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¿Neutro de materia o masculinos?

Un discutible testimonio medieval*

MARÍA NIEVES SANCHEZ GONZÁLEZ DE HERRERO


UNIVERSIDAD DE SALAMANCA

INTRODUCCIÓN

Las manifestaciones del fenómeno tradicionalmente conocido como «neutro de materia»


no son muy abundantes en los textos medievales, aunque hay testimonios. En un minucioso
y muy bien documentado estudio sobre los sistemas pronominales en español antiguo, Matu-
te (2004: 79-80) ponía de manifiesto la escasez en los datos medievales de lo con referencia
continua y apuntaba que «podría estar relacionada con que la temática de las obras revisadas
no favoreciera su aparición»; a esto habría que sumar -añade- que el auténtico valor de lo
en Castilla pudo pasar desapercibido en los estudios tradicionales por dos motivos; en primer

• Este trabajo surge en el marco de la ayuda concedida por la JCYL, al GR38, grupo de investigación de exce-
lencia de Castilla y León, y del proyecto, financiado también por la JCYL SA105A07, que estudia el léxico de las
versiones castellanas de las enciclopedias medievales; el grupo que lo desarrolla participa en la Red Temática «Len-
gua y ciencia», FFI2009-05433-E.
Quiero dejar constancia de mi agradecimiento a Carmen Fernández Juncal, a Inés Fernández Ordóñez y a Ray
Harris-Northall, que han respondido a mis dudas y preguntas con prontitud y amabilidad, sumadas a su gran co-
nocimiento del tema, lo que no les hace en absoluto responsables de nada de lo que aquí se expone ni de lama-
nera en que se expone.
Con esta nota ya redactada, me llegó la noticia, sorprendente y dolorosa, de la muerte de Ray Harris cuya au-
sencia lamentaremos siempre sus amigos.

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lugar, los referentes continuos son sobre todo inanimados y podían identificarse con lo;en se-
gundo lugar, «la asociación predominante de lo con el género masculino también podría tener
su origen en la mayor frecuencia de aparición de antecedentes contables masculinos frente a
los femeninos». Coincidimos con su opinión en cuanto a los motivos y también en la impor-
ta~cia que se les atribuye según el orden de enunciación.
Entre los que se han ocupado del tema, en sus distintas realizaciones y espacios, Harris-
Northall (2005: 172-182) ha mostrado la manifestación de la oposición contable/no contable
en el castellano alfonsí y ha ofrecido testimonios de su realización mediante los pronombres
lo átono para continuos femeninos y ello,tónico, con antecedentes continuos; es importante
subrayar que en la documentación procedente de la cancillería alfonsí las muestras se reflejan
de manera exclusiva en los documentos dirigidos a la Vieja Castilla y a León. Según Harris, ya
en la segunda mitad del siglo XIII, la concordancia fue desapareciendo del castellano escrito,
posiblemente como consecuencia de su temprana koinización; la primera manifestación de la
pérdida afectó al pronombre átono y posteriormente al tónico en construcciones partitivas.
Para la zona asturiana, García Arias (2003: 353-354) toma del FueroJuzgo«la testemuna del
servo non debe ser creudo»,y «que si alguna tierra fo mandada pellos romanos non deve seer
tramudad(I>>,donde «los nomes testemunay tierrason consideraos como non-cuntables»; además,
en el capítulo dedicado al género (272-273) recoge usos medievales del pronombre lo referido
a sustantivos continuos frente a !u masculino en las Ordenanzasdelconcefo de Oviedo,de ellopre-
cedido de preposición y de adjetivos en -o, «diez fanegas de bona escanda linpioy pisad(I>>, para
entidades no contables. Cano González (1995: 19) señala que la oposición contable / no con-
table en el Fuerud'Uviéuse muestra mediante el empleo de lo, forma común para contable mas-
culino y para no contables, y «vese nidiamente cuandu'l sustantivu non cuntable esixe artícu-
lu la>>:
«Todo omne que pan o sidra ouier de vender venda/o[ ... ] & no/o dexe por nul omme»,
o «Si uassura echar de sua casa enlas calellas peche V sueldos al merjno & tuella lo ende». Por
su parte, Viejo Fernández (2005: 274-275) ofrece el primero de los ejfmplos citado por Gar-
cía Arias y añade «la mayoría dovos/o en pura donac;ion», constn~cción recurrente entre los si-
glos XIII yXIVen escrituras de la zona occidental de Asturias donde todavía hoy pueden oírse
concordancias indirectasdel tipo «la lleña piqué/(/>>o «la ropa lleváron/(1)>,etc. Ya en un trabajo an-
terior (2003: 10-12) había recogido varios ejemplos procedentes de documentos asturianos de
los siglos XIII-XV, tanto centrales como occidentales, que representarían «usos orales xenera-
les, antiguamente per toa Asturies (y probablemente fora d'ella), pero que namá tuvieron un
desarrollu ulterior na zona centro-oriental. Esti tendría llugar dende'l sieglu XIV-XV, favorecíu
pola consolidación de la oposición morfonolóxica -u/-o».
Para el noreste de Cantabria, Gómez Seibane (2003: 155-158) aporta una serie de testimo-
nios extraídos del Libro delConcijjo
de CastroUrdiales(1494-1522) en los que se manifiesta el uso,
con sustantivos continuos, del neutro ello,del pronombre átono lo para masculinos y femeni-
nos y de la concordancia correspondiente en adjetivos para sustantivos femeninos: «El vino
[... ]para que lo vendan e den cuenta con pago dello»,«ocho pypas de sidra[ ... ] e le mandaron
dar una fe para lo poner por la dicha abra e canal, porque non gelo tomasen las guardas», «con
que después de asy fecha la dicha sydra e encubadoen sus bodegas», etc.

EL TESTIMONIO DEL MANUSCRITO ADDITIONAL 30037 DE LA BRITISH LIBRARY


La finalidad de este trabajo es dar a conocer una serie de posibles ejemplos del neutro de
materia procedentes de un testimonio medieval; se trata de una traducción al romance de la
conocida enciclopedia medieval de Bartolomé Ánglico De ProprietatibusRerum, que nos ha lle-
gado en un solo manuscrito, el Additional 30037 de la British Library 1. Esta traducción es in-
dependiente y anterior a otra más conocida, de fray Vicente de Burgos. Para evaluar bien los
ejemplos que presentamos, sería importante contar con algunos datos del testimonio en cues-
tión, sobre el que, en cambio, se nos plantean varios interrogantes. Es un testimonio anónimo
que se interrumpe antes del final, de modo que, si constaban la fecha de la traducción o el
nombre del traductor, se perdieron. Su lengua ofrece muestras significativas de algunos o va-
rios rasgos lingüísticos característicos, exclusivos o no, de la lengua escrita medieval asociada
al occidente peninsular, tanto en lo fonético como en lo morfológico, sintáctico y léxico 2; sin

1 La descripción del catálogo en línea de la British Library es la siguiente: «El Libro de Proprietatibus Rerum:
a Spanish translation of the work of Bartholomew de Glanville. Imperfect in various places. Paper, the outer leaves
of the quires vellum; ff. 283, xvth cent. Large Quarto». Puede verse también en línea la descripción de PhiloBiblon.
2 Muestra de ello son la palatalización de N- en iiudo,imdoso,o aifubrado;el mantenimiento de -mb- latino en

lomboy lamber,la presencia de selmanajunto a semana;las alternancias !/ r en grupos consonánticos homosilábi-


cos,abrandm;grande,por glande,'bellota', grutinosa,ombrigo,repreción, apránanlos,cucrillos;en sentido contrario, Cantá-
b!ico,peble,flaquente,
'frecuente'; el mantenimiento de -e en céspede,pielle y pece;la epéntesis de -i- en nudio,sidria;el cie-
rre de vocales finales, estíu,estrípitu,aspectu,papiru, sexu;el frecuente cierre de las átonas, iscoria,cautirizado,difinir,ci-
1imonia,iglisia,pusición, urfn, uriniento, rucío,geumetría, zudiaco o furambre; la pérdida de la -r del infinitivo ante
pronombre átono, tornaseía; el uso de díespor días,también en singular díe, regepor rqa, 'arado', junto a dialectalis-

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embargo, no sabemos a quién o a quiénes deben atribuirse tales rasgos, si al traductor o a uno
de los, quizá varios, copistas posteriores; la posible intervención de más de un copista en la
transmisión del texto, hecho nada infrecuente en la época, podría haber dado lugar a una su-
perposición de elementos que hoy nos resulta difícil deslindar y valorar; la cuestión no deja de
tener consecuencias, pero de momento nos resulta irresoluble.
Entre las características lingüísticas del anónimo texto se hallan usos que parecen respon-
der al llamado «neutro de materia». Los ejemplos son abundantes tratándose de un testimo-
nio medieval; se concentran en algunos de los libros, pues guardan una relación estrecha con
el tema que trata cada uno de los diecinueve que componen la totalidad de la obra. Las pri-
meras manifestaciones aparecen en el libro N, quefabla de loselementos e desus cuatrocalidades,(fol.
10r); y del libro N hay que saltar hasta el XVI, que trata de la composición de la tierra y de los
minerales, al XVII, de botánica, y al XVIII, de zoología, para encontrar la mayoría de los testi-
monios. No creemos que el reparto se deba a la presencia de copistas distintos o a otra posi-
ble variación externa sino que está en relación con la temática de cada libro; así, en el IV las
muestras se concentran especialmente en el capítulo De la sangre;se reparten con cierta fre-
cuencia a lo largo del XVI y del XVII, mientras que en el XVIII vuelven a concentra_rse en las par-
tes que describen ciertos productos, como la leche o la miel; no reflejan su empleo, o lo hacen
en una o dos ocasiones aisladas, los tres libros primeros, centrados en Dios, los ángeles y el al-
ma, o los relacionados con las edades, la anatomía, la patología, el cielo y los planetas, el tiem-
po o la geografía.

mos comunes con el aragonés pero ajenos al castellano, del tipo ginollos,'rodillas' o mallar,'majar'. En el léxico,
aballar,'mover', apertar,~pretar', atropar,'juntar',fritir, 'freír, órreo,'granero',pende, 'peine',pendar, 'peinar', ruta y ru-
tación,'eructo', solagar,'hundir, sumergir', solombra,'sombra', teso,'cerro de poca alturá', y un largo etcétera. Para
una descripción más amplia de las características lingüísticas de este texto puede verse Sánchez González de He-
rrero (2009: 48-54). A los datos allí expuestos, pueden sumarse los plurales del tipo reis,bueis,repetidos a lo largo
del texto, las formas verbales con pérdida de -e, compón,diz, magrez'magrece', espón,o las analógicas del presente
del tipo empezan,'empezcan' que, si bien no son exclusivas, muestran un notable arraigo en las variedades astu-
riano leonesas en la época medieval (Morala 2004: 567). También en el léxico podemos añadir a las allí recogidas
más palabras bien documentadas en la misma área, aun no siendo exclusivas de ella, del tipo coco,'gusano', corren-
dera,'carrera',faraco, 'agujero', gengibas,gengivas,'encías', muslo,'músculo', texugu,'tejón, mamífero', viérmenes,'gusa-
nos', etc. (cfr. DCECH, s.v. cocon,horadary mur y DALLA, s.v. cocu,comndera,furacu,xenxiva, mus/u, tesuguy viérbene).
LA CONCORDANCIA DE MATERIA Y SU EXPRESIÓN

Siguiendo la pauta tradicional, entendemos por neutro de materia «la expresión morfológi-
ca, en los pronombres y adjetivos concordantes, de la categorización del nombre como dis-
continuo (o contable) o como continuo (o no-contable)» (Fernández Ordóñez 2006: 68)3. Ad-
mitimos en consecuencia que son, o pueden ser, ejemplos del fenómeno los que siguen:
La leche de la vaca es contrarioa la leche del camello, ca la vaca non ha tanto de calor así como
la sangre atrae y, por ende, su leche es Jechomás untuosoe mucho cría, ca más cría la leche de la
vaca que de los ganados; poca untuosidad le abasta 4, fol. 259v
Búbalo [...] la sangre d'él tomado con vinagre maravillosamente ayuda a los echantes sangre, fol.
207v
La leche de los camellos más subtil es de la leche de los otros animales e menos untuoso,empe-
ro menos cría e más es escalentadiz, apartadiz e abrediz e diurético,ca la leche non es otra cosa
que sangre primero cocha y, por ende, el sabor de la leche de los camellos es salada e aguda, on-
de gruesos humores es cortadiz e amenguadiz a quien la leche de las vacas es contrario,ca es grue-
so e untuosoe mucho cría, fol. 209v
Las abejas [...] primero componen los panares e edifican la cera e fazen casas e camarillas; den-
de la generación; e después componen árbores teniente fuerc;:agomosa e componen la miel mas
cobfjadocon sus canales e úntanlo por todo con lágrimas e c;:umosde árbores tenientes fuerc;:ago-
mosa, fol. 205r
Ebenus en India crece e en Etiopía, el cual cortado prolongadamente endurécesse en piedra. Lo
deIndia es manchado e desvariado, mas mejor es lo non maculoso, más negro e ligero como cuer-
no, fol. 161r

3 Como sucede en otros testimonios medievales que de alguna manera atestiguan la diferencia continuo / dis-

continuo, lo que no ofrece el texto son muestras del uso de una triple distinción en los adjetivos para neutro, mas-
culino y femenino.
4 La transcripción que ofrecemos procede de nuestra lectura y sigue los criterios de presentación gráfica para la

edición de textos españoles medievales y clásicos que acordaron varios filólogos reunidos en San Millán de la Co-
golla en 2007, bajo la dirección de Pedro Sánchez-Prieto Borja; hemos resuelto en e el llamado signo tironiano.
Con relación al género de algunos de los sustantivos aquí tratados, no olvidamos que leche,por ejemplo, es mas-
culino en asturiano occidental y lo mismo puede suceder con miely sangre,masculinos también en gallego y por-
tugués. La Gramáticadela Uingua asturiana(2001: 85) recoge entre los nombres de género variable, que presentan
variación de masculino y femenino, sin que lleven asociado cambio de significado, el sangreo la sangre,el flecheo la.
!leche;
varios de los contextos que aquí se presentan se refieren a estos sustantivos, que habitualmente van prece-
didos por el artículo fa;volveremos sobre el tema más adelante.
Otrosí dize él que muchas vezes se fallan unas arañas en los cañales de las abejas que chupan la
miel e lo corrompen, fol. 204r
Dize que los ciervos son enemigos de las serpientes [...] Ellos primeramente manifestaron el díc-
tamo yerva, ca fartos d'elloalarn;:anlas saetas fincadas de los ca<;:adores,fol. 214r
El fenómeno se marúfiesta de forma mayoritaria, aunque no exclusiva, con sustantivos neutros
y masculinos en latín; más raramente con femeninos latinos 5. Así, en el libro IV, en los capítulos
dedicados a los cuatro humores, son frecuentes los ejemplos relacionados con sangre(que se re-
piten en otros libros), hay alguno de flema,ninguno de cólera
y solo uno, dudoso 6, de melancolía:
La sangre, ansí corno dize Isidro, del griego tornó nombre, por razón que sostente e entregue e
ayude e por vida confirme. E es dichosangre mientra es en el cuerpo derramado; es dichocruor por
razón que derramadocorriendo caya, así corno dize Isidro. [...] En caso que la sangre cuando es
bien dispuesta sea verdaderamente arnicable e manso,empero corrompido es nocivoe trae así gra-
ves pasiones. Otrosí si la sangre fuere en el cuerpo supetjluo,engendra en los ornbres rnonstrua-
les pasiones, salvo si se vazía por rnedecina, así corno aparece en la sangre rnestrual, fol. 13v
La teta es miembro necessario al criamiento de la criatura e recibe la sangre rnestrual para la ge-
neración de la leche e apura la sangre así recebida e digérelo e ernblanquécelo e lo faze dulce e es-
pessoe defiende el pecho e el cora<;:Óne faze el seso discreto, fol. 28v
La flema, unoes natural e otronon natural; la natural esfrío e húmido,en el color blanco,en la sustan-
cia cárdeno,en el sabor insípido[...] De la flema natural son cuatro especias: vinagroso,Jrío e seco,e por
la mezcla de la rnalenconía; salmorado, caliente e seco,por la suziedat de la cólera bermeja; dulce, por
la participación de la sangre; vidriada, assí dichopor la sernejan<;:adel vidrio, fol. 14r-14v
Cólora, segunt sant Isidro, es dicha por razón que es humor colórico, la calor sobrepuja el tern-
pramiento. E una es natural, otra non natural. La natural, naturalmente es caliente e seca, en la
sustancia sotil, en el color bermeja e clara, en el sabor amarga, la cual, corno se engendra en el
cuerpo, es departida en dos partes [...] La cólora non natural es que sale de la natura por razón
de otro estraño mezclado a sí, ca, mezclada con cólora bermeja la flema aguda, engéndrase la
cólora que llaman citrina 7, que es menos caliente e noziva de todos los otros, fol. 14v

5D. Alonso (1962) pensó que podía tratarse de una continuación del neutr9 latino en los nombres, extendido
después a masculinos y femeninos, pero los nombres de materia eran en latín mayoritariamente masculinos y fe-
meninos y tan solo un 30% pertenecía al género neutro (Fernández Ordóñez 2007b: 396, que toma el dato de
Ojeda, 1992, en HispanicLinguistics5, 1-2: 245-277).
6 Es dudoso porque la concordancia puede referirse a humor.
7 citrina]tritina.Señalamos de esta manera las lecturas que corregimos, colocando en primer lugar nuestra in-
terpretación y tras ] lo que realmente figura en el manuscrito.
Malenconía es humor espesso e grueso, de la fez e de la turbulencia de la sangre engendrado; e
es dichocólora negra del animal, ca su color declina a negrura. E es una natural e otra non natu-
ral. La natural es fría e seca, que se faze en la sangre así como la fez en el vino, e su sustancia es
espessa e de tierra, el sabor del cual entre la dulc;:urae amargura está, fol. 15r-v

Pero aun siendo más escasos, no son desconocidos los ejemplos con sustantivos femeninos
en latín:
El vino [... ] humeda e esfría por la mestura de la agua, la cual agua por la subtileza del vino es
traídomás aína a los miembros más remotos 8, fol. 193v
Lechuga, como dize Isidro, humor de leche abastanc;:aes llamada 9 ; o porque finche a las muge-
res crian tes de leche; mas en los varones costriñe el movimiento de la luxuria; de lo cual son dos
maneras, conviene a saber, montesina e de casa, que llaman doméstica, fol. 170v
Es la legumbre sustancialmente frío e secoegruesoe para digerir duro e cerrado,onde por el cerra-
miento de sustancia son difíciles para cozer e non las pueden bien cozer en agua de pozo, mas
en agua de fuente o de río, fol. 171v
Del ciprés [...] La simiente 10 d'él mezcladocon figos secos desata las durezas, aprieta el fluxo del
romadizo, fol. 155v
La simiente del lino poco cría e duro es al estómago e finchadiz, mas es apartadizo divisivo 11;
asadoe con miel tomado,es mejor e vale contra la tos; comidocon miel e pimienta, despierta la lu-
xuria e punge al amor, madura las postemas, como dize Isac en las Dietas, fol. 172r

8 Este es el único ejemplo que hallamos para agua,que a lo largo del texto ofrece alternancia en formas del ar-

tículo, el/ la, del demostrativo o de algunos cuantificadores, pero que, salvo en este ejemplo, presenta concor-
dancia femenina en el adjetivo: «Frialdat [...] otrosí es espesadiz, así como se parece en el agua elada e en el lodo»,
fol. 11r; «Las aguas, unas son sabrosas; e la agua sabrosa en la sustancia clara, de la fuente oriental, ligero y aína
escaléntase», fol. 43r; «La agua non sabrosa es de cuatro maneras, una es salada, otra de piedra sufre, otra limosa,
otra metalada; e la salsa faze el vientre muelle, mortificando los estentinos e afloxa; e muchas vezes bevida, dese-
cando e desgastando el humor, ata el vientre e costríbalo», fol. 44r; «La arena [...] tiene universalmente naturaleza
coladera, onde la agua por las arenas colada más dulce e más pura es fallada, segunt Costantino», fol. 131v; «Las
raízes que nacen en la tierra dulce e medianamente e se crían con la agua llovediza son mejores de todas las otras;
mas las que se crían en tierra muelle de laguna onde está la agua que non corre e podrida, de la cual toman cria-
miento, son peores de todas, así en el comer como en melezina», fol. 182v.
9 En el texto latino, «Lactuca (... ] ex lactei humoris exuberantia est vocata». Eti,nofogías
:ll.'VII, 10, 11, «Lactuca
dicta est quod abundantia lactis exuberet».
10 En latín sementis, is, es femenino, pero semen, Inis, del que deriva, neutro.
11 divisivo]diuisjon.

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De sinapis [...] la su simiente es muy pequeña en cantidat mas es muy grande en virtud, ca es
muy califativoe apartativoe consuntivo
12 e de sí mesmomultiplicativo,ca de un solo grano muy grande
planta nace, fol. 186v
Nus es dicha o llamada la avellana, a comparación de otra nuez camposina, mas es montesina,
ca sin labrarn;:a crece en montes e en selvas, como dize Isidro; e por ende, que en lugar público
crece e de los que pasan se coge e porque lo mecen, la llaman avellana, fol. 175r
Olea es árbor, segunt Isidro, el fruto de la cual llaman oliva [...] E como dize Isidro, de la amar-
gura se levanta oliva e en semejanc;:ade lumbre e en medecina de llaga e en fartanc;:a de fam-
briento e en las candelas lo ponen para criar el fuego, a los miembros flacos lo ponen para me-
lezinar e en los manjares para fartar o para condir; pues que así es, la oliva árbor frutífera e me-
lezinable es, las cortezas de la cual e las fojas e los frutos convienen a la medecina, fol. 175v
Amatistes es piedra bermeja, africana e índica e arábica; puesto en el fuego se faze de color de
sangre, segunt Isidro, fol. 136v
Escoria es la suziedat del fierro que se cueze en el fierro e es así dicha porque es por fuerc;:asa-
cadodel fierro, segunt Isidro. La enfeción del orín esta tiene propio,por ligera ocasión se torna al
lugar en que una vez es raigadofol. 137r
Iten la pez enflama el fuego e ensuzia la mano del que lo tañe e ensuzia las vestiduras, fol. 179v
Si pasamos a describir las distintas realizaciones, señalaremos en primer lugar que se mani-
fiesta con claridad en la adjetivación de nombres femeninos 13, con inclusión de los participios

12 consuntivo]
cotguntivo
13 A propósito del género de los sustantivos implicados hoy, en algunas zonas asturianas, Quirós en concreto,
la concordancia es observable con sustantivos incontables masculinos (panseco,vinobono),pero no femeninos ad-
juntos (nieveblanca,ropapuerca),sí en construcciones atributivas (la nieveye guapo)y los posibles restos de un conti-
nuo gramaticalizado en el occidente de Asturias no muestran vestigio alguno de concordancia en la serie femeni-
na, frente a lo que sucede en el centro-oriente asturiano (Viejo Fernández 2003: 9 y 2005: 271-272). También al
sur de la cordillera existen zonas de transición en las que la concordancia se manifiesta solo a través del contras-
te le / lo (él/ ello)en el masculino, sin alcanzar a los nombres continuos femeninos; según Fernández Ordóñez
(2007a: 31-32) esto podría deberse a que la extensión a los antecedentes femeninos tuvo lugar en una segunda eta-
pa, «tras haberse asentado primero en la referencia a nombres masculinos». En general, se admite que las con-
cordancias de nombres femeninos con adjetivos en -o obedecen a un reajuste secundario, con una extensión ana-
lógica de las pautas morfonológicas vigentes en los masculinos (Viejo Fernández 2003: 272). Además Fernández
Ordóñez (2007a: 32) ha puesto de manifiesto que el texto del manuscrito 1280 de la cuarta parte de la GeneralEs-
taríade Alfonso X ofrece la expresión de (dis)continuidad referida a nombres masculinos, y muy rara vez a nom-
bres femeninos, dato que coincide con las conclusiones de Matute.
que hacen el oficio de adjetivos (Fernández Juncal 1999: 85 y Fernández Ordóñez 2006: 72);
a los ejemplos vistos hasta aquí, podemos añadir:

Las cabras [...] en muchas regiones tienen leche sin preñazón nin esperan empreñamiento, mas
toman la fortiga e con ella fréganle la teta e saldrá primero sangre dende semejante a la saliva,
después será leche bueno,non peor que de las empreñaduras, fol. 211r
Es la leche dulce cuando es digestoe fue necessario para el manjar del animal, fol. 258v
La leche generalmente depártesse en tres maneras: o es dulce, cuando nuevamente sale de las te-
tas; o es azedo,ya mucho;o es medioentre una e otra, fol. 259r
Las carnes de los animales [...] Otrosí las que son criadas de los montes son de mejor sangre e
más subtil e más agudopor la poquedat del manjar; mas las que son criadas en lagunas son de
más gruesa sangre e mayor grosura e menor calor e menos encerramiento, fol. 198v
Can[ ...] la sangre d'él dízesse diurético,onde vale mucho para el quebrantamiento de la piedra en
la bexiga e en los riñones, fol. 238r
Es la plata en dos maneras, conviene a saber, simple e compuesto. La simple es derretible e es lla-
mado argenbivo. La compuesta es firme, fol. 132v
La miel cruda e non mucho espumadoes mucho venenosoe fincha, rugido en el vientre engendra
e de ligero se convierte en malos humores. E por su viscosidat es encerradiz del bac;:oe del fí-
gado e trae cólora enflamada e fiebre luenga e estiende los estentinos e es nuzivo a los calóricos
e flemáticos, fol. 257r
La sustancia aguosa de la sangre por unas venas sotiles es embiadoa las renes que son de criar,
onde, como fuere traída a las renes, ende se cuela e a manera de suero delicado se apura, fol. 32r
La goma que sale de los almendros, mezcladoal bever, ayuda a los que echan sangre, fol. 151r
Segunt que dize Plinio en el libro XXIX a los CVI capítulos, la ceniza de los ratones echadocon miel
e olio en las orejas amansa el dolor de ellas y, si algún animal entrare en las orejas, la fiel de los
ratones tempradocon vinagre tibio e echadoen las orejas es buen remedio, fol. 228r

Como puede comprobarse con los testimonios expuestos, apenas hay ejemplos de la con-
cordancia con adjetivos relacionales, lecheasnuno,siendo los calificativos perfectivos y valorati-
vos los que dan un número más elevado de casos, sin que ello suponga que con estos se dé
siempre o con carácter regular 14 .

14 Nuestros ejemplos, procedentes de un solo testimonio, constituyen un corpus exiguo para establecer por-

centajes de uso, en e_stey en otros aspectos, pues no tendrían gran valor como referencia, pero sí permiten com-
probar si hay o no coincidenciacon los datos actuales;la hay en general, y también en el tipo de adjetivos involu-
crados en la concordancia (Fernández 0rdóñez 2006: 73-76). Sobre los distintos tipos de adjetivos, Demonte
(1999: 133-183).A propósito de los datos del COSER en Asturias y Cantabria, Fernández 0rdóñez (2007b: 406)

373
Pero el neutro se observa también en personales, demostrativos y cuantificadores 15 .

Lo, artículo:
La sequedat [...] otrosí faze duro, ca, desgastando la humidat en la materia, fázela dura, como
podemos ver en el lodo, lo cual seco fázese duro, fol. 12r
El niño con la leche de la madre más laudablemente es criado que con lo ageno, fol. 41r
Jusquiamus [... ]Esta, como sea yerva venenosa, tiene simiente negra e bermeja e blanca. Segunt
dize Plinio e Diascórides, lo negro es malo e mortal, lo ruvio es mucho malo, mas lo blanco aún
menos, fol. 169v
Sepas que ay dos maneras de trigo, lo uno es bermejo de partes de fuera en amas estremidades
e agudo en el costado, fol. 188v
Cavallo [...] Otrosí dize que la su sangre crudoe reziente maloe destruible es, así como lo del to-
ro, fol. 217v
El lobo cerval quiere muy mal al dragón e el dragón fúyele. E atanto que come e si fuere farto, as-
cóndese en su cueva e duerme continuadamente por tres días poco menos; después de tres días
levántase de dormir e alarn;:aboz e de su boca sale odor aromático e muy suave, e por su suavidat
lo siguen todas las cosas que biven. E sólo el dragón cuando oye su boz espantoso con grant mie-
do fuye en su cueva porque non muera por su odor, ca lo de aquel reputa porn;:oña, fol. 230r
Cardamún [... ]El de casa es mejor e más odorífero; e es más laudable lo que es so royo, fol. 157r

Lo, pronombre átono 16:


De la vaca [...] desque paren tienen buena leche e deante non tienen nada e si lo tienen, es pocoe
non vale nada, fol. 236v

afirma que «la concordancia de materia está limitada a los adjetivos o participios que forman parte del predicado
(ya sean atributos o predicativos), si bien no puede considerarse exclusiva, ya que en toda la zona alterna con la
basada en el género».
15 Fernández Ordóñez (2006: 69-72) dice que «los pronombres afectados por la concordancia de materia pue-

den ser personales, demostrativos o cuantificadores. Asimismo refeja la concordancia continua el artículo lo que
acompaña a un núcleo nominal elíptico, hecho que aproxima su comportamiento al resto de los pronombres».
16 Dejamos a un lado ejemplos dudosos, del tipo: «Los ossos [...] en el verano andan e entonce los machos son
gruesos e la causa o razón porque esto sea non lo sabe alguno, mayormente que en este tiempo nin por sueño nin
por manjar son gruesos, salvo en los catorze días», fol. 237r, en el que, por proximidad, lo podría concordar con
esto.Además el tipo de antecedente no es el habitual en esta concordancia, aunque Penny (1970: 151) recoge sus-
tantivos de tiempo y abstractos que «caen dentro de esta categoría» de sustantivos de materia.
Cebolla canina [...] Suelen los físicos departirla en muchas partes e plantarla en los huertos, cada
parte por sí, e así se reprime el venino; e reprímese la su malicia si en vino o en olio algún poqui-
llo lo dexan e así lo ponen en las medecinas. E aún hanla de cortar esta cebolla e lo de dentro e lo
de fuera echarlo fuera, fol. 159r
Lechuga [... ] acrecienta leche a las mugeres e engendra simiente a los varones e acreciéntalo; e es-
to acaece por la bondat de la sangre que engendran en cantidad perfecta, fol. 170v
Es una especia de yedra sobre las fojas de la cual cae rocío, fázesse engrudo e múdase en láuda-
num, la virtud deLcual grande de los físicos es examinada, ca el fumo d'ella provoca los mostruos,
empele las pares, refrena el romadizo, la cabec;:ae los sessos conforta, los tosientes ayuda e el flu-
xo del vientre; en muchas melezinas lo ponen, fol. 161v
Plinio, en el libro LX-xxvmº, capítulo IX, dize que la orina del puerco montés vale a los vicios de
las orejas, si lo mezclan con olio rosado. Y también la fiel d'él vale contra la piedra, como se dize
aí, en el capítulo XI, fol. 200v
Los huevos fritos son peores de todos los otros porque en el estómago estantes múdanse en fu-
mosidat e corrupción e cualquier cosa de los manjares que ende fallaren corrómpen/o e engendran
graveza en el estómago e fazen enojo, fol. 266r

Ello (regido por preposición) 17 :

Provechosamente se da la limadura del oro en el manjar o bever o melezina para defensión de


lepra o para escondella, onde el uso d'elloguarda d'ella o la encubre, fol. 132r
Cobre[ ... ] Fazen vasos de diversas maneras fermosos, semejantes en su novedat a oro, mas po-
co a poco van perdiendo el color primero, e después fázese uriniento. En tales vasos puesto el
vino o vianda, fazen sabor abominable, si mucho en ellos se guarda. Los alcohores, que son me-
lezina para los ojos, se guardan en ellomucho bien e de la fortaleza del metal se aguzan, fol. 132v

17 En la actualidad, tanto al norte como al sur de la cordillera, esto es, en Asturias, Cantabria y toda el área cas-

tellana en que se practica la concordancia, el pronombre tónico habitual para referir a un antecedente continuo
regido por una preposición es ello,y no él o ella,como sucede en otras variedades hispánicas (Fernández Ordóñez
2006: 77 y 99).
De nuevo hay algún otro ejemplo de elloque no consideramos porque podría responder a error de traducción,
lectura o copia, del tipo «Los ángeles [...] cálamos e péñolas e mensuras en las manos trayan, porque discuten e
ponderan e mensuran los méritos e demérito·s de cada uno. Otrosí fablas o letras con cosas bien olientes dezimos,
porque por el misterio d'ellolas nuestras enfermedades, aquesto es, de estado de culpa, venimos a estado de gra-
cia>>,fol. 3r, que corresponde a «Phialas cum aromatibus habere dicuntur, quia per eorum rninisterium nostra vul-
nera ad sanitatis gratiam perducuntur», de la versión latina, Libro 11, pág. 11O.En todo caso, el uso de Por el miste-
rio d'ellocon antecedente femenino plural, indicaría cierta familiaridad de quien lo escribe con este tipo de con-
cordancia.

375
Las codornizes [... ] son manjares muy graciosos las simientes ponc;:oñosas18, por lo cual los vie-
jos la vedaron comer; el su comer es que si algún animal come d' elloen grant cantidat, serle ha
mortal, ca, como tengan las animalias anchas venas por las cuales discurre el fumo del manjar,
enfríasse súbito el corac;:ón e mortíguanse, fol. 87v-88r
Del áloe son tres linajes, conviene a saber, cetrino e epático e cavallino 19, segunt se dize aí. E ha
diferencia en estas tres especias en bondat [...] Fazen falso este cavallino, así que l digan epático
o cetrino, con el polvo de ac;:afráne vinagre, si diez vezes en ellolo mojan e lo deseéan, fol. 151v
Iselandia [... ] allí son osos blancos mucho grandes, los cuales con las uñas rompen el yelo e fa-
zen muchos forambres, por los cuales se lanc;:anen el mar y, so el carámbalo tomantes los peces,
sácanlos a la ribera e d' ellobiven, fol. 131r

Demostrativos: esto,aquello:
La escoba [... ] este árbor tiene mucho c;:umoazedo e algún tanto pungitivo 20, por lo cual suelen
los ombres en el verano e en el otoño cortar las sus cortezas e cojer el humor que salle d'ellas e
beverlo en lugar de vino; e tal bever como estoquita la set e fincha mucho e non farta e non em-
briaga nin cría, fol. 187v
Eléborus, así como dize Isidro, de Elebro, que es río que se llama así, a do mucho se engendra;
a estolos romanos llaman veratrum, por ende que, tomado, la voluntad movida, en sanidat tor-
na21; del cual son dos linages, conviene saber, blanco e negro. El blanco, blancas las raízes, blan-
cos, conviene saber, flemáticos purga 22; mas lo negro tiene negras las raízes e negros, conviene
a saber, malencónicos purga humores, fol. 162r
Dragantum, segunt Avicena, es goma de un árbol, el humor de la cual, o por acción del calor o
apretamiento de la frialdat natural, se endurece. Aquello que es sub roxo o cetrino non es tanto

18 las simientesponroñosas]e es simienteponroñosa


19 En la versión latina, «citrinum epaticum et caballinum». Sigo las lecturas de la edición crítica de Bartholoma::us
Anglicus que se recoge en la bibliografía; para los libros en que no contamos con edición crítica, sigo la lectura de
los incunables I-2456, I-2292 de la Biblioteca Nacional de Madrid. Laguna (1555: 280) habla del aloecomo nom~
bre de la planta y de su zumo, que en Castilla también se llama azjvar,y distingue tres clases, sucotrino,hepáticoe ará-
bico,ordenados de mejor a peor calidad.
20 pungitivo]
pugnatiuo.En la versión latina, «pungitivo».
21 Etimologías,XVII,
9, 24, «Elleborum memorant in Graecia circa Elleborum quendam fluviúm plurimum gig-
ni, atque inde a Graecis appellari. Hunc Romani alío nomine veratrum dicunt pro eo quod sumptum motam
mentem in sanitatem reducit».
22 En la versión latina, <<Albusdicitur ellebonis quod radices habet albos et fleumaticos humores purgat>>.
bueno como lo blanco. Lo blanco conviene a las medecinas frías; lo so rufo o cetrino se deve po-
ner en las calientes, fol. 161r
Como las maneras de lino sean muchas, aquellovale más en fermosura que suele crecer en Egip-
to, que aí se faze bissus, que es lienc;:oo púrpura incomparable en blancura, fol. 172r

Uno, otro:
Así como dize Plinio, la buena simiente es de un año; e aquella es mejor que es más pesada. Item
sepas que en la tierra gruesa <levemos sembrar, mas poco, ca en comienc;:o crece mucho y, por
el mucho crecer, en fin se destruye e aprime uno conotroe se confonde 23 , fol. 187r

Al igual que sucede en las descripciones actuales del fenómeno, la concordancia en adjeti-
vos es más frecuente, abrumadoramente mayoritaria diríamos, en posiciones predicativas y pa-
rece destacable la abundancia de atribuciones con set;lo que puede comprobarse en la totali-
dad de los ejemplos que presentamos 24 :

Porque las cabras pacen cosas limpias e los cabos de los ramos, e su leche es grueso,menos aguo-
so e más apartadoe convenible al estómago, ca la leche se faze diversopor los paceres, ca los que
pacen cosas tiernas e ligeras e rezientes yervas, fazen la leche aguosa e subtil e empece al estó-
mago; e las yervas floxas fazen la leche que aguijona los nervios e empece e afloxa, fol. 260r

No es desconocida la concordancia con adjetivo o participio adjuntos al nombre (Fernán-


dez Juncal 1999: 85 y Fernández Ordóñez 2006: 72-74 y 2007a: 66):
Los pollos mancebos de las yeguas someten a las tetas de las asnas en teniebra e críanlos con le-
che asnunoe tales pollos fechos ya crecidos son movidos al ayuntamiento de las asnas en el tiem-
po del cuito e también los asnillos criados con leche de las yeguas acometen las yeguas cuando
enmancebecen, fol. 208v
En algunos regnos non se espera que empreñen las cabras, mas toman la fortiga e frégase la te-
ta e sale primeramente sangre e después así como podre e después leche buenoe non primero de
la leche de las preñadas, fol. 258v

23 En la versión latina, «se destruit opprimit et confundit)).


24 Fernández Ordóñez (2006: 72) afirma que «las concordancias continuas más frecuentes se dan en los adje-

tivos y participios que ocupan posiciones predicativas, esto es, que restringen la denotación del nombre a través
del verbo (54,7% de media en Asturias y 49,7% en Cantabria). En cambio, los adjetivos y participios que modifi-
can al nombre en el interior de un sintagma nominal nunca constituyen el uso mayoritario ni en Asturias (29%)
ni en Cantabria (10%), donde son casi inexistentes».

377
Otrosí con la sangre de la cabra cozida2 5 con el medollo se alarn;:anlos veninos e los bocados de

las reptilias e de los escorpiones se curan, fol. 211r

Aunque posible, es menos frecuente, como en la actualidad 26 ; de hecho, puede no expre-


sarse en el elemento adjunto y sí en los posteriores, sin que la diferencia responda necesaria-
mente a una distinta función de los adjetivos implicados:
La miel crudae non mucho espumadoes mucho venenoso e fincha, fol. 257r
La leche es sangre cozidadigeridonon corrompido, ca cuando por la grandeza el fijo non puede ser
criado por el umbrión 27 , aparéjase esto de la natura de la sangre suzia alanradofol. 258v
Los ejemplos que conocemos en textos asturiano-leoneses medievales, a partir del siglo XIII,
ofrecen sobre todo adjetivos en construcciones sintácticas atributivas o predicativas (García
Arias 2003: 273 y Viejo Fernández 2003: 274); aquí también dichas construcciones son ma-
yoritarias frente a unas pocas muestras del uso que representaría el último paso en el proceso
que, se supone, siguió esta concordancia: de los pronombres a los predicativos, de estos a los
atributos y de los atributos a los adjetivos modificadores pospuestos al nombre (Fernández
Ordóñez 2007a: 66).
Es incuestionable, como sucede también en la actualidad, que se ve favorecida por el aleja-
miento del antecedente 28 :

En la actualidad y por lo que se refiere a la concordancia de materia en los adjetivos, la diferencia más signifi-
cativa entre los territorios situados al norte y al sur del Duero se halla precisamente en las atribuciones con este
verbo: «mientras que al norte la frecuencia (25%) se mantiene cerca de la de Cantabria (35%), al sur la concor-
dancia de materia deviene casi inexistente» (Fernández Ordóñez 2006: 88 y 112).
25 Fernández Ordóñez ha insistido en varios trabajos en la alta frecuencia que en esta concordancia presentan

los participios y también los adjetivos perfectivos, que se caracterizan por compartir bases léxicas con verbos pró-
ximos a ellos semánticamente. «Expresan así -dice-el estado resultante de las entidades de las que se predican
y, aunque han perdido la capacidad de denotar el proceso o acción que desemboca en tales estados pueden for-
mar, como los participios, construcciones absolutas, ya que comparten con los participios la significación perfec-
tiva que tal construcción requiere» (2007b: 403).
26 A propósito de los datos del COSER en Asturias y Cantabria, dice Fernández Ordóñez (2007b: 405): «apenas

hemos registrado ejemplos de concordancia de materia en adjetivos adjuntos al nombre, siendo general en este
contexto la concordancia regulada por el género».
27 Corresponde a «umbilicum» en la versión latina.
28 En palabras de Fernández Ordóñez (2006: 78-82) «Las concordancias propias del neutro de materia se ven be-
La leche de la vaca es menos gruesa de todas las otras leches e claroe aguosoe mucho agudo.E ha
mucha manteca e bien conviene al estómago. La calura engruessa e acrecienta las llagas de los
estentinos e sana las llagas de la madre. E es tanto mejor e más sanosi con piedras del río se cue-
za dedentro e toda la aguosidat por mayor parte se desgasta, fol. 260r
En caso que la sangrecuando es bien dispuesta sea verdaderamente amicable e manso,empero co-
rrompidoes nocivoe trahe así graves pasiones, fol. 14r
La plata es blanca, clara, pura, sonadera; es de grant provecho, mas non tanto como el oro; guarda
especialmente el bálsamo; es abivadora de la virtud del jaspe; mayor virtud tiene el jaspe en la plata
que en el oro. Derretidoen el fuego, recibe el calor del fuego; enfiiado,tórnase a soldar, fol. 133r
Git que es neguilla[ ... ] La decoción d'ellas con vinagre mata los gusanos de las orejas e las apos-
temas rompe, si con salvado e simiente de lino e estiércol de palomas sea emplastado.Contra le-
pra es dicha valer, si con rávano e poco sal muchas vezes sea puesto, fol. 168v
Plinio en el libro XII dize que la pimienta por luenga quemazón del sol se torna negra e rugoso,
e esto sin injuria del pebre, ca blanco devía ser, mas por la destemplarn;:a del sol se ennegrece,
fol. 181r
Del áloe son tres linajes, conviene a saber, cetrino e epático e cavallino, segunt se dize aí. E ha
diferencia en estas tres especias en bondat, ca bueno es el cavallino, mas mejor es el epático, mas
muy mejor el cetrino, reconocido de color rufo e cetrino; e mayormente cuando lo quebrantan,
apareée el polvo así como si fuese el polvo del ac;:afrán,e es la sustancia clara, mayormente cuan-
do quebranta por pedac;:ospequeños, e lo que se quiebra d'él es menos fediondo e non es mu-
cho amargo; mas lo epático,que semeja al fígado en color epático, es negro e tiene forados así co-
mo bocas de venas, ca tiene la sustancia escura e non clara e es más amargo que el cetrino; mas
el cavallino negro es obscuro, e fidionda tiene la sustancia e amargoso sabor e espantoso olor,
fol. 151v
Si la leche fuere corrupta o más que <levatomado,en otra manera o tiempo que convenga, así to-
madoengendra muchas enfermedades de malos humores, fol. 260v
Finalmente, la concordancia no se da con antecedentes plurales, salvo que interpretemos en
este sentido dos únicos ejemplos 29 :

neficiadas cuanto mayor es la distancia entre el antecedente léxico y el elemento concordante. Este factor tiene tan-
to que ver con la distancia física como con la estructural entre los dos elementos que establecen la concordancia».
29 Fernández Ordóñez (2006: 107-109) ha mostrado la existencia en Castilla de la concordancia continua con

antecedentes plurales que se categorizan como una entidad continua, «interpretación que es habitual cuando el
antecedente puede ser concebido como una materia comestible».

379
Arabia [... ] segunt Plinio, allí sardo, iris y mucha abastanc;a de piedras preciosas es fallado;
allí son dragones y áspides, en los cuales se fallan diversidat de piedras preciosas, fol.114r

Otrosí dize Plinio, en el libro VIIIº, capítulo último, las uñas del asno safumadas ayudan al
parto y aun en tanto qu'el abortamiento sea traído 30 , nin en otra manera se ha de añadir, por-
que mata el parto bivo, si muchas y prolongadamente lo pongan, fol. 201r

POSIBLES OBJECIONES

A veces se produce la masculinización del sustantivo, o simplemente este aparece como


masculino, y surgen el mie~ aquel,CtfYO o ningúnlechey el sangre,en especial con el último de los
sustantivos, aunque los ejemplos no son tan abundantes como los que parecen seguir la pau-
ta tradicional del fenómeno 3 1;lo habitual en estos casos es que alternen las dos formas, mas-
culina y femenina:
La sangre, segunt, elunoes natural, otro non natural; uno es contento en las arterias, otro en las ve-
nas. El que es en las arterias es más caliente e sotil e más bermejo e más claro; e la sangre en las ve-
nas caliente es e húmida. [...] Si por ventura fuere sutil, aguoso, non de buen odor, de mezclamien-
to de otro humor ensuziante a él mesmoes demostramiento, ca ya desdize en la sangre non natural,
el cualse dize ansí porque de su generación es corrupto, así como en los leprosos, o por la materia
non conveniente de la cual es engendrado, o por el humor estraño con el cual es mezclado, ca po-
co de la cólera o de otro humor ensuziante mezclado con puro sangre lo ensuzia, e en semejarn;:a
de su calidat lo trae, fol. 13v
El vino [... ] engendra la sangre muy puro e purifica el sangreturvadoe abre las bocas de las ve-
nas, fol. 193v

30En la versión latina, «in tantum ut etiam aborsus evocetur ». Los verbos precedentes ha y mata aparecen tam-
bién en singular, aunque a continuación escriba muchas.
31 Fernández Ordóñez (2006: 109-111) habla de cambios de género en casos particulares como agua,que en al-

gunos lugares del norte y sur de Castilla parece haberse reinterpretado como masculino. En su opinión, esta mas-
culinización, «debida a una asignación de su género deducida a partir del artículo femenino el[...] en esta área cas-
tellana ha debido de verse favorecida por la concordancia continua, que reclama pronombres y adjetivos o parti-
cipios de apariencia masculina en las posiciones predicativas»; y añade: «Es muy posible que la indeterminación
genérica de otros nombres continuos empezados por a, como azúcar,o el mantenimiento del artículo femenino el
delante de harinao arena,hayan intervenido asimismo en la preservación de la concordancia de materia».
Aquel leche mejor es que es acercano a la complixión del ombre, así como la leche de las fem-
bras, non que tanto es provechoso que es más vezino de la teta e es más de fazimiento contra
las porn;:oñas e contra las enfermedades de las renes e de la bexiga, fol. 260r
Ningún leche es en las tetas de los machos generalmente, maguera que algunas vezes acontesca.,
fol. 258v
Unas yervas traen el humor de la leche, así como el cincibalo 32 e algunos árbores, así como la fi-
guera, segunt qu'él dize, por cuyoleche, dize Aristótiles, la leche de los animales es cuajado, fol.
258v
E! miel,así como dize Costantino, diversas ha acciones, porque en algunos es sano e es guarda
de sanidat e algunos es malo e engendradiz de enfermedat. E tanto es más caliente e agudo e es
de los humores más tajadiz e passa e cuela e cuanto es más blanco e menos caliente e agudo, e
tanto mejor cuanto más dulce e más puro e más odoroso se falla, fol. 257r
La pimíenta [...] Diascórides dize que los moros, cuando de nuevo la cojen, que lo ponen en el
forno e así lo queman, por tal que la virtud generativa se quite d'é!,porque non frutifique en otras
partes, fol. 181r
Glágates es piedra dura empero preciosa, la cual fue primero en Secilia, en el río Gagante, falla-
da; e en Britania ay muchas e nobles, segunt Isidro. E es en dos maneras, negro e blanco. E! ne-
gro eslianae ligerae quémase en el fuego como encienso encendída [... ] esta piedra, así negra co-
mo blanca, escallentada entre los dedos, atrae las pajas pequeñas fol. 137v

Paralelamente, aunque en muy contadas ocasiones, hay concordancias plurales masculinas 33:
Es la legumbre sustancialmente frío e secoegruesoe para digerir duroe cerrado,onde por el cerra-
míento de sustancia son difíciles para cozer e non !aspueden bien cozer en agua de pozo, mas
en agua de fuente o de río. E es así manjar rezio e grueso, conveniente a ombres de fuerte na-
tura e complix.ión, ca las legumbres para digirir son duras,mas digestosmucho crían e confortan;
mas naturalmente son inflativose engendrativosde ventosidat; mas aménguase la su ventosidat por
eñadimíento de aquellas cosas que adelgazan la ventosidat, como comíno, eneldo e tales, fol.
171v

32 En la versión latina, «titimalus».


33La manifestación de la concordancia con antecedentes plurales a la que nos acabamos de referir nada tiene que
ver con lo que aquí recogemos, esto es, femeninos continuos que presentan concordancia masculina en plural.
Dos especias son de pez, la una natural, con que untan las naos, e la otra es líquida; e ambas son
calientes e secas; a la líquida muchos dizen pez griega, porque entre ellos se falla mucho. Ambos
valen contra el mal del bac;o e en otras muchas cosas, fol. 179v

CONSIDERACIONES SOBRE LOS DATOS DE LA CONCORDANCIA

La masculinización, si de ello se trata, puede estar motivada, o al menos favorecida, por la


presencia de adjetivos, participios y pronombres en forma masculina; en este sentido hay que
recordar, una vez más, la posible intervención de varias manos en la transmisión; tampoco de-
bemos pasar por alto que sustantivos como miel,sangreo lechepueden usarse como masculinos
en zonas del occidente peninsular3 4•
La existencia de estos masculinos nos obliga pues a plantear algunas cuestiones acerca de
la verdadera naturaleza de estas construcciones; la primera es si no estaremos ante el resulta-
do de una traducción del latín, es decir ante un simple «traslado» de masculinos y neutros la-
tinos, que, como ya hemos señalado antes, son los sustantivos que muestran el fenómeno de
manera preferente. En segundo lugar podría no tratarse de un fenómeno textual, pues la fluc-
tuación de género o la pervivencia del latino, en el período medieval y hasta hoy en algunos
casos, afectó a varios de los sustantivos que estamos considerando en el occidente peninsular;
ello nos lleva a plantearnos también la posible influencia o continuidad de hechos lingüísticos
propios de variedades rnás occidentales (gallego, portugués, asturiano-leonés occidental).
Estamos ciertamente ante una traducción del latín muy apegada a la lengua de partida; el
género de unos pocos sustantivos, árbolentre ellos, además de los ya citados, puede variar de
una frase a otra y es posible que los cambios de artículo y concordancia respondan, al menos
en parte, al influjo en el traductor de la lengua de origen 35 . Pero aun así hemos de admitir que

34 Así se recoge, como ya hemos señalado, en la Gramáticade la L!inguaasturiana,(2001: 85); en diversas mono-

grafías dialectales del occidente asturiano y leonés lechees masculino; también mielal menos en Babia, Laciana y la
Cabrera Alta (DCECH, s.v. miely Rodríguez Díez 2005: 43); en gallego y portugués lo son leche,miely sangre.
35 Árbol se mantuvo femenino, como en latín, en numerosos testimonios castellanos medievales, en gallego

medieval y todavía lo es hoy en portugués (DCECH, s.v. árbo~;el texto que nos ocupa utiliza con más frecuencia la
concordancia en masculino, pero también usa el femenino y a veces alterna: «General cosa es que todos los ár-
bores que son mucho espinosas se enlazan unas con otras», fol. 185v; «Otrosí se dize aí que para qu'el árbol del
algunos de los usos pronominales (d'ello)y un estado de la cuestión como el que acabamos de
exponer no parecen muy acordes con la sintaxis latina 36 . El fenómeno que nos ocupa se ma-
nifiesta no solo con masculinos y neutros latinos sino también con sustantivos que eran fe-
meninos en latín en los que el traductor no podría estar siguiendo el modelo latino; y si pen-
samos en la lengua de partida no parece justificable el uso de lo como artículo, porque lo es-
perable sería e/37•
Por otro lado, el hecho de que sangreo lechetengan género variable en asturiano, con reali-
zación preferentemente masculina en la zona occidental, igual que miel,no explica la concor-
dancia de los demás sustantivos continuos, más allá de la suya propia, en la que predomina la
como forma del artículo 38• Se podría admitir alguna coincidencia de rasgos lingüísticos del tex-
to que nos ocupa con los del occidente asturiano o el gallego, pero se trata de rasgos que en
general tienen continuidad en el centro y oriente de Asturias, incluso en el occidente de Can-
tabria39; y lo mismo sucede con el léxico; los rasgos observados en su conjunto nos llevan al

monte se faga frutuoso o de huerto, o se altere de su maldat en bondat, mucho ayuda el lugar e el trabajo, en la-
brándola, mayormente en el tiempo del año en que se planta, segunt dize Aristótiles», fol. 147r; «Ay diferencia en-
tre saltus e silva, que quiere dezir montaña, porque en la montaña crecen los árboles más pequeñas e más espe-
sas, mas e.n la sierra son árbores más pequeños mas son más altas», fol. 184v
36 Como ya señaló Neira Martínez (1978: 267), el rasgo continuo / discontinuo no era pertinente en latín en

el plano morfosintáctico. Los sustantivos de materia podían ser de cualquiera de los tres géneros posibles (panis,
aqua, ferrum); ningún significante especial en el sustantivo o en el adjetivo con él concordante lo indicaba (panis
durus, aqua frígida, ferrum dururn).
37 Nos referimos a los ejemplos del tipo: «Cavallo [...] Otrosí dize que la su sangre crudo e reziente malo e des-

truible es, así como lo del toro», fol. 217v, o « El niño con la leche de la ¡:nadre más laudablemente es criado que
con lo ageno», fol. 41 r.
38Aunque hemos de admitir que la forma del artículo no siempre es determinante a juzgar por ejemplos co-
mo los citados a propósito de árbol.
39 Es exciusivamente occidental en Asturias la diptongación en ia para e tónica y en concreto para la conjun-

ción copulativa ET y hay un ya en el texto, único, en uno de los ejemplos presentados, que puede interpretarse así:
«La leche generalmente depártesse en tres maneras: o es dulce, cuando nuevamente sale de las tetas; o es azedo,
ya mucho;o es medio entre una y otra». También es más bien occidental -m como marca de la tercera persona del
plural en los verbos, de lo que encontramos de nuevo un solo ejemplo: «Nogal [... ] dize así de noceo, es por em-
pecer, que la su sombra e las goteras de sus fojas empezama otras árbores», fol. 174v; cfr. Lapesa (1998: 62) que
atestigua en algún documento asturiano occidental el paso de n final a m en la tercera persona del plural de los ver-
bos y comenta que lo mismo sucede en gallego, portugués y en documentos de otras regiones leonesas, que no

383 ~
occidente del castellano, pero no a las variedades asturiano-leonesas occidentales, sino a las
centrales y orientales, sin exclusión de Cantabria 40 . Aun así, no se puede descartar de manera
tajante una posible influencia de alguna variedad gallega, portuguesa o asturiana occidental en
algún momento de la transmisión del texto, que habría dejado huellas en el testimonio que
conservamos, pero nos parece que el conjunto de los datos que consideramos no puede jus-
tificarse por esta vía como fuente única.
Y no es menos significativo finalmente que los usos descritos a partir del texto sean coin-
cidentes con los testimonios actuales del fenómeno en el centro y oriente de Asturias y en Can-
tabria, en la medida en que se refieren al mismo tipo de sustantivos, hay concordancia de ad-
jetivos y participios, personales y demostrativos, la de adjetivos se manifiesta sobre todo en los
calificativos perfectivos y valorativos, abunda en posiciones predicativas y en general se ve fa-
vorecida por el alejamiento del antecedente.
Estas características nos llevan a concluir que, aun t~atándose de un testimonio muy ape-
gado a la lengua de partida, en el que la traducción determina varios hechos lingüísticos me-
ramente textuales (Sánchez González de Herrero en prensa, a y b), el uso de la concordancia
que tratamos no puede explicarse como un fenómeno textual dependiente de una traducción
del latín, sino que debe atribuirse al traductor o a alguno de los varios posibles copistas pos-
teriores, todos desconocidos. Pueden discutirse algunos de los ejemplos presentados y hasta

especifica. No hay rastro, en cambio, de diptongos decrecientes ei, ou, o de otros rasgos exclusivos del asturiano
occidental, gallego o portugués. Un estado de la cuestión como el descrito para la concordancia de materia no es-
tá muy de acuerdo con la variedad occidental; a pesar de algunas excepciones, Viejo Fernández (2003: 1O)defiende
que «el neutru continuu aplicóse a masculinos y non a femeninos, a los que s'estiende más tardíamente. Estepa-
su de masculinos a femeninos, por esi calter más tardíu, diose nunes fales (centro-orientales) y n'otres non (occi-
dentales)». En el léxico muchas de las voces del texto documentadas en estas variedades son comunes en Astu-
rias y al menos en parte de Cantabria, salvo alguna excepción del tipo vua:«Calamentum es yerva vua de menta, e
en doble, segunt Diascórides e Plateario; si es montañés del todo es mejor», fol. 157v, en correspondencia con el
latín «calamentum est herba quedam mente similis»; hay también un raro manjuarda,en correspondencia con el la-
tín «mulier ambidexter», «Se dize que la muger non se faze manjuarda,sobre la cual palabra dize Galieno: muchos
ombres obran con anbas manos igualmente, lo cual ser fecho por las mugeres non veemos nin oímos», fol. 26v,
que recuerda al gallego mao xurda, 'mano izquierda' (cfr. DCECH, s.v. zurdo).Pero los ejemplos señalados son ais-
lados por lo que parece difícil establecer una relación directa y atribuir los masculinos de lechey sangrea la influencia
de variedades gallego portuguesas, al menos como única causa.
40 Recordamos de momento que hay alternancias del tipo fuessa,fuesa, huesao sofocación,
sohocación.
se podrían eliminar, por resultar sospechosos, los relacionados con ciertos sustantivos, pero el
conjunto de los testimonios habla en favor de su consideración como concordancia de materia.
Lo que no podemos descartar es que en el testimonio que nos ha llegado haya una superpo-
sición de usos de distintos transmisores; en tal caso, alguno (o algunos) de ellos, familiarizado
con (una o más) variedades lingüísticas del occidente peninsular, pudo utilizar en un momen-
to del proceso la concordancia de materia junto a otros diatopismos, y si hubo otro copista
posterior, la respetó al llevar a cabo una nueva copia 41 .

Los PRONOMBRES ÁTONOS DE TERCERA PERSONA

Nuestro testimonio presenta leísmoen el masculino singular, tanto para contables como pa-
ra no contables, con ejemplos más abundantes en el primer caso; no se trata de un leísmo sis-
temático, de hecho predomina lo para el acusativo en ambos casos, pero un recuento de las
formas nos ha mostrado que el leísmo no es tan esporádico como nos había parecido a partir
de la lectura sin más 42 ; en el femenino singular no hay leísmo,siendo la forma exclusiva para el
complemento directo contable y alternando con lo para los no contables 43 . En el acusativo plu-

41 l\' os hemQS llegado a cuestionar si podríamos estar ante una traducción hecha desde el gallego o el portu-

gués, o bien desde el !aún pero con otro testimonio previo, hoy desconocido, en alguna de las variedades citadas,
pero creernos que un análisis del conjunto de los datos no arroja bases suficientes para defender dicha lúpótesis;
cabría también la posibilidad de un copista conocedor del gallego o portugués que masculiniza los sustantivos a
partir de la concordancia de materia, etc. Las hipótesis puden ser muchas y variadas, pero los datos que maneja-
mos no nos pernúten ir más allá.
42 Hemos contabilizado 186 usos de lo para el acusativo masculino contable y 244 para no contable, frente a

64 y 28 respectivamente de le;habría que sumar a estas últimos 4 y 2 usos de í. El leísmo se da tanto con refe-
rente personal como no personal, si bien hay más ejemplos en el primer caso; analizar los contextos sintácticos
en que se produce queda fuera de nuestro alcance en el presente trabajo. Matute (2004: 13) expone la situación de
varias obras medievales en las que el leísmo singular supera al plural, pero «a pesar de su alta frecuencia y su pre-
sencia en un elevado número de textos, éstos nunca contenían un uso pleno».
43 El único posible ejemplo que hemos encontrado es el siguiente: «La rana del río o de la laguna es clarnosa e

limosa e finchada y so el vientre llena de manchas e es porn;:oñosa e por ende la aborrecen los ombres e le quie-
ren mal. E bive en la tierra y en la agua», fol. 232r-v. Con relación a la Edad Media, Matute (2004: 28) señala que
«el leísmo femenino, por su parte, fue extremadamente raro en toda época. Se presenta en textos de Berceo, la Fa-
zienda,el Fuerode Teme!y el manuscrito O del Libro deAlexandre.)>

385
ral hay predominio absoluto de los, las44 . En cuanto a los dativos, Je( ·l ge)45 y les son formas
exclusivas.
Acusativo singular.
lo: Pitágoras en un libro dize: fagan un anillo de la uña del asno non teniente negrura e vístalo
el epiléntico; ayuda e vieda la su caída, fol. 199r
El buey[ ... ] acerca de los antiguos, quien con corac,:óngarc,:ónlo matase, atormentávanlo como
quien matava a su labrador, fol. 207r
Llámase cadáver por razón de caer[ ... ] E dízese sepultado, así como enpuxado atrás, porque lo
entierran so tierra, fol. 39r
En postrimera célula ordena la memoria, porque la virtud imaginativa, aquello que forma, em-
bíalo al juizio de la razón, fol. 7v
La orina del puerco montés vale a los vicios de las orejas, si lo mezclan con olio rosado, fol. 200v
Beril es piedra índica, en verdura semejante al esmeralda; e fázenlo polido en seis esquinas por-
que, al referimiento de la luz, de esquina en esquina lance de sí claridat; si otra manera lo labran,
non da de sí claridat, fol. 134r
Otrosí dize él que es de maravillar en qué manera abasta a tanta obra la materia de la araña que de
su vientre poco a poco como lo creen es sacada; e malavés de tal materia es fallada vazía, fol. 204r
la: Si alguna abeja muere en la colmena, sácanla las otras, fol. 86r
Si safumares la casa con el pulmón del asno, alímpiala de toda reptilia e serpiente, fol. 199r
Dize Aristótiles que es un pez que, si gastare un poco de agua de lluvia o la beviere, luego mue-
re, fol. 199r
Alabandina es piedra preciossa en Asia, la color de la cual es semejante a calcedonia, mas es más
rala, la virtud de la cual es provocar la sangre e acrecentalla, fol. 133v
El vermenezillo es un viermen pequeñillo así como son los que andan en los maderos e en las
frutas, e non ha dura que tanga que non la faga muelle e nace de la tierra e de las fojas e de las
frutas e del madero, fol. 238v

le:Signo Geminorum [...] al cual ayuntado Mercurio, si fuere fortunado, ordena el ombre e fá-
zele ábile para ciencia e para escriptura, fol. 63v

44No parece muy significativa la presencia de 6 ejemplos de lespara el acusativo masculino plural y 2 para el
femenino, frente a los 259 de losy los 186 de las respectivamente.
45 Las formas entre paréntesis son residuales; ge aparece en una sola ocasión y ·Icomo dativo en dos.
El osso [...] cuando le toman, ciéganle con un bacín ardiente e átanle con cadenas e fázenle ju-
gar e con ái;:otes le amansan, fol. 237v .
Tanta es la miseria del ciego que non solo se somete al moi;:o que le rige e guíe, mas aun a su pe-
rro [... ] a donde es dubdoso del camino, búscale con el palo; e pocas vezes ase con el palo se-
guro e muchas vezes está dubdoso, fol. 50r
Otrosí dize Aristótiles en el libro II, acaece a las serpientes lo que acaece a los pollos de las go-
londrinas que, si alguno les foradare el ojo e le sacare, la vista se torna otra vegada, fol. 202v
Fazen falso este cavallino, así que i digan epático o cetrino, con el polvo de ai;:afrán e vinagre, si
diez vezes en ello lo mojan e lo desecan; e entonces múdanle el color e el olor segunt el cetrino
o el epático, mas conócenle que como le quebrantan e le fregan con los dedos, luego lo sienten
muy fediondo e amargo, lo que non es en el epático o en el cetrino, fol. 151r-v
El garguero es estremidat de las canales del pulmón, así como dize Costantino, e es de dos ayu-
das; e la mayor e la primera es porque traya el aire e le alance, fol. 24v
Así como dize Aristótiles, del motu ordenado de la espera e del recurso contrario de las plane-
tas se engendra en el mundo una armonía, mas por el defecto de nuestro oído e por el estendi-
miento de aquel son non le oímos, ca los cercos del cielo son muchos; fol. 63r
Sale de la vit mejor licor en i;:umo de todos los otros árbores. E cuando le cortan, lani;:auna lá-
grima muy pura e esta lágrima es muy provechosa en los colóricos 46 , fol. 191v

No es raro que en una misma secuencia alternen lo/ le:


Jordán [... ] el fierro, contra naturaleza de las otras aguas, non lo asconde en su fondón, antes
fasta la su sobrefaz k embía; e al profeta que leperdiera, porque fo recibiese, lo levantó, Libro de
los Reyes, fol. 98r

Dativosingular.
le:Otrosí dize Aristótiles, en el libroIII, que a los corderos acaece enfermedades cuando mucho
se engruesan cerca las renes, ca si le untaren con sevo las renes, morirá, fol. 200r
Coa [... ] En esta ínsula fue la primera que falló la arte de adobar la lana. Esso mesmo se dize
criar cavallos alabados, en los cuales Salamón en otro tiempo se gloriava, segunt se cuenta en el
de los Reyes, que de Coa le traían cavallos, fol. 117r.
Otrosí al ángel le ponen alas cuando lo pintan, a dar a entender que, cuando es embiado de Dios,
luego súbitamente obra lo qu'el señor Dios manda. Otrosí pónenle alas porque es comparado
al viento, fol. 2v

46 En la versión latina, «illa lacrima utiliter in coliriis adhibeturn.

387
Virtudes [... ] Es retentiva que trasmite at singulas, aquesto es, a cada una de las partes en los ani-
males e a cada uno de los ramos en las plantas, lo que :1es conviniente en el criamientoe es allega-
do a ellos porque sea restaurado lo perdido, también en los animales como en las plantas, fol. Sr
Optalio [... ]Tantas se cree tener virtudes cuantos colores; en el Lapidario se escrive que el que
la troxiere consigo guardar le ha los ojos que non se puedan corromper, e faze gelos agudos; e
sacada delante los que estudieren enderredor, fáze es como tiniebra, fol. 140r

Acusativoplural:
los: Conforta el oro los miembros, enque en ellos non se encorpore nin los críe, depurando y,
con su aspereza, superfluidades que dañan los nervios alinpiando, fol. 132r
Del lobo[ ... ] Otrosí los ojos d'él, dize, si los sacaren e los ataren sobre el diestro bra¡_;:odel om-
bre, amansa la cuartana d' él, fol. 199r
Otrosí dize Plinio, los corderos, dexarlos solos peligroso es, porque, si sobreviniere tronido, de
ligero se mueren, ca el cordero naturalmente tiene flaca cabe¡_;:a;e por ende remedio es a ellos
ayuntarlos, porque de ayuntamiento entrecamiado se esfuercen e mucho de la presencia se con-
fuerten, fol. 200r
las:Todo animal teniente orejas las mueve sinon el ombre, fol. 197v
Estas piedras atadas a la que pare faze venir el parto aína; e a las vezes faze abortar, si mucho las
dexan estar, fol. 136v
Las aguas del verano non son sanas mucho para bever, porque entonce de los vapores resolu-
tos se engordan e enpreñan las ranas e los peces e los otros viérmenes e alan¡_;:anentonce sus si-
mientes e ensuzian las aguas, e por ende, si necesario fuere beverlas, aconseja Costantino que las
cuegan, porque por el fervor se fagan sotiles e se apuren, fol. 70v
Los ángeles [... ] Otrosí las oraciones de los santos e los devotos delante el Señor reputan e las
almas de los defuntos las traen e trasportan al paraíso en seno de Abraham, fol. 3v

les47 : Aristótiles dize que, cuando los árbores enferman e non fazen fruto, que les suelen amele-
zinar en las raízes, ca le entrecortan las raízes e le ponen una piedra en la abertura e así se corre
el humor grueso e corrupto, fol. 182v
Dize Aristótiles, en el libro III, que a los corderos acaece enfermedades cuando mucho se en-
gruesan cerca las renes, ca si le untaren con sevo las renes, morirá. E· multiplicase el sevo por
buenos pacimientos, onde quítanles de los pacimientos, que non engruesen mucho, fol. 200r
Estas vacas toros asemejan a los machos e son monteses en tal manera que les non pueden do-
mar los pastores, fol. 236r

47 Como ya hemos indicado en nota previa los ejemplos son muy pocos, alguno más para el masculino.
Dativoplural:
!eS'.Ángeles [... ]Trompetas en las manos les ponen, porque assí como el bien provechemos nos
incitan e combidan. Son comparados otros a los vientos, porque a todas las cosas que Dios les
manda súbitamente trasvolan, fol. 3r
Esta piedra cerrada en la boca turba la voluntad y, colgada al cuello, finche las tetas de leche; y,
atada en la pierna, faze aína parir; untada con sal e agua e derramada do se acojen las ovejas, fen-
chirse ande leche e quitárseles ha la sarna, fol. 137v
Los carneros [... ] duermen, erguida la cabes:a sinon cuando se enferman, e durmiento sobre el
costado tronan a las vezes. Item rumian e mascan el manjar, durmiendo así como velando. E si
les acaesca errar, non tornan si del pastor non son llamados, fol. 199v
El asno aborrece las aves menudas aviantes entre las espinas e por ende dize uno: muchos pá-
xaros pelean contra él, porque les come las espinas en que avían o crían y, mientra que se frega
a aquellas espinas, caen los sus pollos o los huevos del nido, fol. 201r

La conexión desde fechas antiguas entre neutro de materia y leísmo en la zona centro nor-
te peninsular fue enunciada por N eira (1978: 27 6) y recogida después, entre otros, por Vega
(1992: 9 50-9 55), Fernández Ordóñez (1994: 100-101) y García Menéndez (2000: 60) al am-
pliar, según sus propias palabras, los márgenes cronológicos y espaciales de uso del paradig-
ma (le para masculinos contables, la para femeninos, lo para masculinos no contables y neu-
tros) que García González (1978: 100-101) había señalado en el habla santanderina 48 •
En su descripción del sistema del pronombre átono de tercera persona en Asturias y Canta-
bria, Fernández Ordóñez (1994: 28-35) muestra cómo en el occidente y centro de Cantabria, así
como en algunas localidades próximas del noreste de Burgos, se emplea con regular vitalidad el
sistema (h) que usa en el acusativo singular las formas lepara el contable masculino, la para el co-
rrespondiente femenino y lo para los no contables; en plural losy las,y en dativo, le, les49•

48 Matute (2004: 92), al comentar el análisis de Flores Cervantes, según el cual la lengua de textos como la Ge-

neralEstoria II apoya la asociación del leísmo con el rasgo de discontinuidad, puesto que solo los nombres conta-
bles masculinos se ven afectados por el leísmo, frente a los nombres de masa, los abstractos y los colectivos, se-
ñala que en las tablas de Flores se observa que los nombres abstractos son pronominalizados frecuentemente con
!e en OD en la GeneralEstoria II y en La Celestina,donde le incluso dobla a lo; recuerda a este propósito que Bos-
que matiza que las clasificaciones co11tint10/ discontint10
y concreto/ abstractopueden cruzarse y puede darse que un
sustantivo abstracto sea contable; la situación comunicativa, el contexto, -concluye- indica su categorización.
49 Lo confirma en trabajos posteriores (2001: 402 y 20076: 401) en los que el sistema cántabro se caracteriza

por presentar le, la, lo, como formas del acusativo singular, frente al !u, la, lo del asturiano central y oriental. En su

389
El texto que analizamos ofrece alternancia lo / le en el masculino, con ventaja para lo, si bien
la presencia de le es numéricamente significativa, sobre todo en los contables. Hemos de tener
en cuenta que se trata de un testimonio medieval escrito, sometido por tanto a un grado de
formalismo que hoy resulta difícil valorar y que posiblemente ha pasado por más de una co-
pia; el carácter divulgativo de la obra la sitúa entre los textos de temática popular y el registro
al que acudieron traductor y copistas parece confirmarlo 50 ; en dicho registro precisamente en-
caja bien el leísmo51;pero el componente sociolingüístico o pragmático no invalida el factor ge-
ográfico y de hecho nos parece que, a pesar de todos los interrogantes que seguimos dejando
abiertos, las coincidencias no deben de ser casuales.

CONCLUSIÓN

Hemos tratado de responder a la pregunta con la que hemos abierto este trabajo expo-
niendo en primer lugar los datos que nos ofrece el testimonio en cuestión con relación al te-
ma de la concordancia de materia; en este sentido, nos resulta significativa la coincidencia con
la descripción del fenómeno, según datos recientes, en la zona centro oriental de Asturias y
occidente de Cantabria. A pesar de la distancia cronológica 52 , la determinación dialectal del
texto parece clara; en algún momento de la transmisión el traductor o un copista posterior de-

opinión (20076: nota 7) «Los motivos de esa innovación cántabra deben buscarse en el empleo de le para todo ti-
po de objetos animados, masculinos y femeninos, que es propio del vecino romance hablado en el País Vasco».
Como propio del occidente de Cantabria, tanto García González como Penny habían descrito el sistema (g), con
fu (frente a le) para el acusativo contable masculino, sistema que ha ido retrocediendo para dar paso al (h).
soComo ya hemos apuntado en otros trabajos a propósito de las enciclopedias medievales, hablar de divulgati-
vo en la Edad Media no implica una consideración igual a la actual ni mucho menos; son obras que contemplan el
saber de una manera acrítica, que no cuestionan los conocimientos transmitidos de manera inalterada desde va-
rios siglos atrás y que están dirigidas a un público amplio, no especializado, para la. época. Para un intento de re-
contextualización de la obra, cfr. Sánchez González de Herrero (2009: 59-60).
51 Encaja igualmente la concordancia de materia que parece haber recibido siempre el rechazo de los socio-

lectos altos. Hoy tanto en Cantabria como en Castilla los hablantes de nivel sociocultural más elevado evitan sig-
nificativamente el lo continuo referido a nombres femeninos, mientras que no lo ocultan cuando refiere a nom-
bres masculinos (Fernández Ordóñez 2007a: 32).
52 Que la distancia cronológica no constituye ningún obstáculo, en el sentido de que fenómenos lingüísticos

estudiados con datos del siglo XX se ven reflejados en textos medievales, ha quedado claro con los estudios de le-
ísmo,laísmo,loísmode l. Fernández Ordóñez, entre otros.
jaron huella de sus usos lingüísticos, que se unieron o superpusieron a los de otros posibles
transmisores; así parecen confirmarlo otros rasgos de carácter fonético, morfológico y léxico;
finalmente, los usos leístas son asimismo acordes con la supuesta zona de origen de nuestro
anónimo transmisor, restringida así al occidente de Cantabria.
Quedan sin respuesta varios interrogantes, como sucede con otros testimonios medievales
únicos y anónimos, y ello hace que, a pesar de su posible adscripción geográfica a una deter-
minada área, no constituyan una fuente de información segura sobre la situación de ciertos fe-
nómenos lingüísticos de la zona que se propone en el período medieval; al hecho de que la lo-
calización no nos venga dada sino que se trate de una hipótesis más o menos razonable, hay
que sumar la posible, o muy posible, mediación de más de una mano en la transmisión.

NOTA FINAL

En el tiempo dedicado a la redacción de este trabajo se ha producido una de las felices sor-
presas que de vez en cuando depara la actividad académica. l.;na ex-alumna de Filología His-
pánica, Ana Lobo Puga, defendió en el Departamento de Lengua Española al que pertenez-
co su trabajo de grado, una edición crítica del libro 1..·vn
del De Proprietatibus
Rerum según el ma-
nuscrito del que me acabo de ocupar 53 . Invitamos al tribunal que había de juzgarlo a dos
profesores del departamento y a :;yra_
Adelaida Andrés Sanz, latinista, profesora del Departa-
mento de Filología Clásica e Indoeuropeo.
La profesora Andrés Sanz llamó nuestra atención sobre dos glosas marginales que apare-
cen en las páginas del códice correspondientes al libro XVII. Ambas son de letra posterior, una
minúscula del Xv1, muy parecida a la de Juan Páez de Castro (ca. 1512-1570), secretario de Die-
go Hurtado de Mendoza (ca. 1505-1575). Y al hilo de lo expuesto en el trabajo acerca de la
lengua, junto al nombre del Embajador Imperial parecía inevitable evocar el de uno de sus más
ilustres antepasados: Íñigo López de Mendoza, el Marqués de Santillana. Nos recordó así al-
gunos datos familiares de éste, entre ellos que había nacido en Carrión de los Condes en 1398
y que su abuela, Menda de Cisneros, señora de varios lugares del norte de Palencia, con la que
él pasó largas temporadas en su infancia y juventud, poseía una surtida biblioteca que él utili-

53Dicho trabajo de grado tenía por título «La versión castellana del libro XVII del De Proprietatibus
Rerum según
el manuscrito 30037 de la British Library» y fue defendido el 8 de mayo de 2009.

391
zó con frecuencia; que su madre, Leonor Lasso de la Vega, casada en segundas nupcias con
Diego Hurtado de Mendoza (1367-1404), el Almirante Mayor de Castilla, era una rica dama de
las Asturias de Santillana; o que creció a la sombra de personalidades como Pero López de Aya-
la.y Fernán Pérez de Guzmán (relacionados, de uno u otro modo, con labores de traducción) 54.
Es más, añadió a este respecto un dato muy preciso: en el XXI Soneto al itálico modo, a pro-
pósito de la mención de las sirenas, M. P. Kerkhof y A. Gómez Moreno (2003: 166-167, n.
246), en una larga nota a su edición de las Obras Completasdel Marqués, señalan las coinciden-
cias de las características que se le atribuyen en el soneto a la sirena, extrañas en la época, con
la descripción que de ellas hizo Bartolomé Ánglico en su De ProptietatibusRerum, obra que con-
sideran su fuente más probable, y llegan incluso a citar la traducción castellana de fray Vicen-
te de Burgos (posterior a la obra del de Santillana). Y, efectivamente, de ser este el caso, su
fuente pudo haber sido tanto el texto latino, como una traducción.
Así pues, si se confirma la identificación de la mano que escribe las notas marginales me-
diante un estudio completo, se podría sugerir que el manuscrito perteneció a la biblioteca de
Diego Hurtado de Mendoza, o a alguna otra relacionada con su familia; ello, a su vez, podría
ponerlo en relación con ámbitos culturales coincidentes geográfica y cronológicamente con
las características lingüísticas que muestra.
Nos hallamos otra vez en el terreno de la hipótesis, que por lo que se refiere a la procedencia
del manuscrito trataremos de confirmar en un próximo trabajo conjunto; teniendo en cuenta
las observaciones de la profesora Andrés Sanz, sigue pareciendo razonable defender lo que
habíamos interpretado a partir del estudio lingüístico, es decir, que se trata de una copia de una
traducción anterior, posiblemente del siglo XIV, y que en algún momento de la transmisión in-
tervino de manera muy significativa alguien, un traductor o un copista, cuya lengua corres-
pondía a la variedad cántabra occidental o zona muy, muy próxima, en la que han tenido, y si-
guen teniendo, cabida tanto el leísmocomo el neutrode materia.

54 Para estos y otros datos de la biografía del Marqués de Santillana, puede verse la introducción de Kerkhof y

Gómez Moreno a su edición de la ObraCompleta(2003: 9-16).


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Paralelismos lingüísticos asturiano-catalanes

JOANVENY
INSTITUT D'ESTUDIS CATALANS-
UN!VERSITAT DE BARCELONA

1. El interés por el asturiano desde tierras catalanas y por el catalán por parte de asturianos
remonta por lo menos al s. XIX 1. Es así como Víctor Balaguer (Barcelona 1824- Madrid 1901),
en su discurso de recepción en la Real Academia Española (1883), hace una defensa del valor
de las lenguas regionales como fuente del castellano para encontrar «los vocablos, las frases,
los modismos que para su perfección y belleza le falten» (págs. 11-12). Entre dichas lenguas
regionales figuran el eusquera, el gallego, el aragonés, el catalán y el asturiano. La información
de este procedía de Ferrnín Canella 2, rector de la Universidad de Oviedo, que le manda un ro-
mance de José Caveda, «La Paliza», y una lista de palabras propias del asturiano (abocanar'ce-
sar la tempestad', cedo'temprano, prontamente', pes/lar'cerrar con llave, echar la llave', etc., págs.
46-48)3; Canella se muestra agradecido a Balaguer y subraya su papel de pionero en la proyec-

1 Me complace agradecer al pro f. José Enrique Gargallo, de la Universidad de Barcelona, la atenta revisión que

ha realizado de este artículo.


2 Véase ahora su epistolario en Fidalgo Pravia (2009); han tratado el tema García Arias (1975) y Busto (2002).
3 Véanse estos vocablos en el DGU,, con sus diferentes variantes y acepciones, s.v. abocanar,ceuypes/larrespec-
tivamente.

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