas 1951); V. C. DE CLERCQ, Ossius of Cordova (SCA 13)
de la paz y enemigo de los dioses». Pero Juliano murió al año (Washington 1954) 232-303.315-358.401-438.460-480.506-527; E. SCHWARTZ,
siguiente (363) y Atanasio pudo volver. Fue desterrado por Gesammelte Schriften, Band III: Zur Geschichte des Athanasius (Ber-
quinta vez el año 365, cuando Valente empezó a reinar en la lín 1959); H. NORDBERG, Athanasius and the Emperor (Soc. Scient.
Fciinica, Comment. Hum. Litt. 30/3) (Helsingfors 1963); M. G. HICGINS,
parte oriental del imperio (364-378). Se estableció durante cua- Two Notes (!. Athanasius and Eusebius on the Council of Nicaea):
tro meses en una casa de campo fuera de la ciudad. Cuando Polichronion. Festschrift .F. Do!ger (Heidelberg 1966) 238-243; M. SIMO-
Valente vio que la gente de Alejandría amenazaba con rebe- NKTTI, Alcune considerazioni sul contributo di Atanasio alia lotta contro
gli Ariani: Studi e materiali di Storia delle Religioni 38 (1967) 512-535;
larse contra esta orden, temió las consecuencias que pudieran K. P. MEIJERINC, Orthodoxy and Platonism in Athanasius. Synthesis or
seguirse e hizo volver al primado. Atanasio fue rehabilitado en Antithesis? (Leiden 1968); A. LOUTH. Reason and Reve'.ation in Saint
Athanasius: JThSt 23 (1970) 385-396.
26 JJJ$ escritores de Aleiaiiilria y Egipto
Atanasio 27
1. Sl.'S ESCRITOS J l l i S t 35 (1934) 66-67; H. G. OPITZ, Das syrische Corpus Athanasianurn:
ZNW 33 (1934) 18-31; R. W. THOMSON, The Text of the Syriac Athana-
E s s o r p r e n d e n t e q u e , a p e s a r de t a n g r a n d e s p r i v a c i o n e s v sian Corpus: Biblical and Patrístic Studies in Memory of R. P. Casey
en m e d i o d e t a n t a s a c t i v i d a d e s , A t a n a s i o e n c o n t r a r a i i e m p o p a r a (Friburgo 1963) 250-264; R. W. THOMSON, Athanasiana syriaca (CSCO
272 y 273) (Lovaina 1967).—Armenia: F. C. CONYBEARE, On the Soarces
u n a p r o d u c c i ó n l i t e r a r i a t a n vasta. L a m a y o r í a d e s u s escritos, of the Text of S. Athanasius: The Journal of Philology 24 (1896) 285-300;
es v e r d a d , están e s t r e c h a m e n t e r e l a c i o n a d o s c o n su l u c h a en R. P . CASEY. Armenian Manuscripts of St. Athanasius of Alexandria:
defensa d e la fe n i c e n a . S o m e t e a e x a m e n crítico u n a y o t r a HThR 24 (1931) 43-60.—Copta: L. T. LEFORT, S. Athanase, ccrivain
vez la a r g u m e n t a c i ó n d i a l é c t i c a y exegética d e s u s a d v e r s a r i o s copte: Mus 46 (1933) 1-33.—Árabe: G. GRAF, Geschichte der arabischen
l.iteratur. I. Die Übersetzungen (ST 118) (Ciudad del Vaticano 1944)
y refuta l a s a c u s a c i o n e s q u e a l g u n o s e n e m i g o s sin e s c r ú p u l o s 310-6.
l a n z a b a n c o n t r a é l . N o se p r e s e n t a c o m o u n s a b i o d e profe- Traducciones modernas: Alemanas: Sámtliche Werke der Kirchen-
s i ó n ; d e j a b a d e b u e n g r a d o a otros la t a r e a d e e x p l o r a r l o s vater vof.13-18 (Kempten 1835-37); J. FISCH: BKV Ausgeuahlte Schriften
secretos del s a b e r . P e r o s u s c o n o c i m i e n t o s d e la E s c r i t u r a , su des hl. Athanasius 2 vol. (Kempten 1872-75); J. LIPPL y A. STEGMAN:
h a b i l i d a d en l a l u c h a y l a p r o f u n d i d a d d e s u s convicciones le KKV2 1.3 (1913); A. STEGMANN y H. MERTEL: BKV2 31 (1917).—Fran-
cesas: F. CAVAIXERA, Saint Athanase (París 1908); J. LEBON: SCH 15
g r a n j e a r o n la a d m i r a c i ó n de l a s g e n e r a c i o n e s p o s t e r i o r e s . F o - (1947); T. CAMELOT: SCH 18 (1947); J. M. SZYMUSIAK: SCH 56 (1958).
cio señala q u e «en t o d o s s u s escritos el estilo es c l a r o , l i b r e Inglesas: J. H. NEWMAN, Select Treatises of St. Athanasius in Controversy
de r e d u n d a n c i a s y sencillo, p e r o serio y p r o f u n d o , y s u s a r g u - uith the Arians 4.iJ ed. 11. a impresión (Londres y Nueva York 1920):
m e n t o s , d e l o s c u a l e s tenía u n a b u e n a ; e s e r v a , son eficaces en LFC vol.8 (1842) y 19 (1944): Select Treatises in Controversy with the
Arians by J. H. NEWMAN; VO!.13 (1843); Historical Tracts by M. ATKIN-
e x t r e m o » (Bibl. cod. 1 4 0 ) . Se a d v i e r t e , sin e m b a r g o , cierta SON; vol.38 (1945): The Festal Epistles by H BURCESS; vol.45 (1881):
n e g l i g e n c i a e n la f o r m a y falta d e o r d e n en la d i s p o s i c i ó n d e Later Treatises by W. BRIGHT; A. ROBERTSON: LNPF ser.2 vol.4 con-
su m a t e r i a l , q u e son c a u s a s de p r o l i j i d a d y d e frecuentes R e - tiene la colección más completa de obras de San Atanasio en inglés.—
peticiones. E n s u s Apologías y, s o b r e t o d o , en su Vida de San Rusa: A. P. SOSTIN, 4 vols. (1. a ed. Moscú 1851-54; 2.a ed. 1902-03).
Antonio, fue c r e a d o r d e nuevos g é n e r o s l i t e r a r i o s . Estudios: K. Hoss, Studien über das Schrifttum und die Theologie
des Athanasius (Friburgo i. B. 1899); A. STÜLCKKN, Athanasiana, Lucrar-
Ediciones: PG 25-28. Una nueva edición^ crítica en tres volúmenes und dogmengeschichtliche Untersuchungen (TU 19,4) (Leipzig 1899) :
para la Academia de Berlín está en preparación desde 1934. Hasta ahora J. LEBON, Four une édition critique des oeuvres de saint Allianase: RHE
van publicados: Athanasius' Werke herausgegeben im Auftrage der Kir- 21 (1925) 524-530; M. J. BASTGEN, Athanasius. Wirtschaftsgeschichtliches
chenváter-Kommission der Preussischen Akademie der Wissenschaften aus seinen Schriften. Giessen Diss. (Darmstadt 1928); F. L. CROSS, The
von H. G. OPITZ, II, I 1-280: Die Apológica (Berlín y Leipzig 1935): Study of St. Athanasius (Oxford 1945) (conferencia); F. CHATILLON, La
III. I 1-76: Urkunden zur Geschichte des armnisehen Streites 318-328 «región de la dissemblance» signalée dans saint Athanase: RML 3 (1947)
(Berlín y Lepzig 1934); continuarán la edición W. SCHNEEMEIXHER y 376 (una cita de Platón); B. ALTANER, Augustinus und Athanasius. Eine
M. TETZ. Cf. E. SCHWARTZ: DLZ 6 (1935) 715-720; F. SCHEIDWKILER,
,/uellenkritische Stiulie (De Trinitale): RB (1949) 82-90; G. ROCHEFOHT,
Zur neuen Ausgabe des Athanasios: BZ 47 (1954) 73-94, con observa- Une anthologie grerqae du XIo siecle, le Parisinas Suppl. Gr. 690 (texte
ciones muy valiosas de crítica textual; M. TETZ, Studien zur Überlie- de S. Athanase): Scriptorium 4 (1950) 3-17; M. J. RONDEAU, Une nou-
ferung der dogmatischen Schriften des Athanasius, Diss. (Bonn 1955); velle preuve de Pinftuertee littéraire d'Eusebe de Cesarte sur Athanase:
In., Zur Edition der dogmatischen Schriften des Athanasius von Ale- l'interprétation des psaumes: RSR 56 (1968) 385-434.
xandrien: ZKG 67 (1955-56) 1-28; W. LORIMER. Crilical Notes on Atha-
nasius: JThSt 40 (1939>) 37-46. Para la tradición del texto es indispen- 1. Escritos apo:ogéticos y dogmáticos
sable: H. G. OPITZ, Untersuchungen zur Überlieferung der Schriften des
Athanasius (Arbeiten zur Kirchengeschichte 23) (Berlín v Leipzig 1935).
Para los manuscritos griegos, cf.: F. WALEIS. On Some MSS of the Wri- I. Contra los paganos y La Encarnación del Verbo
tings of S. Athanasius: JThSt 3 (1902) 97-110.245-258; K. LAKE. Some c
Fürther Notes on the MSS of the Writings of S. Athanasius: JThSt 5 L o s t r a t a d o s Orado contra gentes (Aóyos Kara EKM)vwv)
(1904) 108-114; R. P. CASEY, Greek Manuscripts of Athanasian Corpora: y Orada de incariiatione Verbi (Aóyos Trepi T % ÉvavQpw-rnío-ecos)
ZNW 30 (1931) 49-70. son, en r e a l i d a d , d o s p a r t e s d e u n a m i s m a o b r a , q u e S a n Jeró-
Diccionario griego: Lexicón Athanasianurn, digessit et illustravit n i m o (De vir. ill. 8 7 ) l l a m a Adversara gentes dúo libri. E l pri-
G. MÜLLER (Berlín 1944-52). Cf. H. EMONOS: Das neue Lexicón Athana-
sianurn und seine Beziehung zur Liturgieuissenschaft: ALw 2 (1952) m e r o es u n a refutación d e l a s m i t o l o g í a s , c u l t o y c r e e n c i a s d e
110-114. los p a g a n o s . D e s p u é s d e e s t u d i a r l a n a t u r a l e z a d e l n i a l , su
Versiones: Latinas antiguas: tí. AI.TANER, Altlaleinische Überse/zun- o r i g e n e h i s t o r i a , el a u t o r d e s c r i b e l a i n m o r a l i d a d y n e c e d a d
gen von Schriften des Athanasios von Alcxandreia: BZ 41 (1941) 45-59; de la i d o l a t r í a e n t o d a s s u s f o r m a s . A l a refutación d e l poli-
G. BAHDY, Sur les anciennes traductions latines de saint Athanase: RSR teísmo p o p u l a r sigue l a c o n d e n a c i ó n d e l a f o r m a m á s e l e v a d a
41 (1947) 239-242; A. SIKCMUND, Die Überlieferung der griechischen
christlichen Literatar in der lateinischen Kirche (München-Pasing 1949) del c u l t o d e l a n a t u r a l e z a o p a n t e í s m o filosófico. S i e n d o dis-
49-50.—Siríaca: J. LEBON, Athanasiana Syriaca: Mus 40 (1927) 205-248- tintos l a n a t u r a l e z a y D i o s , l a ú n i c a .religión r a z o n a b l e es el
41 (1928) 169-216; R. P. CASEY, A Syriac Corpus of Athanasian Writings: m o n o t e í s m o . E s p o s i b l e el c o n o c i m i e n t o d e D i o s , p o r q u e el
a l m a del h o m b r e , p o r su i n m o r t a l i d a d , es s e m e j a n t e a Dios.
28 Los escritores ele Alc/anJiia y Egi¡>lo Atanasio 29

Como espejo del Logos que es, puede conocer a Dios, al'menos C. RVAN, The Long Recensión Manuscribís; a
p a r t e 2. , R. P . CASEY, The
a través de la creación. La disposición v el contenido de este Shorl Recensión (Londres y Filadelfia 1945-1946). Casey ofrece un cotejo
opúsculo siguen el modelo de las apologías del siglo ti. completo del texto del Cod. Docliiariou 78 y r e p r o d u c e el texto de la
segunda edición de Robertson como a p é n d i c e de la p a r t e 2. a (1-86).
La Encarnación del Verbo, continuando las ideas de la obra Cf. F. L. C R O S S : J T h S t 49 (1948) 88-95; M . R I C H A R D : M S R 6 (1949)
precedente, muestra que, fuera de la Encarnación, no bay re- 128-130; E. R. S M O T H E R S : H T h R 41 (1948) 39-50; R. W . T H O M S O N , Alha-
medio para la corrupción de la humanidad ni es posible la nasius. Contra Gentes and De Incarnatione, ed. and transí. (Oxford Early
restauración del hombre en su creación y constitución origina- Cliristian Texts) (Londres 1 9 7 1 ) ; In., Athanasiana syriaca, I (CSCO 258)
(Lovaina 1965) ; L. L E O N E , Sanca Athanasii archiepiscopi Alexandriae
les. Se dan las razones que hay en favor de la Encarnación, Contra Gentes. Introd., testo critico, trad. (Collana di S t u d i Greci 43)
Muerte y Resurrección de Cristo, y se defiende la le cristiana (Ñapóles 1965).
en este gran misterio contra las objeciones de judíos v llága- Traducciones: Alemanas: J. F I S C H : BKV Ausgcuahllc Schriften des
nos. Podríamos calificar este opúsculo como la exposición clá- hl. Athanasius vol.l (1872) 27-116 Contra gentes, 117-195 De incarna-
sica de la doctrina de la Redención y !a réplica patrística del tione; A. STECMANN: B K V ' 31 (1947) 11-81 Contra gentes, 82-156 De
Cur Deus homo de San Anselmo. incarnatione; L. A. WINTEKSWYL, Athanasius, Die Menschwerdung Cotíes
(selecciones) (Leipzig 1937).—Francesa: P . T u . CAMELOT, Athanase,
Hasta hace pocas décadas se ignoró la existencia de una Contre les paiens et Sur Tincarnaüon du Verbe (SCH 18) (París 1947)
segunda recensión más breve del De incarnatione. ,T. Lebon (con u n a introducción de gran valor 7-106).—Holandesa: H. B E R K I I O F ,
llamó sobre ella la atención de los estudiosos y R. P. Casev Athanasius, Oratio de incarnatione (Amslerdam 1949).—Inglesas: A. R O -
BERTSON: L N P F ser.2 vol.4,1-30 Contra gentes, 31-67 De incarnatione
estudió la tradición de su texto, que se conserva en cuatro (esta última reimpresa en LCC 3 [1954] 55-110) ; T. H. BINDLEY Athana-
manuscritos. H. G. Opitz aduce buenos argumentos para pro- sius On the lncarnation (Christian Classics Series 3) 2. ed. (Londresa

bar que esta recensión tuvo su origen en Antioquia en el si- 1 9 0 3 ) ; A N Ó N . , The lncarnation of the Word of God, Being the Treatisc of
glo IV, pues se echa de ver en ella una tendencia antiapoli- St. Athanasius De Incarnatione Verbi Dei, newly translated into English
by a R e ü g i o u s of C. S. M.. V., with an I n t r o d u c t i o n by S. C. LEVVIS_ (Lon-
narista. Casey, por el contrario, resume así sus investigacio- dres y Nueva York 1944) (versión m o d e r n a ; algunas partes en paráfrasis
nes (XI) : «Aún parece que la recensión original es la Recen- y resumidas) ; R. W . T H O M S O N , l.c.—Italiana: L. L E O N E , Le.
sión larga; la Recensión breve es una revisión literaria de Estudios: S. WOEDENDORP, De incarnatione, een gcschrift van Athana-
segundo orden, que no revela claramente motivos dogmáticos sius. Groningen Diss. (La H a y a 1 9 4 9 ) ; E.' SCHWARTZ, Ver sogenannte
definidos. En vista de que no se dan alteraciones dogmáticas Sermo maior de fide des Athanasius (SAM Phil.-hist. Klasse J a h r g . 1924.
importantes en los textos auténticos de ambas recensiones v 6) (Munich 1925) 44-46: J. LEBON, Pour une édilion critique des ocuvrcs
de saint Athanase: R H E 21 (1925) 525-530, trata del Cod. Dochiariou
dada la semejanza de contenido y estilo entre las adiciones v del Cod. Vat. Syr. 104; J. L E B O N , Une ancienne opinión sur la eondi-
v substituciones de la Recensión breve y de la Recensión lar- tion du corps du, Christ dans lamort^ R H E 23 (1927) 5-43.209-241, in
ga, se puede atribuir aquélla plausiblemente al mismo Atanasio vestiga un punto d e teología histórica implicado en c-ta o b r a : la m u e r t e
o a alguno muy allegado a él». En un artículo reciente, M. Telz de Cristo como separación del cuerpo y del L o g o s ; K. LAKE y R. P . CA-
SEY, The Text of De incarnatione of Athanasius: HThR 9 (19'26) 259-
señala que este problema sigue aún sin resolverse. 270 dan cuenta de otra copia griega del texto de la Recensión corta en
E. Schwartz es de la opinión que Atanasio escribió ambos un pergamino del siglo x, do A t e n a s ; R. P . CASEY, The Athcns Text. of
tratados, Contra los paganos y La Encarnación del Verbo, ha- Atanasius' Contra Gentes and De Incarnatione:^ H T h R 23 (1930) 51-89'.
publica un cotejo completo d e este t e x t o ; H. G. O P I T Z , V ntcrsu chungón
cia el año 336, cuando se encontraba desterrado en Tréveris. zur ijbcrlieferung der Schriften des Athanasius (Berlín y_ Leipzig 19351
Pero el hecho de que en estos opúsculos no se pueda señalar 190-203; J. LEBON, Altération doctrínale de la «Leltrc a Epictete» de
ningún rastro de la controversia arriana ni de la teología ni- saint Athanase: R H E 31 (1935) 713-761: A. D. N O C K , Ncolera, queen
cena parece indicar una fecha anterior. Probablemente fueron or goddess?: Aegyptus 33 (1953) 283-296; J. R. LAURIN, Orienlalions
maitresses des apologistes chrétiens de 270 a 361 (Roma 1954) 402-416;
compuestos hacia el año 318, antes de que se extendiera la M. T E T Z , Athanasiana: I. Athanasius' De incarnatione in der Übcrlicfc-
noticia de la doctrina de Arrio. rung des Codex Dochiariou 78; II. Ein De incarnatione-l'ragmcnl bei
Justinian ais Teslimonium für die «lange» Rczension: VC 9 (1955) 159-
Ediciones: P G 25,3-96 Contra gentes, 95-198 De incarnatione. Por 175, ofrece u n a lista de variantes del Códice Dochiariou 78 y da cuenta
s e p a r a d o : A. ROBERTSON, St. Alhanasius on tke lncarnation_ (Londres del descubrimiento de la cita más a n t i g u a que se conoce del texto de la
a
1882; 2. ed. 1893). En su p r i m e r a edición, Robertson se limitó a repro- Recensión larga del De Incarnatione en la obra de J u s t i n i a n o Contra
ducir el texto de M o n t í a u c o n y M i g n e ; la segunda se funda en el Codex Monophysitas de mediados del siglo VI; lo., Zur Edition der dogmali-
S e g u e r i a n u s (Coisl. gr. 45) de la Bibliotheqiie Ñ a t i o n a l e de P a r í s . schen Schriften des Alhanasius von Alcxandrien: Z K G 67 (1955-1956)
Este mismo manuscrito lo ha utilizado también p a r a su nueva edición 1-28; A. VAN HAARI.EM, Incarnatie en Verlossing bif Alhanasius (Wa-
F. L. CROSS, Alhanasius, De incarnatione, an Edition of the Greek Text geningen 1 9 6 1 ) ; H. NORDBERG, Athanasius' Tractores Contra gentes and
( S P C K Texts for S t u d e n t s 39) (Londres 1939).—J. L E B O N descubrió la De incarnatione (Soc. Scient. F e n n i c a , Commcnt. H u m a n . Litt. 2 8 / 3 )
Recensión breve en un manuscrito de papel, del siglo XIV, del Monte (Helsinki 1 9 6 1 ) ; W. H E I N Z , Enlstchung und Erscheinungsform der m\
Athos (Codex Docliiariou 78). Encontró el mismo texto traducido en un thischen Religión nach Athanasius ion Alcxandrien (diss.) (Bonn 1962)
manuscrito siríaco del siglo vi (Cod. Vat. Syr. 104).—G. J. RYAN y L. L E O N E . La duplice redazione del Contra gentes di S. Atanasio- Atli
R. P . CASEY, The De incarnatione of Athanasius (SD 1 4 ) : P a r t e 1.* Accad. P o n t a m i a n a . N. S. 13 (1964) 1-20; C. KANNENCIESSER, Le texto.
30 Los escritores de Alejandría y Egipto Atanasio 31
court du De incarnatione athanasien. Ses principales caractéristiques: que existía en mi mente. Pensando, por tanto, en lo que
RSR 52 (1964) 589-596; ID., Le témoignage des Lettres festales de saint
Athanase sur la date de FApologie contre les páiens- Sur Vincarnation se dice en los Salmos: «Sobremanera admirable es para
du Verbe: ibidiem 91-100 (fecha de origen 335-337); ID., Recherches sur mí tanta ciencia, sublime e incomprensible para mí»
les traites Contra gentes et De incarnatione Verbi de saint Athanase (Ps 139,6)..., decidí varias veces cortar y dejar de escri-
AAlexandrie (diss.) (Strasburgo 1964); R. W. THOMSON, Some Remarks
on the Syriac Versión of Athanasius' De incarnatione: Mus 27 (1964) bir; y creedme que así lo hice. Pero, por temor de des-
17-28; C. KANWENGIESSER, Les différentes recensions du traite De incar- ilusionaros y por miedo a que con mi silencio caigan en
natione Verbi de s. Athanase: SP 7 (TU 92) (Berlín 1966) 221-229; ID.. la impiedad los que a vosotros os han consultado y son
La date de Vapologie a"Athanase «Contre les páiens» et 4Sur Vincarna- inclinados a discusiones, me hice violencia para escribir
tion du Verbe»: RSR 58 (1970) 383-428.
brevemente esto que envío a vuestra Piedad (Ep. 52,1)
Se desprende de aquí que los Discursos contra los arríanos
2. Los Discursos contra los arríanos no podían llevar veinte años de existencia cuando se escribie-
Las tres Orationes contra Arianos son la obra dogmática ron estas palabras el año 358. LTn escritor que había disertado
más importante de Atanasio. La primera da un resumen de la tan extensamente y con tanta competencia sobre la doctrina
doctrina arriana tal como la exponía Arrio en la Thalia, y de los arríanos no podía encontrar tanta dificultad en redactar
defiende la definición del concilio de Nicea de que el Hijo es un resumen corto de lo que había tratado anteriormente. Es
eterno, increado (óyéwriTos) e inmutable, y de que hay unidad evidente que aquí se trata de su primer ensayo. Los Discursos
de esencia divina entre el Padre y el Hijo. Los libros II y 111 los compuso hacia la misma época que la Historia Arianorum
dan una cuidadosa explicación de los textos escriturísticos ad Monachos, que data del año 358 aproximadamente. Sera-
que tratan de la generación del Hijo (Hebr 3,2; Act 2,36; pión había pedido a Atanasio tres cosas: una historia de los
Proy 8,22), de las relaciones del Hijo con el Padre a base recientes acontecimientos, una exposición de la herejía arriana
del cuarto Evangelio, y de la Encarnación (Mt 28,18; lo 3,35; v una narración detallada de la muerte de Arrio. En su carta
Mt 26,39; lo 12,27; Me 13,32; Le 2,52). Se rechaza la exére- a Serapión satisface a la última petición; en cuanto a las dos
sis arriana y se establece el verdadero sentido. primeras, le remite lo que «había dedicado a los monjes con-
Se ha planteado una discusión de cierta importancia res- tra la herejía» (Ep. 54,2), cuando se refugió entre ellos
pecto a la fecha de¡ estos discursos. Se había dado en atribuir- (358-362). No creemos equivocarnos al ver aquí una alusión
los al tercer destierro (356-262), cuando Atanasio buscó re- a la Historia de los arríanos y a los Discursos contra los
fugio entre los monjes del desierto de Egipto. Pero el autor, arríanos.
en la introducción (1,1), dice de la herejía arriana que «ha
brotado ahora» y que teme que «su mórbida sofistería conduzca Algunos manuscritos añaden un cuarto discurso, y por eso
a los hombres a erradas ideas sobre Cristo», en vista de que la edición benedictina habla de Cuatro discursos contra los
«ya ha seducido a algunos necios». No parece probable que arríanos. Sin embargo, mientras los tres primeros forman una
se hiciera una afirmación así de una herejía que llevaba exis- obra homogénea, el cuarto difiere en contenido, estilo y desti-
tiendo toda una generación. Por esta razón, F. Lóofs y A. Stiil- natario. En efecto, no está escrito contra los arríanos, sino
cken sugirieron una fecha más temprana, a saber, 338-339, poco contra los marcelianos. Es verdad que los primeros capítulos
antes del segundo destierro. Contra esto está lo que escribe de introducción (1-8) tratan principalmente de los arríanos,
Atanasio en su Primera carta a los monjes: que vuelven a mencionarse en los capítulos ll.14s.17 y 25.
Juzgué necesario exponer a vuestra Piedad cuántos do- Con todo, los capítulos 2.3.9.25 son una refutación del sabe-
lores me ha costado escribir acerca de estas cosas, para lianismo, y al final del libro se impugna la herejía samosa-
que con ello entendáis con cuánta verdad dijo el bien- tense. Pero, sobre todo, el cuerpo de la obra, los capítulos 3-4
aventurado Apóstol: «¡Oh profundidad de la riqueza, y 8-29, está escrito contra Marcelo y sus secuaces. El llamado
de la sabiduría y de la ciencia de Dios!» (Rom 11,33), cuarto discurso no es, pues, una continuación de los tres pri-
y seáis indulgentes con un hombre flaco como lo soy yo meros y no presenta ninguna conexión con ellos, sino que
por naturaleza. Cuanto más deseaba escribir y cuanto entra en tema ex abrupto. Además, hay tal contraste de estilo
más me obligaba a entender la divinidad del Verbo, tan- y fraseología, que no cabe considerar a Atanasio como autor
to más se alejaba de mí su conocimiento, y en la prorjor- de este discurso. Ni siquiera es un discurso, si bien J. H. New-
ción en que yo pensaba haberla comprendido, me daba man va demasiado lejos cuando afirma que es sólo «una co-
cuenta de mi fracaso. Era, además, incapaz de expresar lección de fragmentos o notas de desigual extensión y sobre
por escrito lo que creía haber entendido, y lo que escribía temas diversos». No se ha descifrado aún la incógnita de su
estaba por debajo de la sombra imperfecta de la verdad
32 Los escritores de Alejandría y Egipto Atanasio 33

c o m p i l a d o r . D e b i e r o n de a g r e g a r l o a los tres discursos en u n a naturis). Su c o n t e n i d o se o c u p a de la d i v i n i d a d de Cristo, q u e


é p o c a m á s bien r e c i e n t e ; así se e x p l i c a q u e falte en algunos p r u e b a con a r g u m e n t o s de E s c r i t u r a , v de la del E s p í r i t u San-
manuscritos. to ( 1 3 - 1 9 ) .
Edición: PG 26,983-1028.
Ediciones: PG 26,12-468. El «cuarto discurso»: PG 26,469-526. Por Estudios: T. SCHKRMANN, Die Griechischen Quellen des hl. Ambrosias
separado: W. BRIGHT, The Orations of St. Athanasius against the Arians in libris 3 de Spiritu Sancto (Munich 1902) 36s; J. LEBON, Pour une
according to the Benedictine Text (Oxford 1873). Una versión eslavona édition. critique des oeuvres de S. Athanase: RHE 26 (1925) 528-53Ü;
del libro i fue publicada por A. VAILLANT, Discours contre les Ariens J. RUCKER, Uas Dogma von der Persónlichkeit Christi und das Problem
de St. Athanase. Versión slave et traduction en franjáis (Sofía 1954). der Haresie des Nestorius (Oxenbronn 1934) 108-110; H. G. OPITZ, Un-
Traducciones: Alemana: J. FISCH: BKV Athanasius vol.l (1872) 197- tersuchungen 177-8; M. SIMONETTI, Sulla paternita del De incarnatione
585 Vier Bücher gegen die Arianer; A. STEGMANN : BKV'2 13 (1913) Dei Verbi et contra Arianos: Nuovo Didaskaleion 5 (1952) 5-19, niega su
17-387 Vier Reden gegen die Arianer.—Holandesa: C. J. DE VOCEL, Atha- autenticidad; M. TETZ, Zur Theologie des Markell von Ankyra. I: Einc
nasius, Redevoeringen tegen de Arianen (Monumenta Christiana I 2) Markellische Schrift De incarnatione et contra Arianos: ZKG 75 (1964)
(litrecht 1949) (tres discursos).—Inglesas: J. H. NEWMANN publicó una 217-270 (el autor es Marcelo de Ancira); C. KANNENÜIESSER, Le texte
traducción de los cuatro discursos en la Library of the Falhers vol.19 court du «De Incarnatione» athanasien: RSR 53 (1965) 77-111; I»., Ees
(Oxford 1844); fue reimpresa, después de revisada, por A. ROBERTSON citations bibliques du traite athanasien «Sur VIncarnation du Vcrbe» et
(LNPF ser.2 vol.4 303-447). De tina especie totalmente distinta, que equi- les «Testimonia»: La Bible et les Peres (París 1971) 135-160.
vale a una paráfrasis condensada, es la traducción de los tres discursos
que publicó en 1881 en su obra Select Treatises of St. Athanasius in 2. Escritos dogmáticos espurios
Controversy with the Arians vol.l 4. ! ed. 11. a impresión (Londres y Nue-
va York 1920) 155-328.—Italiana: E. SALA, S. Atanasio, Cristo Dio (Con L a fama q u e a l c a n z ó A t a n a s i o c o m o t e ó l o g o e x p l i c a e,\ nú-
t.ra Arianos) (I classici cristiani 64) (Siena 1937).
m e r o de t r a t a d o s d o g m á t i c o s q u e se le a t r i b u y e r o n f a l s a m e n t e .
Estudios: F. LOOFS, Athanasius: RE vol.2 (1897) 200s; A. STÜIXKEN, a}, L o s dos l i b r o s De incarnatione contra Apollinarem fue-
Athanasiana (TU 4,4) (Leipzig 1899') 44-58; A. STEGMANN, lur Datie-
rung der «drei Reden des h. Athanasius gegen die Arianen: ThQ 96 ron escritos p r o b a b l e m e n t e h a c i a el a ñ o 3 8 0 , d e s p u é s de la
(1914) 423-450; 98 (1916) 227-231, prefiere como fecha de composición m u e r t e de A t a n a s i o . Su l e n g u a j e y e s t i l o difieren del l e n g u a j e
el año 357 ca.; A. STEGMAJNN, Die pseudoathanasianische «IVte Rede y estilo de l a s o b r a s a u t é n t i c a s de A t a n a s i o . E n el texto n o
gegen die Arianer» ais KCXTÓ: 'ApEiavwv Aóyos, ein Apollinarisgut, (Rotten- a p a r e c e el n o m b r e de A p o l i n a r de L a o d i c e a , c o n t r a q u i e n van
burg 1917) con una nueva edición del discurso iv; A. GAIIDEL, La date
des trois discours contre les Ariens: RSR 19 (1929) 524-539 sugiere como d i r i g i d o s . L o s dos l i b r o s p a r e c e n ser o p ú s c u l o s i n d e p e n d i e n t e s
probable el año 339. Cf. J. LEBON, St. Athanase a-t-il employé Texpression y n o p a r l e s de u n a m i s m a o b r a .
"O Kupiarós ávOpomos?: RHE 31 (1935) 324-329; H. G. OPITZ. Vntersu-
chungen 139-141.171-2: D. WYSS, La Thalia di Ario: Dioniso 37 (1963) Ediciones: PG 26,1093-1166. Por separad»: T. H. BKNTLKY, St. Atha-
241-254 (Disc. 1, 51); W. J. KOSTER, De Arii et Eunomii sotadeis: iiusii De incarnatione contra Apollinarium (Londres 1887). Extracto: EP
Mnem 16 (1963) 135-141 (Disc. 1, 51); A. M. AACARD, Chrislus wurde 796-800. Del libro I existen dos versiones independientes en siríaco.
Mensch, um alies Menschliche zu überwinden. Athanasius, Contra Aria- Cf. C. Moss, A Syriac Versión of Pseudo-Athanasius contra Apollina-
nos III, 33, 393 C. Versuch einer ínterpretation: STh 21 (1967) 164-182 rium I: OCP 4 (1938) 65-84. Todavía no se ha descubierto ninguna
versión siríaca del libro n. Cf. J. LEBON, Une ancienne opinión sur la
condition du corps du Christ dans la mort: RHE 23 (1927) 33-44.
?>. Acerca de la Encarnación y contra ios arríanos Estudios: H. STRATER, Die Erlosungslehre des hl. Athanasius (Fribui-
go i. Br. 1894) 75-90, abogaba por su autenticidad. Le refutó A. STÜJXKKN,
l í a l l e g a d o h a s t a n o s o t r o s u n t r a t a d o m á s b r e v e , De incar- Athanasiana. Literar- und dogmengeschichtliche Un tersuchungen (TU 19,4)
nalione et contra Arianos, de cuya a u t e n t i c i d a d se h a d i s c u t i d o . (Leipzig 1899) 70-75; J. DRASEKE, Gesammelte patristische Untersuchun-
Sin e m b a r g o , n o se h a n a d u c i d o r a z o n e s c o n v i n c e n t e s c o n t r a gen (Altona 1889) 169-207, creía que Dídimo de Alejandría compuso el
la p a t e r n i d a d de A t a n a s i o . N o es n i n g u n a p r u e b a la objeción primer libro, y su discípulo Ambrosio de Alejandría, el segundo. Sin
embargo, J. LEIPOLDT, Didymus der Blinde von Alexandrien (Leipzig
de q u e A t a n a s i o n o p u d o h a b e r s e referido a la T r i n i d a d c o m o 1905) 24-26, v G. BAROY, Didyme FAveugle (París 1910) 39-42, rechazaron
«un solo D i o s en tres H i p ó s t a s i s » (sis Seos év Tpiaiv ü-rroaTáaEiv), esta opinión: P. Cu. DEMETROPULOS, Tó Trpó[3Ar|ucc -rfjs yi>r)CTiÓTr|Tos TOÜ «TTepi
ya. q u e la p a l a b r a hypostasis él s i e m p r e la e m p l e a c o m o sinó- aocpKobaecos TOU Kupíou ripcou Jlno*o0 Xpio-ToO, Kcrrá 'ATroAAivocpíou Aóyos 6úo» TOU
MEyáAou 'Aeavaaíou: esoAoyía 24 (1953) 442-461, está en favor de la atribución
n i m o de esencia. E n p r i m e r l u g a r , en el s í n o d o de A l e j a n d r í a a Atanasio.
del a ñ o 362, A t a n a s i o a d m i t i ó que el t é r m i n o hypostasis se
p o d í a u s a r t a m b i é n en el s e n t i d o de persona y q u e , p o r t a n t o , b) Sermo rnaior de fide (ITepi TTÍCTTEGOS Aóyos ó UEÍ£CÚV)
se p u e d e h a b l a r de «tres h i p ó s t a s i s » (Tom. ad Antioch. 5-6 Este d o c u m e n t o tiene a l g u n o s p u n t o s d e c o n t a c t o con las
P L 2 6 , 8 0 1 ) . E n s e g u n d o l u g a r , a u n s u p o n i e n d o q u e n o pu- p r i m e r a s o b r a s de A t a n a s i o , p e r o n o p a s a d e ser u n a c o m p i -
d i e r a h a b l a r s e de esto en fecha tan t e m p r a n a , q u e d a s i e m p r e lación p o c o h á b i l de la Orado de incarnatione Verbi y de o t r a s
la p o s i b i l i d a d de u n a i n t e r p o l a c i ó n p o s t e r i o r . A d e m á s , citan o b r a s s u y a s . N o se le p u e d e a t r i b u i r a A t a n a s i o , a p e s a r del
c o m o a u t é n t i c o el o p ú s c u l o T e o d o r e t o (Dial. 2,3) q u i e n le enfático t e s t i m o n i o de T e o d o r e t o (Dial. 1,2,3) en s e n t i d o con-
d e n o m i n a Discurso contra los arríanos, y Gelasio (De duabus t r a r i o . El texto g r i e g o q u e p o s e e m o s es i n c o m p l e t o , p e r o la o b r a
34 Los escritores de Alejandría y Egipto Atanasio 35
e n t e r a se ha c o n s e r v a d o en u n a v e r s i ó n a r m e n i a . E. S c h w a r t z Armenian Versión of the Pseudo-Athanasian Letter to the Antiochenes
y R. P J Casey o p i n a n q u e o r i g i n a l m e n t e fue u n a c a r t a d i r i g i d a and of the Expositio fidei p.l. a (SD 15) (Londres y Filadelfia 1947) 7-10.
a la Iglesia de A n t i o q u í a . El F l o r i l e g i o del Cod. Vade. gr. 1 4 3 1 , Traducción: Inglesa: A. ROBERTSOM: LNPF 4,83-85.
F a c u n d o de H e r m i a n a y la v e r s i ó n a r m e n i a la l l a m a n , en efec- Estudios: E. SCHWARTZ, l . c ; F. SCHEIDWEILER: BZ 47 (1954) 333-357;
to, Epístola a los antioquenos. A u n s i e n d o de u n c a r á c t e r de- H. NORDBERC, Athanasiana (Soc. Scient. Fennica, Comment. Hum. Litt.
28/3) (Helsinki 1962).
c i d i d a m e n t e a n t i a r r i a n o , el t r a t a d o u s a la p a l a b r a anthropos
en u n sentido m u y p e c u l i a r ; la r e p i t e c o n s t a n t e m e n t e , u n a s
d) Interpretado in symbolum
veces p a r a d e s i g n a r la n a t u r a l e z a h u m a n a de n u e s t r o S e ñ o r ;
otras, la sede de la p e r s o n a l i d a d . E . S c h w a r t z s u g i r i ó el n o m - C. P . C a s p a r i cree q u e esta Interpretación del símbolo fue
b r e de E u s t a c i o de A n t i o q u í a c o m o a u t o r del t r a t a d o . T r a s u n e s c r i t a en A l e j a n d r í a , p e r o n o p o r A t a n a s i o , s i n o p o r u n o de
d e t e n i d o e x a m e n de los d i s t i n t o s t e x t o s g r i e g o s y a r m e n i o s , sus sucesores, P e d r o o Timoteo. F . Kattenbusch considera que
F. S c h e i d w e i l e r l l e g ó a la c o n c l u s i ó n de q u e fue c o m p u e s t o la p r u e b a en favor de su o r i g e n e g i p c i o n o es suficiente.
hacia el a ñ o 358 p o r M a r c e l o de A n c i r a (cf. infra, p . 2 2 L ) . Ediciones: PG 26,1231-2; A. HAHN, Bibliothek der Symbole und G/au-
Ediciones: Fragmentos griegos: PG 26,1263-1294. La mejor edición bensregeln der alten Kirche 3. a ed. (Breslau 1897) 137-9.
ile estos fragmentos es la de E. SCHWARTZ, Der sogenannte Sermo maior de Estudios: C. P. CASPARI, Ungedruckte Quellen zur Geschichte des
fide des Athanasius (SAM Phil.-hist. Kl 1924, 6) (Munich 1925). Cf. J. LE- Taufsymbols und der Glaubensregel 1 (Cristianía 1866) 1-72; F. KAT-
HON. Le sermo maior de fide pseudo-Athanasien: Mus 38 (1925) 243-260; TENBUSCH, Das apostolische Symbol I (Leipzig 1894) 300s.317s.
G. KRÜGER: Gno 4 (1928) 36-40.—Versión armenia: R. P. CASEY, The
Armenian Versión of the aPseudo-Athanasian Letter to the Antiochenes and e) Dialoga de sancta Trinitate quinqué;
of the Expositio fidei p.l. (SD 151 (Londres y Filadelfia 1947). Cf. M. R I -
CHARD: MSR 6 (1949) 130-133. CASEY añade una nueva edición de los Dialogi contra Macedonianos dúo
fragmentos griegos p.48-62.
E s t o s d i á l o g o s c o n t i e n e n l a s d i s c u s i o n e s de u n o r t o d o x o con
Traducción: Inglesa: R. P. CASEY, Le., 13-42. un a n o m e o , u n m a c e d o n i a n o y u n a p o l i n a r i s t a . S e g ú n A. G ü n -
Estudios: R. P. CASEY, The pseudo-Athanasian Sermo maior de fide: t h ó r , su a u t o r es p r o b a b l e m e n t e D í d i m o el Ciego (cf. infra,
JThSt 35 (1934) 394-5; F. SCHEIDWEILER, Wer ist der Verfasser des soge-
nannten Sermo maior de fide?: BZ 47 (19*54) 333-357; ID., Kaí-mp nebst p . 9 6 ) , ya q u e p r e s e n t a n u n a g r a n a f i n i d a d con el estilo y la
einem Exkurs zum Hebraerbrief: Hermes 83 (1955) 220-230; H. NORDBERC, t e o l o g í a de éste. P a r e c e n , e f e c t i v a m e n t e , e s l u d i o s p r e p a r a t o r i o s
Athanasiana (Soc. Scient. Fennica, Comment. Hum. Litt. 28/3) (Hel- p a r a sus t r e s l i b r o s De Trinitate, c o m p u e s t o s e n t r e los a ñ o s 3 8 1
sinki 1962). y 392.
c) Expositio fidei ("Ei<9Eai5 TTÍCTTECO?) Ediciones: Dialogi de sancta Trinitate quinqué: PG 28,1115-1286. Día-
E n t r e las fuentes del Sermo maior de fide se e n c u e n t r a u n logi contra Macedonianos dúo: PG 28,1291-1338.
d o c u m e n t o de g r a n i n t e r é s , la l l a m a d a Exposición de la fe Estudios: F. LOOFS, Zwei Makedonische Dialogc: Sitzungsberichte der
Preuss. Akademie der Wiss. (1914) 526-551; A. SECOVIA, Contribución
Según S c h w a r t z , su a u t o r sería E u s t a c i o de A n t i o q u í a (cf. iti- al estudio de la tradición manuscrita del Pscudo-atanasiano «Diálogo I
jra, p . 3 3 7 ) , m i e n t r a s q u e S c h e i d w e i l e r p i e n s a en M a r c e l o de contra un Macedoniano o Pneumatómaco»: ATG 1 (1938) 87-107; A. GÜK-
A n c i r a . Su c o n t e n i d o consiste en u n s í m b o l o t r i n i t a r i o ( 1 ) , THOR, Die sieben pseudoathanasianischen Dialogc, ein Werk Didymus'
seguido de u n c o m e n t a r i o q u e r e c a l c a la e x i s t e n c i a d i s t i n t a del des Blinden von Alexandrien (Roma 1941); 15. DIETSCHE, L'héritage
littéraire de Didyme l'Aveugle: RSPT 2 (1941-42) 380-414. Cf. K. RAHNER:
Hijo y su c o n d i c i ó n esencial de. i n c r e a d o ( 2 - 4 ) . N o se h a c e ZkTh 65 (1941) l l l s ; P. SMULDERS: Greg 24 (1943) 254-6; P. MEIN-
a l u s i ó n e x p l í c i t a a la c o n t r o v e r s i a a r r i a n a , a u n q u e es p o s i b l e IIOLD, Pneumatomachen: PWK 21 (1951) 1066-1101.
que la m a y o r p a r t e v a y a c o n t r a d i c h a h e r e j í a . A los sabelia-
nos se les m e n c i o n a e x p r e s a m e n t e : « N o c r e e m o s en u n l i i j o - f) Symbolum Athanasianum
P a d r e , c o m o h a c e n los s a b e l i a n o s , l l a m á n d o l e de l a ú n i c a ,
p e r o n o idéntica e s e n c i a (uovooúarov KOÜ OÚX óu.ooúatov), con Se creyó d u r a n t e a l g ú n t i e m p o q u e el Símbolo Alanasiano,
lo cual d e s t r u y e n la existencia del H i j o . T a m p o c o a t r i b u i - l l a m a d o t a m b i é n Symbolum Quicumque p o r l a s p a l a b r a s con
m o s al P a d r e u n c u e r p o p a s i b l e q u e a s u m i e r a p a r a ía salva- q u e c o m i e n z a , e r a o b r a del g r a n o b i s p o a l e j a n d r i n o c u y o n o m -
ción del m u n d o e n t e r o . T a m p o c o i m a g i n a m o s tres Subsisten- b r e o s t e n t a ; se creyó así h a s t a el siglo x v n , c u a n d o se vio c l a r o
cias s e p a r a d a s u n a de o t r a , t a l c o m o en los h o m b r e s r e s u l t a a q u e su l e n g u a j e y e s t r u c t u r a a p u n t a n h a c i a u n o r i g e n m á s t a r -
causa de su n a t u r a l e z a c o r p o r a l ; de lo c o n t r a r i o , a f i r m a r í a m o s dío, y occidental p o r a ñ a d i d u r a . L a a t r i b u c i ó n a A t a n a s i o n o
p l u r a l i d a d de dioses, c o m o los gentiles (2). es a n t e r i o r al s i g l o v n . El texto o r i g i n a l es el l a t i n o ; el g r i e g o
es u n a t r a d u c c i ó n . E n c u a n t o al c o n t e n i d o , es u n a e x p o s i c i ó n
Edición: El texto se conserva en el original griego (PG 25,199-208) c l a r a de la T r i n i d a d y d e las dos n a t u r a l e z a s en la ú n i c a per-
y en una versión armenia. Para esta última, véase: R. P. CASEY, The sona divina de C r i s t o . E n v a r i o s p u n t o s se l l a m a la . a t e n c i ó n
36 Los escritores de Alejandría y Egipto
Atanasio 37
sobre los castigos que esperan a los que rechazan los artículos
de la fe en él expresados. Empieza, por ejemplo, con esta afir- saint Athanase: RB 28 (1911) 417-424; ID., Vorigine du symbole a"Atha-
nase: JThSt 12 (1911) 161-190.337-361; A. E. UUIÍN, The Athanasian
mación: «El que quiera salvarse, debe ante todo profesar la (.ieed (Oxford 1912); J. STIGLMAYR, Das «Quicumque» und Fulgentius
fe católica», y termina con este versículo: «Esta es la fe cató- von Ruspe: ZkTh 49 (1925) 341-357; ID., Athanase (Le pretenda sym-
lica; quien no la crea fiel y firmemente no puede salvarse». bole a"): DGH 4,1345; A. E. BURN, The Authorship of the «Quicumque
Consta de cuarenta frases rítmicas. Alcanzó fama mundial v, valí»: JThSt 27 (1925-26) 19-28; C. R. PASTÉ, Del símbolo Quicumque:
" J1932) 142-7, considera como autor a Eusebio de Vercelli; G. Mo-
desde el siglo IX, se usó en el oficio ordinario de los domingos, m.v. ¡'origine du symbole d'Athanase: témoignage inédit de S. Ccsaire
en la fiesta de la Trinidad y en el exorcismus obsessorum. d'Arles: RB 44 (1932) 207-219; J. R. PALANQUE, Saint Ambroise et l'em-
Hasta hace poco estaba mandado recitarlo en Prima ciertos pire romain (París 1933) 508; ID.: RHE 32 (1936) 941 n.2; M. J. RYAN,
The Date of the Athanasian Creed: AER 88 (1933) 625-7, pone su com-
domingos del año. Últimamente se decía, en Prima, el do- posición antes del 451; H. LINDROTH, Triniteten och inkarnalionen en-
mingo de Trinidad. Eri la época carolingia lo recitaba el pue- ligt Athanasianum: Svensk Theologisk Kvartalákrift 9 (1933) 134-146;
blo después del sermón de los domingos. Los escritores lo cita- F. H. DUDDEN, The Life and Times of St. Ambrose (Oxford 1935) 676s;
ron una y otra vez para demostrar la exactitud del Filioque. V. LAURENT, Le symbole Quicumque et l'Église byzantine. Notes et do-
cumentó: EO 39 (1936) 385-404; P. SCHEPENS, Pour l'histoire du symbole
Los griegos, en sus controversias con los latinos, lo rechaza- Quicumque: RHE 32 (1936) 548-569 contra Ambrosio; cf. E. CATTANEO:
ron, mientras que los escritores de la Reforma lo tuvieron en Ambrosius 19 (1943) 2-6; F. J. BADCOCK, The History of the Creeds
gran estima. Lo usa también en su culto litúrgico la Iglesia 2.° ed. (Londres 1938); J. MADOZ, Le symbole du IVa concile de To-
lede: RHE 34 (1938) 5-20, pensó que Isidoro de Sevilla sería su autor,
anglicana. pero más tarde se decidió por Vicente de Leríns; J. MADOZ, Un tratado
Aún se discuten la época de su composición y la identidad desconocido de San Vicente de Leríns: Greg 21 (1940) 88; ID., Excerpta
de su autor. Se han sugerido los nombres de San Hilario, San Vincentii Lerinensis (Estudios Onienses I 1) (Madrid 1940) 65-90: Lenta
elaboración del Quicumque; L. HUGHES, The Quicumque vult: ExpT 57
Vicente de Leríns, Eusebio de Vercelli, Vigilio, Fulgencio de (1945-46) 184-5 tuvo su origen en Francia o España en el siglo v;
Kuspe y Martín de Braga. Brewer opinaba que el autor fue E. SCHILTZ, La comparaison du Symbole Quicumque vult: ETL 24 (1948)
Ambrosio, y han sido muchos los que se han adherido a su 440-454; M. CArPUYus, L'auteur de la Regula Magistri: Cassiodore:
idea. Por algún tiempo, G. Morin sostuvo que, si el símbolo RTAM 15 (1948) 209-268, piensa que fue Nicetas de Remesiana quien
compuso el Athanasianum; J. A. DE ALDAMA, Una nueva tentativa sobre
lo compuso un individuo, el único que debería entrar en con- el autor del «Quicumque»: EE 24 (1950) 237-9, refuta a Cappuyns;
sideración es Cesáreo de Arles. No cabe duda de que Cesáreo J. F. BETHUNE-BAKER, An ¡ntroduction to the Early History of Christian
conocía este símbolo, y parece que él mismo Jo mandó incluir Doctrine 9. s ed. (Londres 1951) 252-4; J. MADOZ, Quicumque vult:
EC 10 (1953) 411s; J. QUASTEN, Quicumque: LThK 2 8 (1963) 937-938;
en las colecciones de sus obras; pero no hay pruebas suficien- J. N. D. KELLY, The Athanasian Creed (Londres 1964) (Leríns es la
tes para concluir justificadamente que fuera él su autor. Otros, cuna de este Credo); N. M. HARING, A Commentary on the Pseudo-Atha-
en cambio, han insinuado que bien pudo ir desarrollándose nasian Creed by Gilbert of Poitiers: MS 27 (1965) 23-53; H. RICHARDSON
en diferentes sínodos provinciales. Probabilísimamente es de y J. HOFKINS, Ore the Athanasian Creed: HTS 60 (1967) 483-484.
origen galicano y data de la segunda mitad del siglo V.
g) Pseudo-Athanasii De Trinilate libri XII
Ediciones: PG 28,1582-83; PL 88,585As; MANSI, 2,1354Bs; ES 39-40;
C. H. TURNER, A Critical Text of the Quicumque vult: JThSt 11 (1910) Los doce libros De Trinilate atribuidos a San Atanasio o
401-411, con variantes de todos los manuscritos.—Texto griego y siríaco: incluidos por Migne (PL 62,237-334) entre las obras del obis-
H. LIETZMANN, Apollinaris von Laodicea und seine Schule I (Tubinga 1904) po africano Vigilio de Tapso, que vivió en la segunda mitad
250-253; J. FLKMMINC y H. LIETZMANN, Apollinarische Schriften syrisch
(lierlín 1904) 33-34.—Texto etiópico: H. GUERRIER, Un texte cthiopien del siglo V, no son ni de Atanasio ni de Vigilio. Son más bien
du symbole de saint Athanase: ROC 20 (1915-7) 68-76.133-141. una colección de tratados de varios autores desconocidos de
Estudios: A. E. BURN, The Athanasian Creed and its Early Com- Occidente, que los compusieron aproximadamente en la segun-
mentarles (TSt 4,1) (Cambridge 1896) (cuatro comentarios^ latinos); da mitad del siglo iv y en el siglo V. Como documentos de la
G. D. W. OMMANEY, A Critical Dissertation on the Athanasian Creed. lucha de la Iglesia occidental contra el arrianismo, no tienen
Its original language, date, authorship, titles, text, reception and use
(Oxford 1897); H. BRANDSHAW, The Use of the Quicumque vult in the precio. Todavía no se ha puesto en claro su dependencia con
Book of Cammon Prayer: JThSt 5 (1904) 458s; K. KÜNSTLE, Antipris- respecto a los Padres griegos y su influencia sobre los escri-
ciliana (Friburgo i. B. 1905) 204ss, defendió el origen español; ID.: tores occidentales posteriores, como, por ejemplo, sobre San
TbR 5 (1906) 201-5; R. H. MAMEN, Quicumque vult salvas esse: JThSt 3 Ambrosio, San Agustín y otros. M. Simonetti está preparando
(1907) 301-3; E. VACANDARD, Notes sur les Symboles des Apotres de Cons-
tantinople et de saint Athanase: RQH 2 (1909) 559-566; H. BREWER, Das una nueva edición. Hasta ahora van publicados los tres últi-
sogenannte Athanasianische Glaubensbekenntnis, ein Werk des hl. Am- mos libros: la Expositio fidei catholicae (p.19-39), la Pro-
brosias (FLDG 9) (Paderborn 1909); M. JUCIE, Scvérien de Cabala et fessio Ariana et confessio catholica (p.41-68) y el De Trinilate
le Symbole athanasien: EO (1911) 193-204; G. MORIN, A propos du Qui- et de Spirilu Soneto (p.69-145). Se trata de tres obras indepen-
cumque. Extraits d'homélies de saint Ccsaire d'Arles sous le nom de
dientes de tres autores distintos. Dado que San Agustín, en
38 Los escritores de Alejandría y Egipto Atanasio 39
su Ep. M'í! n.10, utiliza los dos primeros tralados, tienen que la Sede de Roma. Respecto a esto último, el obispo de Roma
haberse compuesto antes del año 413-414. El último opúsculo, pregunta:
por su parte, que es importante para la doctrina del Espíritu ¿No sabéis que la costumbre ha sido que se nos escri-
Santo, parece ser anterior. Simonetti ha probado que debió de ba primeramente a nosotros y que la decisión justa salga
escribirse antes del año 381, pues San Ambrosio, en su De luego de este lugar? Si recaía alguna sospecha de este
Spiritu Sancto, da señales de conocerlo. La nueva edición de género sobre el obispo de esa ciudad [Alejandría], se
Rulhart ofrece el texto completo. debía haber notificado a la Iglesia de aquí. Ahora bien,
Ediciones: PL 62,237-334; nueva ed. crít.: M. SIMONETTI, Pseudo no obstante no haber cumplido con nosotros y después
Athanasii De Trinitale libri X-XH (liolonia 1%6) ; V. BULHART: CCL 9 de haber actuado por propia autoridad, como les plugo,
(1957) 1-205 (libri I-XII). quieren ahora obtener nuestro apoyo en sus decisiones,
Esludios: M. SIMONETTI, Studi sul De Trinitale pseudo-atanasiano: a pesar de que nosotros nunca le hayamos condenado
ND 3 (1949) 57-72; ID., Sul De Spirilus Sancti polentia di Niceta di | a Atanasio]. No es esto lo que ordenan las constitu-
Rcmcsiana e sulle fonti del De Spiritu Sancto di S. Ambrogio: Maia 4 ciones de Pablo ni las tradiciones de los Padres; ésta es
(1951) 239-248, prueba que Nicetas de Remesiana depende de los li-
bros x y XII, y Ambrosio, del libro xu; M. SIMONETTI, A proposito di una nueva forma de proceder, una práctica nueva. Os
una recente edizione dei lib. X-XH del De Trinitate dello pseudo-Atana- pido que seáis indulgentes conmigo: lo que os escribo
sio: Rivista di Cultura Classica e Medioevale 3 (1961) 108-113; A. CHA- es para el bien de todos. Porque os comunico lo uue
VASSE, Le dossier de Leporius (vers 418-421) et le livre X du De Tri- hemos recibido del bienaventurado apóstol Pedro (35)
nitate pseudo-athanasien: RB 74 (1964) 316-318.
Los capítulos 36-50 contienen tres cartas del concilio de
Sárdica (343-344), una de ellas exhortando a la Iglesia de Ale-
3. Escritos histórico polémicos jandría a la paciencia y confirmando la decisión del papa Ju-
lio; la segunda, casi idéntica a la primera, a los obispos de
Atanasio se vio muchas veces obligado a recurrir a la his- Egipto y Libia, y la tercera es una carta encíclica del concilio
toria y a la tradición para defenderse contra las calumnias. anunciando sus decisiones, la rehabilitación de Atanasio, de
Pero más de una vez en estos escritos hislórico-polémicos no Marcelo y de Asclepas y la deposición y excomunión de los
se contenta con justificar su propia conducta y condenar la de jefes arríanos. En los capítulos 51-58 se aducen cartas del em-
sus enemigos, sino que ataca y expone también positivamente. perador Constancio, del papa Julio, de los obispos de Palesti-
na, de Valente v Ursacio; todas ellas, efecto del concilio de
1. Apología contra los arríanos Sárdica.
En la segunda parte de la Apología, Atanasio aporta tes-
La Apología contra los arríanos ('ATroAoyrjTiKÓs i«rrá 'ApEicc-
timonios anteriores a los aducidos en la primera parte, pues
v&v) la escribió hacia el año 357, después de haber vuelto de
trata de ofrecer las pruebas en que se basaba su absolución.
su segundo destierro. Cuando el partido de Eusebio renovó sus Así, pues, remonta al año 331 y cita las cartas de Constantino
viejos ataques contra él, preparó una colección de documentos anteriores al sínodo de Tiro (335) (c.59-63), las actas de este
en defensa propia. Contiene las actas y decisiones de sínodos sínodo (c.71-83) y otros documentos posteriores (c.84-88). En
anteriores e importantes cartas de personajes de rango que se los dos últimos capítulos (89-90), Atanasio alude a los sufri-
refieren a Atanasio; constituye por ello una fuente histórica mientos de los obispos de Italia, Galia y España—menciona en
de fundamental importancia para la historia de la controversia especial al papa Liberio y al gran obispo Osio—como prueba
arriana. En defensa propia, Atanasio da primeramente una se- de que creían en su inocencia, ya que prefirieron padecer des-
rie de documentos que van de la víspera de su partida para tierro antes que abandonar su causa.
Koraa hasta su retorno a Alejandría (339-347). Así, en los ca-
pítulos 3-19 ofrece la carta encíclica del concilio de Egipto Ediciones: PG 25,247-410; nueva e d i c i ó n crítica a cargo de
celebrado a fines del año 338, donde los obispos egipcios re- H. G. OPITZ, Athanasius' Werkc II, I 87-168 Apología secunda.
fieren la elección de Atanasio, las calumnias lanzadas contra Traducciones: Alemana: J. FISCH: BKV Athanasius II (1875) 45-
él y el testimonio disponible en su descargo, e invitan a todos 169.~lnglesa: M. ATKINSON: LFC 13 (1943) 13-124, reimpresa: LNPF
ser.2 vol.4,97-147.
los obispos a reparar una injusticia tan grande. En los capítu-
Estudios: R. SBILEB, Athanasius' Apología contra Arianos. Ihre Ent-
los 20-35 sigue la carta que el papa Julio escribió, a requeri- xtehung und Datierung (Tubinga Phií. Diss.) (Dusseldorf 1932), El ana-
mientos del sínodo romano (341), a los obispos del partido lisis y la fecha propuestos por Seüer los rechaza H. G. OPITZ, pntersu.
de Eusebio en Antioquía, defendiendo a Atanasio y echándoles chungen 158-39 nota 3 ; para la opinión personal del propio Opitz sobre
en cara su falta de respeto hacia el concilio de INicea y hacia la Apología, cf. Untersuchungen 104-109; I. GEI.ZER, Das Rundschreiben
der Synode von Ser diha: ZNW 40 (1941) 1-24 (Apología contra Arianos
40 Los escritores de Alejandría y Egipto
Atanasio 41
3.44-50); A. H. M. JONES, The Date of the Apología contra Árlanos of
Athanasius: JTliSt N. S. 5 (1954) 224-7, sugiere que Atanasio revisó el s í n o d o de J e r u s a l é n y recoge los h e c h o s o c u r r i d o s en los
la Apología después del año 367, en contra de la opinión de Opitz, que
no cree que pasó por dos estadios o ediciones; V. DE CLERO, Ossius of a ñ o s 3 3 5 - 3 5 7 . E n los m a n u s c i i t o s y en las ediciones i m p r e s a s
Cordova (SCA 13) (Washington 1954) 478-479.510-512. le p r e c e d e la Carta a los monjes, en q u e les dedica la o b r a ,
y le. sigue la Carta al obispo Serapión s o b r e la m u e r t e de A r r i o .
2. Apología al emperador Constancio
Ediciones: PG 25.691-796; nueva edición, crítica por H. G. OPITZ,
Bien p r o n t o v o l v i e r o n a f o r m u l a r s e n u e v a s a c u s a c i o n e s con- Athanasius' Werke II, I 183-230, fragmento de ia Historia Arianorum
tra A t a n a s i o . Se dijo q u e h a b í a e n c o n a d o el á n i m o del e m p e - 181-182, Epistula ad-monachos 178-180, carta al obispo Serapión.
r a d o r C o n s t a n t e c o n t r a su h e r m a n o , el e m p e r a d o r C o n s t a n c i o . Traducciones: Inglesas: M. ATKINSON: LFC 13 (1843) 210-214 Epís-
Se defendió con la Apología ad Conslanlium imperatorem (üpós tola a Serapión, 215-8 Epístola a los Monjes, 219-296 Historia de los
Arríanos, reimpresa en LNPF ser.2 vol.4, 266;302 Historia Arriana, 563-
TÓV pctCTiAécc Kovcrráv-nov caroAoyía), la o b r a en q u e m á s cuida- 564 Carta a los Monjes, 564-566 Carta a Serapión.
do p u s o , escrita en u n l e n g u a j e v a l i e n t e y d i g n o , p e r f e c t a m e n t e
a c a b a d a y d o n d e b r i l l a el a r t e . Su f o r m a a c t u a l d a t a del
4. Escritos exegéticos
año 357.
Ediciones: PG 25,595-642; de la nueva edición de Berlín a cargo D e las o b r a s exegéticas de A t a n a s i o , s o l a m e n t e u n o s frag-
de H. G. OPITZ sólo se han publicado dos páginas: Athanasius' Wcrke 11, mentos h a n l l e g a d o h a s t a n o s o t r o s en las catenae. P o r esta
1 279-280: un texto crítico nuevo ha sido editado por J. M. SZYMUSIAK, r a z ó n es difícil d e t e r m i n a r l a fecha de su c o m p o s i c i ó n .
Alhanasc d'AIcxandrie: Apologie a FEmpereur Constance. Apologie pour
sa fuite (SCH 56) (París 1958) 89-132 (con una introducción valiosa).
Traducciones: Alemana: J. FISCH: BKV Athanasius II (1875) 171- 1. A Marcelino sobre la interpretación de los salmos
213.—Francesa: J. M. SZYMUSIAK: SCH 56 (1958) 89-132.—Inglesa: L a Epistula ad Marcellinum de interpretatione Psalmorum
M. ATKINSON: LFC 13 (1843) 154-187: reimpresa: LNPF ser.2 vol.4,
236-253. trata del c o n t e n i d o , c a r á c t e r m e s i á n i c o y u s o p i a d o s o de los
Estudios: K. F. HACEI., Kirche und Kaisertum in Lehre and Leben s a l m o s . I n s p i r á n d o s e en u n d i s c u r s o de u n a n c i a n o v e n e r a b l e ,
des Athanasius (Tubinga Diss.) (Leipzig 1933) ll-12.44s; K. M. SETTON, el a u t o r e n s a l z a la b e l l e z a del S a l t e r i o , en e s p e c i a l su univer-
Christian Attitude touards the Emperor in the Fourth Century (Nueva s a l i d a d , su a d a p t a c i ó n a t o d a s las a l m a s , a t o d a s las condicio-
York 1941) 73-80. nes y a t o d a s l a s n e c e s i d a d e s e s p i r i t u a l e s . A l u d e al c a n t o de
los s a l m o s , s e ñ a l a n d o que esta c o s t u m b r e l i t ú r g i c a no se intro-
3. Apología por su huida dujo p o r su efecto m u s i c a l , sino p a r a p r o p o r c i o n a r a los fieles
Ese m i s m o a ñ o escribió su Apología pro luga sita. Refuta m á s t i e m p o p a r a m e d i t a r en su significado.
la a c u s a c i ó n de c o b a r d í a q u e l u c i e r o n c i r c u l a r c o n t r a él p o r
Ediciones: MG 27,11-46. Se conservan algunos fragmentos de una
h a b e r h u i d o . C o m o justificación de su h u i d a , cita el e j e m p l o versión siríaca; cf. A. BAUMSTARK, Geschichte der syrischen Literatur
de N u e s t r o S e ñ o r y de los s a n t o s de la E s c r i t u r a . V a d i r i g i d a (Bonn 1922) 164 n.7.
a la Iglesia e n t e r a y es u n o de los escritos m á s f a m o s o s de Traducción: Alemana: J. FISCH: BKV Athanasius II (1875) 331-366.
Atanasio. Estudios: J. QUASTEN, Musik und Gesang in den Kulten der heidni-
schen Antiker und christlichen Frühzeit (LQF 25) (Münster 1930) 120.
Ediciones: PG 25,643-680; nueva edición crítica a cargo de 144-6; H. G. OPITZ, Untersuchungen 206.
H. G. O r u z . Athanasius' Werke II, I 68-86; la edición más reciente es
de J. M. SZYMUSIAK: SCH 56 (1%8) 133-167.
2. Comentario sobre los salmos
Estudios: H. G. OPITZ. Untersuchungen 153-4; V. C. DE CLKRCQ, Os-
sius of Cordova (SCA 13) (Washington 1954) 228-238. Sólo q u e d a n u n o s f r a g m e n t o s de u n c o m e n t a r i o a los sal-
m o s ; la m a y o r í a de estos f r a g m e n t o s se h a n s a l v a d o g r a c i a s
4. Historia de los arríanos a las catenae de los s a l m o s c o m p u e s t a s p o r jNicetas de l l e r a -
Y a h e m o s m e n c i o n a d o m á s a r r i b a la Historia Arianorum clea, m e t r o p o l i t a n o c u l t o del siglo XI. L o s e d i t o r e s b e n e d i c t i n o s
ad monachos, que A t a n a s i o c o m p u s o el a ñ o 3 5 8 a i n v i t a c i ó n p u b l i c a r o n u n a colección de estos f r a g m e n t o s b a j o el t í t u l o
de los m o n j e s e n t r e q u i e n e s se h a b í a r e f u g i a d o . M i e n t r a s en Exposiliones psalmorum; el card. P i t r a a ñ a d i ó a l g u n a s adi-
la Apología al emperador Constancio, A t a n a s i o t r a t a b a de gran- ciones m á s . A u n c u a n d o a l g u n o s de estos f r a g m e n t o s ofrecen
j e a r s e el favor de éste, a h o r a , en c a m b i o , le a t a c a c o m o a u n d u d a s , la m a y o r í a p u e d e n c o n s i d e r a r s e c o m o g e n u i n o s . S a n Je-
e n e m i g o de Cristo, p a t r o c i n a d o r de la h e r e j í a y p r e c u r s o r del r ó n i m o (De vir. ill. 8 7 ) m e n c i o n a u n a o b r a de S a n A t a n a s i o ,
Anticristo. El f r a g m e n t o q u e se conserva de esla Historia De psalmorum tilulis. Sin e m b a r g o , el t r a t a d o De litulis Psal-
arriaría e m p i e z a con la a d m i s i ó n de A r r i o a la c o m u n i ó n en morum, q u e consiste en breves n o t a s s o b r e el S a l t e r i o v e r s í c u l o
por v e r s í c u l o y q u e fue p u b l i c a d o p o r vez p r i m e r a en 1 7 4 6 .
42 Los escritores de Alejandría y Egipto Atanasio 43

no es de A t a n a s i o , sino de H e s i q u i o de J e r u s a l é n , s e g ú n lo lian se t r a t e de restos de c o m e n t a r i o s s o b r e d i c h o s l i b r o s q u e se


d e m o s t r a d o las i n v e s t i g a c i o n e s de M. F a u l h a b e r y G. M e r c a t i . h a y a n p e r d i d o , sino q u e p r o c e d e n de o t r a s o b r a s de S a n Ata-
R. Devreesse d e s c u b r i ó o t r o s f r a g m e n t o s de u n c o m e n t a r i o n a s i o , q u i z á s de s e r m o n e s q u e ya n o existen. N i n g ú n e s c r i t o r
a u t é n t i c o . J. D a v i d , p o r su p a r t e , editó u n o s f r a g m e n t o s c o p t o s a n t i g u o m e n c i o n ó j a m á s q u e A t a n a s i o h a y a escrito c o m e n t a r i o s
de u n a e x p l i c a c i ó n de los s a l m o s escrita p o r S a n A t a n a s i o . s o b r e n i n g u n a p a r t e del N u e v o T e s t a m e n t o .
A j u z g a r p o r t o d o s estos restos, es evidente q u e A t a n a s i o sentía F i n a l m e n t e , la Synopsis Scripturae Sacrae (PG 2 8 , 2 8 3 - 4 3 8 ) ,
p r e d i l e c c i ó n p o r la i n t e r p r e t a c i ó n a l e g ó r i c a v t i p o l ó g i c a del que es u n a c o m p i l a c i ó n , especie de i n t r o d u c c i ó n a la S a g r a d a
S a l t e r i o , en c o n t r a s t e con la exégesis m á s s o b r i a que p r e d o - E s c r i t u r a q u e d e s c r i b e el c o n t e n i d o y o r i g e n de t o d o s los li-
m i n a en sus escritos d o g m á t i c o - p o l é m i c o s , e s p e c i a l m e n t e en b r o s b í b l i c o s , n o es o b r a de A t a n a s i o .
sus Discursos contra los arríanos.
5. Escritos ascéticos
Ediciones: Expositiones psalmorum: PG 27,55-590; cf. J. B. PITRA,
Analecla sacra et classica (París 1888) pars I, 3-20. De titulis psalmorum: 1. La Vida de San Antonio
PG 27,649-1344; R. DEVREESSE: DB Suppl. I 1109i.1125.1187; J. DAVID,
Les cclaircissements de saint Athanase sur les psaumes. Fragments d'une A t a n a s i o es a u t o r del d o c u m e n t o m á s i m p o r t a n t e del m o -
traduction en copie sahidique: ROC 24 (1924) 3-57. n a q u i s m o p r i m i t i v o , la b i o g r a f í a de S a n A n t o n i o , p a d r e del
Traducción: Alemana: J. FISCH: BKV Athanasius II (1875) 371-835 m o n a q u i s m o c r i s t i a n o , n a c i d o h a c i a el a ñ o 2 5 0 . L o c o m p u s o
(Expositiones psalmorum).
a l r e d e d o r del a ñ o 3 5 7 , p o c o d e s p u é s de la m u e r t e del g r a n
Estudios: H. STRÁTER, Die Erlósungslehre des hl. Athanasius (Fri-
burgo i. B. 1894) 29-35 (De titulis psalmorum no es auténtico); M. FAUL- e r m i t a ñ o ( 3 5 6 ) , y lo dedicó a los m o n j e s , q u e , según dice en
HABER. Isaiasglossen des Hesychius (Friburgo i. B. 1900) XVI-XX; ÍDEM, el p r ó l o g o , le p i d i e r o n q u e les n a r r a r a « c ó m o se p u s o A n t o -
Fine wertvolle Oxforder Handschrift: ThQ 83 (1901) 227-232; G. MER- n i o a p r a c t i c a r el a s c e t i s m o , lo que e r a a n t e r i o r m e n t e , cómo
CATI, Note di letteratura bíblica e cristiana antica (ST 5) (Roma 1901) fue su m u e r t e y si e r a v e r d a d c u a n t o de él se d e c í a » . A t a n a s i o
145-179; ID.: ThR 4 (1905) 368-372; ID., SuM' autore del De titulis psal-
morum stampato fra le opere di S. Atanasio: OCP 10 (1944) 7-22. accedió p r o n t a m e n t e y en su r e s p u e s t a i n d i c a al m i s m o t i e m p o
lo que p r e t e n d e con su Vita:
3. Comentarios sobre el Eclesiastés y sobre A c c e d o m u y gustoso a v u e s t r o mandato» p u e s t a m b i é n
el Cantar de los Cantares yo saco p r o v e c h o y u t i l i d a d con nólo r e c o r d a r a A n t o n i o .
Estoy s e g u r o q u e t a m b i é n v o s o t r o s , u n a vez q u e h a y á i s
Según F o c i o (Bibl. cod. 1 3 9 ) , S a n A t a n a s i o c o m p u s o u n oído la h i s t o r i a , n o sólo a d m i r a r é i s al h o m b r e , sino q u e
c o m e n t a r i o al Eclesiastés y al C a n t a r de los C a n t a r e s . A f i r m a desearéis e m u l a r t a m b i é n su p r o p ó s i t o . E n efecto, la Vida
q u e «el estilo es c l a r o , c o m o en t o d o s sus e s c r i t o s ; p e r o n i éste de A n t o n i o es, p a r a los m o n j e s , u n m o d e l o a d e c u a d o de
ni n i n g ú n otro escrito suyo q u e y o conozco se acerca en g r a c i a v i d a ascética.
v belleza a las c a r t a s que c o n t i e n e n u n a a p o l o g í a p o r su h u i d a La escribió, p u e s , p a r a p r e s e n t a r u n m o d e l o de vida con-
y u n a d e s c r i p c i ó n de su d e s t i e r r o » . A excepción de u n o s pocos s a g r a d a al servicio de D i o s . Q u i e r e i n d u c i r a sus lectores a
f r a g m e n t o s que se e n c u e n t r a n en las catenae y fueron p u b l i - i m i t a r n o los m i l a g r o s y visiones de su h é r o e , sino su san-
cados en la edición b e n e d i c t i n a , este c o m e n t a r i o se h a p e r d i d o . t i d a d . G r e g o r i o N a c i a n c e n o dice con r a z ó n de esta b i o g r a f í a
Edición: Fragmentos del Cantar: PG 27,1347-1350. que es « u n a r e g l a de vida m o n á s t i c a en f o r m a de n a r r a c i ó n »
(Oral. 2 1 , 5 ) . El a u t o r h a b l a así de sus r e l a c i o n e s p e r s o n a l e s
4. Comentarios sobre el Génesis con A n t o n i o : «Me a p r e s u r o a e s c r i b i r a v u e s t r a s r e v e r e n c i a s
El Cod. Barb. 5 6 9 contiene siete f r a g m e n t o s de u n comen- lo q u e y o m i s m o s é — p u e s le h e visto con f r e c u e n c i a — y t o d o
t a r i o de A t a n a s i o s o b r e el Génesis, y las catenae de Nicéforo lo q u e p u d e a p r e n d e r de q u i e n fue su c o m p a ñ e r o d u r a n t e u n
a ñ a d e n u n o m á s . T r a t a n de Génesis 1 , 1 ; 1,6; 2 , 1 7 ; 3 , 1 0 : 3 , 2 1 : l a r g o p e r í o d o y b e b i ó a g u a de sus m a n o s . E n t o d o m o m e n t o
3 , 2 3 ; 5,31ss; 4 8 , 1 8 - 2 0 . G r a c i a s al m i s m o N i c é f o r o h a l l e g a d o lie b u s c a d o e s c r u p u l o s a m e n t e la v e r d a d » ( p r ó l o g o ) . El o r i g i n a l
t a m b i é n a n o s o t r o s otro f r a g m e n t o de u n c o m e n t a r i o a Éxo- griego n o n o s i n f o r m a m á s a c e r c a de l o s d e s t i n a t a r i o s . Sin
do 28,4. e m b a r g o , sólo u n o s p o c o s a ñ o s d e s p u é s de su p u b l i c a c i ó n , se
imede a s e g u r a r casi con certeza q u e n o d e s p u é s del a ñ o 3 7 5 ,
Estudios: Sobre el Génesis y el Éxodo: R. DEVREESSE, Anciens com E v a g r i o de A n t i o q u í a t r a d u j o al l a t í n la Vida de Antonio, y es
mentateurs grecs de l'Octateuque: RBibl 44 (1935) 180; A. RECHEIS,
Sancti Athanasii Magni doctrina de primordiis seu quomodo explicaverit p r o b a b l e q u e el t í t u l o o r i g i n a l sea el q u e da esta v e r s i ó n :
Genesim 1-3: Ant 28 (1935) 219-260. « A t a n a s i o o b i s p o a los h e r m a n o s q u e viven en el e x t r a n j e r o »
fad peregrinos fralres). P a r e c e a l u d i r a los m o n j e s occidentales.
E n a l g u n a s catenae se e n c u e n t r a n t a m b i é n f r a g m e n t o s s o b r e A u n q u e esto n o fuera v e r d a d , q u e d a el h e c h o de q u e la Vita
' o h , San M a t e o , S a n L u c a s y 1 C o r i n t i o s ; p e r o no p a r e c e que
44 Los escritores de Alejandría y Egipto Atanasio 45
i
jugó un papel importante en la difusión de los ideales de la coexistió siempre con el Padre. Por lo tanto, no tengáis
vida monástica y en la introducción del monaquismo en Occi- la menor relación con los impiísimos arríanos: no cabe
dente. San Agustín, en las Confesiones (8,6,14), es testigo de asociación entre la luz y las tinieblas. Vosotros sois cris-
la influencia decisiva que tuvo el libro en su conversión y en tianos temerosos de Dios; ellos, en cambio, al decir
la vocación de otros a la vida monástica. que el Hijo y Verbo de Dios Padre es una criatura, no
San Jerónimo (De vir. ill. 87.88.125) menciona el texto se diferencian en nada de los paganos, que adoran las
original y la versión latina, y dice expresamente que su autor \ criaturas en vez de adorar al Creador. Podéis estar segu-
es Atanasio, y su traductor, Evagrio, amigo suyo. La edición ros de que toda la creación está enojada con ellos, por-
de Migne es sólo una reimpresión de la de los benedictinos. que cuentan entre los seres creados al Creador v Señor
Esta última se fundaba en seis manuscritos, todos ellos, al pa- de todo, en quien fueron hechas todas las cosas (69).
recer, dependientes de la conocida colección de vidas de Me- El resto del libro trata de su sabiduría práctica v de sus
tafraste, hecha en el siglo x. G. Garitte está preparando una discusiones con dos filósofos griegos sobre idolatría, la razón
nueva edición que utilizará por vez primera cierto número de y la fe (72-80) ; de la carta de Constantino a Antonio (81), de
manuscritos griegos independientes de Metafraste. sus profecías y milagros y de su muerte (82-93). En el epílo-
La versión latina de Evagrio, muchas veces, es más una go (94) se pide a los destinatarios «que lean esto a los herma-
paráfrasis que una traducción literal. Por esta razón, la segun- nos, para que aprendan cómo debe ser la vida de los monjes»,
da versión latina que se ha encontrado en un único manus- y, si se presenta la ocasión, «que lo lean también a los paga-
crito de la Biblioteca Capitular de San Pedro en Roma tiene nos, para que, siquiera de esta manera, aprendan no sólo que
mucha importancia. La descubrió A. Wilmart y la publicó por nuestro Señor Jesucristo es Dios e Hijo de Dios, sino también
vez primera G. Garitte en 1939; no se puede comparar con la que los cristianos, con su fiel servicio a El y con su fe ortodoxa
de. Evagrio en elegancia y estilo, pero se ve que es aún más en El, prueban que los dioses, a quienes los griegos conside-
antigua y vale para controlar el texto de Metafraste. Debido ran como dioses, no son dioses, y que, además, los pisotean
a su exagerado literalismo, su latín resulta desmañado y sin y los arrojan fuera por lo que son: embaucadores y corrupto-
gracia; este defecto hace poco probable que se hiciera des- res de hombres».
pués que la culta versión de Evagrio había sido umversalmente Los demonios ocupan en esta biografía un lugar conside-
aceptada. Hay, además, una versión siríaca y otra copla, pu- rable; sobre todo su larga plática a los monjes causa al lector
blicadas por Garitte el año 1949. moderno la impresión de un discurso sobre demonología. La
Vita está llena de extraños combates con Satanás v sus secua-
CONTENIDO ces, que espolearon la imaginación de los artistas infinidad de
La Vita cuenta el nacimiento y la infancia de Antonio, su veces. No hay duda de que, respecto de los espíritus malos,
vocación y primeros pasos en la vida ascética, su vida en los Antonio estaba imbuido por ideas populares y que acaso atri-
sepulcros y en el desierto, su soledad y cómo llegó a ser padre buye demasiada importancia a las tentaciones que ello causan.
v maestro de monjes (1-15). Sigue luego la plática de Antonio Con todo, conviene tener en cuenta que considera la vida mo-
a los monjes, que ocupa una parle substancial de la biogra- nástica como un martirio y a los monjes como sucesores de los
fía (16-43). A continuación, Atanasio cuenta cómo añoraba mártires. Así como se pensaba que el mártir en su pasión lu-
Antonio el martirio cuando sobre Ja Iglesia se cernía la per- chaba con Satanás, así también se creía que el monje libraba
secución de Maximino Daia: narra su visita a los hermanos una guerra sin cuartel con los demonios. Atanasio explica que
que vivían a lo largo del Nilo, sus milagros en el desierto y Antonio, al ver que no había conseguido la gracia de morir
sus visiones. Hace constar su lealtad a la fe y su predicación por la fe en la persecución de Maximino Daia, volvió a su mo-
contra los arríanos: nasterio y se impuso a sí mismo un martirio de todos los días:
Cuando cesó al fin la persecución y después que el
Respondiendo a la llamada de los obispos v de todos obispo Pedro, de bienaventurada memoria, había sufrido
los hermanos, bajó de la montaña v, entrando en Ale- el martirio, él partió y volvió nuevamente al monasterio,
jandría, condenó públicamente a los arríanos. Dijo que y allí fue mártir todos los días para su conciencia, com-
su herejía era la peor de todas y precursora del Anti- batiendo continuamente los combates de la fe, puesto que
cristo. Enseñaba a las gentes que el Hijo de Dios no es practicó una vida ascética ferviente y más intensa (47).
una criatura ni ha sido creado de la nada, sino que es Consideraba la vida monástica como una guerra en la cual
el Verbo eterno y la Sabiduría eterna de la substancia el enemigo principal son los demonios. Así, por ejemplo, ins-
del Padre. Por esta razón es también impío decir que truyendo a sus monjes, les decía:
«hubo un tiempo en que El no existía», pues el Verbo
46 Los escritores de Alejandría y Egipto Atanasio 47

Ya que liemos adoptado este género de vida, p o n a -


mos mucho cuidado en la vigilancia y, según está es- FORMA LITERARIA
crito, «guardemos nuestro corazón con toda cautela» \ Si comparamos la Vita con las biografías antiguas, la po-
(Prov 4,23). Pues tenemos enemigos formidables y astu- dremos catalogar entre los elogios. Cavallin, por ejemplo, cree
tos—los perversos demonios—: contra ellos es nuestra que Atanasio imita el Bios del heroico Agesilao, de Jenofonte:
lucha (21). ve\en Antonio al monje ideal, como Jenofonte ve en Agesilao
Para Antonio, la perfección se consigue volviendo a nues- al rey ideal. A juicio de Reilzenstein, utilizó una Vita de Pi-
tro estado original, al estado en que fuimos creados: lágoras que ya no existe y transportó al mundo cristiano el
La virtud no necesita otra cosa que nuestra voluntad, retrato del sabio ideal con todas sus virtudes. Holl señala,
pues está dentro de nosotros y brota de nosotros mismos. como fuentes de la Vita, la narración de Filóstrato sobre Apo-
Existe la virtud cuando el alma se mantiene en su estado lonio de Tiana y el tratado Quis dives salvetur (cf. vol.l
natural. Se conserva en su estado natural cuando perma- p.380-1) de Clemente de Alejandría. Hay bastantes semejanzas
nece tal como cuando empezó a existir. Ahora bien, em- sorprendentes entre la Vida de Plotino escrita por su discípulo
pezó a existir hermosa y perfectamente recta... Ya que Porfirio y la Vida de San Antonio, tanto que, en opinión de
se dice que el alma es recta cuando su inteligencia está List, Atanasio la tuvo en cuenta. Sería difícil determinar en
en su estado natural, tal cual fue creada. Mas cuando se detalle las influencias literarias, aunque no cabe duda de que
desvía y se pervierte de su condición natural, a eso se Atanasio se inspiró tanto en el modelo clásico antiguo del
llama vicio del alma. héroe como en el nuevo tipo de Vita del sabio. Pero siempre
No es, pues, difícil la tarea: si nos mantenemos como será mérito el haber vaciado en moldes cristianos estas expre-
nos hicieron, estamos en estado de virtud; mas, si entre- siones tradicionales de ideales populares y el haber descubierto
gamos nuestras mentes a cosas mezquinas, nos conside- idéntico heroísmo en el imitador de Cristo, ayudado por el
ran malos. Si esta tarea hubiera de realizarse desde fuera, poder de la gracia. De esta manera creó un nuevo tipo de bio-
sería realmente difícil; pero, siendo como es desde den- grafía, que había de servir de modelo a toda la hagiografía
tro, guardémonos de sucios pensamientos. Y ya que he- griega y latina posterior.
mos recibido el alma como en depósito, guardémosla para
el Señor, para que reconozca su obra como que está igual Ediciones: Texto griego: PG 26,835-976, reimpresión de la edición
que El la hizo (20). benedictina (París 1698). Lo publicó en edición aparte A. F. MAUNOURY
(París 1887, 1890). Cf. G. GARITTE, Histoire du texte imprimé de la Vie
Para alcanzar este estado de alma, debemos conseguir el grecque de S. Antoine: BBR 22 (1942-43) 5-29; ID., Le texte grec et les
control de nuestras pasiones y triunfar sobre Satanás v sobre verslons anciennes de la vie de S. Antoine: SA 38 (1956) 1-12; ID., Un
el pecado. Semejante estabilidad no se puede lograr sin exa- couvent de femmes au IIIe siécle? Note sur un passage de la Vie grec-
men diario de conciencia, que, según Antonio, debería ser por que de S. Antoine: Mélanges histor. E. Van Cauwembergh (Lovai-
na 1961) 150-9.
escrito: «Que todos lleven diariamente la contabilidad de las
Versiones antiguas: Texto latino de Evagrio: PG 26,835-976; PL 73,
acciones del día y de la noche; y si alguno ha pecado, que 125-170. Texto de la versión latina más antigua: G. GARITTE, Un témoin
ponga fin a sus pecados; el que no ha pecado, que no se gloríe importanl du texte de la Vie de S. Antoine par S. Athanase. La versión
de ello... Que esta observación sea una salvaguardia contra el latine inédite des Achives du Chapitre de Saint-Pierre a Rome (Études
pecado: tomemos nota y pongamos por escrito nuestras accio- de phi'ol. d'archéol. et d'hist. anc. publ. par l'Inst. hist. belge de Rome 3)
(Bruselas 1939). Cf. A. WILMART, Une versión latine inédite de la Vie
nes y los impulsos del alma, como si tuviéramos que dar cuen- de Saint-Antoine: RB 31 (1914) 163-173; C. MOHRMANN, Note sur la
ta los unos a los otros» (55). Merece citarse aquí el juicio versión latine la plus ancienne de la Vie de S. Antoine par S. Atha-
conclusivo del cardenal Newman sobre la estatura de Antonio nase: SA 38 0956) 35-44: H. HOPPENBROUWERS, La plus ancienne ver-
tal como aparece en esta biografía: «Su doctrina es cierta- sión latine de la Vie de S. Antoine par S. Athanase. Étude de critique
textueUe (Latinitas Christianorum Primaeva 14) (Nimega 1960); G. BAR-
mente pura e intachable; su carácter es elevado y celestial, sin TELINK, Observations de critique textueUe sur la plus ancienne versión
cobardía, sin melancolías, sin formalismo y sin complacencias latine de la Vie de Saint Antoine par saint Athanase: RB 81 (1971) 92-95.
en sí mismo. La superstición es abyecta y degradada, llena de Versión siríaca: P. BEDJAN, Acta martyrum et sanctorum, (París 1895)
pensamientos de culpabilidad; desconfía de Dios y teme a los 1-121. Cf. la recensión hecba en el siglo vil por el monje Anan-Isho:
poderes del mal. Al menos, Antonio nada tiene de todo esto, es- El Libro del Paraíso ed. por E. A. BUDGE (Londres 1904) 1,1-108, tra-
ducción inglesa; 2,1-93, texto siríaco.
tando como está lleno de confianza, de paz divina, de alegría y
valerosidad» (llist. Sketches 2,11). Versión copta: G. GARITTE, S. Antonii Vitae versio Sahidica (CSCO
117-118) (Lovaina 1949).
Traducciones modernas: Alemanas: L. CEARÜS, Das Leben des heihgen
Antonias von Athanasius dem Grossen (Münster i. W. 1857); P. A. Ri-
48 Los escritores de Alejandría y Egipto
Í-HARD: BKV (1875) Ausgeuahite, Sr.hriflen des hl. Athanasius 2,217-330/ Atanasio 49
H. MKBTKI.: BKV= (1917) 11-101; N. HOVOHKA, Lcben und Versuchunk a\¿ the Scriptores erotici Graeci: CB 41 (1964) 9; H. DORRIES, Die Vita
des hl. Antonias nach der im 4. Jahrhundert. van Bischof Athanasiis Ahtonü ais Geschichtsquelle: Wort und Stude, vol.l (Gotin&a 1965)
verfassten Biographie (Viena 1925).-—Danesa: H. F. JOHANNSEN, Den hel- 145-224; T. V. POPOVA, La Vida de San Antonio de Atanasio como obra
lige Antonius' Liv og andre skrifter om munke og helgener i Aegypjen literaria (en georgiano) (Tifus 1965); B. R. Voss, Bcnierkungen zu Eva-
Palaestina og Syrien (Copenhague 1955).—Francesas: B. LAVAUD, Amaine griu\ von Antiochien, Vergil und Sallust in der Vita Antonii: VC 21
le Grand, pére des moines. Sa vie par S. Athanase et mitres textes (Lyon (1967) 93-102; G. G. SUÁREZ, La vida religiosa en San Antonio Abad
1943); K. DRACUET, Les Peres du désert (París 1949) 1-75, reproducp la (251-956): Confer 10 (1971) 389-406; G. M. BHOWNE, Co.plico-grani:
traducción de Robert ARNAULD I)'ANMLI.Y (1653).—Inglesas: H. EKLEK- the Sahidic Versión of St. Athanasius' «Vita Antonii»: GRBS 12 (19/1)
SHAW: LNPF segunda serie 4 (1892) 195-221; A. BUDCK, l . c ; J. B./Mc- 59-64.,
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York 1924); R. T. MEYER: ACW 10 (1950); M. E. KEENAN, FC 15 2. Sobre la virginidad
(1952) 127-216. /
a) S a n J e r ó n i m o a t e s t i g u a (De vir. ill. 8 7 ) q u e A t a n a s i o
Estudios: Sobre la forma de composición: H. MERTEL, Die biogra- t r a t ó este t e m a en v a r i a s o c a s i o n e s . E n t r e sus o b r a s existe u n
phische Form der griechisehen Heiligenlegenden. Diss (Munich 1909)
11-19; R. REITZENSTEIN, Hellenistische ffundererzáhlungen (Leipzig 1906) t r a t a d o Sobre la virginidad (irepl Trap9ei;ías), q u e h a s i d o ob-
55-59; ID., Des Athanasius Werk über das Leben des Antonius, Ein phi- jeto d e u n a l a r g a y a n i m a d a c o n t r o v e r s i a . L o s e d i t o r e s bene-
lo'ogischer Beitrag zur Geschichte des Mbnchlums (SAH) (Heidelborg d i c t i n o s y P . Batiffol lo d e c l a r a r o n d u d o s o a c a u s a de u n o s pa-
1M4); A. PRIESSNIC, Die biographischen Formen der griechisehen Heili- sajes q u e p a r e c í a n i n c o m p a t i b l e s con el estilo de A t a n a s i o .
genlegende in ihrer geschichtlichen Entwicklung (Münnerstadt 1924) E. v o n d e r Goltz defendió e n é r g i c a m e n t e su a u t e n t i c i d a d . Sin
18-35; H. HOLL, Die schriftstellerische Form des griechisehen Heiligenle-
bens: Gesammeíte Aufsátze zur Kirchengeschichte II. Der Osten (Tubin- e m b a r g o , M. A u b i n e a u , q u e r e c i e n t e m e n t e h a e x a m i n a d o a con-
ga 1928) 249-269; J. LIST, Das Antoniusleben des hl. Athanasius des Gros- ciencia t o d o s los escritos de A t a n a s i o s o b r e la v i r g i n i d a d , ha
sen. Eine literarhistorische Studie zu den' Anfdngen der byzantinischcn p r o b a d o q u e p o r sus t e n d e n c i a s , su estilo v su v o c a b u l a r i o no
Hagiographie (Texte und Forschungen zur byzantinisch-neugriechischeii se le p u e d e c o n s i d e r a r a u t é n t i c o . H a e n c o n t r a d o 121 p a l a b r a s
Philologie II) (Atenas 1931); S. CAVALLIN, Literarhistorische und textkri-
tische Studien zur Vita Caesarii Arelatensis (Lund 1934); A. J. FESTU- que Atanasio nunca empleó.
GIÉRE, Sur une nouvelle édition du, «De vita Pythagorica» de Jambliquc: A p e s a r de e l l o , este e x i g u o l i b r o tuvo u n a i m p o r t a n c i a con-
REG 50 (1937) 470-494;_ M. SCHUETT, Vom hl. Antonius zum hl. GutMac. s i d e r a b l e en la h i s t o r i a del a s c e t i s m o . E s u n a especie de m a n u a l
Ein Beitrag zur Geschichte der Biographie: Antike und Abendland 5 de la v i r g e n c r i s t i a n a , con i n s t r u c c i o n e s d e t a l l a d a s s o b r e la
(1956) 75-91.
c o n d u c t a y d e b e r e s r e l i g i o s o s d e la e s p o s a d e Cristo y con her-
Sobre su contenido y valor histórico, etc.: J. STOFKELS, Die Angrifle m o s a s o r a c i o n e s . N o h a y i n d i c a c i ó n a l g u n a de la fecha de su
der Damonen auf den Einsiedler Antonius: ThGL 2 (1910) 721-732.809-
830; A. VON HERTLING, Antonius der Einsiedler (Innsbruck 1929) 6-12; c o m p o s i c i ó n . L a n u e v a e d i c i ó n de E. v o n d e r Goltz e x a m i n a de-
K. HEUSSI, Der Ursprung des Monchtums (Tubinga 1936) 78-108. t a l l a d a m e n t e l a s diferentes v a r i a n t e s . H a n i n t r o d u c i d o n u e v a s
Cf. L. LÉFORT: RHE 33 (1937) 343s; M. VILLER-K. RAHNER, Aszese und m e j o r a s en el texto K. L a k e y R. P . Casey, q u e c o n o c í a n m e j o r
Mystik inder Vaterzeit (Friburgo i. B. 1939) 84-9; J. VERGOTE, L'Kgxpte, el m a n u s c r i t o de P a t m o s ( P ) y se v a l i e r o n de d o s códices m á s ,
berceau du monachisme chrélien (et l'influence de la Vita Anlonii d'Atha-
nase): Chronique d'Égipte 17 (Bruselas 1942) 329-345; H. DORRIES. Die los m a n u s c r i t o s V a t o p e d i A y K.
Vita Antonii ais Geschichtsquelle: NGWG Philol.-hist. KI, 14 (1949) Ediciones: PG 28,251-282; nueva edición crítica por E. v. D. GOLTZ,
359-410; P. L. BOUYER, La Vie de S. Ant.oine, Essai sur la spirituaüté AóyosCTWTtipíasirpós TTIV -rrapSévov. Eine echte Schrift des Athanasius (TU
du monachisme primitif (St.-Wandrille 1950); É. E. MALONK, The Moni,: •29,2a) (Leipzig 1905) 25-50. Texto mejorado por K. LAKE y R. P. CASEY,
and the Martyr (SCA 12) (Washington 1950) 44-4fi.101-103.107-109i.127. The Text of the De virginitate of Athanasius: HThR 19 ¡1926) 173-190.
141; ID.: SA 38 (1956) 201-228; A. C. BAYNES, St. Antony and the De- Traducción: Española: B. VIZMANOS, Las vírgenes cristianas de la Igle-
mons: Journal of Egyptian Archaeology 40 (1954) 7-10; J. DANIÉLOIT, sia primitiva (BAC 45) (Madrid 1949) 1089-1109.
Les démons de l'air dans la «Vie d'Antoine»: SA 38 (1956) 136-145: Estudios: P. BATIFFOL, Le Trepi irapSEvías: du pseudo-Athanase: RO
M. J. MARX, Incessant Prayer in the Vita Antonii: SA 3C (1956) 108- 7 (1893) 275-286; E. v. D. GOLTZ, l.c, 1-144. Cf. P. BATIFFOL: RBibl
135; E. T. BETTENCOURT, L'idéal religieux de S. Antoine et son actualité: (1906) 295-299; V. BURCH: The American Journal of Theology 10 (1906)
SA 38 (1956) 45-65; L. T H . A. LORIÉ, Spiritual Terminology in the 295-299; A. SOUTER: JThSt 9 (1906) 140-141; P. DELEHAYE: AB (1906)
Latín Translations of the Vita Antonii with Reference to the Fourth and 180-181; J. LEIPOLDT: ZKG 27 (1906) 225-226; G. KKÜGER: ThLZ (1906)
Fifth Century Monastic Literature (Latinitas Christianorum Primaeva 19) 352-355; R. H. CONNOLLY, The So-called Egyptian, Church Order and
(Nimega 1955); B. STEIDLE, Homo Dei Antonius. Zum Bild des «Mannes Derived Documents (TSt 8) (Cambridge 1916) 156-7 (en los Cañones
Goltes» im alten Monchtum: SA 38 (1956) 148-200; L. VON HERTLING, Hippolyti influyó el De virginitate); E. BUONAIUTI, Saggi sid cristiane-
Studi storici Antoniani negli ultimi trent' anni: SA 38 (1956) 13-24; simo primitivo (Castello 1923) 242-254; Evagrio Póntico y el De Virgi-
G. GARITTE, Réminiscences de la Vie d'Antoine dans Cyrille de Scythopo- nitate de Ps. Atanasio; F. ZUCCHETTI, // Sínodo di Gangra e un scritto
lis: Silloge bizantina in onore di Silvio G. Mercati (Roma 1957); 117-122; di pseudo Atanasio: RR 1 (1925) 548-551; G. BARDY, Athanase: DS 1
(1935) 1048-1052; M. AUBINEAU, Les écrits de S. Athanase sur la virgí-
F. GIARDINI, Doctrina espiritual en la «Vita Antonii» de San Atanasio: nité: RAM 31 (1935) 144-151; J. MATEOS, Office de minuit et office du
Teología Espiritual 4 (1960) 377-412; 7 (1963) 681-701; J. HERRERA, Te- matin chez s. Athanase: OCP 28 (1962) 173-180 (De virg. 20).
mas neotestamentarios de huida del mundo en la «Vida de Antonio» de,
San Atanasio: Yermo 1 (1963) 287-303; R. T. MEYER, Saint Athanasius b) Lefort h a p u b l i c a d o a l g u n o s f r a g m e n t o s de u n a Epís-
tola a las vírgenes, con u n total de 6 5 p á g i n a s . P a r e c e estar
50 Los escritores de Alejandría y Egipto
Atanasio 51
relacionada con la obra precedente; la utilizaron San Ambro-
sio y Shenute de Atripe (cf. infra, p.203). El primero la uti- British Museum), del siglo vi o vil, atribuye la obra a San
liza en su De virginibus sin mencionar la fuente. El segundo Atanasio; la versión armenia, hecha sobre el griego en el si-
cita un pasaje extenso, diciendo expresamente que lo toma de glo vi, fue descubierta en una colección de escritos del mismo
«las cartas» del arzobispo Atanasio. Desgraciadamente, el texto Atanasio. El contenido no nos fuerza a negar esta atribución.
copto de Lefort está mutilado al comienzo y faltan el nofnbre Ediciones: Fragmento siríaco: J. LEBON, Athanasiana Syriaca I. Un
del autor y el título de la obra. Sin embargo, Efrén de Antio- Aóyos irepi ITOP9EVÍC<S attribué a saint Athanase a"Alexandrie: Mus 40
quía (muerto hacia el año 544) menciona una Epístola a las (1927) 209-218.—Versión armenia: R. P. CASEY, Der dem Athanasius
vírgenes de San Atanasio (Focio: PG 103,993). Por esta ra- zugeschriebene Traktat rapi -irapSsvías: SAB 33 (1935) 1026-1034, basada
en los dos manuscritos Cód. 648 del siglo xiv (?) y Cód. 629 del siglo xix,
zón, Lefort opina que su verdadero autor es Atanasio. La Epís- ambos en la biblioteca de los mequitaristas de Viena.
tola contiene una excelente exposición de la doctrina cristológi- Traducciones: Alemana: R. P. CASEY. l.c, 1035-1045.—Francesa: J. LE-
ca de la unión hipostática. BON, l.c, 219-226.
Ediciones: Ediitio princeps: L. TH. LEFORT, S. Athanase sur la vir- Estudios: M. AUBINEAU, l.c, 14-18. da un buen resumen de las inves-
ginité: Mus 42 (1929) 197-275. Este texto copto se basa en los Cod tigaciones de Lebon y Casey.
Neapol Zoega 245, Cod. Paris. B.N. 131 y Paris. B.N. 78. La edición
más reciente: L. TH. LEFORT, S. Athanase. Lettres Festales et Pastorales d) El mismo manuscrito siríaco addit. 14.607 del British
en copte (CSCO 150) (Lovaina 1955) 73-99. Para la cita de Shenute, Museum contiene una Carta a las vírgenes que fueron a Jeru-
cf. J. LEIPOLDT, Sinuthii archimandritae vita et opera omnia (CSCO 42) salen a orar r volvieron, por San Atanasio, arzobispo de los
(Lovaina 1908) p.108, 1.19-21.
alejandrinos. El autor empieza recordando en la primera parte
Traducción: Francesa: L. TH. LEFORT: MUS 42 (1929) 240-264; ID.: la peregrinación a Belén y Jerusalén, de la cual tuvo que vol-
CSCO 151 (1955) 55-80.
Estudios: L. TH. LEFORT, S. Athanase sur la virginité: Mus 42 (1929) verse un grupo de vírgenes. Les compadece por haber tenido
197-275; ID., Athanase, Ambroise et Chenoute «sur la virginité»: Mus 48 que dejar aquellos santos lugares, pero les asegura que pueden
(1935) 55-73; O. VON LEMM, ZU einer nicht identifizierten Rede «de virgi- permanecer con Cristo para siempre por medio de una vida
nitale», en: Koptische Miszellen: Bulletin de l'Académie Impériale des santa. La segunda parte es un tratado sobre la virginidad, con
Sciences de Saint-Pétersbourg, ser.6 t.3 (1909) 393-403; ID., Koptische reglas detalladas para este estado. El autor recomienda en pri-
Miszellen I (Leipzig 1914) 163-173; A. JANSSENS, Een Marialeven vermeld
bij S. Athanasius en S. Ambrosias, en: De heilige Maagd en Moeder mer lugar la vigilancia frente al demonio y discute la conducta
Gods María I. Het Dogma en de Apocryphen (Antwerp y Nimega 1930) de la virgen en la iglesia, sus nobles modales, su dignidad,
332-336; L. Dossi, S. Ambrogio e S. Atanasio de virginibus: Acme- su caridad en el hablar. Le previene contra la sensualidad v
Annali della facoltá di Filosofía e Lettere dell'Universita statale di Mi- condena la vida en común de ascetas de ambos sexos bajo un
lano 4 (1951) 241-262; M. AUBINEAU, l.c. l»-30; L. TH. LEFORT: CSCO
150 (1955) XVIII-XXII. mismo techo. El texto, probablemente, es copia de una versión
siríaca mucho más antigua. El texto original debió de ser el
c) Existe otro tratado Sobre la virginidad que cuenta con griego. El estilo tiene todas las características del estilo de
probabilidades de ser reconocido como auténtico. Lebon ha San Atanasio: claridad, precisión y simplicidad.
publicado un extenso fragmento siríaco, y el texto completo
se conserva en una versión armenia publicada por Casey. Lebon Edición: Texto siríaco: J. LEBON, Athanasiana Syriaca II. Une lettre
y Casey están de acuerdo en que el original era griego. Su tí- attribuée á saint Athanase d''Alexandrie: Mus 41 (1928) 170-188.
tulo, Discurso sobre la virginidad, refleja bien el contenido. Traducción: Francesa: J. LEBON, l.c, 189-203.
El autor no se dirige a una virgen particular, sino a todas las Estudios: J. LEBON, l.c, 204-213; M. AUBINEAU, l.c, 12-14.
que deseen vivir en estado de virginidad. No trata de la vida
e) A. van Lantschoot publicó en 1927 una carta en copto,
monástica, sino de vírgenes que viven en sus casas con sus
desconocida hasta entonces, debida evidentemente a la pluma
familiares. Las considera como esposas de Cristo que han he-
de Atanasio, que trata del Amor y dominio de sí mismo. La
cho con El un contrato que durará hasta su muerte. Llama
encontró en el manuscrito Or. 8802 del British Museum, que es
«angélica» a su vida y les advierte que se abstengan de los
del siglo xi o XII. Lleva por título: «Carta de nuestro santo
baños y de las diversiones profanas; les exhorta a practicar
Padre, venerable bajo todos los conceptos, apa Atanasio, ar-
el silencio, a leer las Escrituras, a cantar salmos, a trabajar
zobispo de Alejandría, sobre el tema del amor (ccyáTrn) y del
para sustentarse a sí mismas, pero permaneciendo pobres. El
dominio de sí mismo» (éyKpcn-sicc). Lefort ha demostrado sin lu-
autor da una larga lista de ejemplos de virginidad tomados
gar a dudas que esta carta está relacionada con una larga
del Antiguo Testamento, según el texto griego de los Setenta;
exhortación en copto, titulada «Catequesis pronunciada por
cita también un extenso pasaje de las Acta Pauli et Theclae
nuestro venerabilísimo santo Padre apa Pacomio, santo archi-
(cf. vol.l p.137). El manuscrito siríaco (addit. 14.607 del
mandrita, con ocasión del resentimiento de un hermano monje
52 Los escritores de Alejandría y Egipto
Atanasio 53
contra otro». La s e m e j a n z a en p a l a b r a s y frases es tan grande»
a D i o s » . P o r n a t u r a l e z a , la v i r g e n es u n a m u j e r , p e r o p o r l i b r e
q u e u n o h a tenido n e c e s a r i a m e n t e q u e c o p i a r al o t r o , a n o ser
elección y f i r m e r e s o l u c i ó n s o b r e p a s a a la n a t u r a l e z a y vive
q u e a m b o s h a y a n u t i l i z a d o u n a m i s m a fuente. Lefort d i s p u s o
u n a vida i n m o r t a l en c a r n e m o r t a l . S i g u e n r e g l a s s o b r e el
a m b o s textos en c o l u m n a s p a r a l e l a s , d e m o s t r a n d o q u e P a c o -
vestido de las v í r g e n e s . Sus m a n o s y sus pies d e b e n e s t a r cu-
m i o copió a A t a n a s i o y q u e este ú l t i m o es p r o b a b i l í s i m a m e n t e
b i e r t o s , y su vestido d e b e ser m o d e s t o . E s t a s ideas g e n e r a l e s
el v e r d a d e r o a u t o r . P a r e c e q u e la c o m p u s o en c o p t o .
s o b r e la v i r g i n i d a d y estas i n s t r u c c i o n e s p r e c i s a s están de per-
Ediciones: Editio princeps: A. VAN LANTSCHOOT, Leltre de saint Atha- fecto a c u e r d o con la ideas e i n s t r u c c i o n e s de S a n A t a n a s i o .
nase au sujet de Famour et de la tempérance: Mus 40 (1927) 267-279; E n c o n t r a m o s l a s m i s m a s e x p r e s i o n e s e i d é n t i c o s p r e c e p t o s en
nueva edición: L. Tu. LEFORT, 5. Athanase. Le/tres Festales et Pasto- sus d e m á s t r a t a d o s .
rales en copie (CSCO 150) (Lovaina 1955) 110-120.
E n 1 9 5 1 , Lefort editó otro f r a g m e n t o de u n t r a t a d o a t a n a -
Traducciones: Francesas: A. VAN LANTSCHOOT, l.c, 280-292; L. Tu. LE-
FORT: CSCO 151 (1955) 88-98.—Inglesa: lina traducción inglesa junto s i a n o sobre la v i r g i n i d a d , del Cod. Paris. B.N. 1 3 1 5 , del si-
con el texto copto de la Catequesis de Pacomio: E. A. W. BUDGE, Coptic glo XI. E s p o s i b l e q u e este f r a g m e n t o y l a s Instrucciones y
Apocrypha in the Dialect of Upper Egypt (Londres 1913) 35-98. preceptos referentes a las vírgenes p e r t e n e z c a n a la m i s m a o b r a .
Estudios: L. T H . LEFORT, St. Athanase écrivain copte: Mus 46 (1933) El n u e v o f r a g m e n t o n o lleva t í t u l o ; f a l t a n el c o m i e n z o y la
1-33; ID.: CSCO 150 (1955) XXVIII-XXXI; M. AURINEAU, l.c, 18-19. t e r m i n a c i ó n . El a u t o r da u n a l a r g a lista de p e r s o n a j e s del An-
t i g u o T e s t a m e n t o q u e fueron b e n d e c i d o s p o r D i o s , c o m o E n o c ,
fj E s a ú n m á s i m p o r t a n t e el d e s c u b r i m i e n t o h e c h o p o r Noé, A b r a h á n , J a c o b , José, Moisés, A a r ó n , etc. E n s a l z a la vir-
Lefort en u n m a n u s c r i t o p r o c e d e n t e del M o n a s t e r i o B l a n c o g i n i d a d en f o r m a p a r e c i d a al a u t o r de las Instrucciones y pre-
( a h o r a Cod. París. B. N . I 3 1 ) . H a l l ó casi l a s dos t e r c e r a s p a r t e s ceptos.
de la l l a m a d a P r i m e r a E p í s t o l a p s e u d o c l e m e n t i n a d i r i g i d a a
las v í r g e n e s (cf. v o l . l p . 6 7 - 9 ) , e n u n a v e r s i ó n c o p t a q u e la Ediciones: Editio princeps de los fragmentos de las Instrucciones y
a t r i b u y e a A t a n a s i o . Lefort se siente i n c l i n a d o a a t r i b u í r s e l a preceptos referentes a las vírgenes: L. T H . LEFORT, Un nouveau «Ve
Virginitate» attribué a saint Athanase: AB 67 (1949) = Mélanges Peeters,
a A t a n a s i o , m i e n t r a s q u e W a g e n m a n n r e c h a z a esta p o s i b i l i d a d . 145-6. Nueva edición: L. T H . LEFORT: CSCO 150 (1955) 99-100. Editio
De t o d o s m o d o s , la versión c o p t a es m u c h o m á s a n t i g u a y m á s princeps del fragmento del Cod. Paris. B.N. 131 5 : L. T H . LEFORT, Enco-
s e g u r a que el texto siríaco. S i e n d o el m a n u s c r i t o del Monas- ré un «De Virginitate» de saint Athanase?: Mélanges De Ghellinck (Mu-
seum Lessianum Sect. Hist. 13) (Gembloux 1951) 216-218. Nueva edi-
t e r i o B l a n c o del siglo IV o v, se sigue q u e los c í r c u l o s m o n á s - ción: L. T H . LEFORT: CSCO 150 (1955) 101-106.
ticos de -Egipto c o n o c i e r o n esta c a r t a . E f e c t i v a m e n t e , S h e n u t e
Traducciones: Francesas: L. T H . LEFORT: AB 67 (1949) 147-148;
y su sucesor Besa citan el texto c o p t o . In.: CSCO 151 (1955) 80-82; ID.: Mélanges De Gellinck, 219-221; In.:
CSCO 151 (1955) 82-84.
Ediciones: Editio princeps: L. T H . LEFORT, Le De Virginitate de saint
Clcment ou de saint Athanase?: Mus 40 (1927) 254-264; 42 (1929) 265-9, Estudios: M. AuBiNKAii, l e , 30-31; L. T H . LEFORT: CSCO 150 (1955)
ofrece el texto copto basado en los Cod. Paris. B.N. 131 y 130 y una XXII-XXVII.
traducción latina. Nueva edición: L. T H . LEFORT, Les Peres Apostoliques
en copte (CSCO 135) (Lovaina 1952) 32-43. 3. Oíros tratados ascéticos
Traducción: Francesa: L. T H . LEFORT: CSCO 136 (1952) 29-37. Para El Codex Vaticanus 2200, escrito e n t r e los a ñ o s 7 5 0 y 8 5 0 ,
otras traducciones, cf. vol.l p.68-9. c o n t i e n e dos f r a g m e n t o s de u n t r a t a d o ascético «de S a n A t a -
Estudios: L. T H . LEFORT: MUS 40 (1927) 265-269. Cf. J. WACENMANN: nasio, p a t r i a r c a de A l e j a n d r í a , Sobre enfermedad y salud»,
ThLZ 54 (1929) 589s; L. T H . LEFORT, Saint Athanase sur la virginité:
Mus 42 (19290 265-269; ID., Une citation copte de la pseudo-Clementine q u e n o se conocía h a s t a a h o r a . El estilo y c o n t e n i d o de la o b r a
De Virginitate: Bulletin de l'Institut Frangais d'Archéol. Orient. 30 (1930) n o p r e s e n t a n n a d a que esté en c o n t r a d i c c i ó n con esta a t r i b u -
509-511; ID.: CSCO 135 (1952) XV-XIX; H. DUENSINC, Die dem Kle- ción ; m á s b i e n son d i g n o s de este P a d r e de la I g l e s i a . L a g r a n
mens von Rom zugeschriebenen Briefe über die Jungfraulichkeit: ZKG 63 a n t i g ü e d a d y a u t o r i d a d del m a n u s c r i t o son t a m b i é n f a c t o r e s
(1950-51) 166-188 (en contra de la paternidad de. Atanasio).
en favor de la p a t e r n i d a d de A t a n a s i o .
gj E n 1949, Lefort p u b l i c ó u n o s f r a g m e n t o s coptos de El a u t o r refuta a ciertos h e r e j e s q u e p r o p u g n a b a n u n c u l t o
otro t r a t a d o s o b r e la v i r g i n i d a d d e s c o n o c i d o s h a s t a entonces, de a l a b a n z a c o n t i n u o y sin i n t e r r u p c i ó n , n o t o l e r a n d o n i n g ú n
del Cod. 130 2 de la B i b l i o t h é q u e N a t i o n a l e de P a r í s , q u e p r o - m o m e n t o de s u e ñ o . B a s a b a n sus i d e a s en u n a falsa i n t e r p r e t a -
v i e n e n del M o n a s t e r i o de S h e n u t e . El título de la o b r a e n t e r a ción de a l g u n o s t e x t o s b í b l i c o s , t a l e s c o m o P r o v 6,4. E s p o s i -
se e n c u e n t r a en el fol.85 v e r s o : « A q u í e s t á n las i n s t r u c c i o n e s b l e q u e esos h e r e j e s sean l o s m e s a l i a n o s (cf. infra, p . 1 7 7 ) , q u e
y p r e c e p t o s referentes a las v í r g e n e s , d a d o s p o r a p a A t a n a s i o hacian h i n c a p i é en p a s a j e s de la B i b l i a c o m o 1 T h e s s 5 , 1 7 :
a r z o b i s p o » . El f r a g m e n t o l l a m a a la v i r g i n i d a d « u n a v i r t u d « O r a d sin i n t e r r u p c i ó n » ( e u q u i t a s ) .
d i v i n a » , «la r i q u e z a de la Iglesia» y « d o n sacrificial r e s e r v a d o Edición: F. DIEKAMP, Analecta Patrística (Orientalia Cliristiana Ana-
lecla 117) (Roma 1938) 5-8.
54 Los escritores de Alejandría y Egipto
Atanasio 55
L. Th. Lefort ha publicado unos fragmentos de un extenso
tratado ascético, tomándolos de dos manuscritos, uno de la larmente los sacrificios a los antiguos dioses. Apoyándose en
John Rylands Library de Mánchester y el otro del British Mu- el estilo y en la composición literaria, Casey consideraba im-
seum (Or. 6007). Al texto le falta el encabezamiento, pero probable la paternidad de Atanasio. Recientes investigaciones
Besa, discípulo y sucesor de Shenute, cita un pasaje atribu- llevadas a cabo por Tetz y Scheidweiler han demostrado deci-
yéndolo explícitamente a San Atanasio. El contenido trata del didamente que este sermón lo debió de componer un arriano
matrimonio y de la procreación de hijos, del uso del vino y de Alejandría o de las cercanías.
de las «ventajas de la carne». El autor aconseja a «sus her- Burmester descubrió tres homilías coptas atribuidas a Ata-
manos» que eviten los excesos de las tabernas, pero no les nasio, en un leccionario de Semana Santa. Tomándolo de un
pide la abstención total del vino. Considera el matrimonio manuscrito copto (M 595), que pertenece a la Pierpont Morgan
como un medio para escapar de la prostitución. Recomienda Library de Nueva York (100v-108r), Bernardin publicó otro
el canto de los salmos como una medicina del alma. «Sermón de San Atanasio, arzobispo de Alejandría, Sobre la
Pasión de Jesucristo y sobre el temor del lugar del juicio».
Edición: L. TH. LEFORT: CSCO 150 (1955) 121-138. Parece propio del Viernes Santo o del Sábado Santo. Las
Traducción: Francesa: L. TH. LEFORT: CSCO 151 (1955) 99-109. alusiones a la igualdad entre el Padre y el Hijo suponen la
Estudios: Sobre los manuscritos, cf. W. E. CRUM, Catalogue of the controversia arriana, y la mención de los maniqueos apunta
Coptic Manuscripts in the John Rylands Library (Mánchester) 62-63, con hacia el siglo IV. El mismo manuscrito contiene Un discurso
la cita de Besa. Para esta última, véase K. H. KUHN: MUS 66 (1953)
228. Para el Brit. Mus. Or. 6007, cf. CRUM, Catalogue of the Coptic acerca de Lázaro, a quien Cristo resucitó de entre los muertos,
Manuscripts in the British Museum (Londres 1905) n.990: L. TH. LE- atribuido también a Atanasio y publicado por J. B. Bernardin
FORT: CSCO 150 (1955) XXXI-XXXIII. en 1940. La homilía es una de las diez que se encontraron en
un sinaxario usado antiguamente durante los tiempos de Pas-
4. Sermones cua y de Pentecostés en el Monasterio de San Miguel Arcángel
Los editores benedictinos declararon espurios o de auten- de Hamouli, en la frontera meridional de la provincia de Fa-
ticidad dudosa todos los sermones atribuidos a San Atanasio. yum. Todavía no ha salido a la luz pública otro sermón atri-
Probablemente habrá que modificar esta apreciación después buido también a Atanasio en el mismo manuscrito, Catechesis
que se haya examinado cuidadosamente el crecido número de in festum Pentecostés. Queda aún por investigar la autentici-
sermones catalogados por A. Ehrhard, cosa que no se ha hecho dad de estas y otras homilías coptas que los manuscritos atri-
todavía. Es posible que este examen pruebe que algunos de buyen a San Atanasio.
ellos son auténticos. Hoss opinaba que las homilías De sabbatis De un manuscrito copto de la Biblioteca Nacional de Ña-
et circumcisione ex libro Exodi y De passione et cruce Do- póles, Lantschoot publicó una alocución dirigida a los monjes
mini son obra de Atanasio y no deben considerarse entre las que vinieron a ver y a presentar sus respetos a Atanasio. No
dudosas. Det hecho, en muchos pasajes, la segunda homilía tie- hay fundamento para poner en duda su autenticidad. T r a t a
ne mucho parecido con las obras auténticas. de la vocación a la vida monástica.
Los sermones De patientia e In ramos palmarum (PG 26, Otros tres sermones, también atribuidos a Atanasio, parece
1297-1315) y la homilía In canticum canticorum (PG 27,1349- que son de un tal Timoteo de Jerusalén, difícil de identificar.
1362) no pertenecen a Atanasio. Budge publicó tres sermones Debió de vivir entre los siglos vi y v m . El Drimero de los tres
que se han conservado en una versión copta, Sobre la caridad (PG 28,905-914) trata del anuncio de los nacimientos de J u a n
y la discordia, Sobre Mateo 20,1-16 y Sobre el alma y el Bautista y de Cristo; el segundo (PG 28,943-958), del viaje
cuerpo. de María y José a Belén y del nacimiento del Señor; el tercero
La versión siríaca de varios fragmentos de esta última ho- (PG 28,1001-1024), de la curación del ciego de nacimiento
milía Sobre el alma y el cuerpo, en el manuscrito siríaco (lo 9 , l s ) . Jugie ha probado que la Homilía sobre la Anun-
add. 7192 del British Museum, la atribuye a Alejandro, predece- ciación (PG 28,917-943) no es obra de Atanasio, sino de un
sor de Atanasio en la sede de Alejandría (cf. supra, p . l 9 s ) . autor de fines del siglo vn o principios del v m . L. Th. Lefort,
Casey ha publicado una Homilía sobre el demonio, atri- recientemente, ha llamado nuestra atención sobre los fragmen-
buida a Atanasio, que descubrió en un único manuscrito del si-
tos coptos de un manuscrito del año 600, poco más o menos,
glo XV en la Ambrosiana (Cod. Gr. 235, D. 51 sup.) de Milán.
que se halla en el Museo Egipcio de Turín y contiene «Dis-
Aquellos a quienes va dirigida esta homilía siguen manteniendo
sus asociaciones paganas a pesar de que se presume su de- cursos pronunciados por el santo apa Atanasio, arzobispo de
voción hacia la religión cristiana. Siguen practicándose regu- Alejandría, cuando volvió de su segundo destierro: Sobre la
] irgen y Theolokos María que dio a luz a Dios, Sobre Isabel,
Alanasio 57
56 Los escritores de Alejandría y Egipto
esta t r a d i c i ó n a u n en el t i e m p o q u e pasó en el e x i l i o . P o c o
la madre de Juan, d o n d e refuta a A r r i o , y Sobre el nacimiento d e s p u é s de su m u e r t e , u n o de sus a m i g o s r e u n i ó estas c a r t a s ,
de Nuestro Señor Jesucristo». y la colección a l c a n z ó u n a g r a n difusión. D e l t e x t o o r i g i n a l
Ediciones, traducciones y estudios: PG 28,133-250.501-1114; K. Hoss, g r i e g o sólo q u e d a n u n o s f r a g m e n t o s ; en c a m b i o , en s i r í a c o se
Studien über das Schrifttum und die Theologie des Alhanasius (Fri- h a n s a l v a d o í n t e g r a m e n t e trece, q u e f u e r o n e s c r i t a s e n t r e los
burgo i. B. 1899) 96-103; A. EHRHARD, Überlieferung und Bestand der a ñ o s 3 2 9 y 3 4 8 . R e c i e n t e m e n t e , L e f o r t h a p u b l i c a d o el t e x t o
hagiographischen und homiletischen Literatur der griechischen Kirche c o p t o de 17 c a r t a s , de las c u a l e s h a s t a a h o r a s ó l o t e n í a m o s
(TU 50-52) (Berlín y Leipzig 1938-1952) passim: E. A. W. BUDGE, Copüc
Homilies in the Dialect of Upper Egypt (Londres 1910), textos coptos: b r e v e s citas g r i e g a s . Este n u e v o d e s c u b r i m i e n t o d e m u e s t r a q u e
58-65.80-89.115-132; traducción inglesa: 204-211.226-234.258-274; versión no c a b e a c e p t a r la c r o n o l o g í a de S c h w a r t z .
siríaca de la homilía Sobre el alma y el cuerpo: 407-415; traducción in- A d v e r t i m o s en e l l a s la m i s m a s i m p l i c i d a d de e s t i l o , el mis-
glesa: 417-424; R. P. CASEY, An Early Homüy ore the Devil ascribed
to Athanasius of Alexandria: JThSt 36 (1935) 1-10; texto griego: 4-1Ü. m o v i g o r y c a l o r , q u e d i s t i n g u e n sus d e m á s e s c r i t o s , n a t u r a l -
Cf. M. TETZ, Eine arianische Homilie unter dera Ñamen des Athanasius m e n t e , el c e r c a n o t i e m p o p a s c u a l o c u p a en e l l a s u n l u g a r p r o -
ron Alexandrien: ZKG 64 (1952-53) 299-307. Nueva edición: F. SciiEtn- m i n e n t e y p r e d o m i n a u n t o n o de a l e g r í a . L a s i n s t r u c c i o n e s
WEILER, Eine arianische Predigt über den Teufel: ZKG 67 (1955-56) p a r a c u a r e s m a i n d i c a n q u e la c o s t u m b r e de a y u n a r los^ cua-
132-140; 0. H. E. BURMESTER, The Homilies or Exhortations of the Holy
Wee.k Lectionary: Mus 45 (1932) 44-8 (textos coptos y traducción ingle- renta días q u e p r e c e d e n a P a s c u a h a b í a e n t r a d o t a m b i é n en
sa); J. B. BERNARDIN, A Coptic Sermón attributed to St. Athanasius: E g i p t o . L a p r i m e r a c a r t a festal, del a ñ o 3 2 9 , h a b l a s ó l o de
JThSt 38 (1937) 113-129 (texto copto con traducción inglesa); ID., The un a y u n o de seis días (10) ; p e r o a p a r t i r del a ñ o 3 3 0 Atana-
Resurrection of Lazarus: American Journal of Semitic Languages and
Literatures 57 (1940) 262-290 (texto copto: 277-290; traducción ingle- sio r e c a l c a u n a y o t r a vez q u e l a o b s e r v a n c i a d e b í a c o m e n z a r
sa 262-273); A. VAN LANTSCHOOT, Une allocution a des moines en visite el lunes de la sexta s e m a n a a n t e s de P a s c u a . E n la c a r t a festal
chez S. Athanase: Ang 20 (1943) 249-253 (texto copto: 250-252; tra- del a ñ o 3 3 2 , p o r e j e m p l o , dice a s í :
ducción francesa: 252-253); A. CAPELLE, l e s homélies liturgiques du
prétendu Timothée de Jérusalem: EL 63 (1949) 5-26; M. JUME, Deux El c o m i e n z o del a y u n o de c u a r e n t a días es el d í a quin-
homélies, patristiqu.es pseudépigraphes: EO 39 (1941-42) 283-289; to de P h a m e n o t h [ 1 de m a r z o ] , y, c o m o h e d i c h o , sólo
L. T H . LEFORT, Athanasiana Coptica: Mus 69 (1956) 233-241; ID., L'ho- c u a n d o n o s h a y a m o s p u r i f i c a d o y p r e p a r a d o b i e n con
mélie de S. Athanase des papyrus de Turin: Mus 71 (1958) 5-50.209-239; esos días d a r e m o s c o m i e n z o a la s a n t a s e m a n a de l a g r a n
H. NORDBERG, Athanasiana (Soc. Scient. Fennica, Comment. Hum. Litt.
28/3) (Helsinki 1962) (cinco homilías); J. KIRCHMEYER, A propos d'un P a s c u a el día d é c i m o de P h a r m u t h i [ 1 de a b r i l ) . Du-
texte du, Pseudo-Athanase (PG 28,1410-1420): RAM 40 (1964) 311-313 r a n t e este t i e m p o , m i s q u e r i d o s h e r m a n o s , d e b e r í a m o s
(la homilía XVII es de Isaías de Gaza). e j e r c i t a r n o s en o r a c i o n e s , a y u n o s y v i g i l i a s m á s p r o l o n -
g a d o s , a fin de p o d e r u n t a r n u e s t r o s d i n t e l e s c o n la p r e -
6. Cartas ciosa s a n g r e y e s c a p a r al e x t e r m i n a d o r . D a r e m o s fin a
los a y u n o s el día d e c i m o q u i n t o del m e s de P h a r m u t h i
De la extensa c o r r e s p o n d e n c i a de A t a n a s i o s o l a m e n t e ha [ 1 0 de a b r i l ] . P o r la t a r d e de a q u e l s á b a d o e s c u c h a r e m o s
s o b r e v i v i d o u n a p e q u e ñ a p o r c i ó n . L a m a y o r p a r t e de sus car- el mensaje, de los á n g e l e s : « ¿ P o r q u é b u s c á i s e n t r e los
tas n o son p e r s o n a l e s y p r i v a d a s , sino q u e c o n s t i t u y e n d e c r e t o s m u e r t o s al q u e v i v e ? H a r e s u c i t a d o » . I n m e d i a t a m e n t e
oficiales y, a veces, t r a t a d o s e n t e r o s . P o r esta r a z ó n son extre- d e s p u é s nos a l u m b r a r á a q u e l g r a n d o m i n g o , m e r e f i e r o
m a d a m e n t e i m p o r t a n t e s p a r a la h i s t o r i a de la c o n t r o v e r s i a al día 16 del m i s m o m e s de P h a r m u t h i f 11 d e a b r i l ] , e n
a r r i a n a y p a r a la e v o l u c i ó n de la d o c t r i n a c r i s t i a n a en el si- el q u e r e s u c i t ó n u e s t r o S e ñ o r y n o s d i o la p a z c o n nues-
glo IV. tros prójimos (3,6).

1. Carlas jestales CEirio-roAcd lopTao-nraí) Ediciones: Fragmentos griegos: PG 26,1432-1444. Después de la edi-
ción de Migne se han descubierto más fragmentos, pero no han sido re-
D u r a n t e el siglo m , los o b i s p o s de A l e j a n d r í a a d o p t a r o n cogidos en una nueva edición crítica.
la c o s t u m b r e de a n u n c i a r t o d o s los a ñ o s a l a s sedes sufragá- Versión siríaca: W. CURETON, The Festal Letters of Athanasius (Lon-
dres 1848). Este texto siríaco fue reproducido p-y: MAI, Nova Patrum
neas el comienzo de la c u a r e s m a y la fecha exacta de P a s c u a Bibl. 6 (Roma 1853), pars 1, con una traducción latina poco segura, he-
m e d i a n t e u n a carta, q u e n o r m a l m e n t e se d e s p a c h a b a p o c o des- cha de una versión italiana. El texto latino fue reimpreso en PG 26,
pués de E p i f a n í a . E s t a p a s t o r a l a b o r d a b a , a d e m á s , la discusión 1351-1432. Un nuevo fragmento fue publicado por G. BICKELL, Con-
de a s u n t o s eclesiásticos de a c t u a l i d a d o p r o b l e m a s de vida spectus rei Syrorum litterariae (Münster i. W. 1871) 52. Para los fragmen-
tos de las tres cartas festales 27.29 y 44 que se encuentran en Severo de
c r i s t i a n a y c o n t e n í a e x h o r t a c i o n e s a o b s e r v a r el a y u n o , a p r a c - Antioquía, cf. J. LEBON, Severi Antiocheni líber contra impium Gram-
ticar la l i m o s n a y r e c i b i r los s a c r a m e n t o s . El p r i m e r o de quien maticum: CSCO 101 (1933) 293-295, texto siríaco; CSCO 102 (1933)
se s a b e que envió esta clase de c a r t a s p a s c u a l e s es D i o n i s i o 216-217, traducción latina. Otras ocho citas más de las cartas festales se
de A l e j a n d r í a (cf. v o l . l p . 4 1 8 ) . A t a n a s i o se m a n t u v o fiel a encuentran en un tratado de Timoteo Aelurus (t 477). que se ' conserva
PS l.os escritores de Alejandría y Egipto 59
Atanasio
en armenio y ha sido editado por K. TER-MEKERTTSCIIIAN y E. TEU-
MINASSIANTZ, Timo/heos Ailuros' des Patriarchen von Alcxundrien Wi- lía, el Codex Yalivunus, de principios del siglo IV. Ambos omi-
derlegung der auf der Svnode zu Chalkedon festgesetzten Lehre (Leip- ten los libros de los Macabeos. Así se explica en cierta manera
zig 1908). que falten también en la versión etiópica de la Biblia. Es po-
Versión copia: L. Tu. LEFORT, Le/tres Fes/ales et Pastorales de sible que el Codex Vaticanus sea el ejemplar que los escribas
S. Athanase en copie (CSCO 150) (Lovaina 1955) 1-72; M. PIEPER, Zuei
Blatter aus dem Osterbricf des Athanasius vom Jahre 364 (Pap. Berol. alejandrinos prepararon en Roma, el año 340, para el empera-
11948): ZNW 37 (1938) 73-6 (texto copto, traducción alemana y comen- dor Constante, mientras vivía allí Atanasio.
tario).
Ediciones: Fragmento griego: PG 26.1435-1440, con una traducción
Traducciones modernas: Alemana: Y. LARSOW, Die Festbrieje dea latina del siríaco. T H . ZAHN, Geschichte des neutestamentlichen Kanons 2
kl. Athanasias aus dem Syrischen übersetzt und durch Anmerkungen (Erlangen 1892) 203-212; ID., Grundriss der Geschichte des neutestament-
crlautert (Berlín 1852); P. MERENDINO, Osterbriefe des Apa Athanasias. lichen Kanons 2. s ed. (Leipzig 1904) Beilage 6; E. PREUSCHEN, Analecta.
Aus dem Koptischen übersetzt und crlautert (Alte Quellen neuer Kralt) Kürzere Tcxtc zar Geschichte der alten Kirche und des Kanons. 11 Zur
(Dusseldorf 1965).—Francesa: L. T H . LEFORT: CSCO 51 (1955) 1-54.— Kanongeschichte 2.a ed. (Tubinga 1910) 42-45. Preuschen da, además, en
Inglesa: H. BURGKSS: Librarv of Fatliers 38 (Oxford 1854) reimpresa las páginas 45-52, la traducción alemana de los fragmentos coptos de esta
en LNPF 4,506-553. carta editados por C. SCHMIDT, Der Osterfestbrief des Athanasius vom
Estudios: Sobre la cronología: E. SCHWARTZ. Zur Geschichte des Jahre 367: NGWG Philol.-hist. Klasse (1898) 167-203; ID., Ein neues
Athanasias: NGWG Philol.-hist. Klasse (1904) 333-356; 1'. LOOFS, Die. Fragment des Osterfestbriefes des Athanasius vom Jahre 367: NGWG
chronologischen Angaben des sogenannten «Vorberichts» zu den Fest- Philol.-hist. Klasse (1901) 326-349. Nueva edición del texto copto por
briefen des Athanasius: SAB (1908) 1013-1022; E. SCHWARTZ, Zur obra de L, T H . LEFORT: CSCO 150 (Lovaina 1955) 58-62. Lefort da el
Kirchengeschichte des vierten Jahrhunderts: ZNW 34 (1935) 129-137; texto del fragmento griego: CSCO 151 (1955) 34-35.
L. T H . LEFORT, Les letlrcs Festales de S. Athanase: BAB 39 (1953) 643- Traducciones modernas: Alemana del siriaco: F. LARSOW, l.c.—In-
656; 41 (1955) 183-185; ID., A propos des Festales de saint Athanase: glesa del siríaco: II. BURÓES: LNPF ser.2 n.4 (189111 551-552.—Alemana
Mus 67 (19<54) 43-50.
del copto: PREUSCHEN, l.c.—Francesa del copto: L. T H . LF.FORT: CSCO
Otros estudios: P. PEKTKKS, Vepilogue du syrwde de Tyr en 335 ¡51 (1955) 31-40.
(dans les Lettres Festales a"Athanase): AB (1945) 131-144;e L. T H . LE- Estudios: T H . ZAHN, Athanasius und der Bibelkanon: Festschrift der
FORT, La chasse aux religues des martyrs en Égypte au lV siécle: La l'niversitat Erlangen (Erlangen 1901) 1-36; G. MERCATI, // canone bíbli-
Nouvelle Clio 6 (1954) 225-230 (trata de las cartas festales de los años co atanasiano con sticomeiric interpólale: ST 95 (1941) 78-80; J. RUVVET.
369 y 370) ; G. GARITTE, Les citations arméniennes des lettres festales Le canon a'exandrin des Écritures. S. Athanase: Bibl. 33 (1952) 1-29.
de _S. Athanase: HA 10-12 (1961) 425-440; C. KANNENGIESSER, Le te-
moignage des Lettres festales de saint Athanase sur la date de l Apologie
contre íes pdiens- Sur l'incarnation du Verbe: RSR 52 (1964) 9-100. 2. Tres cartas sinodales

Entre estas cartas festales, ninguna lia despertado más inte- a I El Tomo a los untioquenos
rés, lo mismo antiguamente que en nuestro tiempo, que la 39, El Tomus ad Anliochenos lo escribió en nombre del síno-
que corresponde al año 367. En ella se condena el intento de do alejandrino del 362. Trata del estado de la Iglesia de An-
los herejes de introducir obras apócrifas como Escritura divi- tioquía y recomienda el procedimiento mejor para restablecer
namente inspirada, y se enumeran los libros del Antiguo y Nue- la paz y la concordia. Se establecen los términos en que ha de
vo Testamento incluidos en el Canon y transmitidos y acepta- concederse la comunión a los arrianos que deseen reunirse.
dos por la Iglesia. Se ha podido restaurar casi totalmente su Fuera de una condenación explícita de la doctrina de Arrio,
texto de fragmentos griegos, siríacos y coptos. Es aquí donde no había que pedirles nada más que el credo niceno. Se defien-
por vez primera se declaran como los únicos auténticos los vein- den contra la cristología arriana la integridad de la naturaleza
tisiete libros de nuestro Nuevo Testamento. A juicio de Atana- humana, de Cristo y su unión perfecta con el Verbo. Ya que
sio, los libros deuterocanónicos del Antiguo Testamento no esto envolvía una cuestión importante de terminología teoló-
pertenecen al Canon: «Existen otros libros, además de éstos, gica, se discute el uso de la palabra hypostasis y se admiten
no incluidos por cierto en el Canon, pero que han sido selec-
los dos significados distintos de subsistencia y persona. Se re-
cionados por los Padres para que los lean quienes acaban de
comienda a ambas partes no urgir la cuestión de una o tres
incorporarse a nosotros: la Sabiduría de Salomón, y la Sabi-
duría de Sirac, y Ester, y Judit, y Tobías, v el libro que lleva hypostasis, ya que no se debe permitir que disputas de meras
por nombre la Doctrina de los doce Apóstoles, y el Pastor» (7). palabras dividan a quienes piensan de la misma manera.
Se les cataloga, pues, con la Didaché y el Pastor de Hermas, Ediciones: PG 26,795-810.
como libros de segundo orden, buenos sólo para edificación de Traducciones: Inglesas: W. BRIGHT, Later Treatises of Si. Athanasias
los neófitos. Esta lista de Atanasio, en cuanto al contenido y al (LFC 46) (Oxford 1881); A. ROBERTSON: LNPF ser.2 vol.4,483-486.
orden de los libros bíblicos, coincide enteramente con el Ca- Estudios: U. LIETZMANN, Apollinaris von Laodicea und seine Schulc
(Tubinga 1904) 6-7; A. GRII.LMEIER: CGG 1 (1951) 91-99: Die Stellung
non del más valioso de todos los manuscritos de la Biblia grie- des Tomus von Alexandrien 362 in der Christologie des hl. Athanasias:
A. GRIIXMKII.K, Chrht in Chrislian Tradition (.Nueva York 1965) 206-216.
60 Los escriture!, de Alejandría y Egipto Atanasio 61

b) Carla al emperador Joviano acerca de la \e a ñ o 3 3 9 y d e l o s actos de v i o l e n c i a del g o b e r n a d o r , q u i e n se


a p o d e r ó de las i g l e s i a s y las en I r e g ó a los a r r í a n o s . L a c a r i a
L a Epislula ad lovianum imperalorem hace una exposición
es el t r a t a d o p o l é m i c o m á s a n t i g u o de A t a n a s i o .
de la fe v e r d a d e r a , tal c o m o la h a b í a p e d i d o el e m p e r a d o r . L a
c o m p u s o A t a n a s i o o b e d e c i e n d o ó r d e n e s del g r a n s í n o d o alejan- Ediciones: PG 25,221-240. La mejor edición: OPITZ, Athanasius' N?er-
d r i n o del a ñ o 3 6 3 . ke II, I 169-177.
Traducciones: Inglesas: La traducción de Oxford por M. ATKINSO.N:
Ediciones; PG 26,813-820. La mejor edición: TKODORETO, Hist. eccl. LFC 13 (1843) 1-121, con notas de J. H. NEWMAN, reproducida, después
4,3 (L. PARMENTIER: GOS 19 [1911] 212-216). de revisada, por A. ROJÍERTSON : LNPF ser.2 vol.4,91-96.
Traducción: Inglesa: A. ROBKRTSON: LNPF ser.2 vol.4,567-568. Estudios: H. G. OPITZ, Untersuchungen 132-135.

c) Carla a los obispos africanos b) Circular a los obispos de Egipto


L a Epislula ad Afros episcopos, escrita en n o m b r e de los L a Epislula encyclica ad episcopos Aegypti et Libyae la
n o v e n t a o b i s p o s de E g i p t o y L i b i a r e u n i d o s en s í n o d o en Ale- e s c r i b i ó A t a n a s i o d e s p u é s de su e x p u l s i ó n de A l e j a n d r í a el 9
j a n d r í a el a ñ o 3 6 9 , p r e v i e n e a la j e r a r q u í a del África occi- de f e b r e r o de 3 5 6 y a n t e s de la l l e g a d a de G e o r g i o , el n u e v o
d e n t a l c o n t r a los esfuerzos de los a r r í a n o s p o r p r e s e n t a r el síno- o b i s p o a r r i a n o , el 2 4 de f e b r e r o del 3 5 7 . Su p r i n c i p a l p r o p ó -
d o de R í m i n i c o m o la e x p r e s i ó n ú l t i m a de la fe en d e t r i m e n t o sito es p r e v e n i r a la j e r a r q u í a c o n t r a el i n t e n t o de los h e r e j e s
de las definiciones del c o n c i l i o de N i c e a . A este fin se c o m p a r a p o r s u s t i t u i r el S í m b o l o de N i c e a con otro c r e d o . P o r eso, en
este ú l t i m o con los s í n o d o s l o c a l e s c e l e b r a d o s p o s t e r i o r m e n t e . la s e g u n d a p a r t e se c o n t r a s t a la falsa d o c t r i n a con p a s a j e s
Se d e m u e s t r a q u e la f ó r m u l a de N i c e a está de a c u e r d o con la de la E s c r i t u r a . Al final se h a c e u n a d e s c r i p c i ó n de la m u e l l e
E s c r i t u r a y se d a n los a r g u m e n t o s a f a v o r de la a d o p c i ó n de de A r r i o y se d e n u n c i a la e x t r a ñ a coalición de « s ó r d i d o s mr-
la p a l a b r a homoousios. Se d e m u e s t r a q u e la p o s t u r a de los lecianos con a r r í a n o s d e m e n t e s » .
a r r í a n o s al a f i r m a r q u e el H i j o es u n a c r i a t u r a n o tiene con-
sistencia y n o p u e d e sostenerse, y q u e la r e l a c i ó n del Tfijo COTÍ Edición: PG 25,537-594.
el P a d r e n o es s o l a m e n t e m o r a l , s i n o q u e es e s e n c i a l . L a c a r t a Traducciones: Alemana: J. Pisen: BKV Athanasius II (1875) 1-43.—
Inglesas: M. ATKTNSON: LFC 13 (Oxford 1843) 125-153, revisada pm
insiste en que el S í m b o l o N i c e n o i m p l i c a l a d i v i n i d a d del Es- A. ROBERTSON: LNPF ser.2 vol.4,222-235.
p í r i t u S a n t o . E n la c o n c l u s i ó n se p r e v i e n e c o n t r a A u x e n c i o . Estudios: H. G. OPITZ, Untersuchungen 109-132; J. LKHON, S. Al luí-
o b i s p o a r r i a n o de M i l á n . nase a-t-il employé. l'exprcssion Kupiarós ó ávSpwrrosv: KHE 31 (1935)
303-329, prueba que la expresión «dominicns homo» San Jerónimo la
Ediciones: PG 26,1029-1048. TEODORETO, Hist. cccl. 1,8,7-16, cita la tomó de esta carta.
Epist. ad Afros 5-6 (J. PARMENTIER: GCS 19,35,8-37,14) e Hist. eccl.
2,23,1-9, cita la Ep. ad Afros 3-4 (GCS 19,150,11-152,17). Lna versión si-
ríaca que se encuentra en el Cod. Mus. Brit. Or. 8606s.43a-50a no lia 4. Carlas dogmático-polémicas
sido publicada todavía.
Traducciones: Inglesas: W. BRIGHT: LFC 46 (Oxford 1881); A. RO- al Las cartas acerca del Espíritu Sanio
BKRTSON: LNPF ser.2 vol.4,488-494. L a s Epistulae IV ad Serapionem episcopum Thmuilanum
Estudios: H. G. OPITZ, Untersuchungen 154,174.—Para la traduc- las e s c r i b i ó A t a n a s i o el a ñ o 3 5 9 o a p r i n c i p i o s del 3 6 0 , cuan-
ción latina antigua de la Ep. ad Afros en Cod. Berol. Phill. Lat. 1671
s.ix, véanse: B. ALTANER, Altlateinische Übersetzungen von Schriften des do se refugió con los m o n j e s en el d e s i e r t o de E g i p t o . F o r m a n
Athanasios von Alexandrien: BZ 41 (1941) 50s; A. SIKCMUND, Die Über- una o b r a h o m o g é n e a , n o s o l a m e n t e p o r q u e v a n d i r i g i d a s a la
liejerung der griechischen christlichen Literatur in der lateinischen Kir- m i s m a p e r s o n a , s i n o p o r q u e t o d a s t r a t a n del m i s m o t e m a , la
che (Munich 1949) 49-50.
d o c t r i n a del E s p í r i t u S a n t o . El p r o b l e m a de su d i v i n i d a d es-
t a b a í n t i m a m e n t e l i g a d o a la cuestión de la d i v i n i d a d del. H i j o
3. Dos carias encíclicas y a la c o n t r o v e r s i a a r r i a n a , a u n c u a n d o n o se d e b a t i e r a en su
p r i m e r a fase. S e r a p i ó n h a b í a escrito a S a n A t a n a s i o a c e r c a de
a) Carla encíclica a todos los obispos del mundo
«ciertas p e r s o n a s q u e , a u n s e p a r á n d o s e de los a r r í a n o s a causa
L a Epistula ad episcopos encyclica, e s c r i t a a m e d i a d o s del de su b l a s f e m i a c o n t r a el H i j o de D i o s , sin e m b a r g o , discu-
a ñ o 339, es u n a u r g e n t e a p e l a c i ó n a t o d o s los o b i s p o s de la r r e n e r r a d a m e n t e a c e r c a del E s p í r i t u S a n t o , d i c i e n d o n o sola-
I g l e s i a católica a c o n s i d e r a r c o m o p r o p i a la c a u s a de A t a n a s i o m e n t e q u e n o es m á s q u e u n a c r i a t u r a , sino q u e a d e m á s , en
y a u n i r s e c o n t r a G r e g o r i o , el o b i s p o a r r i a n o i n t r u s o en la r e a l i d a d , es u n o de los e s p í r i t u s q u e h a c e n oficio de s e r v i d o r e s ,
iglesia de A l e j a n d r í a . Se d a n d e t a l l e s en la c a r t a s o b r e los V q u e s ó l o difiere de los á n g e l e s en g r a d o » ( 1 , 1 ) . E n su pri-
u l t r a j e s c o m e t i d o s a la l l e g a d a de G r e g o r i o el 15 de a b r i l del mera c a r t a , A t a n a s i o refuta a estos h e r e j e s . L o s l l a m a t r o p i e i s t a s
62 Los escritores de Alejandría y Egipto Atanasio 63

(TpoTriKOÍ), porque explicaban en sentido trópico, es decir, me- que data del año 339, se agregó a la colección de cartas testa-
tafórico, los pasajes de la Escritura que se oponían a su doc- les. La otra, escrita entre los años 356-358, narra la muerte
trina. La carta pone de manifiesto el visor v la profundidad de Arrio.
con que dominaba su tema; basta verle insistir en que nues-
tro conocimiento del Espíritu tiene que derivar de nuestro co- Ediciones: La primera carta; PG 26,1412-4. La segunda (la que tra-
ta de la muerte de Arrio): PG 25,685-690. Nueva edición crítica:
nocimiento del Hijo. Su teología es la del Nuevo Testamento H. G. OPITZ, Athanasius' Werke II, I, 178-180.
cuando recalca que el Espíritu Santo es el Espíritu del Hijo, Traducción: Inglesa: M. ATKINSON: LFC 13 (Oxford 1843) 210-214:
no sólo en cuanto que es el Hijo quien lo da y lo envía, sm& la que habla de la muerte de Arrio; reimpresa, después de revisada, por
porque el Espíritu es el principio de la vida de Cristo en nos- A. ROBERTSON: LNPF ser.2 vol.4,564-566.
otros. Las cartas segunda y tercera las escribió para responder
a un nuevo ruego de Serapión, que le pedía un resumen del b) Carta a Epicteto
arduo contenido de la primera. Como Atanasio promete ese
resumen al principio de la segunda carta, pero no cumple lo La Epistula ad Epicletum episcopum Corinlhi versa sobre,
prometido hasta el principio de la tercera, es evidente que la relación entre el Cristo histórico y el Hijo eterno. El obispo
originariamente las dos cartas constituían una sola. A esta de Corinto había expuesto a Atanasio un memorándum acerca
misma conclusión llevan el final imprevisto y la ausencia de de algunas cuestiones que se estaban ventilando en su diócesis.
doxología en la segunda carta. La última se ocuna de un argu- La naturaleza de estas cuestiones cabe deducirla de la respues-
mento de los tropicistas que Atanasio ya había insinuado y ta de Atanasio :
contestado en la primera (1,15-21), pero que había pasado ¿Qué infierno ha vomitado la afirmación de que el
por alto en la tercera: «Si el Espíritu no es una criatura, obje- cuerpo nacido de María es consubstancial a la divinidad
taban ellos, ni un ángel, sino que procede del Padre, entonces del Verbo? ¿O que el Verbo se transformó en carne,
El mismo es también hijo, y El y el Verbo son hermanos; y si huesos, cabello y cuerpo entero, y que cambió de su pro-
El es hermano, ¿cómo puede ser el Verbo unigénito? ¿Cómo pia naturaleza? ¿Quién oyó jamás en la Iglesia o da
entonces no son iguales, sino el uno toma su nombre del Pa- boca de ningún cristiano que el Señor llevara un cuerpo
dre y el otro del Hijo? Si procede del Padre, ¿cómp no es sólo en apariencia y no en realidad? ¿Quién fue tan
engendrado o por qué no se le llama Hijo, sino simplemente lejos en el camino de la impiedad hasta el punto de decir
Espíritu Santo? Pero, si el Espíritu es del Hijo, entonces el y pensar que la misma divinidad, que es consubstancial
Padre es abuelo del Espíritu» (1,15). con el Padre, fue circuncidada, y de perfecta que era se
Esta idea, Atanasio la refuta en la carta 4,1-7 de un modo hizo imperfecta, y que lo que estuvo clavado en el árbol
que hace de esta carta algo más que un resumen del pasaje no fue el cuerpo, sino la misma esencia creadora de la
correspondiente de la primera epístola. Es un tratado nuevo Sabiduría? ¿Y quién que haya escuchado que el Verbo
e independiente, que termina en la doxología de 4,7 y que no y.e formó para sí un cuerpo pasible, no de María, sino
guarda relación con lo que sigue inmediatamente, 4,8-23, una de su propia esencia, llamaría cristiano a quien dijera
explicación de Mateo 12,32. Se trata, pues, de una obra aparte tal cosa? ¿Quién inventó esta abominable impiedad, has-
o quizás del resto de otra carta dirigida a Serai>ión> Su con- ta el punto de imaginar y decir que el afirmar que el
tenido da a entender que pertenece a un período anterior de cuerpo del Señor está (tomado) de María equivale a'pen-
la vida de Alanasio. sar- que, en Dios, en lugar de una tríada hay una te-
trada? Como si dijeran los que así piensan que el cuerpo
Edición: PG 26,529-676. que el Salvador asumió de María es de la esencia de la
Traducciones: Alemana: J. Lii'i'L, Vier Briefc an Serapión: BKV" 13 Trinidad. ¿De dónde han vomitado una impiedad tan
(1913) 400-497.—Francesa: J. LEBON. Lettres a Sérapion sur la divinité grande como la de aquellos ya mencionados más arriba,
du Saint Esprít (SCH 15) (París 1947).—Inglesa: C. R. B. SHAPLANU,
The Letlers nf Saint Athanasius concerning the Holy Spirit, (Londres y hasta el punto de afirmar que el cuerpo no es más re-
Nueva York 1951). ciente que la divinidad del Verbo, sino que fue siempre
Estudios: (',. CKOA'E, Athanasius, Brie/e an Serapión, erlauletrt (Steyl coeterno con El, ya que fue compuesto de la esencia y de
1939); C. R. li. Sn,\i>LAND, l.c., 11-49; J. LEBON, l.c, 7-77; H. R. SMYTHE, la Sabiduría? ¿Y cómo es posible que hombres que se
The Interpretation of Amos 4,13 in St. Athanasius and Didymus: JThSt 1
(1950) 158-168 acerca de Ep. 1,3. llaman cristianos se atrevan aun a dudar que el Señor,
que procedió de María, siendo Hijo de Dios por esencia
Además de las cartas referentes al Espíritu Santo, existen y naturaleza, sea de la semilla de David según la carne,
otras dos dirigidas a Serapión. Una de ellas, más bien breve, y de la carne de Santa María? (2).
6-i Los escritores de Alejandría y Egipto Atanasio 65

Todas estas cuestiones dejan entrever que las dificultades la naturaleza humana de Cristo en cuanto tal, sino al Verbo
provenían de grupos arríanos y apolinaristas que profesaban encarnado:
doctrinas docetistas. La Carta a Epicteto obtuvo casi una repu- Nosotros no adoramos a una criatura. Lejos de nosotros
lación canónica y fue muy citada en las controversias cristo- tal pensamiento. Semejante error es propio de paganos
lógicas. Epifanio (Iíaer. 77,3-13) se valió de ella en su refu- y de arríanos. Nosotros, en cambio, adoramos al Señor
lación de la herejía de Apolinar de Laodicea. El concilio de ríe la creación hecho hombre, al Verbo de Dios. Porque,
Calcedonia la adoptó como la mejor expresión de sus propias aun cuando la carne, en sí, sea también una parte de la
convicciones (MANSI, Conc. 7,464). Cuando los nestorianos creación, sin embargo, se ha convertido en cuerpo de
trataron de falsificar el texto para sus propios fines, Cirilo de Dios. Y nosotros no separamos el cuerpo, como tal, del
Alejandría (Ep. 40) desenmascaró sus alteraciones. Verbo, y lo adoramos por separado, ni tampoco, cuando
Existen dos versiones distintas de esta carta en armenio. queremos adorar al Verbo, lo apartamos lejos de la car-
Una fue publicada por Tajezi (S. Athanasii Sermones TVenc- ne, sino que, sabiendo, como he dicho más arriba, que
cia 1899] 324-343) y se cita íntegramente en El sello de la fe, «el Verbo se hizo carne», le reconocemos también como
caleña dogmática del siglo vil, editado por Karapet Ter-Me- Dios aun cuando está en la carne (3).
kerttschian, Elchmiadzin 1914 ícf. J. LEBON, Les citaúons pa-
Irisdques grecques du «Sceau de la foi»: RHE 25 [1929] 8 ) . Edición: PG 26,1071-1084.
La otra, publicada por R. P . Casey, se encontró en dos manus- Traducción: Inglesa: A. ROBERTSON: LNPF ser.2 vol.4,575-8.
critos de los mequitaristas de Viena y pertenece a un corpus Estudios: H. G. OPITZ, Untersuchungeu 136-9.—Sobre la versión si-
ríaca, cf. H. G. OPITZ, Das syrische Corpus Athanasianum: ZNW 33
armenio de escritos de Atanasio comnilado a principios del (1934) 18-31; R. P . CASEY, A Syriac Corpus of Athanasian Writings:
siglo VIH. Tenemos, además, una traducción siríaca que pre- JThSt 35 (1934) 66-67. El texto siríaco se conserva en dos manuscritos:
senta ya las alteraciones de los apolinaristas, como lo probó Cod. Mus. Brit. add.14531 (WRIGHT, n.769 p.739) S.VII-VIH f.l02b-108b
J. Lebon en su edición. y Cod. Mus. Brit. Or.' 8606a.723 f.6b-10b.—Sobre la versión armenia,
rf. R. P. CASEY, Armenian Manuscripts of St. Athanasius of Alexandna:
Ediciones: MG 26,1049-1070. Editada por separado por G. LUIHVIG, HThR 24 (1931) 45 n.6.
Ep. ad Epictetum (.lena IQ'11). Se conservan dos versiones latinas, una
de ellas en las actas del concilio de Efeso. E. SCHWARTZ, Acta Conci- di Carta al filósofo Máximo
liorum Occumcnicorum I 5,2,321ss da el texto de las dos. Una versión
siriaca basada en el único manuscrito Cod. Mus. Brit. add. 14557 del La Epistula ad Máximum philosophum felicita al destina-
siglo vil, en P. BEIUAN, Nestorius, Le livre d'Hcraclide de Damas (Pa- tario por su acertada refutación de los herejes que pensaban,
rís 1910) 577ss: J. LEBON, Severi Antioeheni líber contra impium Gram- como los arrianos, que Cristo fue solamente Hijo adoptivo de
maticum (CSCO 102) 300,10ss texto; (CSCO 101) 211.2ss traducción:
R. W. THOMSON, Athanasiiis. Epistula ad Epictetum: Athanasiana svria- Dios, mientras que otros abogaban por la doctrina de Pablo
.•a 1 (CSCO 257 v 258) (Lovaina 1965). Versión armenia: R. P. CASEY, de Samosata, que afirmaba que la humanidad de Cristo era
An Armenian Versión of Athanasius' Letter lo Epictetns: HThR 26 (1933) distinta del Verbo Dios en cuanto persona. Atanasio se mues-
127-150. tra convencido de que, al fin, ha de prevalecer lo que procla-
Traducciones: Alemana: J. LIPPL: BKV2 13 (1913) 504-517.—Inglesa: maron los padres de Nicea: «Porque es exacto y porque basta
\. ROBKRTSON: LNPF ser.2 vol.4,570-4. por sí solo para derribar todas las herejías, por impías que
Estudios: H. G. OPITZ, Untersuchungeu 173s: A. SIE(;MUNI>, Die líber- sean, y en especial la de los arrianos, que habla contra el Verbo
He ferung der griechischen christlichen Literatur in der lateinischen Kir- de Dios y, lógicamente, profana también a su Santo Espí-
ehe (Munich 1949) 49.s; J. LEBON, Altération doctrínale de la Lettre a
/•.píetele de saint Athanase: RHE 31 (1935) 713-761; R. W. THOMSON. ritu» (5).
The Transforma/ion of Athanasiiis in Armenian Theologv. A Tendcntions
Versión of the Epistula ad Epictetum: Mus 78 (1965) 47-69; R. Y. EHIED Edición: PG 26,1085-1090.
v L. R. WiCKii.wí. A Note on thc Svriac Versión of Athanasiiis' «Ad Traducción: Inglesa: A. ROBEKTSON: LNPF ser.2 vol.4,578-9.
Epictetum» in Ms. B. M. Add. 14557: JTliSt 23 (1972) 144-154.
e) Carta referente a los decretos del concilio de Nicea
c) Carla a Adcl/io
La Epistula de decretis Nicaenae synodi es una defensa de
La Epistula ad Adelphium episcopum el confessoretn la es- la definición de Nicea, especialmente de las expresiones no
cribió San Atanasio el año 370 ó 371 en contestación a un escriturísticas ÉK TTÍS oüaías y ónooúaios, contra las cuales obje-
informe que le había enviado Adelfio sobre la acusación que taban los arrianos. La escribió hacia el año 350-351 para un
hacían a la cristología de Nicea los arríanos de adorar a una amigo a quien las pretensiones arrianas habían llenado de con-
criatura. Atanasio hace remontar su error a los valentinianos. fusión. Atanasio prueba que esas expresiones no difieren, en
marcionitas v maniqueos, y señala que los calólicos no adoran cuanto al sentido, de lo que se lee en la Escritura y que esta-
l'titrología 2 3
66 Los escritores de Alejandría y Egipto Átanasio 67
ban en uso en la Iglesia desde los tiempos de Orígenes, Dio- de Acacio, el informe al emperador y unas reflexiones sobre
nisio de Roma, Dionisio de Alejandría y Teognosto. Cita pá- la conducta de los arríanos. La segunda parte (15-32) da una
rrafos de estos autores. La carta tiene un interés especial por historia de los símbolos arríanos, empezando ñor las creencias
la descripción que hace de las sesiones de Nicea. Para mos- de Arrio tal como las expresara en su Thalia (cf. supra, p.14-15)
trar que los eusebianos firmaron entonces lo que ahora lamen- v en su carta a Alejandro de Alejandría. La tercera parte
tan, Átanasio aduce, a manera de apéndice, la carta de Eusebio (33-40) contiene una refutación de los homeanos y una llamada
de Cesárea a su grey, único documento que ha sobrevivido fe- a los semiarrianos, mostrándoles que los términos que objetan
chado en el mismo año del concilio. Tiene una importancia es- no los entienden rectamente. Con el fin de preparar el camino
pecial por contener la regla de fe que presentó al concilio el para una reunión con los homoiusianos, tales como Basilio de
mismo Eusebio y la forma revisada que fue adoptada finalmen- Ancira (cf. infra, p.221ss) y otros, les exhorta a fijarse en el
te (cf. infra, p.383s). Existen razones para creer que origina- sentido y no en las palabras. Aun cuando existen fuertes razo-
riamente a éste seguían otros documentos nicenos. En cambio, nes para afirmar que el término coesencial (óuooúcnos) es me-
la Epistula de sententia Dionysii episcopi Alexandrini parece jor que parecido en esencia (óuotoúoros), confiesa que esta úl-
ser una adición posterior. Las citas que trae Átanasio de Dio- tima expresión admite una interpretación correcta. Desoués
nisio en apoyo de la expresión nicena homoousios hicieron que Átanasio había escrito su relato acerca de los dos sínodos,
mella en los arríanos, que pretendían tener a Dionisio a su le informaron que el emperador Constancio había enviado una
favor. Esta carta refuta la interpretación que el partido heré- carta al sínodo de Rímini. Añadió una copia de la misma,
tico daba a ciertos pasajes de Dionisio como favorables a ellos. junto con la contestación de los obispos, en una posdata, que
Átanasio prueba que todas estas citas son ortodoxas, aunque forma el último capítulo (55). Se ve también que los capítu-
sean una presentación incompleta de sus creencias. los 30-31 de la segunda parte son igualmente una inserción
posterior.
Ediciones: PG 25,415-476. Nueva edición crítica: H. G. OPITZ, Atha-
nasius' Werke 11,1,1-45. Edición aparte: H. G. OPITZ, Athanasius, Über Ediciones: PG 26,681-794; nueva edición crítica: H. G. OPITZ, Atha-
die Entscheidungen des Konzils von Nicaa (De decretis Nicaenae svnodi). nasius' Werke 11,1,231-278. Opitz rechaza la idea de que haya habido
Sonderdruck für Seminarübungen (Berlín y Leipzig 1935). interpolaciones posteriores y piensa que el De synodis fue compuesto
Traducciones: Inglesas: J. H. NEWMAN, Select Treatises of St. Atha- después de la muerte de Constancio y quizá antes del regreso de Áta-
nasius in Controversy with the Arians vol.l 4.a ed. (Londres 1887) nasio (21 febrero 362).
8
l l . impresión (Londres y Nueva York 1920) 11-59. Reimpresión, lige- Traducciones: Inglesas: J. H. NEWMAN, Select Treatises of St. Atha-
ramente revisada por A. ROBERTSON: LNPF ser.2 vol.4,150-172.73-76. nasius 4. s ed., 11.* impresión (Londres y Nueva York 1920) 63-152:
Estudios: H. G. OPITZ, Untersuchungen 102-104; A. D'ALES, Pour le. ID.: LNPF ser.2 vol.4,448-480, revisada por A. ROBERTSON.
texte de Saint Athanase (De decretis 27): RSR (1924) 6 1 : P. BATIFFOL, Estudios: J. GUMMERUS: Die homóusianische Partei bis zum Tode
Les sources de Fhisloire du Concile de Nicée: EO 28 (1925) 385-402: des Konstantius (Leipzig 1900); H. G. OPITZ, Untersuchungen 98-101;
30 (1927) 5-17; H. CHADWICK, Athanasius. De decretis 40,3: JThSt 49 .1. N. D. KELLY, Early Christian Creeds (Londres 1950) 288-29<l.
(1948) 168-9: J. N. D. KF.LLY, Early Christian Creeds (Londres 1950)
211-230.
a) Carta a Rufiano
Ediciones de la Epistula de sententia Dionysii: PG 25,479-522; nue-
va edición crítica: H. G. OPITZ, Athanasius' Werke 11,1,46-7. La Epistula ad Rufianum episcopum, escrita después del
Traducción: inglesa: A. ROBERTSON: LNPF ser.2 vol. 4,173-187. año 362, trata de la admisión de los arríanos que vuelven a
Estudios: H. G. OPITZ, Dionys von Alexandrien und die Libyer: Stu- la Iglesia. Rufiano le había pedido consejo en esta difícil cues-
dies presented to K. LAÑE, ed. by R. P. CASEY (Londres 1937) 41-53. tión. Átanasio alude a las decisiones de los concilios en esta
materia: «Aquí y en todas partes se llegó a la misma decisión,
f) Carta referente a los sínodos de Rímini y de Seleucia a saber: a los que habían caído v habían sido cabecillas de
La Epistula de synodis Arimini in Italia et Seleuciae in impiedad, perdonarles si se arrepienten, pero no darles el ran-
Isauria celebralis la escribió en otoño del año 359, año en que eo del clero; pero en el caso de hombres que no han caído
se celebraron los sínodos gemelos de Rímini y Seleucia. Es un deliberadamente en la impiedad, sino que han sido arrastrados
amplio informe que va más allá de las dimensiones ordinarias por la necesidad o la violencia, que no sólo deben recibir el
de una carta. La primera parte (1-14) trata de la historia de perdón, sino que deben ocupar el rango del clero». La carta
los dos sínodos. Átanasio demuestra que no había razón para adquirió tal reputación, que fue incorporada a la colección
celebrar ningún nuevo concilio, va que las decisiones de Nicea canónica de la Iglesia griega.
lo hacían innecesario. Los herejes siguen siendo los mismos.
Siguen las actas de Rímini, la carta del sínodo al emperador Ediciones: PG 26,1179-1182: J. B. F. PITRA, Juris ecclesiae Graeco-
ruin historia et monumenta I (Roma 1864) 572-575.
Constancio y su decreto, las actas de Seleucia, la deposición Traducción: Inglesa: A. ROBERTSON: LNPF ser.2 vol.4,566-567.
68 Los escritores de Alejandría y Egipto 69
Atanasio
h) Carla a los monjes
b) Carla a Draconcio
En su Epislula ad monachos, Atanasio se siente obligado
a escribir a los monjes solitarios, «porque hay personas que La Epistula ad Dracontium la escribió el año 354 ó 355 para
sienten con Arrio y van de monasterio en monasterio sin más instar a un abad a que no rehusara el episcopado. Atanasio
objeto que so color de visitaros y volver de estar con nosotros, alude a la sorprendente unanimidad de su elección y al peli-
engañar a los simples». Pide a sus lectores que no den ocasión gro de que personas ineptas vayan a usurpar el oficio si es
de escándalo a los hermanos y rehuyan la compañía de quie- que Draconcio no lo acepta. «Si te desagrada el organizar las
nes comparten los puntos de vista de Arrio, así como la de iglesias y piensas que el ministerio del episcopado no tiene
aquellos otros que, aun pretendiendo no comulgar con las ideas sus recompensas, iah!, entonces te has decidido a despreciar
de Arrio, acuden, sin embargo, a los actos cultuales de los al Salvador, que ordenó estas cosas... Si todos hubieran pensa-
herejes. Se conserva una versión latina de esta carta en el do como tus consejeros de hoy, ¿cómo hubieras llegado a ser
Codex Vatic. lat. 133 del siglo ix-x. Con todo, esta traducción, cristiano, al no haber obispos?» (3-4). Para probar que Dra-
que bajo otros aspectos es servil, contiene interpolaciones que concio no es el único que ha sido elegido de entre los monjes,
muestran la influencia de la obra De non conveniendo cum menciona una lista de superiores monásticos que llegaron a
haereticis, de Lucífero de Cagliari. ser obispos. Parece que la carta surtió efecto, pues Draconcio
participó en el sínodo de Alejandría del año 362 en calidad
Ediciones: PG 26,1185-8. La versión latina antigua: G. HARTEL: CSEL de obispo de Hermúpolis Parva.
14 (1886) 332-3. La mejor edición: L. SALTET, Fraudes littéraires des
schismatiqu.es Lucifériens aux IVe et V siécles: BLE (1906) 306-7.
Edición: PG 25,523-534.
Traducción: Inglesa: A. ROBERTSON: LNPF ser.2 vol.4,564.
Traducción: Inglesa: A. ROBERTSON: LNPF ser.2 vol.4,557-560.
Estudios: L. SALTET, l.c, 300-326; G. DE JERPHANION, La vrai teneur
d'un text de S. Athanase rétablie par l'épigraphie: RSR 20 (1930) 529-
544; ID., La voix des monuments (París 1938) 95-110 prueba, valiéndose 6. Cartas dudosas
de unos fragmentos de una inscripción encontrada por excavadores ame-
ricanos en Egipto superior y publicada en «The Monastery of Epipha- El año 1738, Escipión Maffei publicó, tomándolas de un
nius» (Nueva York, The Metropolitan Museum of Art. 1927), que la manuscrito latino de la Biblioteca Capitular de Verona, dos
antigua versión latina parece merecer más confianza de lo que se había
creído anteriormente. La inscripción ha conservado una parte de la cartas que Hefele considera de autenticidad dudosa, mientras
Epistula ad monachos en su original griego. que Schwartz y otros piensan que realmente son de Atanasio.
Ambas las había escrito Atanasio mientras asistía al sínodo
5. Cartas ascéticas de Sárdica del año 343. La una está dirigida «a los presbíte-
ros, diáconos y pueblo de la Iglesia católica de Mareotis»; la
a) Carta a Amún otra, «a todos los presbíteros y diáconos de la santa Iglesia
La Epistula ad Amunem monachum la escribió antes del católica de Alejandría y de Parembola». La primera contiene
año 356 con objeto de calmar la conciencia escrupulosa en una larga lista de firmas. Las dos informan a las iglesias sobre
extremo de ciertos monjes que estaban preocupados por pen- las alabanzas prodigadas por el concilio a su valiente actitud
samientos involuntarios y por poluciones nocturnas. «Si cree- frente a los arríanos y sobre la excomunión de los jefes de la
mos con las Escrituras que el hombre es una obra de las ma- herejía, Teodoro, Valente, Ursacio y otros. El latín es pobre
nos de Dios, ¿cómo puede haber emanado una obra contami- y parece una traducción del griego.
nada de un Poder puro? Y si nosotros, según los divinos He-
chos de los Apóstoles (17,28), «somos linaje de Dios», no te- Ediciones: PL 56,850-854; la mejor edición: C. H. TURNER, Ecclesiae
nemos nada manchado en nosotros. No incurrimos en conta- nccidentalis monumenta iuris antiquissima (Oxford 1899-1939) 1,2,654-662.
minación más que cuando cometemos pecado, que es la cosa Estudios: C. J. HEFELE-H. LECLERCQ, Histoire des conciles I 2 (Pa-
más sucia. Mas cuando independientemente de nuestra voluntad rís 1907) 811-2; £. SCHWARTZ, Zur Geschichte des Athanasius: NGWG
Phil-hist. Kl. 5 (1904) 381: J. ZEILLER, Les origines chrcliennes dans les
tiene lugar una cualquiera excreción del cuerpo, esto lo expe- provinces danubiennes de l'Empire romain (París 1918) 242-243, defien-
rimentamos, como otras cosas, por una necesidad de la natu- de su autenticidad.
raleza». Luego trata la carta de los «dos géneros de vida»:
el uno, moderado y ordinario, el matrimonio; el otro, angeli- Se conservan también solamente en latín otras dos cartas
cal e insuperado, esto es, la virginidad. atribuidas a Atanasio. Van dirigidas al obispo Lucífero de Ca-
gliari, en Cerdeña. En la primera le pide una copia de sus car-
Edición: PG 26,1169-1176. ias al emperador Constancio y en la segunda le agradece por
Traducción: Inglesa: A. ROBERTSON: LNPF ser.2 vol.4,556-7. habérselas enviado. En las dos le dedica grandes elogios por
7G Los escritores de Alejandría y Egipto Atanasio 71

la firmeza de su fe y el valor con que defiende a la Iglesia teológico de varios siglos. Con sus enseñanzas proporcionó las
contra los arríanos. Sin embargo, Saltet ha demostrado que ideas básicas para la doctrina trinitaria v cristológica de la
ambas misivas son falsificaciones de un luciferiano. Iglesia.
Ediciones: PG 26,1181-6, PL 13,1037-1042; G. HARTEL: CSEL 14 1. Trinidad
(1886) 322-7; la mejor edición: L. SAI.TET, Fraudes Httéraires des schis-
matiques Lucifériens aax IVC et Ve siécles: BLE ser.3,8 (1906) 303-6. En su Primera caria a Serapión, Atanasio afirma:
Estudios: L. SALTET, Le, 300-326; G. BARDY, Faux et fraudes Htté- Existe, pues, una Trinidad, santa y completa, de la
raires dans Fantiquité chrétienne: RHÉ 32 (1936) 15-16.
cual se afirma que es Dios en el Padre, el Hijo y el Es-
11. I. Bell publicó una carta, conservada en copto, que se píritu Santo, que no tienen mezclado ningún elemento
supone dirigida por Atanasio a Pafnucio; pero no parece au- extraño o externo, que no se compone de uno que crea
téntica. y de otro que es creado, sino que toda ella es creadora;
es consistente e indivisible por naturaleza, y su actividad
Edición: H. I. BELL, Jeus and Christians in Egypl (Oxford 1924) 118, es única. El Padre hace todas las cosas por el Verbo en
Traducciones: Inglesas: H. I. BELL, O.C, 119; A. DEISSMANN, Atha- el Espíritu Santo. De esta manera se salva la unidad de
nasiana: ExpT 36 (1924/25) 8-11. la santa Trinidad. Así en la Iglesia se predica un solo
Dios, «que está sobre todos (Eph 4,6), por todos v en
II. L A TEOLOGÍA DE SAN ATANASIO todos»: «sobre todos», en cuanto Padre, principio v fuen-
te; «por todos», por el Verbo; «en todos», en el Espíritu
Atanasio no fue un teólogo teorizante. No hizo casi ningu- Santo. Es una Trinidad no sólo de nombre v por pura
na contribución a la especulación, ni desarrolló ningún siste- apariencia verbal, sino en verdad v realidad. Pues así
ma, ni inventó terminologías nuevas. Sin embargo, la historia como el Padre es el que es, así también su Verbo es el
del dogma en el siglo IV se identifica con la historia de su que es, y Dios sobre todos. El Espíritu Santo no está
vida. Su mayor mérito consiste en haber defendido el cristia- privado de existencia real; existe y tiene verdadero ser.
nismo tradicional contra el peligro de helenización oculto en Menos que estas fPersonas] la Iglesia católica no sostie-
la herejía de Arrio y de sus seguidores. A fuer de buen ne, so pena de caer al nivel de los modernos judíos, imi-
discípulo de Orígenes, usa formas y conceptos del pensamiento tadores de Caifas, y al nivel de Sabelio. Pero tampoco
griego, pero los llena de un contenido sacado de la revela- inventa nuevas personas, por no caer en el politeísmo de
ción. Todos sus esfuerzos tienden a establecer, «desde los orí- los paganos (1,28).
genes, la auténtica tradición, doctrina y fe de la Iglesia cató- Las palabras «no se compone de uno que crea v de otro
lica, que el Señor dio, los Apóstoles predicaron y los Padres que es creado» dan a entender claramente que Atanasio no com-
conservaron» (Ep. ad Serap. 1,28). Contra las tendencias ra- parte la opinión de quienes creían que Dios necesita del Logos
cionalistas de sus adversarios, prueba la primacía de la fe como instrumento para la creación del mundo, como había
sobre la razón. Esta última no puede ser juez en asuntos me- afirmado Arrio siguiendo las ideas de Filón y de Orígenes.
tafísicos. Por la sola razón, el hombre es incapaz de investigar Refuta la doctrina arriana según la cual Dios, cuando quiso
su propia naturaleza y las cosas de la tierra, cuánto más la crear la naturaleza, vio que ésta no podría soportar la mano
naturaleza inefable de Dios (In illud 6 ) . intemperante del Padre, e hizo y creó primeramente al Hijo v
Si Atanasio echa mano de la filosofía, lo hace para expli- Verbo, para que por su medio todas las cosas pudieran ser
car e ilustrar la doctrina de la Iglesia, no para penetrar con creadas luego:
la inteligencia humana en la naturaleza divina. Por inclinación
Si van a aducir la necesidad de un instrumento para
natural y por talento es un controversista, menos preocupado
crear todas las demás cosas como la razón por la cual
de las fórmulas que de las ideas. Como tal, posee una inteli-
hizo Dios solamente al Hijo, toda la creación gritaría
gencia más precisa que extensa. Armado de una lógica infle-
contra ellos por decir cosas indignas de Dios; y también
xible, sabe separar el pensamiento griego de la revelación cris-
Isaías, quien dijo en la Escritura: «El Dios eterno, el
tiana, siempre que se presente el peligro de que la verdad del
Señor, que creó los confines de la tierra, ni se fatiga ni
Evangelio pueda ser oscurecida o adulterada.
se cansa; su sabiduría no hay quien la alcance» (Is 40,28).
Por esta razón, no sólo defendió la consubstancialidad del Y si Dios creó solamente al Hijo, por considerar indigno
Hijo con el Padre, sino que explicó la naturaleza y la gene- de su persona el crear los demás seres, cuya creación en-
ración del Logos con más acierto que ninguno de los teólogos comendó al Hijo como a un auxiliar, también esto es
que le precedieron. De hecho puso las bases para el desarrollo
72 Los escritores de Alejandría y Egipto Atanasio 73
indigno de Dios, pues en El no hay soberbia. El Señor diría ni partirla, así también, donde está o se nombra al
los reprueba igualmente cuando dice: «¿No se venden Padre, allí está indudablemente el Hijo; y como en el
dos pajaritos por un as?» y «ninguno de ellos cae en bautismo se nombra al Padre, hay que nombrar también
tierra sin la voluntad de vuestro Padre, que está en los con El al Hijo (ibid., 2,41).
cielos» (Mt 10,29)... Si, pues, no es cosa indigna de Dios Porque el Hijo está en el Padre, tal como nos ha sido
ejercer su providencia hasta con cosas tan pequeñas como dado saber, porque todo el Ser del Hijo es propio de la
son el cabello de la cabeza, un pajarito y la hierba del esencia del Padre, como el resplandor lo es de la luz,
campo, no puede ser indigno de El el crearlas. De todo y el arroyo, de la fuente; de suerte que quien ve al Hijo,
aquello que es objeto de su providencia, El es Creador ve lo que es propio del Padre y sabe que el Ser del Hijo,
por su propio Verbo. Pero aún hay un absurdo mayor en por proceder del Padre, está, por consiguiente, en el
los hombres que hablan de esta manera: distinguen entre
Padre. También el Padre está en el Hijo, ya que el Hijo
las criaturas y la creación, y piensan que la creación es
es lo que es propio del Padre, de la misma manera que
obra de] Padre, y las criaturas, del Hijo; mientras que
o todas las cosas fueron creadas por el Padre con el Hijo, en el resplandor está el sol, y en la palabra la mente,
o, si lo que es creado existe por el Hijo, no debemos y en el río la fuente. Así también, quien contempla al
llamarle a El uno de los seres creados» (Or. Arian. 2,25). Hijo, contempla lo que es propio de la esencia del Pa-
Por consiguiente, Arrio colocó al Logos en el lado de las dre, y sabe que el Padre está en el Hijo (ibid., 3,3).
criaturas, y Atanasio en el lado de Dios. El Verbo no ha sido Por esta razón, el Hijo es eterno como el Padre. Padre e
creado; ha sido engendrado. Arrio afirmó que el Hijo es una Hijo son dos, pero lo mismo (TOÚTÓV), pues tienen la misma
criatura del Padre, una obra de la voluntad del Padre. Atana- naturaleza Opúais).
sio refutó esta afirmación, indicando que el mismo nombre de Porque son uno, no como una cosa que se divide en
«Hijo» supone que fue engendrado; pero el ser engendrado dos partes y estas dos partes son una sola cosa, ni como
quiere decir ser progenie de la esencia del Padre, y no de la una cosa que se nombra dos veces, de suerte que el mis-
voluntad. La generación es cosa de la naturaleza, no de la vo- mo es una vez Padre y otra vez su propio Hijo; por pen-
luntad. Por esto no se puede llamar al Hijo criatura del Padre. sar así, Sabelio fue juzgado hereje. Mas son dos, porque
El Hijo tiene en común con el Padre la plenitud de la divi- el Padre es Padre y El mismo no es el Hijo, y el Hijo
nidad del Padre y es enteramente Dios (ibid., 1,16; 3,6). Ata- es Hijo y El mismo no es el Padre; pero la naturaleza
nasio recuerda repetidas veces la comparación de la luz que (physis) es una (pues la prole no es diferente de su pro-
se desprende del sol. tan familiar a la escuela de Alejandría, genitor, ya que es su imagen), y todo lo que es del Pa-
para demostrar que la generación en Dios difiere de la gene- dre es del Hijo. Por lo tanto, ni el Hijo es otro Dios,
ración en los hombres, porque Dios es indivisible: puesto que no fue producido desde fuera; en ese caso
Ya que El es el Verbo de Dios v su propia Sabiduría, hubieran sido varios (dioses), si es que se hubiera pro-
y, siendo su Resplandor, está siempre con el Padre, es ducido una divinidad extraña a la divinidad del Padre.
imposible que, si es que el Padre comunica gracia, no Porque, si bien el Hijo es otro en cuanto engendrado, sin
se la comunique a su Hijo, puesto que el Hijo es en el embargo es el mismo en cuanto Dios. El v el Padre son
Padre como el resplandor de la luz. Porque, no como uno en propiedad y particularidad de naturaleza y en la
por necesidad, sino como un Padre en su propia Sabi- identidad de la única Divinidad, como ya se ha dicho.
duría fundó Dios la tierra e hizo todas las cosas en el Porque el resplandor es también luz, no posterior al sol,
Verbo, que de El procede, v establece en el Hijo el santo ni una luz distinta, ni por participación dé aquélla, sino
lavacro. Porque donde está el Padre está el Hijo, de la su propia y total producción. Y tal producto es por fuer-
misma manera que donde está la luz está el resplandor. za una sola luz, y nadie diría que son dos luces; sin em-
Y así como lo que obra el Padre lo realiza por el Hijo, bargo, el sol y su resplandor son dos, pero una sola luz,
y el mismo Señor dice: «Lo que veo obrar al Padre, lo la luz del sol, que en su resplandor ilumina el universo.
hago también yo»; y así también, cuando se confiere el Así también la divinidad del Hijo es la divinidad del
bautismo, a aquel a quien bautiza el Padre bautiza tam- P a d r e ; por tanto, es también indivisible, y así hay un
bién el Hijo, y aquel a quien bautiza el Hijo es perfec- solo Dios y ninguno más que El. De esta manera, puesto
cionado en el Espíritu Santo. Además, así como, cuando que son uno y la misma Divinidad es una, las mismas
alumbra el sol, se puede decir que es también el resplan- cosas que se dicen del Padre se dicen también del Hijo,
dor el que ilumina, pues la luz es única y no cabe divi- fuera de llamarse Padre (ibid., 3,4).
74 Los escritores de Alejandría y Egipto Atanasio 75
como el hombre, ni la generación del Hijo es como la
Además, no puede haber más que un Hijo, porque, en Sí
sucesión del hombre, sino tal que pueda atribuirse a Dios
mismo, basta a agotar la fecundidad del P a d r e :
y sea acomodada a nuestra inteligencia. Así han llamado
La prole de los hombres son porciones de sus proge- al Padre Fuente de la Sabiduría y de la Vida, y al Hijo,
nitores, ya que la misma naturaleza de los cuerpos no Resplandor de la Luz Eterna y Descendencia de la Fuen-
es una naturaleza simple, sino fluctuante y compuesta de te, ya que El dice: «Yo soy la Vida» v «Yo, la Sabidu-
partes; al engendrar los hombres, pierden de su substan- ría, tengo conmigo la discreción» (lo 14,6; Prov 8,12).
cia y nuevamente la recuperan con sus comidas. Por esta Pero Resplandor que procede de la luz, Descendencia
razón, los hombres, con el tiempo, se hacen-padres de que proviene de la fuente, Hijo que procede del Padre,
muchos hijos. En cambio, Dios, que no tiene partes, es ¿cómo es posible expresar estas cosas tan adecuadamente
Padre del Hijo sin división ni sufrimiento, pues no hay como con «consubstancial»? (De syn. 4 1 ) .
emanación de lo Inmaterial ni infusión desde fuera, como Así, pues, defiende el homoousios, no sólo contra los arría-
entre los hombres, y, siendo de naturaleza simple, es Pa- nos, sino también contra los semiarrianos, a quienes hace pro-
dre de un único Hijo. Esta es la razón por la cual el puestas para ganarlos nuevamente a la fórmula nicena.
Hijo es Unigénito, y solo en el seno del Padre, y el
Padre no reconoce a nadie más que a El como salido de Estudios: L. ATZBERCER, Die Logoslehre des hl. Athanasius (Munich
El, cuando dice: «Este es mi Hijo muy amado, en quien 1880): F. LAUCHERT, Die Lehre des hl. Athanasius des Grossen (Leip-
zig 1895); K. Hoss, Studien über das Schrifttum uni die Theologie des
tengo mis complacencias» (Mt 3,17). Es el Verbo del Athanasius (Friburgo i. B. 1899) ; L. COULANGE. Métamorphose du con-
Padre, y a través de El se puede entender la naturaleza substantiel: Athanase el Hilaire: RHL (1922) 168-214; A. GATJDEL, La
impasible e indivisible del Padre, pues ni siquiera la théorie du Logos chez saint Athanase: RSR 19 (1929) 524-539; 21 (1931)
palabra humana se engendra con dolor o división, cuánto 1-26: G. PRESTIGE, 'AyÉv[vjr)Tos and Cognate Wórds in Athanasius: JThSt
34 (1933) 258-265; J. LEEON, S. Athanase a-t-il employé l'expression
menos el Verbo de Dios (De decr. 11). ó KupiccKÓs OTSpcoTT-os?: R H E 31 (1935) 307-329'; C. H A U R E T , Comment
En una doctrina así sobre el Logos no cabe subordinacio- le «Défenseur de Nicée» a-t-il compris le Dogme de Nicée? (Brages
nismo. Si el Hijo dice: «El Padre es mayor que yo», quiere 1936): J. B. BERCHEM. Le role du Verbe dans foeuvre de la création el
decir: El P a d r e e s el origen; el Hijo, la derivación (Or. Arian. de la sanctijication ¿apris Saint Athanase: Ang 15 (1938) 201-232;
F. L. CROSS, The Study of St. Athanasius (Oxford 1945); G. L. PRESTI-
3,3; 4 EP 760/776), Engendrado eternamente, el Hijo'es de GE, Fathers and Heretics (Londres 1948) ; J. N. D. KELLY, Early Christian
la substancia del Padre, éx Tfjs OÚCTÍOCS TOÜ iron-pós, es consubstan- Creeds (Londres 1950) 231-262; J. LEBON, Le son du consubstantiel ni-
cial al Padre, es óuooúaios. Ambas expresiones las había utili- céen: RHE 47 (1952) 485-529; G. L. PRESTIGE, God in Patrisdc Thought
zado el concilio de Nicea, y Atanasio las considera absoluta- (Londres 1956) 197-218; H. A. WOLFSON, The Philosophy of the Church
Fathers (Cambridge [Mass.] 1956) 227-230; T. E. POLLARD, Logos and
mente esenciales, mientras que rechaza como insuficiente el Son in Origen, Arius and Athanasius: SP 2 (TU 64) (Berlín 1957) 282-
término onoios: 287; In., The Exegesis of John X 30 in the Early Trinitarian Controver-
sies: New Testament Studies 3 (1957) 334-349; J. N. D. KELLY, Early
El decir solamente «semejante según la esencia» (opoios Christian Doctrines (Londres 1958) 240-247; J. CESKA, La base pohtique
KOTT' OÚCTÍOCV) de ningún modo significa «de la esencia» (¿K de l'homoousios a"Athanase: Eirene 2 (1963) 137-154; D. RITSCHL, Atha-
Tfjs oúaíccs), con cuya expresión, como dicen ellos mismos, nasius. Versuch einer Interpretation (Theologische Studien 76) (Zuricli
se quiere significar la legitimidad del Hijo respecto del 1964).
Padre. Así el estaño es sólo semejante a la plata, el lobo
es semejante al perro, y el cobre dorado es semejante al 2. Logos y redención,
oro auténtico; pero el estaño no proviene de la plata, ni La raíz de la doctrina atanasiana del Logos es la idea de
el lobo puede considerarse descendiente del perro. Pero la redención. En su teología son típicas frases como las que
cuando dicen que El es «de la esencia» y «semejante en siguen:
esencia», ¿qué quieren significar con ello sino «consubs- El se hizo hombre para que nosotros pudiéramos hacer-
tancial»? Porque, mientras el decir solamente «semejante nos Dios (SEOTroin9cSu£v) y se manifestó a través de un
en esencia» no implica necesariamente «de la esencia», cuerpo para que nosotros recibiéramos una idea del Pa-
por el contrario, decir «consubstancial» es afirmar el sig- dre invisible; soportó las injurias de los hombres para
nificado de ambos términos, «semejante en esencia» y «de que nosotros pudiéramos heredar la inmortalidad (De.
la esencia». Por consiguiente, ellos mismos (los semi- incarn. 5 4 ) .
arrianos), en controversia con los que dicen que el Verbo Viendo el Verbo que no se podía remediar la corrup-
es una criatura, no queriendo conceder que es verdadero ción de los hombres de ninguna otra manera que con la
Hijo, han sacado sus pruebas contra ellos de ejemplos muerte v siendo imposible que el Verbo sufriera la muer-
humanos de hijo y padre, a excepción de que Dios no es te, siendo inmortal como es e Hijo del Padre, se toma ?.
76 Los escritores de Alejandría y Egipto Atanasio 77
este fin un c u e r p o c a p a z de m o r i r , p a r a q u e , p a r t i c i p a n d o cer p a r t i c i p e s a otros de su p a r t e , p u e s t o que lo que
del V e r b o , que está s o b r e t o d o s , p u d i e r a ser d i g n o de tiene no es s u y o , sino de A q u e l que a E l le d i o ; y lo
m o r i r en l u g a r de t o d o s y p u d i e r a p e r m a n e c e r i n c o r r u p - que ha r e c i b i d o es j u s t a m e n t e la g r a c i a q u e necesita
tible a causa del V e r b o que en él m o r a b a , y de esa ma- p a r a Sí (De syn. 51).
n e r a , en a d e l a n t e , t e r m i n a r a la c o r r u p c i ó n en t o d o s p o r Estudios: H. STRATER, Die Erlósungslehre des hl. Athanasius (Fribur-
la g r a c i a de la r e s u r r e c c i ó n . P o r c o n s i g u i e n t e , ofreciendo go i. B. 1894); K. BORNHAUSKR. Die V ergottungslehre des Athanasius
a la m u e r t e el c u e r p o q u e h a b í a a e u m i d o , c o m o víctima and Joh. üamascenus (BFTli 7.2) (Giiters'oh 1903); V. CREMER, De
V sacrificio l i b r e de t o d a m a n c h a , d e s t r u y ó al i n s t a n t e la ferslossingsidee bij Athanasius den Groóte (Turnhoiit 1921); G. BARBY,
Le vie spirituelle d'aprés saint Athanase: VS 18 (1928) 97-113; J. B. BER-
m u e r t e en t o d o s sus c o m p a ñ e r o s p o r la ofrenda de u n a CHEM, L'incarnation dans le plan divin d'aprés saint Athanase: EO 33
(víctima) e q u i v a l e n t e . S i e n d o s o b r e t o d o s , al ofrecer su (1934)) 316-330: ID., Le Ch ist sanctificateur d'aprés saint Athanase: Ang
p r o p i o t e m p l o e i n s t r u m e n t o c o r p ó r e o p o r la v i d a de to- 15 (1938) 515-558; J. GROSS, La divinisation du chrétien d'aprés les
dos, el V e r b o de Dios satisfizo n a t u r a l m e n t e la d e u d a con Peres grecs (París 1938) 201-218; K. PRÜMM, «Mysterion» und Verwand-
tes hei Athanasius: ZkTh 63 (1939) 350-359: J. B. SCHOEMAN, Eikon
su m u e r t e . Y de esta m a n e r a El, el H i j o i n c o r r u p t i b l e de in den Schriiten des h!. Athanasius: Srhol 16 (1941) 335-350; D. UNGKR,
Dios, u n i d o a t o d o s p o r u n a n a t u r a l e z a s e m e j a n t e , revistió A Special Aspect of Athanasius Soteriology: FS 6 (1946) 30-53.171-194:
a t o d o s n a t u r a l m e n t e de i n c o r r u p c i ó n en la p r o m e s a de R. BEHNARD, L'image de Dieu d'aprés saint Athanase (París 1952);
P. C. DEMETROPOLUS.'H ávSpcoiroAoyía TO0 usyáAou'ASavacriou (Atenas 1954):
la r e s u r r e c c i ó n . E n efecto, la m i s m a c o r r u p c i ó n de la C. Voicu, Le probléme de rhomoousios chez saint Athanase le Grand:
m u e r t e ya n o tiene d o n d e a p o y a r s e en los h o m b r e s a c a u s a Mitropolia Oltenici 15 (1963) 3-20; A. GRILLMEIER, Christ in Chrlstian
del V e r b o , q u i e n p o r su ú n i c o c u e r p o h a v e n i d o a m o r a r Tradition (Nueva York 1965) 193-219; J. IBÁÑKZ, Naturaleza de la
e n t r e ellos íibid., 9 ) . EúcrÉpsia cn S. Atanasio: Scripta Theologica 3 (1971) 31-73: C. KA_NNEN-
OIKSSKR Aóyos et v °°s chez Athanase d'Alexandrie: SP 11 (TL 80)
De la v o l u n t a d salvífica de D i o s , A t a n a s i o d e d u c e la nece- (Berlín 1972) 199-202.
s i d a d de la e n c a r n a c i ó n v de la m u e r t e de C r i s t o . N o h u b i é -
r a m o s sido r e d i m i d o s , si Dios m i s m o n o se h u b i e r a h e c h o h o m -
í. Crislología
b r e y si Cristo n o fuera D i o s . Al a s u m i r la n a t u r a l e z a h u m a -
na, el L o g o s deificó a la h u m a n i d a d . V e n c i ó a la m u e r t e , n o El discutir a fondo las r e l a c i o n e s del H i j o con el P a d r e
s ó l o p o r Sí m i s m o , s i n o p o r t o d o s n o s o t r o s : no i m p i d i ó a A t a n a s i o c o n t e s t a r a cuestiones e s t r i c t a m e n t e cris-
tológicas. A u n m a n t e n i e n d o la d i s t a n c i a r e a l e n t r e la d i v i n i d a d
T o m a n d o de n u e s t r o s c u e r p o s u n o de i g u a l n a t u r a l e z a , V la h u m a n i d a d d e s p u é s de la e n c a r n a c i ó n , r e c a l c a la u n i d a d
p o r q u e t o d o s n o s o t r o s e s t á b a m o s b a j o el castigo de la p e r s o n a l de C r i s t o :
c o r r u p c i ó n de la m u e r t e , lo e n t r e g ó a la m u e r t e en l u g a r
Así c o m o es el V e r b o de D i o s , d e s p u é s «el V e r b o se
de t o d o s y lo ofreció al P a d r e , h a c i é n d o l o , a d e m á s , p o r
hizo c a r n e » . Y m i e n t r a s «al p r i n c i p i o e r a el V e r b o » , en
p u r a b e n i g n i d a d , en p r i m e r l u g a r , con el fin de q u e , mu-
la c o n s u m a c i ó n de los siglos la V i r g e n c o n c i b i ó en su
r i e n d o t o d o s en E l , la ley q u e i m p l i c a b a l a c o r r u p c i ó n
seno y el S e ñ o r se hizo h o m b r e . Y A q u e l de q u i e n se
de los h o m b r e s q u e d a r a a b r o g a d a , en c u a n t o q u e su fuer-
dicen l a s dos a f i r m a c i o n e s es u n a sola p e r s o n a , p u e s
za q u e d ó t o t a l m e n t e a g o t a d a en el c u e r p o del S e ñ o r y n o
«el V e r b o se hizo c a r n e » . M a s las e x p r e s i o n e s q u e se
le q u e d a b a y a a s i d e r o en los h o m b r e s ; y en s e g u n d o lu-
e m p l e a n acerca de su d i v i n i d a d y a c e r c a de su encar-
gar, p a r a q u e , h a b i é n d o s e los h o m b r e s v u e l t o a la co-
n a c i ó n tienen u n s e n t i d o p r o p i o q u e c o r r e s p o n d e a cada
r r u p c i ó n , p u d i e r a El d e v o l v e r l o s a la i n c o r r u p c i ó n y re-
u n a de e l l a s . Y el q u e escribe a c e r c a de los a t r i b u t o s hu-
s u c i t a r l o s de la m u e r t e p o r la a p r o p i a c i ó n de su c u e r p o
m a n o s del V e r b o s a b e t a m b i é n lo c o n c e r n i e n t e a su di-
y p o r la g r a c i a d e la r e s u r r e c c i ó n , d e s t e r r a n d o de e l l o s
v i n i d a d ; y el q u e e x p l i c a acerca de su d i v i n i d a d n o
la m u e r t e , c o m o del fuego la p a j a (ibid., 8 ) .
i g n o r a lo que p e r t e n e c e a su v e n i d a en la c a r n e ; si dis-
Si Cristo fuera D i o s p o r p a r t i c i p a c i ó n y n o p o r n a t u r a l e z a ,
t i n g u e c a d a cosa c o m o u n « b a n q u e r o a p r o b a d o » y há-
jamás p o d r í a f o r m a r en n a d i e la s e m e j a n z a de D i o s . P o r q u e
' b i l , c a m i n a r á p o r el recto s e n d e r o de la p i e d a d . Así,
quien n o posee n a d a m á s q u e lo q u e le h a n p r e s t a d o o t r o s , n o
p u e s , c u a n d o h a b l e de su l l a n t o , sabe q u e el S e ñ o r , he-
puede comunicar a otros n a d a :
cho h o m b r e , m i e n t r a s con su l l a n t o m o s t r a b a su h u m a -
Al p a r t i c i p a r de E l , p a r t i c i p a m o s del P a d r e , p u e s el na n a t u r a l e z a , c o m o D i o s q u e e r a resucitó a L á z a r o ; y
Verbo es p r o p i o del P a d r e . De a h í q u e , si E l fuera tam- s a b e que solía sentir h a m b r e y sed físicamente, en tan-
b i é n p o r p a r t i c i p a c i ó n , y n o fuera d i v i n i d a d s u b s t a n c i a l to q u e , c o m o D i o s , a l i m e n t a b a a m i l e s de p e r s o n a s con
(que p r o c e d e ) del P a d r e e I m a g e n del P a d r e , n o dei- cinco p a n e s ; s a b e t a m b i é n q u e , m i e n t r a s el c u e r p o hu-
ficaría, p u e s El m i s m o h a b í a sido t a m b i é n deificado. E s m a n o yacía en la t u m b a , fue r e s u c i t a d o c o m o c u e r p o
i m p o s i b l e q u e q u i e n posee p o r p a r t i c i p a c i ó n , p u e d a ha- de D i o s p o r el m i s m o V e r b o (De sent. Dion. 9 ) .
78 Los escritores de Alejandría y Egipto
Atanasio 79
De esta suerte, cuanto el Señor hizo como Dios y como/
hombre pertenece a una misma persona : \concepto del alma de Cristo como intermedio entre Dios y
Siendo realmente Hijo de Dios, se hizo también Hijo \la Carne (cf. vol.l p.391).
del hombre, y siendo Hijo unigénito de Dios, se hizo En Tom. ad Antioch. 7 hay un pasaje que se ha solido
aducir para probar que Atanasio creía en un alma humana
también «primogénito entre muchos hermanos». Por lo
de Cristo. La traducción que ordinariamente se hace de ese
tanto, no es que fueran distintos el Hijo de Dios antes
pasaje reza así:
de Abrahán y el Hijo de Dios después de Abrahán; ni
tampoco que fueran distintos el que resucitó a Lázaro Sostenía que el Salvador no tenía un cuerpo sin alma
(oú acoucx áyuxov ), ni sin sentido, ni sin inteligencia; pues
y el que preguntó acerca de él; sino que era el mismo
no era posible que, cuando el Señor se hizo hombre por
el que dijo como hombre: «¿Dónde yace Lázaro?»
nosotros, su cuerpo fuera sin inteligencia, ni la salva-
(lo 11,34), y el que, en cuanto Dios, le resucitó; era el ción se realizó en el mismo Verbo con sólo el cuerpo,
mismo el que, como hombre y corporalmente, escupió, sino también con el alma.
que el que, en cuanto Hijo de Dios, abrió divinamente Sin embargo, Grillmeier opina que, si se hace justicia al
los ojos del ciego de nacimiento; padeció en la carne, contexto, las palabras oü aüucc áyuxov no deben traducirse por
como dice Pedro (1 Petr 4,1), y, como Dios, abría lot. «cuerpo sin alma», sino por «cuerpo sin vida».
sepulcros y resucitaba a los muertos (Tora, ad Ant. 7)
Si bien es verdad que Atanasio conoce bien el concepto
Con todo, de investigaciones recientes resulta que en la
de la muerte como separación del alma y del cuerpo, sin em-
cristología de San Atanasio no hay puesto para el alma hu- bargo, al hablar de la muerte de Cristo, no menciona para
mana de Cristo. A. Stülcken tiene el mérito de haber descu- nada el alma, sino que, siguiendo la cristología del Logos-
bierto que, como teólogo, Atanasio no atribuye ningún papel Sarx, sustituye el alma por el Logos. De esta manera, para
importante al alma humana de Cristo. Es verdad que G. Voi- él la muerte de Cristo es la separación del Logos y del cuer-
sin trató de refutar este punto de vista, pero M. Richard y po. Esta idea aparece tanto en sus escritos más antiguos como
A. Grillmeier han llegado a la misma conclusión. Examinan- en los más recientes. En uno de sus primeros escritos, en üe
do cuidadosamente Contra Arianos III 35-37, M. Richard ha incarnatione (22), observa:
mostrado la poca consistencia de la argumentación de Ata- !
Digo una vez más que, si su cuerpo hubiera caído en-
nasio contra los arríanos. Estos fundaban sus objeciones con- fermo y el Verbo se hubiera separado de él a la vista
tra la divinidad de Cristo en pasajes de la Biblia que men- de todos, hubiera sido impropio que quien curó las en-
cionan el sufrimiento interior, el temor y la tristeza del Logos. fermedades de otros permitiera que su propio instru-
Se podría esperar que Atanasio demostrara que todo ello no mento se consumiera en enfermedades. A la verdad,
tiene nada que ver con su divinidad y que es obra de su alma ¿cómo hubiera creído que arrojaba las enfermedades de
humana. En cambio, él nunca explota esta oportunidad y los demás, si su propio templo caía enfermo en El?
nunca ataca a los arríanos por haber cometido este error. La En Orationes contra Arianos, que es su obra dogmática
explicación está en que la forma característica de la cristolo- más importante, explica la muerte de Cristo en los mismos
gía primitiva era la cristología del Logos-Sarx. Bajo otros términos de Logos-Sarx. Discutiendo los pasajes de Juan 12,27
respectos, Arrio y Apolinar estaban en extremos opuestos; y 10,18, afirma:
in embargo, son los típicos exponentes de esta tendencia. El que como hombre dijo: «Ahora mi alma se siente
Ninguno de los dos admite la presencia de un alma humana turbada», dijo también como Dios: «Tengo poder para
n Cristo, porque estaban convencidos de que su puesto lo 1j
dar mi vida y poder para volver a tomarla». Porque el
ocupó el Logos. Se puede considerar también a Atanasio como turbarse era propio de la carne, pero el tener poder
m representante moderado, aunque ortodoxo, de esta forma para dar la vida y tomarla de nuevo, cuando El qui-
de cristología, si bien difiere de ambos, de Arrio y de Apoli- siera, no es propio de hombres, sino del poder del Ver-
lar, en cuanto que él nunca niega explícitamente la existen- ;
bo. Porque el .hombre no muere a su arbitrio, sino por
cia de un alma humana en Cristo. Desde su ángulo de vis- necesidad de naturaleza y contra su voluntad; el Señor,
ta predominantemente soteriológico, Atanasio se contenta con en cambio, siendo inmortal como es, pero teniendo una
destacar en Cristo el Logos y la Sarx, pero se abstiene de carne mortal, tenía en su poder, como Dios, separarse
responder a cuestiones referentes al lazo de unión entre el libremente del cuerpo y tomarlo nuevamente, o cuando
Logos y su Carne. Esto llama aún más la atención si recor- quisiera (3,57).
damos que un siglo antes Orígenes había introducido ya el Así, pues, en su explicación de la muerte de Cristo no hay
espacio para el alma humana. Por último, en su Epístola a
80 Los escritores de Alejandría y Egipto Atanasto 81
Epiciclo, hablando de algunos que pretenden que el Logos sey El Verbo no sufrió menoscabo al recibir el cuerpo,
transformó en carne, hace referencia al descensus ad inferoS para que tratase de alcanzar gracia, sino más bien dei-
de Cristo sin mencionar siquiera el alma: ficó lo que había asumido y, aún más, lo dio gratuita-
Mas en el cuerpo que fue circuncidado, traido y lle- mente al género humano. Porque, así como fue siempre
vado ; que comió, bebió y se fatigó; que fue clavado en adorado por ser el Verbo y por subsistir en la forma
el árbol y padeció, moraba el Verbo de Dios, impasible de Dios, así también, siendo el mismo, hecho hombre
e incorpóreo. Este fue el cuerpo que fue depositado en y de nombre Jesús, tiene bajo sus pies a la creación
la tumba cuando partió el Verbo... Y esto, antes que entera, que hinca su rodilla ante El en su Nombre y
nada, demuestra la necedad de quienes afirmari que e) confiesa que la encarnación y la muerte, según la car-
Verbo se transformó en huesos y carne. Si así hubiera ne, del Verbo no han redundado en deshonor de su
sido, no habría habido necesidad de sepulcro, puesto divinidad, sino en gloria del Padre. Porque es gloria
que el cuerpo habría ido por sí mismo a predicar a los del Padre que el hombre, creado y luego perdido, haya
espíritus en el Hades. Pero de hecho fue El mismo (el sido encontrado de nuevo, y que, habiendo muerto, haya
Verbo) a predicarles, mientras José envolvía el cuerpo sido resucitado y convertido en templo de Dios. Puesto
en una sábana y lo depositaba en el Gólgota. Con lo que, mientras las potestades del cielo, los ángeles y los
cual se demostró a todos que el cuerpo no era el Verbo, arcángeles, que siempre adoraron al Señor, ahora le
sino que el cuerpo era del Verbo ( 5 / 6 ) . adoran en el Nombre de Jesús, es privilegio nuestro y
No habla, pues, para nada del alma que abandona al nuestra encumbrada exaltación el que el Hijo de Dios
cuerpo; ello prueba que el alma de Cristo no entra en su sea adorado aun hecho hombre y que a las potestades
concepto de la muerte del Salvador y de su descenso a los celestes no les extrañe el ver que todos nosotros, que
infiernos. formamos un solo cuerpo con El, somos introducidos
El argumento que prueba que María es en realidad de en su reino (Or. Arian. 1,42).
verdad «madre de Dios» (SEOTÓKOS) es la unidad personal
Estudios: A. STÜÍXKEN, Athanasiana. Literatur- und dogmengeschichtl i-
que existe entre las naturalezas divina y humana: «La Escri- che Untersuchungen (TU NF 4,4) (Leipzig 1899). G. VOISIN, La doctrine
tura contiene una doble descripción del Salvador: que fue christologique de saint Athanase: RHE 1 (1900) 226-248; E. WEICL, lin-
siempre Dios, y es el Hijo, siendo el Verbo, el Resplandor y tersuchungen zur Christologie des hl. Athanasius (FLD 12,4) (Pader-
la Sabiduría del P a d r e ; y que más tarde tomó por nosotros born 1914). Cf. J. LIÉBAERT, Saint Cyrille d'Alexandrie et Varianisme.
Lille 1948) 130-136; J. LEBON, Une ancienne opinión sur la condition
carne de una Virgen, Madre de Dios (9SOTÓKOU), y se hizo du, corps du Crist dans la rnort: RHE 23 (1927 5-43.209-241; E. MERSCH,
hombre» (Or. Arian. 3,29; 3,14). Le Corps Mystique du Christ 2.a ed. (Bruselas y Paris 1936) 374-409;
Otra consecuencia de la unidad personal de Cristo es la R. V. SELLERS, TWO Ancient Christologies (Londres 1940); T. TSCHIPKE,
Die Menschheit Christi ais Heilsorgan (Friburgo 1940) 28-30; L. BOUYER,
communicatio idiomalum. Por esta razón, Cristo tiene de- L'incamation et l'Église, corps du Christ dans la théologie de saint Atha-
recho a la adoración aun en su naturaleza humana: nase (París 1943); M. RICHARD, Saint Athanase et la psychologic du
Nosotros no adoramos a una criatura, ni mucho me- Christ selon les Ariens: MSR 4 (1947) 5-54; A. GRILLMEIER, Die theolo-
nos. Tal error es propio de paganos y arríanos. Adora- gische und sprachliche Vorbereitung der christologischen Formel vori
Chalkedon: CGG 1 (1961) 77-102; I. ORTIZ DE URBINA, L'anima umana
mos más bien al Verbo de Dios, Señor de la creación, di Cristo sccondo S. Atanasio: OCP 20 (1954) 27-43; P. GALTIER, Saint
encarnado. Porque aun cuando la misma carne sea tam- Athanase et Vame humaine du Christ: Greg 36 (1955) 553-589; T. E. POL-
bién, en sí misma, parte del mundo creado, sin embargo LARD, The Impassibility of God: Scottish Journal of Theology 8 (1955)
se ha convertido en cuerpo de Dios. Y nosotros no se- 353-364; J. N. D. KELLY^ Early Christian Doctrines (Londres 1958) 284-9;
A. GESCHÉ, Vame de Jésus dans la christologie du IV siecle: RHE 54
paramos del Verbo el cuerpo como tal v lo adoramos, (1959) 385-425; H. DIEPEN, Douze dialogues de christologie ancienne
ni tampoco, cuando queremos adorar al Verbo, le apar- (Roma 1960) 141-413 (alma humana de Cristo); A. VAN HAARLEM, In-
tamos de la carne, sino, sabiendo como sabemos que, carnalie en verlossing bij Athanasius (Wageningen 1961); A. GRILL-
MEIER, Christ in Christian Tradition (Nueva York 1965) 206-217;
según lo hemos dicho arriba, «el. Verbo se hizo car- P. MERENDINO, Paschale Sacramentum. Eine Untersuchung über die
ne», le reconocemos como Dios aun cuando exista en la Osterkatechese des hl. Athanasius von Alexandrien in ihrer Beziehung
carne. ¿Quién es, pues, tan insensato que diga al Se- zu den jrühchristlichen exegetisch-theologischen Ueberlieferungen (LQF
ñor : «Apártate del cuerpo para que pueda adorarte» ? 42) (Münster 1965); B. SALLERON, Matiére et corps du Christ chez saint
Athanase d'Alexandrie (diss.) (Roma 1967); J. ROLDANUS, Le Christ et
(Epist. ad Adelph. 3 ) . rhomme dans la théologie d'Athanase d'Alexandrie. Étude de la con-
Por el contrario, la encarnación y la muerte de Cristo no jonction de sa conception de l'homme avec sa christologie (Stndies in
acarrearon vergüenza a Dios, sino gloria, y a nosotros nos llie History of Christian Thought, 4) (Leiden 1968).
proporcionaron mayores motivos para adorar al Señor:
Alanasio 83
82 Los escritores de Alejandría y Egipto
participe del Espíritu liara de esta manera poder estar tam-
4. Espíritu Santo / bién El en el Padre, ni tampoco se puede decir que reciba
El al Espíritu, sino que más bien es El quien lo comunica
La doctrina de Alanasio sobre la divinidad del Espíritu a todos; y no es el Espíritu el que une al Verbo con el Pa-
Santo y sobre su consubstancialidad con el Padre sigue la dre, sino más bien el Espíritu es el que recibe del Hijo... El
línea del pensamiento cristológico de los aleiandrinos. El es el que, como se ha dicho, da al Espíritu, y cuanto tiene
Espíritu Santo tiene que ser Dios, porque, si fuera una cria- el Espíritu lo tiene del Verbo» (Or. Arian. 3,24).
tura, no tendríamos nosotros, en El, ninguna participación de Atanasio afirma explícitamente que el Espíritu Santo «pro-
Dios: este pensamiento recurre una y otra vez en sus Cartas cede del Padre» (Ep. Ser. 1,2). La cuestión estriba en saber
a Serapión: si enseña la doctrina de una doble procesión, a saber, del
¿Cómo puede ser uno de tantos y pertenecer al nú- Hijo y del Padre. En ninguna parte afirma explícitamente
mero de los que de El participan, uno que no es santi- que el Espíritu Santo proceda del Hijo; pero que el Espíritu
ficado por otro ni participa en la santificación, sino que proceda del Hijo, o del Padre a través del Hijo, es un coro-
El mismo hace a otros partícipes y en El se santifican lario necesario de toda su argumentación. En efecto, todo lo
todas las criaturas?
(jue dice acerca de la procesión del Espíritu Santo no tendría
Si nosotros nos hacemos «partícipes de la divina na- sentido si no estuviera él convencido de que el Espíritu Santo
turaleza» (2 Petr 1,4) por comunicación del Espíritu,
procede también del Hijo. Su misma procesión del Padre la
sería insensato quien afirmara que el Espíritu tiene una
naturaleza creada y no la naturaleza de Dios. Pues es deducimos del conocimiento que tenemos de la misión que ha
por El por quien son divinizados precisamente aquellos recibido del Verbo, según se deduce claramente de esta obser-
en quienes está El. Si El diviniza, no cabe duda de que vación de Atanasio: «Así como el Hijo, el Verbo viviente, es
su naturaleza es divina (1,23-24). uno. así también la actividad vital v el don con que santifica
En segundo lugar, el Espíritu Santo forma parte de la e ilumina debe ser uno, perfecto y completo, del cual se dice
Trinidad y, como la Trinidad es homogénea, el Esníritu no es que procede (éKTropeÚEC73ca) del Padre, porque brilla y es en-
criatura, sino Dios: viado y es dado por el Verbo, quien a su vez es del Padre»
Es una locura llamarle criatura. Si fuera criatura, no (Ep. Ser. 1,20).
podría figurar en la Trinidad. Porque la Trinidad, toda Estudios: T. SCHERMANN, Die Gottheit des Heiligen Geistes nach den
ella, es un solo Dios. Basta saber que el Espíritu no es griechischen Vatern des 4. Jahrhunderts (Fribnrgo i. B. 1901) 47-89;
una criatura y que no se incluye entre las cosas crea- I'. GALTIER, Le Saint Esprit en nous d'apres les Peres grecs (Roma 1946)
das. Porque a la Trinidad no se le mezcla nada extraño; 117-134; C. R. B. SHAPLAND, The Letters of S. Athanasius Concerning
the Ho'y Spirit (Nueva York 1951) 34-43: Athanasius' doctrine of the
es indivisible y homogénea (1,17). Holy Spirit; A. LAMINSKY, Der Heilige Geist ais Geist Christi und Geist
Es consubstancial (óuooúatos) al Padre, igual que el Hijo: der Gláubigen. Des Beitrag des Athanasios von Alexandrien zur Formu-
Si el Espíritu Santo es uno y, en cambio, las criatu- lierung des Trinitarischen Dogmas im vierten Jahrhundert (Erfurter
ras muchas y los ángeles también muchos, ¿qué pare- Theologische Studien 23) (Leipzig 1969).
nido puede haber entre el Espíritu y las cosas creadas?
Es evidente también que el Espíritu no pertenece al 5. Bautismo
número de los muchos ni es tampoco un ángel. Mas por Atanasio considera inválido el bautismo conferido por los
ser uno, y aún más por pertenecer al Verbo, que es arríanos. En su primera caria a Serapión (30) dice: «Nos une
uno, y pertenecer a Dios, que es uno, es también con- a Dios la fe en la Trinidad, que nos ha sido transmitida. El
substancial a El (ÓUOOÚCTIOS). Estas afirmaciones [de la que quita algo a la Trinidad y es bautizado en el nombre del
Escritura] acerca del Espíritu Santo, por sí solas, mues- Padre solamente, o en el nombre del Hijo solamente, o en el
tran que, en cuanto a naturaleza y esencia, no tiene nada Padre y en el Hijo sin el Espíritu Santo, no recibe nada...,
en común con las criaturas ni nada que sea propio de
porque el rito de la iniciación es en la Trinidad. El que se-
ellas, sino que es distinto de las cosas creadas, y per-
tenece, y no es extraño, a la esencia y a la divinidad para al Hijo del Padre o reduce al Espíritu Santo al nivel de
del Hijo; en virtud de esta esencia y naturaleza perte- las criaturas, no tiene ni al Hijo ni al Padre, sino que está sin
nece a la Santa Trinidad (1,27). Dios, peor que un infiel, y es cualquier cosa menos cristiano».
Que el Espíritu Santo debe su existencia al Hijo, fue idea De estas palabras cabría deducir que Atanasio critica el
de Orígenes. Se advierte una tendencia parecida en los es- bautismo de los arríanos por no usar la fórmula trinitaria re-
critos de Atanasio. Afirma, por ejemplo: «No es que el Hijo querida. Sin embargo, no es así. La objeción principal de Ata-
nasio es la misma que hicieron Cirilo de Jerusalén, Basilio
84 Los escritores da Alejandría y Egipto
Serapión de Thmuis 85
Magno, los Cánones apostólicos (46; 47) y las Constituciones
apostólicas (19). Se funda en que la fe con que se confiere es iind Nicaea (Maguncia 1901); ID., Die Ketzertaufangelegenheit auf den
Konzilien von Arles und Nicaea: ZkTh 27 (1903) 759-757; W. SATTLER,
defectuosa, como resulta evidente de su segundo Discurso I heBAL
Stellung ,/er griechischen Kirche zur Ketzertaufe bis ca. 500 (1911);
contra los arríanos (42-43) : A: nANZ,v, L'appartenenza alia Chiesa nel oensiero di S. Atanasio:
Estos [los arríanos] corren el peligro de perder tam- üivimtas 7 (1963) 434-492; K. KARAKOLÉ 'H EKKÁTICTÍCC KOCTÓC TÓV M. 'ASa-
VOOTIOV Gregorios ho Paternos 48 (1965) 277-289.354-366; J. BALDANZA,
bién la plenitud del sacramento; me refiero al bautismo. Ou-inam, iuxta S. Athanasium, pertínent ad veram C.hristi Ecclesiam:
Porque, si la iniciación se da en el nombre del Padre v Lphemerides Juris Canonici 22 (1966) 203-211.
del Hijo y ellos no expresan al verdadero Padre, porque,
al negar al que procede de El y es semejante a El en 6. Eucaristía
substancia, niegan también al verdadero Hijo y mencio- En el fragmento de su sermón A los recién bautizados, que
nan a otro de su propia invención, creado de la nada, nos ha conservado Eutiquio de Constantinopla (PG 26,13251,
i cómo no será un rito totalmente vacío e infructuoso el Atanasio dice claramente:
que ellos administran, que tiene, sí, apariencia, pero que Verás a los levitas traer panes y un cáliz de vino y co-
en realidad nada aprovecha a la piedad? Porque los locarlos sobre la mesa. Mientras no se hagan las invoca-
arríanos no bautizan en el Padre y en el Hijo, sino en ciones y oraciones, no hay más que pan y cáliz. Pero
el Creador y en la criatura, en el Hacedor y su obra. después que se hayan pronunciado las grandes y admi-
Como la criatura es otra cosa que el Hiio, el bautismo, rables oraciones, entonces el pan se convierte en cuerpo
que se supone administrado por ellos, es distinto del bau- de Nuestro Señor Jesucristo y el vino se convierte en su
tismo verdadero, aunque afecten nombrar el nombre del sangre. Acudamos a la celebración de los misterios. Mien-
Padre y del Hijo, por ser palabras de la Escritura. Ya tras no se hagan las oraciones e invocaciones, este pan
que no confiere bautismo quien dice simplemente: «¡Oh v este vino son simplemente Tpan y vino]. Pero, después
Señor!», sino el que juntamente con el nombre tiene tam- que se pronuncian las grandes oraciones y santas invo-
bién la recta fe. Por consiguiente, fue ésta la razón por caciones, el Verbo desciende al pan y al cáliz y se con-
la cual nuestro Salvador tampoco mandó simplemente vierte en cuerpo del Verbo.
bautizar, sino que primeramente dice: «Enseñad»;.y des- Otro pasaje acerca de la Eucaristía se encuentra en sus
pués: «Bautizad en el nombre del Padre y del Hijo y del Carlas a Serapión 4,19. Algunos sabios han aducido este texto
Espíritu Santo», para que de la instrucción naciera la para probar que Atanasio consideraba la Eucaristía como símbo-
recta fe y con la fe se realizara la iniciación del bautismo. lo del cuerpo y de la sangre del Señor, y no como su cuerpo
Existen también otras muchas herejías, que pronuncian y sangre reales. Mas, examinado en su contexto, el pasaje en
solamente las palabras, pero no piensan rectamente, como cuestión no justifica semejante interpretación. Atanasio intro-
queda dicho, ni tienen una fe sana, y, consiguientemente, duce a Jesús prometiendo a los Apóstoles que les dará su cuer-
el agua que ellos administran resulta infructuosa por de- po y su sangre como comida espiritual (TTveuucrnK&ás). Qon esta
fecto de piedad, de suerte que aquel a quien rocían con expresión, Atanasio quiere refutar la falsa interpretación de
ella, en vez de redimirse, queda contaminado con la im- los habitantes de Cafarnaúm, que pensaron en la carne de Cris-
piedad... Por ejemplo, los maniqueos y frigios y los dis- to en su estado natural. Se dará a los Apóstoles el cuerpo y la
cípulos del Samosateno, aunque pronuncian los nombres, sangre del Señor en una forma espiritual (TTVEuucmKñs SOSTÍCTSTCXI
sin embargo'son herejes. Así también los que sienten con Tpoq>T|), en prenda de la resurrección a la vida eterna. Así es
Arrio siguen la misma marcha, aun cuando reciten las pa- que no cabe dar a las palabras de Atanasio una interpretación
labras que están escritas y pronuncien los nombres; tam- simbólica en el sentido de Zwinglio.
bién ellos juegan con los que de ellos reciben (el rito).
Interesa advertir que aquí Atanasio menciona a los segui-
dores de Pablo de Samosata entre los herejes que usaban la SERAPIÓN DE THMUIS
fórmula bautismal prescrita. También el concilio de Nicea Antes de ser obispo de Thmuis, lugar del Egipto Inferior,
(canon 19) considera inválido su bautismo, lo mismo que Ata- Serapión había sido superior de una colonia de monjes. So-
nasio, porque dispone: «Respecto a los paulianistas que de- zomeno (llist. eccl. 4,9) le llama «prelado distinguido por la
seen volver a la Iglesia católica, se ha de observar la norma admirable santidad de su vida v por el poder de su elocuen-
de que deben ser bautizados nuevamente». cia». San Jerónimo (De vir. ill. 99) afirma que se le dio el
título de Scholasticus si causa de su gran saber. Fue íntimo
Estudios: J. ERNST, Dcr Ketzertaufstreit ín eler ahchristlicken Kirche amigo de San Antonio el Ermitaño, quien le hizo confidente
nach Cyprian. Mu besonderer Berüchsirktigung der Konzilien ton Arles d;> sus visiones (ATANASIO, Vita Ant. 82) y le dejó una de sus
86 Los escritores de Alejandría y Egipto

pieles de oveja (ibid., 9 1 ) ; la otra la recibió Atanasio. Este Serapion de Thmuis 87


le dirigió una serie de cartas importantes. Ya el año 339, Ata-
nasio envió una de sus cartas festales «al querido hermano y I. Contra los maniqueos
colega nuestro en el ministerio» (PG 26,1412-4), lo cual indi- Su texto tuvo una historia complicada. Apareció primera-
ca que er. esa fecha Serapion estaba ya consagrado. En otra mente en Antiquae Lectiones, vol.5 (Ingolstadt 1608) de Cani-
carta, Atanasio le describe la muerte de Arrio y refuta la opi- sio, en una traducción latina hecha por el jesuíta español Fran-
nión de los que creían que el hereje se había reconciliado con cisco de Torres. La primera edición griega la preparó J. Bas-
la Iglesia. Los detalles se los había suministrado su presbítero nage fundándose en un solo manuscrito del siglo x v n de la
Macario, que se encontraba en Constantinopla cuando murió Stadtbibliothek de Hamburgo, que contiene, además, el tratado
Arrio; Atanasio estaba a la sazón desterrado en Tréveris. Esta de Tito de Bostra contra los maniqueos. Esta edición fue la
carta la escribió evidentemente el año 358. Pero las más im- base de todos los textos griegos impresos hasta que el cardenal
portantes son las cuatro que le dirigió Atanasio acerca del Es- Pitra llamó la atención sobre un códice del siglo xi de la Bi-
píritu Santo (cf. supra, p.61-62) ; representan el primer tratado blioteca di San Cario, de Genova; al igual que el manuscrito
en forma sobre este tema y atestiguan el mutuo respeto y la de Hamburgo, contenía una copia fragmentaria del tratado de
frecuencia de sus relaciones. Además, el año 356, Atanasio Serapion, seguido de los libros 1-3 del Contra Manichaeos de
envió a Serapion, juntamente con otros cuatro obispos egipcios Tito. El nuevo manuscrito resultó ser el arquetipo, tanto del
y tres presbíteros, a la corte de Constancio a refutar las ca- manuscrito de Hamburgo como de otros dos manuscritos de
lumnias del partido arriano y ganar al emperador. Precisa- Roma de los siglos x v n y x v m , respectivamente. El códice llevó,
mente bajo este mismo emperador fue alejado de su sede y además, a A. Brinkmann a un descubrimiento importante. Ningu-
sufrió como «confesor». No se conoce la fecha exacta de su no de los ejemplares del tratado de Serapion era completo,
muerte. Según Epifanio (Haer. 73,26), al sínodo de Seleucia pero, analizando hábilmente el volumen de Genova, probó que,
del 359 asistió como obispo de Thmuis un tal Ptolomeo. Sería en una época remota, habían trastornado el orden de las pági-
precipitado deducir de esto que Serapion ya había muerto para nas. El desorden fue debido a la equivocación de algún encua-
esa fecha. Es más probable que Ptolomeo fuera un usurpador dernador, que dislocó unas tres cuartas partes del total de los
arriano y que Serapion estuviera desterrado. Además, erí un folios. Se perdió una hoja, pero el resto quedó disperso en el
fragmento de una carta que Apolinar escribió a Serapion v que opúsculo de Tito de Bostra. De esta manera, Brinkmann con-
se ha conservado en el Adv. fraudes Apollinaristarum, se alude siguió reconstruir prácticamente todo el tratado de Serapion,
a una comunicación enviada a Corinto por Atanasio sobre la demostrando que Migne (PG 40,900-924) sólo contiene una
cuestión cristológica. Esta última no parece ser otra cosa que cuarta parte del original. Estaban así las cosas, cuando en 1924
la carta de Atanasio a Epicteto (cf. supra, p . 6 3 s ) ; p o r la fecha Eustratiades y Arkadios publicaron el catálogo de la biblioteca
en que está escrita, no es posible que en el otoño del 359 Se- del monasterio de Vatopedi en el Monte Athos. Daba noticia
rapion estuviera ya muerto. Aun cuando Lietzmann (Apolli- de un manuscrito del siglo XII, desconocido hasta entonces, que
naris p.279) se haya equivocado al señalar el año 370 como contiene, entre una serie de tratados patrísticos, el Contra los
fecha de su composición, hay pruebas suficientes para afirmar maniqueos de Serapion completo. Un año más tarde, R. P . Ca-
que Serapion debió de morir después del año 362. sey obtuvo un facsímil, y las deducciones de Brinkmann resul-
taron ser notablemente exactas. El texto convalida sus conclu-
Estudios: G. BARDY: DTC 14 (1941) 1908; H.DORRIES: PWK Suppl.8 siones y llena, además, la laguna causada por la pérdida de
(1956) 1260-1267; J. OUASTEN, Serapion New Catholic Encvclopedia U una hoja. Finalmente, el año 1931, Casey publicó una nueva
(1967) 105-106; A. HAMANN, Serapion: LThK2 9 (1964) 682-683. edición basada en los códices de Athos y Genova. Era la pri-
mera vez que el opúsculo de Serapion completo se ponía a
SUS ESCRITOS disposición de los estudiosos.
San Jerónimo (De vir. ill. 99) nos dice que Serapion es- Entonces se explicó por qué lo llama San Jerónimo un
cribió un excelente tratado contra los maniqueos (cf. infra, efrregius líber y por qué le dieron a su autor el sobrenombre
do Seholasticus. Hay abundantes pruebas de su erudición retó-
p.396), otro sobre los títulos de los salmos y valiosas cartas
rica, filosófica y teológica. Es verdad que no fue intención de
a diversas personas. La obra sobre los salmos se ha perdido.
Serapion refutar todo el sistema maniqueo, como lo hiciera
En cambio, se ha descubierto recientemente el texto completo Alejandro de Licópolis y, más tarde, San Agustín. Se limita
del escrito contra los maniqueos. a criticar los puntos principales, especialmente la teoría dua-
lista de un primer principio bueno y otro malo, las obje-
ciones contra el Antiguo Testamento y ciertas partes del Nue-
88 Los escritores de Alejandría y Egipto 89
Serapión de Thmuis
vo. Pero demuestra gran habilidad y penetración al probar que guo del uso del Sanctus en la liturgia eucarística. La transi-
estas doctrinas básicas del maniqueísmo son ilógicas e incon- ción del Sanctus a las palabras de la Institución es también
sistentes. típica de la liturgia egipcia más reciente. Pero es todavía más
En cuanto a la doctrina cristológica de Serapion, hay que sorprendente el que, entre las palabras de la Institución que
advertir que, a pesar de sus relaciones amistosas con Atanasio, se pronuncian sobre el pan y las que se pronuncian sobre el
no aplica al Hijo de Dios la expresión nicena homoousios, cáliz, se inserta una oración por la unión de la Iglesia, tomada
sino simplemente homoios (48,20s). El término homoousios de la Didaché (9,4). Es cierto que algunas frases del Prefacio
aparece en 27,6, donde afirma el autor que las criaturas no coinciden al pie de la letra con la liturgia que se conoce con
son de la misma substancia que el Creador (homoousia). Por
el nombre de liturgia de San Marcos. Por otra parte, exami-
25,13-8 y 37,11-3 se deduce que, en el canon de Serapion, el
nándola de cerca, es evidente que la anáfora presenta muchas
Evangelio de San Marcos ocupaba el primer puesto, y el de
San Mateo, el segundo. En l l , l s tenemos una de las más an- particularidades propias. Algunos pasajes reflejan un colorido
tiguas referencias al culto cristiano de las reliquias. Los ca- predominantemente especulativo y teológico, y más específica-
pítulos 29 y 30 tratan de las relaciones entre los demonios y mente «gnóstico», que no proviene de la tradición antigua, sino
el abismo (cf. Le 8,31). Si bien Serapion considera el abismo que representa la contribución propia de Serapion. El autor
del Evangelio como un lugar de castigo y de tortura, su fina- da muestras de una osada independencia, que le lleva a crear
lidad principal es servir de remedio al pecador (30,1-5) ; existe oraciones enteramente nuevas y a revisar las fórmulas cristia-
sólo para sosegarle e iluminarle (30,9). Esta manera de conce- nas antiguas Por esta razón, su canon eucarístico, aunque de
bir el infierno parece estar influenciada por Orígenes. gran valor para la historia de la liturgia, es, con resnecto a la
tradición, sólo un testigo de segunda clase. La misma epiclesis
Edición: R. P. CASEY", Serapion of Thmuis against the Manichees del Logos parece también una contribución propia de Sera-
(HTS 15) (Cambridge [Mass.] 1931). pión. Pedro y Teófilo, patriarcas de Alejandría, atestiguan que
Estudios: A. EBJMÍM.4.N.N, Die Streitschrift des Serapion von Thmuis ni Atanasio ni las liturgias de Alejandría conocieron nunca
zegen die Manicháer: SAB (1894) 479-491; R. P. CASEY, The Text of the semejante invocación pidiendo la venida del Logos sobre el
Anti-Manichaean Writings of Titus of Bostra and Serapion of Thmuis: pan y el cáliz; pero se puede probar que depende de oraciones
HThR 21 (1928) 97-111; A. PETERS, Het traclaat van Serapion van Thmuis
tegen de Manichaeén: SE 2 (1949) 55-94. cucarísticas gnósticas, y de hecho presenta algunas analogías
con ellas.
2. El Eucologio La Carta, acerca del Padre y del Hijo, que en el manus-
crito sigue inmediatamente después de las treinta oraciones
Un manuscrito único, del siglo XI (n.149), del monasterio
del Euchologion, no ¡leva nombre alguno. G. Wobbermin sos-
Laura del Monte Athos, contiene un euchologion o sacramen-
tarlo que se atribuye a Serapion, obispo de Thmuis. Es una tiene que se debe atribuir a Serapion, pero el estilo difiere del
colección de treinta oraciones, de origen ciertamente egipcio, que vemos en el tratado Contra los rñaniqueos y en el Eucho-
que data, en su forma actual, del siglo IV, probablemente an- logion. La doxología con que termina la carta: «AI Dios sabio
tes, más bien que después, del año 350. El nombre de Sera- e invisible, honor y poder, grandeza, magnificencia, ahora v
pión se encuentra en la inscripción de la primera y decimo- siempre; fue, es y será por generaciones v generaciones, por
quinta oración, pero las demás fueron compuestas también por los siglos de los siglos incorruptibles y eternos. Amén», es muy
el mismo autor, como es fácil probar por su terminología v distinta de la doxología estrictamente trinitaria dirigida a Dios
contenido. Dieciocho se relacionan con la liturgia eucarística, por Cristo en el Espíritu Santo, que aparece en términos casi
siete con el bautismo y confirmación, tres con las órdenes, dos idénticos al final de todas las oraciones del sacramentario de
con la bendición del aceite y con los funerales, A las treinta Serapion. El autor de la carta tiene una idea confusa acerca
oraciones sigue en el manuscrito una Carta acerca del Padre de la tercera Persona. Siguiendo a «los santos maestros de la
y del Hijo, de carácter dogmático. Iglesia católica y apostólica», quiere probar que el Hijo es
La oración de ofrenda es una anáfora que consta de Prefa- coeterno con el Padre. Probabilísimamente pertenece a una ge-
cio, que termina en el Sanctus, oblación y narración de la Insti- neración más antigua de adversarios de la herejía arriana.
tución, invocación del Logos, intercesión en favor de los vivos, El manuscrito que contiene el Euchologion de Serapion lo
intercesión en favor de los difuntos, recitación de los Dípticos encontró A. Dimitrijewsky, a quien debemos también la pri-
y oración por los oferentes. mera edición publicada el año 1894. Cuatro años más larde
En esta anáfora merecen destacarse varios puntos aue lla- la volvió a editar G. Wobbermin, que no se había enterado de
man la atención. Tenemos aquí el testimonio seguro más anti- la edición anterior. Han aparecido después otras ediciones prc-
90 Los escritores de Alejandría y Egipto
Dídimo el Ciego 91
p a r a d a s p o r F . E. B r i g h t m a n , con la secuencia correcta de las
oraciones, y p o r F. X. Funk. c a d a en 1 8 8 5 , c o m p r e n d e s o l a m e n t e la m i t a d d e l texto. E n
c a m b i o , la v e r s i ó n s i r í a c a , d e s c u b i e r t a p o r D r a g u e t , d a la c a r t a
Ediciones: A. DIMITRIJEWKY, Ein Euchologium aus dem 4. Jahrhun- c o m p l e t a , q u e p a r e c e a u t é n t i c a . L a s dos v e r s i o n e s se h i c i e r o n
dert, verfasst von Serapion. Bischof von Thnuds (Kiev 1894); G. VCOB- del o r i g i n a l g r i e g o , q u e y a n o existe.
BERMIN, Altchristliche liturgische Stücke aus der Kirche Aegyptens nebst
einem dogmatischen Brief ¿es Bischofs Serapion von Thmuis (TU 18,3b) Ediciones: PG 40,923-942 reproduce las dos cartas que publicó M A I :
(Leipzig 1898); F. E. BRIGHTMAN, The Sacramentary of Serapion o) Classici auctores 5 (Roma 1883) 364-5 y Spicilegium Romanum 4
Thmuis: JThSt 1 (1900) 88-113.247-277; F. X. FUNK, Didascalia e( Con- (Roma 1840) Praef. 45-67; R. DRAGUET, Une lettre de Serapion de
stitutiones Apostolorum II (Paderborn 1905) 158-195 (con traducción la- Thmuis aux diciples d'Antoine (A. D. 356) en versión syriaque et armé-
tina). nienne: Mus 64 (1951) 1-25 da ©1 texto de ambas versiones, traducción
Oraciones eucarísticas: J. QUASTEN. Monumenla eucharistica et litúr- francesa y comentario.
gica vetustissima (FP 7) (Bonn 1935) 48-67.
Traducciones: Alemana: R. STORF: BKV2 5 (1912) 135-157.—JWesa: L o s f r a g m e n t o s siríacos de u n a Homilía sobre la virginidad,
J. WORDSWORTH, Bishop Serapion's Prayer-book. An Egyptian Sacra- u n a Carta a los confesores y un breve fragmento dogmático,
mentary dated probably about A. D.350S transJated from the edition of p u b l i c a d o s p o r P i t r a (Analecta sacra 4 [ P a r í s 1 8 8 3 ] 2 1 4 - 5 ;
G. Wobbermin (SPCK) (Londres 1899; 2.a ed. revisada 1923).—Espa-
ñolas: L. MALDONADO, La plegaria eucarístíca (BAC 273) (Madrid 1967) 4 4 3 - 4 ) son de d u d o s a a u t e n t i c i d a d . Devreesse h a p u b l i c a d o va-
441-443; V. MARTÍN PINDADO y J. M. SÁNCHEZ CARO, La gran oración r i o s f r a g m e n t o s de u n c o m e n t a r i o al Génesis. L a Vida de Juan
eucanstica (Madrid 1968) 185-189.—Francesa: L. BOUYER, Eucharislie Bautista, q u e se c o n s e r v a e n u n a v e r s i ó n á r a b e y se a t r i b u y e
(Tournai 1966) 202-203. a un obispo egipcio l l a m a d o Serapion, no puede ser auténtica.
Estudios: P. DREWS, Über W'obbermins «.Altchristliche liturgische
Stücke aus der Kirche Aegyptens»: ZKG 20 (1900) 291-328.415-441; Ediciones: R. DEVREESSE, Anciens commentateurs grecs de l'Octateu-
A. BAUMSTARK, Die Anaphora von Thmuis und ihre Überarbeiiung durch que: RBibl (1935) 181: la Vida de Juan Bautista fue publicada y tra-
den hl. Serapion: RQ 18 (1904) 123-142; T. SCHERMANN, Aegyptische ducida al inglés por A. MINCANA, Bulletin of the John Rilands Library 11
Abendmahlsliturgien in ihrer Überlieferung dargestellt (StGKA 6,1-2) (1927) 342-349.438-491. reimpresa en Woodbrooke Studies I (Cambridge
(Paderborn 1912) 100-114; L. DUCHESNE, Origines du cuite chrétien 1927) 234-287, cf. 138-145. Traducción alemana: R. Boos: Coetheanum 6
5." ed. (París 1925) 76-81; H. LIETZMANN, Messe und Herrenmahl (1927) 318-320.
(Bonn 1926) 186-197; P. BATIFFOL, L'Eucharislie. Le présence réelle1 et
la transsubstantiation (Études d'hist. et de théologie positive, sér.2) 9. ed.
(París 1930) 311-317; H. LECLERCQ: DAL II (1933) 606-612; B. CAPELLE, UIDIMO EL CIEGO
I'anaphore de Serapion. Essai d'exígese: Mus 49 (1946) 425-443: G.Dix,
The Shape of the Liturgy 4. 5 impr. (Westminster 1949) 162-172; P. E. Ro- D í d i m o , a p e l l i d a d o «el Ciego», destaca e n t r e l o s jefes de
DOPOULOS, The Sacramentary of Serapion: Theologia 28 (Atenas 1957) la escuela c a t e q u é t i c a d e A l e j a n d r í a en el siglo i v . N a c i d o
252-275.420-439.578-591; 29 (1958) 45-54.208-217; P. E. Ronopour.os. Doc- hacia el a ñ o 3 1 3 , p e r d i ó la vista a l a e d a d de c u a t r o a ñ o s ,
trinal Teaching in the «Sacramentary» of Serapion of Thmuis: Greek
Orthodox Theological Review 9 (1963-1964) 201-214; B. BOTTE, L'EUCO- según n o s i n f o r m a P a l a d i o (Hist. Lausiac. 4 ) . L a a l t a estima
loge de Serapion est-il authentique.: OC 48 (1964) 50-56; L. BOUYER, de q u e gozó en v i d a b r o t ó e n p a r t e de l a e s p o n t á n e a a d m i r a -
l.c, 201-207; L. MALDONADO, o.c, 441-5. ción p r o v o c a d a p o r u n h o m b r e q u e , a p e s a r del e n o r m e i m p e -
d i m e n t o d e u n a c e g u e r a q u e le d u r ó t o d a l a v i d a , a l l e g ó u n
3. Cartas a s o m b r o s o t e s o r o de e r u d i c i ó n , y ello sin h a b e r i d o n u n c a a
D e las «valiosas c a r t a s a d i v e r s a s p e r s o n a s » q u e , según S a n la escuela n i h a b e r a p r e n d i d o s i q u i e r a a leer. F u e u n verda-
J e r ó n i m o (De vir. ill. 9 9 ) , e s c r i b i ó S e r a p i o n , sólo a u e d a n u n a s d e r o p r o d i g i o de c o n o c i m i e n t o s e n c i c l o p é d i c o s , p e r o n o fue,
p o c a s . D o s de e l l a s l a s d e s c u b r i ó el c a r d e n a l M a i . L a p r i m e r a bajo n i n g ú n c o n c e p t o , u n a i n t e l i g e n c i a b r i l l a n t e u o r i g i n a l . Se
es u n a b r e v e c a r t a de c o n s u e l o d i r i g i d a al o b i s p o E u d o x i o , q u e m a n t u v o al m a r g e n de l a s c o n t r o v e r s i a s r e l i g i o s a s d e su tiem-
se h a l l a b a e n f e r m o ; la s e g u n d a e s u n a c a r t a , m á s l a r g a , de po, y, sin e m b a r g o , ejerció u n a i n f l u e n c i a r e a l m e n t e fuerte en
a l i e n t o a los m o n j e s de A l e j a n d r í a . E n esta ú l t i m a e m p l e a la el p e n s a m i e n t o t e o l ó g i c o c o n t e m p o r á n e o . A t a n a s i o n o d u d ó en
e x p r e s i ó n « T r i n i d a d c o n s u b s t a n c i a l » (ónooúaios Tpiás). Con t o d o , c o l o c a r l e en u n c a r g o de e x t r e m a d a r e s p o n s a b i l i d a d c o m o jefe
un f r a g m e n t o g r i e g o , p u b l i c a d o p o r el c a r d e n a l P i t r a (Ana- de l a escuela c a t e q u é t i c a de A l e j a n d r í a ( R U F I N O , Hist. eccl. 2 , 7 ) .
leda sacra 2 [ P a r í s 1 8 8 4 ] p r o l e g . XL; Analecta sacra et das- F u e el ú l t i m o d e sus i l u s t r e s m a e s t r o s , p u e s l a f a m o s a e s c u e l a
sica I [ P a r í s 18881 4 7 ) es u n a p r u e b a de q u e en u n t i e m p o se c e r r ó p o c o d e s p u é s d e su m u e r t e . S u s d i s c í p u l o s m á s cono-
existió u n a colección de t r e i n t a y tres c a r t a s . H a y e s p e r a n z a cidos son S a n J e r ó n i m o y R u f i n o . E l p r i m e r o m e n c i o n a repe-
de q u e todavía se llegue a r e c o b r a r a l g u n a s de estas c a r t a s . t i d a s veces a D í d i m o c o m o su magister (Epist. 50,1;84,3;
D r a g u e t , p o r e j e m p l o , h a p u b l i c a d o r e c i e n t e m e n t e u n a q u e Se- Comm. in Osee proph. p r ó l . ; Comm. in epist. ad Ephes. p r ó l . ) ,
r a p i o n d i r i g i ó a u n o s d i s c í p u l o s de S a n A n t o n i o el E r m i t a ñ o ensalza su s a b e r y d a fe de l a influencia q u e ejercía s o b r e l o s
con ocasión de su m u e r t e ( 3 5 6 ) . U n a versión a r m e n i a , p u b l i - teólogos de su t i e m p o , t a n t o o c c i d e n t a l e s c o m o o r i e n t a l e s (Líber
de Spir. Sancto, Praef. a d P a u l i n . ) . E l s e g u n d o le l l a m a <s ro-
92 Los escritores de Alejandría y Egipto
Dídimo el Ciego 93
feta» y «hombre apostólico» (RUFINO, A pal. in Ilier. 2,25).
Pero Dídimo no se granjeó la admiración de sus contemporá-
neos solamente por su saber. Su ascetismo le valió un renom- 1. Sobre la Trinidad
bre igual. Vivió una vida casi eremítica. San Antonio, padre Afortunadamente, entre los escritos que lian llegado hasta
del monaquisino, le visitó varias veces en su celda, y Paladio nosotros se encuentra su obra principal, los tres libros Sobre
le hizo allí cuatro visitas en un período de diez años (Hist, la_ Trinidad (Tót -rrspi TpiáSos Tpía (íipAícc), compuestos entre los
Lausiac. 4 ) . Tenía ochenta y cinco años de edad cuando murió años 381 y 392. Quizá debamos su conservación al hecho de
hacia el año 398. no estar manchados de origenismo. El mismo Jerónimo admite:
«Certe in Trinitate catholicus est» (Lib. II adv. Rufin. 16).
Monografías: I. LEIPOLDT, Didymus der Blinde von Alexandria (TU Efectivamente, está completamente de acuerdo con Atanasio en
29,3) (Leipzig 1905); G: BARDY, Didyme TAveuele (París 1910);
W. J. GAUCHE, Didymus the Blind. an Educalor of the Fourth Century su defensa de la consubstancialidad de las tres divinas Perso-
Diss. (Washington 1934); L. DOUTREM;AU, Fíe et survie de Didyme nas. Rechaza el subordinacionismo de toda clase y, al final,
TAveuele da IV" siécle á nos jours: Les Mardis de Dar El-Salam 46-47 contesta a las objeciones que alegaban los arríanos y macedo-
(1959) 33-92; A. VAN ROEY, Didymos der Blinde: LThK3 3 (1959) 373-374; nianos. El libro primero trata del Hijo; el segundo, del Espíritu
G. BINDER, L. KOENEN, L. LIESENBORCHS, Ein neues Epikurfragment bei
Didymus dem Blinden: Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik 1 Santo, y el tercero resume los anteriores y discute los pasajes
(1967) 33-44. bíblicos más importantes en que los adversarios basaban sus
conclusiones. Aunque el tratado es una prueba de la enorme
1. Sus OBRAS erudición bíblica de su autor, no pasa de ser una vasta colec-
ción de textos escriturísticos, estudiados a veces con verdadera
Su vasta erudición, que asombraba a sus contemporáneos, profundidad, pero tergiversados también en ocasiones.
la vertió en gran número de escritos. Según Paladio, «inter-
pretó el Antiguo y Nuevo Testamento palabra por palabra. Ediciones: PG 39,269-992. Textos selectos: EP 1068-1076.
y tanta atención prestó a Ja doctrina, exponiéndola con suti- Estudios: T. SCHERMAMN, Lateinische Parallelen zu Didymus (De Tri-
leza y seguridad a la vez, que sobrepasó a todos los antiguos nitate 2-14): RQ 16 (1902) 232-242 (en Tertuliano y Ambrosio); A. JAIIN
en conocimientos» ( l . c ) . Esta afirmación coincide exactamente y J. DRASEKE, Zur Schrift über die Trinitat: Zeitschrift f. wissenschaftl.
con lo que nos dice San Jerónimo; éste califica sus obras de Theologie 45 (1902) 410-415, trata de las citas de poetas griegos:
H. R. SMYTHE, The Interpretation of Amos 4,13 in St. Alhanasius and
plura et nobilia, y menciona, además de los comentarios sobre Didymus: JThSt N. S. 1 (1950) 158-168 (De Trinitate 3,31); L. DOUTRE-
gran número de libros bíblicos, tratados como el De Spiritu LEAU. Le De Trinitate est-il Toeuvre de Didyme TAveuele?: RSR 45
Sancto, el De dogmatibus y dos libros Contra Arianos; pero (1957) 514-557; L. BÉRANGER, Étude sur la christoloeie du «De Trinitate»
attribuc a Didyme TAveuele (Lyon 1960) (mecanografiado); ID., llame
añade al terminar su enumeración: «y muchas otras cosas cuya humaine de Jésus dans la christoloeie du «De Trinitate» attribuc á Didy-
relación sería una obra por sí sola» (De vir. ill. 109). me l'Aveuele: RSRUS 36 (1962) 1-47; L. BÉRANGKR, Sur deux énigmes
Desgraciadamente, de su abundante producción sólo que- du «De Trinitate» de Didyme TAveuele: RSR 51 (1963) 255-267:
R. M. GRANT, Greek Literature in the Trealise De Trinitate and Cyril
dan pequeñísimos restos, debido al nublado de sospechas que contra Julianum: JTliSt 15 (1964) 265-279.
cayó sobre el nombre y la fama de Dídimo durante las con-
troversias origenistas. Después de todo, se había atrevido a de- 2. Sobre el Espíritu, Sanio
fender al gran alejandrino y su obra De principiis como entera-
mente ortodoxos. No es de extrañar, pues, que en el siglo vi En su De Trinitate, Dídimo se refiere dos veces (3,16.21 )
y siguientes fuera condenado como partidario de la preexis- a su tratado Sobre el Espíritu Santo (ttEpi TOO ctyíou TTVEÚ^CCTOS
tencia del alma y de la apocatástasís. Los obispos que se re- Aóyos). El original griego se ha perdido, pero nos queda una
unieron en Constantinopla para el quinto concilio ecuménico versión latina, que preparó San Jerónimo entre los años 384
del año 553 anatematizaron, por estas doctrinas, A Orígenes, y 392 a una sugerencia del papa Dámaso (PL 39,1031-1086).
Dídimo y al diácono Evagrio Póntico. Como consecuencia de El año 381, San Ambrosio, para escribir su De Spiritu Sánelo,
esta condenación, se perdieron casi todas las obras de Dídimo. utilizó como fuente el texto griego, hasta el punto de que San
Jerónimo, en la introducción a su traducción latina, le acusa
Ediciones: PG 39,131-1818. Aunque es la única edición general de de plagio; así, pues, Dídimo compuso esta obra antes del
sus obras, resulta muy incompleta. Una investigación concienzuda de las año 381 por lo menos. Recientemente E. Staimer ha sugerido
catenae proporcionará nuevos textos, K. STAAB, Pauluskommentare aus los años 355-358 como tiempo de composición. Es una de las
der eriechischen Kirche (Münster 1933) 1-45, ofrece una edición crítica
de muchos fragmentos exegéticos. mejores monografías escritas sobre este tema en el siglo IV.
La primera parte (c.4-29) prueba que el Espíritu Santo no es
una criatura, sino que es consubstancial con el Padre y el
Mijo; la segunda (c.30-59) trata de los textos escriturísticos
Didimo el Ciego 95
94, Los escritores de Alejandría y Egipto
Eunomium de S a n B a s i l i o (cf. infra, p . 2 3 0 ) . Este m a t e r i a l , aun-
que c o n f i r m a n la d o c t r i n a católica y refutan l a s o b j e c i o n e s de que se le a t r i b u y a desde el s i g l o v, d e c i d i d a m e n t e n o perte-
los p n e u m a t ó m a c o s . P r e s c i n d i e n d o de la t r a d u c c i ó n de las ex- nece a S a n B a s i l i o . P o r o t r a p a r t e , p r e s e n t a u n a serie de r a s g o s
p r e s i o n e s y t é r m i n o s t r i n i t a r i o s , de la q u e n o se p u e d e fiar, la c o m u n e s con el De Trinitate y el De Spiritu Sancto de n u e s t r o
t r a d u c c i ó n de S a n J e r ó n i m o es t a n fiel, q u e r e p r o d u c e a u n las a u t o r , y, lo q u e es m á s i m p o r t a n t e , a u n c u a n d o a p a r e c e s ó l o
citas e q u i v o c a d a s . c o m o u n c o m p e n d i o o u n e x t r a c t o , su texto c o i n c i d e con las
Ediciones: Versión latina: PG 39,1031-1086, PL 23,101-154; una nue- c a t o r c e a l u s i o n e s q u e e n c o n t r a m o s en el De Trinitate. E l ori-
va edición crítica será publicada en breve: G. BAKDY, Didyme, Traite da ginal n o a b r e v i a d o d e b i ó de c o m p o n e r s e el a ñ o 3 9 2 , el m i s m o
Saint-Esprit. Texte, introduction, traduction et notes (SCH). Textos se- en que S a n J e r ó n i m o p u b l i c ó su De viris illustribus. H a y ra-
lectos: EP 1066-7. zones p a r a s u p o n e r q u e , c u a n d o en De Spiritu Sancto 32 h a b l a
Traducciones: Alemana: G. CRONE, Didymus, Uer Heilige Geist. do un Dogmatum volumen c o m o de u n escrito suyo a n t e r i o r ,
erldutert, Steyl, 1939.—Francesa: G. BARDY, l.c.
se refiere a esta o b r a .
Estudios: T. SCHERMANN. Die griechischen Quellen des hl. Ambrosias
in 11. 111 de Spir. S. (Munich 1902) 87-92; E. STOLZ, Didymus, Ambro- Ediciones: PG 29,671-774: J. DRASEKE, Apollinarios von Laodicea
sius, Hieronymus: ThQ 87 (1905) 371-401, con un estudio precioso sobre
el valor de la traducción de Jerónimo; B. ALTANER, Augustinus und (TU 7,3-4) (Leipzig 1892) 205-251.
Didymus der Blinde, Eine quellenkritische Vntersuchung: VC 5 (1951) Estudios: F. X. FUNK, Die zwei letzten Bücher der Schrift Basilius
116-120, prueba que San Agustín conoció el De Spiritu Sancto: A. QUAT- des Gr. gegen Eunomius: Kirchengeschichtliche Abhandlungen und Un-
TRONE, La pneumatologia nel trattato De Spiritu Sancto di Didimo Ales- tersuchungen 2 (Paderborn 1899) 291-329, atribuyó las dos obras a Di-
sandrino: Regnum Dei 8 (1952) 82-88.140-152; 9 (1953) 81-88; E. STAI- dimo. A las objeciones de J. LEIPOLDT, l.c. 26-31, contestó en: Kirchen-
MER, Die Schrift «De Spiritu Sancto» von Didymus dem Blinden von geschichtl. Abh. und Unters. 3 (Paderborn) 311-323; BARDY, l.c. 23-27,
Alexandrien. Eine Vntersuchung zur altchristlichen Literatur- und Dog- opinaba como Funk. Finalmente, J. LEBON, Le Pseudo-Basile (Adv.
m.engeschichte. Diss. theol. (Munich 1960); L. DOUTRELBAU, Le «De Spi- Eunom. IV-V) est bien Didyme d'Alexandrie: Mus 50 (1937) 61-83, pro-
ritu Sancto» de Didyme et ses éditeurs: RSR 51 (1963) 383-406; ID., bó que el autor tiene que ser Didimo; B. PRUCHE, Didyme VAveugle
Étude d'une tradition manuscrite: Le «De Spiritu Sancto» de Didyme: est-il bien Vauteur des livres contre Eunome IV et V attribués a Saint
Kyriakon. Festschrift J. Quasten, vol. I (Münster 1970) 352-389. Basüe de Ccsarée?: SP 10 (TU 107) (Berlín 1970) 151-155.

3. Contra los maniqueos b) Sectarum volumen.


Este t r a t a d o se conserva en g r i e g o y consta de 18 c a p í t u l o s N o se c o n s e r v a n a d a de su t r a t a d o Sectarum volumen, men-
breves. E n su f o r m a a c t u a l , la i n t r o d u c c i ó n se p r e s e n t a m u t i - c i o n a d o en De Spir. Sancto 5 y 2 1 . E n él, D i d i m o e x p l i c a b a ,
l a d a y p r e v a l e c e la i m p r e s i ó n de q u e el texto s o l a m e n t e es u n entre o t r a s cosas, que el E s p í r i t u S a n t o n o recibe s a b i d u r í a ,
e x t r a c t o de u n a o b r a m á s a m p l i a . Con t o d o , p a r e c e a u t é n t i c a ; sino que es s a b i d u r í a .
D i d i m o se e n z a r z a en p o l é m i c a s con los m a n i q u e o s en sus trata-
dos Sobre la Trinidad y Sobre el Espíritu Santo, así c o m o e n c) Defensa de Orígenes.
sus c o m e n t a r i o s a la B i b l i a . A p e n a s h a y n i n g u n a i n d i c a c i ó n S e g ú n S ó c r a t e s (Hist. eccl. 4 , 2 5 ) , D i d i m o dedicó u n a o b r a
de q u e el a u t o r h a y a sido i n f l u e n c i a d o p o r el l i b r o de Sera- a defender y e x p o n e r el De principiis de O r í g e n e s ; p e r o de
p i ó n del m i s m o n o m b r e (cf. supra, p . 8 7 s ) , a u n q u e sí p a r e c e ella n o ha q u e d a d o n a d a . T r a t ó de d e m o s t r a r q u e O r í g e n e s
q u e lo conoce. h a b í a sido m a l i n t e r p r e t a d o p o r gente s i m p l e , i n c a p a z de com-
Ediciones: PG 39, 1085-1110. Selección: EP 1077. p r e n d e r sus ideas. Dice S a n J e r ó n i m o que D i d i m o dio u n a in-
t e r p r e t a c i ó n o r t o d o x a a la d o c t r i n a t r i n i t a r i a de O r í g e n e s , p e r o
Traducción: Española: M. PARRAL, Obras escogidas de Patrología
griega (Barcelona 1916). que a c e p t ó sin t i t u b e a r sus otros e r r o r e s referentes al p e c a d o
de los á n g e l e s , a la p r e e x i s t e n c i a de l a s a l m a s , a la a p o c a -
4. Obras dogmáticas que se han perdido lástasis, etc. (Adv. Rufin. 1.6: 2 , 1 6 ) . El m i s m o J e r ó n i m o nos
informa acerca de o t r o t r a t a d o de t e n d e n c i a o r i g e n i s t a . L o es-
a) De dogmatibus et contra Arianos.
cribió p o r s u g e r e n c i a de R u f i n o , q u i e n p a s ó en E g i p t o los
E n su De Trinitate, D i d i m o se refiere, n o m e n o s de c a t o r c e años 3 7 1 al 3 7 7 , p a r a r e s p o n d e r a la siguiente c u e s t i ó n : « Q u a r e
veces, a otra o b r a suya q u e él l l a m a irpcoTos Aóyos, Tratado pri- m o r i a n t u r infantes, c u m p r o p t e r p e c c a t a c o r p o r a a c c e p e r i n t ? »
mero, y que d u r a n t e m u c h o t i e m p o se creyó q u e se h a b í a per- La e x p l i c a c i ó n de D i d i m o e r a la s i g u i e n t e : « N o n eos m u l t a
d i d o . Sin e m b a r g o , este t r a t a d o , p r o b a b l e m e n t e el m i s m o q u e peccasse et ideo c o r p o r u m c a r c e r e s t a n t u m eis tetigisse sufficere»
los dos l i b r o s De dogmatibus et contra Arianos que m e n c i o n a ( J K R Ó N I M O , Adv. Rufin. 3,28).
S a n J e r ó n i m o (De vir. ill. 1 0 9 ) , p a r e c e que h a y q u e identificar-
d) S a n J u a n D a m a s c e n o m e n c i o n a o t r a s dos o b r a s de Dí-
lo con los l i b r o s IV y v q u e m u c h o s m a n u s c r i t o s y las m á s de
ilimo, Ad philosophum y De incorpóreo; de e l l a s cita u n o s
las ediciones i m p r e s a s a g r e g a n a m a n e r a de a p é n d i c e al Contra
96 Los escritores de Alejandría y Egipto
Dídimo el Ciego 97
pasajes b r e v e s en su Sacra Parallela (PG 9 6 , 2 4 8 . 5 2 4 ) . N a d a
m á s se s a b e de estos escritos. 5. Obras exegélicas
e) A juicio de K. H o l l , fue t a m b i é n D í d i m o q u i e n com-
p u s o el l i b r i t o Adversus Arium et Sabellium, q u e se e n c u e n t r a a) Antiguo Testamento.
e n t r e las o b r a s de G r e g o r i o de N i s a ( P G 4 5 , 1 2 8 1 - 1 3 0 2 ) . E s t a S e g ú n S a n J e r ó n i m o , D í d i m o c o m p u s o c o m e n t a r i o s a los
o p i n i ó n m e r e c i ó el a p o y o de J. L e i p o l d t , p e r o n o el de G. Bar- siguientes l i b r o s del A n t i g u o T e s t a m e n t o : S a l m o s , J o b , I s a í a s ,
dy. Este ú l t i m o m o s t r ó q u e , si b i e n H o l l p r o b ó q u e l a o b r a Oseas y Z a c a r í a s . E x i s t i ó t a m b i é n u n o s o b r e los P r o v e r b i o s ,
no es de G r e g o r i o , n o dejó d e m o s t r a d o q u e lo fuera de D í d i m o . m e n c i o n a d o p o r C a s i o d o r o , Ins. div. litt. 5. N i n g u n o de ellos
se h a c o n s e r v a d o en su i n t e g r i d a d , p e r o h a y en las calenae mu-
Estudios: K. HOLL, Über die Gregor von Nyssa zugeschriebene Schrift chos f r a g m e n t o s . A d e m á s , a l g u n o s de los p a p i r o s d e s c u b i e r t o s
Adv. Arium et Sabellium: ZKG 25 (1904) 380-398: reimpreso: K. HOLL,
Gesammelte Aufsatze II (Tubinga 1928) 298-309; J. LEIPOLDT, l.c., 9; en T u r a de E g i p t o , el a ñ o 1 9 4 1 , c o n t i e n e n f r a g m e n t o s de con-
G. BARDY, l.c, 17s; J. DAMÉLOU, VAdversus Arium et Sabellium de Oré- s i d e r a b l e e x t e n s i ó n de i n t e r p r e t a c i o n e s de D í d i m o s o b r e el Gé-
goire de Nysse et Torigénisme cappadocien: RSR 54 (1966) 61-66. nesis, los S a l m o s , el Eclesiastés y los l i b r o s de J o b y Z a c a r í a s .
j) A. G ü n t h ó r c o n s i d e r a a D í d i m o a u t o r de los siete Diá- Estudios: G. BARDY, Ce nouveau sur Didyme l'Aveugle: Science religieu-
logos pseudo-atanasianos (cf. supra, p . 3 5 ) . N o es el p r i m e r o se. Travanx et recherches (1944) 247-250: H. C. PUECH, Les nouveaux écrits
en p r o p u g n a r esta o p i n i ó n ; la sostuvo t a m b i é n E . Stolz. O t r o s d'Origéne et de Didyme découverts a Toura: RHPR 31 (1951) 293-329;
h a n p e n s a d o en M á x i m o Confesor. T e o d o r e t o de C i r o , A p o l i - L. DOUTRELEAU y J. Au CAGUE, Que savons-nous aujourd'hui des papyrus
de Toura?: RSR 43 (1955) 161-176, ofrece la edición con la traducción
n a r de L a o d i c e a o D i o d o r o de T a r s o . D e s p u é s de e x a m i n a r la francesa, de los extractos del libro III del comentario sobre Zacarías.
exégesis. la t e o l o g í a , e s p e c i a l m e n t e la t e r m i n o l o g í a t r i n i t a r i a , Cf. L. KOENEN: Archiv für Papyrusforschung (1960) 61-105; L. KOENEN
y el estilo de estos d i á l o g o s , G ü n t h o r se h a l l a c o n v e n c i d o de y L. DOUTRELEAU, Invcntaire des papyrus de Toura: RSR 55 (1967) 547-564.
q u e s o l a m e n t e D í d i m o p u d o h a b e r l o s e s c r i t o . Su t e o r í a h a en-
El c o m e n t a r i o a los S a l m o s , de q u e h a b l a S a n J e r ó n i m o
c o n t r a d o la a p r o b a c i ó n de u n o s y la o p o s i c i ó n de o t r o s . B . Diet-
(Do vir. ill. 1 0 9 ; Epist. 1 1 2 , 2 0 ) , debió de ser u n a o b r a m o -
s c h e la a c e p t a ; en c a m b i o , H . R a h n e r t i e n e s e r i a s d u d a s .
n u m e n t a l . El g r a n n ú m e r o de p a s a j e s q u e se c o n s e r v a n n o s
Estudios: E. STOLZ, Didymus, Ambrosius, Hieronymus: ThQ 87 (1905) p e r m i t e o b t e n e r u n a i m p r e s i ó n del m é t o d o a l e g ó r i c o - m í s t i c o
371-401; F. LOOFS, Zwei Makedonische Dialogue: SAB (1914) 526-551; de exégesis, que e m p l e a b a D í d i m o y q u e h a c e de él u n fiel
A. SECOVIA, Contribución al estudio de la tradición manuscrita del
Pseudo-atanasiano «Diálogo l contra un Macedoniano o Pneumatómaco»; s e g u i d o r de O r í g e n e s . A l i g u a l q u e el m a e s t r o a l e j a n d r i n o ,
ATG 1 (1938) 87-107: A. GÜNTHOR, Die sieben pseudoathanasianischen m u e s t r a interés p o r la crítica t e x t u a l y c o m p a r a los distintos
Dialogue, ein Werk Didymus des Blinden von Alexandrien (Roma 1941). m a n u s c r i t o s de los Setenta, así c o m o l o s Héxaplas. P e r o su
Cf. H. RAHNER: ZkTh 65 (1941) l l l s ; B. DIETSCHE, L'héritage litteraire e m p e ñ o en d e t e r m i n a r la l e c t u r a exacta n o le i m p i d e la inter-
de Didyme VAveugle: RSPT 2 (1941-42) 380-414; L. BÉRANCER, Études
sur la christologie du «De Trinitate». Thése Théol. (Lyón 1960) 1-102 p r e t a c i ó n l i b r e m e n t e f i g u r a t i v a . Está c o n v e n c i d o de que el An-
(el alma de Cristo en el diálogo 7). tiguo T e s t a m e n t o contiene p o r d o q u i e r u n i m p o r t a n t e m e n s a j e
cristiano y que t o d o s los s a l m o s a p u n t a n a C r i s t o .
f>) Dietsche a t r i b u y ó t a m b i é n a D í d i m o el t r a t a d o Sobre
Del c o m e n t a r i o a los P r o v e r b i o s sólo q u e d a n u n o s p o c o s
la visión de los serafines, e d i t a d o p o r G. M o r i n en Anécdota
fragmentos. P o r s u g e r e n c i a de C a s i o d o r o ( l . c ) , lo t r a d u j o Epi-
Maredsolana I I I 3,103-122. B. A l t a n e r n o s u s c r i b e esta h i p ó -
l'anio el E s c o l á s t i c o ; p e r o su v e r s i ó n se h a p e r d i d o t o t a l m e n t e .
tesis y s u g i e r e , en c a m b i o , el n o m b r e de T e ó f i l o de A l e j a n d r í a
El c o m e n t a r i o a I s a í a s c o n t a b a n a d a m e n o s q u e dieciocho
(cf.infra, p . 1 1 4 ) .
v o l ú m e n e s , y eso q u e ú n i c a m e n t e t r a t a b a de I s a í a s 4 0 - 6 6 , sec-
Ediciones: Editio princeps: A. M. AMELLI, S. Hieronymi Stridonensis ción que D í d i m o c o n s i d e r a b a c o m o u n l i b r o i n d e p e n d i e n t e ( J E -
presb. tractatus contra Origenem de visione Isaiae (Montecasino 1901); KÚINÍMO, De vir. ill. 1 0 9 ; Pro!, comm. in Is. prophj.
nueva edición: G. MORIN: Anécdota Maredsolana III 3 (1903) 103-122.
Amelli y Morin consideraban como autor a Jerónimo. Textos: Fragmenta in Genesim et Exodum: PG 39,1111-1115; in Re-
Estudios: F. DIEKAMP: Literarische Rundschau für das katholische gum 1.2: PG 39,1115-1120; in Iob: PG 39,1119-1154; in Psalmos:
Deutsehland 27 (1901) 29'3s, fue el primero que sugirió el nombre de PG 39,1155-1616.1617-1622; in Proverbia: PG 39,1621-1646. La colección
Teófilo de Alejandría como su verdadero autor; B. DIETSCHE, Didymus de fragmentos de Migne no es, en modo alguno, completa; más fragmen-
von Alexandrien ais Verfasser der Schrift über die Seraphenvision. Un-_ los, cf.: M. FAULHABER, Hohelied-, Proverbien- und Predigerkatenen (Vie-
tersuchugen zur Urheberschaft des sogenannten Anecdoton von Amelli na 1902)^ 168; J. LEIPOLDT, l.c, 17-21 y 148; G. BARDY, Didyme VAveu-
(Friburgo i. B. 1942); B. ALTANER, Wer ist der Verfasser des Tractatus gle (París 1910) 44-48; R. DEVREESSE, Chaines exégétiques grecques:
in lsaiam 6,1-7?: ThR 42 (1943) 147-151; L. CHAVOUTIER, Un Libellus 1)15 Suppl. 1 (1928) 1125, etc.; ID., Anciens commentateurs grecs de
pseudo-ambrosien sur le Saint-Esprit: SE 11 (1960) 176; ID., Querelle l'Octateuque: RBibl (1935) 181-6: Fragmenta in Genesim et Exodum;
Origeniste et controverses trinitaires a propos du tractatus Contra Orige- II. C. PUECH, l.c. De los papiros descubiertos en Tura se han publicado
nem De visione Isaiae: VC 14 (1960) 9-14 (Teófilo parece ser el autor). Imsta el momento los siguientes: Comentario al Eclesiastés: L. KOENEN,
(I. BINDER y L. LIESENBORGHS, Didymus der Blinde, Kommentar zum
Patrología 2 é
98 Los escritores de Alejandría y Egipto
Didimo el Ciego 99
Eclesiasles. Lage l des Tura-Papyrus, hrsg. u. übers. (Colonia 1965);
L. LIESENBORGHS, Didymos der Blinde, Kommentar zum Ecclesiastes, Lage lliobkommenlar des Didymos: Zeitschrift für Papyrologie und Epigra-
22 und 23 des Tura-Papyrus, hrsg. u. übers. (Colonia 1965); J. KRAMER phik 6 (1968) 191; M. GRONEWALD, épSoufjvTa (üid. Caec, In Ps. p. 107,
y L. KOENEN, Didymos der Blinde, Kommentar zum Ecclesiastes (Tura- 18-22): ibidem 3-4; L. DOUTRELEAU, Deux pages de Fin Zachariam de
Papyrus) Teil 3 : Kommentar zu Eccl. Kap. 5 und 6, hrgs., über. u. erl. Didyme TAveugle restituées par la lamiere ultraviolette: REG 83 (1970)
(Papyrologische Texte und Abhandlungen, 13) (Bonn 1970); G. BINDER 90-93 (SCH 85, 802-805); S. BROCK. Didymus der Blind on Bardaisan:
y L. LIESENBORGHS, Didymos der Blinde, Kommentar zum Ecclesiastes JThSt 22 Q971) 530-531.
(Tura-Papyrus), Teil 6 : Kommentar zu Eccl. Kap. 11-12 (Papyrologische
Texte und Abhandlungen, 9) (Bonn 1969; cí. también M. PAPATHOMO-
POULOS, Didimo ti Cieco, Frammento del commentario del.TEcclesiate: b) Nuevo Testamento.
Papiri della Universita degli studi di Milano (P. Mil. Vogliano), vol. IV N u e s t r o a u t o r c o m p u s o c o m e n t a r i o s a l o s siguientes escri-
(Milán 1967). Comentario al libro de los Salmos: A. KIEHL, Die Psal-
menkommentar von Tura. Quaternio IX, hrsg., übers. u. erl. (Papyrologica tos del N u e v o T e s t a m e n t o : al E v a n g e l i o d e S a n M a t e o , a l de
Coloniensia Theol., 1) (Colonia-Opladen 1964): L. DOUTRELEAU, A. GE- J u a n , a l o s H e c h o s d e l o s A p ó s t o l e s , a la I y I I a los C o r i n t i o s ,
SCHÉ y M. GRONEWALD, Didymos der Blinde, Psalmenkommentar (Tura- a l o s C a l a t a s y a l o s Efesios. S a n J e r ó n i m o utilizó la o b r a
Papyrus), Teil 1: Kommentar zu Psalm 20-21, hrsg. u. übers. (Papyro- s o b r e S a n M a t e o p a r a su p r o p i a i n t e r p r e t a c i ó n del m i s m o
logische Texte und Abhandlungen, 7) (Bonn 1969); M. GRONEWALD, Di-
dymos der Blinde, Psalmenkommentar (Tura-Papyrus), Teil 2: Kom- evangelista (De vir. ill. 1 0 9 ; Comm. in evang. Matth. p r ó l . ) .
mentar zu Psalm 22-26, 10. hrsg. u. übers. (Pap. Tex. u. Abh., 4) (Bonn N a d a m á s se s a b e de e l l a . Se h a n s a l v a d o u n o s p o c o s frag-
1968); M. GRONEWALD y A. GASCHÉ, Didymos der Blinde, Psalmenkom- m e n t o s del c o m e n t a r i o a l c u a r t o E v a n g e l i o ( P C 3 9 , 1 6 4 5 - 1 6 5 4 )
mentar (Tura-Papyrus), Teil 3: Kommentar zu Psalm 29-34, hrsg. u. übers.
(Pap. Tex. u. Abh., 8) (Bonn 1969); M. GRONEWALD, Didymos der Blind, Textos: J. REUSS, Johannes-Kommentare aus der griechischen Kirche
Psalmenkommentar (Tura-Papyrus), Teil 4: Kommentar zu Psalm 35-39, (TU 89) (Berlín 1966) 187.
hrsg. u. übers. (Pap. Tex. u. Abh., 6) (Bonn 1969); M. GRONEWALD, Di-
dymos der Blinde, Psalmenkommentar (Tura-Papyrus), Teil 5: Kommen-
tar zu Psalm 40-44, hrsg., übers. u. erl. (Pap. Tex. u. Abh., 12) (Bonn Se e n c u e n t r a n citas d e D i d i m o s o b r e l o s H e c h o s de l o s
1970). Comentario al libro de Job: A. HEINRICHS, Didymos der Blinde, Apóstoles en l a s catenae y en l a exégesis d e T e o f i l a c t o del mis-
Kommentar zu Hiob (Tura-Papyrus), Teil 1: Kommentar zu Hiob Kap. 1-4. mo l i b r o . L a e d i c i ó n d e M i g n e está lejos de ser c o m p l e t a
Teil 2: Kap. 5, 1 — 6, 29, hrsg., übers, u. erl. (Pap. Text. u. Abh, 1-2) (PG 3 9 , 1 6 5 3 - 1 6 7 8 ) . J. A. C r a m e r d a t r e i n t a n u e v o s fragmen-
(Bonn 1969); U. HAGEDORN, Didymos der Blinde, Kommentar zu Hiob
(Tura-Papyrus), Teil 3 : Kommentar zu Hiob Kap. 7, 20c-ll, hrsg., übers. tos (Catenae Graecorum patrum in Novum T estamenlum | Ox-
n. erl. (Pap. Tex. u. Abh., 3) (Bonn 1968). Comentario a Zacarías: ford 1 8 8 4 ] t . 3 , 2 1 . 9 0 . 1 8 7 - 4 1 3 ) . A j u z g a r p o r e l n ú m e r o d e los
L. DOUTRELEAU, Didyme VAveugle, Sur Zacharie, texte inédit d'aprés un pasajes citados, el o r i g i n a l d e b i ó d e t e n e r u n a n o t a b l e ex-
papyrus de Toura. Introd., texte critique, trad. et notes, 3 vols. (SCH 83, lensión.
84 y 85) (París 1962). Otros textos de Didimo: M. BOCAERT, Fragment
inédit de Didyme TAveugle en traduction latine ancienne: RB 73 (1963) D e su c o m e n t a r i o a l a I a l o s C o r i n t i o s q u e d a b a m u y poco
9-16 (sermón de Epifanía en el Codex Vindob. 1616); P. PHOTIADES, (un p a s a j e en la Ep. 119,5 d e S a n J e r ó n i m o ) , h a s t a que K . S t a a b
Notes sur un commentaire paléochrétien: ND 12 (1962) 49-53; ID., Notes p u b l i c ó 3 8 f r a g m e n t o s d e esta o b r a , q u e e n c o n t r ó en el Codex
sur un commentaire paléochrétien: Oikoumene. Studi paleocristiani in
onore del Concilio ecuménico Vaticano II (Catania 1964) 55-59 (comen- Alhous Pantokrat. 2 8 , q u e r e c o m p o n e n la m a y o r p a r t e de l a s
tario sobre los salmos en Pap. Bodmer). notas d e D i d i m o a l o s c a p í t u l o s 15 y 16 de la l a los C o r i n t i o s .
El m i s m o m a n u s c r i t o y el Cod. Val. 162 c o n t i e n e n v a r i o s frag-
Estudios:- L. MARIÉS, Un commentaire de Didyme publié sous le nom
de Diodore: RSR 5 (1914) 73-78.246-251, trata de los escolios sobre los mentos de su c o m e n t a r i o a la I I a l o s C o r i n t i o s .
Salmos que el card. Mai atribuyó a Diodoro de Tarso, pero que perte-
necen evidentemente a Didimo; A. GESCHÉ, L'áme humaine de Jésus dans Edición: K. STAAB, Pauluskommentare aus der griechischen Kirche
la christologie du IV" siécle. Le témoignage du commentaire sur les aus Katenenhandschriften gesammelt (Münster 1933) 6-14 Fragmentos
Psaumes découvert á Toura: RHE 54 (1959) 385-425; ID., La christologie sobre 1 Corintios, 14-44 Fragmentos sobre 2 Corintios. PG 39,1677-1732
du «Commentaire sur les Psaumes» découvert á Toura (diss.) (Gembloux es incompleto y se funda solamente en el Cod. Vat. 762. Staab (p.1-6)
1962); R. MERKELBACH, Konjekturen und Erlauterungen zum Psalmen- publica un largo fragmento sobre el c.7 de la Epístola a los Romanos,
kommentar des Didymos: VC 20 (1966) 214-226; D. HAGEDORN y R. MER- que no pertenece a un comentario, sino que probablemente es de su tra-
KELBACH, Ein neues Fragment aus Porphyrios «Gegen die Christen»: ib¡- lado Contra los maniqueos.
dem 86-90 (en el comentario al libro de Job); R. S. CRAIG, Man, Incarna-
tion and Trinity in the Commentary on Zechariah of Didymus the Blind Su c o m e n t a r i o a la e p í s t o l a a l o s G á l a t a s , escrito antes
of Alexandria (diss.) (Harvard 1966); G. BINDER y L. LIESENBORGHS, Eine «leí 387, sirvió de fuente a J e r ó n i m o p a r a el suyo (Ep. 1 1 2 , 4 ;
Zuweisung der Sentenz OÚK Éa-nv ávn*áy£iv aus Prodikos von Keos:
Museum Helveticum 23 (1966) 37-43 (en el comentario al Eclesiastés); Comm. in Epist. ad Gal. p r ó l . ) . Este m i s m o utilizó b á s t a n l e ,
S. C. REYNOLDS, Man, Incarnation and Trinity in the Commentary on en su i n t e r p r e t a c i ó n d e la e p í s t o l a a l o s Efesios, el b r e v e co-
Zechariah of Didymus the Blind of Alexandria (diss.) (Harvard 1966); m e n t a r i o q u e hizo D i d i m o a d i c h a e p í s t o l a ( J E R Ó N I M O , Adv-
G. BINDER, L. KOENEN y L. LIESENBORGHS, Ein neues Epikurfragment bei />'///. 1,16.21 : Comm. in Epist. ad Ephes., p r ó l . ) . D e estas o b r a s
Didymos dem Blinden: Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik 9
(1967) 33-44 (en el comentario al Eclesiastés); R. MERKELBACH. Zum no q u e d a n a d a .
C a s i o d o r o m e n c i o n a u n a Expositio seplem eaiionicarum
(i.c. calho/icarumj epistolarum d e D i d i m o q u e t r a d u j o al latín
100 Los escritores de Alejandría y Egiplt? Dídimo el Ciego 101

Epifanio el Escolástico (Inst. div. lili. 8 ) . Esta versión ha lle- y Sabelio, que es anterior al año 358 fcf. supra, p.96). De la
gado hasta nosotros (PG 39,1749-1818), mientras que el origi- existencia de una sola substancia en la Trinidad deduce Dídimo
nal sólo se conserva en un reducido número de fragmentos que no puede haber más que una sola operación de las tres
(PG L e ; CRAMER, l.c, 8,2.30.52.63.22.65). Se ha discutido mu- divinas Personas:
cho sobre la autenticidad de este comentario. E. Klostermann Está probado que hay en todo una sola e idéntica ope-
ha llamado la atención sobre el hecho de que algunos pasajes ración del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Ahora
de la traducción latina aparecen, en la edición de Cramer de bien, donde no hay más que una operación, hay también
los fragmentos griegos, bajo el nombre de Orígenes, Juan Cri- una sola substancia, porque los que son óuooúmoc con la
sóstomo y Severo de Antioquía. Parecía, pues, que la obra que misma substancia tienen igualmente las mismas operacio-
Casiodoro y Epifanio el Escolástico creyeron ser de Dídimo, nes (De Spir. Sancto 17).
era en realidad una catena, compilada, no antes del siglo vi, En otras ocasiones, de la unidad de operación arguye en
de tratados exegéticos griegos de diferentes autores. Sin em- favor de la unidad de naturaleza:
bargo, después de la concienzuda investigación de K. Staab.. Puesto que estas hipóstasis tienen derecho al mismo
han quedado pocas dudas sobre la paternidad de Dídimo. honor y realizan la misma operación, tienen también la
misma naturaleza, y no se diferencian entre sí en divini-
Ediciones: PG 39,1749-1818: nueva edición crítica: F. ZOEPFL, Didy-
mi Alex. in epístolas canónicas brevis enarratio (NTA 4,1) (Münster 1913). dad ni en poder: sólo ellas pueden subsistir, colocarse
Estudios: E. KLOSTERMANN, líber des Didymus von Alexandrien In en el mismo grado y ser identificadas en todas partes
epístolas canónicas enarratio (TU 28,2) (Leipzig 1905); K. STAAB, Die con Aquel que es Uno (De Trin. 2,6,4).
griechischen Katenenkommentare zu den katholischen Brielen: Bibl (1924) Hablando de la divina Providencia, afirma que toman parte
314-318. en ella el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo a causa de su
unidad de substancia: «Los que toman parte en el mismo go-
II. LA TEOLOGÍA DE DÍDIMO bierno, tienen la misma gloria y la misma esencia» (ibid., 2,
8,4). Esta absoluta unidad de naturaleza, voluntad y opera-
Para el historiador de la teología, los escritos de Dídimo ción trasciende, naturalmente, la capacidad de la inteligencia
presentan notable interés. Es verdad que no dan la impresión humana: «Es imposible comprender esto, cómo la Trinidad
de un trabajo original ni de una obra de proporciones monu- tiene una sola voluntad, y habla y concede favores de forma
mentales, sino más bien de un rico mosaico, en el que admi- que esta acción de hablar y conceder favores es común a todas
ramos gran variedad de colorido. A pesar de ello, son impor- las Personas» (ibid., 2,5,1). En el libro De Spiritu Sancto saca
tantes para el desarrollo de las doctrinas trinitaria y cristoló- las mismas conclusiones:
gica. Hallándose como se halla entre Atanasio y los grandes
Padres Capadocios, es testigo de una de las épocas de transi- El que se pone en comunicación con el Espíritu Santo
ción más interesantes de la historia del pensamiento. Además, comunica, sin más, con el Padre y el Hijo. Y el que tiene
sus tratados son el fruto de sus lecciones en la escuela cate- la caridad del Padre, la tiene por el Hijo, comunicada
quética de Alejandría. Muestran la influencia de sus predece- por el Espíritu Santo. A su vez, el que participa de la
sores, tanto de Orígenes como de Atanasio; pero, al mismo gracia de Jesucristo, tiene esa misma gracia recibida del
tiempo, al mejorar la enseñanza tradicional alejandrina, ponen Padre a través del Espíritu Santo. Porque está probado
los cimientos de la cristología de Cirilo de Alejandría. que no hay en todo más que una sola e idéntica operación
del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (17).
Estudios: Cf. las monografías, supra, p.92; W. BRIGHT: DCB 1,827-9; Al final de la segunda epístola que Pablo escribió a
M. PELLEGRINO: EC 4,1567s. G. BARDY: DSp fasc.20-21.668-671. ID., Post los Corintios dice: «La gracia de nuestro Señor Jesu-
apostólos ecclesiarum magister: RML 6 (1950) 313-316 (título dado por cristo y la caridad de Dios y la comunicación del Espí-
Dídimo a Orígenes); T. BAROSSE, The Unitv of the Two Charities in ritu Santo sean en todos vosotros» (2 Cor 13,13). De es-
Greek Patristic Exéresis: TS 15 (1%4) 355-388; W. C. LINSS, The Four
Cospel Text of Didymus the Blind. Diss. Boston Univ. (1955). tas palabras se demuestra la existencia de una única ope-
ración en la Trinidad, ya que quien recibe la gracia de
1. Trinidad Cristo la tiene tanto por administración del Padre como
Dídimo es, ante todo, el teólogo de la Trinidad. Su doctri- por donación del Espíritu Santo. Esta gracia, en efecto,
na en este punto encontró su mejor expresión en el mote nía la dan Dios Padre y Jesucristo, según aquellas palabras:
oúaía, TpeTs ü-n-oo-Táaeis, que usa una v otra vez en sus controver- «Sea con vosotros la gracia y la paz de Dios Padre y de
sias. Esta fórmula, que no se encuentra en las obras de San nuestro Señor Jesucristo», sin que el Padre nos dé una
Atanasio, aparece por vez primera en el Discurso contra Arrio gracia y el Salvador otra. Porque San Pablo describe
102 Los escritores de Alejandría y Egi¡>lo
Dídimo ti Ciego 103
esta gracia como dada por el Padre y por nuestro Señor
Jesucristo y completada por la comunicación del Espí- que procede del Padre sea un ser (áAAov), y e l que se hizo
ritu Santo (16). carne y fue crucificado sea otro ser distinto (KCXÍ SAAov)» (De
Cuando uno reciba la gracia del Espíritu Santo, la ten- Trin. 3,6; De Spir. S. 52).
drá corno don recibido del Padre y de nuestro Señor Je- Estudios: L. RKRANGER, L'áme humaine de Jesús dans la christoloeie
sucristo. Por consiguiente, de esta única gracia que viene du De Trinitate attribuc a Didyme l'Aveugle: RSR 36 (1962) 1-47
del Padre y del Hijo y se completa con la operación del C. MOEU.HR, Une contribution importante á la christoloeie: Collectane?.
Espíritu Santo, se prueba la Trinidad de una sola subs- Mechlinierisia 47 (1962) 611-615; A. GESCHÉ, La christologie du Com
mentaire sur les Psaumes dccouvert á Toura (diss.) (Gembloux 1962).
tancia (10).
3. El Espíritu Santo
2. Cristología
Para Dídimo, lo mismo que para Atanasio, la doctrina del
La cristología de Dídimo tiene un valor excepcional para Espíritu Santo está estrechísimamente relacionada con la del
la historia que precedió a las controversias cristológicas. Se Hijo. En la controversia arriana, la herejía sobre éste dio ori-
aparta de la tendencia soteriológica que caracteriza a Atana- gen a la herejía sobre aquél. Por esta razón, Dídimo no se
sio. Por otra parte, es mucho más claro que éste en la cuestión contentó con dedicar al Espíritu Santo el libro II de su De Tri-
del alma humana de Cristo. En De Trinitate refuta abierta- nitate, sino que escribió un tratado especial De Spirilu Sánelo.
mente la doctrina arriana de que Jesús no tuviera alma huma- hasta el punto de conocérsele con el nombre de «el teólogo del
na en absoluto. Quizá podemos descubrir aquí la influencia Espíritu Santo»; el concilio de Florencia le alabó por sus múl-
de Orígenes, que había enseñado ya que el alma humana ha- tiples y explícitos testimonios en favor de la procesión del
bía servido de intermediaria al Logos para unirse al cuerpo Espíritu Santo, tanto del Padre como del Hijo.
(cf. vol.l p.391). Dídimo declara sin titubear que ningún cuer- Contra la afirmación arriana de que el Espíritu Santo es
po humano privado de alma puede comer y dormir, y que una criatura, proclama repetidas veces que es increado como
esto tampoco puede hacerlo la divinidad del Logos. Como nos el Hijo. Comparando el bautismo de Cristo con el bautismo
consta que Jesús hizo ambas cosas, hay que suponer un alma de los catecúmenos, hace esta observación :
humana (De Trin. 3,2,27; 3,21). Recalca la unión entre el En el bautismo, la criatura es ungida con óleo creado
Logos y el alma humana, diciendo que esta unión es eterna y santificado. El Salvador, por ser Dios, fue ungido por
e indisoluble (In psalm. 1284C; 1465C). Por ser Jesús per- el Espíritu santísimo e increado como El. por encima
fecto hombre (ávSpco-rros TÉAEIO?), se sigue que está sometido—a de sus compañeros, es decir, de nosotros. Si el Espíritu
excepción del pecado—a todas nuestras enfermedades, debili- Santo fuera una criatura, el que es increado no hubiera
dades y necesidades. Ha cargado con todas las consecuencias sido ungido por El (De Trin. 2,23).
de la encarnación (De Trin. 3,21). Aun cuando su humanidad La tercera persona de la Trinidad no es una criatura, sino
haya quedado santificada por su unión con el Logos, sin em- Dios, igual al P a d r e :
bargo ha conservado su pasibilidad. Se demostró que el Espíritu Santo no sólo es Dios,
sino igual v semejante al Padre y al Hijo, porque al
A diferencia de Atanasio, que concibe la resurrección como
igual que ellos v de una manera parecida tiene al hom-
la reunión del Logos con su cuerpo, Dídimo declara, más co-
bre como templo y porque el que es morada del Padre
rrectamente, que mientras su cuerpo yacía en el sepulcro, su tiene también al Hijo y al Espíritu de Dios inorando
alma humana estuvo durante tres días y tres noches en el Hades, dentro de sí, así también el que ha sido considerado dig-
para unirse a su cuerpo en la resurrección (In psalm. 1233 no de que moren en él el Hijo o el Espíritu Santo, tiene
ABC). Lógicamente, Dídimo concluye con énfasis (De Trin. también absolutamente al Padre (De Trin. 2,10).
3,6; 3,21; 3,13) que en Cristo no hubo fusión de la divinidad Para explicar cómo el Espíritu Santo procede del Padre
con la humanidad para constituir una tercera naturaleza, sino V del Hijo, Dídimo en su tratado De Trinitate no hace más
que estos dos elementos se unieron sin cambio (cn-pé-rn-cos) y s in que afirmar que el Espíritu Santo «procede del Padre y per-
fusión (ám/yxÚTcos), Reconoce, pues, en Cristo dos naturalezas manece divinamente en el Hijo» (1,31). Sin embargo, dice
y dos voluntades, una divina y otra humana (ibid., 3,12). Aun que el Espíritu Santo es la imagen del Hijo, de la misma
cuando no usa todavía la fórmula Súo <púo-Eis, su impostación manera que el Hijo es la imagen del Padre (2,5) y que es
del problema representa un decidido avance en la doctrina el Espíritu del Hijo, del Logos, del Salvador (1,18; 2,6; 3,1).
cristológica. El distinguir dos naturalezas en Cristo no le im- Así como el Hijo es homoousios con el Padre, así también el
pide afirmar la unidad personal: «No creemos que el Hijo l'.spíritu Santo es consubstancial con el Padre y el Hijo (1,27;
104 Los escritores de Alejandría y Egipto

1,19). Si la traducción latina de San Jerónimo es fiel al ori- Dídimo el Ciego 105
«inal, Dídimo da un paso adelante en el De Spiritu Sánelo y 4. La Iglesia
formula claramente la doctrina de la procesión del Espíritu
Santo del Padre y del Hijo: El que, en la Iglesia fundada por Cristo, distribuye ía.-^
Non loquetur [Spiritus Sanctus] a semetipso: hoc est distintas gracias, es el mismo Espíritu Santo :
non sine me, et sine meo et Patris arbitrio, quia inse- Fundó su Iglesia sobre los ríos, haciéndola, por de-
parabilis a mea et Patris est volúntate, quia non ex se creto divino, capaz de recibir el Espíritu Santo, de quien
est sed ex Patre et me est, hoc enim ipsum quod subsis- fluyen, como de un manantial, las variadas gracias, que
tit et loquitur a Patre et me illi est (34). son otros tantos ríos de agua viva (In Ps. 23,2).
Spiritus quoque Sanctus qui est Spiritus veritatis, Spi- Es también por el mismo Espíritu por quien la Iglesia
ritusque sapientiae, non potest, Filio loquente, audire se convierte en madre de todos aquellos hijos a quienes ha
quae nescit, cum hoc ipsum sit quod profertur a Filio, engendrado en su seno virginal y da a luz en la fuente bau-
id est procedens a veritate, consolator manans de con- tismal :
solatore, Deus de Deo, Spiritus veritatis procedens (36). La piscina (bautismal) de la Trinidad es taller para
Ñeque enim quid aliud est Filius exceptis his quae ei la salvación de todos los hombres fieles. Libra de la
dantur a Patre, ñeque alia substantia est Spiritus Sancti picadura de la serpiente a todos los que se lavan en ella
praeter id quod datur ei a Filio (37). y, permaneciendo virgen, se hace madre de todos por
Siguiendo las líneas tradicionales de la teología griega, el Espíritu Santo (De Trin. 2,13).
Dídimo considera la obra de la santificación del alma como Así, pues, es en Alejandría, con Dídimo el Ciego, donde,
algo que pertenece, de una manera particular al Espíritu San- al parecer, por primera vez, encontramos descrita la fuente
to. Está convencido de que es el Espíritu Santo el que nos misma bautismal como la madre siempre virgen de los bau-
renueva en el bautismo. El es la plenitud, la culminación de tizados, fecundada por el Espíritu Santo. Es muy lógico que
todos los dones de Dios al hombre. En la Trinidad, El es el en otra ocasión llamara a la Iglesia no sólo esposa de Cristo
don mutuo del Padre y del Hijo. Es el primer Don, poroue (De Trin. 2,6,23; In Ps. 1369AB; 1372A; 1465C), sino tam-
es Amor, y el amor es la razón de todos los demás dones. De bién nuestra Madre (In Prov. 1624C), probablemente siguien-
ahí que todos los demás dones estén recapitulados en El. do una idea de su maestro Orígenes. Sin embargo, es aún
«En la substancia del Espíritu Santo se entiende la plenitud más pronunciada su doctrina de la Iglesia como Cuerpo mís-
de todos los dones» (De Spir. S. 28) : tico de Cristo (In Ps. 1281C) ; en este punto es mucho más
Nadie puede adquirir la gracia de Dios si rio tiene claro que San Atanasio.
al Espíritu Santo, en quien está probado que consisten
lodos los dones de Dios (ibid., 9 ) . 5. Pecado original y bautismo
De ahí resulta que el Espíritu Santo es la plenitud Para Dídimo, la caída de los primeros padres es el pe-
de todos los dones de Dios y que nada de lo que co- cado antiguo (TrccAcuá á^apTÍa) del que nos purificó Jesús en
munica Dios se da sin El, porque todos los beneficios su bautismo del Jordán (De Trin. 2,12). Lo han heredado
que se reciben por gracia de los dones de Dios manan por transmisión (Kcn-ct SiccSoxriv), por la cópula sexual de sus
de este manantial (ibid., 4 ) . padres, todos los hijos de Adán. Ésta es la razón por la cual
Jesús, nacido de una Virgen, no ha quedado manchado con
Estudios: T. SCHERMAMN, Die Gottheit des Heligen Geistes nach den
griechischen Vatern des vierten Jahrhunderts (Friburgo i. B. 1901) él (Contra Man. 8 ) .
189-223;_ E. L. HESTON, The Spirítual Life and the Role of the Holy Ghost Hablando de los efectos del bautismo, menciona ambos
in the Sanctification of the Soul as Descrihed in the Works of Uidymus aspectos, el negativo y el positivo, la destrucción del pecado
of Alexandria (Notre Dame [Indiana] 1938); P. GALTIER, Le Saint original con todas sus consecuencias y de las culpas persona-
Esprit en nous d'aprés les Peres grecs (Roma 1946) 206-216; Á. QUAT-
TRONE, La pneumatologia nel trattato «De Spiritu Sancto» di Didimo les, y la adopción como hijos de Dios:
Alessandrino: Regnum Dei 8 (1952) 82-8.140-152; 9 (1953) 81-8; E. STAI- En el bautismo nos renueva el Espíritu Santo en cuan-
MER, Die Schrift «De Spiritu Sancto» von Didymus dem Blinden von to Dios, en unión con el Padre y el Hijo, y nos saca
ilexandrien (Munich 1960) 39-116; J. L. MAIER, Les missions divines
selon S. Augustin (Friburgo-Suiza 1960) 44-9. del estado de deformidad y nos vuelve a nuestra prístina
belleza y nos llena de su gracia, para que no haya en
nosotros en adelante lugar para nada que sea indigno de
nuestro amor. Nos libra del pecado y de la muerte; y
de terrenos que éramos, es decir, de tierra y ceniza, nos
hace hombres espirituales, partícipes de la gloria divina,
106 Los escritores de Alejandría y Egipto D'taimo el Ciego 107

hijos y herederos de Dios y Padre, conformes a la


imagen del Hijo, coherederos y hermanos suyos, con de- 6. La Madre de Dios
recho a ser glorificados y a reinar con El. Nos devuelve Dídimo llama a María, preferentemente, «la Madre de Dios»
el cielo a cambio de la tierra y nos regala generosamen- (SEOTÓKOS), título que tuvo su origen en Alejandría (cf. vol.l
te el paraíso, y nos otorga más honor que a los ángeles. p.392-3). Proclama su virginidad in partu y post parlum, y se
Y en las divinas aguas de la piscina (bautismal) apaga dirige a ella como a «la siempre virgen (óerrrapSévos), expre-
el fuego inextinguible del infierno (De Trin. 2,12). sión empleada ya por Atanasio (Contra Árlanos 2,70).
Cuando nos sumergimos en la piscina (bautismal),
por beneplácito de Dios Padre y por la gracia de su 7. Antropología
Santo Espíritu, nos desnudamos de nuestros pecados,
despojándonos del hombre viejo, y somos regenerados La influencia de Orígenes puede verse en la doctrina del
y sellados por su poder real. Cuando salimos fuera (de alma humana. Si bien en unos pocos pasajes parece querer
la piscina), revestimos a Cristo Salvador, como una decir que el hombre se compone de cuerpo y alma solamente
vestidura incorruptible, igual al Espíritu Santo, que nos (De Spir. S. 54; In Ps. 1520BC), se ve por otros lugares que,
regeneró y marcó con su sello. Porque, como dice la siguiendo a Orígenes y a Platón, Dídimo creía en tres princi-
Escritura, cuantos en Cristo habéis sido bautizados, os pios e introducía una distinción real entre el alma racional
habéis vestido de Cristo (Gal 3,27). Recibimos la imagen (voüs), el alma humana O+^X1!) V el cuerpo (<p*Jais) (De Spir S.
y semejanza de Dios, de que hablan las Escrituras y que 54,55.59; De Trin. 1,9; 1,15; 3,31).
recibimos por la insuflación divina; la habíamos per- Sigue también a Orígenes en sus ideas sobre el origen del
dido por el pecado y nos encontramos de nuevo como alma. Está convencido de que el alma ha sido creada, pero
éramos cuando fuimos creados en la primera criatu- comparte el error de su predecesor de que el alma existió an-
ra : libres de pecado y dueños de nosotros mismos (De tes que el cuerpo y que fue encerrada en él en castigo de pe-
Trin. 2,12). cados que cometiera anteriormente (Enarr. in Epist. Petr.l 1;
El bautismo es absolutamente necesario para la salvación. De Trin. 3,1). Esta misma creencia en la preexistencia forma
No lo puede suplir ni siquiera la perfección de una vida sin la base del tratado que dirigió a Rufino (cf. supra, p.95) sobre
pecado: «Ninguno que no haya sido regenerado por el Espí- la muerte prematura de los niños.
ritu de Dios y marcado con el sello de la santificación y trans-
formado en templo suyo, ha conseguido los dones celestiales, 8. Escalología
aun cuando sea hallado sin tacha en el resto de su vida» (De
Según Jerónimo (Adv. Ruf. 1,6), Dídimo llegó a defender
Trin. 2,12). La única excepción a la necesidad del bautismo
también la doctrina de Orígenes sobre la restauración univer-
de agua es el bautismo de sangre, que es también obra del
sal de todas las cosas en su primitivo ser, puramente espiri-
Espíritu Santo: «Los que sufrieron martirio antes del bautis-
tual (cnroKorráaTaais). \ primera vista, sus escritos parecen
mo, al ser lavados en su propia sangre, fueron vivificados por
contradecir esta afirmación. Habla muchas veces del fuego in-
el Santo Espíritu de Dios» (ibid.). Resume los efectos del bau-
extinguible del infierno, del castigo eterno, etc. (De Trin. 2,12:
tismo en el alma de esta manera: «Así, pues, renovados en el
2,20; In Ps. 1244D; 1316A; 1585B). Afirma (In Ps. 1372C.Í
bautismo, gozamos de la familiaridad de Dios, en la medida
due no hay más tiempo de penitencia que el de este mundo.
en que no lo permiten las fuerzas de nuestra naturaleza, como
Todos estos pasajes parecen excluir la idea de la apocatástasis.
ha dicho alguno: En la medida en que una raza mortal puede
Sin embargo, examinando sus escritos más de cerca, hay prue-
parecerse a Dios» (ibid.).
bas suficientes para avalar la afirmación de San Jerónimo.
En un lugar (De Trin. 2,15) dice que la Iglesia católica Dídimo dice que los ángeles caídos están ansiosos de salvarse
no reconoce el bautismo conferido por los montañistas o los (In Petr.l 1759B) y de ser redimidos por Cristo (ibid., 1770BC).
eunomianos, porque los primeros sostenían una doctrina trini- Opina que en la vida futura no habrá pecadores, porque
taria de carácter modalista-monarquiano y no bautizaban en las su estado de pecado ha cesado (In Ps. 1340C). No se cansa
tres divinas Personas, mientras que los últimos empleaban una ile refutar a los maniqueos, probando que el mal no es una
fórmula peculiar, bautizando «en la muerte del Señor». esencia (oúaía), sino una situación accidental, y que Dios lo
destruirá por completo (Contra Man. 2,1088). Está persua-
dido de que, si Dios castiga, lo hace sólo para educar, instruir
v mejorar. El castigo como tal y la vindicación de la justicia
son cosas totalmente ajenas a su manera de pensar.
108 Los escritores de Alejandría y Egipto
Teófilo de Alejandría 109
Dídimo heredó de Orígenes la idea del purgatorio. Afirma
que el «fuego espiritual» (VOTITÓV uOp) de Dios completa la puri- año 401 (SÓCRATES, Hist. eccl. 6,75; SOZOMENO, Hist. eccl. 8,
ficación del hombre, empezada en las aguas del bautismo (De 11). Además, se valió de esta decisión para iniciar, en el de-
Trin. 2,12). Si llama «eterno» al fuego o castigo, no parece sierto de Nitria, una atrevida persecución contra los defensores
que emplea este término en su sentido estricto, sino como sinó- del gran alejandrino; entre éstos destacaban los «Cuatro Her-
nimo de «duradero». Declara explícitamente que aionios se manos Largos», Dióscoro, Ammón, Eusebio y Eutimio. Con
puede aplicar literalmente sólo a Dios, pero que, cuando se todo, Teófilo se hizo aún más famoso por la desgraciada inter-
dice de un castigo, hay que entenderlo en el sentido de «atem- vención que tuvo en el destierro de San Juan Crisóstomo; formó
poral» (De Trin. 2,6,4). una coalición de distintos partidos, tanto episcopales como im-
periales, contrarios al valiente predicador; convocó el año 403,
TEÓFILO DE ALEJANDRÍA en las cercanías de Calcedonia, el sínodo de la Encina, que
depuso a San Juan y le envió al destierro.
Teófilo, patriarca de Alejandría, fue el tercer sucesor de Sin embargo, para ser justos, debemos recordar que la ma-
San Atanasio y el predecesor de San Cirilo, que era sobrino yor parte de nuestra información sobre Teófilo nos viene de
suyo. Gobernó la Iglesia de Egipto durante veintiocho años enemigos suyos, especialmente de Paladio (Dialogus de vita
(385-412), plenamente consciente del importante papel que su loh. Chrysostomi). Arnobio (Confliclus 2,18), Teodoreto (Ep.
sede había jugado en la historia de la Iglesia y del Imperio. 170), el papa San León Magno (Ep. 53.63.74), Vigilio de Tap-
E. Gibbon (Decline and Falt I I03s) le llama «enemigo per- so (C. Eul. 1,15) y otros consideran a Teófilo como Padre de
petuo de la paz y de la virtud, hombre osado y malo, cuyas la Iglesia. Los Apophthegmata Patrum son una prueba de la
manos se mancharon alternativamente con oro y sangre». Es fama que gozó en ambientes monásticos. Mantuvo excelentes
posible que haya exageración en estas palabras, pero las fuen- relaciones con los dos famosos abades Orsiesio v Ammón, a
tes de que disponemos le presentan como una triste figura ds auienes veneró siempre como a padres espirituales suyos. La
obispo, violento y falto en extremo de escrúpulos. Hombre de Ialesia copta celebra su fiesta el 15 de octubre; la siríaca, el
gran habilidad intelectual, indudablemente dedicó su talento 17 del mismo mes.
en demasiadas ocasiones a consolidar y acrecentar su poderío
con medios muy dudosos. Hizo sentir su tremenda influencia Estudios: G. LAZZATT, Teófilo d'Alessandria (Milán 1936); S. VISMARA,
en todas las cuestiones políticas que afectaron a la Iglesia o al Un patriarca alessandrino del V seco'o: SC (1935) 513-7; W. BRICHT:
DCB 4,?/99-1008: I. FATVRE: DHG 2 (1914) 319-323; B. EVETTS, History
Estado durante su pontificado. of the Patriarcas of the Covtic Church of Alexandria: PO 1,425-430;
Son tres los acontecimientos importantes que están espe- E. WEICL, Christolosie vom, Tode des Athanasius bis zum Ausbruch des
nestoriartischen Streites (Munich 1925) 113-120; R. DELOBEL y M. RI-
cialmente ligados a su nombre: la decadencia del paganismo CHARD, Théophile d'Alexandrie: DTC 15 (1946) 523-530: A. FAVAT.E,
en Egipto, la controversia sobre Orígenes y la deposición v Teofi'o cT Alessandria: Salesianum 18 (1%0) 215-246.498-535: 19 (1951)
destierro de San Juan Crisóstomo. En un ataque concentrado 34-82: K. BAUS, Theophi'os von Alexandrien: LThK2 10 (1965) 88.
contra los últimos restos de los cultos paganos en Egipto y
con el consentimiento del emperador Teodosio, destruyó cierto Sus ESCRITOS
número de santuarios, en particular el famoso Serapeum, el
Mithraeum y el templo de Dionysos. Aprovechó la ocasión que Teófilo debió de ser un escritor eclesiástico eminente; su
se le presentó de esta manera para enriquecer la ciudad patriar- legado literario fue de considerable volumen (cf. TEODORETO,
cal con gran número de iglesias nuevas. Por razones aue no Ep. 8 3 ; LEÓN MAGNO, Ep. 7 5 ; CELASIO, Ep. 42,3,3; GENADIO,
eran de ninguna manera de orden metafísico, cambió de par- De vir. ill. 3 4 ) . Por desgracia, se ha salvado muy poco.
tido en la controversia sobre Orígenes. Ardiente admirador de 11. G. Opitz da una larga lista de sus obras, pero la lista más
Orígenes hasta el año 399 y amigo de sus partidarios, como completa es la que confeccionó M. Richard. No podemos men-
Juan de Jerusalén, más tarde le condenó. Parece que, en una cionar aquí más que unas pocas.
de sus cartas pascuales, Teófilo se expresó en favor de la in-
corporeidad de Dios. Después de eso, algunos monjes conci- Edición: PG 65,29-68.401-4 (incompleta).
bieron graves dudas respecto de su ortodoxia y enviaron una Estudios: H. G. OPITZ, Theophilus von Alexandrien: PWK II, 5 (1934)
2149-2165; M. RICHARD, Les écrits de Théophile d'Alexandrie: Mus 52
comisión con ánimo de someterle a examen. Para prevenir un (1939) 33-50; C. ASTRUC, Théophile d'Alexandrie et les manuscrits de la
molín a cargo de estos antropomorfitas y, al mismo tiempo, correspondance de Mélétios Pigas: Scriptorium I (1946-47) 162. Para
deseoso de encontrar razones políticas para entenderse con sus obras exegéticas, cf. M. RICHARD, Les fragments exégétiques de Théo-
ellos, condenó el origenismo en un sínodo de Alejandría, el phile d'Alexandrie et de Théophile d'Antioche: RBibl 47 (1938) 387-
397. El fragmento sobre Mt 4,23 ha sido publicado por J. REÜSS, Mat-
lliaus-Kommentare aus der griechischen Kirche, aus Katenenhandschrif-
110 Los escritores de Alejandría y Egipto
ten gesammelt und herausgegeben (TU 61) (Berlín 1957) 151s; ID., JO- Teófilo de Alejandría 111
hannes-Kommentare aus der griechischen Kirche (TU 89) (Berlín
1966) 187. ta surgida entre Rufino y Jerónimo, poniéndose del lado de
Rufino (JERÓNIMO, Contra Ruf. 3,18). En otra que escribió el
1. Canon pascual año 395 aprobó la apología de Juan de Jerusalén contra las acu-
Teófilo compuso una tabla en que se señalaba el ciclo saciones de Jerónimo (JERÓNIMO, Contra Joh. 5.). Algo más tarde
pascual para los años 380 a 479. Se la envió al victorioso em- escribió dos veces a Jerónimo acerca de la ordenación de su
perador Teodosio hacia el año 388 o poco más tarde. Quería hermano Pauliniano; Jerónimo contestó con las Ep. 63 y 82. El
hacerse independiente de Roma e inducir al emperador a dar año 402 cruzó unas cartas con San Juan Crisóstomo acerca de
un decreto imperial que obligara a adoptar la fecha pascual «los Hermanos Largos». Tenemos noticias, además, de cartas
de Alejandría como la fecha universal. Su intento fracasó, escritas, hacia 399-400, al papa Anastasio de Roma (JERÓNIMO,
pues el emperador rehusó poner en práctica su deseo. De esta Ep. 88), a Flaviano de Antioquía el año 401, al papa Inocencio
obra sólo queda el prólogo. Hay una traducción latina que de Roma en julio del 404, a Porfirio de Antioquía después del
da el texto completo. año 404.

Ediciones: PG 65,47-52. La mejor edición; B. KRUSH, Studien zur 3. Cartas pascuales


christlich-mittelalterlichen Chronologie (Leipzig 1880) 220-226.
Estudio: E. SCHWARTZ, Christliche und jüdische Ostertafeln: AGWG Siguiendo la costumbre de los patriarcas alejandrinos, Teó-
Phil.-hist. Kl., N.F. 8,6 (1905) 3ss.
filo compuso gran número de cartas pascuales, por lo menos
2. Cartas las veintiséis de que tenemos noticias. Tres de ellas, que se
conservan en una traducción de Jerónimo y fueron despacha-
De su voluminosa correspondencia, San Jerónimo tradujo das los años 401, 402 y 404, tienen tendencia antiorigenista,
al latín algunas cartas, que se conservan entre las suyas. La aunque también entran en polémica con Apolinar de Laodicea.
Ep. 92 (CSEL 55,147ss), que la recibió a través de Epifanio, Las de los años 401 y 402 en particular tienen un contenido
es una carta sinodal de septiembre del año 400 a los obispos teológico muy rico. La versión latina se encuentra en la Ep. 96
de Palestina y Egipto informando sobre una reunión celebra- de Jerónimo (CSEL 55,159), 98 (CSEL 55,185) y 100 (CSEL
da en Alejandría, hacia el año 399, contra los partidarios de 55,213). De la primera tenemos, además, una serie de frag-
Orígenes. Otras dos las dirigió al mismo Jerónimo, el verano mentos del texto original griego y restos de una traducción
del 4 0 0 : la Ep. 97 (CSEL 55,140) pidiéndole su ayuda para copta.
expulsar a los origenistas y la Ep. 89 (CSEL 55,142) presen- De su carta pascual más antigua, escrita el año 386, no
tándole al monje Teodoro, que iba a Roma. En la última queda más que el pasaje que cita Cosme Indicopleustes (Top.
(CSEL 55,143), que escribió a Epifanio el año 401, recomienda Christ. 10). La del año 388, la tercera, la menciona Timoteo
a este prelado que convoque un sínodo para condenar a los Aelurus en su refutación de la doctrina de Calcedonia. Tam-
origenistas y sugiere que la jerarquía del Asia Menor debería bién quedan algunas partes de la quinta (390), de la sex-
seguir el ejemplo. ta (391), de la décima (395), algunos fragmentos de la 21 (406),
En una versión copta se han conservado una carta al ar- de la 22 (407), y pasajes sin fecha de algunas otras. A l a
chimandrita Horsiesi y otra a los monjes pacomianos de P b a u ; 26 (411) alude Sinesio, Ep. 9. Casiano (Cali. 10,2: longa dispu-
las ha editado W. E. Crum con traducción alemana. latió, liber enormisj y Genadio (De vir. ill. 3 3 : disputatio
longissima) describen aún otra circular pascual escrita para
Edición: W. CRUM, Der Papyruscodex saec.VI-VII der Phüippsbi- refutar a los antropomorfitas, es decir, a los que atribuían
bliothek in Cheltentham, Koptisch-theologische Schriften, Herausgegeben
und übersetzt. Mit einem Beitrag von A. A. EHRHARD (Estrasburgo 1915) a Dios un cuerpo humano.
65s,70s.
Estudios: A. EHRHARD, ibid., 132-145; W. HEINGSTENBERG, Pachomianu Esludios: Cf. Timotheos Ailuros, Widerlegung der auf der Synode von
mit einem Anhang über die Liturgie von Alexandrien: Festgabe Albert C.halkedon festgesetzten Lehre, herausgegeben von K. TER-MEKERTTSCHU^
Ehrhard, herausg. v. A. M. Koeniger (Bonn y Leipzig 1922) 238-252. und E. TER-MINASSIAJNTZ (Leipzig 1908) 105.161.195; E. SCHWARTZ, Codex
Vaticanus Gr. 1431 eine anlichalkedonische Sammlung aus der Zeif
Tenemos noticias de otras muchas cartas de Teófilo. De Kaiser Zenons: AAM 32,6 (1927) 107 n.191.192; 112 n.289.290.291; U 4
algunas de ellas quedan fragmentos; de otras, nada. Por ejem- n.337. Para los fragmentos griegos de la carta pascual del año 40|
plo, según Sócrates (Hist. eccl. 6,2,6), hacia el año 388 envió cf. F. DIEKAMP, Doctrina Patrum de incarnatione Verbi (Münster 1907)'
dos cartas, por medio del presbítero Isidoro, a Teodosio o a 180-183. Sobre la carta mencionada por Casiano y Genadio, cf. E. DRttK
ION, La discussion d'un moine antropomorphite audien avec le patritlK
Máximo. El año 394 escribió algunas relacionadas con la dispu- che Thóophile ¡TAlexandrie en annce 399: ROC 20 (1915-17) 92-l0()
113-132.
112 Los escritores de Alejandría y Egipto
Teófilo de Alejandría 113
4. Facundo de Hermiana (Pro deferís. Irium capit. 6,5)
atestigua que Teófilo compuso un folleto violento contra San Conocemos una Homilía sobre la penitencia gracias a un
Juan Crisóstomo por haber dado asilo a algunos monjes ori- tragmento que se conserva en la Doctrina Patrum de incarna-
genistas que el alejandrino había expulsado de Egipto. Facun- tionc 18, IX, ed. F. Diekamp, p.l20,10s.
do hace una detallada descripción de esta obra y copia unos No se han publicado todavía algunas homilías que se con-
párrafos; la llama «enormem librum, non solum conlumeliis, servan en copto y etíope. De otras homilías sólo quedan frag-
sed ipsa quoque saepe repelita maledictorum recapitulalione mentos.
nimis horribilem». Jerónimo no titubeó en traducirlo al latín,
y por la Ep. 114 nos enteramos de que un fragmento de su Otros textos: H. DE VIS, Homélies copies de la Valióme. Texte copie
jiublié et traduit vol.2 (Copenhague 1929) 124-157, publicó el texto copto
traducción se conserva en su Ep. 113, que da a entender que y la traducción francesa de un sermón de la dedicación de la «Iglesia de
Teófilo denunció a San Juan Crisóstomo por haber profanado los Tres Jóvenes» en Alejandría. Cf. H. J. POLOTSKY: OLZ 33 (1930)
la liturgia y el altar. Esta fue una de las acusaciones lanzadas 873. Una homilía árabe de tendencias monofisitas la publicó y tradujo
por el sínodo de la Encina; lo sabemos por Facundo, quien al francés H. FLEISCH, Une homélie de Théophüe d'Alexandrie en l'hon-
neur de St. Pierre et de St. Paul. Texte árabe publié pour la premiére
la cita al pie de la letra (l.c, 6,5; Focio, Bibl. cod. 59). Es fois et traduite: ROC 10 (1936) 371-419; SIRARPIE DER NERSESSIAN, Ar-
posible que fuera Teófilo quien fraguara la calumnia, enojado menian Homilies attributed to fheophilus: Kyriakon. Festschrift J. Quas-
por la vuelta de San Juan Crisóstomo en octubre del año 403. ten, vol.I (Münster 1970) 390-399; T. ORLAINDI, Un fragmento copto di
Teófilo di Alessandria: Rivista degli estudi orientali 44 (1969) 23-26
Estudios: C. BAUR, S. Jeróme et S. Chrysostomc: RB 23 (1906) 430- (frag. de «De aedificatione Martyrii Iohannis Baptistae»: ms. copte Pa-
436: In., Der. hl. Joharmes Chrysostonius und seine Zeit vol.2 (Munich rís B.N., copte 129-14, fol.110; ed. y trad. latina).
1930) 280-283.
E S C R I T O S ESPURIOS
5. Contra Orígenes
Genadio (De vir. ill. 33) no menciona la diatriba contra Algunos escritos que se le atribuyen son de autenticidad
el Crisóstomo; pero, en cambio, conoce «un grueso volumen dudosa. Así, por ejemplo, A. Mingana editó la Visión de Teó-
filo, que trata de la huida de la Sagrada Familia a Egipto y
contra Orígenes». Probablemente no era más que una colec-
de la vida que allí llevaron. Aun cuando la historia se con-
ción de las cartas sinodales y pascuales contra Orígenes. Por serve sólo en siríaco, es totalmente copto de origen. El nombre
ejemplo, Teodoreto (Dial.2) copia del Contra Orígenes de del verdadero autor se da al final de la narración, y es Cirilo,
Teófilo dos pasajes que aparecen en la carta pascual del año 401 quien confiesa haberla oído de boca de su padre, el patriarca
(JERÓNIMO, Ep. 96,4) y en la del 402 (ibid., 98,16), respec- Teófilo. Este Cirilo es, indudablemente, el gran Cirilo de Ale-
tivamente. jandría, que sucedió a Teófilo el año 412. Sin embargo, pare-
ce, por varias razones, que ambos nombres, el de Teófilo y el
6. Homilías de Cirilo, son ficticios. El documento se presenta como un dis-
En los Apophthegmata Patrum se conserva, en su texto curso u homilía que, en la fiesta de la Virgen, pronunció un
obispo copto, quien escribió el original en árabe. La traduc-
original griego, una Homilía sobre el juicio (PG 65,200,4).
ción siríaca la hizo probablemente un monofisita de la Siria
M. Briére (ROC 18 T1913] 79s) publicó una versión siríaca. occidental, que vivía cerca de Egipto o en el mismo Egipto.
Se conserva una Homilía sobre la contrición y la abstinen- En la introducción se dice que el emperador Teodosio dio a
cia en una traducción copta editada por E. A. W. Budge, Coptic Teófilo «las llaves de los templos de los ídolos de todo Egipto,
Homilies in the Dialect of Vpper Egypt ed. from the Papvrus desde Alejandría hasta Asuán, para que pudiera apoderarse
Codex or. 5001 in the British Museum (Londres 1910) 66s.212s. de las riquezas que encerraban y gastarlas en erigir edificios
También se conserva en copio otra Homilía sobre la Cruz para la Iglesia de nuestro Señor Jesucristo».
y el Ladrón, que publicó F . de Rossi, P'apiri coptici di Tori-
no I 1,64. Ediciones: A. MINGAJN'A, Vision of Theophilus or the Book of the Flight
M. Richard descubrió una Homilía sobre la institución de of the Holy Family into Egypt: BJR 13 (1929) 383-474; reimpreso en
la Eucaristía, demostrando que el sermón In mysticam cenarn, Woodbrooke Studies 3-1 (Cambridge 1931) 44-92 texto siríaco, 8-43 tra-
ducción inglesa.—Versión árabe del Cod. Vat. Ar. 698 (J. 1371): M. Gui-
atribuido a San Cirilo de Alejandría (PG 77,1016-1029), es, Di: RAL ser.5. Classe di scienze storíche 26 (1917) 441-469.—Versión
en realidad, un discurso de Teófilo dirigido contra los monjes níope: C. CONTI ROSSINI: RAL 21 (1912) 395-471.
origenistas, cuya fecha se puede señalar en marzo del año ^400 Estudios: F. ÑAU, La versión syriaque de la visión de Théophüe sur
(M. RICHARD. Une homélie de Théophüe d'Alexandrie sur l'ins- le séfour de la Vierge en Égypte: ROC 15 (1910) 125-132. Cf. AB 29
(1910) 457; M. GUIDI, La omelia di Teófilo di Alessandria sul monte
li'ution de EEucharistie: RITE 33 p.937] 46-56). C.oscam nelle letterature orientali: RAL ser.5, Classe di scienze storíche 26
Sinesio de Cirene 115
114 Los escritores ¡le Alejandría y Egipto filosofía neoplalónica. Conservó durante toda la vida un entu-
(1917) 381-391; F. J. DOLCEB, Drei Theta ais Schatzsicherung und ihre siasmo ilimitado por ella, a quien llama su «maestra», «madre»
Deutung durch den Bischof Theophil von Alexandrien, Eine Szene aus y «filósofo». Visitó Atenas, pero quedó altamente defraudado,
dem Kampf gegcn die Heidentempel: AC 3 (1932) 189-191; G. LAZZATI, porque «la filosofía se había alejado de la ciudad». El año 399,
l.c, 87-89; G. GRAF, Geschichte der christlichen arabischen Litera-
tur I. Die Übersetzungen (ST 118) (Ciudad del Vaticano 1944) 229-232. los ciudadanos de la Pentápolis le enviaron como su embajador
a la corte imperial de Constantinopla. Volvió el año 402, des-
El Lady Meux manuscript n.2 y el manuscrito Orient. n.604 pués de haber obtenido que se rebajaran las contribuciones
del British Museum contienen un discurso en etíope que se excesivas impuestas a su país. Poco después marchó a Alejan-'
pretende que Teófilo pronunció sobre la Virgen María el día dría, donde contrajo matrimonio. Sus palabras «Dios, la ley
sexto del mes de Hadar; en él se narra extensamente la vida v la mano sagrada de Teófilo me dieron a mi mujer» (Ep. 105)
de María. E. A. W. Budge ha traducido al inglés un pasaje de indican que fue una ceremonia nupcial cristiana, celebrada por
este discurso donde se recogen las palabras que se dice dirigió el patriarca de Alejandría.
la Virgen a Teófilo en una visión. Era un recurso retórico muy
manido de los predicadores coptos el de dirigirse a María y Con todo, queda en duda si estaba bautizado o no, cuando
recitar luego lo que aparenta ser contestación de ella. Aquí el año 410 el clero y el pueblo agradecidos de Tolomaida, re-
el orador introduce a Teófilo, como un personaje histórico im- cordando la valiente defensa que hiciera de su ciudad natal
portante, simplemente para prestar autoridad a sus palabras. contra el pillaje de la hordas de Macheti en los años 405
v 406, le eligieron obispo y metropolitano de la Pentápolis.
Traducciones: Inglesas: La historia de la Santísima Virgen tal como Sinesio se mostró reacio a aceptar el cargo. Accedió al final
se ia contó ella misma a Teófilo, patriarca de Alejandría: E. A. W. BUD- bajo dos condiciones, a saber: que le permitieran vivir en
GE, Legends of Our Lady Mary the Perpetual Virgin (Oxford 1933) matrimonio y que no le obligaran a abandonar sus opiniones
61-80.—W. H. WORRELL, A Homily on the Virgin by Theophilus, Pa-
triarch of Alexandria: The Coptic Manuscripts in the Freer Collection filosóficas acerca de la preexistencia del alma, la eternidad de
(IJniversity of Michigan Humanistic Series 10, part.2) (Nueva York 1923) la creación y el concepto alegórico de la resurrección de la
249-322.359-380, publicó un sermón copto atribuido a Teófilo. carne:
Fue F. Diekamp el primero que planteó la cuestión de si Tú sabes que la filosofía está en contradicción con mu-
no se debería atribuir a Teófilo el tratado antiorigenista Sobre chas de estas opiniones del vulgo. Yo nunca admitiré
la visión de Isaías 6,1-7, que A. M. Amelli editó con el nombre ciertamente que el alma es posterior en existencia al cuer-
de San Jerónimo. B. Dietsche abogaba por Dídimo el Ciego; po. No afirmaré que el mundo y todas sus partes desapa-
en cambio, B. Altaner y L. Chavotier reconocen a Teófilo ma- recerán al mismo tiempo. La resurrección, de la cual tan-
yores probabilidades (cf. supra, p.96). to se habla, la considero una cosa sagrada e inefable, y
Lefort da cuenta de un tratado copto inédito cuyo autor estoy lejos de compartir la idea de la masa en este pun-
parece ser Teófilo. Su contenido es de carácter exegético y dog- to... ¿Qué tiene que ver la multitud con la filosofía? La
mático. Los fragmentos que se conservan en las catenae de- verdad de los divinos misterios no debe ser tema de con-
muestran que Teófilo era también renombrado como exegeta. versación... Si me llaman al episcopado, no pienso que
Estudios: L. Tu. LEFORT, S. Athanase écrivain copt.e: Mus 16 (1933) 31. sea justo el que se me obligue a que pretenda sostener
Este tratado se encuentra en el Códice Zoega 246, del siglo vi.—A. Mir«- opiniones que realmente no sostengo. Pongo a Dios y a
CANA, The Work of Dionysius Barsalibi Against the Armenians (WS 4) los hombres por testigos de esto. La verdad guarda afini-
(Cambridge 1931) 14, contiene el siguiente pasaje: «Y Teófilo de Ale- dad con Dios, ante quien deseo estar enteramente sin cul-
jandría dice: Cristo, que nos salvó, no se manchó ni se contaminó cuando
fortaleció su carne con sangre virginal en su unión antropofila con pa. Como me gustan las diversiones—desde mi infancia
nosotros.» Esta cita debe de ser de otra obra desconocida de Teófilo, me han acusado de estar loco por las armas y por los
pues no se encuentra en ninguno de los escritos que se conservan. caballos más de lo debido—, pasaré pena. ¿Cómo podré
ver que a mis queridos perros no les permiten ya cazar
SINESIO DE CIRENE
y que la polilla come mis arcos? Con todo, lo llevaré
Sinesio pertenece al número de aquellas figuras históricas con paciencia si ésa es la voluntad de Dios. Y aunque
que por haber vivido entre el helenismo, que moría, y el cris- detesto toda clase de preocupaciones, soportaré con pa-
tianismo, que se alzaba pujante, atraen inmediatamente nues- ciencia estas pequeñas tribulaciones, cumpliendo así un
tra atención. Se le ha llamado, y no sin motivo, «el Platónico servicio a Dios, aunque sea gravoso. Pero no tendré dolo
con mitra». Nació en Cirene, entre los años 370 y 375, de en lo tocante a mis creencias ni habrá divergencias entre
padres paganos, y recibió su primera educación en su ciudad mis pensamientos y mi lengua... No quiero que se diga
natal. Para realizar estudios superiores se trasladó a Alejan- (Je mí |ue me hice consagrar sin haberme dado a cono-
dría, donde la famosa Hypatia le inició en los misterios de la
116 Los escritores de Alejandría y Egipto Sinesio de Cirene 117
fuera del texto del Elogio de la Calvicie, que es una reimpresión de la
cer. D e j e m o s q u e decida p o r m í el p a d r e T e ó f i l o , queri- edición de J. KRABINGER (Stuttgart 1834). Krabinger preparó una edición
d í s i m o de D i o s , con p l e n o c o n o c i m i e n t o de l a s circuns- completa, pero sólo Hegó a publicar el primer volumen (Landshut 1850).
t a n c i a s del caso, d i c i é n d o m e con c l a r i d a d su o p i n i ó n . En- Contiene todos los escritos, a excepción de las cartas y de los himnos.
tonces o m e d e j a r á en m i c o n d i c i ó n a c t u a l , d e d i c a d o a Citaremos otras ediciones críticas al hablar de cada una de las obras.
filosofar t r a n q u i l a m e n t e p o r m i cuenta, o, p o r el contra- Traducciones: Francesa: H. DRUON, Oeuvres de Synesius, traduites
rio, n o t e n d r á l u e g o d e r e c h o a j u z g a r m e m á s t a r d e v re- entiérement pour la premiére foís en frangais et précédées d'un étude
biographique et littéraire (París 1878).—Inglesas: A. FITZCERALD, The
t i r a r m e del c u e r p o e p i s c o p a l (Ep. 1 0 5 ) . Letters of Synesius of Cyrene (Londres 1926); ID., The Essays and
El p a t r i a r c a de A l e j a n d r í a n o vaciló en c o n s a g r a r l e . C o m o Hymns of Synesius of Cyrene, Including the Address to the Emperor
o b i s p o , Sinesio g o b e r n ó con m u c h o éxito su diócesis, con g r a n Arcadius and the Political Speeches 2 vols. (Londres 1930).—Italiana:
s e n t i d o de j u s t i c i a y de p a z . Sin e m b a r g o , en su c o r a z ó n siguió A. CASINI, Sinesio di Cirene. Tutte le opere (Milán 1970).
siendo m á s p l a t ó n i c o q u e c r i s t i a n o , c o m o lo r e v e l a n sus escri- Estudios: R. SOLLERT, Die Sprichwbrter bei Synesius von Kyrene
Teil I (Augsburg 1909); ID., Sprichwbrter und sprichwortliche Red ens-
tos. D e b i ó de m o r i r p o c o d e s p u é s , p o r q u e n i n g u n a de sus c a r t a s arten bei Synesios von Kyrene. Teil II (Augsburg 1910); A. HAUCK, Wel-
está f e c h a d a d e s p u é s del a ñ o 4 1 3 . che griechischen Autoren der klassischen Zeit kennt und benützt Syne-
sius von Kyrene? Ein Beitrag zur TrcoSeíor ¿es 4. Jahrhunderts n. Chr.
Estudios: A. GARDNER, Synesius of Cyrene, Philosopher and Bishop (Progr.) (Friedland in Mecklenburg 1911); N. TERZACHI, Per la pros-
(Londres 1886); T. R. HALCOMB, Synesius: DCB 4 (1887) 756-780; sima edizione critica degli Opuscoli di Sinesio: Didaskaleion 1 (1912)
W. S. CRAWFORD, Synesius the Hellene (Londres 1901); A. J. KLEFFNER, 11-29 (tradición manuscrita); ID., Le clausole ritmiche negli Opuscoli di
Synesius von Kyrene, der Philosoph und Dichter, und sein angeblicher Sinesio: ibid. 205-225.319-360; A. SOUTER, Lexical Notes on the Writings
Vorbehah bei seiner Wahl und Weihe zum Bischof von Ptolemais (Pa- oí Synesius of Cyrene: JTtSt 36 (1935) 176-178; P. HENRY, Études
derborn 1901); H. KOCH, Synesius von Kyrene bei seiner Wahl und plotiniennes I. Les états du texte de Plotin (París y Bruselas 1938)
Weihe zum Bischof: HJG 23 (1902) 751-774; G. GRÜTZMACHER, Synesios 202-205; G. LAZZATI, L'Aristotele perduto e gli scrittori cristiani (Mi-
non Kyrene. ein Ckarakterbild aus dem Untergang des Hellenentums lán 1938) 55-8.74; E. A. PEZOPULOS, Sweoíou TOÜ Kuprivcííou -rrepi "Ourípou
(Leizig 1913); J. STTGEMAYR, Synesius von Kyrene, Metropolit der Pen- Kai TOV íu Tais priTopeíaisCTxrmÓTwv:EEBS 15 (1939) 288-351 (pretende
tapolis: ZKTh 38 (1914) 509-563; P. MAAS, Verschiedenes II: Hesychios, nue la obra sobre Homero, atribuida a Plutarco, la compuso Sinesio);
Vater des Synesios von Kyrene: Phil (1913) 449-456; N. TERZAGHI, Sine- R. PACK, Folklore and Superstitions in the Writings of Synesius:
sio di drene: Atene e Roma (1917) 1-37; H. v. CAMPENHATISEN, Synesios: Classical Weekly 43 (1949) 51-56; C. LACOMBRADE, En marge de Syne-
PWK JT 4 (19321 1362-5; G. BETTINI, L'attivita publica di Sinesio sius: Mélanges V. Magnien (Toulouse 1949) 47-55; E. HTJNCER, Zwei
(Udine 1938) : J. C. PANDO, The Life and Times of Synesius of Cyrene nnbekannte Libanioshandschriften der Ósterreichischen National.biblio-
as Revealed in his Works (PSt 63) (Washington 1940) ; C. H. COSTER, thek: Scriptorium 6 (1952) 26-32 (con fragmentos de Sinesio); K LATTE,
Synesius, a Curialis of the Time of Arcadius: Byz 15 (1940-41) 10-38; 1'cxtkritische Beitrage zu Synesios: Classica et Mediaevalia 17 (1956)
C. BIZZOCHI, La tradizione storica della consecrazione episcopale di Si- 91-7 (notas críticas sobre De regno, Dion, De insomniis, Ad Paeonium,
nesio di drene: Gres 25 (1944) 130-170; In., La irrego'aritá della Encomium calvit.); A. WIFSTRAND, Brief an Bertil Axelson iiber Syne-
consecrazione di Sinesio come congettura?: Greg 27 (1946) 261-299; sios: Classica et Mediaevalia 18 (1957) 130-2 (Ad Paeonium 308D, De
P. C. VAN DEN HORST, Augustinus en Synesius: Hermeneus 20 (1949) egno 26a, Encom. calv. 84b).
73-77; H. I. MARROU, La «conversión» de Synesius: REG 65 (1952)
474-484; C. LACOMRRADE, Synesius de Cyréne, hellene et chrctien (París 1. El Discurso sobre la realeza Crrepi PCCCMAEÍCCS) es u n a va-
1951); A. J. VISSER, Synesios van Cyrene, literator, mysticus, bisschop: liente a l o c u c i ó n p r o n u n c i a d a el a ñ o 4 0 0 en C o n s t a n t i n o p l a , en
Ned. Arch. Kerkgeschiedenis 39 (1952) 67-80: H. VON CAMPENHATISEN,
Griechische Kirchenvater (Stuttgart 1955) 125-136; H. I. MARROU, Syne- presencia del e m p e r a d o r A r c a d i o . E x p l i c a en él el d e b e r que
sius of Cyrene and Alexandrinian Neoplatonism: The Conflict between l i m e u n joven g o b e r n a n t e de ser i m a g e n de D i o s . Su crítica
Paganism and Christianity in the Founh Century: Essays edited by de las c o n d i c i o n e s de v i d a en la c o r t e i m p e r i a l es de u n a fran-
A. Momigliano3 (Oxford 1963) 126-150; C. LACOMBRADE, Synesios von
Kyrene: LThK 9 (1964) 1231-1232; E. CAVAECANTI, Alcune annotazioni queza s o r p r e n d e n t e :
su Sinesio di Cirene: Rivista di storda e letteratura religiosa 5 (1969) D i g o q u e n a d a hizo en otro t i e m p o t a n t o d a ñ o al Im-
122-134; ST. ANDRÉS, Die Versuchung des Synesios (Munich 1971). p e r i o r o m a n o c o m o la c o s t u m b r e de r o d e a r la p e r s o n a
del rey con p o m p a t e a t r a l y séquito... N o os enfadéis
SUS ESCRITOS p o r lo q u e os estoy d i c i e n d o . N o es v u e s t r a l a falta. L a
c u l p a la tienen los q u e e m p e z a r o n esta e n f e r m e d a d y la
Su p r o d u c c i ó n l i t e r a r i a da t e s t i m o n i o de su e r u d i c i ó n clá- h a n t r a n s m i t i d o a la p o s t e r i d a d c o m o a l g o que se estima.
sica y de su t a l e n t o filosófico. A d m i r a d a s en l a é p o c a b i z a n t i n a P o r eso m i s m o , el m i e d o a q u e , si os ven con frecuencia,
p o r su estilo ático excelente, sus o b r a s son fuentes de n o t a b l e quedéis r e d u c i d o s al nivel de los s i m p l e s h o m b r e s , os
i m p o r t a n c i a p a r a la h i s t o r i a de su t i e m p o y de su p a í s , en tiene e n c e r r a d o s y c o m o p r i s i o n e r o s de v o s o t r o s m i s m o s .
p a r t i c u l a r p a r a la h i s t o r i a de l a s r e l a c i o n e s e n t r e el cristianis- N o veis casi n a d a , n o oís casi n a d a q u e p u e d a a c r e c e n t a r
m o y el p l a t o n i s m o . v u e s t r a s a b i d u r í a p r á c t i c a . V u e s t r o s ú n i c o s p l a c e r e s son
Ediciones: PG 66,1021-1756. Esta edición, la única completa, es una los p l a c e r e s del c u e r p o , a d e m á s los m á s m a t e r i a l e s , los
reimpresión de las obras completas editadas por D. PETAVIÜS (París 1612), que p r o v i e n e n del s e n t i d o , del tacto y del g u s t o . L l e v á i s
118 Los escritores de Alejandría y Egipto
Sinesio de Cirene 119
la vida de u n a a n e m o n e de m a r . M i e n t r a s r e n e g á i s del
Dión de P i u s a y de sus escritos. E n la s e g u n d a , el a u t o r jus-
h o m b r e , n o a l c a n z á i s la perfección del h o m b r e . P o r q u e
tifica su p r e o c u p a c i ó n p o r la filosofía y p o r la r e t ó r i c a , i d e a l
a q u e l l o s con q u i e n e s convivís y t r a t á i s y a q u i e n e s l a s
q u e e n c u e n t r a en D i ó n . E n la t e r c e r a , S i n e s i o d a su p r o p i a filp-
p u e r t a s del p a l a c i o e s t á n a b i e r t a s d e p a r en p a r , bien
sofía de la vida c o m o d i s c í p u l o d e D i ó n . C e n s u r a a b i e r t a m e n t e
sean g e n e r a l e s o c a p i t a n e s , a q u i e n e s acaso e n c o n t r á i s
a los m o n j e s , « b á r b a r o s q u e d e s p r e c i a n la o b r a l i t e r a r i a » ,
h e r m o s o s , son seres con cabezas p e q u e ñ a s v p o c o s e s o ;
y confiesa a b i e r t a m e n t e q u e p r e f i e r e el estilo de vida de los
al a c u ñ a r l o s , la n a t u r a l e z a t u v o u n f a l l o , al igual q u e los
g r i e g o s a «la o t r a » , la de los c r i s t i a n o s (Dion 9 , 1 3 ) . A t a c a a
b a n q u e r o s q u e falsifican la m o n e d a . Al rey se le ofrece
los sofistas p o r su a m b i c i ó n , p u e s b u s c a n sólo el h o n o r y la
como regalo un hombre estúpido: cuanto más estúpido,
f a m a y no la v e r d a d . E s t á o r g u l l o s o de su p r o p i a i n d e p e n d e n -
m e j o r . T r a t a n d o de r e í r v l l o r a r al m i s m o t i e m p o , con
cia, de ser d u e ñ o de sí m i s m o .
sus g e s t i c u l a c i o n e s y r u i d o s y con t o d a s l a s b u f o n a d a s
d e q u e son c a p a c e s , os a y u d a n a m a t a r el t i e m p o , v con Edición: PG 66,1111-1164; nueva edición crítica: K. TREO, Synesios
su m a l m a y o r os h a c e n m á s l l e v a d e r a a q u e l l a n u b e de von Kyrene. Dion Chysostomos oder Vom Leben nach seinem Vorbild.
v u e s t r a a l m a q u e l l e v á i s p o r n o vivir c o n f o r m e a la na- Greichisch und deutsch (Berlín 1959); A. GARCYA, Sinesio di Cirene,
t u r a l e z a (Oratio de regno 1 0 ) . Dione Crisostomo (Ñapóles 1970).
Traducciones: Véase supra, p.117.—Alemana: K. TREU, O.C.—Italiana:
A. GARCYA, l.c.
Ediciones: PG 66.1053-1108. Edición aparte: J. G. KRABINGER, Syne-
siiis, Rede über das Konigtum (Munich 1825). Estudios: J. R. ASMUS, Synésius und Dio Chrysoslomus: BZ 9 (1900)
85-119; G. MISCH, Geschichte der Autobiographie 1 (Leipzig 1907) 380-
Traducciones: Alemana: J. G. KRABTNCER, l.c.—Francesa: C. LACOM- 383; K. TREU, Synesios von Kyrene. Ein Kommentar zu seinem Dion
BRADE, Le discours sur la royauté de Synésius de Cyrene, trad. noiiv. (TU 71) (Berlín 1958); W. LACKNER, Zu einer bislang ungelklarten Stelle
avec introd., notes et com. (París 1951).—Inglesa: A. FITZGERALD, l.c. ini «Dion» des Synesios: Byz 39 (1969) 152-154.
Estudios: G. GRÜTZMACHER, l.c, 111-120; K. M. SETTON, Chrisüan
Attitude towards the Emperor in the Fourth Century (Nueva York 1941) 4. La alabanza de la calvicie (QaXáKpccs ÉyKtóuiov) c s u n es-
152-162; E. DEMOUGEOT, La théorie du pouvoir imperial au Ve siech: crito h u m o r í s t i c o s o b r e l a s v e n t a j a s de ser c a l v o . El a u t o r p r u e -
Mélanges de la Société toulousaine d'études classiques I (Toulouse 1946)
191-206: C. LACOMBRADE, Notes sur deux penégyriques: Pallas 4 (1956) b a con m u c h o s a r g u m e n t o s , t o m a d o s de la n a t u r a l e z a , de la
15-26: N. TERZAGHI, In Synesii orationem «De regno» scholia vetera: h i s t o r i a y de la m i t o l o g í a , q u e la calvicie en el h o m b r e es u n
BPEC 10 (1962) 1-8. a d o r n o , u n signo de s a b i d u r í a y u n sello de s e m e j a n z a con
Dios. S i e n d o él m i s m o c a l v o , lo e s c r i b i ó p a r a refutar u n tra-
2. L o s Discursos egipcios o Sobre la Providencia es el tí-
t a d o de D i ó n C r i s o s t o m o t i t u l a d o La alabanza del cabello.
t u l o de u n e x t r a ñ o t r a t a d o c u y o c o n t e n i d o consiste p r i n c i p a l -
mente en la n a r r a c i ó n de las c o n d i c i o n e s y a c o n t e c i m i e n t o s de Ediciones: PG 66,1167-1206. Edición aparte: J. G. KRABINCER. Sync-
la c a p i t a l i m p e r i a l , d i s f r a z a d o s b a j o el m i t o i n d í g e n a de O s i r i s sius, Lob der Kahlkópfigkeit (Stuttgart 1834).
v Tifos, el p r i m e r o i m a g e n de la v i r t u d y el o t r o s í m b o l o del Traducciones: Alemana: J. G. KRABINGER, l.c.—Francesa: H. DRUON.
c r i m e n . L o c o m e n z ó en C o n s t a n t i n o p l a y lo t e r m i n ó en E g i p t o ; l.c. (cf. supra, p.117).—Inglesa: A. FITZGERALD, l.c.
Esludios: J. R. ASMUS, Synésius und Dio Chrysostomus: BZ 9 (1900)
su a u t o r se m u e s t r a v e r d a d e r o d i s c í p u l o de P l a t ó n , q u e cree 119-151; .1. GEFFCKEN, Kynika und Verwandtes (Heidelberg 1909) 149-
en el r e t o r n o de t o d a s las cosas y en la i l i m i t a d a sucesión de 151: G. PASQUALI, Synésius. Encomium calv. 186,2: Didaskaleion (1912)
los mundos. 519-521 (nota crítica); L. KOTYNSKI: Meander 12 (1957) 157-168.185-197.

Ediciones: PG 66,1209-1282. Edición aparte: J. G. KRABINGER, Syné- 5. Sobre los sueños (ríepi EVUTTVÍCOV), c o m p u e s t o en u n a
sius, Aegyptische Erzahlungen (Sulzbach 1835). sola n o c h e el a ñ o 4 0 3 ó 4 0 4 , es u n t r a t a d o s o b r e l a s c a u s a s v
Traducciones: Cf. supra, p.117.—Alemana: J. G. KRABINGER, l.c.—Ita- el significado de los s u e ñ o s . El a u t o r los c o n s i d e r a revelacio-
liana: S. NICOLOSI, // De providentia di Sinesio di Cirene. Studio critico nes de D i o s . Se lo r e m i t i ó a H y p a t i a (Ep. 154) p i d i é n d o l e su
e traduzione (Padua 1959).
opinión.
Estudios: E. GAISER, Des Synésius von Kyrene Aegyptische Erzahlun-
gen oder über die Vorsehung. Darstellung des Gedankeninhalts dieser Edición: PG 66,1281-1320.
Schrift und ihrer Bedeutung für die Philosophie des Syncsius linter Traducciones: Alemana: W. LANG, Das Traumbuch des Synésius von
Berücksichtigung ihres geschichtlichen Hintergrandes. Erlangen Diss. Cyrene. Übersetzung und Analyse der philosophischen Grundlagen
(Wolfenbüttel 1886); O. SEECK, Studien zu Synésius I. Der historische (HAPhG 10) (Tubinga 1926).—Francesa: H. DRUON, l.c.—Inglesa:
Gehalt des Osirismythos: Phil. 52 (1893) 442-458; C. LACOMBRADE, Sync- A. FITZGERALD, l . c ; I. MYER, Synésius, On Dreams (Filadelfia 1888).
sius et rénigme du loup: REAN (1946) 260-266 (los lobos significan los Estudios: N. TERZAGHI, Sul commento di Nicephorus Gregoras al
hunos: PG 66J209A). irepi éwmnuv : SIF (1904)^ 181-217; ID., Nota sul Cod. Monac. gr. 29:
S1F (1905) 437-442; M. GELZER, Zwei Einteilungsprinzipien der antiken
3. Dion o su modo de vida lo e s c r i b i ó en p r o p i a defensa Traumdeutung: Juvenes dum sumus. Aufsatze zur klassischen Altertums-
h a c i a el a ñ o 4 0 5 . Consta de t r e s p a r t e s . L a p r i m e r a t r a t a de wissenschaft der 49. Versammlung deutscher Philologen (Basel 1907)
40-51 (división tripartita en Sinesio); A. LUDWIG, Die Schrift irep) ÉWJTIVÍCÚV
Sinesio de drene 121
120 Los escritores de Alejandría y Egipto
tor, su fina e d u c a c i ó n y n o b l e s c u a l i d a d e s de c o r a z ó n , s o b r e
des Synesios von Kyrene: ThGl 7 (1915) 547-558; R. C. KIPJ.INC, sus creencias sincretistas y sus o p i n i o n e s t e o l ó g i c a s y filosó-
The "Oxrmo-rtveOua 0f the Neo-Platonists and the De Insomniis of
Synesius of Cyrene: AJPh 43 (1922) 318-330; W. LANG, l . c ; C. LA- ficas. C o n s t i t u y e n , a d e m á s , u n a fuente i m p o r t a n t e p a r a la his-
COMBRADE, Retouche á la biographie de Libanius: AJl'H 10 (1950) 361- toria y la geografía del t a r d o I m p e r i o en g e n e r a l y de la Pen-
366 (acerca de PG 66,1317-1320); R. WEISS, New Light on Humanism t á p o l i s en p a r t i c u l a r . E v a g r i o , F o c i o y S u i d a s l a s a d m i r a r o n
in England during the 15th century: Journal of the Warburg and Cour- p o r su g r a c i a y e n c a n t o . F u e r o n c o n s i d e r a d a s c o m o m o d e l o s
tauld Institute 14 (1951) 21-23 (sobre la traducción latina del De insom-
niis de John Free); W. L. DULIÉRE, Synesius de Cyrene, analyste du en su g é n e r o . L a p o p u l a r i d a d de q u e g o z a r o n en é p o c a s m á s
réve et inventeur du densimétre: Le Flambeau 35 (1952) 233-250.383-405. recientes q u e d a b i e n d e m o s t r a d a p o r el n ú m e r o de m a n u s c r i t o s ,
que p a s a n de los cien. D e h e c h o , Sinesio fue el ú l t i m o episto-
6. El Don (JTepi TOÜ Scopou) es u n a o b r i t a d e d i c a d a a un l ó g r a f o p a g a n o de r e c o n o c i d a i m p o r t a n c i a .
tal P e o n i o de C o n s t a n t i n o p l a . Se la e n v i ó j u n t a m e n t e con u n
Ediciones: PG 66,1321-1560: nueva edición; R. HERCHER, Epistolo-
i n s t r u m e n t o a s t r o n ó m i c o d e l i c a d o , el a s t r o l a b i o . graphi Graeci (París 1873) 638-739. Migne publica 156 cartas, Her-
cher 159; pero las tres últimas de la edición de Hercher no son auténti-
Edición: PG 66,1577-1588. cas. Una nueva edición crítica de la Ep. 154 a Hypatia, con su traducción
Traducciones: Alemana: B. KOLBE, Der Bischof Synesius von Cyrene alemana, en la nueva edición de «Dion», de TREU.
ais Phisiker und Ast.ronom (Berlín 1850) (con el texto griego mejora- Traducciones: Francesas: H. DRUON, l . c ; F. LAPATZ, Lettres de
do).—Francesa: H. DRUON, l.c.—Inglesa: A. FITZGERALD, l.c.—Italiana: Synesius, traduites pour la premiére fois et suivies d'Eludes sur les der-
O. STRAMONDO, Sinesio, A Peonio sul dono, introd. e trad.: MSLC 14 niers moments de l'hellcnisme (París 1870).—Inglesa: A. FITZCERALD, The
(1964) 5-79; ID. (Universitá di Catania 1964). Letters of Synesius of Cyrene, translated into English with introduction
Estudios: B. KOLBE, l . c ; W. L. DULIÉRE, l . c ; O. NEUCEBAUER, The and notes (Londres 1926).
Early History of the Astrolabe: Isis 40,(1949) 240-259; I. G. ARGYRAKOS,
MeAé-rn TOÜ 'AcrrpoAafMou TOÜ Zuvsaíou Kupiívri; (Atenas 1958). Estudios: R. HERCHER, l.c, LXXII-LXXIX: O. SEECK, Studien zu
Synesios: II. Die Briefsammlung: Phil 52 (1893) 458-483; W. FRITZ, Die
Briefe des Bischofs Synesius von Kyrene, ein Beitrag zur Geschichte des
7. Cartas. L a colección de su c o r r e s p o n d e n c i a consta de Attizismus im 4. und 5. Jahrhundert (Leipzig 1896); In., Die handschrift-
156 p i e z a s , e s c r i t a s e n t r e l o s a ñ o s 399 y 4 1 3 . E l c í r c u l o d e s u s iiche Vberlieferung der Briefe des Bischoís Synesios: AAM Phitos,-
c o r r e s p o n d i e n t e s n o es m u y e x t e n s o : c o m p r e n d e u n a s c u a r e n t a phi'ol. Klasse 23 (1905) 319-398; ID., Unechte Synesiosbriefe: BZ 11 (1905)
75-86 (Epp. 157.158.159 Hercher): N. TERZAGHI, L'epistola 159 di Sinesio:
p e r s o n a s , entre e l l a s H y p a t i a , su m a e s t r a , a q u i e n le d i r i g i ó RAL (1917) 624-633 (a favor de la autenticidad); H. LECLERCQ: DAL 8
v a r i a s c a r t a s . U n a s cien son n o t a s p e r s o n a l e s a p a r i e n t e s v (1929) 2851-2855; X. H. SIMEÓN, Untersuchungen zu, den Briefen des
a m i g o s ; t r e i n t a y cinco son de p r e s e n t a c i ó n de a l g u n a p e r s o n a Bischofs Synesios von Kyrene (Paderborn 1933); J. HERMELIN, ZU den
o de petición de a y u d a p a r a gente q u e se h a l l a en dificultad. Briefen des Bischofs Synesius von Kyrene (Upsala 1934) ; G. J. DE VRIES,
Maiorem infante mamillam.: Mnem 12 (1944) 160 (Ep. 4 ) ; G. W. H. LAMPE,
A l g u n a s t r a t a n de a s u n t o s civiles o m i l i t a r e s , y u n a s veinte se BccpúAAiov (Ep: 15): CR (1948) 114-115; G. KARLSSON, Une lettre byzan-
refieren a h e c h o s o c i r c u n s t a n c i a s r e l a c i o n a d o s con las invasio- tine attribuée a Synesius: Éranos 50 (1952) 144-5 (la Ep. 158 de Hercher
nes de los b á r b a r o s , que h a c í a n i n c u r s i o n e s en la P e n t á p o l i s . no es auténtica: pertenece a Nicetas Magister); L. CASSON, Bishop-Synesius'
U n a s doce c a r t a s t r a t a n t e m a s eclesiásticos. E n t r e e l l a s está la Voyage to Cyrene: The American Neptune 12 (1952) 291-296 (Ep. 4 ) ;
G. BUEHRINC, Zum Topos Rom., llias VI, 429f: Gymnasium 61 (1954) 418
c a r t a encíclica (Ep. 5 8 : P G 66, 1401-4) en la q u e i n f o r m a a los (Ep. 16); C. LACOMBRADE, Sur les traces des Axomites: Annales publ. par
o b i s p o s acerca de la e x c o m u n i ó n de A n d r ó n i c o , a l t o funciona- la Faculté des Lettres de Toukrase. Pallas 3 (1955) 5-14 (Ep. 122);
rio del G o b i e r n o . L a s c a r t a s 72 y 9 0 se refieren a esta m i s m a A. GARZYA, Per l'edizione delle Epistole di Sinesio: BPEC 6 (1958)
p e r s o n a . E n la ú l t i m a , d i r i g i d a a T e ó f i l o , p a t r i a r c a de A l e j a n - 29-39; RAL (ser.8) 13 (1958) 1-18.200-217; Rendiconti della Accademia
di Archeologia, Lettere et Belle arti de Napoli 35 (1958) 41-61; ID., Una
d r í a , i n t e r c e d e en f a v o r de A n d r ó n i c o , p o r q u e «antes o b r ó in- variazione archilochea in Sinesio: Maia 10 (1958) 66-71 (Ep. 32); ID., Per
j u s t a m e n t e , a h o r a sufre i n j u s t a m e n t e » . L a s c a r t a s 66 y 67 son l'edizione delle Epistole di Sinesio: BPEC 8,(1960) 47-52; J. REYNOLDS,
i n f o r m e s a Teófilo s o b r e la s i t u a c i ó n de la d i ó c e s i s ; son u n a The Christian Inscriptions of Cyrenaica: JThSt 11 (1960) 287 (Ep. 93);
p r u e b a del c u i d a d o c o n c i e n z u d o que d e d i c a b a a sus fieles. En A. GARZYA, Per l'edizione delle Epistole di Sinesio. II códice Patmia-
co 706: Miscellanea critica B. C. Teuhner, vol.l (Leipzig 1964) 91-96;
la c a r t a 5 p o n e en g u a r d i a a sus s a c e r d o t e s c o n t r a «la secta C. LACOMBRADE, Synesios: LThK= 9 (1964) 1231-1232; J. VOGT, Synesios
i m p í a de E u n o m i o » , m i e n t r a s q u e en la c a r t a 11 h a c e su p r o p i a gegen Andronikos: der philosophische Bischof in der Krisis: Adel und
p r e s e n t a c i ó n c o m o n u e v o o b i s p o al c l e r o . E s evidente q u e en Kirche. Festechrift G. Tellenbach (Friburgo-Basilea-Viena 1968) 15-25;
el o r d e n de las c a r t a s , t a l c o m o h a n l l e g a d o h a s t a n o s o t r o s , n o ID., Synesios auf Seefahrt: Kyriakon. Festschrift J. Quasten, vol.l (Müns-
icr 1970) 400-408.
se p u e d e d i s c e r n i r u n p l a n ; l a d i s p o s i c i ó n a c t u a l n o cabe atri-
b u i r l a al m i s m o Sinesio. P r o b a b i l í s i m a m e n t e n o es m á s q u e
8. Himnos. E n las ediciones suelen p u b l i c a r s e u n o s diez
u n a selección h e c h a a b a s e de u n a colección m á s a m p l i a que
h i m n o s , p e r o n o está a ú n r e s u e l t o si cabe a t r i b u i r a Sinesio el
h i c i e r a él m i s m o .
último de ellos, p u e s los m e j o r e s m a n u s c r i t o s n o lo t r a e n . Si
A p e s a r de e l l o , l a s c a r t a s tienen g r a n d í s i m o v a l o r ñ o r la bien p r e s e n t a n u n a e x t r a ñ a mezcla de i d e a s p a g a n a s y cristia-
i n f o r m a c i ó n q u e t r a n s m i t e n acerca de la p e r s o n a l i d a d del au-
122 Los escritores de Alejandría y Egipto
Nonno de Panópolis 123
ñas, son efusiones l í r i c a s de u n a l m a p r o f u n d a m e n t e r e l i g i o s a .
F u e r o n c o m p u e s t o s c o n f o r m e a las leyes de la p r o s o d i a anti- del Passato .38 (1954) 368-375 (himno 1 ) ; ID., Adversaria philologa II.
Studi in onore di U. E. Paoli (Florencia 1955) 507-511 (himno 9 ) ;
gua y en d i a l e c t o d ó r i c o , y r e v e l a n la i n f l u e n c i a de m o d e l o s ('. LACOMBRADK, Sur deux vers controversés de Synesius "Yuves ipSoiics:
clásicos, así c o m o de los cantos l i t ú r g i c o s de su é p o c a . El p r i - REG 69 (1956) 67-72; R. KEYDELL, ZU den Hymnen des Synesios: Her-
m e r o r e c u e r d a el m i s t i c i s m o n e o p l a t ó n i c o de u n J á m b i i c o y su mes 84 (1956) 151-162 (himnos 6.9.1.2); W. J. W. KOSTER, De Synesü
c o n c e p t o de la T r i n i d a d . El s e g u n d o , h e r m o s o c a n t o m a t u t i n o , llymn. Vl-VIH metro: Mnem 11 (1958) 52; C. DEL GRANDE, Composizione
masiva in Sinesio: Byz 33 (1963) 317-323 (himno I, 1-44); H. STROHM,
c o m b i n a d o c t r i n a s n e o p l a t ó n i c a s y c r i s t i a n a s en u n a m a r a v i - y.ur Hymnendichtung des Synesius von Kyrene: Hermes 93 (1965) 454;
llosa confesión del P a d r e , del H i j o y del E s p í r i t u S a n t o . L o s A. DELL'ERA, // códice Vaticano greco 1390 (Q) degli Inni di Sinesio:
h i m n o s 3 y 4 e n s a l z a n la i d e n t i d a d de la M ó n a d a y T r í a d a di- llivista di Cultura Classica e Medioevale 8 (1966) 264-268; W. THEILER,
vinas. En los q u e siguen se a d v i e r t e u n a m a y o r f a m i l i a r i d a d Die chaldüischen Orakel und die Hymnen des Synesios: Forschungen zum
Neoplatonismus (Berlín 1966) 252-301; A. DELL'ERA, Appunti sulla tradi-
con la fe c r i s t i a n a . Así, p o r e j e m p l o , el q u i n t o , q u i z á s el m e j o r zione manosrritta degli «.Inni-» di Sinesio (Temí e testi 16) (Roma 1969);
de t o d a la colección, y el sexto g l o r i f i c a n al H i j o de la V i r g e n . K. SMOI.AK, Zur Himmelfahrt Christi bei Synesios von Kyrene (Hymn. 8,
El s é p t i m o t r a t a de la a d o r a c i ó n de los M a g o s y da u n a inter- :¡l-5( TerzJ: JOB 20 (1971) 7-30.
p r e t a c i ó n de sus d o n e s . En este h i m n o , Sinesio a d v i e r t e , n o sin
cierto o r g u l l o , que es el p r i m e r o en c o m p o n e r u n c a n t o lírico 9. Dos discursos (KarraoráCTEis). P e r t e n e c e n al ú l t i m o perío-
s o b r e Cristo con a c o m p a ñ a m i e n t o de c í t a r a ( 7 , 1 ) . El octavo do de su v i d a , c u a n d o e r a o b i s p o y m e t r o p o l i t a n o de la Pen-
es u n a p l e g a r i a al « H i j o i n s i g n e de l a V i r g e n » , p i d i é n d o l e l á p o l i s , si bien t i e n e n c a r á c t e r p o l í t i c o . L o s dos son o b r a s
d o n e s n a t u r a l e s y s o b r e n a t u r a l e s . El n o v e n o es u n h i m n o acer- m a e s t r a s de r e t ó r i c a . E n el p r i m e r o da g r a c i a s , en n o m b r e del
ca del descenso de Cristo al H a d e s , u n p o e m a v i g o r o s o , l l e n o país, al c o m a n d a n t e m i l i t a r A n i s i o d e s p u é s de su victoria so-
de i m á g e n e s m i t o l ó g i c a s . bre los b á r b a r o s ( 4 0 6 - 4 0 7 ) . E n el s e g u n d o , q u e p r o n u n c i ó el
a ñ o 4 1 2 , c u a n d o i n v a d i e r o n p o r s e g u n d a vez la P e n t á p o l i s , se
Ediciones: PG 66,1587-1616; W. CHKIST y M. PARANIKAS, Anthologia
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nesio interpretad come mistiche celebrazioni: Greg 32 (1951) 347-387; A l e j a n d r í a . El p o e m a n o c o n t i e n e n i n g u n a i n d i c a c i ó n de q u e
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pasajes se h a n i n t e r p r e t a d o c o m o a l u s i o n e s a la d o c t r i n a cris-
124 Los escritores de Alejandría y Egipto Nonno de Panopolis 125
t i a n a . D e t o d o s m o d o s , en c u a n t o a su c o n t e n i d o , es u n a o b r a A este m i s m o N o n n o se le tiene c o m o a u t o r de la f a m o s a
e n t e r a m e n t e p a g a n a , de l e n g u a j e y estilo b a r r o c o s . Paráfrasis del Evangelio de San Juan, en h e x á m e t r o s , c o m p u e s -
Ediciones: A. LUDWICH, Dionysiaca 2 vols. (Iiibl. Teubneriana) (Leip- to d e s p u é s del 4 3 1 . Su estilo tiene m u c h a s c a r a c t e r í s t i c a s en
zig 1909-1911); Dionysiaca, with an English traslation by W. H. D. Rou- c o m ú n con la Dionysiaca, y u n g r a n n ú m e r o de versos están
SE, mythological introduction by H. J. ROSE and ñutes on text criticism t o m a d o s d e la o b r a p a g a n a . El m a n u s c r i t o m á s a n t i g u o , q u e
by L. R. LIND (LCL) 3 vols. (Londres y Cambridge [Mass.] 1940); nueva es el Codex Laurent., del siglo XI, y el Códice Vaticano, del
edición: R. KEYDELL, Nonni Pan. Dionysiaca 2 vols. (1959).
siglo x i v , n o d a n el n o m b r e del a u t o r de la Paráfrasis; en cam-
Traducciones: Alemana: T. VON SCHEFFER, Die Dionysiaka des Non-
nos von Panopolis, deutsch, 2 vols. (Munich 1929 y 1933), con notas de bio, el Codex París., del siglo Xlll, y o t r o s m a n u s c r i t o s m á s
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S. BEZDECHI, Vulgarismes dans l'épopée de Nonnus: Anuarul Inst. de lio la compuso, según él, un neófito, sino un discípulo de Cirilo de
Studii Clasice 3 (1936-40) 34-74 (sintaxis); H. GERSTINGER, Zur Frage Alejandría, hacia el año 431); R. KEYDELL, Über dei Echtheit der Bibel-
der Komposition, literarischen Form und Tendenz der Dionysiaka des ilichtungen des Apollinaris und des Nonnos: BZ 33 (1933) 243-254;
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(1965) 18-19.
Cirilo de Alejandría 127
126 Los escritores de Alejandría y Egijifo
Egipto. De esta manera, el antagonismo latente que existió
durante dos generaciones en las cuestiones cristológicas entre
CIRILO DE ALEJANDRÍA
los dos grandes centros del Oriente se convirtió en un conflicto
Al morir Teófilo, patriarca de Alejandría, el 15 de octubre abierto, no sólo entre los representantes de las dos escuelas,
del año 412, el gobierno quería que le sucediera un diácono sino entre Alejandría y Constantinopla. La vieja historia de
llamado Timoteo; pero dos días más tarde era elegido y ele- mutua rivalidad entre estas dos sedes vino a añadir un ele-
vado a la famosa sede de la metrópoli egipciana el sobrino mento político a la controversia teológica y le prestó la apa-
del difunto patriarca, Cirilo. Su nombre ha quedado ligado riencia de una agria disputa personal. Después de haberse cru-
para siempre con la segunda gran controversia cristológica, zado sin éxito unas cartas, Nestorio v Cirilo apelaron al papa
que llevó al concilio de Efeso (431) y a la condenación de Celestino. Un sínodo celebrado en Roma, en agosto del 430,
Nestorio. Nacido en Alejandría, su formación clásica y teoló- condenó a Nestorio y aprobó la teología de Cirilo. El Papa
gica la recibió evidentemente en este gran centro del saber. encargó a Cirilo que comunicara la decisión a Nestorio. Cirilo
Tres cartas (Ep. 1,25.310.370) de San Isidoro de Pelusio redactó doce anatemas contra la nueva herejía v las agregó
(cf. infra, p.202) dan la impresión de que Cirilo vivió durante a la carta del Papa, amenazando a Nestorio con la deposición
cierto tiempo entre los monjes; pero Severo de Antioquía v la excomunión si dentro de los diez días no retractaba sus
(CSCO 101,252s) pone en duda la autenticidad de dichas car : errores.
tas. A mayor abundamiento, Cirilo no alude nunca a esa es- No quedaba más que una posibilidad para evitar una rup-
tancia, ni siquiera en la correspondencia que posteriormente tura violenta en la Iglesia oriental : un concilio general. Por
sostuvo con los monjes. La primera fecha cierta en su vida eso, el emperador Teodosio, animado sobre todo por Nestorio,
es el 403, cuando acompañó a su 'tío a Constantinopla y tomó convocó en Efeso a todos los metropolitanos y obispos del
parte en la deposición de San Juan Crisóstomo en el sínodo Imperio para Pentecostés del año 431, para el sínodo que se
de la Encina, cerca de Calcedonia. Como patriarca de Alejan- hizo famoso en todo el mundo como el tercer concilio ecumé-
dría, sigue siendo una figura discutida. Parece que de su tío nico. En la primera sesión (22 de junio del 431), que presidió
heredó ciertos prejuicios. Así, por ejemplo, su enemiga contra Cirilo como delegado papal, Nestorio fue depuesto y excomul-
San Juan Crisóstomo le duró mucho tiempo, y no mandó hasta gado; se condenó su doctrina cristológica y se reconoció so-
el año 417 que el nombre de este gran santo fuera restituido lemnemente el título de Theotokos.
a los dípticos de la iglesia alejandrina. Al igual que su tío, Cuatro días más tarde llegó a Efeso Juan de Antioquía con
con sus adversarios usó de cierta crueldad. El severo trato que sus obispos. No vaciló en celebrar por su cuenta un sínodo
dispensó a judíos y novacianos no retrocedió ante su expul- con sus obispos y con los amigos de Nestorio; en él depuso
sión y la confiscación de sus bienes, y fue causa de grandes
V excomulgó a Cirilo. Cuando Teodosio se enteró de lo ocu-
disputas entre él y Orestes, prefecto imperial de la ciudad. Su
rrido, ideó un golpe maestro: declaró depuestos a los dos,
implacable lucha contra los últimos restos del paganismo fue,
con toda probabilidad, la causa de que le acusaran, como in- JI Cirilo y a Nestorio, y los encarceló. Después de examinar
sinúa Sócrates (Hist. eccl. 7,15), de haber sido responsable de la cosa más detenidamente, permitió a Cirilo volver a Alejan-
la muerte de la famosa filósofa Hypatia, cruelmente despeda- dría. Llegó el 30 de octubre y fue recibido en su sede como
zada, en marzo del 415, en la escalinata de una iglesia por un segundo Atanasio, mientras que Nestorio se retiraba a un
una chusma de cristianos. Pero no parece que existen pruebas monasterio de Antioquía.
de que él tuviera parte en tan horrendo crimen. El resentimiento entre Alejandría y Antioquía duró hasta
el año 433, en que se llegó a una reconciliación. Juan de An-
Sobre el período que sigue al 428, año en que Nestorio fue
tioquía aceptó la condenación de Nestorio; Cirilo de Alejan-
nombrado obispo de Constantinopla, estamos mejor informa-
dos. Es en la defensa de la ortodoxia contra el nestorianismo dría, a su vez, firmó una profesión de fe, redactada muy pro-
donde aparece Cirilo como un factor importante en la historia bablemente por Teodoreto de Ciro, en la que se reconocía
eclesiástica y dogmática. Nestorio, alumno de la escuela teoló- claramente la divina maternidad de la Virgen Alaría. Aun cuan-
gica de Antioquía, en sus sermones episcopales afirmó que en do Cirilo comunicó al papa Sixto III, por escrito, que la paz
Cristo hay dos personas, una persona divina, que es el Logos, Imlna quedado restablecida, se vio obligado a defender su
que mora en una persona humana, y que no se podía llamar • ristología una y otra vez. Como Teodoro de Mopsuestia había
Theotokos, Madre de Dios, a la Virgen María. Sus argumentos ido maestro de Nestorio, hubo un movimiento en el sentido
los refutó Cirilo en su carta pascual ya en la primavera del 429. • le condenarle también a él, y Cirilo casi llegó a hacerlo entre
Poco después, el Alejandrino volvió a defender la doctrina los años 438 y 440. Sin embargo, en su lecho de muerte se
ortodoxa en una extensa encíclica dirigida a los monjes de
128 Los escritores de Alejandría y Egipto
Cirilo de Alejandría 129
d e c l a r ó c o n t r a r i o a q u e se diera ese p a s o , p a r a evitar q u e la
c o n t r o v e r s i a se r e a v i v a r a . M u r i ó el 2 7 de j u n i o del a ñ o 4 4 1 . L a c o n t r o v e r s i a n e s t o r i a n a divide su a c t i v i d a d l i t e r a r i a en
dos p e r í o d o s : el p r i m e r o , q u e se e x t i e n d e h a s t a el a ñ o 4 2 8 ,
Estudios: Generales: J. KOPALLIK, Cyrillus von Alexandrien, eine Bio- está d e d i c a d o a la exégesis y a l a p o l é m i c a c o n t r a l o s a r r i a -
graphie nach den Quellen gearbeitet (Maguncia 1881); J. MAHÉ: DTC 3 n o s : el s e g u n d o , q u e t e r m i n a c o n su m u e r t e , está casi c o m p l e -
(1908) 2476-2527; C. PAPADOPOULOS, 'O áyios KúpiAAos 'AAE^SpElas (Alejan-
dría 1933); M. JÜGIE, Grillo d'Alessandria: EC 3 (1950) 1715-1724; H. nu l a m e n t e a b s o r b i d o p o r la refutación de l a h e r e j í a n e s t o r i a n a .
MANOIR: DSp 2 (1953) 2672-2683; G. JOUASSARD: RACh 3 (1956) 499-516; Sus o b r a s exegéticas c o n s t i t u y e n la p a r t e m a y o r , a u n q u e n o
G. BARUY: DHG 13 (1956) 1169-1177; A. SPIIMDLER, Cyrillus von Alexan- la m e j o r , de su h e r e n c i a l i t e r a r i a . Su i n t e r p r e t a c i ó n del Anti-
drien: LThK z 6 (1961) 706-709; P . T. CAMELOT, Éphese et Chalcédoine guo T e s t a m e n t o está f u e r t e m e n t e i n f l u e n c i a d a p o r l a t r a d i c i ó n
(París 1962; ed. esp., Vitoria 1971) 1-86.
a l e j a n d r i n a ; es, p o r c o n s i g u i e n t e , s u m a m e n t e a l e g ó r i c a , a u n q u e
Especiales: C. HEFELE-H. LECLERCQ, Histoire des conciles II, 1 (Pa-
rís 1908) 248-422; F. NAD, St. Cyril and Nestorius: ROC 15 (1910) 365- difiere de O r í g e n e s p o r el énfasis c o n q u e insiste e n q u e n o
391; 16 (1911) 1-54; J. MASPÉRO, Horapollon et la fin du paganisme todos l o s d e t a l l e s del A n t i g u o T e s t a m e n t o a d m i t e n u n signi-
égyptien: Bull. Inst. fr. Archéol. orient. 11 (1914) 163-195; K. PRAECH- ficado e s p i r i t u a l . Su exégesis del N u e v o T e s t a m e n t o es m á s
TER, Hypatia: PWK 9 (1916) 242-9; J. RUCKER, Cyrillus von Alexandrien literal, p e r o a c u s a t a m b i é n cierta a v e r s i ó n h a c i a el m é t o d o
und Timotheus Aelurus in der alten armenischen Christenhe.it: HA (1927)
699-714; E. SCHWARTZ, Cyrill und der Mónch Viktor (SAW Phil.-hist. liistórico-filológico.
Klasse 208,4) (Viena 1928); D. FRANSES, Cyrille au Concile d'Éphése:
StC 7 (1931) 369-398; P . BAPHIDES, San Cirilo y su lucha contra Nes- Colecciones: J. AUREKT, Sancti Cyrilli Alexandrini opera omnia Grae-
torio (en griego) (Salónica 1932); C. PAPADOPOULOS. ' ° ayios KÚPIAAOS ó ce et Latine (París 1638) 6 vols. Nuevos textos fueron publicados por
AAe^ccvSpeías KCCI f) A' OÍKOUUSVIKTI ZÚVOSOS: 9EOAOYÍC( 15 (1937) 337s.; H. I. BELL,
Anti-Semitism in Alexandria: JRS 31 (1941) 1-18; F. _ M. AREL, A. MAI, Novar Patrum Bibliotheca 2-3 (Roma 1844-1845). PG 68-77 es
Cyrille d'Alexandrie dans ses rapports avec la Palestine: Kyrilliana, Spi- una reimpresión de la edición de Aubert junto con las adiciones de
cilegia edita Sancti Cyrilli Alexandrini XV recurrente saeculo (444-1944) Mai. Una nueva edición crítica dte algunos tratados a cargo de P . E. Pu-
(Cairo 1947) 203-230; E. DRIOTON, Cyrille d'Alexandrie et l'ancienne SEY, 7 vols. (Oxford 1868-1877): Sancti, Patris nostri Cyrilli archiepiscopi
religión égyptienne: ibid., 231-246; H. MUNIER, Le lien de la naissance Alexandrini in XII prophelas 2 vols. (Oxford 1868); Sancti patris nostri
de Saint Cyrille d'Alexandrie: ibid., 197-202; G. NEYRON, Saint Cyrille Cyrilli archiepiscopi AK in d. Ioannis envangelium. Accedunt fragmenta
et le Concite d'Éphése: ibid., 37-57; R. RÉMONUON, L'Égypte et. la su- paria necnon tractatus ai Tiberium diaconum dúo 3 vols. (OxfoTd 1872}:
préme résistance au christianisme: Didaskaleion 51 (1952) 116-128; Sancti patris nostri Cyrilli arch. AI. Epistolae tres oecumenicae, libri V
F. PERICOLI-RIDOLFINI, La controversia tra Grillo d'Alessandria e Cio- contra Nestorium, XII capitum exp'anatio, XII capitum defensio utraque,
vanni d'Antiochia nell' epistolario di Andrea da Samosata: Rivista degli Scholia de incarnatione Unigeniti (Oxford 1875); Sancti patris nostri Cy-
Studi Orientali 29 (1954) 187-217; J. LIÉBAERT, Saint Cyrille d'Alexan- rilli arch. AL De recta fide ad imperatorem. De incarnatione Unigeniti
drie et la culture antique: MSR 12 (1955) 5-26; H. VON CAMPENHAUSEM, dialogus. Apologéticas ad imperatorem (Oxford 1877). Un nuevo texto
Griechische Kirchenvater (Stuttgart 1955) 153-164; P. GALTIER, Saint crítico de muchos escritores antinestorianos en: E. ECHWARTZ, Acta con-
Cyrille et Apollinaire: Greg 37 (1956) 584-609; M. LACKO, L'épiscopat rili.orum oecumenicorum. Concilium universale Ephesinum I vol.1-5
de S. Cyrille dans te Codex Vaticanus Lat. 9668: OCP 22 (1956) 368-388. (lierlín y Leipzig 1927-1930). La versión siríaca del comentario a Lucas
fue publicada en CSCO 70 por J. B. CHABOT (París y Leipzig 1912) y en
('.SCO 140 por R. M. TONNEAU (traducción latina) (Lovaina 1953). Las
demás ediciones se darán al hablar de cada una de las obras. En la nue-
I. SUS ESCRITOS va edición de Severo de Antioquía publicada por J. LEBON (CSCO 93-4.
101-2.111-2.119-120) se pueden ver otros fragmentos nuevos.
C i r i l o es u n a de l a s f i g u r a s m á s e m i n e n t e s de la l i t e r a t u r a Traducciones: Alemanas: H. HAYD: BKV (1879); O. BARDENHEWER.
c r i s t i a n a a n t i g u a . S u s o b r a s l l e n a n diez v o l ú m e n e s de l a edi- I!KV3 12 (1935).—Inglesa: P. E. PUSEY: LFC 43 (1874); 47 (1881);
ción M i g n e ( P G 6 8 - 7 7 ) , eso q u e h a n p e r e c i d o m u c h a s . A ú n T. RANDELL: LFC 48 (1885).
vivía c u a n d o a p a r e c i e r o n l a s p r i m e r a s t r a d u c c i o n e s : M a r i o Estudios: Una lista de los manuscritos (40, sin contar los de la Bi-
M e r c a t o r es el a u t o r de u n a v e r s i ó n l a t i n a de a l g u n o s de s u s hioteca Vaticana) y de las ediciones impresas (51) puede verse en:
I'. RENAÜDIN, La théologie de saint Cyrille (Tongerloo 1937) 67s.—Para
escritos, y R á b u l a de E d e s a lo es de u n a t r a d u c c i ó n s i r í a c a . las versiones latinas antiguas, cf. A. SIEGMUND, Die Überlieferung der
S i g u i e r o n t r a d u c c i o n e s a l a r m e n i o , a l e t í o p e v a l á r a b e . Gra- uriechischen christlichen Literatur in der lateinischen Kirche (Munich-
cias a estas t r a d u c c i o n e s , se h a n p o d i d o r e c u p e r a r a l g u n o s de. l'asing 1949) 61-64.—Para las versiones siríacas, cf. A. BAUMSTARK, Ge-
sus escritos cuyo texto o r i g i n a l g r i e g o se h a b í a p e r d i d o . srhichte der syrischen Literatur (Bonn 1922) 71s.l60s.—Para las versio-
nes armenias, cf. F. C. CONYBEARE, The Armenian Versión of Revelation
Su estilo y su l e n g u a j e están lejos de ser a t r a y e n t e s . E& {inil <if Cyril oj Alexandria's Scholia on the Incarnation (Londres 1907)
difuso y, a l g u n a s veces, excesivamente r e b u s c a d o v a l i ñ a d o . l()!is. -Para las versiones árabes, cf. G. GRAK. Geschichte der christlichen
Sin e m b a r g o , el c o n t e n i d o revela u n a p r o f u n d i d a d de pensa- umbhchen Literatur I (ST 118) (Ciudad del Vaticano 1944) 358-365.—
m i e n t o v g r a n r i q u e z a de ideas, u n a p r e c i s i ó n y c l a r i d a d de I'ura la cronología dle las obras de Cirilo, cf. G. JOUASSARD, L'activité
littéraire de saint Cyrille d'Alexandrie jusqu'á 428. Essai de chronologie
a r g u m e n t a c i ó n , q u e p r u e b a n el t a l e n t o e s p e c u l a t i v o y dialéc- et de synthése: Mélanges E. Podechard (Lyón 1945) 159-174.—Para el
tico del a u t o r v h a c e n d e s u s escritos u n a fuente do p r i m e r a lenguaje y el estilo, cf. A. VACCARI, La grecita di S. Grillo d'Alessan-
clase p a r a la h i s t o r i a del d o g m a y de la d o c t r i n a c r i s t i a n a . diin: Studi dedicati alia ememoria di P. Ubaldi (Milán 1937) 27-40.
Cf. F. L. CROSS: Actes VI Congr. int. Étnd. byz. I (París 1950) 392.—
R
Cirilo de Alejandría 131
130 Los escritores de Alejandría y Egipto
Para su exégesis, cf. F. M. ABEL, Paraléllisme exégétique entre sainl b) Glaphyra (rAaq>upá).
Jeróme et saint Cyrílle d'Alexandrie: Vivre et Penser 1 (1941) 94-119.
212-230; A. KERRIGAN, St. Cyril of Alexandria, Interpreter of the Oíd L o s trece l i b r o s de los Comentarios elegantes pertenecen a
Testament (Roma 1952); ID., The Objects of the Literal and Spiritual la m i s m a é p o c a y son u n c o m p l e m e n t o del De adoratione in
Senses of the New Testament according to St. Cyril of Alexandria: SP 1
(TU 63) (Berlín 1957) 354-374; A. DUPRÉ LA TOUR, La Doxa du Christ spiritu. E n efecto, el u n o r e m i t e al o t r o y viceversa. El conte-
dans les oeuvres exégétiques de saint Cyrille d'Alexandrie: RSR 48 n i d o es t a m b i é n u n a e x p l i c a c i ó n de p a s a j e s escogidos del P e n -
(1960) 521-643; 49 (1961) 68-94. tateuco ; esta vez, sin e m b a r g o , se sigue el o r d e n de los l i b r o s
del A n t i g u o T e s t a m e n t o y n o se a d o p t a la f o r m a de d i á l o g o .
1. Comentarios sobre el Antiguo Testamento Se d e d i c a n siete l i b r o s al Génesis, t r e s al É x o d o y u n o a c a d a
uno de los s i g u i e n t e s : L e v í t i c o , N ú m e r o s y D e u t e r o n o m i o .
a) De adoratione et cultu in spirita, et veritate
Edición: PG 69,9-678.
E n l o s diecisiete l i b r o s de La adoración y el culto de Dios Estudios: Se conservan unos fragmentos de una versión siríaca de
en espíritu y en verdad (JTepi -rfjs év TTVEÚIJOCTI KOC! áAr|0EÍa -rrpoa- Moisés de Agel (s.vi): J. Gumi, Atti della R. Accademia dei Lincei,
Kuvi'iascos ai Aarpeías), en f o r m a de d i á l o g o e n t r e C i r i l o v ser.4 Rendicontí, vol.2 (Roma 1886) 397-416.545-7. Cf. R. DUVAL, O.C,
P a l a d i o , se d a u n a e x é r e s i s a l e g ó r i c o - t i p o l ó g i c a de p a s a i e s 364s.—Sobre la relación que existe entre las homilías de Orígenes y las
explicaciones espirituales de Glaphyra, cf. A. KERRIGAN, O.C, 419-423.
del P e n t a t e u c o , escogidos de p r o p ó s i t o , q u e n o s i g u e n el o r d e n
que t i e n e n en el texto del A n t i g u o T e s t a m e n t o , sino q u e h a n
c) El Comentario a Isaías
sido a g r u p a d o s , sin r e l a c i ó n a l g u n a con el o r d e n o r i g i n a l , p a r a
p r o b a r q u e la L e y q u e d ó a b r o g a d a sólo en la letra y n o en el C o n s t a de cinco biblia, u n o s d i v i d i d o s en lonoi, otros en
e s p í r i t u . L a s i n s t i t u c i o n e s de l a A n t i g u a A l i a n z a h a y q u e en- lomoi. E n la i n t r o d u c c i ó n se d e s c r i b e la t a r e a del i n t é r p r e t e ,
t e n d e r l a s c o m o p r e f i g u r a c i o n e s t í p i c a s de la a d o r a c i ó n en es- q u e consiste en e x p l i c a r p r i m e r o el s e n t i d o literal y l u e g o el
píritu. e s p i r i t u a l . L o s cinco biblia ofrecen u n c o m e n t a r i o s e g u i d o a
T o m a n d o c o m o p u n t o de p a r t i d a el p e c a d o de A d á n y E v a , Isaías 1-10, 11-24, 25-42, 4 2 - 5 1 , 52-66. Es u n a o b r a extensa,
el l i b r o p r i m e r o t r a t a de la l i b e r a c i ó n del h o m b r e de la escla- q u e l l e n a casi p o r e n t e r o el v o l u m e n 7 0 de l a edición de M i g n e ;
vitud del p e c a d o y de S a t a n á s ; el s e g u n d o v el t e r c e r o t r a t a n lúe c o m p u e s t a p r o b a b l e m e n t e d e s p u é s de los dos l i b r o s s o b r e
de la justificación p o r Cristo c o m o m e d i o de o b t e n e r a q u e l l a el P e n t a t e u c o , p e r o antes del a ñ o 4 2 9 .
l i b e r a c i ó n ; el c u a r t o y el q u i n t o , de l a r e s o l u c i ó n de la vo-
l u n t a d h u m a n a de p e r s e v e r a r en ella y c o n s e r v a r l a . L a b a s e Edición: PG 70,9-1450.
de n u e s t r a s a l v a c i ó n es el a m o r de D i o s (1.6) v de n u e s t r o s
d) El Comentario a los profetas menores
s e m e j a n t e s (1.7 y 8 ) . E n los l i b r o s 9-13 se p r e s e n t a a la Igle-
sia y al s a c e r d o c i o ; en los l i b r o s 14-16, el c u l t o e s p i r i t u a l de Está d i v i d i d o , s e g ú n el n ú m e r o de los p r o f e t a s , en doce
los c r i s t i a n o s , c o m o p r e f i g u r a d o s en l a s i n s t i t u c i o n e s del Anti- parles p r i n c i p a l e s , que se s u b d i v i d e n en tomoi. H a y u n a i n t r o -
guo T e s t a m e n t o . El ú l t i m o l i b r o está d e d i c a d o a l a s fiestas de ducción a t o d o el c o m e n t a r i o y u n p r ó l o g o antes de c a d a p r o -
los j u d í o s , e s p e c i a l m e n t e a la P a s c u a . Este t r a t a d o , a u e o c u o a recia.
u n v o l u m e n e n t e r o de la e d i c i ó n de M i g n e , lo e s c r i b i ó m u c h o
antes del a ñ o 4 2 9 , p e r o d e s p u é s del 4 1 2 . Ediciones: PG 71 y 72,9-364; la mejor edición; P. E. PUSEY, Sanc/i
pntris nostri Cyrilli archiepiscopi Alexandrini in XII prophetas 2 vols.
(Oxford 1868; reimpr. anastática, Bruselas 1965).
Edición: PG 68,133-1125.
Estudios: Para una introducción histórica general, véase A. KERRIGAN,
Estudios: J. H. BERNARD, On Some Fragmente of an Uncial MS, of o.c, 295-297; sobre algunas particularidades de estilo, ibid., 333-334; so-
S. Cyril of Alexandria Written on Papyrus (Transactions of the Roval bre cambios de personas que dialogan y de destinatarios, ibid., 334-338.
Irish Academy 29,18) (Dublín 1892) 653-672 (manuscrito del siglo' vi Sobre la interpretación que Cirilo da de Joel, cf. A. MERX, Die Prophetie
que contiene el final del libro 7 y todo el texto del libro 8 ) ; D. SERRÜYS, <lns Joel und ihre Ausleger (Halle 1879) 152-6.
Un «.Codex» sur papyrus de St. Cyrille d'Alexandrie: RPh 34. (1910)
101-117 (sobre el mismo manuscrito Pap. Louvre E 10295 = R 1).—So- Hri las catenae se c o n s e r v a n g r a n n ú m e r o de f r a g m e n t o s
bre la versión siríaca del siglo vi, cf. R. DUVAL, La liuérature syriaque
3. a ed. (París 1907) 365: ,W. J. BURGHARDT, Cyril of Alexandria on de oíros c o m e n t a r i o s al A n t i g u o T e s t a m e n t o , a l g u n o s m u y ex-
«wool and Unen»: Traditio 2 (1944) 484-6 (De ador, et cultu 9,390); tensos. P r o v i e n e n de c o m e n t a r i o s a los l i b r o s de los R e y e s ,
P. SANZ, Griechischen liturgische Papyri (Viena 1946) 11-124 (libro 9). los S a l m o s , a l g u n o s C á n t i c o s , P r o v e r b i o s , C a n t a r de los Can-
ia res, J e r e m í a s , Ezequiel y D a n i e l . Efrén de A n l i o q u í a (según
F o c i o , fíibl. Cod. 229) y el f l o r i l e g i o Doctrina Palrum de in-
carnalione Verbi (F. D I E K A M P [ M i i n s t e r i. W . 1 9 0 7 ] 186) d a n
132 Los escritores de Alejandría y Egipto
Cirilo de Alejandría 133
a e n t e n d e r q u e C i r i l o hizo u n a e x é r e s i s de los S a l m o s . L o s ción de u n o s pocos f r a g m e n t o s q u e e n c o n t r a m o s en las catenac,
f r a g m e n t o s q u e se c o n s e r v a n en las catenac n o v a n m á s a l l á v cuya a u t e n t i c i d a d no está al a b r i g o de s o s p e c h a s .
del s a l m o 119, p e r o n o c a b e d u d a de q u e la o b r a de C i r i l o
a b a r c a b a t o d o el S a l t e r i o , c o m o lo h a p r o b a d o a m p l i a m e n t e Ediciones: PC, 73 y 74.9-756; la mejor edición: P. E. PUSEY, Sancti pa-
tris nostri Cyrilli arch. Alexandrini in d. Ioannis evangelium 3 vols. (Ox-
G. M e r c a t i . U n m a n u s c r i t o a r m e n i o de la B o d l e i a n L i b r a ry ford 1872; reimpr. anastática, Bruselas 1965). PG 74,9-104, y PUSEY,
c o n t i e n e f r a g m e n t o s de u n c o m e n t a r i o a E z e q u i e l a t r i b u i d o a vol.2,243-334 (fragmentos de las catenae) deben someterse a un riguroso
C i r i l o . A l g u n o s de estos e x t r a c t o s c o r r e s p o n d e n , al p a r e c e r , examen. J. REUSS, ]ohannes-Kommentare mis- der griechischen Kirche
(TU 89) (Berlín 1966) 189-195.
a los f r a g m e n t o s de la m i s m a o b r a p u b l i c a d o s p o r M i g n e
Traducción: Inglesa: LFC 43 (Oxford 1832), 48 (Londres 1885), Com-
(PG 7 0 , 1 4 5 7 s ) . Véase S. B a r o n i a n y F . C. C o n y b e a r e , en Cala- mentary on the Cospel according to John, el primer vol. traducido por
logus mss. bibliothecae Bodleianae p.14' 1 (Oxford 1918) 1.64. P. E. PUSEY, el segundo por T. RANDELL.
Estudios: J. MAHÉ, La date du Commentaire de saint Cyrille d'Alexan-
Fragmentos: Explanatio in Psalmos: PG 69,717-1273. Sin embargo, drie sur VÉvangile selon saint Jean: BLE 8 (1907) 41-45; J. LEBON:
antes de poder utilizar confiadamente estos fragmentos, será menester RHE 22 (1926) 90; MARIC, Cyrille sur Jean VI, 54: Bogoslovska Smotra
hacer un diligente examen; cf. R. DEVREESSE, Chalnes exégétiques grec- (1934) 296-306; L. TURRADO, Aó£a en el Ev. de S. Juan seg. San Cirilo
ques: DB Suppl. 1 (París 1928) 1134. Cf. G. MERCATI, Ósservazioni a de Al. (Roma 1939); J. REUSS, Cyrill von Alexandrien und sein Kom
proemi del Salterio di Origine, ¡ppolito, Eusebio, Chillo Alessandrino e mentar zum Johannes-Evangelium: Bibl 25 (1944) 207-209; G. JOUASSAKD,
altri con frammenti inediti (ST 142) (Ciudad del Vaticano 1948) 127-144. L'activité littéraire de saint Cyrille a"Alexandrie jusqu'á 428: Mélanges
PG 69,679-698, fragmentos sobre los Reyes; 69,1277, un fragmento so- E. Podechard (Lyon 1945) 169-170; G. LIEBAERT, Saint Cyrille FAlexandrie
bre los Proverbios; 69,1277-1294, sobre el Cantar de los Cantares; 70, ct l'arianisme (Lille 1948) 9-11; N. CHARLIER, Le «.Thesaurus de Trinitate»
1451-8, sobre Jeremías y Baruc; 70,1457-1462, sobre Ezequiel y Daniel. de Saint Cyrille FAlexandrie: RHE 45 (1950) 60-62; G. LANGEVIN, Le
Sobre un manuscrito armenio de un comentario sobre Ezequiel, cf. L. MA- theme de l'incorruptibilité dans le commentaire de S. Cyrille d'Ale-
RIÉS, Hippolyte de fióme; PO 27 (1954) 33.—En la caleña de Procopio xandríe sur l'évangile selon Jean: Sciences Ecclésiastiques 8 (1956) 295-
de Gaza se encuentran algunas citas del comentario al Cantar de los 316; A. KERRIGAN, The Objects of the Litteral and Spiritual Senses of the
Cantares (PG 87, 1545-1754). Cf. W. RIEDEL, Die Auslegung des Hohen New Testament according to St. Cyril of AL: PS 1 (1957) 365-566;
Liedes in der jiidischen Gemeinden und in der griechischen Kirche (Leip- M. F. WILES, The Spiritual Gospe!. The ínterpretation of the Fourth
zig 1898) 101-2; L. WELSERSHETMB, Das Kirchenbild der griechischen Cospel in the Early Church (Cambridge 1960); J. SAIJER, Die Exegese des
Cyrill von Alexandrien nach seinem Kommentar zum Johannes-Evange-
V aterkommentare zum Hohen Liede: ZkTh 70 (1948) 433-5. lium. Mit Berüclcsichtigung der Beziehungen zu Orígenes und Athanasius
(diss.) (Friburgo de Br. 1965) (mecanogr.); H. DU MANOIR, Les premiéis
versets du quatriéme Évangile commentés par Cyrille d'Alexandrie (Studia
2. Comentarios sobre el Nuevo Testamento mediaevalia et mariologica) (Roma 1971) 101-119.

a) El Comentario al Evangelio de San Juan b) El Comentario al Evangelio de San Lucas


Este c o m e n t a r i o tiene u n a t e n d e n c i a m á s d o g m á t i c o - p o l é m i - E s t e c o m e n t a r i o es de u n estilo d i s t i n t o . E n r e a l i d a d , es u n a
ca. E n la i n t r o d u c c i ó n se p r o m e t e p r e s t a r a t e n c i ó n especial al serie de Homilías sobre San Lucas con u n a i n t e n c i ó n p r á c t i c a
s e n t i d o d o g m á t i c o del texto y a la refutación de las d o c t r i n a s más b i e n q u e d o g m á t i c a . Del texto o r i g i n a l g r i e g o sólo q u e d a n
h e r é t i c a s . El a u t o r se m u e s t r a deseoso de p r o b a r p o r el c u a r t o tres s e r m o n e s c o m p l e t o s y a l g u n o s f r a g m e n t o s en las catenae.
e v a n g e l i o q u e el H i j o es de la m i s m a s u b s t a n c i a divina q u e el T e n e m o s , en c a m b i o , n a d a m e n o s q u e 156 h o m i l í a s en u n a
P a d r e y q u e los dos tienen su p r o p i a subsistencia p e r s o n a l . Ata- versión s i r í a c a del siglo Vi o Vil. E n su c o n t e n i d o h a l l a m o s
ca a los a r r í a n o s y a los e u n o m i a n o s y c o m b a t e la c r i s l o l o g í a de valiosos i n d i c i o s p a r a d e t e r m i n a r la fecha de su c o m p o s i c i ó n .
l a escuela de A n t i o q u í a . N o se m e n c i o n a el n o m b r e de Nes- P o r u n a p a r t e , o c u p a u n l u g a r p r e d o m i n a n t e la p o l é m i c a con-
t o r i o y n o a p a r e c e n n i el t é r m i n o Theotokos ni la t e r m i n o l o g í a tra N e s t o r i o y sus secuaces. P o r o t r a , A. R ü c k e r h a e n c o n t r a d o
q u e e m p l e a r á C i r i l o en sus escritos p o s t e r i o r e s . P o r esta r a z ó n en la h o m i l í a 6 3 p o r lo m e n o s u n a a l u s i ó n a los a n a t e m a t i s -
es casi s e g u r o q u e este l i b r o lo c o m p u s o a n t e s de q u e e s t a l l a r a mos de C i r i l o . Eso q u i e r e d e c i r q u e h a y q u e d a t a r las Homilías
la c o n t r o v e r s i a n e s t o r i a n a , es decir, a n t e s del a ñ o 4 2 9 . Sin em- sobre San Lucas a p a r t i r de l a s p o s t r i m e r í a s del a ñ o 4 3 0 .
b a r g o , el terminus a quo sigue t o d a v í a en litigio. J. L e b o n v
N. C h a r l i e r sostienen q u e este c o m e n t a r i o al E v a n g e l i o de S a n Ediciones: Texto griego de los tres sermones: PG 77,1009 In trans-
ligurationern Domini, 77,1039-1050 In oceursum Domini. El último es
J u a n es la o b r a exegética m á s a n t i g u a de C i r i l o . G. J o u a s s a r d una combinación de dos homilías originales. Fragmentos de las catenae:
o p i n a q u e lo e m p e z ó el a ñ o 4 2 5 , p e r o n o lo t e r m i n ó h a s t a PG 72,475-950. A. RÜCKER, Die Lukashomilien des hl. Cyrill von Ale-
fcl 428. Este v o l u m i n o s o c o m e n t a r i o c o n s t a de doce l i b r o s , sub- xandrien (Breslau 1911) 33s, ha examinado cuidadosamente estos frag-
mentos. El fragmento sobre Lucas 2,52 (PG 72,508) no pertenece a Cirilo,
d i v i d i d o s en c a p í t u l o s . L o s l i b r o s 7 y 8, q u e c o n t i e n e n la inter- hjno a Teodoreto de Ciro. Otros fragmentos sobre Le 9-10 y 24,51 los ha
p r e t a c i ó n de S a n J u a n 10,18-12,48, n o se c o n s e r v a n , a excep- publicado J. SIOKENÜERGER, Fragmente der Homilien des Cyrill von Ale-
134 Los escritores de Alejandría y Egipto Cirilo de Alejandría 135
xandrien zum Lukasevangelium (TU 34,1) (Leipzig 1909) 63-108, de Ja 3. Escritos dogmático-polémicos contra los arríanos
catena de Nicetas de Heracles.
Versión siríaca: R. PAYNE SMITH, S. Cyrilli Alexandriae archiepiscopi L a s p r i m e r a s o b r a s de C i r i l o de c a r á c t e r d o g m á t i c o - p o l é -
Commentarii in Lucae evangelium quae supersunt syriacc e manuscriptis mico v a n d i r i g i d a s c o n t r a l o s a r r í a n o s . S o n dos l o s t r a t a d o s
apud Museum Britannicum (Oxford 1858). W. WRIGHT, Fragments of the que e s c r i b i ó c o n t r a esta h e r e j í a ; el m á s i m p o r t a n t e de l o s
Homilies of Cyril of Alexandria on the Cospel of S. Luke, edited from dos es el
a Nitrían ms. (Londres 1874), publicó algunas adiciones al texto de las
homilías 112-116. A. RÜCKER, O.C, 87-101, editó nuevos fragmentos de
varias homilías. De una nueva edición crítica de la versión siríaca se a) Thesaurus de sancta et consubstantiali Trinitate
publicó la primera parte, que comprende las homilías 1-80: J. B. CHA- Se t r a t a de u n a s u m a t r i n i t a r i a , q u e c o m p r e n d e l a s obje-
KOT, S. Cyrilli Alexandrini commentarii in Lucam I: CSCO 70, Scrip-
tores Syri 27 (París y Leipzig 1912). ciones a r r i a n a s , su refutación y l o s r e s u l t a d o s d u r a d e r o s de-
Traducciones: Alemana: A. RÜCKER, o.c, tradujo los fragmentos si- las c o n t r o v e r s i a s del siglo IV. C i r i l o sigue a q u í e n t e r a m e n t e a
ríacos 87-101.—Inglesa: R. PAYNE SMITH. A Commentary upon the Cos- su m a e s t r o A t a n a s i o ; casi la t e r c e r a p a r t e d e esta extensa o b r a
pel according lo St. Luke hy St. Cyril, Patriarch of Alexandria 2 vols. ns u n a r e p r o d u c c i ó n del t e r c e r d i s c u r s o Contra A ríanos de
(Oxford 1859).—Laíiraa: R. M. TONNEAU, S. Cyrilli Alexandrini com- A t a n a s i o , c o m o l o h a p r o b a d o suficientemente J. L i é b a e r t . P a -
mentarii In Lucam I: CSCO 140, Scriptores Syri 70 (Lovaina 1953). rece q u e C i r i l o utilizó, a d e m á s , u n a o b r a d e D í d i m o el Ciego.
Estudios: J. SICKENBF.RCER, o . c ; A. RÜCKER, o.c. Cf. F. ÑAU: ROC 16
(1911) 443-444. Contra Eunomium, q u e y a n o existe. E n el p r e f a c i o se d a el
índice de m a t e r i a s d e los 3 5 c a p í t u l o s . F o c i o (Bibl. cod. 1 3 6 )
c) Comentario al Evangelio de San Mateo no tiene r e p a r o en a f i r m a r q u e «esta o b r a es l a m á s c l a r a de
todas l a s de C i r i l o , e s p e c i a l m e n t e p a r a l o s q u e son c a p a c e s
L e o n c i o de Bizancio, E f r é n d e A n t i o q u í a v oíros t u v i e r o n de c o m p r e n d e r el s i g n i f i c a d o d e sus m é t o d o s lógicos». P o r u n a
c o n o c i m i e n t o d e u n c o m e n t a r i o al E v a n g e l i o de S a n M a t e o parte, n o h a y d u d a de q u e el Thesaurus fue c o m p u e s t o antes d e
c o m p u e s t o p o r C i r i l o . S ó l o q u e d a n u n o s f r a g m e n t o s de p o c a que s u r g i e r a l a c o n t r o v e r s i a n e s t o r i a n a ; p o r o t r a , sin e m b a r -
e x t e n s i ó n en l a s catenae. C u b r e n l o s 2 8 c a p í t u l o s y m u e s t r a n go, h a y división de o p i n i o n e s s o b r e la fecha e x a c t a . G. J o u a s -
c l a r a m e n t e a u e l a o b r a e r a u n c o m e n t a r i o b í b l i c o e n el s e n t i d o s a r d p i e n s a q u e C i r i l o l o escribió e n t r e l o s a ñ o s 4 2 3 y 4 2 5 .
p r o p i o de la p a l a b r a , p a r e c i d o a l c o m e n t a r i o s o b r e el E v a n - .1. L i é b a e r t y N . C h a r l i e r sostienen q u e es la p r i m e r a de l a s
gelio de S a n J u a n . P a r e c e q u e lo c o m p u s o d e s p u é s del a ñ o 4 2 8 . g r a n d e s o b r a s de C i r i l o , escrita, p o r c o n s i g u i e n t e , al c o m i e n z o
de su c a r r e r a e p i s c o p a l , i n i c i a d a el a ñ o 4 1 2 .
Ediciones: PG 72,365-374. Una nueva edición crítica de estos frag-
mentos ha sido publicada recientemente por J. REUSS, Matthaus-Kommen- Edición: PG 75,9-656.
tare aus der griechischen Kirche (TU 61) (Berlín 1957) 103-269.
Estudios: G. JOUASSARD, L'activité littéraire 169; J. LIÉBAERT, Saint
Estudios: J. REDSS, Matthdus-, Markus-, und Johannes-Kalenen nach Cyrille d'Alexandrie et Varlanlsme. Les sources et la doctrine christohgi-
den handschriftlichen Quellen untersucht. (Miinster 1941) 49s. que du «Thesaurus» et des «Dialogues sur la Trinité» (Lille 1948); N. CHAR-
I.TER. Le «Thesaurus de Trinitate» de Saint Cyrille d'Alexandrie: RHE 45
d) E n l a s catenae se e n c u e n t r a n , a d e m á s , f r a g m e n t o s de (1950) 25-81; A. ORRE, Eusehio de Nicomedia y la VI objeción del The-
c o m e n t a r i o s q u e h a n d e s a p a r e c i d o d e C i r i l o s o b r e la E p í s t o l a saurus c.XV de san Cirilo Alejandrino (MG 15, 276D): Greg 42 (1961)
a los R o m a n o s , s o b r e la p r i m e r a y s e g u n d a a l o s C o r i n t i o s y 749-750.
sobre la Epístola a los Hebreos. 10 De sánela et consubstantiali Trinitate
Fragmentos: Epist. ad Romanos: PG 74,773-856 (PUSEY, In Joannem El s e g u n d o de sus escritos a n t i a r r i a n o s l o c o m p u s o ñ o c o
vol.3 kf. supra, p.l28J 173-248); Ep. I ad Corinthios: PG 74,856-916 d e s p u é s del Thesaurus y lo dedicó al mismo «hermano» Neme-
(PUSEY, o.c, 3,249-319): Ep. II ad Cor.: PG 74,916-952 (PUSEY, O.C,
3,320-361); Ep. ad Hebraeos: PG 74,953-1006 (PUSEY, O.C, 3,362-440). sio. C o m p r e n d e siete d i á l o g o s del a u t o r c o n su a m i g o H e r m i a s :
Los fragmentos armenios del comentario a los Hebreos los publicó J. LE- se a l u d e e x p r e s a m e n t e a la o b r a a n t e r i o r . C i r i l o a f i r m a en el
RON, Fragments arméniens du commentaire sur l'Építre aux Iléhreux prefacio q u e la m i s m a sutileza de l a s cuestiones q u e q u i e r e
de saínt Cyrille d'Alexandrie: Mus 44 (1931) 69-114; 46 (1933) 237-246; resolver p i d e se a d o p t e la f o r m a de d i á l o g o . Si se c o m p a r a n
un fragmento siríaco del mismo comentario se encuentra en el tratado
Contra los armenios de Barsalibi publicado por A. MTNGANA, Woodbrooke con el Thesaurus, estos d i á l o g o s s o n de c a r á c t e r m á s p e r s o n a l
Studies 4 (Cambridge 1931) 47. v f o r m a n u n a u n i d a d m a y o r q u e los 3 5 c a p í t u l o s del p r i m e r
Estudios: S. LYONNET, S. Cyrille d'Alexandrie et 2 Cor. 3,17: Bibl 32 H a l a d o . L o s seis p r i m e r o s d i á l o g o s t r a t a n de la c o n s u b s t a n c i a -
(1951) 25-33; G. GIUDICI, La dottrina della grazia nel Commenlo ai lidad del H i j o ; el s é p t i m o , de la del E s p í r i t u S a n t o .
Rom. di S. Cirillo d'Alessandria. Diss. Greg. (Roma 1951); J. MEYÍI.N-
DORF, 'Eq>' ci> (Rom. 5,12) chez Cyrille d'Alexandrie et. Thíodoret: Edición: PG 75,657-1124. El tratado De sancta et vivifica Trinitate
SP 4 (TU 79) (Berlín 1961) 157-161. (PG 75,1147-1190) no es de Cirilo, sino de Teodoreto de Ciro (cf. infra
|i.6()6).
Traducción: Alemana: H. HAYD: BKV (1879) 43-469.
136 Los escritores de Alejandría y Egipto Cirilo de Alejandría 137

drés, q u e r e p r e s e n t a b a a los o b i s p o s s i r i o s ; la s e g u n d a , la Carta


4. Escritos dogmático-polémicos contra los neslorianos a Euopcio, r e s p o n d e a las de T e o d o r e t o . L o s dos t r a t a d o s los
debió de c o m p o n e r en la p r i m e r a m i t a d del a ñ o 4 3 1 , y a q u e
a) Adversus Nestorii blasphemias en ellos n o se a l u d e p a r a n a d a al c o n c i l i o de Efeso. L a t e r c e r a
Su p r i m e r t r a t a d o a n t i n e s t o r i a n o fueron los Cinco tomos defensa de los a n a t e m a s se e n c u e n t r a en el b r e v e c o m e n t a r i o
contra Nestorio, q u e c o m p u s o en la p r i m a v e r a del 4 3 0 . R e p r e - Explicatio duodecim capitum Ephesi pronuntiata, q u e escri-
s e n t a n u n e x a m e n c r í t i c o de u n a colección de s e r m o n e s p u b l i - bió c u a n d o e s t a b a en la cárcel de Efeso, en a g o s t o o septiem-
c a d o s p o r N e s t o r i o el a ñ o a n t e r i o r . El n o m b r e de éste n o apa- bre del 4 3 1 . E l a u t o r se m u e s t r a deseoso de p r o b a r c a d a u n o
rece en la o b r a de C i r i l o , p e r o sí m u c h a s citas de sus h o m i l í a s . de los a n a t e m a s con citas de la E s c r i t u r a .
E n el l i b r o p r i m e r o refuta u n o s p a s a j e s e s c o g i d o s en q u e ata-
caba el t í t u l o m a ñ a n o d e Theotohos; en los c u a t r o restantes, Ediciones: Explicatio pro duodecim capitibus adversus orientales epi-
scopos: PG 76,315-385; Epístola ad Euoptium adversus impugnationem
los p a s a j e s en q u e d e f e n d í a la d u a l i d a d de p e r s o n a s en Cristo. duodecim capitum a Theodoreto editam: PG 76.385-452. Una nueva edi-
ción de ambos tratados por obra de PUSEY, S. Cyrilli Alex. epistolae tres
Ediciones: PG 76,9-248. Nueva edición: P. E. PUSKV, Epistolae tres oecumenicae, etc. (Oxford 1875) 259-497.—Explicatio duodecim capitum
oecumenicae, etc. (Oxford 1875) 54-239. La mejor edición: E. SCHWARTZ: Ephesi pronuntiata: PG 76,293-312. Nueva edición de PUSEY, O.C, 240-258.
ACÓ 1,1,6,13-106. I*os dos primeros tratados se conservan en una traducción latina de Ma-
Traducción: Inglesa: P. E. PUSEY: LFC 47 (1881). rio Mercator: PL 48,933-1002. Pusey publica este texto latino con el
original griego y consulta, además, una versión siríaca. La mejor edición
de los tres escritos es la de E. SCHWARTZ: ACÓ 1,1,7,33-65, Adversus
b) De recta fide orientales episcopos; 1,1,6,107-146, Contra Theodoretum; 1,1,5,15-25, Ex-
P o c o d e s p u é s de h a b e r e s t a l l a d o la c o n t r o v e r s i a n e s t o r i a n a plicatio duodecim capitum; versión latina: ACÓ 1,5,116-142.142-165.15-25.
el a ñ o 4 3 0 , C i r i l o sometió a l a corte i m p e r i a l t r e s m e m o r i a s
Sobre la verdadera fe, con el p r o p ó s i t o de n e u t r a l i z a r toda in- d) Apologeticus ad imperatorem
f l u e n c i a d e N e s t o r i o . L a p r i m e r a l a d i r i g i ó a l e m p e r a d o r Teo- E s u n a a p o l o g í a q u e d i r i g i ó al e m p e r a d o r T e o d o s i o I I in-
dosio I I ; l a s o t r a s dos, ad reginas (TOCTS |3ccaiAíaacas), sin mencio- m e d i a t a m e n t e d e s p u é s q u e , l i b e r t a d o de la c á r c e l , volvió a
n a r n i n g ú n n o m b r e en c o n c r e t o . M a s p a r e c e q u e J u a n de Ce- A l e j a n d r í a . E n e l l a C i r i l o v i n d i c a su m o d o de p r o c e d e r t a n t o
s á r e a , al p r i n c i p i o del siglo v i , está en la v e r d a d c u a n d o dice
antes c o m o d u r a n t e el concilio de Efeso.
que la p r i m e r a de l a s dos la d i r i g i ó a las dos h e r m a n a s m á s
jóvenes del e m p e r a d o r , A r c a d i a y M a r i n a , v la s e g u n d a a su Ediciones: PG 76,453-488; PUSEY, De recta fide ad imperatorem
h e r m a n a m a y o r , P u l q u e r í a , y a su m u j e r , E u d o x i a . (Oxford 1877) 425-456. La mejor edición: E. SCHWARTZ: ACÓ 1,1,3,75-90.

Ediciones: De recta in dotninum nostrum Iesum Christum fide ad rI Scholia de incarnatione Unigeniti
imperatorem Theodosium: PG 76,1133-1200; P. E. PUSEY, S. Cyrilli.
Alex. De recta fide ad imperatorem, etc. (Oxford 1877), 1-153, ofrece una L o s c o m p u s o d e s p u é s del a ñ o 4 3 1 . E n e l l o s da p r i m e r o
nueva edición del texto griego y de la versión siríaca de Rabbüla de u n a e x p l i c a c i ó n de l o s n o m b r e s de C r i s t o , E m a n u e l y J e s ú s ,
Edesa. Esta última se encuentra también en P. BEDJAN, Acta Martyrum
et Sanctorum 5 (París 1895) 628-696. La mejor edición del texto griego: y define a c o n t i n u a c i ó n la u n i ó n h i p o s t á t i c a c o m o o p u e s t a a
E! SCHWARTZ: ACÓ 1,1,1,42-72. De recta fide ad dominas: PG 76,1201- la m e r a m e z c l a o a s o c i a c i ó n e x t e r n a . L a c o m p a r a c i ó n q u e m á s
1336; De recta fide ad augustas: PG 76,1335-1420. Nueva edición: se le a c e r c a en el m u n d o c r e a d o es, s e g ú n él, la c o m b i n a c i ó n
PUSEY, O.C, 154-333. La mejor edición: E. SCHWARTZ: ACÓ 1,1,5.62-118 del c u e r p o y del a l m a en el h o m b r e . E l t e x t o c o m p l e t o s ó l o
y 1,1,5,26-61.
existe en u n a s t r a d u c c i o n e s a n t i g u a s l a t i n a , s i r í a c a y a r m e n i a ;
Traducción: Alemana: O. BARDENHEWER: BKV3 (1935) 21-78. del texto o r i g i n a l g r i e g o s ó l o q u e d a n p e q u e ñ o s f r a g m e n t o s
Estudio: F. DIKKAMP, Das Glaubensbekenntnis des apollinaristischen (EP 2124).
Bischofs Vitalis von Antiochien: ThQ 86 (1904) 497-511 (De recta iide
ad reginas I 10).
Ediciones: Fragmentos griegos: PG 75,1369-1412. La versión latina
antigua: PL 48,1005-1040. Todo ello en nueva edición: P. E. PUSEY,
c) Los doce anatemalismos contra Nestorio S. Cyrilli Alex% epistolae tres oecumenicae, etc. 'Oxford 1875) 498-579.
I .a mejor edición: E. SCHWARTZ: ACÓ 1,5,219-231 fragmentos griegos;
L o s e s c r i b i ó el m i s m o a ñ o 4 3 0 (cf. infra, p . 1 4 4 ) . C i r i l o 1,5,184-215 versión latina. La traducción armenia la publicó F. C. CONY-
c r e y ó n e c e s a r i o d e f e n d e r l o s en tres a p o l o g í a s . E n l a s dos p r i - UGARE, The Armenian Versión of Revelation and of Cyril of Alexandriá's
m e r a s r e s p o n d e a dos a t a q u e s en q u e se le a c u s a b a de a p o l i - Scholia on the Incarnation and Epistle on Easter, ed. from the oldest
n a r i s m o y m o n o f i s i t i s m o , u n o de A n d r é s de S a m o s a t a y o t r o MSS. and Englished (Londres 1907) 95-143: texto armenio; G. M. DE
DIIKANU, Deux dialogues christologiques: De incarnatione Unigeniti et
de T e o d o r e t o de C i r o . L a p r i m e r a a p o l o g í a de C i r i l o Contra Ouod unus sit Christus, introd., texte critique, trad. et notes (SCH 97)
los obispos orientales sale al p a s o de l a s a c u s a c i o n e s de An- l París 1964).
138 Los escritores de Alejandría y Egipto
Cirilo de Alejandría 13&
Traducciones: Inglesas: De la versión latina antigua: P. E. PUSEY
LFC 47 (1881).—Del armenio: F. C. CONYBEARE, O.C, 168-214.—France- da m u e s t r a s , q u e el d i á l o g o , m u y e s t i m a d o en la a n t i g ü e d a d ,
sa: G. M. DE DURAND, l.c. p a r e c e ser u n o de los ú l t i m o s escritos a n t i n e s t o r i a n o s de Ci-
Estudios: M. RICHARD, Le pape Léon le Grand el les Scholia de in- rilo.
carnatione Unigeniti de saint Cyrille a"Alexandrie: RSR 40 (1952) 116-
128, prueba que la versión latina que usó León Magno remonta a la Ediciones: PG 75,1253-1361. Nuevas ediciones: P. E. PUSEY, De recta
época del mismo Cirilo; G. JOUASSARD, ImpassibUitá du Logos el im- fide ad imperatorem, etc. (Oxford 1877) 334-424; G. M. DE DURAND, Deux
passibilité de l'áme humaine chez Cyrille d'Alexandrie: RSR 45 (1957) dialogues^ christologiques de saint Cyrille d'Alexandrie: De incarnatione
209-224; C. SCANZILLO, La prima lettera e gli Scholia de Incarnatione Unigeniti et Ouod unus sit Christus, introd., texte critique, trad. et notes
Unigeniti di S. Chillo Alessandri.no: Asprenas 6 (1959) 257-287. (SCH 97) (París 1964).
Traducciones: Alemana: O. BARDENHEWER: BKV3 12 (1935) 109-204.
f) Adversas nolentes confiten sanctam Inglesa: P. E. PUSEY: LFC 46 (1881).—Francesa: G. M. DE DURAND, l.c.
Virginem esse Deiparam Estudio: C. SCANZILLO, Intorno al dialogo «Quod Christus sit unus»
di S. Grillo d'Alessandria: DTP 59 (1956) 218-229; B. M. WETSCHER,
El e m p e r a d o r J u s t i n i a n o I, en su Tractalus contra Mono- Der Dialog «Dass Ckristus Einer ist» des Cyrill von Alexandrien. Aus
physitas 13-14 ( P G 8 6 , 1 , 1 1 3 2 ) , a t e s t i g u a , h a c i a el a ñ o 5 4 2 . athiopischen Handschriften in Berlín, Cambridge, London, París und
q u e el t r a t a d o Contra los que no quieren reconocer a María Tübingen zum ersten Mal übersetzt und eingeführt: OC 51 (1967) 130-185;
52 (1968) 92-137.
como Madre de Dios es o b r a a u t é n t i c a de C i r i l o . L a p u b l i c ó
p o r vez p r i m e r a el c a r d e n a l M a i .
5. La Apología contra Juliano
Ediciones: PG 76,255-292. La mejor edición: E. SCHWARTZ: ACÓ
1,1,7,19-32.
Traducciones: Alemana: H. HAYD: BKV (1879) 531-560: O. BAR- D e s p u é s de veinticinco a ñ o s d e c a r r e r a e p i s c o p a l , C i r i l o
DENHEWER: BKV3 (1935) 205-236.—Francesa: B. LAVAUD y H. DIEPEN, se creyó o b l i g a d o a e s c r i b i r u n a e x t e n s a o b r a a p o l o g é t i c a En
Saint Cyrille d''Alexandrie. Court traite confíe ceux qui ne veulent pas favor de la santa religión de los cristianos contra los libros
reconnaitre Marie Mere de Dieu: RT 56 (1956) 688-712. del impío Juliano, q u e se la d e d i c ó a T e o d o s i o I I . Refuta en
ella los tres l i b r o s Contra los Galileos q u e J u l i a n o el A p ó s -
g) Contra Diodorum et Theodorum tata p u b l i c ó el a ñ o 3 6 3 . L a i n t r o d u c c i ó n d e j a e n t r e v e r q u e
Este t r a t a d o lo escribió c o n t r a D i o d o r o de T a r s o v Teo- el p a g a n i s m o e s t a b a m u y lejos de h a b e r m u e r t o en E g i p t o
d o r o de M o p s u e s t i a , a m b o s m a e s t r o s d e N e s t o r i o . C o m p r e n d e y que las acusaciones de Juliano contra la religión cristiana
tres l i b r o s y l o c o m p u s o p r o b a b i l í s i m a m e n t e h a c i a el a ñ o 4 3 8 . s e g u í a n s i e n d o m u y p o p u l a r e s y se creía q u e n o h a b í a n s i d o
Se c o n s e r v a n i m p o r t a n t e s f r a g m e n t o s e n g r i e g o y s i r í a c o . d e b i d a m e n t e r e f u t a d a s . El texto o r i g i n a l g r i e g o , e n su inte-
g r i d a d , sólo se c o n s e r v a de l o s diez p r i m e r o s l i b r o s d e l a
Ediciones: Fragmentos griegos y siríacos (en traducción latina): o b r a de C i r i l o . T r a t a n de l a s r e l a c i o n e s del c r i s t i a n i s m o c o n
PG 76,1437-1452. Fragmentos adicionales: PUSEY, 5. Cyrilli Al. in S. loan- el j u d a i s m o y el p a g a n i s m o , y r e b a t e n ú n i c a m e n t e el l i b r o
nis evangelium (Oxford 1872) vol.3,492-537. Cf. M. RICHARD, Les traites
de Cyrille d Alexandrie confíe Diodore et Théodore et les fragments dog- p r i m e r o d e J u l i a n o , d o n d e el e m p e r a d o r t r a t a b a d e p r o b a r
matiques de Diodore de Tarse: Mélanges F. Grat (París 1946) 9*9-116. que el c r i s t i a n i s m o n o p a s a b a d e ser u n j u d a i s m o r e b a j a d o
Traducción: Inglesa: PDSEY: LFC 47 (1881). con m e z c l a d e e l e m e n t o s p a g a n o s . C i r i l o e m p l e a , a l p a r e c e r ,
Estudios: M. RICHARD, l . c ; R. DEVREESSE, Essai sur Théodore de un m é t o d o s e m e j a n t e al q u e u t i l i z a r a O r í g e n e s en su Contra
Mopsueste (ST 141) (Ciudad del Vaticano 1948) 156-159; F. A. SULLIVAN, Cclsum, s i g u i e n d o a su a d v e r s a r i o p a s o a p a s o y c i t a n d o siem-
The Christology of Théodore of Mopsueste (Roma 1956) 46-54.173-9; p r e t e x t u a l m e n t e el a r g u m e n t o d e su c o n t r a r i o . E l r e s u l t a d o
L. ABRAMOWSKI, Der Streit uro Diodor und Theodor zwíschen den beiden es u n a c r í t i c a a n a l í t i c a s i n p r e t e n s i o n e s d e síntesis. C o m o el
ephesinischen Konzilien: ZKG 67 (1955-56) 252-287.
libro p o l é m i c o d e J u l i a n o se h a p e r d i d o , la fuente p r i n c i p a l
h) Ouod unus sit Christus p a r a su r e c o n s t r u c c i ó n p a r c i a l s i g u e s i e n d o l a o b r a d e C i r i -
lo. L o s f r a g m e n t o s g r i e g o s y s i r í a c o s d e l o s l i b r o s 11-20 del
E s t e d i á l o g o s o b r e la u n i d a d de p e r s o n a en Cristo es u n a tratado de Cirilo parecen indicar que estaban dedicados a la
c u m p l i d a refutación de la falsa d o c t r i n a q u e p r e t e n d e q u e el refutación del s e g u n d o l i b r o d e J u l i a n o . A p o y á n d o s e en e s t o ,
V e r b o de D i o s n o se hizo c a r n e , sino q u e s o l a m e n t e se u n i ó a C. J. N e u m a n n h a s u g e r i d o q u e la a p o l o g í a d e C i r i l o c o m -
u n h o m b r e ; de d o n d e r e s u l t a q u e son d o s , el H i j o v e r d a d e r o p r e n d í a t r e i n t a l i b r o s en total y q u e l o s ú l t i m o s diez c o n t e n -
V n a t u r a l de D i o s , y « o t r o » , hijo a d o p t i v o de D i o s , q u e n o d r í a n la r é p l i c a al l i b r o t e r c e r o del Contra los Galileos de
p a r t i c i p a de la d i g n i d a d y h o n o r del p r i m e r o . El a u t o r h a c e J u l i a n o . S i n e m b a r g o , la cosa sigue d u d o s a , p u e s de estos su-
a l u s i ó n a su p o l é m i c a a n t e r i o r c o n t r a la h e r e j í a n e s t o r i a n a , puestos ú l t i m o s diez l i b r o s n o q u e d a r a d a . N o h a y n i n g ú n
y es tal la m a d u r e z de p e n s a m i e n t o y de e x p r e s i ó n de q u e indicio de q u e C i r i l o e s c r i b i e r a m á s d e v e i n t e l i b r o s c o n t r a
140 Los escritores de Alejandría y Egipto
Cirilo de Alejandría 141
J u l i a n o n i q u e h u b i e r a i n t e n t a d o r e f u t a r toda la o b r a del
su a l m a e n t r e el c r i s t i a n i s m o y el p a g a n i s m o , p r a c t i c a n d o los
A p ó s t a t a . S a b e m o s p o r c a r t a de T e o d o r e t o de C i r o (Ep. 8 3 )
ritos de a m b a s r e l i g i o n e s (Hom. 12 y 1 4 ) , c o n t r a l o s falsos
q u e C i r i l o envió su o b r a a l p a t r i a r c a J u a n d e A n t i o q u í a . P o r
dioses y sus a d i c t o s (Hom. 6 y 9 ) , c o n t r a l o s j u d í o s y su in-
esta r a z ó n , la fecha de c o m p o s i c i ó n d e b e p o n e r s e antes del 4 4 1 ,
fidelidad (Hom. 1.4.10.20.21.29).
a ñ o en q u e m u r i ó J u a n . P e r o n o p u e d e ser a n t e s del 4 3 3 ,
a ñ o en q u e se r e c o n c i l i a r o n J u a n v C i r i l o . Ediciones: PG 77,401-982. La carta pascual 17 del año 429, donde
Cirilo objeta a Nestorio por primera vez, se conserva también en una
Ediciones: Libros 1-10: P C 76,509-1058. Fragmentos griegos de los traducción latina antigua que se atribuye erróneamente a Arnobio el
libros 11-19: PG 76,1057-1064. Más fragmentes de los libros 11-20 se Joven: PC 77.789-800. lina nueva edición de esta versión ha sido publi-
encuentran en C. J. NEUMAJMN, Iuliani Imperatoris librorum contra Chris- cada por J. SCHARNAGL, S. Cyrilli XVII homiliae sive epistulae pascha is
tianos quae supersunt (Scriptorum Graecorum (mi Chrisüanam impugna- interpretatio quae video Arnobii iunioris dicitur latina (Viena 1909). Ar-
verunt religionem quae supersunt, fasc.3) (Leipzig 1880): 42-63 Cyrilli nobio uti'izó esta traducción, pero no es autor de ella. G. MORTN, Études,
Alexandrini librorum contra lulianum fragmenta syriaca edidit E. NEST- textes, dccouvert.es I (Maredsous 1913) 344s. Sobre las tendencias de esta
LE, y 68-87 Cyrilli Alexandrini librorum contra lulianum 11-20 fragmenta traducción latina, cf. H. KAYSER. Die Schriften des sogenannten Arnobius
Graeca et Syriaca Latine reddita disposuit C. J. NEUMANN. El Cod. Venet. UmioT dogmengeschichtlich und literarisch untersucht (Gütersloh 1912)
Marc. 165 contiene algunos fragmentos griegos de los libros 12-4 que 125s.
no han sido publicados todavía. Cf. F. DIEKAMP: SAB (1901) 1051 not.l; Traducción: Holandesa: M. CONSTANZA, Cyrillus von Alexandrie: Prec-
ID.. Doctrina Patrum de incarnatione Verbi (Münster 1907) Introd, L.
Para citas de Plotino que inspiran poca confianza en los libros 2 y 8, isen (Bussum 1946) 21-44 carta pascual 8; 45-66 carta pascual 17.
cf. P. HENRY, Études plotiniennes, Les états du texte de Plotin (París Estudios: C. PAPAÜOPOULOS, OÍ ÉopTaa-nxoi Aóyoi TOÜ ctyíou KupíMou 'AAe-
1938) 71-4.125-140. Otros fragmentos: PO 14-1.245-6 y R. DRAGUET, Pour SavSpsías : EPh 31 (1932) 25-45; P. MELONI. // digiuno quaresimale e
l'édition du Philaléthe de Sévére SAnúoche: BZ 30 (1929-30) 278-9; S. Cirillo Alessandrino: Kyrilliana (El Cairo 1947) 247-272; H. RAHNER,
I,. FRUECHTEL, Neue Zeugnisse zu Clemens Alexandrinus: ZNW 36 (1937) Ocsterliche Frühlingslyrik bei Kyrillos von Alexandreia: Paschatis Sol-
88-90. lemnia. Studien zur Osterfeier und Osterfrommigkeit, hersg. v. B. Fis-
CIIER und J. WAONER (Friburgo i. B. 1959), 68-75: G. LAJNGGARTNER, Der
Estudios: J. GEFFCKEN, Kaiser Julianus und die Streitschriften seíner «Descensus ad Inferos» in den Osterfestbriefen des Cyrill von Alexan-
Cegner: NJKA 21 (1908) 188s; H. LECLERCQ: DAL 8 (1928) 380-387; drien: Wegzeichen. Festgabe H. M. Biedermann (Würzburg 1971) 95-100.
P. RECAZZONI, / / Contra Galilaeos dell'Imperatore Giuliano e il Contra
lulianum. di S. Cirillo Alessandrino: Didaskaleion 6 (1928) 1-114; H. DU Y a n o existe la Tabla pascual p a r a l o s a ñ o s 4 0 3 - 5 1 2 , q u e
MANOIR, Doeme et spiritualité chez saint Cyrille d'Alexandrie (París C i r i l o p r e p a r ó p a r a el e m p e r a d o r T e o d o s i o I I : p e r o se con-
1944) 448-453, citations d'auteurs profanes dans le «Contra lulianum»;
R. M. GRANT, Greek Literature in the Treatise De trinitate and Cyril serva en u n a a n t i g u a t r a d u c c i ó n a r m e n i a l a c a r t a de envío
Contra lulianum: JThSt 15 (1964) 265-279; W. J. MAIXEY, The Contra al e m p e r a d o r . L a p u b l i c ó p o r vez p r i m e r a , en 1 9 0 7 , Cony-
lulianum of St. Cyril of Alexandria and St. Peter Canisius: TS 25 (1964) beare.
70-74 (¡la traducción de Canisio -depende de la de Ecolampadio).
Edición: Texto armenio de la carta a Teodosio I I : E. C. CONYBEARE,
The Armenian Versión of Revelation and of Cyril of Alexandria's Scholia
6. Cartas pascuales un the Incarnation and Epistle on Easter (Londres 1907) 143-9. La carta
da a entender claramente que le acompañaba una tabla pascual. Dio-
C i r i l o c o n t i n u ó l a c o s t u m b r e de l o s o b i s p o s de A l e j a n d r í a nisio el Exiguo. Ep. ad Petronium (PL 67,19s), habla de una tabla
de e n v i a r t o d o s l o s a ñ o s a t o d a s l a s i g l e s i a s de E g i p t o u n pascual de Cirilo y cita su última parte, que cubre los años 437-531.
Sin embargo, no puede ser la tabla original, sino una revisión o continua-
a n u n c i o , en f o r m a d e c a r t a p a s t o r a l , s o b r e la fecha de la P a s - ción posterior. El Prologus de ratione paschae v la Epístola ad Leonem
c u a v el a y u n o q u e le p r e c e d í a . L a s e d i c i o n e s de l a s o b r a s papam sobre Pascua (CIRILO, Ep. 86-7: PG 77,377-390) que se conser-
de C i r i l o suelen r e g i s t r a r 2 9 d e estas c a r t a s p a s c u a l e s bajo el van en latín, son falsificaciones.
e p í g r a f e u n t a n t o d e s o r i e n t a d o r d e Homiliae paschales. Las Traducción: Inglesa: F. C. CONYBEARE, O.C, 215-221: la carta al era-
r e d a c t ó e n t r e l o s a ñ o s 4 1 4 y 4 4 2 . E n e l l a s e x h o r t a al a y u n o liciador Teodosio II.
y a la a b s t i n e n c i a , a la v i g i l a n c i a y a la o r a c i ó n , a la l i s m o s n a Estudios: B. KRUSCH, Studien zur christlich-mittelalterlichen Chrono-
y a l a s o b r a s de m i s e r i c o r d i a . A p e s a r d e su c a r á c t e r p r e d o - logie (Leipzig 1880) 88-98.101-9.337-349; E. SCHWARTZ, Christliche und
¡üdische Ostertafeln (Abh. Kgl. Gesellsch. der Wissenschaften zu Góttin-
minantemente moral y práctico, contienen varias declaracio- gen, Phil.-histor. KX N.F. 8,6) (Berlín 1905) 22-4; G. MERCATI, Über
nes d o g m á t i c a s , q u e t r a e n el eco de l a s c o n t r o v e r s i a s cristoló- ilie. Ostertafel des h!. Cyrill von Alexandrien: ThR. 6 (1907) 126-127;
gicas de la é p o c a . A s í , p o r e j e m p l o , en l a s Hom. 5.8.17.27 A. CORDOLIANI, Les computistes insulaires et. les ccrits pseudo-alexan-
defiende la d o c t r i n a d e la E n c a r n a c i ó n c o n t r a los h e r e j e s q u e drins: Bibliothéque de VÉcole des Chartes 106 (1945) 5-34, prueba que
la tabla pascual es falsificación de unos escritores irlandeses.
n i e g a n la e t e r n i d a d del H i j o , m i e n t r a s q u e en la Hom. 12
discute el d o g m a de la T r i n i d a d . E l r e n c o r del a u t o r c o n t r a 7. Sermones
los p a g a n o s y l o s j u d í o s se m a n i f i e s t a con d e m a s i a d a frecuen-
cia en u n a p o l é m i c a d e s m e d i d a . P o n e en g u a r d i a a los cris- De t o d o s l o s s e r m o n e s q u e p r o n u n c i a r a C i r i l o en su l a r g o
t i a n o s c o n t r a la dipsychia, q u e es la a c t i t u d de q u e r e p a r t e pontificado, n o se c o n s e r v a n m á s q u e v e i n t i d ó s , y a l g u n o s s ó l o
en estado f r a g m e n t a r i o . L o s e d i t o r e s l o s h a n r e u n i d o b a j o el
142 Los escritores de Alejandría y Egipto Cirilo de Alejandría 143
epígrafe Hopiiliae diversae, para distinguirlos ríe las Ilomi- de estos sermones. Sobre los dos sermones acerca de los «Anargyroi»
liae paschales. Los primeros ocho de la colección se supone (PG 77,1100-1105), cf. P. SINTHERN, Zum Kult der Anargyroi: ZkTh 69
que los pronunció en Efeso el verano de 4 3 1 , durante el con- (1947) 354-360; B. KOETTING, Peregrinado religiosa (Münster 1950) 203-5.
cilio. De seis poseemos el texto íntegro. La homilía 4 (PG 77,
991-996) es el sermón m a ñ a n o más famoso de la antigüedad. 8. Cartas
Se supone que lo pronunció Cirilo en la iglesia de Santa
María de Efeso entre el 23 y el 27 de junio del 4 3 1 . Pero, La abultada correspondencia de Cirilo es sumamente im-
portante para la historia civil y eclesiástica, para la doctrina
en realidad, es de un autor desconocido que lo pronunció en
y el derecho de la Iglesia, para las relaciones entre el Oriente
noviembre de ese mismo año, después que había partido Ci-
y el Occidente, para la rivalidad entre escuelas teológicas y en-
rilo. La homilía n . l l , titulada Encomium in S. Mariam Dei-
tre sedes episcopales. P o r fortuna, se conserva un número bas-
param (PG 77,1029-1040), no es otra cosa que la homilía 4,
tante crecido. La edición de Migne comprende 88, aunque algu-
retocada y ampliada en los siglos Vil y IX, como lo ha pro-
nas son espurias y 17 escritas a Cirilo por otros. E. Schwartz
bado ampliamente A. Ehrhard. Las homilías 3, 15, 16 y 20
publicó, además, el texto griego de otras cinco, cuatro de ellas
tratan de la Encarnación. La homilía In mysticam, cenara totalmente desconocidas hasta entonces, y una más en versión
(PG 77,1016-1029) no es de Cirilo, sino de su tío Teófilo, latina solamente. Quedan algunas antiguas traducciones siría-
como lo ha demostrado M. Richard (cf. supra, p.109). La cas, coptas y armenias.
homilía In exitu animi es de dudosa autenticidad. Las homi-
lías 8, In transfigurationem Domini, y 12, In occursum Do- Ediciones: PG 77,401-981; E. SCHWARTZ, Konzilstudien II (Estras-
mini, pertenecen a la serie de homilías de Cirilo sobre el burgo 1914) 67-70; ID., Neue Aktenstücke zum Ephesinischen Konzil
431 (AAM 30,8) (Munich 1920) 52s Ep. ad Iuvenalem, 57s Ep. ad
Evangelio de San Lucas, que hemos mencionado más arri- Acacium, 67s Epp. ad lohannem Antioch., 75s Ep. ad Maximianum
ba, p.133. Constant.; I D . : ACÓ 1 passim; R. Y. EBIED y L. R. WICKHAM, The
Letter of Cyril of Alexandria to Tiberius the Deacon. Syriac Versión:
Mus 83 (1970) 433-482 (ed., trad. inglesa y comentario); ID., An Unknmim
Ediciones: PG 77,981-1116 (Homiliae diversae) da el texto de 17 Letter of Cyril of Alexandria in Syriac: JThSt 22 (1971) 420-434 (ed.,
sermones completos y los fragmentos de otros cinco. De los diecisiete, los trad. inglesa y comentario).
números 10, 11 y 13 son espurios; los números 3, 12 y 20 probablemente
son auténticos. Los demás deben someterse a un examen concienzudo, Estudios: Para la carta 84 ad Euoptium, cf. supra, p.l36s.—Para la
aun aquellos que se supone que pronunció en Efeso. PUSEY, St. Cyrilli Ep. 81 ad monachos in Phua constitutos, cf. E. HONIOMANN, Patristic
in d. Ioannis evangelium. Accedunt fragmenta varia vol.3 (Oxford 1872) Studies (ST 173) (Ciudad del Vaticano 1953) 52s.—La Ep. 74 ad Rab-
452-476.538-545 parecen ser fragmentos auténticos. De los sermones pro- bulam episcopum Edessae no se conserva en el original griego, sino en
nunciados en Efeso, E. SCHWARTZ ha publicado una nueva edición (ACÓ 1, una versión siríaca: OVEREECK, S. Ephraemi Syri, Rabbulae episc. Edes-
1.2,92s; 4,14s; 7,173; 8,104). Niega la autenticidad del sermón mariano seni, Balaei aliorumque opera selecta (Oxford 1865) 226-229 texto siría-
(hom.4): ACÓ 1,1,2,102; 4,XXV; igualmente R. LAURENTIN, Court Traite co; BICKELL, Ausgewahlte Schriften der syrischen Kirchenvater (BKV)
de Théologie Mariale (París 1953) 166. (Kempten 1874) 246-249, traducción alemana.—Para la Ep. 82 ad Am-
philachium ep. Sidae, cf. G. FICKER, Amphilochiana vol.l (Leipzig 1906)
Traducciones: Alemana: O. BARDENHEWER, Marienpredigten aus der 259s.—Para la Ep. 86 ad Leonera papam y la Ep. 87 seu Prologas de
Váterzeit, übersetzt (Munich 1934) (traducción de la homilía 4).—Holan- ratione paschae, cf. supra, p.141. Para la versión armenia de la carta
desa: M. CONSTANZA, Cyrillus van Alexandrie, Preeken, ingeleid en ver- dirigida al emperador Teodosio II, cf. supra% P-141.—A. VAN ROEY, Deux
taald (Bussum 1946), da una traducción de las homilías n.1-7.9-13.15-7 fragments inédits des lettres de Succensus, évéque de Diocésarée a saint
y 20. Cyrille d'Alexandrie: Mus 55 (1942) 87-92 (texto siríaco 'y traducción
Estudios: A, EHRHARD, Eine unechte Marienhomilie des hl. Cyrill von latina de dos extractos de las cartas de Succenso, a quien dirigió Cirilo
Alexandrien: RQ 3 (1889) 97-113; A. D'ALÉS, S. Cyrille ¿Alexandrie et las Ep. 45 y 46).—La Ep. 55 contiene una breve explicación del Símbolo
les Sept a Sainte-Mañe d'Éphése: RSR 22 (1932) 62-70; H. mi MANOIK, Nieeno In sanctum symbolum, compuesta hacia el año 438 (PG 77,289-
Dogme et spiritualité chez Cyrille d'Alexandrie (París 1944) 58-60; 320); la edición mejor: E % SCHWARTZ: ACÓ 1,1,4,49-61) y dedicada al
C. PAPADOPOÜLOS, Aóyos E¡S -xr\v ává\r\\\i\v TOÜ Kupíou C<VÉK8OTOS éir' ÓVÓIJCCTI KupíA- diácono y archimandrita Máximo de Antioquía, que se la había pedido
Aou 'MsfavSpeías: El; pvfiUTiv^ZTr. Aáuirpou (Atenas 1935) 35-41, publicó un Traducción alemana: O. BARDENHEWER: BKV3 12 (1935) 240-263.—Para
sermón sobre la Ascensión que cuatro manuscritos del Monte Athos la primera carta, cf. C. SCANZILLO, La prima lettera e gli Scholia de
atribuyen a Cirilo de Alejandría. C H . MARTIN, Un discours pretendu- Incarnatione Unigeniti di S. Cirillo Alessandrino: Asprenas 59 (1956)
ment inédit de S. Cyrille ¿"Alexandrie sur ¡'ascensión: RHE 32 (1936) 257-287; M. RICHARD, Deux lettres perdues de Cyrille ¿Alexandrie: SP 7
345-350, demostró que, lejos de ser inédita, esta homilía se encuentra (TU 92) (Berlín 1966) 274-277 (dirigidas al emperador Teodosio y al
entre las obras espurias de San Juan Crisóstomo (PG 64,45-8) y no per- presbítero Focio de Alejandría).
tenece ni a Cirilo ni a Crisóstomo; A. DILLMANN, Chrestomathia Aethio-
pica (Leipzig 1866) 88-98, publicó la versión etiópica de dos homilías S o n fuentes de p r i m e r o r d e n p a r a la h i s t o r i a del d o g m a
sobre Melquisedec, pretendiendo que son de Cirilo. S. EURINGER, Über- las q u e e s c r i b i ó a N e s t o r i o , en p a r t i c u l a r l a Ep. 4 , l l a m a d a
setzung der Homilien des Cyrillus von Alexandrien, des Severus von
oynnada und des Theodotus von Ancyra in Dillmanns «Chrestomathia epístola dogmática, q u e es l a s e g u n d a de l a s q u e e s c r i b i ó al
Aethiopica»: Orientalia 12 (1943) 114-127, dio una traducción alemana h e r e s i a r c a . L a p r i m e r a s e s i ó n del c o n c i l i o d e Efeso, el 2 2 do
144 Los escritores de Alejandría y Egipto Cirilo de Alejandría 145
ron Chalkedon: CGG I (1951) 176-184.189-193; P. CALTIER, Saint Cyrille
j u n i o de 4 3 1 , la a p r o b ó s o l e m n e m e n t e p o r el voto u n á n i m e d'Alexandrie et saint Léon le Grand a Chalcédoine: CGG I (1951) 372-377;
de t o d o s los o b i s p o s presentes. T o d o s los 125 jefes eclesiás C. MOELLER, Le chalcédonisme et le néo-chalcédonisme en Orient de 451 a
ticos r e c o m e n d a r o n que se a c e p t a r a la c a r t a , p o r estar com- la jindu VI siécle: CGG I (1951) 652-662; H. BACHT, Die Rolle des orien-
p l e t a m e n t e de a c u e r d o con el S í m b o l o N i c e n o y ser e x p r e s i ó n taHschen Mónchtums in den kirchenpolitischen Auseinandersetzungen um
a u t é n t i c a de la d o c t r i n a c a t ó l i c a ; se c o n s e r v a n t o d a v í a las Chalkedon: CGG II (1953) 203-206; H. DIEPEN, Les douze Anathématis-
mes au Concile a"Ephése et jusqu'en 519: RT 55 (1955) 300-338.
p a l a b r a s m i s m a s con que e x p r e s a r o n su a p r o b a c i ó n . El año
450, L e ó n M a g n o (Ep. contra Eutych. haer. 1) hizo suyo el La t e r c e r a de l a s l l a m a d a s c a r t a s e c u m é n i c a s es la Ep. 39
juicio q u e h a b í a n d a d o de la e p í s t o l a , « e v i d e n t i u s í i d e m Ni- que escribió C i r i l o a J u a n de A n t i o q u í a en la p r i m a v e r a del
c h a e n a e definitionis e x p o n e n s » . E l c o n c i l i o de C a l c e d o n i a , ei a ñ o 4 3 3 y q u e se conoce con el n o m b r e de Symbolum Ephe-
a ñ o 4 5 1 , y el de C o n s t a n t i n o p l a , el 5 5 3 , t a m b i é n la a p r o b a r o n sinum. E n e l l a el p a t r i a r c a de A l e j a n d r í a e x p r e s a su a l e g r í a
p o r la m i s m a r a z ó n . y satisfacción p o r h a b e r s e r e s t a b l e c i d o la p a z e n t r e él v los
o b i s p o s de A n t i o q u í a : « Q u e el cielo se regocije y la t i e r r a
Ediciones: PG 77,43-50; nueva edición: P. E. PUSEY, S. Cyrilli, epis-
tolae tres oecumenicae, etc. (Oxford 1875), 2-11: texto griego con la ver- se a l e g r e , p o r q u e el m u r o de s e p a r a c i ó n se h a d e s m o r o n a d o ,
pión latina de Mario Mercator: la mejor edición. E. SCHWARTZ: ACÓ se ha e l i m i n a d o la c a u s a de la tristeza v se h a n q u i t a d o t o d o
1,1,1,25-8. g é n e r o d e d i s e n s i o n e s , siendo el m i s m o C r i s t o , n u e s t r o c o m ú n
Traducciones: Alemana: O. BARDENHEWER: BKV3 12 (1935) 81-86.- S a l v a d o r , q u i e n o t o r g a la p a z a sus p r o p i a s iglesias» ( 1 ) . Al
Inglesas: P. E. PUSEY, The Three Epistles of St. Cyrü (Oxford 1872); final r e s u m e la fe de a m b o s p a r t i d o s en el s í m b o l o q u e h a b í a n
G. A. HEURTLEY, On the Faith and the Creed. Dogmatic Teaching of the
Church of the Fourth and Fifth Centuries (Oxford 1886) 156-161; p r e s e n t a d o los o b i s p o s de A n t i o q u í a y da el texto exacto de
T. H. BINDLEY, The Oecumenical Documents of the Faith (Londres 1889; la f ó r m u l a de u n i ó n q u e h a n s u s c r i t o a m b o s g r u p o s . E l a ñ o .451,
reimpresión. 1906); J. KIDD, Documents lllustrative of the History of the el concilio de C a l c e d o n i a r e c o m e n d ó esta c a r t a sin restricción
Church (SPCK) vol.2 (Londres 1938) 251-255 (reimpresión de la traduc-
ción de Heurtley). alguna.
Estudios: I. ORTIZ DE URBINA, Das Glaubenssymbol von Chalkedon: Ediciones: PG 77,173-182; PUSEY, S. Cyrilli epistolae tres oecumeni-
CGG 1 (1951) 398-401; G. JOUASSARD, Un probléme d'anthropologie ct cae (Oxford 1875) 40-53 texto griego con una versión latina antigua, uti-
de christologie chez saint Cyrille d'Alexandrie: RSR 43 (1955) 361-378. lizando la versión siríaca; la mejor edición: E. SCHWARTZ: ACÓ 1,1,4,
15-20; una versión etiópica fue publicada por A. DILLMANN, Chrestomathia
L a t e r c e r a c a r t a a N e s t o r i o (Ep. 1 7 ) , es decir, la que en- Aethiopica (Leipzig 1866) 72-6.
vió C i r i l o a fines de 4 3 0 en n o m b r e del s í n o d o a l e j a n d r i n o , Traducciones: Alemana: O. BARDENHEWER: B K V 12 (1935) 100-107.—
dio ocasión a g r a n d e s dificultades a c a u s a de los doce a n a t e m a s Inglesas: PUSEY, The Three Epistles of Cyril (Oxford 1872): C. A. HEURT-
q u e a g r e g ó a e l l a el a u t o r y p o r la t e r m i n o l o g í a p e c u l i a r q u e LEY, o.c, 177-184, reproducida por J. KIDD, O.C, 26-270; T. H. BINDLEY, o.c.
en e l l a e m p l e a . A u n c u a n d o se i n c o r p o r ó a las Actas del con- Estudios: A. D'ALÉS, Le Symbole (Tunion de 433: RSR 3 (1931) 257-268;
I'. GALTIER, L'unité du Christ (París 1939) 13-88; I. ORTIZ DE URBINA, Das
cilio de Efeso, n o fue r a t i f i c a d a e x p l í c i t a m e n t e con votación. Glaubenssymbol von Chalkedon. Sein Text, sein Werden und seine dog-
M á s t a r d e , sin e m b a r g o , se i m p u s o la o p i n i ó n de que los con- matische Bedeutung: CGG I (1951) 398-401.414-7.
cilios de Efeso y C a l c e d o n i a a d o p t a r o n esta c a r t a y los ana-
temas. II. L A TEOLOGÍA DE C I R I L O

Ediciones: PG 77,105-122. PUSEY, O.C, 12-39: texto griego con ¡a El p a p a Celestino I, c o n t e m p o r á n e o de C i r i l o , n o d u d ó en


traducción latina de Mario Mercator: la mejor edición: É. SCHWARTZ:
ACÓ 1,1,1,33-42. h o n r a r a éste con t í t u l o s c o m o « b o n u s fidei c a t h o l i c a e defen-
Traducciones: Alemana: O. BARDENHEWER; BKV3 12 (1935) 86-100.— Hor», «vir a p o s t o l i c u s » y « p r o b a t i s s i m u s s a c e r d o s » . D e s p u é s
Francesas: F. NAÜ: ROC 16 (1911) 189s; H. Du MANOIR, Dogme et spi- de su m u e r t e su f a m a creció h a s t a tal p u n t o q u e en la Igle-
ritualité chez Cyrílle cTAl. (París 1944) 492-493.—Inglesas: PUSEY, The H¡a g r i e g a se le c o n s i d e r ó c o m o la s u p r e m a a u t o r i d a d en
Three Epistles of St. Cyrü (Oxford 1872); C. A. HEURTLEY, O.C, 162-176; lodas l a s cuestiones c r i s t o l ó g i c a s . A n a s t a s i o S i n a í t a , en el si-
T. H. BIDLEY, o.c; J. KIDD, O.C, 255-265.
mio v i l , le l l a m ó el « S e l l o de los P a d r e s » . L a S a g r a d a Con
Estudios: J. MAHÉ, Les anathématismes de Saint Cyrille d'Alexandrie
et les éveques orientaux du patriarchat d'Antioche: RHE 7 (1906) 505-543; Hiegación de R i t o s le o t o r g ó el t í t u l o de « D o c t o r Ecclesiae»
C. L. SOUVAY, The Twelve Anathematizations of S. Cyril: CHR 5 (1926) el 28 de j u l i o de 1882.
627-635; J. PUIG DE LA BELLACASA, Los doce anatemadsmos de San Ci-
rilo, ¿fueron aprobados por el Concilio de Efeso?: EE 11 (1932) 5-25; I Método teológico
A. DENEFFE, Der dogmatische Wert der Anathemalismen Cyrills: Schol 8
(1933) 64-88.203-216; P. GALTIER, Les Anathématismes de S. Cyrille et le No fue sólo p o r sus i d e a s , sino t a m b i é n p o r su m é t o d o ,
Concile de Chalcédoine: RSR 23 (1933) 45-57; H. Du MANOIR, o.c, 491-
510 Les anathématismes de Cyrille et son monophysitisme; A. GRII.LMEIER, ionio influyó C i r i l o en las ciencias s a g r a d a s . Es, en efecto,
Die theologische und spranchliche Vorbereitung der christologischcn Forme! i'l r e p r e s e n t a n t e p r i n c i p a l del m é t o d o escolástico e n t r e los
146 Los escritores de Alejandría y Egipto
Cirilo de Alejandría 147
Padres griegos. Parece que la costumbre, ya introducida de
antaño, de aducir «pruebas de la Escritura», él la amplió con los demás escritos antiarrianos, hasta en su Comentario al
toda deliberación y propósito hasta incluir «pruebas de los Evangelio de San Juan.
Padres». No fue él quien inventó este método. Ya lo habían Estudios: J. N. HEBENSBERGER, Die Denkuielt des hl. Cyrill von Ale-
utilizado antes que él. Pero nadie hasta entonces lo había xandrien. Eine Analyse ihres philosophischen Ertrags (Ausburgo 1927);
II. DU MANOIR, Uargumentation patristique dans la controverse nestorien-
empleado con tanta habilidad y perfección técnica. Es indu- ne: RSR 25 (1935) 441-461.531-560; P. RENAUDIN, La théologie de saint
dablemente mérito suyo el que desde entonces, junto al tes- Cyrille d'Alexandrie d'aprés saint Thomas d'Aquin (Tongerloo 1937);
timonio de la Escritura, esté el de los Padres como autoridad H. r>u MANOIR, Dogme et spiritualité chez saint Cyrille d'Alexandrie (Pa-
rís 1944); J. SALAVERRI, El argumento de tradición patrística en la anti- ,
en la argumentación teológica. En sus escritos procura resu- gua Iglesia: RES 5 (1945) 107-119; A. RIDOLFI, S. Cirillo nella luce del
mir, en una presentación sistemática, la doctrina de los Pa- Pontiíicato Romano: Kyrilliana (El Cairo 1947) 17-36; N. M. HARING, The
dres de la Iglesia. Los comienzos de su controversia con Nes- Character and Range of Influence of St. Cyril of Alexandria on Latín
torio terminan por convencerle que no existe otro camino Theology (430-1260): Mediaeval Studies 12 (1950) 1-19; M. RICHARD, les
iloríléges diphysites du, Ve et du VIe siécle: CGG I (1951) 721-748 (prue-
para vencer la batalla más que convertir la conformidad con bas de los Padres); M. TETZ, Zum Streit zwischen Onhodoxie und Hare-
los Padres en el elemento decisivo en todas las cuestiones sie an der Wende des 4. zum 5. Jahrhundert. Anfange des expliziten Va-
concernientes a la ortodoxia. Sigue ya esta línea el año 429 terbeweises: Evangelische Théologie 21 (1961) 354-368; E. NACKE, Das
Zeugnis der Vater in der theologischen Beweisführung Cyrills von Ale-
en su carta a los monjes (Ep. 1 ) . En la segunda carta que xandrien nach seinen Briefen und antinestorianischen Schriften (diss.)
escribió a Nestorio, en la primavera del año 430, dice lo si- (Münster 1964); C. SCANZILLO, Lineamenti dell'argomentazione teológica
guiente : di S. Cirillo Alessandrino nei trattati alia corte imperiale: Asprenas 13
Esto [explicar rectamente la doctrina de la fe a los (1966) 275-294; R. L. WILKEN, Judaism ant the Early Christian Mind.
A Study of Cyril of Alexandria's Exegesis and Theology (New Haven 1971).
aue buscan la verdad] lo conseguiremos si es que recu-
rrimos a las afirmaciones de los Padres y ponemos cui-
dado en apreciarlas grandemente y en contrastar con 2. Cristología
ellas las nuestras para ver si estamos en la fe, como está Los escritos de Cirilo nos permiten seguir muy de cerca
escrito (2 Cor 13,5), y si modelamos nuestras creencias la evolución de su cristología. Existe una gran diferencia en-
en conformidad con sus doctrinas sanas e irreprensi- tre sus primeras obras y las posteriores. En aquéllas, por
bles (Ep. 4 ) . ejemplo en el Thesaurus y en los Diálogos, su cristología no
Además, en su tercera carta a Nestorio se llama a sí mis- es otra cosa que una repetición de la de San Atanasio. Nos
mo «amante de la sana doctrina, pisando las huellas religio- encontramos con la misma forma de cristología del Logos-
sas de los Padres», y establece la doctrina de la Encarnación, Sarx, sin la menor alusión a la importancia teológica del alma
«siguiendo en todo las confesiones de los Santos Padres; que de Cristo. Para refutar las dificultades arrianas sobre la in-
las dedujeron bajo la guía del Espíritu Santo, que hablaba mutabilidad del Logos, no se le ocurrió a Cirilo, como tam-
poco se le había ocurrido a Atanasio, señalar en Cristo la
en ellos, rebuscando el sentido de las ideas que en ellos en-
existencia de un alma humana. Ambos atribuyen los sufri-
contramos y caminando, por decirlo así, por el camino real»
mientos de Cristo a su carne, sin advertir la participación
(Ep. 17). En sus sesiones del 22 de junio (Acta Conc. Oec. i me en ellos tuvo el alma. La carne es, igualmente, el sujeto
I 1,2,39-45) y del 22 de julio (ibid., I 1,7,89-95), el concilio de su santidad y de su gloria. Cirilo repite, además, la fórmu-
de Efeso adoptó la prueba de los Padres, y desde entonces se la principal de la cristología atanasiana, que constituye la
convirtió en el procedimiento clásico de todas las argumen- liase de toda la cristología del Logos-Sarx: «El Verbo se hizo
taciones teológicas en el Oriente. hombre, pero no descendió sobre un hombre» (ATANASIO, Con-
No es ésta, sin embargo, la única aportación metodológica tra Arian. 3,30; CIRILO, Dial. 1 ) . En este período no vacila
que hizo Cirilo al escolasticismo de épocas posteriores. A él en emplear la expresión «inhabitación» para expresar las
se debe también en gran parte la introducción de la prueba relaciones entre Dios y el hombre en Cristo. Encontramos así
de razón en la ciencia eclesiástica. Una vez más hay que ad- con mucha frecuencia los conceptos de «templo» y «mora-
vertir que no fue él el primero en emplearla. Habían sentado da» en sus obras más antiguas cuando habla de la inhabita-
ya el precedente los arríanos y los apolinaristas. Esta fue eión del Logos en la carne (Thesaurus 23,24,28; Dial. 5 ) .
quizás la razón de que Cirilo empleara este método princi-
palmente en sus escritos antiarrianos. En particular en su El año 429-430, Cirilo se entrega a una investigación más
Thesaurus, Cirilo añade normalmente unas cuantas pruebas profunda de la doctrina cristológica con el fin de prepararse
Iuira refutar a Nestorio. Su terminología se hace más precisa,
de razón en cada tesis. De tal manera se acostumbró a este
v sus ideas más agudas. Mientras en la época anterior no
sistema, que lo volvemos a encontrar una y otra vez en todos
liabía tenido reparo en emplear el verbo «asumir» refirién-
148 Los escritores de Alejandría y Egipto Cirilo de Alejandría 149

dose a la Encarnación, ahora enseña que el Verbo se hizo naturaleza divina ni, por cierto, que la naturaleza inefa-
hombre, pero no asumió un hombre (Ep. 45 ad Succ.J. En su ble del Verbo Dios se rebajara y se cambiara en la na-
segunda carta a Nestorio explica la Encarnación como sigue: turaleza de la carne, porque es inmutable e inalterable
No decimos que la naturaleza del Verbo se hizo carne y siempre permanece enteramente idéntico a sí mismo,
sufriendo un cambio o que se transformó en un hombre según las Escrituras. Cuando se hizo visible y estaba aún
completo y perfecto, compuesto de cuerpo y alma. Deci- envuelto en pañales, como infante, y en el regazo de su
mos más bien que el Verbo, habiendo unido a Sí mismo Madre Virgen, llenaba, como Dios que era, toda la crea-
personalmente una carne animada de un alma viviente, se ción y estaba sentado con su Padre. Es que la natura-
hizo hombre de manera inefable e inconcebible y se llamó leza divina no tiene cantidad ni dimensiones ni está cir-
Hijo del hombre, pero no por puro favor ni por pura cunscrita por ningún límite (Ep. 17,3)
benevolencia, ni tampoco por el hecho de asumir una Dígnese tu santidad cerrar la boca a los que dicen que
sola persona (es decir, una persona humana a su divina hubo una mezcla, confusión o mixtura del Verbo Dios
persona). Siendo distintas las naturalezas que se unie- con la carne. Es probable que algunos estén divulgando
ron en esta unidad verdadera, de ambas resultó un solo por ahí que yo pienso también de la misma manera y
Cristo, un solo Hijo: no en el sentido de que la diver- digo cosas semejantes. Pero estov yo tan lejos de sos-
sidad de las naturalezas quedara eliminada por esta unión, tener eso, que considero necios a los que llegan a imagi-
sino que la divinidad y la humanidad completaron para narse que a la naturaleza del Verbo pueda acaecer una
nosotros al único Señor Jesucristo e Hijo con su inefable «sombra de mudanza». El permanece siempre lo que es
e inexpresable conjunción en la unidad. De esta manera, v no se ha alterado ni puede nunca sufrir alteración
aunque El subsistía y era engendrado por el Padre antes (Ep. 39).
de los siglos, se dice de El que nació también de una Como la unión hipostática no cambia las dos naturalezas, en
mujer según la carne; no que su naturaleza divina em- la naturaleza humana hay un alma racional, WYft AoyiKií, aun
pezara a existir en la Santa Virgen o que necesitara por después de unida a la naturaleza divina : «Su santo cuerpo, im-
fuerza por sí misma una segunda generación después de buido de un alma racional, nació de ella, y a ese cuerpo se
su generación del Padre. Es necio y absurdo decir que unió personalmente el Verbo» (Ep. 4 ) .
el que subsistía antes de los siglos y era coeterno con Para expresar esta unión de las dos naturalezas en Cristo.
el Padre tenía necesidad de un nuevo comienzo de exis- Cirilo no encuentra mejor comparación aue las relaciones que
tencia. Decimos que el Verbo ha nacido según la carne, existen entre el cuerpo y el alma del hombre: «El único Cristo
porque asumió personalmente la naturaleza humana «por no es doble, aun cuando nosotros lo concibamos compuesto
nosotros y por nuestra salvación». Porque no nació pri- de dos substancias distintas unidas inseparablemente, de la
mero de la Santa Virgen como hombre ordinario v luesro misma manera que concebimos que el hombre consta de alma
descendió sobre El el Verbo, sino que, habiéndose unido v cuerpo, y a pesar de ello no es doble, sino de dos uno»
a la carne desde el seno mismo, se dice de El que se so- (Ep. 17,8). Por esta razón no hay posibilidad de separar las
metió a una generación según la carne, como apropián- dos substancias después de la unión:
dose y haciendo suyo el nacimiento de su propia car-
ne (Ep. 4 ) . Si alguno, en el único Cristo, divide las subsistencias
De estas palabras resulta con evidencia que Cirilo enseña (üirooráaEis) después de la unión, uniéndolas únicamente
la unión hipostática, evocáis KOC6' CnróaTaaiv, entre el Logos y la con una unión de dignidad, autoridad o potestad, v no
carne que asumió. Afirma con toda claridad: «Si rechazamos más bien con una unión de naturalezas (Ivcocns qiucnKií),
esta unión hipostática como imposible o inconveniente, cae- sea anatema (Ep. 17, anat.3).
mos en el error de admitir dos hijos» (Ep. 4 ) . Sostiene que Por la misma razón no se pueden separar los atributos,
esta unión fue una áaúyxu-ros evocáis, es decir, una unión sin IÓIOJUCCTO:, que aplican las Escrituras a Cristo; algunos parece
mezcla de las dos naturalezas, conservándose las dos sin cam- qm; se le atribuyen como a hombre, v otros como a Dios:
bio ni alteración: Si alguno distribuye entre las dos Personas o Sub-
sistencias (TrpoaoÓTrois fiyouv ÜTToaráaeis) las expresiones
Se sometió a una generación como la nuestra y, como que emplean los Evangelios y los escritos apostólicos, o
hombre, procedió de mujer, sin renunciar a lo que era, los que dijeron los santos acerca de Cristo, o las que
y, aun cuando se hizo hombre al tomar carne y sangre, dijo El acerca de Sí mismo, v se las atribuye algunas <1J
continuó siendo lo que era: Dios por naturaleza y de ellas como a hombre, entendiéndolo separado del Verbo
verdad. Tampoco decimos que la carne se convirtiera en que procede de Dios, y otras, como que cuadran a Dio:;
150 Los escritores de Alejandría y Egipto Cirilo de Alejandría 151
e x c l u s i v a m e n t e al V e r b o que p r o c e d e de Dios P a d r e , sea Reg. 1,9). De h e c h o , la f ó r m u l a h a b í a sido i n v e n t a d a p o r A p o l i -
a n a t e m a (Ep. 17, a n a t . 4 ) . n a r de L a o d i c e a , q u e identificaba la n a t u r a l e z a y !a p e r s o n a y
T o d a s las e x p r e s i o n e s que se u s a n en los E v a n g e l i o s e n s e ñ a b a que en Cristo no h a b í a m á s q u e u n a sola n a t u r a l e z a .
deben, p o r c o n s i g u i e n t e , a t r i b u i r s e a la ú n i c a P e r s o n a , a Sin e m b a r g o , C i r i l o , con la frase mia-physis, solamente quiere
la ú n i c a h i p ó s t a s i s e n c a r n a d a del V e r b o (ní°t ÚTróo-TOtors a d m i t i r p o r u n m o m e n t o i m a g i n a r i o la distinción de r a z ó n de
TOÜ QEOÜ Aóyou aecrapKCO^Évri, Ep. 1 7 , 8 ) . dos e n t i d a d e s i n d i v i d u a l e s ; con o t r a s p a l a b r a s , e n s e ñ a la u n i ó n
C i r i l o r e c h a z a la t e r m i n o l o g í a de los n e s t o r i a n o s , q u e del L o g o s con u n a n a t u r a l e z a h u m a n a perfecta, c o m p u e s t a de
l l a m a b a n « i n h a b i t a c i ó n » (ÉvoiK-pcns), o « c o n e x i ó n » (auvácpEioc), c u e r p o y a l m a r a c i o n a l ; esta n a t u r a l e z a , sin e m b a r g o , n o subsis-
o « p a r t i c i p a c i ó n p e r m a n e n t e » (HÉ3E515 CTXETIKIÍ), a la u n i ó n de te i n d e p e n d i e n t e m e n t e en sí m i s m a , s i n o en el L o g o s . P o r esto,
las dos n a t u r a l e z a s : 110 t i t u b e a en h a b l a r r e p e t i d a s veces de dos n a t u r a l e z a s (Súo
T a m p o c o d e c i m o s q u e el V e r b o q u e p r o c e d e de D i o s cpúo-£is) a n t e s de la u n i ó n y de u n a sola n a t u r a l e z a (wícr cpúais)
h a b i t ó en aquel que n a c i ó de la S a n t a V i r g e n c o m o en d e s p u é s de la u n i ó n del L o g o s con la c a r n e . P o r e j e m p l o , escri-
u n h o m b r e o r d i n a r i o , so p e n a de c o n s i d e r a r a C r i s t o b e : « D e c i m o s q u e se u n e n dos n a t u r a l e z a s (6úo cpúcreis), p e r o q u e
c o m o u n h o m b r e p o r t a d o r de D i o s , a u n c u a n d o el V e r b o d e s p u é s de la u n i ó n n o h a y división en d o s ( n a t u r a l e z a s ) :
« h a b i t ó e n t r e n o s o t r o s » (lo 1,14) v está escrito q u e « t o d a creemos, p u e s , e n u n a sola n a t u r a l e z a del H i j o (uíccv EIVOCI
la p l e n i t u d de la d i v i n i d a d h a b i t ó en Cristo e o r p o r a l - TrtCTTEÚoiJEV ir\v TOÜ uioü cpúcnv), p o r q u e E l es u n o , a u n q u e se
m e n t e » (Col 2,9) ; sin e m b a r g o , e n t e n d e m o s q u e , c u a n d o haya h e c h o h o m b r e y c a r n e » (Ep. 4 0 ad Acac.J. A n t e ésta y
se hizo c a r n e , su i n h a b i t a c i ó n n o e r a de la m i s m a ma- o t r a s a f i r m a c i o n e s p a r e c i d a s , se c o m p r e n d e f á c i l m e n t e p o r q u é
n e r a c o m o c u a n d o d e c i m o s q u e h a b i t a en los s a n t o s ; a c u s a r o n a C i r i l o de a p o l i n a r i s m o y de n e s t o r i a n i s m o . E n rea-
h a b i é n d o s e u n i d o s e g ú n l a n a t u r a l e z a (ÉVCOCTIS KCCTÓ: cpúcnv),
lidad, él t r a t ó de defender la d o c t r i n a t r a d i c i o n a l c o n t r a am-
sin c o n v e r t i r s e en c a r n e , h a b i t ó con u n a i n h a b i t a c i ó n
bos e x t r e m o s , c o n t r a el a p o l i n a r i s m o y c o n t r a el n e s t o r i a n i s -
c o m o la que p u e d e a f i r m a r s e del a l m a con r e s p e c t o a
mo. N o h a y d u d a de q u e l a t e r m i n o l o g í a de los a n t i o q u e n o s
su p r o p i o c u e r p o .
era m á s c l a r a , p e r o el p e n s a m i e n t o t e o l ó g i c o de C i r i l o e r a m á s
H a y , p u e s , u n solo Cristo e H i j o v S e ñ o r , n o c o m o si p r o f u n d o . T u v o q u e v e n i r el c o n c i l i o d e C a l c e d o n i a (451) p a r a
fuera u n h o m b r e q u e tiene con D i o s s i m p l e m e n t e u n a c o m b i n a r a m b a s o r i e n t a c i o n e s d e f i n i e n d o q u e en Cristo h a y
r e l a c i ó n q u e consiste en u n a u n i d a d de d i g n i d a d o auto-
u n a u n i ó n de dos n a t u r a l e z a s en u n a sola p e r s o n a : Súo CDÚCTEIS
r i d a d : la i g u a l d a d de h o n o r n o u n e n a t u r a l e z a s . P e d r o
6¡5 sv TrpócrcoTTOV Kod níccv vrróo-TOCcnv (ES 1 4 8 ) .
y J u a n tienen el m i s m o h o n o r , en c u a n t o que los dos son
a p ó s t o l e s y s a n t o s d i s c í p u l o s : p e r o los dos n o son u n o .
T a m p o c o e n t e n d e m o s este m o d o de u n i ó n c o m o u n a yux- Estudios: SCHAFER, Die Christologie des hl. Cyrillus von Alexandrien
in der romischen Kirche 432-534: ThQ 77 (1895) 421-447; E. MICHAUII,
t a p o s i c i ó n , p o r q u e n o b a s t a a c o n s t i t u i r u n a u n i ó n de Si. Basile de Césarée et saint Cyrille d'Alexandrie sur la question trini-
n a t u r a l e z a s (ÉVCOCTIS cpucnioí). N i t a m p o c o a m a n e r a de tnire: Revue Internationale de Théologie 16 (1898) 354-371; A. REHRMANN,
una participación permanente (UÉSE^'S CTXETIKIÍ), c o m o Die Christologie des hl. Cyrillus von Alexandrien (Hildesheim 1902);
« c u a n d o nos a l l e g a m o s al S e ñ o r » , según está escrito, « n o s M. I!. SCHWALM, Les controverses des Peres grecs sur la science du Christ:
ItT 12 (1904) 12-47.257-297; J. LEBRETON, Le dogme de la transsubstantia-
h a c e m o s u n e s p í r i t u con E l » (1 Cor 6 , 1 7 ) . P o r el contra- tina et la christologie antiochenne au V siécle: Et 117 (1908) 477-497;
rio, n o s o t r o s r e c h a z a m o s de p l a n o el t é r m i n o « c o n e x i ó n » M. JUGIE, La terminologie christologique de saint Cyrille d'Alexandrie:
(cruvá9Eia) p o r c o n s i d e r a r l o insuficiente p a r a e x p r e s a r la E() 15 (1912) 12-27; E. WEIGL, Christologie vom Tode des Athanasius bis
:.um Ausbruch des nestorianischen Streites (Munich 1925) 123-203; I. MA-
u n i ó n (TÍIV ÉvcoCTiv Ep. 1 7 , 4 - 5 ) . RI c, Celebris Cyrilli Alexandrini formula christologica de una activitate
E n r e s u m e n , es evidente q u e C i r i l o ve efectivamente eme Christi in inteipretatione Maximi Confessoris et recentiorum theologorum:
en Cristo la u n i ó n r e s u l t a de la p e r s o n a ; la d u a l i d a d , de l a s Uofíoslovska Smotra 14 (1926) 56-102; I. BACKES, Die Christologie des hl.
n a t u r a l e z a s . E n esto se a d e l a n t ó a l a decisión del. c o n c i l i o de Tilomas von Aquin und die griechischen Kirchenvater (FLDG 17,3-4) (Pa-
ilrrborn 1931) 14-25; I. RUCKER, Das Dogma von der Persónlichkeit Chris-
C a l c e d o n i a y p r e p a r ó p a r a e l l a l a s b a s e s t e o l ó g i c a s . Con t o d o , ti- und. das Problem der Haresie (Studien zum Concilium Ephesinum IV)
su t e r m i n o l o g í a n o es satisfactoria de n i n g ú n m o d o y dio ori- (Oxenbronn 1934); ID., Cyrill und NestOrius im Lichte der Ephesus-Enzy-
gen a falsas i n t e r p r e t a c i o n e s . E m p l e ó i n d i s t i n t a m e n t e los tér- Idilia (Oxenbronn 1934) ; E. MERSCH, Le Corps Mystique du Christ 2. a ed.
m i n o s tpÚCTis e ínróo-racns p a r a significar lo m i s m o « n a t u r a l e z a » I Bruselas y París 1936) 487-536; A. GAUDEL, La théologie de r«Assumptus
Humo»: RSRUS 17 (1937) 64-90.214-234; H. DU MANOIR, Le probléme
q u e « p e r s o n a » . Dice «única n a t u r a l e z a e n c a r n a d a del V e r b o » , de Dieu chez Cyrille d'Alexandrie: RSR 27 (1937) 385-407.549-596; J. VAN
nía 9ÚCTIS TOÜ Aóyou aECTapKGúnévri (Ep. 4 6 ; E P 2 0 6 1 ) , q u e r i e n - I I EN DRIES, The Formula of S. Cyril of Alexandria nía <púais TOÜ GEOÜ Aóyou
do e x p r e s a r la u n i d a d de p e r s o n a , c r e y e n d o q u e era San A t a n a - maapKcoLiÉvTi (Roma 1939); A. M. DUBARLE, L'ignorance du Christ dans
sio el r e s p o n s a b l e de esta e x p r e s i ó n p e l i g r o s a (Rect. Fia. cid wint Cyrille d'Alexandrie: ETL (1939) 111-120; R. V. SELLERS, TWO An-
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152 Los escritores de Alejandría y Egipto Cirilo de Alejandría 153
mot «hypostase» dans la théologie de l'incarnation: MSR 2 (1945) 243- Sobre la Eclesiología de Cirilo: L. MALEVEZ, UEglise dans le Christ.
252; H. DU MANOIR, Dogme et spiritualilé 99-162; G. BASKTTI-SANI, // pri- V.tude de théologie historique et théorique: RSR 25 (1935) 257-291.418-
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thropologie néoplatonicienne: Euntes Docete 9 (1956) 20-63; In., Aux ori- N. CHARLIER, La doctrine sur le Saint-Esprit dans le «Thesaurus» de
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gines de ranthropologie de saint Cyrille ^Alexandrie (Brujas 1957) (con- A. M. BERMEJO, The Indwelling oí the Holy Spirit according to Saint
tra Liébaert y Jouassard); ID., Stratagemes contre la théologie de l'Em- Cyril of Alexandria (Oña 1966); C. DRATSELLAS, Ouestions of the Sote-
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Doctrines (Londres 1958) 317-329. Sobre la soteriología de Cirilo, St. Cyril of Alexandria: eeoAoyía 38 (1967) 579-608, 39 (1968) 192-226.
cf. E. WEICL, Die Heilslehre des hi. Cyrill von Alexandrien (Magun-
cia 1905): J. MAHÉ, La sanctification d'aprés saint Cyrille d'Alexandrie:
RHE 10 (1909) 30-40.469-492; J. F. DE GROOT, De leer van den hl. Cyril- .'{. Mariología
lus van Alexandrie over de heiligmakende genade: Theolog. Studién 31
(1913) 343-358.501-515; L. JANSSENS, Notre filiation divine d'aprés saint El q u e C i r i l o l l a m a r a a M a r í a M a d r e de D i o s y e n c o n t r a r a
Cyrille a"Alexandrie: ETL 15 (1938) 233-278; A. M. DURARLE, Les con- en la p a l a b r a SEOTÓKOS, en c u a n t o q u e se o p o n í a al XpioroTÓKos
ditions du salut avant la venue du Sauvear chez saint. Cyrille d'Alexan-
drie: RSPT 32 (1948) 359-362; F. GIUDICI. La domina della grazia ncl 0 ávSpcoTTOTÓKos de los n e s t o r i a n o s , l a e x p r e s i ó n de la verda-
Commento ai Romani di S. Cirillo d'Alexandria. Diss. Greg. (Roma 1951); dera d o c t r i n a , fue s i m p l e m e n t e u n a c o n c l u s i ó n q u e d e d u j o de
B. FRAIGNEAU-JULIEN, L'inhabitation de la sainte Trinité dans l'áme selon la communicatio idiomatum. Si el q u e n a c i ó y fue c r u c i f i c a d o
Cyrille a"Alexandrie: RSR 30 (1956) 135-156; W. J. BUROHARDT, The era D i o s , entonces M a r í a es v e r d a d e r a M a d r e de D i o s :
Jmage of God in Man according to Cyril of Alexandria (SCA 14) Wash-
ington 1957); H. J. M. DIEPEN, Stratagéme contre la théologie de l'Em- C o m o la S a n t a V i r g e n e n g e n d r ó según la c a r n e a D i o s
manuel. A propos d'une nouvelle comparaison entre saint Cyrille et Apol- u n i d o p e r s o n a l m e n t e a la c a r n e , p o r eso d e c i m o s de e l l a
linaire: Divinitas 1 (1957) 444-478; J. N. D. KELLY, Early Christian q u e es «la M a d r e de Dios» (SEOTÓKOS), n o en el s e n t i d o
Doctrines (Londres 1958) 396-399; L. LEAHY, L'inhabitation d'aprés saint de que la n a t u r a l e z a del V e r b o t o m a r a de la c a r n e el co-
Cyrille d'Alexandrie: SE 11 (1959) 201-212: C. MOLARI, La chisto'.ogia di
S. Cirillo e F'antropología neoplatonica: Euntes Docete 12 (1959) 223-9; mienzo de existencia, p o r q u e El « e r a en el p r i n c i p i o » .
FILIPPO DA CACLIARI, «.Cristo glorifícalo Datore di Spirito Santo» nel pen- y «el V e r b o e r a Dios y el V e r b o e s t a b a en D i o s » , y El
siero di S. Agostino e di S. Cirillo Alessandrino (Grottaf errata- es el h a c e d o r del m u n d o , c o e t e r n o con el P a d r e , y Crea-
Roma 1961); L. M. ARMENDÁRIZ, El nuevo Moisés. Dinámica cristocéntri- d o r del u n i v e r s o , sino p o r q u e , c o m o h e m o s d i c h o a n t e s ,
ca en la tipología de Cirilo de Alejandría (Estudios Onienses, serie III,
vol.5) (Madrid 1962); H. M. DIEPEN, L'«assumptus homo» patristique: h a b i e n d o a s u m i d o p e r s o n a l m e n t e !a n a t u r a l e z a del h o m -
RT 63 (1963) 225-245.363.388, 64 (1964) 32-52; J. S. ROMANIOES, St. Cy- bre, a c e p t ó el ser e n g e n d r a d o de su seno según la c a r n e
ril's «.One Physis or Hypostasis of God the Logos Incarnate» and Cholee- (Ep. 17,11).
don: The Greek Orthodox Theological Review 10 (1964-1965) 82-107; lista d o c t r i n a n o es, en a b s o l u t o , u n a n o v e d a d . H a c í a mu-
V. C. SAMUEL, One Incarnate Nature of God the Word: ibidem 37-53;
A. GRILLMEIER, Christ in Christian Tradition (Nueva York 1965) 329-332. i'lio t i e m p o que la escuela de A l e j a n d r í a e m p l e a b a el t í t u l o
400-418; R. ROSINI, // Primogénito in S. Cirillo alessandrino: StP 12 de ihcotokos p a r a e x p r e s a r la m a t e r n i d a d divina de M a r í a .
(1965) 32-64; R. L. WILKEN, Exegesis and the History of Theology. Re- i hemos de creer al h i s t o r i a d o r S o z o m e n o (Ilist. eccl. 7 , 3 2 :
Hections on the Adam-Christ-Typology in Cyril of Alexandria: CH 35
(1966) 139-156; J. LIÉRAERT, L'évolution de la christologie de saint Cyrille 1 II 8 6 6 ) , ya lo h a b í a u t i l i z a d o O r í g e n e s (cf. v o l . l p . 3 9 3 ) . Ci-
d'Alexandrie a partir de la controverse nestorienne: MSR 27 (1970) 27-48. iilo conoce b i e n esta v e n e r a b l e t r a d i c i ó n :
154 Los escritores de Alejandría y Egipto Dos papiros litúrgicos de Egipto 155
Esto es lo que en todas partes prescribe la doctrina 'I'h. Schermann. Aun admitiendo que encierra elementos muy
de la estricta ortodoxia. Esto es lo que comprobaremos antiguos, B. Capelle sostiene que no hay nada que justifique
que sostuvieron los Santos Padres. Se atrevieron a llamar una fecha anterior a finales del siglo vi, mientras que j . N. D.
a la santa Virgen «Madre de Dios» (SÉOTÓKOS), no como Kelly se inclina a aceptar el punto de vista de Brightmann.
si la naturaleza del Verbo o su divinidad tomara princi- Él descubrimiento equivale a parte de un antiguo Eucholo-
pio de la santa Virgen, sino en cuanto que nació de ella gium egipcio. Su rito eucarístico contiene tres oraciones que
su cuerpo, informado con un alma racional, y a este pertenecen a la primera parte de la misa, una anáfora y una
cuerpo se unió también personalmente el Verbo: por esta plegaria de comunión. Entre el Sanctus y la narración de la
razón se dice que nació según la carne (Ep. 4 ) . Institución hay una invocación (epiclesis) pidiendo que des-
Cirilo consideró además esta palabra theotokos como una cienda el Espíritu Santo para que la consagración sea para
especie de compendio de cristología, porque supone en Cristo bien de los fieles: «Dígnate enviar a tu Santo Espíritu sobre
la unidad de persona y la dualidad de naturalezas: «En la cslas criaturas y cambiar el pan en el cuerpo del Señor y Sal-
afirmación de la maternidad divina de la Bienaventurada Vir- vador Jesucristo, y el cáliz en la sangre del Nuevo Testamen-
gen se encuentra una profesión de fe correcta, suficiente e irre- lo». Inmediatamente antes de las palabras de la Institución
prochable» : ópKSí TÓ SEOTÓKOV Aéyeiv KCCI ónoAoyeív TT|V óyíccv Trap- hay una petición en favor de la unidad de la Iglesia, tomada
Sévov (Hom. 15 de incarnatione Verbi: EP 2058). de Didaché 9,4, que describe cómo el trigo del que se ha hecho
Estudios: A. EBERLE, Die Marioloeie des h!. Cyriüus von Alexan- el pan eucarístico estaba originariamente disperso sobre las
drien (FThSt 27) (Friburgo 1921); NILUS A S. B., De maternitate dir. cumbres de las montañas, pero que, reunido, se ha hecho uno
R. M. V. Nestorii et Cyrilli sententiae (Roma 1944); H. DU MANOIR, lef. vol.l p.40). Encontramos una cita parecida de la Didaché
Dogme et spirituafíté 257-286; G. JOUASSARD, Marie a travers la Patris- en el Euchologium de Serapión (cf. supra, p.88) ; pero allí se
tique: Maternité divine, Vireinité, Sainteté en: H. DU MANOIR, María encuentra entre las palabras de la Institución relativas al pan
(París 1949) 1,69-158; ID., Víreo Immaculata (Roma 1958) 28-47; ID., Saint
Cyrille d'Alexandrie aux prises avec la «communication des idiomes» y las referentes al cáliz, disposición que rompe completamente
avant 428 dans les ouvrages antiariens: SP 6 (TU 81) (Berlín 1962) la simetría y parece ser obra personal de Serapión.
112-121; H. DU MANOIR, La scéne de Cana commentce par saint Cyrille
d'Alexandrie: De primordiis cultus mariani vol.3 (Roma 1970) 135-162; La plegaria de comunión es como sigue: «Concédenos que,
G. VASSALLI, Accenni e motivi per il culto mariano in san Cirillo d'Alcs- como partícipes de tu gracia, recibamos el poder del Espíritu
sandria: ibid., 163-204. Santo, seamos fortalecidos y confirmados en la fe y podamos
lener la esperanza de una futura vida eterna por nuestro Se-
APÉNDICE ñor Jesucristo».
DOS PAPIROS LITÚRGICOS DE EGIPTO Es importante y singular la inclusión, hacia el final, de un
credo sencillo que reza:
Entre los numerosos papiros cristianos hay dos que tienen Creo en Dios Padre todopoderoso
especial importancia para la historia de la liturgia egipcia. y en su Hijo unigénito,
1. El papiro Dér-Balizeh nuestro Señor Jesucristo,
y en el Espíritu Santo, y en la
El año 1907, Flinders Petrie y W. E. Crum descubrieron resurrección de la carne, en la
en las ruinas del monasterio Dér-Balizeh, en el Egipto Supe- santa Iglesia católica.
rior, un papiro de tres hojas incompletas v de treinta a cua- En ninguna otra parte encontramos nada parecido. Aunque
renta fragmentos, unos pocos de cierta entidad, pero la mayo- cuenta con algunos paralelos egipcios y puede muy bien ser
ría muy pequeños. Se encuentra ahora en la Bodleain Libra ry MUÍS antiguo que la liturgia, sin embargo, no encontramos una
de Oxford. El primero en publicar su texto, de una transcrip- declaración de fe como ésta en ninguna otra liturgia eucarís-
ción que le diera W. E. Crum, fue dom P . de Puniet; pero lien. No pudo haber pertenecido a la misa por dos razones:
se limitó sólo a las tres hojas incompletas. Todas las ediciones por el lugar que ahora ocupa y por ser una fórmula bautis-
que vinieron luego se basaron en la edición de Puniet, hasta 111111. Por desgracia, la rúbrica que le precede resulta mutilada
que recientemente C. H. Roberts y dom B. Capelle, en una v sólo queda: «... confiesa la fe diciendo». Si supliéramos las
nueva edición, incluyeron los fragmentos arriba mencionados, pnlabras que han desaparecido, diría acaso: «El candidato del
que no habían sido publicados todavía. l>imlismo confiesa la fe diciendo». Según esto, parece que el
El documento se redactó en el siglo Vi o vil. bin embargo, • upista ha transcrito parte del rito bautismal. La forma suma-
su contenido parece que representa la práctica del siglo iv ule arcaica del símbolo ha inducido a veces a los estudiosos
como pensó F. E. Brightmann, o aun del III, como sugirió 1 atribuir a la liturgia del papiro una fecha muy remota. Hay
156 Los escritores de Alejandría y Egipto Dos papiros litt'trgicos de Egipto 157

que t e n e r en cuenta, sin e m b a r g o , q u e esta clase de colecciones m a n u s c r i t o s q u e p o s e e m o s d e esta l i t u r g i a . C o m o la l i t u r g i a


suelen c o m p i l a r m a t e r i a l e s d e distintas é p o c a s y p r o c e d e n c i a s . de S a n M a r c o s sufrió m á s t a r d e u n a i n f l u e n c i a p r o f u n d a d e !
tipo b i z a n t i n o , tiene u n a i m p o r t a n c i a p a r t i c u l a r el h a b e r re-
Ediciones: P. DE PUNIET, Le nouveau papyrus Uturgique d'Oxford: c o b r a d o u n texto q u e es a n t e r i o r a este c a m b i o .
RB 16 (1909) 34-51; T. SCHERMANN, Der liturgische Papyrus von ÜSr-
Balyzeh. Eine Abendmahlsliturgie des Ostermorgens (TU 36,1b) (Leip- Ediciones: M. ANDRIEU, y P. COLLOMP, Fragments sur papyrus de
zig 1910). Cf. F. E. BRICHTMANN: JThSt 12 (1911) 310s; F. CABROL y l'anaphore de saint Marc: RSRLJS 8 (1928) 489-515; J. QUASTEN, Mo-
H. LECLERCQ, Reliquiae liturgicae vetustissimae (Monumenta ecclesiau numenta eucharistica et litúrgica vetustissima (FP 7) (Bonn 1935) 44-8.
litúrgica I, 1, 1913) CLXIV-CLXXV; C. WESSELY, Les plus ancicns mo- Traducciones: Latina: J. QUASTEN, o.c, 45-9.—Inglesa: P. F. PALMER,
numents du christianisme écrits sur papyrus / / : PO 18 (1924) 425-429; Sources of Christian Theology vol.l: Sacraments and Worship (West-
C DEL GRANDE, Liturgiae, preces, hymni Chrislianorum e papyris collecti minster LMd] 1965) 44-6.—Francesa: L. BOUYER, Eucharistie (Tour-
2.* ed. (Ñapóles 1934) 1-5; J. QUASTEN, Monumenta eucharistica et litúr- nai 1966) 199s.
gica vetustissima (FP 7) (Bonn 1935) 37-44; nueva edición crítica:
C. H. ROBERTS y B. CAPÉELE, An Ear/v Euchologium. The Dér-Balyzeh Esludios: M. ANDRIEU, art.cit.; S. G. MERCATI, L'anafora di S. Marco
Papyrus enlarged and reedited (Lovaina 1949). riconosciuta in un frammento membranáceo del Museo Britannico: Aegyp-
tus 30 (1950) 1-7; K. GAMBER, Das Papyrusfragment zur Markuslitur-
Traducciones: Latinas: J. OUASTEN, o.c.; A. BUGNINI, L'Eucologio di gie und das Eucharistiegebet im Clemensbrief: OstkSt 8 (1959) 31-45;
Dér-Balizeh: EL 65 (1951) 157-170.—Alemana: L. A. WINTERSWYL, Ge- II. G. BECK, Kirche und theologische Literatur im byzantinischen Reicli
hete der Urkirche (Friburgo i. B. 1940) 13-15.—Inglesa: P. F. PALMER, (Munich 1959) 240-1; H. ENGBERDING, Die anaphorische Fürbittgebet der
Sources of Christian Theology vol.l: Sacraments and Worship (^est- griechischen Markusliturgie: OCP 30 (1964) 398-466.
minster [Md] 1955) 46-7.—-Española: V. MARTÍN PINDADO y J. M. SÁN-
CHEZ CARO, La gran oración eucarística (Madrid 1968) 160-163.—France-
sa: L. BOÜYER, Eucharistie (Tournai 1966) 201-202.
Estudios: P. DE PUNIET, A propos de la nouvelle anaphore égyptien-
ne: EO 13 (1910) 72-6; S. SALAVILLE, Le nouveau fragment danaphore
égyptienne de Dér-Balyzeh: EO 12 (1909) 329-335: ID., IM double cpi-
clése des anaphores cgyptiennes: EO 13 (1910) 133-134; T. SCHERMAN.N,
o . c ; J. A. JUNGMANN, Zwei Textergánzungen im liturgischen Papyrus
von Dér-Balyzeh: ZkTh 48 (1924) 465-471; F. CABROL, Canon: DAL 2
(1925) 1881-1895; H. LIETZMANN, Messe und Herrenmahl (Bonn 1926)
37-9.74-80 154; P. BATIFFOL, L'Eucharistie. La présence réelle et3 la trans-
suhstanliation (Études d'histoire et de théologie positive 2), 9. ed. (Pa-
rís 1930) 327-334; P. NAUTIN, Je crois p l'Esprit-Saint dans la Sainte
Eglise pour la résurrection de le chair. Étude sur l'histoire et la théolo-
gie du symbole (Bruselas y París 1947); J. N. D. KELLY, Early Christian
Creeds (Londres 1950) 88-89.121-122; B. CAPÉELE, O.C, 39-61; K. GAM-
BER, Das Eucharistiegehet im Papyrus von Dér-Balizeh und die Samstag-
abend-Agapen in Ágypten: OstkSt 7 (1958) 48-65; J. VAN HAELST, Le
Papyrus Der Balizeh. Une nouvelle Ínter prétation: Ecolesia a Spiritu
Sancto edocta. Mélanges G. Philips (Bibliotlieca ETL 27) (Gembloux
1970) 201-212.

2. Fragmento papiráceo de la Anáfora de San Marcos

En ] 9 2 8 , M . A n d r i e u y P . C o l l o m p p u b l i c a r o n u n p a p i r o
de la B i b l i o t e c a de la U n i v e r s i d a d d e E s t r a s b u r g o q u e c o n t i e n e
f r a g m e n t o s d e u n a a n á f o r a . U n e x a m e n cabal d e los m i s m o s de-
m o s t r ó q u e t e n e m o s a q u í u n a p a r t e d e la l l a m a d a p l e g a r i a do
intercesión, q u e el c e l e b r a n t e y el d i á c o n o e n l a l i t u r g i a d e S a n
M a r c o s r e c i t a b a n , e n t r e el p r i n c i p i o del c a n o n y el t r i s a g i o , en
favor d e la Iglesia católica e n t e r a , p o r t o d o s l o s estados y g r a d o s
del p u e b l o c r i s t i a n o , p o r t o d a s l a s n e c e s i d a d e s , p o r l o s vivos
y p o r l o s difuntos. E s u n p a p i r o del siglo IV, y el r i t o q u e
d e s c r i b e se u s a b a y a p r o b a b l e m e n t e e n t i e m p o s d e S a n A t a n a -
sio ( 2 9 5 - 3 7 3 ) . C o n o t r a s p a l a b r a s , n u e s t r o f r a g m e n t o repre-
senta el t i p o o r i g i n a l d e la l i t u r g i a d e S a n M a r c o s y e s , p o r
lo m e n o s , o c h o c i e n t o s a ñ o s m á s a n t i g u o q u e l o s m á s a n t i g u o s
Los fundadores del monaquisino egipcio 159
CAPÍTULO II
más, muchos monasterios se convirtieron en centros eminentes
LOS FUNDADORES DEL MONAQWSMO EGIPCIO de la ciencia sagrada.
Nuestra información sobre los orígenes y difusión del mo-
vimiento la debemos en parte a las biografías de sus funda-
dores, escritas por sus discípulos; pero, sobre todo, a dos docu-
mentos particulares que tratan de la historia de] monaquismo
egipcio. El uno es la Historia Lausíaca de Paladio, obispo de
Elenópolis (cf. infra, p.194) ; el otro, una Historia de los mon-
El monaquisino es una creación del Egipto crisliano. Sus jes de Egipto anónima, que se conserva en griego y en una
fundadores no fueron filósofos del mundo helenístico, sino traducción latina de Rufino. Tenemos, además, las noticias que
«fellahin» del país bañado por el IVilo, a quienes no habían nos dan las Historias eclesiásticas de Sócrates y Sozomeno y
contaminado las ideas griegas. Sus orígenes están íntimamente las partes más antiguas de los Apophthegmata Patrum.
relacionados con la historia del ascetismo, que desde el prin- En Egipto se desarrollaron dos formas distintas del nuevo
cipio se presentó como algo inherente a la doctrina cristiana. ascetismo. La forma más antigua es el anacoretismo o vida
Mientras que en los primeros tiempos se practicaba el ascetis- eremítica, es decir, en soledad; la más reciente es el cenobi-
mo individual, que no implicaba alejamiento de su propio ho- tismo o monaquismo propiamente dicho, es decir, vida en co-
gar y familia ni apartamiento de la comunidad eclesiástica ni munidad.
de la vida civil, los representantes del nuevo movimiento se
retiraban del mundo buscando silencio y soledad lejos de los Textos: H. Kocn, Quellen zur Geschichte der Askese und des M'ónch-
mms in der alten Kirche (Tubinga 1933); A. J. FESTUGIÉRE, Historia
habitados humanos. El clima era ideal para un desarrollo de numachorum in Aegypto. Édition critique du texte grec (Subsidia Hagio-
este género. La tradición relaciona el origen del monaquismo waphica 34) (Brúñelas 1961) (nueva edición crítica a base de 17 ma-
con la persecución de Decio (250 ca.), cuando muchos cristia- nuscritos; reimpr. 1971, con trad, y notas).
nos huyeron de las zonas pobladas de Egipto a los desiertos Traducciones: Alemana: S. FELDHOHN, Blühende Wüste. Aus dem
de los alrededores y permanecieron allí algún tiempo (EUSE- I rben palastinensischer und agyptischer Manche im 5. und 6. Jahrhun-
ilvrt. Aus dem Griechischen übersetzt (Dusseldorf 1957); S. FRANK, Món-
BIO, //¿sí. eccl. 6,42). Algunos, para llevar una vida santa, se ehe im frühchristlichen Aegypten (Historia Monachormn in Aegypto).
establecieron a perpetuidad, convirtiéndose así en precursores \ns dem Griechischen übers., eing, u. erkl. (Alte Quellen neuer Kraft)
de los ermitaños. i Dusseldorf 1967).—Francesa: J. BRÉMOND, Les Peres du désert 2 vols.
2." ed. (París 1927): H. DRAGUET, Les Peres du désert. Text.es choisis et
Con todo, tiene su explicación el que el monaquismo cono- presentes (París 1949).—Inglesa: M. WADDEIX, The Désert Fathers (Nue-
ciera en el siglo iv un gran desarrollo. Fue una reacción natu- va York 1936).
ral contra el peligro de secularización después que la Iglesia Estudios: H. WEINGARTEN, Der Ursprung des Monchtums im nach-
logró la paz y el cristianismo fue adoptado como religión del l.onstantinischen Zeitalter: ZKG 1 (1877) 1-35; O. ZÓCKLER, Askese und
Mónchtum 2. s ed. (Frankfurt a. M. 1897); D. VÓLTER, Der Ursprung
Estado. Se combatió la difusión de la mundanidad huyendo del des Monchtums (Friburgo i. B. 1900); J. M. BESSE, Les moines d'Orient
mundo. Lógicamente, el monaquismo de la primera hora se mitérieurs au Concile de Chalcédoine (París 1900); E. Lucros, Das
opuso al saber y a la literatura, y rechazaba todo intento de miinchische Leben des 4. und 5. Jahrhunderts in der Beleuchtung seiner
l'erlreter und Gónner: Festgabe für H. J. Holtzmann (Tubinga 1902)
conciliar la fe con la filosofía, la religión cristiana con la cul- 123-156; J. O. HANNAY, The Spirit and Origin of Christian Monasticism
tura helenística. Algunos de estos ascetas fueron enemigos acé- (Londres 1903); E. Lucres, Die Anfange des Heiligenkults in der christ-
rrimos de los famosos maestros de la escuela de Alejandría, en liehen Kirche, herg. v. G. Anrich (Tubinga 1904) 337-409; S. SCHI-
especial de Orígenes. Sin embargo, esta hostilidad no duró VMI'.'IZ. Das morgenlandische Mónchtum I. Das Aszetentum der ersten
ilrei Johrhunderte und das agyptische Mónchtum im 4. Jahrhundert (Ma-
mucho tiempo. A medida que pasaban los años, su actitud hacia M.uncia 1904); H. LECLERCQ, Cénobitisme: DAL 2 (1910) 3047-3248;
la educación y el saber se fue haciendo cada vez más concilia- I', VAN CAUWENBERGH, Études sur les moines dJ'Égypte depuis le Concile
dora. Su estima por los tesoros de la cultura antigua fue cre- ile Chalcédoine (451) jusqu'á l'invasion árabe (640) (París y Lovaina
1914); W. H. MAC KLÍEAN, Christian Monasticism in Egypt to the Cióse
ciendo lenta, pero constantemente. Entre los autores cristianos ni the Fourth Century (Londres 1920); P. GOMLI.OT, Les origines du
del siglo iv aparecen ya ermitaños y monjes. Crearon un nue- mtimichisme chrctien et Fancienne religión de TÉgypte: RSR 10 (1920)
vo tipo literario: reglas monásticas, tratados ascéticos, colec- ,103 354; 11 (1921) 29-86.168-213.328-361; 12 (1922) 46-68; A. v. HARNACK,
ciones de sentencias espirituales de los Padres del desierto, Ihis Mónchtum, seine Idea'e und seine Geschichte 10.° ed. (Giessen 1921) ;
W. ItoiissET, Das Mónchtum^ in der sketischen Wüste: ZKG 42 (1923)
escritos hagiográficos y edificantes, sermones y cartas. Bien I II ; A. SAUDREAU, La priére chez tes moines de C antiquité: VS 8
pronto dejaron también de limitarse a trabajos que reflejaran 11923) 288-293; J. LEBRETON, Les origines du monachisme et de la mysli-
únicamente los ideales de la vida espiritual. Compusieron en- mte chrétienne: RSR 14 (1924) 357-364; H. G, WHITE y W. HAUSER,
the Monasteries of the Wadi n'Natrün 3 vols. (Nueva York 1926-1933).
sayos muy eruditos de elevado valor teológico e histórico. Ade-
160 Los fundadores del monaquisino egipcio San Antonio 161

Cf. CH. MANTIN, Les monastéres du Wadi n'Natroun: NRTh 62 (1935) 58; K. D. MOURATIDIS, ' ^ tiouaxiKTi ÜTTCCKOTI Iv Tfj ápxaíac ÉKKATICTICC (Ate-
113-134.238-252; F. BAUER, Die Heilige Schrift bei den Manchen des nas 1956); A. DIHLE, Demut: RACh 3 (1956) 765-771; O. ROUSSEAU,
christlichen Altertums: ThGl 17 (1925) 512-532; D. GORCE, IM «lectio Monachisme et vie religieuse d'apres Tancienne tradition de ÜÉglise
divina» des origines du cénobisme a St. Benoit et Cassiodore I (Pa- (Chevetogne 1957); A. VAN DER MENSBRUGCHE, Prayer-time in Egyptian
rís 1925); ID., Sur la tonsure chrétienne et ses prétendues origines paien- Monasticism (320-450): SP 2 (TU 64) (Berlín 1957) 435-454; U. RAN-
nes: RHE 20 (1925) 399-454; A. BRÉMOND, Le moine et le stoicien: KK-HEINEMAJVTS, Das Verhaltnis des früheren Mónchtums zur Kirche:
RAM 8 (1927) 26-40: J. ZELLINGER, Bad und Bader in der altchristlichen Ceist und leben 30 (1957) 272-280; I. AUF DER MAUR, Mónchtum und
Kirche (Munich 1928) 47-67; E. BUONAIUTI, Le origini delí'ascetismo Glaubensverkündigung in den Schriften des hl. Johannes Chrysostomus
cristiano (Pinerolo 1928): A. L. SCHMITZ, Die Welt der agyptischen Ein- (Paradosis 14) (Friburgo 1959); H. G. BECK, Kirche und theologische
siedler und Manche: RQ 37 (1929) 189-243; H. F. y. CAMPENHAUSEN, Literatur im byzantinischen Reich (Munich 1959) 120-140 (orígenes del
monaauismo), 344-368 (teología del ascetismo y del misticismo); H. DOR-
Die asketische Heimatlosigkeit im altkirchuchen und frühmittelalterlichen RIES, Die Beichte im alten Mónchtum: Judentum, tJrchristentum, Kirche.
Mónchtum (Tubinga 1930); C. BAUR, Der weltflüchtige und der weltta- Festschrift für Joachim Jeremías, hrsg. v. W. Eltester (Berlín 1960)
tige Gedanke in der Entwicklung des Mónchtums: BoZ 7 (1930) 113- 235-259; U. RANKE-HEINBMANN, Zum Motiv der Nachfolge im friihen
126; J. QUASTEN, Musik und Gesang in den Kulten der heidnischen An- Mónchtum: Erbe und Auftrag 36 (1960) 335-347; A. J. FESTUCIERE, Les
tike und christlichen Frühzeit (LQF 25) (Münster 1930) 147-157 (katanyxis moines aVorient: I. Culture ou sainteté: Introduction au monachisme
y canto litúrgico en los monasterios egipcios) ; P. RESCH, La doctrine oriental (París 1961); H. O. WEBER, Die Stellung des Johannes Cassia-
ascétique des premiers maitres égyptiens du quatriéme siécle (París 1931); riu.s zur ausserpakomianischen Mónchtums. Eine Quellenuntersuchung
H. DORRIES, Mónchtum und Arbeit (Leipzig 1931) ; P . OPPENHEIM, (Ifeitrage zur Geschichte d«s alten Mónchtums und des Benediktineror-
Das Mónschkleid im christlichen Altertum. Eine kultur- und reli- dens, Helf 24) (Münster 1961); G. TURBESSI, Ascetismo e monachesimo
gionsgeschichtliche Studie (RQ Suppl. 28) (Friburgo i. B. 1931); ID., lirebenedeltino (Universale Studium 78) (Roma 1961); O. F. A. M E I -
Symbolik und religióse Wertung des Mónchskleides im christlichen Al- NAUDUS, Monks and Monasteries of the Egyptian Desert (El Cairo 1961):
tertum (Münster 1932); P. DE MEESTER, Autourde quelques publications II. DORRIES, The Place of Confession in Ancient Monasticism: SP 5
recentes sur les habits des moines d'Orient: EL 47 (1933) 446-458: (TI! 80) (Berlín 1962); M. COLOMBÁS, La Biblia en la espiritualidad del
H. LECLERCQ, Monachisme: DAL 11 (1934) 1774-1947; J. BIDEZ, Le texte monacato primitivo: Yermo 1 (1963) 3-20.149-170.271-286; 2 (1964) 3-14.
du prologue de Sozoméne et de ses chapitres (VI 28-34) sur les moines 113-129;' F. R. FARAG, Sociological and Moral Studies in the Field of
d'Égypte et de Palestine (SAB) (Berlín 1935); G. BARDY, La vie spiri- C.optic Monasticism (Leiden 1964) ; J. CH. GUY, Le centre monastique de
tuelle d'apres les Peres des trois premiers siécles (París 1935); F. Koz- Sn'té dans la litterature du Ve siécle: OCP 30 (1964) 129-147; A. J. FES-
MAN. Textes législatifs touchant le cénobitisme égyptien (Roma 1935); TIICIKRE,. Enquéte sur les moines d'Égypte (París 1964); H. BACHT, Vqm
K. HEUSSI, Der Ursprung des Mónchtums (Tubinga 1936) ; M. VILLEK Ihngang mit der Bibel im altesten Mónchtum: Theologie und Philosophie
V M. OLPHE-GALLIARD. Ascése, ascétisme: DSp 1 (1936) 916-931; P . DE ( Scho!) 41 (1966) 557-566; P. NAGEL, Die Motivierung der Askese in
LABRIOLLE, Les debuts du monachisme: A.' FLICHE y V. MARTIN, His- der alten Kirche und der Ursprung des Mónchtums (TU 95) (Ber-
toire de PÉglise III (París 1936) 299-369; J. HAUSHERR, lgnorance inji- lín 1966); D. CHITTY, The Desert a City. An Introduction to the Study
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Penthos. La doctrine de la componction dans l'Orient chrétien (Roma ri'view 2 (1969) 253-261; H. DBLHOUGNE, Autorité et participation chez
1944); A. T. GEOCHECAN, The Attitude towards Labor in Early Christia- les Peres du cénobitisme: RAM 45 (1969) 369-394, 46 (1970) 3-32;
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Incessant Prayer in Ancient Monastic Literature (Ciudad del Vadéa- schung der Anfange des Mónchtums und die Frage der Hermeneutik:
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1-64; I. HAUSHERR, Comment priaient les Peres?: RAM 32 (1956) 33-
lUlrologí* 2 6
162 Los fundadores del monaquisino egipcio San Antonio 163

pasó a la orilla derecha del Nilo, a la «Montaña Exterior», en


Carlas
Pispir; allí, durante los siguientes veinte años, ocupó un cas-
tillo abandonado. En torno a él se congregaron muchos para A pesar de ello, Antonio mantuvo correspondencia con los
seguir su ejemplo. De esta manera fueron surgiendo colonias monjes, con los emperadores y con altos dignatarios. Sobre
de monjes; las más famosas fueron las de Nitria y Escete. su carta a los emperadores, Atanasio nos informa lo siguiente:
A pesar de convertirse en jefe de todos ellos, San Antonio so La fama de Antonio llegó aun a oídos de los empera-
mantuvo siempre fiel a su vocación eremítica. El y sus discí- dores. Cuando Constantino Augusto y sus hijos Constan-
pulos vivían solos. Murió el año 356, a la edad de ciento cin- cio Augusto y Constante Augusto se enteraron de estas
co años, en el monte Colcim, cerca del mar Rojo, reconocido cosas, le escribieron como a padre y le expresaron el
por todos como el fundador del tipo anacorético del mona- deseo de recibir contestación suya. El, sin embargo, no
quisino. dio mucha importancia a los escritos ni mostró alegría
Según San Atanasio (Vita 72s), Antonio era un hombre por las cartas; siguió siendo el mismo que era antes de
de «sabiduría divina», lleno «de gracia y cortesía», aunque que le escribieran los emperadores. Cuando le llevaron
nunca aprendiera a leer o escribir. Cuando la gente se le bur- los documentos, llamó a los monjes y les dijo: «No de-
laba por este defecto, él solía contestar: «Bien1: ¿y qué me béis sorprenderos de que un emperador nos escriba, pues
dices? ¿Qué es antes, el entendimiento o las letras? ¿Y quién es hombre; en cambio, debéis sorprenderos de que Dios
es la causa de quién: el entendimiento de las letras o las letras liaya escrito la ley para los hombres y que nos haya
del entendimiento?» Cuando le reconocían que el entendimien- hablado por medio de su Hijo». En efecto, no le agrada-
to es antes y es el que inventó las letras, Antonio les replicaba: ba recibir cartas de esta clase; decía que él no sabía qué
«Por lo tanto, uno que tiene el entendimiento sano no tiene contestar a tales cosas. Pero, persuadido por los monjes,
necesidad de letras». Acerca de esta actitud suya ante la lite- que insistían en que los emperadores eran cristianos y
ratura, Sócrates (Hist. eccl. 4,23) cuenta lo siguiente • que podían sentirse ofendidos al verse ignorados, permi-
Vino a ver al buen Antonio un filósofo del día y le tió que se las ieyeran. Les eontestó, alabándoles por ado-
dijo: «Padre, ¿cómo consigues sostenerte, estando como rar a Cristo y dándoles el saludable consejo de no esti-
estás privado del solaz de los libros? Antonio le dijo: mar mucho las cosas de este mundo y tener, en cambio,
«Filósofo, mi libro es la naturaleza, y así puedo leer a presente el juicio venidero y saber que sólo Cristo e»
voluntad el lenguaje de Dios». rey eterno y verdadero. Les rogó que se mostraran huma-
Su biógrafo hace esta observación: «Antonio no ganó re- nos y atendieran a la justicia y a los pobres. Ellos se
nombre por sus escritos, ni por sabiduría humana, ni por nin- alegraron de recibir su respuesta (Vita 81).
gún arte, sino únicamente por su servicio a Dios» (Vita 9 3 ) . Atanasio conoce también una carta dirigida a Balacius, fun-
cionario imperial, «quien, en su parcialidad en favor de los
Estudios: Sobre la Vita Antonii, cf. supra, p.47s (ediciones, traduccio- execrables arríanos, nos perseguía a los cristianos .encarniza-
nes y estudios), S. SCHTWIETZ, Das morgenlmvdische Mónchtum I (Magun- damente». Como era tan bárbaro, que llegaba incluso a pegar
cia 1904) 68-79; E. AMÉMNEAU, Saint Antoine et les commencements du n las vírgenes y a despojar y azotar a los monjes, Antonio le
mojiachisme chrétien en Égypte: RHR 65 (1912) 16-78; J. DAVID, An-
toine: DHG 3 (1924) 726-34; E. BUONAIUTI, Le origine dell'ascetismo cris- envió una carta con el siguiente mensaje: «Veo que el juicio
tiano (Pinerolo 1928) 177-82; P. MONCEAUX, Saint Augustin et Saint An- de Dios se cierne sobre ti; cesa, pues, de perseguir a los ens-
toine. Contribution a Thistoire du monachisme: Miscellanea Agostiniana, ílanos, para que no te coja el juicio, que está ya a punto de
vol.3 (Roma 1931) 61-89: K. HEUSSI, Der Ursprung des Monschtums (Tu- alcanzarte» (ibid., 86).
binga 1936) 78-108; G. BARDY, Antoine: DSp 1 (1939). 7028; D. BROOKE,
Pilgrims were they all (Londres 1937) (c.l); G. BARDY, Les premiers
temps du christianismé de langue copte en Égypte: Memorial Lagrange Ninguna de estas cartas se conserva. En cambio, se han
(París 1940) 203-216; P. NOORDELOOS y F. HALKIN, Une histoire latine de salvado, en traducciones, siete que dirigió a distintos monas-
saint Antoine, la «Légende de Panas-»: AB. (1943) 211-250; G. GARITTE, lerios de Egipto. El primero que las menciona es San Jeró-
Panégyrique de saint Antoine par Jean, évéque (PHermopolis: OCP 9 nimo (De vir. ill. 88), que las había leído, pero no en cop-
(1943) 100-131.330-365 (texto copto y traducción francesa de esta homi-
lía copta); H. QUEFFF.BE, Saint Antoine du désert (París 1950): W. NICG, to—lengua en que las dictó, muy probablemente, San Anto-
Vom Geheimnis der Monche (Zurich y Stuttgart 1953) 29-63; B. STEIDEE, nio—, sino en griego. F. Klejna ha conseguido probar que la
Antonias Magnas Eremita 356-1956 (SA 38) (Roma 1956) (una colección colección ha llegado completa hasta nosotros en latín, en tar-
de artículos de 14 autores distintos). Un examen de todos los estudios he- días traducciones de traducciones: una, muy pobre por cierto,
chos en los últimos treinta años, ibid., 13-24: L. v. HERTLING, Studi storici
Antoniani negli ultimi trent'anni; G. GIAMBERARDINI, S. Antonio Abate i|ue hiz"o Valerio de Sarasio del griego y editó Symphorianus
Astro del deserto (El Cairo 1957); N. DEVILLIERS, Saint Antoine le Crand, Champerius en París el año 1515 (PG 40,977-1000): la se-
pére des moines (Spiritualité oriéntale 8) (Bégrolles 1971). gunda la hizo de un manuscrito árabe el maronita Abrahán
164 Los fundadores del monaquisino egipcio San Antonio 165
Ecchellensis. También ésta fue publicada en París el año 1641 ritiiSjkque atacan al alma directamente o a través del cuerpo.
(PG 40,999-1066); comprende las Ep. 1-7 en un conjunto de Hay un párrafo largo (PG 40,983-4) que trata de los múlti
veinte cartas; las restantes no las escribió San Antonio, sino pies ardidos del demonio; pero no hay en é l n i n g u n a indica-
que algunas son de su discípulo y sucesor, Arrimonas, y otras ción de un «discernimiento de espíritus» en sentido moderno.
de autores desconocidos. De las siete auténticas, la primera Siguen recomendaciones sobre la purificación de los distintos
existe también en siríaco. Tenemos, además, en copto la sép- sentidos, que irá preparando al hombre entero para la resu-
tima, el comienzo de la quinta y el final de la sexta. Reciente- rrección. Se trata, finalmente, de diversas pasiones, tales como
mente, G. Garitte ha descubierto una versión georgiana de las soberbia, odio, envidia, cólera e impaciencia. Se superarán con
siete. la instrucción del Espíritu Santo; el que se someta a su direc-
Estas cartas contienen exhortaciones a la perseverancia y ción se salvará.
amonestaciones contra un posible regreso al mundo. A los des- Tiene todas las señales de autenticidad la pequeña, pero inte-
tinatarios se les llama repetidas veces filii Israelitae, viri Is- resante, carta de Antonio que reproduce íntegramente un con-
raelita* sancti, por haber seguido la palabra del Señor: Exi temporáneo de Atanasio, el obispo egipcio Ammón (PG 40,
de térra et de cognatione tua—señal de que se trata de mon- 1065). Está dirigida al archimandrita Teodoro y a sus monjes;
jes—. La primera carta es una introducción a la vida monás- cuenta en ella una revelación privada que se refiere al perdón
tica para novicios. Otra que dirigió a los monjes de Arsinoe de los pecados cometidos después del bautismo. Enseña a los
recibió de San Jerónimo una alabanza especial. En la séptima monjes que Dios ha extirpado las ofensas de los que tienen
se narra el final desastroso de Arrio. Está claro que Antonio contrición y penitencia sincera. Ammón la da en versión grie-
escribió a las distintas colonias monásticas para inmunizarlas ga ; el priginal estaba en copto.
contra toda propaganda arriana. Ediciones: PG 40,977-1000.999-1019.1065.—La versión georgiana y
Estos mensajes brillan por su entusiasmo religioso, mas los fragmentos coptos: G. GARITTE, Lettres de saint Antoine. Versión géor-
no entran en polémicas. De ellas está ausente toda clase de gienne et jragments copies: CSCO 148 texto, 149 traducción latina (Lovai-
misticismo, pero predican un ascetismo sólido y sano. La pri- na 1955).—Los fragmentos coptos los publicó por primera vez O. WIN-
STEDT, The Original Text of One of St. Antony's Letters: JThSt 7 (1906)
mera obligación del monje es conocerse a sí mismo, porque 540-5.—-La versión siríaca de la primera carta: F. ÑAU, La versión syria-
únicamente los que se conocen a sí mismos serán capaces de que de la premiére lettre de saint Antoine: ROC 14 (1909) 282-297.—
conocer a Dios. Se concibe este conocimiento propio como una Para la carta de Teodoro: F. HALKIN, Sancti Pachomii vitae graecae
percepción creciente de la gracia divina que se comunica. La (Subsidia Hagiographica 19) (Bruselas 1932) 116,19-33.—Para el Cor-
pus árabe de Cartas, Reglas y Sentencias, una compilación posterior,
primera carta explica la obra del Espíritu Santo en la forma- el. G. GRAF, Geschichte der christlichen arabischen Literatur T (ST 118)
ción de un monje. Dice que son tres los caminos que llevan (Ciudad del Vaticano 1944) 456-459.
a la profesión monástica. El camino directo es el que toman Estudios: L. v. HERTMNC, Antonius der Einsiedler (Innsbruck 1929)
los que siguen la llamada de Dios desde una vida virtuosa y 56-70 (a favor de la autenticidad de las dos colecciones de cartas);
santa en el mundo. El segundo camino arranca de la lectura F. KLEJNA, Antonius und Animónos. Eine Untersuchung über die Herkunft
de la Sagrada Escritura. En este caso, el alma, al percatarse IInd Eigenart der áltesten Mónchsbriefe: ZkTh 62 (1988) 309-348; G. GA-
HITTE, Á propos des lettres de saint Antoine VErmite: Mus 52 (1939) 11-32
del fin terrible de quienes mueren en pecado y de los grandes (a favor de la autenticidad de las dos colecciones); KRAUS, Der Hl.
dones celestes prometidos a los santos, decide buscar la per- (rcis't in den Briefen des hl. Antonius des Einsiedlers: Festschrift zum
fección. El tercero es el camino del arrepentimiento después 50-jáhrigen Bestandsjubiláum des Missionshauses St. Gabriel (Kalden-
kirchen 1939) 117-134; G. GARITTE, Une lettre grecque attribuée a
de una vida mala de impenitencia; son las aflicciones y las S. Antoine: Mus 55 (1942) 97-129 (aunque muy antigua, esta carta, que
tribulaciones las que sacan al alma de esa vida. Las cartas se encuentra en el manuscrito app. 46 de la Biblioteca municipal de
presentan la vida monástica como un continuo combate, para Niiremberg, no es de Antonio); ID., Les lettres de saint Antoine en géor-
el cual el principiante debe armarse de mortificación exterior gien: Mus 64 (1951) 267-278 (importancia de la versión georgiana para
lu tradición del texto); F. GIARDINI, La dottrina spirituale di S. Anto-
e interior. Por fortuna, en esta lucha cuenta con la ayuda del nio Abate e di Arrimona nelle loro lettere (Florencia 1957); A. MOKBEL,
Espíritu Santo, quien le guía y le abre los ojos del alma para l.u regle de Saint Antoine le Grand: Melto 2 (1966) 207-228; G. G. SuÁ-
la gran tarea, que es la santificación del cuerpo y del alma, m:z. La vida religiosa en San Antonio Abad (251-356): Confer 10 (1971)
meta final de su vocación. Esto último no puede alcanzarse :«W-406.
sin la extirpación de todas las pasiones. Hay tres clases de
«emociones» en el hombre. Algunas son puramente naturales /,« Regla
y están bajo el control del alma. Otras son consecuencia de La llamada Regla de San Antonio no es auténtica. No la
excesos en la comida y en la bebida y excitan al cuerpo en menciona San Atanasio en su biografía. El documento ha lle-
contra del alma. La tercera clase es efecto de los malos espí nado a nosotros en dos versiones latinas. Un detenido examen
166 Los fundadores del monaquisino egipcio Pacomio 16T

de su contenido basta a revelar su carácter de compilación. Si comparamos la correspondencia de Ammonas con la


Fueron dos, por los menos, los compiladores que contribuyeron de San Antonio, la de aquél es, con mucho, la más interesante,
a darle su forma actual. Una de las traducciones latinas fue Si descontamos los Apophthegmata, ellas constituyen la fuente
hecha a base de un texto árabe; la publicó A. Ecchellensis más rica y valiosa que tenemos para la historia del monaquis-
en 1646. La otra la editó por vez primera L. Holstenius en 1661. mo primitivo en el desierto de Escete. Revelan un misticismo
original y genuino, exento de todo sistema o teoría. No hay
Edición: PG 40,1065-74 publica las dos ediciones en columnas pa- en ellas el menor indicio de la terminología de Orígenes o de
ralelas. la escuela, más reciente, que alcanzó su momento culminante
Estudio: B. CONTZEN, Die Rege! des h!. Antpnius (Progr.) (Metten con Evagrio Póntico. Destaca mucho la idea antigua del largo
1896) (cree que algunas partes de la Regla son auténticas). y arduo viaje del alma al cielo. Después que ha superado to-
das las tentaciones, el alma asciende del mundo inferior, pasa
Sermones de una luz a otra, de un cielo a otro. Sin embargo, en su paso
Dice Atanasio que Antonio «enardecía con continuas pláti- al otro mundo se le opondrán toda clase de enemigos v po-
cas el celo de los que eran ya monjes, y, en cuanto a los de- tencias del aire. Para ayudar a vencer a estos numerosos ene-
más, incitaba a la mayoría a amar la vida ascética; bien pronto, migos, Dios nombrará como guardián y guía a una potencia
a medida que su mensaje iba atrayendo a los hombres hacia divina (Súvams Seño2!). Aunque la idea del paso del alma se
él, los monasterios se fueron multiplicando y él era para todos entendía normalmente del tiempo que seguía a la muerte, Am-
como un padre y un guía» (Vita 15). Acaso haya sido debido a monas la aplica a la ascensión mística ya en este mundo; esto
este pasaje el que se hayan atribuido erróneamente bastantes la recuerda a uno la Ascensio Isaiae (cf. vol.l p . H 7 s . ) . De he-
sermones al fundador del monaquisino. Hay una colección <\o cho, Ammonas cita esta obra. Las cartas son, pues, importantes
veinte Sermones ad filios suos monachos y un Sermo de vanilatc para la historia del misticismo cristiano antiguo y demuestran
mundi et resurrectione mortuorum, que se conservan en latín que éste era totalmente distinto del tipo evagriano más recien-
(PG 40,961-1102). Ninguno parece auténtico. El único sermón te, destinado a tener una influencia duradera en todo el mis-
de Antonio que poseemos es el que se encuentra en su biogra- ticismo del Oriente cristiano.
fía. Atanasio, que lo da en traducción griega (Vita 16,43), no
deja de señalar que lo pronunció en copto. Es una plática a Ediciones: Texto griego: F. ÑAU: PO 11 (1916) 432-454; versión si'
los monjes sobre las virtudes y dificultades de su vida. Hay ríaca: M. KMOSKO, les leltres d'Ammon: PO 10 (1915) 555-639; versión
razones para pensar que San Atanasio resumió en ella varias latina: PG 40,1019-1066.
conferencias. Traducciones: Latina: De la versión siríaca: M. KMOSKO, O.C.—fran-
cesa: Do la versión griega: F. ÑAU, O.C.
Ediciones: Para el sermón a los monjes, cf. las ediciones y traduc- Estudios: E. PETERSON, Irrige Zuueisungen asketischer Texte: ZkTh
ciones de la Vita (stipra, p.47s). El Códice Vat. Graec. 1579 contiene 57 (1933) 273s; F. KLEJNA, Antonius und Ammonas. Eine Untersuchung
un fragmento que atribuye a un tratado desconocido de San Antonio. iiher die Herkunft und Eigenart der altesten Mónchsbriefe: ZkTh 62
Avisos dirigidos a los monjes. Cf. G. GARITTE, Un ¡ragment grec atlribuv (1938) 309'-348 (considera espuria la Ep. 15 de la versión siríaca);
a suint Antoíne l'Ermíte: BBR 20 (1939) 165-170; 1. HAUSHERR, Un F. GiARDiNr. La dottrina spirituale di S. Antonio Abate e di Arrimona
écrit stoicien sous le num de saint Antoine l'Ermíte: OCh 30 (1933) uelle ¡oro lettere (Florencia 1957): A. LOUF, A Letter oí St. Ammonas
212-216 (un tratado pagano utilizado por los monjes como obra de San I he Hermit: Collectanea Ordinis Cistercensium Reformaron™ 24 (1962)
Antonio); A. v. IVANK, Kephalaia. Eine byzantinische Li/eraturform und 152-158.
ihre antiken Wurzeln: BZ 47 (1954) 285-291 (una colección de medita-
ciones atribuidas a San Antonio). PACOMIO
Cuando en las provincias septentrionales de Egipto el ana-
AMMON AS coretismo se hallaba en pleno proceso de desarrollo, Pacomio
Después de la muerte de Antonio, !a colonia de ermitaños dio forma en el Sur al cenobitismo o vida monástica propia-
de Pispir se hallaba bajo la dirección de Ammonas, uno de mente dicha. Habiendo nacido de padres paganos, se convirtió
sus más antiguos discípulos, a quien los Apophthegmata Pa- a la fe a la edad de veinte años y se educó en la escuela ascé-
trum (65,119-123) alaban por su inmensa bondad de corazón. lica del ermitaño Palemón. Hacia el año 320 dio comienzo al
Se han conservado seis de sus cartas en una versión griega y primer gran coenobium, o monasterio de vida comunitaria, en
quince en siríaco. La versión siríaca nos da un texto que ofrece Tabennisi. cerca de Dendera, en la Tebaida, a la orilla dere-
más garantías. Algunas de ellas se encuentran también en la cha del Nilo. Continuó en otros lugares con ocho nuevas fun-
colección más extensa de las cartas de San Antonio, en traduc- daciones de hombres y dos de mujeres; sobre todos ellos mari-
ción latina de Abrahán Ecchellensis (cf. supra, p.l(>3s). daba él como abad general. Su contribución es importante, no
•*-"8 Los fundadores del monaquisino egipcio Pacomio 169
sólo porque reunió a los monjes en habitaciones comunes—esla fueron tantos los latinos que se unieron a los pacomianos, es-
clase de agrupaciones ya existía antes de su tiempo—, sino, pecialmente en Canopus, al nordeste dé Alejandría, que el
sobre todo, poique creó una auténtica confraternidad; él re- sacerdote Silvano rogó a San Jerónimo, que a la sazón vivía
dactó la primera regla que daba normas para gobernar con en Belén, que hiciera una traducción latina. Hecha hacia el
espíritu de comunidad, uniformidad, pobreza, obediencia y dis- año 404 sobre el texto griego, esta traducción facilitó el camino
creción. De este modo vino a ser el fundador del cenobitismo, para la influencia duradera que la obra de Pacomio ejerció
la forma de vida monástica que estaba destinada a extenderse en Occidente. La obra de Jerónimo se conserva y es la única
por todo el mundo y sobrevivir hasta nuestros días. Murió el forma en que poseemos hoy el texto íntegro. Existen una re-
año 346. Existen numerosas biografías que atestiguan la esti- censio longior y una recensio brevior. Durante mucho tiempo
ma y admiración en que era tenido. se consideró ser esta última la obra auténtica de San Jerónimo.
Estudios: O. GRÜTZMACHER, Pachomius und das álleste Klosterlebcn Como tal la editó en 1923 P . Albers (FP 16). Sin embargo,
(Friburgo i. B. 1896); P. LADEUZE, Étude sur le cénobitisme Pakhomien el descubrimiento hecho en 1919 de los fragmentos copto^ no
Pendant le IV siécle et la prendere moitié du V (Lovaina y París 1898); fia dejado lugar a duda de que la recensio brevior, a pesar de
S. SCHIWIEZ, Das morgenlandische Mónchtum I (Maguncia 1904) 119-
148; "W. BOUSSET, Apophthegmata. Studien zur Geschichte des atiesten la difusión que tuvo, era sólo una adaptación de la Regla para
Mónchtums (Tubinga 1923) 209-280; L. T. LEFORT, St. Pacóme et Amen- los monasterios italianos. La original es, pues, la recensio lon-
em-ope: Mus 40 (1927) 65-74; H. HEUSSI, Der Usprung des Mónchtums gior. Se conserva en dieciocho manuscritos; seis de ellos deri-
(Tubinga 1936) 115-131; H. LECLERQ, Pacóme: DAL 13 (1937) 499- van de un único arquetipo; los dieciocho proporcionan en con-
510; H. BACHT, Pakhome—der Grosse «Adler»: Geist und Leben 22
(1949) 367-382; ln., L'importance de Videal monastique de S. Pacóme junto una base segura para establecer el texto. Una copia del
pour Fhistoire du monachisme chrétien: RAM 26 (1950) 308-326; ID., siglo ix, de la Biblioteca Nacional de Munich, Clm 28118, tie-
Vom gemeinsamen Leben. Die Bedeutung des pachomischen Mónchideals ne una importancia especial por contener unas variantes úni-
für die Geschichte des christlichen Mónchtums: Mónchtum in der Ent- cas. La recensión breve ha llegado a nosotros en doce manus-
scheidung (Liturgie und Mónchtum, 3. Folge, Heft II) (Maria Laach
1952) 91-110; V. MONACHINO: EC 9 (1952) 511-514; W. NIGG, Vom critos, el más antiguo del siglo XI.
Geheimnis der Mónche (Zurich y Stuttgart 1953) 64-85; H. BACHT, An-
tonius und Pachomius. Von der Anachorese zuro Cónohitentum: SA 38 Esta primera Regla tuvo una influencia extraordinaria en
(1956) 66-107; E. AMAND DE MENDIETA, Le systheme cénobitique basifien I oda la legislación monástica posterior. San Basilio hizo uso
comparé au systheme cénobitique pacómien: RHR 152 (1957) 31-80; de ella para su propia Regla fcf. infra, p.233). La Regula
D. J. CHITTY. A Note on the Chronology of the Pachomian Foundations: Orientalis o Regula Vigilii (así llamada porque se atribuye al
PS 2 (TU 64) (Berlín 1957) 379-385; H. BACHT, Pacóme et ses disciples
(IV" siécle): Théologie de ]a vie monastique. Eludes sur la tradition diácono Vigilio) acusa una dependencia literaria tan grande,
patristique (Théologie 49) (París 1961) 39-71; J. LEIPOLDT, Pacóme-: que sirve para reconstruir la obra de Pacomio. Fue escrita en
Bulletin de la Société d'archéologie copte 16 (1961-1962) 191-229; H. VAN las Galias hacia el año 420, y una cuarta parte de su texto es
CRANENBURGH, Nieuw licht op de oudste Kloostercongregatie van de copia de la traducción latina de Jerónimo. Se encuentran tam-
christenheid: de instelling van Sint Pachomius: Tijdschrift voor geestlijk
leven 19 (1963) 581-605.665-690; 20 (1964) 41-54; D. KNOWLES, From bién algunas reminiscencias en las dos Reglas de San Cesáreo
Pachomius to Ignatius. A Study in the Constitutional History of the de Arles y en la de su sucesor, Aurelio de Arles. La llamada
Religioús Orders (Londres 1966); P. TAMBURRINO, Koinonia. üie Bezie- Regula Tarnatensis, del siglo Vil, le debe aún más. La famosa
hung «Mónasterium» und «Kirche» im frühen pachomianischen Mónch- Hegla de San Benito, Padre del monaquisino occidental, le trae
tum^ Erbe und Anfrag 43 (1967) 5-21; A. VEILLEUX, La Liturgie dans
le cénobitisme pacómien au quatriéme siécle (SA 57) ¡(Roma 1968); P. DE- a uno, en gran número de pasajes, el recuerdo de la Regla
SEILLE, L'esprit du monachisme pacómien (Spiritualité oriéntale 2) (Bclle- egipcia. Dom C. Butler, en su edición crítica, ha señalado vein-
íontaine 1968). tiséis pasajes de este tipo, pero esta cifra parece demasiado
baja; un estudio concienzudo descubriría más. En algunos ca-
La Regla de Pacomio
sos el paralelismo es tan -grande como para argüir una depen-
Gracias a los esfuerzos de dom A. Boon, los textos insufi- dencia directa. Finalmente, San Benito de Aniano (f 82])
cientes que teníamos de la Regla de Pacomio han cedido el utilizó también la Regla de Pacomio en su gran reforma. Su
puesto a la edición crítica que merecía este documento impor- Líber ex regulis diversorum patrum collectus (PL 103,423-702)
tantísimo. Fue redactada originalmente en copto. Se conserva reproduce el texto de la Regla de Pacomio en la versión de
alrededor de la cuarta parte en extensos fragmentos que pu- Jerónimo, y su Concordia regularum (PL 103,717-1380) se re-
blicó primero L. Th. Lefort y que Boon ha reproducido en un fiere a ella constantemente.
apéndice. La antigua versión griega se ha perdido completa-
mente, y los llamados Excerpta Graeca son restos de un texto Según Paladio (Hist. Laus. 38,1), fue un ángel quien dictó
abreviado, que era adaptación para un ambiente distinto, pro- ii Pacomio la Regla; le instruyó al Santo para que cambiara
bablemente fuera de Egipto. En la segunda mitad del siglo IV HII vida de ermitaño por la de Padre de monjes que vivieran
con él bajo el mismo techo:
Los fundadores del monaquisino egipcio í'acomto 171
170
(CSCO 159) (Lovaina 1956) 30-36. Ediciones anticuadas: PG 40,947-56,
A p a r e c i ó s e l e u n á n g e l c u a n d o e s t a b a s e n t a d o en su PL 23,61-86; P. B. ALBERS, Sancti Pachomii abbatis Tabennensis Regulae
cueva y le d i j o : « P a c o m i o , h a s c o n s e g u i d o o r d e n a r tu monástica^ (FP 16) (Bonn 1923) 9-59.74-90; A. DILLMANN, Chrestoma-
vida. E n v a n o , p u e s , c o n t i n ú a s s e n t a d o en tu cueva. E a , thia Aethiopica (Leipzig 1866) 57-69, publicó tres versiones etiópicas;
p u e s , sal fuera y r e ú n e a t o d o s los m o n j e s j ó v e n e s y vive E. A. W. BUDGE, Coptic Apocrypha in the Dialect of Upper Egypt (Lon-
dres 1913) 146-176, publicó el texto copto de Las Instrucciones de Apa
con ellos, y legisla p a r a ellos en c o n f o r m i d a d con el Pachomius el Archimandrita.
m o d e l o q u e te doy yo a h o r a » . Y le dio u n a t a b l i l l a de Traducciones: Alemana: E. KÓJSIC: ThStKr 51 (1878) 323-337.—Fran-
b r o n c e en q u e e s t a b a escrito esto. cesas: R. BASSET, Les apocryphes éthiopiens traduits en franjáis fasc.8
S i g u e n a c o n t i n u a c i ó n los distintos p á r r a f o s de la R e g l a . (París 1896); L. T. LEFORT: CSCO 160 (1956) 30-37.—Inglesas:
S a n J e r ó n i m o r e p i t e la l e y e n d a en el p r e f a c i o a su v e r s i ó n la- G. H. SCHODDE, The Rules of Pachomius, translated from the Ethiopic:
Presbyterian Review 6 (1885) 678-689; E. A. W. BUDGE, o.c, 352-382;
t i n a . L a v e r d a d , en c a m b i o , es q u e el c ó d i g o se fue c o m p o n i e n - W. K. L. CLARKE, The Lausiac History of Palladius (SPCK) (Lon-
d o p o c o a p o c o , c o m o r e s u l t a e v i d e n t e del o r d e n f o r t u i t o en dres 1918) 112-115.—Sueca: G. LOFCREN, Pachomius' etiopisk klosterre-
q u e se s u c e d e n u n a s a o t r a s las d i s t i n t a s d i s p o s i c i o n e s . L e j o s gler. I svensk tolkning: KA 48 (1948) 163-184.
de h a b e r sido d i c t a d a s p o r u n á n g e l , se fueron a c u m u l a n d o a Estudios: Cf. supra, p.l68s, estudios sobre San Pacomio; L. T. LEFORT,
lo l a r g o de la e x p e r i e n c i a p r á c t i c a del a b a d . Se ve q u e mu- La Regle de S. Pacome (en grec): Mus 37 (1924)_ 1-28; R. DRAGUET, Le
c h a s secciones son a d i c i o n e s al c o r p u s o r i g i n a l y o c u r r e n fre- chapitre de Vllistoire Lausiaque sur les Tabennésiotes dérive-t-il d'une
source copte?: Mus 58 (1945) 15-95; B. STEIDLE, €Üer Ztveite» im Pa-
cuentes r e p e t i c i o n e s . Es, p u e s , p o s i b l e q u e la R e g l a de P a c o - chomiusklóster: BM 24 (1948) 174-179; P. GKOLFO, Pedagogía Pacomia-
m i o sea u n a especie de c o m p i l a c i ó n de i n s t r u c c i o n e s a los mon- na: Salesianum 10 (1948) 569-596; H. BACHT, Ein Wort zur Ehrenret-
jes, r e d a c t a d a s p o r v a r i o s s u p e r i o r e s . tung der áltesten Mónchsregel: ZkTh 72 (1950) 350-9, examina la Re-
gla y la compara con SOZOMENO, Hist. eccl. 3,14 para las relaciones entre
El texto de J e r ó n i m o c o m p r e n d e c u a t r o p a r t e s , q u e se titu- el monaquisino y la religión egipcia antigua; K. LEHMANN, Die Entste-
l a n : p r e c e p t o s , p r e c e p t o s e i n s t i t u c i o n e s , p r e c e p t o s y estatutos lumg der Frciheitsstrafe in den Klóstern des heiligen Pachomius: ZSK 37
p e n a l e s , p r e c e p t o s y leyes de P a c o m i o . Consta, en t o t a l , d e 192 (1951) 1-94; C. DE CLERCQ, L'influence de la Regle de saint Pacome en
Occident: Mélanges L. Halphen (París 1951) 169-176; H. BACHT, «Me-
secciones, g e n e r a l m e n t e cortas, q u e t r a t a n con t o d o d e t a l l e de dilatió* in den áltesten M'ónchsquellen: Geist und Leben 28 (1955)
l a s c o n d i c i o n e s de la v i d a m o n á s t i c a . M u c h a s se refieren al 360-373; L. T. LEFORT: CSCO 159 (1956) IX-XII; A. BAUMSTARK, Noc-
t r a b a j o m a n u a l . L o s m o n j e s , en su m a y o r í a , se d e d i c a b a n a turna Laus. Typen früchristlicher Vigilienfeier und ihr Fortleben vor
t a r e a s a g r í c o l a s ; otros e j e r c í a n u n oficio, p e r o t o d o t r a b a j o allem im romischen und monastichen Ritus (LQF 32) (Münster 1957)
105-123 (la vigilia en los monasterios pacomianos) ; J. REZAC, De forma
m a n u a l e r a c o n s i d e r a d o c o m o servicio d i v i n o . E n el g r u p o de unionis monasteriorum Sancti Pachomii: OCP 23 (1957) 381-414; 24 (1958)
los a r t e s a n o s h a b í a sastres, h e r r e r o s , c a r p i n t e r o s , t i n t o r e r o s , 381-414; H. BACHT, Ein verkanntes Fragment der koptischen Pachomius-
c u r t i d o r e s , z a p a t e r o s , j a r d i n e r o s , c o p i s t a s , c a m e l l e r o s y, s o b r e Kegel: Mus 75 (1962) 5-18; H. VAN CRANENBURGH. La Regula Angelí dans
todo, t e j e d o r e s , q u e p r e p a r a b a n esteras y cestos de j u n c o s del ¡a Vie latine de S. Pacome: ibidem 76 (1963) 165-194; C. GMDELLE, Die
Schriftlesung im Pachomluskloster: Erbe und Auftrag 41 (1965) 114-122;
N i l o y de h o j a s de p a l m e r a . U n a de las r e g l a s d i s p o n í a q u e a ID.. La lecture de TÉcriture dans le monastére de saint Pacome: Bible
todos los m o n j e s se les a s i g n a r a u n t r a b a j o en p r o p o r c i ó n con <•( Vie chrétienne 66 (1966) 43-52; M. M. VAN MOIXE: VSp Suppl. 84
sus fuerzas. N a d a se dice acerca del culto l i t ú r g i c o . Se m e n c i o - (1968) 108-127; 86 (1968) 394-424; 88 (1969) 101-121; 93 (1970) 196-225;
n a n ú n i c a m e n t e dos o r a c i o n e s que h a n de decirse en c o m ú n : A. DE VOGUÉ, Les piéces latines da dossier pacSmien: RHE 67 (1972)
26-67.
la o r a c i ó n de la m a ñ a n a y la de la n o c h e . A n t e s de ser a d m i -
t i d o , el novicio h a b í a de a p r e n d e r a leer y a e s c r i b i r . E s de
n o t a r q u e n o d e b í a a d m i t i r s e a n i n g u n o en a b s o l u t o q u e no Cartas
s u p i e r a leer. Sin e m b a r g o , la i m p o r t a n c i a de la R e g l a n o es- A la R e g l a de P a c o m i o , en la v e r s i ó n de S a n J e r ó n i m o , si-
t r i b a en estas d i s p o s i c i o n e s . Su v a l o r p e r m a n e n t e consiste en guen u n a s e x h o r t a c i o n e s a los m o n j e s y once c a r t a s d i r i g i d a s
h a b e r c o l o c a d o u n a b a s e e c o n ó m i c a y, s o b r e t o d o , e s p i r i t u a l n a b a d e s y h e r m a n o s de sus m o n a s t e r i o s . D o s de éstas, remi-
p a r a la koinos bios, p a r a la vita communis. E s t a d e s c a n s a en tidas a los a b a d e s C o r n e l i o y S i r ó , están escritas en u n a clave
las v i r t u d e s m o n á s t i c a s de o b e d i e n c i a , c a s t i d a d y p o b r e z a , q u e , que a ú n n o se h a c o n s e g u i d o descifrar y que utiliza d i s t i n t a s
con t o d o , se p r a c t i c a b a n sin voto a l g u n o . letras del a l f a b e t o griego.

Ediciones: A. BOON y L. T. LEFORT, Pachomiana latina. Regles et Ediciones: PL 23,85-99. La mejor edición: A. BOON, O.C, 75-101;
épitres de S. Pacome. Epitre de S. Théodore et Líber de S. Orsiesius. L. T. LEFORT: CSCO 159 (1956) 1-24 ha publicado el texto copto de
Texte latín de S. Jérdme, ed. A. BOON (11-74). Appendice: La Regle de una catequesis pacomiana para un monje rencoroso; 25-6, de una cate-
S. Pacome, fragments copies (155-168) et Excerpta grecs (169-182), iinesis sobre los seis días de Pascua. Traducción francesa: CSCO 160
ed. L. T. LEFORT (Bibl. de RHE 7) (Lovaina 1932). Lefort ha añadido (1956) 1-26.26-7.
una traducción latina de los fragmentos coptos. Nuevos fragmentos cop-
tos publicados por LEFORT, La Regle de S. Pacome: Mus 48 (1935)
75-80; 54 (1941) 111-138; ID., Oeuvres de S. Pacome et de ses disciples
172 Los fundadores del monaqiiismo egipcio Orsiesio 173
Las Vidas de San Pacomio Traducciones: Alemana: H. MERTEL: BKV" 31 (1917) 20-122 (del
Cod. Vat. 819, que representa la Vita altera de Halkin).—Francesas:
Han llegado hasta nosotros por lo menos seis biografías L. T. LEFORT, Les Vies coptes de S. Pacóme et de ses premiers succes-
del famoso abad. Se conservan en copto sahídico y bohaírico, seurs (Lovaina 1943; reimp. 1967). E. AMÉLINEAU, o.c.; R. DRAGUET, Les
Peres da désert (París 1949) 87-126; A. J. FESTUGIERE, Les moines
en árabe, en siríaco, griego y latín. Son de valor muy desigual. d'Orient. 4 / 2 : La premiére Vie grecque de saint Pacóme (París 1965)
Es posible que algunas hayan sido compuestas no más de (traducción francesa del primer texto griego de la Vida de Pacomio;
quince o veinte años después de su muerte. Se tiene la impre- comparación del texto griego con los textos coptos para probar que no
sión de que, antes de ponerlas por escrito, algunas narraciones si: trata de una mera traducción de las fuentes coptas).
de su vida corrían de boca en boca en los círculos monásticos Estudios: L. T. LEFORT, S. Athanase écrivain copte: Mus 46 (1933)
coptos. Los datos más exactos nos los proporcionan las Vita l 1-33, ; prueba que San Pacomio utilizó para sus sermones y catequesis
varios tratados ascéticos coptos de San Atanasio; L. T. LEFORT, Les pre-
y II, pero ni siquera la Vita I griega es enteramente idéntica mien pionastéres Pacómiens. Exploration topographique: Mus 52 (1939)
al original. Todavía no se ha aclarado lo suficiente el problema 379-408; W. HENGSTENBERG, Pachomiana: Festschrift A. Ehrhard (Bonn
de las relaciones mutuas entre las distintas biografías. Ahora 1922) 228-252; W. BOUSSET, Apophthegmata. Studien zur Geschichte des
disponemos del texto crítico de todas, menos de la árabe, que áltesten Mónchtums (Tubinga 1923) 209-280 Untersuchungen zur Vita
l'achomii; K. HEUSSI, Der Ursprung des Mónchtums (Tubinga 1936)
será publicado pronto por los Bolandistas. Entonces estará 115-131; H. BACHT, Die Rolle des orientalischen Mónchtums in den
completo el Corpus Pachomianum y podrá ponerse nuevamente lárchenpolitischen Auseinandersetzungen um Chalkedon: CGG II (1953)
sobre el tapete la cuestión de prioridad. Hasta ahora parecía 300-308; L. UEDING, Die Kanones von Chalkedon in ihrer Bedeutung
liir Mónchtum und Klerus: CGG II (1953) 580-590; D. J. CHITTY, Pa-
que la redacción griega era superior a las fuentes coptas, ára- chomiah Sources Reconsidered: JEH 5 (1954) 38-77, subraya^ la gran
bes y siríacas, pero Lefort está firmemente convencido de que importancia de la Vita prima griega y su seguridad, atribuyéndole el
las más importantes son las Vidas coptas. primer puesto en todos los estudios sobre las Vidas; L. T. LEFORT, Les
sources coptes Pacómiennes: Mus 67 (1954) 217-229, refuta a Chitty y
cree que las Vidas coptas son las más importantes.—A. J. FESTUGIERE,
Ediciones: Vidas griegas: F. HALKIN, S. Pachomii Vitae Graecac (Sub- V'raisemblance psychologique et forme littéraire chez les anciens: Phil 102
sidia hagiographica 19) (Bruselas 1932). Cf. L. T. LEFORT: RHE 29 (1933) (1958) 28-29, ha prometido una nueva edición de la Vital griega con
424-8: F. HALKIN, Les Vies grecques de S. Pacóme: AB 47 (1929) 376- introducción crítica y traducción francesa. Sobre la oración en el c.38
388; ID., L'Histoire Lausiaque et les Vies grecques de S. Pacóme: AB 48 dn esta Vita, cf. ibid., 39-42. Acerca de las opiniones dte Lefort y Chitty
(1930) 257-301: R. DRACUET, Un morceau grec inédit des Vies de Pa- sobre la Vita I griega, cf. J. GRIBOMONT, Mgr. L. Th. Lefort in memo-
cóme apparié a un texte d'Évagre en partie inconnu: Mus 70 (1957) liam: Studia monástica 2 (1960) 275; D. J. CHITTY, Some Notes Mainly
267-306 (el fragmento griego más antiguo). Lexical on the Sources for the Lije of Pachomius: SP 5 (TU 80) (Ber-
Vida latina: H. VAN CRANENBURCH, La Vie latine de Saint Pacóme lín 1962); H. VAN CRANENBURGH, La Regula Angelí dans la Vie latine
traduite du grec par Denys le Petit, Édition critique (Subsidia Hagiogra- ile S. Pacóme: Mus 76 (1963) 165-194; A. VEILLEUX, Le probléme des
phica, 46) (Bruselas 1969). Vies de Saint Pacóme: RAM 42 (1966) 287-305; D. J. CHITTY, Pacho-
mían Sources once more: SP 10 (TU 107) (Berlín 1970) 54-64.
Vidas coptas: L. T. LEFORT, Sancti Pachomii Vita bohairice scripta
(CSCO 89) (Lovaina 1925, reimpresión 1953) (texto); CSCO 107 (Lo-
vaina 1925, reimpresión 1953) (versión). Cf. L. T. LEFORT, Littérature
bohairique: Mus 44 (1931) 115-135; L. T. LEFORT, S. Pachomii Vitae ORSIESIO
sahidice scriptae (CSCO 99-100) (Lovaina 1933-34, reimpresión 1952)
(texto). Cf. P. PEETERS, A propos de la Vie sahidique de S. Pacóme: Antes de morir, Pacomio nombró sucesor suyo a Petronio.
AB 52 (1934) 286-320; L. T. LEFORT, Vies de S. Pacóme (nouveaux frag- I'ero éste le sobrevivió sólo dos meses. La dirección la asumió
ments): Mus 49 (1936) 219-230; P. PEETERS, Védition critique des Vies
coptes de S. Pacóme par le Prof. Lefort: Mus 59 (1936) 17-34; ID., L'Oeu- entonces Orsiesio (t ca.380). Bajo éste, la corporación monás-
vre de L. T. Lefort: Mus 59 (1946) 41-62; ID., Le dossier copte de S. Pa- tica se desarrolló extraordinariamente. Cuando, el año 350,
cóme et ses rapports avec la tradition grecque: AB 64 (1946) 258-277. surgieron dificultades dentro de la organización, para restable-
Vidas árabes: E. AMÉLINEAU, Histoire de S. Pacóme et de ses cer la paz y el orden, nombró coadjutor a Teodoro. La tra-
communautés (Annales du Musée Guimet 17) (París 1889) 337-711; ducción jeronimiana de la Regla de Pacomio trae como apén-
W. E. CRUM, Theological Texis from Coptic Papyri edited with an Ap- dice un tratado de Orsiesio titulado Doctrina de inslitutione
pendix upon the Arable and Coptic Versions of the Life of Pachomius
(Anécdota Oxoniensia. Semitic series 12) (Oxford 1913) Appendix II, iiionachorum, que prueba los elevados ideales religiosos y mo-
86-94 y 94-170. Cf. P. LADEUZE, Étude sur le cénobitisme Pacómien pen- násticos que le inspiraban. En 56 capítulos instruye a los mon-
dant le IV" siecle et la premiére moitié du V (Lovaina y París 1898) jes sobre sus deberes de una manera tan completa, que este
45-69.78-108; G. GRAF, Geschichte der christlichen arabischen Litera-
tur I (ST 118) (Ciudad del Vaticano 1944) 459-461.—Un nuevo frag- documento nos permite entrar dentro del espíritu de la crea-
mento de una Vida árabe ha sido publicado por P. PEETERS, Un feuillet ción pacomiana mejor que la misma Regla del fundador. La
d'tine Vie árabe de saint Pacóme: AB 59 (1946) 412. sección final da a entender que Orsiesio lo compuso poco antes
Vidas siríacas P. BEDJAN, Acta Martyrum et Sanctorum 5 (París 1895) do morir. Por esla razón, Genadio (De vir. ill. 9) lo considera
122-176. como el testamento de Orsiesio. W. E. Crum y A. Ehrhard
174 Los jundatlores del monaquisino egijuio Teodoro 175
p u b l i c a r o n u n a c a r t a escrita p o r Teófilo de A l e j a n d r í a a Orsie- vive a h o r a una vida sin p r e o c u p a c i o n e s . . . P o r t a n t o , her-
sio (cf. supra, p . 1 1 0 ) , que contiene d e t a l l e s i n t e r e s a n t e s s o b r e m a n o s q u e r i d o s y m u y d e s e a d o s , no l l o r é i s p o r T e o d o r o ,
la l i t u r g i a de la S e m a n a S a n t a en A l e j a n d r í a y u n i n f o r m e p o r q u e «no está m u e r t o , sino q u e d u e r m e » (Mt 9 , 2 4 ) .
s o b r e la p a r t i c i p a c i ó n de Orsiesio en la c e l e b r a c i ó n de la Q u e n a d i e l l o r e al r e c o r d a r l e , sino q u e e m u l e su vida.
P a s c u a en la m e t r ó p o l i e g i p c i a . W . H e n g s t e n b e r g no a d m i t e Ñ o d e b e m o s a f l i g i r n o s p o r u n o que h a i d o al l u g a r d o n d e
la hipótesis de A. E h r h a r d s o b r e la a u t e n t i c i d a d de la c a r t a n o h a y aflicción. Esto os lo e s c r i b o a todos en g e n e r a l ,
a Orsiesio. G e n a d i o n o la m e n c i o n a . E s t e t a m p o c o tiene noti- p e r o e s p e c i a l m e n t e a ti, m i q u e r i d o y m u y d e s e a d o Or-
cias de u n Libellus de sex cogitationibus sanctorum, q u e se siesio, a fin de q u e , a h o r a q u e él h a c a í d o d o r m i d o , tú
a t r i b u y e a Orsiesio y que se conserva en latín (PG 4 0 , 8 9 5 - 8 9 6 ) a s u m a s t o d o s los c u i d a d o s y t o m e s su puesto e n t r e los
Ediciones: Doctrina de institutione monac'horum: PG 40,869-894; h e r m a n o s . P o r q u e , m i e n t r a s él vivía, los dos e r a i s c o m o
PL 103,453-476 en el Codex Regularum de Benito de Aniano; P. B. Ai.- i , u n a sola p e r s o n a ; si u n o f a l t a b a , se c u m p l í a la función
BERS. S. Pachomii abbatis Tab. Regulae monaslicae. Accedit S. Orsiesü de los dos, y c u a n d o e s t a b a i s los dos p r e s e n t e s , e r a i s
eiusdem Pachomii discipuli Doctrina de institutione monachorum (FP 16) c o m o u n o solo y p r o p o n í a i s cosas útiles a los que a m a -
(Bonn 1923) 91-125: la mejor edición: A. BOOM, O.C, 109-147: L. T. LE-
FORT, Oeuvres de S. Vacóme et de ses disciples (CSCO 159) (Lovai- b a i s . A c t ú a , p u e s , de esta m a n e r a , y, h a c i e n d o así, escrí-
na 1956), publicó fragmentos coptos de las cartas 63-66, de las catequesis b e m e y dime acerca del b u e n e s t a d o t u y o y de la congre-
68-80 y <le las reglas 82-99 de Orsiesio; traducción francesa: CSCO 160 gación.
(1956) 63-6.67-80.81-99. N o se sabe p o r c u á n t o t i e m p o siguió p r e s i d i e n d o Orsiesio
Estudios: L. T. LEFORT, Un document Pacomien méconnu: Mus 60 d e s p u é s de la m u e r t e de T e o d o r o . L a s b i o g r a f í a s de Vacomio
(1947) 269-283 (fragmento sahídico de los «mónita» de Orsiesio) ; l e r m i n a n en este p u n t o , d a n d o a e n t e n d e r así q u e los esfuerzos
In., CSCO 159 (1956) XVII-XXX: H. BACHT, Studien zum «Líber Or-
siesü»: HJG 77 (1958) 98-124; B. STEIDLE y O. SCHÜLER, Der «Ober- de T e o d o r o c o m p l e t a r o n la o b r a de P a c o m i o .
Spiegel»im «Testament» des Abtes Horsiesi (+nach 387): Erbe und
Auftrag 43 (1967) 22-38; A. DE VOCÜÉ, Points de contad du chapitre ('.aftas
XXXI de l'Hisloire Lausiaque avec les écrits d'Horsiése: Studia monás-
tica 13 (1971) 291-294. G e n a d i o (De vir. ill. 8-9) m e n c i o n a tres c a r t a s s a l i d a s de
la p l u m a de T e o d o r o . L a s e s c r i b i ó , al m e n o s en p a r t e , p a r a
TEODORO restablecer la paz d e s p u é s de los d e s ó r d e n e s o c u r r i d o s en los
m o n a s t e r i o s p a c o m i a n o s . S o l a m e n t e u n a de e l l a s ha l l e g a d o
T e o d o r o , c o a d j u t o r y asistente de Orsiesio, fue p e r s o n a de hasta n o s o t r o s en la t r a d u c c i ó n de S a n J e r ó n i m o , c o m o apén-
n o t a b l e s e m p r e s a s , que se g r a n j e ó la a d m i r a c i ó n de sus con- dice a la R e g l a de P a c o m i o . L l e v a c o m o e n c a b e z a m i e n t o Ad
t e m p o r á n e o s . C o m o h e m o s d i c h o m á s a r r i b a (p. 1 7 3 ) , l o g r ó i minia monasterio de pascha y e x h o r t a a todos a c e l e b r a r la
p o n e r fin a la r e b e l i ó n que a m e n a z a b a d a r al t r a s t e con la p r ó x i m a P a s c u a en c o n c o r d i a y a r m o n í a . A los n o v i c i o s se les
o r g a n i z a c i ó n de P a c o m i o . F u n d ó v a r i o s m o n a s t e r i o s n u e v o s . r e c o m i e n d a p r e p a r a r s e con h o n e s t a c o n t r i c i ó n a la r e c e p c i ó n
M u r i ó el 2 7 de a b r i l del a ñ o 368, d e s p u é s de h a b e r g o b e r n a d o del c u e r p o y la s a n g r e del S e ñ o r .
d u r a n t e dieciocho a ñ o s . Con esa ocasión, S a n A t a n a s i o escri-
Se c o n s e r v a otra b r e v e n o t a de T e o d o r o i n c l u i d a en u n a
bió u n a c a r t a a Orsiesio p i d i é n d o l e que a s u m i e r a de n u e v o la
c o m u n i c a c i ó n del o b i s p o e g i p c i o A m m ó n a Teófilo de Alejan-
dirección p l e n a . L a c a r t a es u n a p r u e b a de la a l t a estima en
dría. Está d i r i g i d a a los m o n j e s de l a s m o n t a ñ a s de N i t r i a :
que se tenía a T e o d o r o :
les a n i m a a p e r s e v e r a r y a m a n t e n e r s e f i r m e s en la fe c o n t r a
Y a m e h e e n t e r a d o de la m u e r t e del b i e n a v e n t u r a d o lodos los i n t e n t o s de los a r r í a n o s .
T e o d o r o , y la noticia m e ha c a u s a d o g r a n a n s i e d a d , sa-
b i e n d o , como sé, el v a l o r q u e e n c e r r a b a p a r a v o s o t r o s . Ediciones: PL 23,99-100; la mejor edición: A. BOON, o.c, 105-106.
1.a carta del obispo egipcio Ammón no se encuentra en Migue, sino en
A h o r a b i e n , si n o se t r a t a r a de T e o d o r o , al d i r i g i r m e a Acta SS. Maii 3 (Antwerp. 1680) 63-71 c.22. Traducción latina, ibid., 347-
vosotros hubiera empleado muchas p a l a b r a s entreveradas 357. Cf. P. LADF.UZE, Étude sur le cénobisme Pacomien (Lovaina 1898)
con sollozos, p e n s a n d o en lo que viene d e s p u é s de la 108-111.—L. T. LEFORT: CSCO 159 (Lovaina 1956) 37-60, ha publicado
m u e r t e . P e r o c o m o se t r a t a de T e o d o r o , a q u i e n conoce- los fragmentos coptos de tres catequesis de Teodoro. Traducción fran-
cesa: CSCO 160 (Lovaina 1956) 38-66. Cf. L. T. LEFORT, Un document
m o s v o s o t r o s y yo, ¿ q u é otra cosa d e b o d e c i r en mi c a r t a , Pacomien méconnu: Mus 60 (1947) 269-283 (fragmento sahídico de una
sino « b i e n a v e n t u r a d o » T e o d o r o , «que n o h a a n d a d o en catcquesis).
consejo de los i m p í o s » ? (Ps 1,1). Si es « b i e n a v e n t u r a d o el Traducción alemana: B. STEIDLE, Der Osterbrief unseres Vaters Theo-
v a r ó n que t e m e al S e ñ o r » (Ps 1 1 1 , 1 ) , p o d e m o s l l a m a r l e dar an alie Klóster, Eing. u. über.: Erbe und Auftrag 44 (1968) 104-119.
a h o r a c o n f i a d a m e n t e b i e n a v e n t u r a d o , con p l e n a seguri- Estudio: B. STEIDLE, Der heilige Abt Theodor non Tabennesi. Zum
d a d de que ha a r r i b a d o , c o m o si d i j é r a m o s , al p u e r t o y IdOU. Wicderkehr des Todesjahres (3681968): Erbe und Auftrag 44 (1968)
91-103."
176 Los fundadores del monaquismo egipcio Macario el Egipcio 177

MACARIO EL EGIPCIO servan en gran número de manuscritos. E] que primero lai


publicó bajo el nombre de Macario fue Johannes Picus en
Aunque se considera a Ammón, contemporáneo de San An- 1559, quien las hizo acompañar de una traducción latina; su
tonio, como el fundador de la famosa colonia monástica de edición se basaba en manuscritos de París (París. #r. 587
Escete, su héroe espiritual fue Macario el Egipcio, apellidado s.xvi y 1157 s . x m ) . La mejoró H. J. Floss a base de un códice
también el Viejo o el Grande. Paladio (Hist. Laus. 17), Rufino de Berlín (Cod. Berol. gr. 16 s.xii-xm). Es ésta la que repro-
(Hist. monach. 28) y los Apophthegmata dan fe del puesto im- duce Migne (PG 34,449-822). En 1918, G. L. Marriott publicó
portante que ocupa en la historia del monaquismo egipcio. siete homilías más, que había descubierto en un manuscrito
Nació hacia el año 300 en una aldea del Egipto Superior. A la de Oxford.
edad de treinta años se retiró al desierto de Escete, donde vi- Estas homilías dan derecho a su autor a un puesto preemi-
vió sesenta años como ermitaño. Se vio muy pronto rodeado nente en la historia del misticismo cristiano antiguo. Los mís-
de discípulos. Por razón de su raro juicio y discernimiento, sus ticos modernos han encontrado en ellas una fuente de inspira
hermanos le llamaban «el joven viejo» (jraiSorpioyépcov), como ción. Por ejemplo, John Arndt, autor del De vero Chrislianis-
nos informa Paladio (ibid.). Sus rápidos progresos en la virtud mo (1708), las sabía todas de memoria, y Gottfried Arnold las
y su buen ejemplo le granjearon la confianza de muchas almas. tradujo ya al alemán en 1696. En fin, publicó también una tra-
Cuando contaba cuarenta años, recibió la gracia de curaciones ducción inglesa de veintidós de ellas John Wesley, fundador
y de anunciar el futuro. Paladio y las demás fuentes hablan de los metodistas, cuyos himnos acusan la influencia de estos
de sus milagros con gran admiración. Entonces le considera- sermones.
ron digno del sacerdocio y se hizo famoso por sus sermones e El problema de su paternidad ha provocado una larga se-
instrucciones. Por su fogosa elocuencia fue invitado repetidas rie de investigaciones. Queda excluido Macario el Egipcio, a
veces a hablar a los anacoretas de las montañas de Nitria.
quien O. Bardenhewer (vol.2 p.89) seguía todavía inclinado a
Visitó varias veces a San Antonio, padre de los monjes. A una
atribuir las homilías. El primero que descubrió en ellas indi-
edad avanzada fue desterrado a una isla del Nilo por el obispo
arriano Lucio de Alejandría, que se creyó autorizado a hacerlo cios de mesalianismo fue dom L. Villecourt. Los mesalianos,
por un edicto del emperador Valente. Volvió pronto a su de- cuyo nombre deriva del siríaco mesallein, EÜXÍTOU, «orantes»,
sierto y murió poco antes del año 390. surgieron, en la segunda mitad del siglo IV, en Edesa y en las
regiones vecinas de Mesopotamia ,• fueron condenados el año 431
en el concilio de Efeso; algunas proposiciones sacadas de su
E S C R I T O S ATRIBUIDOS A MACARTO obra más representativa, el Libro ascético o Asketikon, fueron
censuradas como «blasfemas y heréticas». La lista de estas
Ni Paladio ni Rufino conocen ninguna obra literaria de proposiciones ha llegado a nosotros gracias a Timoteo, presbí-
Macario el Egipcio. Sin embargo, manuscritos relativamente tero constantinopolitano (De receptione haereticorum: PG 86,1,
recientes le atribuyen bastantes escritos: sentencias, cartas, ora- 45-52) y a Juan Damasceno (De haeresibus líber 8 0 : PG 94,
ciones, homilías y tratados. 1,728-737). Este último dice expresamente que su versión, que
Edición: PG 34,235-262.405-822. consta de dieciocho sentencias, la tomó del mismo Asketikon.
Estudios: S. SCHIWIETZ, Das morgenlándische Mónchtum vol.l (Ma- Ahora bien, en las homilías hay huellas de todas las proposi-
guncia 1904) 97-101; C. FLEMMING, De Macarii Aegyptii scriptis Quaes- ciones, a excepción de la 14 y 15. En algunos casos hay coin-
ñones (Gotinga 1911); E. AMANN, Macaire: DTC 9 (1926) 1452-1455; cidencia literal, como, por ejemplo, entre la proposición 18
H. G. S. WHITE, New Coptic Texis from the Monastery of St. Macarius y homilía 8,3. Se vio, pues, sobre todo después de las inves-
(The Monasteries of the Wádi n'Natrün I) (Nueva York 1926): G. GRAF,
Geschichte der christlichen arabischen Literalur I (ST 113) (Ciudad del tigaciones de H. Dorries, que el anatema del concilio de Efeso
Vaticano 1944) 389-395: E. PETERSON, Macario il Grande: EC 7 (1951) no consiguió eliminar el Libro ascético de los mesalianos. Se
1740s; I. N. KUZ'MIN, Sentido y fin de la vida según los escritos de San suavizaron sus particularismos, se corrigieron sus errores y.
Macario el Egipcio (en ruso) (diss.) (Leningrado 1966) (dactilogr.); bajo la protección de un nombre grande, la obra se salvó como
ARCH. TYKHONE, La sotériologie du bienheureux Macaire le Grand: Revue
du Patriarcat de Moscou (1970) 51-60. homilías de Macario el Egipcio, atribución que se hizo ya el
año 534, fecha del Ms. add. 12175 del British Museum. Gra-
1. Las Homilías espirituales (cOni¡\íoci •n-veunoc-nKod) cias a la fama de Macario y al carácter refinado del misticismo
La fama que tiene nuestro Egipcio la ganó gracias a una de estos sermones, se les consideró irreprensibles y alcanzaron
colección de cincuenta Homilías espirituales, que le fueron atri- una aprobación universal. El descubrimiento de Villecourt pa-
buidas pocas generaciones después de su muerte y que se con- reció arrojar una luz enteramente nueva sobre el problema de
178 Los fundadores del monaquisino egipcio Macario el Egipcio 179
su paternidad, y fue aceptada por A. Wilmart, A. Jülicher y Para la datación del Asketikon es importante saber que los
G. L. Marriott. mesábanos fueron condenados por vez primera a finales del
Sin embargo, el problema sobre el verdadero autor de estos siglo IV en el concilio de Side (390), que presidió el metropo-
escritos seguía en pie. No se podía dar una respuesta a la di- litano de Iconium (cf. infra, p.331), y que en aquel sínodo no
fícil cuestión sin estudiar antes cuidadosamente los manuscri- ;e hizo mención de ningún libro. En efecto, de lo que sabemos
tos, sobre todo después que Villecourt llamó la atención sobre de esta antigua intervención eclesiástica parece deducirse que
la existencia de una versión árabe en unos manuscritos del los mesalianos eran por aquella época completamente ilitera-
Vaticano, y Marriott, por su parte, indicó que algunos códices tos, mientras que el concilio de Efeso (431) tuvo que dar su
siríacos del British Museum atribuían a Macario otras piezas, juicio sobre un libro escrito. Así, pues, el Libro ascético debió
además de las conocidas homilías. W. Strothmann estudió con- de componerse entre los años 390 y 431.
cienzudamente la traducción árabe. Se hicieron nuevos progre- Sin embargo, un descubrimiento importante de W. Jaeger
sos gracias a los excelentes estudios de H. Dorries, quien des- (cf. supra, p.304) ha venido a desafiar la hipótesis del origen
cubrió en un manuscrito de Moscú (Cod. Mosqu. 177 3 2 0 / rnesaliano de las homilías. Si es uno mismo el autor de las
cccvn) las mismas 57 homilías del manuscrito de Oxford, homilías y el de la «Gran Carta» de Macario, entonces el ori-
pero en un texto más antiguo. Otro códice de Moscú (Cod. gen rnesaliano no es probable. Con todo, no es posible dar un
Mosqu. 178 319/cccvi = Codex simul 61 de la Staatsbibliothek juicio definitivo mientras no tengamos una edición crítica de
de Berlín) contiene 24 sermones, diferentes casi en su tota- los escritos de Macario. W. Jaeger (p.227) reconoce que «su
lidad. Un manuscrito griego del Vaticano (Cod. Val. gr. 710) origen sigue siendo un misterio», pero opina que se puede es-
contiene 27, y otro árabe, 26. El más extenso de todos es el tablecer la fecha del año 534 como el terminus ante quem.
manuscrito griego Cod. Vat. gr. 694, con 64 logoi. En las edi-
ciones impresas no se encuentra ni siquiera la mitad de todos Ediciones: PG 34,449-822; G. L. MARRIOTT. Macarii anécdota. Seven
estos sermones. En algunos casos, a las homilías se añaden nnpubHshed Homilies oí Macarius (HTS 5) (Cambridge [Mass.] 1918).
breves oraciones y preguntas. Las distintas colecciones ofrecen La edición más reciente de las cincuenta homilías espirituales: H. DOR
RÍES, E. KLOSTERMANN v M. KROGER, Die 50 geistlichen Homilien des
una mezcla extraña y gran confusión de materiales. A pesar Makarios (Patristische Texte und Studien 4) (Berlín 1964). (Texto crí-
de ello, H. Dorries logró poner cierto orden y fue capaz de tico y aparato por Kroger, notas históricas por Dorries; ambos se incli-
reconstruir la forma original más probable, tanto del mismo nan a favor de la opinión, muy generalizada, que atribuye las homilías
Asketikon, es decir, del Libro ascético de los mesábanos, con- a Simón el Mesaliano y piensan que fueron editadas poco antes del ma-
denado en Efeso, como de las dos adiciones que se le hicieron. nuscrito más antiguo que existe: Panhagia 75 de Istanbul, escrito el si-
glo xi o x u ) .
De estos herejes, Teodoreto (Hist. eccl. 4,10,2) dice lo si- Traducciones: Alemanas: G. ARNOLD (Leipzig 1696) 2. a ed. (Gos-
guiente : lar 1702), 3. a ed. (1716); N. CASSEDER, 2 vals. (Bamberg 1819-1820):
M. JOCHAM, Sdmtliche Schriften des hl. Makarius des Grossen: BKV
Hacia la misma época surgió la herejía de los mesá- (Kempten 1878) 63-424; D. STIEFENHOFER: BKV2 10 (1913).—inglesas:
banos. Los que traducen su nombre al griego los llaman .1. WESLEY, A Christian Library I (Bristol 1749) 2.» ed. (Londres 1819);
euquitas. Llevan, además, otro nombre impuesto por las A. J. MASÓN, Fifty Spiritual Homilies of St. Macarius the Egyptian
circunstancias. Se les llama entusiastas, porque creen ser (SPCK) (Londres 1921) (basada en una revisión del texto de Migne).
indicaciones de la presencia del Espíritu Santo las influen- Estudios: J. STOFFELS, Die mystiche Theologie Makarius' des Ágyp-
Irrs und die áltesten Ansatze christlicher Mystik (Bonn 1908). Cf.
cias que reciben de algún demonio. Los que están com- .1. STICLMAYR, Altchrist/iche Mystik: ThR 8 (1909) 234-240; J. STOF-
pletamente inficionados por esta enfermedad rehuyen todo nxs, Makarius der Ágypter auf den Pfaden der Stoa: ThQ 92 (1910)
trabajo manual como un vicio; se abandonan al sueño 88-105.243-265; J. STICLMAYR, Makarius der Grosse und das christliche
V afirman que las visiones de sus sueños son profecías. Kuítleben: ThGl 1 (1909) 734-736; ID., Makarius der Grosse und Gregor
ron Nyssa: ThGl 2 (1910) 571; ID., Der Mystiker Makarius und die «Welt-
Los jefes de esta secta fueron los siguientes: Dadoes, Sa- irrisen», insbesondere Sokrates: Katholik 90,2 (1910) 55-59; ID., Bilder
bas, Adelfio, Hermes, Simeón y otros después de éstos. und Vergleiche aus dem byzantinischen Hofleben in den Homilien des
Dorries cree que el autor de los escritos atribuidos a Ma- Makarius: Stimmen der Zeit 80 (1911) 414-427; ID., Makarius der Gros-
cario fue Simeón, el último de la lista. Era oriundo de Meso- •.<• im Lichle der kirchlichen Tradition: ThGl 3 (1911) 274-288; ID.,
Sachliches und Sprachliches bel Makarius von Agypten (Programm Feld-
potamia, como lo sabemos por otras fuentes; además, por va- kiich) (Innsbruck 1912); ID., Die Agrapha bei Makarius von Agypten:
rias afirmaciones contenidas en la obra se ve claro que el ThGl 5 (1913) 634-641; G. L. MARRIOTT, The Lausiac History of Palladius
autor vivió en la Mesopotamia Superior. Se alude repetidas und a Homily ascribed to Macarius of Egypt: JThSt 18 (1917) 68-69;
veces a una guerra entre romanos y persas, lo cual indica que I»., The Seven Homilies of Macarius in Florilegio: JThSt 18 (1917) 70-71;
In.. Symeon Metaphrastes and the Seven Homilies of Macarius of Egypt:
el autor vivía en la frontera de los dos Imperios. A mayor JThSt 18 (1917) 71-72; ID., The Trocíate of Symeon Metaphrastes <'De
abundamiento, el único río que se menciona es el Eufrates. licifectione in spiritu»: JThSt 19 (1918) 331-333; ID., Isaac of Nineveh
180 Los fundadores del monaquisino egipcio
Macario el Egipcio 181
and the Writings of Macarios of Egypt: JThSt 20 (1919) 345-347; aportado fuertes argumentos a favor del Asia Menor o quizá Siria como
ID., The Authorship of a Homily attribued to St. Macarlas of Egypt- el lugar de origen y el último cuarto del siglo IV como la fecha de com-
JThSt 21 (1920) 177-178; J. PACHEU, L'expérience mystique de Macaire posición de las homilías. Sin embargo, sigue siendo obvia la influencia
VÉgyptien: Revue de Philopohie 20 (1920) 109-136; L. VILLECOURT, HO- de Egipto. Cf. D. A. BAKER, Pseudo-Macarius and the Gospel of Thomas:
mélies spirituelles de Macaire en árabe sous le nom de Simeón Stylite- VC 18 (1964) 215-225; G. QUISPEL, The Syrian Thomas and the Syrian
ROC 1 (1918-19) _ 337-344; ID., La date et l'origine des «homélies spi- Macarius: ibidem 226-235; H. DORRIES, Eine altkirchliche Weihnachtspre-
rituelles» attribuées a Macaire: Comptes rendus de l'Académie d'In- digt: Wo-rt und Stunde, vol.l (Gotinga 1965) 302-333; J. KIRCHMEYER,
scriptions et de Belles-Lettres (1920) 250-258; A. WILMART, Origine veri- l.cs 50 homélies spirituelles de Macaire: RAM 41 (1965) 191-195;
table des homélies pneumatiqu.es: RAM I (1920) 361-377; A. JULICHER II. BERTHOLD, Zur Bedeutung der Makarios/Symeons Schriften für die
Gecheiligte Ketzer: Prot. Monatschefte 26 (1921) 67s; G. L. MARRIOTT' llyzantinistik: Studia Byzantina 23 (1966) 159-168; P. MIGUEL, Les ca-
The Homélies of Macarías: JThSt 22 (1921) 259-262; J. STIGLMAYR, racteres de l'expérience spirituelle selon le Pseudo-Macaire: Irénikon 39
Pseudo-Makarius und die Aftermystik der Messalianer: ZkTh <tó (1925)' (1966) 497-513; G. QUISPEL, Makarius, das Thomasevangelium und das
244-260; M. VILLER, La question du Pseudo-Macaire: RAM 6 (1925) l.icd von der Peñe (Supplements to Novum Testamentum 15) (Lei-
421-422; G. L. MARRIOTT, The Messalians and' the Discoverf of their den 1967); E. A. DAVIES, Das Bild vom neuen Menschen. Ein Beitrag zum
Ascetic Book: HThR 19 (1926) 191-198; E. AMANN, Messaliens: DTC 10, l'erstandnis des Corpus macarianum (diss.) (Salzburger Patristische
792-795; E. PETERSON, Die Haretiker der Philippusakten: ZNW 31 (1932) Siudien 2) (Salzburgo-Munich 1968); G. J. M. BARTELINK, Text Parallels
97-111; ID., Die Schrift des Eremiten Markus über die Taufe und die hvtween the «Vita Hypatii» of Callinicus and the Pseudo-Macariana:
Messalianer: ZNW 31 (1932) 273-288: ID., Zum Messalianismus der VC 22 (1968) 128-136; AE. BAKER, Corrections in «Macarii Anécdota»:
Philipus-Akten: OC 29 (1932) 172-179: ID., Irrige Zuweisung asketischer JT-liSt 22 (1971) 538-541; M. REOUENA, El sentido de la «Conversatio
Texte: ZkTh 57 (1933) 271-273 (homilía 25); W. STROTHMANN. Die ara- iiiorum» en el Pseudo-Macario: Gistercium 24 (1972) 7-22.
bische Makariustradition. Diss. Gotinga (Schonhütte 1934); J. HAUSHERR,
L'erreur fondamentale et la logique da messalianisme: OCP 1 (1935)
328-360; ID., Ouanam aetate prodierit «Líber Graduum»: OCP 1 (1935) 2. Cartas
495-502; K. RAHNER, Ein messalianisches Fragment über die Taufe:
ZkTh 61 (1937) 258-271 (acerca de PG 40.847); J. ZIEGLER, Dulcedo Dei De las cartas que se atribuyen a Macario, cuatro se en-
(Miinster 1937) 85-88 (Macario sobre la dulzura de la experiencia mís- cuentran en Mipine (PG 34,405-446). La primera no se da en
tica) ; A. KEMMER, Charisma Máximum (Lovaina 1938) (relación de la «ii texto original griego, sino en una traducción latina. Existe,
doctrina de Casiano con la herejía mesaliana); H. DORRIES, Symeon von
Mesopotamien, Die Überlieferung der messalianischen Makarios-Schriften miomas, una colección de ocho epístolas en siríaco. La primera
(TU 55,1) (Leipzig 1941); E. KLOSTERMANN, Symeon und Makarius. Be- es la misma que la primera de Migne. Se titula Ad filios Dei;
merkungen zur Textgestah zweier divergierender Überlieferungen (AAB podría ser quizás la que menciona Genadio (De vir. ill. 1.01
•II, 1943) (Berlín 1944); ID., ThLZ 73 (1948) 687-690; W. VÓLKER, Neue como único escrito salido de la pluma de Macario:
Urkunden des Messalianismus?: ThLZ 68 (1943) 129-136 (contra el ca-
rácter mesaliano de los escritos de Macario, relacionados con Gregorio Macario, el monje egipcio, se distinguió por sus mi-
de Nisa); R. A. KLOSTERMANN, Die slavische Überlieferung der Makarius- lagros y virtudes; escribió una sola carta, que la dirigió
schriften (Güteborg 1950); W. JAEGER, Two rediscovered Works of An- a los más jóvenes de su profesión. En ella se les enseña
cient Christian Literature: Gregory of Nyssa and Macarius (Leiden 1954) que puede servir perfectamente a Dios quien, conociendo
208-230 (reed. Leiden 1965). Cf. DORRIES, Christlicher Humanismus und
mónchische Geist-Ethik: ThLZ 79 (1954) 643-656; E. KLOSTERMANN, Vor su condición de criatura, se dedique a toda clase de tra-
einer neuen Ausgabe der Homilien des Makarius-Symeon: FF 28 (1954) bajos