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EJE 1: “TRANSFORMAR EL SUFRIMIENTO EN ALEGRÍA”¹

“La práctica del Budismo Soka es una fuente ilimitada de esperanza. Nadie está exento de
problemas y de sufrimientos en esta existencia. La pregunta, entonces, es cómo afrontamos
las adversidades y dificultades, en apariencias interminables, que nos pone la vida por
delante. (...)La posibilidad de tener una vida feliz depende, en gran medida, de la actitud que
adoptemos frente al sufrimiento.”

Cada uno de nosotros es guionista de su propia historia triunfal. El budismo enseña que cada
persona es autora e intérprete de ese guión que constituye su propia vida. Todos
experimentamos problemas, tristezas y sufrimientos. Pero estas aflicciones podemos
transformarlas en un trampolín que nos permita dar un gran salto hacia nuestra felicidad.
Este es el principio esencial de la Ley Mística. La dicha genuina consiste en no dejarse vencer
y saber resistir a todo lo que surja en el camino.
La fe no está separada de la vida cotidiana; el ámbito donde se manifiesta el budismo es la
sociedad. Siendo así, la práctica de las enseñanzas budistas nos ayuda a vencer en nuestra
lucha cotidiana en la sociedad y a ser felices.

EJE 2: “LA IMPORTANCIA DE LA FE”²


A medida que nuestra fe se vuelva más profunda, naturalmente se traducirá en una oración
más concreta y con mayor convicción.

Como nuestra práctica de la Fe apunta a “Lograr la Budeidad en esta existencia", es


absolutamente esencial que, cuando hagamos daimoku, tengamos una actitud mental
sólidamente enfocada. Es como disparar una flecha: si uno no tiene un blanco trazado con
claridad, tampoco tendrá fuerza para tensar el arco con energía y determinación. Del mismo
modo, las oraciones se concretarán cuando uno convierte sus deseos difusos en
determinaciones concretas y hace un daimoku con la convicción de que sin falta logrará lo
que se propone.

CONCLUSIÓN
En un reciente discurso, el presidente de la Soka Gakkai, Minoru Harada nos alentó
profundamente a transformar "el gran mal" de esta época "en un gran bien" a través del
poder de la fe en la Ley Mística. Es decir, generar una transformación en la sociedad a partir
del cambio de nuestra condición interior. En tal sentido, expresó que es fundamental que no
nos dejemos vencer por nuestra propia debilidad. Y que para eso, lo fundamental es
desafiarnos cada día en hacer Daimoku con sinceridad y fe pura al Gohonzon, para saber
discernir el egoísmo y la ira incontenible que anidan en nuestra propia vida, para luego
enfrentarlos y vencerlos. Esta práctica diaria de observar la vida es el camino directo que nos
conduce hacia la revolución humana y el punto de partida para establecer la enseñanza
correcta para asegurar la paz en la tierra.

1. Extraído de La sabiduría para Ser Feliz y Crear la Paz. Vol 1, (página 103 y 104)
2. Extraído del Aprendamos del Gosho Vol. 4 (página 104 y 105)

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