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Ars antiqua.

El desarrollo del motete en el Siglo XIII


Prof. José Akel

No hay una convención generalizada para establecer exactamente a que nos referimos
al usar el término Ars antiqua. Este fue acuñado por el músico francés Philiphe de Vitry
en su tratado Ars nova en 1322 estableciendo una línea divisoria entre su estilo nuevo
y la música de la segunda mitad del S XIII y las primeras décadas del XIV a la cual Vitry
consideraba primitiva y pasada de moda.

La musicología actual no coincide en el uso de este término:

-En algunas bibliografías el término Ars antiqua refiere a la música posterior a


notredame y previa al ars nova. Esto determina un lapso temporal entre 1250 y 1322
aproximadamente. Nosotros usaremos esta acepción del término.

-No debemos perder de vista que en otras bibliografías el término engloba a la música
realizada entre los siglos XII y XIII –incluyendo a Notredame, el origen del conductus, la
polifonía aquitana, en incluso el organum libre.

Desarrollo del motete.


En la segunda mitad del Siglo XIII el conductus -simple o embellecido con presencia
tanto en el campo religioso como en el profano- y el organum, van perdiendo fuerza
hasta desaparecer. El Motete en cambio pasa a ser el género predilecto de los músicos
de este período.

El motete surge en la escuela de Notredame como un proceso puramente lingüístico


adicionando texto a las partes melismáticas de la voz superior de las clausulas de
organum. Realizar un motete era agregar texto a una melodía melismática ya existente
en un organum florido.

Durante la segunda mitad del Siglo XIII la práctica se amplia y componer un motete ya
implica la composición de una o mas líneas melódicas sobre un canto gregoriano
preexistente que las sostenía con sonidos largos. El termino vox principalis va
muriendo con el organum y es reemplazado por el de cantus firmus.

Esta línea inferior (usualmente llamada tenor) poseía un texto breve en latin, y las
voces superiores podían tener variados comportamientos que originan distintos
estilos.
El motete conductus
Parece un juego de palabras pero ese nombre le damos a los motetes en los cuales las
dos voces superiores se relacionan en estilo discantus cantando un mismo texto de
manera sincronizada sobre una voz grave de sonidos largos. La diferencia con el
conductus es que este no posee esa voz de marcha lenta en el grave. Si bien el
conductus tiende a desaparecer, en este estilo de motete encuentra de alguna
manera su continuidad. Las líneas superiores no se basan en ningún canto
preexistente, si lo hace la voz inferior que es un fragmento gregoriano.

Voces
superiores
en estilo
discantus

Voz inferior
en sonidos
largos

Final del motete conductus O Maria, Maris Stella. Wolfenbuttel 2 fo. 125v

El motete politextual.
En este estilo las voces superiores ganan en independencia rítmica entre si.
Generalmente la voz mas aguda será la que utilice figuras mas breves y ágiles. La línea
inferior (tenor) sigue siendo un fragmento gregoriano en latin con sonidos largos y
poco texto, pero cada voz posee un texto distinto que reafirma su independencia, de
allí el nombre de motete politextual siendo esta la principal diferencia con el motete
conductus. Estos textos podían estar en latin o en francés, incluso cada voz podía estar
en un idioma distinto. La cantidad de voces varía de dos a cuatro.
Motete, motete doble y motete triple.
Esta terminología esta relacionada con los motetes politextuales y los clasifica según la
cantidad de voces que tienen.

Cuando el motete es a dos voces posee un tenor realizando un cantus firmus (siempre
en latin) y una voz superior en ritmos ágiles llamada motetus o duplum con texto
religioso o profano, tanto en latin como en frances. Esta textura no tiene un nombre
específico (motete simple hubiese sido acertado, pero no se lo llamo asi).

Voz superior
(motetus o duplum )

Cantus firmus
(tenor)

Inicio de Motete a dos voces, Montpellier H196, fo. 221r

La voz inferior (tenor) se escribe habitualmente al finalizar la voz superior. Incluso el


sistema de notación rítmico es distinto en ambas voces: el tenor se escribe con una
notación modal (la utilizada en Notredame) y las voces superiores se escriben con una
grafia de valores mas breves que se rigen según los preceptos desarrollados por el
músico y tratadista Franco de Colonia en su Ars Cantus Mensurabilis (tratado de canto
mensural) ca. de 1260, fuente que propició todo el desarrollo del motete del ars
antiqua y la notación que la trasmitió -notación franconiana-.

Cuando el motete es a tres voces se le agregan dos voces superiores al tenor (que
realiza el cantus firmus) generalmente en ritmos mas vivaces y con sonidos breves
-sobre todo la voz superior-. A estas voces agregadas se las llama duplum y triplum.
Este tipo de motete -un cantus firmus mas duplum y triplum- se lo denomina motete
doble.
Triplum Duplum

Tenor
(Cantus firmus)

Motete doble (a tres voces) Montpellier H196, fo. 321v

El agregado de una cuarta voz (cuadruplum) generará el motete triple siendo este
menos habitual. Como vemos la terminología propicia confusión: el motete a dos
voces no lleva nombre específico, el motete doble es a tres voces, y el motete triple es
a cuatro voces.

Pocos nombres propios nos han quedado de este período: Franco de Colonia –actor
fundamental del Ars antiqua, impulsor del ordenamiento rítmico posterior a
Notredame-, Jacobo de Lieja y Petrus de Cruce ya sobre el final del período. La
mayoría de los motetes no tienen atribución en los manuscritos, que mezclan piezas al
estilo notredame con piezas mas modernas lo cual también impide tener una clara
cronología de los cambios sucedidos.

La polifonía a tres voces se asienta como la dominante, los procesos rítmicos –si bien
siempre ternarios- consiguen alguna estabilidad y una notación que permite
conservarlos y trasmitirlos. Las voces de la polifonía obtienen independencia absoluta
entre si y distintos grados de vitalidad al trabajar sobre varios niveles rítmicos. El
proceso de ruptura del uno contra uno iniciado en la última parte del siglo XII esta
consumado.