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El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, ha anunciado que el cónclave

comenzará el martes 12 de marzo. Será tras 12 días de Sede Vacante y 29 días


después de que Benedicto XVI anunciara su renuncia.

Desde el pasado jueves los 115 cardenales electores están presentes en Roma
y han decidido la fecha en la que se encerrarán para elegir al nuevo Papa.

El lunes por la noche los cardenales electores se trasladarán a la Casa Santa


Marta. El martes por la mañana junto a los cardenales no electores
participarán en la Misa Pro Elegendo Papa, que tendrá lugar en la basílica del
Vaticano. Después, los electores, tras almorzar en la Casa Santa Marta se
dirigirán a la Capilla Sixtina para comenzar con las votaciones para elegir al
próximo Papa.

Esta es la lista definitiva de los 115 cardenales que participarán en el conclave


y que puede elegir o ser elegidos. Son 61 de Europa, 14 de Nortemamérica
(E.U. y Canadá), 19 de América Latina, 11 de Africa y 12 de Asia y Oceanía.

1 21/09/1935 ABRIL Y CASTELLÓ, Santos España

2 19/10/1933 AGNELO, Geraldo Majella Brasil

3 19/04/1945 ALENCHERRY, George India

4 08/06/1938 AMATO, Angelo Italia

5 23/08/1934 AMIGO VALLEJO, Carlos España

6 18/11/1936 ANTONELLI, Ennio Italia

7 01/02/1937 BACKIS, Audrys Juozas Lituania

8 14/01/1943 BAGNASCO, Angelo Italia

9 17/10/1950 BARBARIN, Philippe Francia

10 17/12/1936 BERGOGLIO, Jorge Mario Argentina

11 01/10/1942 BERTELLO, Giuseppe Italia

12 02/12/1934 BERTONE, Tarcisio Italia


13 25/02/1947 BETORI, Giuseppe Italia

14 20/03/1949 BOZANIC, Josip Croacia

15 16/08/1939 BRADY, Seán Baptist Irlanda

16 24/04/1947 BRÁZ DE AVIZ, João Brasil

17 30/06/1948 BURKE, Raymond Leo EE.UU.

18 01/06/1938 CAFFARRA, Carlo Italia

19 03/02/1943 CALCAGNO, Domenico Italia

20 15/10/1945 CAÑIZARES LLOVERA, Antonio España

21 28/12/1943 CIPRIANI THORNE, Juan Luis Perú

22 06/03/1938 COCCOPALMERIO, Francesco Italia

23 16/01/1947 COLLINS, Thomas Christopher Canadá

24 17/09/1943 COMASTRI, Angelo Italia

25 05/09/1934 CORDES, Paul Joseph Alemania

26 15/02/1937 DAMASCENO ASSIS, Raymundo Brasil

27 04/06/1933 DANNELS, Godfried Bélgica

28 20/12/1934 * DARMAATMADJA, Julius Riyadi Indonesia (R)

29 19/09/1935 DE PAOLIS, Velasio Italia

30 14/04/1936 DIAS, Ivan India

31 23/05/1949 DINARDO, Daniel N. EE.UU.

32 06/02/1950 DOLAN, Timothy Michael EE.UU.

33 26/04/1943 DUKA, Dominik Jaroslav República Checa

34 27/04/1939 DZIWISZ, Stanislaw Polonia

35 22/06/1953 EIJK, Willem Jacobus Países Bajos


36 25/06/1952 ERDÖ, Péter Hungría

37 05/09/1933 ERRÁZURIZ OSSA, Francisco Javier Chile

38 24/09/1933 FARINA, Raffaele Italia

39 15/04/1946 FILONI, Fernando Italia

40 16/01/1937 GEORGE, Francis Eugene EE.UU.

41 24/12/1944 GRACIAS, Oswald India

42 11/10/1939 GROCHOLEWSKI, Zenon Polonia

43 20/10/1949 HARVEY, James Michael EE.UU.

44 08/08/1934 HUMMES, Claudio Brasil

45 05/03/1933 KASPER, Walter Alemania

46 15/03/1950 KOCH, Kurt Suiza

47 03/01/1935 LAJOLO, Giovanni Italia

48 16/05/1936 LEHMANN, Karl Alemania

49 15/06/1936 LEVADA, William Joseph EE.UU.

50 31/10/1936 LÓPEZ RODRÍGUEZ, Nicolás de Jesús República


Dominicana

51 27/02/1936 MAHONY, Roger Michael EE.UU.

52 29/04/1937 MARTÍNEZ SISTACH, Lluís España

53 21/09/1953 MARX, Reinhard Alemania

54 25/12/1933 MEISNER, Joachim Alemania

55 07/10/1939 MONSENGWO PASINYA, Laurent República


Democrática del Congo

56 20/03/1938 MONTEIRO DE CASTRO, Manuel Portugal


57 28/05/1934 MONTERISI, Francesco Italia

58 18/03/1935 NAGUIB, Antonios Egipto

59 08/03/1941 NAPIER, Wilfrid Fox Sudáfrica

60 16/03/1937 NICORA, Attilio Italia

61 01/01/1944 NJUE, John Kenia

62 01/02/1950 NYCZ, Kazimierz Polonia

63 08/04/1939 O'BRIEN, Edwin Frederick EE.UU.

64 29/06/1944 O'MALLEY, Sean Patrick EE.UU.

65 16/06/1936 OKOGIE, Anthony Olubunmi Nigeria

66 19/01/1944 ONAIYEKAN, John Olorunfemi Nigeria

67 18/10/1936 ORTEGA Y ALAMINO, Jaime Lucas Cuba

68 08/06/1944 OUELLET, Marc Canadá

60 15/11/1947 PATABENDIGE DON, Albert Malcolm Ranjith Sri


Lanka

70 08/06/1941 PELL, George Australia

71 05/08/1944 PENGO, Polycarp Tanzania

72 01/01/1934 PHAM MINH MÂN, Jean-Baptiste Vietnam

73 15/09/1944 PIACENZA, Mauro Italia

74 18/03/1933 POLETTO, Severino Italia

75 26/02/1936 POLICARPO, José da Cruz Portugal

76 08/09/1945 PULJIC, Vinko Bosnia/Herzegovina

77 25/02/1940 RAÏ, Béchara Boutros Líbano

78 18/10/1942 RAVASI, Gianfranco Italia


79 30/01/1934 RE, Giovanni Battista Italia

80 25/09/1944 RICARD, Jean-Pierre Francia

81 19/04/1935 RIGALI, Justin Francis EE.UU.

82 06/06/1942 RIVERA CARRERA, Norberto México

83 02/03/1949 ROBLES ORTEGA, Francisco México

84 23/09/1934 RODÉ, Franc Eslovenia

85 29/12/1942 RODRIGUEZ MARADIAGA, Andrés Honduras

86 20/02/1938 ROMEO, Paolo Italia

87 20/08/1936 ROUCO VARELA, Antonio María España

88 04/07/1945 RYLKO, Stanislaw Polonia

89 22/09/1942 SALAZAR GÓMEZ, Ruben Colombia

90 28/03/1933 SANDOVAL IÑIGUEZ, Juan México

91 18/11/1943 SANDRI, Leonardo Argentina

92 15/06/1945 SARAH, Robert Guinea Conakry

93 01/09/1934 SARDI, Paolo Italia

94 28/11/1936 SARR, Théodore-Adrien Senegal

95 21/09/1949 SCHERER, Odilio Pedro Brasil

96 22/01/1945 SCHONBORN, Christoph Austria

97 07/11/1941 SCOLA, Angelo Italia

98 02/06/1943 SEPE, Crescenzio Italia

99 21/06/1957 TAGLE, Luis Antonio Filipinas

100 05/04/1943 TAURAN, Jean-Louis Francia

101 07/03/1936 TERRAZAS SANDOVAL, Julio Bolivia


102 14/03/1934 TETTAMANZI, Dionigi Italia

103 15/06/1959 THOTTUNKAL, Baselios Cleemis India

104 31/07/1939 TONG HONG, John China

105 15/10/1939 TOPPO, Telesphore Placidus India

106 26/06/1936 TURCOTTE, Jean-Claude Canadá

107 11/10/1948 TURKSON, Peter Kodwo Appiah Ghana

108 28/08/1942 UROSA SAVINO, Jorge Liberato Venezuela

109 17/04/1940 VALLINI, Agostino Italia

110 03/02/1938 VEGLIÒ , Antonio Maria Italia

111 01/01/1934 VELA CHIRIBOGA, Raúl Eduardo Ecuador

112 30/06/1943 VERSALDI, Giuseppe Italia

113 07/11/1942 VINGT-TROIS, André Francia

114 18/08/1956 WOELKI, Rainer Maria Alemania

115 12/11/1940 WUERL, Donald William EE.UU.

116 27/02/1941 ZUBEIR WAKO, Gabriel Sudán

"El derecho de elegir al Romano Pontífice corresponde únicamente a los


Cardenales de la Santa Iglesia Romana, con excepción de aquellos que, antes
del día de la muerte del Sumo Pontífice o del día en el cual la Sede Apostólica
quede vacante, hayan cumplido 80 años de edad. El número máximo de
Cardenales electores no debe superar los ciento veinte. Queda absolutamente
excluido el derecho de elección activa por parte de cualquier otra dignidad
eclesiástica o la intervención del poder civil de cualquier orden o grado" (n.
33).

Constitución Apostólica sobre la vacante de la Sede Apostólica y la elección


del Romano Pontífice "Universi Dominici Gregis", Juan Pablo II, 22 de
febrero de 1996.
Son 24 los cardenales jubilados mayores de 75 años, que eligirán a un Papa
«con vigor». Se habían retirado de las tareas de gobierno; se dedicaban a
actividades espirituales, a un ritmo más pausado. Pero la Iglesia les ha
convocado para ejercer su misión más importante en su ancianidad. Sólo hay
5 cardenales menores de 60 años

En España y otros países, la gente suele jubilarse a los 65 años. En la Iglesia,


los obispos tienen la obligación de presentar su renuncia al Papa al cumplir los
75. Éste puede decidir esperar hasta dos o tres años antes de aceptarla.

Se da entonces una circunstancia curiosa: la de los cardenales que desde los 75


años (o un poco más mayores) están retirados y son "eméritos", que ya no
pastorean sus diócesis ni ejercen cargos de primera línea en la Curia, pero que
aún no tienen 80 años, y por lo tanto son convocados desde su retiro para que
participen en el Cónclave con derecho a voto.

Los 25 «jubilados»

De los 117 cardenales con derecho a voto, ésta es la situación de 25 de ellos:


"eméritos" pero electores; sin edad para dirigir sus diócesis, pero con edad
para elegir Papa. De ellos, el cardenal de Yakarta, Julius Riyadi
Darmaatmadja, no acudirá al Cónclave por razones de salud.

Quedan pues estos 24 cardenales, "jubilados" que ponderarán las palabras de


Benedicto XVI sobre un Papa que tenga "vigor" para dirigir la Iglesia en este
acelerado siglo XXI. Hay que tener en cuenta que la media de edad entre
todos los cardenales electores es de 72 años.

Cardenales eméritos de 75 a 78 años

Antonios Naguib, Patriarca Emérito de Alejandria (Copto-católico), Egipto,


78 años

Roger Michael Mahony, Arzobispo Emérito de Los Angeles, EEUU, 77 años

Jean-Claude Turcotte, Arzobispo Emérito de Montréal, Canada; 76 años

Ivan Dias, Prefecto Emérito de la Congregación para la Evangelización de los


Pueblos, casi 77 años
Cláudio Hummes, O.F.M., Prefecto Emérito de la Congregation para el Clero;
78 años

Carlos Amigo Vallejo, O.F.M., Arzobispo Emérito de Sevilla, 78 años

Justin Francis Rigali, Arzobispo Emérito de Filadelfia, EEUU, 78 años

Ennio Antonelli, Presidente Emérito del Pontificio Consejo para la Familia, 76


años

Attilio Nicora, Presidente Emérito de la Administración del Patrimonio de la


Sede Apostólica, 76 años

William Joseph Levada, Prefecto Emérito de la Congregation para la Doctrina


de la Fe; 76 años

Franc Rodé, C.M., Prefecto Emérito de la Congregation para la Vida


Consagrada, 78 años

Giovanni Lajolo, Presidente Emérito del Gobernatorato del Estado de la


Ciudad del Vaticano, 78 años

Paul Josef Cordes, Presidente Emérito del Pontificio Consejo "Cor Unum”; 78
años

Francesco Monterisi, Archipreste Emérito de San Pablo Extramuros, 78 años

Paolo Sardi, Vicechambelán emérito de la Cámara Apostólica, 78 años

Velasio De Paolis, C.S., Presidente Emérito de la Prefectura de Asuntos


Económicos; 77 años

Cardenales de 79 años, o a punto de cumplir los 80

Dionigi Tettamanzi, Arzobispo Emérito de Milán, Italia, 79 años

Geraldo Majella Agnelo, Arzobispo Emerito de São Salvador da Bahia, Brasil;


79 años

Francisco Javier Errázuriz Ossa, Arzobispo Emérito de Santiago de Chile; 79


años
Raffaele Farina, S.D.B., Archivista Emérito de los Archivos Secretos
Vaticanos, 79 años

Godfried Danneels, Arzobispo Emérito de Malinas-Bruselas, Bélgica, casi 80


años.

Juan Sandoval Íñiguez, Arzobispo Emérito de Guadalajara, México; casi 80


años

Walter Kasper, Presidente Emérito del Pontificio Consejo para la Unidad de


los Cristianos; casi 80 años

Severino Poletto, Arzobispo Emérito de Turín, Italia, casi 80 años

Si Benedicto XVI hubiera decidido aplazar la Sede Vacante un año, el


Cónclave tendría 8 cardenales menos. Si hubiera decidido aplazar la sede
vacante un par de meses, habría dejado fuera a Daneels, Íñiguez, Kasper y
Poletto. Algunos de estos cumplen años en los próximos 15 días, y pueden
acudir al Cónclave porque lo importante es la edad en el momento de
declararse la Sede Vacantes, es decir, el jueves 28 a las 20 horas.

Anoche, lluvia de "eméritos jóvenes"

Por último, cabe destacar que ahora mismo el Vaticano está lleno de "eméritos
jovencísimos": todos los Presidentes de Pontificios Consejos se convirtieron
automáticamente en "eméritos", perdiendo su cargo, desde el momento en que
se declaró la Sede Vacante. Así, Turkson, con 64 años, es "emérito" del
Pontificio Consejo Justicia y Paz; Cañizares, con 67 años, es "emérito" de la
Congregación de Culto Divino, etc...

Los menores de 60 años

En cuanto a cardenales "jóvenes", sólo hay 5 menores de 60 años: el arzobispo


siro-malankar, Baselios Cleemis Thottunkal (53 años); el arzobispo de Manila,
Luis Antonio Gokim Tagle (55 años); el arzobispo de Berlín, Rainer Maria
Woelki (56 años); y los cardenales Marx (de Munich) y Eijk (de Utrecht), con
59 años
Para la elección del nuevo Papa, el cardenal elegido debe haber recibido un
mínimo de 77 votos de los 115 posibles, según recordó esta mañana el
Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede.

Respondiendo a una pregunta de los periodistas en la conferencia de prensa de


esta mañana, el sacerdote jesuita explicó que el nuevo Papa deberá obtener
dos tercios de los votos posibles, es decir, por lo menos 77 votos.

El Padre Lombardi indicó además que antes del inicio del Cónclave, en las
congregaciones generales, los cardenales procederán al sorteo de los cuartos
para cada uno en la Casa Santa Marta.

Señaló además que durante el tiempo que dure el Cónclave los cardenales
podrán confesarse cuando así lo deseen.

El sacerdote dijo también que hasta el momento hay más de cinco mil
periodistas acreditados en Roma cubriendo las incidencias de estos eventos de
la Iglesia.

Comentó además que la iniciativa de "adoptar a un cardenal" para rezar por


cada uno de los purpurados que harán parte del Cónclave, ya reúne a 220 mil
usuarios.

El Cónclave para la elección del nuevo Papa comenzará el martes 12 de


marzo. En la mañana se celebrará la Misa Pro eligendo Romano Pontifice y en
la tarde comenzarán las votaciones.

Aún no se sabe quién será el nuevo Papa que elegirán los cardenales en el
Cónclave que comenzará el martes 12 de marzo, pero lo que sí se sabe es que
tendrá que esperar algunas semanas antes de mudarse al apartamento
pontificio en el Palacio Apostólico del Vaticano.

El Padre Federico Lombardi, Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede,


explicó que "el nuevo Papa tendrá que esperar aquí porque el apartamento en
el Palacio Apostólico aún está sellado y necesita algunas renovaciones".

"Como el Papa Ratzinger (el nuevo Pontífice) se quedará en la Casa Santa


Marta las primera semanas", explicó.
Esta información la dio el sacerdote jesuita mientras mostraba un video de la
Casa Santa Marta, la casa en la que se hospedan los cardenales mientras dura
el Cónclave.

El nuevo Papa se quedará en un apartamento en el que hay un cuarto modesto,


una sala de estar y un estudio.

Los cardenales norteamericanos no han encajado nada bien el silencio


impuesto por el decano Sodano y el camarlengo Bertone. Es un hecho, no una
elucubración. Aún así, aceptaron las reglas y bajaron el diapasón de las
declaraciones. Hasta anoche, cuando el cardenal de Nueva York, Timothy
Dolan, publicó en su blog -y en Twitter- un post en el que, citando sin citar,
espera que "estos días de transición permitirán a la Iglesia y también a sus
propios miembros y líderes morir al pecado, a la corrupción, el escándalo y el
mal para que pueda elevarse a la vida nueva".

Escándalo. Pecado. Corrupción. Una época, la de la Cuaresma, propicia para


elegir un Papa renovador y revolucionario, que como Cristo cargue con los
pecados y lleva a una regeneración al interior de la Iglesia. "Comienzo una
novena a San José, ¿te unes?", señalaba Dolan en su escrito, pidiendo al padre
putativo de Jesús -cuya festividad se celebra el 19 de marzo, quién sabe si aún
sin entronizar el pontífice- "que nos ayude a prepararnos para el nuevo Papa",
en "este momento extraordinariamente importante".

Para el cardenal de Nueva York, "la Iglesia está experimentando el paso de la


muerte a la vida con la despedida de un amado Pontífice y la elección de uno
nuevo". En otra clara alusión a la mordaza informativa, Dolan refiere que "San
José es un hombre de silencio y necesitamos reflexionar en silencio, no sólo el
Colegio de Cardenales si no también todos los miembros de la Iglesia".

Pese a todo, como el patriarca de la Familia Nazaret, el purpurado, que ha


sonado como "papable" en todas las quinielas, Dolan espera conservar "la
calma, la confianza en Dios y la responsabilidad. Qué ejemplo cuando vemos
tantos casos de emergencia en la Iglesia y en el mundo hoy". "San José,
siempre atento a la voluntad de Dios, es el Patrono de la Iglesia Universal.
¿No sería genial tener un nuevo Papa por su festividad?", concluye el post de
Dolan.
No es el único Dolan. El cardenal de Barcelona, Lluís Martínez Sistach,
publicó esta misma mañana, antes de entrar en la congregación, un tuit que
decía lo siguiente: "Los cardenales estamos unidos a todo el pueblo de Dios en
la comunión de plegaria y en la docilidad al Espíritu Santo para el Cónclave".
Algo similar a lo que han hecho Ravasi y otros cardenales (un total de nueve)
que tienen cuenta en esta red.

A mitad de la primera semana de marzo de 2013 comenzaron los preparativos


para disponer adecuadamente la Capilla Sixtina de forma que estuviera lista
para el Cónclave. ¿Siempre se han elegido a los Papas ahí? No. De hecho son
más bien pocos los que en la historia del papado han tenido como escenario de
fondo los frescos de Miguel Ángel y la capilla católica más famosa del
mundo.

De los 265 Papas sólo 24 han sido elegidos ahí. Benedicto XVI fue el último.
El próximo será el número 25. La determinación específica que precisa a la
Capilla Sixtina como lugar para la elección de un Papa data de 1996, año en
que Juan Pablo II la designó en la Constitución Apostólica Universi Dominici
Gregis (la Constitución habla de ella en los números 13, 43, 50, 51, 52, 54, 55,
65 y 70).

Con esa decisión se consolidaba de forma escrita una tradición joven más bien
joven. Y entonces, ¿dónde se elegían antes a los Papas? En su mayoría ha sido
en diferentes lugares de Roma (4 en la actual residencia del presidente de la
República Italiana, el Palacio del Quirinal, antigua residencia de los Papas),
pero también en ciudades como Velletri, Terracina, Ferrara, Verona, Venecia,
Viterbo, Perugia, Siena, Pisa o Arezzo. Fuera de Italia las ciudades de
Constanza, Aviñón y Lyon fueron también lugares donde se eligió a un Sumo
Pontífice de la Iglesia Católica.

Cuando se eligió a Benedicto XVI en el Cónclave de 2005 Twitter todavía no


existía. Entre las novedades del Cónclave 2013 se encuentra el hecho de que
13 de los 115 cardenales electores tienen una cuenta en la famosa red de
microblog (podría decirse que 14 si se toma en cuenta el perfil de la Secretaría
de Estado -@TerzaLoggia- y se considera como el del cardenal Bertone).
Eran 14 los cardenales con cuenta en Twitter pero el arzobispo de Milán,
Card. Scola, decidió darse de baja precisamente en el contexto de las
congregaciones generales de los cardenales que tienen lugar en Roma (usaba
la cuenta @angeloscola). El último en incursionar en Twitter fue el cardenal
ghanés Peter Turkson, quien mandó su primer tuit el pasado 28 de febrero
(@TurksonCardinal).

Otros cardenales son menos activos en Twitter (por ejemplo Norberto Rivera,
de Ciudad de México -@primadodemexico-; o Luis Antonio Tagle, de Manila
-@AntonioTagle-). El resto es usuario habitual y, en su conjunto, gozan de
una gran cantidad de seguidores:

Timothy M. Dolan, de Nueva York (@Cardinal Dolan)

Gianfranco Ravasi, italiano (@CardRavasi)

Odilo Scherer, de Sao Paulo (@DomOdiloScherer)

Sean P. O’Malley, de Boston (@CardinalSean)

Rubén Salazar Gómez, de Bogotá (@cardenalruben)

Wilfrid Napier, de Durban (@CardinalNapier)

Lluis Martínez Sistach, de Barcelona (@sistachcardenal)

Jesús López Rodríguez, de Santo Domingo (@CardenalLopez)

Roger M. Mahony, de Los Ángeles (@CardinalMahony)

Donald Wuerl, de Washington (@Cardinal_Wuerl)

En Facebook las cosas no son muy diferentes. Ciertamente es un ambiente


donde el líder absoluto es el cardenal Tagle, de Manilas
(http://www.facebook.com/ArchbishopTagle, con más de 120 mil seguidores),
pero hay otros que han incursionado haciendo participativa su cuenta.

Es el caso del cardenal Rubén Salazar, arzobispo colombiano, quien en su fans


page ha llegado incluso a pedir opinión sobre la persona que debe elegir Papa.
«El Señor nos dará un Pastor según su corazón. Pero, ¿qué esperas tú del
nuevo Papa? Me gustaría mucho conocer tu opinión», dice en un comentario
puesto en su página de Facebook (véase en este enlace).

¿Se sustituirá el famoso humo blanco de la chimenea de la Capilla Sixtina por


un tuit o post en las redes sociales? Seguramente no. Lo que sí es verdad es
que la comunicación actual ha cambiado incluso la manera de percibir y
acercar a las personas a un evento mediáticamente interesante como la
elección de un Papa.

Después de haber presentado la renuncia de Benedicto XVI como un fracaso


causado por escándalos internos y desde una óptica ávida de lucro, incapaces
de distinguir el plano espiritual, religioso; de penetrar el misterio de la fe de
Pedro apóstol en Jesús de Nazaret, Hijo de Dios; obsesionados hoy con la
fecha del Conclave del que saldrá el nuevo Papa, muchos medios de difusión
sacan cuentas de lo que gastarán sus enviados especiales al Vaticano, si el
Conclave no inicia ya.

Mientras tanto, para el creyente católico, lo que subyace a la experiencia


espiritual profunda en este tiempo realmente extraordinario, es la poderosa
fuerza de la fe que resplandece en la imagen frágil pero audaz y valiente de
Benedicto XVI, que con su renuncia es absolutamente coherente con su
respuesta de fe a Jesús de Nazaret y su servicio a su Iglesia. Es precisamente
así como Benedicto XVI abrió la puerta para que la Iglesia continúe la
purificación de los graves pecados de sus miembros, del deseo de “hacer
carrera”, de atesorar riqueza y poder, para que sea el testimonio de fe la punta
de lanza de la transmisión de la fe.

Por esto mismo, los cardenales, con una actitud que revela enorme
responsabilidad y sabiduría, en consonancia con el testimonio bellísimo de fe
de Benedicto XVI, se toman todo el tiempo necesario, para dialogar sobre la
realidad de la Iglesia toda y de la Curia romana, sobre el desafío de la
evangelización, sobre el perfil del futuro Papa.

El deseo es que el tiempo prolongado de exposición mutua, purifique también


la lente de los medios de difusión, para que puedan ver también ellos en la
Iglesia, la fuerza poderosa de la fe en el amor de Jesús que vence el mal y
puedan comunicarlo y creer.
El tiempo que a los medios desespera, es un tiempo fuertemente
evangelizador.

Tras cuatro días de discusiones y seis Congregaciones generales, dentro del


aula (pero aún más en las entrevistas en persona alejadas de las miradas
indiscretas) parece que se están delineando mejor los grupos y los «papables»
más fuertes. Entre ellos se está recolocando el nombre de arzobispo de Milán
Angelo Scola. Considerado desde el principio como uno de los posibles
candidatos al Trono de Pedro, en él podrían converger los votos de diversos
cardenales estadounidenses y de otros electores europeos, de Alemania o los
Países del Este, además de los de algún italiano. No hay que olvidar que
también gracias a la iniciativa de la Fundación Oasis, el purpurado ambrosiano
ha mantendio relaciones con las Iglesias orientales, por ejemplo con el
patriarca libanés Béchara Rai.

Scola fue particularmente apreciado por Benedicto XVI, que le trasladó de la


sede patriarcal de Venecia a la de Milán. Una decisión inédita, interpretada
por más de uno como un indicio. Y no es un misterio que el Papa Ratzinger,
de acuerdo con la sugerencia del cardenal Camillo Riuni, pensara también el
él en 2007 para el cargo de presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.
Entonces fue el recién nombrado Secretario de Estado Tarcisio Bertone quien
se opuso y el nombramiento cayó en el olvido. Scola es visto como ajeno a la
Curia Romana y a la gestión que durante estos años la ha caracterizado. Por
sus relaciones a nivel internacional podría ser uno de los dos candidatos
fuertes desde la primera votación en el Cónclave que se abrirá la próxima
semana.

El otro candidato que por ahora se prevé que podrá iniciar con un buen
número de votos, es el brasileño Odilo Pedro Scherer, arzobispo de São Paulo,
que cuenta con una amplia experiencia tanto en la Curia como en el Vaticano
y tendría el apoyo de algunos acreditados purpurados de la Curia, desde el
exprefecto de los obispos, Giovanni Battista Re, hasta el decano, Angelo
Sodano, que no entrará participará en la votación por límites de edad. Habrá
que ver cuánto pesarán las discusiones de estos días, las críticas a la gestión de
la curia, las ganas de renovación. Y también cuantos serán los votos que
obtendrán otros candidatos, como el canadiense Marc Oullet, el húngaro Peter
Erdö, los latinoamericanos Bergoglio, Robles Ortega y Rodríguez Madariaga,
los “outsiders” Ranijth, Tagle y O’Malley (que tiene una buena amistad con
Scola).

Todas las posibilidades están abiertas. Pero los equilibrios podrían cambiar
durante el segundo día del Cónclave, como sucedió en la segunda elección de
1978; podría estarse fraguando una sopresa.

La discusión de ayer entre los cardenales tambiés estuvo caracterizada por las
críticas sobre la gestión de la Curia. “Vatileaks”, la falta de coordinación, la
dificultad en las relaciones con los episcoados y otros temas semejantes fueron
los puntos más importantes de algunas intervenciones. El sodaniano Lajolo
defendió la Curia, mientras otro curial (Rodè) compartió sus críticas. Por el
momento, la fecha del Cónclave ha llegado. Pero el estadounidense Mahony
confirmó que “no tartadermos en decidir”.

Después de la renuncia de Benedicto XVI, los purpurados deben mostrar al


mundo que han escuchado el mensaje que advierte sobre las “divisiones que
deforman el rostro de la Iglesia”. Es decir, antes de entrar en Cónclave los
cardenales deberían deshacer los “nudos” (el Ior, los escándalos, el
gobierno…), de lo contrario con repetidas votaciones sin resultado se daría la
imagen de una poca unidad en cuanto a ibjetivos y visión. “Los medios de
comunicación están llenos de papables con nombres exóticos, ¿pero luego
cuántos votos tienen?”, sonríe el cardenal curial italiano ante la Basílica de
San Pedro.

Todavía no se sabe cuándo empezará el Cónclave, pero el espacio de la


elección pontificia (la Capilla Sixtina y la residencia Santa Marta) se está
preparando para eventuales “fugas de noticias”. Lo que se pretende es alejar la
posibilidad que se dio en 2005, cuando un cardenal alemán logró comunicar al
exterior la elección de Joseph Ratzinger, por lo que una televisora alemana
pudo dar el anuncio antes del “Habemus Papam” del protodiácono. Por este
motivo activarán la “jaula de Faraday”, un sofisticado dispositivo capaz de
interrumpir las transmisiones (de celulares, wireless…). El Cónclave en la era
de”vatileaks” parecería un juego de espejos. Por lo tanto hay que conciliar dos
necesidades: la seguridad de la Curia y el secreto de la elección Pontificia. En
la Secretaría de Estado explican que es como “la conversión post-bélica”. La
“caza de los cuervos” legitma en cierta medida estas exrema seguridad, pues
en el periodo de la sede vacante se revela necesaria para mantener el secreto.

Durante la elección Pontificia estará vigilado el recorrido de los electores


entre Santa Marta y la Capilla Sixtina e incluso se está pensando en el “cateo”.
El riesgo es que se fugen algunas noticias. A todos los miembros que
participaran de una forma u otra en la elección (laicos y eclesiásticos) se exige
el juramento para no revelar información.

Mientras tanto, en las Congregaciones Generales hay algunsa eminencias que


están interesadas en la información sobre el papel de la Gendarmería, que
asumió una notable importancia con respecto al pasado y que se ha convertido
en el blanco de las acusaciones que los mismos miebros del cuerpo se
seguridad definen como claumnias. Como respuesta ante la crisis de los
“vatileaks”, la policía pontificia ha adquirido poderes de vigilancia e
interceptación de los empleados del Secretario de Estado y de la secretaría
particular del Papa.

La Iglesia está en Sede Vacante desde el jueves a las 20.00h, cuando se


cerraron las puertas del Palacio de Castelgandolfo y se retiró la Guardia Suiza,
que sólo sirve al Sumo Pontífice, cargo al que ha renunciado Benedicto XVI,
ahora ya Papa emérito.

La Iglesia Universal se queda sin cabeza visible en la tierra. El cardenal


camarlengo, Tarcisio Bertone, y el Colegio de Cardenales, con Angelo Sodano
como decano, se encargan del gobierno de la Santa Sede y la Iglesia hasta que
se nombre un nuevo Pontífice.

Sólo asuntos ordinarios o inaplazables

Los cardenales podrán encargarse del despacho de los asuntos ordinarios o los
inaplazables, y de la preparación del Cónclave y sus fases previas.

Se formarán dos clases de congregaciones: una general, formada por todo el


Colegio, que se encargará de los asuntos más importantes, y otra particular
integrada por el camarlengo, que es Tarcisio Bertone, y por tres cardenales
extraídos por sorteo, que se ocupará de los asuntos ordinarios, según precisa la
Constitución Apostólica ´Universi Domini Gregis´.

Estas reuniones, conocidas como "preparatorias", deben celebrarse a diario a


partir del día establecido. En este caso, el cardenal decano del Colegio Angelo
Sodano, que presidirá dichas congregaciones, ha avisado a los cardenales que
han acudido a la despedida del Papa Benedicto XVI, de que este viernes
enviará la convocatoria para el inicio de las congregaciones generales para
convocar el Cónclave la próxima semana, por lo que éstas podrían comenzar
el próximo lunes 4 de marzo.

Juramentos de secreto

En las primeras congregaciones todos los cardenales deberán prestar


juramento de observar las disposiciones contenidas en la Constitución
Apostólica y de guardar el secreto.

"Prometemos, nos obligamos y juramos, todos y cada uno, observar exacta y


fielmente todas las normas contenidas en la Constitución apostólica Universi
Domini Gregis del Supo Pontífice Juan Pablo II, y mantener escrupulosamente
el secreto sobre cualquier cosa que de algún modo tenga que ver con la
elección del Romano Pontífice", leerá Sodano delante de todos los cardenales.

A continuación, cada purpurado dirá: "Yo prometo, me obligo y juro"


poniendo la mano sobre los Evangelios.

Se sortean las habitaciones en la residencia

En una de las Congregaciones inmediatamente posteriores, los cardenales


deberán decidir, entre otros asuntos, el sorteo de las habitaciones en la Domus
Sanctae Marthae, la preparación de la Capilla Sixtina, confiar a dos
eclesiásticos de clara doctrina el encargo de predicar a los cardenales dos
ponderadas meditaciones sobre los problemas de la Iglesia en este momento,
cuidar que sea anulado el anillo del Pescador y fijar el día y la hora del
comienzo de las operaciones de voto.

Con la Sede Vacante, los jefes de los Dicasterios de la Curia Romana, el


secretario de Estado del Vaticano, los cardenales prefectos y los presidentes
arzobispos, así como los miembros de los dicasterios, cesan en el ejercicio de
sus cargos, excepto el camarlengo y el penitenciario mayor que se encargan de
los asuntos ordinarios.

Tampoco cesan en su cargo durante la Sede Vacante el vicario general de la


diócesis de Roma ni el arcipreste de la Basílica Vaticana.

Cónclave en 15 días... o antes

El Cónclave comenzará en la fecha establecida por los cardenales y aunque


suele celebrarse entre 15 y 20 días después de la muerte o renuncia del
Pontífice, según el Motu Proprio publicado por Benedicto XVI antes de su
renuncia, podrá adelantarse si así lo estima oportuno el Colegio Cardenalicio.

Los cardenales se alojarán en la Domus Sanctae Marthae que permanecerá


cerrada al igual que la Capilla Sixtina. Durante este tiempo, los electores no
podrán mantener correspondencia epistolar, telefónica o por otros medios
como las redes sociales.

El derecho a elegir al Romano Pontífice corresponde únicamente a los


cardenales electores, es decir, aquellos que antes del día en que la Sede quede
vacante no hayan cumplido los 80 años. Además, el número de cardenales no
podrá superar en ningún caso los 120. Concretamente, en el Cónclave de 2013
habrá 115 cardenales, de los cuales más de la mitad han sido nombrados por el
Papa emérito Benedicto XVI.

¡Ven, Espíritu Creador!

En la mañana del día fijado para el comienzo del Cónclave, los cardenales
electores se dirigirán a la Basílica de San Pedro en el Vaticano para participar
en la Misa Solemne ´Pro eligiendo Papa´. Desde allí, se trasladarán en
solemne procesión, invocando con el canto del Veni Creator la venida del
Espíritu Santo, hasta la Capilla Sixtina del Palacio Apostólico, lugar del
desarrollo de la elección. Dentro de la sede, se comprobará que no sean
instalados dolosamente medios de grabación o transmisión.

Una vez allí, el cardenal decano, Angelo Sodano, leerá el juramento que
deberán hacer todos los cardenales.
"Todos y cada uno de nosotros Cardenales electores presentes en esta elección
del Sumo Pontífice prometemos, nos obligamos y juramos observar fiel y
escrupulosamente todas las prescripciones contenidas en la Constitución
Apostólica (...). Igualmente, prometemos, nos obligamos y juramos que
quienquiera de nosotros que, por disposición divina, sea elegido Romano
Pontífice, se comprometerá a desempeñar fielmente el ´munus petrinum´ de
Pastor de la Iglesia universal y no dejará de afirmar y defender
denodadamente los derechos espirituales y temporales, así como la libertad de
la Santa Sede".

"Sobre todo, prometemos y juramos -continúa- observar con la máxima


fidelidad y con todos, tanto clérigos como laicos, el secreto sobre todo lo
relacionado de algún modo con la elección del Romano Pontífice y sobre lo
que ocurre en el lugar de la elección concerniente directa o indirectamente al
escrutinio; no violar de ningún modo este secreto tanto durante como después
de la elección del nuevo Pontífice, a menos que sea dada autorización
explícita por el mismo Pontífice; no apoyar o favorecer ninguna interferencia,
oposición o cualquier otra forma de intervención".

Los cardenales juran poniendo la mano sobre los Evangelios.

Abstenerse de compromisos, pactos y acuerdos

Concretamente, los números 56 y 57 de la Constitución insisten en la


observancia del secreto al establecer que los cardenales electores deberán
abstenerse durante el proceso de elección de enviar o recibir mensajes de fuera
de la Ciudad del Vaticano.

En este sentido, el número 58 remarca que "quienes directa o indirectamente


pudieran violar el secreto ya se trate de palabras, escritos, señales o cualquier
otro medio, incurrirían en la pena de excomunión latae sententiae reservada a
la Sede Apostólica".

Además, en los números 81 y 82, se dice que los cardenales se abstendrán de


toda forma de pactos y compromisos de común acuerdo.

A por mayoría de dos tercios


La forma de elección se realizará únicamente por escrutinio y se necesitarán
dos tercios de los votos para la elección del nuevo Pontífice. Si eso no ocurre
en la tarde del primer día, es decir, en la primera votación, se continuará en la
segunda jornada con cuatro escrutinios más, dos por la mañana y dos por la
tarde.

Si ningún cardenal consigue los dos tercios en las votaciones matutinas, habrá
una fumata negra y lo mismo ocurrirá por la tarde. Así, hasta tres días
consecutivos. Si en el tercero tampoco sale elegido el nuevo Sumo Pontífice,
el proceso de elección se suspende por un día para realizar una pausa de
oración y de libre coloquio entre los cardenales electores. Si tras cuatro series
de escrutinios no se obtuviera resultado positivo, entonces, según el Motu
Proprio publicado por Benedicto XVI tendrá que procederse a la votación no
por mayoría sino que de nuevo se deberán alcanzar "al menos" dos tercios.
Finalmente, cuando sea elegido el nuevo Papa, el cardenal decano le pedirá su
consentimiento y le preguntará cómo quiere ser llamado y el Maestro de
Celebraciones Litúrgicas Pontificias levantará acta. Los fieles presentes en la
Plaza de San Pedro podrán ver la fumata blanca.

El papa es el obispo de Roma, por lo que, como tal, recibe la consideración de


cabeza visible de la Iglesia católica, cabeza del Colegio episcopal; jefe de
Estado y soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano. El último papa electo
fue Joseph Ratzinger, cardenal alemán que gobernó con el nombre de
Benedicto XVI, quien renunció a su cargo el 28 de febrero de 2013, de modo
que actualmente la Iglesia se encuentra en estado de sede vacante. Su cargo se
corresponde al del antiguo patriarca de Occidente de la "Iglesia ecuménica"
previa al Gran Cisma de Oriente y Occidente.

Al papa también se le conoce como santo padre, sumo pontífice, vicario de


Cristo, sucesor de Pedro y siervo de los siervos de Dios. A nivel internacional,
el papa recibe el trato de jefe de Estado y el tratamiento honorífico y
protocolario de su santidad (abreviado S. S.). Igualmente, es el representante
por excelencia de la Santa Sede, la cual tiene personalidad jurídica propia,
canónica1 e internacional. Así mismo, el pontífice posee inmunidad
diplomática, es decir no puede ser acusado en tribunales, ya que más de 170
países lo reconocen como jefe de Estado del Vaticano.2
Conforme a la tradición católica, el papado tiene su origen en san Pedro,
apóstol de Jesús que fue constituido como primer papa y a quien se le otorgó
la dirección de la Iglesia y el primado apostólico. Hasta el pontífice presente,
la Iglesia católica enumera una lista de 265 papas en los dos milenios de
historia de dicha institución. Cabe destacar que conforme a otros credos no
católicos, tanto la primacía de Pedro como la sucesión papal y hasta el papado
mismo, no son considerados como verdaderos o se interpretan bajo sentidos
diversos al sentir católico.

Como jefe supremo de la Iglesia tiene las facultades de cualquier obispo, y


además aquellas exclusivas e inherentes a la cátedra petrina, entre éstas: la
declaración universal de santidad (canonización), nombramiento de cardenales
y la potestad de declarar dogmas o declaración ex cathedra. Esta última es una
de la más controvertidas, ya que implica la llamada infalibilidad papal, por la
cual, conforme a la teología católica, el pontífice está exento de cometer
errores al momento de promulgar una enseñanza dogmática en materia de fe y
moral.

Títulos papales

Actualmente, el papa ostenta también oficialmente los siguientes títulos:

Obispo de Roma. Del griego επίσκοπος epískopos, que quiere decir


“vigilante”.30 Es el título más antiguo del Papa, atestiguado por Ignacio de
Antioquía23 y Eusebio de Cesarea22 desde el siglo III. Y refiere que el Sumo
Pontífice es, antes que nada, obispo de la iglesia particular de la ciudad eterna
Roma, la que es su diócesis ordinaria y que la tradición católica refiere como
sede y lugar de martirio de San Pedro. En su carácter de obispo, el Papa
pertenece al Colegio de Obispos, sin embargo, fundamentado en el primado
que le otorga la doctrina católica, es considerado cabeza de tal colegio,
designación esta última otorgada por el Concilio Vaticano II.31 Aunada a la
declaración que realiza el Código de Derecho Canónico de 1983, que es el
vigente en la actualidad, el cual, en el canon 331 señala que el obispo de la
iglesia de Roma es «en quién pertenece la función que el Señor encomendó
singularmente a Pedro…», agregando más adelante: «por tanto, tiene, en
virtud de su función, potestad ordinaria, que es suprema, plena, inmediata y
universal en la Iglesia, y que puede siempre ejercer libremente».1

Arzobispo Metropolitano de la Provincia Romana. Es decir, arzobispo del


Lacio.

Vicario de Cristo. En latín Vicarius Christi, lo que significa "en lugar de


Cristo". Se aplica al papa en cuanto representante de Jesucristo en la tierra. Al
parecer es un título antiguo, ya Inocencio III lo usó para fundar su
autoridad,32 y el Concilio de Florencia en el siglo XV, lo definión como
ortodoxia para la Iglesia.33

Sucesor del Príncipe de los Apóstoles. El papa es sucesor de San Pedro, el


primer obispo de Roma.

Príncipe de los Obispos, también llamado Obispo de los Obispos


(Episcopus Episcoporum).

Pontífice Supremo de la Iglesia Universal.

Obispo de la Iglesia Católica (Catholicae Ecclesiae Episcopus).

Primado de Italia.34

Siervo de los Siervos de Dios. En latín, Servus Servorum Dei. Utilizado


principalmente en la firma de documentos dogmáticos y doctrinales. Se
atribuye al papa Gregorio Magno su uso por primera vez en el siglo VI,
aplicado a sí mismo como signo de humildad, en contraste al título de "obispo
universal" que se arrogaba el Patriarca de Constantinopla.35 Exclusivo del
Romano Pontífice a partir de siglo IX.36

Padre de los Reyes.

Pastor del Rebaño de Cristo.

Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano. Título referente a su


carácter de jefe estado de la Ciudad Estado del Vaticano.

A partir de 2006 el papa Benedicto XVI renunció al título de 'Patriarca de


Occidente'.
A partir del siglo XII, la elección de pontífice romano se realiza mediante
cónclaves, esto es la reunión del Colegio cardenalicio en los que los
purpurados eligen mediante escrutinio secreto al nuevo papa. Conforme a la
normatividad eclesiástica actual el cargo de Obispo de Roma queda libre
solamente al morir o renunciar válidamente37 el pontífice en turno, a este
periodo donde la Sede Apostólica queda sin titular se le conoce como “Sede
Vacante”, por lo que al acontecer esto, se convoca a Cónclave para elegir
nuevamente a la cabeza de la Iglesia católica.

Conforme al Código de Derecho Canónico, solamente el Colegio Cardenalicio


tiene competencia para elegir al Sumo Pontífice,38 sin embargo deberán
apegarse a la normatividad específica.39 Dicha normatividad es expedida por
el Sumo Pontífice. La que rige actualmente se encuentra contenida en la
Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, expedida por el papa Juan
Pablo II, el 22 de febrero de 1996, la cual solamente ha sido aplicada una vez
tras la muerte de dicho pontífice y para la elección del actual Papa Emérito
Benedicto XVI.40

Según la dicha Constitución Apostólica, y la normatividad general de la


Iglesia, las peculiaridades de la elección pontificia son la siguientes:

Cualquier varón católico puede ser elegido Papa, sin embargo si carece
del rango episcopal deberá ser ordenado Obispo inmediatamente tras su
elección.41 42

La elección se lleva a cabo por el Colegio de Cardenales, los cuales no


pueden pasar del número de ciento veinte. Pudiendo ser electores todos los
cardenales que no pasen de la edad de ochenta años cumplidos un día antes de
la Sede Vacante.43

La elección se lleva en estricta privacía dentro de la capilla Sixtina,


pudiendo alojarse los cardenales electores en la Domus Sanctae Marthae.44 Y
bajo el juramento del más estricto secreto durante y después del cónclave.45

Tras cada elección que se lleve a cabo, y para anuncio al pueblo


católico que espera, si hay acuerdo, se proclama mediante la fumata blanca, en
caso contrario se anuncia con la fumata negra y se prosiguen las votaciones.
Una vez elegido al sucesor de san Pedro, se le pide consentimiento.
«¿Aceptas tu elección canónica para Sumo Pontífice?», si acepta se le
interroga por el nombre que tomará: «¿Cómo quieres ser llamado?»,
levantándose acta de la aceptación y nombre del nuevo papa.46

Tras las muestras de respeto de los Cardenales y la acción de gracias a


Dios, el nuevo Papa es anunciado por el Cardenal Protodiácono, al pueblo que
espera, con la siguiente fórmula:

Annuntio vobis gaudium magnum;

Habemus Papam:

Eminentissimum ac reverendissimum Dominum,

Dominum (Nombre),

Sanctæ Romanæ Ecclesiæ Cardinalem (Apellido),

Qui sibi nomen imposuit (Nombre Papal). Os anuncio un gran gozo:

Tenemos Papa:

El eminentísimo y reverendísimo Señor,

Señor (Nombre),

Cardenal de la Santa Iglesia Romana (Apellido),

Que ha adoptado como nombre (Nombre Papal).

Saliendo el electo al balcón de la Basílica Vaticana, a impartir su


primera bendición llamada “Urbi et Orbi”, esto es, a la ciudad de Roma (Urbi)
y al mundo (Orbi).47

Cabe destacar que partir de la citada Constitución Apostólica de Juan Pablo II,
la elección del nuevo obispo de Roma se realiza mediante escrutinio o voto
secreto, realizado mediante papeletas donde se escribe el nombre del
candidato, y realizándose conteo hasta obtener la votación requerida de dos
tercios de los votos de la totalidad de los electores.48 Por lo que han quedado
abolidas las elecciones conocidas como "per aclamationem seu inspiratione" y
"per compromissum", que todavía preveía la normatividad de Pablo VI, la
Constitución Apostólica Romano Pontifici Eligendo.

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