Está en la página 1de 10

Angela ¿!

)i Tullio

lvlanual de gramática del espaüol

1/10
2/10

Di Tullío, Angeb

Manual de gramática del español - 2• ed. - Buenos Aire·,;


La is.la de la hma, 2007.
416 pp.; 24x16 cm.

ISBN 9i8-9B7-206i3-8-0

l. Gramática <ld Espafü).l l. l'írnlo


CDD 415

A mi mad,·e Elena,
Manual de gramática del español a !a "'""'ºria de mi padre A(lon,o,
a1nboJ inmigrantes,
© 200S La isla de la luna por r¡uienes tanto aprend{ a desear
© 2007 La isla ele 1a luna e! tesr,' ro de la lengua.
Tucumán 1792 mis hijos Diego, Ana y Pablo,
C1050AAJ Ciudad Autónoma de Buenos Aires e sepan gozar con su pose.rión.
jwalibros::Wciudad.com. ar

ISBN 978-987 20ñ73 8 O

Impreso en la Argentina
Septiembre de 2007
1000 ejemplares

Diseño y armado: Rosario Salinas

Hecho el depósito que indica la ley 11.723

Tvdus lu, derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida en


todo ni en parte, ni registrada en o ansmiüda por un sistema de recupera-
üón Je información, en ninguna fora1a ni por ningún medio, sea mecánico,
fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia, o cualquier
otro, sin d permiso previo por escrito Je la editorial.
18 iVIcmzw! de gmmtítim dd tspaño!

otras, en fin, plantear nuevos problemas ni siquiera antes entrevistos. Esta es Capítulo 1
precisamente la tarea que en este librito pretendemos abordar ·a partir de
nuestra experiencia en la enseñanza de .la gramática en el primer año de estu- La gramática
dios universitarios.

1. 1. Introducción

La lengua forma parte de nuestra cxi~tenci~ cotidiana de un modo tan ín-


tirno oue ingenuarnenle la co11~i<leramos un objeto transparente del que po-
demo; dar cuenta mediante el sentido común. Como hablantes n ativos de
una lengu~.• ,c1bcmos crnpb:ula: conLarno, con un léxico más o menos amplio,
conoctm0s, de manera inconsciente, las reglas c¡uc permiten formar palabras
v oraciones, e, <lecir, te,1emos intuiciones a,:erca de si están bien formadas o
~o y remnocemos la,, condiciones de la situación o del contexto lingi.iistíco en
que una cierta entisión es o 110 a<lecuaJa. Sabemos_, por ejemplo, que pode-
mos generar 3Ustantivos terminado, en -!';r a partir ele 2lgtmos verbos (corro;
pintar, :rahi:yar, ets.) pero ne Je olrn,· (!!ega1; aeca, gustar, etc.), como se ilus-
tra en el contrnstc entre ( la) y (lb) respectivamente:

(1) ,a_ cO:T(~<lor, plntor1 tr<ll::•a_jador, in.ventor, lccto.::, ese.rilo:\ ele.


b. 'llegador, *crecedor, ' cstador, ' gusrador, *vcni<lor, cte.

Asimismo, somos capaces de determinar, entre otras cosas, que la oración in


terrogHiva de (26) es una secuencia gram atical e,-, espafoJ; por d contrario,
aunque también pregunte por el constituyente Laura (o e!!a), (3b) no es gra
matical, por lo que aparece precedida por un asterisco ": 2

(?.; a. La1,:,-,Je!!a llegó kmpr:mo.


b. ¿Qy.ién llegó temprano>

(3) a. Laura/ella y Pedro llegaron temprano.


h. • ¿(~li.én y Pedro lkgaruri tempr:mo?

Por otro lado, advertirnos que algunas uraciunes tienen más de una ínter-
pretaci6n, mí entras que otras no. Si se comparan (4a) y (Sa), por ejtcmplo, se

1
Cou d verbo escribir t~unbien e::; posible fonnar el .;;ustRntiYG e;cribidor. Considercm-:-,~, pnr
cj,.mp.lo, d titulo del libro de, Ma,·io V¡,rgss Llos~, "La tia .í ulia )" e: escribidor".
La gram·üica gt.:nerati.va in::::-cdcjo ·a b dis:::iplina lingüi~.~~c:1 b COff✓ención de <]Lle t-:1da o:·a·-
ció:1 q'~lC no .i.;g,1 Lis .rcgLs grmn,ltin1lcs de la len.~U;cl que se dc.;c.rílYl sea pre(:cdich de un as-
terifco.

3/10
4/10

20 ;liarata/ de grrrmdlÚa. dd espaifoi La gnvnd.tica 21

adviette que la primera admite dos lecturas diferentes y la segunrla, snln una. Precisamente, d gramático se interesa en reconocer los limites que sepa-
En efecto, el adverbio interrogativo cudndQ en (4a) puede modificar tanto el ran [as oraciones gra1mi.ücales de las secuencias mal formadas; por ello se mo-
verbo de la oración principal, corno lo muestra (4b), como al de b s11hordina- verj en la línea fronteriza que le permite identificar los factores pertinentes
da (4c). Por el contrario, (Sa) que solo admite la segunda interpretación: en para poder formularlos como regh; o principios generales. Esto supone que
(Sb) y (Se) rnúndo modifica al verbo ·viene, solo que en (56) hay que recupe- ha de someter 1a construcción que se ana1iza ~. nna manipnlac.ión sistemática,
rnlo a partir del contexto: sustituyendo un elemento por otro, ,1lterau<lo el orden, suprimiendo una uni-
dad o afiadiendo otra. A través de estos procedimientos el gramático realiza
(4) a ¿Cuándo dijo Maria que venía? operaciones similares a los experimentos que lleva a cabo el científico que pre-
b. ¿Cuándo lo dijo? tende deócribir y explicar un determinado frnórncr:.o.
c. ¿Cuándo venía? Cuando esta actitud reJlexÍ'la se torne hábito, esmremos comenzando 'l actuar
como gramáticos. Claro está que para r.llo no basta la mera reflexión sino que ten-
(5) a. ¿Cuándo te parece que vicr:c Mari,,' .u,
dremos que ir adquiriendo . aparato conceptual, cada vez más complejo y refi-
b. ¿Cuándo te parece) nado, que nos permita organizar n11cstras intnicioneE sobre el foncionamiento d el
c. ¿Cuándo viene María? sistema lingüístico. E,trn; imtrumemos teóricos los proporciona la gramática.

Sabemos, entonces, formar palabras derivadas y oraciones, así como tam -


bién advertir las interprelaciune:; que admiten fa, oraciones y sus diferencias 1.2. El sistema gramatical
respectivas.
'lomar distancia de nuestra lengua para convertirla en objeto de estudio 1.2.1. ¿Qué es una gramática?
supone, en cambio, adoptar una. pcrspcc.riva muy <li,tante de ia ingenua y re···
sulta una tarea ardua y poco habitual. J\1ientras 9.ue Lodo, lo, ,eres humanos La gramática se interesa por conocer y explicitar las reglas generales que
tienen el primer tipo de conocimiento · el saher hacer de hablantes nati· éan cuenta del funcionamiento de una .lenzua, que son las q:.,e los hahlantcs
vos-, el segundo -el conocimiento sistemático sobre el fum:ioaarnieJJto Je adquieren de manera nattsral, sin aprendizaje. L,t grarwitic« iw;denta e~, Lá-
la lengua-· es mucho más restringido y de frdnlc diversa: no es un saber ha· sicamente, la descripción de una leng·J.a. En cambio, la gramática tradicional
cer sino un saber científico que puede formularse mediante regla,, príucipiu,, se preocupaba, principalmente, por cuesrwnes 1101rnalÍvas, de corrección; se
leyes. Este saber proposicional es d que nos pnmitirá explicar por qué (lb) y centraba en los aspectos irregulares de la lengua, en las cons:rucciones prnpi as
(36) no son construcciones posibles en español. de la lengua literaria y en hs zona, curdl.ictivas en las que el uso lingüístico se
A poco que comenzamos a reflexionar sistemáticamente sobre la lengu;i, ad- apartz,ba de la norm,t fijada por ello,, ¡:,:cncralmcntc h ]cngtrn de los autores
vertimos que su funcionamiento er sumamente complejo, no solo por la c2.mi- reconocidos como clásicos, Jejaudo Je lado los :,,pcctos regulares -conoci-
dad de elementos involucrados sino, f,_111dame,1talrnente 1 por las relaciones que dos por los hablantes- ya cuc carecían de intc.rr's normativo. Corno su inte-
se establecen entre elementos de varios sistemas y niveles. Por eso la supresión rb, básico era la norma de c;;rrección, privilegiaba cm enfoque prescriptivo.
de una preposición, un cambio en el o,:denainicnto de los elemtcntos, la. a.ltcm La noción de corrección de la f;rnmática norrnatin ~e b1.,a en criterios
ción de la forma de una pJ.labra conllevan a menudo diferencias de significado o fundamentalmente socioc::ulturales3: ,tsí, una uración como Ojalá ha(,¡;a nrncha
toman agramancal una secuencia, como sucede en el .siguiente par de. oraciones: smte en e! acto es ce>nsidemda incorrecta ;,orqu•:' haip;a no pertenece al espaúol
estándar4. En cambio, para la gram~.lica actual, se trat,l de una oración bien
( 6) 1. El profesor reconoció ;u error.

b. • El profesor reconoció su alumno.

I)csdc e)_ sig1v xvn1, la Rea~ r\c:ide1ní:1 Espaüola v las ricaécr:1bs an:cricmu1[, son la:; int:titu-
En ambos casos el verbo 1-eéo1wce1· va seguido de un objeto directo pero
,:i,Jncs cncarg~::',;1_3 de G_la:· la :·1onT-:;,1 jngüís-dc:a en. el án:bitc- hi:-;pano::J1;;.bhntc.
(6b) en,1 marcado por uu ablt:ri,u1 L¡ue iuJ1s.:a c¡ue contraviene una regla del 4
La l~:!ngua cftá.:idar r:s b v;.uiulad prestig.ios:.t 1.¡:..u: .sirve ,01110 rnarco de referencia e:n una. co-
sistema: en espa11ol, la presencia de la preposición a con los objetos directos :uunidad.
. E~t-a varied;:1d, cod..ifi_~:rd,1_ c:1 d iccionario~ •·v '~o-ram:íti~:~:s "nnrn:1t":v:1s
. . . ., sr: ufriz:1 . lo-.:
. - . . 1"'.n --
pn,onales e~ o"L,hgatori,L rcg1$tros fornt~tlcs de h~~bb y_, :.;c,brc todo, ,::n b kr..g-ua c~_:tr.i.ttL
Lci gramácica 23

formada que fi.mna parte del sistema de la lengua utilizada por hablantes de y et semántico, que incluye el significado de las palabras y el de las construc-
algunos dialectos y sociolectos del español5 . ciones de las que aquéllas forman parte. Aquí nos atendremos a la acepción
La gramá.tica descriptiva debe definir con precisi6n sus unidades, sus cri- estrecha del término.
terios de análisis y la metodología gue va a emplear dentro de uu.t detenni-
nada teoría dd lenguaje. Para hacerlo, el gr,unático clf'hc. adoptar ciertos s1;- J.2.2, Los datos del gramático
puestos teóricos que incluyen una cierta concepción del lengu,1je humano, de
cómo se adyuiere y del modo en c¡ue es usado por los hahlanrcs de una cicn,t La gramárica es una ciencia empírica porque trabaja con datos de diversa
conrnnidacl. Supone, también, establecer una relación entre los principio, ge- índole:
nerales de organización Je hs unidades a los c1ue se atienen todas las lengua, l. Los juicios de los hablantes sobre las construcciones, En buena medi-
y las caractcrfsticas cspcdficas de una lengua particular. En este sentido, la da, el gramático actual se basa en sus propias intuiciones, practicando
¡,rram:ítica es urm construcción teónca disei'íada para. des.--rihir y explicar el una constante labor de introspección, sobre todo para establecer pares
funcíon;imicnt:o
. .. cid sistema lin;:rüistico6 • ,_)
de expresiones, una gramatical y otra agramatical. Estas últim as cons-
El término gnmuitica se ha empleado en un sentido re.stringido n en un tituyen los datos negativos: las secuencias precedidas por asterisco que
sentido amplio. En el primero, ia gramática solo estudi,Lhs unidades signih- deben quedar excluidas de las reglas que el gramático construya para
cativas y su combínaloria. Comprende dos partes: la morfología}' la sintaxis. dar cuenta de las oraciones gramaticales.
L a primera se ocupa de la estructura interna de las pltlabras, es de<.:'cr, Je la Precisamente, la gcamaticalidad es la noción clave para la labor del gra-
identificación y de!;cripción de sus unidades mínimas de aná1isis, los morfe- mático; ésta permite deslindar construcciones bien formadas de se-
mas, y ele su organÍ7ación dentro de la p,1labra. Así, la morfología determina- cuencias anómalas. Su tarea se centra, pues, en la identificación de los
rá que palabras como libro no son segrnentaliks en p,utes que preserven la factores que intervienen para tal deslinde: no se trata de normas de or·-
dualidad entre sonido y signifinclo en t'anto que palabras come !ibrc-s, libr- den prescriptívo (p ropias de la gramática normativa) sino de las reglas
ero, lib1·-ilo contienen dos forman tes morÚJlógii.:os cada una. La sint,1.,xis, a su constitutivas del sistema.
vez, estudia la combinatoria de las pahbras en el sintagma -unidad interme- Es necesario distinguir la gramaticalidad de la aceptabilidad. El segundo
dia del tipo de ci libto, mi viejo !iho de gramdtica. muy ir;tm:.11uifr, !ejo;- de la ciu- término de esta dicotomia hace rcferc.ncia al uso adecuado de un enun-
dad. f,er de!enidamente-- v en el marco ,fr la nra.ción, su unidad máxima7. ciado en una situación de habla concreta. <...b,ie un enunciado p articular
-La gramát.ic,, moderr:a y, en particular, la granütica ¡.yc::nerativa 1i interpre- sea exitoso en té.rminos comunicativos no implica necesariamente que
lau grumátiw en un sentido amplio e in('orpora otros componentes al compo-· sea gramatical: múltiples factores inciden en el uso lingüístico (cansan-
nente morfosintáctico: el fonológico, que concierne al sistema de son.idos de cio, distracciones, cambios en fa planificación dd mensaie) y son re.~pon-
u11a lengua y (JUC detcrmma la pronunci;;ción de nna dctcnninada secuencia, sables de que el hablante, por ejemplo, cometa un error de concordancia:
Yo ... a mí me gusta.. Ese sintagma, aunqtte aceptable, es agramatical.
F;n alt·Jnos casos resulta diEc.i1 dctcrr:1inar :.:i st: tntt~1 de ngrn.n1atictlid,:;.d o de .inco r:recciún; Por otra parte, oraciones gramaticales pueden resultar inaceptables, co-
con10 en Ojalá hrúgcm mucht15 p ¡;,-;or¡¿¡s e: 1 ti ~,etc, en la que el pk.n..l d1..'. l v~:rh•:,; traniign:·dc nna
1 mo se señala en el paradigma generativo: si incrustamos una oración
regfo g ranB.tical: no d~be haber conccrd,1nci~. c:nrc d vtrlm y ::.l :.:,hjr:to dircn:). dentro de otra un número elevado de veces, la oración resultante será di-
6 C>.1ando u~amrn; t.J términ•.; y/·c¡múficr• pod1~mns r~+erirno.:; ~l. la ;1ran:ati.ca irn,Flícib.\ deJ ha-
fícilmente procesable y, por lo tanto, inaceptable, aunque responda estric-
bh.nL•~·-, ,.:.s d :it:·ir, ,ü cnn(Kimle.ntn que d habb.ntc nativc tic:1c de 51_1 k:ng·,_rn... o 1:-:)en L la gn1-
tamente a las reglas de la gramática:Juan me dijo que Afaría pensaba que
ni;'.ltica del hngü.ts~,,, o sea ah for:1n.1~aciór1 cxplkit...";. de cr,2 conocin1i-~nt·~-~- En c:;;tc ~tp:.:.rr:do:
csta1n-:Js utiliz.:1n¿o el ténnino en este últb10 $entido. Luúa quería que Pedro comia'emra que Ana lamen/aba que...
La gxarnttica tr~dic.ional centró su estudio en ht p:oJabr~t y:;;!,,~ da~ifi... :·:.-.tión . ~n c.;.1frgo :·í;ts, por Los <latos provenientes del juicio de los hablantes ocupan un lugar de
lo que estuvo mis cerca de h mr,; r fólugfa <{lH.: tk .L s.i.nt~:.x:i;; ¡.:•.rop:¡trncntr. dicha. En ca:nhio. privilegio en la gramática descriptiva actual. El juicio que interesa es-
en b gn.1.rciti.t.:•,t u10de1m1, h1 n rl:-1.n1c nt;1!;11r:ntc d.e~de rncd.:aC:os del s.i.gl..:, XX: h c•n1-:::ión '.:>(' con- pecialmente al gramático, como hemos dicho, no será tanto un juicio
vierte en };i rn·: icbd há.'itca cuyo~ forrna:1tcs sen las u::idJde:; in:enncdia~;.
8 El g -:--:.ru'.r;rrivis1~·w 5t.:rgió a medh:.dos dci. síglo X\ a partir de la obc.l de No'".111 C hoinsky. L·,:
de valor ni una consideración acerca de su uso, sino una intuición so-
gra1nática generativa constituye u:1a te:)rú1 de la "c.orrtpctcnch li:1güísÜC.!t'\ es de-e.ir, m;a '." c,~---
bre su buena formación.
;ía que $(~ intcrcra: principaln1entc, por d~-;r cuc.nr:\ dd cococi1n icnLi:..; i1rn:Iíc.i1.u ifH~ nr: ha 2. Las emisiones de los liabLmtes. El gramático no puede confiar sólo en su
bbnt:e--oycnte ,dcal posee de rn l,,ngm. intuición y ni siquiern en la de los hahlantcs a los que puede consultar; es

5/10
6/10

24 111anua1 de gramdtfra del espatfol .


La gramática 25

importante, tambié.n, cotejar estos juicios con emisiones de la lengua ha-


blada y escrita recogida en corpus9 . D e todos modos, la descripcjón de un La gramática, entonces, nunca llega a ser un producto_acabado. En el
corpus nunca equivale: a la. descripción de una lengua. El corpus sólo tie- tran., curso de su formulación surgen nuevas relaóones con otros fenómenos
ne el valor de una muestra de la lengua, por más a.m.pli.o y repre.,enta.tivo ~e 1~ misma lengua o de otras lenguas y se plantean nuevas cuestiones que n i
yue sea. Si bien el análisis dr.l corpus puede conducir a interesantes gene- s1qu1era se habían hecho explícita, previamente. E nten<lemos, pues, su elabo-
ralizacion es estadísticas y a aportar <la tos útiles para docum entar varía n-· ración como una lahor constante de d escuhrimicnto y de (re)fom1ulación ex-
tes <lialectales, sociolectalcs y estilísticas, difkilmente permita encontrar plícita. .
datos significativos sobre los límites de la gramaticalidad de una construc-
ción. Otra limitación consiste en c¡ue el corpus, sobre todo el de la lengua 1.2.3. El sistema gramatical
hablada, a menudo contiene expresione;; 9ue, aunque aceptables, pu eden
; er agramaticales. ¿Cómo procecied r.1 gramático a expurgario de tales se- La lingüística moderna11 ha destacado el carácter sistemático de la h:n-
cuencias si no cuenta con una idea previa Je lo que es gramaticaP gua. Desde esta perspectiva, la lengu a es un comple_jísimo sistema de ciernen--·
3. Las descripciones de otros gramáticos. Se trata de datos que el gramá- tos que solo pueden definirse a partir de las relaciones que los vincuhm entre
tico toma como punto de partida para confirmar o refutar medi~ntc sí. En realidad, más que de un único siste ma corresponde hahlar de un siste--
contraejemplos (datos que c.ontndiccn las reglas propu estas) y pro- ma de sistemas ya que cada componente de la descripción lingüística (fono-
puestas alternativas. logía, morfología, sint axis y semántica) está form ado, a su vc7,, por un sistema
r'\.l respec.:to, si bien la gramática tradicional se interesaba, básicame nte, que articula varios subsistem as. La consideración de las relaciones entre los
por cuestiones normativas, esto no significa, sin embargo, que haya perdido elementos de los (sub)sístemas, de la que se derivan importantes consecuen-
todo interés p ara el g ramático actual. Obras clásicas como la de Andrés Be- cias metodológicas, es central para el estructuralismo.
llo ( Gramátita de la iengua castellana, 1847), Rodolfo Lenz (La ofación y sus Las relaciones que mantienen las unidades en una secuencia y en el siste-
partes, 1920), Samuel Gili y Gaya ( Curso superi~r de sintaxi.r española, 1941), ma son de dos tipos:
Salvador Fernfockz Ramírcz (Cramdtica españ.da, 1951, 1986), la, gramáti- relaciones e ntre elementos coexistentes en la cadena: estas relaciones,
cas académicas y el 1:.'sbozo de una nue•ua gmrnáiica de In. lengua espafiola (1973) llamadas relaciones sintagmáticas o relacioncs·-v, se fundan en el carácter
de la Real Academia E spai'iola, entre muchas otras, contienen v,Jiosas intui- lineal de la lengua ya que se dan entre el;mentos consecutivos. Por
ciones y descripcioneE que el gran1ático actu al debe conoce r e incorporar co- ejemplo, en un sintagma como !as frescas mañanas de ototlo se establecen
m o datos a explicar. rdaciun~ de concordancia entre el sustantivo y el artículo y el adjetivo
Los datos dotan a la gramática Je ,u cuutenido empírico ya que permi.tcn gue lo preceden, así como también relaciones de orden. Si se infringen
pum:rla a prueba. Si una gramátirn hace aftrmaciones que son contradichas estas relaciones sintagmáticas, el resulta<lo es agramatical: "la fresw ma-
por los datos, esta gram:icica será observaciunalmente inadecuada y q1icchri ñanas de ofoiio, •fas de otoño fnr,:as mañanas.
refutada. Deberá ser reformubda para dar cuenta de los dato, que invalidaron • relaciones entre elementos que pueden aparec.:er en un mismo lugar <le
la formulación previa. Este requisito de la a<lecuación observacional, aunque la cadena: se esrahlecen entre elementos ausentes que el h ablante asocia
JJecesario, no es la única medirb de evaluación de una g ramática. Una gramá- por algún _motivo. Así, podemos sustituir las por e;as, unas, alguna,; do:.;
tica descriptivamente adecuJda hace explíc.:im m ediante reglas gen.er;¡lcs el rn· a su vez, de otoiio por primavemleJ, p"lrteiía,, de mi infancia. Son éstas las
110..:imiento que el h ablante posF.<~ de su le ngua. Si, además, formula princi- relaciones paradigmáticas o relaciones-o. ··
pios generales que permiten deducir el füuciu1:amie nto del sistema y suhsn- Estos IDf'.canismos forma.le.~ son los que ic permiten al g ramático operar
nur fenómenos aparentemente desconectados entre sí, alcanzará un grado sobre las construcciones (mediante cambios entre los eh:mentus que fonnan
más alto de adecuación: d explicativo'º.
11 El Curso .it li11 Jístira gmua! es considerado como el fur.damcnto de la lingüística moderna.
6
9
Pueden u,msdt«nc,, por r.j r. mpln, ¡,_,s b:,ncos d e dato., del c:ipati.ol acnrnl en el por:al cie lo Este l:bro, recomtrn1do a partir cic npuntes de clases y mnteriales del gineb rino Ferdinand
Hc-11 Ac.adcm,a E~pañola (ra·t .c,-; o en el del I nstitu:o Ccrrnr.tes (cer w.ntes.e,). d e S-aussure, fue publicndo póstumamcnte e.n 1916. En él se presenu un a aproximnción es-
°
1 Chmmky ( 1965) es quien p:cpone que, además del nivei o bscrlr.lcional, un« ¡;, arnátio:-;i dd,~ cructunl _al lenguaje que aparta a la d isciplina de la tr.dición histuricist~ pr~.doUtim,ntc du-
·::.tm1plir con Dtros dos niveles de adc,::.u~\dó:1: u10 descriptiv-:_; y ullo r.xplíc;,rivo. rnute d s;glo XIX. El enfoque cstn 1r.n 1r,J de las kngua.s es el g11c ha car.:icteri7.ado, en buen a
1ned1da, a la Jingi.Hstlca conte1nporánea.
26 !vianual de gramdti,a del español Lagramdl ;w 27

parte de la secuencia y sustituciones) con el objetivo de establecer las unida- bien un pedido para que alguien la cierre; o incluso un reproche. Como ve-
des de análisis y fü combinatoria. mos, la fata queda abierta.:c 2
Como la lengua es un sistema tan complejo, necesariamente su funciona- La lingü.ística moderna ha defendido la autononúa de la sintaxis en rela-
miento está regulado por reglas y principios que el gramático debe descubrir ción con los otros cornponentc, rnencionados. Sin embargo, debemos recono-
mediante procedimientos heurísticos rigurosos y controlados. Toda la activi- cer que tal autonomía no es absoluta sino que existen zonas de contacto, in-
dad del gramátic:o se hasa en la convicción de que existen tales reglas y prin- terfaces, entn: dhs:
cipios. a. Sintaxi.1-fonologfa: el sistema fonológíco de una lengua no solo compren-
de las unidades distintivas que se suceden en la cadena -]os fonernas o
segmento.:; consonántico, y vocálicos--- sino también unidade3 supraseg-
1.3. La relación de la gramática con otros componentes de. la mentales o pro,ódicas: el acento, la pausa y la ento uación. Estas 111údades
descripción lingüística son pertinentes para distinguir gramaticalmente secuencias de otro modo
idénticas:
Las lenguas naturales son mecanismos muy complejos que rel~cionan
sistemáticamente sonidos con significados a través de la gramática. Esta ac- (7) a. La disputa concluyó folizmen:-2.
túa como componente central de la descripción lingüística ya que son las re- h. T.a disputa concluyó, fcli,.mcnte.
presentaciones que genera las que recibirán interpretación fonológica y se- (8) a. Llegó la encomienda.
mántica. h. ¿Llegó la ~neomienrla"
Los sonidos y los significados son estudiados por diferentes disciplinas
lingüísticas: de los sonidos se ocupan la fonología y la fonética; del significa- En (7a) el adverbio felix.mente modifica al verbo, por lo que la. ornción
do, la semántica y la pragmática. puede parafrasearse mediante una frase como la ftliz conclusión de la dis-
Mientras que la fonética estudia las propiedades articulatorias y acús- puta. En (7b), en cambio, el adverb10 modifica a toda la oración : transmi-
ticas de los sonidos producidos por el aparato fonador, la fonología se ocu- ·te la actitud del hablante con respecto a ella. Por eso puede parafrasearse
pa de identificar las unidades distintivas que inter,ran el sistema fonológi· aproximadamente como Es una suate aue la disputa ha·•;a concluida. A su
co de una lengua (los fonemas) y de establecer su cornbinatoría dentro de v~z, en (8) la diferente curva entonacio~al permite difer;nciar una oración
la sílaba. declarativa de otra interrogativa.
Por su parte, la sernántica se iutere,a por el oignifü:aJo léxico y oraüonal, Estos son, pues, ejemplos de la zona en que la entonación, que es una uni-
con prescindencia del contexto de uso. A su vez, los significados de las pala· dad fonológica, contribuye a establecer diferencias gramaticales entre bs
bras y oraciones establecen relaciones coI, el significado de otras palabras (si- oraciones de (7) y (8).
nonimia, antonimia, cte.) y oraciones (paráfraois, contra<lic.ción, etc.). Una <le
las metas de la semántica es dar cuenta de la naturale;-,a de estas relaciones. b. Sintaxis-semdntica13 : como ya se ha señalado, el significado de una cons-
También le interesa explicar cuáncl.n un;i p;ilabq o una Mación es amhigua, es trucciún deriva composícionalmente no solo del significado de las piezas
dt:cir, tiene má~ Je u11 sentido. La pragmática, en cambío, considera aquellos
aspectos del significado en los que es necesario tener en cuenta la situación Je
J}, Co1no b prag1wltic.1 se (t.':ntr..1 en el e~tudio dt•, lo5 pr i.ncJ.pit:'.1s q1:f'.: ;·•~gnlan el uso de una k::1~
emisión o el contexto lingüístico. Mientras que la semántica, entonces, se gua en relac1én cor. d contcxt<::, una grrn parte de los lingüista5 consi:icra que em, di,cipE
ocupa del significado oracional o literal, b pngmática se interesa. por el sig- n~ no forma parte de la gre.mática.
nifü:a.<lo enunciativo o pragrnárico. 13 Históricamente, la rclo.cién en:re la gramática y la sem:íntka ha res'Jltado especi:shnen:e sig-

Cons1dcrcmos 11n;i. oración como La /merta de la heladera ,e<tá. ahi?rfa. El nificativa. l'vlicntrns que h gramittca tradicional privilegió el critcric, seminticu p..ra defiuir
';US i..tniJade!:> tle dU1lii;i:-.; (cf. el capítulo 3 de d,~ses de pabLras y d c,1píti1l.o 7 dr: fonci nnt:s
signilicado literal <le esta construcción se deriva composicionalmente, es de-
sJntá;ti(~s), t"'.\ estnst11rali.smo núrteame;icano pretendía excluir toda refercnci" al significa-
cir que se obtiene a partir del significado de cada una de las palabras que la
do cic 1os análisis gramaticales. Si blen ésta pudo ser una restric,::ión rr.ctodológica s~lndablc
integran. En cambio, el significado pragmático puede ser múltiple, según la en ;e: momento, ya que obligó a definir con precisión los términos medinnte procedimien-
situación de habla concreta: además de informar sobre un cierto estado de co- tos formales, en la actu,tlidad, la consideración de; significado cobra nueva unport:tr.c:a en el
sas, puede ser una advertencia pan:i no permitir entrar al gato a la cocina; o anJli;is gramarical.

7/10
8/10

28 29

léxica3 que la integran sino también ele las relaciones estructurales que se (11a) basta la presencia <le un constituyente (el sujeto) para formar una ora-
establecen entre ellas. Comparemos (9a) y (':lb): ción, mientras que otros (11b) requieren dos (un sujeto y un objeto directo) y
otros (lle), por fin, un tercer complemento: un sintagma encabezado por una
(9) «. La ~risis prvvu,x\ b inflación. preposición:
b. La inflación provocó la crisis.
(11) a. Juan camina/ tose/ trabaja/ engo:-dó.
Si bien ambas coinciden en rns elementos léxicos, la diferencia de signi- b. Juan detesta! ma / prefiere b computaclora.
ficado proviene de la furn.:ión sintáctica c¡ue desempeñan los sintagmas la c. Juan metió el articulo en la carpeta /sacó el artículo de la carpeta.
crisiI / la ii1:71acidn dentro de la oración. A.sí, cu;indo l~s frases menciona-
das funcionan como sujeto, se entiende que designan la causa que provo- Algunos verbos, a su vez, seleccionan una preposición particular para encabe-
ca la inflación o la crisis, en tanto que cuando funcionan como ohjeto di- za; su complemento; también esta información deb<:: estar contenida en el lé-
recto designan el resultado de un cainGio. xico ya que no puede deducirse de una regla general de la gramática:
Asimismo, el significado que aportan las rnnstruccionc~ sint:ícticas per-
mite explicar el sigtüficado ambi¡;uo Je una wnstrucción como (10): (12) a, Roque insistió en su propuesta.
b. Carlos no cuenta con el apoyo necesario.
(lü) Eu h rcu11Íún había bombres y mujeres jóvenes. c. Domingo aludió a las mafüts.

Adviérta;,e c¡ue en (10) la ambigüedad reside en que es posible entender Además de estos requerimientos sintáctico, , las palabras seleccionan tam··
que eran jóvcnc, las mujcrcs o que lo eran tanto los hombres como las 1nuje·· bién semánticamente a sus <lependienles. Verbos como transcurrir o gotear no
re,. EIL términoó sintácticos, en la primera interpretaciónjó-vanes modifica al aceptan sujetos animados ni abstractos ("T.a 11,ua tn:msr.w·re, ~r.a decencia go-
smtantivo mujerr:s y, en la segunda, a una unid,1d formada por los sustantivos tea). '.l'rarmurrir selecciona un sustantivo que denota una extensión en el
hombres y mujeres. tiempo (T,a tarde tran.1Cunia p!.ici.dwnente), restricción similar a la de la prepo-
El a.n:íJisi.s gramatical ideal debe reflejar todas las diferencia5 semánticas sición durante. Como se advierte, no solo los verbos imponen tal selección. En
que reconoce el hablante nativo de una lengua. La gramática no será adecua- realidad, en todas las clases h~y miembros que exigen la presencia de consti-
<la si d análisis de una oración contradice el s,gníficado que el hablante le tuyentes con ciertas características sintácticas y semánticas:
asigna e incluso si no atiende a las diferencias sistemáticas que el hablante
puede identificar. (13) a. Sustantivos: Luis es colega de lvlai'iá pero *Luis es colega.
b. Adjetivos: María está exenta dt deudas pero •]\Jada está exenta.
c. Preposiciones: Entre las hojas/fa ger.lc pero *Entre el aire.
1.4. El léxico
En el léxico también encontramos idiotismos, frases hechas y locucíone:,,
Las reglas de la gramática se aplican a palabras y a expresiones complejas tales como guerra.,,fr[a, lisf(J. negni, chi·r.,o e;r.pt-a!"Or!·o, tornar el toro por las astas) no
equivalentes. El léxico de una len.gua contiene el conjunto de las piezas léxi- tener pelas en la lengua, tocar el cielo con las manos, no darle e! cuero, a otrc perro
cas de esa lengua con la correspondiente e3pecificación de sus propiedades con ese hueso. Se trata de construcciones cuyo significado no se deriva en for-
gramaticales, semánticas y fonológicas. Así, cada entrnda l.éxica br·inda infor- ma composicional y que deben ser aprendidas como unidades .inanalizables.
mación acerca de qué tipo de categoría se trata, cuántos y qué clase de cons· Aunque por lo general responden a los esquemas formales habituales en es-
tituyentes selecciona, cuál es su significado y cu.Hes son lo,; foHemas l¡ue com- pañol, presentan características sintácticas peculiares. A~í, en un refrán como
ponen la palabra en cuestión. JVolileza obliga el sujeto uo va prece<li<lu, como es lo rwrmal, por un articulo;
A su vez, una detennina<la construcción no equivale a una serie de pala- y el verbo obligar no lleva dos de los t res argumentos rcgucridos; guién obli
bras aisladas, sino que cada palahra está asociada a los requerimientos parti- ga (/a rwh!eza), a quiénes y a c1ué, los dos últimos ímplícitos. Estas frases idio-
c.da.res de las otras palabras <le la construcción. Así, un verbo se combina con máticas son construcciones fosilizadas, puesto que no admiten modificacio-
un tipo particular de constituyente, c¡uc selecciona; por ejemplo, para algunos nes ni a nivel ,intagmático ni para<ligmático: no es posible cambiar el orden
30 ?Vfcnual de ,_fl'anu'l.tica a'ci c!.pañol 31

de los elementos (la fria guerra clcja rlc ser un idiotismo) ni sustituir un ele- 1. Estoy seguro que lo sabe.
mento léxico por otro (probablemente no, costada hacernos entender sí ha- ii. Te dij~ de que no quiero ir.
blamos de fa guerra helarla); ni siquicrn es posible alterar los rasgos gramari- 111. Juan sabe muy bien el cine.

rnles (tomar los toros por el asta). iv. l'vlarcos compró en el banco dólares mañana.
A diferencia del conocimiento gramatical, que es compartido casi en su v. No vino nadicn.
totalidad por los hablantes de una c~muni<lad, hay rnayores varÍa(iones e.n el vi. Lo ¡¿ue mata es la calor.
conocimiento léxico: este depende <le h experiencia individual y del nivel cul-
tural de los hablantes. También el conocimiento léxico difie1e del gramatical 3. ¿A qué nivel de análisis lingüístico debemos recurrir para explicar las
en cuanto a su adquisición: su aprendiz;,je es, en parte, consciente y se pro- diferencias de gramaticalida<l en los siguientes casos?
longa durante toda la vida, en tanto que la adquisición de la gramática, pro-
ceso inconsciente y regular, conciuye en los primeros años 14. 1. " sordosmudos / c::~~aquintas.

Buena parte del conocimiento lingüístico de un habla1Jte consiste en la infor- ii. " spaght / espiral.
mación que ha internalizado sobre las r~bhra, <le su lengua. Cuanto más am- rn. • El libro consta tres partes.
plia ésta sea, mayor posibilidad tendrá de establecer distinciones sutiles para 1v. María caminó por b plaza toda la tarde. ! ' María caminar por la plaza toda
capt.:,r la realidad en su variedad y din:arnisrl"Hl. la tarde.

4. En el Esbozo de una 1we1,a gmmáti,a de la lengua española de h Real


Ejercitación Academia fapafwla se da la siguiente definición de objeto directo "(V]oca -
bloque precisa la significación del verbo transitivo, y denota a la ve't el obje-
l. 1ndique cuáles de las siguientes afirmaciones corresponden a la gramá- to (persona, animal o cosa en que recae la acción expresada por a<p1él". ¿Con-
tica tradicional y cuáles a 1a moderna. Justifique brevemente Sll respuesta. sidera esta definición observacionalmente adecu;,da? Tenga en cuenta las si-
guientes oraciones:
1, "L~ responsabilidad fundamental Je la lingüística es proporáonar una res-
puesta a la. cuestión de qué es una lengua". a. Reconocí a mí vieja amiga.
ií. "El propósito de las gramáüc2.s <lebe ser preservar a las lenguas de fa rn,·rur- b Reconocí mi error.
cicín de los ignorantes y analfabetos''. c. Reconocí que me había equivocado.
iíi. "La gramática es el conocimiento práctico de los usos generales de l.os poe-
ta~ y prosistas~ •
1
5. Establezca si las relaciones que se presentan a continuación correspon-
iv. "L:1 gramática es el arte de hablar y escribir corre<.:Lamente" den a una relación de tipo sintagmático o paradigmático:
v. "L~.s lenguas son sistemas complejos de signos que relacionan secuencias de
sonidos con sign:f:.cado". 1. La concordancia de número y persona entre sujeto y verbo:
Ella lo supo a tiempo. / Fllm lo supieron a tiempo.
2. Compare las siguientes oraciones y determine si se trata de construc- 11. La s:1slilut:Íón <le un determinante por otro:
ciones agramaticales o incorrectas, según corresponda. La niha lo supo a tiempo./ A:p1c.lh niña lo supo a tiempo.
1u. El cambio de orden entre sujeto y verbo:
Tüdos lo saben. / Lo saben todos.
,v. La elección de un verbo en un cierto tiempo en lugar de otro:
Juan sabe mantener su lugar./ Juan supo mantener su lug><r.
1.
4 Clw1nsky atribuye: r,:;t::i rar,id.r.'l, y r~g·Jkr~dad en la adquisición de -...ma lengua a la exisrenci.a.
de'"'-' hcuhd innitta del lcngua¡c, ¡nr:c d.c la dotación gcnétic.a especifica de b especie hn-
:nana. En apoyo de esta concepción, aporta el argumento de lu "pobreza del esrímu!o": 1:0
hay dife:-encias tignífica.r:ivtti: e::1 el resultado alcanz:tdo, au=i ctundv el estímulG rcdbiJ:.:, se,t
:nuy pobre.

9/10
10/10

32 ,Wanual de gramática del español

Bibliografia Capítulo 2

l. Bosque (1991), capítulo 1; D. Crystal (1994); N. Chomsky (1986); M. L. La morfología


Hemanz &J. Brucart (1987), capítulo 1; V. Demonte (1991); Ma. V. Escan-
dell Vidal (1993); M. Fernández Lagunilla &A. Anula Rebullo (1995); G.
Grern & J. Morgan (1996); J. Hurford, y B. Heasly (1988); L. Haegcman
(1990); O. Jespersen (1924), capítulos 1, 2 y 3; G. Lorenzo &, v; ivl. Longa 2.1. Introducción
(1996); J. Lyons (1967); J. C. Moreno Cabrera (1991), capítulos 1, 2, 3 y 4; J.
Ouhalla (1994); A. Radford (1988); Real Academia Española (1973), 3.4.4- La Morfología y la Sintaxis comparten la palabra como unidad. Para la
3.4.6.; R. Robins, (1979); F. de Saussure (1916). primera el análisis se detiene en ella, para la segunda se inicia con ella. La
Morfología se ocupa de la estructura interna de las palabras. En este capítu-
lo nos ocuparemos de definir:
A. ¿Qié se entiende por "estructura interna de la palabra"?
B. ¿Qié clase de unidad es la palabra?
Nuestro tratamiento de la morfología será sumamente sucinto: apuntará
fundamentalmente a las cuestiones que tienen una particular relevancia para
la sintaxis.

2.2. La estructura interna de la palabra

2.2.1. El morfema. Clases de inorfoma.r

El diccionario define palahm como 'sonido o conjunto de sonidos con


que se expresa una idea'. Sin embargo, no todas las palabras expresan una so-
la idea. Comparemos, _por ejemplo, gota con gota.r, gotita, gotera o cuentagr;tas.
Mientras que gota parece expresar una única idea ('parte de cualquier líqui-
do', según el diccionario), en gotas, gotita, gotera o wentagotas se agrevn otros
significados: 'más qe una gota', 'gota pequeña', 'lugar por donde se filtran go-
tas', 'aparato que sirve para contar got as'. Esos significados agrega<los al de
gota pueden aparecer, a su vez, en otras palabras. Así, el sonido -s de gotas,
que indica 'más de una', se repite en casas, mesas o monos; la secuencia · ita,
que interpretamos como 'pequeña', se encuentra también en casita, mesita o
manita.
De este modo, en una sola palabra puede combinarse más de un forman-
te, cada uno con un significado y un sonido (o forma fonética) asociados. Ca-
da una de estas unidades mínimas, que constan de una forma fonética y de un
significado, son denominada~ rnocfomas. En gota; y rnsita reconocemos, pues,
d-:is formante~ morfológicos o morfemas distintos: gota+ s y ,·as+ ita. Las pa-
labras con más de un morfema, como gotas o rnsi:a, tienen estructura interna.
Gota, en camhio, consra de un solo morfema; carece, entonces, de estructura
interna: es una palabra simple.

J.___...